Sorpresas… que a nadie sorprenden (II.1)

[Crónicas sabatinas] ¡Por nuestro apoyo mutuo, por nuestra solidaridad, por nuestra fraternidad!

Sorpresas… que a nadie sorprenden (II.1)


Publicado en el Diario de Barcelona el 31 de mayo de 1798. “Quien quiera comprar una negra, y una hija suya, mulata, que sabe guisar, lavar y planchar bien, acuda enfrente de la casa de los Gigantes, nº 9, casa de Don Mariano Sans y de Sala”. Anuncios como este han sido encontrados por Eloy Martín Corrales, historiador de la UPF, hasta 1827 (último caso detectado, en Tarragona) y demuestran la presencia de esclavos negros en Catalunya, más allá del papel relevante que tuvieron los capitanes y comerciantes negreros de origen catalán en Cuba, lo que explica que en conjunto haya sido un tema casi tabú en la historiografía oficial….Pero a partir de 1789 se produce un repunte cuando se legaliza el comercio de esclavos hacia las colonias de Cuba y las Antillas. Sólo entre 1789 y 1920 los negreros catalanes trasladaron desde África al continente americano unos 30.000 esclavos en barcos que salían desde Barcelona cargados con telas, alcohol, fusiles y otros productos en dirección a la costa centroafricana (Ghana, Benin, Togo, Nigeria), donde los intercambiaban por esclavos y luego se dirigían hacia las Américas. Allí se utilizaban sobre todo para trabajar en las grandes explotaciones de caña de azúcar.
Josep Playà Maset (2020)

P. ¿Podemos considerar esta crisis también una cura de humildad para el mundo? R. Sí. Y debe servir para tomar conciencia, si se me permite barrer para casa, de que esto que ahora Europa vive con gran consternación es lo habitual para buena parte del mundo. Es enfrentarse sin medios a enfermedades infecciosas que matan, que condenan al subdesarrollo económico y social. Estoy hablando obviamente de la malaria, que causa 200 millones de casos y 400.000 muertes cada año, pero también de la tuberculosis, el sida… Las enfermedades infecciosas siguen siendo la única amenaza sistémica en términos de salud global para la humanidad. Y una parte importante de los habitantes de nuestro planeta se enfrentan cada día a ello mientras son invisibles para el mundo más desarrollado, que ve todo esto como algo ajeno.
Pedro Alonso (2020)

Creo que la experiencia de esta pandemia es una clara muestra del fracaso de las autonomías. Pienso igualmente que debemos afrontar el problema con audacia, sin prejuicios y con todas las opciones abiertas. El mantra de que el centralismo es una cosa de la derecha y del franquismo a algunos ya no nos sirve. Sobre todo, porque ya hemos comprobado que el Estado de las Autonomías, tal y como está establecido, es un ecosistema de conflictos de competencias que sirve de excusa perfecta para sacudirse responsabilidades los diferentes gobernantes, de ineficacia para afrontar grandes problemas nacionales (aunque tampoco estamos de acuerdo en lo que se entiende por nacional) y de desigualdades formales en el Estado (aunque tampoco estamos de acuerdo en lo que se entiende por Estado).
Pascual Serrano (Mundo Obrero, mayo 2020)

Buenos días. Las referencias a la versión ampliada al final de todo.

Debo las fotografías iniciales al traductor, bibliotecario y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda. También este comentario: “O podríamos sustituir todas las estatuas por estas del coreano Do Ho Suh”. Una segunda observación, ésta de Miguel Candel: “Me quedo con la propuesta de Do Ho Suh: llenemos el mundo de monumentos a la Nada. Nunca hizo daño a nadie”.

¿Nos sorprende el rebrote en algunas comarcas de Huesca, Lérida y Zaragoza? Sin olvidarme de residencias, hospitales y los comportamientos irresponsables de algunos colectivos (muy pocos afortunadamente), ¿somos conscientes de las condiciones de trabajo y vida (las reales, no los publicitados) de los trabajadores temporeros? Mascarillas, mantener la distancia física recomendada, lavarse las manos con frecuencia,… ¿está en sus manos? ¿Pueden? ¿De verdad, de la verdadera? ¿Qué lecciones de (in)humanidad les estamos dando? ¿Quiénes son los beneficiados de toda esta explotación y maltrato sin escrúpulos? ¿Todo o mucho iba a ser diferente en tiempos del postcovid? Les recuerdo las palabras de John Ruskin (que tomo de Edward Palmer Thompson, William Morris. De romántico a revolucionario, València: Edicions Alfons el Magnànim, 1988): “El grito enorme que se eleva desde todas nuestras ciudades industriales, más ruidoso que el rugir de los hornos, nos dice en cada momento lo siguiente: que allí producimos de todo, menos hombres; blanqueamos el algodón y templamos el acero, refinamos azúcar y fabricamos cerámica; pero jamás entra en el cálculo de nuestras ganancias el iluminar, fortalecer, refinar o formar un solo espíritu vivo.” (Las piedras de Venecia, “La arquitectura hótica”, párrafo 12).

