MISCELÁNEA 22/9/2026

DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.

ÍNDICE
1. La revolución yemení y el reino de los Saud.
2. Xi Jinping en EEUU.
3. La recolonización de Hungría.
4. La oligarquía solo puede conducirnos a la guerra.
5. El futuro del dólar como moneda de reserva.
6. El control de la narración.
7. Craig Murray en Rusia.
8. Engels y Zetkin sobre la guerra mundial.
9. Resumen de la guerra en Irán, 21 de septiembre.

1. La revolución yemení y el reino de los Saud.

Me ha parecido muy explicativa la intervención de Crooke en un podcast de Daniel Davies hace unas semanas. No he encontrado la transcripción total, pero este fragmento en un tuit me parece importante por sí solo.

https://x.com/apocalypseos/status/2101548088741839337

«Lo que ha ocurrido en Yemen no es simplemente una especie de represalia contra Arabia Saudí ni tiene que ver con un bloqueo concreto. Es una revolución. Creo que debe entenderse como una revolución. Se ha planificado durante al menos siete años, más bien nueve. Han estado trabajando en ello. Ha sido cuidadosamente ideada por Ansar Allah, a quienes en Occidente siempre se menosprecia por ser miembros de tribus que van descalzos y cosas por el estilo, pero ha estado bien planificada.

Por lo tanto, si Arabia Saudí opta por ceder ante Ansar Allah, tendrá que devolver las tres provincias que se apropió en la década de 1930. En 1934, les arrebataron tres provincias a los yemeníes. Y los huzíes tienen fuertes vínculos tribales con esas provincias, que ahora se da por sentado que forman parte de Arabia Saudí, pero las reclamarán de vuelta. Exigirán el fin del bloqueo y también los pagos que se les adeudaban por determinadas transacciones. Además, exigirán la retirada de las fuerzas de los Emiratos Árabes Unidos y de Arabia Saudí del sur. De hecho, ya están siendo derrotadas de todos modos. Han sido literalmente expulsadas porque son mercenarios. No son fuerzas saudíes; son fuerzas mercenarias. Y todas las fuerzas mercenarias han estado huyendo a medida que los huzíes han utilizado misiles balísticos contra ellas. Y se puede ver que acaban de huir de la zona. Hay una ligera interacción: de hecho, los mercenarios de los Emiratos Árabes Unidos no están dejando pasar a los mercenarios saudíes por el momento hasta que les paguen. Pero, en fin, ambos son mercenarios, y los huzíes lanzarán unos cuantos misiles balísticos sobre ellos solo para que se decidan más rápidamente.

Entonces, ¿por qué digo que es una revolución? Porque, en realidad, todo se reduce a lo siguiente: ¿qué es Arabia Saudí? Arabia Saudí ha estado imponiendo su voluntad a Yemen durante todos estos años, desde la fundación del propio país, intentando cambiar su estilo de islam, que es un islam esotérico, ya sea de tipo ismaelita o zaidí, pero se trata de un islam esotérico. No estoy hablando de sectarismo. Me refiero simplemente a que la naturaleza del islam en Yemen es mucho más esotérica. Se trata de una visión mucho más introspectiva, en lugar de la idea puritana extremista y literal del islam wahabí de Najd que Abdulaziz e Ibn Saud utilizaron como arma en la década de 1930. Eran una especie de milicia puritana que sembró el caos por todo Oriente Medio. Atacaron La Meca; atacaron Karbala; mataron a miles —a decenas de miles en Karbala—. Y, finalmente, Abdulaziz se vio obligado a intentar contenerlos y poner fin a todo aquello porque, en primer lugar, era el comienzo de la bonanza del petróleo —la bonanza del combustible— que se estaba produciendo en Arabia Saudí, y quería convencer a los británicos y a los estadounidenses de que podía convertirse en un Estado. Pero ese movimiento nunca desapareció por completo. Simplemente se dejó en suspenso.

Pero este era el tipo de incompatibilidad, la contradicción que se da en Arabia Saudí. Afirma representar a todo el islam suní. Pero, en realidad, se basa en el pilar muy estrecho de ese componente puritano extremadamente violento —el islam del desierto— que consideraba cualquier cambio respecto a su tradición como bid‘a, como herejía por innovación. Y que cualquiera que no suscribiera su visión del islam merecía la muerte. Este fue el progenitor del ISIS, para que quede claro. ¿Cuál es la diferencia entre este wahabismo del desierto y el Estado Islámico? Ninguna. Eran lo mismo. Solo se trataba de una formulación diferente de ambos.

Así pues, lo que ocurrió fue que, al final, tuvo que enfrentarse a ellos porque amenazaban todo el proyecto de construir un poder saudí que resultara aceptable para Gran Bretaña, Estados Unidos y el resto del mundo. Por eso, los británicos los acribillaron a ametralladora por él. Y mataron a la mayoría de ellos. Pero la cuestión es que nunca representaron a las principales tribus de Arabia Saudí, que también fueron atacadas y aniquiladas. Y luego Ibn Saud se casó con todas sus esposas: se casó con una mujer de cada tribu a la que había derrotado. Así que acabó teniendo 22 esposas. Porque pensó que esa era una forma de evitar que volvieran a atacarle. Pero siguen ahí. Y siguen resentidos por esa especie de fórmula de «una sola familia» que rige Arabia Saudí, porque eso es lo que es.

Existían antiguas tradiciones según las cuales las riquezas debían repartirse de alguna forma justa entre las tribus, y sus territorios y privilegios debían respetarse. Algunas de las tribus, como los Shammar, cuentan con más de un millón de miembros. No se trata simplemente de pequeñas milicias. Son tribus enormes. Se extienden más allá de las fronteras de Arabia Saudí. Toda la financiación, todo el dinero, toda la esencia del proyecto del reino de los Saud se concentró en una sola familia. Y, por eso, el resentimiento al respecto persiste.

Así pues, la idea de que Arabia Saudí es una especie de Estado político moderno y fuerte es, hasta cierto punto, un mito. Sí, tenía dinero. Hoy en día ya no lo tiene. Pero, además, o bien hace concesiones a los huzíes y se arriesga a que la revolución cobre más fuerza, crezca y se extienda a Irak y a otras zonas —lo cual está ocurriendo—, o bien… En estos momentos se percibe claramente en el ambiente un aire de revolución en Oriente Medio. Porque un pequeño grupo de personas acaba de tomar el control y ha puesto de manifiesto la vacuidad del poder saudí, al igual que Irán ha puesto de manifiesto la vacuidad del poder estadounidense durante este periodo. Y, por supuesto, esto está animando a la gente. Y no se olvide de Irak. Ya hemos visto lo de Irán; ahora le ha tocado el turno a Yemen. Y recuerde que, cuando el último líder supremo fue asesinado por Israel, en el funeral que se celebró a continuación en Irak, se congregaron millones de personas en Karbala, incluso en Nayaf, que es más conservadora. Se congregaron millones de personas. En todo Irán, la gente caminó millas para presentar sus respetos.

Así pues, estamos jugando con fuego revolucionario. Lo destaco porque todo tiende a verse desde la perspectiva occidental, según la cual todo gira en torno a las relaciones de Arabia Saudí y del Golfo con Estados Unidos, y todo se reduce al petróleo, y a si vamos a tener que pagar tanto por el diesel. Pero, en realidad, lo que está ocurriendo es que se está produciendo un gran retroceso. Toda la región se encuentra, en cierto modo, a punto de volver al antiguo paradigma de poder que existía hasta la caída del Sha, en el que las grandes potencias civilizatorias han sido históricamente siempre Mesopotamia y Persia/Irán, llámese como se llame. Pero se trataba de potencias reales en el sentido auténtico del término. Me refiero a potencias funcionales y operativas, con grandes poblaciones y riquezas, que fueron las verdaderas potencias de la región hasta que, en primer lugar, el documento «Clean Break», redactado por Richard Perle y David Wurmser en 1996, recomendó esta inversión. «Vamos a cambiar toda la estructura de poder, y los nuevos pilares del dominio energético y el poder estadounidenses serán Arabia Saudí y los Estados del Golfo, y todos los aliados de Irán serán eliminados; además, esta nueva estructura de poder serviría también de base para la normalización con Israel, es decir, los inicios de los Acuerdos de Abraham».

Y luego, en 2006, tras la guerra de Israel contra Hezbolá en el Líbano, Dick Cheney se quejaba amargamente de que se suponía que la guerra debía debilitar a Irán y, en cambio, lo había fortalecido. Estaba hablando con el príncipe Bandar, que por entonces era el jefe de los servicios de inteligencia, y conocemos los detalles exactos de esta reunión precisamente porque John Hannah, que era el ayudante de Cheney, lo escribió e incluso lo publicó. Y lo que dijo Bandar fue: «Mire, el rey cree que el punto débil de Irán es Siria. Siria es el conducto, sus rutas de emergencia. Si eliminamos a Siria, Irán quedará debilitado, si no aniquilado». Y Cheney, en ese momento, dijo: «Bueno, un momento. Un momento. ¿Cómo van a eliminar a Siria?». Y Bandar le respondió con una sola palabra: «Islamismo, islamismo extremo». Y ahí fue donde volvieron a entrar en escena los wahabíes. Y lo que Cheney estaba haciendo era legitimar el uso de esta corriente extrema del islam najdi, el wahabismo, que luego se transformó en los diversos componentes del ISIS, el Frente Al-Nusra y todo lo demás, como herramienta sectaria para debilitar a Irán y completar el cambio de poder por el que ahora los Estados suníes del Golfo eran el pilar del poder y el pilar de la influencia israelí en la región, mientras que Irán quedaba marginado.

Y por eso es tan importante todo esto, porque lo que estamos viendo con Irán y ahora con los huzíes —y es posible que veamos más elementos de este fenómeno— es un giro completo de vuelta al antiguo sistema. Irán tiene poder y los huzíes tienen poder».

La City y Washington construyeron una guarnición sobre una milicia del desierto y la denominaron «pilar del orden». Ansar Allah está tratando esa construcción como lo que era: colonial. La salida es el desarrollo y un acuerdo que el dólar no pueda anular. Más guarniciones no restablecerán la situación de 1934.

Por si lo queréis ver entero, este es el vídeo del programa: https://www.youtube.com/watch?v=YNtNYetk4Kg

VOLVER AL INDICE

2. Xi Jinping en EEUU.

El presidente chino va a iniciar una visita a EEUU que puede ser de importancia. Prashad la analiza.

https://breakthroughnews.org/2026/09/21/collaboration-not-confrontation-xi-jinpings-visit-to-the-united-states/

Colaboración, no confrontación: la visita de Xi Jinping a Estados Unidos

Vijay Prashad escribe sobre el próximo viaje del presidente chino Xi Jinping a Estados Unidos y lo que supone para el futuro de las relaciones entre ambos países.

Vijay Prashad

21 de septiembre de 2026

El presidente Xi Jinping tiene previsto visitar Estados Unidos del 23 al 25 de septiembre. Su visita debe entenderse como algo más que un encuentro entre dos jefes de Estado; debe considerarse como un encuentro entre dos futuros posibles.

En un futuro, Estados Unidos impone una espiral de confrontación contra China. Las disputas comerciales se endurecen hasta convertirse en una guerra económica; a continuación, la guerra económica se intensifica hasta dar lugar a bloqueos tecnológicos; los bloqueos tecnológicos provocan un cerco militar; y, finalmente, el cerco militar genera incidentes, y los incidentes conllevan el peligro de desembocar en una guerra inimaginable.

En el otro futuro, ambos países aceptan que ninguno puede destruir al otro sin destruir a gran parte de la humanidad. Reconocen que la coexistencia no es un acto de caridad y que la colaboración no es una concesión. Ambas son necesidades.

Ese es el significado de la decisión del presidente Xi de viajar a Estados Unidos. El Ministerio de Asuntos Exteriores de China ha descrito la diplomacia de jefes de Estado como algo que desempeña un papel «insustituible» a la hora de orientar las relaciones entre ambos países. La visita se produce tras el viaje del presidente Donald Trump a China en mayo y las continuas negociaciones sobre aranceles, comercio e inversión. Hay indicios de que el presidente Xi viajará acompañado de una importante delegación de líderes empresariales chinos. Estos hechos sugieren que Pekín desea alejar la relación de la crisis permanente y orientarla hacia un compromiso práctico.

Pero la diplomacia entre China y Estados Unidos no puede limitarse a ser una simple sesión fotográfica. Tampoco debe entenderse como una negociación en la que una de las partes deba ceder ante la otra. Debe basarse en un reconocimiento sobrio de la realidad. O, para ser precisos, de cuatro realidades.

La primera realidad es que China no puede ser contenida. China no es un país de poca importancia cuyo desarrollo pueda sofocarse mediante sanciones. Cuenta con una población de más de 1 400 millones de personas, un vasto sistema industrial, una comunidad científica cada vez más sofisticada y profundas relaciones comerciales en toda Asia, África, América Latina y Europa. Independientemente de lo que se piense de China, resulta absurdo imaginar que pueda simplemente excluirse de la economía mundial. El intento de contener a China ya ha dado lugar a un extraordinario catálogo de restricciones: aranceles, controles sobre los semiconductores, prohibiciones de inversión, sanciones a empresas chinas, patrullas navales a lo largo de la costa china y la creación de nuevos acuerdos militares desde el Pacífico hasta el Océano Índico. Cada una de estas medidas se presenta como defensiva. Sin embargo, en su conjunto, forman una arquitectura de confrontación. En Washington existe la peligrosa ilusión de que la presión obligará a China a abandonar su desarrollo. Ningún Gobierno chino podría aceptar tal exigencia. Tras un siglo de humillaciones (desde las Guerras del Opio hasta la invasión japonesa), la restauración de la soberanía nacional y la mejora del nivel de vida no son cuestiones negociables para el pueblo chino. Estados Unidos puede ralentizar ciertos aspectos del desarrollo de China, pero no puede persuadir a este país para que vuelva a la pobreza.

La segunda realidad es que la separación económica no es ni sencilla ni indolora. Estados Unidos y China siguen estando profundamente interconectados a través del comercio, la inversión, las cadenas de suministro, el conocimiento científico y los mercados de consumo. Los agricultores estadounidenses dependen de los compradores chinos. Las empresas estadounidenses dependen de la industria manufacturera china y de los consumidores chinos. China, por su parte, se beneficia del acceso a la tecnología, los productos agrícolas y el capital estadounidenses. Los negociadores están debatiendo ahora reducciones arancelarias recíprocas y nuevos mecanismos para el comercio y la inversión. Se trata de medidas modestas, pero reconocen una verdad importante: la guerra económica perjudica a ambos países. Los aranceles se anuncian con discursos nacionalistas, pero sus costes se reflejan silenciosamente en las facturas de la compra, los cierres de fábricas, las cadenas de suministro interrumpidas y la pérdida de empleo. Los trabajadores de Estados Unidos no se benefician cuando China se ve debilitada. Sus dificultades tienen su origen principalmente en las decisiones tomadas por su propia clase dirigente: décadas de desindustrialización, el poder de las finanzas, los ataques a los sindicatos, la privatización de los servicios públicos y la negativa a realizar una inversión social seria. China no cerró las fábricas del Medio Oeste de EE. UU. Fueron las empresas estadounidenses las que las cerraron en busca de mayores beneficios. La respuesta a la desigualdad en cualquiera de los dos países no es el nacionalismo económico por parte de Estados Unidos.

La tercera realidad es que la humanidad se enfrenta a problemas que ninguno de los dos países puede resolver por sí solo. La catástrofe climática no tiene pasaporte. El carbono emitido en un país calienta la atmósfera en todas partes. Estados Unidos posee inmensos recursos científicos y financieros, mientras que China ha desarrollado una enorme capacidad productiva en paneles solares, baterías, vehículos eléctricos, transporte público e infraestructuras de energías renovables. La colaboración entre ellos podría acelerar una transición energética a escala mundial. La confrontación los retrasará precisamente cuando ese retraso se ha vuelto intolerable. Lo mismo ocurre con la salud pública. La pandemia de la COVID-19 nos ha mostrado el coste humano del secretismo, la competencia y el nacionalismo vacunal. La inteligencia artificial constituye otro ámbito urgente de cooperación. Estas tecnologías no pueden ser reguladas adecuadamente por doctrinas militares rivales ni por empresas privadas que persiguen el máximo beneficio. Ambos países deben desarrollar salvaguardias comunes contra las armas autónomas, los ciberataques desestabilizadores, la vigilancia masiva y el uso de la inteligencia artificial para agravar la desigualdad social.

Por último, la cuarta realidad es la cuestión de la guerra. China y Estados Unidos son potencias con armas nucleares. Cualquier conflicto militar directo entre ellos tendría consecuencias incalculables. Por ello, Taiwán no debe convertirse en el detonante de un enfrentamiento catastrófico. El marco de «una sola China» y los acuerdos diplomáticos existentes no deben verse socavados por provocaciones, ventas de armas o gestos destinados al teatro político interno.

La paz exige moderación por ambas partes, pero la moderación no puede significar que Estados Unidos rodee a China con bases militares y buques de guerra y, a continuación, exija que solo China mantenga la calma. La seguridad no puede lograrse mediante la inseguridad permanente de otro país. Por supuesto, habrá desacuerdos. La colaboración no exige estar de acuerdo en todas las cuestiones políticas. Tampoco la coexistencia exige guardar silencio sobre las diferencias. Pero los desacuerdos deben resolverse mediante la diplomacia, el derecho internacional y las instituciones de las Naciones Unidas, no mediante sanciones, amenazas y maniobras militares.

Los países del Sur Global tienen un interés especial en el éxito de esta visita. No desean que se les obligue a elegir entre China y Estados Unidos. No desean que sus puertos, minerales, sistemas de telecomunicaciones e instituciones políticas se conviertan en campos de batalla de una nueva guerra fría. Quieren acceso a la financiación, la tecnología, la medicina y los mercados sin subordinación política. Quieren desarrollo, no ser reclutados para bandos militares rivales. Por lo tanto, la visita de Xi Jinping conlleva una responsabilidad que va mucho más allá de Washington y Pekín. El mundo no necesita un acuerdo que se limite a dividir los mercados entre las empresas chinas y estadounidenses. Necesita un compromiso para reducir el peligro de guerra, desmantelar las medidas coercitivas unilaterales, restablecer las relaciones económicas normales, cooperar en materia de clima y salud pública, y reforzar los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

La importancia de la visita no radica en la ceremonia, sino en la posibilidad. Ofrece a ambos países la oportunidad de alejarse del precipicio. Estados Unidos debe abandonar la fantasía de que puede preservar su primacía impidiendo el desarrollo de China. China, por su parte, ha afirmado en repetidas ocasiones que no pretende sustituir a Estados Unidos como potencia hegemónica. Ese principio debe convertirse en la base de una relación duradera: sin contención, sin dominación, sin guerra.

Existe una vieja costumbre entre los Estados poderosos de considerar el compromiso como una debilidad. En la era nuclear, ocurre todo lo contrario. No hace falta valor para ordenar que otro buque de guerra se adentre en aguas en disputa. Se necesita valor político para reconocer que el adversario también tiene intereses legítimos, que la coexistencia requiere reciprocidad y que la supervivencia de la humanidad es más importante que la vanidad de la supremacía.

Por lo tanto, esta visita debería transmitir un mensaje sencillo desde Washington al mundo: la colaboración no es rendición, la diplomacia no es debilidad y la paz no es una abstracción.

La confrontación no ofrece futuro a ninguno de los dos países.

La colaboración ofrece al mundo una oportunidad.

VOLVER AL INDICE

3. La recolonización de Hungría.

Fazi, que creo que trabaja o trabajaba en un think tank húngaro orbanista, si no recuerdo mal, cree que lo que se ha dirimido en las últimas elecciones es la pérdida de soberanía del país.

https://www.thomasfazi.com/p/a-colony-in-the-making-the-foreign

Una colonia en ciernes: la toma de control extranjera de Hungría

El nuevo Gobierno de Péter Magyar ha establecido dos prioridades: abrir el mercado energético al capital extranjero y armonizar la política de Hungría respecto a Rusia con la ortodoxia occidental

Thomas Fazi

21 de septiembre de 2026

«Budapest, que permite las empresas conjuntas en la mayoría de los sectores de la economía, incluida la banca, autoriza hasta un 100 % de propiedad extranjera, la repatriación total de los beneficios, la simplificación de los trámites burocráticos y unos tipos impositivos relativamente favorables, incluidas exenciones fiscales en determinados ámbitos». Se trata de una cita extraída de un informe de la CIA de 1989 en el que se elogia el entorno económico y financiero ultraliberal de Polonia y Hungría tras el colapso de los regímenes comunistas.


Agencia Central de Inteligencia, Perspectivas para las exportaciones estadounidenses a Hungría y Polonia, 1 de septiembre de 1989, https://www.cia.gov/readingroom/docs/CIA-RDP90T00103R000400410002-0.pdf
No obstante, sería comprensible que un lector húngaro lo confundiera con un proyecto de ley presentado por el Gobierno recientemente elegido de Péter Magyar, que ha avanzado a toda máquina para volver a situar al país en su lugar dentro del orden neoliberal y globalista.

