Miscelánea 4/10/2023

Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. Las noticias y el periodismo
2. Los problemas de Gamesa.
3. Decrecimiento y TMM (observaciones de José Luis Martín Ramos y Manuel Martínez Llaneza)
4. Entrevista a Rediker.
5. Los rusos «copian» la estrategia de la guerra fría de la OTAN.
6. Una agricultura insostenible.
7. Eslovaquia (José Luis Martín Ramos)

1. Las noticias y el periodismo

Había retuiteado este artículo de Caitlin Johnstone en el origina inglés. Pero ya que lo han traducido en Globalter, os lo paso también por aquí. Una vez más, sobre el penoso estado de nuestra prensa.

Las noticias no tienen nada que ver con el interés periodístico – globalter

2. Los problemas de Gamesa.

En el programa de esta semana en COPE Mallorca Turiel nos explica las desventuras de una de las principales empresas eólicas, Gamesa:

https://www.cope.es/emisoras/

3. Decrecimiento y Teoría Monetaria Moderna
Uno de los debates complementarios a la gran discusión sobre el decrecimiento se centra en la cuestión del dinero. Y algunos economistas proponen basarse en la Teoría Monetaria Moderna, no sin polémica.
https://www.elsaltodiario.com/

Decrecimiento y Teoría Monetaria Moderna: una simbiosis necesaria

El decrecimiento es necesario para salvar al mundo, pero requiere, obligatoriamente, compensar a todos aquellos que se verán afectados negativamente.

Juan Laborda

Observación de José Luis Marín Ramos:

I. Desde luego, no sin polémica. El supuesto papel alternativo de la TMM, como el del neokynesianismo -que algún parentesco tiene- me suena a detener el toro por el rabo, quizás lo vas a frenar un tiempo, pero el toro finalmente se escapará; al toro hay que cogerle por los cuernos. Este párrafo, si no se concreta más, parece un cuento de hadas: «proponemos un conjunto de políticas monetarias y fiscales adecuadas para una transición estable hacia el decrecimiento, que incluyen una regulación más estricta de las finanzas privadas, reformas fiscales, controles de precios, sistemas públicos de aprovisionamiento y una garantía de empleo emancipador. Este enfoque puede apoyar una amplia movilización democrática en favor de una transición hacia el decrecimiento.” O cómo desviar la atención del eje fundamental de las dos PP, poder y planificación. Sin duda una mejor regulación de las finanzas privadas puede aliviar la situación, pero no eliminan el poder del capital financiero; por el contrario pueden darle otra vía de refuerzo de su poder, como lo está haciendo controlando una determinada expansión de los medios de producción verde de energía. La amplia movilización democrática ha de basarse en protestas concretas, reivindicaciones concretas y al mismo tiempo propuesta sistémica alternativa; de otra manera, ya que lo hemos venido comentando, lo único que obtendremos es bonapartismo y seguir aplazando la solución estructural.

II, Mario del Rosal publicó un librito, La gran revelación. De como la teoría monetaria «moderna» pretende salvarnos del capitalismo, salvando al capitalismo en Ecobook, 2019, Accesible a los no especializados como yo; seguro que hay refutaciones más concienzudas, pero ésta a mí me valió por el momento.

Observación de Manuel Martínez Llaneza:

Yo no he ido a las fuentes, Salvador, sino sólo he leído algunos trabajos “aplicativos” que me han dejado muchas preguntas, sobre todo las de si se creen de verdad que no hay límite a la emisión de moneda, si creen que la circulación monetaria está totalmente condicionada por ella (y no también por los créditos de los bancos). Sobre el primer punto he leído hace poco el condicionamiento de que sea una moneda fuerte, lo que invalida el resto, pues eso ya lo sabíamos y lo hemos comprobado con el dólar: en todo caso la hace inaplicable para la inmensa mayoría de los países. Pero lo que menos admito es que tenga sentido hablar de una teoría monetaria –moderna, antigua o mediopensionista- como si pudiera ser independiente de la política fiscal en primer lugar, pero también de otras políticas económicas (no sé si es el nefasto ceteris paribus).
Si averiguo algo (aunque no tengo muchas ganas), te lo contaré el primero.
Un abrazo

4.Entrevista a Rediker

Entrevista a Rediker con motivo de la publicación en España de su último libro, Villanos de todas las naciones (Traficantes de Sueños, 2023), aunque habla extensamente de sus otros libros anteriores.

https://www.elsaltodiario.com/

Marcus Rediker: “La violencia de la esclavitud fue fundamental en el ascenso del capitalismo”

El historiador estadounidense Marcus Rediker ha rastreado el comienzo de las resistencias contra el capitalismo hasta llegar a la historia de la marinería y la piratería.

Irene G. Rubio, Pablo Elorduy

Dice Marcus Rediker (Owensboro, Kentucky, 1951) que el viaje de los barcos de esclavos transformaba a quienes lo hacían. A los marineros, quienes fuese cual fuese su procedencia se convertían en “blancos” durante la ruta, con potestad para ejercer la violencia; a los negros, convertidos en esclavos por la vía del secuestro, las amenazas, las torturas, las violaciones y el dolor.