Unas recomendaciones iniciales: 1. “Un ‘ejército’ de obreros recupera empresas paralizadas en Venezuela con trabajo voluntario”. Se trata de un movimiento con 2.270 integrantes a nivel nacional, que ya ha reactivado catorce grandes compañías venezolanas. https://actualidad.rt.com/actualidad/355158-ejercito-obreros-recupera-empresas-venezuela. 2. Buenos libros de las tradiciones emancipatorias, muchos de ellos muy difíciles de encontrar, en “Els arbres de Fahrenheit” http://espai-marx.net/elsarbres/. 3. Un artículo de Rafael Poch de Feliu de 11 de octubre de 2009, reeditado recientemente por el autor, que conviene revisar: “Segunda Guerra, Tercer Mundo”. https://rafaelpoch.com/2020/06/21/segunda-guerra-tercer-mundo/#more-483. 4. Para ubicarse: Rosa María Rodrigo Calvo, “Un orden mundial golpeado por la crisis de COVID-19.” https://politica-china.org/areas/politica-exterior/un-orden-mundial-golpeado-por-la-crisis-de-covid-19

Las sorpresas que a nadie sorprenden:

1

[Trabajadores de Nissan cuelgan carteles en uno de los concesionarios de la firma]

Una propuesta del secretario de las CCOO de Cataluña, Javier Pacheco (¡esta vez sí!), que no debería sorprendernos… aunque nos sorprenda positivamente:
CCOO exige al Gobierno cambiar la reforma laboral para evitar el cierre de Nissan. El secretario general del sindicato en Cataluña, Javier Pacheco, insta a una modificación de la norma para que la empresa tenga que justificar los despidos. https://cronicaglobal.elespanol.com/business/ccoo-exige-gobierno-cambiar-reforma-laboral-evitar-cierre-nissan_360726_102.html

2

Una pequeña muestra de lo dicho en .Cat:
24.01.2020: Alba Vergés, consellera de Salut de la Generalitat: “Estamos completamente preparados en caso que llegue algún caso proveniente del territorio afectado”.
14 de febrero: Quim Torra presidente de la Generalitat: “La suspensión del Mobil World Congress ha sido causado por la infodemia o epidemia del miedo, que la desinformación ha extendido por todas partes”.
29 de febrero: convocatoria masiva del nacional-secesionismo, línea Puigfugit, Perpignan.
10 de marzo: Meritxell Budó, portavoz del Govern: “No tenemos por qué aplicar medidas que se han aplicado en otras comunidades [en referencia al cierre de escuelas que habían decretado otras autonomías]. En Cataluña tenemos 101 casos positivos, en Madrid hay 600”.
Y así siguiendo, hasta llegar al España nos mata, al desastre de la gestión de las residencias de nuestros mayores o a aquello de que en una Cataluña independiente hubiera habido menos muertos.
¿Sorprendidos? ¡Cómo nos van a sorprender a estas alturas de la película en la que que seguimos viendo y viviendo!