Si pensara que la cuestión principal en las elecciones de abril en Hungría no fue la lucha entre la derecha y la izquierda, sino si Hungría sería capaz de preservar al menos parte de su política exterior y económica soberana, estaría en lo cierto. Sin embargo, incluso sus críticos se han visto sorprendidos por la rapidez con la que el nuevo Gobierno —con el pleno respaldo de la burocracia de la UE— ha actuado en los últimos meses para abrir la economía húngara al capital extranjero, especialmente en el sector energético, al tiempo que reducía la política exterior del país a una copia exacta del guion atlantista. Para comprender los acontecimientos actuales, hay que recordar que entre los mayores pecados del anterior Gobierno —lejos de ser impecable— se encontraban su oposición a la toma de control de la economía húngara por parte del capital occidental y sus relaciones estables con Rusia. Por lo tanto, no es de extrañar que el nuevo Gobierno haya establecido dos prioridades: abrir el mercado energético al capital extranjero y alinear la política de Hungría hacia Rusia con la ortodoxia occidental.

Resulta aún menos sorprendente si se tiene en cuenta que las tres figuras que ahora controlan la economía, los asuntos exteriores y las finanzas públicas de Hungría han forjado sus carreras en el seno de multinacionales occidentales como Shell, Erste y Cheniere; dos de ellas mantienen profundos vínculos con los intereses energéticos estadounidenses, mientras que Anita Orbán, la nueva ministra de Asuntos Exteriores de Hungría, es una atlantista convencida con profundos lazos, arraigados institucionalmente, con el establishment de seguridad nacional de EE. UU. y el lobby neoconservador. Como escribí ya en junio: «Dado el perfil de estas tres figuras clave, la trayectoria del Gobierno magiar no es difícil de predecir: diversificación energética hacia el GNL estadounidense, apertura financiera hacia las instituciones occidentales y los intereses corporativos, y una política exterior reorientada hacia Bruselas y el establishment atlantista». Por desgracia, los acontecimientos hasta la fecha han demostrado que esa predicción era acertada.

En cuanto al sector energético de Hungría, ni siquiera es necesario leer entre líneas para comprender en qué dirección se encamina el país. Entre los proyectos de ley propuestos por el Gobierno para el otoño, figura una «enmienda… para establecer un programa de incentivos a la inversión centrado en el sector energético…, con el objetivo de aumentar la participación del capital extranjero en el sector energético nacional». Esto se ajusta a las recomendaciones y peticiones de los organismos internacionales occidentales —principalmente la OCDE y, por supuesto, la Comisión Europea—. En su Estudio Económico sobre Hungría, publicado en julio, la OCDE criticó las medidas de bienestar adoptadas por el Gobierno anterior: desgravaciones fiscales, jubilación anticipada para las mujeres, impuestos sectoriales sobre los beneficios, la protección de las tierras agrícolas y —como ya habrá adivinado— las subvenciones a los precios de la energía de las que disfrutan actualmente los hogares. Como era de esperar, todo esto se ajusta a las recomendaciones específicas por país de la Comisión Europea, que, entre otras cosas, lamentan el hecho de que «el elevado número de exenciones fiscales, incentivos fiscales e impuestos sectoriales complica el sistema tributario», y —lo que resulta aún más sorprendente— que «el uso de impuestos sectoriales afecte de manera desproporcionada a las empresas más grandes, a menudo de propiedad extranjera», las cuales —se podría argumentar— son precisamente las que deberían asumir esa carga. La Comisión también condena las «considerables subvenciones a los combustibles fósiles sin un plan de eliminación progresiva antes de 2030» de Hungría y recomienda «garantizar que cualquier medida adoptada para mitigar el impacto de la subida de los precios de la energía sea temporal». Además, la Comisión menciona explícitamente la necesidad de «acelerar el despliegue de las fuentes de energía renovables, en particular la eólica».

Estos dos documentos constituyen la base ideológica de la propuesta que la Comisión presentó en julio, en la que se establecen las reformas e inversiones que Hungría debe llevar a cabo para desbloquear los 10 000 millones de euros de los fondos de NextGenerationEU que Bruselas lleva años reteniendo, oficialmente por motivos relacionados con el Estado de derecho. En la práctica, la propuesta se asemeja más a una lista de la compra que a un programa de reformas, llegando incluso a especificar los bienes y servicios en los que Budapest debe gastar el dinero. Y esto no se limita a los fondos de NextGenerationEU: las imposiciones se extienden también al gasto nacional. El hecho de que un Estado miembro no tenga voz ni voto real sobre cómo gastar unos fondos teóricamente destinados a impulsar su propio crecimiento y competitividad dice mucho sobre cómo funciona la maquinaria de la UE, más aún teniendo en cuenta que una parte significativa del dinero llega en forma de préstamos, no de subvenciones.

Además, uno no puede evitar preguntarse cómo se supone exactamente que muchas de las cosas que la Comisión exige que Hungría adquiera, como autobuses eléctricos y ordenadores portátiles digitales, van a impulsar el crecimiento económico del país. En cualquier caso, entre los numerosos artículos útiles, la lista contiene varios relacionados con la energía —en particular, la adquisición e instalación de aerogeneradores y contadores inteligentes—. Se espera que Hungría instale 6.200 MW de capacidad solar y eólica —pero sin recurrir a fondos estatales ni siquiera a fondos de la UE para las propias centrales— y, basándose en estas directrices, el Gobierno ha anunciado un plan para instalar 4.000 MW de capacidad eólica para 2030, lo que supone un aumento de más de diez veces con respecto a los aproximadamente 330 MW de capacidad eólica instalada que tiene Hungría en la actualidad.

Pero, ¿por qué las instituciones de la UE están tan interesadas en la combinación energética húngara? ¿Y por qué presionar a favor de la energía eólica en un país con vientos bastante moderados? Según el Atlas Eólico Mundial, el 10 % de Hungría con mayor viento registra una media de 6,42 m/s a 100 metros de altura, un recurso modesto para los estándares europeos —y por debajo de los 6,5-7 m/s que durante mucho tiempo se consideraron el umbral para que la energía eólica terrestre fuera comercialmente viable, aunque ese umbral se ha rebajado desde entonces gracias a las turbinas construidas específicamente para vientos débiles—. La energía eólica es, además, una fuente intrínsecamente intermitente e impredecible: la producción depende de condiciones que ningún operador puede controlar y puede reducirse casi a cero en todo un país durante varios días seguidos.

Hungría lleva mucho tiempo siendo objeto de críticas por parte de Bruselas por su «dependencia» de la energía rusa, y de forma implacable desde febrero de 2022, con el argumento de que el Gobierno de Orbán hizo muy poco por diversificarla. La propia versión de aquel Gobierno era que el suministro ruso era barato, fiable y un pilar del crecimiento húngaro. Resulta difícil verificar si realmente era tan ventajoso como afirmaba el Gobierno anterior, ya que el contrato a largo plazo con Moscú es confidencial. Dicho esto, la diversificación es, por supuesto, un objetivo importante, pero para un país sin litoral como Hungría, no resulta tan sencillo como parece. Así lo ha confirmado recientemente incluso el nuevo ministro de Economía, István Kapitány; cuando se le preguntó en una entrevista en qué medida había disminuido la dependencia del país respecto a la energía rusa desde que el Gobierno magiar asumió el poder, respondió: «En estos momentos, Rusia sigue siendo, obviamente, la fuente de la que procede la gran mayoría del gas y el petróleo, y esto resulta económicamente eficiente».

En cualquier caso, en 2025, la diversificación sí aumentó en cuanto a las fuentes de importación. La mayor parte del gas natural sigue llegando desde Rusia a través del gasoducto TurkStream, pasando por Serbia, pero su cuota ha disminuido del 75,65 % al 62,48 %, mientras que el volumen de gas natural procedente de Austria ha aumentado significativamente, representando el 22,21 % de las importaciones húngaras en 2025. Un avance importante es el reciente incremento de las energías renovables, un ámbito en el que el anterior Gobierno obtuvo unos resultados sorprendentemente buenos: según un informe de Deutsche Welle, el 25 % de la producción eléctrica de Hungría procede ahora de la energía solar —superando al gas para convertirse en la segunda mayor fuente de electricidad del país después de la energía nuclear— y convirtiendo a Hungría en líder mundial en la adopción de la energía solar si se mide por el porcentaje de electricidad nacional que obtiene de esta fuente, según el grupo de expertos en energía Ember. Es probable que esto sorprenda a muchos lectores, dado que a Orbán se le acusaba habitualmente de ser un «escéptico climático».

La energía nuclear, por su parte, representa alrededor del 18 % del consumo energético total y más del 40 % de la combinación de la red eléctrica, todo ello procedente de una única central situada en Paks. La central ha sido noticia recientemente: la histórica sequía de este verano alteró el sistema de refrigeración del reactor y solo se evitó por muy poco una parada total. Sin embargo, el Gobierno tomó medidas sorprendentemente tarde: Rumanía voló una roca para desviar agua hacia su reactor nuclear de Cernavodă a principios de agosto, mientras que el Gobierno húngaro no tomó medidas hasta diez días después; además, la presa construida para frenar la corriente resultó profundizar aún más el lecho del río, y la afirmación del primer ministro de que Austria había presentado una queja por su construcción fue posteriormente desmentida por Viena. Algunos comentaristas consideran que todo esto es una táctica para justificar el retraso en la construcción del segundo reactor (Paks II), que llevará a cabo la empresa rusa Rosatom. No está del todo claro qué pretende hacer el Gobierno húngaro con el segundo reactor, ya que han anunciado recientemente que revisarán el proyecto (a pesar de que la construcción comenzó hace meses). Una cosa es segura: el proyecto ha sido constantemente saboteado por la UE; más recientemente, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) anuló la aprobación por parte de la Comisión de las ayudas estatales destinadas al proyecto.

Está claro que aún queda mucho por hacer en materia de diversificación, pero cabe preguntarse si instalar aerogeneradores en un país que solo cuenta con unas pocas regiones con viento considerable es la forma adecuada de abordarlo —y, lo que es más importante, si debería ser Bruselas quien decida al respecto. En cuanto al nuevo Gobierno, parece más que dispuesto a acatar las directrices. Hasta la fecha, ha publicado una primera licitación pública para 702 megenvoltiamperios de nueva capacidad eólica, lo que equivale a unos 700 MW. Esto resulta problemático por numerosas razones. Para empezar, en Hungría no existe producción nacional de aerogeneradores, por lo que las empresas húngaras solo pueden presentar ofertas para la construcción (y ampliación) de aerogeneradores —si es que pueden hacerlo—. Es probable que los propios aerogeneradores tengan que adquirirse a empresas de Europa Occidental o de China, aunque esta última opción parece cada vez menos probable a la luz de la reciente investigación llevada a cabo por la Comisión sobre las subvenciones estatales al gigante eólico chino Goldwind.

La licitación ha suscitado críticas por parte de promotores y analistas en dos frentes. Los promotores deben pagar a los municipios de acogida hasta 50 000 € por megavatio antes de generar un solo kilovatio-hora, abonar pagos adicionales por cada unidad producida y aceptar que las «comunidades energéticas» designadas por el Estado —que, hasta la fecha, son prácticamente inexistentes en Hungría— puedan adquirir hasta una cuarta parte del proyecto; todo ello además del impuesto sobre beneficios extraordinarios ya vigente en Hungría. Un posible licitador declaró a la prensa especializada que las cuentas no cuadran. Pero, aunque las condiciones de la licitación puedan disuadir a algunos inversores, no disuaden a todos por igual. Una subasta que premia a quien pague más por adelantado, años antes de que se conecte una sola turbina, al tiempo que ya no tiene en cuenta las mediciones eólicas y los estudios de emplazamiento con los que los promotores más pequeños pueden competir, se inclina a favor de los grandes actores con gran capacidad financiera —y, en el sector eólico húngaro, pocos de ellos son húngaros.

Peor aún, los emplazamientos parecen haber sido elegidos por la capacidad de red disponible más que por el viento: la mayor adjudicación individual, en Ócsa, se encuentra en una zona densamente poblada junto a una reserva natural. Esto resulta especialmente preocupante porque las turbinas eólicas modernas miden unos 190 metros de altura, lo que, incluyendo la altura de las palas, asciende a aproximadamente 260-270 metros. La oposición pública a los aerogeneradores, que se consideran un elemento que afea el paisaje, ya se está intensificando, por lo que resultaría tranquilizador saber que su instalación servirá, al menos, para algún propósito mínimo.

Paralelamente al cuestionable impulso para ampliar la capacidad de energía eólica, los antiguos contactos del ministro de Energía parecen estar beneficiando al país —o, al menos, a alguien en concreto—. István Kapitány desarrolló su carrera profesional en Shell, donde llegó a ocupar el cargo de vicepresidente ejecutivo global; esa misma empresa ha firmado ahora un importante acuerdo con MOL, la mayor empresa energética de Hungría, para la compra de la unidad BG Cyprus de Shell. Esta última tiene una participación no operadora del 35 % en un bloque marítimo de Chipre, donde se encuentra el yacimiento de gas Afrodita, en el Mediterráneo oriental. Shell —cuyos beneficios se han duplicado con respecto al año pasado hasta alcanzar los 9.84 mil millones de dólares en el segundo trimestre de 2026— justificó la transacción afirmando que se está «centrando en oportunidades que refuerzan su cadena de valor integrada del GNL». Lo que parecen estar diciendo es que vendieron el yacimiento a MOL porque ya no se consideraba una inversión rentable. MOL ha presentado la compra en términos muy elogiosos, a pesar de que el yacimiento no producirá gas hasta 2031 y, aun así, la energía no se importará a Hungría. Por lo tanto, no contribuirá de manera significativa a la diversificación de la cartera energética del país. Shell está vendiendo, en esencia, una participación en un activo a largo plazo y en fase previa al desarrollo, en lugar de uno en producción —algo útil para el balance de Shell en este momento, pero que representa un valor cuestionable para Hungría.

Mientras tanto, el mes pasado, Kapitány anunció —en las redes sociales, que se han convertido en un canal habitual para la comunicación del Gobierno— que, si bien el Gobierno anterior había garantizado el suministro de gas del país, no había fijado el precio más allá de enero de 2027. Como es lógico, culpó de todo ello al anterior Gobierno, a pesar de que él mismo podría haber formalizado acuerdos de cobertura durante los casi cinco meses transcurridos desde las elecciones de abril. En cambio, advirtió de que las empresas y los hogares tendrían que soportar la carga del aumento de los precios de la energía, que se prevé que se disparen en los próximos meses. Muchos creen que el ministro está sentando las bases para la eliminación gradual de una de las medidas más significativas de Orbán: la reducción de las facturas de servicios públicos de los hogares. Esta parece una hipótesis realista, dado que la Comisión, con el respaldo de la OCDE, aboga no solo por una reforma de los precios de la energía, sino también por la simplificación del sistema fiscal húngaro. En lenguaje sencillo, esto significa la eliminación de los impuestos sectoriales impuestos a las empresas, que Orbán utilizó para financiar la reducción de las facturas de servicios públicos de los hogares.

Por el momento, por tanto, el nuevo Gobierno húngaro no ha desmentido ni las expectativas procedentes de la UE ni los temores de los comentaristas críticos: pretende liberar lo antes posible el ordenamiento jurídico húngaro de cualquier normativa que restrinja, aunque sea mínimamente, las actividades de las empresas internacionales en la economía húngara. Incluso aquellas medidas que parecen no tener relación alguna con los intereses extranjeros refuerzan este objetivo. Un ejemplo es la creación de la recién constituida Oficina Nacional para la Recuperación y Protección de Activos, cuyo objetivo declarado es descubrir e investigar los casos de corrupción cometidos en los últimos años. La mayoría de los críticos han destacado acertadamente que este organismo parece haberse creado con el objetivo específico de perseguir al antiguo partido en el poder, pero pasan por alto un aspecto igualmente importante. Es probable que esta autoridad contribuya también a eliminar, de la forma más eficaz posible, a aquellas empresas y empresarios húngaros que alcanzaron prominencia durante los años de Orbán —los denominados «oligarcas»—, de modo que no puedan participar en futuras licitaciones de contratación pública.

Ya se aprecian los primeros indicios de ello; por ejemplo, en una licitación relacionada con la instalación de contadores inteligentes, OPUS TITÁSZ, propiedad de Lőrinc Mészáros —cuyas empresas obtuvieron la mayoría de los contratos públicos bajo el anterior Gobierno—, fue excluida con carácter retroactivo por motivos de transparencia. Queda por ver quién asumirá el trabajo que debía realizar la empresa de Mészáros, pero no es difícil imaginar que las empresas de Europa Occidental acabarán obteniendo una mayor cuota en las licitaciones públicas del país. Se podría objetar, con razón, que el sector empresarial de un país no debería estar dominado por un puñado de empresas nacionales bien conectadas. Pero, ¿realmente saldrán ganando los contribuyentes húngaros de a pie si la alternativa es que las empresas extranjeras se afiancen más en la economía —y se lleven sus beneficios fuera del país? Al fin y al cabo, cuando la CIA señaló la «repatriación íntegra de los beneficios» como uno de los méritos del nuevo orden económico de Hungría en 1989, difícilmente tenía en mente el bienestar de los húngaros.

Sin embargo, en términos más generales, cualquier intento de separar claramente los objetivos económicos y políticos del Gobierno está abocado al fracaso. Al fin y al cabo, se trata de facetas que se refuerzan mutuamente dentro de un único proyecto: volver a situar a Hungría firmemente bajo el control occidental. Visto desde esta perspectiva, el giro autoritario del Gobierno —una reforma constitucional que impide de hecho que Orbán y gran parte de la cúpula de Fidesz se presenten de nuevo a las elecciones, el cese de la emisión de noticias de la cadena pública, el cierre de instituciones alineadas con Fidesz, como el MCC y el Instituto del Danubio— no consiste simplemente en aplastar a un partido rival. Se trata de eliminar cualquier resistencia organizada a la terapia de choque neoliberal del nuevo Gobierno y de afianzar la nueva agenda dictada por la UE y la OTAN para los próximos años.

A lo largo del otoño, quedará claro exactamente qué implica el proyecto de ley propuesto por el Gobierno —cuyo objetivo es aumentar la participación del capital extranjero en el mercado energético húngaro—. Una cosa es segura: en los pocos meses transcurridos desde las elecciones, el nuevo Gobierno no ha perdido tiempo en aplicar los requisitos de la Comisión. Si continúan a este ritmo, la colonización completa de la economía húngara no tardará en producirse.

VOLVER AL INDICE

4. La oligarquía solo puede conducirnos a la guerra.

Reflexión muy amarga de Zhok, quien cree que la guerra directa con Rusia es el único camino que le queda a nuestras élites dirigentes en Europa.

https://www.facebook.com/andrea.zhok.5/posts/pfbid0EDQNkDDTQ9K6qRJ5TAFkRrzyrBbj4KagsxtvDKcqoZxRTWC98dG252AjSpQkJRkFl

Europa es una zona de transformación industrial con escasos recursos energéticos y mineros propios. Sin un abastecimiento externo, está condenada a convertirse en un país del tercer mundo.
Pero este camino suicida es precisamente el que se ha tomado. ¿Por qué?
Hay dos interpretaciones posibles.
La primera es la sumisión total a EE. UU. Un grupo de vendidos en las altas esferas de la UE y el Reino Unido habría consentido las provocaciones en el frente ruso que desembocaron en la guerra, el incendio provocado por Estados Unidos en Oriente Medio y la apropiación bandida de los recursos petroleros de Venezuela, sacrificando al viejo continente.
Los medios de comunicación a sueldo habrían endulzado la píldora entonando la típica cantinela sobre la «defensa de los derechos humanos» para justificar cualquier barbarie.
La segunda es que la guerra en el frente ruso no solo no se toleró, sino que se planificó expresamente, con la perspectiva de asestar un golpe a Rusia, desestabilizar su régimen y devolverla a la época de Yeltsin, como estación de reabastecimiento y tierra de conquista para empresarios sin escrúpulos. Un rápido colapso económico, provocado por las sanciones, habría transformado los ricos yacimientos rusos en recursos perennes e incondicionales.
Pero sea cual sea la interpretación correcta, ambos escenarios conducen al mismo resultado. Cuanto más grave es la situación, cuanto mayor es el endeudamiento, cuanto más estrecho es el callejón sin salida en el que se han metido, tanto más imposible les resulta a los dirigentes europeos dar marcha atrás. Al igual que el jugador empedernido que ya se ha jugado el coche, la casa y un riñón, abandonar el juego significaría simplemente la ruina y, por lo tanto, no le queda más remedio que jugarse también el otro riñón y, con ello, la vida, en una última apuesta a todo o nada. Y la apuesta es la guerra, y su riesgo radica en que esta siga siendo una guerra de desgaste, un poco híbrida, un poco por poder, pero en cualquier caso convencional. En una guerra convencional de baja intensidad y larga duración, la UE y el Reino Unido esperan poder contar con mayores recursos humanos y económicos.
Así pues, ese escenario que parece descabellado, contrario a la intuición y, por lo tanto, aún inverosímil para muchos —el escenario de una guerra directa con Rusia— parece ser ya la única dirección hacia la que las oligarquías de la UE pueden conducirnos.

VOLVER AL INDICE

5. El futuro del dólar como moneda de reserva.

Otra reflexión de Adam Tooze sobre qué puede pasar si el dólar deja de ser la moneda de reserva mundial. Él cree que, en realidad, el periodo en el que lo ha sido es muy corto.

https://adamtooze.substack.com/p/chartbook-475-after-the-dollar-as

Cuaderno de gráficos 475: Tras el dólar como moneda de reserva, el dólar (de beneficio) como «moneda de cartera».