Rediker no se ha ceñido a constatar esa transformación sino que, a lo largo de sus ensayos, ha querido indagar en cómo las relaciones sociales en el mar han cambiado el mundo. En su componente de transformación destructiva pero también en los cambios culturales, las resistencias, las alianzas entre personas distintas y los momentos de rebeldía que se daban en el contexto general de horror que acompaña al nacimiento del capitalismo moderno. De esas investigaciones han surgido una serie de libros que, en la última década, han sido traducidos y publicados en España. La hidra de la revolución, escrito a cuatro manos con Peter Linebaugh, reeditado en 2022 por Traficantes de Sueños, Entre el deber y el motín (Antipersona, 2019), Barco de esclavos (Capitán Swing, 2021) y el más reciente, Villanos de todas las naciones (Traficantes de Sueños, 2023), son una introducción a la historia universal a través del trabajo, la vida y la muerte en los océanos. Un campo de estudio que, como explica Rediker, permite salir de la perspectiva acartonada de la historia de los Estados-nación para profundizar en la historia desde abajo, una aproximación al estudio de la historia que comparte con referentes como E.P. Thompson, Eric Hobsbawm, o sus colegas del movimiento Midnight Notes Collective, Linebaugh y Silvia Federici.

¿En qué consiste ‘la historia desde abajo’?
Es abordar la historia colocando a los trabajadores comunes en el centro del estudio. Suelen quedar fuera de los libros, que casi siempre cuentan la historia desde arriba. Sobre reyes y reinas, presidentes y, por lo general, grandes hombres blancos. La historia desde abajo adopta una perspectiva más democrática e inclusiva, en el sentido de que todo el mundo cuenta. Pones a los trabajadores en el centro, intentas recuperar sus voces. Y, sobre todo, mostrar cómo moldearon la creación de la historia. A veces tienen el poder de cambiar el desarrollo histórico, especialmente a través de la resistencia.

¿Cómo se investiga esa historia desde abajo? Porque hay pocos registros de personas de orígenes humildes.
Es el gran desafío. ¿Cómo se consiguen fuentes históricas sobre personas que no dejaron muchos documentos propios? Requiere ser muy creativo. En primer lugar, hay que tomar los documentos producidos por las élites y leerlos a contrapelo, entre líneas, para que revelen secretos que, a veces, los creadores de esos documentos no querían revelar. También se puede recurrir a los registros legales, porque los pobres se encuentran muy a menudo en el lado equivocado de la ley. Cuando fui a Londres para trabajar en los documentos del Tribunal Superior del Almirantazgo, descubrí que en casos de disputas salariales, motines o piratería, los marineros acudían al tribunal para hacer una declaración, y el escriba anotaba sus palabras. Si quieres hacer historia desde abajo, tienes que entender cómo la sociedad que estudias elabora documentación sobre los pobres.

En La hidra de la revolución cuentas la historia de los orígenes del capitalismo, pero desde abajo, desde la perspectiva de las personas pobres. ¿Había pocos estudios sobre los orígenes del capitalismo desde esta perspectiva?
Hay muchos estudios sobre los orígenes del capitalismo, muchas historias económicas, pero tienden a dejar fuera a las personas que lo construyeron. Si estudias historia económica, podrías pensar que las mercancías se mueven por el mundo por sí solas, que no hay mano de obra involucrada. Lo que Peter Linebaugh y yo hicimos en La hidra de la revolución fue mostrar cómo este vasto y sangriento proyecto —la construcción de un nuevo orden capitalista global— se veía desde arriba, desde el punto de vista de Hércules y cómo se veía desde abajo, desde el punto de vista de la hidra a la que Hércules cortaba las cabezas una y otra vez. Porque cuando cortaba una, dos cabezas nuevas crecían en su lugar.

Descubrimos que marineros, esclavos, plebeyos de todo tipo, trabajadores, siervos temporales, tenderas, prostitutas…, en definitiva, los más pobres, fueron fundamentales en el gran drama de la construcción del capitalismo. Y que resistieron. Esta es una parte muy importante: no siguieron ciegamente las órdenes de arriba, se defendieron, lucharon. Rebeliones, levantamientos… a veces hasta una revolución. Queríamos incluir la resistencia en la historia, y mostrar cómo estos trabajadores moldearon la trayectoria histórica.

La hidra de múltiples cabezas, contra la que luchaba Hércules, es una figura mitológica que fue utilizada en el siglo XVII por Francis Bacon y otros autores para demonizar a los rebeldes. ¿Por qué crees que eligieron esta figura?
Es más importante la elección de la figura de Hércules, la figura del gran poder. Hércules realizó los 12 trabajos para alcanzar la inmortalidad. Así que los poderosos se veían a sí mismos como Hércules. “Tenemos un trabajo hercúleo para construir este nuevo sistema económico. Y ¿quién se interpone en nuestro camino, quién nos dificulta lograrlo?”. Las élites utilizan constantemente ese antiguo mito para describir lo que tratan de hacer, su proyecto. Buscamos conceptos que estuvieran en la mente de los actores de esa época, porque son un reflejo más genuino de su conciencia real.

Explicáis cómo cada cabeza de la hidra representa un grupo social considerado peligroso por el poder.

Para nosotros, las cabezas centrales de la hidra eran, ante todo, africanos esclavizados, porque su fuerza de trabajo era transportada a través de la trata de seres humanos desde África occidental a las plantaciones de las Américas. Su trabajo impulsó la economía capitalista global durante un par de siglos. Son la cabeza central de la hidra.

Otra de las cabezas, de casi la misma importancia, la forman los marineros. Son cruciales porque se mueven mucho y desarrollan una resistencia propia, pero también conectan las luchas de otros trabajadores. Por ejemplo, gracias a que circulan, pueden llevar las noticias de un levantamiento campesino en Inglaterra hasta Barbados.