3

Mi fuente es Pere Ríos (https://elpais.com/espana/catalunya/2020-06-23/la-austeridad-se-ceba-en-los-sueldos-del-parlament-y-no-en-los-del-govern.html). De salarios y privilegios:
1. Quim Torra: salario bruto anual, 153.235 euros, 6,4% más que hace diez años (144.030) (antes de que se aplicara un recorte que dejó ese salario en 136.834 euros, lo que cobraban Montilla y Mas).
2. Carles Puigdemont lo aumentó a 139.585. Con Torra en el Palau, se ha disparado. El incremento afecta por igual a todos los altos cargos del Govern: los consejeros también cobran ahora un 6,4% más que hace diez años (115.517 euros), mientras que en el caso de los secretarios generales (91.242 euros) y los directores generales (87.456 euros) el incremento en esta década ha sido del 8,5%.
3. En el Parlament: el presidente de la Cámara estaba en 2010 mejor pagado que el de la Generalitat (152.954 euros) y ahora percibe 133.332 (una reducción del 12,8%). En el caso del vicepresidente del Parlament, la reducción ha sido del 17,8% (96.434 euros) y si se trata de un secretario el descenso ha sido del 21,3%.
4. La nómina de los presidentes de grupo parlamentario ha sido recortada en este tiempo el 15% y el 10% en el caso de los portavoces (el único aumento en esta década fue del 1,75% en 2019). A diferencia del Govern, la cámara legislativa ha tenido durante el estado de alarma un gesto solidario: todos los diputados donaron el 25% de su salario de abril a la lucha contra la covid.
5. Los diputados/as de la CUP renuncian a una parte de la nómina, perciben el equivalente a 2,5 veces el SMI: 2.350 euros. El resto, aseguran, “se destina a promover luchas políticas y sociales y se especifica en el Código Ético de la organización”. Cuando la CUP entró en el Parlament informaba de manera periódica de las percepciones de cada diputado y del destino de esas donaciones, pero con el paso del tiempo dejaron de hacerlo.
6. Los comunes también alardean de ceder a la organización buena parte de su salario. Pero eso no explica que hayan intentado, sin éxito, que todos los diputados del Parlament donasen también el 25% de su sueldo de mayo.
7. Junto a Torra y entre los mejor pagados, el director de la Oficina Antifraude, Miguel Àngel Gimeno (que cumplirá 70 años en octubre y estará hasta 2028 salvo que renuncie o sea destituido). Gimeno percibe 146.669; el sueldo se ha aumentado el 8,1% en seis años. Detrás de Gimeno viene Torrent, con 133.332 euros anuales, seguido de cerca (129.057 euros) por el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, de 75 años, que está en el cargo desde 2004. El presidente del Consell de l’Audiovisual, Roger Loppacher, percibe 116.527 euros y 115.525 en el caso el Síndic de Comptes, Jaume Amat.
Son salarios, nos recuerda Pere Ríos, mucho más altos que los 85.000 euros que cobra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
¿Sorprenden los salarios de los políticos profesionales o los cargos institucionales en .Cat? ¡A quién puede sorprender que el presidente de la Generalitat cobre un 80,27% más que el presidente del gobierno español o que un secretario general .Cat cobre un 7% más que Pedro Sánchez (o quien ejerza su función)?

4

Más que esperada indignación indepe contra los hermanos Roca -«Fascistas», «ñordos» y «españoles agradecidos»- por participar en un vídeo de España Global (que a mí personalmente no me entusiasma en absoluto, probablemente a ustedes tampoco, pero este no es el punto).https://twitter.com/Almat49/status/1274027112920494081?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1274027112920494081&ref_url=https%3A%2F%2Fsociedad.e-noticies.es%2Findignacion-indepe-contra-los-hermanos-roca-131454.html. Numerosos usuarios independentistas de Twitter, entre ellos el jefe de la oficina del ex presidente Puigdemont, el historiador Josep Lluís Alay, han cargado contra los hermanos Roca por participar en esa campaña publicitaria: «Qué vergüenza pasarán ante los suyos, muchos de los que salen en este vídeo de propaganda españolista».
El abogado Lluis Gibert, con 27.000 seguidores en la red entre los que se encuentran Puigdemont y Torra, ha escrito: «A mí como si los Hermanos Roca sirven las delicias culinarias más exquisitas de la tierra. ¡Ya les pueden dar bien por el saco!».
«Anuncio de la infumable España Global con colonos catalanes como Gasol, hermanos Roca, Ferran Adrià, Coixet …», ha opinado el ex militante del PdeCAT, Mark Serra. Otros usuarios les han acusado de estar «blanqueando la represión española», tener «el culo alquilado», de hacer «propaganda del régimen» o de actuar «como si fueran de VOX», entre otros.
¿Sorpresa? Ninguna sorpresa por supuesto. ¿A quién puede sorprender estas deliciosas caricias verbales? ¡Estamos acostumbrados a la afable jerga del mundo nacional-secesionista!
Pero tal vez sí sorprenda -y mucho!- lo que Antonio Baños, el ex cabeza de lista de la CUP, ha comentado: “¿Qué, solo tenéis los cromos de siempre? Menudos losers”. ¿Menudos losers? ¿El que fuera candidato a la presidencia de la Generalitat de una fuerza que dice ser la izquierda radical de los “Países Catalanes” usando la misma terminología, la misma palabra decisiva, que suele usar Trump?
Da ganas que recordar lo que dijo Rafael Poch de Feliu, en el brindis final de su entrevista con Pablo Iglesias: ¡Por los perdedores!

