DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.
ÍNDICE
1. Destrucción no es poder.
2. Los compromisos del acuerdo.
3. Duda sobre un alto el fuego duradero.
4. Nueva York socialista.
5. La reforma de Cuba.
6. Mano dura.
7. El perdón de los delitos.
8. Reflexión sobre las fronteras.
9. Resumen de la guerra en Irán, 24 de junio.
1. Destrucción no es poder.
Siguen las reacciones al alto el fuego entre Irán y Estados Unidos. Este es el último artículo de Prashad sobre el tema.
Alto al fuego, pero no un gran acuerdo entre los Estados Unidos e Irán
En resumen, el acuerdo reconoce a Irán como una potencia regional cuyos intereses deben ser objeto de negociación, y no simplemente eliminados mediante bombardeos.
Vijay Prashad
June 23 2026

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, muestra un memorando de entendimiento firmado con el presidente estadounidense, Donald Trump, para poner fin a la guerra e iniciar negociaciones sobre un acuerdo más amplio. Foto: AP
Read in English here
El Memorando de Entendimiento (MoU) entre Irán y los Estados Unidos no surgió de una reconciliación, sino del agotamiento y el fracaso estratégico de los Estados Unidos y sus aliados. Fue el resultado de una guerra que había alcanzado sus límites políticos. Washington y Tel Aviv presentaron su guerra ilegal de agresión como una respuesta necesaria al programa de energía nuclear de Irán, a su capacidad de misiles y a sus alianzas regionales. Sin embargo, detrás de este discurso de seguridad se ocultaba un objetivo más amplio: debilitar a Irán de manera decisiva y restablecer un orden regional centrado en el dominio incuestionable de los Estados Unidos e Israel.
Durante más de dos décadas, sucesivas administraciones estadounidenses habían buscado contener a Irán mediante sanciones, aislamiento diplomático, operaciones encubiertas, guerra cibernética y asesinatos selectivos. La reciente guerra representó la expresión más intensa de esta estrategia. La suposición en Washington y Tel Aviv era que una fuerza abrumadora paralizaría la infraestructura militar de Irán, fracturaría su capacidad estatal, provocaría inestabilidad interna y tal vez abriría el camino para una transformación política.
Esa expectativa no se cumplió. Irán sufrió daños extensos en sus instalaciones militares, infraestructura y activos económicos. La vida civil se vio gravemente afectada. Sin embargo, el Estado iraní no colapsó. Sus estructuras de mando continuaron funcionando, sus fuerzas armadas conservaron su capacidad de respuesta y su liderazgo mantuvo la cohesión suficiente para resistir el ataque. A pesar del asesinato de varios líderes clave de la República Islámica, esta sigue en el poder y, de hecho, su legitimidad se ha fortalecido.
Igualmente importante es que Irán demostró que podía infligir daños más allá de sus propias fronteras. Los ataques con misiles y drones alcanzaron territorio israelí y amenazaron la infraestructura estratégica en todos los Estados árabes del Golfo. El conflicto impuesto por los Estados Unidos e Israel terminó con rutas marítimas interrumpidas, costos de seguros elevados, mercados energéticos desestabilizados y sirvió para recordar a los gobiernos de todo el mundo que la inestabilidad en el Golfo no puede contenerse dentro de la región.
A medida que la guerra continuaba, la brecha entre el poderío militar y los logros políticos se hizo cada vez más evidente. Los Estados Unidos e Israel contaban con una superioridad militar abrumadora, pero no pudieron convertir la presión en el campo de batalla en resultados políticos decisivos. Irán permaneció intacto; no se produjo un cambio de régimen. El Eje de la Resistencia – desde Irán hasta el mar Mediterráneo – quedó debilitado, pero no eliminado. La escalada continua prometía mayor destrucción, pero no una victoria estratégica. Debido a ello, el memorando de entendimiento no es un tratado de paz definitivo. Se trata de un marco provisional diseñado para detener las hostilidades directas, reabrir los canales de negociación y evitar que el conflicto se extienda aún más.
Su primera y más inmediata disposición es un cese temporal de las operaciones militares directas. El marco establece un período de 60 días durante el cual se espera que las partes negocien los términos de un acuerdo más duradero. Esta pausa no resuelve el conflicto subyacente, pero crea un espacio para prevenir una escalada accidental y reducir el riesgo inmediato de una guerra regional más amplia.
En segundo lugar, el memorando de entendimiento se centra en el estrecho de Ormuz. Esta es la característica de mayor relevancia económica del acuerdo. Aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa a nivel mundial pasa por esta estrecha vía navegable. Durante la guerra, las amenazas a la navegación demostraron tanto la influencia geográfica de Irán como la vulnerabilidad de la economía mundial ante la inestabilidad en el Golfo. El memorando de entendimiento aborda la resolución de conflictos marítimos no como una cuestión técnica, sino como un pilar central de la estabilidad económica regional y mundial.
En tercer lugar, el acuerdo establece un proceso de negociaciones sobre el programa de energía nuclear de Irán. Es fundamental señalar que no impone el desmantelamiento inmediato de la infraestructura nuclear iraní. En cambio, abre el diálogo sobre los niveles de enriquecimiento, los mecanismos de inspección, las disposiciones de monitoreo y el posible retorno de la supervisión técnica internacional. Esto marca un cambio de la coacción a la negociación: a Irán no se le trata simplemente como un objetivo, sino como un Estado cuyo consentimiento es necesario para cualquier acuerdo nuclear duradero.
En cuarto lugar, el memorando de entendimiento incluye conversaciones sobre el alivio de las sanciones, las exportaciones de petróleo y la posible liberación o movilización de activos financieros iraníes. Los detalles siguen siendo objeto de controversia. Pero el principio es claro: el estrangulamiento económico no produjo la rendición. Un acuerdo sostenible requerirá cierto grado de flexibilidad económica.
En quinto lugar, según se informa, el acuerdo incluye mecanismos regionales para resolver conflictos, particularmente en torno al Líbano. Esto refleja el hecho de que el conflicto nunca fue únicamente bilateral. Las alianzas regionales de Irán, las operaciones militares de Israel, los compromisos de seguridad de los Estados Unidos y el frágil equilibrio en el Líbano, Irak, Siria, Yemen y el Golfo están todos interrelacionados. Cualquier acuerdo que ignore esta arquitectura regional seguirá siendo inestable.
El aspecto más revelador del memorando de entendimiento es lo que omite. No exige un cambio de régimen, no requiere que Irán abandone su programa de misiles y no obliga a Teherán a retirarse por completo de los asuntos políticos y de seguridad regionales. En resumen, el acuerdo reconoce a Irán como una potencia regional cuyos intereses deben negociarse, no simplemente eliminarse con bombardeos.
El memorando de entendimiento pone de manifiesto diferencias importantes entre las prioridades estratégicas de los Estados Unidos e Israel. Para Israel, la guerra fue una oportunidad para remodelar el equilibrio de poder regional. Los responsables políticos israelíes han considerado durante mucho tiempo a Irán como el principal obstáculo para sus ambiciones estratégicas en Asia Occidental. El debilitamiento de Hezbolá, la fragmentación de las redes de resistencia y el aislamiento de Teherán se consideraban pasos necesarios hacia un orden regional más favorable para Israel. Los Estados Unidos compartía algunos de estos objetivos, pero operaba bajo restricciones más amplias. Washington tuvo que considerar no solo los resultados militares, sino también los mercados petroleros, el comercio mundial, a los aliados del Golfo, las presiones políticas internas y el riesgo de una mayor implicación internacional. A medida que los costos aumentaban, los cálculos de los Estados Unidos se alejaban cada vez más del maximalismo israelí.
El resultado es un acuerdo que muchos en Israel probablemente considerarán insuficiente. La guerra no eliminó a Irán como actor estratégico. No produjo un cambio de régimen. No destruyó la capacidad de Irán para influir en los acontecimientos más allá de sus fronteras. Y lo más importante: no terminó con una capitulación, sino con una negociación. Este resultado revela un problema más profundo para la estrategia israelí. La superioridad militar puede infligir un daño enorme, pero por sí sola no puede generar legitimidad política ni aceptación regional. Israel puede atacar objetivos en toda Asia Occidental, pero no puede determinar el futuro político de las sociedades más allá de sus fronteras únicamente mediante la fuerza.
Para los Estados Unidos, el memorando de entendimiento representa el reconocimiento de otra realidad: el dominio militar ya no garantiza la obediencia política. Esta lección se ha aprendido repetidamente en Irak, Afganistán, Líbano y ahora, una vez más, en relación con Irán.
Las monarquías árabes del Golfo se encuentran entre los observadores más importantes de este acuerdo. A lo largo del conflicto, los gobiernos del Golfo se vieron atrapados entre presiones contrapuestas. Siguen dependiendo de las garantías de seguridad de los Estados Unidos y han ampliado sus relaciones, tanto abiertas como encubiertas, con Israel. Al mismo tiempo, comprenden que cualquier guerra regional con Irán pone en riesgo su propia estabilidad económica y social. La interrupción de las rutas marítimas y las amenazas a la infraestructura regional hicieron que esta vulnerabilidad fuera innegable. Los Estados del Golfo poseen una inmensa riqueza, pero sus economías dependen del comercio marítimo seguro, de las exportaciones energéticas estables, de la inversión extranjera y de la confianza de los mercados globales. Una guerra prolongada pone en peligro todo ello.
La conclusión probable para Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait y Omán es pragmática más que ideológica. Continuarán colaborando con Washington. Algunos mantendrán o profundizarán sus relaciones con Israel. Pero también buscarán canales de comunicación con Teherán y evitarán convertirse en plataformas directas para la escalada. Esta tendencia ya era visible antes de la guerra. El acercamiento entre Arabia Saudita e Irán, facilitado por China en 2023, reflejó un creciente reconocimiento de que la estabilidad regional no puede lograrse mediante una confrontación permanente. La guerra ha reforzado esa conclusión. Las monarquías del Golfo han aprendido que ni Irán ni los Estados Unidos van a desaparecer. Su futuro no depende de elegir un bando de manera permanente en contra del otro, sino de gestionar las contradicciones entre ambos mientras protegen sus propios intereses.
Que Irán haya ganado o no depende de cómo se defina la victoria. Si la victoria significa evitar la destrucción, Irán no ganó. El país sufrió graves pérdidas económicas, daños a la infraestructura, deterioro militar y costos humanos. La carga de la guerra recayó con fuerza sobre los iraníes de a pie. Pero los resultados estratégicos no se miden únicamente por el daño sufrido. También se miden por los objetivos políticos alcanzados o impedidos.
El objetivo central de los Estados Unidos e Israel no era simplemente dañar a Irán. Era debilitar fundamentalmente a Irán como actor regional independiente. En ese sentido, la campaña no logró su objetivo. Irán sigue siendo soberano y el gobierno de la República Islámica permanece en el poder. Sus capacidades militares se han reducido, pero no se han eliminado. Su relevancia diplomática se ha visto reforzada por el hecho de que las negociaciones ahora giran en torno a obtener el consentimiento iraní, en lugar de imponer dictados extranjeros. En este sentido, Irán logró lo que muchos Estados que se enfrentan a una presión militar abrumadora han buscado a lo largo de la historia: la supervivencia. La supervivencia no es romántica. A menudo es costosa, brutal e incompleta. Pero en la política internacional, la supervivencia puede ser la medida más importante del éxito estratégico.
El significado más amplio de la guerra radica en otra parte. El conflicto demostró una vez más que la destrucción no es lo mismo que el poder. La fuerza militar puede demoler infraestructura, matar a combatientes e infligir sufrimiento. Lo que no siempre puede hacer es generar una transformación política. Los Estados Unidos e Israel contaban con capacidades militares muy superiores, pero no pudieron asegurar el resultado político que deseaban. El memorando de entendimiento entre Irán y los Estados Unidos no es, por lo tanto, una historia de victoria decisiva para ninguna de las partes. Es la historia de una guerra que reveló los límites de la coacción. Irán sale maltrecho, pero en pie. Los Estados Unidos e Israel salen poderosos, pero incapaces de dictar condiciones. Los Estados del Golfo salen más conscientes de su vulnerabilidad. La región entra en una nueva fase en la que las negociaciones, más que las victorias en el campo de batalla, determinarán el próximo capítulo de la política de Asia Occidental. Ese es el significado político más profundo del memorando de entendimiento: el poder militar puede destruir, pero no siempre puede gobernar.
Vijay Prashad es un historiador y periodista indio. Es autor de cuarenta libros, entre los que se incluyen Balas de Washington, Una estrella roja sobre el Tercer Mundo, Las naciones oscuras: una historia del Tercer Mundo; Las naciones pobres: una posible historia del Sur Global y How the International Monetary Fund Suffocates Africa, escrito con Grieve Chelwa. Es el director ejecutivo de Tricontinental: Instituto de Investigación Social, corresponsal jefe de Globetrotter, y el editor jefe de LeftWord Books (Nueva Delhi). También ha hecho apariciones en las películas Shadow World (2016) y Two Meetings (2017).
Este artículo ha sido elaborado por Globetrotter y No Cold War.
2. Los compromisos del acuerdo.
En este artículo de The Cradle se analizan las concesiones que tanto Irán como Estados Unidos han hecho para llegar a este acuerdo quizá precario.
https://thecradle.co/articles/us-iran-a-ceasefire-washington-reads-as-a-concession
EE. UU. e Irán: un alto el fuego que Washington interpreta como una concesión
El memorando de entendimiento (MoU) posterior a la guerra con Irán se está presentando como un compromiso. En la práctica, se trata de un acuerdo limitado, marcado por la necesidad de poner fin a una guerra que ya no se podía mantener.
Ali Ahmadi
24 de junio de 2026
El marco que puso fin a la guerra de 2026 con Irán se ha interpretado en gran parte de Washington como una concesión. Los críticos de la derecha consideran el memorando de entendimiento (MoU) como una recompensa otorgada a un país al que se debería haber dejado que asumiera las consecuencias del conflicto.
La comparación que más se ha difundido equipara el alivio de las sanciones con el acuerdo nuclear de 2015, como si Teherán hubiera sido readmitido en la economía mundial de un solo golpe.
Esa interpretación no se sostiene. Washington hizo concesiones para poner fin a la guerra y restablecer el tráfico a través del estrecho de Ormuz. El acuerdo refleja esas prioridades. Lo que Irán recibe es más limitado de lo que sugiere el debate público, y gran parte de ello sigue siendo incierto tanto en su alcance como en su duración. Las condiciones establecidas en el MoU se dividen en tres categorías distintas.
Lo que Irán recibe realmente
La primera abarca los beneficios que Irán obtendrá en la práctica. Estos consisten en el acceso a unos 12 000 millones de dólares de sus propios fondos depositados en el extranjero, junto con una exención que le permite vender petróleo y productos petrolíferos durante un plazo de negociación de 60 días.
Irán ya vendía ese petróleo, en gran parte a China, por lo que la exención no abre un mercado cerrado. Lo que sí hace es reducir el descuento por sanciones que Irán se ha visto obligado a aceptar por cada barril —que ya se ha reducido a 1 dólar por barril— y facilitar la repatriación de los ingresos. La ganancia es real, pero se mide en márgenes más que en un beneficio para la economía mundial.
Este acceso también tiene una dimensión política. La capacidad de repatriar fondos sin el mismo nivel de fricción es importante para la estabilidad interna, sobre todo tras un período de presión sostenida sobre la economía. Sin embargo, incluso en este caso, no debe exagerarse el efecto. Se trata de fondos propios de Irán, liberados bajo condiciones que pueden cambiar rápidamente, y la estructura general de las sanciones permanece intacta.
La segunda categoría incluye concesiones que son temporales y reversibles. La más evidente es la retirada de las fuerzas estadounidenses de la periferia de Irán. Esa medida tiene su importancia, pero su durabilidad es incierta. El historial de la Administración del presidente estadounidense Donald Trump debilita la confianza en cualquier compromiso que adquiera, y la reducción de efectivos era, en parte, inevitable.
Estados Unidos no puede mantener ese nivel de despliegue en la región de forma indefinida. Se habría producido cierta reducción de efectivos independientemente de cualquier acuerdo.
Incluso la liberación de activos congelados puede revertirse en la práctica. La administración del expresidente estadounidense Joe Biden descongeló alrededor de 6 000 millones de dólares en fondos iraníes, solo para volver a congelarlos bajo presión nacional e israelí. Episodios como este han erosionado la credibilidad estadounidense con el paso del tiempo. Una concesión que puede anularse con una simple firma se menosprecia incluso antes de que se ponga a prueba, y ese menosprecio determina la forma en que Teherán interpreta el marco actual.
La reversibilidad ocupa ahora un lugar central en las negociaciones. La conocida afirmación de que Irán y EE. UU. no confían el uno en el otro se ha repetido durante años, pero la naturaleza de esa desconfianza ha cambiado. Durante las negociaciones de 2013 a 2015, los responsables iraníes se preguntaban si Washington mantendría sus compromisos a largo plazo.
Lo que ha cambiado es la naturaleza de esa desconfianza. Los responsables iraníes de aquel periodo dudaban de la fidelidad estadounidense a largo plazo, mientras que ahora parten de la premisa de que Trump buscará activamente formas de anular sus compromisos antes incluso de que se seque la tinta de cualquier acuerdo.
La credibilidad diplomática tiene una importancia que Trump nunca ha sabido valorar. Una concesión que puede anularse con una simple firma se menosprecia enormemente incluso antes de que se considere, y ese menosprecio recae con mayor dureza sobre los aspectos de este marco que más importan.
La tercera categoría se refiere a lo que no se ha comprometido en absoluto. El levantamiento de las sanciones y la creación de un fondo de inversión de 300 000 millones de dólares no son obligaciones actuales. Se trata de declaraciones condicionales vinculadas a la conclusión de un acuerdo nuclear más amplio dentro del plazo de 60 días.
De hecho, la idea del fondo de inversión de 300 000 millones de dólares, propuesta originalmente por los países del CCG durante las negociaciones del año pasado en Omán, sigue siendo un concepto muy abstracto.
A pesar de que la Casa Blanca afirma que se ha comprometido el dinero, la estructura y los parámetros del fondo no están claros y es probable que aún se encuentren en la fase inicial de planificación. Resulta altamente especulativo determinar si un fondo como este atraerá 300 000 millones de dólares —una cifra de origen desconocido— o si llegará a existir alguna vez.
Tras el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) de 2015, a pesar de las garantías de EE. UU. y de un clima geopolítico mucho más favorable, los inversores globales se mostraron reacios incluso a prestar dinero a Irán fuera de un plazo de reembolso de un año. Temían que el colapso del acuerdo impidiera a Irán reembolsarles. El hecho de que los puntos más llamativos del acuerdo sean precisamente los que se están dejando de lado no contribuye en nada a la imagen política del mismo.
