DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.
ÍNDICE
1. Sobre el rojipardismo de BSW.
2. El PIB y la economía del Sur Global.
3. Infierno de cobardes.
4. Modernización no es capitalismo.
5. ROAPE y el imperialismo.
6. Cortoplacismo ultra.
7. Otra conversación Hudson-Wolff.
8. Crítica a Sowell.
9. Resumen de la guerra en Irán, 17 de septiembre.
1. Sobre el rojipardismo de BSW.
La verdad es que me ha parecido curioso que un artículo así lo publiquen en El Salto. Para el autor, querer controlar las fronteras no es lo mismo que impulsar una ideología racista, militarista y expansionista.
https://www.elsaltodiario.com/opinion-socias/bsw-rojipardismo
BSW y el rojipardismo
Las querellas entre Die Linke y BSW no deberían anular un debate necesario.
Andrés Manzanares
12 sep 2026
Leo artículos que se refieren al partido BSW como rojipardo. Creo necesario cuestionar este calificativo tan lapidario y su relación con la línea política de BSW. BSW surgió, en enero de 2024, como escisión de Die Linke, que era el partido equivalente a IU en España. La escisión de Sarah Wagenknecht y sus partidarios fue conflictiva y arrastra rencores, fundamentados en razones ideológicas, pero también de competición y supervivencia electoral.
Respecto a esto último, el conflicto es fácil de entender. Wagenknecht formó su nuevo grupo parlamentario con otros nueve diputados del Bundestag que habían sido elegidos dentro de las listas de Die Linke, siendo por ello considerada una tránsfuga traidora. El golpe fue serio, porque en los meses que precedieron las elecciones generales de marzo de 2025, Die Linke aparecía en las encuestas como condenada a desaparecer del Bundestag, mientras que BSW superaba el 5% de corte. Al final, Die Linke invirtió las tornas con una campaña dirigida al voto joven, urbano y titulado, es decir arrebatando votos a la base de los verdes, y acusando a BSW de rojipardismo.
Es aquí donde llegamos a las diferencias ideológicas. Die Linke ha sobrevivido derechizándose, en la búsqueda de coaliciones de gobierno con SPD y verdes. En esta carrera hacia la respetabilidad a ojos de los partidos centrales, la dirección de Die Linke renunció hace tiempo a tener un programa socialista y antimilitarista, ha aceptado la sumisión a la OTAN y apenas critica la política neoliberal de la UE o pone en cuestión su ordenamiento. Por ejemplo, votó a favor del envío de armas al gobierno de Zelenski, mantiene una discreción sospechosa ante la destrucción del gasoducto Nordstream, la persecución y difamación a la que se ha sometido a toda voz crítica o a la cada vez más escandalosa censura y manipulación de los medios públicos para justificar el nuevo militarismo alemán. Además, Die Linke no tiene una postura clara de condena al genocidio israelí. Su programa promete mayor generosidad de las prestaciones sociales (educación, vivienda, etc), una reforma tributaria para conseguir mayor progresividad y una política migratoria de fronteras abiertas. Esencialmente un programa socialdemócrata, pero que no puede cumplir en coalición con SPD y verdes. Por ejemplo, el PDS co-gobernaba (con el SPD) Berlin cuando privatizó más de 60,000 viviendas públicas. (Nota: Wagenknecht estaba entonces en el ala izquierda del PDS y en general no apoyaba coaliciones con el SPD)
Por otra parte BSW está siempre sometida a demoledores ataques desde el complejo mediático por su postura antimilitarista crítica con las políticas imperiales de EEUU y con la violenta reactivación del militarismo alemán, tildadas de ‘putinismo’. Además, cometió un error grave cuando el partido empezó a obtener representación: la entrada en una coalición de gobierno del Land de Turingia, produciendo el desencanto de muchos votantes que confiaban en que no entrara en el juego de coaliciones con los partidos del poder. La factura fue que el BSW obtuvo el 4,99% del voto en las elecciones generales y se quedó fuera. El partido sigue lucha por sobrevivir.
Además de su antimilitarismo consecuente, BSW se diferencia de Die Linke en que propone un programa para ganar electores de clase trabajadora centrándose en temas sociolaborales clásicos. Sus razones políticas, expuestas en su libro “Los engreídos”, quedan patentes en posicionamientos claramente distintos a los de Die Linke. Los engreídos para Wagenknecht serían los izquierdistas urbanos y con trabajos de cuello blanco, votantes de verdes y, cada vez más, de Die Linke, que se centran en batallas culturales y en hacer gala de un ecologismo que la mayoría de los trabajadores simplemente no se puede permitir. Estos engreídos, que no suelen competir con los inmigrantes en el mercado laboral ni por los servicios básicos, también se consideran muy virtuosos frente a todo el que cuestione la afluencia masiva de inmigrantes, al que tildan sin discusión posible de racistas.
Y aquí llegamos al fundamento de la acusación rojipardista: la cuestión de la inmigración. BSW defiende que el derecho de asilo debe ser preservado, que todos los trabajadores de origen extranjero establecidos y regularizados en Alemania deben tener los mismos derechos que los autóctonos, pero también que los futuros flujos de inmigración deben ser regulados y Alemania, como Estado soberano, tiene el derecho a hacerlo. Según BSW, dado que la clase trabajadora es la que más necesita de los servicios básicos del Estado, defender y alinearse de facto con la política agresiva de EEUU/OTAN y su consiguiente destrucción de países enteros (Iraq, Afganistán, Libia, Siria, Ucrania, etc), de los que luego tienen que salir millones de refugiados, y al mismo tiempo defender la austeridad fiscal y la apertura total de fronteras es no sólo electoralmente suicida, sino indefendible si se mira por los intereses de los trabajadores que ya viven en el país, incluyendo los extranjeros. Además, BSW razona que mientras la política fiscal sea de recortes permanentes, y más ahora en tiempos de orgía de gasto militar, el objetivo central debe ser defender los derechos económicos de la mayoría y enderezar el rumbo general de la política.
Cada cual debe sacar sus propias conclusiones sobre estas tesis del BSW, pero a mí me parece excesivo acusar a este partido de rojipardismo, que no es otra cosa que similitud con los movimientos fascistas de hace aproximadamente un siglo. Afirmar que un Estado puede controlar sus fronteras para limitar la inmigración no es equivalente a crear una máquina militar y una ideología genocidas para invadir a todos tus vecinos (como la Italia de Mussolini o la Alemania hitleriana). BSW no tiene un discurso racista como las derechas alemanas, que argumenta que ciertos orígenes, colores de piel y culturas son incompatibles con la vida nacional. Por ejemplo, también ha criticado la generosidad de las prestaciones al millón aproximado de refugiados ucranianos, comparándola con la exigüidad de las prestaciones por desempleo y mínimo vital a los ya residentes, algo que las derechas no mencionan porque los ucranianos serían más merecedores de solidaridad.
BSW tampoco es un partido socialista, pero no creo inteligente alinearse con las críticas viscerales que tanto alientan los medios y sus rivales de Die Linke, o de los verdes y SPD. Ninguno es socialista, pero al menos BSW tiene una postura lógicamente coherente y la ha defendido con mucha valentía frente a la horda mediática que no tolera críticas a la OTAN. Die Linke, en cambio, se esconde y mimetiza con el ambiente.
2. El PIB y la economía del Sur Global.
Prabhat Patnaik publica esta nota sobre la inutilidad del PIB para conocer la situación económica real de un país, especialmente cuando hablamos del Sur Global. En este caso, aplicado a India.
https://peoplesdemocracy.in/2026/0913_pd/apropos-gdp-estimates
A propósito de las estimaciones del PIB
Prabhat Patnaik
La primera estimación del PIB de la India la realizó Dadabhai Naoroji para el ejercicio 1867-68, aunque se trataba de una estimación extremadamente aproximada. V.K.R.V. Rao elaboró la primera estimación minuciosa del PIB para el ejercicio 1931-32 y, posteriormente, se realizaron estimaciones oficiales periódicas a partir de 1949. La motivación de las primeras estimaciones era poner de manifiesto las privaciones materiales que sufría el pueblo indio bajo el dominio colonial, mientras que las estimaciones periódicas posteriores a la independencia tenían por objeto hacer un seguimiento de los avances logrados por el país tras la consecución de la independencia. En resumen, las estimaciones del PIB estaban íntimamente relacionadas con el surgimiento de una «nación»; de hecho, formaban parte del proyecto de «construcción de la nación». Esto también era válido para otros países del Sur Global, y no existía uniformidad —ni siquiera necesidad de uniformidad— en la metodología seguida en los distintos países para obtener sus respectivas estimaciones del PIB.
Se produjo un cambio fundamental con la globalización, cuando las estimaciones del PIB se hicieron necesarias para el capital internacional, como datos de referencia para decidir dónde invertir en función de la situación de una economía concreta. Las estimaciones del PIB dejaron entonces de formar parte del proyecto de construcción de la nación y se convirtieron, en su lugar, en una guía para el capital internacional, para lo cual debía existir una metodología estándar, de modo que el capital pudiera apreciar de un vistazo el atractivo relativo de los distintos lugares para su inversión. La ONU y el FMI establecieron la metodología uniforme que debían seguir todos los países; y esta llegó a ser ampliamente aceptada y aplicada.
Las necesidades del capital internacional también exigían la estimación no de una sola cifra, sino de toda una serie de ellas, las denominadas «estimaciones rápidas», las «estimaciones revisadas», etc., exactamente a la par con la gama de estimaciones elaboradas para las economías capitalistas avanzadas. Para el despliegue del capital globalizado, se hizo necesario, por lo tanto, tratar al conjunto del Sur Global como si fuera plenamente capitalista, al igual que lo es el Norte Global, lo cual, por supuesto, distaba mucho de ser el caso. Gran parte de las economías de los países del Sur Global, aunque están profunda y estrechamente enredadas en el capitalismo, no son en sí mismas capitalistas, en el sentido de que no se gestionan esencialmente según principios capitalistas. Esto es cierto no solo en el caso de la agricultura, donde un gran número de campesinos siguen ganándose la vida a duras penas con las minúsculas parcelas que cultivan; también lo es en el caso de aquel segmento de los sectores manufacturero y comercial que pertenece a la denominada economía informal y que funciona según principios que distan mucho de ser genuinamente capitalistas.
Sin embargo, para toda esta economía informal no existen datos periódicos sobre la producción. Se realizan encuestas ocasionales para determinar los valores de diversas variables de este sector; pero estas son escasas y esporádicas —digamos, una vez cada cinco años—; y no se trata de censos, sino, por lo general, únicamente de encuestas por muestreo. Por lo tanto, no podemos obtener datos regulares sobre este sector ni siquiera con periodicidad anual, y mucho menos para el abanico de estimaciones tales como las «estimaciones rápidas», las «estimaciones preliminares», etcétera. En consecuencia, en la India, a la hora de realizar estimaciones del PIB, el Gobierno ha recurrido a la práctica de dar por sentado simplemente que las tendencias observables en el sector organizado —o incluso únicamente en el sector empresarial— se aplican ipso facto también al sector no organizado.
Sin embargo, se trata de una suposición carente de todo fundamento. Presenta dos problemas evidentes. En primer lugar, cada vez que se produce una crisis —por ejemplo, en forma de «desmonetización» o de pandemia—, suele tener un impacto más fuerte y duradero en el sector no organizado que en el sector organizado. Por lo tanto, al atribuir al sector no organizado la misma tasa de crecimiento que al sector organizado, se produce una sobreestimación de la tasa de crecimiento global del PIB. Podría pensarse que esta sobreestimación solo puede ser temporal y que se corregiría automáticamente con el tiempo, pero esto solo ocurriría si existiera un censo que abarcara el sector no organizado una vez cada pocos años y que aclarara la situación; no ocurriría con encuestas por muestreo periódicas. En el caso de las encuestas por muestreo, si las variables obtenidas en la encuesta difieren de la estimación original, la hipótesis habitual sería que la encuesta no capta con precisión las variables de la población; o, para ser más precisos, la hipótesis sería que los resultados de la encuesta por muestreo subestiman las variables de la población correspondientes a las unidades del sector no organizado. De ello se deduce, por tanto, que el uso de datos del sector organizado como indicadores sustitutivos del sector no organizado introduce un sesgo sistemático al alza en la tasa de crecimiento global del PIB, ya que casi siempre ocurre que el impacto adverso de las perturbaciones es mayor para el sector no organizado que para el sector organizado.
El segundo problema de este procedimiento es que, con el tiempo, el sector organizado tiende a invadir el sector no organizado, sustituyendo las actividades de este último por las del sector organizado, como ocurre, por ejemplo, cuando Amazon sustituye el negocio de un gran número de pequeñas tiendas de comestibles. Considerar que la tasa de crecimiento del sector comercial organizado representa al sector comercial en su conjunto, cuando en realidad dicho sector está creciendo, al menos en parte, a costa de su homólogo no organizado, constituye un factor evidente que provoca una sobreestimación de la tasa de crecimiento del PIB.
No se trata de un problema específico de la India; se aplica a prácticamente todos los países del Sur Global, ya que la estructura económica de todos estos países se caracteriza por la existencia de importantes sectores no organizados. Por lo tanto, las tasas de crecimiento del PIB de todos estos países tienden a sobreestimarse exactamente por las mismas razones por las que se sobreestiman en el caso de la India.
Decir esto no significa sugerir que la tasa de crecimiento del PIB se sobreestime siempre en realidad. Puede haber otras razones independientes por las que la tasa de crecimiento del PIB de un país pueda subestimarse durante un determinado período; la cuestión es simplemente que existe una tendencia sistemática a sobreestimar la tasa de crecimiento por una razón concreta, a saber, debido al procedimiento de considerar que las tendencias del sector organizado son válidas ipso facto también para el sector no organizado.
De hecho, dicha sobreestimación resulta muy útil para los regímenes del Sur Global. ¡Ellos la utilizan con fines propagandísticos, para jactarse de su gran «logro» al haber propiciado un elevado crecimiento del PIB! Es más, dicha sobreestimación también es utilizada, quizás de forma más sutil, con fines propagandísticos por instituciones como el FMI, que promueven el capitalismo neoliberal en los países del Sur Global. En el período dirigista, anterior al neoliberalismo, cuando no se hacía tanto alarde de las estimaciones del PIB, apenas se recurría a métodos tan descarados para sobreestimar las tasas de crecimiento del PIB; pero ahora esa sobreestimación hace que instituciones como el FMI afirmen que el neoliberalismo ha propiciado una aceleración de la tasa de crecimiento de la economía. Al parecer, esto justifica la continuación de una trayectoria neoliberal. En el caso de la India, por ejemplo, donde incluso un antiguo asesor económico jefe del Gobierno central ha argumentado que la tasa de crecimiento del PIB entre 2012 y 2024 se sobreestimó entre un 1,5 % y un 2 %, la tasa de crecimiento real apenas habría sido mucho mayor que bajo el anterior régimen dirigista, en cuyo caso la afirmación de que la India entró en una nueva era de alto crecimiento gracias a la introducción de «reformas» neoliberales se habría vuelto insostenible. Sin embargo, inflar la tasa de crecimiento del PIB correspondiente al período neoliberal contribuye a mantener dicha afirmación. El alboroto en torno a la tasa de crecimiento del PIB tiene, por lo tanto, el efecto paradójico de hacer que su estimación resulte más cuestionable.
La tasa de crecimiento del PIB del 7,8 % que se supone que la India ha alcanzado entre abril y junio de 2026 con respecto al mismo periodo de 2025, incluso mientras se desarrollaba la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, incluso mientras el cierre del estrecho de Ormuz provocaba una escasez de productos petrolíferos en la economía, y a pesar de que Narendra Modi hacía hincapié en la necesidad de «apretarse el cinturón» debido a la difícil situación económica a la que se enfrentaba el país, representa una reductio ad absurdum de todo este proceso. Los comentaristas han señalado diversas razones que subyacen a esta sobreestimación flagrante; entre ellas se encuentra la fuerte revisión a la baja de la estimación del PIB a precios corrientes para el primer trimestre de 2025, lo que redujo la base sobre la que se calculó la tasa de crecimiento del primer trimestre de 2026 y, por lo tanto, impulsó al alza la tasa de crecimiento trimestral. Sin embargo, este impulso al alza también debe situarse dentro de la tendencia general a la sobreestimación de las tasas de crecimiento del PIB en el Sur Global que caracteriza al capitalismo neoliberal.
3. Infierno de cobardes.
No sé si habéis seguido la polémica sobre la expulsión en la gira del músico Ed Sheeran del rapero Macklemore a instancias del sionista propietario de uno de los estadios en los que iban a tocar. En solidaridad, todos los otros músicos de la gira, teloneros y hasta la propia banda de Sheeran, la han abandonado. La verdad es que es un verdadero punto de inflexión, porque los artistas se han tentado bastante la ropa antes de criticar al país que protegen la mayoría de los empresarios del mundo del espectáculo. Si no sionistas, al menos judíos en su mayoría.
Si no lo conocíais, no os perdáis el vídeo de Macklemore de su canción durante las ocupaciones estudiantiles tan brutalmente reprimidas en EEUU.
No sé si sabréis que en inglés se usa la expresión ‘spineless’ (sin columna vertebral), que en español diríamos quizá ‘sin agallas’. Esta chica le da la bienvenida a Sheeran al mundo de los discapacitados: https://x.com/taraisredacted/status/2100421957787242660
https://jonathancook.substack.com/p/ed-sheeran-just-learnt-being-pimped
Ed Sheeran acaba de aprender que los multimillonarios le utilicen para promover el genocidio da muy mala imagen
Debemos seguir quitando los dedos de la clase multimillonaria de nuestras gargantas hasta que solo queden los desacreditados y los moralmente en bancarrota que se nieguen a alzar la voz en contra del genocidio
Jonathan Cook
17 de septiembre de 2026

Resulta difícil no emocionarse ante la humillación pública de una gran celebridad, la estrella del pop Ed Sheeran, por haber accedido a retirar a un amigo y telonero, Macklemore, de su actual gira por Estados Unidos. Durante su actuación, Macklemore se pronunció con elocuencia contra el genocidio de Israel en Gaza.
Esto parece un punto de inflexión muy tardío. Durante los tres años de atrocidades cometidas por Israel en Gaza, el mundo empresarial ha mantenido su control sobre los espacios culturales de Occidente —en parte, para ocultar su propia complicidad en esos crímenes—.
Ahora ese control asfixiante ha quedado al descubierto, y resulta tan repugnante como, de hecho, es.
¿Podría ser la reacción contra el trato recibido por Macklemore una señal de que la presa está a punto de romperse por fin?
Durante dos actuaciones en la gira de Sheeran, Macklemore expresó su oposición al genocidio de Israel ante un público de varias decenas de miles de personas. Gritó «¡Palestina libre!» mientras interpretaba una canción, «Hind’s Hall», inspirada en el notorio y a sangre fría asesinato por parte del ejército israelí de una niña de seis años, Hind Rajab, en Gaza.
(vídeo de la intervención de Macklemore durante la gira)
Como consecuencia, Robert Kraft, propietario de uno de los estadios en los que estaba prevista una próxima fecha de la gira, se negó a acoger a Macklemore. Al parecer, el multimillonario ha organizado un boicot por parte de otras sedes.
Se sabe que Kraft mantiene una estrecha relación con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien actualmente es buscado por la Corte Penal Internacional por crímenes contra la humanidad al someter a la población de Gaza a una situación de hambruna. En una ceremonia de entrega de premios en honor a Kraft celebrada en 2019, Netanyahu señaló: «Israel no tiene un amigo más leal».
Hipocresía vergonzosa
Sheeran cedió ante el dictado corporativo de Kraft, justificando su decisión al afirmar que tenía por norma no «tomar partido» en asuntos políticos en su vida profesional. Su argumento adolece de problemas más que evidentes.
En primer lugar, el músico se ha posicionado en repetidas ocasiones en asuntos políticos de gran envergadura, entre los que destaca su apoyo a Ucrania tras la invasión rusa.
https://x.com/I_amMukhtar/status/2099599618883354625
Mukhtar@I_amMukhtar
Ed «No tomo partido ni me meto en política», Sheeran.
16:42 · 14 de septiembre de 2026 · 1,98 millones de visualizaciones
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Su decisión de cancelar la colaboración con Macklemore solo tiene sentido si Sheeran considera que la enorme magnitud del sufrimiento en Gaza es mucho menos relevante que el sufrimiento, más limitado, en Ucrania. Incluso según la estimación más conservadora posible, por cada niño asesinado en Ucrania han muerto 30 niños en Gaza.
Sheeran corre el riesgo de dar la impresión no solo de que está aplicando un doble rasero, sino de que está incurriendo en un racismo abiertamente antipalestino.
¿Por qué el «apolítico» Sheeran se sintió impulsado a pronunciarse personalmente en solidaridad con el pueblo de Ucrania, pero ahora se siente impulsado a impedir que otros se pronuncien en solidaridad con el pueblo de Gaza? La cobardía apenas basta para explicar su vergonzosa hipocresía.
En segundo lugar, al aceptar la exclusión de Macklemore de la gira, Sheeran no ha evitado tomar partido. Ha tomado partido de forma muy clara: el del multimillonario Kraft, el «amigo más leal» de Israel, al garantizar una vez más que a una voz que se opone al genocidio se le niegue una plataforma importante.
Como señaló el difunto arzobispo Desmond Tutu en relación con el régimen del apartheid de Sudáfrica: «Si uno se mantiene neutral ante situaciones de injusticia, ha elegido el bando del opresor».
Y en tercer lugar, para defender a Macklemore, Sheeran no necesitaba involucrarse directamente en la «política» de lo que él denomina el «conflicto» entre Israel y Palestina. Simplemente podría haber respaldado a su amigo en nombre de la libertad artística.
Al fin y al cabo, Sheeran le ofreció a Macklemore un hueco en la gira, sabiendo perfectamente que una de sus canciones más famosas —una que era casi seguro que interpretaría— era «Hind’s Hall». Sheeran sabía que sería imposible que Macklemore evitara la política durante la gira, ya que la música de Macklemore es política.
(el vídeo de Macklemore de Hind’s Hall)
(versión subtitulada en español)
Poderío económico
Sheeran tuvo la oportunidad de defender la libertad de un compañero artista. Y decidió no hacerlo.
Ahora está siendo duramente juzgado por ello, sobre todo por su propia banda de acompañamiento y otros artistas teloneros. Todos ellos se retiraron de la gira en solidaridad con Macklemore. A diferencia de Sheeran, ellos comprendieron lo que estaba en juego.