Un tercer grupo son los plebeyos, la gente común que trabaja la tierra, con frecuencia en tierras comunales. Y no nos referimos solo a Europa. Mucha gente piensa que los bienes comunes solo existen en Europa, pero también había plebeyos en África occidental que trabajaban en las tierras comunales, en el Caribe y Norteamérica Precisamente, uno de los proyectos históricos del capitalismo es despojar a esas personas de sus tierras, para desposeerlas. Las personas que tenían los derechos comunes sobre esas tierras fueron expulsadas por los cercamientos y se convirtieron en el primer proletariado asalariado, porque no tenían nada que vender excepto sus manos. Cuando pierdes tus tierras, puedes convertirte en siervo temporal e ir a EE UU a trabajar en una plantación de tabaco en Virginia. Puedes convertirte en marinero y navegar hacia el Caribe. Los siervos temporales serían la cuarta cabeza de la hidra. Las mujeres trabajadoras, especialmente en las zonas urbanas, son otra de las cabezas.

¿Es posible darle otro nombre además del de hidra?
Si te fijas, en La hidra de la revolución utilizamos el término ‘proletariado’ en lugar de clase obrera, y lo utilizamos en el sentido romano del término. Un proletario en la antigua Roma era alguien que no tenía propiedades, de la clase social más baja, y se refiere específicamente a las mujeres que servirían al Estado reproduciendo soldados. Así que el concepto original de proletariado se refería a una mujer. Y se relaciona con una preocupación más amplia: queríamos hacer un retrato del mundo de los trabajadores que incluyera tanto a los asalariados como a los no asalariados. Esto incluiría a las mujeres pero también a los esclavos, a los que con frecuencia se excluye de la historia laboral porque no trabajaban por un salario.

Sostienes que los barcos de esclavos dieron forma al mundo moderno, ¿en qué sentido?
Muchas investigaciones recientes muestran que la esclavitud fue fundamental en los orígenes del capitalismo. Durante mucho tiempo, la gente siguió a Adam Smith, que pensaba que el trabajo asalariado era superior moral y económicamente al trabajo esclavo. Para los economistas que provenían de esa tradición clásica, la esclavitud no tenía nada que ver con el capitalismo. Pero ahora hay investigaciones que muestran que las ganancias acumuladas en la trata de esclavos, en el sistema esclavista, impulsaron la industrialización. Son cosas estrechamente relacionadas.

La violencia de la esclavitud fue fundamental en el ascenso del capitalismo. También podemos fijarnos en las consecuencias culturales de la trata de esclavos. Pensad en el papel de la música negra en todo el mundo, en los géneros musicales que se desarrollaron a raíz de la diáspora africana: el blues, el jazz, el soul… Todos estos géneros musicales son productos del movimiento de millones de personas y del dolor que experimentaron en ese proceso. Vivimos con la riqueza cultural que, de manera dialéctica, surgió del horror.

Señaláis que en la historia laboral moderna se hace hincapié en la clase obrera blanca, en los trabajadores industriales, ocultando la historia del proletariado atlántico. ¿Cómo era ese proletariado?
El Estado nación ha sido el marco de la historia durante los últimos 300 años. Casi todas las historias están escritas desde el punto de vista del Estado nación, y la mayoría glorifican sus logros. Y, en ese sentido, tienden a dejar de lado las dimensiones internacionales de la historia. Los marineros rara vez forman parte de las narrativas nacionales. Se les considera marginales. Cuando empecé a estudiar a los marineros, muchos historiadores del trabajo no los consideraban parte de la historia laboral porque no producían una mercancía y trabajaban fuera del Estado nación. Pero, ¡son fundamentales para el sistema capitalista global! Así que esto se remonta al tema del nacionalismo y a cómo ha dominado la escritura de la historia.

En el siglo XIX, con la industrialización, está la historia de la clase obrera nacional. Eso crea una suerte de anteojeras, que dificultan ver a esas otras personas que no son trabajadores industriales y que existen fuera de ese marco. En cierto sentido, nuestro objetivo era crear una nueva definición de lo que es la clase trabajadora, y mostrar que la historia laboral es más antigua de lo que pensábamos. Ese proletariado atlántico inventó muchas cosas que forman parte de nuestra modernidad, como la huelga.

¿Cómo?
En 1768 los marineros londinenses sufren un recorte salarial. ¿Qué hacen? Se acercan a los barcos y arrían las velas para que no puedan salir. En inglés, en lenguaje marítimo, arriar una vela se llama to strike, golpear la vela. Los barcos no se mueven. El capital no se acumula. Y la clase obrera es un nuevo tipo de poder. Este proletariado marítimo es también el origen de la bandera roja, que se convirtió en el símbolo de los movimientos socialistas y comunistas de todo el mundo. Originalmente era un símbolo naval. ¿Qué sucedía en medio de una batalla si levantabas la bandera roja? Significaba: “No nos rendiremos y no aceptaremos su rendición. Lucharemos hasta la muerte”. Los piratas la convirtieron en una de sus banderas, una de tantas. Y esto, por un circuito complicado, acaba siendo adoptado por los movimientos obreros de Europa como símbolo.

Y la mano de obra esclava también forma parte de este proletariado.
De hecho, es una parte central del mismo. El azúcar era uno de los productos básicos más importantes de la historia mundial. Y las plantaciones de azúcar en el Caribe y en Brasil eran escenarios de horror casi inimaginables, en las que se hacía trabajar a la gente hasta morir, literalmente. A los abolicionistas se les ocurrió este lema: “El azúcar se hace con sangre”, con la sangre de los trabajadores africanos. Queríamos enfatizar no solo la centralidad del trabajo esclavo, sino también sus conexiones con estos otros tipos de trabajo, especialmente el trabajo marítimo.