Vuelve el expediente nuclear
Se ha prestado menos atención a lo que Irán podría ofrecer a cambio. Más allá de la dilución de sus reservas de uranio altamente enriquecido, el panorama sigue sin estar claro. Esa incertidumbre forma parte, en sí misma, de la historia, y refleja tanto el ritmo de las negociaciones como las limitaciones políticas a las que se enfrentan todas las partes.
En la ronda de conversaciones que precedió tanto a la reciente guerra como al conflicto anterior de 12 días, Irán mostró su disposición a suspender el enriquecimiento durante varios años. También indicó un retorno al enriquecimiento con un límite máximo del 3,67 %, bajo la estrecha supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), junto con una cláusula de almacenamiento cero. Los detalles son técnicos, pero dicho marco reduciría significativamente los riesgos de proliferación y alargaría el tiempo necesario para cualquier posible ruptura del acuerdo.
No hay garantía de que ahora se estén barajando las mismas condiciones. El presidente del Majlis, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró que «no volveremos a las condiciones anteriores a la guerra». Aunque sus comentarios se centraron en el estrecho de Ormuz, se han interpretado de manera más amplia como una señal de que Teherán espera un equilibrio diferente en cualquier acuerdo renovado.
El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, también ha indicado que «por el momento, no se ha tomado ninguna decisión» y que el enfoque de Irán respecto a las concesiones debe ser establecido por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional y contar con la aprobación del líder supremo.
Aun así, un acuerdo que incluya elementos de propuestas anteriores, como una suspensión plurianual de posiblemente 10 años o más, y límites al almacenamiento, representaría un resultado significativo para Washington. Permitiría a la Administración Trump argumentar que ha conseguido concesiones más profundas que las logradas bajo el mandato del expresidente estadounidense Barack Obama, aunque el camino hacia ese resultado se haya visto marcado por un conjunto de circunstancias mucho más volátiles.
Esa afirmación no borraría las consecuencias de la política anterior. Cuando EE. UU. se retiró del acuerdo nuclear, liberó a Irán de las restricciones en materia de investigación y desarrollo. Desde entonces, Irán ha avanzado en sus capacidades de enriquecimiento, incluido el desarrollo y el despliegue de centrifugadoras más eficientes. El objetivo que en su día guió la política estadounidense —mantener a Irán al menos a un año de distancia de disponer de material suficiente para un arma nuclear— ya no es alcanzable en la misma forma.
Por lo tanto, las comparaciones con el acuerdo de la era Obama deben hacerse con cautela. El acuerdo de 2015 suspendió las sanciones secundarias de forma amplia y por tiempo indefinido. Permitió a Irán reincorporarse a los mercados mundiales y recuperar el acceso a activos en el extranjero, estimados en más de 100 000 millones de dólares. El comercio se expandió, se reabrieron los canales financieros y las empresas iraníes ganaron margen para operar en un entorno más predecible.
El marco actual no ofrece nada comparable. Su impacto económico es mucho menor y está definido de forma más restrictiva, y no altera la estructura subyacente de las sanciones de manera duradera.
Una comparación más útil es la que se establece con el Plan de Acción Conjunto, el acuerdo provisional que precedió al acuerdo de 2015. Las condiciones actuales son más generosas que las del acuerdo anterior, por una razón clara. Washington necesitaba garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz y estabilizar los flujos energéticos. Esa necesidad determinó las concesiones ofrecidas y explica por qué las condiciones parecen desiguales si se comparan con ambiciones estratégicas más amplias.
Un acuerdo marcado por las limitaciones
No hay certeza de que el plazo de 60 días dé lugar a un acuerdo duradero. La misma reversibilidad que debilita los compromisos estadounidenses también limita los incentivos de Irán para realizar concesiones vinculantes, y ambas partes actúan bajo estrictas restricciones políticas.
El memorando de entendimiento (MoU) surge tras una campaña militar que se cobró la vida de altos cargos iraníes y de miles de civiles. Se inscribe en un contexto en el que Washington no dispone de una influencia decisiva, a pesar de su alcance militar. Cualquier expectativa de simetría en el resultado se basa en una suposición que no se ajusta al equilibrio de fuerzas ni a los costes ya incurridos.
El acuerdo debe interpretarse desde esa perspectiva. Refleja un intento de contener las consecuencias de una guerra que no produjo un resultado decisivo. La decisión de proseguir con el conflicto estableció los parámetros dentro de los cuales opera ahora la diplomacia, reduciendo el margen para objetivos más ambiciosos.
Para los responsables políticos de Washington, la cuestión no es cuántas concesiones se han intercambiado, sino qué se consigue con este acuerdo en la práctica. Objetivos como derrocar al Gobierno iraní, forzar su capitulación o eliminar la influencia de Irán en la región nunca fueron realistas. El momento actual ofrece una oportunidad más limitada, marcada por las restricciones que se pusieron de manifiesto durante el conflicto.
Estados Unidos tiene una oportunidad real de abordar de forma permanente la cuestión nuclear iraní y reformar su relación con Irán en un momento en el que un presidente tras otro presidente ha dejado claro que los imperativos de seguridad nacional de Estados Unidos se encuentran en otras partes del mundo.
Intentar bloquear el mayor número posible de activos iraníes en cuentas bancarias de Catar u obstaculizar las ventas petroquímicas iraníes durante el mayor tiempo posible no debería ser el baremo del éxito diplomático.
Para ello se requiere un grado de coherencia del que se ha carecido en los últimos años, así como la voluntad de aceptar resultados que no alcancen los objetivos maximalistas.
El memorando de entendimiento no resuelve estas cuestiones. Crea un espacio en el que podrían abordarse, al tiempo que pone de manifiesto los límites de lo que puede lograrse en el momento actual. Que ese espacio se aproveche o no dependerá de decisiones que aún están por tomarse, y de si ambas partes están dispuestas a superar los patrones que han definido su relación durante décadas.
3. Duda sobre un alto el fuego duradero.
Finalmente, sobre el acuerdo, el análisis de Michael Roberts. Curiosamente cree que vamos a un exceso de oferta petrolera al haber liberado las reservas durante estas semanas. Como todos, no está muy seguro de que el alto el fuego se pueda sostener mucho tiempo.
https://thenextrecession.wordpress.com/2026/06/23/iran-and-the-us-a-ceasefire-that-lasts/
Irán y EE. UU.: ¿un alto el fuego duradero?
Los mercados financieros y el mundo en general dieron un suspiro de alivio cuando Irán y EE. UU. acordaron finalmente un memorando de entendimiento (MoU) de 14 puntos que, de aplicarse íntegramente a mediados de agosto, pondría fin a la guerra en Oriente Medio y permitiría que el crudo, los fertilizantes y otros productos derivados del petróleo se transportaran sin obstáculos a través del estrecho de Ormuz hacia los mercados de Europa y Asia.
Trump calificó el MoU de victoria, ya que, tras más de dos meses y medio de conflicto, el estrecho de Ormuz está a punto de reabrirse, lo que permitirá que el petróleo vuelva a fluir. En realidad, el MoU propuesto entre EE. UU. e Irán no hace más que devolver la situación del estrecho de Ormuz y la capacidad nuclear de Irán al estado en que se encontraban antes de que EE. UU. e Israel lanzaran su «guerra elegida» contra Irán el 28 de febrero con «furia épica» .
Aproximadamente una semana después del inicio de esa guerra, Donald Trump prometió que no habría acuerdo con Teherán salvo una «¡rendición incondicional!». Sin embargo, la resistencia de Irán, sus ataques con misiles contra los Estados del Golfo y su control absoluto del estrecho de Ormuz redujeron esa exigencia a cenizas. Mientras tanto, los precios mundiales del crudo y del gas se dispararon un 50 % y las reservas estratégicas de petróleo a nivel mundial cayeron hasta el mínimo imprescindible para mantener las operaciones. Las reservas estratégicas de petróleo de EE. UU. se encuentran actualmente en su nivel más bajo desde 1983. Si la guerra se hubiera prolongado hasta el verano, habría provocado una catástrofe energética y una recesión económica en muchas economías. Al firmar el memorando de entendimiento en el Palacio de Versalles, en Francia, durante la cumbre del G7, Trump lo admitió. «No hay nada tan inteligente como el mercado, y al mercado le encanta», afirmó. Sin el acuerdo, «la alternativa sería una depresión mundial».

El acuerdo de alto el fuego recuerda a Versalles en 1918, cuando el alto mando alemán firmó un armisticio con la alianza franco-británico-estadounidense que supuso una rendición total y enormes reparaciones. En esta ocasión, parece que Trump ha firmado un acuerdo que en modo alguno supone la rendición de Irán; al contrario, parece que la crisis cada vez más grave de los precios de la energía en EE. UU. y a nivel mundial ha obligado a Trump a hacer concesiones significativas a Irán con el fin de que el estrecho de Ormuz vuelva a estar abierto.
El plan de alto el fuego podría conducir, en última instancia, a un acuerdo sobre la reducción del arsenal nuclear de Irán. Irán cuenta con un arsenal de más de 9.000 kg de material, incluidos 440 kg con un grado de enriquecimiento cercano al necesario para la fabricación de armas, que Trump había exigido previamente a Teherán que entregara a EE. UU. El memorando de entendimiento establece un «mínimo» para la dilución del arsenal in situ, bajo la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica. De hecho, Irán ya se ha comprometido en numerosas ocasiones a no aspirar a poseer armas nucleares. El presidente Trump reconoce que Teherán puede conservar sus misiles balísticos. Tal y como afirmó: «Tienen que tener algunos, porque otros también los tienen».
Se levantarán todas las sanciones comerciales y financieras impuestas a Irán, y este podrá vender su petróleo en los mercados internacionales. En cuanto a la incautación de las reservas y los fondos iraníes, Trump declaró: «Les hemos quitado su dinero, es su dinero. Si no se lo devolviéramos, nadie volvería a invertir nunca más en el dólar». Además, «si no levantáramos las sanciones, habría pobreza. Entonces, 91 millones de personas pasarían hambre».
Además, se ha acordado poner fin al conflicto en todos los frentes, incluido el que enfrenta a Israel y el Líbano. Existe el compromiso de EE. UU. de respetar la soberanía de Irán y no interferir en sus asuntos internos. Las fuerzas estadounidenses se retirarán de la región en un plazo de 30 días tras el acuerdo definitivo. Y, siempre que se produzcan avances en la reducción del arsenal nuclear de Irán, EE. UU. ha acordado crear un fondo de reconstrucción y desarrollo de 300 000 millones de dólares para Irán.
Sin embargo, existen muchas salvedades respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo definitivo en los próximos dos meses y al mantenimiento de cualquier acuerdo permanente más allá de agosto. En primer lugar, ¿obedecerá Israel a Trump y cesará sus ataques contra el Líbano? De no hacerlo, Irán afirma que no firmará ningún acuerdo definitivo. El acuerdo provisional exige el cese de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano. Pero ni Israel ni Hezbolá son signatarios del acuerdo. Este ha sido duramente criticado por los ministros israelíes, quienes sostienen que impide a Israel contrarrestar las amenazas que plantea Hezbolá. Las fuerzas israelíes han proseguido sus operaciones en el Líbano a pesar de los términos del memorando de entendimiento. Como consecuencia, Irán amenaza con volver a cerrar el estrecho de Ormuz tras la última oleada de ataques israelíes en el Líbano y se negará a negociar un acuerdo permanente durante el alto el fuego de 60 días.
Israel celebrará elecciones en octubre y el primer ministro Benjamin Netanyahu corre un grave riesgo de perder, ya que el acuerdo se percibe ampliamente en Israel como favorable a Irán. Israel se encuentra en un estado de conflicto continuo en múltiples frentes desde el ataque de Hamás del 7 de octubre. Ahora está tratando de establecer una presencia militar permanente y zonas de amortiguación en Gaza, el Líbano y Siria. Esto solo empujará a Hamás y a Hezbolá a continuar su resistencia y conducirá a la ruptura del acuerdo.
En segundo lugar, si no se alcanza un acuerdo sobre la capacidad nuclear de Irán, EE. UU. revocará el memorando de entendimiento. Las intensas negociaciones sobre el programa nuclear iraní —el problema más polémico— apenas están comenzando, y la brecha entre ambos países sigue siendo amplia, por lo que la situación sigue siendo muy incierta. El acuerdo provisional concede a los negociadores 60 días para alcanzar un acuerdo nuclear, aunque este plazo puede ampliarse. No obstante, resultará muy difícil llegar a un acuerdo sobre una cuestión tan compleja en el plazo de dos meses. El acuerdo nuclear de 2015, que Trump descartó durante su primer mandato, tardó más de 18 meses en negociarse.
En tercer lugar, incluso si se alcanza un acuerdo completo y este se mantiene después de agosto, la presión para que se reavive el conflicto es elevada. No son solo los israelíes quienes están furiosos por la capitulación de Trump; los «globalistas» del «Estado profundo» estadounidense, como la CIA y otras fuerzas de seguridad, junto con un sector considerable de republicanos y demócratas en el Congreso, desean reavivar la guerra y «acabar con Irán». Tal es la presión que ejercen sobre Trump que este oscila continuamente entre proclamar un acuerdo y amenazar con más bombardeos e incluso con el asesinato de los actuales negociadores iraníes. Existe toda la posibilidad de que, una vez concluidas las elecciones de mitad de legislatura al Congreso de EE. UU., Trump pueda revocar el acuerdo y «vengarse» de Irán antes de abandonar la escena en 2028.
Pero, por ahora, los petroleros están empezando por fin a transitar por el estrecho de Ormuz, y los precios del crudo están bajando (de 100 dólares por barril durante la crisis a unos 75 dólares por barril en la actualidad; eso sigue estando muy por encima de los 60 dólares por barril anteriores al inicio de la guerra, pero la tendencia a la baja es clara).

De hecho, con la liberación de las existencias acumuladas que habían quedado bloqueadas, ¡todo apunta a un exceso de oferta mundial de petróleo en lugar de a una escasez! Puede que se necesiten meses para que la situación vuelva a la normalidad, dada la fragilidad del acuerdo entre EE. UU. e Irán, los atascos logísticos y las infraestructuras dañadas. Pero una vez que los flujos se reanuden correctamente, habrá de hecho una gran cantidad de petróleo adicional en el sistema. El aumento de la producción procedente de Oriente Medio se sumaría a un mundo ya con exceso de oferta: una auténtica avalancha de nuevos proyectos, principalmente en Brasil, EE. UU. y Guyana, que aportarán 2,8 millones de barriles diarios en 2027, según el análisis de Wood Mackenzie.
Sin embargo, no es probable que la economía mundial se recupere de este choque energético tan rápidamente como se produjo. La cadena de suministro energética mundial tardará bastante tiempo en volver a las condiciones previas al conflicto, especialmente en lo que respecta a la escasez de energía en Asia. Por lo tanto, los precios de la energía podrían tardar varios meses en «normalizarse», si es que llegan a hacerlo. La retirada de las minas colocadas por Irán será un proceso que llevará mucho tiempo, mientras que los buques varados en el estrecho no reanudarán inmediatamente sus operaciones normales. La reparación de las infraestructuras dañadas durante el conflicto también supone un gran desafío. Y no debemos olvidar el coste en vidas humanas y en infraestructuras civiles en Irán. Al menos 3 500 iraníes han perdido la vida, con miles más heridos, y se han destruido escuelas e instalaciones de abastecimiento de agua. Las operaciones de Israel en el Líbano también han causado la muerte de miles de personas en ese país y han desplazado a cerca de una quinta parte de la población.
Lo más importante para la economía mundial es que los efectos duraderos de esta guerra se dejarán sentir durante algún tiempo en forma de aumento de la inflación de los precios al consumo y debilitamiento de las economías (especialmente en Europa y también en Asia). Esto no hará más que acelerar la tendencia a la estanflación. La inflación anual de los precios al consumo en Europa, EE. UU. y Asia sigue acelerándose (EE. UU.: 4,2 %, zona del euro: 3,2 %, India: 3,9 %). Los conductores estadounidenses pagan ahora un dólar más por galón de gasolina que hace un año, una noticia que Trump acogió afirmando: «¡Me encanta la inflación!»

El recién nombrado candidato de Trump para la presidencia de la Reserva Federal, Kevin Warsh, fue elegido con la esperanza de que llevara a cabo una serie de recortes de los tipos de interés. En cambio, es probable que Warsh se enfrente a presiones para subir los costes de financiación en los próximos meses. Dario Perkins, director de investigación global de la consultora TS Lombard, afirmó que, de entre los principales bancos centrales, «dado que la economía se ha mantenido fuerte y la inflación ha aumentado, es probable que la Fed sea la que más suba los tipos, quizá hasta cuatro veces (hasta situarlos en un rango del 4,5 % al 5 %) a finales del próximo año».
En la UE, que depende en gran medida de las importaciones de gas, el Banco Central Europeo (BCE) ya ha subido los tipos de interés por primera vez desde 2023, con la esperanza de frenar la inflación galopante. Como he explicado anteriormente, el endurecimiento monetario del banco central servirá de poco para «controlar» la inflación, especialmente cuando esta está impulsada por la escasez de energía en el lado de la oferta. Sin embargo, el aumento de los tipos de interés podría desencadenar una crisis financiera y empujar a las economías a la recesión. Europa y Japón ya se encuentran prácticamente estancados.
La economía estadounidense es algo más sólida. Los márgenes de beneficio de las empresas son elevados y los beneficios siguen creciendo, mientras la burbuja de inversión en IA sigue impulsando los mercados financieros. Pero si la inflación se mantiene alta y sigue aumentando, y la Reserva Federal pone en marcha una serie de subidas de tipos, el panorama podría cambiar. La oferta pública inicial (OPI) de SpaceX, de Elon Musk, ofrece un indicador temprano. En la gigantesca salida a bolsa lanzada la semana pasada, las acciones de SpaceX cotizaron a 135 dólares cada una. Se dispararon hasta los 175 dólares en cuestión de horas. Sin embargo, ayer, el precio de las acciones se desplomó más de un 16 %, hasta los 154 dólares. ¿Por qué? Debido al aumento de los rumores sobre la actuación de la Reserva Federal en materia de tipos de interés, el aumento de la inflación y el incremento de los costes de financiación, tal y como reflejan los rendimientos de los bonos.