Uno de ellos, Aaron Rowe, un músico irlandés, explicó así su razonamiento:
No puedo quedarme de brazos cruzados y permitir que los multimillonarios utilicen su posición de poder para silenciar las voces legítimas de quienes se alzan contra el genocidio israelí y denuncian el salvaje asesinato de niños. Perdería todo el respeto por mí mismo si siguiera como si nada.
Esa es una lección que Sheeran quizá esté comprendiendo, aunque sea tarde. Tras tres años de genocidio, estamos viendo los primeros indicios de que se abre una grieta muy bienvenida entre el poder político y económico, por un lado, y el poder social y cultural, por otro.
Las protestas anteriores de músicos contra el genocidio —como las de Kneecap y Bob Vylan— han recibido mucha publicidad, pero una cobertura abrumadoramente negativa por parte de unos medios de comunicación del establishment tan impregnados de complicidad con el genocidio como los políticos y la clase multimillonaria de Occidente.
La polémica que envuelve a Sheeran, sin embargo, ha tomado hasta ahora un rumbo diferente, y los medios de comunicación están matizando sus informes en tonos grises en lugar de los habituales blanco y negro.
Parte de la razón radica en que, a pesar de las afirmaciones de Kraft y del lobby israelí de que los comentarios de Macklemore a los asistentes al concierto eran antisemitas, a los medios les está costando esta vez encontrar algo que puedan tergiversar como ofensivo. Y sin esa distracción, no pueden impedir que su público saque la conclusión obvia: que un multimillonario proisraelí ha aplastado los derechos de libertad de expresión de la Primera Enmienda mediante su puro poderío financiero.
Los habituales miembros del lobby que afirman que la exclamación de Macklemore «¡Palestina libre!» es antisemita y supone una amenaza para los judíos no hacen más que minar su propia credibilidad, socavando aún más la vacía postura «apolítica» de Sheeran y reforzando la posición de Macklemore.
https://x.com/BBCr4today/status/2100122764468212165
BBC Radio 4 Today@BBCr4today
El director ejecutivo del Consejo Israelí-Estadounidense, quien encabezó las peticiones para que se excluyera a Macklemore de la gira de Ed Sheeran, describe «¡Palestina libre!» como una declaración antisemita. Elan Carr explica a @JustinOnWeb que la libertad de expresión no otorga al rapero el derecho a «secuestrar» un escenario.
3:21 a. m. · 16 de septiembre de 2026 · 262 MIL visualizaciones
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Tras tres años en los que Gaza ha sido arrasada, sus niños bombardeados y sus supervivientes se ganan la vida a duras penas entre los escombros, solo un idiota o un mentiroso no se da cuenta de que Palestina necesita ser liberada con urgencia.
Incluso la clase política cómplice de Occidente está diciendo, en efecto, «¡Liberad a Palestina!» cada vez que abogan por una solución de dos Estados —aunque, por supuesto, en su caso, no tienen realmente ninguna intención de liberar a los palestinos de la ocupación ilegal que Israel lleva décadas ejerciendo—.
No hay niebla de guerra
Pero hay otra razón por la que Macklemore, a diferencia de sus predecesores, está ganando terreno en la cobertura de su batalla contra Kraft y Sheeran.
La verdad sobre el genocidio de Gaza se ha vuelto imposible de ocultar, incluso para los llamados medios de comunicación tradicionales. Años de omisiones, evasivas y mentiras por parte de la maquinaria informativa corporativa ayudaron a Israel a completar en gran medida el borrado de Gaza, si bien aún no ha logrado la expulsión de su población.
Durante meses se ha ido asentando el polvo, tanto en sentido figurado como literal. Las afirmaciones sobre la «niebla de la guerra» —siempre falsas— ya no pueden ser esgrimidas de forma creíble ni por Israel ni por los medios de comunicación.
No existe ninguna batalla para liberar a los rehenes israelíes —que justifique todos los «daños colaterales» de muchas decenas de miles de niños palestinos muertos y mutilados— porque no hay rehenes en Gaza.
No existe una lucha significativa contra Hamás porque Israel ha vuelto a conseguir confinar a la población de Gaza en un campo de concentración —este, de un tamaño que apenas alcanza un tercio del de su diminuto campo de concentración original—.
Y, por supuesto, a Israel se le ha despojado incluso de una excusa de fachada para excluir a los periodistas extranjeros de Gaza. Es evidente que la única razón por la que se les mantiene fuera es el temor de Israel a que los medios de comunicación occidentales puedan ver de primera mano los horrores que allí se cometen.
Gaza está pasando poco a poco del ciclo diario de noticias a los libros de historia. Allí se recordará no como una guerra, sino como un genocidio.
En respuesta, las instituciones occidentales —sus políticos y medios de comunicación— están redefiniendo poco a poco sus posturas para evitar situarse de forma demasiado evidente en el lado equivocado de la historia.
Esto quedó patente en la reciente decisión del Gobierno británico, tomada con mucho retraso, de respaldar la sentencia de 2024 de la Corte Internacional de Justicia según la cual la ocupación israelí de Palestina es ilegal.
El Reino Unido promete ahora hacer lo mínimo imprescindible para cumplir con dicha sentencia, imponiendo sanciones a los asentamientos ilegales de Israel por su participación en la limpieza étnica de los palestinos de Cisjordania —aunque, fíjese, no a Israel propiamente dicho por haber establecido dichos asentamientos—.
Del mismo modo, los medios de comunicación están adoptando una postura un poco más crítica respecto a Israel.
Como sugiere la cobertura de la disputa entre Macklemore y Sheeran, esa grieta ofrece una oportunidad, y es una oportunidad que hay que aprovechar.
La cobardía, puesta en evidencia
Por primera vez, la humillación pública de Sheeran demuestra que puede haber un precio que pagar por mostrar cobardía ante la cuestión del genocidio.
Esto es importante. Durante tres años, la clase multimillonaria que nos gobierna ha utilizado el contundente instrumento de su poderío financiero —la fuerza— para dominar no solo el discurso político sobre Gaza, sino también el cultural.
Los multimillonarios —como Robert Kraft— son propietarios de las plataformas en las que se expresa nuestra vida cultural: los medios de comunicación tradicionales, las redes sociales, Hollywood, los sellos discográficos, las editoriales, las salas de conciertos, etcétera.
Utilizan ese poder con gran eficacia para impedir cualquier crítica real al orden capitalista neoliberal que les enriquece, a las industrias bélicas de su propiedad que han arrasado Gaza, y al imperio que han construido, que saquea sin cesar los recursos ajenos y está socavando rápidamente las condiciones de vida en el planeta.
Su control absoluto sobre nuestros espacios culturales, que impone el silencio ante el genocidio, está diseñado para animar a los seguidores a dar por sentado que los artistas y las celebridades sienten poca empatía por el sufrimiento de los palestinos y a rechazar la idea de que Israel está llevando a cabo un genocidio.
En una cultura occidental en la que, con razón o sin ella, gran parte del público ve a sus artistas y famosos favoritos como modelos a seguir, y a menudo recurre a ellos en busca de orientación, este silencio impuesto es explotado por la clase dominante como coartada para su inacción.
El precio de señalar lo que todos podemos ver en Gaza ha sido sencillamente demasiado alto: ninguna oportunidad de dar el gran salto; llamadas sin respuesta; trabajo perdido; contratos cancelados; calumnias antisemitas.
En resumen, el ostracismo.
Puede que Macklemore haya logrado, por fin, hacer mella en ese cálculo. En su enfrentamiento con Sheeran, él sale airoso, mientras que Sheeran queda en evidencia como un sapo llorón.
El hecho de que los multimillonarios castiguen a los artistas por adoptar una postura honorable contra el genocidio —como ha ocurrido con actores como Susan Sarandon y Melissa Barrera, y con músicos como Zara Larsson y CMAT— tiene un propósito. Su objetivo es enviar un mensaje contundente a los demás para que mantengan un perfil bajo.
Ahora, la humillación de Sheeran ha enviado un mensaje contrario a sus compañeros creativos. Dejarse manipular por los multimillonarios en apoyo del genocidio queda muy mal.
El control de la clase multimillonaria se está debilitando. Debemos seguir quitándoles las manos de nuestras gargantas hasta que solo queden los desacreditados y los moralmente en bancarrota que se nieguen a alzar la voz en oposición al genocidio.
4. Modernización no es capitalismo.
El último boletín de Prashad en el Tricontinental está dedicado básicamente al dossier que vimos recientemente sobre la modernización en China.
https://thetricontinental.org/es/newsletterissue/modernizacion-no-significa-capitalismo/
Modernización no significa capitalismo | Boletín 38 (2026)
En el Sur Global, el desarrollo no puede lograrse imitando al Occidente capitalista: exige romper la dependencia imperialista mediante la defensa de la soberanía, la planificación socialista y la transformación de las relaciones sociales.
17 de septiembre de 2026
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Instituto Tricontinental de Investigación Social, Etapas 1–3, 2026. Destacado en el dossier n° 104, Caminar con las dos piernas: el socialismo de la modernización china, septiembre de 2026.
Queridas amigas y amigos,
Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.
En 1960, el economista estadounidense Walt Whitman Rostow publicó Las etapas del crecimiento económico. Un manifiesto no comunista. El subtítulo revelaba el propósito del libro. Rostow no se limitaba a describir el desarrollo económico. Ofrecía un arma ideológica para la Guerra Fría. Todas las sociedades, sostenía, recorrían el mismo camino, comenzaba en la “sociedad tradicional”, pasaba por las “condiciones previas para el impulso inicial”, el “impulso inicial” y la “marcha hacia la madurez”, para llegar finalmente a la “era del gran consumo en masa”. Al final de ese camino se encontraba Estados Unidos mismo. Sus instituciones sociales, culturales y políticas aparecían como el modelo para el resto del mundo. En el relato de Rostow, desarrollarse era imitar los patrones de consumo y las formas institucionales del Occidente imperialista. Modernizarse era volverse capitalista.
La teoría de Rostow, y en especial la del economista santalucense Arthur Lewis, oponía la “tradición” a la “modernidad”. Había que despejar el viejo mundo para que pudiera aparecer el nuevo. El colonialismo desapareció de este relato, al igual que la esclavitud, el saqueo, el intercambio desigual y la transferencia organizada de riqueza desde Asia, África y América Latina hacia Europa y América del Norte. A los países empobrecidos por el imperialismo se les dijo que su pobreza era el resultado de sus propias culturas atrasadas. No necesitaban soberanía ni revolución social. Lo que requerían, se les planteó, era capital extranjero, expertos occidentales y paciencia.
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Instituto Tricontinental de Investigación Social, Caminar con las dos piernas, 2026. Portada del dossier n° 104, Caminar con las dos piernas: el socialismo de la modernización china, septiembre de 2026.
En un boletín anterior sobre nuestras tradiciones de izquierda, hablamos de la riqueza del debate en torno a las herencias culturales dentro de la política de izquierda. En China, sin embargo, el problema principal no era la tradición en sí, sino la humillación. Desde la Primera Guerra del Opio (1839-1842) hasta la victoria de la Revolución China (1949), el país padeció lo que se recuerda como el “siglo de humillación”: el opio impuesto a su pueblo, los tratados desiguales impuestos a sus gobiernos, el territorio arrebatado por potencias extranjeras, los puertos subordinados a monopolios imperiales y el país desgarrado por los señores de la guerra, la ocupación y la guerra civil. El capitalismo entró en China no con La riqueza de las naciones (1776) de Adam Smith en la mano, sino con cañoneras y droga. Las fuerzas del capitalismo no unificaron el país ni liberaron sus capacidades productivas. Por el contrario, el imperialismo capitalista destrozó la sociedad china y fortaleció a los terratenientes, a las élites compradoras y a los intermediarios del capital extranjero.
Para el pueblo chino, modernizarse no significaba repudiar en bloque su civilización ni entrar en la sala de espera de Occidente. Modernizarse significaba poner fin a la humillación, recuperar la soberanía, unificar el país, derrotar el hambre y el analfabetismo, y crear la capacidad material para impedir el regreso de las cañoneras. Según esta lógica, la modernización china solo podía comenzar con la liberación nacional y podía avanzar únicamente mediante el socialismo.
En nuestro último dossier, Caminar con las dos piernas: el socialismo de la modernización china, llamamos la atención sobre las dos tareas inseparables que asumió la Revolución China: la transformación de las relaciones sociales y el desarrollo de las fuerzas productivas. Un país pobre no podía abolir la privación simplemente distribuyéndola de manera más equitativa. Necesitaba industria moderna, ciencia, tecnología e infraestructura. Pero, dada la trampa del sistema neocolonial, ¿cómo se esperaba que China llevara a cabo este proyecto? ¿Podía hacerlo sin abordar las cuestiones fundamentales de la propiedad y la emancipación social? En nuestro dossier dividimos la historia moderna de China en tres etapas: de 1949 a 1978, de 1978 a 2013 y de 2013 hasta el presente.
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Instituto Tricontinental de Investigación Social, Etapa 1, 2026. Destacado en el dossier n° 104, Caminar con las dos piernas: el socialismo de la modernización china, septiembre de 2026.
En 1949, China se encontraba entre los países más pobres del mundo: la esperanza de vida rondaba los 35 años, la alfabetización estaba por debajo del 20%, la capacidad industrial era sumamente limitada y el campo seguía dominado por relaciones feudales. Los primeros pasos de la revolución fueron, por ende, tanto sociales como materiales. Para 1953, la reforma agraria había redistribuido casi 47 millones de hectáreas a aproximadamente 300 millones de campesinas y campesinos sin tierra o con poca tierra. El orden terrateniente quedó quebrado, pero también ocurrió algo más profundo. El campesinado experimentó el fanshen (翻身): literalmente, “dar vuelta el cuerpo” o “ponerse de pie”, pero, en el lenguaje de la revolución, sacudirse la servidumbre y erguirse como protagonista del desarrollo nacional. La modernización no comenzó con un centro comercial, sino con la tierra, la dignidad y el fin de la servidumbre.
Las campañas masivas de alfabetización, los sistemas de salud públicos, las salas de lectura rurales y el programa de los médicos descalzos transformaron la sociedad. Para 1959, la alfabetización había subido al 57%. Mientras tanto, la planificación socialista construyó los cimientos de una economía industrial integrada: acerías, centrales eléctricas, fábricas de automóviles y tractores, ferrocarriles y puentes. Estos logros fueron alcanzados bajo bloqueo, sanciones y la amenaza constante de guerra. La soberanía había adquirido una base material, pero todavía era frágil.
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Instituto Tricontinental de Investigación Social, Etapa 2, 2026. Destacado en el dossier n° 104, Caminar con las dos piernas: el socialismo de la modernización china, septiembre de 2026.
Después de 1978, la política de reforma y apertura cambió de táctica sin abandonar la dirección histórica. La afirmación de Deng Xiaoping de que “la pobreza no es socialismo” captó la esencia del problema. China utilizó los mercados y el capital extranjero bajo la guía del Estado para desarrollar sus fuerzas productivas, pero no cedió el control de los sectores estratégicos de la economía. El control público de la banca, la energía, las telecomunicaciones y el transporte permitió al Estado orientar la inversión e impedir que el sector privado dictara el rumbo de la sociedad. El mercado se utilizó como un instrumento, no como un fin en sí mismo.
Este segundo período produjo una inmensa riqueza social y sacó de la pobreza a más de 765 millones de personas entre 1978 y 2019. Pero también produjo serias contradicciones: desigualdad, corrupción, desequilibrios regionales, presión sobre la clase trabajadora y devastación ecológica. Reconocer estas contradicciones no es desechar el período de reforma, así como reconocer sus logros no exige ocultar sus costos. La construcción socialista no es una línea recta trazada de antemano, sino un proceso de lucha en el que las nuevas capacidades generan nuevas contradicciones que, a su vez, deben ser resueltas.
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Instituto Tricontinental de Investigación Social, Etapa 3, 2026. Destacado en el dossier n° 104, Caminar con las dos piernas: el socialismo de la modernización china, septiembre de 2026.
Desde 2013, China ha entrado en una tercera etapa, organizada en torno a tres conceptos: prosperidad común, civilización ecológica y desarrollo de alta calidad. La campaña de Alivio Focalizado de la Pobreza movilizó a más de tres millones de cuadros del Partido Comunista de China (PCCh) para llegar a los focos remanentes de pobreza extrema, garantizando un ingreso mínimo, alimentación y vestimenta adecuadas, educación, salud, vivienda segura, agua potable, electricidad y transporte. En lugar de esperar a que la riqueza se derramara hacia abajo, el partido fue casa por casa para identificar la privación y superarla. Al mismo tiempo, el partido arremetió contra las concentraciones de poder privado, endureció la regulación de las corporaciones tecnológicas, restringió la industria de las clases particulares y actuó contra la especulación inmobiliaria bajo el principio de que “las casas son para vivir en ellas, no para especular”. China ha desviado el crédito de la actividad especulativa hacia la industria estratégica, la infraestructura pública y el desarrollo tecnológico. No se trata de ajustes administrativos menores; conciernen a la cuestión socialista fundamental: si el capital gobierna a la sociedad o la sociedad gobierna al capital.
El presidente chino Xi Jinping ha descrito la modernización china como una “modernización socialista impulsada bajo el liderazgo del Partido Comunista de China”. El concepto de modernización socialista no es hostil a la tradición y permite a China nutrirse de su herencia civilizatoria sin someterse ni a la jerarquía feudal ni a la dominación cultural occidental. La tradición no es una pieza de museo ni un obstáculo por superar. Se hereda críticamente y se pone en diálogo con la razón científica y la ética socialista.
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Instituto Tricontinental de Investigación Social, El camino por delante, 2026. Destacado en el dossier n° 104, Caminar con las dos piernas: el socialismo de la modernización china, septiembre de 2026.
En Occidente, la memoria de China de la humillación se trata a veces como un agravio psicológico manipulado por el Estado. Pero la humillación no es un mero sentimiento. Remite a una condición material: la pérdida de la soberanía, la incautación de los recursos, la negación del desarrollo tecnológico y la subordinación del futuro de un pueblo a un poder extranjero. Las actuales restricciones a los semiconductores, las sanciones, las barreras comerciales y el cerco militar recuerdan al pueblo chino que el viejo deseo imperial de frenar su desarrollo no ha desaparecido. La autosuficiencia tecnológica no es, por lo tanto, nacionalismo estrecho, sino la forma contemporánea que adopta la defensa de la soberanía.
El camino de China no puede simplemente copiarse en otros países. Surgió de una revolución arraigada en la alianza obrero-campesina y de un partido capaz de planificar a lo largo de generaciones. Pero su historia plantea una pregunta urgente al Sur Global: ¿puede haber modernización sin soberanía? Los países agobiados por la deuda externa, dependientes de la exportación de materias primas y despojados del control sobre los datos, las finanzas, la tecnología, la energía y el transporte son formalmente independientes, pero se les impide decidir su futuro. Se les entrega la escalera de Rostow, pero no tiene peldaños por donde subir.
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Fan Wennan, Camarada Chang’e (嫦娥同志), 2022. Imagen de portada de Wenhua Zongheng, vol. 1, n° 2, “El camino de China desde la extrema pobreza a la modernización socialista”, junio de 2023.
La Revolución China no pidió permiso para subir la escalera de Rostow. Forjó su propio camino hacia el desarrollo. La modernización de China no debe medirse por el volumen de mercancías ni por el número de multimillonarios. Debe evaluarse tomando en cuenta si el campesinado puede mantener la dignidad, si la niñez sabe leer, si las personas viven vidas más largas y saludables, si la tecnología atiende las necesidades sociales, si se protege la naturaleza y si una nación puede enfrentarse a un imperio sin agachar la cabeza. La modernización de China no es utópica. La resolución de cada problema ha generado nuevos problemas que deben enfrentarse. Quizá la prueba más fehaciente de la modernización china haya sido su capacidad de adaptarse a los tiempos cambiantes y de enfrentar nuevos desafíos. No decimos que la sociedad china no tenga problemas, más bien que su proyecto socialista está organizado para reconocer las contradicciones, cambiar de rumbo y luchar por resolverlas.
El camino de modernización de China demuestra que los países subdesarrollados pueden forjar un camino distinto del Occidente capitalista mientras defienden su soberanía. La lección no es que China pueda copiarse, sino que la modernización requiere una organización política capaz de convertir la soberanía en planificación, capacidad tecnológica, bienestar social y poder colectivo. Por eso importa la cuestión de los partidos políticos. No es posible comprender plenamente el camino de China sin analizar su sistema de partidos, la estructura del PCCh y su relación con los demás partidos, el Estado y la sociedad. Para seguir de cerca este recorrido, les invitamos a leer nuestra revista semestral, Wenhua Zongheng: Revista de pensamiento chino contemporáneo, publicada en colaboración con el Foro Académico del Sur Global (GSAF, por su sigla en inglés).
La edición 2026 de la conferencia del GSAF se celebrará en Pudong, Shanghái, del 17 al 18 de octubre, bajo el tema “Partidos políticos del Sur Global: gobernanza y modernización”. Al reunir a partidos políticos, movimientos sociales e instituciones académicas de todo el Sur Global, el foro crea un espacio para comparar experiencias de gobernanza y modernización, y para preguntarse cómo la soberanía puede traducirse en instituciones capaces de planificación, desarrollo y emancipación. Lo que está en juego es si los pueblos del Sur Global pueden definir la modernización en sus propios términos: no como imitación, sino como la construcción colectiva de un futuro más allá de la dependencia.
Cordialmente,
Vijay
5. ROAPE y el imperialismo.
El editor de ROAPE hace un repaso de los principales artículos en dicha revista que han tratado el tema del imperialismo y ofrecen su acceso gratuito. Obviamente, los enlaces van a la publicación en inglés, pero creo que tiene su interés.
https://roape.net/2026/09/16/charting-the-evolution-of-us-led-imperialism-1974-2026/
Trazando la evolución del imperialismo liderado por EE. UU., 1974-2026
De los archivos de ROAPE
Por Ben Radley
16 de septiembre de 2026
En la actualidad, desarrollar y profundizar nuestra comprensión del imperialismo liderado por EE. UU. se ha convertido en una tarea urgente para las fuerzas radicales y progresistas de todo el mundo. Con este espíritu, Review of African Political Economy ofrece una selección de diez publicaciones de acceso abierto sobre el tema del imperialismo liderado por EE. UU. procedentes de nuestros archivos.