Al final de La hidra de la revolución señaláis que hasta 1790 había una concepción de la humanidad que era igualitaria y multiétnica, que es derrotada en ese momento, para dividirse en dos.

Es derrotada por las concepciones modernas de raza, de clase y de nacionalidad. Lo que una vez estuvo conectado y, en ciertos momentos, unido, se divide. A partir de ese momento se hace más difícil ver esa unidad potencial de la raza humana. En la década de 1790, que es una era radical, ciertas cosas se ganan, pero otras se pierden. Y el auge del nacionalismo es una parte muy importante de todo eso.

Y eso dura hasta ahora.
Sí, dura hasta ahora, pero… La gente ya no le ve la utilidad. Al escribir historia, por ejemplo, se ve que las viejas historias nacionales ya no tienen mucho sentido. La historia transnacional, la historia desde abajo, han mostrado la incoherencia de las antiguas historias, que podríamos llamar liberales de la Guerra Fría. El desafío es escribir un tipo diferente de historia para elaborar una nueva síntesis que dé sentido a todo, nacional e internacional. Es uno de los objetivos de La hidra de la revolución, proyectar una nueva visión de los siglos XVII y XVIII y ver cómo podemos mirarlo desde abajo.

Estamos acostumbrados a una imagen muy romántica de los piratas como rebeldes y villanos. Pero en Villanos de todas las naciones presentas una interpretación política de la piratería.
En la era dorada de la piratería se capturaron miles de barcos y eso creó una crisis en el sistema de comercio mundial. Una de las cosas que interrumpieron fue la trata de esclavos, algo muy molesto para las clases dominantes de la época. Muchos marineros comunes se convirtieron en piratas. Cruzaron la línea, arriesgaron sus vidas. Sabían que había muchas posibilidades de que los ahorcaran si los atrapaban. Una de las preguntas que me hice fue por qué estaban dispuestos a hacerlo. Su vida como marineros comunes era muy dura, con mala comida, bajos salarios y capitanes de barcos extremadamente violentos. Muchos dijeron: “Vivamos libremente, aunque solo sea por un tiempo”. Tenían una frase para describirlo: “Una vida feliz y corta”.

Los piratas generaron una crisis mundial. Se emprendió una campaña de exterminio, cientos de ellos fueron ahorcados. Colgaban sus cuerpos con cadenas y los cuervos picaban los globos oculares del cadáver. Los ponían en la entrada del puerto para que cualquier marinero lo viera: “Esto es lo que hacemos con los piratas. Esto es lo que haremos contigo. Somos despiadados”. Y fueron despiadados. Hay una guerra en torno a la piratería, y es una suerte de guerra de clases.

También señalas que lucharon en nombre de un orden social diferente. ¿Cómo describirías este orden social?
Reorganizaron la nave. Habían sido marineros navales y de barcos mercantes. Esas naves operaban de manera autoritaria y jerárquica. Me interesaba estudiar si los piratas reproducían lo que habían aprendido. Y no, hicieron algo completamente diferente. Lo que buscaban, en primer lugar, era limitar el poder del capitán, porque habían sufrido a estos capitanes increíblemente poderosos. Elegían a su capitán democráticamente, en un momento en que los pobres no tenían derecho a votar en ningún lugar. También crearon lo que llamaron artículos, las reglas del barco, una pequeña constitución para el barco. Crearon el puesto de contramaestre, que era el miembro de mayor confianza de la tripulación. Ejercía de tribuno del pueblo y vigilaba al capitán para asegurarse de que no se excediera con la autoridad que se le había otorgado. Además, se reservaron el derecho de deponer al capitán. También repartían su botín de forma muy equitativa, muy distinta a cómo se repartían los recursos en los barcos navales o mercantes. Crearon un sistema de seguridad social para los piratas que resultaban heridos en combate, como le pasaba con frecuencia a los marineros. Crearon una especie de utopía para sí mismos. Quiero decir, era un mundo controlado por marineros comunes, no por comerciantes adinerados ni violentos capitanes de barcos. E hicieron de la tripulación el poder soberano de su orden social.

Es como un experimento democrático pero, ¿dónde habían aprendido esas habilidades?
Las habían aprendido en la cubierta inferior de los barcos en los que trabajaban. En otras palabras, estas tendencias democráticas e igualitarias siempre estuvieron ahí, pero fueron reprimidas por el poder. Una vez que tuvieron el poder de organizar su propio barco, esas ideas brotaron.

Has escrito sobre el impacto de la revolución haitiana en el sistema de esclavitud y también en la piratería. ¿De qué manera esa experiencia ha cambiado el mundo, al menos en el Atlántico?
En mi opinión, la revolución haitiana, que estalló en 1791, no terminó hasta alrededor de 1804, porque tres potencias imperiales intentaron capturar Haití, una colonia azucarera muy lucrativa. Cuando termina en 1804, el movimiento contra la trata de esclavos triunfa en Gran Bretaña y en EE UU, y en 1807, 1808 se abolió la trata de esclavos, aunque no la esclavitud. En mi opinión, la revolución haitiana es el principio del fin de la esclavitud. La revolución da a las personas esclavizadas de todo el hemisferio occidental la esperanza de derrotar la esclavitud. Ahora bien, eso no significaba que fuese fácil de hacer. Pero había esperanza, la gente podía ver que esa situación podía llegar a su fin. Y es una pena terrible que eso se haya omitido, la gente solo hablaba de la Revolución Francesa. La revolución haitiana fue mucho más radical y, en algunos aspectos, más significativa.