Además, la escasez de energía y otros productos clave provocada por la guerra seguirá ejerciendo una presión a la baja sobre la expansión económica en las principales economías. En su último informe de junio sobre las perspectivas económicas mundiales, el Banco Mundial presenta unas previsiones muy sombrías.
El crecimiento mundial se ralentizará hasta el 2,5 % este año, la tasa de crecimiento más baja desde la pandemia. «La década de 2020 está resultando ser una década perdida.» Se prevé que el crecimiento en las economías avanzadas se ralentice este año, pasando del 1,8 % en 2025 al 1,5 %, debido principalmente al impacto duradero del aumento sustancial de los precios de la energía. «Las economías de mercados emergentes y en desarrollo (EMDE) se enfrentan al crecimiento de la renta per cápita más débil desde el inicio de la pandemia. No se espera que el nivel de renta per cápita en las EMDE —excluidas China y la India—, en relación con las economías avanzadas, vuelva al nivel anterior a la pandemia hasta después de 2028, lo que implica casi una década de convergencia de ingresos perdida». Las economías del Golfo, que han visto cómo se estrangulaban las exportaciones de su principal fuente de ingresos y se han convertido en blanco de los bombardeos iraníes, se encaminan ahora hacia una recesión, y se prevé que el PIB de la región disminuya un 2,6 % este año. En medio de una de las concentraciones más densas de crisis mundiales desde la década de 1970, casi una de cada dos economías en desarrollo no ha logrado, desde 2019, avanzar en la promesa más elemental del desarrollo: reducir la brecha de ingresos con las economías más prósperas del mundo. «Para vislumbrar la luz al final del túnel, habría que mirar hacia la década de 2030.»
Esta breve guerra también podría alterar de forma permanente el equilibrio de fuerzas en Oriente Medio. Los Estados de Oriente Medio se están agrupando en dos bandos opuestos. Por un lado, se encuentra la coalición abrahámica, liderada por Israel y los Emiratos Árabes Unidos, que mantiene una estrecha alineación con EE. UU. Por otro lado, se encuentra una coalición islámica, liderada por potencias suníes como Arabia Saudí, Turquía, Pakistán y, cada vez más, Egipto. Estas potencias medias regionales siguen mostrándose complacientes con el imperialismo estadounidense, pero se han acercado entre sí en respuesta a las amenazas percibidas que provienen no solo de Irán, sino también de Israel, ya que este proyecta su poder más allá de sus fronteras en Gaza y Cisjordania. Así pues, una de las consecuencias geopolíticas de esta guerra es un Oriente Medio más polarizado y fragmentado, en el que las coaliciones rivales se endurecen. Mientras tanto, tanto Trump como los globalistas volverán a su principal estrategia geopolítica: estrangular la economía de China y su influencia a nivel mundial, con el objetivo último de provocar un cambio de régimen en ese país.
4. Nueva York socialista.
Los tres candidatos que ha apoyado Mamdani en las primarias demócratas han barrido. Los demás, hasta 10, son más bien del pantano centrista. En Jacobin están exultantes, por supuesto, y os paso uno de los artículos que han publicado. Lo acompaño de otro de Mondoweiss en el que entrevistan a un analista político sobre la importancia que ha tenido la cuestión de Israel en el resultado.
https://jacobin.com/2026/06/dsa-nyc-elections-zohran-democrats
El futuro socialista se está forjando en Nueva York
- Branko Marcetic
La victoria arrolladora de los socialistas de anoche en Nueva York se basó en la capacidad de organización de los Socialistas Democráticos de América, que se han consolidado como la principal fuerza política de la ciudad.
No es raro escuchar cánticos de «U-S-A» en un acto político. Pero el cántico que resonó repetidamente en el 99 Scott Studio de Williamsburg tras la victoria casi total de los candidatos socialistas de anoche se desviaba en una letra: «D-S-A».
Las siglas hacen referencia a los Socialistas Democráticos de América, cuya sección de Nueva York, NYC-DSA, se erigió como la gran vencedora en las elecciones primarias de anoche en Nueva York: todos menos uno de los diez candidatos insurgentes de su lista ganaron sus candidaturas al Congreso de los Estados Unidos y a la Asamblea Legislativa del Estado de Nueva York. Lo lograron gracias a una frenética campaña de puerta a puerta, en la que se derramó mucho sudor, que —un año después de que un esfuerzo de base similar catapultara a otro miembro, Zohran Mamdani, a la alcaldía de Nueva York— ha consolidado firmemente al grupo como una formidable fuerza política, capaz de superar a los sindicatos e incluso al Partido de las Familias Trabajadoras (WFP), que durante décadas ha sido la principal fuerza electoral progresista de la ciudad.
A pesar de su incredulidad ante la rapidez y la contundencia con que los resultados les habían sido favorables, los cientos de miembros de la DSA, embelesados, que abarrotaban la fiesta oficial de seguimiento de los resultados de Claire Valdez —ahora candidata demócrata por el séptimo distrito congresional de Nueva York— eran plenamente conscientes de su recién adquirido poder.
«¡Ustedes son los siguientes! ¡Ustedes son los siguientes!», coreaban mientras el líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries —un enemigo de larga data de la izquierda—, aparecía en la pantalla. Uno tras otro, los candidatos ganadores se acercaban para instar a los presentes a unirse a la organización.
«El agua está templada: únanse a nosotros», dijo a la multitud Diana Moreno, quien a principios de este año había ganado unas elecciones especiales para sustituir a Mamdani en la Asamblea del Estado de Nueva York. «Únanse a este hermoso movimiento».
Entre ellos se encontraba Valdez, una organizadora sindical y diputada estatal que apenas había iniciado su primer mandato y que logró una gran sorpresa al imponerse por 21 puntos al presidente del distrito de Brooklyn, Antonio Reynoso —respaldado por el WFP—, en la contienda por el escaño en la Cámara de Representantes que durante dieciséis mandatos había ocupado la veterana defensora del progresismo Nydia Velázquez.
Incluso para una campaña al Congreso en la que participaba una candidata socialista insurgente, la contienda de Valdez adquirió una importancia inusualmente elevada.
Una de las razones fue la implicación del WFP, que convirtió la contienda en una especie de guerra territorial entre progresistas. El director del WFP en Nueva York declaró al New York Times que habían aconsejado a Reynoso que «no puede ceder el carril de la izquierda a Claire [Valdez] y a la DSA». El propio Reynoso definió la contienda como «la DSA, Zohran Mamdani y Bernie Sanders contra el WFP, y [la fiscal general] Tish James, [el defensor del pueblo] Jumaane Williams y el grupo de progresistas que llevan mucho tiempo trabajando intensamente».
La otra razón fue el propio Mamdani. En lugar de elegir a un candidato de la DSA aprobado y apadrinado por Velázquez —de los que había varios—, Mamdani optó por respaldar a alguien a quien consideraba una aliada más cercana, Valdez, lo que desencadenó una ruptura pública y inusualmente amarga con la congresista saliente, quien había sido una de sus primeras defensoras cuando lanzó su candidatura a la alcaldía, que partía con pocas posibilidades de éxito. La decisión suponía un riesgo: una derrota habría debilitado, quizá de forma irremediable, tanto a él mismo como al movimiento que le respaldaba, cuando apenas había transcurrido medio año de su mandato.
Tras la alarma provocada por el desplome de la participación, que motivó una reunión de emergencia de la DSA, la organización se puso en marcha a toda máquina, con numerosos miembros haciendo campaña sin descanso. El fin de semana anterior a la votación se produjo una avalancha de personas que llamaban a las puertas, algunas de las cuales realizaban turnos consecutivos de tres horas.
Tras meses de paciente campaña puerta a puerta, ese esfuerzo de última hora por las calles pareció dar sus frutos. Varios activistas afirmaron que sus preocupaciones sobre la jornada electoral, las encuestas y las predicciones de los analistas se desvanecieron al interactuar con votantes reales en los distritos progresistas y favorables a Mamdani en los que hicieron campaña, quienes, una y otra vez, comunicaron a los activistas de la DSA que tenían la intención de votar a los candidatos socialistas en lugar de a sus oponentes.
Más allá de los candidatos, tanto la DSA como el socialismo en sí parecen haberse generalizado con el resultado de anoche. Apenas unos años después de que los candidatos de la DSA restaran ocasionalmente importancia a su socialismo democrático para intentar ganarse a los votantes de a pie, esta vez los encuestadores consideraron que esa etiqueta era una ventaja.
La respuesta de los votantes ante la DSA fue «positiva como nunca antes», afirmó Max, miembro de la DSA de treinta y cuatro años. Una votante, una mujer de mediana edad de origen sudasiático, declaró que no votaba por ningún candidato en concreto, sino por la propia DSA. «Voy a votar siguiendo la línea del partido de arriba abajo», fue la forma en que otro votante describió su decisión de votar por la lista de la DSA. En un momento en el que tanto los partidos tradicionales como la mayoría de los políticos son considerados, en general, corruptos y deshonestos, los votantes a las que se visitaba en sus hogares parecían valorar a los candidatos que se identificaban como socialistas democráticos, según informó Simon, de treinta y seis años, otro encuestador de la DSA.
Se trata de un fenómeno que probablemente no habría podido producirse sin el colapso de la popularidad del Partido Demócrata entre sus propios votantes durante el último año y medio. De hecho, más allá de la lista socialista, anoche se vio cómo al menos una docena de candidatos demócratas en el cargo quedaban por detrás de rivales más progresistas, entre ellos el excontralor de la ciudad de Nueva York y candidato respaldado por Mamdani, Brad Lander, quien derrotó al diputado Dan Goldman —que llevaba dos mandatos—, atacándole duramente por no ir lo suficientemente lejos a la hora de criticar el genocidio de Israel o de restringir la venta de armas en respuesta al mismo.
Las elecciones de anoche, por tanto, encajan en la tendencia observada en todo el país, ya sea en el rechazo abrumador de los votantes demócratas de Maine a su gobernador centrista en favor de un novato político salpicado por los escándalos, Graham Platner, situado muy a su izquierda, o en la propia victoria de Mamdani sobre el que fuera «princito» del Partido Demócrata, Andrew Cuomo. Con la imagen del Partido Demócrata por los suelos debido a lo que se considera ampliamente como la oposición ineficaz e inepto de la cúpula del partido frente a Donald Trump, se ha abierto de par en par la puerta a los insurgentes de izquierda que antes tenían que defenderse —e incluso acababan sucumbiendo— a acusaciones de deslealtad al partido o de no ser «auténticos» demócratas. Basta con fijarse en la congresista electa Darializa Ávila Chevalier, quien superó lo que se suponía que iban a ser revelaciones perjudiciales sobre el hecho de que, entre otras cosas, había calificado a Joe Biden de «criminal de guerra» y en una ocasión tuiteó «Que le den a Kamala Harris».
También forman parte de una tendencia diferente. Como indican las victorias de Chevalier y Lander, además de suponer un triunfo para la DSA y la izquierda socialista, el resultado de anoche supuso una importante derrota para el lobby proisraelí, que una vez más había invertido grandes sumas en derrotar a los candidatos socialistas críticos con Israel y su genocidio de los palestinos. Este resultado, que se produce un año después de la propia victoria de Mamdani frente a la campaña obsesivamente proisraelí de Cuomo, consolida el hecho de que el apoyo incondicional a Israel —mientras este se entromete en la política estadounidense y causa estragos en Oriente Medio— ya no es una buena estrategia política ni una buena política, ni siquiera en Nueva York, que en su día fue el corazón palpitante del sionismo estadounidense.
Zohran Mamdani está en racha
Hablando de Mamdani, el alcalde de Nueva York sale de la noche de ayer como el otro gran ganador. Además de que su apuesta por el Séptimo Distrito ha dado sus frutos, los votantes enviaron anoche a seis de sus aliados a la Asamblea Legislativa del estado (siete si contamos a la titular Moreno, que ganó anoche las primarias), lo que refuerza el número de votos con los que contará allí mientras presiona a Albany para que apruebe sus principales promesas electorales, entre ellas gravar a los ricos para financiar autobuses urbanos gratuitos y el cuidado infantil universal —una versión de esta medida está impulsando actualmente la gobernadora Kathy Hochul, aunque de forma limitada—.
Igual de importante para sus esfuerzos por presionar a los legisladores estatales, los votantes también han demostrado de la forma más visceral que el atractivo público del alcalde es profundo y que su efecto arrastre es considerable.
«Oh, sí, son gente de Mamdani. Voy a votar por ellos», fueron las palabras de un votante, según un activista de la DSA que hacía campaña puerta a puerta a favor de Valdez y Christian Tate, quien anoche ganó su escaño en la Asamblea Estatal con el 62 % de los votos.
No se trataba de un caso aislado. Es posible que muchos votantes no supieran quiénes eran la mayoría de los candidatos o que ni siquiera se celebraran elecciones, pero les caía bien el alcalde y estaban más que dispuestos a votar por los candidatos a los que él había dado su respaldo. El respaldo de Mamdani resultó ser una baza importante para los activistas, ya que sirvió como argumento persuasivo para convencer a votantes ocupados o, simplemente, para entablar una conversación, especialmente en el «Corredor Comunista» —una zona joven y diversa— que el año pasado le había dado un apoyo abrumador.
Como resultado, los legisladores del establishment en Albany se enfrentan ahora a una elección clara. Pueden respaldar la agenda de Mamdani, aprobarla y cosechar las generosas recompensas electorales que les esperan a quienes los votantes consideran sus aliados. O bien pueden bloquearla y enfrentarse a unas primarias en las que tendrán que soportar tanto el resentimiento de los votantes como el poder de organización de la DSA.
Más allá de su agenda legislativa, esta nueva realidad política dará un impulso a la ambición más grandiosa y a largo plazo que Mamdani esbozó hace casi una semana en un mitin con Bernie Sanders, quien también prestó su respaldo a la lista socialista. Allí, Mamdani lanzó una andanada al estilo de Sanders contra el conservadurismo del Partido Demócrata —«nuestro partido», como él lo denominó— tal y como se presenta actualmente, acusando a la cúpula del partido de considerar «que su labor consistía en gestionar el declive en lugar de propiciar un cambio sustancial para la clase trabajadora», y advirtiendo de que este enfoque acarrearía un fracaso continuado en las urnas. Presentó la lista socialista de Nueva York como una visión del futuro del partido, su «respuesta» a la lamentable situación en la que se encuentra hoy en día.
A juzgar por los resultados de anoche, los votantes demócratas están claramente de acuerdo.
Y no solo los votantes demócratas de Nueva York. Como sabrán los lectores habituales y de larga trayectoria de esta revista, los candidatos socialistas, que suelen proceder de la DSA, han ido ganando poder de forma constante a nivel local, estatal y federal durante la última década al presentarse como demócratas, consiguiendo cargos públicos y mayorías legislativas en ambas costas, el Medio Oeste, el Suroeste e incluso el Sur, hasta el punto de que ahora hay más de 250 miembros de la DSA que ocupan cargos electos en cuarenta estados. Varios candidatos socialistas están en condiciones de lograr posiblemente victorias de gran repercusión durante el próximo año, entre ellos Fran Hong, quien actualmente se encuentra codo con codo en la carrera por la nominación demócrata a la gobernación de Wisconsin.
Los círculos políticos del establishment han tendido a centrarse en difamar y ridiculizar a la DSA, incluso mientras esta ha ido aumentando continuamente el número de sus representantes electos. De hecho, los socialistas a menudo han consolidado su poder precisamente al mismo tiempo en que los políticos y comentaristas los han descartado con seguridad como fuerza política. La noche de ayer demostró que siguen consolidando su poder de forma constante. La diferencia es que ya nadie los descarta.
Branko Marcetic es redactor de Jacobin y autor de Yesterday’s Man: The Case Against Joe Biden.
______________
Una entrevista sobre las primarias y la cuestión israelí.
«El lobby israelí es tóxico, y eso ha quedado demostrado una vez más»: Análisis de las primarias de Nueva York
Los candidatos respaldados por Mamdani arrasaron en las primarias demócratas de la ciudad de Nueva York. ¿Qué nos dicen estas victorias sobre el lugar que ocupa Palestina en el Partido Demócrata? ¿Contribuirán a marcar el rumbo de las próximas primarias?
Por Michael Arria 24 de junio de 202
El martes por la noche, los tres candidatos demócratas respaldados por el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, ganaron sus primarias.
Las victorias de Brad Lander (frente al diputado Dan Goldman, que llevaba dos mandatos, en el distrito NY-10), Darializa Avila Chevalier (frente al diputado Adriano Espaillat, que llevaba cinco mandatos, en el distrito NY-13) y Claire Valdez (para sustituir a la diputada Nydia Velázquez, que se jubila, en el distrito NY-7) han desencadenado un debate sobre el futuro del Partido Demócrata y han provocado un colapso entre los centristas proisraelíes.
¿Se extenderá esta insurgencia progresista más allá de Nueva York? ¿Qué dice esto del poder de Mamdani en la ciudad? ¿Cómo abordará Lander, que se ha mostrado ambiguo en la cuestión de Palestina, este tema en el Congreso?
El corresponsal de Mondoweiss en EE. UU., Michael Arria, preguntó al consultor político Peter Feld sobre estas cuestiones y otras más.
Mondoweiss: ¿Le ha sorprendido algo de los resultados de anoche?
Feld: Bueno, no esperaba que Valdez ganara por un margen tan amplio, pero eso solo demuestra la solidez de la campaña de Mamdani y la estrategia que diseñaron al elegir estas tres circunscripciones. Fueron una elección acertada.
Esa es una buena transición. ¿Podría hablarnos del papel de Mamdani en todo esto? Ha acertado en las tres candidaturas que ha respaldado, a pesar de que las habituales campañas de la derecha y proisraelíes lo calumniaban tachándolo de supuesto antisemita.
¿Qué nos dice lo ocurrido anoche sobre el poder político de Mamdani en la ciudad y el poder de NYC-DSA en términos más generales?
Creo que tanto Mamdani como la DSA aumentaron realmente su poder de forma exponencial ayer. Mamdani y su equipo llevaron a cabo estas campañas de una manera que realmente consolida la idea de que ha creado un nuevo tipo de organización en la ciudad, tal y como demostró su victoria del año pasado.
También demuestra, como usted señaló hace unas semanas, que las campañas de calumniación que se han utilizado contra Mamdani y contra los defensores de Palestina ya no funcionan. Que vamos a tener un miembro del Congreso que asistió a la manifestación del 8 de octubre en Times Square, algo que se habría considerado políticamente descalificante, pero que ahora resulta ser, de hecho, un punto a su favor. Se ha señalado de diversas maneras que el apoyo a Palestina es una piedra de toque de la autenticidad en un momento en el que los políticos demócratas carecen realmente de ella, como se puede observar en los bajos índices de popularidad del partido.