En 1990, el economista marxista y comentarista político indio Prabhat Patnaik se preguntó: «¿Qué ha sido del imperialismo?». Su argumento no era que hubiera desaparecido. Al contrario, sostenía que «el silencio ensordecedor sobre el imperialismo es un reflejo de la extraordinaria fuerza y vigor que está demostrando en la actualidad». Ese silencio ya no existe. La máscara del imperialismo liderado por EE. UU. se ha caído. Se ha abandonado el largo y prolongado proceso de intentar justificar y fabricar consenso para las invasiones ilegales de Afganistán en 2001 y de Irak en 2003.
En su lugar, afirmaciones descaradas y celebraciones de las intenciones imperialistas de EE. UU. por parte del presidente Trump y su círculo de acólitos de la Casa Blanca. La ensordecedora explosión de bombas, misiles, morteros y municiones estadounidenses e israelíes que caen desde los cielos sobre Gaza e Irán. Más de 100 000 toneladas de explosivos lanzadas sobre Gaza solo desde octubre de 2023.
Siguiendo la lógica de Patnaik, esta nueva fase de imperialismo flagrante, basada en el principio de «la fuerza hace la razón», podría interpretarse como un debilitamiento de la posición de EE. UU. como hegemón imperialista mundial. Quizá sea así; sin embargo, no lo percibirán de ese modo quienes sufren bajo su implacable asalto.
Gaza, Irán, Venezuela y la intensificación del bloqueo a Cuba —de la que se ha informado mucho menos— son los ejemplos más evidentes del imperialismo liderado por EE. UU. en 2026. ¿Quién será el siguiente en caer, bajo el bombardeo de EE. UU., el estrangulamiento de sus sanciones o bloqueos, o el derrocamiento o asesinato de líderes soberanos?
En un momento como este, desarrollar y profundizar nuestra comprensión del imperialismo liderado por EE. UU. se ha convertido en una tarea urgente para las fuerzas radicales y progresistas de todo el mundo. Con este espíritu, Review of African Political Economy ofrece una selección de diez publicaciones de acceso abierto sobre el tema del imperialismo liderado por EE. UU. procedentes de nuestros archivos.
Para el lector interesado, nuestros más de 50 años de archivos fácilmente consultables están repletos de análisis adicionales sobre el imperialismo y África, incluyendo reflexiones sobre los debates más amplios relativos a la clase, la acumulación y la captura del Estado. El simple uso de la palabra clave «imperialismo», por ejemplo, arroja 85 artículos que se centran, de una forma u otra, en este tema.
En conjunto, las diez contribuciones que se enumeran a continuación teorizan sobre los motores, las manifestaciones y las contradicciones del imperialismo liderado por EE. UU. a lo largo del tiempo (pues, en palabras de Cabral, «nadie ha logrado aún una revolución exitosa sin una teoría revolucionaria»), al tiempo que ponen al descubierto sus devastadoras consecuencias para aquellos contra quienes se dirige.
El imperialismo liderado por EE. UU. y África
1. El imperialismo estadounidense y África Meridional, Barry Cohen (1977)
Sostiene que la política estadounidense de la era Carter hacia África Meridional no pretendía poner fin a la dominación imperial, sino gestionar la descolonización y el conflicto racial de manera que se preservaran los intereses capitalistas y estratégicos, al tiempo que se contenían los movimientos revolucionarios.
2. El imperialismo y la burguesía nacional, Bjorn Beckman (1981)
Sostiene que las clases capitalistas locales en el África poscolonial no son liberadores nacionales antiimperialistas, sino socios del capital global, que contribuyen a reproducir el subdesarrollo al utilizar el poder del Estado para proteger tanto a las élites nacionales como a las extranjeras frente a las demandas populares.
3. El imperialismo en la era posterior a la Guerra Fría, Giles Mohan y Alfred Zack-Williams (1995)
Demuestra cómo, en la era posterior a la Guerra Fría, el imperialismo no ha desaparecido, sino que se ha reconfigurado a través de la deuda, el ajuste estructural, la globalización financiera y la intervención selectiva, y sigue subordinando el desarrollo africano a los intereses de las potencias capitalistas avanzadas.
4. El retorno del imperialismo, Ray Bush y Morris Svfetel (1999)
Sostiene que el discurso dominante de la globalización oculta las realidades perdurables del imperialismo, mostrando cómo las instituciones financieras internacionales, los regímenes de deuda y la reestructuración neoliberal profundizan la dependencia africana, al tiempo que presentan las reglas del mercado como la única vía posible hacia el desarrollo.
5. África, el imperialismo y las nuevas formas de acumulación, Sarah Bracking y Graham Harrison (2003)
Sostienen que el capitalismo africano contemporáneo sigue estructurado por relaciones imperialistas en las que las élites globales y locales utilizan los Estados, los mercados, la deuda y las nuevas formas de acumulación para reproducir la desigualdad, la explotación y la dominación externa bajo la bandera de la globalización y el desarrollo.
6. Imperialismo y gobernanza internacional: el caso de la política de EE. UU. hacia África, Robert Biel (2003)
Muestra cómo la política estadounidense hacia África pretende gestionar las contradicciones del capitalismo global mediante una combinación de gobernanza neoliberal, alianzas selectivas y poder militar, al tiempo que preserva un orden internacional desigual que asegura el dominio del Norte sobre el Sur Global.
7. Terror en el Sáhara: las implicaciones del imperialismo estadounidense para el norte y el oeste de África, Jeremy Keenan (2004)
Describe cómo la construcción, tras el 11 de septiembre, de una amenaza terrorista en todo el Sáhara sirvió de pretexto ideológico para ampliar la influencia militar estadounidense en África y asegurar el acceso estratégico a los recursos energéticos, en particular al petróleo, bajo la bandera de la «guerra contra el terrorismo».
8. Neoimperialismo y desarrollo africano, Alfred Zack-Williams (2013)
Sostiene que el neoimperialismo contemporáneo en África opera tanto a través de la intervención militar como de mecanismos económicos tales como la deuda, los acuerdos comerciales y la extracción de recursos, reproduciendo la dominación externa al tiempo que limita el desarrollo autónomo y la soberanía popular.
9. Interpretación del imperialismo contemporáneo: lecciones de Samir Amin, Jayati Gosh (2021)
Basándose en Samir Amin, sostiene que el imperialismo contemporáneo persiste a través del control monopolístico de la tecnología, las finanzas, los recursos, el conocimiento y las cadenas de valor globales, reproduciendo el intercambio desigual y transfiriendo riqueza del Sur Global al capital mundial, incluso en un mundo cada vez más multipolar.
10. Imperialismo y África, Ray Bush (2024)
Sostiene que el imperialismo sigue siendo la estructura definitoria del capitalismo global, y que opera a través de la deuda, el intercambio desigual, el militarismo, la guerra, la extracción de recursos y el control del conocimiento para mantener el dominio del núcleo imperial, al tiempo que obstaculiza el desarrollo soberano y emancipador en África.
La máscara del imperialismo liderado por EE. UU. ya ha caído.
¿Quién será el siguiente en caer, bajo el bombardeo de las bombas estadounidenses, el estrangulamiento de las sanciones o el bloqueo de EE. UU., o el derrocamiento o el asesinato de líderes soberanos?
6. Cortoplacismo ultra.
Otro artículo de García Linera en Ant/agon -donde por cierto publicaron los artículos de Salvador de homenaje a Sacristán y Fernández Buey que publicamos en agosto- dedicado en esta ocasión al escaso recorrido que parecen tener las políticas de la ultraderecha en América Latina.
El proyecto cortoplacista de las derechas latinoamericanas
Álvaro García Linera sostiene que Latinoamérica enfrenta una ola de extrema derecha autoritaria que, a diferencia del neoliberalismo de la década de 1980, no promete bienestar ni paz de mercado, sino una «guerra santa» apocalíptica contra el igualitarismo y los derechos sociales. Económicamente, estos gobiernos aplican un neoliberalismo anacrónico basado en recortes e ilusión de inversión extranjera, mientras el mundo avanza hacia el proteccionismo. Sin embargo, pese al estancamiento económico, conservan apoyo político (20-40 por 100) mediante la crueldad, el revanchismo y el resentimiento social como canal de expiación. Linera concluye que la izquierda debe responder con un proyecto audaz de producción y justicia social, más allá de la simple administración de la crisis
Nayib Bukele durante el evento El Salvador Renace. Por Casa Presidencial El Salvador. Agosto de 2026.
> Álvaro García Linera 12/09/26
Una ola reaccionaria avanza por todo el continente latinoamericano. Con excepción de México, Brasil -las dos potencias de la región-, Uruguay y Guatemala, el resto de los países (Argentina, Chile, Colombia, Bolivia, Perú, Chile, Ecuador, Paraguay, El Salvador, Honduras, Panamá, etcétera) han elegido gobiernos de extrema derecha autoritaria. Lo han hecho en segunda vuelta electoral y por una estrecha mayoría, pero son gobierno y expresan un estado de ánimo de resentimiento y agresividad política antiigualitaria de una parte de la población.
No estamos ante la tradicional derecha liberal o “republicana” que caracterizó al neoliberalismo triunfante en la década de 1980. Entonces, se sentía abanderada de un destino universal y final de la humanidad en torno al libre mercado, la globalización, el multiculturalismo y el Estado mínimo.
La extrema derecha actual no promete un destino de paz mundial basada en los mercados, sino una apocalíptica depuración de los impíos que se oponen a las jerarquías “naturales” del patrón sobre el asalariado, del hombre sobre la mujer, de la piel “blanca” sobre el resto, y de los ricos sobre los pobres. Más que una utopía, lo que enarbola es una “guerra santa” contra el comunismo, contra los migrantes, contra los derechos y los bienes públicos. Para la extrema derecha no hay un paraíso al cual alcanzar, sino las brasas de un Armagedón en el cual purificar las desviaciones de una humanidad corrompida por las aspiraciones de igualdad
Si antes, las derechas confiaban en la superioridad de sus creencias y establecían un camino mediante el cual toda la humanidad habría de alcanzar la meta compartida -el llamado “fin de la historia”- las actuales derechas consideran que ya no hay conversión posible de los apóstatas. Por eso hay que levantar muros para que los migrantes no “invadan” sus países -como en la frontera México-Estados Unidos-; hay que “exterminar civilizaciones” como en Gaza o Irán; y los que puedan solventar el gasto, convertirse en “especie multiplanetaria” colonizando Marte, como propone Elon Musk. Están convencidos de que en el mundo ya no hay suficiente espacio, ni suficiente agua, ni suficiente combustible, ni suficiente riqueza, ni suficiente medio ambiente como para compartir entre todos los seres humanos y, que, por tanto, todos esos bienes deben ser concentrados y preservados para usufructo de unos pocos, los “ganadores”; arrojando al resto de los perdedores a los fuegos infernales.
Esta extrema derecha fanática creció a inicios del siglo XXI a medida que el neoliberalismo regional entró en crisis y la sociedad abrazó un malestar generalizado. Se fortaleció entre las clases medias resentidas allí donde las izquierdas alcanzaron el gobierno e impulsaron procesos de igualación y movilidad social ascendente de las clases populares. Y se convirtió en gobierno allí donde las gestiones progresistas defraudaron las expectativas de bienestar de las clases menesterosas.
Sin embargo, a diferencia de lo que sucedió en ciclos anteriores del ascenso de las extremas derechas en Latinoamérica, los cuales duraron treinta años, las actuales cabalgan un proyecto societal mutilado y cortoplacista que, en lo económico, va a contracorriente de las tendencias emergentes en el mundo.
En las décadas de 1940 y 1950,los progresismos continentales impulsaron procesos de industrialización, nacionalización de recursos naturales y ampliación de derechos, en correspondencia con la expansión del Estado de bienestar y el protagonismo estatal en la economía de los países más influyentes de la economía global. La etapa militar autoritaria que se vivió en la fase tardía de este ciclo, se apoyó en el resentimiento de las clases medias igualadas por el ascenso plebeyo, pero no modificó en lo sustancial el modelo de crecimiento asentado en el mercado interno y el desarrollismo.
El ascenso de las derechas neoliberales continentales a fines de los las décadas de 1970 y 1980, vino de la mano de la ola expansiva del globalismo neoliberal que se extendía por todo el mundo, acaudillados por Reagan y Thatcher. Con poca creatividad y abundante mediocridad, las derechas regionales hicieron “copy paste” del manual de neoliberalismo que emanaba del Banco Mundial y el FMI
En cambio, hoy, la situación es muy distinta.
Mientras las grandes potencias que jalan la economía mundial, como Estados Unidos, China y la Unión Europea, levantan aranceles en contra del libre comercio, impulsan políticas industriales para crear mercados desde el Estado, se vuelven proteccionistas, convierten a sus Estados en accionistas de empresas estratégicas y se trazan metas de soberanía energética o tecnológica, en lugar del arrodillarse ante las “ventajas comparativas”; en el continente, las extremas derechas gubernamentales se aferran anacrónicamente a las añoranzas de un extinto globalismo de libre mercado.
Paradójicamente, la única defensora acérrima del “libre mercado” es la “comunista” China, cuyo Estado controla entre el 20 y el 40 por 100 del PIB. En cambio, las extremas derechas vociferan “abrirse al mundo”, cuando el mundo está levantando barreras arancelarias para proteger lo poco que les queda de industrias ante la apabullante productividad de las empresas chinas. Han impuesto una brutal austeridad fiscal a la espera de que la inversión extranjera directa (IED) llegue a raudales y sea el gran motor del crecimiento económico expansivo a todas las actividades.
Pero el mundo del 2026 no es el de 1995 cuando la IED tuvo un ascenso mundial espectacular y los países en desarrollo ofrecían una tasa de ganancia elevada gracias a la privatización de empresas públicas y sus mercados cautivos.
Hoy, ya no hay grandes empresas que privatizar y, lo peor, la IED como el gran dinamizador de las economías del mundo se ha retraído. De alcanzar niveles de entre el 4 y 5 por 100 respecto al PIB mundial en la década de 1990 e inicios de la de 2000, desde la crisis del 2008, ha ido reduciendo su importancia y hoy, apenas bordea el 1 por 100 del PIB. Por supuesto que sigue circulando inversión extranjera en el mundo y, en el continente -principalmente hacia México y Brasil, actuales baluartes progresistas-; pero ahora, en porcentajes del PIB, apenas llega a la cuarta parte de lo de antes. Y, encima, es más selectiva: manufactura en aquellos países que tienen grandes mercados asegurados (Brasil, México) y, para el resto fundamentalmente materias primas y energía. En tiempos de crisis, el capital prefiere refugiarse en los bonos del Tesoro de Estados Unidos que ofrecen tasas del 4,8 por 100 de interés a diez años, o en las megainversiones en Inteligencia Artificial del mismo país.
Fuente: Banco Mundial, 2026, IDE_LineraEn Argentina, la IED llego a representar hasta el 8,5 por 100 del PIB en 1999. Entre 2005 y 2015 se movió en las bandas del 2 al 3 por 100 del PIB. Con el gobierno “libertario” ha caído al 1,8 por 100 en 2024 y al 0,5 en 2025. El Banco Mundial calcula que en 2026 se acercara al 1 por 100. Los sectores a los que se dirige esta inversión son hidrocarburos, minería y, en menor medida en finanzas. Ecuador va por el mismo camino: a fines del siglo XX, la IED llegó al 3 por 100 del PIB; en 2023 y 2024, cayó al 0,5; y en 2025, apenas se acercó al 1 por 100. En Perú, en la década de1990 y entre 2005 y 2015, la IED fluctuó entre el 4 y el 7 por 100 del PIB. En los últimos años se mueve entre el 1y el 3 por 100.
En estos y otros casos, la IED ha perdido la importancia que desempeñó para el crecimiento y la estabilidad económicas. Además, es una inversión de enclave, dirigida a la extracción de materias primas y cuyas ganancias son externalizadas a los países de origen, lo que impide una irradiación dinamizadora en el resto de la economía. Es una situación muy parecida a la economía de enclave colonial del siglo XVI: por un lado, núcleos de alta inversión, alta rentabilidad, baja contratación de mano de obra y baja retención nacional del excedente, y por otro, un mar de actividades manufactureras y de servicios de baja productividad, bajos salarios y alta contratación de fuerza laboral.
Este panorama deprimente se repite también con la inversión pública y privada nacional en aquellos países gobernados por la extrema derecha. En los años del neoliberalismo globalista (entre 1990 y 2000), la inversión total en esos países se movió entre el 21 y el 24 por 1oo en relación al PIB. Desde 2015 hasta 2025, la inversión fluctuó entre el 18 y el 19 por 100. (CEPAL, 2026). Argentina, en los últimos tres años, tiene una tasa de inversión del 15 al 16 por 100 del PIB (INDEC, 2026). Ecuador, del 18 por 100 del PIB, etcétera.
Comparativamente, los países de reciente industrialización y elevado crecimiento económico, como los que conforman la ASEAN, tienen tasas de inversión que bordean el 30 por 100 del PIB.
En conjunto, con los gobiernos de derecha extrema, la inversión pública y privada -en porcentaje del PIB- que es el gran dinamizador del crecimiento y la generación de riqueza, se ha retraído en comparación con los dos momentos de expansión económica (1990-2000 y 2005-2015).
Los “ajustes” al gasto público, la reducción de impuestos a los ricos y la privatización de áreas periféricas que aún estaban en manos estatales, no representan ninguna inyección fresca de capital a la economía. Son solo modos de extractivismo depredador de recursos públicos para depositarlos en manos privadas acostumbradas al rentismo. El resultado es una economía estructuralmente estancada, de elevada precariedad que no genera un proceso estratégico de bienestar nacional expansivo y que, por tanto, es proclive a incubar continuamente intensos ciclos de malestar social
A diferencia de lo que la extrema derecha estadounidense o europea busca impulsar con ese neoestatismo productivista de largo aliento, las extremas derechas latinoamericanas se han empantanado en un enmohecido neoliberalismo globalista de porvenir decapitado que tiende a convertir a los países en protectorados coloniales de las grandes potencias poseedoras de proyectos históricos.
Ahora, si es que la extrema derecha no enarbola un proyecto económico con el cual capturar de manera verosímil la esperanza social, ¿por qué es que pese a su prematuro fracaso económico mantiene una base social de apoyo político considerable que varía entre el 20 y el 40 por 100 del electorado?
Ciertamente las decepciones previas que las izquierdas y el progresismo han engendrado al no poder remontar la crisis económica (inflación, desabastecimiento, recesión), contribuyen a la vigencia de las derechas. Pero no es suficiente. Para explicar sus índices de apoyo hay que entender que las extremas derechas han surgido blandiendo dos espadas: por un lado, la de poner fin a alguno de los aspectos más relevantes de la crisis económica; y, por otro, la de resarcir moralmente a los agraviados por la crisis.
La primera espada se está desmoronando rápida e irreversiblemente; pero la segunda es agitada con flamígera destreza. El odio revanchista convertido en política de Estado contra los derechos, los migrantes, los “zurdos”, los comunistas, los kirchneristas, los indios, las feministas o cualquier atisbo de igualitarismo social, desempeña el papel de una expiación colectiva que diluye el extravío de un futuro de bienestar. Si no hay porvenir venturoso, por lo menos que haya el placer de la crueldad ejercitada en contra de los que se consideran irreductiblemente diferentes.
Esta perversión moral de la esperanza rasga el tejido social y, aunque tenga también una duración efímera, sus consecuencias en la cohesión colectiva serán duraderas. La forma de combatirla no es solo mediante una furia invertida. Aunque en tiempos de crisis sea necesaria una personificación de los culpables de las ofensas sociales- solo que en este caso focalizada en una diminuta minoría de poderosos-, lo que se requiere, ante todo, es una audaz restitución de una esperanza plausible en torno a un proyecto productivista y de justicia social capaz de remover los cimientos de las viejas estructuras económicas y mentales envilecidas. Porque, para que la izquierda pueda volver a tener una oportunidad de conducción de la nación, no deberá hacerlo pretendiendo simplemente administrar las condiciones del estancamiento y el desastre.
7. Otra conversación Hudson-Wolff.
Igual ya estáis un poco cansados de las conversaciones de Hudson y Wolff, pero da la casualidad de que está semana han transcrito las dos últimas casi seguidas. Ya que esta vez al menos está más pegado a la realidad inmediata, os lo paso.
https://michael-hudson.com/2026/09/the-empire-wants-to-be-your-landlord/
El Imperio quiere ser su arrendador
10 de septiembre de 2026 — Dialogue Works – TR (v4.1)
Nima Alkhorshid: Hola a todos. Hoy es jueves, 10 de septiembre de 2026. Richard Wolff y Michael Hudson están aquí con nosotros. Bienvenidos de nuevo, Richard y Michael.
Richard Wolff: Gracias.
Michael Hudson: Me alegro de estar aquí.
Nima Alkhorshid: Permítanme comenzar con lo que está ocurriendo en Asia Occidental. No sé si saben que en Yemen se está librando un conflicto entre Ansar Allah y el [PLC, respaldado por Arabia Saudí], el
[PLC/Consejo de Liderazgo Presidencial], que cuenta con el apoyo de Arabia Saudí. Y Ansar Allah sigue avanzando y controla toda la frontera con el Mar Rojo. Permítanme mostrarles este mapa para que comprendan mejor lo que está sucediendo en el caso de Yemen, lo cual nos resultará de ayuda.
Como pueden ver en este mapa, Richard y Michael, en este momento controlan esta zona [Hays], y Mocha está bajo el control de los huzíes [Ansar Allah]. Básicamente, controlan toda esta línea, ya saben, cerca de Bab al-Mandab, cerca del mar Rojo, lo cual constituye uno de los principales objetivos: ejercer un control efectivo y sólido sobre Bab al-Mandab. Y el otro punto es esta pequeña isla de aquí, la isla de Perim, como la llaman; en estos momentos está en manos de Ansar Allah.
La razón por la que saco este tema a colación es [porque] Arabia Saudí ha estado intentando hacer todo lo posible por controlar Yemen, ya que quería el control de Bab al-Mandab.
En estos momentos, en el conflicto que se está librando, Arabia Saudí está lanzando bombardeos mientras hablamos. Han intentado bombardear a los huzíes en Yemen. Pero no parece que [Ansar Allah] vaya a dar marcha atrás, ya que sobre el terreno están avanzando, están conquistando territorio y están controlando Yemen. Como consecuencia de ello, también van a controlar el acceso de Arabia Saudí al mar Rojo. Esto es lo que está sucediendo en la región.
El problema radica en la diferencia entre lo que está ocurriendo ahora mismo y lo que [ocurría] antes de que comenzara la guerra contra Irán. Y Donald Trump en aquellos días, o Estados Unidos, tenía el poder de controlar estos conflictos porque disponía del poderío militar, de las bases, de todo. Estaban preparados para apoyar a Arabia Saudí. Hoy en día, ese no es el caso.