Adam Tooze

21 de septiembre de 2026

«El dólar es la moneda de reserva mundial. Pero esto no puede durar. Entonces, ¿qué vendrá después?»

He perdido la cuenta de cuántas veces me he enfrentado a preguntas formuladas de esta manera. Es una invitación a la «fin-ficción», a imaginar los cambios en el orden financiero mundial que, «sin duda», se derivarán del «declive de Estados Unidos», etc.

Por supuesto que debemos pensar en el futuro y en el declive de Estados Unidos. Pero lo que resulta engañoso de este planteamiento es la suposición de que la función principal del dólar en este momento es la de «moneda de reserva». Eso depende, como su nombre indica, de que los responsables políticos de las principales economías del mundo acumulen reservas. Sin duda, eso era cierto a principios de la década de 2000. Y, dada la magnitud de los desequilibrios globales, los activos netos siguen cambiando de manos a nivel internacional. Sin embargo, han ocurrido muchas cosas en el mundo de las finanzas globales durante la última generación. Y, en comparación con principios de la década de 2000, uno de los cambios más drásticos es que la acumulación de reservas oficiales se ha desacelerado drásticamente. Este cambio, que tuvo lugar a mediados de la década de 2010, queda perfectamente reflejado en los gráficos de Karl Schamotta, cuyo trabajo quiero destacar en esta entrada junto con el de Brad Setser, viejo amigo de Chartbook.


Este magnífico gráfico de Schamotta pone de relieve el peligro de hablar en 2026 de las monedas de reserva mundiales como si aún estuviéramos en la década de los 2000. De hecho, el período comprendido entre principios de la década de los 2000 y mediados de la década de los 2010 fue, tanto en comparación con las décadas anteriores como con la década posterior, extremadamente inusual. Ser una «moneda de reserva», en el sentido de ser la moneda y el emisor de activos en los que los gestores de reservas oficiales de todo el mundo acumulan abiertamente sus billones, no es una estructura histórica que pueda darse por sentada. No es así como funcionó generalmente el dólar después de 1945. No es así como funcionó la libra esterlina en épocas anteriores. Y no hay ninguna razón concreta para esperar que el modelo de la década de 2000 se aplique a alguna otra moneda en un futuro próximo. Ser una moneda de reserva en el sentido de la década de 2000 parece haber sido una configuración históricamente única, condicionada por las respuestas defensivas a la hiperglobalización por parte de los mercados emergentes, los exportadores asiáticos, los Estados petroleros y China.
Como señaló Brad Setser en un comentario sobre el gráfico de Schamotta, existe una estrecha correlación temporal con el aumento de la emisión de bonos del Tesoro de EE. UU. —el activo en el que se invirtió gran parte de la acumulación de reservas sin precedentes—. Desde aproximadamente 2015 ha surgido una nueva configuración en la que la emisión de bonos del Tesoro continúa, incluso aunque la acumulación de reservas se haya estabilizado.

https://x.com/Brad_Setser/status/2099651826098290734

Brad Setser@Brad_Setser

Otra forma de ilustrar este punto es representar gráficamente el total de reservas de divisas mundiales (es decir, las reservas formales) frente a la oferta total de bonos del Tesoro negociables 1/

Karl Schamotta @Karl_Schamotta

Otra perspectiva más sobre la misma idea: la acumulación de reservas mundiales se ha reducido a un goteo en los últimos años, lo que ha relegado el estatus del dólar como «moneda de reserva» a un segundo plano a la hora de determinar los flujos generales de capital: https://t.co/000xtSwCDb

20:09 · 14 de septiembre de 2026 · 13,8 MIL visualizaciones

3 respuestas · 7 compartidos · 32 «Me gusta»

¿Cómo denominar, pues, al dólar en esta nueva configuración de los flujos globales? En publicaciones anteriores sobre las metamorfosis del dólar, y en las páginas del FT, sugerí la noción del «dólar de beneficio». Schamotta propone denominarlo moneda de «cartera» o de «financiación».

https://x.com/Karl_Schamotta/status/2098491567442944083

Karl Schamotta@Karl_Schamotta

No es precisamente una observación nueva, pero dado que los flujos de capital del sector privado extranjero hacia EE. UU. superan con creces a los del sector oficial*, la concepción del dólar como «moneda de reserva» resulta cada vez más inadecuada. Ahora es una moneda de «cartera» o de «financiación», y lo ha sido desde hace tiempo:

15:19 · 11 de septiembre de 2026 · 39,4 MIL visualizaciones

9 respuestas · 28 compartidos · 106 «Me gusta»

Lo fundamental, tal y como muestra Brad Setser en otro excelente gráfico, es que las compras netas de activos estadounidenses por parte de extranjeros se han desplazado de forma decisiva, desde principios de la década de 2020, hacia la financiación de las empresas estadounidenses y no del Gobierno de EE. UU.

https://x.com/Brad_Setser/status/2100357311252357370?s=20

Brad Setser@Brad_Setser

Resulta interesante un gráfico que compara las compras netas de acciones extranjeras por parte de EE. UU. con las entradas de capital en acciones, y las compras de bonos extranjeros por parte de EE. UU. con las entradas en bonos del Tesoro y de agencias: se observa un claro cambio hacia la financiación de las empresas estadounidenses y no del Gobierno de EE. UU. 2/

18:53 · 16 de septiembre de 2026 · 2,29 MIL visualizaciones

3 respuestas · 5 compartidos · 28 «Me gusta»

Así pues, volviendo al punto de partida: la pregunta de qué moneda sucederá al dólar como «moneda de reserva mundial» es engañosa, ya que da por sentado que la configuración de la década de 2000 es la norma. Sin embargo, en realidad, fue una excepción. Hoy en día, el dólar ya no funciona como moneda de «reserva» de la misma forma que lo hacía en el periodo 2000-2015. En la actualidad, los países con superávit, como China, hacen todo lo posible por ocultar su acumulación de activos y desviarlos hacia todo tipo de canales «no oficiales». Acumular reservas como en la década de 2000 sería motivo de vergüenza. La función que desempeña hoy el dólar para la economía mundial consiste principalmente en servir de medio para una compleja ingeniería financiera a escala global y, además, como puerta de acceso a los que siguen siendo los mercados financieros más grandes y lucrativos del mundo. Mientras que en la década de los 2000 China era un actor clave en el mercado de bonos del Tesoro y de agencias —como activos seguros—, hoy en día, gracias a sus controles sobre la cuenta de capital y a la gestión de la balanza de pagos, China se mantiene al margen de los flujos impulsados por el lucro que dominan la acumulación extranjera de activos en dólares. También en este sentido, el sistema del dólar ha cambiado. En comparación con la década de los 2000, se ha vuelto más multipolar y «multilógico». En esta diversidad de roles —como insisten Cembalest, de JP Morgan, y muchos otros—, hay pocas perspectivas de que ningún rival, y mucho menos el yuan, sustituya al dólar a corto plazo.

VOLVER AL INDICE

6. El control de la narración.

Jonathan Cook usa el bizarro ejemplo de cómo la prensa inglesa quiere hacer creer, a toro pasado, que su rey amaba a Diana, para reflexionar sobre el poder de los medios de comunicación en el control del relato.

https://jonathancook.substack.com/p/the-media-can-make-us-believe-anything

Los medios de comunicación pueden hacernos creer lo que quieran, incluso que Carlos amaba a Diana

¿Por qué los multimillonarios acaparan los periódicos? Porque al poseerlo todo —y, sobre todo, los medios de comunicación— pueden moldear nuestras mentes para que creamos que sería una catástrofe que no lo tuvieran todo

Jonathan Cook

21 de septiembre de 2026

La narrativa actual de «el querido rey, conmocionado por la acusación de que dijo algo desagradable hace 30 años» es un ejemplo perfecto de cómo, con un poco de tiempo, los medios de comunicación pueden reinventar la misma realidad que ellos mismos crearon en su día, dando la vuelta sin más a una narrativa anterior que ahora les resulta inconveniente.

Cualquiera que haya vivido los años de la princesa Diana debería recordar que, según los medios de comunicación de aquella época, Carlos era el villano indiscutible: un hombre despiadado que, desde el inicio de su matrimonio, engañó a una esposa joven, hermosa y devota a la que nunca amó.

Carlos quería a su antiguo amor, Camilla, como esposa y futura reina; y, con la prematura muerte de Diana en 1997 a manos de la prensa, mientras su coche era perseguido por un paso subterráneo de París a altas horas de la noche, pronto se salió con la suya.

La nueva afirmación del conde Spencer en un libro publicado esta semana —según la cual Carlos le dijo, poco después de la muerte de Diana, que ella «pronto sería olvidada»— encaja demasiado bien con esa narrativa anterior.

Pero no con la nueva narrativa.

Ahora que Carlos es un «anciano rey bondadoso y un hombre de familia que lucha por recuperarse del cáncer», el tipo de comportamiento que tenía todo el sentido del mundo en la narrativa anterior resulta molesto. Por eso el conde Spencer está recibiendo muchas más críticas de las que habría esperado si hubiera hecho tal afirmación a finales de la década de 1990.

Hace tres décadas, a Carlos se le retrataba como un príncipe de Gales impopular, un hombre que carecía del don de gentes de Diana y un excéntrico obsesionado con cosas irrelevantes como el medio ambiente y la arquitectura. La reina, según se contaba en aquella época, estaba tan poco segura de su capacidad para gobernar con eficacia que no se atrevía a abdicar.

Avancemos rápidamente hasta la actualidad, con la reina Isabel II fallecida y Carlos III como jefe de Estado.

El rey es ahora un sabio estadista que lleva con ligereza la pesada carga de su alto cargo, gestionando las delicadas relaciones de Gran Bretaña con una desquiciada Administración Trump mejor que cualquier político, y haciéndolo todo a pesar de padecer una grave enfermedad. Siempre buen padre, está cumpliendo con sus deberes como rey para brindar a su hijo, Guillermo, la oportunidad de criar y disfrutar de su joven familia antes de que él mismo sea coronado.

Estamos en el mundo permanente de la telenovela. Quién sabe qué partes de todo esto, si es que hay alguna, son ciertas. Pero los giros argumentales tienen un propósito, al igual que en las telenovelas, que es mantenernos entretenidos y distraídos de los problemas reales en los que necesitamos centrarnos desesperadamente.

Y lo más importante: sea cual sea el giro que dé la trama, los medios de comunicación se benefician del drama que todo ello genera.

Pero hay una cuestión más profunda. Los medios de comunicación, mediante una ingeniería argumental sostenida, pueden hacernos creer cualquier cosa: que lo negro es blanco, que lo de arriba es lo de abajo. Pueden, mediante la mera fuerza de un nuevo consenso narrativo, hacernos creer justo lo contrario de lo que se nos animaba a creer unos instantes antes.

Por eso los multimillonarios compran periódicos. Porque pueden, gracias a que lo poseen todo —y, sobre todo, los medios de comunicación—, moldear nuestras mentes para que creamos que es algo bueno que los multimillonarios lo posean todo.

Nos hacen creer que cualquier cambio en ese orden sería catastrófico.

Nos hacen creer que nuestras sociedades están en declive, no porque los multimillonarios hayan desviado toda la riqueza hacia sus cuentas en paraísos fiscales, sino porque pequeñas embarcaciones están «invadiendo» nuestras costas.

Durante décadas, nos hicieron creer que el planeta estaba perfectamente bien a pesar de lo que dijeran todos los científicos. Simplemente dependía de cada individuo ser más responsable: ir más en bicicleta, reciclar más y cambiar a bombillas de bajo consumo. Ahora que el caos climático se cierne sobre nosotros, nos dicen que no nos quedará más remedio que adaptarnos a veranos más calurosos e inviernos más fríos y tormentosos.

El único elemento constante es que los multimillonarios nunca abordan su propio papel en la provocación de este desastre ecológico. Su decisión de dar prioridad a unos beneficios vertiginosos por encima de la salud del planeta nunca es cuestionada por los medios de comunicación de los que son propietarios.

El año pasado, el escritor Omar El Akkad publicó el libro One Day, Everyone Will Have Always Been Against This sobre la complicidad de Occidente en el genocidio de Israel en Gaza. Ya se puede apreciar lo profético que resulta el título de la obra.

Un Gobierno británico liderado por Sir Keir Starmer, que colaboró estrechamente en la matanza masiva de Gaza, se está reinventando ahora como opositor, bajo el nuevo liderazgo de Andy Burnham.

Del mismo modo, los medios de comunicación propiedad de multimillonarios están adoptando poco a poco una postura menos entusiasta respecto a Israel, sin duda con la esperanza de que los votantes israelíes destituyan al primer ministro Benjamin Netanyahu en las próximas elecciones generales, de modo que los medios tengan más libertad para reescribir su guion. Entonces aceptarán gradualmente como un hecho que lo que hizo Netanyahu —aunque no Israel— fue un genocidio. Y, por supuesto, siempre habrán estado en contra de ello.

Cualquier mentira puede presentarse como una verdad evidente una vez que se tiene el control absoluto de la narrativa. El emperador desnudo puede vestirse por arte de magia, si así lo deciden los medios de comunicación.

En medio de esta falta de fiabilidad generalizada, hay una estrella polar que nos sirve de guía. No se puede confiar en nada que beneficie a los multimillonarios. Mientras ellos estén al mando, seguiremos peleándonos entre nosotros, víctimas de sus relatos interesados.

VOLVER AL INDICE

7. Craig Murray en Rusia.

Al exembajador británico lo ha invitado el gobierno ruso, y nos ofrece sus impresiones de este corto viaje a Ekaterinburgo -o Sverdlovsk, como prefiráis-. No es que diga nada especialmente nuevo ni importante, pero lo hace con gracia. Me he cansado de pegar fotos, así que si queréis verlas todas, ir al artículo original.

https://www.craigmurray.org.uk/archives/2026/09/four-days-in-ekaterinburg/

Cuatro días en Ekaterimburgo

21 de septiembre de 2026

Hace unas semanas me sorprendió recibir una invitación de Yana Lantratova, comisionada federal rusa para los derechos humanos, para pronunciar un discurso sobre derechos humanos en el Festival Internacional de la Juventud de Ekaterimburgo. Han pasado casi 20 años desde la última vez que estuve en Rusia, y suelo evitar las invitaciones de los gobiernos. Pero, tras reflexionar, decidí que la actual rusofobia oficial de Occidente y el constante estado de propaganda a favor de la guerra con Rusia al que estamos sometidos constituyen una razón de peso para ir y echar un vistazo a la situación del país.

A título informativo, el Estado ruso se hizo cargo de mis gastos de viaje y alojamiento. Tengo la suficiente experiencia como para no creer que eso influyera en modo alguno en lo que dije mientras estuve allí, ni en lo que escribo ahora al respecto. Sin duda, sí influyó en lo que hice mientras estuve allí, ya que el Estado ruso organizó mi programa, aunque teniendo en cuenta mis peticiones. Esa es toda la información que quizá desee tener en cuenta al leer esto.

No sería del todo exacto decir que pasé directamente de una cama de hospital al avión, aunque solo transcurrieron unas horas entre ambos momentos, ya que había caído enfermo con una bronquitis particularmente desagradable y varias complicaciones. Apenas tuve tiempo de ducharme, hacer la maleta y buscar entre la profusión de electrodos, gasas y vendajes que había en la ducha, antes de salir de Edimburgo en el vuelo de las 22:00 del sábado por la noche con destino a Dubái, todavía tosiendo de forma bastante espectacular.

Me habían preguntado si quería una habitación de hotel en el aeropuerto de Dubái para una escala de diez horas, antes del vuelo a Ekaterimburgo, y la había rechazado, ya que no quería generar gastos adicionales. Esto resultó ser un error. Había llegado con Emirates, pero resultó que el siguiente tramo era un vuelo de código compartido con FlyDubai, una especie de versión de Ryanair propia de los Emiratos Árabes Unidos. Por lo tanto, no se me permitió recorrer las maravillas materialistas del aeropuerto de Dubái, sino que me enviaron a la Terminal 2.

Esto supuso recorrer una distancia considerable para encontrar un ascensor concreto, en el que bajé tres plantas. Tras deambular por una especie de sótano lúgubre y desprovisto de señalización, tuve que abrirme paso por varias esquinas hasta llegar a otro ascensor, en el que volví a subir una planta, llegando a uno de esos pasillos de acero y cristal junto a la pista, equipados con bancos de acero macizo, del tipo que bien conocen los viajeros de aerolíneas de bajo coste de todo el mundo.

Allí tuve que esperar 25 minutos a que llegara un autobús, que nos llevó a mí y a unas cuantas docenas de pasajeros más, colgados de las barras de sujeción, hasta la Terminal 2. El trayecto fue de varias millas y duró media hora completa, en un vehículo que estoy bastante seguro de que tenía menos suspensión que los carritos de equipaje que no dejaban de adelantarnos. Atravesamos las entrañas del aeropuerto —sus instalaciones de ingeniería, equipajes, combustible, vuelos chárter, administración de aviación civil y otras zonas—, deteniéndonos con frecuencia y arrancando de nuevo a trompicones. No me habría sorprendido que hubiéramos pasado por las cocinas.

Al final, nos dejaron en el pasillo largo, bajo y desolador que es la Terminal 2. Dubái en su conjunto es el lugar más desalmado de la Tierra, una acumulación irreflexiva de todas las cosas materiales que tanto aprecian los adoradores de la riqueza más vacíos de cabeza. Funciona a costa de las lágrimas de una vasta clase marginada y explotada. No hay ningún lugar en la Tierra más hábil a la hora de poner despiadadamente en su sitio a los socialmente inferiores. Tras haber hecho escala entre terminales en decenas de aeropuertos de todo el mundo, nunca me he encontrado con nada parecido a Dubái en su total negativa a fingir que la experiencia es agradable o que se trata de un lugar acogedor para el cliente. Uno sabe que se encuentra en la zona de segunda clase.

Fue a las 2 de la madrugada del día siguiente cuando un Craig bastante aturdido llegó por fin a Ekaterimburgo. Lo que más me llamó la atención del vuelo fue darme cuenta de lo lejos que estábamos hacia el este al sobrevolar el mar de Aral, a unos 90 minutos del aterrizaje.

Las cosas mejoraron cuando me recibieron en la puerta del aeropuerto y me acompañaron hasta un vehículo oficial en la pista. Este me llevó rápidamente a la sala VIP, un edificio independiente dentro del complejo aeroportuario. Al entrar allí, tuve el primer encuentro de un tipo que me había estado preocupando respecto al viaje, ya que expliqué en un ruso deficiente que llevaba un marcapasos y no podía pasar por el detector de metales. De hecho, esto fue recibido con comprensión inmediata y se apartaron las cuerdas sin ningún problema, de modo que pude rodear la máquina. Esta sería mi experiencia habitual.

Mi programa indicaba que mi llegada había sido organizada por el viceministro de Relaciones Económicas Exteriores de la región de Sverdlovsk, el señor Ilya Skidin. No esperaba que eso significara que él estuviera allí para darme la mano a las 2 de la madrugada, pero allí estaba, y nos sentamos en amplios y mullidos sillones de cuero mientras esperábamos a que me entregaran el equipaje. Ilya hablaba un inglés excelente y me dio la bienvenida con ironía. Me presentó a Margarita e Irina, que iban a ser, respectivamente, mi intérprete y mi coordinadora durante toda la visita.

Margarita hablaba inglés sin el más mínimo acento y demostró tener el mejor dominio de los matices y el timbre de voz de cualquier intérprete que haya conocido jamás. Trabaja por cuenta propia y había sido contratada por la Comisión de Derechos Humanos para la ocasión: la mayor parte de su trabajo lo realiza para empresas del sector privado y para instituciones internacionales, en particular el FMI. Irina entendía bastante bien el inglés, pero se mostraba reacia a hablarlo —algo parecido a mi situación con el ruso—. Una vez recogido el equipaje, me reuní con el último miembro de lo que iba a ser nuestro equipo, Ulugbek, un alegre conductor de Kirguistán.

En mi habitación del Hotel Congress me esperaba algo que había solicitado con antelación: un ordenador portátil y un teléfono. Ya había tenido la experiencia de ser detenido en un aeropuerto del Reino Unido en virtud del artículo 7 de la Ley contra el Terrorismo. Esta ley permite a la policía confiscar sus dispositivos electrónicos sin necesidad de una orden judicial —lo cual me ha ocurrido precisamente a mí— y les otorga facultades para exigir todos los códigos PIN y contraseñas. Tampoco tiene derecho a guardar silencio cuando se le interroga. Estas facultades se han utilizado contra tantas personas que conozco —George Galloway, Richard Medhurst, John Laughland, Kit Klarenberg, Johanna Ross, por citar solo a algunos —que apenas me cabía duda de que mis dispositivos electrónicos serían confiscados de nuevo a mi regreso al Reino Unido. Por ello, decidí viajar sin ninguno.

