Del profesor emérito Miguel Candel, 31/03/2022.
Alucina vecina. Al final será verdad que el maldito Covid es producto de laboratorio, pero no de laboratorios chinos. ¿Os acordáis de las acusaciones lanzadas contra éstos por las propias autoridades estadounidenses? Dime de qué pecado te acusan y te diré qué pecado ha cometido el acusador.
Item más: si se demuestra que todo eso es cierto, ¿verdad que no resulta tan sorprendente que los gringos tuvieran listas tan pronto sus (carísimas) vacunas, y no sólo eso, sino que la OMS y las agencias correspondientes las autorizaran en un plis plas, mientras ponían todo tipo de pegas y trabas a las vacunas rusa y china?
No suelo creer en conspiraciones, pero tampoco creo que todas las conspiraciones denunciadas sean mero producto de caletres conspiranoicos. Me viene a la mente un encuentro amistoso celebrado hace años en Berlín (tras la caída del Muro) entre antiguos espías del Este y del Oeste. En la noticia del acto se señalaba que uno de los máximos responsables del espionaje norteamericano -ya jubilado- había dicho: «Es divertido recordar todas las historias fantasiosas que se contaban sobre nuestro trabajo. Pero lo más divertido es que casi todas eran ciertas». (Risas entre los asistentes.)