Sí. Siempre es como una nota a pie de página.
Sí, es como una nota a pie de página, cuando debería ser la bisagra en la que giran las cosas, ¿verdad? El mundo no volvió a ser el mismo después de eso, después de demostrar que se podía derrotar al sistema colonial.

¿Crees que hay algún tipo de correlación entre el uso de los océanos en los siglos XVII y XVIII y la concepción actual de los océanos?
En unos días voy a Ámsterdam para participar en una conferencia sobre La solidaridad marítima, pasado y presente. Vinculamos la opresiva historia del Atlántico y la resistencia dentro de él con el Mediterráneo contemporáneo. El libro que estoy escribiendo ahora trata sobre cómo en los EE UU en el siglo XIX se escapaba de la esclavitud por mar. Tenemos esta imagen del ferrocarril subterráneo [Underground Railroad], ¿verdad? Pero no estaba bajo tierra, ni fue por ferrocarril. La mayoría de la gente escapó por mar. Los fugitivos contactaban a un marinero, un trabajador portuario o una tendera —las tenderas desempeñaron un papel muy importante en todo esto. Se introducía de contrabando a los fugitivos a bordo del barco y luego les llevaban a un puerto del norte donde se había abolido la esclavitud. Este sistema de escape marítimo es probablemente uno de los primeros movimientos de solidaridad con los migrantes. La pregunta es ¿cómo lo hicieron? Hay una serie de lecciones del siglo XIX que tienen implicaciones para los activistas de hoy en día.

¿Cómo cuáles?
Algo que los abolicionistas entendieron muy bien es que, si vas a ayudar a la gente a escapar por mar, debes estar dispuesto a infringir la ley, porque la esclavitud era legal. Si ayudabas a un prófugo, era ilegal. La gente fue a la cárcel, algunas personas murieron en prisión. Tienes que estar dispuesto a infringir la ley. No significa que no puedas trabajar dentro de la legislación nacional e internacional para crear la mejor situación posible, pero tienes que estar dispuesto a actuar contra el poder estatal. En segundo lugar, hay que escuchar a los fugitivos. Tienes que amplificar sus voces, entender por qué están intentando escapar, dejar que te enseñen. Los fugitivos que escaparon de las plantaciones del sur enseñaron a los abolicionistas lo que era la esclavitud. ¡La mayoría de estos abolicionistas blancos nunca había estado en el sur! No tenían ni idea de lo que pasaba realmente en las plantaciones. Hay una historia sobre un hombre afroamericano que está en el salón de un abolicionista con un grupo que está anotando la historia de su vida. Y uno de ellos le mira, sugiriendo que no se cree su historia. ¿Qué hace el hombre? Se pone de pie. Se desabrocha la camisa y se la baja para mostrar el tejido de cicatrices de su espalda. “¿No me crees? Tengo las pruebas”. Estos fugitivos enseñaron a los abolicionistas qué era la esclavitud en términos humanos. Las personas que viajan en estos barcos de migrantes pueden hacer lo mismo, hay mucho que aprender de ellos.

5. Los rusos «copian» la estrategia de la guerra fría de la OTAN

Hoy no tengo gran cosa, así que, a diferencia de lo que he hecho en los últimos días, esta vez os paso la traducción de un hilode Twitter, del «Gran Sergio». Ya os había pasado alguna vez algún artículo de su Substack, pero esto que ha escrito ahora solo lo tiene como hilo en Twitter. Os paso la traducción. El argumento principal es que los rusos, paradójicamente, habrían copiado la estrategia que la OTAN tenía prevista para hacer frente a una posible invasión del Pacto de Varsovia…

https://twitter.com/witte_

Thread: Rusia, Ucrania y el cambio de doctrina de la OTAN
Desde que los ucranianos comenzaron su contraofensiva en el sur, ha surgido un tema; a saber, que los rusos están luchando de una manera inquietantemente similar a la dictada por la doctrina de la OTAN de finales de la guerra fría. (1)

Empecemos por volver a algunos fundamentos muy rudimentarios. En la guerra, existen realmente dos tipos de medios de combate: los elementos de maniobra y los fuegos. Coordinar la interacción de los diversos medios de maniobra y los fuegos a distancia es la tarea fundamental de las operaciones militares. (2)

Los medios de maniobra son los que suministran potencia de combate en la línea de contacto y determinan el control posicional: tanques, infantería, vehículos blindados, etc. Los fuegos a distancia son sistemas que entregan potencia de fuego a distancia de la línea de contacto – artillería, cohetes, drones, aviones, etc. (3)

Durante el apogeo de la guerra fría, los planificadores militares occidentales se enfrentaron a un problema muy simple: ¿cómo se podía llevar a cabo una defensa eficaz contra las fuerzas del Pacto de Varsovia/Ejército Rojo, que poseían una enorme ventaja en medios de maniobra? ¿Cuál es el plan de batalla para una fuerza superada en número? (4)

Los primeros intentos teóricos para resolver este problema fueron desalentadores. Una idea era adoptar una postura defensiva proactiva, concentrando la potencia de combate en la línea de contacto más adelantada. (5)

El problema de este concepto era la doctrina soviética de operaciones secuenciales: paquetes adicionales de fuerzas de reserva frescas para reforzar el ataque. Incluso si las fuerzas de la OTAN conseguían derrotar la embestida soviética inicial, tenían pocas probabilidades contra el segundo y tercer asalto. (6)

