En su libro Apocalipsis y democracia (un interesante tratado de trumpología y thielología), el profesor de la UPF Jordi Ibáñez Fanés evoca, sin decir que se trata de él, a Paco Fernández Buey.
“En el departamento de la universidad teníamos a un colega, un hombre muy querido, un tipo hecho de una pieza él y sus ideales, y un buen colega en el sentido cada vez más infrecuente de buen compañero, que no desaprovechaba la ocasión para decir, en seminarios o en encuentros con un público más o menos restringido, que él en lo que creía era en ‘la revolución mundial’, cosa a la cual todos solíamos responder, a veces mentalmente, con un ‘¡y olé!’. Más allá de eso, nada. Coraje sí, compromiso social también, dedicación a los desvalidos, mucha y discreta, sin exhibicionismos. Pero más allá de eso, nada. Alguna maquinación de grupúsculo, alguna enésima equivocación táctica, y nada más. Un día le reproché, cordialmente, que su posición parecía siempre atrapada en una fase prepolítica, y me reconoció que era así porque él, que se había jugado la piel en los últimos años del franquismo, de la política estaba muy desencantado, y porque tampoco veía cómo pasar a la acción si esa acción había de ser, fatalmente, violenta, y la violencia no es ensuciar una fachada o quemar un contenedor, sino matar personas. La alternativa, por tanto, era un trabajo social de base, un cultivo en los márgenes, una labor de mantenimiento. He pensado mucho en la mezcla de fe y melancolía, de disciplina y desencanto, de optimismo de la voluntad y pesimismo de la inteligencia que transmitía ese colega –muy gramsciano, en efecto–. (…) Pero como los fantasmas sólo se aparecen de noche, por eso de noche soy revolucionario, para poder conversar imaginariamente con él, y de día deshago todo lo que mentalmente he cosido poniéndome en modo reaccionario”.[1] La mezcla de incomodidad, extrañeza y admiración que el profesor del Departamento de Humanidades de la UPF expresa en este párrafo es una buena muestra de la clase de reacción que un comunista verde (un ecosocialista consecuente) como Paco provocaba en sus entornos académicos, en los años finales del siglo XX e iniciales del siglo XXI.
Qué soledad, la de alguien como él, en una sociedad como la nuestra…
[1] Jordi Ibáñez Fanés, Apocalipsis y democracia, Tusquets, Barcelona 2026, p. 196.00
https://tratarde.org/un-retrato-de-paco-fernandez-buey-en-un-libro-recien-publicado/