Supuse, acertadamente o no, que el Estado ruso estaría vigilando cada acción que realizara en el ordenador portátil o en el teléfono. Pero, dado que el Estado británico en mi país —y, de hecho, múltiples Estados occidentales— me han tenido bajo vigilancia durante años, esto no era precisamente una sensación ni un problema nuevos. En cualquier caso, aquella mañana estaba demasiado cansado para utilizar ninguno de los dos, y mi despertador pareció despertarme para el desayuno segundos después de que lo programara y cerrara los ojos.

Nos dirigimos entonces a la Oficina del Gobernador para mi primera reunión, con los responsables de las facultades de Derecho de la Universidad Federal de los Urales «Boris Yeltsin», la Universidad Estatal de Derecho de los Urales «Yakovlev» y el centro privado de investigación jurídica «Alekseev». La reunión estuvo presidida por el vicegobernador de Sverdlovsk, Vasily Kozlov, quien hablaba un buen inglés y se mostró muy afable.

Ofrecí una breve exposición sobre la crisis actual del derecho internacional: la incapacidad de la comunidad internacional para frenar el genocidio en Gaza, los bloqueos a Venezuela y Cuba, el ataque a Irán y la indiferencia de EE. UU. ante el cierre del estrecho de Ormuz, así como la denegación del paso por el estrecho de Dover a la navegación rusa. También hablé del creciente autoritarismo en los países occidentales, en particular de la reducción de las garantías a la libertad de expresión. Asimismo, planteé la cuestión del acceso a la justicia para las personas sin recursos en lo que respecta a la asistencia jurídica gratuita, tanto en casos penales como administrativos.

Se trató de un enfoque bastante disperso, pero en aquella primera mañana no estaba del todo seguro de qué decir ante aquella audiencia concreta que pudiera despertar su interés. Sin embargo, de hecho recibí algunas respuestas claras y estimulantes. Un profesor afirmó que no aceptaba que el derecho internacional estuviera en crisis, y que se llevaba escribiendo sobre la crisis del derecho internacional desde hacía al menos siete siglos. Las instituciones y los instrumentos jurídicos eran sólidos y no había que analizar en exceso las turbulencias pasajeras.

Los representantes de todas estas instituciones afirmaron que anteriormente habían mantenido buenas relaciones de colaboración con universidades e instituciones europeas y británicas, pero que estas habían sido interrumpidas por la parte europea. Además, en la actualidad casi no había estudiantes europeos. Esto llevó a una profesora de una de las universidades a exponer con toda claridad que, en consecuencia, el plan de estudios había cambiado. Antes se impartía el derecho internacional y comparado basándose en gran medida en la tradición jurídica liberal occidental.

Esto había cambiado ahora y, en el ámbito del derecho comparado, se fijaban más en otros modelos más exitosos de la relación entre el Estado y el individuo, como el modelo chino. Esto representaba una forma diferente de pensar en el nivel más fundamental y planteaba un equilibrio totalmente distinto entre los intereses del individuo y los de la colectividad.

Esto se expuso de forma tranquila y serena, pero allí, en ese primer día, no se podía haber encontrado un ejemplo más elocuente y relevante de cómo la hostilidad, las sanciones y el aislamiento por parte de Occidente estaban alejando a Rusia de Europa y convirtiéndola precisamente en aquello que Occidente afirmaba temer.

Más adelante en el programa, yo debía impartir una conferencia ante todos sus estudiantes de Derecho Internacional reunidos, y todos parecían genuinamente entusiasmados con ello, incluido yo mismo. Terminamos con una foto de grupo. La señora del centro, a mi lado, es Tatyana Merzlyakova, la comisionada regional de derechos humanos de Sverdlovsk —de quien hablaré mucho más adelante—, y junto a ella, el vicegobernador.

Tras la reunión, recorrimos una amplia red de pasillos hasta llegar a una parte del edificio que constituye la residencia oficial del gobernador, en el hermoso Palacio Sevastyanov. Atravesamos un espléndido salón de baile con columnas y balcones dorados y espectaculares lámparas de cristal, antes de llegar a un elegante comedor circular que sospecho que se encontraba dentro de la rotonda que aparece en esta foto de archivo.

El vicegobernador Kozlov fue un anfitrión afable, y dedicamos gran parte del tiempo a comentar el espectacular banquete compuesto por múltiples platos locales; solo con los entrantes que me sirvieron tendría para comer durante una semana. La comida se sirvió sin alcohol, lo que supone un cambio muy notable en la cultura oficial rusa a lo largo de los últimos 20 años. Me enteré de que la región de Sverdlovsk tiene una población ligeramente inferior a la de Escocia, pero distribuida en una superficie tres veces mayor. Es extremadamente rica en minerales, madera, agua y otros recursos naturales, y es un importante productor agrícola.

 

Ekaterimburgo fue fundada por Pedro el Grande específicamente como centro de producción de acero, en un esfuerzo por rivalizar con el poderío industrial de Suecia. Más recientemente, la mayor parte de la producción militar rusa se trasladó allí de forma notoria durante la Segunda Guerra Mundial, fuera del alcance de la invasión alemana, y sigue siendo un importante centro de la industria de defensa. Ekaterimburgo marca lo que fue la frontera tradicional entre la Rusia europea y la Rusia asiática —lo cual resulta algo confuso, ya que se encuentra a 2.000 millas al este del Bósforo—. Ekaterimburgo se encuentra justo en el lado asiático de la cuenca hidrográfica de los Urales, y las aguas de su río, el Iset, tras unirse a otros grandes ríos, desembocan finalmente en el Ártico.

La geología moderna considera irrelevante esta división, ya que no existen placas separadas, y considera el conjunto como Eurasia.

El día anterior, los primeros ministros de Escocia, Gales e Irlanda del Norte habían celebrado una cumbre para determinar el derecho de sus pueblos a la autodeterminación, y este hecho había ocupado un lugar destacado en los medios de comunicación rusos. El telediario principal del Canal 1 lo presentó como noticia principal, con un reportaje explicativo detallado de varios minutos, y lo mismo ocurrió en todos los canales.

Las noticias también se hicieron eco de una reunión entre el ministro de Asuntos Exteriores, Lavrov, y los embajadores de varios Estados. En dicha reunión, Lavrov comunicó a los embajadores que Rusia consideraba la cuestión de la independencia de Escocia a la luz del principio de autodeterminación recogido en la Carta de las Naciones Unidas. Resulta muy significativo tanto que Lavrov decidiera plantear este tema ante los embajadores como que los principales medios de comunicación rusos lo destacaran posteriormente como uno de los puntos clave de la reunión.

Kozlov me preguntó sobre la independencia de Escocia y le respondí que, aunque no podía dar una fecha ni un método concretos, no tenía ninguna duda de que era algo inevitable. Mencioné el apoyo mayoritario constante a la independencia en las encuestas y el predominio absoluto del sentimiento independentista entre los jóvenes. También señalé que el Reino Unido siempre había sido una construcción imperialista y que, en la actualidad, seguía estando en el centro de muchas de las intrigas neoimperialistas del mundo. Pero, al igual que el Imperio Británico se había desmoronado, lo mismo ocurriría, con el tiempo, con la metrópoli. Escocia, Gales e Irlanda fueron las primeras colonias y recuperarían su libertad.

El vicegobernador Kozlov me aseguró su apoyo personal de larga data a la independencia de Escocia y afirmó que se trataba de una causa bien comprendida por el pueblo ruso.

Tatyana Merzlyakova, la comisionada estatal de Sverdlovsk para los derechos humanos, había estado con nosotros durante todas estas reuniones y parecía gozar del respeto de todos. Kozlov me aseguró que todos los órganos de gobierno de la región la escuchaban con mucha atención y casi siempre seguían sus consejos, tal y como hacía él mismo. Tendría ocasión de ver a Tatyana mucho más a menudo durante los días siguientes.

Después de comer nos dirigimos al Museo de Equipamiento Civil y Militar. Este albergaba una notable colección de vehículos, en particular unos enormes camiones volquete para minería que son los más grandes del mundo, y uno de los cuales ostentaba el récord mundial por transportar 560 toneladas de material en un solo viaje. Al pasar al interior, había una colección realmente notable de automóviles de todo el mundo, desde los primeros tiempos del motor de combustión interna hasta la época moderna.

Me salté la colección de vehículos blindados y obuses, así como (con cierta pena) las locomotoras de vapor, y pasé rápidamente por delante de la extraordinaria colección de aviones militares que se encontraba en el patio. El director del museo se mostró tan amable y entusiasta que me sentí obligado a mostrar algo más de interés del que realmente sentía. Dedicamos mucho tiempo a observar el Burán, la antigua versión rusa del transbordador espacial, y recordé que Occidente había dependido en gran medida durante muchos años de la Estación Espacial Internacional rusa y de sus vehículos de lanzamiento para la exploración espacial, una cooperación que Occidente no parecía dispuesto a corresponder ahora que había recuperado el liderazgo tecnológico.

Solo vi un pequeño porcentaje de esta notable colección, que, sorprendentemente, ha sido reunida por un conglomerado local privado dedicado a la metalurgia y la minería. La motivación para llevarme allí parecía ser un genuino interés por ofrecerme experiencias que pudiera disfrutar y por mostrarme Ekaterimburgo. A continuación, nos dirigimos rápidamente al siguiente destino, a unos 20 minutos en coche atravesando el bosque.

Cuando la familia real Romanov fue asesinada en Ekaterimburgo, los bolcheviques responsables trasladaron los cadáveres a una mina local. Allí fueron descuartizados, rociados con ácido sulfúrico, quemados y arrojados por un pozo minero (aunque algunos de los restos fueron trasladados a otro lugar para su eliminación). Ese pozo de Ganina Yama era nuestro siguiente destino, y en los terrenos circundantes se construyó en 2016 un monasterio compuesto por siete iglesias.

La familia real ha sido canonizada por la Iglesia Ortodoxa Rusa y se la considera santa. Resultaba algo difícil de precisar, ya que el motivo de su canonización fue el dolor y el sufrimiento de su martirio, y la distinción exacta entre santo y mártir quizá no sea exactamente la misma en la tradición ortodoxa que en la tradición católica occidental. Pero, en la práctica, son santos. Existe una tradición en la ortodoxia rusa de canonizar a los líderes nacionales; me sorprendió bastante descubrir que, por ejemplo, el guerrero Alexander Nevsky, tan claramente arraigado en la tierra, también es un santo.

Tatyana me acompañó y era evidente que la religión y los miembros de la familia real asesinados significaban mucho para ella, al igual que parecían hacerlo para la mayoría de los visitantes. Era un lugar muy solemne. Por ello, escuché con respeto a nuestro joven y ferviente guía, y no me costó nada sentirme conmovido en el lugar donde los niños fueron descuartizados. Solo en el coche, después de marcharnos, me atreví a comentar que quizá sea mucho más fácil sentir afecto hacia una familia real una vez que ya no está. En el Reino Unido no nos podemos permitir ese lujo.

 

A continuación, regresamos en coche al centro de Ekaterimburgo para cenar en un restaurante muy especializado en comida local, y la mesa rebosaba de múltiples variedades de encurtidos y pescado crudo, ligeramente ahumado o congelado de muchas clases. Comer copos congelados de pescado crudo es una costumbre muy propia de los Urales. Me alegró mucho que nos acompañara de nuevo el viceministro Ilya Skidin, sinceramente porque es una compañía muy agradable y también porque así tenía a alguien con quien beber vodka, sin el cual me resulta algo difícil hacer frente a este tipo concreto de dieta rusa. Margarita e Irina habían estado conmigo todo el día. Tatyana seguía con mucha energía e intercambiábamos historias sobre casos de derechos humanos, mientras que Ilya y yo poníamos en orden la economía mundial.

Así concluyó un primer día muy agradable a cargo de la provincia de Sverdlovsk.

No he mencionado que el tiempo había sido fresco y húmedo durante todo el primer día y que mi tos no mejoraba. A la mañana siguiente me costó bastante levantarme de la cama, conseguí quedarme fuera de mi habitación tras el desayuno y me presenté ante Irina y Margarita con quince minutos de retraso. A continuación, recorrimos unos cuarenta kilómetros en coche hasta el Encuentro Internacional de la Juventud.

Este se celebraba en un enorme centro de exposiciones a las afueras de Ekaterimburgo. Según se informaba, había 10 000 participantes de 190 países, y se veían algunas delegaciones nacionales deambulando con banderas y trajes típicos, aunque la mayoría de los jóvenes con los que hablé ya residían en Rusia, principalmente como estudiantes. La exposición era «internacional» en cuanto a su público, no en cuanto a las piezas expuestas; aunque probablemente acabé viendo solo la mitad de los puestos, todos los que vi eran rusos y estaban diseñados para dar a conocer Rusia al mundo.

Mi programa preveía una visita a la exposición de 10:30 a 12:00, y la disfruté de verdad. Pasé la mayor parte de ese tiempo en la sección de tecnología, donde había tanto exposiciones como auténticos expertos dispuestos a debatir temas como la fusión nuclear y los propulsores de plasma (aunque salí de una charla de diez minutos sobre estos últimos dolorosamente consciente de que no había entendido ni una palabra). Mantuve una conversación más provechosa sobre las dificultades de transportar y almacenar el hidrógeno para los vehículos de pila de combustible.

Al igual que en Venezuela, en varios puestos me llamó la atención cómo las sanciones occidentales habían provocado una explosión del desarrollo tecnológico en los sistemas de pago, aunque me pareció que todo el mundo ignoraba alegremente las cuestiones relacionadas con las libertades civiles que plantean las monedas totalmente digitales y vinculadas a la identidad. Sin embargo, pude obtener una explicación muy útil sobre el estado actual de las operaciones de compensación internacional de los BRICS.

Un conejo grande y de aspecto bastante asustado me llamó la atención, y resultó ser el protagonista de una exposición sobre regeneración de tejidos. La tecnología, desarrollada por Rosatom para generar órganos a partir de tejidos, se basa en cierta medida en la impronta del ADN y, según se afirma, es fundamentalmente diferente de la tecnología de células madre. Al parecer, el conejo era el principal receptor vivo, era mucho más viejo de lo que cabría esperar y contaba con piezas de recambio generadas por su propio organismo. Era un conejo muy famoso y el presidente Putin se había reunido con él en dos ocasiones.

La joven que me explicaba todo esto afirmó que, en la actualidad, la tecnología podría permitir a los seres humanos vivir hasta los 122 años. Le pregunté por qué demonios alguien querría que los seres humanos vivieran hasta los 122 años. ¿Acaso el planeta no estaba ya completamente saturado de seres humanos? Se produciría una explosión demográfica masiva. ¿Dónde se alojaría a ellos todos?

Ella se quedó bastante desconcertada ante esto, como si nadie le hubiera planteado esta cuestión antes (lo cual parece poco probable). Respondió que a ella misma le encantaría vivir lo suficiente para conocer a sus bisnietos. Le sugerí que quizá pensara de otra manera cuando alcanzara mi edad. Me obsequió con un par de venas de rata de recambio que ella misma había cultivado a partir de las células de una rata viva. Reflexioné sobre el hecho de que nunca había imaginado que en mi vida llegaría un momento en el que una joven y hermosa dama me entregara venas de rata, y decidí pasar a otro tema.

Al mediodía me llevaron de vuelta a la entrada para reunirme con Yana Lantratova, la Comisionada Federal para los Derechos Humanos. El programa preveía que nos reuniéramos durante media hora y, a continuación, visitáramos el stand de la Comisión Federal Rusa para los Derechos Humanos, donde se mostraría el proceso que deben seguir las personas para presentar una demanda o un recurso.

Llegó Yana, una joven muy glamurosa con un traje de diseñador que lucía su gran etiqueta en el exterior. Me pareció cálida y amable al estrecharme la mano con una sonrisa franca, pero luego desapareció en medio de un grupo de asesores. Tras esperar unos minutos, Irina y Margarita me explicaron que Yana no sabía de antemano que iba a dar una charla junto a mí; solo esperaba presentarme, por lo que necesitaba prepararse. Tenía que dirigirme a la sala de ponentes y esperar.

Así que nos dirigimos a la sala de ponentes, donde me senté durante una hora más o menos tomando té y sin hacer nada en particular, lo cual se ajusta a mis aptitudes. De repente, me llevaron a toda prisa a la sala de exposiciones, donde se esperaba que escuchara a Yana realizar una visita guiada por una exposición sobre las atrocidades ucranianas contra la población civil en el Donbás.

Su visita ya estaba en pleno desarrollo cuando llegué, y gran parte de ella resultó desgarradora. Habló de los ataques contra los ciudadanos del Donbás a partir de 2014, y de un ataque ucraniano contra un centro educativo en Starobilsk en mayo de 2026, en el que 25 adolescentes habían perdido la vida en múltiples oleadas de ataques con drones. También se refirió a la glorificación del nazismo en las conmemoraciones oficiales y en la literatura de Ucrania, y contaba con piezas expuestas para ilustrar todos estos puntos.

Sé que lo que exponía es cierto y, aunque se trata de una de las versiones de la historia, es la que nunca se escucha en los medios de comunicación occidentales, mientras que la versión contraria se promociona sin descanso. Sin embargo, personalmente me encontré en una situación extraña. Me habían hecho entrar a toda prisa y me habían empujado físicamente a través de la multitud de cámaras para que apareciera en el plano junto a ella mientras hablaba ante las exposiciones a las que ya había llegado cuando yo llegué; sin embargo, ella no me prestó atención alguna y, cuando pasó a la siguiente exposición, me vi ante la perspectiva de tener que abrirme paso a codazos para permanecer en el centro de atención, a lo que me negué. Observé el resto del recorrido por las exposiciones junto con el pequeño grupo de público que la seguía.

Tras este recorrido, nos dirigimos al auditorio donde íbamos a intervenir, en un debate moderado por Evgeny Popov, diputado federal ruso. La charla se anunciaba como un «debate» entre Yana y yo sobre el tema «La situación actual de los derechos humanos en el mundo». Me habían dicho que cada uno dispondría de 20 minutos para intervenir, y que después responderíamos a preguntas y nos responderíamos mutuamente. Nunca escribo un discurso preparado. Sin embargo, los organizadores me habían facilitado una lista de puntos de debate propuestos, todos ellos relacionados exclusivamente con Ucrania.

 

No puse objeciones a ninguno de ellos, ya que todos parecían extraídos de mis escritos, pero me parecieron demasiado detallados para una charla general sobre los derechos humanos en el mundo. Me senté y, como es mi costumbre, esbocé unas cuantas ideas orientativas que me sirvieran de guía para una intervención de 20 minutos.

Estas son las notas que escribí:

GENOCIDIO DE LA HAYA
NARRATIVA DE LA PÉRDIDA DE CONTROL
REPRESIÓN EN TODO EL MUNDO OCCIDENTAL
ACUSACIONES DE TERRORISMO
MACKLEMORE
DISFUNCIONALIDAD DE LA DEMOCRACIA OCCIDENTAL
UCRANIA
PROHIBICIÓN DE PARTIDOS — IGLESIA — CULTURA
ESTADOS BÁLTICOS
MOLDOVA
TAMBORES
CUI BONO

Los tambores aluden al ritmo occidental que impulsa la guerra contra Rusia, y «cui bono», por supuesto: ¿quién se beneficia del belicismo?

Yana aún no me había dirigido la palabra desde la breve presentación, y algo me parecía extraño incluso al entrar en la sala. El formato se asemejaba mucho a una disposición al estilo de Davos: sillas de cuero blanco en un estrado para los ponentes e interpretación simultánea. Presentaron a Yana, que se excedió bastante de sus 20 minutos. Habló exclusivamente de Ucrania, de los orígenes del conflicto, de la represión de los derechos de los rusos en los ámbitos cultural, político, religioso, educativo y económico, de los ataques contra el Donbás, de la genuflexión ante el nazismo ucraniano y del extraordinario belicismo de la Unión Europea y sus políticos.

Habló con elegancia y acierto, y no dijo prácticamente nada con lo que yo estuviera en desacuerdo.

A continuación, tomé la palabra y comencé diciendo que había estado reflexionando sobre qué podría resultar interesante para un público joven e internacional al escuchar a un anciano de Edimburgo dirigirse a ellos. A continuación, relaté mi estancia en La Haya durante los primeros días del juicio por genocidio entre Sudáfrica e Israel, expuse algunos de los hechos clave y pasé a mis experiencias en el sur del Líbano, donde estuve presente cuando un niño de doce años recibió un disparo (aunque, afortunadamente, no murió) en Kfar Kila, en la línea del frente.

Hablé de cómo el acceso de los jóvenes a información veraz sobre Gaza a través de sus teléfonos móviles había roto el dominio de la propaganda estatal y había enfrentado a la población con una clase política sionista controlada por multimillonarios sobre la que no podían ejercer influencia alguna. Las élites políticas occidentales habían respondido, por tanto, con una oleada de legislación represiva y detenciones que habían desmentido el mito de las democracias occidentales. Hablé de las 3.500 detenciones de personas pacíficas en el Reino Unido en virtud de la legislación antiterrorista por su apoyo a Palestine Action.

Mientras hablaba, me di cuenta de que Popov, el presidente, se estaba mostrando visiblemente inquieto. Se movía incómodo en su asiento y en varias ocasiones levantó el micrófono como si quisiera interrumpirme. Estaba decidido a no permitírselo y tuve cuidado de no hacer pausas entre ideas y frases. Me referí a las mentiras occidentales sobre Ucrania y a las afirmaciones occidentales de que Rusia está cometiendo un genocidio en Ucrania, lo cual es claramente falso.