Entonces se comprende por qué Arabia Saudí busca algún tipo de asociación o alianza con Turquía y Pakistán. Esto forma parte del problema para Arabia Saudí —no solo para Arabia Saudí, sino para todos estos países del CCG [Consejo de Cooperación del Golfo] en su conjunto.
El principal problema hoy en día es que todos estos países del CCG se ven afectados por la falta de la seguridad que creían que iban a tener con Estados Unidos, gracias a las bases estadounidenses en su territorio, lo cual ya no es así.
Esto es lo que ha dicho hoy Donald Trump sobre el fin de la guerra entre Irán y Estados Unidos.
[comienzo del vídeo]
Donald Trump (vídeo): Va a terminar inmediatamente después de las elecciones. Creo que la guerra terminará inmediatamente después de las elecciones. Porque ya no pueden aguantar más.
Están desesperados por intentar influir en las elecciones para que podamos colocar allí a un grupo de personas dóciles y débiles, dejarlos en paz y permitirles tener su arma nuclear. Lo único que quieren es un arma nuclear. Y si tuvieran un arma nuclear, el mundo entero se vería en graves apuros. Lo único que quieren es un arma nuclear.
Periodista 1 (fragmento): ¿Sigue esperando un acuerdo nuclear? El secretario Wright ha dicho que quizá ya no haya un acuerdo nuclear sobre la mesa. ¿Es eso cierto?
Donald Trump (fragmento): Estoy haciendo mucho más que un acuerdo nuclear. Hay mucho más que el tema nuclear. Vamos a conseguir el acuerdo nuclear. Eso es seguro al 99,9 %. Pero habrá muchas otras cuestiones sobre la mesa que no habrían estado ahí hace tres meses.
Periodista 2 (fragmento): ¿Y qué hay de las negociaciones con Irán? ¿Espera que se reanuden en algún momento?
Donald Trump (fragmento): Para ser sincero con usted, Jeff, no estamos buscando eso. En un principio, yo quería llegar a un acuerdo. Pero ya hemos avanzado mucho en este asunto. A ellos ya casi no les queda país en este momento. Así que no estamos buscando eso. Sí, es posible que se produzca una negociación, pero no es algo que estemos barajando. Esta guerra terminará inmediatamente después de nuestras elecciones.
[fin del fragmento]
Nima Alkhorshid: De alguna manera, está diciendo que pondría a Irán de rodillas. Pero el problema aquí, Richard, es esta imagen:
Fíjese en el Irán actual: el 99 % del comercio se produce entre Irán y China, en comparación con Estados Unidos. No hay nada con Estados Unidos. No sé cómo pueden ejercer presión sobre los iraníes. No hay indicios de que vayan a poner a Irán de rodillas en un futuro próximo.
Y hubo un análisis en Bloomberg. Dice que los asesores de Donald Trump le comunicaron que esta guerra continuaría hasta el último momento de su mandato —2029— porque no existe la capacidad ni hay forma de poner a [Irán] de rodillas por la vía militar [a] rendirse.
Esta es la pregunta, Michael: ¿hacia dónde nos dirigimos? Adelante.
Michael Hudson: Bueno, creo que la destrucción por parte de Irán de las bases militares estadounidenses en toda Asia Occidental ha impedido que el ejército de Estados Unidos defienda a Arabia Saudí y a los demás reinos proestadounidenses de la región, como los Emiratos.
En el pasado, los yemeníes nunca habrían podido lanzar los graves ataques contra Arabia Saudí que están llevando a cabo ahora, ya que Estados Unidos contaba con todas esas bases en Jordania, en Kuwait y en la propia Arabia Saudí. Pero cuando Irán destruyó las bases estadounidenses allí e impidió que Estados Unidos pudiera reconstruirlas, y cuando Irán llegó incluso a expulsar a los portaaviones y buques estadounidenses de toda la región del Golfo Pérsico y Asia Occidental, de repente quedó claro que Estados Unidos era más bien un «tigre de papel», como dijo Mao. Pero creo que el término «dinosaurio de papel» se ajusta más a la región, ya que el armamento con el que cuenta Estados Unidos se basa en guerras pasadas.
Estados Unidos sigue viviendo en el mundo que creó en 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando poseía todo el poder militar del mundo. Era el mayor acreedor y el principal exportador industrial. Así pues, todos los demás países dependían de Estados Unidos. Y, de repente, ¿qué le queda ahora?
Resulta que estas bases militares que han sido destruidas desde febrero son un vestigio no solo del antiguo poder de Estados Unidos, sino de todo el modo de hacer la guerra que existía antes. Y todo esto está afectando a todo el norte de África.
Y eso es de lo que parece que estamos hablando ahora mismo, según leo en las noticias.
Fíjese en todo lo que queda de lo que se suponía que iba a ser la Primavera Árabe, desde Egipto hasta Túnez. Estados Unidos intervino y disponía de dinero suficiente para [sobornar] al ejército egipcio. Y en lugar de la Primavera Árabe, lo que hubo fue que el protegido del dictador egipcio, el líder militar [Abdel Fattah] el-Sisi, se convirtiera en su sucesor.
No hubo ninguna Primavera Árabe. Lo mismo ocurrió en Túnez. Y es probable que Estados Unidos ya no pueda hacer eso esta vez, al igual que no puede proteger a Arabia Saudí de lo que nadie habría esperado. Los yemeníes —los huzíes, que son básicamente los yemeníes— [están] derrotándola.
Así pues, puede que ahora la población no tenga mucha voz en todos estos reinos del norte de África y Oriente Medio, pero la economía es el pueblo, y la economía ya no está vinculada a Estados Unidos. Como ha venido señalando en su programa, China ha sustituido a Estados Unidos como proveedor industrial y como pieza clave de todo el asunto.
Así que supongo que hay una similitud aquí, entre lo que está ocurriendo en Asia Occidental y lo que está ocurriendo en Rusia. Durante toda la semana pasada ha habido debates sobre Jared Kushner y demás, [y] sobre el director de la CIA [John Ratcliffe], que viajó a Rusia para ofrecer un alto el fuego.
Pues bien, ya existe un alto el fuego en Ucrania. Ucrania se encuentra en un alto el fuego. No dispone de armas. No tiene misiles. Los ha disparado todos. Y no cuenta con efectivos para luchar.
Por lo tanto, Rusia no tiene ningún interés. [Está] diciendo: «Bueno, [Ucrania] se encuentra ahora en un alto el fuego y podemos avanzar hacia el oeste todo lo que queramos y tomar Odessa. Nosotros, ya sabe, hemos ganado. Esto se va a resolver en el campo de batalla. ¿Por qué íbamos a querer formar parte de un alto el fuego unilateral que ya está en marcha?». Y lo único que tiene Ucrania son misiles suministrados por la OTAN que se trasladan a su territorio para dispararlos contra Rusia.
Pues bien, nos encontramos en una situación similar, a punto de alcanzar un alto el fuego en el Golfo Pérsico. Y parecía que ya estábamos en un alto el fuego como ese hace unas semanas, antes de que Trump reanudara la guerra.
El ejército de Estados Unidos se está reduciendo tanto que ha tenido que utilizar sus misiles. Y precisamente en el último ataque de Irán contra Jordania, hace unos días, se afirmó que se habían agotado 100 de los misiles de gran alcance de EE. UU. Así pues, Estados Unidos se ha quedado sin misiles.
Y parece que Irán está aplicando una estrategia de «rope-a-dope» similar a la que utilizaba Muhammad Ali. Muhammad, en sus grandes combates, dejaba que su rival le golpeara una y otra vez hasta que a este se le cansaban los brazos y se quedaba sin fuerzas. Y entonces Ali, que había recibido muchos golpes al cuerpo, —¡pum!— dejaba al otro fuera de combate.
Bueno, creo que se podría ver eso como una metáfora de lo que está ocurriendo con Irán. Irán ha dejado que Estados Unidos utilice toda la fuerza de la que disponía —es decir, sus misiles, sus armas y sus portaaviones—. Los ha agotado todos. Ya no le queda fuerza. Y ahora es Irán quien la tiene.
Así que creo que cuando Trump dice que la guerra terminará tras las elecciones, probablemente significa que Estados Unidos estará completamente agotado. Y, en todo caso, será un nocaut técnico, a menos que Trump recurra a la guerra atómica. ¿Por qué seguiría hablando del mismo mito: «Todo gira en torno a la bomba atómica de Irán»?
Irán no tiene ninguna bomba atómica. E incluso si la tuviera, no dispone de los vectores necesarios para lanzarla. Para ello se necesita un avión realmente grande, según me han dicho, y por eso la OTAN ha estado lanzando enormes misiles contra Rusia, destruyendo los grandes bombarderos rusos que serían necesarios en caso de que Rusia quisiera lanzar alguna vez una bomba atómica sobre Europa Occidental, algo que no creo que quiera hacer.
Se trata de toda una ficción. Es como si Trump intentara decir: «Estamos amenazados por una bomba atómica, así que vamos a lanzar una bomba atómica sobre Irán antes de que Irán nos la lance a nosotros». En qué consiste esta demagogia —esa falsa idea de que Irán tiene una bomba atómica—: es como si volviéramos al mito de George W. Bush sobre que Sadam Husein tenía armas de destrucción masiva que no existían, el asunto del uranio de Níger que no existió, toda esa propaganda.
Así pues, parece como si Trump estuviera tratando de preparar el terreno para decir: «Bueno, probablemente después de las elecciones, la guerra habrá terminado».
Ahora bien, la cuestión es si la guerra habrá terminado porque las elecciones ya han concluido y Trump ya no tiene que mantener una postura, por lo que puede simplemente retirarse y declarar la victoria, o si va a escalar el conflicto hasta llegar a una terrible bomba atómica. Esa es mi visión del panorama general.
Nima Alkhorshid: Adelante, Richard.
Richard Wolff: Bueno, me gustaría reorganizar un poco lo que ha dicho Michael de la siguiente manera.
Me parece que las últimas semanas han puesto de manifiesto que el señor Trump y sus asesores comprenden bastante bien que no pueden obligar a Irán a someterse mediante bombardeos. De hecho, ya lo han intentado. Lo intentaron hace un año. Lo intentaron después de febrero de este año. Y lo han intentado de forma intermitente desde entonces. Eso no funciona.
Muy bien, entonces, ¿cuáles son sus opciones? Son muy conscientes de que podrían retirarse, declarar la victoria y, al controlar los medios de comunicación, al menos hacer que, a nivel mundial, no quede claro quién ganó y quién perdió.
Pero su decisión de hacerlo se ha visto frustrada por su propio comportamiento: al permitir que los iraníes dispongan del tiempo necesario para utilizar sus misiles y llevar a cabo todo lo que Michael ha mencionado respecto a sus bases militares. Ahora no pueden retirarse sin que parezca que Estados Unidos ha perdido o que se ha visto abocado a una especie de empate.
Bueno, eso es una derrota, un empate. Si es usted el país más grande y rico del mundo, con el ejército, con diferencia, más numeroso, y libra una guerra contra un país pobre de 92 millones de habitantes, y no puede hacerlo mejor que esto, queda en evidencia. Y la situación solo empeoraría si él [Trump] pusiera fin a todo esto ahora.
Por lo tanto, su conclusión y la de sus asesores es mantener el inestable statu quo. Dejar las cosas como están. De vez en cuando, bombardear algo para poder aparecer en los informativos de la noche como si, y cito al señor Trump, «Ya sabe, queda muy poco de Irán».
Puede seguir diciendo eso eternamente. Y, gracias a que la guerra sigue en marcha, puede posicionarse. Y tiene que superar estas elecciones; de lo contrario, se encontrará en serios apuros políticos.
Quiero decir, ayer este hombre propuso sobornar a cada votante adulto estadounidense con 5.000 dólares para que votara lo que él quiere. Es decir, no se podría quedar más grotescamente en evidencia como un desesperado que así. Es como llevar un cartel sobre la cabeza que diga: «Hola, estoy desesperado. Miren lo que estoy haciendo».
Nadie ha hecho algo así antes. Probablemente sea ilegal. Me di cuenta de que el vicepresidente Vance y el secretario de Estado Rubio parecían estar retirando esa propuesta anoche, cuando percibieron la reacción que suscitaba. De acuerdo, así pues, esto no es una solución.
En ese contexto, entonces lo que Nima quiere que comentemos —con lo que abre el programa— es lo correcto. Porque si la postura de Estados Unidos es mantener todo más o menos como está, simplemente para que esta semiguerra continúe durante los próximos dos meses, entonces lo que los huzíes están imponiendo es la interrupción de ese plan. Están imponiendo, precisamente ahí, otro ángulo en el que esta guerra se está expandiendo.
Si lo entiendo bien, Pakistán ya ha indicado que no va a intervenir aquí. Firmó un acuerdo [el Acuerdo Conjunto de Defensa de La Meca] con los saudíes hace apenas unas semanas, como sabemos. Ya lo comentamos en este programa. Pero han afirmado que no van a [intervenir]. No sé si Turquía se ha pronunciado al respecto, pero si Pakistán no [interviene], lo más probable es que Turquía tampoco lo haga. Van a dejar que esto siga su curso. ¿Y qué va a hacer Arabia Saudí? Esto afecta a su negocio petrolero de una forma que podría resultar muy grave.
Tendrán que llegar a un acuerdo. Y mi impresión es que van a llegar a un acuerdo con Irán. Y si eso ocurre, ya sabe, cambia, una vez más, todo y todos los cálculos en esa parte del mundo.
Además, si no me equivoco, el precio del petróleo ha superado los 105 dólares por barril esta mañana. El precio de la gasolina también ha seguido la misma tendencia. Aún no sé cuál es la reacción. He observado que el precio del petróleo, en lo que respecta a las acciones petroleras en la bolsa esta mañana, no ha subido. No entiendo a qué se debe eso.
Así pues, en mi opinión, lo que estamos observando es el esfuerzo de Estados Unidos por mantener el actual nivel de esta absurda situación —a medio camino entre la guerra y la no guerra— durante un período indefinido, con la esperanza de disponer de más libertad tras las elecciones de la que tienen ahora. Pero si se plantea la pregunta: ¿qué [libertad] tienen ellos para hacer? Es igualmente probable que se alejen de todo esto una vez que hayan dejado atrás el coste electoral que conlleva.
Michael Hudson: Bueno, Richard, esa es precisamente la cuestión. ¿Qué harán ellos con esa libertad?
Todo lo que tiene Estados Unidos son bombas, y las bombas nunca ganan una guerra. Ni siquiera los bombardeos estadounidenses y británicos sobre Dresde y Hamburgo ganaron la guerra. Lo único que lograron fue que la población se uniera en torno al gobierno existente. Y la supervivencia es lo que buscan las poblaciones cuando son bombardeadas.
Así pues, Estados Unidos está limitado por su propia fuerza. No tiene un ejército.
Pero, ¿quién tiene un ejército en este momento? Pues bien, por lo que he leído en las noticias esta mañana, el ejército yemení expulsó al ejército saudí, capturó a muchos saudíes y les ofreció amnistía si deponían las armas.
Los ejércitos que, en mi opinión, tienen los saudíes y la mayoría de los países de Oriente Medio —aparte de los yemeníes— no son ejércitos de combate. Son ejércitos que están ahí y ejércitos simbólicos, pero no [para] luchar.
Así pues, una vez más, no está ocurriendo nada realmente. Por lo tanto, creo que Arabia Saudí se enfrenta al cierre de la ruta de exportación a través del Mar Rojo, algo que, según parecía desprenderse de las noticias, se presentaba como si Arabia Saudí estuviera exportando el 70 % de sus exportaciones de petróleo de antes de la guerra hasta hace unos días.
Y si ese es realmente el caso, entonces esa ruta ya ha quedado cortada. Y si los saudíes no pueden mantener o restablecer lo que era su comercio por el Mar Rojo —que supone el 5 % del comercio del Golfo Pérsico con el resto del mundo—, en comparación con el 20 % que pasa por el [estrecho] de Ormuz, entonces no hay realmente mucho que hacer.
Así pues, Arabia Saudí acusa a Irán de respaldar a los huzíes, como si de alguna manera siempre hubiera un villano central detrás de todo, al igual que Estados Unidos y la OTAN culpan a Rusia de todo lo que sale mal, como en el caso de los artefactos explosivos fallidos y los drones que se encontraron en el aeropuerto de [Leipzig/Halle].
Pues bien, ahí no existe ninguna relación de causalidad. Los yemeníes, obviamente, actúan por su propia cuenta, al igual que lo hizo Hezbolá, al igual que lo hizo Hamás. Y ninguno de estos grupos es simplemente un títere de nadie en el centro.
Lo que tienen es una visión común de lo que realmente supone esta guerra. Y el panorama general es el siguiente: la guerra tiene como objetivo acabar con todo el legado del colonialismo europeo, no solo en esa región, sino que lo estamos viendo a lo largo y ancho de África.
El mundo que los países coloniales europeos crearon en África, las monarquías de Oriente Medio y el dominio de los clanes —en realidad—, que los británicos y los franceses crearon tras la Primera Guerra Mundial, y en contra de los británicos. Fueron los británicos, en realidad, y los estadounidenses quienes instalaron al clan saudí que gobernaba Arabia Saudí, y a todos los clanes interrelacionados de los Emiratos, Baréin, Catar y los demás países de la zona. Todo esto está llegando a su fin, al igual que la lucha que se libra en África, [en] Malí y otros países, contra los vestigios del colonialismo francés y británico allí, con Estados Unidos prestando todo su apoyo a los terroristas del ISIS.
Nos enfrentamos a tres potencias terroristas en todo el mundo. Nos enfrentamos a los terroristas ucranianos que defienden la supremacía religiosa y étnica en Ucrania. Nos enfrentamos a la guerra religiosa de los terroristas israelíes contra los palestinos allí. Y nos enfrentamos a Estados Unidos que —tal y como ha dicho Richard— es el agente del caos. Pero, ¿qué caos se va a generar?
Los terroristas suníes —los yihadistas wahabíes— son, en esencia, la Legión Extranjera de Estados Unidos, y se están movilizando por toda África. Y se trata de una lucha del islam contra las antiguas colonias europeas que no eran islámicas porque Europa no lo era.
Y lo que estamos presenciando es, en realidad, una lucha del terrorismo contra los intentos de otros países por alcanzar la independencia. Y, por supuesto, su independencia seguirá estando bajo el control de monarquías y clanes. Y seguirá existiendo allí la lucha de clases política interna. Pero, al menos, creo que ese es el marco general de todo esto.
Richard Wolff: Yo también lo creo. Y quiero, una vez más, subrayar únicamente lo siguiente: nadie debería dejarse llevar por la idea de que Hamás, Hezbolá y los huzíes son una especie de marionetas manejadas por el ayatolá de Irán.
Recuerden que, durante la Guerra Fría, todo se explicaba por las maquinaciones de los malvados comunistas de Rusia. Se mantenía esa idea, incluso a pesar de todas las pruebas evidentes de desacuerdos, batallas y disputas en el Komintern, en el que diferentes comunistas de distintas partes del mundo tenían concepciones radicalmente diferentes sobre el camino a seguir. Quiero decir que eso siempre fue así, por ejemplo, en la relación entre Rusia y China.
La imaginación de una mentalidad singular: eso es pura propaganda. Y resulta vergonzoso cuando personas que, por lo demás, son seres humanos con un pensamiento razonable, caen en eso. Eso dice más de lo que les está pasando a quienes hablan así que de lo que realmente están hablando. Están reflejando su propia mentalidad.
Hoy en día, si se habla con funcionarios diplomáticos estadounidenses, se refieren a los iraníes de la misma forma en que solían referirse a Stalin o a Mao. «El terrible ayatolá» —y no pueden dar su nombre porque no lo saben—. «Pero son un mal terrible, y son» —¿qué dijo el presidente?— «el centro del terrorismo global».
Como si el terrorismo global tuviera un centro. Ya sabe, incluso Michael acaba de tener que nombrarnos a tres o cuatro personas que podrían optar al título de «Terrorista del mes». Es una situación complicada, que no mejora en absoluto con análisis simplistas.
Se escribirán libros sobre quiénes son los huzíes y cómo han evolucionado a lo largo del último siglo hasta convertirse en la comunidad que ahora es capaz de formar un ejército, de enfrentarse a los saudíes y de derrotarlos. Todo el mundo se va a rascarse la cabeza porque, hace uno o dos años, nadie había oído hablar de ese grupo. Ahora son yemeníes, tienen un país, un ejército y misiles.
Vaya, eso no se consigue de la noche a la mañana. No se trata de un plan improvisado de Irán de los últimos años. Esa forma de pensar es infantil. Es realmente muy infantil.
Y eso es lo que está ocurriendo porque tenemos esta guerra absurda que Estados Unidos libra mediante su control de los medios de comunicación. Y así, todos nos vemos obligados a hacer frente a lo que es una montaña de tonterías que obstaculiza el esfuerzo por comprender lo que está sucediendo.
Michael Hudson: Bueno, no hay nada que pueda añadir a eso. La cuestión es: ¿qué va a salir de todo esto?
Se trata, como he dicho, realmente de una lucha contra el mundo que creó el colonialismo europeo y que Estados Unidos ha heredado de los vestigios del colonialismo europeo tras la Segunda Guerra Mundial, y está luchando, en realidad, por el control occidental y por el control de las materias primas en África [para empezar].
En lo que respecta a Estados Unidos, que mueran todos los ucranianos en el ejército. Porque lo que Estados Unidos y lo que Donald Trump quieren acordar con Putin es: «Bueno, repartámonos quién va a explotar las materias primas. Para eso no necesitamos gente».
Pues bien, así es como los europeos y los estadounidenses ven África y Oriente Medio: «Lo que queremos es el petróleo. Lo que queremos son los minerales de África. Hagamos que ellos luchen entre sí. Dividamos y conquistemos. Involucremos a la población en una guerra religiosa, en una guerra política, en una guerra entre clanes, en una guerra entre suníes y chiíes, en una guerra entre musulmanes y cristianos. Y si ya no queda gente, entonces realmente no habrá ningún gasto general que haya que sufragar mientras, en realidad, nos limitamos a explotar los recursos naturales que buscamos».
En Occidente no existe el concepto de beneficiarse del crecimiento económico mutuo de regiones que son políticamente diferentes y que no forman parte del grupo occidental con sus jerarquías, desde Estados Unidos hasta Europa Occidental.