Un indicio de ello es la debilidad de varios titulares, como Dan Goldman y Adriano Espaillat, pero también de otros muchos a los que nadie prestaba atención, y que obtuvieron victorias sorprendentemente ajustadas frente a rivales que no contaban con mucho dinero ni reconocimiento público, como Grace Meng, que ganó con solo un 57 % frente a un rival sin muchos recursos económicos.
Algunas personas se preguntaban: ¿por qué está en apuros Dan Goldman? Ha sido un demócrata liberal típico y corriente en alrededor del 90 % de los temas. Entonces, ¿por qué iba a perder? Pues bien, tenemos la respuesta. Fue porque estaba completamente desfasado con respecto a su distrito —incluidos muchos votantes judíos— en lo relativo a [Israel].
Y creo que veremos que esto aún no ha terminado. Lo veremos en otros estados y en otras primarias donde no haya un Mamdani, y esa será la verdadera prueba. Sin duda, Mamdani demostró una estrategia cuidadosa en su planificación y puso de manifiesto la fuerza que aporta cuando respalda a un candidato político y le brinda todo su apoyo.
Pero los temas también influyeron en muchos de estos resultados, especialmente en el Distrito 10.
Algunas personas se preguntaban: ¿por qué está en apuros Dan Goldman? Ha sido un demócrata liberal típico y corriente en alrededor del 90 % de los temas. Entonces, ¿por qué iba a perder? Pues bien, tenemos la respuesta. Fue porque estaba completamente desfasado con respecto a su distrito —incluidos muchos votantes judíos— en un tema que la gente pensaba erróneamente que consolidaría el apoyo de los judíos a alguien como Goldman. Hemos aprendido que los votantes judíos y no judíos del sur de Manhattan y de algunas zonas de Brooklyn, dentro de ese distrito, no quieren ser representados por alguien que votó a favor de sancionar a la CPI, que votó a favor de la moción de censura contra Rashida Tlaib, que ha votado a favor de todos los sistemas de armamento que Israel haya deseado jamás y que no fue capaz de calificarlo de genocidio. Eso no nos representa. Y se trata de un tema lo suficientemente importante como para que provoquemos un cambio.
Usted ha aludido a ello, pero se acercan las elecciones de mitad de legislatura, y los republicanos parecen tener algunos problemas creados por Trump como consecuencia de la guerra con Irán.
Hay un argumento habitual entre los centristas tras resultados como los de anoche, cuando se dice que la ciudad de Nueva York no representa al resto del país. Sin embargo, como usted dice, la cuestión de Israel y Palestina trasciende, obviamente, la ubicación.
¿Cree que las campañas progresistas contribuirán de alguna manera a dar forma a las elecciones de mitad de legislatura, y qué respondería a quienes afirman que la ciudad de Nueva York no es representativa del conjunto de Estados Unidos?
Bueno, creo que los progresistas insurgentes van a ayudar a salvar las elecciones de mitad de legislatura.
En primer lugar, hemos visto muchos lugares, además de la ciudad de Nueva York, en los que personas con perspectivas similares sobre Palestina han logrado victorias inesperadas. Analilia Mejía y Adam Hamawy en Nueva Jersey, Chris Rabb en Pensilvania y, a finales de este mes, existe una gran posibilidad de que Melat Kiros, en Colorado, derrote a la veterana titular Diana DeGette. Todavía nos quedan las primarias en Florida. En California se celebrarán elecciones generales en las que se enfrentarán demócratas progresistas a candidatos demócratas del establishment, como Doris Matsui y Jimmy Gómez. Así que pronto descubriremos que este tipo de movimiento no se limita a Nueva York.
Pero también sugeriría a quienes afirman que Nueva York no es el mundo que echen un vistazo a las encuestas a nivel nacional sobre Israel y la guerra con Irán. Es imposible que se alcancen esas cifras tan elevadas de personas que reaccionan negativamente ante Israel si se tratara únicamente de Nueva York.
En Míchigan, parece que Abdul El-Sayed va a obtener una victoria aplastante en las primarias. Mi predicción es que ganará las elecciones generales y llegará al Senado. Creo que será un candidato más fuerte en las elecciones generales que su principal oponente, Haley Stevens. Tendremos que ver si algunos candidatos progresistas insurgentes pueden ganar las primarias en distritos indecisos y, a continuación, demostrar que podemos hacer nuestros esos distritos en noviembre con un mensaje similar —no solo en las primarias de los distritos demócratas—.
Se ha prestado mucha atención a los tres candidatos respaldados por Mamdani, pero también hubo otras victorias de la izquierda. ¿Podría hablar de ellas?
La DSA ganó siete de las ocho contiendas legislativas a las que se presentó. Y la octava se perdió por un margen muy estrecho. Así pues, el poder de la DSA y de la izquierda de Mamdani en Nueva York va sin duda más allá de estas tres elecciones al Congreso, y animará a otros retos en el futuro. No creo que hayamos terminado todavía. Muchos titulares a nivel de la Asamblea estatal que no fueron blanco de la DSA y a los que no se siguió de cerca obtuvieron porcentajes de reelección muy bajos. Tiene sentido, porque en realidad se trata de los mismos votantes.
La organización genera más organización y la victoria genera más victoria. Creo que estamos ante un movimiento que realmente está sintiendo su poder y decidiendo cuál será su próximo paso.
La organización genera más organización y la victoria genera más victoria. Creo que estamos ante un movimiento que realmente está sintiendo su poder y decidiendo cuál será su próximo paso.
El fin de semana pasado vimos a muchos demócratas del establishment quejándose al New York Times de que eran aliados de Mamdani y de que ahora este se había vuelto en su contra. Pues bien, Mamdani le ha hecho al establishment el mayor favor que se pueda imaginar. Ha neutralizado por completo el desafío de Chi Osse a Hakeem Jeffries, y ha neutralizado por completo el desafío de Kathy Hochul; ellos habrían tenido que enfrentarse a la misma revuelta electoral que derrocó a Espaillat y a Goldman. Muchas personas, entre las que me incluyo, se sintieron molestas, pero otros opinan que fue una decisión inteligente, ya que le permitió centrarse en estas tres contiendas ganables y lograr el máximo impacto.
Sin embargo, Hakeem Jeffries no debería dormirse en los laureles, no solo de cara a una futura reelección, sino incluso en el cargo de presidente de la Cámara, ya que existe una probabilidad considerable de que el bloque de progresistas que llegue el próximo enero —si los demócratas ganan la Cámara de Representantes— sea más numeroso que la propia mayoría demócrata. Y esos progresistas podrán poner en jaque la presidencia de Hakeem Jeffries —en caso de que se produzca— en cuestiones como Israel, las ayudas a las grandes empresas, la sanidad y muchas otras cuestiones importantes para quienes los han elegido. Ni Ávila Chevalier ni Valdez se han comprometido a apoyar a Jeffries para la presidencia de la Cámara.
Parece que el destino de Goldman ya estaba escrito desde hace más de un año. ¿Hay algún titular actual que deba empezar a inquietarse ante posibles rivales?
Hay bastantes titulares que podrían enfrentarse a rivales dentro de dos años. Pero tendremos que ver cómo se desenvuelven una vez que regresen al Congreso el año que viene. Una de las grandes ventajas de una victoria arrolladora como la que vimos ayer es que infunde temor entre los demócratas del establishment.
Y puede que cambie su forma de actuar en el cargo.
Por eso creo que existe una gran posibilidad de que en 2028 se produzca una amplia gama de desafíos para los demócratas del establishment, entre los que destaca Chuck Schumer, quien, en mi opinión, ya podría estar planeando su jubilación a estas alturas. Tengo la sensación de que Schumer ha analizado los resultados de anoche y se está replanteando seriamente si realmente quiere someterse al tipo de campaña a la que se enfrentará —ya sea un desafío por parte de AOC o, en caso de que ella decida presentarse a la presidencia, algún otro candidato progresista que se enfrente a él—.
Schumer es un claro ejemplo porque es el líder en el Senado. Jeffries es el líder en la Cámara de Representantes. Así pues, ellos se encuentran realmente en una posición única, ya que, a la vista de lo ocurrido anoche, no tienen vía libre para gobernar como les gustaría.
Más allá de eso, diría que veamos si los demócratas del establishment que sobrevivan y regresen a Washington el año que viene captan el mensaje o no. Si lo hacen, eso cambiará quiénes serán los desafiados.
¿Qué significa lo ocurrido anoche para los grupos de presión proisraelíes, como el AIPAC? Obviamente, supone una gran derrota para ellos y para su mensaje.
El lobby israelí es tóxico, y eso quedó demostrado de nuevo ayer. No obstante, siguen jactándose de varias victorias que obtuvieron en distintos distritos, incluido el NY-17, donde su candidata preferida, Cait Conley, fue nominada. Ganaron la contienda en Maryland, donde habían invertido mucho dinero. Es evidente que fracasaron en estas tres contiendas clave de Nueva York, pero no vamos a poder dejar de luchar contra ellos. No se limitan a marchitarse y desaparecer. Adaptan sus tácticas.
Ahora bien, puede que las cosas estén cambiando más rápido de lo que ellos pueden adaptarse. Ya hemos hablado antes de algunas de las medidas que han tomado para adaptarse. Por un lado, han tirado la toalla en lo que respecta a la ayuda a Israel con el fin de preservar la venta de armas. Así que eso se convertirá en la nueva batalla.
Utilizaron muchas de las tácticas contra Darializa Ávila Chevalier que ya habían empleado anteriormente contra Jamaal Bowman y Cori Bush, pero esta vez no funcionaron. Me refiero, por ejemplo, a criticarla por lo que dijo sobre Kamala Harris y Joe Biden. Esos fueron mensajes importantes que se utilizaron en 2024 contra Bowman y Bush. Pero no funcionaron contra Darializa. Tampoco lo hicieron sus antiguas publicaciones en redes sociales, ya eliminadas. Y así, lo que también hemos aprendido es que, a veces, las enormes cantidades de dinero no son suficientes.
Es una señal increíble de que los tiempos están cambiando que, mientras el AIPAC tiene que ocultar sus intenciones y evitar cualquier mención a Israel, una candidata al Congreso que ha triunfado, como Claire Valdez, emita un anuncio de televisión que trata exclusivamente sobre Palestina. No creo que nadie hubiera creído esto hace tan solo dos años.
Ahora bien, el dinero sí que surte efecto. Espaillat estuvo más cerca de ganar de lo que yo pensaba, ya que sus resultados en las encuestas rondaban el 30 %, y acabó obteniendo mejores resultados que eso. Eso podría deberse a la enorme cantidad de dinero que se gastó en contra de Ávila Chevalier durante las dos últimas semanas. Pero no surtió efecto. Y tienen que ocultar sus intenciones lo mejor que puedan. Hay periodistas de investigación como Ryan Grim y Mondoweiss que llaman la atención sobre el gasto secreto que está llevando a cabo el AIPAC y lo sacan a la luz. Y entonces eso se convierte en el tema central. Se convirtió en un tema central en la contienda entre Valdez y Reynoso. Sin duda, se convirtió en un tema central en la contienda entre Espaillat y Chevalier.
Y su desesperación fue tan grande en la contienda de Espaillat que asistimos al racismo más intenso y atroz dirigido contra Ávila Chevalier, insinuando que su origen étnico era haitiano en lugar de dominicano —como si «haitiano» fuera un insulto—, utilizando una versión de la teoría del «gran reemplazo» para sembrar el miedo de que Mamdani y Ávila Chevalier estuvieran intentando expulsar a la comunidad dominicana de larga tradición. Afortunadamente, esto fue rechazado, pero no hace más que poner de manifiesto la desesperación de que, por mucho que el AIPAC y sus aliados clamen contra el racismo —alegando que Mamdani estaba atacando a los judíos cuando calificó al AIPAC de «monstruos del dinero oscuro»—, no tienen ningún reparo en recurrir al racismo si creen que es lo que deben hacer para ganar.
Es una señal increíble de que los tiempos están cambiando que, mientras el AIPAC tiene que ocultar sus intenciones y evitar cualquier mención a Israel, una candidata al Congreso que ha triunfado, como Claire Valdez, emita un anuncio de televisión que gira íntegramente en torno a Palestina. No creo que nadie hubiera creído algo así hace tan solo dos años. Creo que tiene mucho que ver con el motivo por el que ella fue capaz de derrotar a un progresista sólido y popular como Antonio Reynoso, que contaba con el apoyo de la mayoría de los sindicatos y del Partido de las Familias Trabajadoras.
Hablemos de Lander, quien contó con el respaldo de Mamdani y ha criticado a Israel, a pesar de autodenominarse sionista y mostrarse ambiguo en algunas de estas cuestiones. ¿Cómo cree que gobernará?
Creo que tendremos que ver qué va a hacer Brad Lander, ya que ganó por mayoría aplastante.
Y creo que ha demostrado que hay una ventaja en ser muchas cosas para mucha gente. Antes hemos hablado del enfoque de «equipo» de Mamdani. Una de las cosas más interesantes que ocurrió fue que Mamdani hizo todo lo posible por presentar de forma conjunta a los tres candidatos a los que respaldaba, incluso en un anuncio muy impactante que vinculaba a los tres y se emitió durante las finales de los Knicks. El anuncio le mostraba a él pasando el balón a Lander, quien a su vez se lo pasaba a Ávila Chevalier, y este, a su vez, a Valdez.
Pero Lander, en su intento por gustar a todo el mundo y encontrar el equilibrio perfecto, tuvo que desmarcarse de cualquier respaldo a Avila Chevalier. Había hecho público que abandonó la DSA después de que su cuenta de Twitter promocionara aquella concentración del 8 de octubre. Y, por supuesto, Avila Chevalier estuvo presente en esa concentración. La semana pasada pasé por un acto de campaña en Tompkins Square Park en el que los voluntarios le entregaron a Lander una camiseta que reproducía la imagen del anuncio del baloncesto en la que aparecían los cuatro: Mamdani y los tres candidatos. Lander la dobló con aire avergonzado y dijo que se la daría a su hijo, pero que él no se la pondría.
Así pues, Lander es el ejemplo perfecto de todas las contorsiones por las que tienen que pasar los sionistas liberales en este nuevo entorno político. Pero es un político con mucho talento. Lander lleva realmente una vida privilegiada. Quedó en un distante tercer puesto en las elecciones a la alcaldía, pero logró convertir ese resultado en un escaño en el Congreso. Se trata de un logro tan impresionante para un político como el que probablemente podamos ver. Por lo tanto, es alguien a quien hay que seguir de cerca.
Además, es muy ambicioso. No descartaría que Lander se presentara al Senado; probablemente no dentro de dos años, ya que es demasiado pronto para que se enfrente a Schumer, pero quizá dentro de cuatro años contra Kirsten Gillibrand, quien debería estar sintiéndose muy, muy nerviosa en estos momentos. Ella comparte todos los puntos débiles de Schumer y ha logrado pasar desapercibida. El año pasado dijo cosas horriblemente racistas contra Mamdani. Forma parte con orgullo de la Comisión del Senado sobre los Acuerdos de Abraham. No creo que eso vaya a tener cabida en 2030. Y tiene mucha suerte de que no se presente a la reelección antes de esa fecha.
Michael Arria
Michael Arria es corresponsal en EE. UU. de Mondoweiss. Es autor de Medium Blue: The Politics of MSNBC. Sígale en X en @michaelarria.
5. La reforma de Cuba.
El gobierno cubano acaba de anunciar una serie de medidas que pueden transformar profundamente la sociedad y la economía del país. Esta es la reacción de Joven Cuba, que he visto traducida en la página de LINKS pero os paso la versión original.
https://jovencuba.com/reforma-impostergable-riesgos/
La impostergable reforma y sus riesgos
19 junio 2026
Imagen generada con inteligencia artificial
Cuba no está ante una reforma más, sino ante una decisión límite. El Gobierno ha anunciado uno de los paquetes de transformaciones económicas y sociales más profundos de la historia posterior a 1959, en un momento en que el país ya no tiene margen para seguir administrando la crisis con parches, consignas o aplazamientos.
Muchas de las medidas han sido recomendadas una y otra vez por diversos economistas; que finalmente se les escuche es una señal positiva, pero también confirma cuánto tiempo se perdió antes de llegar a este punto. Cuba enfrenta hoy una de las crisis socioeconómicas más graves de su historia reciente, marcada por una situación energética que ha afectado de forma devastadora la vida cotidiana, la producción, los servicios, los cuidados familiares, la salud mental y la capacidad de las personas para sostener una existencia digna. A ello se suma el impacto real, profundo y creciente de las medidas unilaterales coercitivas de Estados Unidos, recrudecidas en los últimos años y dirigidas a cerrar fuentes de financiamiento, ingresos externos, acceso a combustibles, operaciones internacionales y márgenes de maniobra económica.
Sin embargo, reconocer ese impacto no puede servir para borrar responsabilidades internas. Al contrario, precisamente porque la Isla enfrenta una presión externa tan severa, el Gobierno tenía menos derecho a perder tiempo, menos margen para improvisar y mayor obligación de haber hecho los cambios necesarios para construir una economía más fuerte.
Ahí radica una de las paradojas del momento. La guerra económica hace más riesgosa la reforma, porque obliga a implementarla en condiciones de escasez extrema, deterioro institucional, baja confianza social y empobrecimiento. Pero también resulta difícil no leer que, indirectamente, esa presión terminó empujando una transformación que se pospuso una y otra vez. Muchas de las medidas que hoy se presentan como imprescindibles pudieron haberse adoptado durante la apertura impulsada por la administración Obama, cuando existía un entorno internacional menos hostil, mayores riquezas internas y una sociedad menos agotada.
El desenlace de este proceso no dependerá solo de decisiones internas. El papel de Estados Unidos, y también de potencias con vínculos estratégicos con Cuba como China y Rusia, será un factor importante para el éxito o el fracaso de las transformaciones. Si la reforma logra enviar señales creíbles de apertura, seguridad jurídica y racionalidad económica, podría contribuir a estimular la inversión extranjera y a reducir parcialmente el aislamiento financiero del país. Pero si las medidas unilaterales coercitivas se mantienen o se intensifican, y si los aliados internacionales se limitan a respaldos políticos sin compromisos económicos significativos, los márgenes de la reforma serán mucho más estrechos. Cuba necesita hacer su parte, pero el entorno internacional puede acelerar, limitar o distorsionar profundamente sus resultados.
