Del profesor emérito Miguel Candel.
Totalmente de acuerdo con Valcárcel. Y por sus frutos los conoceréis (a los fanáticos de la teoría queer, parida en los Estados Unidos, ¡qué casualidad!): además del acoso en las redes sociales, se permiten amenazar con quemar librerías en que se presentan libros críticos con la teoría susodicha. Es un síntoma inequívoco de la putrefacción definitiva de la «cultura de la satisfacción» que denunció Galbraith, y que no es otra que la cultura del capitalismo tardío (senil) en su versión ultra-neoliberal, aunque tantos indocumentados que se creen de izquierdas (como Irene Montero) la suscriban a pies juntillas.