Dije que, en la confusión de la guerra, resultaba difícil obtener una imagen fiel de las cifras de víctimas en Ucrania, pero que el total de fallecidos en todos los bandos rondaba los 400 000. El número de niños fallecidos en todos los bandos rondaba los 800. Estas cifras exactas podrían ser cuestionadas por cualquiera de las partes, pero sin duda no se desviaban en varios órdenes de magnitud.

 

La muerte de cualquier niño era terrible y bien podría haber casos aislados de crímenes de guerra, pero que alrededor del 0,2 % de los fallecidos fueran niños no era algo anómalo en una guerra.

Compárese esto con Gaza, donde aproximadamente el 36 % de los fallecidos son niños. Esto también podría ser objeto de controversia en cuanto a las cifras exactas —y muchos cadáveres siguen sin ser recuperados—, pero no estaba equivocado en un orden de magnitud.

La diferencia entre el 0,2 % y el 36 % no puede reducirse mediante ningún ajuste marginal de las cifras, ya sean de Ucrania o de Gaza. Nadie podría rebatir seriamente la diferencia fundamental. Esa matanza masiva de niños es la diferencia entre una guerra y un genocidio.

Popov parecía extremadamente inquieto mientras yo decía esto, presumiblemente porque esta no es la postura oficial de Rusia respecto a las cifras de víctimas, pero no me interrumpió hasta unos instantes después, cuando señalé que ninguna nación tiene un historial perfecto en materia de derechos humanos, incluida Rusia, y que la necesidad de la oficina de Yana Lantratova como Comisionada para los Derechos Humanos era prueba de ello. En ese momento, Popov me interrumpió de plano y afirmó que Rusia se esforzaba por alcanzar la perfección en materia de derechos humanos, pero se nos había acabado el tiempo.

Me habían entregado una lista considerable de preguntas para formular tras la charla, lo cual, evidentemente, ya no iba a ser posible. Sin embargo, el señor Popov señaló que aún había tiempo para una pregunta rápida, y la elección resultó muy reveladora. Me pidió mi opinión sobre la independencia de Escocia.

Respondí que, como escocés, naturalmente deseaba la libertad de mi tierra natal, y que el Reino Unido era el centro de gran parte del imperialismo occidental y una de las principales fuentes del belicismo de la OTAN. Esto provocó el primer aplauso sincero del día por parte del público. A continuación, abandonamos el escenario y Popov y Lantratova se marcharon, de nuevo sin dirigirme ni una sola palabra.

Recuperé el teléfono que le había dejado a Irina, y ella me dijo que no había dejado de vibrar. Había una larga lista de mensajes que habían llegado mientras yo hablaba. «¡No mencione Palestina! ¡Deje en paz a Palestina! ¡Deje de hablar de Palestina! ¡Ucrania! Si necesita otro ejemplo, ¡utilice el Sáhara Occidental! ¡Hable de Ucrania!

Evidentemente, mi intervención había causado cierto pánico. Cabe señalar que nadie me había dicho que no mencionara Palestina antes de que me levantara (de lo contrario, habría rechazado la invitación).

No me sentí bien por causar problemas a los anfitriones, que habían sido tan amables conmigo. Me quedé con el equipo local, que me aseguró rotundamente que no había hecho nada malo, y Tatyana dijo que les había dicho a «ellos» que yo tenía todo el derecho a decir lo que quisiera.

No puedo fingir que conozco el motivo de esa extrema sensibilidad respecto a Palestina, pero cabe señalar que, en los dos días que pasé en los pabellones de la exposición, no vi, entre los cientos de delegados juveniles internacionales con conciencia social, ni una sola keffiyeh, algo improbable en cualquier encuentro juvenil en 2026.

A continuación, concedimos una entrevista a una emisora de radio juvenil local, que salió de maravilla. Estaban muy bien informados sobre mi trayectoria y mis opiniones, no tenían ningún reparo en hablar de Palestina ni de ningún otro tema, y fue un alivio refrescante y agradable que me liberó de la tensión.

A continuación, nos dirigimos al Museo de Historia de Rusia, donde visité una exposición sobre el nacimiento de la nación rusa a partir de la fusión de las culturas vikinga y eslava en Nóvgorod y Staraya Ladoga desde la época de Rurik. La exposición me fascinó por completo, ya que consistía en hallazgos procedentes de excavaciones arqueológicas recientes y muy exhaustivas. Hay algo profundamente fascinante en la confirmación física, a través de los hallazgos, de las crónicas escritas y las tradiciones orales, y algunas de las piezas expuestas estaban extremadamente bien conservadas. El profesor que me acompañaba era un gran conocedor del tema y creo que le sorprendió que yo mostrara un interés tan genuino.

El ministro de Educación de la región de Sverdlovsk se había unido a nosotros para esta ocasión, y a la visita al museo le seguiría un acto en el mismo recinto, que se había anunciado como un encuentro con la sociedad civil, pero que se inclinaba en gran medida hacia los veteranos, las familias y los refugiados de la guerra de Ucrania, así como sus representantes. Tanto Yana Lantratova como yo teníamos previsto dirigirnos a ellos y, dado que se trataba específicamente de un acto relacionado con Ucrania, siempre había sido mi intención hablar únicamente de Ucrania en esta ocasión.

 

Yana pronunció un discurso muy similar al que yo ya había escuchado dos veces ese mismo día, con referencias añadidas al heroísmo de quienes defienden Rusia. Yo hablé de que la guerra no había comenzado en 2022, sino que el conflicto se remontaba a 2014 y más allá. Hablé del uso que la OTAN hacía de Ucrania para desangrar a Rusia y facilitar su expansión hacia Occidente, mientras los ucranianos morían sin ningún propósito válido. Hablé de la locura que supone arriesgarse a una guerra nuclear por las fronteras exactas de un Estado que nunca había existido históricamente hasta hace 35 años. Añadí que, del mismo modo, no debería corresponder a Rusia insistir en las fronteras exactas del Donbás como condición previa para la paz.

La paz en sí misma era lo que el mundo necesitaba ahora desesperadamente. Me resultaba profundamente doloroso ver cómo se denigraba y se negaba el lugar que ocupa Rusia en el corazón de la cultura europea. Me resultaba doloroso proceder de un país que estaba vertiendo dinero y misiles en Ucrania con la intención expresa de facilitar ataques contra objetivos civiles en el interior de Rusia. Volví a hablar del efecto devastador del autoritarismo y el militarismo en las sociedades occidentales. Hablé de la farsa que supone fingir que se trata de una guerra por la democracia cuando Ucrania había abolido todos los partidos y grupos políticos de la oposición.

Expliqué que me había visto obligada a viajar sin dispositivos electrónicos por temor a ser detenida en el aeropuerto a mi regreso, y describí la Ley de Seguridad Nacional (Amenazas al Estado) de 2026, en virtud de la cual podría ser condenada a hasta doce años de prisión por publicar cualquier información que me proporcionara una fuente del Gobierno ruso, incluso si —y quizás especialmente si— fuera cierta. La información en sí misma se define específicamente como un «beneficio material» a efectos de dicha Ley.

A continuación tuvo lugar un interesante debate en el que varios grupos de la sociedad civil elogiaron la labor de la Comisión de Derechos Humanos, y en particular la de Tatyana, en proyectos como la mejora del acceso de las personas con discapacidad a los centros sanitarios rurales y la provisión de diversas ayudas a las personas ciegas. Varios veteranos me dieron las gracias encarecidamente por haber acudido y por estar dispuesto a enfrentarme al pueblo ruso y hablar con tanta franqueza.

Una de las mujeres que intervino procedía de Asia Central y vestía el traje tradicional, incluido un hiyab. Representaba a una ONG que trabaja en favor de los derechos de las minorías nacionales en la región de Sverdlovsk. Afirmó que habían trabajado durante muchos años con la ayuda de ONG británicas, pero que ahora se les había retirado toda ayuda, cooperación e incluso contacto, lo cual lamentaba profundamente y lo que obstaculizaba su labor en materia de educación, salud y trabajadores migrantes. Preguntó a qué se debía esta situación. Le respondí que, evidentemente, era sumamente decepcionante. Se debía, en parte, a la rusofobia existente en el Reino Unido y al temor a las sanciones oficiales. Quizá también reflejaba el hecho de que gran parte del sector de las ONG en el Reino Unido recibe un nombre erróneo y, en realidad, depende en gran medida de la financiación gubernamental.

Una vez concluida esta reunión, Yana Lantratova me obsequió con varios regalos, lo cual hizo con elegancia y sentido del humor: un cuadro, una bufanda y un poco de vodka.

A continuación, la sacaron apresuradamente de nuevo. Mi programa indicaba que cenaría con ella, pero al llegar al restaurante nos dijeron que no se uniría a nosotros. La cena la formamos Tatyana, Ilya, Irina, Margarita y yo, además de un par de personas más de la oficina de Tatyana, entre las que destacaba Evgeny Batukhin, quien se había convertido plenamente en un miembro del equipo principal. La cena tuvo lugar en un restaurante encantador especializado en platos del Cáucaso, y pasamos una velada muy agradable. El tema de lo que había salido mal no era tabú, y el consenso general era que Yana estaba rodeada de un equipo propenso al pánico y excesivamente protector con ella.

A la mañana siguiente me desperté sintiéndome bastante mejor y con ganas de que empezara el día. Comenzó con una visita a las oficinas de la Comisión Regional de Derechos Humanos de Tatyana y su equipo.

Para ser sincero, partía de un profundo escepticismo respecto a la independencia genuina y el compromiso con los derechos humanos de la comisión federal o regional. Mi escepticismo se basaba en la experiencia con la institución paralela de Uzbekistán, donde no era más que una fachada para un sistema profundamente autoritario. Una mañana con Tatyana y su equipo me convenció de que me equivocaba al mostrarme escéptico hacia ellos.

Si pudiera ofrecerle una sola prueba de ello, sería que uno de los miembros del equipo de Tatyana es una abogada especializada en derechos humanos a nivel internacional sumamente impresionante que ha acudido en cuatro ocasiones al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en representación de clientes que denunciaban abusos por parte del Estado ruso, y ha ganado en las cuatro ocasiones. La suspensión de Rusia del Consejo de Europa había cerrado esa vía concreta por el momento, pero ahí estaba ella, todavía trabajando en el ámbito de los derechos humanos por cuenta del Estado ruso. Ese no es el tipo de cosas que se le cuentan en Occidente sobre cómo funciona realmente el Estado ruso.

Hablamos del tipo de casos clásicos de derechos humanos que podríamos considerar típicos. El equipo de Tatyana había intervenido en los casos de muchas personas acusadas de «publicar información falsa» sobre la guerra en Ucrania. Me comentó que habían logrado convencer a los tribunales, incluso a los militares, de que lo más adecuado para tratar tales delitos era una amonestación y una pequeña multa, en lugar de la prisión.

Pero su labor abarcaba mucho más. Se ocupaban, por ejemplo, de problemas de vivienda: se consideraba que una vivienda digna era un derecho humano. Conocí al personal, altamente experimentado y cualificado, que trabajaba en este ámbito: muchos eran abogados y casi todos tenían un doctorado. También intervenían, por ejemplo, en cuestiones relacionadas con los salarios y las condiciones laborales de los trabajadores del sector privado, cuando los empleadores incumplían sus obligaciones. Toda la gama de derechos de las personas con discapacidad era competencia de su oficina. Lo mismo ocurría con los casos relacionados con la protección del medio ambiente.

Vi las quejas y solicitudes de los ciudadanos apiladas en los escritorios; vi cómo se atendía a los ciudadanos que acudían sin cita previa. Escuché relatos de éxitos, como cuando Tatyana había impedido la privatización de una mina de esmeraldas contra la que los mineros estaban en huelga, e intervino para evitar que la extracción de oro contaminara una fuente de agua cristalina. Evgeny me explicó que el Gobierno ruso no es un bloque monolítico; cuentan con aliados poderosos, pero también con quienes no les mostraban su agradecimiento. El equipo completo de Sverdlovsk estaba formado por unos 30 profesionales, además de un gran número de ONG voluntarias.

Me esperaban, pero nadie había limitado lo que podía preguntar, y se me permitió consultar expedientes al azar y preguntar sobre ellos. Me fui sinceramente muy, muy impresionado.

El siguiente acto iba a ser mi charla ante estudiantes de Derecho internacional, y ahora me di cuenta de que se trataba de otro evento conjunto con Yana. Irina me dijo que se había cambiado de lugar y que no se celebraría en la Universidad Federal de los Urales, como estaba previsto inicialmente, sino en el nuevo campus universitario del Centro de Exposiciones, donde se estaba celebrando el Encuentro Internacional de Jóvenes. Así que nos dirigimos allí una vez más.

Al llegar, me crucé brevemente con Yana y la saludé, pero una vez más se la llevaron rápidamente. Me condujeron a una sala de espera tipo aula y me senté allí con Margarita e Irina preguntándome qué estaba pasando, mientras la hora anunciada para la charla llegaba y pasaba. Tras un rato sin saber qué hacer, me llevaron a otra sala, donde estaban sentadas Yana y Tatyana, rodeadas por el equipo de Yana, procedente de Moscú. Parecieron sorprendidos al verme entrar, y tuve la sensación de estar interrumpiendo algo. Me indicaron que me sentara en una silla detrás de Yana, de modo que le viera la espalda. Me pareció una tontería, así que me levanté y giré la silla para colocarla frente a ella —aunque, para ser justos, uno de los miembros de su equipo me ayudó a hacerlo—.

Por fin pudimos mantener la conversación que, con razón o sin ella, sentía que se me había impedido deliberadamente mantener con ella. Le expresé mi gratitud por la invitación, mi alegría por lo bien que me habían tratado y mi admiración por lo que había visto del trabajo de la oficina de Tatyana.

Yana respondió que todo el mundo había estado comentando lo conmovedor que había sido mi discurso en la reunión vespertina sobre Ucrania del día anterior. ¿Me había dado cuenta de que los cámaras profesionales habían salido de detrás de sus cámaras para escucharme? Ella no había visto algo así antes. Le dije que me alegraba que se hubiera percibido la sinceridad de mis sentimientos. Hablamos un poco sobre qué se podría hacer para que otros en Occidente, al menos, escucharan la versión rusa. Ella había encontrado a los medios de comunicación occidentales totalmente hostiles. Sugerí que los medios de comunicación tradicionales eran, en estos momentos, una causa perdida, y que se podía hacer mucho más en las redes sociales.

Sugerí que la presentación no debía partir de pretensiones de perfección; resultaba muy eficaz admitir las cosas que habían salido mal. Yana dijo que ella siempre intentaba hacer referencia a los errores que ella misma había cometido. Conté un par de anécdotas autocríticas sobre mis propios meteduras de pata. Sentí que por fin había empezado a establecer una conexión humana con la persona que me había extendido la invitación.

A continuación, Yana explicó que la próxima reunión con los estudiantes estaba programada para una hora. Ella hablaría durante media hora y, a continuación, me presentaría. Podría hablar todo el tiempo que quisiera y dedicar la parte restante de mi media hora a las preguntas. A continuación, entramos en un aula que contaba con unas 50 sillas, de las cuales aproximadamente la mitad estaban ocupadas. El público no parecía muy interesado y la gente entraba y salía durante el acto. Yana ofreció, en esencia, la misma presentación de PowerPoint que yo ya había visto tres veces. Al final de la misma, me presentó con gran efusividad; luego, ella y Tatyana se levantaron y abandonaron la sala juntas, para mi gran sorpresa.

Me quedé solo frente a unas veinte personas que, a todas luces, pertenecían a la categoría de delegados juveniles internacionales, y no a la de estudiantes de Derecho internacional a los que esperaba dirigirme. Me había preparado mentalmente específicamente sobre cuestiones de Derecho internacional y decidí seguir adelante con ellas. No les aburriré con los detalles, salvo para decir que hablé de la designación propagandística y carente de sentido de «flota en la sombra» para justificar la piratería contra los petroleros rusos. Expuse con detalle el ejemplo del buque *Smyrtos*, apresado por la Armada británica frente a la isla de Wight, después de que se le retirara el registro bajo pabellón camerunés mientras se encontraba en el mar, a raíz de la presión ejercida por el Reino Unido y Francia sobre el Gobierno camerunés.

No hubo preguntas por parte del público, pero, tras la intervención, un estudiante ruso se me acercó y me preguntó cómo podía una persona distinguir la verdad de la falsedad en estos tiempos difíciles. Le respondí que era muy difícil, pero mi consejo era mostrarse escéptico ante los relatos oficiales. A continuación, dejó claro que no aceptaba lo que Yana había dicho sobre la influencia neonazi en Ucrania. Le dije que, en mi opinión, todo lo que Yana había dicho era cierto, pero que, por supuesto, no constituía toda la verdad sobre el tema. La investigación y una mente abierta son fundamentales.

A continuación, volvimos a pasear por el festival juvenil. Eché un vistazo al puesto de folletos y introduje mi brazo izquierdo en una máquina que, según decían, calculaba la edad médica. El resultado, algo improbable, fue de 48 años, para consternación de la joven que realizaba la prueba. Es bueno saber que, aunque estoy bastante agotado, a mi brazo izquierdo aún le quedan muchos años por delante.

El siguiente punto del orden del día era asistir como público a una conferencia que el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, iba a impartir en el festival, en el mismo recinto en el que yo había mencionado Palestina. El programa también indicaba que me sentaría entre el público junto a Yana Lantratova, pero, como era de esperar, la enigmática Yana había regresado a Moscú. Había una multitud bastante ansiosa que esperaba poder entrar. Allí me encontré con tres de los profesores de Derecho que había conocido el primer día. Acababan de llegar de la universidad, donde habían esperado gran parte de la mañana junto a cientos de estudiantes de Derecho internacional que esperaban mi conferencia. No se les había comunicado que se había cancelado hasta mucho después de la hora prevista.

Me disculpé profundamente y les dije que no tenía ni idea de lo que había sucedido. Me habían dicho que se había cambiado el lugar de celebración. Esto era totalmente cierto. No sé si la conferencia se canceló efectivamente por mi culpa o simplemente por una cuestión de conveniencia administrativa para el programa de Yana. Me sentí muy mal por haber defraudado a la universidad.

Así que me encontré sentado en la parte delantera de la segunda fila junto a la incansable Tatyana. Estaba justo detrás de la igualmente formidable María Zakharova, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, y, más concretamente, detrás de su melena, aún más formidable.

Lavrov habló durante más de una hora, con la fluidez que cabría esperar de él, sobre la llegada de un mundo multipolar. El Sur y el Este globales, afirmó, ya no se conformaban con ser meros comparsas en el sistema de otros; los nuevos centros de gravedad en Eurasia, África y América Latina insistían en sus propios intereses y sus propios recursos. Occidente consideraba esto como un ataque a un derecho de nacimiento, en lugar de como un avance de la historia. Las sanciones, la presión y el avivamiento de conflictos eran los métodos de un dominio que sentía cómo se le escapaba.

La Carta de las Naciones Unidas, aplicada en su totalidad y en su conjunto —en lugar de ser seleccionada en función de los artículos que más convenían—, ya contenía la única ley viable para un mundo de iguales: la igualdad soberana, la no injerencia y la resolución de controversias sin que la minoría reclamara el derecho a dictar. La realidad, sugirió, estaba obligando incluso a quienes nunca habían creído mucho en esa igualdad a volver a la Carta, porque la alternativa era una emergencia permanente en la que las normas eran aquellas que los poderosos decidían que fueran.

A continuación, Lavrov respondió a preguntas durante más de una hora. Lamentablemente, quienes formulaban las preguntas eran los participantes en un seminario internacional para jóvenes diplomáticos que, por alguna razón, también se celebraba en Ekaterimburgo. Las preguntas resultaron, por tanto, terriblemente aburridas, procedentes de jóvenes ambiciosos que representaban los intereses de sus países. El tedio se rompía de vez en cuando cuando Lavrov perdía la paciencia, pero hubo un par de puntos que me resultaron realmente interesantes.

El primero fue que Lavrov se desvivió por mencionar la independencia de Escocia. Volvió a señalar, tal y como había hecho ante los embajadores dos días antes, que la postura rusa respecto a la independencia de Escocia se regía por el principio de autodeterminación tal y como se especifica en la Carta de las Naciones Unidas, y que Rusia rechazaba la hipocresía de las potencias occidentales, que reivindicaban el principio de autodeterminación en el caso de Kosovo, pero esgrimían el principio de integridad territorial en su contra cuando se trataba de Crimea.

A partir de ahí, Lavrov pasó directamente a afirmar que Rusia consideraba que las estructuras de la ONU eran adecuadas y, en general, se oponía a una reforma sustantiva de la organización; sin embargo, la posición de los cinco miembros permanentes (P5) en el Consejo de Seguridad resultaba interesante. El Reino Unido, evidentemente, ya no era la gran potencia imperial que había sido en 1946, y África y América Latina estaban muy infrarrepresentadas. Reflexionó sobre ello específicamente en el contexto de sus comentarios inmediatamente anteriores sobre la independencia de Escocia.

Dado que he dedicado los últimos dos años a informar a los diplomáticos de más alto rango de Rusia sobre la cuestión de la independencia de Escocia y, concretamente, sobre cómo esto plantea la cuestión del puesto del Reino Unido en el Consejo de Seguridad, me emocionó, evidentemente, escuchar a Lavrov abordar el tema por iniciativa propia.