En términos generales, el paquete contiene medidas que apuntan en la dirección correcta. Es acertado que reconozca la necesidad de otorgar mayor autonomía a la empresa estatal; ampliar los espacios de actuación del sector privado; reducir prohibiciones absurdas; flexibilizar el acceso a insumos; abrir canales más diversos de financiamiento; revisar la política de precios; y dar mayor capacidad de decisión a productores, empresas y territorios. También resulta relevante que coloque sobre la mesa una reforma salarial, la actualización periódica de pensiones y prestaciones, y el tránsito hacia subsidios mejor focalizados.
Durante demasiado tiempo la economía cubana funcionó bajo una combinación de escasez, prohibiciones, controles ineficaces y decisiones tardías que terminaron empujando a millones de personas hacia la precariedad, la informalidad o la emigración. En ese sentido, abrir espacios a la iniciativa, al mercado y a formas diversas de propiedad y gestión no debe ser leído como una renuncia, sino como una condición mínima para recuperar capacidades productivas y sostener cualquier política social viable.
Sin embargo, esas potencialidades conviven con riesgos importantes. La reforma puede ampliar la producción, atraer capital, dinamizar territorios y reducir trabas; pero si no se implementa con reglas claras, también puede incrementar desigualdades, debilitar aún más a quienes dependen de ingresos en moneda nacional, facilitar la concentración de activos y crear nuevas zonas de inequidades.
La diferencia entre una transformación orientada al bienestar nacional y una simple redistribución de privilegios dependerá de la transparencia, participación ciudadana y la protección efectiva a quienes no tienen capacidad de competir en el nuevo mercado. Por eso, la discusión no debe reducirse a estar a favor o en contra de la reforma, la pregunta clave es qué tipo de reforma se construirá y para quiénes. Y esto obliga a mirar más allá del enunciado general de las medidas y concentrarse en sus escenarios de implementación.
En este sentido, la transición del subsidio a productos hacia el subsidio a personas puede ser necesaria, pero solo será legítima si se traduce en protección social concreta y exigible. No basta con anunciar un fondo ni con formular objetivos generales, hay que definir quiénes serán protegidos, con qué recursos, mediante qué instituciones y con qué garantías frente al posible crecimiento de los precios y la ampliación de la dolarización.
En la Cuba de hoy ya se sufren los efectos de un Estado que se retira como garante de servicios básicos sin crear mecanismos suficientes de redistribución. Aparecen formas de acceso, como la venta de gas en divisas —en medio de la crisis energética y de la escasez del servicio subsidiado— que abren alternativas para un sector poblacional mientras cierran la puerta para las mayorías trabajadoras y pensionadas. Puede ser mejor que exista esa opción a que no exista ninguna, pero si un bien esencial queda disponible solo para una parte de la población —y no necesariamente la que más trabaja o más ha trabajado— , la vida cotidiana se organiza alrededor de una dura frontera entre quienes pueden resolver para sobrevivir y quienes quedan desamparados.
Por eso cada paso hacia la liberalización debe tener un correlato redistributivo. No se trata de impedir que aparezcan nuevos canales de oferta, sino de evitar que el acceso a necesidades básicas dependa exclusivamente de un poder de compra alejado completamente de los ingresos medios. Si el Estado se retira de determinadas áreas sin construir antes garantías efectivas, la reforma no será un salvavidas social, sino la administración desigual de la escasez.
Es cierto que las medidas anunciadas contemplan una actualización anual del salario mínimo, las pensiones y las prestaciones según la inflación, además de una corrección salarial para el sector presupuestado, pero resultarán insuficientes si los montos continúan lejos del costo real de la canasta básica.
Otro punto crítico es la privatización, entendida en este contexto como transferencia parcial de gestión, propiedad, acciones, activos y oportunidades de acumulación hacia actores privados nacionales y extranjeros. Esa transición puede ser necesaria en determinadas áreas, especialmente cuando el Estado ha demostrado incapacidad para gestionar eficientemente activos subutilizados, empresas con pérdidas sostenidas o sectores que requieren capital, tecnología y conocimientos que hoy no posee. Pero no se puede olvidar que privatizar, arrendar, vender acciones o entregar derechos de usufructo sin transparencia puede abrir una puerta peligrosa.
Sin beneficiarios finales transparentes, licitaciones públicas, auditorías independientes, declaraciones de conflicto de interés… el proceso de traspaso puede derivar en la apropiación oligárquica de activos públicos. Por ello es imprescindible dejar claras las reglas de cómo se distribuirán las oportunidades, quiénes y cómo podrán acceder a ellas y de qué manera se impedirá que el patrimonio acumulado por generaciones termine transferido de manera opaca a nuevas redes de privilegio. Y esto no se podrá hacer sin un acceso ciudadano a la información, además de organizaciones civiles, y una prensa con capacidad real de fiscalización, asignaturas pendientes en el modelo político cubano.
La descentralización municipal también merece una mirada atenta. En principio, transferir competencias a los municipios puede acercar las decisiones a los territorios y favorecer soluciones locales. Pero muchas de estas estructuras están descapitalizadas, carecen de personal calificado y arrastran problemas de gestión. Delegarles atribuciones económicas, urbanísticas, presupuestarias y de inversión sin fortalecer capacidades y la veeduría ciudadana es el caldo de cultivo perfecto para potenciar mecanismos de corrupción hoy ya existentes.
Por eso, el control no puede ser únicamente estatal. Las instituciones tienen responsabilidades importantes, pero no sustituyen la fiscalización ciudadana. Estamos hablando de sociedad civil, medios de prensa con autonomía, sindicatos que respondan realmente a los trabajadores, organizaciones comunitarias y ciudadanía en general, con acceso a datos, procesos, contratos, licitaciones, presupuestos y resultados. Asimismo, deben existir mecanismos efectivos para intervenir en la toma de decisiones, exigir rendición de cuentas y revocar mandatos cuando los dirigentes no respondan a los intereses de sus representados.
Desatar las fuerzas productivas sin desatar también las fuerzas cívicas sería una contradicción peligrosísima en este momento. La historia de varias antiguas repúblicas socialistas muestra que las aperturas económicas sin transparencia, pluralismo, rendición de cuentas y control popular pueden desembocar en capitalismos oligárquicos, profundamente desiguales y capturados por redes de poder. Cuba no está vacunada contra ese riesgo, todo lo contrario, y más con una cultura política atravesada por el secretismo, y la descalificación sistemática de la crítica.
Por último, otro elemento preocupante es el tiempo de implementación. En el anuncio se indicó que las transformaciones impactan a más de un centenar de disposiciones jurídicas, entre normas por derogar, modificar y crear. Eso abre la incógnita de cuánto demorará convertir estos enunciados generales en políticas concretas, regulaciones y mecanismos operativos. Por ahora, supuestamente, se conoce el rumbo, pero no el calendario, ni la secuencia; y en una crisis de esta profundidad, el tiempo es una variable política y social decisiva.
***
Esta puede ser la última oportunidad del Gobierno cubano para remontar el deterioro de las bases materiales mínimas que alguna vez sostuvieron las conquistas sociales del proyecto país. Pero esa oportunidad no se salvará con consignas, ni con apelaciones al pasado, ni con la repetición de que la reforma no abandona el socialismo. Se salvará solo si se puede mejorar la vida concreta de la gente.
El inmovilismo ya provocó demasiado sufrimiento. Persistir en él habría sido peor. Pero, aparejado a desatar las fuerzas productivas, es imprescindible desatar las fuerzas cívicas que puedan garantizar que el fruto de esa producción beneficie a las mayorías y no deje desamparadas a personas que han trabajado durante años por el desarrollo del país. Esa será la medida verdadera de la reforma: más allá de cuánto logre en términos de indicadores macroeconómicos, cuánta dignidad logre preservar y reconstruir.
6. Mano dura.
Al hilo de la discusión que ha habido por aquí sobre el papel de la seguridad en la política y las elecciones de América Latina, en El Salto acaban de publicar este artículo sobre el tema.
¿La hora de la mano dura? Seguridad, poder y democracia en América Latina
La expansión del crimen organizado se ha convertido en una de las principales fuerzas que están reconfigurando la política latinoamericana, desplazando en parte los ejes tradicionales de debate entre izquierda y derecha.
Sahasranshu Dash
Investigador asociado en el Centro Internacional de Ética Aplicada y Asuntos Públicos (ICAEPA) en Sheffield, Reino Unido.
24 jun 2026
En gran parte de América Latina, la inseguridad se ha convertido en una de las principales cuestiones políticas de la década. Pocas elecciones recientes ilustran mejor esta transformación que la de Colombia. El triunfo de Abelardo de la Espriella, un candidato ajeno a la política tradicional que construyó su campaña alrededor de una agenda de seguridad de línea dura, reflejó el creciente peso electoral de la inseguridad y el desgaste de enfoques más conciliadores frente a los grupos armados.
La reciente crisis en Bolivia también ilustra la complejidad de esta nueva era. Mientras el Gobierno del presidente Rodrigo Paz enfrenta meses de bloqueos y protestas vinculadas a sectores afines al expresidente Evo Morales, las autoridades han acusado a sectores militantes vinculados a productores de coca de la región del Chapare de intentar desestabilizar al país y han utilizado el término “narco-terrorismo” para describir a algunos sectores de la oposición. El Gobierno ha desplegado fuerzas de seguridad para restablecer el orden y se ha acercado a Washington en materia de cooperación antidrogas, revirtiendo la relación más confrontativa con Estados Unidos que caracterizó la presidencia de Morales. Morales y sus seguidores rechazan las acusaciones y sostienen que las etiquetas criminales están siendo utilizadas para deslegitimar a la oposición política y justificar la represión.
La controversia refleja un dilema regional: frente a la expansión del crimen organizado, los gobiernos recurren cada vez más a medidas extraordinarias, mientras sus críticos advierten que los discursos de seguridad pueden extenderse a opositores, movimientos sociales y comunidades marginadas, poniendo a prueba el equilibrio entre orden público e instituciones democráticas.
La magnitud de la crisis explica la importancia política que ha adquirido la seguridad. América Latina y el Caribe concentran aproximadamente el 8% de la población mundial, pero representan cerca de un tercio de los homicidios globales. Las redes criminales han evolucionado más allá del narcotráfico para involucrarse en extorsión, minería ilegal, trata de personas, tráfico de migrantes y captura de espacios políticos, convirtiendo la inseguridad en un desafío de gobernabilidad regional. Según investigaciones del Banco Interamericano de Desarrollo, el crimen y la violencia le cuestan a América Latina aproximadamente el 3,4% de su PIB anual, equivalente a unos 192 mil millones de dólares. Estos costos incluyen homicidios, policía, tribunales, prisiones y seguridad privada. Tan solo las empresas destinan alrededor del 1,6% del PIB regional a protegerse de actividades criminales, mientras que la carga total equivale aproximadamente al 78% del gasto regional en educación y al doble del gasto gubernamental en asistencia social.
La violencia se ha convertido en una crisis de desarrollo: desalienta la inversión, impulsa la migración y debilita las instituciones. El Fondo Monetario Internacional estima que reducir los homicidios al promedio mundial aumentaría el crecimiento económico anual de la región en 0.5 puntos porcentuales.
Una región en busca de seguridad
Es en este contexto donde debe entenderse el ascenso de los movimientos centrados en la seguridad. Más allá de los conflictos culturales o del desgaste de la izquierda, la inseguridad cotidiana ofrece quizá la explicación más sólida del creciente apoyo ciudadano a políticas más duras.
El ejemplo más influyente es el presidente de El Salvador, Nayib Bukele. Cuando Bukele llegó al poder en 2019, El Salvador se encontraba entre los países más violentos del mundo, con tasas de homicidio que alcanzaban aproximadamente los 51 asesinatos por cada 100 mil habitantes. Después de que su Gobierno lanzara en 2022 una amplia ofensiva contra las pandillas, que incluyó detenciones masivas, una mayor participación de las fuerzas armadas y un prolongado régimen de excepción, las tasas reportadas de homicidio se desplomaron. Más de 70 mil personas fueron detenidas durante el operativo y la extorsión disminuyó significativamente en muchas comunidades que anteriormente estaban bajo el control de las pandillas. Los niveles de aprobación de Bukele, que con frecuencia han superado el 80%, reflejan hasta qué punto muchos salvadoreños consideran la transformación de la seguridad un logro histórico.
El atractivo del llamado “modelo Bukele” se ha extendido por toda América Latina. Desde Argentina hasta Ecuador, numerosos políticos han prometido penas más severas, una mayor presencia de las fuerzas de seguridad y una confrontación más agresiva contra el crimen organizado, reflejando la frustración ciudadana ante la inseguridad persistente. Sin embargo, el éxito de estas políticas ha reavivado un profundo debate democrático. Organizaciones de derechos humanos han denunciado detenciones arbitrarias, restricciones al debido proceso y un debilitamiento de los contrapesos institucionales. Mientras sus defensores consideran estas medidas necesarias para enfrentar una violencia extraordinaria, sus detractores advierten sobre los riesgos de concentrar poder en el Ejecutivo.
La experiencia salvadoreña también plantea dudas sobre si el “modelo Bukele” puede aplicarse en otros países. El panorama criminal de El Salvador estaba dominado por un número relativamente reducido de pandillas poderosas que operaban dentro de un territorio compacto, mientras que países más grandes como Brasil, México y Colombia enfrentan ecosistemas criminales mucho más complejos, con grupos fragmentados, redes internacionales de tráfico, corrupción y disputas territoriales. El caso salvadoreño demuestra que los gobiernos pueden modificar radicalmente las condiciones de seguridad, pero no necesariamente ofrece una fórmula universal.
Lo fundamental es que el giro hacia políticas de seguridad más duras ya no está limitado a la derecha política. La política de “mano dura” ha cruzado fronteras ideológicas porque la inseguridad se ha convertido en una realidad cotidiana para millones de ciudadanos. En Brasil, gobiernos de distintos signos políticos han enfrentado presiones para ampliar la respuesta estatal frente a las organizaciones criminales, mientras que en México, Andrés Manuel López Obrador llegó al poder prometiendo alejarse de las estrategias militarizadas anteriores, pero terminó dependiendo ampliamente de las fuerzas armadas para tareas de seguridad pública. Incluso los gobiernos progresistas centrados en la desigualdad y la inversión social enfrentan demandas para ofrecer resultados inmediatos contra el crimen organizado. La crisis ha creado así un nuevo eje político: el debate gira cada vez más en torno a cuánto poder debe ejercer el Estado en la búsqueda del orden.
De la Guerra contra las Drogas a una nueva Doctrina Monroe
El debate regional sobre seguridad ha entrado ahora en una fase geopolítica. Bajo la presidencia de Donald Trump, especialmente durante su segundo mandato, Washington ha adoptado un enfoque más militarizado hacia el crimen organizado en América Latina, argumentando que los principales cárteles deben ser tratados como amenazas de seguridad comparables a organizaciones terroristas.
Para sus defensores, esto representa una adaptación necesaria a una nueva era de crimen transnacional; para sus críticos, recuerda antiguas doctrinas hemisféricas de seguridad en las que Washington asumía un papel privilegiado para definir las amenazas regionales. La Doctrina Monroe de 1823, resumida en la idea de que América Latina constituía una esfera de influencia estadounidense, sirvió durante décadas para justificar intervenciones políticas y militares en la región. En este sentido, la llamada “Doctrina Donroe” de Trump —una reinterpretación de la Doctrina Monroe centrada en operaciones contra cárteles— sustituye el lenguaje anticomunista de la Guerra Fría por el vocabulario contemporáneo del “narco-terrorismo”. Para algunos observadores, ello evoca incluso los años de la Operación Cóndor, la coordinación represiva de varias dictaduras sudamericanas apoyadas por Washington que dejó decenas de miles de muertos y desaparecidos. La pregunta es si las amenazas criminales se están convirtiendo en una nueva justificación para ampliar la influencia estadounidense en América Latina.
La creación de la Coalición Anticárteles de las Américas, presentada como el “Escudo de las Américas”, representa la expresión más clara de este enfoque, al reunir a varios gobiernos conservadores del hemisferio en torno al intercambio de inteligencia, la cooperación militar y operaciones coordinadas contra redes criminales. La administración Trump sostiene que los cárteles poseen los recursos, armamento e influencia territorial de organizaciones armadas y requieren, por tanto, una respuesta militar. Los informes sobre una autorización al Pentágono para actuar contra objetivos de cárteles en el extranjero han intensificado el debate sobre el futuro de la política estadounidense en la región. Sus partidarios argumentan que las herramientas tradicionales han fracasado frente a organizaciones transnacionales que desafían la autoridad estatal, explotan la debilidad institucional y controlan territorios que muchos gobiernos son incapaces de recuperar sin apoyo militar.
Los opositores a esta estrategia, en cambio, argumentan que la escalada militar corre el riesgo de repetir los fracasos del pasado mientras amplía el papel de Washington en los asuntos regionales. También señalan la aplicación desigual de la agenda antidrogas estadounidense: en diciembre de 2025, Trump otorgó un indulto al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, quien había sido condenado en un tribunal estadounidense por delitos relacionados con el narcotráfico, mientras que semanas después fuerzas estadounidenses realizaron una operación en Caracas que terminó con la captura y traslado a Estados Unidos del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa bajo acusaciones de narcoterrorismo. Para muchos observadores, el contraste demuestra cómo el lenguaje de la guerra contra las drogas se ha entrelazado con cuestiones más amplias de soberanía, alineamientos políticos y poder hemisférico.
Más de cincuenta años después del inicio de la Guerra contra las Drogas, las redes criminales siguen adaptándose y regenerándose. Sin instituciones más sólidas, medidas anticorrupción, alternativas económicas y cooperación regional, la militarización corre el riesgo de combatir los síntomas sin resolver las causas.
Las implicaciones geopolíticas son igualmente significativas. Brasil, México y Colombia —las tres economías más grandes de América Latina— han permanecido fuera de la coalición, reflejando preocupaciones sobre la soberanía y sobre el papel de Washington en la definición de la política de seguridad hemisférica. Sus gobiernos han favorecido generalmente la cooperación regional, el intercambio de inteligencia, las investigaciones financieras y el fortalecimiento institucional antes que una ampliación del papel militar de potencias externas.
México, en particular, ilustra la tensión entre soberanía nacional y captura criminal. Estados Unidos ha argumentado cada vez más que cárteles como el Cártel de Sinaloa representan una amenaza transnacional de seguridad que requiere una cooperación más profunda, mientras que las autoridades mexicanas han rechazado medidas percibidas como una vulneración de la soberanía nacional. Al mismo tiempo, las acusaciones de vínculos entre funcionarios públicos y organizaciones criminales han abierto una preocupación distinta: que el mayor desafío a la autoridad del Estado pueda provenir de la influencia del crimen organizado dentro de las propias instituciones.