Una alternativa era la «defensa en profundidad»: múltiples capas de líneas defensivas diseñadas para absorber y reducir el ataque enemigo. Esto se consideró políticamente problemático, porque implicaba que gran parte de Alemania Occidental podría ser invadida y ocupada antes de que los soviéticos se quedaran sin fuerzas. (7)

En definitiva, se trataba de un problema bastante sencillo de entender, pero muy difícil de resolver. Las fuerzas soviéticas podían contar con algo así como un 60% de ventaja en tanques y vehículos blindados y una ventaja similar en hombres. (8)

Además, la URSS estaba mucho más cerca del posible campo de batalla (Alemania) que Estados Unidos, lo que significaba que sería mucho más fácil para los soviéticos aportar fuerzas y suministros adicionales. Este problema se agravó después de Vietnam con el fin del servicio militar obligatorio en Estados Unidos. (9)

La solución, muy influida por el mayor teórico militar estadounidense, John Boyd, consistía en frustrar una ofensiva soviética mediante una combinación de potentes y precisos fuegos a distancia y contraataques en enjambre de medios de maniobra sobre el terreno. Repasemos los elementos uno por uno. (10)

La ventaja del poder de combate soviético se basaba en un enorme sistema de sostenimiento. Necesitaban tanto aportar fuerzas adicionales a la batalla (escalones) como trasladar continuamente enormes cantidades de combustible, municiones y material al frente. (11)

Los fuegos de precisión superiores de Estados Unidos -en particular los cohetes basados en tierra (HIMARS) y los sistemas lanzados desde el aire- ofrecían la posibilidad de desbaratar el sistema de sostenimiento soviético mediante la entrega de potencia de fuego en profundidad en la retaguardia del espacio de batalla. (12)

Se preveía que una capacidad de ataque sostenida y poderosa asfixiaría el poder de combate soviético obligándoles a ocultar y distribuir activos, impidiéndoles concentrar fuerzas de reserva, trasladarlas rápidamente al frente o abastecerlas. (13)

Al saturar la retaguardia soviética con ataques, se esperaba que el poder de combate soviético se viera seriamente mermado al impedir que el Ejército Rojo concentrara sus medios superiores sobre el terreno y ralentizara su llegada a la línea de contacto. (14)

Además, el coronel John Boyd sugirió lo que denominó «contraataque relámpago», una doctrina de contraataque enérgico por todo el frente enemigo. Esto crearía una situación operativa ambigua e impediría aún más al enemigo concentrar sus fuerzas. (15)

En esencia, estas doctrinas sinérgicas -golpes de precisión en profundidad y una postura de contraataque frenética y agresiva- extenderían el espacio de batalla en todas direcciones, diluirían el poder de combate soviético y les impedirían concentrar fuerzas para un asalto decisivo. (16)

Colectivamente, esta doctrina se conocía popularmente como «Batalla Aeroterrestre», y su cualidad definitoria era una defensa de contraataque y el uso de fuegos de precisión para reducir las fuerzas enemigas de retaguardia y degradar el sostenimiento del enemigo. (17)

Bueno, ¿qué tenemos en Ucrania? Al parecer, algo parecido a la Batalla aeroterrestre. La defensa rusa contra la contraofensiva ucraniana ha visto tanto una postura de contraataque altamente proactiva como un crecimiento exponencial de las capacidades de ataque rusas. (18)

Mientras la OTAN se esforzaba por reequipar la fuerza mecanizada de Ucrania (principalmente medios de maniobra de gran envergadura), la mayor parte de las nuevas capacidades de Rusia se presentan en forma de fuegos de contención como el Lancet, el Geran, el UMPK y los enjambres de drones FPV que acosan a las tropas ucranianas. (19)

Mientras que los ucranianos quieren concentrar su paquete mecanizado en el sur, los rusos han llevado a cabo ataques oportunistas por todo el frente, atrayendo a las reservas ucranianas y creando una ambigüedad operativa extrema. El coronel John Boyd lo aprobaría. (20)

Mientras tanto, los medios de ataque rusos siguen bombardeando zonas de reagrupamiento, depósitos de municiones y puestos de mando en el teatro de operaciones meridional. Han atacado trenes y puntos de reunión, y acosan a las fuerzas ucranianas con drones. (21)

Todo esto hace que a Ucrania le resulte casi imposible concentrar medios de maniobra para atacar, y le resulte lento reforzar sus esfuerzos. En estas condiciones, es casi imposible atacar con éxito. Los fuegos se aprovechan para disipar los medios de maniobra del enemigo. (22)

Obviamente, la doctrina militar rusa es su propio pozo profundo de pensamiento; no se trata de sugerir que hayan copiado Airland Battle. Tal vez deberíamos decir, en cambio, que la Batalla Aeroterrestre había identificado verdades fundamentales del campo de batalla y de las operaciones. (23)

Cuando el enemigo necesita concentrar sus fuerzas para atacar con éxito, la respuesta lógica es ampliar el espacio de batalla tanto horizontalmente (contraatacando frenéticamente) como verticalmente (golpeando su infraestructura de sostenimiento y sus reservas), obligándole a dispersarse. (24)

Esto debería hacer reflexionar a los líderes militares occidentales. En lugar de descartar a los rusos como un producto de la fuerza bruta, deberían considerar que este ejército ruso podría ser un discípulo de John Boyd, un pensamiento realmente aleccionador. (25)

6. Una agricultura insostenible.

Si hablábamos el otro día del Informe sobre Calidad de Vida en España, acaban de publicar en CTXT un artículo de uno de sus redactores, centrado en la cuestión agraria.