Lavrov también se refirió a la interceptación ilegal de petróleo ruso por parte de Occidente y al uso carente de fundamento jurídico del término «flota fantasma». Relató la historia del petrolero incautado después de que se revocara su matriculación camerunesa bajo la presión de las potencias occidentales, mientras el buque se encontraba en el mar. Margarita señaló después que Lavrov me había hablado en los mismos términos justo antes sobre este incidente. Le dije que ambos estábamos citando mi entrada del blog. No me había limitado a publicar la historia, sino que fui yo quien la investigó y descubrió lo que había sucedido en Camerún en relación con las amenazas de retirada de la ayuda por parte del Reino Unido y Francia. Lavrov no me mencionó por mi nombre, pero sí mencionó por separado a John Mearsheimer, una señal de que los medios alternativos sí cuentan en Rusia.

Una vez más, Yana y su equipo me invitaron a cenar; Ilya finalmente se había rendido y Evgeny asumió el papel de brindar con vodka. No hubo reticencias a la hora de hablar de la desgracia de la conferencia universitaria cancelada y de lo que la había provocado; aunque nadie parecía saber mucho más que yo. Ulugbek me llevó de vuelta a casa para acostarme relativamente temprano, mientras que Irina y Margarita se fueron a comprar otra maleta para meter el gran volumen de regalos que había ido acumulando.

Cuando Margarita e Irina llegaron a la mañana siguiente, nos dimos cuenta de que el verdadero trabajo de la visita ya había concluido. No había más reuniones ni discursos programados. Nuestra primera parada fue en el Museo de Bellas Artes de los Urales, donde, una vez más, Tatyana nos estaba esperando.

El museo destacaba su colección de objetos de hierro fundido de gran calidad, y en particular un pabellón en forma de tienda de campaña que había ganado premios en la Exposición de París de 1900. El conservador me ofreció una visita guiada por este pabellón y me explicó cada pieza con detalle. A continuación, observamos otras piezas de hierro fundido, todas acabadas con una pintura negra a base de carbón vegetal.

La escultura y la fundición eran realmente extraordinarias, y pude apreciar plenamente la dificultad de lograr unos detalles tan extremadamente finos en hierro fundido; además, estaba dispuesto a aceptar que se trataba de una obra maestra mundial de las fundiciones locales de finales del siglo XIX. Pero lo que no lograba comprender era: ¿por qué? Los materiales para fabricar bronce estaban fácilmente disponibles, así que ¿por qué esa determinación de crear algo tan intrincado y delicado con un material tan difícil como el hierro fundido?

Pasamos a observar otras piezas de las que el conservador se sentía profundamente orgulloso, tanto en cantería como en artesanía local con piedras preciosas. Resultó, sin duda, impresionante y agradable.

A continuación, nos dirigimos a la Iglesia sobre la Sangre, la catedral construida en el lugar donde se produjo el asesinato de los Romanov, después de que la mansión Ipatiev —en cuyo sótano tuvieron lugar los asesinatos— fuera demolida en la década de 1970.

El interior de la iglesia era mucho más bonito y menos lúgubre de lo que esperaba, con una paleta de colores realmente agradable en tonos azules y amarillos claros. La planta baja albergaba una iconografía maravillosa y el lugar exacto del sótano donde fueron fusilados, pintado e iluminado en un rojo chillón. No se podía acceder a esta zona, pero se observaba desde una plataforma escarlata situada más arriba. Un sacerdote entonaba oraciones por los difuntos, a las que las mujeres visitantes se unían con respuestas entre lamentos de «Aleluya».

A continuación, nos dirigimos al museo situado en la cercana residencia del arzobispo, donde había varias exposiciones y fotografías interesantes, entre ellas un supuesto telegrama de Zinóviev desde San Petersburgo a Lenin en Moscú, que parecía más breve y explícito que el famoso telegrama de Zinóviev del 16 de julio de 1918. Otros objetos —las cartillas de racionamiento familiares, los bordados de las niñas, una tarjeta de cumpleaños del zarevich a su padre—, resultan conmovedores, aunque menos interesantes desde el punto de vista histórico.

Volví a quedarme reflexionando sobre el lugar que ocupa todo este zarismo dentro del nacionalismo ruso. El culto a la familia real se centra, por supuesto, especialmente en Ekaterimburgo. Rusia no es una sociedad laica: en las encuestas de opinión, alrededor del 80 % de los rusos se describen a sí mismos como religiosos, en su gran mayoría ortodoxos, aunque también incluye una importante minoría musulmana. La religiosidad no está en declive, y la posición de los ortodoxos dentro del nacionalismo ruso parece contar con el apoyo del Gobierno, lo que incluye un fuerte énfasis en los valores familiares conservadores. En un momento en el que la nación se encuentra envuelta en una guerra y se enfrenta a amenazas de ataques de mucho mayor alcance, esa narrativa es importante.

Creo que podemos afirmar que la historia oficial designa a los bolcheviques como los «malos». La última vez que visité Rusia, observé que la comunidad de derechos humanos estaba preocupada por una posible rehabilitación de Stalin. Eso no parece haber ocurrido en un sentido amplio, aunque los logros de la Segunda Guerra Mundial siguen ocupando un lugar más central en la narrativa nacional.

Había hecho una última petición antes de partir, y era visitar un supermercado. Quería un supermercado normal para los rusos de a pie, y encontré uno de una cadena nacional que se sitúa más o menos en la misma posición de mercado que Morrisons. El aparcamiento estaba lleno, pero no de coches nuevos ni de gama alta. Había evitado deliberadamente un supermercado de élite.

Me pareció que estaba muy bien surtido, con todo lo que se puede encontrar en un supermercado local. Las frutas y verduras tenían un precio más bajo que en el Reino Unido, y no escaseaban las frutas exóticas importadas. En la sección de lácteos, había una muy buena selección de productos frescos de producción local, de nuevo más baratos que en el Reino Unido. Las marcas extranjeras como President y Parmalat estaban fácilmente disponibles y me parecieron ligeramente más caras que en el Reino Unido.

No había indicios de que faltara ningún producto debido a las sanciones: té y refrescos de Lipton, Coca-Cola de Abu Dabi o la mucho más económica Dobry Cola, producida por la antigua embotelladora local de Coca-Cola. Los productos de higiene y los medicamentos sin receta parecían perfectamente normales. Los vinos eran muy similares a los que se pueden encontrar en cualquier supermercado local, tanto en variedad como en precio. Había varios whiskies mezclados y de malta, algo más baratos que en el Reino Unido. El precio de la cerveza oscilaba entre 50 peniques por 330 ml de una cerveza local y 1,80 libras por una Grolsch.

La excepción más sorprendente fue el mostrador de carne, donde, de nuevo, había de todo y era mucho más barato que en el Reino Unido, quizás a la mitad de precio. En resumen, la mayoría de los productos básicos —leche, aceite, queso, carne, verduras, fruta local— eran sustancialmente más baratos que en el Reino Unido, mientras que otros productos eran, en general, un poco más baratos.

También cabe destacar que comer fuera resultaba mucho más barato que en el Reino Unido. Para el nivel de los restaurantes a los que habíamos acudido, los precios rondaban la mitad. También fue llamativo que, en todas y cada una de las ocasiones, en los restaurantes nos ofrecieran inmediatamente vodka Grey Goose y vino francés. Había que pedir expresamente el ruso.

A menudo merece la pena señalar en este punto que no vi absolutamente ninguna cola para repostar en las gasolineras. Las calles estaban muy limpias. Las viviendas y los edificios públicos se veían en excelentes condiciones, sin signos de deterioro, incluso en los grandes bloques de viviendas sociales. No vi a ninguna persona sin hogar ni a ningún mendigo y, en los cuatro días que pasé recorriendo toda la ciudad y sus alrededores, no me encontré con ni un solo bache ni un solo socavón. Como bien público, la ciudad parecía estar en mucho mejor estado que las del Reino Unido.

A continuación, acudimos a una entrevista con una cadena de televisión local, que resultó muy agradable y se alargó de 15 a 40 minutos. Después disfrutamos de nuestro último almuerzo juntos como equipo, al que se unió de nuevo Tatyana —había estado ausente la mayor parte de la mañana preparando sus tareas de observación electoral—. A continuación, regresé al hotel y me puse mi kilt y el traje tradicional completo de las Highlands. El último punto de nuestra agenda fue una gala de ballet en la Ópera y la representación de *Le Corsaire*.

Aquí aparezco llegando con Tatyana y Evgeny. Lamento la ausencia de Irina en todas estas fotos: ¡era ella quien las estaba tomando!

Se trataba del estreno mundial de una nueva adaptación. Me temo que no me pareció un gran éxito. Combinaba un tratamiento radicalmente nuevo, con una partitura nueva, elementos de danza moderna, buques portacontenedores, supercoches, tráfico de personas y estereotipos raciales muy cuestionables sobre los árabes, con largos fragmentos del ballet original con el vestuario, la música y la coreografía originales. El efecto resultaba disonante y, en gran medida, sin sentido. La segunda parte se basó en gran medida en el original. El nivel profesional en todas las disciplinas fue alto, aunque la primera bailarina, en particular, parecía sentirse más a gusto en los segmentos modernos.

Se trataba de la gala de inauguración de la temporada y, por lo tanto, acudió la élite local vestida de gala, tanto el círculo de artistas bohemios como el de los oligarcas adinerados, estos últimos con un impresionante despliegue de esposas y novias «trofeo» y un gran resplandor de joyas. No me sentí en absoluto fuera de lugar con mi kilt, y posé con muchísima gente para selfies en la recepción. Byron, por supuesto, era escocés, así que ahí está esa excusa.

Dado que el kilt es un excelente tema para romper el hielo, mantuve numerosas conversaciones muy agradables. Una que se me quedó especialmente grabada fue con una psicóloga clínica cuya actividad principal consiste en realizar pruebas de polígrafo. Me comentó que, con frecuencia, las parejas acuden a ella para someterse a pruebas conjuntas por sospechas de infidelidad o disputas matrimoniales, y que ella siempre intenta convencer a ellos de que no lo hagan. Casi nunca sirve de ayuda y nunca acaba bien; si no es por el asunto en cuestión, acabará siendo por otra cosa. Debo reconocer que no conocí a nadie que quedara más impresionado por el ballet que yo; los rusos suelen ser refrescantemente sinceros.

Pero aquí va una reflexión. Aquí, con mi nacionalidad a la vista por mi vestimenta, y a lo largo de toda mi visita, en la que conocí a decenas de personas en situaciones cotidianas, no recibí hostilidad por parte de nadie. Al contrario, recibí amabilidad, hospitalidad y consideración constantes. Y esto por parte de una población que es plenamente consciente de que está siendo objeto de ataques con misiles suministrados por el Reino Unido, y en la que las potencias occidentales, incluido el Reino Unido, amenazan abierta y regularmente con la guerra.

Sin embargo, en estas circunstancias, no solo no encontré ni un atisbo de reserva personal ni de hostilidad, sino que tampoco escuché ni una sola actitud amenazante o agresiva. Oficialmente, Lavrov habló de un mundo multipolar, del apoyo a las Naciones Unidas, del imperio del derecho internacional y del rechazo a la violencia. Nadie en ningún momento, ni siquiera los veteranos heridos de la guerra de Ucrania, expresó el deseo de guerra ni profirió amenaza alguna contra Occidente. La propia guerra de Ucrania no se glorificó, sino que se consideraba una necesidad sumamente desafortunada que todos deseaban que terminara lo antes posible.

Regresé al hotel tras el ballet y hice las maletas, antes de que me llevaran al aeropuerto. Irina y Margarita se quedaron conmigo hasta el momento en que embarqué en el avión, ya cerca de las 3 de la madrugada. Bebimos whisky de malta y té de manzanilla que Tatyana había encargado por teléfono para mí antes del viaje. Me marché con un verdadero pesar por separarme de los nuevos amigos que había hecho, y con una sensación de asombro ante el afán por presentar a estas personas como enemigos, bárbaros y gente a la que debemos matar.

He ofrecido un relato honesto de lo que vi y de lo que hice. Sí, formaba parte de un programa oficial, pero me encontré con decenas de personas, muchas de las cuales no seguían la narrativa oficial. Reconozco que no tuve ocasión de analizar cuestiones como el servicio militar obligatorio o la capacidad de los partidos políticos de la oposición para presentarse a las elecciones.

Pero, en realidad, no necesitan que yo lo haga. La BBC, The Guardian, Reuters y la CNN están presentes, viajan e informan por toda Rusia, y les ofrecen regularmente la imagen propagandística. Puede leerla en cualquier momento. Pero considere lo siguiente: «Russia Today» y «Sputnik Radio» fueron clausuradas en el Reino Unido, por completo. No hay periodistas rusos que puedan trabajar libremente en el Reino Unido a menos que se ajusten a la línea del Gobierno británico, mientras que los periodistas británicos —incluidos los totalmente hostiles— siguen operando en Rusia. Pude leer el «Guardian», un medio sumamente rusófobo, en Rusia en cualquier momento, sin necesidad de una VPN. Esos hechos, por sí solos, bastan para desmontar la narrativa simplista de «Occidente libre frente a la Rusia autoritaria», y deberían, como mínimo, hacerle darse cuenta de que hay más que ver y oír más allá de la narrativa occidental.

Mientras las élites occidentales luchan por mantener el apoyo de sus poblaciones en un periodo de deterioro del nivel de vida de la gente corriente y de una brecha de riqueza cada vez mayor con respecto a la clase multimillonaria, necesitan un enemigo sobre el que centrar el odio y el resentimiento para desviarlos de sí mismas. Utilizan a los inmigrantes en sus propios países y a los rusos en el extranjero. Acabo de pasar unos días con esos rusos y no podría haber conocido a personas más cordiales, humanas, decentes y bienintencionadas. Me trataron con amabilidad y consideración incluso cuando no encajaba del todo en su agenda. No encontré xenofobia, ni odio, ni extremismo, y absolutamente ningún deseo de guerra.

Los rusos son como nosotros. Quieren paz, felicidad y una sociedad digna en la que puedan crecer sus hijos. Tienen los mismos problemas que el resto de nosotros a la hora de hacer frente a los excesos del capitalismo en su fase final. Ellos también, al igual que nosotros, luchan contra los instintos autoritarios de una élite política.

Los rusos no son nuestros enemigos. No permita que le convenzan de lo contrario.

VOLVER AL INDICE

8. Engels y Zetkin sobre la guerra mundial.

Ahora que vemos venir la próxima, podemos echar un vistazo a cómo nuestros clásicos preveían una guerra mundial.

https://www.elsaltodiario.com/comunismo/reflexiones-friedrich-engels-clara-zetkin

¿Cómo estalla la guerra? Las reflexiones de Friedrich Engels y Clara Zetkin

En el movimiento obrero socialista se sabía qué venía, se estaba convencido de que el capitalismo conducía necesariamente a la guerra y que la próxima guerra sería una guerra mundial.

Ingar Solty
20 sep 2026

Muchos historiadores consideran la Primera Guerra Mundial como la “catástrofe original” del “corto siglo XX” (1914-1991). Entonces se consideraba como correcto, e incluso como algo romántico, deseado en el fin de siècle por quienes estaban cansados de la civilización, la muerte en el “campo del honor”, “dulce y decorosa”.

La gente tiende a olvidar. ¿Se había olvidado entonces lo que significaba la guerra? La última guerra contra el enemigo jurado de Francia, en 1870-1871, que había llevado tanto a la fundación del Imperio alemán en el Salón de los Espejos de Versalles como a la Comuna de París, había tenido lugar casi una generación antes. En estos 43 años, por otra parte, la bestia de la guerra no había desaparecido, sencillamente, como en nuestro pasado reciente en Yugoslavia, Iraq, Afganistán, Siria, Sudán, Mali, Ucrania o Irán, ocurría, hoy como entonces, en otro lugar. En ese otro lugar lloraban las madres y padres y la bestia eran los estados europeos, que descargaban la violencia de la guerra sobre las poblaciones de sus colonias: desde la segunda guerra contra los bóers del Imperio británico (1899-1902) hasta la represión de la rebelión de los bóxer en China (1899-1901) pasando por el genocidio cometido por los alemanes contra los nama y herero en la actual Namibia (1904-1908).

En aquel momento las ideas de la guerra que vendría seguían marcadas por las experiencias de las batallas decisivas limitadas como las de Austerlitz (1805), Jena y Auerstedt (1806) o Königgrätz (1866). Como en 1870-1871, los soldados del káiser, acompañados por el júbilo de la prensa burguesa, esperaban volver tan pronto de la guerra como para estar “para navidades en casa”. Marcharon al frente con caballos, cañones y fusiles y cuatro años después regresaron con tanques, bombardeos aéreos y gases venenosos. El talento creador humano se transforma en la guerra en violencia destructiva. De acuerdo con la dialéctica de la Ilustración, el dominio de la naturaleza mediante la técnica también sirve para el dominio de los hombres por los hombres y, en la guerra, al asesinato de los hombres por los hombres.

Cuando en agosto de 1914 los Estados europeos comenzaron de este modo a librar la guerra los unos contra los otros, nadie podía decir que no se hubiese advertido contra tal posibilidad. En el movimiento obrero socialista se sabía qué venía, se estaba convencido de que el capitalismo conducía necesariamente a la guerra y que la próxima guerra sería una guerra mundial.

“El general” anticipa la guerra

Friedrich Engels, que a raíz de su profundo conocimiento de la historia y la estrategia militares y de las tecnologías de defensa fue apodado “el general”, pronosticó la “catástrofe original” de 1914 ya en su introducción a un opúsculo de Sigismund Borkheim publicado a finales de 1887 hasta en el más mínimo detalle de manera inquietante:

“Finalmente, no queda otra guerra a Prusia-Alemania posible que una guerra mundial, una guerra mundial, además, de una magnitud y una violencia hasta ahora inimaginables. Entre ocho y diez millones de soldados se lanzarán unos contra los otros y, en el proceso, dejarán a Europa más desolada que un enjambre de langostas. Las depredaciones de la Guerra de los Treinta Años comprimidas en tres o cuatro años y extendidas por todo el continente: la hambruna, las enfermedades, la caída universal en la barbarie, tanto de los ejércitos como de la población, a raíz de una miseria aguda; la desorganización irremediable de nuestro sistema artificial de comercio, industria y crédito, que culminará en una quiebra universal; el colapso de los antiguos estados y de su sabiduría política convencional, hasta el punto de que las coronas rodarán por decenas y no habrá nadie para recogerlas”.

Ésta era “la perspectiva para el momento en el que la escalada armamentista mutua alcance su punto álgido y, finalmente, dé sus frutos inevitables. Hasta aquí es donde, estimados príncipes y estadistas, ustedes, con su sabiduría, han llevado a nuestra vieja Europa”.

Engels reconoció pronto la dialéctica de la guerra, que inicialmente paraliza la lucha de clases el interior y facilita un sentimiento nacionalista y patriótico, pero que, cuando se dejan notar los efectos de la guerra –muerte, mutilación, trauma, inflación, crisis de suministros, hambruna, politización del campesino que otrora vivía aislado y ahora se encuentra en las pobladas trincheras y de las mujeres en las fábricas de armamentos–, conduce a una rápida erosión del dominio y a la revolución. La historia lo demostraba: la Guerra franco-prusiana de 1870-1871 llevó a la Comuna de París, la Guerra ruso-japonesa a la Revolución rusa de 1905, la Primera Guerra Mundial a revoluciones desde Irlanda hasta el Lejano Oriente. También la Segunda Guerra Mundial allanó el camino a las revoluciones socialistas y anticoloniales en todo el mundo, incluyendo la Revolución china de 1949, y la Guerra de Irak de 2003 posibilitó la aplastante victoria de los Demócratas estadounidenses y Obama en las elecciones de 2006 y 2008.

La guerra supone, por tanto, un elevado riesgo para las clases poseedoras, la revolución en el frente interior, su mayor temor: en su mensaje de Año Nuevo de 1905 al entonces canciller, el káiser Guillermo II extrajo de la Comuna de París la conclusión de que en la guerra que planeaba para la reordenación de Europa “primero tiene que fusilarse y decapitarse a los socialistas, hacerlos inofensivos, si es necesario mediante un baño de sangre, y luego librar una guerra hacia el exterior. ¡Pero no antes y no al mismo tiempo!”.