El panorama político de América Latina está siendo transformado por una realidad que trasciende las divisiones ideológicas tradicionales: la expansión del crimen violento y de las redes criminales organizadas. La inseguridad se ha convertido en una fuerza política central al situarse en la intersección entre crimen, gobernabilidad y soberanía. Desde las acusaciones de “narco-terrorismo” contra Evo Morales y sus seguidores por parte del Gobierno de Rodrigo Paz, hasta la transformación del modelo salvadoreño bajo Bukele y la confrontación entre Maduro y Washington, la región enfrenta un escenario en el que las respuestas a la inseguridad están redefiniendo sus instituciones.
El desafío será construir Estados capaces de derrotar al crimen organizado sin sacrificar la democracia, la rendición de cuentas ni la soberanía nacional.
Sahasranshu Dash es investigador asociado en el Centro Internacional de Ética Aplicada y Asuntos Públicos (ICAEPA) en Sheffield, Reino Unido.
7. El perdón de los delitos.
En una visión absolutamente opuesta a la anterior, el ROAPE publican este artículo en el que el autor propone tratar los delitos según la filosofía tradicional africana Mbari y Ubuntu, al parecer basada en el perdón, especialmente para delitos económicos.
https://roape.net/2026/06/24/corruption-and-penal-abolitionism/
Corrupción y abolicionismo penal
Por Onwubiko Agozino
24 de junio de 2026
Basándose en una conferencia impartida en mayo de 2026 ante los miembros de la Red Global de Investigación sobre Delitos Económicos en África (GRNECA), Onwubiko Agozino aboga por alejarse del fetichismo de la mercancía en su forma jurídica, tratando de ajustar el castigo a la gravedad del delito. En su lugar, insta a volver a la filosofía africana original del «ubuntu», basada en el perdón, que hoy en día parece estar reservada a los ricos y poderosos. Según Agozino, esto debería extenderse a todos, con la abolición de las prisiones y la pena de muerte, que deberían sustituirse por la justicia reparadora, especialmente en los delitos económicos y financieros.
Los estudios sobre la corrupción tienden a centrarse en los países en desarrollo, a pesar de que la corrupción es un sistema global. Marx llegó a la conclusión de que la corrupción, la violencia y la esclavitud —en definitiva, la fuerza— constituyen la forma primitiva o primaria de acumulación capitalista en todos los países. Frantz Fanon condenó a la «burguesía fantasma», carente de capital y de patriotismo, por sustituir a los colonizadores tras la independencia simbólica, con el único fin de continuar la dominación y la explotación del pueblo mediante la corrupción y la violencia a gran escala.
En la década de 1960, varios científicos sociales funcionalistas intentaron defender que la corrupción no es del todo mala si conduce al desarrollo y la modernización. Claude Ake respondió a ese funcionalismo afirmando que las ciencias sociales son una forma de imperialismo, ya que recomiendan a los países en desarrollo políticas fallidas que nunca recomendarían al Occidente, tan corrupto como el infierno.
Teoría de la acumulación primitiva
David Harvey presenta un esquema del capitalismo que funciona así: si dispone de dinero (capital), compra máquinas, alquila una oficina y contrata mano de obra para que produzca plusvalía para usted. Le comenté que su esquema se asemeja más a Adam Smith que a Marx. Para Marx, contrariamente a los cuentos de hadas de Smith, el capitalismo nace con sangre goteando de sus garras y colmillos. En la raíz del modo de producción capitalista se encuentra la acumulación primitiva o inicial a través de la fuerza, la esclavitud, la violencia, la conquista, la colonización, etcétera.
La corrupción no es el efecto del capitalismo; es la causa fundamental del capitalismo. Rosa Luxemburg estaba de acuerdo, pero añadió que no se trata de una fase o etapa, sino que la acumulación primitiva de capital es un proceso continuo. Walter Rodney estaría de acuerdo en que la corrupción forma parte de Cómo Europa subdesarrolló África.
Académicos críticos como Frank Pearce, Steve Tombs, Victoria Caning, Ifeanyi Ezeonu, Jorg Wiegratz, Dave Whyte, Edwin Madunagu, Eskor Toyo, Akpan Ekpo y otros han venido señalando que la corrupción en África está ligada a problemas estructurales del desarrollo capitalista neocolonial. La implicación de este trabajo es que los africanos tendrán que esforzarse por superar el neocolonialismo, la última etapa del imperialismo, según Kwame Nkrumah.
El análisis descriptivo muestra que los poderosos y las grandes empresas tienden a no ser castigados en absoluto o bien son indultados. En algunos casos excepcionales, los líderes sospechosos de corrupción son ejecutados, como ocurrió con J. J. Rawlins en Ghana, y posteriormente con Samuel Doe en Liberia, antes de que este fuera capturado y ejecutado por militantes, aunque sin que ello disuadiera la corrupción. Chinua Achebe dramatiza esta situación en *Anthills of the Savannah*, donde un carterista se aprovechaba de la multitud que presenciaba la ejecución de unos ladrones armados.
El caso de la Comisión de Delitos Económicos y Financieros de Nigeria
En 2002, el presidente nigeriano Olusegun Obasanjo creó la Comisión de Delitos Económicos y Financieros (EFCC) para ayudar a «erradicar la corrupción» en Nigeria, quizá bajo la influencia de su pertenencia a Transparencia Internacional. Un ejemplo fue la detención del inspector general de la Policía de Nigeria, Tofa Balogun, quien fue juzgado y encarcelado por malversar miles de millones de nairas de fondos públicos.
Aunque Buhari e Idiagbon detuvieron y encarcelaron a gobernadores por corrupción en la década de 1980, nadie había detenido jamás al inspector general. Con ello se pretendía transmitir el mensaje de que nadie estaba por encima de la EFCC, aunque Balogun fue condenado a solo seis meses de prisión por sustraer miles de millones, mientras que a los ladrones de a pie se les habrían impuesto penas más largas. El problema de la corrupción persiste en la Nigeria neocolonial, al igual que en todos los países.
Si echa un vistazo a la página de la EFCC hoy en día, es probable que vea muchos casos resueltos. También observará que, cuanto menor es la cantidad de dinero implicada, mayor es la probabilidad de que se dicte una sentencia condenatoria. Esto no es exclusivo de África. Tim Newburn informa de que este es el patrón a nivel mundial, donde las personas poderosas tienden a salir relativamente bien paradas, a pesar de algunos casos excepcionales de gran repercusión mediática.
El llamamiento para poner fin a la impunidad de los delitos cometidos por los poderosos se escucha desde diferentes fuentes. La realidad es que ni la severidad en la aplicación de la ley ha aumentado ni la frecuencia de los casos de corrupción denunciados. Ni siquiera China, donde se aplica la pena de muerte por corrupción, ha logrado erradicarla, lo que ha llevado a una política más pragmática de «suavizar la justicia con clemencia» mediante condenas suspendidas. En Nigeria, hay voces que reclaman que se imponga la pena de muerte en los casos que provoquen la muerte como consecuencia de prácticas corruptas, pero nadie ha sido ejecutado por corrupción en Nigeria.
La tesis de la desaparición gradual de la ley
Dado que las personas poderosas, las empresas y el Estado no suelen ser condenados a prisión ni a muerte, Angela Davis se preguntó ¿Son obsoletas las prisiones? Si los delitos de los poderosos rara vez acarrean sanciones represivas, tal vez deberíamos aplicar el mismo principio a los delitos de quienes carecen relativamente de poder. Esto no sería una «alternativa» a las prisiones, sino la respuesta indígena original ante el comportamiento delictivo. Los africanos y todos los pueblos indígenas, incluidos los indígenas europeos, lograron vivir en sociedades ordenadas durante decenas de miles de años sin construir ni una sola prisión.
Escritores como John Braithwaite siguen recomendando el encarcelamiento para algunos delincuentes, aun cuando consideran que las prisiones son escuelas del delito. Los criminólogos indígenas difieren al mostrar cómo las comunidades indígenas lograron hacer posible la sociedad sin recurrir a lo que David Garland analizó como el poder estatal del Leviatán de la ley y el orden para encarcelar.
Los pueblos indígenas vivieron durante decenas de miles de años en sociedades ordenadas sin prisiones, racismo, sexismo, imperialismo, pena de muerte, homofobia, guerras genocidas, etcétera. Ruth Gilmore aboga por la abolición de las prisiones que invaden el territorio de los EE. UU. y Moana Jackson hizo un llamamiento similar a favor del abolicionismo penitenciario en Nueva Zelanda, un llamamiento respaldado por Chris Cunneen y Juan Tauri.
Bajo el neoliberalismo capitalista, la ideología del Estado consiste en que el castigo se ajuste al delito, como si este fuera un incumplimiento del contrato social que exigiera una compensación por parte del culpable. Las multas o la restitución se aplican más a los poderosos, a las empresas o a los Estados, de los que se espera que resuelvan los casos, en su mayoría de forma extrajudicial, mediante pagos económicos acordados mutuamente, aunque a veces también sin imponer multa alguna.
Pashukanis sugirió que este objetivo de calibrar el castigo para que se ajuste al delito —como si se tratara de pagar el precio por infringir la ley— está en consonancia con la teoría del fetichismo de las mercancías de Marx, quien predijo una época en la que los productos se fabricarían para satisfacer necesidades, en lugar de estar alienados de los productores en forma de mercancías con valor de cambio.
Aplicando la teoría de Engels expuesta en El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, Lenin argumentó en El Estado y la revolución que la estructura del Estado capitalista sería abolida y sustituida por el Estado socialista, pero que este último acabaría por marchitarse en la marcha hacia una futura sociedad sin clases. Esto permitiría entonces a la sociedad acercarse al principio de los apóstoles del Nuevo Testamento al que Marx aludió en la Crítica al Programa de Gotha: «De cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades».
Sin embargo, los Estados socialistas existentes, como China, tienden a promulgar leyes más severas en lugar de permitir que la ley socialista se extinga junto con el Estado socialista hacia una sociedad sin clases, en la que no sea necesario que una clase oprima a otras mediante el poder estatal. Irene Watson teoriza sobre la jurisprudencia de la «ley en bruto» entre los pueblos aborígenes que decidieron no matar a lanzas a una rana gigante después de que esta se bebiera toda el agua de la tierra. Optaron por hacerle cosquillas para que se riera y dejara que el agua brotara para que todos pudieran disfrutarla.
Los pueblos indígenas practicaban anteriormente este tipo de orden público sin prisiones y no militarizado, junto con fronteras absolutamente no militarizadas. Los africanos pueden intentar volver a poner en práctica lo que Oko Elechi definió como la filosofía Mbari y Ubuntu de la justicia, permitiendo, para empezar, que las fronteras coloniales se desvanezcan, poniendo fin a la guerra contra las drogas, aboliendo la pena de muerte para todos los delitos y financiando cooperativas y empresas propiedad de los trabajadores.
Mientras que Ifeanyi Ezeonu recomienda implícitamente medidas más punitivas para la criminalidad del capitalismo de mercado en África, Tayo Oke recomienda la incautación de activos como herramienta más eficaz para combatir la corrupción. El problema de la «criminología de mercado» es que los perjuicios causados por las empresas petroleras, por ejemplo, no se consideran delitos, sino daños y perjuicios por los que se les puede exigir que indemnicen a las víctimas.
La opción de confiscar los activos de los corruptos ya forma parte del modus operandi de la EFCC. Quizás esta lógica podría extenderse a todas las categorías de delito con vistas al abolicionismo penal y a la descolonización del sistema judicial. La zemiología —el estudio del daño social, incluso cuando no se clasifica oficialmente como delito— puede extenderse a los agravios históricos infligidos a las personas de ascendencia africana (reconocidos recientemente por las Naciones Unidas como los mayores crímenes contra la humanidad) con el fin de respaldar la exigencia de una justicia reparadora en lugar de una justicia punitiva, ya que ningún castigo puede calibrarse para ajustarse al delito. Incluso cuando los delitos de los poderosos no se definen como tales, la zemiología nos invita a estudiarlos como agravios y a abordarlos en consecuencia.
Sudáfrica encarceló al expresidente, Jacob Zuma, por el delito de «captura del Estado», y cientos de sus seguidores fueron asesinados por el Estado mientras protestaban contra su encarcelamiento. Si el pueblo de Sudáfrica pudo perdonar los crímenes del apartheid que Derrida consideraba imperdonables, entonces la filosofía jurídica del Ubuntu —o lo que los ruandeses denominan Gacaca— podría extenderse a los corruptos tras «expropiar la expropiación» y tras la redistribución de los recursos en función de las necesidades. Sudáfrica no pidió que se sancionara a Israel en el caso ante la Corte Internacional de Justicia; su petición fue que cesaran los asesinatos genocidas en Gaza y que se pagaran indemnizaciones.
Si los delitos de los poderosos rara vez acarrean sanciones represivas, tal vez deberíamos aplicar el mismo principio a los delitos de los relativamente indefensos.
Los pueblos indígenas vivieron durante decenas de miles de años en sociedades ordenadas sin prisiones, racismo, sexismo, imperialismo, pena de muerte, homofobia, guerras genocidas, etcétera.
El Dr. Onwubiko Agozino es profesor de Sociología en Virginia Tech. Es autor de *Counter-Colonial Criminology: A Critique of Imperialist Reason* (Criminología anticolonial: una crítica de la razón imperialista), coautor de *Community Policing in Nigeria: Rationale, Principles, and Practice* (Policía comunitaria en Nigeria: fundamentos, principios y práctica) y coeditor del *Routledge Handbook on Africana Criminologies* (Manual Routledge sobre criminologías africanas). El profesor Agozino es un académico y activista que valora la excelencia inclusiva y la diversidad, prestando especial atención a las personas de ascendencia africana y a otros grupos marginados de todo el mundo.
8. Reflexión sobre las fronteras.
Entrevista a Zhok sobre un prólogo que ha escrito sobre la importancia de las fronteras, o límites. En el texto se utiliza tanto confini, como frontiere, límite y hasta limes.
https://www.giornaleadige.it/2026/06/24/perche-i-confini-sono-importanti/
Por qué son importantes las fronteras
24 de junio de 2026 | Editoriales y comentarios
Federico Dal Cortivo, del diario «L’Adige» de Verona, ha entrevistado al profesor Andrea Zhok , filósofo académico, catedrático de antropología filosófica y filosofía moral en la Universidad de Milán, investigador y ensayista. Ha escrito el prólogo del ensayo de Frank Furedi, profesor de Sociología en la Universidad de Kent, en Canterbury, titulado «Las fronteras importan. Por qué la humanidad debe redescubrir el arte de trazar fronteras».
Prof. Zhok, Frank Furedi, sociólogo húngaro, en un libro que podríamos calificar de políticamente incorrecto, hace hincapié en la importancia de las fronteras, lo que los romanos llamarían Limes. ¿Podría hablarnos de ello?
«Francamente, no me inclinaría a decir que el libro de Furedi es «políticamente incorrecto», a menos que se quiera utilizar esta expresión para cualquier idea que no sea obvia. Se trata, de hecho, de un análisis muy rico en ejemplos sobre un proceso cultural a largo plazo. Cuando el subtítulo del libro habla del «arte de trazar fronteras», por «fronteras» se entiende «boundaries», que es, en realidad, cualquier límite circunscriptivo. La palabra «frontera» evoca la geografía, pero lo que Furedi señala es una denigración cultural generalizada del valor atribuido allímite, que afecta a la política no menos que a la psicología, la pedagogía y la sociología».
Frank Furetti
La idea de «límite»
«El tema de la hostilidad hacia el límite surge en el contexto de una cuestión muy profunda, que en cierta medida abarca toda la modernidad. En el mundo antiguo, la idea de «límite» es fundamental porque se asocia a la idea de la justa proporción, del equilibrio natural, de la medida y de la belleza. El infinito surge como una dimensión percibida generalmente como positiva solo a partir de la modernidad y, de hecho, solo a partir del siglo XIX. Y solo en tiempos muy recientes —digamos, en el último quincenio— ha surgido la idea de que la «superación del límite» pueda tener, en sí misma, una connotación positiva».
«La idea de «límite» ya no se asocia con el equilibrio, la armonía o la naturaleza, sino con la jaula, la imposición y la opresión. Esta perspectiva se ha visto alimentada especialmente por aquella visión conocida como «progresismo», que identifica precisamente cualquier tipo de «ir más allá» como algo intrínsecamente bueno. El libro de Furedi no solo trata de las fronteras territoriales, sino que aborda ampliamente toda forma de límite, frontera, contorno y, por tanto, también la proporción, el equilibrio y la naturaleza. Lo que él observa, a mi juicio de manera impecable, es precisamente este proceso de profunda incomprensión del sentido del límite y de la frontera, que va de la mano de procesos de disolución de toda determinación, de toda estabilidad y de todo significado».
La eliminación de las fronteras responde a los grandes intereses financieros
¿Quién es hoy en Europa el principal enemigo de las «fronteras»? ¿Y por qué todo el discurso financiero centrado en la Unión Europea, vinculado a las oligarquías internacionales del dinero, considera una cortina de humo cualquier barrera que pueda preservar la identidad de los pueblos?
«Más allá de las motivaciones folclóricas, de los llamamientos a los buenos sentimientos y otras trivialidades, la razón de la hostilidad hacia las fronteras es estructural. Las fronteras estatales son, por definición, fronteras políticas. Son indispensables para todas las decisiones que se toman en los ámbitos político, legislativo y judicial. Los motivos de estas decisiones pueden referirse al interés público, la honradez, la moralidad, las creencias religiosas, el patriotismo, la seguridad nacional, etc. Estos múltiples motivos pueden coincidir o entrar en conflicto con los intereses económicos, y concretamente con los grandes intereses financieros.
Pero la posibilidad de un conflicto es altamente indeseable para cualquier poder financiero. Según los modelos económicos, se produce una optimización de los procesos de «creación de valor» (maximización de los beneficios) cuando los principales factores de producción son perfectamente móviles, capaces de desplazarse en busca de los mejores márgenes. Por lo tanto, se teoriza que una economía se aproxima a la optimización cuanto más libremente pueden moverse en ella los capitales, las mercancías y la mano de obra».
«Pero la propia existencia de fronteras políticas representa una amenaza constante para estas exigencias de libre circulación: pueden surgir peticiones de medidas proteccionistas respecto a determinadas mercancías, puede existir la voluntad de obstaculizar la libre circulación de capitales, pueden producirse protestas contra los flujos migratorios económicos. Naturalmente, desde el punto de vista de muchos valores humanos, puede haber razones de peso para no permitir la plena movilidad de los capitales, las mercancías y las personas, pero desde la perspectiva de los intereses financieros, el valor que debe tener la última palabra es únicamente la optimización de la renta del capital.