5

La carta de un padre (https://rebelion.org/la-policia-debe-actuar-en-el-marco-estricto-de-los-reglamentos-y-punto/)
Sr. Buch,
Soy el padre de Wubi, el chico agredido por seis agentes de los Mossos el 10 de enero del 2019 en Sant Feliu Sasserra. 59 años, francés, europeo, republicano, independentista catalán. Trabajo, participo, milito por causas diversas, cotizo y pago mis impuestos en Catalunya desde 1985. Padre de 4 hijos. Entre ellos, Wubi.
Soy yo, quien acompañado de una abogada, me reuní con el Sr. Josep Codina, jefe de la Comisaría General de Relaciones Institucionales, Prevención y Mediación de los Mossos. De hecho, ese día era con usted con quien quería hablar.
En todo caso, para mí, entonces, la conversación con el Sr. Codina fue esclarecedora y me generó confianza. Confianza que, a pesar de las limitaciones debidas a una vía judicial abierta de oficio por el juez de Manresa en paralelo a SOS Racismo, se adoptarían las actuaciones internas adecuadas en el seno del cuerpo de la policía.
Constato que no se hicieron.
No se ha hecho nada hasta estos días, cuando Wubi ha decidido hacer público su caso. El lunes 15 de junio, como todo el mundo, escuché sorprendido fragmentos del audio grabado por Wubi. Un audio que me conozco de memoria y que resucitó en mí una pesadilla.
En febrero del 2019 relaté al Sr. Codina todo lo que sabía de los hechos, le dije que existía una grabación larga que no podíamos desvelar, ya que estaba en fase de peritaje y que mi hijo, mi mujer y yo de momento tampoco queríamos hacer pública, consciente de que el caso debía resolverse en el marco riguroso y estricto de los ámbitos jurídicos y disciplinarios internos de la policía.
Resulta, pues, indudable que la policía era conocedora con detalles de los hechos. Repito, salí de la reunión confiado en una resolución cautelar interna escrupulosa y profesional. No fue así. Decepcionante. Muy decepcionante. Esperaba más de una institución catalana.
De joven, tuve una breve pero intensa experiencia militar como suboficial en el ejército francés. Sé lo que representa llevar un arma con munición, la responsabilidad y el rigor que impone el hecho de tener que custodiar un objeto que puede quitar la vida con facilidad. Era entonces conocedor del protocolo estricto de cómo y en qué excepcionales circunstancias se podía utilizar.
Me sorprende, pues, constatar con qué ligereza un agente de los Mossos puede presuntamente utilizar un arma contra Wubi… Me sorprende la poca profesionalidad de estos seis agentes participantes en los hechos. Agentes que, lejos de operar con la neutralidad impuesta a su rol y misión, vociferan insultos racistas, golpean y maltratan a un ciudadano, a una persona. Impresentable. No, no se les paga para expresar sus sentimientos y/o convicciones, sean las que sean. Deben actuar en el marco estricto de los reglamentos y punto. Cualquier conducta que desborde este marco debe ser castigada justamente y en proporción a los hechos, que en este caso son muy graves.
En estos momentos y vistas cuáles son las actuaciones internas tomadas, insuficientes, en mi opinión, le pido, como padre, como ciudadano de la República Francesa residente en Catalunya y, finalmente, como un catalán escrupuloso y esperanzado en la buena gobernanza de la administración de su país, que adopte medidas cautelares mucho más estrictas con los agentes participantes en los hechos ocurridos.
Le pido que me lo haga saber personalmente y detalladamente, y en un plazo breve de tiempo.
Saludos, Christophe Duclau

¿Sorprende la indignación de este padre? No, no sorprende, ¡cómo nos va a sorprender! Le sobran razones.
Pero tal vez sí una cosa (aparte de esta extraña esperanza: “Esperaba más de una institución catalana”): ¿qué sentido tiene y a qué viene presentarse como independentista catalán? ¿No hay una cierta contradicción en ser a la vez todo eso que dice ser el señor Duclau: francés, europeo, republicano, independentista catalán? ¿El señor Duclau también aboga en Francia por la independencia de la Cataluña francesa? ¿Quizás menos oprimida nacionalmente que la española? ¿El catalán, por ejemplo, goza de mejor salud en territorio francés?

