MISCELÁNEA 18/10/2026

DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.

ÍNDICE
1. A la espera del ataque.
2. Las movilizaciones en Francia.
3. El euro como causa de la crisis sistémica europea.
4. Podemos decidir sobre los centros de datos.
5. Un palestino ve NAZA.
6. Nación y anti-nacionales.
7. Feminismo desde el Sur Global.
8. Reseña de Más allá de Occidente.
9. Resumen de la guerra en Irán, 17 de octubre.

1. A la espera del ataque.

En la misma tónica que el artículo de ayer sobre Yemen, hoy las noticias de Escobar sobre la situación en la guerra de Irán.

https://www.unz.com/pescobar/exclusive-iran-a-coiled-cobra-ready-to-strike/

Exclusiva: Irán, una cobra enroscada lista para atacar

Pepe Escobar • 17 de octubre de 2026

Irán y Pakistán están inmersos en la construcción de un orden financiero posestadounidense en la encrucijada entre Asia Occidental y Asia Meridional.

Vayamos directamente al meollo de la cuestión: tras examinar minuciosamente el tablero de ajedrez, los dirigentes políticos y militares de Teherán ya han llegado a la conclusión de que un ataque conjunto de EE. UU. e Israel —cuya planificación avanza a un ritmo frenético— es inevitable.

Por ello, se han posicionado ahora como una cobra enroscada, lista para atacar e inyectar su veneno mortal ante el primer indicio de una amenaza inminente del Sindicato de Epstein, incluso sin esperar a que se produzca un ataque real.

La ofensiva preventiva, ya delineada, será devastadora, se extenderá más allá de las bases estadounidenses en Asia Occidental a otros objetivos regionales e incluirá potencialmente la infraestructura energética del Golfo y los cables submarinos (en este caso, afectando principalmente al Golfo y a la India, mucho más que a EE. UU. y Europa).

Nos encontramos en territorio de peligro claro y presente: una maniobra militar estadounidense-israelí destinada a ejercer presión se interpretará sin duda en Teherán como el inicio de un ataque.

Así pues, la presión a favor de la guerra por parte del «culto a la muerte» y de Trump se encuentra ahora con un umbral iraní peligrosamente bajo. Las opciones de ataque del Pentágono abarcan desde las instalaciones nucleares iraníes hasta la infraestructura energética.

Huelga decir que el «sociópata en jefe» —que ya está en pánico ante la inminente debacle de las elecciones de mitad de mandato— es una presa fácil para el poderoso lobby sionista y los donantes a favor de la guerra. El peligro estratégico supremo es, pues, que esta presión incesante pueda generar una señal que Teherán interprete como un ataque inminente, incluso mientras Washington mantiene públicamente que no se producirá ningún ataque antes de las elecciones de mitad de mandato.

Yemen está llevando todo esto al siguiente nivel

Paralelamente, fuentes privilegiadas en Islamabad confirman el éxito de una prueba de misil pakistaní a Mach 7, con un alcance de varios miles de kilómetros. Esta nueva capacidad reúne todos los elementos necesarios para alterar sustancialmente el equilibrio de poder en Asia Occidental, reforzando el alcance disuasorio de Pakistán y su capacidad para influir en todos los cálculos de seguridad regional, además de contribuir a la creciente interconexión de Pakistán con China, Irán y las petro-monarquías del Golfo.

Y ahora, otra exclusiva: personal de los servicios de inteligencia militar israelíes, incluido un general de división, ha abandonado Riad después de que MbS, en un supuesto momento de lucidez, dijera «no» a la oferta de «asistencia» del culto a la muerte. Y, sin embargo, siguen allí más de 100 miembros del personal del CENTCOM.

Es posible que la decisión de MbS le haya sido impuesta por Turquía y Pakistán —los otros dos signatarios de la Alianza de Defensa de La Meca—, quienes de repente se encontraron en la misma sala de guerra en Riad, codo con codo con agentes del culto a la muerte.

Ahora bien, aunque su partida puede haber eliminado un riesgo de escalada, los agentes estadounidenses siguen expuestos: cualquier ataque, provenga de donde provenga, que provoque bajas estadounidenses arrastrará inmediatamente a Washington a la guerra entre Arabia Saudí y Ansarallah.

La guerra entre Arabia Saudí y Ansarallah, de hecho, está alcanzando el siguiente nivel: el de la volatilidad. La mezcla tóxica de la interceptación de un misil de crucero sobre la provincia de Medina; las interceptaciones de drones en otras zonas de Arabia Saudí; y los ataques con misiles de las Fuerzas Armadas yemeníes contra el complejo presidencial del Gobierno títere de Adén no es más que el principio.

Lo que ocurrió después de que Ansarallah atacara Najran —una de las provincias del sur de Arabia Saudí arrebatadas a Yemen en 1934 por los británicos— es algo que realmente llama la atención.

Un portavoz saudí acusó a Ansarallah de lanzar un misil de crucero contra Medina. La respuesta del emblemático portavoz de las Fuerzas Armadas yemeníes, el general Yahya Saree, fue contundente: «Hoy no hemos llevado a cabo ninguna operación militar dirigida contra territorio saudí. Por lo tanto, la afirmación del enemigo saudí de que Medina fue objeto de un ataque es una invención absoluta y una grave falsedad».

Traducción: Yemen ataca una de sus antiguas provincias; los saudíes recurren a noticias totalmente falsas, inventándose un ataque contra una de las dos mezquitas sagradas —sin duda como preparación para una operación de bandera falsa—; a continuación, Yemen niega de inmediato haber atacado ningún (cursiva mía) territorio saudí.

Esto significa que Saná está declarando sutilmente, para que todos lo entiendan, que ya no lleva a cabo operaciones en el extranjero (cursiva mía) en las tres provincias: Jizan, Najran y Asir. Ya están —psicológica y operativamente— preparando el terreno para recuperar su territorio robado.

Todo ello se plasma en este conciso análisis elaborado en Yemen sobre la desestructuración de la ostentosa Casa de Saud:

«Yemen está destruyendo los pilares extremadamente frágiles de la economía no petrolera en la que los piratas del desierto habían depositado todas sus esperanzas: la imagen, las inversiones (IED), el escapismo y la impunidad e invulnerabilidad frente al terrorismo en el extranjero».

Cómo Pakistán e Irán eluden al FMI

Ahora preste atención a algo bastante sorprendente que ocurrió a mediados de semana en Bangkok, durante la reunión anual del FMI y el Banco Mundial —que fue debidamente recibida con protestas callejeras tailandesas—.

El presidente del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemmati, se reunió con el presidente del Banco Central de Pakistán, Jameel Ahmad, al margen del principal ritual anual en alabanza del dólar estadounidense.

Pakistán se encuentra bajo las feroces garras del ajuste estructural del FMI y el Banco Mundial —y, por si fuera poco, se ve amenazado con sanciones estadounidenses por comerciar con Irán—.

Por lo tanto, el hecho de que Pakistán e Irán estén debatiendo de facto la desdolarización justo en la guarida del león —el templo del dólar estadounidense— no tiene precio.

La infraestructura está en marcha desde 2023, a través de un acuerdo de intercambio de divisas que utiliza el rial y la rupia en lugar del dólar estadounidense. El trueque lo gestionan ambos bancos centrales, y los canales bancarios discurren a través del Banco Melli en Irán y del Banco Mellat en Pakistán. Sus mercados fronterizos —al menos seis de ellos— están en pleno auge: rutas comerciales físicas que eluden por completo el dólar estadounidense.

Lo que se debatió en Bangkok a principios de esta semana es cómo ampliar todo este sistema: las sanciones secundarias de EE. UU. les traen sin cuidado. Sobre todo porque Teherán ofrece a Islamabad lo que el sistema estadounidense simplemente no puede ofrecer: soberanía, sin cambio de régimen, sin austeridad, sin sermones y, sobre todo, sin ajuste estructural.

Por no mencionar que Pakistán necesita urgentemente el gas iraní —y las rutas comerciales de la Nueva Ruta de la Seda impulsadas por China—.

Irán ha construido toda una economía que elude por completo al FMI —y que es capaz de sobrevivir a un tsunami de sanciones, a un bloqueo y a la guerra—.

Ahora, Irán y Pakistán están inmersos en la construcción de un orden financiero posestadounidense en la encrucijada entre Asia Occidental y Asia Meridional —con intercambios de divisas, comercio de trueque, mercados fronterizos en auge y canales bancarios adecuados—, lo que convierte las sanciones secundarias en una burla.

Por cierto, esto está ocurriendo justo cuando un inmenso tren iraní, cargado de petróleo crudo —y el primero de muchos— está listo para partir hacia… China a través de Asia Central, por la línea ferroviaria de la Nueva Ruta de la Seda construida por China.

La cobra enroscada puede estar lista para atacar. Pero a la cobra, desde tiempos inmemoriales, también le encanta hacer negocios.

(Reproducido de Strategic Culture Foundation con permiso del autor o su representante)

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2. Las movilizaciones en Francia.

Un artículo en Sidecar sobre el trasfondo de las movilizaciones en Francia, especialmente las juveniles, así como de las perspectivas políticas a unos meses de las elecciones presidenciales.

https://newleftreview.org/sidecar/posts/end-of-term

Fin de etapa

Martin Barnay

17 de octubre de 2026

Francia cuenta con una larga historia de intervención de los jóvenes en la política. El gaullismo, impulsado por un movimiento juvenil, acabó fracasando a causa de otro. En noviembre de 1940, miles de estudiantes marcharon bajo el Arco del Triunfo gritando «Vive de Gaulle», en un momento en que el general y su movimiento de la Francia Libre solo contaban con el apoyo de una pequeña minoría. En mayo de 1968, la revuelta estudiantil desencadenó una crisis social de la que la autoridad de De Gaulle nunca se recuperó. Menos de un año después, tras perder un referéndum, abandonó el cargo. Ahora, otra rebelión juvenil amenaza con desatar una crisis de legitimidad para la asediada presidencia de Emmanuel Macron, a medida que este se acerca a sus últimos meses en el cargo.

Los disturbios comenzaron a mediados de septiembre en un instituto de los suburbios del sureste de París, donde estallaron manifestaciones de alumnos y profesores por la falta de personal y el deterioro de las condiciones. Las protestas no tardaron en extenderse al resto del país. A principios de octubre, aproximadamente un tercio de los lycées se había visto afectado por interrupciones o cierres preventivos. Desde entonces, padres, estudiantes universitarios y sindicalistas han prestado su apoyo al movimiento, con manifestaciones en todas las principales ciudades de Francia. La reacción del Gobierno fue la represión. Los bloqueos de centros educativos, a veces acompañados de barricadas en llamas, se han enfrentado a falanges de fuerzas del orden blindadas y a detenciones masivas. Para la segunda semana de octubre, casi siete mil personas habían sido detenidas por la policía, el 86 % de ellas menores de edad, lo que supera el total registrado durante los diez meses del movimiento de los gilets jaunes. La policía ha recurrido al mismo arsenal de balas de goma y granadas aturdidoras que se empleó contra las manifestaciones de 2018-2019, con resultados similares. Un joven de quince años perdió una mano en Lens; otro adolescente quedó ciego de un ojo en Tours. Se suman así a la sombría lista de mutilés, manifestantes mutilados por las fuerzas del orden bajo el mandato de Macron.

La prohibición del uso de teléfonos móviles en los institutos, introducida a principios de año, parece haber sido un catalizador. Pero las causas del descontento son muchas. Una ola de calor en pleno periodo de exámenes el pasado mes de junio puso de manifiesto el estado de deterioro de muchos edificios escolares. Parcoursup, la plataforma de admisión universitaria introducida en 2018, sigue siendo motivo de resentimiento entre los alumnos, que la consideran un instrumento de competencia implacable, que clasifica a los solicitantes según su rendimiento académico y condena a muchos a la incertidumbre de las listas de espera. Más fundamental aún para la crisis es el declive del atractivo de la propia docencia. Los docentes, la mayoría de los cuales son funcionarios, han visto cómo sus salarios se han estancado debido a las prolongadas congelaciones de las escalas salariales del sector público. Francia, en términos globales, no destina un presupuesto inusualmente bajo a la educación secundaria. Las desigualdades surgen más bien de la forma en que se distribuyen los recursos. Los centros escolares de los barrios periféricos más pobres y de las zonas periurbanas salen muy mal parados en comparación con los de los centros urbanos más prósperos, mientras que el sector privado, fuertemente subvencionado, atiende de manera desproporcionada a las familias más acomodadas. En Seine-Saint-Denis, uno de los primeros bastiones del movimiento, las estimaciones sugieren que, para cuando un alumno se presenta al baccalauréat, puede haber perdido el equivalente a casi un año completo de escolarización, simplemente porque los profesores ausentes no han sido sustituidos. Estas quejas también han adquirido un tono generacional más amplio, visible en las pancartas que aluden a las protestas de la «Generación Z» desde Nepal y Marruecos hasta Madagascar.

El precedente más revelador de la crisis actual podría ser la revuelta de los lycées del otoño de 1990, otro levantamiento que comenzó en los suburbios más pobres de París. El detonante inmediato fue la violación de una joven de quince años en el interior de su colegio en Saint-Ouen, en un contexto de creciente violencia en los centros educativos. Profesores y alumnos se quejaban de agresiones, extorsiones e incursiones de personas ajenas a los centros, que consideraban que habían sido abandonados por el Estado. Las demandas iniciales de «seguridad y limpieza» se ampliaron para abarcar el hacinamiento en las aulas y el deterioro de las infraestructuras. El movimiento sobrevivió a las vacaciones de Todos los Santos, con unas 300 000 personas manifestándose por toda Francia el 12 de noviembre. Tras restar importancia inicialmente a la movilización, el Gobierno socialista de Michel Rocard dio a conocer un paquete de medidas de emergencia por valor de 4 500 millones de francos. Con el recuerdo aún presente del asesinato policial de Malik Oussekine cuatro años antes —un joven estudiante de origen argelino golpeado hasta la muerte por una unidad de motociclistas durante una protesta contra las reformas universitarias—, el Gobierno ordenó a la policía antidisturbios que actuara con moderación, tolerando un desorden considerable antes que arriesgarse a otra muerte. En ese sentido, el contraste con la respuesta de Macron es marcado.

Laurent Nuñez, su ministro del Interior, optó inicialmente por el término «violences urbaines» para describir los disturbios de este mes de septiembre, una expresión que suele asociarse con los disturbios en las banlieues. Ese enfoque se hizo más difícil de mantener a medida que el movimiento llegaba a Louis-le-Grand y Henri-IV, prestigiosos lycées del elegante quinto distrito, en la cúspide de la jerarquía académica francesa. Sciences Po y la École Normale Supérieure han sido bloqueadas, Assas y Mines Paris han visto interrumpidas sus actividades, e incluso el Instituto Católico —de fama notoriamente tranquila— ha sido cerrado por los manifestantes, algo que, según Le Monde, no ocurría desde tiempos inmemoriales. El Gobierno tardó casi dos semanas en ofrecer algo que se asemejara a una respuesta política: reuniones con organizaciones estudiantiles, la promesa de desplegar a 3.000 docentes para cubrir las ausencias en los centros más afectados y una nueva plataforma en línea para recabar las opiniones de los estudiantes. Es poco probable que la consulta en sí misma inspire mucha más confianza que los cahiers de doléances elaborados durante la crisis de los chalecos amarillos, unos registros de quejas públicas cuyo nombre se remontaba al descontento campesino bajo el ancien régime.

Si los disturbios se prolongan, el ministro de Educación, Edouard Geffray, será sin duda el chivo expiatorio. Antiguo jefe de gabinete del centrista François Bayrou, Geffray no es ningún recién llegado a la Rue de Grenelle. Ha ocupado altos cargos en el ministerio desde 2017 y, por lo tanto, encarna un grado inusual de continuidad administrativa en un departamento que ha pasado por ocho ministros durante los diez años de mandato de Macron. Pero a Macron y a su primer ministro, Sébastien Lecornu, les quedan pocas cartas que jugar, y la crisis llega justo cuando comienzan las negociaciones sobre el próximo presupuesto. Nuñez se encuentra especialmente en el punto de mira debido a la polémica sobre la represión policial de las protestas estudiantiles. Ya se encontraba bajo presión por un escándalo reciente relacionado con Rima Hassan, de La France insoumise (LFI), quien fue detenida bajo sospecha de «glorificar el terrorismo» por sus comentarios a favor de Palestina en las redes sociales; Núñez fue grabado en vídeo informando falsamente a los periodistas de que se habían encontrado drogas entre los efectos personales de la eurodiputada de origen palestino. Hassan ha presentado una denuncia contra él por violar el secreto de la investigación. En un Gobierno menos agotado, este asunto podría haber bastado para forzar su dimisión. Pero Macron se aferra a los pocos colaboradores de confianza que le quedan, cuando solo queda medio año para las elecciones presidenciales.

Convergence des luttes es lo que más preocupa al Gobierno. Muchos de los que salen a la calle son demasiado jóvenes para votar, pero la revuelta escolar podría convertirse en un punto de encuentro para reivindicaciones que van mucho más allá de la educación, sobre todo el coste de la vida y los precios del combustible. Los ministros esperan claramente que las vacaciones de mitad de trimestre, que comienzan esta semana, frenen el impulso del movimiento. Sin embargo, una convocatoria ampliamente difundida para nuevas protestas el 17 de octubre, surgida en TikTok y amplificada en otros medios, ha invocado el espectro de los gilets jaunes, cuyo levantamiento contra las subidas de los impuestos sobre los combustibles en noviembre de 2018 provocó meses de enfrentamientos violentos en el centro de París. Los ministros mantendrán la vista puesta en el sector del transporte por carretera, ya que los camioneros se contaron entre los primeros protagonistas de aquel movimiento. El primer ministro Lecornu ha ordenado la liberación de diez millones de barriles de diesel de las reservas estratégicas, lo que, según el Gobierno, debería reducir los precios en las gasolineras en unos quince céntimos por litro.

En todos los frentes, la presidencia de Macron avanza a duras penas hacia su fin. Su década en el poder ha estado marcada por sucesivas crisis, desde los chalecos amarillos hasta las protestas masivas contra la reforma de las pensiones y el estancamiento parlamentario que siguió a su decisión de disolver la Asamblea Nacional en 2024. Elegido con la promesa de superar las divisiones partidistas, ha presidido, por el contrario, un distanciamiento cada vez mayor entre la clase política y gran parte del electorado. En el ámbito internacional, el presidente sigue mostrándose hiperactivo sin una capacidad aparente para influir en los acontecimientos. Ucrania es el ejemplo más claro: París mantiene un firme apoyo a Kiev y una línea dura hacia Moscú, incluso mientras Washington presiona para que se reanuden las negociaciones. El mercado de bonos supone una espina aún más clavada. Los rendimientos de la deuda pública francesa a diez años se han acercado al 5 %, su nivel más alto en casi veinticinco años, lo que ha ampliado considerablemente el diferencial con respecto a los bonos alemanes. La prensa financiera angloamericana se refiere a Francia como el nuevo «hombre enfermo» de la zona del euro. A finales del segundo trimestre, la deuda pública se situaba en el 119 % del PIB.

El bando de Macron sostiene que el presidente, que se mantuvo fiel a su enfoque de «lo que sea necesario» ante la crisis de la COVID-19, también ha tenido que hacer frente a las crisis energéticas provocadas por las guerras en Ucrania e Irán. Pero sus políticas favorables a las empresas también han contribuido a ello. El Tribunal de Cuentas estima que los recortes de impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social introducidos desde 2018 supondrán un coste para las finanzas públicas de unos 62 000 millones de euros al año para 2023, lo que equivale a 2,2 puntos del PIB, o aproximadamente la mitad del déficit estructural de ese período. El déficit presupuestario es, por tanto, en parte el resultado de decisiones políticas deliberadas para reducir la fiscalidad de las empresas y las cotizaciones patronales, a pesar de que se ha recortado el gasto público, se han endurecido las prestaciones por desempleo y se ha elevado la edad de jubilación. Para gran parte de la población, las peticiones de sacrificio resultantes suenan a falso viniendo de un Gobierno cuya generosidad hacia las empresas rara vez ha venido acompañada de condiciones.

La incertidumbre sobre cómo podría responder el BCE a una nueva subida de los costes de financiación de Francia ha agravado la tensión. Bloomberg ha planteado dudas sobre hasta qué punto podría llegar Christine Lagarde, presidenta del Banco, para rescatar a su país natal sin dar pie a acusaciones de favoritismo. La propia Lagarde insistió esta semana en que la solución a los problemas de deuda de Francia se encuentra en París, no en Fráncfort. Si dimitiera antes de que finalice su mandato, como ha insinuado que podría hacer, es poco probable que su sucesor —entre los nombres que circulan se encuentra el de Klaas Knot, exdirector del banco central neerlandés— se muestre más complaciente. Por muy alarmistas que puedan ser las advertencias de los mercados financieros, su efecto político es real. Dejan al Gobierno un margen de maniobra muy reducido para apaciguar a la calle.