De eso se trata realmente. ¿Vamos a tener un mundo compuesto únicamente por la población occidental y el resto del mundo despoblado, salvo por las personas que se dedican a la minería, el transporte y los servicios relacionados con el comercio de minerales, tal y como era la idea general del siglo XIX? ¿O vamos a tener un mundo de seres humanos y economías con crecimiento y beneficio mutuos?
Pues bien, eso es lo que esta unidad emergente entre China, Rusia e Irán amenaza con provocar. Amenaza con restablecer el concepto mismo de civilización. Y esa es la amenaza para la destrucción de Estados Unidos y Europa, para el caos y la destrucción mutua que están provocando Estados Unidos y la OTAN en Europa.
Así que esa es la gran lucha. Y la lucha política, supongo, de Irán —y del resto de Asia Occidental— consiste en decir: «Esta es una lucha por la civilización. No es una lucha de nosotros y los huzíes contra Arabia Saudí. Queremos que Arabia Saudí y nuestros países vecinos se unan a nosotros, porque tiene que ser una lucha común. Es como si fuéramos las colonias americanas diciendo: “Tenemos que unirnos o perecer juntos, o pereceremos todos por separado”». Es ese tipo de situación, extendida a esta región.
Richard Wolff: Creo que el concepto de colonialismo merece mucha más reflexión y análisis de lo que se le está dedicando hoy en día. Permítanme, pues, aportar una pequeña reflexión al respecto.
Cuando las Primeras y Segundas Guerras Mundiales pusieron fin a cuatro siglos —los siglos XVII, XVIII, XIX y gran parte del XX—, eso supuso la culminación: cuatro siglos en los que el mundo desarrolló el centro, denominado Europa, y la periferia —el resto del mundo—. Toda esa forma de organizar el mundo fue un proyecto europeo. Y surgió de un nuevo sistema económico que sustituyó al feudalismo en aquella época en Europa, que ahora sabemos que es el capitalismo. Se acabaron el amo y el esclavo de la esclavitud, se acabaron el señor y el siervo del feudalismo. Un nuevo sistema basado en el empresario y el empleado con toda la novedad que ello conllevaba: un mercado de fuerza de trabajo.
El mercado de esclavos había sido un mercado de personas. El capitalismo dijo: «No, no, no, eso es ilegítimo. Eso no puede ser. Pero sí podemos tener un mercado de los cerebros y los músculos de las personas durante el día».
Y ese será el gran mercado: el que se establece entre los empresarios que tienen la capacidad de comprar la fuerza de trabajo de los seres humanos, y la masa de seres humanos que no tienen otra forma de sobrevivir a menos que vendan su capacidad para trabajar. Si obtienen beneficios, si no necesitan eso —si tienen riqueza—, se convierten en empresarios.
Así pues, el sistema se reorganiza en torno a eso. Y ese sistema lleva incorporada, como nos han demostrado Marx y tantos otros, la necesidad de expandirse y crecer.
La empresa de éxito es aquella que obtiene beneficios y los reinvierte para crecer. Se da por sentado que el crecimiento es la forma de sobrevivir. Si no crece, alguien que sí lo haga le superará en la competencia. Así que más vale que crezca.
De acuerdo, si la supervivencia de todos, el bienestar competitivo de todos, depende del crecimiento, es solo cuestión de tiempo que, allá donde el capitalismo surja del feudalismo —por ejemplo, en Inglaterra, o en lo que hoy llamamos Bélgica o los Países Bajos—, crezca rápidamente. Pronto necesitará más fuentes de alimentos, más trabajadores, más materias primas, minerales, petróleo y todo eso. Crecerá.
Muy bien, pues durante los siglos XVII, XVIII y XIX, pudieron crecer desde sus bases en Europa, incorporando con el tiempo a Japón y, más tarde, a una antigua colonia, los EE. UU., hasta que prácticamente se habían apoderado del mundo entero. Esa famosa conferencia celebrada en Berlín en 1884, en la que tomaron el mapa de África y, literalmente, lo repartieron: Alemania se queda con esto, España con aquello, Francia con esto, Inglaterra con lo otro, y así sucesivamente.
Muy bien, este es mi argumento. Cuando todo aquello culminó en la guerra más salvaje que el mundo había visto jamás, las Primeras y Segundas Guerras Mundiales —pues fueron la culminación del proyecto imperial y colonial—, se produjo la peor matanza masiva del mundo. [Esas dos guerras mundiales superaron con creces] cualquier cosa atribuida a Stalin o a Mao en las turbulencias de sus revoluciones. Lo que surgió de ello es aún más importante de comprender.
Dado que el poder aéreo y la guerra aérea aún no se habían desarrollado, Estados Unidos escapó a este cataclismo. Protegidos por el Pacífico y el Atlántico, se libraron. Fueron la excepción. No quedaron devastados por la Primera y la Segunda Guerra Mundial.
Por eso es tan importante esa estadística: 25 millones de rusos muertos en la Segunda Guerra Mundial, 400 000 estadounidenses. No hay comparación entre ambas cifras. Ninguna en absoluto. Es una diferencia tan grande como se pueda imaginar. Y estamos hablando de acontecimientos que no ocurrieron hace tanto tiempo.
Cuando el polvo se asienta y todos los países europeos han sido arrasados, junto con Japón, solo quedan los Estados Unidos.
Estados Unidos hereda todo el mundo colonial. Ninguna de las potencias coloniales puede seguir gobernándolas. No pueden exprimir sus recursos. No pueden dictar lo que ocurre allí. No controlan nada. Entran en escena las empresas estadounidenses, los operadores políticos estadounidenses, y heredan, en el sentido literal de la palabra.
Pero hay que entender lo siguiente: a Estados Unidos se le regalan entonces los imperios creados por una docena de países distintos. Por supuesto, Estados Unidos se convierte en la potencia hegemónica de los últimos 75 años. Es la potencia colonial mundial. De hecho, se le ocurre una idea que, como era de esperar, se le sube a la cabeza: «Estamos al mando del mundo entero».
Ni siquiera el Imperio Británico llegó a imaginar algo así. Pensaban que era ingenioso decir que el sol nunca se ponía sobre alguna propiedad en algún lugar que perteneciera a los británicos. ¿Pero que realmente fueran dueños de todo el planeta? No, no querían decir eso. Sabían que no lo eran.
Los estadounidenses creían que sí. Y lo que es más importante, pensaban que esto era —dado que son un pueblo religioso— un don de Dios para que fueran ellos los dominantes. No hace falta el racismo, aunque, obviamente, este puede desempeñar su papel cuando se trata de personas con una vanidad desmesurada como esta, que además tienen la suerte de poder recibir la herencia de todos los demás imperios coloniales.
Europa nunca se ha recuperado. Europa está volviendo a ser lo que era antes de que el capitalismo la encaminara hacia la colonización.
Vayan a Bélgica. Es un pequeño y pobre rincón del noroeste de Europa. Solo si cuenta con el Congo se vuelve rica. Mi compañero de habitación en Harvard, Adam Hochschild, escribió hace unos años un libro titulado *Los fantasmas del rey Leopoldo*. Se convirtió en un éxito de ventas. Si alguna vez les interesa, léanlo. Barbara Kingsolver escribió ese famoso libro, *La Biblia de Poisonwood*. Ahí está la realidad de lo que fue la situación colonial.
Bélgica ya no puede seguir así. Francia tampoco. Alemania tampoco. España tampoco. Ellos tampoco pueden. Y llevan mucho tiempo en declive. Y miren dónde se encuentra ahora Europa, intentando desesperadamente averiguar si queda algo.
La semana pasada, Volkswagen anunció que va a despedir a 50 000 personas. 50 000 [despidos], precisamente en la empresa más importante de Alemania. La desindustrialización alemana se encuentra en sus últimas y desesperadas horas.
Europa está acabada, y lo está por una sola razón: su colonialismo ha llegado a su fin.
Y los estadounidenses se encuentran ahora en la situación de haber pasado, en un lapso histórico relativamente breve, de la euforia de la segunda mitad del siglo XX —«Hemos heredado el mundo entero»—
Por supuesto, los estadounidenses nunca estuvieron preparados para ello. No sabían muy bien cómo hacerlo. Todo se ha llevado a cabo de forma muy chapucera, y no solo por parte de Trump, sino también de los demás. En parte porque es una tarea imposible ser la potencia hegemónica de todo el planeta.
Pero parte de lo que estamos presenciando es que seguimos teniendo líderes que no saben soltar las riendas, al igual que Europa se ha quedado con líderes que, en cierto modo, se imaginan que siguen al frente de países importantes. Resulta casi histéricamente divertido observarlos. No están a la altura.
Las elecciones de la semana pasada en Sajonia-Anhalt, en Alemania, supusieron el veredicto de esas personas: «No queremos tener nada que ver con quienes han estado al frente de Alemania durante los últimos 75 años. Queremos una alternativa para Alemania».
Sí, entre ellos hay mucha gente, sin duda algunos «seminazis» que quedan. ¿Pero descartarlos por ese motivo? Un error terrible, un error terrible.
Entre ellos hay millones de personas, millones que no tienen el más mínimo interés en el capitalismo. Esta parte del voto en Alemania solía corresponder a la República Democrática Alemana. Así pues, fue Alemania Oriental la que acaba de votar el otro día.
Esas personas quieren un empleo seguro, unos ingresos seguros, una red de seguridad social. Quieren todo lo que representa la socialdemocracia. Eso es lo que quieren. Y ahora se lo van a exigir a sus líderes de derecha, quienes o bien tendrán que concedérselo o bien serán barridos del mapa, al igual que está ocurriendo actualmente con la antigua CDU [Unión Demócrata Cristiana] y el antiguo SPD [Partido Socialdemócrata], los dos partidos que —al igual que los republicanos y los demócratas— son los líderes tradicionales en una época en la que la tradición ha muerto.
El horror del estrecho de Ormuz radica en que este pequeño rincón del mundo, en el que Estados Unidos era la potencia hegemónica dominante, ya no lo es. Este pequeño país está tomando las riendas y afirma: «Nosotros decidiremos quién pasa por allí y cuánto tiene que pagar, y tienen que pagarnos a nosotros. Vamos a arrebatarle un pedacito a su imperio».
Y en Washington están furiosos ante la perspectiva de algo así, sin comprender —y esa es mi cuestión— que esto forma parte de un proceso histórico. Si no hubiera sido Irán, habría sido algún otro lugar de América Latina, África o cualquier otro lugar de Asia. En realidad, eso no importa.
Lo que estamos viviendo es la desintegración del mayor imperio que el mundo haya visto jamás, porque era la herencia de una docena de imperios, como nunca antes se había visto en el mundo. Y, por supuesto, es sumamente importante que la fuerza contraria esté liderada por una entidad que no solo sea anticolonialista —y siempre lo ha sido—, sino también anticapitalista, con todas las ambigüedades que ello conlleva. Pero eso le indica que se está manifestando algo fundamental.
Se trata de un vuelco histórico. El futuro es lo que representan los chinos, y el resto del mundo se está dando cuenta de ello. Y esa es la parte temible y aterradora que se esconde ahora detrás de todo lo demás.
Pero es la experiencia colonial que está muriendo a medida que la vivimos lo que la gente debe tener presente para darle sentido.
Michael Hudson: De acuerdo, Richard, veamos entonces la antítesis en acción. ¿Qué va a hacer Estados Unidos? ¿Cuál es su plan respecto a lo que quiere hacer con este imperio?
La guerra del petróleo que estamos presenciando, centrada en Irán en estos momentos, lo explica todo. Y, especialmente durante la última semana, las noticias sobre el petróleo se centraron en gran medida en Venezuela, cuando Estados Unidos firmó un acuerdo a 100 años para asegurarse la mayor parte del petróleo venezolano. Y estos son los detalles del acuerdo que se ha anunciado:
El ejército estadounidense actúa como intermediario. El Gobierno de Estados Unidos va a tener el 35 % de la propiedad de la empresa [North America Blue Energy Partners/NABEP], la entidad corporativa de este petróleo venezolano. Esta participación del 35 % reservada a Estados Unidos le permite pagar el petróleo venezolano únicamente por el coste directo de producción, es decir, la inversión de capital y la cantidad mínima de mano de obra de los constructores de plataformas petrolíferas necesaria para extraer este petróleo. Esta era la definición económica clásica de valor: el coste de producción más el coste de la mano de obra.
Venezuela no va a poder obtener nada de la renta de los recursos naturales de su patrimonio natural, el equivalente a la renta de la tierra, pero en este caso se trata del petróleo y sus recursos naturales. El Sur Global no podrá quedarse con ninguna parte de su propia renta económica procedente de estos recursos petrolíferos. Solo la mano de obra extranjera y una pequeña parte de la nacional, correspondiente al coste de producción que supone vaciar los pozos de petróleo y dejar un espacio vacío en su lugar, se beneficiará de ello.
Pues bien, esto no es capitalismo industrial, que se basa por completo en la pregunta: «¿Cómo se generan beneficios invirtiendo en instalaciones y maquinaria para contratar mano de obra con el fin de producir más bienes?». Aquí la contratación de mano de obra es mínima.
Lo que Estados Unidos quiere de los países productores de petróleo no son beneficios. Es renta económica.
El hecho de que los rentistas —en su mayoría, las entidades financieras propietarias de las empresas que extraen la renta— —la simbiosis, sin duda, entre la banca estadounidense, británica y neerlandesa, entre el sistema bancario y la industria petrolera— constituya la financiarización.
Usted ha mencionado que Europa está volviendo a lo que existía antes del capitalismo industrial. Pues bien, este es exactamente el plan de Estados Unidos: absorber lo que usted ha descrito del Imperio europeo y volver simplemente a una economía basada en la extracción de renta —no en el beneficio, ni en la inversión de capital—.
La idea es que se puede permitir que el Occidente [el «milmillonario dorado»], bajo el liderazgo de Estados Unidos, viva sin industria propia, sin materias primas propias, todo ello como una aristocracia rentista, tal vez con su propia población en declive, viviendo de la explotación de la renta de la tierra, la renta de los recursos naturales y la renta de monopolio que fue creada por todo el orden internacional que el mundo ha tenido desde la Primera Guerra Mundial y, especialmente, desde la Segunda Guerra Mundial.
Richard Wolff: Ya sabe, y no pretendo insistir en lo mismo hasta la saciedad, pero esto es colonialismo a la antigua usanza.
Se destituye violentamente al presidente del país porque se interpone en su camino. Lo secuestra y lo encierra en una cárcel en algún lugar de Nueva York. Y luego aterroriza al resto de los dirigentes —al Gobierno de Venezuela, a esa mujer que es la jefa titular y a las personas de su entorno—; amenaza con Dios sabe qué y impone un contrato de arrendamiento de 99 años.
Eso es lo que hicieron los británicos con Hong Kong, ¿recuerdan? Por eso tuvimos que esperar hasta 1999 para que Hong Kong se liberara del dominio británico y [así pudieran] volver a ser lo que habían sido.
Sí, 99 años. Contrataremos a unos cuantos venezolanos, sin duda con supervisores estadounidenses, que se encargarán de supervisar un programa de extracción.
Bueno, ya sabe, esto ha existido a lo largo de toda la historia de la humanidad. Antes se llamaba «tributo». Es una parte del mundo que rinde tributo a otra. Es una buena palabra porque describe lo que Michael acaba de hacer: [los venezolanos] no van a sacar nada de ello. Solo son los que sacan agua de los pozos, los leñadores; hacen el trabajo para extraerlo.
¿Pero toda la financiación, todos los beneficios de un mundo dependiente del petróleo y el gas? De ellos se beneficiará el ejército estadounidense, que obtiene el 35 % y solo pagan el valor del producto. Y todos los demás intermediarios que venden el petróleo, que lo comercializan, que lo promocionan —y que, estoy seguro, en algún punto del proceso lo destilarán para convertirlo en otros productos que puedan tener un margen de beneficio aún mayor, etcétera, etcétera.
¿Qué está intentando hacer…? ¿Qué? Está intentando restablecer lo único que sabe que, de alguna manera, constituye la base de su riqueza: el colonialismo.
Por eso los europeos fantasean con que van a ganar en Ucrania. Van a derrotar a Rusia y, a continuación, se apoderarán de ese enorme país, Rusia, lo repartirán tal y como hicieron con África en 1884 y entregarán porciones. Habrá una parte que irá a Suecia y otra que irá a Inglaterra.
¿Y de qué rescatará esto a Europa? Del horrible declive que, de otro modo, la amenaza a cada paso.
Michael Hudson: Pues bien, la pregunta entonces, Richard y Nima, es: ¿por qué Arabia Saudí y los Emiratos no se dan cuenta de que este es un plan que les afecta a ellos? Que todo lo que Estados Unidos ha hecho a Venezuela es lo que Estados Unidos quiere hacer con el petróleo de Asia Occidental. Este es el plan. ¿Por qué estos países no ven lo que ve Irán y lo que Estados Unidos está haciendo cada día? ¿Dónde están?
Richard Wolff: Creo que les preocupa que haya un lugar esperándoles justo al lado del señor Maduro en Nueva York si se les ocurre siquiera pensar así.
Nima Alkhorshid: Buena observación. Gracias. Muchas gracias, Richard y Michael, por acompañarnos hoy. Ha sido un gran placer, como siempre.
Richard Wolff: Gracias.
Nima Alkhorshid: Hasta pronto.
8. Crítica a Sowell.
El artículo liberado en Monthly Review parte de la crítica de uno de los autores de cabecera de los libertarianos, Sowell, para aplicarla al proceso de financiarización y burbuja de la IA.
https://monthlyreview.org/articles/beyond-scarcity/
Más allá de la escasez: Thomas Sowell y los límites de la economía neoclásica
por Elliot Goodell Ugalde
Elliot Goodell Ugalde es doctorando y profesor adjunto en el Departamento de Estudios Políticos y en el Centro de Política Internacional y de Defensa de la Universidad de Queen’s, en Kingston, Ontario (Canadá).
La intensidad especulativa que rodea a la inteligencia artificial (IA) suele presentarse como prueba de una nueva era tecnológica. Es posible que esta tecnología resulte realmente trascendental, pero la afluencia de capital hacia la IA también forma parte de un patrón más antiguo: cuando se reducen las vías rentables, el capital acumulado busca sectores capaces de absorber la inversión y sustentar grandes expectativas sobre el futuro. Ese patrón resulta difícil de comprender únicamente a través del lenguaje de la escasez.
Los límites de este enfoque se hacen especialmente evidentes cuando se examinan los mercados contemporáneos a través del problema de la financiarización. Las explicaciones neoclásicas tienen relativamente poco que decir sobre el peso creciente de los mercados financieros, los intermediarios no bancarios, la inflación de los precios de los activos y las expectativas especulativas sobre los ingresos futuros. Sin embargo, no se trata de fenómenos periféricos. Son cada vez más fundamentales para la organización de la acumulación.
Una teoría que los trate principalmente como distorsiones de una coordinación de mercado que, por lo demás, sería eficiente, pasa por alto su relación estructural con el capital excedentario y la dificultad de una reinversión rentable.1 La obra Basic Economics, de Thomas Sowell, ofrece una de las exposiciones populares más claras de la visión neoclásica de la vida económica.
Sus premisas centrales propagan una ortodoxia bien conocida: (1) los recursos son limitados; (2) los deseos superan los medios disponibles para satisfacerlos; y (3) los mercados coordinan las demandas en competencia a través de los precios. Sowell lo expresa sin rodeos: «La escasez significa que los deseos de todos no pueden satisfacerse por completo… por lo tanto, la competencia entre las personas por estos recursos es inherente».2 Esta afirmación convierte la escasez en el principio organizativo central a través del cual se entiende la vida económica.
Economía básica es una expresión concisa de la tradición más amplia centrada en la escasez dentro de la economía neoclásica, más que un simple texto que deba evaluarse por sí mismo. La cuestión central se refiere a si el marco de Sowell —sin duda lúcido y retóricamente eficaz—, organizado en torno a la escasez, la asignación y el equilibrio, puede explicar adecuadamente una economía caracterizada por un excedente persistente, crisis recurrentes, concentración monopolística y la expansión de las finanzas más allá de la inversión productiva. Esto se basa en dos afirmaciones fundamentales. En primer lugar, el marco de Sowell no puede explicar adecuadamente estas características del capitalismo contemporáneo. En segundo lugar, la omisión de estas características se deriva de la propia estructura del marco, y no de un descuido en su aplicación.3
La alternativa defendida parte de una premisa diferente: la escasez es importante, pero no puede servir como fundamento universal de la economía política. Las economías capitalistas también se definen por la producción de excedentes que deben ser apropiados, distribuidos y realizados. Una vez que el excedente vuelve a ocupar el centro del análisis, las crisis no aparecen simplemente como perturbaciones externas, fallos de las políticas o desviaciones del equilibrio, sino como características endógenas de la acumulación. Del mismo modo, el monopolio y la financiarización no se presentan como excepciones al capitalismo competitivo, sino como formas institucionales a través de las cuales se gestionan y se desplazan sus contradicciones.4
La abstracción de la escasez
Una vez, al terminar la clase, un estudiante se acercó a mí con un ejemplar de Basic Economics y mencionó a Sowell por su nombre. La insinuación me resultaba bastante familiar: si desea la explicación más clara de cómo funcionan los mercados, este es el libro que le recomendarán los libertarios.5
Los fundamentos intelectuales de la postura de Sowell están estrechamente alineados con la definición de economía de Lionel Robbins como «la ciencia que estudia el comportamiento humano como una relación entre fines y medios escasos que tienen usos alternativos».6
Sowell adopta el mismo marco cuando define el coste de una elección económica en términos de las alternativas a las que se renuncia: «Desde el punto de vista de la sociedad en su conjunto, el “coste” de cualquier cosa es el valor que tiene en usos alternativos».7 En esta formulación, la economía se convierte en una ciencia formal de la elección bajo restricciones. Las cuestiones relacionadas con las instituciones, la historia y el poder social son secundarias respecto a la asignación de medios limitados.8
El atractivo analítico de este enfoque es evidente. Su abstracción permite aplicar el mismo vocabulario de optimización, incentivos y compensaciones en contextos diversos. Sin embargo, como advirtió Robert Cox, los conceptos «no pueden considerarse de manera útil al margen de sus aplicaciones», ya que la abstracción puede ocultar contradicciones y ambigüedades que solo se hacen visibles en entornos históricamente específicos. 9 De hecho, la escasez puede ser una característica importante de la vida económica sin por ello servir como principio organizador universal de todas las economías.
