Miscelánea 1/05/2023

Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. Elecciones en Paraguay.
2. Un pan como unas tortas.
3. Más sobre el declive de Occidente.
4. Las consecuencias de la guerra.
5. 1º de Mayo en Asia.
6. De la Monarquía a la República en el trabajo.
7. Discusión entre Clara Ramas y Fernández Liria sobre el 18 brumario.
8. El vídeo del día: El pájaro fedayin.

1. Elecciones en Paraguay

En Paraguay han vuelto a ganar los colorados -que no rojos-. Sobre la peculiar estructura política del país puede servir de guía esta entrevista publicada en Jacobin lat: https://jacobinlat.com/2023/

Paraguay: la hegemonía colorada y las elecciones de 2023

Ignacio González Bozzolasco

Todo lo que usted siempre quiso saber y nunca se animó a preguntar sobre Paraguay. Entrevista por Leonardo Frieiro.

2. Un pan como unas tortas.

Yo creo que la cuestión es durante cuánto tiempo puede durar este juego. Imagino que los europeos esperan que la guerra no dure mucho y, por las buenas, poder reconstruir el comercio con Rusia o, en su defecto y por las malas, y si ganan la guerra, obligarla a vender barato. Lo que no tiene sentido es este cambalache:
https://twitter.com/

Nueva Delhi:- India se convierte en el mayor proveedor de petróleo refinado de Europa, por delante de Arabia Saudí, con unas exportaciones que superan los 360.000 barriles diarios.

India importa crudo de Rusia, lo refina y lo reexporta a Europa a precios mucho más altos.

Las exportaciones rusas de crudo a India han superado los 2 millones de barriles diarios en abril, lo que supone el 44% de las importaciones totales de petróleo de India.

Si lo preferís con una imagen, la cosa va así:

Fuente: https://twitter.com/runews/

3. Más sobre el declive de Occidente.

En la misma línea del artículo anterior de Domenico Moro, un repaso a la situación geopolítica actual, que parece apuntar a un declive de Occidente.
https://www.cronicalibre.com/
«El ocaso del predominio occidental” por Pascual Serrano

Durante décadas nos hemos acostumbrado a que cuando se referían a Estados Unidos y Europa la expresión era “comunidad internacional”. El dólar y el euro eran las divisas del mundo, nuestras economías movían las finanzas globales, y nuestra diplomacia señalaba los buenos y los malos. Todo esto se está acabando y son muchas las claves que así lo muestran.

Cuando empezó la guerra de Ucrania y Occidente, o lo que viene a ser lo mismo, Estados Unidos y la UE (y poco más), o lo que viene a ser lo mismo, la OTAN, comenzó su carrera de sanciones contra Rusia. Unas sanciones que consistieron, entre otras cosas, en la incautación de sus activos en el extranjero, la suspensión de todos los contratos firmados y la salida de sus empresas en Rusia.

La incógnita era si esas medidas iban a dejar sola a Rusia frente al resto del mundo o, al contrario, eran los países de la UE y EEUU los que se verían solos ante el resto del mundo. Aquel argumento de Rusia colapsaría porque su PIB era apenas el de Italia y era insostenible, porque no es lo mismo tener un PIB vendiendo gas y petróleo al mundo que conseguirlo sirviendo cervezas en la costa, como sucede en España. El mundo necesita el gas y el petróleo ruso, pero puede prescindir de nuestras cañas, paellas y hoteles.

Ha pasado más de un año del inicio de las sanciones y podemos ir comprobando la soledad de Occidente. No solo en la economía global, sino también en influencia geopolítica.

Quedarte con la divisa en dólares o euros que tenga el país que moleste, como una de las medidas sancionadoras, tiene el inconveniente de que el mundo reacciona y quizá abandona tu moneda como intercambio internacional, si saben que en cualquier momento se la puedan quitar por el camino.

Nueva moneda de los BRICS

Y así tenemos que los denominados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) ya están trabajando en la creación de una nueva moneda que pueda reemplazar al dólar para el comercio entre ellas.

A nuestra soberbia europea esos países nos suenan lejanos y pobres, pero los BRICS representan ahora el 31,5% del PIB PPA mundial, mientras que la cuota del G7 ha caído al 30%. China es la mayor economía del mundo, India la tercera, Rusia la sexta y Brasil la octava.

Pero es que, además, tras la última cumbre de 2022 (organizada por Pekín) se reforzó la idea de ampliar el grupo y se espera que este año se incorporen más países al BRICS. Argentina, Argelia e Irán ya han solicitado oficialmente unirse al grupo, y varios otros están considerando públicamente la posibilidad de hacerlo, entre ellos Indonesia, Arabia Saudí, Turquía, Egipto, Nigeria y México. De ahí que se espera que en 2030 contribuyan con más del 50% del PIB mundial.

El jardín de la UE, como dijo Borrell, representa poco más del 14,2 del PIB PPA mundial. Evidentemente crear una nueva moneda para usar como divisa internacional no es cosa fácil, pero el vicepresidente de la Duma de Rusia, Alexandr Babakov, sugirió que la moneda del BRICS podría respaldarse en oro, metales, tierras, extensiones de terreno y otras materias primas. Según recordó, el dólar y el euro “no están respaldados por nada”.

Acuerdo entre China y mundo árabe

Mientras tanto, el pasado 9 de diciembre, en un encuentro en Riad entre el presidente chino, Xi Jinping, y el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, se firmó un acuerdo entre entre China, la Liga Árabe y los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). Se le calificó de “asociación estratégica integral” y una de las características era que China continuaría comprando petróleo y gas natural licuado “en grandes cantidades”, pero con un cambio: sería en yuanes, la divisa china, en lugar del dólar estadounidense.