La Unión Europea, organismo en el que los lobbies financieros ocupan un lugar destacado, se constituyó en un primer momento como un mercado en el que impera la máxima libertad de circulación de mercancías, capitales y mano de obra, y posteriormente impulsó la ampliación de estas libertades de circulación más allá de las fronteras exteriores».
En un mundo líquido y globalizado, ¿cree usted también que un retorno a la «frontera», en su sentido pleno e histórico, podría ser una solución para dar nuevo espacio a las diversas identidades nacionales europeas, donde la soberanía va de la mano de sus tradiciones, historia, culturas, religiones, trabajo y economías?
«En la historia nunca hay “retornos”, por lo que no creo que volvamos a las formas de control fronterizo que se establecieron en el siglo XIX. Sin embargo, la cuestión de la capacidad de definir y hacer respetar una frontera político-administrativa equivale exactamente a la posibilidad de que exista una forma institucional democrática, o al menos “sensible al démos”».
El riesgo del tecnofeudalismo
«El Estado del bienestar, las garantías sociales, el derecho laboral y la ley en general existen para permitir que también quienes no pertenecen a la cima de la «cadena alimentaria» económica puedan vivir con dignidad. Elon Musk puede imaginarse a sí mismo como un «ciudadano del mundo» libre, indiferente a las fronteras, en la medida en que no necesita la sanidad pública, la educación pública, la seguridad pública, etc.: si lo desea, puede adquirir sus equivalentes en el mercado privado.
Sin embargo, solo unas minorías muy reducidas pueden permitirse vivir de esta manera (y, a decir verdad, acaban siempre utilizando medios puestos a su disposición por las arcas públicas, desde los aeropuertos hasta las carreteras, pasando por el alumbrado urbano y las múltiples infraestructuras, etc.). La perspectiva de la destrucción de la frontera política es la perspectiva de la destrucción de las circunscripciones políticas, de las administraciones públicas y de las jurisdicciones legales; en definitiva, es el fin de las comunidades históricas, sustituidas por corporaciones privadas».
«Un mundo así no es impensable. Es posible que el futuro, al menos en Occidente, nos depare, en lugar de Estados, formas de tecnofeudalismo, al servicio de un puñado de grandes poseedores de capital. Mi impresión es, no obstante, que tales formas sociales, más allá de ser distopías espectrales para la mayoría de las personas, son también ordenamientos muy frágiles en el momento en que entren en contacto —y en conflicto— con Estados unificados en torno a una dimensión política y cultural compartida. Por lo tanto, dudo mucho que tal perspectiva se imponga a largo plazo en la historia. Sin embargo, podría representar una fase dramática y deprimente de la próxima historia occidental».
Prof. Zhok, precisamente en estos días ha causado gran revuelo la polémica surgida en torno a la pregunta B3 del examen de bachillerato, que hace referencia al libro de Frank Furedi, «Los límites importan». Al ver el alboroto de los clérigos italianos del «mundo sin fronteras», uno se pregunta a qué se debe esta reacción tan enérgica… En una Italia en la que se discute acaloradamente sobre el sexo de los ángeles, sobre el uso del término «feminicidio» o sobre llamar «presidenta» a quien antes era simplemente «presidente», ¿cree usted que incluso un tema escolar podría contribuir a abrir una caja de Pandora sobre los vicios, las derivas nihilistas y la decadencia de Occidente?
Examen de bachillerato. El tema insta a todos a adherirse a una postura predefinida
« Sobre la cuestión del tema del examen de bachillerato, creo que solo hay una cosa que decir. Un tema debe estar a la altura de lo que se le exige: debe permitir el ejercicio del análisis y la discusión crítica en múltiples direcciones. No debe, por tanto, ser un «tema con tesis», que, por así decirlo, exija a todos adherirse a una posición predefinida; al contrario, debe permitir adoptar una pluralidad de posiciones. Si esto ocurre —y en el caso de los temas de esta convocatoria de bachillerato así ha sido—, cualquier otra crítica se reduce a cuestiones legítimas de gusto personal, pero nada más.
Desde luego, no puede tener cabida en absoluto la idea de que no se deba proponer una cita por proceder de una persona que, por algún motivo, se considere censurable. Se podría haber propuesto un tema con una cita de Goering, de Nixon o de Stalin, y si la cita hubiera sido estimulante, habría sido perfectamente legítima. La idea de que solo se deban leer y debatir textos de quienes cuentan con el sello de «bondad» es una idea que se sitúa entre lo provinciano y lo orwelliano».
¿Cree usted que los grandes cambios geopolíticos que se están produciendo desde Oriente Próximo hasta Asia y Ucrania, a los que se suman las revueltas que estallan cada vez con mayor frecuencia en Europa, desde Irlanda hasta los Países Bajos, pasando por Gran Bretaña, son tantas señales de rebelión contra un mundo que habría querido consagrar «el fin de la historia», por decirlo como Fukuyama?
«Lo que es cierto es que pocas profecías han fracasado tan estrepitosamente como la de Fukuyama sobre el «fin de la historia» en un contexto de triunfo del Occidente liberal-democrático. Estoy convencido de que nos encontramos en vísperas de convulsiones trascendentales, en las que Occidente desempeñará, como mucho, un papel secundario. Pero no son cuestiones que se puedan tratar brevemente».
9. Resumen de la guerra en Irán, 24 de junio.
El seguimiento en directo de Middle East Eye.
https://www.middleeasteye.net/live/live-us-and-iran-confirm-peace-accord-signing-set-friday-geneva
En directo: Omán abre rutas marítimas temporales por el estrecho de Ormuz sin peajes
Rubio afirma que el alto el fuego en el Líbano se mantuvo «separado» del acuerdo con Irán, mientras continúa la quinta ronda de negociaciones entre Israel y el Líbano
Puntos clave
Las aerolíneas deben seguir evitando el espacio aéreo sobre Irán, advierte una agencia de la UE
Rubio: Irán no podrá cobrar peajes en el estrecho de Ormuz
Qatar volverá a la producción normal de gas natural licuado «en unas semanas»
Actualizaciones en directo
Trump critica a los aliados europeos por la falta de apoyo durante la guerra contra Irán
Hace 1 minuto
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha criticado a varios aliados europeos por lo que describió como una falta de apoyo durante la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán.
En declaraciones junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el Despacho Oval, Trump afirmó que EE. UU. no necesitaba ayuda, pero que habría agradecido un respaldo más firme por parte de los gobiernos europeos.
«No necesitábamos ayuda alguna en este asunto», declaró Trump, y añadió que «habría estado bien» que los países europeos hubieran ofrecido su apoyo.
Trump señaló a varios aliados para criticarlos, afirmando que estaba «decepcionado» con Italia, el Reino Unido, Alemania y Francia. También reiteró sus críticas a España, a la que calificó de «espectáculo de horror».
El presidente de EE. UU. ha acusado en repetidas ocasiones a los aliados europeos de no apoyar adecuadamente el esfuerzo bélico. España, en particular, ha sido objeto de críticas por parte de Washington tras negarse a permitir que el ejército estadounidense utilizara bases militares conjuntas en su territorio para lanzar ataques contra Irán.
Trump pone en duda la responsabilidad de EE. UU. en el mortal ataque contra una escuela iraní
Hace 22 minutos
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado que no ha visto ninguna prueba que sugiera que Estados Unidos fuera responsable del ataque con misiles que alcanzó una escuela primaria iraní el 28 de febrero, el primer día de la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán.
En declaraciones a los periodistas, Trump calificó el incidente de «horrible», pero señaló: «No he visto nada que me lleve a creer que fuéramos nosotros».
Sus comentarios se produjeron después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmara que las conclusiones de la investigación del Pentágono sobre el ataque se darían a conocer «cuando sea el momento adecuado».
Trump sugirió que podría resultar difícil determinar la responsabilidad del ataque y señaló: «No sé si alguna vez van a resolver ese problema en cuanto a de quién fue la culpa, porque había misiles volando por todas partes».
Hace 47 minutos
El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, afirma que está colaborando con el Pentágono para determinar si Turquía ha cumplido los requisitos legales necesarios para recibir los aviones de combate F-35.
«Hay ciertos aspectos que debemos certificar que se han cumplido para ajustarnos a la legislación estadounidense», declaró Vance.
«Estamos comprobando todos los detalles y confirmando que así ha sido».
Vance añadió que la cuestión recae en gran medida en el Congreso y en garantizar que Turquía haya cumplido con los requisitos legales de EE. UU. antes de que pueda procederse a la transferencia de los aviones.
«Se trata realmente de una cuestión del Congreso y de garantizar que Turquía haya cumplido con la legislación estadounidense para que pueda recibir los F-35», afirmó.
Hace 1 hora
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) afirma que los inspectores nucleares de la ONU visitarán las instalaciones de enriquecimiento de Irán, a pesar de que Teherán haya indicado que dichas inspecciones solo tendrán lugar una vez se haya alcanzado un acuerdo definitivo.
«Esto va a suceder», declaró el miércoles el director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi.
Las inspecciones de las instalaciones nucleares iraníes constituyen un elemento clave del acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán, cuyo objetivo es poner fin a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Sin embargo, un diplomático iraní señaló que las visitas de los inspectores del OIEA solo tendrán lugar una vez que se haya concluido un acuerdo definitivo.
Estos comentarios ponen de relieve las continuas diferencias entre Washington y Teherán en cuanto a la interpretación del acuerdo, incluidas las disposiciones relativas al programa nuclear iraní y al conflicto regional en su conjunto.
El ejército israelí afirma haber atacado a dos personas en el sur del Líbano
Hace 1 hora
El ejército israelí afirma haber atacado a dos personas que entraron en la zona que ocupa en el sur del Líbano.
En un breve comunicado publicado en X, el ejército afirmó que ambas personas viajaban en un vehículo y representaban una amenaza para sus fuerzas, pero no aportó pruebas que respaldaran dicha acusación.
Hace 2 horas
Unos 20 millones de barriles de crudo han salido del estrecho de Ormuz en las últimas 24 horas, según ha declarado el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright.
En su intervención en el Foro Global de Energía de Reuters celebrado en Nueva York, Wright señaló que las minas iraníes colocadas en esta vía navegable estratégica eran las responsables de ralentizar el retorno a los niveles normales de tráfico marítimo.
Los equipos técnicos de EE. UU. e Irán se reunirán de nuevo en Suiza
Hace 2 horas
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, afirma que se espera que los equipos técnicos de Estados Unidos e Irán se reúnan de nuevo en Suiza los días 29 y 30 de junio.
Según Rubio, las conversaciones se centrarán en el programa de enriquecimiento nuclear de Irán.
Afirmó que las negociaciones actuales no abordan el programa de misiles balísticos de Irán ni sus sistemas de lanzamiento. En cambio, la prioridad de Washington sigue siendo garantizar que Irán no obtenga un arma nuclear.
Rubio añadió que EE. UU. considera que la reciente acción militar ha mermado suficientemente las capacidades de Irán, lo que permite que las conversaciones se centren en lo que él describió como la cuestión más importante desde la perspectiva de Washington: el expediente nuclear.
Hace 3 horas
Las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU en el sur del Líbano no registraron lanzamientos de misiles ni ataques aéreos entre la medianoche y las 16:00 horas locales (13:00 GMT) del miércoles, según el portavoz adjunto del secretario general de la ONU.
Farhan Haq señaló que la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) había observado, no obstante, durante la noche dos trayectorias de misiles lanzados desde el sur de la Línea Azul y que impactaron al norte del río Litani.
A pesar de la relativa calma, Haq señaló que la UNIFIL seguía documentando la actividad militar israelí, incluidas repetidas violaciones del espacio aéreo, en su mayoría por parte de drones.
Añadió que las fuerzas de paz también observaron movimientos de vehículos blindados israelíes, trabajos de ingeniería y actividad logística sobre el terreno, así como cuatro lanchas patrulleras israelíes operando en aguas territoriales libanesas al suroeste de Naqoura.
Irán rechaza las afirmaciones de Rubio sobre la inestabilidad regional
Hace 3 horas
Irán ha rechazado los comentarios del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, en los que culpa a los grupos armados respaldados por Teherán de la inestabilidad en Oriente Medio, argumentando, por el contrario, que la política estadounidense y las acciones militares israelíes están alimentando el conflicto en toda la región.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, respondió en una publicación en X junto a un vídeo de Rubio en el que criticaba a los grupos armados con base en Irak, así como a Hezbolá y Hamás.
«Nadie se dejará engañar», escribió Baghaei. «No podremos tener una región pacífica mientras persistan el militarismo y el intervencionismo estadounidenses, y su representante ocupante [Israel] continúe, con absoluta impunidad, infligiendo guerras interminables en toda la región y perpetrando genocidio, violencia terrorista y todo tipo de atrocidades [sic]».
Hace 4 horas
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se ha negado a revelar qué preocupaciones plantearon los líderes del Golfo durante las reuniones de su gira regional, limitándose a afirmar que los debates fueron sinceros y constructivos.
En declaraciones a los periodistas, Rubio señaló que Washington mantuvo conversaciones «muy francas» con sus aliados de larga data, al tiempo que recababa sus opiniones sobre el acuerdo entre EE. UU. e Irán y sobre cuestiones regionales más amplias.
«Para eso estamos aquí, para recabar sus opiniones», afirmó Rubio. «Me parecieron conversaciones muy francas, sinceras e importantes, y creo que nuestras posiciones están muy alineadas».
Rubio se encuentra de visita en Baréin, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, donde las conversaciones se han centrado en el memorando de entendimiento con Irán y en la seguridad en el estrecho de Ormuz.
Rubio rechaza la propuesta de cobrar a los buques por utilizar el estrecho de Ormuz
Hace 4 horas
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha descartado la idea de imponer tasas a los buques que utilicen el estrecho de Ormuz, afirmando que Washington se opondría a cualquier intento de cobrar por el paso a través de esta vía navegable estratégica.
«El mundo entero se opondrá a cualquier mecanismo que cobre dinero por utilizar una vía navegable internacional», declaró Rubio a los periodistas.
«Es así de sencillo. El presidente ya lo ha dicho: eso no va a suceder».
Rubio añadió que creía que los países del Golfo respaldarían la postura de EE. UU.
Sus declaraciones se producen después de que Irán planteara la idea de cobrar a los buques por el paso seguro por el estrecho de Ormuz, por el que transita aproximadamente una quinta parte de los suministros mundiales de petróleo y gas.
Hace 5 horas
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, afirma que la Administración Trump seguirá «totalmente alineada» con sus aliados del Golfo a medida que avancen las negociaciones con Irán.
En declaraciones a los periodistas, Rubio señaló que su gira por la región tenía como objetivo consultar a los socios del Golfo y garantizar su participación en los debates en torno al acuerdo entre EE. UU. e Irán.
«Queremos que lo sepan, queremos reiterárselo y empezar a hablar con ellos e involucrarlos en las conversaciones sobre cada decisión que se tome en relación con esta negociación», afirmó.
Rubio también subrayó que Washington no perseguiría ningún acuerdo que «socave la seguridad de nuestros aliados, nuestros aliados de larga data, en la región».
Sus comentarios se producen antes de una reunión del Consejo de Cooperación del Golfo en Baréin, donde se espera que el memorándum de entendimiento con Irán y la seguridad regional ocupen los primeros puestos de la agenda.
El crudo Brent cae por debajo de los 75 dólares por primera vez desde la guerra contra Irán
Hace 5 horas
El crudo Brent, el índice de referencia mundial del petróleo, ha caído por debajo de los 75 dólares por barril por primera vez desde antes de que comenzara la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán.
Según Bloomberg, el miércoles a las 12:34 GMT, el precio de referencia se situaba en 74,80 dólares por barril.
Esta caída supone la primera vez que el Brent cotiza por debajo de los 75 dólares desde el 27 de febrero, el día anterior al estallido de la guerra, según Reuters, mientras los mercados siguen respondiendo positivamente a los avances en las negociaciones entre Washington y Teherán.
La embajada de EE. UU. en Kuwait reanuda sus actividades tras la suspensión por motivos de guerra
Hace 6 horas
La embajada de EE. UU. en Kuwait ha reanudado sus actividades tras la suspensión de los servicios a raíz de los ataques iraníes a principios de este año, según ha declarado un portavoz del Departamento de Estado de EE. UU.
La embajada reanudará de inmediato los servicios de emergencia para los ciudadanos estadounidenses, mientras que el resto de servicios consulares se restablecerán por fases, ha indicado el portavoz.
El Departamento de Estado suspendió las operaciones en sus embajadas de Kuwait y Arabia Saudí después de que unos drones iraníes atacaran las misiones diplomáticas tras el estallido de la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán.
Un palestino muere a manos de las fuerzas israelíes cerca de Jenín
Hace 6 horas
Un palestino de 29 años ha fallecido a manos de las fuerzas israelíes en la localidad de al-Yamoun, al oeste de Jenín, según el Ministerio de Sanidad palestino.
El ministerio identificó a la víctima como Muhammad Nazem Ezzat Zayed y señaló que las fuerzas israelíes se llevaron su cadáver tras dispararle.
Según el ministerio, la muerte de Zayed eleva a 71 el número de palestinos asesinados por las fuerzas israelíes en la Cisjordania ocupada desde principios de año.
Netanyahu afirma que Israel continuará con sus operaciones contra Irán
Hace 6 horas
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirma que su Gobierno seguirá actuando para impedir que Irán adquiera un arma nuclear, a lo que califica de amenaza existencial para Israel.
En su intervención en la conferencia de gobiernos locales Muni Expo, celebrada en Tel Aviv, Netanyahu señaló que Israel había llevado a cabo numerosas operaciones en el interior de Irán y que continuaría con sus esfuerzos para impedir que Teherán se convirtiera en un Estado con armas nucleares.
Israel y Estados Unidos llevan años afirmando que Irán está a punto de desarrollar un arma nuclear, aunque ninguno de ambos ha presentado públicamente pruebas concluyentes que respalden dicha acusación. Irán ha negado sistemáticamente que esté buscando armas nucleares.
Netanyahu también señaló que los objetivos militares de Israel en el Líbano aún no se habían alcanzado, y añadió que las fuerzas israelíes estaban estableciendo lo que describió como una zona de seguridad en el sur del Líbano para impedir los ataques de Hezbolá a través de la frontera.
Katz afirma que EE. UU. no ha pedido a Israel que se retire del sur del Líbano
Hace 7 horas
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirma que Washington no ha solicitado a Israel que retire sus tropas del sur del Líbano, a pesar de la afirmación de Irán de que el acuerdo entre EE. UU. e Irán incluye dicha disposición.