La crítica de Karl Polanyi a la economía formal resulta crucial en este sentido.10 Polanyi atribuyó la definición de la economía centrada en la escasez al estrechamiento neoclásico asociado a Carl Menger. La economía pasó a entenderse a través de «la asignación de medios insuficientes para cubrir las necesidades de subsistencia del ser humano», una formulación que Polanyi identificó como «la primera enunciación del postulado de la escasez o la maximización».11 Esta definición resultaba poderosa porque captaba la lógica de la acción racional dentro de las instituciones de mercado. Su debilidad radicaba en que convertía una forma históricamente específica de organización económica en una explicación universal del sustento.12
En respuesta a ello, Polanyi distinguió el significado formal de la economía de su significado sustantivo. El significado formal se refiere a la elección racional en condiciones de escasez. El significado sustantivo se refiere a los procesos institucionales a través de los cuales las sociedades organizan el abastecimiento material. Una vez universalizada la definición formal, la cuestión más amplia de los medios de subsistencia queda relegada. Como observó Polanyi, «el significado más tradicional, aunque aparentemente prosaico, de la materialidad —que no estaba necesariamente ligado a la escasez— perdió su estatus académico y acabó cayendo en el olvido».13
Por lo tanto, el problema no radica en que el comportamiento de ahorro esté ausente de la vida social per se. Los individuos y las instituciones se enfrentan habitualmente a limitaciones. La afirmación más contundente y menos defendible es que el ahorro proporciona «los principios organizativos universales de las relaciones entre los hombres en la producción y la distribución» de bienes materiales.14 El argumento de Polanyi es que estas condiciones no están presentes de manera universal. La actividad económica siempre está integrada institucionalmente, y las diferentes sociedades organizan la producción y la distribución mediante distintas combinaciones de reciprocidad, redistribución, gestión doméstica e intercambio de mercado.15
La propia retórica de Sowell pone de manifiesto de manera especial esta reducción conceptual. Escribe: «El Jardín del Edén era un sistema de producción y distribución de bienes y servicios, pero no era una economía, porque todo estaba disponible en abundancia ilimitada. Sin escasez, no hay necesidad de economizar —y, por lo tanto, no hay economía».16 Esta formulación trata la abundancia absoluta como la única alternativa concebible a la escasez. Por lo tanto, excluye una posibilidad más importante: que las sociedades puedan generar excedentes sin eliminar el conflicto económico y que la producción y la apropiación de dichos excedentes puedan convertirse en el problema central de la economía política.17
La cuestión del excedente
Fundamentalmente, un enfoque centrado en el excedente reconoce la realidad de la escasez al tiempo que se pregunta qué desaparece cuando la escasez se trata como categoría fundamental. Paul A. Baran y Paul M. Sweezy definen el excedente económico como «la diferencia entre lo que produce una sociedad y los costes de producirlo». 18 Esta categoría desplaza el análisis de la asignación de medios limitados hacia la organización del excedente: quién lo produce, quién lo controla, cómo se absorbe o valoriza, y qué ocurre cuando los mercados rentables resultan insuficientes.19
Un marco centrado en la escasez pone de relieve la elección entre alternativas. Un marco centrado en el excedente destaca el poder social. Una vez que la producción supera las necesidades inmediatas de subsistencia, las cuestiones centrales se refieren a la apropiación, la distribución y el control institucional. La afirmación de Sowell de que «el beneficio es el precio que se paga por la eficiencia» reduce estas cuestiones a una justificación de la asignación de recursos: el beneficio aparece como prueba de una coordinación exitosa, más que como un derecho sobre el excedente producido socialmente.20 Un enfoque centrado en el excedente no da por sentado que la rentabilidad y la necesidad social coincidan.21
Polanyi ilustra esta distinción a través de los debates sobre la transición en torno a la África Occidental colonial. En algunas comunidades, la introducción de los salarios monetarios no supuso automáticamente el acceso a los alimentos, ya que «nadie más ha cultivado un excedente de alimentos para vender».22 A primera vista, el problema parece ser la escasez. Más fundamentalmente, el trabajo asalariado se había introducido sin reorganizar la economía sustantiva en torno a la producción de excedentes y al intercambio generalizado de mercancías.23
Polanyi también señaló que las comunidades podían ser «a la vez ahorradoras y ajenas a la mentalidad de mercado». »24 Un comportamiento que parece irracional desde un punto de vista neoclásico puede resultar coherente dentro de una lógica institucional diferente. Mary Kingsley observó que las personas podían «pedir el mismo precio cuando el mercado estaba saturado que el que prevalecía cuando había gran escasez», al tiempo que recorrían largas distancias para ahorrar en sus compras.25 Tales prácticas revelan los límites de considerar la optimización mediada por el mercado como un modelo universal de conducta económica.26
La implicación es que la escasez debe tratarse como una categoría más entre otras, y no como una categoría universal. Describe las limitaciones que surgen en marcos institucionales concretos. No puede sustituir a una teoría de la economía. La economía política comienza donde la teoría formal de la elección se vuelve insuficiente: con las relaciones históricamente específicas a través de las cuales se organiza la producción, se apropia el excedente y se garantiza el sustento.27
Sobreacumulación y crisis
Una vez que se devuelve al excedente su primacía analítica, el problema central cambia. La cuestión ya no es simplemente cómo se asignan los recursos entre usos que compiten entre sí, sino cómo un sistema orientado hacia la acumulación continua gestiona el excedente que produce. La producción capitalista no se organiza principalmente para satisfacer una lista fija de necesidades. Se organiza a través de presiones competitivas que obligan a las empresas a expandirse, reducir costes y reinvertir en busca de rentabilidad. Por lo tanto, el sistema genera tensiones persistentes entre la capacidad productiva y las condiciones en las que la producción puede realizarse de forma rentable.28
El marco de Sowell considera los precios como señales de coordinación que dirigen los recursos hacia sus usos más valorados. Tal y como escribe, «en un mercado libre, los bienes tienden a fluir hacia sus usos más valorados, y los bienes son más valiosos para quienes pueden gestionarlos de forma más eficiente en una etapa determinada». 29 Esta explicación parte de la base de que la rentabilidad constituye una medida fiable del valor económico. En condiciones de exceso de producción, la inversión se dirige hacia actividades que prometen una realización rentable, en lugar de hacia aquellas que son socialmente necesarias, una distinción que resulta fundamental para este análisis.30
Rosa Luxemburg formuló el problema en términos de demanda efectiva. En La acumulación del capital, argumentó que la plusvalía no podía realizarse plenamente dentro de un sistema capitalista cerrado, ya que el consumo de los trabajadores se veía limitado por los salarios y el gasto capitalista no podía absorber la totalidad del excedente. Por lo tanto, la realización requería «estratos de compradores ajenos a la sociedad capitalista», ya que la plusvalía «no puede realizarse mediante la venta ni a los trabajadores ni a los capitalistas» por sí solos.31 Su argumento situaba la crisis no en la mala asignación de recursos escasos, sino en la contradicción entre la producción ampliada y los límites sociales de la realización.32
Sweezy rechazó la afirmación de Luxemburg de que la realización interna fuera lógicamente imposible, pero mantuvo el problema central. Su pregunta fue concisa: «¿Dónde está la demanda de la plusvalía [sobre]acumulada?»33 El capitalismo puede generar demanda adicional a través de la inversión, el empleo, el gasto público y la expansión crediticia. Sin embargo, estos mecanismos no crean un equilibrio estable. Absorben la plusvalía de forma provisional y desigual, aplazando la contradicción. Simon Clarke planteó un argumento similar: las condiciones de la crisis «no pueden descubrirse en las condiciones del proceso inmediato de producción, sino únicamente en el proceso de reproducción capitalista en su conjunto».34 La crisis surge de la interdependencia entre la producción, la circulación, el crédito y la realización, y no de una sola escasez, un fallo del mercado o una desviación temporal del equilibrio.35
La sobreacumulación es, por lo tanto, una categoría decisiva. El problema central no es que existan muy pocos bienes en relación con unas necesidades ilimitadas. Es que la acumulación competitiva genera capacidad productiva y capital invertible más allá de las oportunidades disponibles para una reinversión rentable. Como escribe Clarke, la competencia es «el supuesto previo y el medio para hacer realidad la tendencia a la sobreproducción inherente a la forma social de la producción capitalista», porque la producción se expande «sin tener en cuenta los límites del mercado».36
Esta dinámica resulta imposible de captar dentro de un marco centrado en el equilibrio. Si los mercados suelen orientar los bienes hacia sus usos más valorados, la sobreproducción persistente y la crisis solo pueden aparecer como anomalías. Una explicación centrada en el excedente parte de las presiones generadas por la competencia, que impulsa la expansión, reproduce la desproporcionalidad e intensifica la búsqueda de nuevas salidas para el capital acumulado. La crisis no es lo contrario de la acumulación normal; es uno de sus resultados recurrentes.37
Competencia, concentración y monopolio
Este mismo cambio de perspectiva modifica la interpretación del monopolio. Sowell tiende a considerar el monopolio como una excepción sostenida por privilegios legales o distorsiones regulatorias. Sostiene que «los monopolios son muy difíciles de mantener sin leyes que los protejan de la competencia» y critica la elasticidad de las definiciones jurídicas que clasifican como monopolísticas a empresas con cuotas de mercado relativamente modestas.38 El supuesto subyacente es que las presiones competitivas suelen disolver los beneficios excesivos y restablecer el equilibrio del mercado.39
Este supuesto pasa por alto los efectos históricos de la propia competencia. La competencia no reproduce un campo estable de empresas equivalentes. Produce ventajas desiguales, economías de escala, asimetrías tecnológicas y un acceso diferencial a la financiación. Las empresas exitosas se expanden, absorben a sus rivales y consolidan su poder de mercado. El resultado es una tendencia hacia la concentración y la centralización: la competencia genera el monopolio como uno de sus resultados, en lugar de limitarse a oponerse a él.40
Por lo tanto, Baran y Sweezy sostienen que la unidad típica del capitalismo avanzado ya no era la pequeña empresa, sino «una empresa a gran escala… capaz de controlar sus precios, el volumen de su producción y los tipos y cuantías de sus inversiones».41 La cuestión se refiere a la escala y el poder de un número relativamente reducido de corporaciones para determinar los precios, los patrones de inversión y las condiciones de la competencia, independientemente de si una sola empresa controla todo un mercado en el sentido estricto de los libros de texto.42
El monopolio está estrechamente vinculado al problema de la absorción del excedente, ya que las grandes empresas utilizan su poder de mercado para estabilizar la demanda y proteger el capital acumulado de las presiones destructivas de la competencia. La concentración es, por lo tanto, una respuesta institucional a las presiones competitivas y a la dificultad de obtener beneficios de forma rentable en mercados saturados o de lento crecimiento.43
La oposición entre competencia y monopolio resulta, por consiguiente, engañosa. La competencia impulsa la concentración, mientras que la concentración reorganiza la competencia. Las grandes empresas siguen compitiendo, pero lo hacen dentro de una estructura determinada por las barreras de entrada, el control sobre las infraestructuras, la propiedad intelectual, el poder financiero y la capacidad de influir en la política estatal.44
Las finanzas como solución temporal
La financiarización se refiere al papel cada vez más importante que desempeñan los derechos financieros, los precios de los activos, el apalancamiento y los intermediarios no bancarios en la organización de la acumulación, y que va mucho más allá de la mera expansión de los bancos o los mercados de valores. La financiarización cobra especial relevancia cuando la inversión productiva no puede absorber el capital acumulado a una tasa suficientemente rentable. Las finanzas actúan entonces como una vía de salida para el excedente y como un mecanismo para trasladar las contradicciones del presente al futuro.45
Giovanni Arrighi describió la expansión financiera como una respuesta recurrente a la sobreacumulación. Las oportunidades productivas se reducen, el capital acumulado busca salidas alternativas y proliferan los derechos sobre ingresos futuros. Arrighi caracterizó estos mecanismos como «soluciones» temporales para las crisis derivadas de «la tendencia crónica del capital a acumular más allá de lo que puede reinvertirse de forma rentable en la producción y el intercambio de mercancías». 46 El término «solución» es importante: la expansión financiera pospone la contradicción, pero no la resuelve.47
David Harvey plantea lo mismo en relación con el capital ficticio: el dinero se pone en circulación «como capital sin ninguna base material en mercancías o en actividad productiva».48 El crédito, los valores y la inflación de activos representan derechos sobre el valor futuro. Permiten que la acumulación continúe a pesar de la escasa disponibilidad inmediata de canales para la reinversión productiva. Sin embargo, el proceso sigue siendo frágil, ya que los ingresos futuros deben, en última instancia, validar las reclamaciones acumuladas en el presente.49
El crecimiento de la intermediación financiera no bancaria ilustra el carácter estructural de este cambio. El Consejo de Estabilidad Financiera informó de que las instituciones financieras no bancarias representaban casi la mitad de los activos financieros mundiales y crecieron un 8,5 % en 2023, más del doble del ritmo de crecimiento del sector bancario.50 La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ha advertido, de manera similar, que la magnitud y la interconexión de las instituciones no bancarias aumentan el riesgo de que las perturbaciones se propaguen rápidamente por los mercados.51
La financiarización de la economía estadounidense queda ilustrada en el gráfico 1. El aumento estratosférico de la capitalización bursátil como porcentaje del PIB durante las últimas cuatro décadas, a partir de la década de 1980, constituyó una desvinculación (parcial) de las finanzas respecto a la «economía real» de la producción, representada aquí por los ingresos por sueldos y salarios como porcentaje de la Renta Nacional Bruta (RNB)/PIB, cuya tendencia secular se mantiene plana en comparación, e incluso registra un ligero descenso. La creciente contradicción entre la producción y las finanzas apunta a un sistema propenso a una inestabilidad financiera cada vez mayor, como lo demuestra la drástica caída de la capitalización bursátil como porcentaje del PIB en 2008.
Gráfico 1. Comparación de la capitalización bursátil de EE. UU. con los ingresos por sueldos y salarios, 1986-2025
Notas y fuentes: Este gráfico ilustra la creciente divergencia entre la inflación de los activos y la remuneración laboral en el marco del capitalismo financiarizado. Para la capitalización bursátil, véase Banco Mundial, «Capitalización bursátil de las empresas nacionales que cotizan en bolsa (% del PIB) — Estados Unidos», indicador CM.MKT.LCAP.GD.ZS, data.worldbank.org. Para los salarios, véase FRED, «Porcentajes de la renta nacional bruta: Remuneración de los empleados, pagada: Acumulaciones de sueldos y salarios», serie de datos A4102E1A156NBEA, fred.stlouisfed.org. En ambos casos, los valores porcentuales se dividen entre 100 para expresarlos como ratios.
Esta trayectoria no puede explicarse únicamente como el resultado de una regulación errónea. La política estatal es fundamental: los gobiernos establecen el marco jurídico, aportan liquidez, estabilizan las instituciones financieras y (quizá lo más importante) socializan las pérdidas cuando las crisis amenazan con un colapso sistémico. Sin embargo, la persistencia de la expansión financiera a lo largo de distintos regímenes regulatorios sugiere que sus causas son más profundas que un simple error de política. La financiarización tiene sus raíces en la búsqueda de vías a través de las cuales se pueda valorizar el capital acumulado cuando la inversión productiva resulta insuficiente.52
Harry Magdoff y Sweezy plantearon la cuestión con claridad cuando se preguntaron por qué «una economía estancada» se había convertido en «un caldo de cultivo para una explosión financiera». »53 Trabajos posteriores en la misma línea describieron las finanzas como una «vía de salida para la absorción del excedente» y como una respuesta al estancamiento de la economía productiva.54 La financiarización, por lo tanto, no es ajena a la acumulación. Es una de las formas a través de las cuales las contradicciones de la acumulación se aplazan, se redistribuyen y se intensifican.55
La inteligencia artificial y la búsqueda de nuevas vías de salida
La actual oleada de inversión en inteligencia artificial ofrece un ejemplo útil de este argumento. La inteligencia artificial puede generar un cambio tecnológico sustancial, y sería simplista considerar toda la inversión en el sector como especulativa. Sin embargo, la escala, la concentración y el carácter prometedor del gasto actual plantean una cuestión político-económica más amplia: ¿por qué se ha convertido la inteligencia artificial en un imán tan poderoso para el capital antes de que se hayan establecido claramente sus efectos productivos en el conjunto de la economía?56
Una explicación centrada en la escasez interpreta el proceso en términos ya conocidos. El capital se está destinando a una tecnología emergente porque los mercados anticipan una demanda futura y aumentos de productividad. Esta explicación capta parte de la realidad. Sin embargo, no explica la intensidad de la inversión, la concentración del gasto en un grupo reducido de empresas dominantes, ni hasta qué punto las valoraciones dependen de las expectativas de transformación futura más que de los rendimientos presentes demostrados.57
Una explicación centrada en el excedente sitúa el auge de la IA en el contexto de la historia más amplia de la acumulación financiarizada. En condiciones de sobreacumulación, el capital busca sectores capaces de absorber inversiones a gran escala y de sustentar narrativas de rentabilidad futura. La IA se adapta especialmente bien a este papel, ya que combina requisitos de infraestructura sustanciales con expectativas ilimitadas en materia de productividad, automatización y transformación tecnológica. No es meramente una tecnología. Es también un vehículo para organizar derechos sobre el valor futuro. 58
Radhika Desai caracteriza el modelo de Silicon Valley como una fusión de promesa tecnológica y especulación financiera: las empresas atraen capital «exagerando lo que las tecnologías [que ofrecen] pueden aportar», combinando así «ciencia y ficción financiera».59 La innovación tecnológica es real, pero la valoración financiera depende de narrativas cuyos rendimientos prometidos van más allá de los resultados productivos verificables en la actualidad. El atractivo de la IA radica, en parte, en su capacidad para organizar expectativas y absorber el capital excedente antes de que se materialice la demanda.60
La relación entre la IA y la financiarización es, por lo tanto, directa. La inversión se sustenta mediante derechos sobre la producción futura, el dominio del mercado y las ganancias de productividad. Karl Marx describió el capital ficticio como «derechos acumulados… sobre la producción futura».61 Esta máxima es relevante porque capta la estructura temporal del ciclo de inversión en IA: el gasto y la valoración se justifican mediante rendimientos futuros anticipados que pueden materializarse o no a la escala necesaria para validar los compromisos actuales.62
La IA también agrava el problema de la concentración. El sector favorece a las empresas con acceso a infraestructura informática, datos propios, plataformas en la nube, conocimientos técnicos y reservas de capital excepcionalmente grandes. Por lo tanto, la inversión fluye de manera desproporcionada hacia un número limitado de corporaciones capaces de soportar elevados costes fijos y de ganarse la confianza de los inversores. Esto concuerda con la tendencia general del capitalismo monopolista: la competencia no dispersa el capital de manera uniforme, sino que lo concentra en empresas y sectores situados en condiciones de absorber y defender el excedente.63
La contradicción se agudiza por el potencial de la automatización para desplazar mano de obra. Si la IA aumenta la productividad al tiempo que debilita el crecimiento salarial o reduce el empleo en los sectores afectados, puede limitar la demanda efectiva necesaria para materializar el aumento de la producción. Al mismo tiempo, el sector absorbe capital a través de la inversión y la especulación. Por lo tanto, la IA puede funcionar simultáneamente como una salida temporal para el excedente y como una fuerza que reproduce las condiciones de sobreacumulación.64
Este argumento no se basa en la predicción de que la inversión en IA fracasará inevitablemente, ni niega que la IA pueda convertirse en una tecnología de uso general con importantes aplicaciones productivas. En cambio, sostiene que una teoría centrada en la escasez no está preparada para analizar la economía política del auge actual. No puede explicar adecuadamente por qué el capital se concentra en sectores caracterizados por una rentabilidad futura incierta, por qué las valoraciones financieras superan a los efectos productivos inmediatos, o por qué la expansión tecnológica puede coexistir con el estancamiento en otros ámbitos de la economía.65
Más allá de la escasez
Los límites del marco de Sowell no se circunscriben a las omisiones de un único texto. Basic Economics cristaliza una tendencia neoclásica más amplia a tratar la escasez, la elección y la asignación como la gramática universal de la vida económica. Esta abstracción ofrece claridad, pero tiene un coste. Margina las relaciones institucionales e históricas a través de las cuales se organiza la producción, se apropia el excedente y surgen las crisis.66
Reintroducir el excedente en el análisis cambia el objeto de investigación. La cuestión central no es cómo se distribuyen los medios escasos entre fines que compiten entre sí, sino cómo las economías capitalistas generan, absorben y materializan excedentes en condiciones de acumulación competitiva. Desde este punto de vista, el monopolio, la financiarización y la inversión especulativa son formas institucionales a través de las cuales se gestionan y se desplazan las contradicciones de la acumulación.67
La expansión contemporánea de las finanzas y la intensidad de la inversión en IA hacen especialmente visibles las limitaciones de un marco centrado en la escasez. Fundamentalmente, un enfoque centrado en el excedente reconoce la realidad de la escasez al tiempo que se pregunta qué queda fuera de la vista cuando la escasez se trata como categoría fundacional.
Una economía política capaz de explicar el capitalismo contemporáneo debe, por lo tanto, ir más allá de la escasez como categoría fundacional. La escasez sigue siendo real, pero no es ni universal en su significado institucional ni suficiente como explicación del desarrollo capitalista. La tarea analítica central consiste en comprender la dinámica de la plusvalía: cómo se produce, quién se la apropia, dónde se invierte y por qué su acumulación genera inestabilidad de forma reiterada.68
Notas
- ↩ Giovanni Arrighi, «Financial Expansions in World Historical Perspective: A Reply to Robert Pollin», New Left Review I/224 (julio-agosto de 1997); Robert Patalano y Caroline Roulet, «Evolución estructural de la intermediación financiera mundial: el auge de la deuda y la intermediación crediticia no bancaria», Documento de trabajo de la OCDE sobre finanzas, seguros y pensiones privadas, n.º 44 (París: OCDE, 2020) ; Consejo de Estabilidad Financiera, Informe de seguimiento global sobre la intermediación financiera no bancaria 2024 (Basilea: Consejo de Estabilidad Financiera, 2024).
- ↩ Thomas Sowell, Economía básica (Nueva York: Basic Books, 2005 [ed. revisada]), 78.
- ↩ Simon Clarke, Marx, el marginalismo y la sociología moderna: de Adam Smith a Max Weber (Londres: Macmillan, 1982).
- ↩ Paul A. Baran y Paul M. Sweezy, El capital monopolista: un ensayo sobre el orden económico y social estadounidense (Nueva York: Monthly Review Press, 1966); David Harvey, Los límites del capital (Londres: Verso, 2018); Simon Clarke, La teoría de la crisis de Marx (Nueva York: St. Martin’s Press, 1994).
