De Carlos Valmaseda.
Como dice Ishchenko:
«El acuerdo sobre el diesel pone de manifiesto, una vez más, el fracaso crónico de la visión habitual sobre Rusia: miope, metodológicamente nacionalista y con una visión estrecha marcada por la teleología liberal. Tras haber pronosticado erróneamente el colapso económico de Rusia en varias ocasiones consecutivas, resulta fundamentalmente incapaz de analizar a Rusia y la guerra en Ucrania como parte de procesos globales, en lugar de como las idiosincrasias irracionales de la camarilla gobernante rusa.
Según esa percepción, Rusia se ve salvada milagrosamente una y otra vez por un deus ex machina: la llegada periódica de «cisnes blancos», esencialmente la «suerte» de Putin, o las teorías conspirativas sobre Trump. La raíz de esta crisis intelectual es la falta de un marco conceptual coherente y racional capaz de relacionar la guerra contra Irán, Gaza y las crecientes disputas políticas en la UE y EE. UU. como partes interconectadas de la crisis global.»