Después de la derrota en la Primera Guerra Mundial, perdida, según Hans-Ulrich Wehler, ya en 1916 por la “política de nutrición”, pero en la que los gobernantes se imaginaban “invictos en el campo de batalla”, su claca chovinista, agitada y de extrema derecha inventó el mito anticomunista y antisemita de “la puñalada por la espalda” y el concepto de “criminal de noviembre” [por la revolución de 1918, NdT]. Al final, la clase dirigente extrajo la conclusión de la revolución social y antibelicista de 1918-1919 de que la historia no podía repetirse, por eso los nazis, en sus “crímenes terminales”, asesinaron sistemáticamente en sus campos de concentración y prisiones a los opositores encarcelados y a los dirigentes que habían sobrevivido hasta entonces del movimiento obrero (comunista) antes de que terminase la guerra.
Engels quería la revolución proletaria. Sin embargo, no estaba preparado para considerar la guerra mundial como un medio para llevarla a cabo. Podían cosecharse, sin duda, los frutos de la catástrofe: “Cuando se han desencadenado las fuerzas éstas no pueden volver a embridarse y las cosas emprenden su propio curso: al final de la tragedia se arruinan y se habrá conseguido la victoria del proletariado, o será inevitable”. Cuando la crisis del boulangismo de 1888 amenazó por vez primera con una carnicería para los pueblos europeos, Engels advirtió al yerno de Marx, Paul Lafargue, contra la esperanza de que una guerra así podría “armar al pueblo” –entonces una reivindicación central del movimiento obrero– y, de ese modo, introducir la revolución por la puerta trasera.
A la vista de la amenazadora guerra mundial la izquierda del partido se manifestó: socialismo o barbarie. Con ello no quería decir socialismo después de la barbarie, sino socialismo en vez de y antes de la barbarie. La posición de Engels fue desde entonces que la condición previa a un éxito socialista en el interior es evitar una guerra devastadora hacia el exterior. En los años siguientes, marcados por la amenaza constante de una guerra mundial (las crisis en Marruecos y otras), esta posición se mantuvo. Tras la experiencia de la Revolución rusa de 1905, que comportó la huelga de masas como nuevo “método de lucha”, los partidos obreros de la Segunda Internacional prometieron en su Congreso de Stuttgart de 1907 oponerse a la guerra imperialista de los opresores con la convocatoria de una huelga general de los oprimidos.

Zetkin y la tormenta de la revolución

El 1 de agosto de 1914 la guerra finalmente estalla. El día anterior el dirigente socialista francés Jean Jaurès es asesinado a sangre fría por un nacionalista. La promesa queda rota. Mientras en la mayoría de los países se impone en los partidos socialdemócratas el ala derecha y se vota a favor de la guerra en la que obreros dispararán contra obreros y campesinos contra campesinos, la opositora a la guerra Clara Zetkin es encarcelada el 2 de agosto.

En 1907 Jaurès presentó junto con Edouard Vaillant una resolución conjunta sobre la relación entre el orden basado en la propiedad privada y la política de la violencia: “El capitalismo lleva la guerra como las nubes la tormenta”, afirmaba, y al mismo tiempo destacaba que las guerras podían “prevenirse oponiendo a la voluntad de la clase dominante la voluntad de la clase obrera”. Zetkin lo ve de manera parecida: también ella veía en la guerra “un nubarrón de tormentas en el cielo del orden capitalista” que solamente podía “alejarse con el viento tempestuoso de la revolución social”.

También Zetkin conocía bien la dialéctica de la guerra. Veía como comportó indirectamente en 1891 la abolición del trabajo infantil para los menores de 12 años. Por motivos muy poco nobles: el Estado y el capital no quieren que los niños obreros se dañen antes, sino en la guerra. Las de 1905 fueron para Zetkin “las revueltas de los soldados que se negaron a desempeñar el despreciable papel de ayudantes de los verdugos de sus hermanos y hermanas” que luego llevaron a la revolución. En febrero de 1917 fue la “enorme expansión del empleo femenino entre las trabajadoras” durante la guerra la que condujo a la “conciencia interior libre de las mujeres” y a su “enérgica y entusiasta influencia” en la Revolución rusa.

Con todo y con eso, la guerra no es ningún entretenimiento, sino un crimen del capital. “En el combate contra los enemigos extranjeros” los “proletarios no tienen ‘nada suyo que proteger’”, concluye Zetkin. El “mayor devorador de hombres” y “el principal culpable de las guerras contemporáneas” es el “orden capitalista”. El efecto de la acumulación capitalista en el país, el incremento de “la productividad del trabajo” y la “explotación, tan elevada como sea posible, de las masas oprimidas [por los capitalistas]” genera contradicciones que convierten las relaciones entre estados en violentas: el capital busca en el extranjero lucrativas posibilidades de inversión, recursos naturales y mercados para su propia sobreproducción, y la geopolítica imperialista le garantiza esta expansión del capital con una política de fuerza respaldada por el Estado.

La guerra, para Zetkin, es la “forma más criminal y desquiciada de explotación del pueblo en masa”, porque en última instancia son “los hijos de las masas trabajadoras” quienes son “engañados, agitados y cegados los unos contra los otros para asesinarse entre ellos” aunque deberían ser “hermanos, compañeros en la lucha por la misma libertad”. Zetkin ve en ello dos tareas prácticas: “La dura lucha por conseguir reformas militares que transformen el ejército existente en una milicia”, por una parte, y el “debilitamiento del militarismo desde dentro mediante la revolucionarización de los reclutas proletarios”, por la otra: “Debemos conseguir que gracias a una educación socialista en su infancia y juventud los jóvenes en edad militar […] entren en los cuarteles con una conciencia de clase tan clara y sólida que haga al ejército inservible en la lucha contra el ‘enemigo interior’. Aquí radica una tarea de importancia, en cuya resolución es sobre todo la mujer proletaria como madre, como educadora, quien puede ejercer la mayor influencia en sus hijos”.

La izquierda del partido en torno a Zetkin, Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht es quien sitúa la lucha contra el militarismo en el centro y la considera la prueba de fuego del movimiento obrero. La derecha del partido en torno a Eduard Bernstein, Gustav Noske, Eduard David y Wolfgang Heine quería entrar en coaliciones con los partidos burgueses “avanzados” en el marco de lo posible. Como quiera que estos partidos defendían el rearme, el colonialismo (por supuesto “humano”) y la guerra (por descontado sólo en caso de emergencia), estos excesos del capitalismo eran relativizados y el riesgo de una guerra mundial, subestimado.

Bernstein estaba convencido de ello: no había una gran catástrofe, un “colapso” (Kladderadatsch), ni económico ni político-militar próximo. Mientras Zetkin criticaba duramente las guerras coloniales, con sus “balas dum-dum envenadas” y “campos de concentración asesinos”, y la mentalidad racista de los “superhombres (Übermenschen) estéticos”, que se veían a sí mismos como miembros de “naciones cultas” mientras escribían “por otra parte las páginas más sangrientas de su historia”, Bernstein argumentaba que el colonialismo no había de ser necesariamente algo bárbaro, sino que también podía ayudar a un pueblo culturalmente superior a instruir mejor al país de “los salvajes”. ¿Por qué no cultivar uno mismo las frutas tropicales en tierras ajenas? La milicia popular reivindicada por la izquierda, contraargumentaba Bernstein, no era realista, y era mejor reclamar un “ejército popular”. Las democracias abandonarían definitivamente la guerra cuando el pueblo mismo decidiese en los parlamentos sobre el presupuesto militar.

Mientras Zetkin combatía el militarismo, también por los efectos que tenía en la redistribución, como “el enemigo más salvaje y amargo de la clase obrera”, el ala derecha del partido consideraba su tarea principal sacar el tema del armamento de la campaña electoral. Zetkin sacó este tema en el Congreso de Essen de 1907 para enfrentarse a Noske, el posterior “perro de presa” de la contrarrevolución, para señalar que el problema “de cómo se trata la cuestión militar” ya no era tanto lo que se decía como lo que en campaña electoral “no se decía o por lo menos no se destacaba lo suficiente”. Era precisamente “en su juicio del militarismo y las crisis internacionales” donde la socialdemocracia “no debería entonar […] [un discurso] en el que resuenen discretamente matices burgueses ‘patrióticos’.”

Paralelismos históricos

Los paralelismos históricos con el presente son evidentes. El antimilitarismo de Zetkin comenzó con su resistencia contra “el modelo militar” de 1893 y más tarde contra la “expansión de la Marina” con la “construcción de torpedos de mayor capacidad, esto es, más destructivos y asesinos”, “a costa del pan y la formación de tus hijos, a costa de la extenuación de tu marido”. En vísperas del Congreso de Stuttgart de 1898 se produjo un enfrentamiento con el ala derecha del partido que recuerda al voto a favor del plan de rearme del gobierno de Merz por los grupos parlamentarios de La Izquierda de Bremen y Mecklemburgo-Pomerania oriental en el Senado, conseguidos mediante presiones por los escasos medios disponibles para el presupuesto de sus estados federados y justificados por “responsabilidad política” a escala de estado federado.

Mientras entonces el ala derecha del partido, representada por el jurista y diputado del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) en el Bundestag de 37 años Wolfgang Heine, se pronunciaba a favor de una “política compensatoria”, en el sentido de un intercambio con los gobernantes basado en el principio de “cañones por derechos”, Zetkin advirtió contra una política “de regateo con el Estado capitalista” como ésa. La posición de los partidarios de la “política compensatoria” culminó con la interpretación de que “hay reivindicaciones militares a las que la clase obrera no puede ser indiferente”, como “la cuestión de la creación de nuevas piezas de artillería” en nombre de la defensa de la patria.

Unos 16 años después Heine se convirtió en nombre de la defensa de la patria en el principal partidario de los créditos de guerra. Mientras Zetkin, Luxemburg y Karl Liebknecht se encontraban tras rejas debido a su oposición al conflicto y organizaban la resistencia contra la guerra mundial, Heine fue hasta el final un defensor de la política de entendimiento entre clases (Burgfrieden). Y mientras Luxemburg y Liebknecht fueron entregados después a las bayonetas por la derecha del partido socialdemócrata y más tarde asesinados, Heine fue recompensado con el puesto de ministro del Interior de Prusia por su servicio a la razón de Estado.

Artículo original: Einstein und Freud reden über den Krieg. Sagt Engels: Ihr habt den Kapitalismus vergessen Publicado en Der Freitag. Traducido con permiso del autor por Àngel Ferrero para El Salto.

VOLVER AL INDICE

9. Resumen de la guerra en Irán, 21 de septiembre.

El seguimiento en directo de Middle East Eye.

https://www.middleeasteye.net/live/live-us-and-iran-confirm-peace-accord-signing-set-friday-geneva

En directo: EE. UU. deniega los visados a los miembros de la delegación iraní ante la ONU

Mientras tanto, Túnez detiene al menos a 11 manifestantes pro-palestinos

Puntos clave

Más de 125 000 yemeníes se han visto desplazados tras la reanudación de los combates

El secretario del Tesoro de EE. UU. afirma que las aerolíneas iraníes serán «cerradas» el 23 de septiembre

Continúan los ataques israelíes en el sur del Líbano y en Gaza

Actualizaciones en directo

Un ataque aéreo saudí tiene como objetivo un mercado local en una aldea cercana a Bab al-Mandeb, en Yemen

Hace 1 hora

Las imágenes difundidas por los huzíes de Yemen muestran lo que, según ellos, es un ataque aéreo saudí dirigido contra un mercado local en una aldea cercana al estrecho de Bab al-Mandeb.

Los huzíes controlan ahora zonas costeras estratégicas con vistas al estrecho tras arrebatárselas a las fuerzas gubernamentales respaldadas por Arabia Saudí.

Burnham, del Reino Unido, accede a la solicitud saudí de apoyo en el reabastecimiento en vuelo

Hace 2 horas

El primer ministro británico, Andy Burnham, declaró el lunes que había accedido a una solicitud de Arabia Saudí para proporcionar reabastecimiento en vuelo defensivo durante un tiempo limitado, una medida que describió como una contribución a la estabilización de toda la región.

Riad solicitó este apoyo después de que los huzíes, que controlan las zonas más pobladas de Yemen, intensificaran sus ataques contra Arabia Saudí, lo que supone un nuevo frente en la guerra más amplia que comenzó con los ataques de EE. UU. e Israel contra Irán a finales de febrero.

«Hemos recibido una solicitud de apoyo militar por parte del Reino de Arabia Saudí y, siguiendo el consejo del secretario de Defensa y del secretario de Asuntos Exteriores, anoche accedí a dicha solicitud de reabastecimiento aéreo defensivo», declaró a los periodistas mientras se dirigía a Nueva York para asistir a una reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

«Porque, por supuesto, Arabia Saudí ha sido objeto de ataques… y debemos mantener abiertas esas vías de comunicación; de ahí que hayamos accedido a la solicitud», afirmó.

Un hombre de Vermont, declarado culpable de disparar a tres estudiantes palestinos en 2023

Hace 2 horas

El hombre acusado de disparar a tres jóvenes estudiantes universitarios palestinos en 2023 en el estado estadounidense de Vermont fue declarado culpable el lunes de tres cargos de intento de homicidio en segundo grado.

Ellos, Hisham Awartani, Kinnan Abdel Hamid y Tahseen Ahmed, se dirigían a una cena familiar cuando fueron tiroteadas por Jason Eaton, de 51 años. Hablaban en árabe y dos de ellos llevaban keffiyehs.

Los abogados de Eaton habían alegado que este sufría delirios durante el tiroteo, afirmando que creía que unas voces —que él pensaba que procedían de agentes de la CIA— le ordenaban llevar a cabo el ataque para proteger a una familia judía de su barrio.

El ataque dejó a Awartani, que en aquel momento era estudiante de la Universidad de Brown, paralizado de cintura para abajo.

Más información: Un hombre de Vermont, declarado culpable de disparar a tres estudiantes palestinos en 2023

Esta fotografía de archivo sin fecha, facilitada por el Instituto para el Entendimiento de Oriente Medio, muestra a Hisham Awartani, Tahseen Ali y Kenan Abdulhamid, que resultaron heridos el 25 de noviembre de 2023 (AFP)

Qatar afirma que está trabajando para facilitar un acuerdo «incluso a corto plazo» entre EE. UU. e Irán

Hace 4 horas

Qatar está trabajando para facilitar un acuerdo entre Teherán y Washington en coordinación con Pakistán, según informó Al Jazeera, citando al portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Majed al-Ansari.

«Doha está trabajando para mediar y abrir una vía de diálogo entre Irán y EE. UU.», añadió, señalando que Qatar se esfuerza por facilitar la posibilidad de alcanzar un acuerdo, aunque sea a corto plazo.

La Administración Trump propone 5.000 millones de dólares para poner en marcha un fondo de inversión destinado a reconstruir las instalaciones energéticas del Golfo, según informa el WSJ

Hace 5 horas

La Administración Trump ha propuesto invertir 5.000 millones de dólares en un nuevo fondo para ayudar a los países de Oriente Medio a reconstruir la infraestructura energética dañada durante la guerra con Irán y reducir su dependencia del estrecho de Ormuz para el transporte de petróleo y gas, según informó el lunes el Wall Street Journal, citando a funcionarios y documentos de EE. UU. y de Oriente Medio.

El informe señala que el plan estadounidense busca contribuciones equivalentes de ocho socios de Oriente Medio: Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin, Kuwait, Omán, Irak y Jordania, y añade que las conversaciones sobre el fondo siguen en curso

Hegseth, criticado por el uso «blasfemo» de un pasaje bíblico en una campaña de reclutamiento militar

Hace 5 horas

El secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth, ha sido objeto de críticas por una gira militar denominada «Send Me Tour» que recurre a versículos bíblicos y a las escrituras cristianas para reclutar nuevos soldados.

Hegseth visitó la Universidad de Texas A&M durante el fin de semana como parte de la gira, que se basa en un conocido pasaje del Libro de Isaías del Antiguo Testamento, capítulo 6, versículo 8, en el que Dios pregunta: «¿A quién enviaré?», y el profeta Isaías responde: «Señor, aquí estoy. Envíame».

Isaías es un profeta tanto para los judíos como para los cristianos. Aunque el Corán no lo menciona explícitamente, parte de la literatura islámica lo considera un profeta.

Hegseth fue grabado ante un grupo de jóvenes universitarios, invocando el lenguaje bíblico de Isaías para entonar un cántico de guerra.

Más información: Hegseth, criticado por el uso «blasfemo» de un pasaje bíblico en una campaña de reclutamiento militar

El secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth, posa para una fotografía durante un partido en el Kyle Field de College Station, Texas, el 19 de septiembre de 2026 (Zach Del Bello/Getty Images/AFP)

El ministro del Tesoro de EE. UU. afirma que las aerolíneas iraníes serán «cerradas» el 23 de septiembre

Hace 6 horas

El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, declaró el lunes que, en dos días, las aerolíneas iraníes tendrán dificultades para operar a nivel mundial debido al peso de las sanciones estadounidenses, a medida que la Administración Trump intensifica la presión sobre Teherán.

El 23 de septiembre, «todas las aerolíneas iraníes quedarán inoperativas en todo el mundo», declaró Bessent a la CNBC en una entrevista, mientras la guerra iniciada por EE. UU. e Israel se acerca a los siete meses.

«Si aterrizan, no se les podrá suministrar combustible, no se les podrán prestar servicios de aterrizaje, no se les podrán vender billetes; de lo contrario, quedarán excluidos del sistema del dólar», añadió.

Esta medida se produce tras las anteriores sanciones estadounidenses al sector de la aviación iraní y la amenaza de Bessent de un «Día D económico» para Irán, así como su compromiso de asfixiar financieramente a Teherán.

EE. UU. deniega los visados a los miembros de la delegación iraní ante la ONU

Hace 6 horas

Estados Unidos se ha negado a expedir visados a los miembros de la delegación del presidente iraní Masoud Pezeshkian, incluido su equipo de comunicación, para el viaje de esta semana a la Asamblea General de la ONU, según informaron el lunes los medios de comunicación estatales iraníes.

Pezeshkian será el funcionario iraní de más alto rango en entrar en EE. UU. desde que comenzó la guerra, tras los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán en febrero.

«En una medida hostil sin precedentes por parte del Gobierno de EE. UU., (el presidente de EE. UU., Donald) Trump ha denegado visados estadounidenses a determinados miembros de la delegación de alto nivel del presidente, incluidos miembros de su equipo de comunicación», informó la agencia estatal de noticias IRNA.

La agencia de noticias Mehr también se hizo eco de la noticia, citando a un portavoz de la presidencia iraní, y añadió que Pezeshkian intervendría ante la Asamblea General de la ONU el miércoles.

Túnez detiene al menos a 11 manifestantes pro-palestinos

Hace 7 horas

Las autoridades tunecinas detuvieron el sábado al menos a 11 personas que se manifestaban para exigir la liberación de activistas pro-palestinos detenidos anteriormente, según informaron el lunes dos abogados y un grupo activista.

El abogado Ghassen Besbes, que representa a varios de los detenidos, declaró a la AFP que las autoridades habían detenido al menos a 11 manifestantes, mientras que el grupo pro-palestino Maghreb Sumud informó de 13 detenciones.

No se han publicado cifras oficiales, y el número exacto de detenciones sigue sin estar claro.

Otro abogado, Fedy Snene, afirmó que un juez había prorrogado la detención de los manifestantes en 48 horas.

Los Estados del Golfo necesitan «buenas relaciones» con Irán como parte de un nuevo marco de seguridad, afirma el primer ministro de Catar

Hace 7 horas

El primer ministro catarí, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, ha afirmado que Oriente Medio necesita un nuevo «marco de seguridad regional» que incluya a Irán, y ha añadido que la guerra contra la República Islámica debería ser una «llamada de atención» para la región.

«Irán es nuestro vecino», declaró Al Thani el domingo en el Foro Económico de Catar celebrado en Nueva York.

«Debemos actuar juntos de forma responsable como región y asegurarnos de mantener buenas relaciones con Irán», afirmó.

«Esperamos que esta guerra sirva de llamada de atención para todos».

Las declaraciones del primer ministro catarí se produjeron horas después de que surgieran informes que afirmaban que EE. UU. planeaba reanudar los ataques directos tras meses de menor intensidad en los enfrentamientos.

Más información: Los Estados del Golfo necesitan «buenas relaciones» con Irán como parte de un nuevo marco de seguridad, afirma el primer ministro de Catar

El primer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Catar, el jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, asiste a una reunión en Manama el 25 de junio de 2026 (Eric Lee/AFP)

Las fuerzas gubernamentales yemeníes afirman haber derribado un dron huzí

Hace 8 horas

Las fuerzas gubernamentales de Yemen anunciaron el derribo de un dron huzí en el suroeste de Taiz.

En una publicación en las redes sociales, las fuerzas armadas indicaron que la aeronave fue derribada en el frente de al-Kadha, en la provincia de Taiz.

Un buque cisterna de GLP fue alcanzado por restos de proyectiles de origen desconocido frente a Ormuz

Hace 9 horas

Un buque cisterna de GLP que transitaba a la salida del estrecho de Ormuz fue alcanzado por restos de proyectiles de origen desconocido, según informó el lunes la Organización de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO).

La UKMTO indicó que el buque cisterna continuaría su ruta hasta su próximo puerto de escala, y añadió que, según los informes, toda la tripulación se encontraba a salvo.

https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/red-sea-film-festival-cancelled-israeli-us-war-iran-hits-saudi-arabia?topic=War%2520on%2520Iran&

Los organizadores afirmaron que, en su lugar, volvería en el último trimestre de 2027 con una «visión renovada y una programación que siga celebrando el cine y a los cineastas de Arabia Saudí, de la región y de todo el mundo», según un comunicado.

Más información: Se cancela el Festival de Cine del Mar Rojo debido a que la guerra de Israel y EE. UU. contra Irán afecta a Arabia Saudí

La supermodelo italiana Alessandra Ambrosio posa en la alfombra roja de la ceremonia de entrega de premios de la 4.ª edición del Festival de Cine del Mar Rojo en Yeda, Arabia Saudí, el 12 de diciembre de 2024 (Patrick Baz /Festival de Cine del Mar Rojo/AFP)

Resumen: Irán afirma estar preparado para una guerra prolongada

Hace 10 horas

Irán ha advertido de una respuesta militar más amplia si EE. UU. lanza nuevos ataques; el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) ha afirmado que la guerra no ha terminado y ha afirmado haber derribado otro dron estadounidense sobre el estrecho de Ormuz.