- ↩ Sowell, Economía básica; John J. Miller, «Sowell and the Libertarians», National Review, 29 de diciembre de 2008, nationalreview.com.
- ↩ Lionel Robbins, Ensayo sobre la naturaleza y el significado de la ciencia económica (Londres: Macmillan, 1935), pp. 15-16.
- ↩ Sowell, Economía básica, p. 25.
- ↩ Robbins, Un ensayo sobre la naturaleza y la importancia de la ciencia económica; Sowell, Economía básica.
- ↩ Robert W. Cox, «Gramsci, la hegemonía y las relaciones internacionales: un ensayo sobre el método», Millennium 12, n.º 2 (1983), p. 163.
- ↩ Aunque Polanyi no era un marxista estricto, Fred Block señala que el «esquema básico» de su obra principal se desarrolló mientras «trabajaba dentro de un tipo específico de marco marxista». Su crítica a la sociedad de mercado, incluida la distinción entre lo formal y lo sustantivo desarrollada en Karl Polanyi, The Livelihood of Man (Nueva York: Academic Press, 1977), sigue, por lo tanto, en deuda con la economía política marxista. Véase Fred Block, «Karl Polanyi and the Writing of The Great Transformation», Theory and Society 32, n.º 3 (junio de 2003): 275-306, p. 276.
- ↩ Polanyi, The Livelihood of Man, p. 21; Carl Menger, Principles of Economics: First General Part (Glencoe, Illinois: The Free Press, 1950).
- ↩ Polanyi, The Livelihood of Man, pp. 21-25.
- ↩ Polanyi, La subsistencia del hombre, 25; Harry W. Pearson, «Introducción a Polanyi», La subsistencia del hombre.
- ↩ Pearson, «Introducción a La subsistencia del hombre».
- ↩ Pearson, «Introducción a La subsistencia del hombre»; Karl Polanyi, La gran transformación (Boston: Beacon Press, 2001), 45-59.
- ↩ Sowell, Economía básica, 9.
- ↩ Sowell, Economía básica; Baran y Sweezy, El capital monopolista.
- ↩ Baran y Sweezy, El capital monopolista, 9.
- ↩ Baran y Sweezy, El capital monopolista.
- ↩ Sowell, Economía básica, 114.
- ↩ Piero Sraffa, La producción de mercancías mediante mercancías (Cambridge: Cambridge University Press, 1960).
- ↩ Lucy Mair, Un pueblo africano en el siglo XX (Londres: Routledge, 1934), 5; Polanyi, La gran transformación, 301.
- ↩ Mair, Un pueblo africano en el siglo XX; Polanyi, La gran transformación.
- ↩ Polanyi, La gran transformación, 302.
- ↩ Mary H. Kingsley, Estudios sobre África Occidental (Londres: Macmillan, 1899); Polanyi, La gran transformación.
- ↩ Polanyi, La subsistencia del hombre; Pearson, Introducción a La subsistencia del hombre; Sraffa, La producción de mercancías mediante mercancías.
- ↩ Polanyi, La subsistencia del hombre; Pearson, Introducción a La subsistencia del hombre; Sraffa, La producción de mercancías mediante mercancías.
- ↩ Simon Clarke, «La teoría marxista de la sobreacumulación y la crisis», Science & Society 54, n.º 4 (1990-1991), 442-67; Clarke, La teoría de la crisis de Marx.
- ↩ Sowell, Economía básica, 130.
- ↩ Sowell, Economía básica; Clarke, «La teoría marxista de la sobreacumulación y la crisis».
- ↩ Rosa Luxemburg, La acumulación de capital (Nueva York: Monthly Review Press, 1963), 351–52.
- ↩ Luxemburg, La acumulación de capital.
- ↩ Paul M. Sweezy, La teoría del desarrollo capitalista: principios de la economía política marxista (Nueva York: Monthly Review Press, 1942), 202.
- ↩ Clarke, «La teoría marxista de la sobreacumulación y la crisis», 445.
- ↩ Clarke, «La teoría marxista de la sobreacumulación y la crisis».
- ↩ Clarke, «La teoría marxista de la sobreacumulación y la crisis», 454; Harvey, Los límites del capital.
- ↩ Clarke, Marx, el marginalismo y la sociología moderna; Clarke, La teoría de la crisis de Marx.
- ↩ Sowell, Economía básica, 114, 168.
- ↩ Sowell, Economía básica.
- ↩ Karl Marx, El capital, vol. 1 (Londres: Penguin, 1976), capítulo 25; Baran y Sweezy, El capital monopolista.
- ↩ Baran y Sweezy, El capital monopolista, 6.
- ↩ Baran y Sweezy, El capital monopolista; Paul M. Sweezy, «La demanda en condiciones de oligopolio», Journal of Political Economy 47, n.º 4 (1939): 568-573.
- ↩ Baran y Sweezy, El capital monopolista; John Bellamy Foster y Robert W. McChesney, La crisis sin fin: cómo el capital financiero monopolista genera estancamiento y agitación desde EE. UU. hasta China (Nueva York: Monthly Review Press, 2012).
- ↩ Samir Amin, «La nueva estructura imperialista», Monthly Review 71, n.º 3 (julio-agosto de 2019): 2-45; John Bellamy Foster y Robert McChesney, «El capital financiero monopolista y la paradoja de la acumulación», Monthly Review 61, n.º 5 (octubre de 2009): 1-20.
- ↩ Thomas I. Palley, «Financialization: What It Is and Why It Matters», Documento de trabajo n.º 525, Levy Economics Institute, Bard College, Annandale-on-Hudson, Nueva York, 2007; Patalano y Roulet, Structural Developments in Global Financial Intermediation.
- ↩ Giovanni Arrighi, «Soluciones espaciales y de otro tipo del capitalismo histórico», en El largo siglo XX: dinero, poder y los orígenes de nuestra época (Londres: Verso, 2006), 202.
- ↩ Arrighi, «Expansiones financieras desde una perspectiva histórica mundial»; Arrighi, «Soluciones espaciales y de otro tipo».
- ↩ Harvey, Los límites del capital, 95.
- ↩ Harvey, Los límites del capital; Cédric Durand, Capital ficticio (Londres: Verso, 2017).
- ↩ Consejo de Estabilidad Financiera, Informe de seguimiento global.
- ↩ Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Perspectivas económicas de la OCDE, volumen 2024, número 2: Resiliencia en tiempos de incertidumbre (París: OCDE, 2024); Consejo de Estabilidad Financiera, Informe de seguimiento global.
- ↩ Giovanni Arrighi, «La economía social y política de la turbulencia global», New Left Review 20 (marzo-abril de 2003); Fred Magdoff y John Bellamy Foster, «Implosión financiera y estancamiento», Monthly Review 60, n.º 7 (diciembre de 2008): 1-29; Patalano y Roulet, Evolución estructural de la intermediación financiera global.
- ↩ Harry Magdoff y Paul M. Sweezy, «La explosión financiera», Monthly Review 37, n.º 7 (diciembre de 1985): 1-10.
- ↩ Magdoff y Foster, «Implosión financiera y estancamiento».
- ↩ Magdoff y Sweezy, «La explosión financiera»; Magdoff y Foster, «Implosión financiera y estancamiento».
- ↩ Nicholas Crafts, «La inteligencia artificial como tecnología de propósito general: una perspectiva histórica», Oxford Review of Economic Policy 37, n.º 3 (2021): 521-36; Radhika Desai, «DeepSeek trastoca el modelo de negocio Sci-Fin-Fi de Silicon Valley», International Critical Thought (2025): 1-19.
- ↩ Crafts, «La inteligencia artificial como tecnología de propósito general»; Desai, «DeepSeek trastoca el modelo de negocio Sci-Fin-Fi de Silicon Valley».
- ↩ Harvey, Los límites del capital; Desai, «DeepSeek trastoca el modelo de negocio Sci-Fin-Fi de Silicon Valley».
- ↩ Desai, «DeepSeek trastoca el modelo de negocio «Sci-Fin-Fi» de Silicon Valley», 1.
- ↩ Desai, «DeepSeek trastoca el modelo de negocio «Sci-Fin-Fi» de Silicon Valley».
- ↩ Karl Marx, El capital, vol. 3, trad. David Fernbach (Londres: Penguin, 1991), capítulo 29.
- ↩ Marx, El capital, vol. 3; Durand, El capital ficticio.
- ↩ Baran y Sweezy, El capital monopolista; Andrea Coveri, Claudio Cozza y Dario Guarascio, «Las grandes empresas tecnológicas y el complejo digital-militar-industrial de EE. UU.», Intereconomics 60, n.º 2 (2025): 81-87.
- ↩ Sweezy, La teoría del desarrollo capitalista; Foster y McChesney, La crisis sin fin.
- ↩ Desarrollo este argumento con mayor detalle en Elliot Goodell Ugalde, «Más allá del tecnofeudalismo: un análisis del capital monopolista de la inversión en inteligencia artificial», Capital & Class, 12 de mayo de 2026.
- ↩ Sowell, Economía básica; Polanyi, El sustento del hombre.
- ↩ Baran y Sweezy, El capital monopolista; Arrighi, «Soluciones espaciales y de otro tipo»; Clarke, «La teoría marxista de la sobreacumulación y la crisis»; Giovanni Arrighi, «El mercado global», Journal of World-Systems Research 5, n.º 2 (1999).
- ↩ Polanyi, The Livelihood of Man; Sweezy, The Theory of Capitalist Development; Clarke, Marx’s Theory of Crisis.
9. Resumen de la guerra en Irán, 17 de septiembre.
El seguimiento en directo de Middle East Eye.
https://www.middleeasteye.net/live/live-us-and-iran-confirm-peace-accord-signing-set-friday-geneva
En directo: Expertos de la ONU afirman que existen «motivos razonables» para creer que EE. UU. cometió un crimen de guerra en el ataque contra una escuela en Irán
Mientras tanto, Pakistán advierte de que está dispuesto a aplicar el pacto de defensa con Arabia Saudí en medio de los ataques huzíes
Puntos clave
El líder huzí afirma que Arabia Saudí es «el autor injusto de la agresión»
Netanyahu pide que se retire la ciudadanía a quienes «difamen» al ejército israelí
Israel intenta «eliminar» las condiciones de vida de los palestinos en la Cisjordania ocupada: Informe
Actualizaciones en directo
Hace 5 minutos
El ejército israelí advirtió al Gobierno de Benjamin Netanyahu de que las líneas de seguridad en tres frentes no pueden mantenerse «sin añadir miles de millones de shekels al presupuesto», según informó la Radio del Ejército israelí.
Los tres frentes identificados son la Franja de Gaza, Cisjordania ocupada y el Líbano.
El corresponsal de la Radio del Ejército israelí, Doron Kadosh, indicó que se espera que el ejército presente a los dirigentes políticos unas estimaciones que muestran un déficit en el presupuesto de defensa de unos 25 000 millones de shekels (8 300 millones de dólares).
Hace 49 minutos
Un vídeo muestra a un palestino que se desmayó tras ser detenido y permanecer esposado durante horas por las fuerzas israelíes en Masafer Yatta, en la Cisjordania ocupada.
Hace 1 hora
Cuatro legisladores demócratas afirmaron el jueves que habían presentado una resolución para detener el acuerdo nuclear entre EE. UU. y Arabia Saudí.
Los diputados de la Cámara de Representantes de EE. UU. Gregory Meeks, Brad Sherman, John Garamendi y Don Beyer afirmaron que el acuerdo no se ajusta a las normas de no proliferación y presenta riesgos sustanciales.
«Una región ya sumida en el conflicto y la escalada no necesita otra potencia nuclear. Las propias declaraciones de Arabia Saudí dejan claro ese riesgo», afirmaron los legisladores en un comunicado.
Trump remitió el acuerdo propuesto al Congreso en agosto, abriendo un plazo de 90 días para su revisión por parte de los legisladores.
La Administración Trump afirmó que el acuerdo cuenta con las medidas de no proliferación exigidas por la ley.
El portavoz de la ONU advierte de que la situación humanitaria en Yemen se está deteriorando
Hace 2 horas
El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, advirtió el jueves de que la situación humanitaria en Yemen está empeorando a medida que se intensifican las tensiones en la región.
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha verificado 55 víctimas civiles en 19 incidentes ocurridos en las provincias de Taiz, Hodeidah, Marib y Lahj desde principios de mes, y ha añadido que es probable que el número real de víctimas sea mucho mayor, según afirmó Dujarric.
Entre ellas, 16 personas perdieron la vida, incluidos 10 niños, añadió, mientras que las restricciones de acceso, la escasez de fondos y los incidentes de seguridad que afectan a las instalaciones humanitarias están obstaculizando la respuesta internacional.
Hace 2 horas
La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán declaró que un petrolero con bandera de Togo fue atacado mientras intentaba realizar un «paso ilegal» por el estrecho de Ormuz el jueves, según informaron los medios iraníes.
El petrolero se detuvo tras incendiarse, añadió la Armada del CGRI.
Hace 2 horas
El jueves, 152 países votaron a favor de una resolución aprobada por la Asamblea General de la ONU, en la que se rechazaba la decisión de EE. UU. de impedir que la delegación palestina participara en la próxima sesión de la Asamblea General de la ONU en la ciudad de Nueva York.
La resolución instaba a Washington a revocar la decisión, al considerarla una clara violación del Acuerdo de Sede, que obliga legalmente al país anfitrión a facilitar la entrada de delegaciones diplomáticas.
El Departamento de Estado de EE. UU. declaró el jueves que había dado luz verde a los visados para que una delegación iraní principal y personal esencial participaran en la reunión, pero denegó los visados al presidente palestino, Mahmud Abás, y a otros funcionarios palestinos.
La Casa Blanca rechaza el informe de la ONU sobre posibles crímenes de guerra de EE. UU. en Irán
Hace 3 horas
La Casa Blanca ha desestimado un informe de derechos humanos de la ONU que encontraba «motivos razonables» para creer que EE. UU. cometió crímenes de guerra en dos ataques perpetrados en Irán el 28 de febrero, incluido el ataque intencionado contra una escuela de niñas en la ciudad meridional de Minab.
La portavoz estadounidense, Anna Kelly, afirmó que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU «no ha logrado nada en materia de derechos humanos, mientras que lleva décadas vertiendo tonterías sin fundamento», según declaraciones recogidas por *The Washington Post* este jueves.
«La única parte en este conflicto que ha cometido crímenes de guerra es el régimen iraní», añadió Kelly.
Netanyahu afirma que «la misión debe completarse» en Irán, el Líbano y Gaza
Hace 3 horas
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pronunció el jueves un discurso para dar inicio a la campaña electoral de su partido, el Likud, en el que insistió en que él y su partido «son los únicos que pueden garantizar la seguridad de Israel».
«La misión debe completarse; debemos derrocar al régimen iraní y destruir por completo a Hezbolá y Hamás», afirmó.
Netanyahu también acusó a sus oponentes electorales de querer hacer «concesiones territoriales», y señaló la presencia de tropas israelíes en el Líbano, Siria y Gaza como prueba de que «conquistamos territorio en lugar de cederlo», repitiendo su lema de que «ha cambiado el panorama de Oriente Medio» y prometiendo cambiarlo una vez más.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, muestra un buscapersonas que, según se afirma, pertenece a Hezbolá, mientras pronuncia un discurso en Tel Aviv, el 17 de septiembre de 2026 (Jack Guez/AFP)
La UKMTO informa de un incidente de seguridad en el estrecho de Ormuz, frente a las costas de Omán
Hace 4 horas
La Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) comunicó este jueves que había recibido un informe sobre un incidente de seguridad en el estrecho de Ormuz, a 16 millas náuticas al noreste de Khasab, en Omán.
Según informó la UKMTO en una publicación en X, se confirmó que la tripulación se encontraba a salvo y que, en el momento del informe, no se había constatado ningún impacto medioambiental.
La defensa civil de Arabia Saudí alerta de un posible peligro en Abha y Khamis Mushait
Hace 4 horas
La defensa civil de Arabia Saudí emitió alertas advirtiendo de un posible peligro en las zonas de Abha y Khamis Mushait, según informó el jueves la televisión estatal saudí.
Poco después, la televisión estatal informó de que la defensa civil había comunicado que el peligro había pasado en dichas zonas.
El Departamento de Estado de EE. UU. aprueba la venta de 48 aviones de combate F-35 a Arabia Saudí
Hace 4 horas
El Departamento de Estado de EE. UU. ha aprobado una propuesta de venta de 48 aviones de combate F-35 a Arabia Saudí en un paquete cuyo coste estimado asciende a 24 300 millones de dólares.
Arabia Saudí había solicitado la adquisición de 48 aviones F-35, 49 motores Pratt & Whitney F135-PW-100, equipos de comunicaciones, piezas de repuesto y otros artículos de apoyo, según un comunicado.
«Esta propuesta de venta respaldará los objetivos de política exterior y seguridad nacional de Estados Unidos al mejorar la seguridad de un importante aliado no miembro de la OTAN que constituye una fuerza para la estabilidad política y el progreso económico en la región del Golfo», afirmó el Departamento de Estado, añadiendo que la venta de los aviones de combate «no alterará el equilibrio militar en la región».
Hace 5 horas
La misión de Irán ante la ONU ha agradecido a Rusia y a China su oposición a lo que calificó de proyecto de resolución «motivado políticamente» presentado por EE. UU. en el Consejo de Seguridad, con el que se pretendía reimponer sanciones internacionales a Teherán.
«Irán agradece profundamente a Rusia y a China sus posturas coherentes y basadas en principios, así como sus acciones decisivas de hoy», afirmó en una publicación en X el jueves, añadiendo que «han impedido otro cínico intento más por parte de Estados Unidos y sus aliados de abusar del Consejo de Seguridad para sus fines políticos».
Hace 5 horas
Las Naciones Unidas tienen «motivos razonables» para creer que EE. UU. cometió un crimen de guerra con sus ataques contra la escuela primaria de Minab y un centro deportivo en los primeros días de la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán.
El ataque estadounidense contra la escuela de Minab causó la muerte de al menos 150 personas, entre ellas aproximadamente 120 niños. Otro ataque alcanzó un «complejo deportivo y una zona residencial claramente identificables» en la ciudad de Lamerd, al sur de Irán.
«La Misión encontró motivos razonables para creer que Estados Unidos cometió el crimen de guerra de lanzar ataques indiscriminados que provocaron la muerte o lesiones a civiles o daños a bienes de carácter civil», escribió una misión de investigación de la ONU en un informe publicado el jueves.
El informe no constituye una resolución judicial, pero se ha presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.
Los investigadores de la ONU señalaron que la escuela de Minab fue alcanzada por un misil Tomahawk en el marco de los ataques en curso contra una base adyacente del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Los investigadores señalaron que el ataque no se debió a un misil desviado.
Más información: Los investigadores de la ONU encuentran «motivos razonables» para considerar que EE. UU. cometió crímenes de guerra en Irán
Las tumbas de las personas y los niños fallecidos en el ataque estadounidense contra una escuela primaria se ven en Minab, Irán, el 10 de agosto de 2026 (Atta Kenare/AFP)
Hace 5 horas
El ejército israelí ha provocado una «explosión masiva» en la localidad de Aita al-Shaab, en la provincia de Nabatieh, al sur del Líbano, según informó este jueves la Agencia Nacional de Noticias del país.
El número de personas fallecidas desde que Israel intensificó sus ataques contra el Líbano el 2 de marzo ha ascendido a 4.386, con otros 12.407 heridos, según el Ministerio de Salud Pública del Líbano.
https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/63-killed-latest-fighting-between-yemen-government-houthis?topic=War%2520on%2520Iran&
Los enfrentamientos entre los huzíes y las fuerzas gubernamentales yemeníes, así como sus aliados saudíes, han causado la muerte de 63 personas en las últimas 24 horas, informó la AFP este jueves, citando fuentes militares de ambas partes.
Al menos 23 soldados del Gobierno murieron en ataques con misiles y drones perpetrados por los huzíes en dos provincias del suroeste, según declaró un funcionario del Gobierno, mientras que fuentes militares huzíes informaron de que 40 combatientes habían fallecido en ataques aéreos saudíes y en combates terrestres.
Información de la AFP
Trump afirma que está decidiendo si «aniquilar» a Irán
Hace 6 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró este jueves que se encuentra ante una decisión crucial sobre si «aniquilar» o no a sus enemigos iraníes.
«Tengo que tomar una decisión importante. ¿Quiero intervenir y aniquilarlos o no?», declaró Trump a Axios.
«Es una decisión importante. Conmigo podría pasar cualquier cosa», añadió, señalando que Irán ha estado en contacto directo con EE. UU. y que Teherán desea alcanzar un acuerdo.
Hace 6 horas
Las fuerzas iraníes han derribado en los últimos días al menos dos aeronaves no tripuladas estadounidenses del tipo MQ-1, según CBS News, que cita a funcionarios estadounidenses que hablaron con ellos bajo condición de anonimato.
Los funcionarios, que no estaban autorizados a hablar públicamente, no revelaron a CBS en qué parte de la región se derribaron las aeronaves pilotadas a distancia ni qué aeronaves se vieron implicadas.
Hace 7 horas
La escalada de tensiones en Yemen está «llevando a un sistema sanitario ya de por sí frágil al borde del colapso», advirtió este jueves el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/eu-condemns-alleged-houthis-strikes-mecca
Hace 7 horas
La UE expresó este jueves su «plena solidaridad» con Arabia Saudí al tiempo que condenaba los recientes ataques contra el reino perpetrados por los huzíes de Yemen, incluido un intento de ataque contra la ciudad santa del islam, La Meca, cuya autoría han negado los huzíes.
«Instamos a los huzíes a que cesen toda acción militar», declaró el portavoz de Asuntos Exteriores de la UE, Anouar El Anouni, en un comunicado, añadiendo que «los ataques contra civiles e infraestructuras civiles son inaceptables. «
Información de la AFP
Un palestino muerto y varios heridos en un ataque israelí al sur de Jan Yunis
Hace 7 horas
Un palestino murió y varios resultaron heridos este jueves en un ataque israelí al este de la zona de al-Maslakh, al sur de Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, según informó la agencia de noticias Wafa.
Otro palestino también resultó herido por disparos del ejército israelí al norte de la ciudad de Hamad, al noroeste de Khan Yunis, según Wafa, mientras que nuevos bombardeos israelíes alcanzaron las zonas orientales de la ciudad de Gaza.
