Nota del historiador y miembro de Espai Marx, José Luis Martín Ramos.
No hemos dicho nada del carrerón de la socialdemocracia escandinava.
En septiembre pasado perdió el gobierno la sueca; ahora le ha tocado a la finlandesa. No es tanto que hayan perdido votos, como que la derecha y la extrema derecha los ha ganado en los dos casos. No les ha servido de nada su conversión atlantista; quizás solo haya servido para ayudar al giro a la derecha en ambos países.
Tengo pocas dudas de que si se celebrasen ahora elecciones en Alemania, las perdería el SPD.
La socialdemocracia europea sigue en caída libre y no solo porque pierda elecciones, sino porque su discurso político es absolutamente inane. Sólo le queda la esperanza de la resurrección laborista en Gran Bretaña; veremos si la hay, porque lo único claro es el hundimiento conservador, y de qué “resurrección” se trata después de que la actual dirección laborista haya prohibido que se presente Jeromy Corbyn.