En su intervención en una convención de líderes locales celebrada en Tel Aviv, Katz señaló que Israel había dejado claro que mantendría su presencia militar.
«Hemos anunciado que, en ningún caso, nos retiraremos y, a día de hoy —lo cual constituye un logro diplomático—, no existe ninguna exigencia estadounidense para que Israel se retire del Líbano», afirmó.
Katz añadió que había transmitido la postura de Israel al secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, mientras que el primer ministro Benjamin Netanyahu había comunicado al presidente Donald Trump que las fuerzas israelíes permanecerían en el sur del Líbano «para proteger a los residentes del norte».
Hace 8 horas
Un ataque aéreo estadounidense acabó con la vida de un alto dirigente del grupo Estado Islámico en el noroeste de Siria la semana pasada, según anunció este miércoles el ejército estadounidense.
El ataque, perpetrado el 19 de junio, «acabó con la vida de Ali Husayn al-Ulaywi y forma parte de los esfuerzos continuos de EE. UU. por desarticular y eliminar a los terroristas que pretenden atacar a estadounidenses en el extranjero o en el propio territorio de EE. UU.», señaló el Mando Central del ejército estadounidense en un comunicado.
Estados Unidos intervino en Siria hace más de una década para ayudar a las fuerzas locales, de mayoría kurda, que luchaban contra el grupo Estado Islámico (EI), el cual se había apoderado de amplias zonas de Siria e Irak en una ofensiva relámpago.
Desde entonces, la coalición internacional liderada por EE. UU. contra el EI ha reducido su presencia tras la expulsión del grupo militante del territorio que había ocupado, y las autoridades estadounidenses y sirias afirmaron en abril que Siria había tomado el control de todas las bases principales del país.
Hace 9 horas
El precio del oro cayó el miércoles por debajo de los 4.000 dólares la onza por primera vez desde noviembre, debido a las expectativas de una subida de los tipos de interés en EE. UU.
El oro bajó un 3,4 %, hasta los 3.978,67 dólares la onza, ya que el aumento de los tipos de interés hace que el dólar y los bonos del Estado estadounidense resulten más atractivos como activos refugio que el metal precioso.
El Líbano traslada a Damasco un segundo grupo de condenados sirios
Hace 10 horas
El Líbano trasladó el miércoles a 128 presos sirios a su país de origen, según informó una fuente de seguridad libanesa a la AFP, en lo que constituye la segunda entrega de este tipo en virtud de un acuerdo alcanzado a principios de este año.
La fuente, que habló bajo condición de anonimato, indicó que los presos fueron trasladados a Damasco para cumplir el resto de sus condenas en Siria.
Esta medida se produce tras el traslado de más de 130 detenidos sirios en marzo. El acuerdo, firmado por Beirut y Damasco en febrero, abarca a casi 300 presos que han pasado al menos 10 años en cárceles libanesas.
Al menos 260 condenados han sido trasladados ya desde la prisión libanesa de Roumieh a la prisión siria de Adra, de un total de 356 presos que cumplían los requisitos, según informó la fuente a la AFP.
Las prisiones libanesas albergan a unos 2.000 ciudadanos sirios, muchos de los cuales están a la espera de juicio. Cientos de ellos han comparecido ante tribunales militares por cargos relacionados con el terrorismo, incluidos atentados contra las fuerzas de seguridad libanesas.
Otros han sido detenidos por presuntos vínculos con grupos armados que se oponían al expresidente sirio Bashar al-Assad, quien contó con el respaldo de Hezbolá durante la guerra de Siria.
La cuestión de los detenidos había sido motivo de tensión entre Beirut y Damasco tras la destitución de Assad en diciembre de 2024.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, planteó el asunto durante una visita a Damasco en mayo, donde se reunió con el presidente sirio Ahmed al-Sharaa.
Se espera que Arabia Saudí acoja las conversaciones de reconciliación entre el Golfo e Irán
Hace 10 horas
Se espera que Arabia Saudí acoja conversaciones destinadas a restablecer las relaciones entre Irán y los países del Golfo tras la guerra de Oriente Medio, según informó este miércoles a la AFP un diplomático familiarizado con los preparativos.
El diplomático señaló que se estaba planificando una cumbre regional en Riad, en la que también podrían participar otros países vecinos, aunque aún no se había fijado ninguna fecha.
Las reuniones serían independientes de las negociaciones en curso entre Irán y Estados Unidos, añadió el diplomático.
Un ministro del Likud afirma que Turquía y Siria «preocupan mucho más que Irán»
Hace 10 horas
Un ministro israelí del partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que Turquía y Siria «preocupan mucho más que Irán», alegando que existe un «eje de los Hermanos Musulmanes».
En su intervención el martes en la Cumbre de Política Internacional de JNS celebrada en Jerusalén, el ministro israelí de Asuntos de la Diáspora, Amichai Chikli, declaró: «La Turquía de Erdogan y la Siria de al-Sharaa son ahora mucho más preocupantes que Irán».
Añadió que «la era del imperio chií de Irán, la Siria de Assad y Hezbolá ha terminado».
«El nuevo eje es el de los Hermanos Musulmanes, formado por la Turquía de Erdogan, Siria y Catar», afirmó Chikli. «Y es mejor que abran los ojos ahora mismo».
Chikli ya había advertido anteriormente de que Israel «entrará en guerra con Siria», y se refirió a un «eje radical suní del mal», al que incluía a Turquía, Catar y Pakistán.
Más información: Un ministro del Likud afirma que Turquía y Siria son «mucho más preocupantes que Irán»
Amichai Chikli (a la derecha) sentado junto al ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, durante su asistencia a una conferencia sobre antisemitismo que él mismo organizó en Jerusalén el 27 de marzo de 2025 (AFP)
Trump afirma que Irán ha comunicado a EE. UU. que no se exigirán peajes en el estrecho de Ormuz
Hace 10 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró este miércoles que Irán ha comunicado a EE. UU. que no se exigirán peajes a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz.
«Si se trata de información falsa, ¡las negociaciones terminarían de inmediato!», escribió Trump en una publicación en las redes sociales.
Buques que atraviesan el estrecho de Ormuz en el marco del plan de evacuación de la ONU
Hace 10 horas
Ya han atravesado el estrecho de Ormuz varios buques en el marco de un plan de evacuación recientemente puesto en marcha por la agencia marítima de la ONU, según informó este miércoles un portavoz.
«Los buques ya han comenzado a pasar en virtud de este plan», declaró un portavoz de la Organización Marítima Internacional (OMI) de la ONU, aunque se negó a facilitar detalles sobre los buques que lo habían atravesado.
Al menos dos buques de carga a granel seco y un buque de carga han atravesado el estrecho de Ormuz en el marco de este plan en las últimas 12 horas, según mostraron el miércoles los datos de seguimiento de buques de LSEG.
Al menos otros 35 buques comerciales, principalmente de carga a granel, de carga general y portacontenedores, se preparaban para atravesar el estrecho, según los datos de seguimiento de buques de LSEG y MarineTraffic, basados en un análisis de Reuters sobre los movimientos de los buques.
El plan, cuya elaboración ha llevado meses, permitirá que cientos de buques con unos 11 000 marineros varados en el Golfo atraviesen el estrecho de Ormuz, según informó la OMI el martes.
Hace 11 horas
Irán abordará las cuestiones relacionadas con el acceso a las instalaciones nucleares que han sido atacadas y a los materiales nucleares iraníes únicamente en el marco de un acuerdo definitivo con EE. UU. y una vez que se hayan tomado medidas concretas para levantar las sanciones estadounidenses, declaró el miércoles el viceministro de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi.
El director de la agencia de control nuclear de la ONU había declarado anteriormente ese mismo miércoles que espera que las inspecciones en Irán se lleven a cabo pronto en virtud de un acuerdo provisional, aunque aún quedan por ultimar los detalles.
«El ruido mediático no puede utilizarse para imponer hechos sobre el terreno», afirmó Gharibabadi en una publicación en X.
El primer ministro de Catar visita Omán para mantener conversaciones sobre el estrecho de Ormuz
Hace 11 horas
El primer ministro de Catar visitó Mascate este miércoles para mantener conversaciones con Omán sobre la puesta en marcha de negociaciones en las que participen Irán, Irak y los Estados del Golfo en relación con la reapertura y el futuro funcionamiento del estrecho de Ormuz, según informó a Reuters un diplomático al corriente de las conversaciones.
Las conversaciones son independientes de las negociaciones de paz entre EE. UU. e Irán y de los acuerdos de desminado, y se espera que los Estados del Golfo presionen para que no se apliquen tasas de tránsito, mientras que Irán podría proponer tasas medioambientales, de navegación y de seguridad, señaló el diplomático.
Pakistán afirma que las conversaciones técnicas entre EE. UU. e Irán se reanudarán la próxima semana
Hace 12 horas
Pakistán, en su calidad de mediador, ha afirmado que las conversaciones técnicas entre EE. UU. e Irán están previstas para reanudarse la próxima semana.
«Las conversaciones se reanudarán la próxima semana, supongo que el martes», declaró a los periodistas en Islamabad el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán, Tahir Andrabi, quien añadió que el próximo lunes o miércoles también eran posibles fechas de inicio.
Andrabi no facilitó detalles sobre el lugar en el que se celebrarán las conversaciones.
Trump critica al Congreso por una votación sobre la guerra con Irán «inoportuna y sin sentido»
Hace 12 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, criticó al Congreso por aprobar una resolución simbólica en la que se pedía el fin de la guerra con Irán, calificándola de «inoportuna y sin sentido».
«Así pues, tengo a Irán contra las cuerdas, a punto de caer… y el Senado de EE. UU. decide celebrar una votación inoportuna y sin sentido sobre la Ley de Poderes Bélicos», escribió Trump en su plataforma Truth Social al referirse a la votación del Senado, que se saldó con 50 votos a favor y 48 en contra, y añadió: «Estos senadores acaban de complicarme el trabajo, pero lo llevaré a cabo, de una forma u otra, ¡porque siempre lo consigo!».
El ex primer ministro israelí afirma que introdujo de contrabando receptores Starlink en Irán
Hace 12 horas
El ex primer ministro israelí Naftali Bennett afirmó que había ayudado a introducir de contrabando decenas de miles de receptores Starlink en Irán.
En su intervención en la Cumbre de Política Internacional de JNS celebrada el martes en Jerusalén, Bennett explicó que el plan consistía en ayudar a los manifestantes antigubernamentales en los momentos en que la República Islámica cortara el acceso a Internet, como suele hacer durante las manifestaciones.
«¿Qué ocurre cada vez que hay una protesta? Cortan Internet y entonces no hay comunicaciones», afirmó.
«Así que lo que había puesto en marcha era un proceso para adquirir y introducir de contrabando en Irán decenas de miles de receptores Starlink que permitieran mantener la conexión a Internet y a las redes sociales cuando lo cortaran, y que permitieran a los manifestantes coordinarse y, en última instancia, derrocar al régimen».
Sin embargo, señaló que el «incompetente» Gobierno del actual primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, detuvo el programa.
«Y cuando se produjeron las protestas, esa infraestructura no estaba disponible», afirmó, refiriéndose a las protestas en Irán que comenzaron a finales de diciembre.
Las protestas contra el Gobierno, que se recrudecieron en enero, se saldaron con miles de muertos.
Más información: El ex primer ministro israelí afirma que introdujo de contrabando receptores Starlink en Irán
Naftali Bennett habla en la ciudad israelí de Tel Aviv el 12 de mayo (Jack Guez/AFP)
El director del OIEA afirma que las inspecciones nucleares en Irán se llevarán a cabo próximamente
Hace 13 horas
El organismo de control nuclear de la ONU llevará a cabo inspecciones en Irán en breve, tras un acuerdo de paz provisional entre Estados Unidos e Irán, aunque aún no se han concretado los detalles, según declaró el miércoles el director de la agencia, Rafael Grossi.
El acuerdo provisional allanó el camino para 60 días de negociaciones destinadas a alcanzar un acuerdo más amplio, que incluya cuestiones relacionadas con el programa nuclear de Irán.
«Las inspecciones se llevarán a cabo sin duda alguna», declaró Grossi en una rueda de prensa celebrada en Japón, cuya grabación de audio publicó el OIEA en Internet.
«Trabajaremos en las modalidades —fechas, procedimientos, lugares— muy pronto», afirmó en referencia a las conversaciones con Teherán.
Ghalibaf, de Irán, califica el acuerdo con EE. UU. de «declaración de derrota estadounidense»
Hace 15 horas
El jefe de la delegación negociadora de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, ha calificado el acuerdo alcanzado con Estados Unidos para poner fin a la guerra regional como una «declaración de derrota estadounidense».
En una intervención el miércoles en una conferencia celebrada en Bakú, la capital de Azerbaiyán, Ghalibaf señaló que el acuerdo de Islamabad, ultimado gracias a la mediación pakistaní, no se logró mediante «presión y coacción», sino a través de la «resistencia y la autoridad» del pueblo iraní.
Ghalibaf, quien también ocupa el cargo de presidente del Parlamento iraní, señaló que Teherán considera la retirada de las fuerzas militares extranjeras de Oriente Medio como un objetivo estratégico, argumentando que su presencia es una fuente de inestabilidad más que de seguridad duradera.
«Vemos el futuro de la región no en la confrontación, sino en la interacción; y no en la eliminación, sino en la coexistencia», afirmó, en lo que parece un gesto de acercamiento hacia los Estados del Golfo que fueron blanco de los ataques iraníes durante la guerra.
Ghalibaf reiteró asimismo que poner fin a la guerra en el Líbano era una condición fundamental para alcanzar un acuerdo definitivo con Washington.
«Para nosotros, el alto el fuego en el Líbano ha sido y sigue siendo tan importante como el alto el fuego en Irán», afirmó.
Omán abre rutas marítimas temporales en el estrecho de Ormuz sin peajes
Hace 16 horas
Omán ha anunciado que mantendrá abierto el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo sin imponer peajes, y ha añadido que ha designado dos rutas temporales al norte y al sur de la vía de navegación existente para facilitar el paso seguro de los buques que abandonan la región.
En coordinación con la Organización Marítima Internacional (OMI), Omán ha establecido corredores marítimos temporales para ayudar a los buques a abandonar la zona de forma segura.
Irán ha cerrado de hecho el estrecho de Ormuz —por el que pasa una quinta parte del petróleo crudo y del gas natural licuado del mundo— desde que comenzó la guerra entre EE. UU. e Israel el 28 de febrero.
En un aviso a los navegantes, Omán indicó que el actual sistema de separación del tráfico en esta vía navegable estratégica no era seguro en estos momentos y que los buques que salieran por el estrecho podían utilizar, en su lugar, rutas temporales situadas al norte y al sur de los carriles de navegación existentes.
Dicho sistema, adoptado por la agencia marítima de las Naciones Unidas en 1968, estableció rutas de navegación a través de las aguas iraníes y omaníes del estrecho.
Los Estados del Golfo afirmaron que las medidas reflejaban su responsabilidad para con el estrecho, su importancia para la economía mundial y su compromiso con el derecho internacional y la libertad de navegación, citando los acuerdos alcanzados entre EE. UU. e Irán.
Omán señaló que la seguridad de la navegación seguía siendo la prioridad absoluta y que se requería un movimiento gradual y controlado del tráfico marítimo debido al elevado riesgo de colisiones.
En virtud de un plan por fases elaborado por la OMI en coordinación con las autoridades omaníes, los buques se agruparán y se les contactará individualmente para proporcionarles instrucciones sobre cuándo pueden zarpar y qué ruta deben seguir.
Se dirigirá a los buques a una zona de espera designada en aguas internacionales antes de que se les autorice a proseguir. Los buques que utilicen la ruta de Omán en dirección este deberán mantener la comunicación con las autoridades costeras y cumplir todas las instrucciones de navegación.
Omán señaló que los armadores y los capitanes siguen siendo responsables de realizar evaluaciones de riesgo independientes antes de los viajes. Se ha ordenado a los buques que mantengan activado su Sistema de Identificación Automática durante el tránsito y que informen de cualquier peligro para la navegación al Centro de Seguridad Marítima de Omán.
La declaración de Omán indicaba que no se impondrían peajes a los buques que transitaran por el estrecho de Ormuz, en consonancia con el resultado de las recientes conversaciones entre EE. UU. e Irán.
Irán y Omán iniciaron el martes las conversaciones sobre la futura gestión de la navegación y los servicios marítimos en la vía navegable.
Si bien el acuerdo provisional entre EE. UU. e Irán prevé que los buques comerciales puedan transitar sin coste alguno durante 60 días, se espera que las conversaciones aborden acuerdos a más largo plazo.
Información de Reuters
Las aerolíneas deben seguir evitando el espacio aéreo sobre Irán, advierte la agencia de la UE
Hace 16 horas
Las aerolíneas deben seguir evitando el espacio aéreo sobre Irán, Irak y el Líbano y mantener la cautela en toda la región a pesar del acuerdo marco entre Washington y Teherán, ya que siguen siendo posibles las violaciones, según ha declarado la Agencia de Seguridad Aérea de la UE (EASA).
La EASA anunció el miércoles que prorrogaba su aviso sobre zonas de conflicto para la región hasta el 1 de julio.
Sigue siendo posible que se produzcan violaciones a corto plazo del alto el fuego entre EE. UU. e Irán, en particular en el estrecho de Ormuz y sus alrededores, así como en el espacio aéreo colindante, señaló la agencia.
Asimismo, señaló que el frágil alto el fuego entre Israel y Hezbolá podría dar lugar a actividades militares que afecten al espacio aéreo del Líbano.
La EASA ha indicado que todos los operadores deben actuar con precaución y tener en cuenta los posibles riesgos al operar en el espacio aéreo de Baréin, Kuwait, Israel, Jordania, Catar, Omán, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.
Qatar volverá a la producción normal de gas natural licuado «en unas semanas»
Hace 16 horas
El primer ministro de Qatar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, ha afirmado que el Estado del Golfo reanudará sus niveles habituales de producción de gas natural licuado (GNL) «en unas semanas», según informó el miércoles el Financial Times.
Asimismo, declaró al FT que el establecimiento de una línea directa entre EE. UU. e Irán era esencial para reabrir el estrecho de Ormuz.
QatarEnergy suspendió la producción de GNL tras los ataques iraníes contra su enorme planta de Ras Laffan en marzo.
Una explosión ocurrida el domingo en Ras Laffan, provocada por un «accidente técnico», causó la muerte de 13 personas y dejó al menos 66 heridos.