Las autoridades sanitarias informaron anteriormente de que el número acumulado de fallecidos en Gaza desde el 7 de octubre de 2023 ha ascendido a 73 821, con 174 897 palestinos heridos.
La UKMTO informa de un intento de interceptación de un buque al este de Adén (Yemen)
Hace 8 horas
La Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) comunicó este jueves que había recibido un informe sobre un intento de interceptación de un petrolero a 75 millas náuticas al este de Adén (Yemen).
«Un petrolero que navegaba en dirección oeste ha informado de que una lancha le ha perseguido e intentado interceptar», señaló la UKMTO en una publicación en X, añadiendo que las autoridades están investigando el suceso.
El Reino Unido reafirma su apoyo «inquebrantable» al Líbano
Hace 8 horas
El Reino Unido reafirmó este jueves su pleno apoyo al Líbano en una conversación telefónica entre el ministro de Estado para Oriente Medio y el Norte de África, Stephen Doughty, y el ministro de Asuntos Exteriores del Líbano, Youssef Raji.
Según la Agencia Nacional de Noticias del Líbano, Doughty transmitió «un apoyo inquebrantable y permanente al Líbano» durante la conversación.
Según se informa, Raji pidió a Gran Bretaña «que ejerza presión sobre Israel para que cese sus continuos ataques contra el territorio libanés», en medio de los ataques israelíes casi diarios que se producen en el sur del país a pesar del acuerdo de alto el fuego.
El Gobierno yemení afirma que los huzíes están sufriendo duros golpes
Hace 8 horas
El ejército del Gobierno yemení declaró este jueves que había atacado los suministros y las posiciones militares de los huzíes en Taiz y Mocha, en el suroeste de Yemen.
El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial yemení, Rashad al-Alimi, señaló asimismo que las fuerzas huzíes están sufriendo duros golpes en los frentes de Taiz, Marib, Lahj, al-Jawf, Hajjah, al-Bayda y al-Dhale.
En una reunión con el embajador francés en Yemen, al-Alimi calificó los avances de los huzíes de temporales, según la agencia de noticias yemení Saba, y añadió que «el Estado y sus fuerzas armadas son plenamente capaces de recuperar la iniciativa en la costa occidental».
Esto se produce después de que los huzíes se apoderaran de territorios en la costa yemení del Mar Rojo en un avance relámpago, mientras las fuerzas gubernamentales respaldadas por Arabia Saudí luchaban por recuperar el control del suroeste de Yemen.
Pakistán afirma que ha llegado el momento de aplicar el pacto de defensa de La Meca
Hace 8 horas
El ministro de Defensa de Pakistán ha afirmado que ha llegado el momento de aplicar el acuerdo de defensa de La Meca con Arabia Saudí y Turquía, a medida que se intensifican los ataques huzíes contra el reino.
En declaraciones a Geo News el miércoles, Khawaja Asif afirmó que Pakistán seguía comprometido con la defensa de Arabia Saudí y de las ciudades santas de La Meca y Medina, y añadió que Islamabad tenía el deber de protegerlas incluso sin el acuerdo.
«El Acuerdo de La Meca se aplica a nosotros, y cumpliremos con nuestro deber», afirmó Asif sin dar más detalles sobre las medidas que podría adoptar Pakistán.
Los huzíes han negado que sus ataques tengan como objetivo la ciudad santa.
«Nuestras operaciones se dirigen contra las instalaciones petroleras y las bases militares [saudíes], que se encuentran muy alejadas de los lugares sagrados», declaró el portavoz huzí Yahya Saree.
Más información: Pakistán afirma que ha llegado el momento de aplicar el pacto de defensa de La Meca
El ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Muhammad Asif, asiste a la reunión de ministros de Defensa de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en la provincia de Shandong, al este de China, el 26 de junio de 2025. (Pedro Padro/AFP)
Hace 8 horas
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, condenó el jueves cualquier agresión contra los lugares sagrados islámicos, en particular La Meca, pero señaló que «una mera afirmación» de haber interceptado un dron no basta para acusar a los huzíes de dicho acto.
En una publicación en X, Baghaei hizo hincapié en «la necesidad de evitar la politización de la cuestión de los lugares sagrados islámicos y su seguridad, y de no utilizarla como herramienta para incitar a la discordia y agravar las tensiones regionales».
Asimismo, advirtió de que «nuestra región ha sido testigo de numerosos casos de operaciones de “bandera falsa”» destinadas a desviar la atención de los crímenes de Israel y EE. UU. en la región y a crear «discordia entre los países islámicos», instando a «¡se debe actuar con cautela y vigilancia!»
Muchos países de la región han condenado el intento de ataque con drones contra La Meca, interceptado por Arabia Saudí, y han acusado a los huzíes de tener como objetivo el lugar sagrado, aunque el grupo yemení niega cualquier implicación en el ataque.
El líder huzí afirma que Arabia Saudí es «el agresor injusto»
Hace 9 horas
El líder de Ansar Allah, Abdul Malik al-Houthi, ha afirmado que Riad está «llevando a cabo un asedio» contra el territorio controlado por el grupo huzí con el apoyo de EE. UU., y que sus «políticas agresivas» tienen como objetivo desestabilizar Yemen.
Añadió que Riad es el «autor injusto» del conflicto y señaló que los huzíes están actuando en respuesta a los ataques saudíes contra el Aeropuerto Internacional de Saná, en Yemen.
Además, desestimó como una «fea mentira» las afirmaciones saudíes de que el grupo lanzara un dron hacia la ciudad santa de La Meca.
«Intentan justificar y racionalizar lo que están perpetrando contra nuestro pueblo», afirmó. «Con ello, también pretenden instigar y provocar a otros para recabar apoyos».
Hace 9 horas
Pakistán ha declarado que está dispuesto a aplicar su acuerdo de defensa con Arabia Saudí y Turquía, en medio de los recientes ataques huzíes.
El ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, afirmó en una entrevista con el canal de televisión pakistaní Geo News que el acuerdo de La Meca —un pacto de defensa entre Arabia Saudí, Pakistán y Turquía— «se aplica a nosotros y cumpliremos con nuestro deber».
Afirmó que Islamabad mantiene su compromiso de proteger a Arabia Saudí y sus lugares sagrados.
Asif añadió que no existía «absolutamente ninguna ambigüedad» sobre la aplicación del pacto de defensa, pero no reveló más detalles sobre su estrategia de defensa.
Además, señaló que Pakistán había transmitido a Irán el mensaje de Arabia Saudí en relación con los ataques huzíes, e insistió en que Irán no «abriría otro frente».
Hace 12 horas
Los expertos de la ONU en derechos humanos han confirmado, tras una misión de investigación, que tienen «motivos razonables» para creer que los ataques de EE. UU. contra una escuela y unas instalaciones deportivas iraníes en febrero equivalen a crímenes de guerra.
Uno de los ataques consistió en un ataque de «doble impacto» contra una escuela primaria en la ciudad sureña de Minab el 28 de febrero, en el que murieron 165 personas, en su mayoría alumnos de entre siete y doce años.
MEE informó en su momento de que un segundo ataque acabó con la vida de los supervivientes que se habían refugiado allí.
El ataque contra el pabellón deportivo de la cercana ciudad de Lamerd causó la muerte de al menos 21 personas, entre ellas decenas de adolescentes.
Una investigación del *New York Times* reveló que el ataque se llevó a cabo con un misil balístico de fabricación estadounidense de nuevo desarrollo que no había sido probado en combate.
El panel respaldado por la ONU afirmó que tanto la escuela como el pabellón deportivo eran «claramente identificables», y que habían encontrado «motivos razonables para creer que Estados Unidos cometió el crimen de guerra de lanzar ataques indiscriminados que provocaron la muerte o lesiones a civiles o daños a bienes de carácter civil» .
Periodista palestino detenido por las fuerzas israelíes en Ramala
Hace 13 horas
Las fuerzas israelíes han detenido a un periodista palestino tras irrumpir en su domicilio de Ramala, según informa la agencia de noticias Wafa.
Alaa Hassan Al-Rimawi —quien anteriormente trabajó como corresponsal de Al Jazeera— fue detenido en su domicilio del barrio de Al-Masayef, en Ramala.
Al-Rimawi fue puesto en libertad hace menos de un año tras pasar dos años en prisión.
Netanyahu pide que se retire la ciudadanía a quienes «difamen» al ejército israelí
Hace 15 horas
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha pedido que se retire la ciudadanía a quienes «difamen» al ejército israelí.
Sus comentarios reflejan la indignación del Gobierno israelí por el documental NAZA, en el que aparecían soldados testificando sobre la comisión de crímenes de guerra en Gaza.
Netanyahu afirmó que presentaría dos proyectos de ley ante el Parlamento israelí en un vídeo publicado en las redes sociales.
«El primero revocaría la ciudadanía de cualquiera que difame a los soldados [del ejército israelí], y el segundo les afectaría a ellos al multiplicar por veinte la cuantía de la indemnización por daños y perjuicios a la que pueden ser condenados por difamación», declaró Netanyahu.
https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/palestinians-hospitalised-after-beating-israeli-soldiers-nablus
La agencia de noticias Wafa informó de que los dos hombres —de 60 y 31 años— fueron golpeados mientras se encontraban detenidos e interrogados durante una redada militar en el campo de Al-Ain, al oeste de Nablus.
Hace 15 horas
Al menos una persona ha fallecido en los ataques de la coalición liderada por Arabia Saudí en la ciudad yemení de Avs, en la provincia de Hajjah, según informa la cadena de televisión Al Masirah, controlada por los huzíes.
Según el informe, dos ataques aéreos alcanzaron la zona, causando la muerte de una persona, hiriendo a otra y destruyendo cuatro coches, además de causar daños en una vivienda.
Hace 17 horas
Israel está intentando de forma sistemática «eliminar» las condiciones de vida de los palestinos en la Cisjordania ocupada, según un nuevo informe de una organización de derechos humanos.
B’tselem afirmó que los constantes ataques de colonos y soldados israelíes forman parte de un plan general respaldado por el Gobierno para hacer insoportable la vida de los palestinos.
Según el informe, titulado «El proyecto de eliminación», Israel está «intensificando drásticamente sus ataques contra todos los aspectos de la vida palestina en Cisjordania», incluida «la capacidad de acudir al trabajo, llevar a los niños al colegio o a la universidad, recibir tratamiento médico o servicios municipales, reunirse con familiares y amigos, cultivar la tierra o irse de vacaciones… actividades cotidianas que conforman la vida humana».
El informe señala que la situación en la Cisjordania ocupada no es ni una crisis temporal «ni un conjunto de violaciones aleatorias de los derechos humanos».
En cambio, B’Tselem afirma que se trata de una «fase acelerada y explícita de un proyecto de eliminación en curso que opera en el marco del régimen de apartheid israelí y está impulsado por una lógica colonialista de los colonos basada en el despojo, el desplazamiento y el establecimiento de la soberanía judío-israelí».
Más información: Israel intenta «eliminar» las condiciones de vida de los palestinos en la Cisjordania ocupada, según un informe
El número de víctimas tras el derrumbe de un edificio en la ciudad de Gaza asciende a 66
Hace 17 horas
Al menos 21 personas han fallecido y otras 45 han resultado heridas tras el derrumbe de un edificio en el oeste de la ciudad de Gaza a primera hora del miércoles, según la última actualización de la defensa civil de Gaza.
Hace 18 horas
Buenos días, lectores de Middle East Eye,
Estas son las últimas novedades:
- Se espera que el presidente de EE. UU., Donald Trump, se reúna con los líderes del Golfo al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York este martes para debatir los próximos pasos en la guerra contra Irán, según informa Axios. El informe indica que el debate probablemente se centrará en las ideas de Washington para una estrategia de posguerra.
- El Departamento de Estado de EE. UU. anunció que ampliaría las sanciones que deniegan visados a funcionarios de la Autoridad Palestina y a miembros de la Organización para la Liberación de Palestina, de cara a la próxima Asamblea General de la ONU que se celebrará en Nueva York la semana que viene. Según la AFP, que cita a una fuente familiarizada con el asunto, EE. UU. ya ha denegado al presidente palestino, Mahmud Abás, el visado de entrada para asistir al evento.
- El ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur declaró a los periodistas que no se ha tomado ninguna decisión sobre un posible despliegue militar en el estrecho de Ormuz. «Nuestra postura sigue siendo que aún no se ha tomado ninguna decisión y que estamos analizando todos los factores relevantes», afirmó Cho Hyun antes de partir hacia Washington, donde tiene previsto mantener conversaciones con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, sobre diversos temas, entre ellos cuestiones regionales y globales.
- El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó que Irán se ha puesto en contacto directamente con Washington y desea llegar a un acuerdo. «Quieren llegar a un acuerdo, y ya veremos cómo sale eso», declaró a los periodistas tras aterrizar en Carolina del Norte. El presidente estadounidense también señaló que «esperemos que nos encontremos cerca del final de la guerra».
- El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha elogiado las recientes consultas «exitosas» mantenidas con funcionarios chinos. «Irán valora la asociación estratégica que hemos forjado a lo largo del tiempo», afirmó en una publicación en X. «Las decisiones de hoy determinarán el futuro equilibrio estratégico en la región, con repercusiones incalculables». Araghchi también respaldó los cuatro principios del presidente chino, Xi Jinping, para la paz regional.
Trump afirma que Irán se ha puesto en contacto directamente para «llegar a un acuerdo» con EE. UU.
Hace 18 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado que Irán se ha puesto en contacto directamente con Washington y desea llegar a un acuerdo.
«Quieren llegar a un acuerdo, y ya veremos cómo sale», declaró a los periodistas tras aterrizar en Carolina del Norte.
El presidente estadounidense también afirmó que «esperemos que nos encontremos cerca del final de la guerra».
La coalición liderada por Arabia Saudí ataca torres de telecomunicaciones en Taiz (Yemen)
Hace 18 horas
Aviones de combate pertenecientes a la coalición liderada por Arabia Saudí han atacado tres torres de telecomunicaciones en la provincia yemení de Taiz, según informó el canal de televisión Al Masirah, controlado por los huzíes.
Los ataques alcanzaron torres en las zonas de al-Dhukra y al-Houban, en el distrito de al-Taiziyah, así como en la zona de al-Rahidah, en el distrito de Khadir.
Hace 18 horas
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán mantuvo dos conversaciones telefónicas por separado con Pakistán y Turquía para analizar la evolución de la situación en la región, según informaron los medios locales.
En una de ellas, Abbas Araghchi habló con el jefe del ejército pakistaní, Asim Munir, mientras se encontraba en Pekín. Ambos debatieron y se consultaron sobre los últimos acontecimientos regionales y cuestiones de interés mutuo.
Araghchi también mantuvo una conversación telefónica con su homólogo turco, Hakan Fidan, sobre las últimas novedades y cuestiones regionales.
Hace 18 horas
El rapero estadounidense Macklemore ha afirmado que donará la totalidad del millón de dólares que ganó en la gira «Loop Tour» de Ed Sheeran a seis organizaciones que apoyan a los palestinos.
«Quiero poner el foco en los padres que llevan a sus hijos a hospitales que carecen de los recursos básicos para tratarlos, y en los médicos, paramédicos, periodistas y trabajadores humanitarios que siguen acudiendo allí», escribió en un comunicado publicado en Instagram.
«Extender un cheque es una de las formas de solidaridad menos costosas de las que dispongo. Lo hago porque puedo y porque estas organizaciones están llevando a cabo la labor mientras gran parte del mundo se limita a debatirla».
Añadió que «seguirá apoyando al pueblo palestino en su lucha por la liberación».
El 4 de septiembre, durante su actuación inaugural, Macklemore reclamó una «Palestina libre» en un discurso de dos minutos antes de interpretar su himno a favor de Palestina «Hind’s Hall», que lleva el nombre de Hind Rajab, una niña de cinco años que fue abatida a tiros por las fuerzas israelíes en Gaza en 2024. Su discurso suscitó tanto elogios como críticas en todo el espectro político.
El grupo proisraelí Israeli American Council (IAC) lanzó una petición para presionar a Sheeran a fin de que prescindiera de Macklemore como telonero en futuras fechas de la gira tras el discurso.
En un comunicado detallado emitido el lunes, el rapero estadounidense anunció que «Ed Sheeran y su equipo» lo habían excluido de la gira después de que el multimillonario Robert Kraft movilizara a otros propietarios de estadios para amenazar a Sheeran con impedirle el uso de sus instalaciones si no lo descartaba.
Araghchi, de Irán, elogia las «exitosas» consultas con funcionarios chinos
Hace 18 horas
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha elogiado las recientes consultas «exitosas» con funcionarios chinos.
«Irán valora la asociación estratégica que hemos construido a lo largo del tiempo», afirmó en una publicación en X. «Las decisiones de hoy determinarán el futuro equilibrio estratégico en la región, con repercusiones incalculables».
Araghchi también respaldó los cuatro principios del presidente chino, Xi Jinping, para la paz regional.
La propuesta de Xi ha esbozado una serie de principios, entre los que se incluyen la coexistencia pacífica entre países vecinos, el respeto a la soberanía nacional y la integridad territorial, la adhesión al derecho internacional y un equilibrio entre la seguridad y el desarrollo económico.
Hace 19 horas
Durante meses, Arabia Saudí pareció bastante al margen de la guerra contra Irán, incluso cuando esta envolvía a vecinos más pequeños.
De hecho, Saudi Aramco, la empresa petrolera del reino, obtuvo beneficios récord este verano gracias a su oleoducto Este-Oeste, que permitía que las exportaciones de crudo eludieran el estrecho de Ormuz.
Ahora, el oleoducto Este-Oeste está fuera de servicio debido a un ataque con drones perpetrado por milicias huzíes alineadas con Irán en Irak. Los misiles y drones huzíes están alcanzando ciudades saudíes. Incluso se derribó un dron huzí sobre La Meca, la ciudad más sagrada del islam, cuya custodia constituye un argumento de legitimidad para la Casa de Saud. Los huzíes han negado haber tenido como objetivo La Meca.
https://www.middleeasteye.net/news/few-cards-play-allies-absent-saudi-arabia-has-few-options-fight-houthis
«Nuestra postura sigue siendo que aún no se ha tomado ninguna decisión, y estamos analizando todos los factores relevantes», afirmó Cho Hyun antes de partir hacia Washington, donde tiene previsto mantener conversaciones con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, sobre diversos temas, entre ellos cuestiones regionales y globales.
«Al hacerlo, daremos prioridad a la cooperación internacional, al tiempo que prestaremos especial atención a la seguridad de nuestra población y a la libertad de navegación por el estrecho de Ormuz».
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha presionado a Corea del Sur para que apoye a Washington en su guerra contra Irán. Por su parte, Teherán ha advertido a Seúl de «graves consecuencias» si participara.
¿Se separarán los Emiratos Árabes Unidos del resto del CCG?
Hace 19 horas
¿Cómo están reaccionando los distintos países del Golfo ante la guerra con Irán? ¿Aislarán a Irán o se distanciarán de EE. UU.?
Podría ser una combinación de ambas cosas, afirma Mehreen Khan, editora de Economía de The Times.
Se han registrado ataques israelíes en todo el sur del Líbano
Hace 19 horas
Se ha informado de una serie de ataques israelíes en todo el sur del Líbano durante la noche y a primera hora del jueves.
En las localidades de al-Qantara y al-Mansouri, al sur de Tiro, aviones israelíes lanzaron ataques. Mientras tanto, se han registrado grandes explosiones cerca de Bani Haiyyan y en Kfar Tebnit.
Las fuerzas israelíes también provocaron potentes explosiones y lanzaron ataques aéreos en la localidad de Mansouri, lo que provocó ondas de choque en las aldeas vecinas.
Se han registrado más explosiones y bombardeos en Wadi Mazlam, Zawtar al-Sharqiyah y Wadi al-Hujair.
El tráfico en el estrecho de Ormuz se reduce a tres buques este miércoles
Hace 19 horas
El tráfico de buques de mercancías que transitan por el estrecho de Ormuz se redujo a tan solo tres buques el miércoles, frente a los 12 del día anterior y muy por debajo de la media de los últimos 10 días, que ronda los 17, según datos preliminares de seguimiento de buques de Kpler.
Las cifras no incluyen a los buques que pudieran haber apagado sus transpondedores mientras transitaban por la vía navegable, ya que serían más difíciles de detectar.
Hace 19 horas
Se espera que el presidente de EE. UU., Donald Trump, se reúna con los líderes del Golfo al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York el martes para debatir los próximos pasos en la guerra contra Irán, según informa Axios.
El informe indica que el debate probablemente se centrará en las ideas de Washington para una estrategia de posguerra.
Hace 19 horas
El Departamento de Estado de EE. UU. ha anunciado que ampliará las sanciones que deniegan visados a funcionarios de la Autoridad Palestina y a miembros de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) de cara a la próxima Asamblea General de la ONU.
Según la AFP, que cita a una fuente familiarizada con el asunto, EE. UU. ya ha denegado al presidente palestino, Mahmud Abás, un visado de entrada para asistir a la Asamblea General de la ONU en Nueva York la próxima semana.

A mí lo que me sorprende es que Salvador López Arnal diga que le resulta curioso que el Salto Diario publique un artículo de rojipardismo.
A día de hoy, el no control (no método) de las fronteras se ha convertido en anti-marxista. Sin duda.
Marx insiste en un método, en la necesidad de una metodología, ante las utopías idealistas anteriores.
Se vuelve a caer en la utopía idealista al permitir que millones de inmigrantes entren por las fronteras, sin ningún plan a nivel de Estado. Cosa inimaginable en los antiguos países comunistas.
Los utópicos idealistas actuales y sus pócimas magicas aplicables a los inmigrantes recién llegados, antimarxistas, no han conseguido otra cosa que quebrar el Estado.
De paso han favorecido al amo, al capitalismo, que requiere de mano de obra barata a la que explotar.
Ese capitalismo y su democracia liberal que los cobija a todos, desde Izquierda Unida a Vox. Desde el rey a Puigdemont.
Salud,
No he escrito que resulta curioso que El Salto publique un artículo de rojipardismo. El comentario lo ha escrito Carlos Valmaseda.
Por lo demás, yo no creo que el artículo pueda ser tildado de «rojipardismo».
Y, desde luego, más allá de acuerdos y desacuerdos con aristas de su política, yo no pondría nunca en el mismo saco a Izquierda Unida y a Vox, el Rey y Puigdemont.
Soy Carlos Valmaseda. Una breve puntualización, aunque veo que Salvador ya ha respondido: la presentación de todos los artículos, más o menos afortunada, es siempre mía.