6

Lo ha señalado Javier Sampedro (“Rebrotes, pandemias, impuestos”. El verdadero coste de condenar a la ciencia y la medicina a la precariedad. https://elpais.com/ciencia/2020-06-22/rebrotes-pandemias-impuestos.html) y conviene tomar nota:

Los rebrotes estaban cantados: “Ni el virus se ha atenuado, como sostiene un rumor persistente que se propaga como fuego por la paja, ni mucho menos ha desaparecido. Le hemos yugulado las cadenas de transmisión porque nos hemos encerrado en casa, pero el SARS-CoV-2 sigue entre nosotros esperando su oportunidad para saltar de nuevo”. Puesto que solo el 5% de la población tiene anticuerpos, nos recuerda Sampedro, “el 95% sigue siendo tan susceptible al contagio como lo era en enero, y a medida que adoptamos cada paso de desescalada nos exponemos a nuevos remontes”. En España hay ahora mismo una docena de rebrotes activos, y el último, que ha afectado a temporeros del campo en Huesca, es el que más preocupa a la autoridad sanitaria. “Por el momento parece controlable, porque los sistemas de vigilancia epidemiológica, las pruebas a las personas que han tenido contacto con los positivos y las cuarentenas han funcionado esta vez. Pero tenemos ahí un aviso que no podemos ignorar”.
También en Estados Unidos: “los expertos en salud pública se han desgañitado advirtiendo a los gobiernos estatales y al búfalo del 1.600 de la Avenida Pensilvania de que la relajación del confinamiento causaría un incremento de los contagios y las muertes, y vemos ahora que tenían toda la razón”. El país lleva semanas registrando unos “20.000 nuevos casos diarios en la mitad de sus Estados, y una renovada presión sobre los hospitales en Arizona, Texas, Alabama y las dos Carolinas, según el rastreador de covid-19 de STAT, una web médica”. Los Estados más afectados coinciden “con los que adoptaron la desescalada de forma más prematura, a menudo estimulados por el inimputable inquilino de la Casa Blanca. La Bolsa o la vida”. Texas ha aconsejado estos días pasados a la ciudadanía que no salga de casa.
España, concluye Sampedro, “está experimentando pequeños rebrotes que parecen gestionables por el momento, pero que solo lo son gracias a unos sistemas de vigilancia mucho más atentos y solventes que los del primer trimestre”, lo que revela que, evidentemente, esos sistemas no se pueden desescalar. Más bien lo contrario: “deben reforzarse, y no durante un par de semanas, sino con carácter permanente”. Un pequeño rebrote “se convertiría de lo contrario en un nuevo Gargantúa, y después vendrán las segundas olas, las terceras olas y tarde o temprano una nueva pandemia que nos volverá a pillar en pelotas”. La próxima vez que las patronales lloren amargamente por una imprescindible subida de impuestos, sostiene Sampedro, “alguien deberá corregir sus cálculos para revelarles el verdadero coste de condenar a la ciencia y la medicina españolas a la precariedad”.
No queremos héroes, sino profesionales bien financiados, sostiene nuestro periodista científico. “Que una médica o un enfermero tengan que trabajar 72 horas seguidas sin dormir no es una epopeya, sino una vergüenza para todo el país, empezando por los alérgicos a las subidas de impuestos. Nos hemos llenado la boca con el cuento de que tenemos la mejor sanidad pública del mundo mientras recortamos sus recursos y externalizamos sus ganancias”. Por ahí, finalizada, no se va a ningún lado. Al desastre. Lo hemos visto.

7

Follow the money” (“Sigue el dinero), nos recuerda Clara Valverde (https://kaosenlared.net/sigue-el-dinero-lecciones-del-covid-2/), fue la pista que recibieron de su informante anónimo los periodistas Woodward y Berstein del Washington Post para resolver el caso “Watergate” de robo y corrupción, bajo la presidencia de Richard Nixon en 1974.
Si queremos saber por qué España sigue siendo uno de los países con más covid-19, hay que seguir el dinero en opinión de Valverde: “Los recortes y la externalización, en la sanidad pública, en los últimos años, son la clave. Esas medidas de austeridad, según Helena Legido Quigley y otros investigadores, han robado a la sanidad pública su fuerza para combatir el Covid-19 (Legido-Quigley, H., Austerity saps the ability of the health system to respond to Covid19, European Science-Media Hub, 17 de abril, 2020)”.
Antes de los recortes, sostiene la activista barcelonesa, el sistema sanitario público español era bueno. “Pero la pandemia ha puesto en evidencia la falta de médicos en las UCIs, la falta de material de protección y la escasa existencia de trabajadores de apoyo en los hospitales. O sea, que el sistema sanitario no estaba preparado para una pandemia, que según la OMS se esperaba en pocos años (McVeigh,K., Experts warn world is “grossly unprepared” for future pandemics. The Guardian, 18 de septiembre del 2019)” . Todo eso, nos recuerda Valverde, “ha llevado a situaciones tan peligrosas e ineficaces como que los trabajadores sanitarios tengan que hacerse su propia ropa de protección con bolsas de basura. Por eso España tiene una muy alta tasa de sanitarios contagiados y muertos”. Se ha pasado de hablar de reducir la curva de infectados y muertos a dar más importancia a reducir la curva del desastre económico. “Seguimos el dinero. Las personas de las más necesarias para frenar la pandemia, las trabajadoras de la limpieza en los hospitales, trabajan en condiciones deplorables con sueldos ridículos, mientras los futbolistas siguen recibiendo sus pagas millonarias para jugar o no jugar, da igual”.
Otras desigualdades que se hacen obvias en esta pandemia están relacionadas con la tecnología en opinión de la hija de José María Valverde. “Mientras hay gente que se esfuerza para teletrabajar, hacer la compra por internet porque no pueden salir a la calle o los niños intentan estudiar y participar en clase por Zoom, nos olvidamos que muchos de los españoles no tienen acceso a la tecnología necesaria”. Y también nos olvidamos o no sabemos, añade, que el entusiasmo de “los gobiernos por reemplazar trabajo y escolarización con nuevas tecnologías tiene un objetivo peligroso: la vigilancia por la tecnología (Klein, N., Screen New Deal on How Companies Like Google Plan to Profit in High Tech Covid Distopia, Democracy Now, 13 de mayo 2020)”. Esta pandemia, conjetura la escritora barcelonesa, “está siendo una gran oportunidad de ser un laboratorio para la tecnovigilancia que desean los gobiernos y en enriquecimiento que quieren las grandes compañías y organizaciones como Google, Apple y la Bill and Melinda Gates Foundation.”
El uso de nuestras tecnologías, en nuestras casa, trabajo y en general, es algo, sostiene, a lo que tenemos que estar muy alertos “porque no solo se está utilizando la pandemia para crear una sociedad distópica y enriquecer a algunos pocos (Cué, C., Calvo confirma una reforma legal para no tener que recurrir al estado de alarma si hay rebrotes, El País, 14 de mayo 2020), donde todos estamos vigilados, sino también se está rebajando la calidad de la educación, ya que los niños no aprenden bien al no tener el espacio ni la tecnología para hacerlo, aparte de que se les priva de su vida social y se les condena a una vida delante de una pantalla.”
Sin embargo, sabiendo que los recortes y la externalización degradan el sistema sanitario, en plena pandemia se siguen haciendo. “Por ejemplo, los hospitales de campaña que el ejército iba a construir en Catalunya, han sido frenados por Quim Torra, el president de la Generalitat de Catalunya. ¿Por qué, cuando tanto se necesitaban puesto que hospitales como Vall d’Hebró estaban colapsados? Según información de la cadena SER ( https://cadenaser.com/emisora/2020/04/19/sercat/1587320698_726040.html), la Generalitat pagará a la sanidad privada más de 43.000 euros por cada paciente de coronavirus que ingrese en una UCI de los hoteles medicalizados.” Y al mismo tiempo nos animan a consumir para mejorar la economía” en establecimientos de dudosa seguridad para nuestra salud.
Si hay algo en esta pandemia que no entiendes, sigue el dinero”. Concluye Valverde.
¿Sorprendente? Por supuesto que no. Ninguna sorpresa.

En el momento en que cierro la sabatina no se conoce la posición que tomará Unidas Podemos en el asunto de suplicatorio de Laura Borràs. Esperamos, deseamos, que no sea una sorpresa… de las que no sorprenden.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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