A siete meses de las elecciones presidenciales, la campaña encuentra a los principales bloques políticos en diversos estados de desorganización. El Rassemblement National (RN) lidera las encuestas con un amplio margen: la última encuesta de Odoxa sitúa a Marine Le Pen en un 37 %, frente al 18 % de Jean-Luc Mélenchon y el 17 % de Édouard Philippe, ex primer ministro de Macron y probable abanderado del centro-derecha. Sin embargo, gran parte del drama hasta la fecha ha procedido del RN. Le Pen vuelve a estar legalmente en condiciones de presentarse, tras la reducción de su inhabilitación electoral en apelación, pero Jordan Bardella, a quien durante mucho tiempo se ha considerado el «plan B» del partido, se ha visto debilitado por las revelaciones de mensajes antisemitas que supuestamente escribió al inicio de su carrera política. El hecho de que el material procediera de personas cercanas a Bardella ha avivado las sospechas de que se trate de un ajuste de cuentas interno. El asunto no ha desbancado hasta ahora a Le Pen de la primera posición, pero complica una parte de la estrategia del RN. Bardella resulta útil no solo como figura emblemática juvenil, sino también como voz tranquilizadora, liberal y favorable al mercado dentro del partido. Le Pen ha seguido apoyándole, y él se situó a su derecha cuando ella presentó este mes su plan presupuestario: 140 000 millones de euros de ahorro neto para 2032 y una «regla de oro» constitucional que exige reducciones anuales del déficit, con el fin de disipar las preocupaciones de los inversores. Una pequeña ironía para un partido comprometido con la «preferencia nacional», dado que más de la mitad de la deuda pública francesa está en manos de extranjeros.

La derecha tradicional y el centro macronista, por el contrario, tienen dificultades para encontrar un sucesor al presidente saliente, al que la Constitución le impide presentarse a un tercer mandato consecutivo. Al igual que en 2022, las figuras que se barajan aún no han logrado generar un entusiasmo acorde con sus ambiciones. Philippe es el candidato preferido por una parte considerable del entorno de Macron. Protegido de Alain Juppé, pilar del centro-derecha proeuropeo francés, ha cultivado una anodina moderación que resulta tranquilizadora. Bruno Retailleau, el líder de extrema derecha de Les Républicains, podría aún sumarse a su causa. Las relaciones de Philippe con Macron, sin embargo, han seguido siendo tensas desde su destitución como primer ministro en 2020. Una victoria de Philippe en 2027 podría frustrar las propias esperanzas de Macron de regresar al Elíseo cinco años más tarde. Al fin y al cabo, el presidente saliente solo tendrá 54 años en 2032 y, constitucionalmente, tendrá libertad para presentarse de nuevo.

La situación no es mucho más halagüeña en el centroizquierda. Las denominadas primarias socialdemócratas —convocadas por el Partido Socialista, la amorfa formación Place Publique de Raphaël Glucksmann y la más pequeña Gauche républicaine et socialiste— concluyeron el 11 de octubre con una victoria decisiva de Glucksmann, con un 66 % de los votos. Sin embargo, solo 140 000 personas se inscribieron para participar, frente a los más de dos millones de las primarias socialistas de 2017. Los no afiliados al partido, que constituían la gran mayoría de los participantes, tuvieron que pagar 15 € para emitir su voto en línea; los programas electorales de los candidatos aún no estaban disponibles en la plataforma la noche antes de que se abrieran las urnas; la votación se vio interrumpida por lo que los organizadores denominaron un «ciberataque», lo que les obligó a ampliar el plazo un día más. Toda esta iniciativa tenía como objetivo, en gran medida, posicionar a Glucksmann como un rival creíble frente a Mélenchon por el liderazgo de la izquierda. Que tenga alguna posibilidad de lograrlo es otra cuestión.

Glucksmann, hijo del filósofo neoconservador André Glucksmann, creció en el reducido círculo de la semintelectualidad parisina, tan afín a los medios de comunicación. Tras apoyar la candidatura de Nicolas Sarkozy en 2007, pasó cuatro años asesorando al presidente georgiano Mikheil Saakashvili, un acérrimo atlantista. Ahora, como eurodiputado elegido en una lista respaldada por los socialistas, ha hecho de la defensa y la política exterior su especialidad, abogando por el rearme, un mayor apoyo militar a Ucrania y una política más dura hacia Rusia y otros enemigos de Occidente. A pesar de la atención aduladora de los medios de comunicación, las recientes encuestas de la primera vuelta le sitúan en torno al 9 %. Tampoco ha mostrado nada parecido a la energía de Rastignac que impulsó la campaña de Macron en 2017. François Hollande, por su parte, ha declinado presentarse a las primarias y permanece atento desde la barrera. Una candidatura de última hora del expresidente correría el riesgo de dividir aún más un bando socialista ya mermado.

Mélenchon, por el contrario, se ha librado hasta ahora en gran medida del desorden interno que afecta a sus competidores. Una investigación judicial de ocho años sobre los asistentes de LFI en el Parlamento Europeo concluyó esta primavera sin que se presentaran cargos formales. Las protestas estudiantiles, por su parte, encuentran a Mélenchon en terreno favorable, con la juventud urbana —un electorado al que ha contribuido en gran medida a politizar— en el centro de los acontecimientos. Las encuestas actuales lo sitúan ligeramente por delante de Philippe en la pugna por el segundo puesto, lo que plantea la posibilidad de una segunda vuelta entre el líder de LFI y Le Pen. La perspectiva de un malestar social más generalizado este otoño podría resultar útil para Mélenchon. Sin embargo, una campaña que se desarrollara con los enfrentamientos con la policía como telón de fondo le obligaría a dedicar gran parte de su tiempo a debatir sobre la violencia y el orden público, en lugar de organizar los mítines multitudinarios y las giras de educación política que han sido un sello distintivo de sus anteriores campañas presidenciales. El RN se presenta a las elecciones con el doble de apoyo que sus rivales más cercanos, mientras que los partidos que han gobernado Francia durante la mayor parte de la Quinta República se encuentran fracturados o en retroceso. Quienquiera que gane en 2027 heredará las mismas restricciones fiscales, junto con una población cada vez menos dispuesta a asumir sus costes.

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3. El euro como causa de la crisis sistémica europea.

El autor critica a los economistas de izquierda -aunque solo cita a dos, Volpi y Guzzi- que, según él, no se dan cuenta de que la causa subyacente de la crisis sistémica actual es el sistema del euro creado en el auge del neoliberalismo.

https://www.sinistrainrete.info/politica-economica/33824-enrico-grazzini-l-euro-la-crisi-e-le-illusioni-della-sinistra.html

El euro, la crisis y las ilusiones de la izquierda

por Enrico Grazzini

Crítica a los economistas de izquierda: no comprenden que la crisis de Francia es la crisis del euro, la moneda de las grandes finanzas y de la deuda pública

La crisis de la deuda pública francesa corre el riesgo de extenderse a Italia y a la zona del euro, y de hundir todo el sistema del euro. La crisis francesa presagia una nueva crisis grave y profunda del euro tras la de 2011-2012. El euro ha comenzado recientemente a perder valor rápidamente frente al dólar, ya que es muy difícil que Francia —fuertemente endeudada y cuya población se rebela contra la austeridad de Bruselas— pueda ser rescatada por el Banco Central Europeo y la Unión Europea. Pero la culpa de la crisis no recae únicamente en los gobiernos franceses o en Bruselas: aunque la casi totalidad de los economistas y políticos de izquierda en Italia y en Europa no quiera admitirlo, es precisamente la arquitectura del euro la principal causa genética de la crisis sistémica europea que dura ya una década. El euro es una moneda intrínsecamente frágil y siempre al borde del colapso: de hecho, no está respaldada por un fondo fiscal común financiado con los impuestos anuales de los ciudadanos europeos. El euro es, por tanto, una moneda sin respaldo. En el pasado, la rica Alemania respondía por todos, y en particular por Francia, que se encontraba constantemente en déficit fiscal. Pero desde hace algunos años, Berlín se encuentra sumida en una profunda crisis, tanto económica como política. Y Francia tiene una deuda que sigue creciendo inexorablemente. El pecado original de la moneda única europea es que impide a los Estados autofinanciarse con su moneda nacional para invertir en bienes públicos nacionales: los Estados se ven obligados a endeudarse en los mercados para realizar inversiones, y los mercados financieros se enriquecen gracias al crecimiento de la deuda pública.¹

Antes, la crisis del euro venía determinada por los «países pedigüeños» del sur de Europa, los llamados PIGS, los «cerdos» del Mediterráneo: Grecia, España, Portugal, Chipre e Italia. Hoy en día, la crisis es mucho más grave: son los países más ricos, los líderes de Europa, Francia y Alemania, los que están sufriendo. Francia prevé contener el déficit público por debajo del 3 % del PIB solo en 2030, pero se trata de una promesa que no tiene ningún fundamento. También la economía alemana está estancada, y la deuda aumenta debido a los desvaríos de Berlín sobre el rearme frente a Rusia. Mientras tanto, Italia sigue aumentando su deuda pública, y el déficit aumentará debido al gasto en armamento. La Europa del euro no tiene futuro.

El euro podría hundirse: si no lo hace es únicamente porque las grandes entidades financieras no quieren que se hunda. Si los estadounidenses dejaran que el euro se hundiera, se derrumbaría todo el sistema financiero mundial, ya que hay contratos por valor de miles de miles de millones denominados en euros. El euro es la segunda moneda de reserva del mundo y el colapso de la moneda única causaría un daño enorme también al imperio del dólar y a todo el sistema financiero mundial que se lucra con las deudas europeas: solo los fondos especulativos podrían beneficiarse de la ruptura del euro. Paradójicamente, la salvación del euro se debe momentáneamente —¿pero hasta cuándo?— al sistema financiero mundial, es decir, a la causa de su crisis.

Reuters titula que Europa se ha convertido en el enfermo del mundo.² Sin embargo, la izquierda italiana y europea sigue defendiendo obstinadamente a la UE, que durante años ha aplicado políticas asfixiantes de austeridad en nombre de la democracia, y que hoy se rearmó y aplica políticas de derechas, e incluso de extrema derecha. Centrémonos en Italia: está claro para todos que la política económica italiana se decide en Bruselas y en Fráncfort, de la mano de Ursula von der Leyen y Christine Lagarde: de hecho, estas dos mujeres dictan las reglas de la deuda y la moneda. Es obvio que, sin abordar las cuestiones de la crisis de la UE, la deuda pública y las restricciones de la zona del euro, cualquier programa político resulta incompleto y poco creíble: lamentablemente, los programas del PD, AVS y del Movimiento 5 Estrellas o bien no abordan estos problemas o, lo que es peor, los tergiversan por completo. Las fuerzas que se autoproclaman progresistas y de izquierdas, cuando han gobernado en el pasado reciente, han decepcionado en su mayor parte a los electores y han contribuido a que muchos de ellos se sumaran a la abstención masiva o votaran a la derecha como acto de protesta: si tampoco esta vez tienen el valor y la inteligencia necesarios para elaborar una visión crítica de la Unión Europea y soluciones eficaces ante su crisis, difícilmente podrán ganar las elecciones y, en cualquier caso, aunque ganaran, no lograrán contrarrestar el declive nacional.

El problema es que la casi totalidad de los economistas de izquierda no reconoce el problema del euro. La casi totalidad de los economistas de izquierda ha confundido el Tratado de Maastricht, que es ultraliberal, con el Manifiesto de Ventotene, que aboga por una Europa socialista utópica, unida en la paz y la concordia. Lamentablemente, el idealismo de los economistas de izquierda les impide reconocer la cruda realidad: el euro se diseñó para liberar y enriquecer a las grandes finanzas y para socavar a los Estados y la intervención pública.

Tomemos como ejemplo a un economista muy competente en el análisis de los mercados financieros, y muy escuchado incluso por la izquierda más radical, como Alessandro Volpi, autor del libro «Por qué no podemos prescindir de Europa». ³ En su programa para la izquierda publicado en la revista Il Ponte, titulado «Para salir de la jaula del capitalismo financiero»,⁴ Volpi esboza un plan con muchos puntos con los que se puede estar de acuerdo, como la limitación de la circulación de capitales, la regulación de las finanzas, un sistema fiscal progresivo y contrario a las rentas financieras, la creación y el fortalecimiento de entidades de crédito públicas, el salario mínimo garantizado, etc., etc. Según Volpi, la crisis fiscal del Estado italiano puede resolverse, en esencia, mediante una buena reforma fiscal progresiva, contra la evasión y la elusión fiscales, con la nacionalización de la energía y con otras buenas medidas económicas.

Sin embargo, resulta extraordinario y sorprendente que Volpi no mencione las restricciones de la UE sobre la economía italiana, restricciones que han provocado la crisis fiscal del Estado italiano, el empobrecimiento de la economía italiana y su desindustrialización. Volpi parece olvidar que la crisis fiscal italiana se debe fundamentalmente al hecho de que, cada año desde hace años, los ciudadanos italianos pagan entre 90 000 y 100 000 millones de déficit, un impuesto enorme que abonamos en beneficio del sistema bancario y financiero nacional e internacional. ⁵ Una carga que arrastramos desde hace años, que está destinada a aumentar debido a los intereses compuestos sobre la deuda pública, y que no puede sino conducir inevitablemente a Italia a la asfixia y a la catástrofe.

En el programa de reformas de Volpi ni siquiera se mencionan la Unión Europea ni sus restricciones, salvo alguna alusión para señalar, por ejemplo, que deberían abolirse los paraísos fiscales. En su programa para la izquierda no menciona el papel negativo —por no decir catastrófico— de la UE y del euro en el desencadenamiento de la crisis europea e italiana que se prolonga desde hace años. Volpi, evidentemente, da por sentado el actual orden europeo y lo considera positivo y, en cualquier caso, progresista y susceptible de reforma. El economista italiano se muestra, por tanto, acrítico con respecto a la moneda única europea. En su reciente artículo, dedica un párrafo repleto de bellas y nobles (aunque quiméricas) intenciones en relación con el BCE y el euro:

«Se necesitaría un Banco Central capaz de llevar a cabo la monetización de la deuda pública de manera que favorezca las inversiones públicas indispensables para hacer frente a la crisis climática y para actuar en pro de la reducción de las desigualdades. Sin duda, no bastan las limitadas emisiones de eurobonos, cuya emisión constituye una forma decididamente peligrosa y costosa de competencia frente a la deuda de los distintos países, empezando por los más grandes. En este sentido, resulta relevante el uso estratégico del euro, que no puede limitarse a ser una moneda destinada a estabilizar el valor de la deuda, sino que debería aspirar —precisamente por su fortaleza estructural, destinada, por otra parte, a restar capacidad de exportación a la economía europea— a ser un instrumento de financiación pública, algo que, sin duda, no se ve amenazado, en esta fase, por la debilidad del dólar. Además, precisamente la debilidad del dólar puede permitir que el euro ocupe un lugar destacado entre las monedas de reserva; una situación que resulta aún más factible debido al gigantesco volumen de la deuda federal de los Estados Unidos, tan grande que hace posibles políticas expansivas a nivel europeo por parte de los distintos Estados, garantizadas por el euro, sin riesgo de devaluaciones excesivas ni de aumento de los tipos de interés».

Es una lástima que casi todas las propuestas de Volpi sean inviables porque las prohíbe el Tratado de Maastricht: la libertad absoluta de circulación de capitales es el mandamiento sagrado establecido en el artículo 63 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE). Volpi cree que podría llegar a ser posible financiar la deuda de los Estados de la zona del euro a través del BCE, aunque el artículo 123 del TFUE lo prohíbe de manera tajante (y, por otra parte, también prohíbe la financiación de la propia UE). El economista parece no comprender que, en un régimen de absoluta libertad de capitales como el de la UE, resulta muy difícil establecer un régimen fiscal fuertemente progresivo, ya que los ricos pueden trasladar al extranjero gran parte de su patrimonio y las multinacionales pueden trasladar sus sedes a paraísos fiscales europeos. Y no solo eso: Volpi se hace ilusiones de que el BCE pueda contribuir a financiar la lucha contra el cambio climático e incluso… ¡contra las desigualdades! Pero el BCE siempre ha favorecido a las grandes entidades financieras y a los gigantes bancarios, ¡y desde luego no a la gente pobre ni a las clases medias! Volpi se hace ilusiones incluso de que el euro pueda desbancar al dólar y convertirse en una moneda dominante. Sin embargo, esto es imposible, ya que el euro es una moneda intrínsecamente frágil y propensa a las crisis. El euro carece de respaldo fiscal europeo; además, el BCE, en principio, ni siquiera puede rescatar a los Estados en crisis monetizando su deuda. Como también ha afirmado recientemente Christine Lagarde: «El BCE no tiene la misión de cubrir la deuda de los Estados». Nadie puede saber si el euro seguirá existiendo dentro de tres o cinco años. Ningún economista de renombre internacional ha pensado jamás que el euro pueda desbancar al dólar, sencillamente porque el euro está subordinado al imperio del dólar. La única alternativa posible al dominio del dólar es el yuan chino, como es bien sabido.

Volpi no parece comprender que el régimen de la moneda única, tal y como está codificado en el Tratado de Maastricht, es —como demuestro con más detalle en mis artículos en La Fionda— la causa principal de la ruina de la economía europea,⁶ es la causa principal de las políticas de austeridad y es también la causa principal del creciente endeudamiento público. La austeridad y la deuda pública son las consecuencias inevitables de la actual arquitectura del euro. El economista se engaña al pensar que el sistema del euro y del Banco Central Europeo puede reformarse para mejor, hacia «una Europa mejor». Lamentablemente, sin embargo, no es posible modificar el Tratado de Maastricht ni reformar la UE en un sentido democrático e igualitario: de hecho, la UE es, por su propia naturaleza, un conjunto de aparatos destinados a dar libertad a las finanzas y a las grandes empresas; nació y se desarrolló con ese fin y no con objetivos sociales. La UE es un conjunto de órganos supranacionales y/o intergubernamentales no elegidos y al margen del control popular: las elecciones al Parlamento Europeo no son más que una fina capa de democracia. El propio BCE es un organismo autocrático, al margen de todo control democrático, al servicio de los mercados, es decir, de las finanzas. Para «reformar la UE» es necesario, de hecho, desechar el Tratado de Maastricht, es decir, disolver la UE y decapitar a Bruselas.⁷

Gabriele Guzzi, en aparente oposición a las tesis de Volpi, tiene el mérito de reconocer la naturaleza perjudicial del Tratado de Maastricht y del euro para la economía italiana, y propone, en consecuencia, la salida unilateral de la zona del euro.⁸ Pero también esta solución es poco realista e inviable. Una vez que se ha cedido por completo la soberanía monetaria, es prácticamente imposible dar marcha atrás. La salida unilateral de un gran país del euro, como Italia, provocaría no solo una grave crisis nacional, sino también europea y mundial, ya que el «Italexit» haría que se derrumbara todo el sistema del euro, y porque el euro es la segunda moneda de reserva del mundo después del dólar. Es muy poco probable que un Gobierno italiano —ya sea de derecha, de centro o de izquierda— lograra gestionar la salida de la moneda única: tendría que declarar el impago de su deuda denominada en euros y, por lo tanto, solo tendría enemigos en el ámbito internacional. La sospecha de una salida de la zona del euro provocaría la reacción inmediata de los bancos nacionales y del Banco de Italia, la reacción de los mercados internacionales, el aumento inmediato del coste de la deuda, la fuga precipitada e imparable de capitales, y dividiría a la opinión pública, partiría el país en dos y suscitaría reacciones feroces por parte de los demás gobiernos europeos y no solo europeos. Para salir de la moneda única, un Gobierno debería llevar a cabo una maniobra económica contundente y muy dura; pero una maniobra de tal envergadura solo podría ser impulsada por un ejecutivo fuertemente autoritario: sería como pasar de la sartén al fuego. Para salir del euro sería necesario contar con un amigo grande y poderoso como, por ejemplo, Trump o Putin. Pero aunque Trump o Putin estuvieran interesados en dividir la UE, sería una locura confiar en ellos.

La verdadera tragedia europea e italiana radica en que incluso permanecer en la zona del euro implica sufrir una crisis inevitable. Por lo tanto, no existen soluciones sencillas e inmediatas a la dramática crisis del euro. Por otra parte, es evidente que no es posible deshacerse en poco tiempo de unas relaciones internacionales que se han consolidado a lo largo de décadas.

Para salir del declive, para la izquierda italiana existe quizá una única vía, difícil, tal vez improbable, pero también posible: la izquierda debería aprovechar la ocasión que brinda la inevitable crisis del euro para proponer que se hagan a un lado las normas de Maastricht y acordar con Alemania y Francia el retorno a la soberanía monetaria y la creación de una moneda europea que ya no sea única, sino común. De hecho, solo será posible salir de la crisis de la zona del euro si Francia y Alemania consideran finalmente conveniente abandonar el euro, la moneda de la crisis, y acordar con los demás países de la zona del euro un nuevo sistema monetario europeo para defenderse del dólar. De hecho, está claro que en Europa solo Berlín y París, que decidieron hace más de 30 años la unión monetaria, pueden decidir sobre el futuro del euro. Las dos capitales de Europa, sumidas en una grave crisis, podrían determinar finalmente que permanecer en la jaula del euro no les conviene, y podrían elaborar un nuevo y más ventajoso sistema monetario, por ejemplo, una moneda común, pero ya no única.

En este contexto, la izquierda deberá abandonar toda ilusión federalista de una integración estrecha entre veintisiete o más países europeos y, en su lugar, constituir una Confederación Europea de democracias nacionales soberanas⁹ (tal y como he defendido en mi artículo «Más allá del cuento de hadas de los Estados Unidos de Europa»). Una Confederación Europea debería estar formada por un número limitado de Estados soberanos homogéneos en los planos económico, tecnológico y cultural, Estados a los que les resulte conveniente cooperar en materia de políticas monetarias, fiscales e industriales y, a ser posible, también en política exterior y defensa. La Confederación debería basarse en un fondo fiscal común para llevar a cabo políticas keynesianas de pleno empleo e inversiones en bienes públicos europeos (investigación, tecnologías sostenibles, infraestructuras, innovación y defensa); además, la Confederación Europea debería crear una moneda común —pero no única, como lo es el euro— para contrarrestar al dólar.¹⁰

Notas
1. Enrico Grazzini, «La deuda italiana en la trampa del euro», La Fionda, 28 de septiembre de 2026.
2. Mike Peacock, «La UE corre el riesgo de convertirse en el enfermo del mundo si no se reforma rápidamente», Reuters, 5 de octubre de 2026.
3. Alessandro Volpi, Por qué no podemos prescindir de Europa, Altraeconomia, 2019.
4. Alessandro Volpi, «Para salir de la jaula del capitalismo financiero», Il Ponte, n.º 3, 2026.
5. Enrico Grazzini, «La deuda italiana en la trampa del euro», op. cit.
6. Enrico Grazzini, «La jaula del euro y la alternativa de la moneda común europea», La Fionda, 14 de septiembre de 2026.
7. Ibíd.
8. Gabriele Guzzi, Eurosuicidio, Fazi, 2025.
9. Enrico Grazzini, «Más allá del cuento de hadas de los Estados Unidos de Europa: el giro confederal contra la crisis de la UE», La Fionda, 14 de agosto de 2026; Id., «Un paso atrás y dos adelante: reactivar las democracias nacionales para una Confederación de Estados europeos», La Fionda, 12 de mayo de 2026.
10. Enrico Grazzini, «La jaula del euro y la alternativa de la moneda común europea», cit.

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4. Podemos decidir sobre los centros de datos.

Los technobros nos lo venden como si el futuro ya fuese algo inevitable, con IA y miles y miles de centros de datos. Pero todavía tenemos poder de decisión.

https://climatica.coop/el-futuro-no-esta-escrito-tampoco-sobre-los-centros-de-datos/

El futuro no está escrito (tampoco sobre los centros de datos)

«Tanto los gurús de Silicon Valley como los empresarios de los centros de datos nos presentan el futuro como algo ya decidido. Nosotros podemos elegir en qué lado de esa historia queremos estar», escribe Marco Dalla Stella.

El futuro no está escrito (tampoco sobre los centros de datos)
Cientos de personas protestaron en una reunión de la Junta de Planificación del pueblo de Tonawanda, en el estado de Nueva York, por el centro de datos previsto en la antigua planta de Tonawanda Coke. Craig ruttle / Sipa USA / Reuters Foto: NY: Hundreds Attend Town Board Meeting to Protest Data Center Plan

Marco Dalla Stella
16 octubre, 2026

Tienes la posibilidad de tirar una moneda. Si cae cara, el mundo soluciona todos sus problemas. Desaparece la pobreza, no existen crímenes ni guerras, se han erradicado todas las peores enfermedades. En ese mundo, no existe explotación laboral, el cambio climático es un recuerdo del pasado y todos se dedican a lo que más les gusta. Pero si cae cruz, el mundo se destruye. ¿Tirarías la moneda?

Antes de contestar, considera que nadie sabe realmente cómo está calibrada esa moneda. Es decir, no sabemos cuáles son las probabilidades de que salga cara o cruz. Pero hay teorías.

Según Geoffrey Hinton, premio Nobel por su trabajo en redes neuronales artificiales, existe una posibilidad entre diez de que, dentro de diez años, salga cruz. Dario Amodei, CEO de Anthropic, situó esa posibilidad en el 25%. Roman Yampolskiy, investigador en seguridad y sistemas de IA, es mucho más extremo: considera casi seguro que salga cruz. La pregunta entonces cambia. ¿Qué porcentaje de riesgo estarías dispuesto a aceptar para tirar esa moneda?

No lo pienses demasiado. A menos que vivas en Silicon Valley y seas un supermultimillonario, lo más probable es que tu decisión no tenga ninguna relevancia. De hecho, al escuchar lo que afirman los gurús de Silicon Valley –los Elon Musk, Sam Altman, Dario Amodei, Demis Hassabis y Mark Zuckerberg–, parecería que la moneda ya está en el aire. Vuela por encima de nuestras cabezas y lo único que nos queda es mirarla con la boca abierta, esperando descubrir qué nos ha tocado. Cara o cruz. Paraíso o infierno. Alea iacta est.

Al mismo tiempo, quienes tiraron esa moneda también nos dicen que el futuro aún no está escrito. Los porcentajes no están fijados. Según ellos, todavía sería posible influir en su trayectoria, siempre y cuando les demos más dinero –o más poder–. La lógica es la siguiente: tarde o temprano alguien desarrollará una inteligencia artificial tan poderosa que supondrá un riesgo para la humanidad, así que más vale que sean ellos quienes lleguen primero. Para que esté en buenas manos. Para conseguirlo, invierten millones en tratar de evitar o limitar las regulaciones, aunque públicamente sostengan lo contrario. Y, mientras lo hacen, concentran más riqueza que nunca.

Pero esta acumulación sin precedentes de capital y poder no sería posible sin el recurso que lo alimenta todo. Nuestros datos.

Cotidianamente, nuestras acciones son observadas, registradas, compradas y vendidas por servicios de rastreo cuyo modelo de negocio consiste precisamente en comerciar con esa información. Cada canción que escuchas, cada foto que miras o cada artículo que lees aporta datos útiles para construir modelos de comportamiento y mejorar algoritmos capaces de predecir qué producto o servicio podrías estar más dispuesto a comprar, o ante qué mensaje político podrías ser más vulnerable. Cualquier texto producido por un ser humano puede servir también para entrenar modelos de inteligencia artificial destinados a emular nuestra forma de escribir, actuar y, según algunos, pensar.

El aspecto tal vez más increíble de estos avances en el campo de la IA es que, comparada con anteriores revoluciones tecnológicas, esta no llegó gracias a una invención particularmente brillante. La tecnología que hay detrás existe desde los años ochenta. Lo que descubrimos es que, para convertir una IA relativamente torpe en otra mucho más capaz, basta con aumentar enormemente la cantidad de datos con los que se entrena y la potencia de computación disponible. Y si multiplicas ambas cosas miles de veces, tal vez puedas llegar a crear una superinteligencia más capaz que cualquier ser humano. Sin darte cuenta, podrías acabar creando una nueva especie o, incluso, un dios.

Para que eso pueda ocurrir, la sed de datos es interminable. Actualmente, en la mayor parte del tráfico de internet ya no participan humanos, sino bots. Y cuando internet se acaba, hay que buscar datos en otro sitio. Por ejemplo, en los libros, que las compañías compran a gran escala para escanearlos y luego destruirlos, o incluso datos generados por otras inteligencias artificiales. Y esta montaña de información, por virtual que sea, tiene que guardarse en algún sitio.

Ese sitio no está en las nubes (por ahora), sino en edificios construidos específicamente para ello. Centros de datos. Almacenes gigantes, tan grandes como ciudades, donde servidores que funcionan día y noche, conectados entre sí mediante cables transoceánicos, almacenan e intercambian información mientras consumen enormes cantidades de energía, en ocasiones en perjuicio de quienes viven a su alrededor. Y como la sed de datos no tiene fin, tampoco parece haberlo para el número y la potencia de los centros de datos que supuestamente vamos a necesitar. Proliferan como setas después de la lluvia.

A través de organizaciones de lobby con fuertes conexiones políticas, el sector de los centros de datos reclama acceso privilegiado a la red eléctrica, menos regulación y menos escrutinio. La lógica se parece mucho a la de los gurús de la IA: los centros de datos se van a construir, lo queramos o no, así que más vale que seamos nosotros quienes nos enriquezcamos con ellos. Lo que suelen olvidar precisar es quién forma parte exactamente de ese “nosotros”: holdings registrados en paraísos fiscales y grandes fondos de inversión, mientras que los beneficios prometidos para las economías locales son a menudo exagerados.

Tanto los gurús de Silicon Valley como los empresarios de los centros de datos nos presentan el futuro como algo ya decidido. La inteligencia artificial capaz de causar enormes daños está a punto de llegar y los centros de datos hiperescalares van a aparecer por todas partes. A nosotros solo nos quedaría una decisión: elegir de qué lado de esa historia queremos estar. Entre los ganadores o entre los perdedores.

Pero nada de eso es inevitable. Cada vez más personas, de forma transversal al espectro político, rechazan la visión de los tecnócratas de Silicon Valley, se oponen a nuevos centros de datos y reclaman más controles y transparencia. En Estados Unidos, organizaciones de la sociedad civil han logrado bloquear o retrasar más de 75 proyectos de centros de datos. El público asocia cada vez más lo generado con inteligencia artificial con algo de baja calidad, de escaso interés, sin alma. Slop. Distintos gobiernos han prohibido el acceso de los adolescentes a las redes sociales o han obligado a las plataformas a ofrecer alternativas a los contenidos seleccionados por algoritmos. Los esfuerzos para alcanzar acuerdos internacionales capaces de prohibir los armamentos letales autónomos avanzan.

El futuro no está escrito. No hay ninguna moneda suspendida en el aire. Las compañías multimillonarias quieren que miremos hacia arriba y mientras tanto, a nuestras espaldas, información que creíamos privada es registrada y vendida para construir máquinas de control masivo, debilitar la democracia y hackear nuestras mentes. Por eso hay que dejar de mirar al cielo y prestar atención a lo que está ocurriendo a nuestro alrededor. No al futuro que nos presentan como inevitable, sino al presente en el que todavía podemos intervenir.

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5. Un palestino ve NAZA.

Ha habido polémica porque algunos dicen que se hace más caso a la película de unos israelíes que a los miles y miles de testimonios de palestinos que hemos visto. Pero el autor, un médico palestino que parece que ahora vive en España, tenía interés en ver NAZA, para entender qué piensan los israelíes que están cometiendo el genocidio.

https://www.middleeasteye.net/opinion/i-survived-gazas-horrors-i-watched-naza-learn-how-israeli-soldiers-live-it

He sobrevivido a los horrores de Gaza. He visto la película NAZA para comprender cómo los soldados israelíes conviven con ello

Ezzideen Shehab

16 de octubre de 2026

El testimonio de los responsables arroja luz sobre lo que ocurría al otro lado, mientras luchábamos desesperadamente por seguir con vida

Hace poco vi NAZA.

No fui a ver la película para informarme de lo que ocurrió en Gaza. Yo soy de allí. Soy una de las víctimas de esta guerra, una de sus testigos y una de las personas que han pagado un precio que no terminará cuando termine la guerra.

No necesitaba que una película me contara cómo fueron arrasados barrios enteros, cómo fueron bombardeados edificios residenciales con gente aún en su interior, o cómo las familias se vieron obligadas a abandonar sus hogares sin saber adónde debían ir.

Tampoco necesitaba que nadie me hablara de la hambruna; la viví dos veces, con toda su humillación, hasta el más mínimo detalle. Ni de las personas hambrientas que fueron asesinadas mientras intentaban llegar a lo que, de forma tan absurda, se denominaba «centros de distribución de alimentos».

Todo esto lo sé. Estuve allí.

Fui a ver la película con otra pregunta en mente: ¿cómo es posible que personas que han heredado el recuerdo del Holocausto encuentren tantas formas de justificar la comisión de atrocidades contra otro pueblo? ¿Cómo puede alguien que ha heredado el recuerdo de haber sido víctima llegar a defender las acciones de quienes infligen sufrimiento?

¿Sienten alguna vez remordimiento de verdad? ¿Entienden lo que han hecho? ¿Se avergüenzan cuando hablan de ello? Y si algún día me encontrara con uno de ellos, ¿se atrevería a mirarme a los ojos?

¿Cómo duermen por las noches? ¿Cómo consigue una persona acallar su conciencia de forma tan absoluta? Para mí, esta es la razón por la que la película es importante.

Vida y muerte

El mundo lleva mucho tiempo escuchando los testimonios palestinos. Yo mismo he pasado gran parte de esta guerra contando a la gente lo que presencié. Pero esta vez estamos escuchando a personas que formaban parte del propio sistema militar. Hablan de sus decisiones, de sus acciones y de la forma en que consideraban nuestras vidas y nuestras muertes.

Por eso no estoy de acuerdo con quienes critican la película por dar más espacio a las voces israelíes que a las palestinas.

No necesito que un soldado israelí me diga que lo que viví fue real. Sé que fue real. Yo estaba allí.

Pero quiero oír cómo explica lo que hizo. Quiero comprender cómo se lo justifica a sí mismo.

El testimonio del agresor no cobra más importancia que el de la víctima, pero puede revelar algo que la víctima nunca habría podido ver: lo que ocurría al otro lado mientras intentábamos seguir con vida.

Desde que me fui de Gaza, he estado intentando vivir con los recuerdos que me traje conmigo.

Intento llevar una vida normal. Intento aprender a dormir sin volver a encontrarme allí; a sentarme entre la gente sin ver los rostros de quienes ya no están, ni los lugares que ya no existen.

Pero mientras veía la película, me di cuenta de lo equivocada que había estado al creer que marcharme de Gaza también significaría poder dejar atrás esos recuerdos.

La línea imaginaria

En diciembre de 2023, el ejército israelí nos ordenó evacuar la zona en la que nos encontrábamos.

No se trataba simplemente de un mensaje o una advertencia. Los proyectiles impactaban contra las paredes de nuestra casa; comenzaron a caer en la calle delante de nosotros mientras mi madre y yo intentábamos correr.

Sabíamos que teníamos que marcharnos. Lo que no sabíamos era adónde podíamos ir.

El ejército parecía estar por todas partes. No había ningún camino seguro, ni nadie que nos indicara qué dirección tomar.

Empezamos a correr. Cada pocos metros, las balas impactaban contra una pared frente a nosotras, y comprendimos que no podíamos seguir avanzando en esa dirección. Las balas que nos disparaban nos indicaban adónde se nos permitía ir.

Nadie nos explicó nada. No había señales, ni líneas trazadas en el suelo. Teníamos que entenderlo rápidamente, porque un solo error podría habernos costado la vida.

Recuerdo aquel día con total claridad, cuando uno de los soldados de la película dijo que no había pasado un solo día sin que muriera alguien.

Habló de una «línea imaginaria» acordada. Cualquiera que la cruzara sería asesinado.

El cineasta Yuval Abraham le preguntó cómo se suponía que la gente debía saber dónde estaba esa línea. Él respondió que tenían que «aprenderlo por las malas», a través de la sangre.

«A través de la sangre». Esas palabras se me quedaron grabadas, porque ese era exactamente el lenguaje que nos habían utilizado a nosotros.

Por primera vez, comprendí lo que nos sucedió aquel día desde la otra perspectiva.

Corríamos por las calles, tratando de salvar nuestras vidas, mientras que en algún lugar había personas que creían que dispararnos era una forma perfectamente aceptable de enseñarnos dónde se nos permitía estar.
Para él, se trataba de una línea de seguridad imaginaria. Para nosotros, era la diferencia entre vivir y morir, entre dar un paso más y no volver a dar ninguno jamás.

El mismo soldado habló entonces de 140 personas que fueron asesinadas. Dijo que todas eran civiles.

El cineasta le volvió a preguntar, casi como si no pudiera creer lo que había oído: ¿ninguno de ellos llevaba un arma?

No, respondió el soldado. Ninguno de ellos iba armado.

Ciento cuarenta seres humanos. No dejaba de pensar en todas las veces que oímos, tras un bombardeo, que el ejército había atacado una «amenaza», un «sospechoso» o una «zona operativa».

¿Cuántas personas pueden desaparecer tras palabras como esas?

¿Cuántas vidas pueden reducirse a la nada?

Los niños de Gaza

Luego vino la historia del niño.

El soldado dijo que habían visto a un niño a través de sus cámaras, entrando en la zona prohibida. No sabían por qué había ido allí.

No estaba haciendo nada. Simplemente estaba allí… y por eso le dispararon.

Un niño fue asesinado porque no sabía que unos hombres armados habían trazado una línea imaginaria y habían decidido que cualquiera que la cruzara merecía morir. No lo mataron por algo que hubiera hecho; lo mataron por algo que desconocía.

He estado pensando en ese niño desde que vi la película.

¿Estaba buscando a sus padres? ¿Se había perdido? ¿Intentaba encontrar su hogar? ¿Sabía siquiera que alguien lo estaba observando, que en algún lugar una persona podía acabar con su vida con solo pulsar un botón?

Nadie lo sabe. Pero yo conozco a los niños de Gaza. Sé cómo caminan entre las ruinas de las casas, cómo salen en busca de agua, de comida o de alguien a quien han perdido.

Y cuando pienso en un niño al que matan simplemente porque se encontraba en el lugar equivocado, no encuentro otra palabra para describirlo que «barbarie».

A continuación, el cineasta le preguntó por los cadáveres de los civiles que habían perdido la vida en aquellas zonas; los cadáveres de personas que no sabían dónde terminaban las calles por las que se les permitía caminar.

El soldado guardó silencio durante un momento. Luego dijo que los perros se los habían comido.

Explicó que él mismo no había podido presenciarlo, pero que otros que estaban con él habían visto a los perros devorando los cadáveres.

El cineasta le preguntó si podría haber dicho algo. El soldado respondió que no era su función. Su responsabilidad era puramente técnica. No se suponía que expresara una opinión moral.

Imagínese eso: saber que se está matando a personas, que se están dejando sus cadáveres para que los devoren los perros, y creer que oponerse a algo así queda fuera de sus responsabilidades profesionales.

«Cumplir órdenes»

No podía dejar de pensar en su respuesta. ¿Desde cuándo necesita una persona el permiso de su superior para tener conciencia?

Pensé en los juicios de Núremberg y en las palabras que el mundo escuchó tras los crímenes de los nazis: «Solo seguíamos órdenes».

Una persona observa. Otra elige el objetivo. Una tercera da permiso. Una cuarta pulsa el botón. Y, al final, alguien muere.

Después, ellos se van a casa, quizá creyendo que no hizo más que la pequeña parte que se le pidió que hiciera. Pero la persona sigue muerta.

No puedo evitar preguntarme: ¿quién, entonces, es responsable de su muerte? Esperaba encontrar algo más en sus testimonios. Quería saber qué les había pasado por dentro después.

¿Pensaban en las personas a las que habían matado? ¿Les volvían a venir a la mente esos rostros? ¿Llevaban esos recuerdos a su vida cotidiana? ¿Había cambiado algo en ellos?

Uno de los soldados dijo que una vez había visitado Polonia y se había preguntado cómo la sociedad alemana lograba seguir viviendo después de lo que había hecho.

Más tarde, dijo, descubrió lo sencillo que podía resultar. Una persona podía bombardear un lugar y, esa misma noche, volver a preocuparse por una cita personal.

Otro dijo algo que no creo que olvide jamás: «Derribé el edificio y, esa noche, salí a tomar unas cervezas con mis amigos».

No sé cómo expresar con palabras lo que sentí al oírle decir eso.

El día en que mi familia quedó destrozada

Todavía no he aprendido a pasar ni una sola noche sin volver a revivir la guerra. Y allí estaba él, hablando de derribar un edificio de viviendas y, a continuación, salir a pasar una velada normal con sus amigos.

Como si nada hubiera pasado. Como si nadie hubiera estado allí.

De repente, me vino a la mente una pregunta de la que no podía deshacerme: ¿podría haber sido el edificio del que hablaba la casa de mi familia? ¿La casa que fue bombardeada el 12 de octubre de 2023, cuando murieron 42 miembros de mi familia?
¿Podría ser que, mientras buscábamos a nuestros seres queridos bajo los escombros, mientras llorábamos por aquellos a quienes habíamos perdido, la persona que los mató estuviera sentada en algún lugar, tomando cerveza con sus amigos?

No sé quién bombardeó la casa de mi familia. No sé qué hizo después. Pero la idea de que eso pudiera haber sido posible me revolvió el estómago.

¿Pensó, aunque fuera por un instante, en lo que había dejado atrás? ¿Se imaginó alguna vez a las familias pasando el resto de sus vidas tratando de vivir con lo que él había hecho en unos pocos minutos?

Mi abuela estaba en aquella casa. También estaban mis tíos de ambas ramas de la familia, sus hijos e hijas, y sus nietos.

Eran personas a las que conocía. Personas a las que quería. Personas con las que había pasado años de mi vida.

Aún recuerdo sus voces y sus rostros. Recuerdo las pequeñas cosas, los momentos cotidianos que compartimos, los detalles que quizá no signifiquen nada para nadie más, pero que yo no puedo olvidar.

Para la persona que bombardeó la casa, quizá no fuera más que otro edificio derribado: otra misión completada con éxito.

Pero para mí, una parte de mi vida terminó con esa casa.

Han pasado tres años y, aún así, sigo volviendo a aquel día. Sigo intentando aprender a vivir con su ausencia.

Disfrutar matando

Pero lo que me enfureció más que la capacidad de estos soldados para volver a la vida cotidiana fue otra cosa.

Algunos de ellos no hablaban de matar como algo a lo que se habían visto obligados. Hablaban de ello como algo que podían disfrutar.

Uno de los participantes dijo que los soldados hablaban de lo bien que se lo pasaban cada vez que se producía una escalada; era «divertido, realmente divertido».

Me quedé reflexionando sobre esas palabras durante mucho tiempo.

He visto suficiente muerte durante mi trabajo en los hospitales de Gaza. He visto morir a niños ante mis ojos. He visto desaparecer a familias y a personas a las que intentamos salvar con todas nuestras fuerzas, pero no pudimos.

He visto más sufrimiento del que jamás pensé que una persona pudiera ver. Pero nunca he entendido cómo alguien puede encontrar placer en ello.

Matar a otro ser humano ya es de por sí terrible. ¿Pero disfrutar matándolo? Esa es una crueldad que no puedo comprender.

Lo que me inquietó aún más fue oír a uno de los participantes decir que muchos de los que habían cometido esos actos no eran miembros de la extrema derecha. Eran personas de Tel Aviv, personas que pertenecían a la izquierda moderada. No dejaba de pensar en ello.

A veces imaginamos que las personas capaces de tales actos deben de haber sido extremistas desde el principio. Pero, ¿y si se trata de personas corrientes?

Gente con la que podríamos encontrarnos en la universidad o en una cafetería. Gente que podría sentarse frente a nosotros y hablar de paz, de justicia, de derechos humanos.

¿Cómo puede alguien ser amable con sus amigos, cariñoso con su familia y creer en los derechos humanos, y sin embargo aceptar que se pueda matar a un niño por cruzar una línea que ni siquiera podía ver?

¿Qué le ocurre a la conciencia de una persona cuando la humanidad de otra persona se convierte en algo que simplemente puede dejar de lado?

Todavía en Gaza

Salí de la proyección con una ira que no había sentido en mucho tiempo.

No fui para informarme de lo que había ocurrido en Gaza. Yo estuve allí. Ya había visto suficiente.

Fui porque quería comprender cómo las personas que cometieron esos actos podían seguir conviviendo consigo mismas. ¿Cómo podían justificar el asesinato? ¿Cómo podían convencerse a sí mismas de que lo que estaban haciendo era normal? ¿Y cómo era posible que algunos de ellos incluso encontraran placer en ello?

Salí del cine, pero no pude volver a mi vida. Caminé por las calles de Madrid durante más de cinco horas.

Cinco horas enteras. No sabía dónde estaba ni adónde iba. Apenas me fijaba en las calles que me rodeaban. Podía mirar al frente y, aun así, no ver realmente lo que había allí.

Simplemente seguía caminando. Pero no veía Madrid. Veía Gaza.

Veía diciembre de 2023, cuando corría con mi madre bajo el fuego de las armas, sin saber adónde podíamos ir.

Veía los días de hambruna, cuando no podíamos encontrar ni siquiera una sola barra de pan que compartir.

Veía los hospitales y a los niños a los que no pude salvar. Y una y otra vez, me encontraba volviendo al día en que bombardearon la casa de mi familia; a las personas que perdí aquel día.

Salí del cine, pero en realidad no dejé atrás la película. Y tal vez, en alguna parte de mí, nunca he abandonado Gaza del todo.

Todo lo que no puedo olvidar

Desde que partí de Gaza, he estado intentando aprender a vivir de nuevo. Estoy intentando aceptar que ahora puedo salir a la calle sin temer que caiga un proyectil, comprar comida sin arriesgar mi vida y volver a casa sabiendo que seguirá en pie donde la dejé.

Son cosas tan cotidianas… y, sin embargo, sigo aprendiendo a creer en ellos.

Pero tras esas cinco horas caminando por Madrid, comprendí algo que había estado intentando no admitir desde que llegué a Europa.

Me fui de Gaza solo con mi cuerpo. No sé si alguna vez seré capaz de superar todo lo que ocurrió. Y ni siquiera estoy segura de querer dejarlo todo atrás.

¿Cómo podría olvidar a las personas a las que quería? ¿Cómo podría llegar a aceptar jamás que sus vidas terminaran de esa manera?

Fui al cine porque quería escuchar cómo recordaban lo que nos habían hecho. Y salí pensando en todo lo que no puedo olvidar

A veces siento que, si consigo pasar un día entero sin recordarlos, habré perdido algo más de ellos; como si olvidar, aunque fuera solo por un día, fuera otro tipo de pérdida. Y a veces, lo único que deseo es dormir sin ver a ellos. No sé cómo conciliar estos dos sentimientos. Viven conmigo cada día.

Hace tres años, en un solo día, perdí a 42 miembros de mi familia. No sé qué hizo después la persona que bombardeó su casa.

No sé si salió a tomar unas cervezas con sus amigos, si regresó con su mujer y sus hijos, o si durmió plácidamente aquella noche.

No lo sé. Pero sé que no he dormido plácidamente desde aquel día.

Y sé que, aunque sobreviví, aunque me fui de Gaza, sigo llevando esa casa conmigo, junto con todos los que estaban en su interior.

Fui al cine porque quería escuchar cómo recordaban lo que nos habían hecho.

Y salí pensando en todo lo que no puedo olvidar.

Este artículo es una adaptación de las publicaciones del autor en X (antes Twitter).

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6. Nación y anti-nacionales.

Os pasaba el otro día información sobre las movilizaciones en India para frenar la eliminación del derecho a voto de centenares de millones de ciudadanos. Esta es la reflexión de Patnaik sobre el tema.

https://peoplesdemocracy.in/2026/1018_pd/blinkers-bigotry

Las anteojeras de la intolerancia

Prabhat Patnaik

Como era de esperar, el presidente del Partido Bharatiya Janata (BJP), Nitin Nabin, ha calificado la movilización iniciada el 10 de octubre por grupos estudiantiles y juveniles de izquierda y por el Partido Cockroach Janata, contra el presidente de la Comisión Electoral, Gyanesh Kumar, como impulsada por «fuerzas extranjeras». Siguiendo su ejemplo, diversos líderes del BJP han acusado a los manifestantes de propagar la «anarquía» en la sociedad: una movilización en defensa de la democracia y del sufragio universal de los adultos —una movilización que constituye en sí misma un ejercicio del derecho democrático del pueblo— es denigrada por el BJP como una propagación de la «anarquía» y, por ende, como un debilitamiento de la «nación». Quienes participan en esta movilización se convierten, por lo tanto, en «antinacionales».

Estas declaraciones no son meros insultos ni un recurso a la hipérbole para desacreditar el movimiento en defensa de la democracia en el país. No se trata simplemente de las habituales «pequeñas sutilezas» de la política contemporánea que se basan en la exageración; por el contrario, representan de hecho la esencia del pensamiento del BJP. Se ajustan al núcleo de su ideología fascista; y es precisamente esto lo que hace que la ideología fascista sea tan peligrosa.

El fascismo, aparte de sus otras características —como defender abiertamente los intereses del capital monopolista, especialmente de un segmento del mismo que constituye el «nuevo» capital monopolista; como «marginar» a una desdichada minoría étnica o religiosa y tratar de generar odio en la mayoría contra ella; como el uso de una combinación de represión estatal y vandalismo por parte de matones fascistas para sofocar la democracia y sembrar el terror entre la población; también invierte invariablemente la relación entre el «líder» y la «nación». La «nación» no se identifica con su pueblo, sino con el «líder». Por lo tanto, cualquiera que proteste contra el «líder» es ipso facto, necesariamente, un «traidor a la nación»; ella o él actúa, en efecto, como un personaje antinacional cuyas acciones deben estar al servicio de unas «fuerzas extranjeras» hostiles a la «nación».

Esta percepción es inmanentemente antidemocrática. A raíz de la represión gubernamental contra los manifestantes pacíficos en Delhi el 10 de octubre, muchos líderes de la oposición expresaron la opinión de que vivíamos bajo una «dictadura». Esta acusación no hace plena justicia a la realidad. El fascismo —o, mejor dicho, el neofascismo en el contexto contemporáneo— no es solo dictatorial; es mucho más que la defensa —como se oye en ocasiones en algunos sectores de la clase media— de la dictadura como un medio eficaz de gobernar. Por supuesto, también puede esgrimir tales argumentos, pero, en el mejor de los casos, solo como argumentos complementarios. La cuestión es que su visión del mundo, su weltanschauung, tal y como se expresa, por ejemplo, en la inversión de la relación entre la «nación» y el «líder», es fundamentalmente incompatible con la democracia.

Amartya K. Sen cita a Walter Bagehot, el ensayista inglés del siglo XIX, en el sentido de que la democracia significa «gobierno mediante el debate». Sin duda, es una forma de entender la democracia, y además acertada. Pero el fascismo o el neofascismo aborrece el debate; considera que el gobierno es la expresión de la voluntad del «líder». El «líder», por supuesto, puede consultar a otros si así lo desea (en el fascismo suele tratarse de un «él»); pero rechaza de manera rotunda la idea de un «gobierno mediante el debate». El fascismo representa un retorno, en un contexto moderno, a la antigua idea feudal expresada por el rey Luis XIV de Francia cuando afirmó: «L’État, c’est moi» (el Estado soy yo), o cuando el zar Alejandro I escribió al emperador Napoleón de Francia: «¿Qué es Europa? Somos usted y yo».

Esta identificación de la nación con la persona del gobernante caracterizó al feudalismo tardío. Para entonces, el concepto de «nación» ya había surgido junto con el surgimiento de la burguesía; había sustituido a la antigua idea de que el rey poseía un «derecho divino a gobernar» y, en su lugar, había dotado a la monarquía de la tarea de promover los intereses de la «nación». La idea premoderna de identificar al gobernante con la «nación» resurge bajo el fascismo, aunque con una modificación evidente: el gobernante que antes gobernaba por haber nacido en la familia real es sustituido ahora por un «líder» que puede ser un plebeyo, incluso un autoproclamado «chaiwala» o vendedor de té, como afirma haber sido Narendra Modi, pero que, no obstante, se supone que constituye la fuente auténtica y original del poder.

Esta inversión de las relaciones —en la que el «líder» se identifica con la «nación» y la legitimidad de la «nación» proviene de su servicio al «líder», y no al revés— se inscribe en un fenómeno más general, a saber, la destrucción de la razón. El fascismo implica, evidentemente, un desprecio por las pruebas, y dado que la razón conlleva la aplicación del pensamiento a las pruebas, el desprecio por las pruebas equivale a una destrucción de la razón. El filósofo marxista Georg Lukács había argumentado en su libro de 1952 La destrucción de la razón que el fascismo representaba el desenlace definitivo de un proceso bastante prolongado de destrucción de la razón. Esta destrucción de la razón se hace evidente, entre otras cosas, en la inversión de la relación entre el «líder» y la «nación» que vemos producirse hoy en día en la India ante nuestros propios ojos.

La inversión de la relación entre el «líder» y la «nación», el desprecio total por las pruebas y el fomento de la irracionalidad para sustentar estos rasgos tienen, en conjunto, un impacto desastroso en la vida de una nación. Más allá de hechos bien documentados, como la espantosa represión de una minoría, el silenciamiento de la voz del pueblo en general, la destrucción de las instituciones democráticas, la instauración de una atmósfera generalizada de miedo entre la población y la promoción descarada de los intereses del gran capital, también hace retroceder a la nación siglos en lo que respecta a su pensamiento y su conocimiento.

Este retroceso resulta más evidente en la disciplina de la historia, aunque de ningún modo se limita a ella. Por ejemplo, los neofascistas sostienen que los «arios» tuvieron su origen en la India, desde donde se extendieron al resto del mundo; en resumen, según ellos, la India es la fuente de gran parte de la «civilización» que encontramos en el resto del mundo. Ahora bien, ninguna cantidad de pruebas en contra lograría jamás convencer a ellos de que esto no fuera así. Incluso la civilización del valle del Indo —que presenta un carácter totalmente diferente y urbano, y que es anterior a la migración al subcontinente, y que podría asociarse, en todo caso, con la aparición de los «arios»— no solo vería negado su carácter distintivo, sino que se enseñaría a los estudiantes de forma obligatoria como parte de la civilización «aria». En resumen, a los estudiantes se les impondría a la fuerza la irracionalidad. Se les pediría que hicieran caso omiso de las pruebas, no solo que cuestionaran las pruebas —lo cual, por supuesto, forma parte del método científico—, sino que las ignoraran por completo, lo que representa el colmo de la irracionalidad. En definitiva, se les pediría que se ajustaran a las narrativas propagadas por los neofascistas y, en el proceso, abandonaran el ejercicio de la razón. El daño que esto causaría es incalculable.

En otras palabras, los neofascistas se diferencian de todos los demás grupos políticos, incluidos los grupos políticos burgueses. El hecho de que los neofascistas estén en el poder conlleva a su paso no solo un retroceso social y económico, sino también un retroceso en el pensamiento.

La defensa de la razón y del espíritu científico, el establecimiento de los derechos democráticos para todos, la formación de gobiernos sobre la base del sufragio universal de adultos y la construcción de un orden social y económico igualitario en el país fueron los objetivos en torno a los cuales se libró la lucha anticolonial; estos objetivos constituyen un conjunto integrado y dicho conjunto quedó consagrado en la Constitución aprobada tras la independencia. Independientemente de las críticas específicas que se puedan formular a la Constitución sobre tal o cual cuestión, esta visión de la Constitución sigue siendo un hecho central de suma importancia.

La adopción de un régimen económico neoliberal, con su tendencia inherente a la desigualdad que socava el esfuerzo del país por alcanzar la igualdad, representó la primera traición a estos objetivos constitucionales. La dialéctica del neoliberalismo exacerbó la desigualdad y agravó el desempleo; ha llevado al país —al igual que, de hecho, ha llevado a muchos países de todo el mundo— a una coyuntura en la que ha dado paso a un régimen político neofascista. En la India, dicho régimen está dirigido por defensores del Hindutva que no tuvieron nada que ver con la lucha anticolonial y que abogan abiertamente por una contrarrevolución contra la larga revolución del pueblo indio.

La lucha actual de los estudiantes y los jóvenes, aunque se articula en torno a objetivos específicos y aparentemente limitados —como lograr la dimisión de Gyanesh Kumar como presidente de la Comisión Electoral—, se dirige en realidad contra toda esta contrarrevolución social, política y económica que pretende hacer retroceder al país varios siglos.

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7. Feminismo desde el Sur Global.

Además de sus dossieres, estudios, boletines sectoriales y boletín general, en el Tricontinental tienen también una sección de Economía con página propia (https://triconpoliticaleconomy.substack.com, el último sobre el economista Anwar Shaikh), otra sobre la tecnología relacionada con la IA (los Circuitos de Bandung: https://thetricontinental.org/bandung-circuits/, uno de estos días os paso el artículo que publicaron sobre RedMarx «RedMarx: Enseñando a la IA a leer a Marx dialécticamente», que publicaron en agosto cuando estaba de vacaciones y luego se me pasó), y veo que ahora han iniciado también una página propia dedicada al feminismo, parece que con un enfoque desde el Sur Global. Parece que empezó este verano, pero hasta ahora no había visto ninguno de sus artículos. Os paso el último.

https://tricontinentalfeminista.substack.com/p/interseccionalidad-situada-y-emancipacion

Interseccionalidad situada y emancipación

Claves del feminismo popular, comunal y antirracista desde el Sur Global

Tricontinental Feminista y Carmen Navas Reyes

oct 15, 2026


Cecilia Orta Allende (Puerto Rico) – Danzarinas, 1975.

Por: Carmen Navas Reyes*

En un contexto global marcado por la crisis del capital, la reorganización y avance de las fuerzas conservadoras y la agudización de las agresiones imperialistas —lo que se caracteriza como una fase hiperimperialista (Instituto Tricontinental de Investigación Social 2024), en la que el bloque encabezado por Estados Unidos, ante el declive de su hegemonía económica, recurre de forma creciente a su poderío militar—, la necesidad de una teoría crítica anclada en las luchas concretas de nuestros pueblos se vuelve una urgencia. Es en este escenario donde el feminismo popular del Sur Global emerge como una praxis política vital para la defensa de la vida y la construcción de alternativas anticapitalistas. Con esta convicción, el Departamento de Feminismos del Instituto Tricontinental de Investigación Social llevó a cabo, en el marco del 25 de julio, Día Internacional de la Mujer Afrolatinoamericana, Afrocaribeña y de la Diáspora, el seminario interno “Mujeres de base, interseccionalidad y el poder”. Este espacio de formación reunió a lideresas y referentas de movimientos de Venezuela y Brasil, con el objetivo de debatir y profundizar en la noción de una interseccionalidad situada: un enfoque que trasciende la categoría abstracta para convertirse en una herramienta concreta de lectura geopolítica, de análisis de clase y, fundamentalmente, de praxis emancipatoria desde y para los territorios.

Frente a la embestida de las formas de gobierno patriarcal, latifundista, la profundización del modelo neoliberal, el racismo estructural que organiza nuestras sociedades y la ofensiva de las ultraderechas en Nuestra América, el seminario se propuso debatir en torno a la pregunta central sobre cómo resistimos a la opresión y cómo las mujeres de base, campesinas, negras y comuneras transforman activamente las condiciones materiales de existencia, disputan la hegemonía política y sostienen el horizonte de la vida desde la construcción de poder territorial. No se trató solo de denunciar las múltiples violencias, como fue en el origen del concepto, sino de sistematizar el pensamiento y las estrategias concretas que los feminismos populares están desplegando para construir soberanía.

El seminario partió de una tesis: existe una distancia entre el reconocimiento institucional de las mujeres afrodescendientes y de los sectores populares y su capacidad real de decidir. En esa distancia, la interseccionalidad deja de ser una categoría analítica y se vuelve una cuestión estratégica. Tras situar el concepto, este texto recorre esa distancia a través de los cuatro ejes que estructuraron el debate: validación y poder, el poder autónomo y su criterio de validación, la paradoja de lo institucional y la pregunta por si las mujeres de base son parte del poder o útiles al poder y lee a la luz de cada uno las experiencias de Brasil y Venezuela.

Situar la interseccionalidad: de la matriz de opresión a la experiencia concreta de las mujeres racializadas

El punto de partida del debate fue la necesidad imperiosa de politizar y situar el concepto de interseccionalidad desde un enfoque materialista histórico, concepto cuya formulación original se debe a la jurista afroestadounidense Kimberlé Crenshaw. En Desmarginalizar la intersección de raza y sexo (1989), a partir de casos judiciales de trabajadoras negras, mostró que la doctrina antidiscriminación estadounidense solo reconocía la discriminación por raza o por sexo por separado, y dejaba sin protección a quienes la sufrían en la intersección de ambas. En Cartografiando los márgenes (1991) amplió el análisis a la violencia contra las mujeres de color. Su aporte fue vital para dotar de un marco analítico legal a la manera en que el racismo, el patriarcado y el clasismo no operan como sistemas separados, sino que se entrelazan produciendo violencias estructurales específicas que se tornan incomprensibles si se analizan de forma aislada. Sin embargo, los feminismos del Sur Global deben advertir sobre el riesgo de que este concepto, en su tránsito por la academia y las instituciones liberales, sea despojado de su filo político, convirtiéndose en una mera herramienta descriptiva o retórica discursiva que reclama la diversidad sin tocar las estructuras de poder.

Es aquí donde la lectura de la obra de la filósofa y activista brasileña Sueli Carneiro se vuelve imprescindible. Carneiro propone “ennegrecer el feminismo”, obligándolo a confrontar el racismo fundacional del feminismo blanco y su eurocentrismo, una crítica en la que retoma a Lélia Gonzalez, quien con la categoría político-cultural de “amefricanidad” (1988) situó la experiencia de las mujeres negras e indígenas en la matriz colonial de las Américas. De la obra de Carneiro (2005) destacan dos tesis especialmente potentes para nuestro análisis. La primera: la violación colonial de mujeres indígenas y negras por parte de los colonizadores blancos y el mestizaje que de ella resultó son el cimiento sobre el que se construyeron las identidades nacionales latinoamericanas. La segunda: el mito de la democracia racial, que encubre esa violencia fundacional bajo el relato de una convivencia armónica entre razas y naturaliza las desigualdades que de ella se derivan. De ahí que la situación de las mujeres negras e indígenas no se resuelva con la mera inclusión en las estructuras existentes, sino que exija la alteración radical de la estructura económico-política y la ruptura del pacto de dominación racial-patriarcal que fundó nuestros Estados nacionales.

Esta lectura se inscribe en una tradición más larga del feminismo negro marxista. Ya en 1949, la comunista trinitense Claudia Jones formuló la noción de la triple opresión —de raza, clase y género— que padecen las mujeres negras trabajadoras (1949), una línea que Angela Davis (1981) retomaría décadas después. La interseccionalidad, desde esta perspectiva, es una herramienta para identificar los nudos estructurales que deben ser transformados y la potencia para dicha transformación.

Eje 1. Validación y poder: ser reconocidas no es tener poder

El primer eje problematizó la diferencia entre ser reconocida por el poder y tener poder. La validación institucional puede operar como reconocimiento o como captura: cuotas, mesas de participación y programas focalizados pueden ampliar la agencia de las mujeres de base o domesticarla, convirtiéndolas en interlocutoras autorizadas sin capacidad decisoria efectiva ni control sobre los recursos materiales que sostienen su participación. La lectura que Angela Davis hace del movimiento sufragista y de las mujeres comunistas en Estados Unidos ([1981] 2005: 141-174) permite sostener que incluir a las mujeres negras en el discurso, sin tocar la estructura de clase que produce su subordinación, puede convertirse en una manera de gestionar los términos de su participación.

Juliana Gonçalves, periodista, activista e investigadora de la Marcha de Mujeres Negras de São Paulo y una de las coordinadoras del Manifiesto Económico de la Marcha, aterrizó esta discusión en la realidad brasileña con un panorama preocupante de la desigualdad aún presente: el 63% de los hogares encabezados por mujeres negras vive bajo la línea de pobreza y casi el 80% de las mujeres del país está endeudada (Marcha das Mulheres Negras, 2025). Según Gonçalves, el endeudamiento de las mujeres negras se debe principalmente a la compra de alimentos. Estos datos, además de ser indicadores socioeconómicos, son la expresión material de un sistema que explota el trabajo reproductivo y productivo de las mujeres más pobres, entre las cuales las negras son mayoría en Brasil, como base de su acumulación.

El contraste se agudiza ante la coyuntura electoral brasileña rumbo a las elecciones de octubre de 2026 (Harrison y Leme, 2026), en las que las mujeres representan más del 52% del electorado (Brasil – TSE, 2026) y se erigen como el bloque de votantes decisivo, mientras enfrentan una impresionante subrepresentación política y violencias. Ser mayoría en las urnas no se ha traducido en capacidad de decidir: es, en estado puro, la distancia entre reconocimiento y poder que el seminario puso en el centro.

Desde Venezuela, Jennifer Lamus, lideresa de la Unión Comunera, vocera de la Comuna Socialista del Maizal y diputada, nombró la misma trampa con otras palabras. En su intervención, Lamus diferenció el empoderamiento, categoría liberal que promueve el éxito individual dentro del mercado y que puede ser cooptada por el capital, de la emancipación, entendida como un proceso colectivo, antipatriarcal y socialista. La distinción es estratégica: el empoderamiento neoliberal proclama “tú puedes triunfar en el capitalismo”; la emancipación comunal colectiva sostiene “juntas podemos construir una sociedad donde el capitalismo no exista”. El empoderamiento es, en suma, la forma que adopta la validación cuando opera como captura.

Eje 2. El poder autónomo y su criterio de validación

Si ser reconocidas no basta, ¿cómo saber cuándo hay poder propio? El segundo eje propuso un criterio de validación del poder popular en forma de hipótesis: “si mañana no hubiese apoyo institucional, seguiría teniendo poder”. Un poder que se disuelve al retirarse el respaldo estatal nunca fue poder propio, sino delegación revocable. Sus bases son materiales, organizativas y de clase: control territorial, redes comunitarias, capacidad productiva y reproductiva propia y capacidad de autoconvocatoria. Lélia Gonzalez (1988) aporta la matriz histórica y cultural de ese poder negro no delegado, forjado en la organización comunitaria y en la memoria de resistencia.

Brasil: el Manifiesto y el lugar de la disputa electoral

Las experiencias brasileñas presentadas en el seminario cumplen este criterio. Los movimientos feministas negros entienden la disputa electoral como un frente más, pero no el principal. Su herramienta no es un programa paliativo de “políticas para mujeres”, sino el Manifiesto Económico de la Marcha de las Mujeres Negras por Reparación y Buen Vivir (Marcha das Mulheres Negras, 2025). Este programa, profundamente anticapitalista, coloca el Buen Vivir como un horizonte alternativo al desarrollismo y la mera gestión del capitalismo. Exige justicia fiscal redistributiva, reparación histórica por los siglos de esclavitud y racismo y soberanía alimentaria; pone en el centro la reproducción social de la vida y cuestiona la política de tasas de interés elevadas, que encarece el crédito y empuja al endeudamiento sobre todo a las mujeres negras.

El Manifiesto no depende del resultado de las urnas ni de la voluntad de un gobierno; es fruto de la organización autónoma de las mujeres negras y conservará su capacidad de presión gane quien gane en octubre. Por eso la disputa electoral es, para ellas, un ámbito entre otros, y no el horizonte.

La tierra conquistada: feminismo campesino y popular en el MST

Rosa Negra, geógrafa, poeta y coordinadora del colectivo Tierra, Raza y Clase del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil, mostró que para el MST la lucha por la tierra no se reduce a una cuestión de redistribución de hectáreas. La Reforma Agraria Popular se plantea como un proyecto de reparación histórica anticolonial, agroecológico, antirracista y de diversidad sexual. Frente a un latifundio históricamente blanco, heredado del régimen de sesmarias coloniales[1] y perpetuado por el agronegocio, la democratización de la tierra se presenta como un acto indispensable para romper la alianza histórica entre latifundio, racismo y patriarcado. La tierra no es solo un medio de producción; es un territorio de vida, de cultura y de emancipación. Los asentamientos del MST, conquistados mediante la ocupación y no concedidos desde arriba, son poder territorial que no depende de la autorización externa.

Argelia Laya: un poder que no dependió del cargo

En Venezuela, la prueba más contundente de este eje es la trayectoria de Argelia Laya, pionera del feminismo afrodescendiente, docente, guerrillera y militante comunista. Encarnando la interseccionalidad mucho antes de su sistematización conceptual en la academia, Laya sintetizó en una frase la triple condición de su exclusión: “Por pobre, negra y mujer es que me tienen aquí” (Laya [1978] 2022, 23). La frase, repetida en múltiples espacios de organización popular venezolana, condensa la intersección de clase, raza y género que atravesaba su militancia. Desde esa lectura argumentaba, con claridad radical, que la lucha por los derechos de las mujeres era inseparable de la liberación de los pueblos y que no hay emancipación posible bajo la lógica capitalista; no concebía un feminismo que no fuera, al mismo tiempo, una lucha por el socialismo. Su autoridad política no derivó de un cargo: fue maestra, guerrillera clandestina, fundadora de partido, organizadora comunitaria y diputada, y su base organizativa propia sobrevivió a los cambios de coyuntura institucional. Su vida demostró que la política de las mujeres de base nace en la intersección de la lucha antiimperialista, la soberanía sobre el cuerpo y la organización de la clase trabajadora.

Eje 3. La paradoja de lo institucional: usar la institución sin ser usadas por ella

Y, sin embargo, el poder institucional es necesario para organizar el poder desde las bases. Hay una tensión productiva que se despliega: cómo disputar recursos, marcos legales y reconocimiento sin quedar subordinadas a la lógica que los administra. Si Brasil ofrece respuestas a la pregunta por el poder autónomo, la comuna venezolana es el lugar donde esta paradoja se vive todos los días.

Del legado de Laya al feminismo comunal

Recogiendo la bandera de Laya, Lamus trazó un puente entre ese legado y la construcción actual del feminismo comunal, que dialoga directamente con los planteamientos de Marta Harnecker (2008) sobre el poder constituyente y el poder constituido. Frente a la tesis de que ambos se oponen frontalmente, Harnecker sostenía que entre ellos puede darse una complementación dialéctica: así como el trabajo vivo actúa sobre el trabajo muerto para producir nuevo valor, un poder constituyente que no se agota en el momento fundacional puede seguir orientando y exigiendo cuentas a los poderes que él mismo creó. No se trata de renunciar a toda relación con la institución en nombre de la pureza del poder autónomo, sino de sostener con ella una tensión activa y de rendición de cuentas. En el marco venezolano, son precisamente las mujeres de base quienes encarnan esa fuerza constituyente al refundar la política cotidiana a través de la comuna y el gobierno territorial.

Esta tensión adquiere mayor peso tras la agresión militar y los bombardeos perpetrados por Estados Unidos contra Venezuela el pasado 3 de enero de 2026, una acción que el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que sentaba un precedente peligroso (Naciones Unidas 2026) y cuya legalidad ha sido cuestionada tanto desde el derecho internacional como, según juristas y analistas constitucionales estadounidenses, desde el propio ordenamiento de ese país, que reserva al Congreso la facultad de declarar la guerra (Navarro 2026). En un escenario de alta tensión geopolítica, es la presencia masiva de las mujeres en las organizaciones e instancias de base territoriales —como los comités de Mujer e Igualdad de Género de los consejos comunales y las comunas, entre otros— la que sostiene la soberanía territorial en la primera línea, gestionando colectivamente la alimentación, la salud y la defensa de la patria. La comuna no es una institución del Estado: es poder popular organizado que defiende el territorio y sostiene la vida cuando el imperialismo ataca. Pero tampoco existe al margen del Estado.

Su reconocimiento legal, buena parte de su financiamiento y la transferencia de competencias pasan por la relación con el Estado, y es difícil imaginar su sostenibilidad sin ese vínculo. Al mismo tiempo, las comuneras deben resguardar la autonomía de sus asambleas frente al riesgo de limitarse a canalizar programas sociales o a ejecutar decisiones de la gestión gubernamental en cuya definición no participan. En la clave de Harnecker, la salida no está ni en la absorción por el poder constituido ni en el repliegue autonomista, sino en una relación en la que la comuna exige, fiscaliza y transforma la institución sin delegar en ella su capacidad de decidir.

La creación de lo común como superación de las barreras materiales

En la comuna venezolana, la organización feminista popular aborda directamente los tres grandes obstáculos materiales que frenan la participación política femenina, una reflexión que fue central en la exposición de Lamus: la carga no remunerada de cuidados, el acceso a la propiedad de la tierra y la movilidad y seguridad en el espacio público. No se puede hablar de participación política si las mujeres no tienen tiempo (por la doble o triple jornada), autonomía económica (por la falta de propiedad) o seguridad física (por la violencia machista). La construcción de infraestructura propia, como empresas de propiedad social directa y centros de atención médica integral con ginecología, odontología y parto humanizado, demuestra que la consigna “sin feminismo no hay socialismo” encuentra su cauce real en la producción y reproducción de la vida comunal. La comuna, al asumir colectivamente los cuidados y generar propiedad social, está desmontando las bases materiales del patriarcado. Cada infraestructura propia es, además, una forma concreta de usar la institución sin ser usadas por ella: convertir recursos en capacidad que no depende de su renovación.

Eje 4. ¿Parte del poder o útiles al poder?

El cuarto eje atraviesa a los demás e interroga la subjetividad política de las mujeres de base: ¿se experimentan como constituyentes de un proyecto de poder o como fuerza de trabajo militante convocada para sostener proyectos que otros dirigen? La pregunta por la utilidad frente a la pertenencia revela si la participación es sustantiva o funcional. Ellen Meiksins Wood (1995) permite leerla en clave de clase, como la diferencia entre ser sujeto de un proyecto político propio y ser mano de obra militante al servicio de uno ajeno; la psicología social comunitaria de Maritza Montero (2003) permite distinguir la agencia colectiva de la agencia tutelada.

Esta pregunta se anuda con una crítica que recorrió todo el seminario: la invisibilización y desvalorización del trabajo doméstico y de cuidados. Las participantes coincidieron en que esta invisibilización no es un descuido cultural o una cuestión secundaria, sino un pilar estructural sobre el cual se erige la acumulación capitalista. Tal como lo analizó pioneramente Angela Davis en Mujeres, raza y clase ([1981] 2005, caps. 9 y 10), la esclavitud y la división racial del trabajo estructuraron una opresión sobre las mujeres negras cuyo trabajo doméstico y reproductivo no solo sostiene la vida diaria, sino que ha garantizado históricamente las bases materiales de la acumulación capitalista. El capitalismo no podría funcionar sin la existencia de esta masa de trabajo no remunerado (o mal remunerado), realizado históricamente por mujeres y, de manera sobreexplotada, por mujeres racializadas, que reproduce la fuerza de trabajo y sostiene la vida que el mercado no puede ni quiere garantizar, mientras que, paradójicamente se les ha negado la potencia política.

Rosa Negra lo mostró para el campo: el trabajo de las mujeres rurales y campesinas en sus parcelas productivas, en el cuidado de sus familias y en la organización comunitaria suele quedar doblemente invisibilizado, tanto por la métrica capitalista, que solo valora la producción para el mercado, como por el patriarcado, que naturaliza el trabajo femenino en el campo como una extensión de sus “deberes” domésticos.

El riesgo es que esa misma lógica se reproduzca dentro de las organizaciones populares: que el trabajo militante de las mujeres, el que sostiene la comuna en la primera línea o el que moviliza el voto decisivo en Brasil, sea indispensable pero no decisorio. Las experiencias del seminario sugieren que la respuesta a esa pregunta depende de condiciones materiales: allí donde los cuidados se asumen colectivamente y las mujeres controlan los recursos que sostienen su participación, dejan de ser útiles al poder para ser parte de él.

Conclusiones

La premisa central que unifica las experiencias es que la autonomía económica colectiva es la condición indispensable para la verdadera emancipación política de las mujeres de base. No hay libertad posible si se depende económicamente del Estado asistencialista, del trabajo alienado de las campesinas sin tierra o del hombre proveedor. Son dependencias paradójicas en los territorios de nuestros países, porque en los tres casos descansan sobre el trabajo de cuidado de las mujeres. La libertad se construye desde la capacidad colectiva de producir, gestionar y decidir sobre los recursos que sostienen la vida. Esa autonomía es la que permite satisfacer el criterio de validación del poder popular, la que da a las mujeres de base margen para usar la institución sin ser usadas por ella y la que marca la diferencia entre ser útiles al poder y ser parte de él.

Cuando leemos las disputas contemporáneas de Nuestra América a través de los lentes teóricos y políticos de Crenshaw, Jones, Gonzalez, Carneiro, Davis, Harnecker, Wood, Montero y Argelia Laya, la tarea organizativa se aclara con contundencia. No se trata de asimilar a las mujeres al sistema dominante, ni de aceptar salidas individuales de mercado o cuotas de poder que cede el sistema para cambiar rostros sin alterar las estructuras. Se trata de transformar las bases materiales del capital, el racismo y el patriarcado desde los territorios, y de entender que la autonomía de la organización popular y su incidencia en el campo institucional no son opuestos absolutos, sino una tensión que se manifiesta con especial claridad en el caso de la participación política de las mujeres.

Frente a las crecientes agresiones del imperio y la ofensiva de las derechas en la región —ya sea defendiendo la comuna popular en Venezuela tras los ataques del 3 de enero o disputando el rumbo económico y electoral en Brasil con un programa radical para las mayorías—, las mujeres de base, comuneras, campesinas y negras continúan organizándose, sosteniendo la vida en sus territorios y construyendo soberanía popular. El horizonte, han dicho, no es un capitalismo con rostro femenino, sino el socialismo. Y ese socialismo solo será posible si es, en su esencia, feminista, antirracista y popular.

* Investigadora del Departamento de Feminismos del Instituto Tricontinental de Investigación Social

REFERENCIAS

BRASIL. Tribunal Superior Eleitoral. “Mais de 158 milhões de eleitores estão aptos a votar nas Eleições 2026”. Brasília, DF: TSE, 20 jul. 2026. Disponible en: https://www.tse.jus.br/comunicacao/noticias/2026/Julho/mais-de-158-milhoes-de-eleitores-estao-aptos-votar-nas-eleicoes-2026. Acceso en: 15 sep. 2026.

CARNEIRO, Sueli. “Ennegrecer el feminismo: la situación de la mujer negra en América Latina desde una perspectiva de género”. Nouvelles Questions Féministes, v. 24, n. 2, p. 21-26, 2005.

CRENSHAW, Kimberlé. “Desmarginalizar la intersección de raza y sexo: una crítica feminista negra a la doctrina antidiscriminación, la teoría feminista y la política antirracista.” Traducción de C. Carretero. Publicado originalmente en University of Chicago Legal Forum, v. 1989, art. 8, 1989. Difunde: Confederación Sindical Solidaridad Obrera. Disponible en: http://www.solidaridadobrera.org/ateneo_nacho/biblioteca.html. Acceso en: 7 oct. 2026.

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WOOD, Ellen Meiksins. Democracy Against Capitalism: Renewing Historical Materialism. Cambridge: Cambridge University Press, 1995.


[1] Instrumento legal con que se transfirió a colonos portugueses tierra indígena, de la que la Corona portuguesa se apropió generalmente con guerra, esclavización o expulsión de sus habitantes. Los lotes de tierra eran entregados a un particular con la obligación de cultivarlo o hacerlo producir en un plazo determinado; si la persona beneficiaria no lo aprovechaba, la tierra podía ser retirada y concedida a otro.

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8. Reseña de Más allá de Occidente.

Habíamos visto la presentación que Visalli, el otro autor de la obra, de la parte de Formenti en Más allá de Occidente, pero he visto esta reseña en Sinistra in rete y me ha parecido un buen resumen.

https://www.sinistrainrete.info/crisi-mondiale/33810-marco-pondrelli-oltre-l-occidente-l-alba-di-una-nuova-storia-carlo-formenti.html

Más allá de Occidente. El amanecer de una nueva historia. Carlo Formenti

por Marco Pondrelli

El volumen de Carlo Formenti completa el recorrido iniciado por Alessandro Visalli, autor de la introducción y del primer volumen de esta obra. Es precisamente Visalli quien capta con claridad el sentido del libro cuando escribe que en él se encuentran «amigos y enemigos bien definidos». En este sentido, es un texto profundamente occidental y arraigado en la tradición crítica marxista. Tenía dieciocho años cuando empecé a leer El Capital; no entendía gran cosa, diría que nada. Pero siempre he sido tenaz y seguí adelante. Sin embargo, había algo que se percibía de inmediato: la clara pasión, la determinación de definir el mundo y hacerlo con vistas a la lucha» [pág. 21].

Es una buena clave de lectura para comprender Más allá de Occidente. El libro no es solo una crítica al Occidente contemporáneo, sino un intento de reconstruir, a través de Marx y la tradición marxista, las razones históricas de la crisis del orden occidental y de identificar, en las experiencias del Sur global y de China, elementos útiles para imaginar un desarrollo histórico diferente.

El volumen se divide en cuatro partes. La primera aborda el colonialismo, la guerra y la crisis de Occidente; la segunda reinterpreta El Capital y algunos de los principales desarrollos del pensamiento marxista; la tercera está dedicada a África y al pensamiento anticolonial y revolucionario; y la última, a China y al socialismo con características chinas. Un recorrido muy amplio, pero unido por un hilo conductor preciso: cuestionar una lectura de la historia en la que Occidente representaría el punto culminante y universal del desarrollo humano.

Colonialismo, Occidente y guerra

El punto de partida es el colonialismo. Partiendo de Aimé Césaire, Formenti cuestiona la separación clara entre la historia del colonialismo europeo y la del nazismo. El hilo que los une surge también de la admiración de Hitler por la experiencia británica. Como escribe Césaire, lo que no se le perdonaba a Hitler no eran simplemente los crímenes cometidos, sino el hecho de haber llevado a Europa esos «tratos típicamente coloniales» que las potencias europeas habían aplicado en otros lugares.

Formenti recurre, entre otros, a los estudios de Fabien Lebrun sobre los crímenes belgas en el Congo para demostrar cómo la violencia colonial no puede considerarse un elemento marginal o accidental de la historia occidental. El problema, según el autor, es que aún hoy en día esos crímenes suelen minimizarse, tanto en su magnitud como en el carácter sistemático de la violencia.

A esta negación se suma otra: la idea de que, a pesar de la violencia, el colonialismo habría tenido, de todos modos, el mérito de exportar valores universales, desde la democracia hasta los valores judeocristianos. Formenti refuta esta interpretación y cuestiona también la representación de la democracia griega como origen de un camino europeo contrapuesto a un Oriente bárbaro y autoritario. En este pasaje recurre también a las reflexiones de Costanzo Preve sobre la relación entre el universalismo cristiano y el judaísmo.

La reflexión sobre el genocidio se vincula directamente con este discurso. Formenti cuestiona la idea de la Shoá como único paradigma a través del cual interpretar el genocidio y propone considerar la violencia genocida también como un resultado histórico del colonialismo. De ahí deriva la importancia del capítulo dedicado a Gaza.

Según la interpretación propuesta por el autor, el sionismo surge en el seno de la cuestión judía europea y encuentra en el apoyo del Imperio británico, consagrado por la Declaración Balfour de 1917, uno de sus momentos decisivos. El problema es que el territorio destinado a la construcción de la nueva nación ya estaba habitado. El sionismo asume, por tanto, en la interpretación de Formenti, también el carácter de un proyecto colonial, en el que a la dimensión étnica se suma, desde el principio, una dimensión social y de clase.

El discurso sobre el colonialismo conduce así a la crisis de Occidente contemporáneo. Para Formenti, esta crisis coincide en gran medida con la de la potencia estadounidense. Vuelve, pues, la «trampa de Tucídides»: una potencia hegemónica en declive puede llegar a considerar la guerra como el instrumento necesario para retrasar, o hacer menos traumático, su propio declive.

Es aquí donde Formenti propone una reflexión sobre el realismo político. No se trata de un pacifismo abstracto, sino de la conciencia de que la guerra surge de relaciones de poder y de condiciones históricas determinadas y, precisamente por ello, no debe considerarse inevitable.

El ejemplo de George Kennan resulta significativo. Tras la Segunda Guerra Mundial, fue un conservador estadounidense quien elaboró la política de contención de la Unión Soviética basándose en una concepción competitiva, pero no necesariamente belica, de la convivencia entre Estados Unidos y la URSS. El propio Kennan fue una de las voces más críticas con respecto a la expansión de la OTAN hacia el este.

En este contexto, Formenti interpreta también la política de desenganche de Europa y de mayor concentración en Asia puesta en marcha por Trump, aunque subraya sus peligrosas oscilaciones hacia el conflicto. Si Estados Unidos ya no es capaz de sostener simultáneamente todos los frentes, será Europa la que tenga que asumir una parte cada vez mayor del enfrentamiento con Rusia. Sin embargo, el precio de esta decisión corre el riesgo de que lo paguen los propios europeos: «en pocas palabras, para defender el American way of life, Europa tendrá que decir adiós a su propio estilo de vida» [pág. 57].

Según Formenti, hoy en día también se encuentran elementos de este enfoque realista en la revista Limes y en los análisis de Emmanuel Todd. Sin embargo, el autor formula algunas críticas a este último, en particular por explicar la crisis occidental a través de la religión protestante. Más allá de las diferencias, estos análisis coinciden en la necesidad de cuestionarse no tanto el retroceso de Occidente como la posibilidad de una redistribución del poder mundial.

La crisis de Occidente no se presenta, por tanto, como un simple paréntesis geopolítico, sino como el resultado de contradicciones históricas más profundas. Para comprenderla, no basta con fijarse en las decisiones de los últimos gobiernos estadounidenses: es necesario preguntarse por las características del sistema económico y político que ha generado el orden internacional que hoy se pone en tela de juicio.

Marx y la naturaleza del capitalismo

La segunda parte, precedida por un prólogo dedicado a Lukács, aborda directamente a Marx. Es la sección más teórica del libro, pero también la que proporciona las herramientas para comprender las conclusiones políticas de Formenti.

El punto central es la especificidad del modo de producción capitalista. Formenti escribe:

«Dicho de otro modo: lo que determina la diferencia entre el modo de producción capitalista y todas las demás formas sociales —así como su dominio sobre ellas— es, por un lado, el carácter limitado de la simple producción de mercancías […] y, por otro, el carácter ilimitado de la producción capitalista» [pág. 90]. Esta distinción es fundamental, ya que permite diferenciar entre el capitalismo y la economía de mercado. El mercado precede al capitalismo y, por lo tanto, este último no se ha limitado simplemente a generalizar la producción mercantil. Por el contrario, la existencia de modos de producción distintos del capitalista puede constituir una de las condiciones para la supervivencia del capitalismo metropolitano [pág. 92].

Partiendo de esta premisa, Formenti propone una lectura no mecanicista del Manifiesto del Partido Comunista. Los pasajes en los que Marx describe la expansión mundial de la burguesía y del capitalismo no deben interpretarse automáticamente como un juicio positivo sobre el imperialismo. Las reflexiones de Lenin, Baran y Sweezy permiten interpretar esos procesos a la luz de las contradicciones del desarrollo capitalista.

El problema se complica aún más cuando el dinero se convierte en capital y el proceso D-D’ se erige en modelo de una riqueza que parece generarse por sí misma. La famosa frase de Nueve semanas y media sobre «ganar dinero con el dinero» convierte en casi una caricatura el mecanismo identificado por Marx. La cuestión, sin embargo, dista mucho de ser una caricatura: si el capital debe valorizarse continuamente, el sistema produce una dinámica expansiva que no puede detenerse sin poner en tela de juicio su propia naturaleza.

De ahí surge también una de las principales fracturas internas del marxismo del siglo XX. Según Formenti, una parte del marxismo occidental acabó concibiendo el socialismo sobre todo como una transformación económica y productiva, mientras que el marxismo influido por Lenin y por la revolución de 1917 situó en el centro la lucha política y antiimperialista, es decir, la necesidad de modificar las relaciones de poder.

Esta distinción permite a Formenti eludir una lectura del marxismo limitada únicamente a la organización económica de la sociedad. El capitalismo no es solo un sistema productivo, sino también una relación de poder que se reproduce a través de relaciones internacionales desiguales. Es a partir de aquí donde la reflexión teórica puede volver a la política.

Centro y periferia

En esta línea se sitúan las reflexiones dedicadas a Braudel, Arrighi, Rosa Luxemburg, Baran, Sweezy y Samir Amin. Aunque presentan diferencias importantes, estos autores permiten ampliar la mirada más allá de la historia europea del capitalismo.

Braudel y Arrighi muestran, en primer lugar, que el mercado es mucho más antiguo que el capitalismo. Arrighi distingue, además, entre gobernantes territorialistas —para quienes el poder depende de la extensión y la población de los dominios— y gobernantes capitalistas, para quienes el poder está, en cambio, vinculado a la acumulación.

Con Samir Amin, esta reflexión conduce a la oposición entre centro y periferia. Las desigualdades de los países periféricos no pueden explicarse exclusivamente a través de dinámicas internas: deben considerarse también a la luz de las relaciones de dependencia y de la expoliación ejercida por los países imperialistas.

Aquí el libro da un paso decisivo. Si el subdesarrollo no es simplemente una fase atrasada del desarrollo, sino también el producto de una determinada ubicación en la división internacional del trabajo, entonces la historia mundial ya no puede narrarse como una sucesión de países que recorren todos el mismo camino, unos antes y otros después. El centro y la periferia forman parte del mismo proceso histórico.

Es en este contexto donde China adquiere especial importancia. Formenti recurre a la obra de Alberto Gabriele para responder a una postura muy extendida en una parte de la izquierda: aquella según la cual cualquier apertura al mercado, desde la NEP hasta las reformas chinas iniciadas en 1978, representaría necesariamente una capitulación ante el capitalismo. La cuestión es, sin embargo, más compleja. Si el capitalismo y el socialismo fueran dos bloques rígidamente separados, no habría espacio para una transición. La posibilidad de una fase en la que los instrumentos de mercado puedan utilizarse en el marco de una estrategia socialista resulta, por tanto, decisiva para comprender la experiencia china.

África y el pensamiento anticolonial

La tercera parte del libro aborda un tema especialmente interesante, ya que aún ha sido poco tratado por el marxismo occidental: África y el pensamiento revolucionario, anticolonial y marxista que se desarrolló entre la descolonización y los años posteriores a la Conferencia de Bandung.

Formenti reconstruye este recorrido a través de autores como Okoth, Eric Williams, George Padmore, Aimé Césaire, Saïd Bouamama, Walter Rodney, Amílcar Cabral y Cedric Robinson. Algunos son marxistas declarados, mientras que otros han desarrollado una crítica profunda al marxismo europeo, acusando a Marx y a Engels de eurocentrismo.

Su contribución es importante porque derriba la imagen de un África carente de historia y cultura, destinada simplemente a seguir los pasos del desarrollo europeo. La propia reflexión del último Marx ofrece, en este sentido, herramientas valiosas. En su correspondencia con Vera Zasulič, Marx cuestiona, de hecho, la idea de que la revolución burguesa deba constituir necesariamente una etapa obligatoria hacia el socialismo.

La lucha contra el colonialismo se convierte así también en una lucha nacional. Padmore y Césaire identifican una estrecha relación entre el fascismo y el colonialismo, mientras que Eric Williams ve en la esclavitud una forma de acumulación primitiva y en el racismo una justificación ideológica de su necesidad económica.

El tema no pertenece únicamente al pasado. El colonialismo adopta hoy formas diversas y se transforma en neocolonialismo. Este es uno de los hilos que conectan la reflexión africana con el resto del libro. El mérito de Formenti radica también en recordar hasta qué punto esta tradición ha permanecido al margen del debate marxista occidental, a pesar de haber generado categorías indispensables para comprender la relación entre capitalismo, racismo y dominación internacional.

China y la posibilidad de otra modernidad

La reflexión sobre China cierra el volumen y, en muchos aspectos, constituye su punto de llegada. Tras repasar la historia china y el «siglo de las humillaciones», Formenti aborda una cuestión central: ¿es China un país capitalista?

La respuesta del autor es negativa y se argumenta mediante el diálogo con estudiosos como Alberto Gabriele, Cheng Enfu y Vladimiro Giacché. Según este enfoque, la presencia del mercado y de las empresas privadas no es suficiente para definir como capitalista un sistema en el que el Estado conserva el control de los principales instrumentos económicos y orienta el desarrollo en función de objetivos políticos a largo plazo.

Del mismo modo, Formenti rechaza la definición de China como potencia imperialista y critica el uso de la categoría de totalitarismo, que considera en gran medida un instrumento ideológico de la interpretación neoliberal de la experiencia socialista.

Sin embargo, es precisamente en el caso de China donde el lector se ve llamado a enfrentarse a una de las cuestiones más difíciles que plantea el libro. Si China representa una forma original de transición al socialismo, ¿cómo deben interpretarse el crecimiento del sector privado, la integración en los mercados internacionales, las fuertes diferencias de renta y la presencia de dinámicas típicamente capitalistas? La respuesta de Formenti se basa en el papel del Estado y en la dirección política de la economía.

No es casualidad que la sección concluya con Giovanni Arrighi y Adam Smith en Pekín. La referencia a Arrighi retoma muchos de los hilos conductores del libro: la historia del capitalismo, la relación entre el centro y la periferia, el declive de la hegemonía occidental y el surgimiento de una potencia que no parece encajar en las categorías con las que Occidente ha interpretado durante siglos al resto del mundo.

El volumen del libro ha impedido a Formenti dedicar a América Latina el espacio que se habría merecido. No obstante, las páginas dedicadas al continente son significativas, sobre todo aquellas en las que, a través de los escritos de Álvaro García Linera, se analizan los límites de las experiencias revolucionarias latinoamericanas y las dificultades derivadas del retorno del poder estadounidense.

Más allá de Occidente

La fuerza de Más allá de Occidente reside en su ambición. Formenti aúna cuestiones que a menudo se abordan por separado: el colonialismo, el capitalismo, el imperialismo, la crisis de la hegemonía estadounidense, el pensamiento anticolonial, África y China.

Su principal mérito es obligar al lector a cuestionar categorías que durante mucho tiempo se han considerado universales y que, a menudo, no lo son. La historia del capitalismo se reinterpreta desde el punto de vista de las relaciones entre el centro y la periferia; la historia del colonialismo se adentra en el corazón de la historia europea; el pensamiento africano se libera de la marginalidad en la que a menudo se le ha confinado; China se estudia no como una mera imitación de Occidente, sino como una posible experiencia autónoma de modernización y transición.

Formenti no ofrece una respuesta definitiva a la crisis de Occidente, ni pretende resolver todas las contradicciones del socialismo contemporáneo. Más bien ofrece una perspectiva desde la cual esas contradicciones pueden debatirse sin partir de la superioridad histórica de Occidente.

Y quizá este sea el significado más profundo del título. Más allá de Occidente no significa simplemente imaginar un mundo en el que la hegemonía estadounidense sea sustituida por la de otra potencia. Significa cuestionarse la posibilidad de que la historia mundial ya no deba interpretarse según una única trayectoria, aquella construida por Occidente y presentada como universal. En este sentido, el libro de Formenti resulta útil incluso cuando no convence del todo. Su valor radica sobre todo en plantear una pregunta que una parte de la cultura occidental ha preferido evitar durante mucho tiempo: ¿nos enfrentamos únicamente a la crisis de una potencia, o a la crisis de una forma de concebir la historia?

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9. Resumen de la guerra en Irán, 17 de octubre.

El seguimiento en directo de Middle East Eye.

https://www.middleeasteye.net/live/iran-war-live-tehran-denounces-us-israel-attacks-regional-tensions-rise

En directo: Suenan alertas de amenaza aérea en toda Arabia Saudí

Mientras tanto, los ataques saudíes causan 12 muertos, entre ellos tres niños, en Yemen

Puntos clave

El Parlamento egipcio se reunirá mientras Al-Sisi busca la aprobación para defender a Arabia Saudí

El Líbano se unirá a las conversaciones trilaterales con Israel y EE. UU. la próxima semana

Francia exige a Israel que detenga a los colonos que atacaron a un alcalde francés en Cisjordania

Actualizaciones en directo

Es poco probable que el alivio de las sanciones de EE. UU. mitigue la crisis de los petroleros, según Kpler

Hace 1 minuto

Los planes de Washington para suavizar las sanciones a los petroleros de la «flota en la sombra» podrían tener un efecto muy limitado a la hora de aliviar las tarifas de flete, que se encuentran en niveles récord, según la empresa de análisis Kpler.

En una publicación en X, Kpler señala que, de los aproximadamente 160 petroleros de gran tamaño (VLCC) sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EE. UU., solo 24 podrían volver potencialmente al comercio habitual tras tener en cuenta la antigüedad de los buques y las restricciones de propiedad.

«Dado que es el riesgo de guerra —y no solo la disponibilidad de buques— lo que impulsa los costes de flete en el Golfo de Oriente Medio, la flexibilización de las sanciones corre el riesgo de aportar beneficios comerciales limitados, al tiempo que debilita la influencia geopolítica», señaló Kpler.

Estados Unidos quiere que Israel «tome medidas enérgicas» contra los ataques de los colonos, afirma Rubio

Hace 32 minutos

Estados Unidos quiere que Israel haga más para disuadir los ataques cometidos por colonos en Cisjordania, afirmó el sábado el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

«Estamos muy consternados por esas imágenes y por lo que estamos viendo», declaró Rubio. «Hemos pedido a los israelíes, y seguimos pidiéndoles, que tomen medidas enérgicas contra este tipo de actos».

Sus comentarios a los periodistas se produjeron tras la amplia difusión de un vídeo en el que se veía a varias personas atacando a Heidi Levine, una fotoperiodista estadounidense del *Washington Post*. Levine fue una de las al menos dos personas heridas en el incidente del viernes, que tuvo lugar cuando colonos israelíes atacaron a civiles palestinos.

También fueron atacados diplomáticos europeos y un alcalde francés en la Cisjordania ocupada, según informó el ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica.

El Departamento de Estado de EE. UU., según Rubio, ha solicitado información sobre el suceso, que incluyó el ataque a Levine. Rubio, quien habló con los periodistas antes de embarcar en un vuelo con destino a Uzbekistán, afirmó que espera recibir una respuesta de la embajada de EE. UU. en Jerusalén antes del domingo.

Los colonos israelíes de Cisjordania han participado en al menos 170 ataques contra palestinos desde el 27 de septiembre, coincidiendo con el inicio de la cosecha anual de aceitunas, según Yesh Din, un grupo israelí de vigilancia de los asentamientos.

Información de la AFP

Las fuerzas israelíes registran viviendas en Yasouf y establecen controles de seguridad en Belén

Hace 51 minutos

Soldados israelíes han irrumpido y registrado viviendas en la localidad de Yasouf, al este de Salfit, en la Cisjordania ocupada, según informó Wafa.

El sábado por la noche, las fuerzas israelíes establecieron varios controles militares en las entradas a Belén, según informó una fuente de seguridad a un corresponsal de Wafa.

Se instalaron controles en las zonas de Qabr Hilweh y al-Nashash, en la entrada sur de la provincia, así como en Ras Beit Jala y Aqabat Hasna, al oeste.

La coalición afirma que se han destruido dos misiles y un dron lanzados contra Arabia Saudí

Hace 1 hora

Las fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudí han interceptado y destruido dos misiles lanzados por los huzíes hacia la zona de Khamis Mushait, y han interceptado y destruido un dron en Riad, según el portavoz de la coalición, Turki Al-Maliki.

La Defensa Civil saudí había emitido previamente, y posteriormente retirado, una alerta de peligro en Khamis Mushait.

Las fuerzas de la coalición interceptaron y destruyeron un dron en la región de Riad, según la Agencia de Prensa Saudí.

Se advierte a los residentes de Riad de una «amenaza aérea hostil» mientras Arabia Saudí intercepta misiles huzíes

Hace 2 horas

Los residentes de la capital saudí, Riad, recibieron el domingo por la mañana una alerta en sus teléfonos móviles en la que se les advertía de una «amenaza aérea hostil», según informó la AFP. La alerta fue retirada poco después.

«Advertencia. La zona se encuentra bajo una amenaza aérea hostil. Por favor, mantengan la calma, permanezcan en el interior o en un lugar seguro, lejos de ventanas y puertas», rezaba el mensaje.

El portavoz de la coalición liderada por Arabia Saudí, Turki al-Maliki, anunció posteriormente que se habían interceptado dos misiles lanzados por los huzíes hacia Khamis Mushait, cerca de la frontera con Yemen.

La defensa civil saudí afirmó que el peligro había pasado en Khamis Mushait y en la cercana ciudad de Abha.

Netanyahu afirma que existe una campaña de «calumniación» contra los colonos, mientras el ataque a un alcalde francés suscita condenas

Hace 3 horas

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, denunció el sábado una campaña de «calumnias» contra los colonos, mientras el violento ataque perpetrado por colonos israelíes contra un alcalde francés en la Cisjordania ocupada suscitaba la condena internacional.

«Estas noticias surgen en medio de la preocupación por una campaña coordinada para calumniar a Israel y a los residentes judíos de Judea y Samaria durante la cosecha anual de aceitunas, basándose en titulares sensacionalistas antes de que se conozcan todos los hechos», afirmó su oficina en un comunicado, utilizando el término israelí para referirse a la Cisjordania ocupada.

Netanyahu afirmó que los diplomáticos europeos deberían haber coordinado sus movimientos con el ejército israelí, y señaló que Bernard Baudoux, el alcalde de 78 años que fue agredido por los colonos israelíes, es un comunista conocido por apoyar la causa palestina.

El principal rival del primer ministro israelí en las próximas elecciones, el exjefe del ejército Gadi Eisenkot, acusó al Gobierno de patrocinar el «terrorismo judío» y afirmó que la violencia estaba «estaba acabando con la poca legitimidad que aún posee el Estado de Israel».

Más tarde, el sábado, el embajador estadounidense Mike Huckabee exigió a Israel que procesara y encarcelara a los agresores del ataque perpetrado el jueves por colonos contra la periodista del *Washington Post* Heidi Levine, quien también fue brutalmente agredida por un grupo de colonos mientras cubría el acoso israelí a los palestinos que recolectaban aceitunas.

Francia exige a Israel que detenga a los colonos que atacaron a un alcalde francés en Cisjordania

Hace 4 horas

El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, exigió el sábado que Israel tomara medidas enérgicas contra la «violencia criminal» después de que un alcalde francés fuera agredido por colonos israelíes en Cisjordania.

Bernard Baudoux, alcalde de la localidad de Aulnoye-Aymeries, en el norte de Francia, «fue agredido violentamente por colonos extremistas», declaró Barrot el X.

«Las autoridades israelíes deben detener a los responsables de estos actos repugnantes y llevarlos ante la justicia. Deben poner fin urgentemente a esta violencia criminal y garantizar la seguridad de la población civil, tal y como les obliga el Derecho internacional».

Baudoux, de 78 años, fue agredido mientras visitaba la localidad palestina de Taybeh junto con diplomáticos franceses, belgas y polacos, que se encontraban allí mientras los colonos israelíes intentaban impedir que los palestinos recolectaran sus aceitunas.

Colonos enmascarados lo tiraron al suelo, le propinaron patadas y le golpearon con barras de hierro, según declaró Baudoux.

El Líbano se unirá a las conversaciones trilaterales con Israel y EE. UU. en Florida la próxima semana, afirma Aoun

Hace 4 horas

El Líbano enviará una delegación militar a una reunión trilateral respaldada por EE. UU. con Israel que tendrá lugar el martes en Tampa, Florida, según declaró el sábado el presidente Joseph Aoun.

En un comunicado de la presidencia, Aoun señaló que la delegación presentaría las exigencias del Líbano para poner fin a la escalada israelí y presionaría para que se alcancen resultados acordes con el acuerdo marco negociado por EE. UU. y alcanzado en junio.

Afirmó que Israel no se había comprometido con dicho acuerdo.

En declaraciones realizadas durante la recepción del ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, Aoun también pidió que se prorrogara hasta 2027 el mandato de la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU en el sur del Líbano, la FPNUL.

Actualmente, está previsto que expire a finales de 2026.

Afirmó que el Líbano acogería con agrado cualquier acuerdo que mantuviera una presencia internacional en el sur, evitando así un vacío de seguridad y evitando que el ejército libanés se enfrentara directamente a las fuerzas israelíes.

Por otra parte, la Agencia Nacional de Noticias del Líbano informó el sábado de que el ejército israelí provocó una gran explosión en Zawtar al-Sharqiyah, en la provincia de Nabatieh, al sur del Líbano, tras bombardeos israelíes intermitentes cerca de la localidad.

El ejército libanés también afirmó que había desactivado dos bombas sin explotar que habían quedado tras los ataques israelíes en las localidades sureñas de Kafra y Toulin.

Convoy de la FPNUL pasando junto a edificios destruidos en el sur del Líbano, cerca de la frontera con Israel, el 22 de junio de 2026 (Jalaa MAREY / AFP)

Seis palestinos muertos en ataques israelíes en toda Gaza en un solo día

Hace 5 horas

Un ataque con dron israelí mató a un joven palestino e hirió a varios más en el campo de refugiados de Jabalia, en el norte de la Franja de Gaza, el sábado por la tarde, según la agencia de noticias palestina Wafa.

Citando una fuente médica, Wafa indicó que el dron alcanzó a un grupo de palestinos cerca del cementerio de al-Falouja, al oeste del campo.

Fuentes médicas de Gaza afirmaron que los ataques israelíes en toda la Franja habían causado la muerte de seis palestinos desde la madrugada del sábado.

Los ataques de Irán contra el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz «no han tenido éxito», afirma el Centcom

Hace 5 horas

El ejército estadounidense afirma que la «gran mayoría» de los intentos de ataque de Irán contra buques en el estrecho de Ormuz han fracasado, y que la vía navegable permanece abierta.

El sábado, el portavoz del Mando Central de EE. UU., Tim Hawkins, declaró a Fox News que alrededor del 97 % de los buques que intentaban cruzar el estrecho lo habían hecho sin ser alcanzados, muchos de ellos bajo protección militar estadounidense.

« «Lo que está haciendo el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán carece de justificación y, además, no tiene éxito, ya que no están logrando su objetivo de cerrar el estrecho de Ormuz», afirmó Hawkins.

Los ataques de Irán contra el tráfico marítimo en Ormuz «no han tenido éxito», según el Centcom

Hace 5 horas

El ejército estadounidense afirma que la «gran mayoría» de los intentos de ataque de Irán contra buques en el estrecho de Ormuz han fracasado, y que la vía navegable permanece abierta.

El sábado, el portavoz del Mando Central de EE. UU., Tim Hawkins, declaró a Fox News que alrededor del 97 % de los buques que intentaban cruzar el estrecho lo habían hecho sin sufrir ningún ataque, muchos de ellos bajo la protección del ejército estadounidense.

«Lo que está haciendo el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán carece de justificación y, además, no tiene éxito, ya que no están logrando su objetivo de cerrar el estrecho de Ormuz», afirmó Hawkins.

La Policía Metropolitana dictamina que la publicación de Sarah Helm en apoyo a «Palestine Action» no es delito

Hace 5 horas

La Policía Metropolitana declaró el sábado que una publicación en redes sociales de Sarah Helm, esposa del asesor de seguridad nacional del primer ministro británico, en la que apoyaba al grupo proscrito «Palestine Action», no merecía una investigación penal.

Sarah Helm, periodista y escritora, y esposa de Jonathan Powell, asesor de seguridad nacional del primer ministro Andy Burnham, publicó el jueves en X: «Que Dios nos ayude a los escritores que apoyamos a Palestina y a Palestine Action», un grupo activista proscrito por el Gobierno del Reino Unido el año pasado.

Un portavoz de la policía de la capital afirmó el sábado que agentes especializados habían examinado la publicación y habían dictaminado que «no alcanzaba el umbral penal» y que «no se tomarán más medidas policiales».

Helm hacía este comentario después de que la editorial Faber anunciara esta semana que su autora irlandesa Sally Rooney no puede vender sus libros en el Reino Unido debido a su apoyo al grupo pro-palestino.

Desde que el Gobierno laborista de Keir Starmer prohibió a Palestine Action en julio de 2025, expresar apoyo o ser miembro de este grupo de acción directa constituye un delito que podría acarrear una pena de prisión de hasta 14 años.

Las fuerzas gubernamentales yemeníes afirman que los huzíes han sufrido grandes bajas en una jornada de ataques

Hace 6 horas

Las fuerzas del Gobierno de Yemen, reconocido internacionalmente, afirmaron el sábado que habían llevado a cabo 1.417 ataques contra los huzíes en las últimas 24 horas, matando o hiriendo a unos 800 combatientes.

El portavoz Majed Abdullah al-Nuzaili señaló que los ataques habían destruido o inutilizado más de 190 vehículos blindados y medios de abastecimiento.

El ejército también afirmó haber atacado cuarteles, depósitos y centros de mando huzíes en el norte de la provincia de al-Jawf, y haber repelido un ataque huzí al sur de la ciudad de Taiz con apoyo aéreo.

Por su parte, los huzíes acusaron a la coalición liderada por Arabia Saudí de atacar a la población civil.

El portavoz militar huzí, Yahya Saree, declaró el sábado que los aviones de combate de la coalición habían llevado a cabo 53 ataques aéreos en las últimas 24 horas, causando numerosos muertos y heridos.

Según Saree, los ataques alcanzaron zonas civiles de la capital, Saná, así como de las provincias de Taiz, Ibb, Lahj, Saada y Amran.

Un alcalde francés agredido por colonos en Cisjordania afirma que Israel «tolera» la violencia de los colonos

Hace 7 horas

El alcalde francés que fue agredido el sábado por colonos israelíes en la Cisjordania ocupada afirmó que el incidente ponía de manifiesto que Israel tolera la violencia de los colonos.

«Creo que, si los colonos se comportan así, existe una tolerancia por parte del Gobierno israelí», declaró Bernard Baudoux, alcalde de la localidad de Aulnoye-Aymeries, en el norte de Francia, en declaraciones a la AFP tras el ataque, ocurrido durante una visita de buena voluntad a la localidad palestina de Taybeh.

«El mundo entero debe saber lo que está ocurriendo allí. En mi caso, volveré a mi país y todo irá bien. Quienes siguen sufriendo más son los que se encuentran aquí», afirmó.

Baudoux explicó que realizaba la visita acompañado del cónsul general de Francia en Jerusalén y de un sacerdote de su parroquia para firmar un acuerdo de cooperación entre su localidad y Taybeh, una aldea mayoritariamente cristiana.

Según él, de repente llegaron dos o tres coches de los que salieron colonos israelíes que gritaban insultos incomprensibles contra Francia.

Baudoux, que llevaba una banda con los colores de la bandera francesa, afirmó que los colonos lo tiraron al suelo, le propinaron patadas y lo golpearon con barras de hierro.

«Es absolutamente increíble que los colonos puedan comportarse así», añadió Baudoux, quien vaticinó que el ataque quedaría impune.

«Es el carácter gratuito de la violencia lo que me deja atónito… Llegaron completamente enfurecidos».

Explicó que el párroco de su iglesia le ayudó a levantarse y que se marcharon rápidamente en coche. Finalmente, no sufrió lesiones graves y pudo continuar con su visita a la localidad.

Bernard Baudoux, alcalde de Aulnoye-Aymeries, que fue agredido por colonos israelíes en Taybeh, posa para una fotografía en Taybeh, en la Cisjordania ocupada, el 17 de octubre de 2026 (REUTERS/Mohammed Torokman)

Los ataques saudíes contra Yemen causan al menos 12 muertos, según informan los medios huzíes

Hace 8 horas

Los ataques aéreos saudíes que comenzaron durante la noche han causado la muerte de al menos 12 personas en Yemen, entre ellas tres niños, según informaron el sábado los medios de comunicación huzíes.

Aviones de combate saudíes atacaron el sábado «viviendas civiles» en la provincia de Taiz, causando la muerte de nueve personas y heridas a otras 16, según informó la agencia de noticias del grupo, que añadió que aún había personas atrapadas bajo los escombros.

La agencia ya había informado anteriormente de ataques perpetrados durante la noche en la provincia de Dhamar que causaron la muerte de tres niños y dejaron heridas a otras 17 personas.

Afirmó que los ataques se llevaron a cabo «utilizando bombas de racimo, que están prohibidas a nivel internacional».

Según los huzíes, los ataques saudíes causaron la muerte de 115 personas y dejaron 305 heridos entre el 3 de septiembre y el 15 de octubre.

El sábado por la mañana, el portavoz de la coalición liderada por Arabia Saudí, Turki al-Maliki, anunció que las fuerzas de la coalición habían interceptado cuatro drones, incluido uno sobre la capital, Riad.

Bélgica condena el ataque de colonos israelíes contra diplomáticos europeos en Cisjordania

Hace 8 horas

Bélgica condenó el sábado un ataque perpetrado por colonos israelíes contra una caravana de diplomáticos europeos en la Cisjordania ocupada, durante el cual un alcalde francés que se encontraba de visita fue agredido.

El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, también condenó el ataque, calificándolo de acto de violencia perpetrado por «alborotadores».

«Condeno enérgicamente los graves actos de violencia cometidos por alborotadores israelíes en la zona de Taybeh», declaró Saar, al tiempo que culpaba a los diplomáticos de no haber coordinado su visita con el ejército israelí.

Según testigos, diplomáticos de las misiones de Francia, Bélgica y Polonia se habían desplazado a Taybeh, una localidad mayoritariamente cristiana de la Cisjordania ocupada, cuando llegaron colonos para impedir que los palestinos recolectaran aceitunas.

Testigos y diplomáticos afirmaron que colonos enmascarados insultaron verbalmente a la delegación antes de propinar patadas a Bernard Baudoux, de 78 años, alcalde de izquierdas de la localidad de Aulnoye-Aymeries, en el norte de Francia. Los diplomáticos confirmaron su identidad.

Vídeo

Ver | Bandas de colonos israelíes enmascarados han tendido hoy una emboscada a una delegación diplomática europea en la localidad de Al-Taybeh, en Cisjordania ocupada, lanzando piedras contra su convoy y agrediendo a los funcionarios. Los diplomáticos, procedentes de Francia, Bélgica y Polonia, se vieron obligados a retirarse después de que los colonos rompieran las ventanillas de los vehículos. Las informaciones confirman que un diplomático francés resultó herido en el ataque.

— Quds News Network (@QudsNen) 17 de octubre de 2026 «>Las imágenes que circulan por Internet mostraban a Baudoux desplomado en el suelo, apoyado contra un coche, con una banda con los colores de la bandera francesa. Dos personas que hablaron con él afirmaron que estaba herido, pero que no necesitaba atención hospitalaria.

El Parlamento egipcio celebrará una sesión de emergencia mientras Al-Sisi solicita autorización para defender a Arabia Saudí

Hace 8 horas

El Parlamento egipcio celebrará una sesión de emergencia el domingo después de que el presidente Abdel Fattah el-Sisi solicitara una autorización que podría permitir a Egipto ayudar a defender a Arabia Saudí si así lo solicitara el reino.

«La Cámara de Representantes, presidida por el consejero Hisham Badawy, celebrará mañana domingo una sesión de emergencia en respuesta a la petición del presidente Abdel Fattah el-Sisi», informó el periódico Al-Ahram.

En su intervención durante una ceremonia de graduación en la Academia Militar Egipcia el sábado, Sisi afirmó que Egipto tomaría todas las medidas necesarias para defender a Arabia Saudí si así se le solicitara.

Afirmó que Egipto actuaría de acuerdo con las directrices del rey saudí Salman bin Abdulaziz Al Saud y del príncipe heredero Mohammed bin Salman. El príncipe heredero visitó a Sisi el 15 de septiembre, tras el recrudecimiento de los combates en Yemen, para tratar cuestiones como la seguridad y la navegación en el mar Rojo.

«Sé que esto requiere la aprobación del Parlamento egipcio, y solicito que se celebre una sesión de emergencia para que pueda concedernos dicha autorización en caso de que se nos solicite», declaró Sisi.

Poco después del discurso de Sisi, el Parlamento anunció que celebraría una sesión plenaria el domingo en respuesta a la solicitud, aunque no reveló el orden del día.

Hombres armados disparan contra un buque cisterna frente a la costa de Yemen, al sureste de Al-Mukalla

Hace 9 horas

Según la Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), un buque cisterna ha sido objeto de disparos frente a la costa de Yemen.

El capitán del buque cisterna de GNL afirmó que una pequeña embarcación con siete personas a bordo se acercó al buque cuando este se encontraba a 140 millas náuticas (259 km) al sureste de la ciudad portuaria yemení de Al-Mukalla.

El buque respondió disparando dos tiros de advertencia contra la embarcación, tras lo cual esta modificó su rumbo.

«Se recomienda a los buques que naveguen con precaución y comuniquen cualquier actividad sospechosa a la UKMTO, mientras las autoridades investigan», señaló la agencia.

El Consejo Europeo advierte a las empresas sobre la construcción de asentamientos en la zona E1 de Israel

Hace 9 horas

El Consejo Europeo ha advertido a las empresas de que podrían enfrentarse a «consecuencias jurídicas, económicas y reputacionales» si se involucran en la construcción del asentamiento East 1 (E1) en Cisjordania, ocupada por Israel.

Esta importante intervención del viernes, por parte del órgano que determina la orientación política de la Unión Europea, se produjo apenas unos días antes de que finalizara, el 19 de octubre, el plazo de presentación de ofertas para una de las licitaciones de construcción del asentamiento E1.

El plan del Gobierno israelí para el asentamiento E1 prevé la construcción de miles de nuevas viviendas entre Jerusalén y el actual asentamiento de Maale Adumim, en Cisjordania, situado a 7 km al este de la ciudad.

Su objetivo es conectar los asentamientos de Cisjordania con la Jerusalén Este ocupada, lo que dividiría de hecho Cisjordania en dos, haciendo inviable un Estado palestino.

El Consejo Europeo instó «a Israel a que revierta de inmediato la expansión de los asentamientos, que son ilegales según el derecho internacional, entre otras medidas, retirando su licitación para la construcción en la zona E1».

Más información: El Consejo Europeo advierte a las empresas que no financien la construcción del asentamiento israelí E1 en Cisjordania

Colonos atacan a una delegación diplomática en Cisjordania, entre la que se encontraba el cónsul francés

Hace 10 horas

Colonos israelíes han atacado a una delegación diplomática, entre la que se encontraba el cónsul francés, en la localidad ocupada de Taybeh, en Cisjordania.

El alcalde de la localidad, Suleiman Khourieh, declaró a Al Jazeera que el ataque tuvo lugar el sábado por la tarde.

Un colaborador de medios estadounidenses pide que se investigue a los periodistas agredidos por colonos israelíes

Hace 10 horas

Un colaborador de The Atlantic, The Wall Street Journal y Foreign Policy ha instado al ejército israelí a investigar a los periodistas del *Washington Post* que fueron agredidos por colonos israelíes en la Cisjordania ocupada.

Adam Louis-Klein afirmó en X que se debería investigar a los periodistas «en cuanto a con quién viajan, sus contactos —incluidas las relaciones con organizaciones terroristas, radicales antisionistas extranjeros y extremistas— y su papel exacto a la hora de incitar, instigar o participar en actos de violencia contra civiles israelíes».

Las imágenes de vídeo difundidas en Internet esta semana mostraban a la periodista del *Washington Post* Heidi Levine siendo derribada al suelo y golpeada repetidamente con palos por los colonos.

Cinco palestinos asesinados por Israel en Gaza

Hace 12 horas

Al menos un palestino ha fallecido y otro ha resultado herido tras un ataque de drones israelíes contra un vehículo en Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, según informó Al Jazeera, citando fuentes de los servicios de ambulancia y de emergencias.

Otros cuatro palestinos han sido asesinados por drones israelíes en Gaza desde la mañana del sábado.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) declara cerrado el estrecho de Ormuz tras el impacto en un petrolero

hace 13 horas

La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ha vuelto a declarar que «el estrecho de Ormuz está cerrado y queda prohibido el paso de buques de diversas nacionalidades por el estrecho», según la agencia oficial de noticias estatal IRNA.

«La consecuencia de que los buques incumplan la normativa iraní en el estrecho de Ormuz es arder en el fuego de la confianza del ejército terrorista estadounidense», afirmó la Armada, en referencia a un superpetrolero que se incendió en el estrecho tras chocar contra una mina naval anteriormente.

Según la organización británica Maritime Trade Operations, al menos otros dos petroleros habrían sido alcanzados frente a la costa de Arabia Saudí desde ayer.

Sarah Helm está expresando «sentido común» sobre Palestine Action, afirma Zack Polanski

Hace 13 horas

La destacada periodista y escritora Sarah Helm se ha mantenido firme después de que grupos proisraelíes instaran a la Policía Metropolitana a investigarla por una publicación en X en la que apoyaba a Sally Rooney, la autora irlandesa cuyos libros están siendo retirados del mercado del Reino Unido debido a su apoyo a Palestine Action.

Helm es la esposa de Jonathan Powell, quien ejerció como asesor del ex primer ministro Keir Starmer en materia de seguridad nacional, política exterior e inteligencia, y mantuvo dicho cargo cuando Burnham asumió el cargo de primer ministro.

El jueves, en Sky News, el periodista Adam Boulton criticó a Rooney y la acusó de adoptar una «postura muy firme a favor de Palestina y, debo decir, en contra de Israel y de los judíos».

En respuesta, Helm publicó: «Que Dios nos ayude a los autores que apoyamos a Palestina y a Palestine Action. Parece que Adam querría que todos nuestros libros desaparecieran de las estanterías en un santiamén».

Campaign Against Antisemitism, un grupo al que se ha acusado de atacar a los críticos de Israel, pidió a la policía que investigara a Helm y la hiciera «enfrentarse a todo el peso de la ley».

Sin embargo, el líder del Partido Verde, Zack Polanski, declaró a Middle East Eye: «Sarah Helm está expresando puro sentido común y debería ser elogiada por su valentía».

Más información: Sarah Helm se mantiene firme mientras los grupos proisraelíes instan a la policía a actuar y Zack Polanski elogia su «valentía»

Al-Sisi, de Egipto, afirma que su presidencia terminará en 2030

Hace 14 horas

El presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, afirmó el sábado que su mandato presidencial finalizaría en 2030 y que la cuestión de su salida del cargo estaba «zanjada y no se debatirá», reafirmando que la Constitución de Egipto no se modificará.

Resumen matutino

Hace 17 horas

Buenos días, lectores de Middle East Eye:

Si acaba de unirse a nosotros, estos son los acontecimientos clave de toda la región y más allá:

  • La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ha informado de que un superpetrolero que transportaba más de 2 millones de barriles de crudo chocó contra una mina marina mientras intentaba cruzar el estrecho de Ormuz por una zona «prohibida».
  • El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirma que la Armada de EE. UU. está llevando a cabo un bloqueo efectivo de Irán y que ningún buque iraní ha podido cruzar el estrecho de Ormuz.
  • Las fuerzas respaldadas por el Gobierno de Yemen han declarado que 378 huzíes han resultado muertos o heridos en enfrentamientos terrestres y ataques aéreos en la provincia de Taiz, mientras que las fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudí han afirmado que se han destruido dos lanzadores de misiles balísticos huzíes en la provincia de Saada, al norte de Yemen.
  • La Oficina de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) ha informado de que un petrolero fue alcanzado por un proyectil de origen desconocido el viernes, a 68 millas náuticas (125 km) al noreste de Al Jubail, en Arabia Saudí.
  • Según ha informado Al Jazeera, colonos israelíes abrieron fuego y atacaron a agricultores palestinos en la localidad de Deir Jarir, al este de Ramala, en la Cisjordania ocupada.
  • El Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Commonwealth y de Desarrollo del Reino Unido ha desaconsejado a los ciudadanos británicos cualquier viaje que no sea imprescindible por todo el territorio de Arabia Saudí.
  • El ministro de Finanzas de Pakistán afirmó que los ataques contra las infraestructuras de Arabia Saudí y otros países del Golfo resultaban «preocupantes» para las perspectivas económicas a largo plazo del país.
  • Los bombardeos y los disparos de francotiradores huzíes causaron la muerte de una mujer e hirieron a cinco civiles, entre ellos una mujer y una niña, en el distrito de Sabir al-Mawadim, al sureste de Taiz, según informó Al Jazeera, citando una noticia de los medios de comunicación yemeníes.
  • El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha calificado la destrucción de los ecosistemas provocada por las «guerras de agresión» como un acto de «ecocidio», e instó a la comunidad internacional a establecer mecanismos eficaces y exigibles para proteger la biodiversidad durante los conflictos armados.
  • Tres legisladores estadounidenses han instado a la Administración Trump a exigir responsabilidades a los colonos israelíes tras un ataque contra la fotógrafa del *Washington Post* Heidi Levine y contra habitantes palestinos de un pueblo de la Cisjordania ocupada.
  • Más de la mitad de los menores recluidos en prisiones israelíes en 2025 fueron sometidos a régimen de aislamiento al menos una vez, siendo la gran mayoría de ellos palestinos, según informó *Haaretz*, citando datos obtenidos por dos organizaciones israelíes de derechos humanos.
  • La UKMTO ha declarado que le resulta difícil determinar el número real de ataques en el estrecho de Ormuz, ya que la mayoría de los buques atacados se negaron a notificar los incidentes a la agencia.
  • El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha afirmado que la guerra contra Irán ya ha costado a los europeos más de 100 000 millones de euros (112 000 millones de dólares).
  • La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas informa de que el número de ataques de colonos en Cisjordania que afectan a la temporada de recolección de aceitunas ya ha superado la cifra del año pasado.
  • El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, y altos cargos del ejército, la policía y los servicios penitenciarios están siendo investigados en Italia por el trato dispensado a los activistas de la flotilla de Gaza, según informaron el viernes los fiscales italianos.

La UKMTO afirma que un proyectil desconocido impactó en un petrolero frente a la costa de Arabia Saudí

Hace 17 horas

La Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) ha informado de que un petrolero ha sido alcanzado por un proyectil desconocido a 68 millas náuticas al noreste de Al Jubail, en Arabia Saudí, este viernes.

Según la UKMTO, todos los tripulantes se encuentran a salvo y han sido evacuados, sin que se haya observado ningún impacto medioambiental tras el incidente, según informó la UKMTO el X.

Las fuerzas israelíes detienen a dos palestinos; colonos abren fuego contra agricultores en Cisjordania

Hace 18 horas

Colonos israelíes abrieron fuego y atacaron a agricultores palestinos en la localidad de Deir Jarir, al este de Ramala, en la Cisjordania ocupada, según informó Al Jazeera.

Tres personas resultaron heridas en un ataque de colonos el día anterior cuando se dirigían a recoger aceitunas, según informó Wafa.

Al Jazeera informó de que colonos israelíes atacaron viviendas palestinas en la zona de Ma’in, al este de la ciudad de Yatta, al sur de Hebrón.

Por otra parte, Wafa informó de que las fuerzas israelíes detuvieron a dos hombres palestinos durante redadas realizadas al amanecer en Nablus y en la localidad cercana de Tal.

Los ataques contra las infraestructuras energéticas del Golfo son «preocupantes» para las perspectivas de Pakistán, afirma el ministro

Hace 18 horas

El ministro de Finanzas de Pakistán declaró el sábado que, hasta el momento, el país había resistido el impacto del vertiginoso aumento de los precios de la energía debido a la guerra en Irán, pero que los ataques contra las infraestructuras de Arabia Saudí y otros países del Golfo resultaban «preocupantes» para las perspectivas económicas a largo plazo del país.

En una entrevista concedida al margen de las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, Muhammad Aurangzeb declaró a la AFP que el país del sur de Asia había adquirido suministros energéticos suficientes para llegar hasta noviembre y que ahora se estaba preparando para los meses de invierno, cuando las necesidades de los hogares suelen dispararse.

«Pakistán ha gestionado bien el impacto inmediato», afirmó.

«No hemos tenido escasez, ni colas en las gasolineras, ni problemas de orden público, algo que en ocasiones hemos observado en algunos de esos países».

Añadió que, a menos que el Gobierno detectara «una necesidad absolutamente apremiante», no adquiriría cargamentos al contado de GNL, que suelen ser mucho más caros que los envíos contratados previamente.

Desde que Estados Unidos e Israel, su aliado, iniciaron la guerra contra Irán en febrero, los precios mundiales de la energía se han disparado, ya que las represalias de Teherán se han dirigido contra los aliados de Washington en el Golfo y han restringido el suministro de petróleo y gas.

Además, con el recrudecimiento de la guerra civil en Yemen, los huzíes han atacado repetidamente en los últimos días infraestructuras saudíes, incluidas instalaciones energéticas y aeropuertos.

Aurangzeb expresó su preocupación por la escalada y señaló que los daños en dichos emplazamientos retrasarían el retorno a la normalidad económica.

«Lo que resulta preocupante ahora es que la infraestructura energética comience a sufrir ataques», afirmó.

«Para ser muy sincero, no sé hasta dónde podría llegar esto. Pero una cosa está muy clara: si la infraestructura sigue siendo atacada, la vuelta a la normalidad, incluso si la situación se calma, llevará más tiempo».

Informe de la AFP

Una mujer muerta y cinco civiles heridos por bombardeos y disparos de francotiradores huzíes

Hace 18 horas

Los bombardeos y los disparos de francotiradores huzíes causaron la muerte de una mujer e hirieron a cinco civiles, entre ellos una mujer y una niña, en el distrito de Sabir al-Mawadim, al sureste de Taiz, según informó Al Jazeera, citando a medios de comunicación yemeníes.

Citando un comunicado del Centro de Derechos Humanos de Taiz, el informe señaló que las víctimas se produjeron durante un ataque dirigido contra viviendas y pueblos de la zona de al-Shaqab.

https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/canada-condemns-houthi-strikes-maashiq-palace-aden?topic=War%2520on%2520Iran&

«Transmitimos nuestras condolencias a las familias de las víctimas y deseamos a los heridos una pronta recuperación», declaró la embajada canadiense en Arabia Saudí en una publicación en X.

En otra publicación, instó a «una desescalada inmediata de las hostilidades».

Pezeshkian califica de «ecocidio» la destrucción medioambiental causada por las guerras regionales

Hace 19 horas

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha calificado la destrucción de los ecosistemas provocada por las «guerras de agresión» como un acto de «ecocidio», e instó a la comunidad internacional a establecer mecanismos eficaces y exigibles para proteger la biodiversidad durante los conflictos armados.

En su intervención en la Cumbre de Líderes de la 17.ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica, celebrada el viernes en Ereván (Armenia), Pezeshkian afirmó que la guerra entre EE. UU. e Israel ha dañado instalaciones industriales y energéticas, ha provocado incendios y ha liberado contaminantes, lo que ha contaminado el suelo y el agua y ha amenazado los ecosistemas naturales, según la agencia de noticias iraní Tasnim.

Pezeshkian describió la devastación medioambiental causada por las guerras en la región, incluida Gaza, como un «ecocidio» que debe ser condenado, y añadió que la contaminación y el daño ecológico trascienden las fronteras nacionales, según informó Tasnim.

«La guerra no solo mata a personas y destruye la infraestructura económica, sino que también quema bosques, daña humedales, contamina el suelo, amenaza los recursos hídricos y destruye los hábitats de la fauna silvestre.

«Advirtió de que dichos daños pueden persistir durante años o incluso generaciones tras el fin de las hostilidades», afirmó.

Los legisladores estadounidenses exigen medidas tras el ataque a una periodista del *Washington Post*

Hace 20 horas

Los legisladores estadounidenses han instado a la Administración Trump a que exija responsabilidades a los colonos israelíes tras el ataque a la fotógrafa del *Washington Post* Heidi Levine y a los habitantes de una aldea palestina en la Cisjordania ocupada.

La diputada Rosa DeLauro afirmó que la agresión planteaba interrogantes sobre la violencia a la que se enfrentan los palestinos cuando no hay testigos.

«Si los colonos son capaces de hacerle esto a una periodista estadounidense ante las cámaras, a plena luz del día, imagínense a lo que se enfrentan las familias palestinas cuando nadie está mirando», escribió DeLauro en X. «Los responsables de este ataque deben rendir cuentas».

El senador Chris Van Hollen calificó de «inaceptables» la «violencia reiterada y la descarada impunidad de los ataques» contra estadounidenses y palestinos.

«¿Cuándo van a HACER ALGO Trump y Rubio?», preguntó en una publicación en X, instando a la Administración a tomar medidas contra los responsables.

El congresista Ro Khanna señaló que los colonos israelíes actúan con impunidad y pidió que se ponga fin a la ayuda estadounidense.

«Debemos suspender la ayuda a Israel que se utiliza para financiar la actividad de los colonos y detener la venta de estas armas», escribió en X.

Recordó su propia experiencia del mes de julio, cuando él y un fotógrafo del *New York Times* fueron detenidos por colonos en Khirbet Zanuta, y señaló que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lo tildó de mentiroso en aquel momento.

«Netanyahu, usted es el mentiroso con la sangre de los niños palestinos en sus manos», afirmó Khanna.

La mayoría de los menores sometidos a aislamiento en las cárceles israelíes son palestinos, según un informe

Hace 20 horas

Más de la mitad de los menores recluidos en cárceles israelíes en 2025 fueron sometidos a aislamiento al menos una vez, incluidos cinco chicos de entre 13 y 14 años, y la gran mayoría de los menores eran palestinos, informó Haaretz, citando datos obtenidos por dos organizaciones israelíes de derechos humanos.

De los 635 menores recluidos en prisión, 351 fueron sometidos a aislamiento, normalmente durante siete días consecutivos y, en ocasiones, hasta dos semanas, según los datos obtenidos a través de una solicitud de acceso a la información presentada por el Comité Público contra la Tortura en Israel y Padres contra la Detención Infantil.

El Servicio Penitenciario de Israel afirmó que el 92 % de los menores sometidos a aislamiento no habían sido condenados. Entre ellos se encontraban 176 que permanecían en prisión a la espera de que concluyeran los procedimientos judiciales y 115 detenidos sin juicio por orden del Shin Bet en régimen de detención administrativa.

Los datos revelaron que se impuso el aislamiento en 666 ocasiones, y que 154 menores fueron aislados más de una vez, incluidos 42 que fueron sometidos a aislamiento entre cuatro y ocho veces.

Titi Carmel, directora de «Padres contra la Detención Infantil», declaró a *Haaretz* que el uso recurrente del aislamiento era especialmente preocupante debido al daño potencial que supone para los niños.

La UKMTO afirma que la mayoría de los buques no informan de los ataques en el estrecho de Ormuz

Hace 21 horas

La Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) ha señalado que le resultaba difícil determinar el número real de ataques en el estrecho de Ormuz, ya que la mayoría de los buques atacados se negaban a notificar los incidentes a la agencia.

En su «Resumen semanal del área de notificación voluntaria», el organismo de vigilancia de la seguridad marítima indicó que los informes recibidos a través de otras fuentes no siempre podían verificarse. Asimismo, señaló que las cifras de tránsito facilitado comunicadas por EE. UU. no podían verificarse de forma independiente.

Los tránsitos combinados de entrada y salida a través del estrecho de Ormuz se mantuvieron en torno a un 70 % por debajo de los niveles previos a la guerra, según indicó.

La UKMTO añadió que, de los 12 buques atacados durante su último periodo de informe semanal —10 en Ormuz y uno en el Golfo y otro en el golfo de Omán—, seis continuaron su travesía o llegaron a puerto, uno se perdió y dos quedaron inutilizados o fuera de control.

Según el informe, en tres casos aún no se han confirmado los daños ni las consecuencias.

Trump afirma que la Armada de EE. UU. está llevando a cabo un bloqueo «eficaz» de Irán

Hace 21 horas

El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirma que la Armada de EE. UU. está llevando a cabo un bloqueo eficaz de Irán y que ningún buque iraní ha podido cruzar el estrecho de Ormuz.

Anteriormente, el almirante Brad Cooper, responsable del Mando Central de EE. UU., declaró que EE. UU. ha impedido que Irán exporte petróleo por valor de 25 000 millones de dólares mediante un bloqueo naval y ha contribuido a congelar criptomonedas por valor de 350 millones de dólares pertenecientes a la República Islámica.

El presidente del Gobierno español afirma que la guerra contra Irán ha costado a los europeos más de 112 000 millones de dólares

Hace 21 horas

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha afirmado que la guerra contra Irán ya ha costado a los europeos más de 100 000 millones de euros (112 000 millones de dólares).

«Quienes alzamos la voz contra la guerra teníamos razón al decir NO a la guerra», escribió en X.

«Sabíamos que la gente de a pie acabaría pagando la factura».

Teniendo en cuenta el impacto económico de la guerra, Sánchez señaló: «Por eso hemos ratificado en el Congreso un escudo social de más de 12 000 millones de euros (13 400 millones de dólares) para proteger a los ciudadanos y a los sectores afectados».

El Parlamento español había aprobado un paquete por valor de más de 12 000 millones de euros (13 400 millones de dólares) «para proteger a los sectores afectados y también a los ciudadanos que utilizan sus coches».

«Ahora es el momento de poner fin a este desastre», afirmó.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) afirma que un petrolero que atravesaba el estrecho de Ormuz por una ruta «prohibida» chocó contra una mina

Hace 22 horas

La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán ha declarado que un superpetrolero que transportaba más de 2 millones de barriles de crudo chocó contra una mina marina mientras intentaba cruzar el estrecho de Ormuz por una zona «prohibida».

«Este petrolero infractor también había desactivado sus sistemas de rastreo e intentaba atravesar una zona prohibida en el mar de Omán», señaló el IRGC en un comunicado difundido por Press TV.

El comunicado indicaba que «los movimientos descoordinados a lo largo de rutas y zonas prohibidas provocan inseguridad y graves peligros para otras embarcaciones».

«Mi hijo siempre ha temido que los colonos me mataran»: una fotoperiodista relata el ataque

Hace 22 horas

La fotoperiodista del *Washington Post* Heidi Levine, que fue brutalmente agredida el jueves por un grupo de colonos israelíes, afirma que su hijo, Michael, siempre le ha dicho que su mayor temor es que su madre «fuera asesinada por los colonos».

«Incluso tuvimos esta conversación ayer», declaró Levine desde su cama del hospital mientras relataba cómo fue agredida por un grupo de jóvenes colonos mientras informaba sobre los ataques de los colonos contra palestinos que recolectaban aceitunas en la localidad de Abu Falah, en la Cisjordania ocupada.

«Me agredieron y me tiraron al suelo. Por suerte llevaba mi chaleco antibalas y mi casco; de lo contrario, probablemente ni siquiera estaría aquí, porque no dejaban de darme patadas una y otra vez».

https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/yemen-forces-saudi-led-coalition-say-378-houthis-killed-two-missile?topic=War%2520on%2520Iran&

Las fuerzas alineadas con el Gobierno de Yemen afirman que 378 huzíes han resultado muertos o heridos en enfrentamientos terrestres y ataques aéreos en la provincia de Taiz, mientras que las fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudí afirmaron que se destruyeron dos lanzadores de misiles balísticos huzíes en la provincia de Saada, al norte de Yemen.

Un comunicado emitido por el mando militar del Eje de Taiz y difundido por la agencia de noticias estatal Saba indicaba que aviones de combate llevaron a cabo nueve ataques aéreos contra posiciones y concentraciones huzíes en el distrito de al-Misrakh, en el frente de al-Shaqab, y en los alrededores de la ciudad de Taiz.

La ONU afirma que los ataques de colonos contra la cosecha de aceitunas en Cisjordania superan la cifra de 2025

Hace 23 horas

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) informa de que el número de ataques de colonos en Cisjordania que afectan a la temporada de la cosecha de aceitunas ya ha superado la cifra del año pasado.

En lo que va de año, cerca de 200 ataques de colonos relacionados con la cosecha de aceitunas han causado víctimas o daños materiales, según ha indicado la OCHA en un comunicado. Esta cifra supera los 185 incidentes registrados durante toda la temporada de 2025.

Los ataques de este año han causado la muerte de un palestino, han herido a más de 120 personas y han dañado más de 2.500 árboles o plantones. Alrededor del 80 % de estos incidentes tuvieron lugar en las últimas dos semanas, y muchas comunidades han comenzado a recolectar aceitunas antes de lo habitual para reducir los riesgos, según se indica en el comunicado.

Las organizaciones humanitarias asociadas han proporcionado a los recolectores equipamiento y otros suministros agrícolas. Asimismo, están supervisando las restricciones impuestas por las autoridades israelíes al acceso a los olivares cercanos a los asentamientos y situados más allá de la valla de 712 kilómetros de longitud, y prestando asistencia jurídica.

» «En Gaza, las organizaciones humanitarias afirman que la destrucción de los olivares, el acceso restringido a las tierras de cultivo —especialmente más allá de la “Línea Amarilla”— y las restricciones a la entrada de suministros agrícolas, aceite de motor y piezas de recambio están limitando gravemente el cultivo y la cosecha, así como el funcionamiento de las pocas prensas de aceitunas que quedan», señala el comunicado.

Italia amplía la investigación sobre las torturas en la flotilla para incluir al ministro de Defensa israelí, entre otros

Hace 23 horas

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, y altos cargos del ejército, la policía y los servicios penitenciarios han sido objeto de una investigación en Italia por el trato dispensado a los activistas de la flotilla de Gaza, según informaron el viernes los fiscales italianos.

Esta medida amplía una investigación que anteriormente se centraba en el ministro de Seguridad Nacional de extrema derecha de Israel, Itamar Ben-Gvir.

El caso se refiere a presuntos delitos de tortura, secuestro, lesiones personales, robo y daños cometidos cuando las fuerzas israelíes interceptaron pequeñas flotas de embarcaciones que se dirigían hacia Gaza en 2025 y 2026, según indicó la Fiscalía de Roma en un comunicado.

Los investigadores iniciaron la investigación tras las denuncias de 50 ciudadanos italianos que fueron detenidos por las autoridades israelíes tras dos misiones de la Flotilla Global Sumud, celebradas entre septiembre y octubre de 2025 y entre abril y mayo de 2026.

La fiscalía señaló que los activistas detenidos tras la primera misión habían denunciado palizas, lesiones, amenazas de muerte, insultos y acusaciones de terrorismo.

Los activistas que participaron en la segunda misión denunciaron un trato aún más severo, que incluyó palizas en la oscuridad, el uso de pistolas eléctricas y balas de goma, según el comunicado.

Con arreglo a la legislación italiana, los delitos cometidos en el extranjero contra ciudadanos italianos pueden ser juzgados en Roma.

Con arreglo a la legislación italiana, los delitos cometidos en el extranjero contra ciudadanos italianos pueden ser juzgados en Roma. (AFP)

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