https://ctxt.es/es/20231001/

El modo de vida en España y su contribución a la insostenibilidad

La intensificación agraria es una de las principales causas de la insostenibilidad que nos debería preocupar, dadas las restricciones que va a imponer ese escenario de alteración climática

Pedro L. Lomas 3/10/2023

Es bien sabido que el modo de vida de la sociedad industrial capitalista altera las dinámicas naturales de autorregulación que, en condiciones normales, llevarían a cabo los ecosistemas. El modelo productivo asociado a tal modo de vida socava las reservas materiales de la corteza terrestre y tensa la capacidad productiva de los ecosistemas, satura los sumideros naturales, y ocasiona distintos grados de alteración y degradación ambiental, mediante diversas formas de contaminación. Esta tensión de la capacidad productiva y la alteración de las dinámicas naturales se traduce en un cierto grado de contribución de las distintas expresiones de este modo de vida a las tendencias locales, regionales y globales de insostenibilidad a través del choque con los límites ambientales a las distintas escalas a las que estos se manifiestan.

En el reciente Informe de Calidad de Vida en España, realizado por el área Ecosocial de FUHEM, se abordan algunas de las manifestaciones más relevantes de esta tendencia hacia la insostenibilidad resultado de los patrones del modo de vida actual en el contexto español.

Así, una de las principales consecuencias de nuestro modo de vida sería el grado de transformación del territorio al que nos ha abocado la apuesta económica por el sector de la construcción, las infraestructuras y el turismo. Según datos del Banco de España, en el período 2001-2008 se construían algo más de 750.000 viviendas de media al año en España, dejando un balance de al menos 3,4 millones de viviendas vacías, según el censo de vivienda de 2021. Este fenómeno de artificialización del territorio crecía a un ritmo de más del 3 % anual desde los años 80 hasta el estallido de la burbuja inmobiliaria en esos años, y ha afectado, sobre todo, al entorno de las grandes áreas metropolitanas, y a las zonas litorales del Mediterráneo y el sur peninsular, produciéndose, en parte, a costa de áreas boscosas y zonas abiertas, pero, sobre todo de espacios agrarios. Espacios agrarios, cuya superficie se ha reducido, en general, pero que se han intensificado, con la industrialización de las prácticas agrarias y la expansión del regadío.

Entre otras consecuencias, esta alteración del entorno ha promovido el aumento de especies catalogadas con algún grado de amenaza en España, que ha pasado de las cerca de 600 a principios de los años 2000 a más de 960 en los últimos años, como un ejemplo de la afección que esto está teniendo sobre la biodiversidad. 

El fenómeno de artificialización del territorio está asociado, en gran medida, al incremento de la población que habita áreas urbanas. Este aumento ha traído consigo también la concentración de altos niveles de contaminación del aire muy ligados al transporte motorizado que, aunque han descendido, todavía se mantienen por encima de los niveles recomendables en partículas, óxidos de nitrógeno y ozono troposférico, en ciertas zonas metropolitanas de nuestro país, como Barcelona o Madrid. Además, la contaminación del aire no sólo se debe a su composición química, sino que también hay contaminación acústica, con más de 9,4 millones de personas afectadas por niveles más allá de los recomendados por la OMS, especialmente en áreas urbanas cercanas a los ejes viarios de las ciudades, y contaminación lumínica, presente, sobre todo, en las áreas de Barcelona, Bilbao, Valencia, la bahía de Cádiz y Melilla, así como algunas ciudades monumentales del interior (como Salamanca, Segovia o Zamora).

Las emisiones de algunos gases por parte del transporte, los hogares y la industria también contribuyen al fenómeno del calentamiento global y el subsiguiente cambio climático, cuyas consecuencias estamos sufriendo tanto en estas últimas décadas. 

Por una parte encontramos nuestra contribución a las emisiones, especialmente altas en el sector energético y del transporte, que venían creciendo secularmente, pero que presentan un cierto patrón de reducción debido la disminución de la actividad económica durante los años de la crisis de 2008 y la pandemia, así como por el efecto que comienza a tener la transición energética en nuestro país, con la promoción de energías renovables para la generación eléctrica. Si bien los efectos de este último proceso no llegan a alcanzar los niveles deseados debido a que se utiliza una política de gestión de la oferta y no una política clara de gestión de la demanda para mitigar este problema. 

Por otra parte, se encontrarían los efectos del calentamiento global que ya estamos sufriendo en nuestro país que, sin embargo, se vienen incrementando de manera evidente. Así, en un área donde el calentamiento es mayor que el de otras zonas del planeta (20% más que la media global en el Mediterráneo), se ha producido ya un aumento de las temperaturas medias cercano al 1ºC, concentrando los años más calurosos de toda la serie en lo que llevamos de siglo XXI, más que triplicando los episodios de olas de calor y ampliando su extensión territorial, así como su duración. Y, aunque se haya conseguido reducir el número de incendios, los que ocurren son más devastadores, calcinando el doble de superficie que hace 30 años. Además, se está produciendo una alteración del patrón de precipitaciones, aumentando el número de años de sequía durante las últimas décadas e incrementando, a su vez, el número de fenómenos meteorológicos extremos asociados a tormentas explosivas (vientos, inundaciones, rayos, aludes, etc.). Asimismo, el calentamiento global ha hecho que de los 52 glaciares que había a mediados del siglo XIX en los Pirineos, en el año 2020 sólo queden 19, habiendo perdido unos seis metros de espesor y reducido su extensión en una quinta parte desde 2011. El calentamiento y el deshielo están produciendo también un aumento del nivel del mar, que en el caso del Mediterráneo se está traduciendo en un incremento de 16 cm desde que existen registros, la mitad en los últimos 30 años.

La intensificación agraria es una de las principales causas de otra de las manifestaciones de la insostenibilidad de nuestro modo de vida que nos deberían preocupar, dadas las restricciones que va a imponer ese escenario de alteración climática: la sobreexplotación y contaminación del agua. Así, en la última revisión de 2020, el 26% de las masas de agua subterráneas y el 39% de las superficiales presentaban rasgos de sobreexplotación, y el 36% de las aguas subterráneas y el 15% de las superficiales, niveles altos de contaminación. Los usos consuntivos del agua en España están liderados por el sector agrario, por lo que el aumento del regadío en un 12% en las dos últimas décadas, el insuficiente tratamiento de las aguas residuales y problemas de contaminación difusa ligados, especialmente, a la actividad de la ganadería intensiva, estarían, en gran medida, detrás de estas cifras, con aumentos de los gastos asociados de más de 2.500 millones de euros invertidos en alcantarillado y depuración en 2018 en todo el país. 

Aparte de sufrir cambios entre usos, el suelo, como interfaz entre la geosfera y la biosfera, también sufre un cierto grado de sobreexplotación, de tal modo que el 29 % de la superficie de nuestro país sufre procesos de erosión, y un 37% está sometida a riesgos de desertificación (transformación artificial del suelo en una zona árida o desértica) medio-alto o muy alto. Asimismo, las actividades humanas también contaminan los suelos, especialmente las actividades agropecuarias, industriales y mineras, así como por los procesos de generación y tratamiento de residuos. Con respecto a los sectores económicos no hay mucha información, si bien, mientras se actualiza el mapa de suelos contaminados, se tiene información más detallada sobre la incidencia agraria, ya que el 83% de los suelos agrícolas europeos estaban contaminados por algún plaguicida y el 58% por mezclas de sustancias plaguicidas. Con respecto a los residuos, la magnitud del problema se entiende partiendo de los incrementos observados en la generación, unido al hecho de que en 2019 todavía el 78% de los residuos recogidos eran mezclados, cerca de la mitad de los residuos iban a parar a un vertedero y que en 2018 se incineraba alrededor del 12% de los residuos. Además, en los últimos años se ha reconocido la existencia de suelos contaminados con sustancias radiactivas, que tendrán que ser monitoreados y tratados convenientemente. 

Todo esto proporciona un panorama poco halagüeño para la sostenibilidad derivada de nuestro modo de vida, así como un cuadro de múltiples formas en las que éste socava nuestra propia calidad de vida en términos de salud y autonomía. 

Pedro L. Lomas es doctor en Ecología, miembro del área Ecosocial de FUHEM y uno de los autores del Informe sobre Calidad de Vida en España.

7. Eslovaquia.

José Luis Martín Ramos: Han empezado las negociaciones y las presiones y el histerismo «occidental». Os copio una información de Euronews, de momento no hay nada más concreto de las negociaciones. Sí del gobierno saliente, que ha querido poner presión denunciando por supuestas injerencias electorales a Rusia por las declaraciones del director del Servicio de Inteligencia Exterior, que ha calificado a Eslovaquia Progresista -los liberales actualmente en el gobierno- de «apoderados de los EEUU»; como si ellos no hubiesen acusado de Fico de pro-ruso. El gobierno eslovaco ha sobreactuado llamando a consultas a un miembro de la embajada rusa para que ponga fin a sus «injerencias» y desinformaciones».

Artículo de Euronews del 2-10-2023

«El líder de Smer-SD, contrario a las políticas de la Unión respecto a la guerra en Ucrania, iniciará conversaciones con otros partidos para lograr un Ejecutivo de coalición.
Se trata de un partido populista, muy crítico con la Unión Europea y la OTAN y que planea poner fin a la ayuda militar a Ucrania. Este domingo se imponía en las elecciones parlamenterias eslovacas.

El Smer-SD, Dirección Socialdemócrata, del ex primer ministro Robert Fico, obtuvo el 23 % de los votos en las elecciones, 42 de los 150 escaños del Parlamento. Las ideas de Fico respecto al asunto de Ucrania son muy claras:

«Eslovaquia y la gente de Eslovaquia tienen problemas más graves que Ucrania», decía Fico al ser preguntado por la polémica cuestión. «Es todo lo que puedo decir en este momento. Creemos que Ucrania es una gran tragedia para todos, y haremos todo lo que podamos también dentro de la UE para llegar a negociaciones de paz lo antes posible».
¿Cambio radical?

La presidenta Zuzana Caputova, antigua diputada de Eslovaquia Progresista y desde hace años rival política de Fico, confirmaba este domingo que encargará a este la formación de un nuevo Gobierno. Fico se muestra dispuesto a entablar conversaciones con otros partidos para lograr un Ejecutivo de coalición.

«Cualquiera que sea la composición del nuevo Gobierno, no va a tener la mayoría constitucional», recuerda la analista política Sona Szomolányi. «Fico no puede cambiar la Constitución ni todas las instituciones que le gustaría».

«La Unión Europea no nos dejará ir en ninguna dirección extrema», dice Martin, residente local. «Creo que la orientación internacional de este país seguirá siendo la misma».
Según los analistas, un Gobierno de Fico podría cambiar radicalmente la política exterior eslovaca, asemejándola de hecho a la del primer ministro de Hungría, Viktor Orbán.»

 

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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