Mientras tanto, la tensión sigue siendo elevada en Yemen, Líbano, Gaza y Siria, al tiempo que Catar presiona para que se reanuden las conversaciones entre EE. UU. e Irán.

  • El IRGC de Irán advierte de «cambios significativos» en sus operaciones militares si EE. UU. lanza otro ataque
  • El IRGC afirma haber derribado otro dron estadounidense MQ-1 sobre el estrecho de Ormuz
  • Un portavoz del IRGC afirma que Irán está preparado para una guerra prolongada y que cuenta con objetivos vinculados a los intereses estadounidenses que aún no han sido atacados
  • Aviones de la coalición liderada por Arabia Saudí bombardearon la provincia yemení de Taiz, mientras las fuerzas huzíes avanzan a lo largo de la costa occidental del país
  • Los líderes huzíes advierten a Arabia Saudí de que la continuación de los ataques y el bloqueo podrían dar lugar a ataques contra infraestructuras energéticas en el interior del reino
  • Qatar está presionando para reactivar las negociaciones entre EE. UU. e Irán, afirmando que está trabajando con las capitales para reducir las tensiones y proteger las vías navegables regionales
  • Las fuerzas israelíes llevaron a cabo durante la noche incursiones aéreas y ataques de artillería en todo el sur del Líbano, según la Agencia Nacional de Noticias del Líbano
  • Se ha informado de que cuatro palestinos han fallecido y 17 han resultado heridos en Gaza en las últimas 24 horas, según el Ministerio de Sanidad del territorio

https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/saudi-led-coalition-strikes-yemens-taiz-houthi-forces-advance?topic=War%2520on%2520Iran&

Aviones de la coalición liderada por Arabia Saudí llevaron a cabo un ataque aéreo contra el distrito de Hayfan, en la provincia yemení de Taiz, según informó la cadena de televisión Al-Masirah, controlada por los huzíes.

El informe no proporcionó detalles sobre las víctimas ni los daños causados por el ataque.

El ataque aéreo se produce mientras las fuerzas huzíes han avanzado rápidamente por el oeste de Yemen; el grupo afirma controlar amplias zonas de la costa del mar Rojo del país y avanza hacia áreas cercanas al estrecho de Bab al-Mandeb.

Las Naciones Unidas han señalado que las hostilidades en Yemen han provocado el desplazamiento de al menos 125 000 personas desde principios de septiembre.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) afirma que la guerra con EE. UU. «no ha terminado» y que está preparado para un conflicto prolongado

Hace 12 horas

El portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán, el general de brigada Hossein Mohebbi, afirmó que la guerra con Estados Unidos «no ha terminado», y añadió que Irán «lleva mucho tiempo preparado para una guerra prolongada».

Mohebbi señaló que las fuerzas estadounidenses se habían visto obligadas a trasladar tropas y equipamiento desde bases regionales a posiciones más distantes, pero que los centros de inteligencia estadounidenses seguían estando al alcance de Irán, según informó Press TV.

Mohebbi también señaló que la superioridad tecnológica de EE. UU. no había logrado superar las capacidades defensivas y ofensivas de Irán.

Advirtió de que Irán aún disponía de objetivos vinculados a los intereses estadounidenses que aún no habían sido atacados, y afirmó que el IRGC seguía preparado para responder a cualquier nueva escalada.

Netanyahu recorre los túneles bajo Al-Aqsa mientras Ben Gvir irrumpe en el lugar sagrado de Jerusalén

Hace 13 horas

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, recorrió los túneles situados bajo la mezquita de Al-Aqsa mientras cientos de colonos israelíes irrumpían en el lugar sagrado de Jerusalén durante el fin de semana.

Antes del Yom Kippur, el día más sagrado del calendario judío, Netanyahu se unió a decenas de miles de israelíes para las oraciones de Selijot en el Muro de las Lamentaciones, adyacente a Al-Aqsa, el sábado por la noche.

Posteriormente, el primer ministro publicó un vídeo en el que aparecía junto a su esposa, Sara, recorriendo los túneles situados bajo el complejo de la mezquita de Al-Aqsa.

«Es conmovedor tocar la roca de nuestra existencia. Nos encontramos aquí, muy cerca del Santo de los Santos», afirmó.

«Estamos aquí y siempre permaneceremos aquí».

Decenas de miles de personas asistieron a las oraciones de Selijot en la plaza del Muro de las Lamentaciones, entre ellas ministros y funcionarios del Gobierno israelí.

El domingo por la mañana, cientos de israelíes irrumpieron en Al-Aqsa, entre ellos el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.

Ben Gvir fue filmado rezando junto a otros israelíes en el interior del complejo de la mezquita de Al-Aqsa bajo fuerte protección policial.

La Gobernación de Jerusalén de la Autoridad Palestina afirmó que alrededor de 800 personas irrumpieron en el recinto el domingo.

Más información: Netanyahu recorre los túneles bajo Al-Aqsa mientras Ben Gvir irrumpe en el lugar sagrado de Jerusalén

Imagen tomada desde un dron de fieles judíos participando en las Selijot, una oración en la que los judíos se arrepienten y piden a Dios que perdone sus pecados, antes del Yom Kippur del 18 de septiembre de 2026 (Ilan Rosenberg/Reuters)

Naqvi, de Pakistán, llega a Teherán en medio de los temores de una nueva guerra entre EE. UU. e Irán

Hace 13 horas

El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, llegó el lunes a Teherán, donde fue recibido por su homólogo iraní, Eskandar Momeni, según informó la agencia de noticias iraní Tasnim.

La visita se centraría en las relaciones bilaterales y en la revisión de los acuerdos firmados anteriormente por altos cargos de ambos países, informó Tasnim.

La visita se produce en un momento en que cunde el temor a una nueva guerra entre EE. UU. e Irán, en medio de tensiones crecientes y del fracaso de las negociaciones anteriores.

Las tensiones siguen siendo elevadas en la región, pero Pakistán e Irán han mantenido contactos diplomáticos e Islamabad ha intentado en el pasado mediar en el diálogo entre Teherán y Washington.

Desde que Pakistán comenzó a mediar entre Irán y Estados Unidos, Naqvi ha visitado Teherán en varias ocasiones.

El número de víctimas mortales en Gaza asciende a 73 914 tras la muerte de otros cuatro palestinos en ataques israelíes

Hace 13 horas

Al menos cuatro palestinos han perdido la vida y 17 han resultado heridos en ataques israelíes en toda la Franja de Gaza durante las últimas 24 horas, según informó este lunes el Ministerio de Sanidad de Gaza.

El ministerio señaló que una de las víctimas falleció a causa de heridas anteriores, mientras que se recuperaron tres cadáveres de entre los escombros de edificios destruidos.

Las últimas cifras elevan el número de palestinos fallecidos registrado desde el 7 de octubre de 2023 a 73 914, mientras que se han registrado más de 174 952 heridos.

Desde que entró en vigor el alto el fuego en octubre, el ministerio ha registrado 1 394 fallecidos, ya que se han recuperado 834 cadáveres de entre los escombros.

Miles de víctimas permanecen bajo los escombros y en las carreteras debido al bloqueo israelí de la maquinaria pesada que necesitan los equipos de rescate, que no han podido llegar hasta ellos.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas ha informado de que los ataques aéreos israelíes y otros ataques han seguido causando víctimas y daños en zonas pobladas, mientras que la escasez de suministros médicos esenciales y las restricciones al acceso humanitario siguen ejerciendo presión sobre el sistema sanitario de Gaza.

Las explosiones sacuden una instalación militar en Alepo; al menos cuatro heridos

Hace 14 horas

Una serie de explosiones sacudió el lunes una instalación militar cerca de la localidad de al-Eis, en la provincia de Alepo, al norte de Siria, y dejó al menos cuatro heridos, según informó la agencia estatal de noticias siria SANA.

SANA indicó que un civil resultó herido por metralla, otras dos personas sufrieron dificultades respiratorias temporales y otra resultó herida en un accidente de tráfico mientras huía de la zona.

Los equipos de protección civil evacuaron a tres familias y trasladaron a los heridos al hospital, además de cerrar las carreteras que conducían a la zona.

El gobernador de Alepo, Azzam al-Gharib, instó a los residentes a permanecer en sus hogares, mientras que los hospitales, las ambulancias y los equipos de emergencia se mantuvieron en estado de alerta.

Las fuerzas israelíes lanzan incursiones aéreas durante la noche en todo el sur del Líbano

Hace 14 horas

Las fuerzas israelíes lanzaron durante la noche una serie de incursiones aéreas y ataques de artillería en todo el sur del Líbano; se han registrado bombardeos en varias localidades a pesar del alto el fuego, según informó la Agencia Nacional de Noticias del Líbano.

En la provincia de Nabatieh, se registraron ataques en Nabatieh al-Fawqa, Zoutar al-Sharqiyah y Khallet Mayfadoun, mientras que en el distrito de Bint Jbeil se produjeron ataques contra Beit Lif, Hadatha y las afueras de Baraachit.

También se avistaron vehículos militares israelíes patrullando por Baraachit, Hadatha, Beit Yahoun y Mays al-Jabal, según informó la NNA.

Se registraron disparos de artillería contra Wadi al-Salouqi y zonas situadas a las afueras de Touline, en Marjeyoun, mientras que se informó de disparos de ametralladora en Sarbine, Hadatha, las afueras de Mays al-Jabal y Wadi Zibqine.

Un vehículo militar israelí pasa junto a viviendas destruidas por los ataques israelíes en el sur del Líbano, visto desde el norte de Israel, el 20 de septiembre de 2026 (Jalaa Marey/AFP)

El ministro del Interior de Pakistán se dirige a Teherán en medio de las tensiones regionales

Hace 15 horas

El ministro del Interior de Pakistán, Syed Mohsin Naqvi, partió el lunes de Islamabad hacia Teherán para mantener conversaciones con autoridades iraníes, según la agencia de noticias Mehr.

El informe señala que la visita de Naqvi se centrará en ampliar las relaciones bilaterales y la coordinación en asuntos de interés mutuo.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, declaró el sábado que la visita serviría principalmente para dar seguimiento a los acuerdos previos entre ambos países, especialmente a las decisiones adoptadas a nivel de liderazgo.

Pakistán, que ha desempeñado un papel mediador entre Irán y Estados Unidos, también podría plantear cuestiones regionales durante la visita, señaló Baghaei, aunque no había indicios de que Naqvi llevara consigo ningún mensaje o propuesta específica procedente de Washington.

Naqvi ha viajado a Teherán en varias ocasiones desde que Pakistán iniciara sus esfuerzos de mediación entre ambos países.

«Destruiremos su economía»: los líderes huzíes advierten a Arabia Saudí en una declaración conjunta

Hace 16 horas

Altos mandos militares de los huzíes yemeníes han advertido a Arabia Saudí de que los continuos ataques y el bloqueo sobre Yemen podrían dar lugar a ataques contra infraestructuras energéticas en el interior del reino, lo que podría «destruir su economía», según informó Press TV.

En un mensaje conjunto, altos dirigentes políticos y militares afirmaron que sus fuerzas continuarían sus operaciones contra Arabia Saudí.

El comunicado afirmaba que los misiles balísticos y los drones de combate yemeníes podrían alcanzar lugares donde los responsables saudíes pudieran buscar refugio.

«La más mínima imprudencia que cometan les costará muy caro», afirmaron, y añadieron que las fuerzas armadas de Yemen habían introducido lo que describieron como una «nueva ecuación de disuasión».

Partidarios de los huzíes sostienen pancartas con la imagen de la Kaaba durante una protesta contra Arabia Saudí en Hodeida, Yemen, el 18 de septiembre de 2026 (Zayed Al-Waqidi/AFP)

Al menos 53 palestinos detenidos tras una redada de las fuerzas israelíes en una localidad cercana a Jerusalén

Hace 16 horas

Las fuerzas israelíes irrumpieron en la localidad de Biddu, al noroeste de la Jerusalén Oriental ocupada, tras el presunto asesinato de un colono israelí a manos de un palestino de dicha localidad, cerca del asentamiento de Halamish, en la Cisjordania ocupada, el domingo.

Los soldados «convirtieron varias viviendas en centros de detención y están interrogando a decenas de jóvenes», según declaró el alcalde de Biddu, Nazmi Mansour, a Al Jazeera.

La Gobernación de Jerusalén afirmó que al menos 53 palestinos fueron detenidos en las redadas, y que las viviendas sufrieron actos de vandalismo y daños.

Las fuerzas israelíes «maltrataron y agredieron a varios ciudadanos» durante los registros, señaló Mansour, mientras que las escuelas permanecieron cerradas y los residentes se mantuvieron en sus hogares mientras continuaba la operación.

EE. UU. sufre una «derrota histórica y vergonzosa» en la guerra contra Irán, afirma el portavoz del IRGC

Hace 17 horas

El portavoz del IRGC, Hossein Mohebbi, afirmó que EE. UU. ha «fracasado» en su guerra contra Irán, calificándola de «derrota histórica y vergonzosa».

«Estados Unidos ha fracasado en esta guerra, y su derrota es una derrota histórica y vergonzosa, pero no tiene el valor de admitirla y aceptarla», declaró.

«La derrota de Estados Unidos y del régimen sionista es una derrota que todos los expertos militares y políticos, incluso en la propia América, admiten, y pueden ver, tocar y sentir esta derrota con un mínimo de atención».

Mohebbi añadió asimismo que Teherán ha desarrollado armas durante y antes de la guerra que aún no se han utilizado, y las describió como activos estratégicos que se desplegarán cuando sea necesario.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) advierte de «cambios significativos» si EE. UU. lanza nuevos ataques

Hace 18 horas

El portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán advirtió de «cambios significativos» en las operaciones de Teherán en caso de un nuevo ataque estadounidense.

«Esos cambios incluyen un cambio en la geografía de la guerra y un cambio en las armas y el equipamiento militar», afirmó Hossein Mohebbi. «Llevaremos al campo de batalla nuevas armas con nuevas capacidades, y el mundo quedará asombrado».

«Nuestros objetivos tampoco son ya necesariamente los mismos que los anteriores. Tenemos nuevos objetivos que aún no han sido atacados», añadió.

Actualización matutina

Hace 18 horas

Buenos días, lectores de Middle East Eye:

Estas son las últimas novedades:

  • El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) afirmó que su nuevo y avanzado sistema de defensa aeroespacial «interceptó y destruyó» otro dron estadounidense MQ-1 sobre el estrecho de Ormuz.
  • Las explosiones registradas en un depósito de armas en la madrugada del lunes en al-Eis, al sur de Alepo, dejaron al menos cuatro heridos. La causa de las explosiones, que se produjeron en la localidad de al-Eis, sigue siendo objeto de investigación. Se trata de la quinta explosión registrada este mes en un depósito de armas o municiones en Siria.
  • La Oficina de Medios de Comunicación del Gobierno de Gaza ha anunciado la puesta en marcha de un «plan de emergencia urgente», en virtud del cual se demolerán 255 edificios dañados por los ataques israelíes en todo el enclave sitiado. El anuncio se produce tras el derrumbe de un edificio dañado por los bombardeos israelíes la semana pasada en la ciudad de Gaza. Al menos 21 palestinos desplazados, entre ellos cinco niños, perdieron la vida como consecuencia de ello.
  • Los ataques aéreos dirigidos contra torres de telecomunicaciones en la provincia yemení de Al-Jawf causaron la muerte de cuatro civiles e hirieron a otros tres el domingo, según informó la Agencia de Noticias de Yemen (Saba), dirigida por Ansar Allah. Según una fuente local que habló con Saba, las víctimas eran trabajadores.
  • Los huzíes han declarado lo que denominan una «ecuación de bloqueo por bloqueo y escalada por escalada», y han prometido que Riad afrontará las consecuencias de las restricciones impuestas a Yemen. Mahdi al-Mashat, que preside el Consejo Político Supremo del grupo, afirmó en un discurso televisado que Yemen seguía adelante con sus esfuerzos para poner fin a la campaña saudí y al bloqueo, reabrir sus aeropuertos y puertos marítimos, recuperar los recursos nacionales y obtener una indemnización.

El IRGC afirma haber derribado otro dron estadounidense MQ-1 sobre el estrecho de Ormuz

Hace 20 horas

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) ha declarado que su nuevo y avanzado sistema de defensa aeroespacial «interceptó y destruyó» otro dron estadounidense MQ-1 sobre el estrecho de Ormuz.

«Debido a la destrucción de una gran parte de los MQ-9, EE. UU. se ha visto obligado a utilizar de nuevo este dron y, por la gracia de Dios, ellos están siendo perseguidos sin tregua por el nuevo sistema de defensa del IRGC», afirmó el IRGC en un comunicado difundido por los medios de comunicación estatales.

Vídeo: Francesca Albanese habla sobre Macklemore, Miliband y el camino para acabar con el apartheid en Israel

Hace 20 horas

Francesca Albanese conversó con UNAPOLOGETIC sobre la polémica entre Ed Sheeran y Macklemore, las sanciones del Reino Unido a los asentamientos de Cisjordania, el cambio en el discurso sobre Israel y la construcción de alianzas y solidaridad para acabar con el apartheid en Israel.

Vea la entrevista completa a continuación:

Las Brigadas Gigantes de Yemen reivindican ataques contra vehículos militares huzíes y afirman que todos los ocupantes han fallecido

Hace 21 horas

Las Brigadas Gigantes de Yemen, afiliadas al Gobierno, reivindicaron los ataques contra cinco vehículos militares huzíes en el frente de Kahbub, con vistas al estratégico estrecho de Bab al-Mandab, en los que fallecieron todos los ocupantes.

Cuatro civiles fallecidos en Al-Jawf (Yemen)

Hace 21 horas

Los ataques aéreos dirigidos contra torres de telecomunicaciones en la provincia yemení de Al-Jawf causaron la muerte de cuatro civiles e hirieron a otros tres el domingo, según informó la Agencia de Noticias de Yemen (SABA), controlada por los huzíes.

Según una fuente local que habló con la SABA, las víctimas eran trabajadores.

Al menos cuatro heridos en las explosiones de Alepo

Hace 22 horas

Las imágenes muestran explosiones en un depósito de armas en la madrugada del lunes en Al-Eis, al sur de Alepo; los medios estatales informan de que al menos cuatro personas resultaron heridas como consecuencia de ello.

Se trata de la quinta explosión registrada en un depósito de armas o municiones en Siria este mes.

Una docena de buques transitaron por el estrecho de Ormuz durante el fin de semana

Hace 22 horas

Un total de 12 buques transitaron por el estrecho de Ormuz el sábado y el domingo, según datos de tráfico marítimo publicados el lunes.

Esta cifra supone un descenso respecto a las 35 del fin de semana anterior.

Hegseth inicia la gira «Send Me Tour» en un intento por recabar apoyo para la guerra contra Irán

Hace 23 horas

El secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth, está tratando de reforzar el apoyo a la impopular guerra de EE. UU. e Israel contra Irán visitando programas de entrenamiento militar por todo el país y poniendo en marcha una nueva gira denominada «Send Me».

La iniciativa se inspira en versículos bíblicos y vincula una interpretación de las escrituras cristianas con la expansión histórica del poder militar estadounidense y su actual proyección en Oriente Medio.

Esta campaña de divulgación se produce cuando la valoración neta de Hegseth ha alcanzado un mínimo histórico de -24 puntos, a medida que crece la frustración entre la población por la guerra contra Irán.

Las autoridades de Gaza anuncian un plan para demoler 255 edificios dañados por la guerra

Hace 23 horas

La Oficina de Medios de Comunicación del Gobierno de Gaza ha anunciado la puesta en marcha de un «plan de emergencia urgente», en virtud del cual se demolerán 255 edificios dañados por los ataques israelíes en todo el enclave sitiado.

«Como parte de la gestión integral de esta crisis, los ministerios pertinentes han emitido directivas estrictas a sus departamentos para que inicien de inmediato las operaciones sobre el terreno y apliquen el plan de evacuación», declaró la oficina en un comunicado de prensa el domingo.

«Estas directivas incluyen la emisión de notificaciones formales a los propietarios de edificios peligrosos para exigir su evacuación inmediata, la instalación de señales de advertencia para impedir el acceso y la organización de alojamientos temporales para las familias afectadas».

No obstante, la oficina señaló una serie de dificultades, entre las que se incluyen la negativa de algunas familias a evacuar, la falta de financiación, la escasez de equipamiento y maquinaria debido al asedio en curso por parte de Israel, así como la falta de terreno para acoger a las familias evacuadas.

El anuncio se produce tras el derrumbe de un edificio dañado por los bombardeos israelíes la semana pasada en la ciudad de Gaza.

El edificio de seis plantas, que contaba con cuatro apartamentos por planta y albergaba al menos a 100 personas desplazadas, se derrumbó durante la noche sobre viviendas y tiendas de campaña cercanas en la zona de Tal al-Hawa, en la ciudad de Gaza.

Como consecuencia, fallecieron al menos 21 palestinos desplazados, entre ellos cinco niños.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *