De la historiadora y miembro de Espai Marx, María Cruz Santos Santos
Se puede hablar de todo, pero el Parlament no es este foro ni siquiera el turno de preguntas en una conferencia del CCCB. En los Parlamentos se abordan cuestiones sobre las que hay que tomar una determinación, al menos eso creo, otra cosa es que después se tome o no. Se puede hablar de la cuestión territorial pero el art. 2 de la Constitución sienta la indisoluble unidad de la Nación. Podemos cambiar la Constitución y ya vamos tarde, pero entonces habrá que preguntar a toda la nación, para mí es lo que se desprende de ese artículo, otra cosa es si estoy muy de acuerdo o no.
Por otra parte las palabras adquieren un sentido u otro según quién y dónde las pronuncia. «Se puede hablar de todo» ya se dijo en el Parlament y ahí seguimos, en esa sopa densa en que se ha convertido todo en Cataluña. Nunca fueron mayoría, en el momento álgido del independentismo, los votos fueron 48% independentistas, 51% no. Otra cosa es que la ley electoral les favoreciera. No se dice y de esta manera «todos queremos la independencia». Estos son los antecedentes que tenemos. No tiene por qué repetirse, es verdad, pero que se permitiera votar a Puigdemont, Puig y Wagensberg desobedeciendo la voluntad del tribunal Constitucional a mí me intranquiliza bastante.
Cada vez estoy más convencida del uso ventajista que están haciendo los jueces de sus prerrogativas porque así vamos a un choque de trenes. Me dirás que ahora es posible que los inhabiliten o los juzguen… Es que políticamente conviene más bien poco que ocurra ninguna de estas cosas y provocarlo nos puede mantener en este marasmo mucho más tiempo cuando hay otras urgencias y, francamente, no me parece correcta la actuación de los jueces pero estos señores nos tienen de rehenes desde hace años.
En cuanto al PP ayer, creo que eligió a los suyos, a los liberales extremos. El 25, veremos qué escogen.