Primer pago de gas licuado en yuanes

Y no solo sucede con las empresas asiáticas, en algunos lugares va más allá de una firma y ya se están ejecutando las compras. La empresa petrolera estatal de China, CNOOC, y la compañía francesa TotalEnergies, formalizaron el pasado 28 de marzo la primera compra internacional de una partida de gas licuado en yuanes y no en dólares, como parte de un intento del gobierno chino de establecer su moneda a nivel internacional y debilitar el poder del dólar sobre el comercio mundial.

La compra fue de al menos 65.000 toneladas de gas natural licuado (GNL), las cuales fueron importadas desde los Emiratos Árabes Unidos, donde TotalEnergies tiene una filial.

Acuerdos entre Brasil y China en yuanes y reales

Un día despuésBrasil y China sellaron acuerdos comerciales en treinta sectores estratégicos que dejaban de lado al dólar estadounidense, para usar el yuan chino y el real brasileño en sus acuerdos comerciales.

No es Brasil el único país, el pasado 26 de abril se anunciaba el acuerdo en China y Argentina para sustituir el dólar por el yuan en su comercio bilateral. El acuerdo comenzará a regir este mes. Las empresas de Argentina pagarán con yuanes importaciones por valor de 1.070 millones de dólares en abril y hasta el momento hay programadas operaciones para mayo por unos 790 millones de dólares.

Previniendo desde 2017

Y es que las sanciones occidentales consistentes en apropiarse de la divisa en dólar y euro de los demás, no ha pillado desprevenidos al resto del mundo, que ya empezó a tomar sus precauciones. En 2017 el Banco Popular de China y el Banco Central de la Federación Rusa acordaron realizar las transacciones de petróleo en la moneda china a través de la plataforma de la Bolsa de Petróleo y Gas Natural de Shanghái, el primer paso para convertir el yuan en petrodivisa. El segundo, comprar 32 toneladas de oro para reforzar el valor del renminbi – literalmente, moneda del pueblo – y convertirlo en una verdadera moneda de reserva, tal y como hizo el Politburó en noviembre de 2022.

Caso Venezuela

Pagar en yuanes el oro negro era una petición que se extendió también a Irán y Venezuela, y ahora a todos los países de Consejo de Cooperación del Golfo: Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Catar y Omán. No olvidemos que Venezuela es otro de los países que ha visto “incautados” sus dólares en el extranjero. Su gobierno ha denunciado que tiene entre 24.000 y 30.000 millones de dólares bloqueados en el exterior por culpa de las sanciones de Estados Unidos y Europa.

China, el nuevo sancionador

Otro ejemplo de los nuevos vientos que corren es que ese abusón de patio de colegio que iba por el mundo sancionando países se está encontrando con otro nuevo actor que le está sancionando a él.

China estudia limitar el acceso de Occidente a materiales y tecnologías para industrias clave en los que tiene una posición de liderazgo, como la del automóvil inteligente y la fotovoltaica, según la última actualización del catálogo de tecnologías prohibidas o restringidas a la exportación que tramita el Ministerio de Comercio.

El pasado 30 de diciembre, China también anunciaba que una revisión de su catálogo de tecnologías sujetas a prohibiciones o restricciones de exportación. Entre ellos, las denominadas obleas fotovoltaicas. No es un asunto menor porque China acapara más del 97% de la producción mundial de obleas de silicio, láminas ultrafinas que se ensamblan para fabricar paneles solares.

A principios de abril, el Gobierno chino puso en marcha un examen con revisión de productos del fabricante estadounidense de chips de memoria Micron Technology por motivos de “seguridad nacional”.

En febrero, poco después de que Washington ordenara derribar un globo estratosférico chino por adentrarse en territorio estadounidense sin autorización, Pekín decidió sancionar a las empresas armamentísticas estadounidenses Lockheed Martin Corporation y Raytheon Missiles & Defense por “participar en la venta de armas a Taiwán.

De las medidas chinas no se está salvando ningún sector, en marzo se produjo una redada en las oficinas en China de la firma de abogados estadounidense Mintz y la detención de cinco de sus trabajadores locales y una multa a la auditora con sede en Londres Deloitte de unos 28 millones de euros por evaluar indebidamente la calidad de los activos una compañía financiera china.

Otra de las curiosidades que muestran el retroceso geopolítico de Occidente es que Estados Unidos invadió Iraq para quedarse con su petróleo y hoy se sabe que solo el 10% del crudo iraquí se exporta a EEUU, la gran mayoría es para China. Tanta bomba y muerte generada por Estados Unidos para ni democratizar Iraq, ni tampoco controlar su petróleo, algo que ha logrado China sin disparar un tiro.

Rusia también incauta

La percepción es que aquellos tiempos en que Estados Unidos y la Unión Europea sancionaban al resto del mundo y los demás se tenían que aguantar se han quedado atrás. Del mismo modo que China está respondiendo a la guerra comercial de Occidente, Rusia están reaccionando a las sanciones con similar contundencia. Por ejemplo, ante el embargo de activos rusos en el extranjero, Vladímir Putin, firmó un decreto gubernamental donde anuncia que en caso de incautación o restricción de los derechos de propiedad rusa en el extranjero, Rusia transferirá los activos extranjeros de países hostiles a una gestión temporal de la Agencia Federal Rusa para la Gestión de la Propiedad Estatal (Rosimushchestvo).

Según el decreto, las acciones de la empresa energética alemana Uniper, en su filial rusa Unipro y las acciones en filiales rusas de la empresa energética finlandesa Fortum, figuran entre los activos extranjeros que pueden transferirse a Rosimushchestvo.

Está decisión se toma en respuesta a la decisión a la del febrero pasado, de la Unión Europea, de aprobar crear un grupo especial de trabajo para el uso de los activos rusos congelados en interés de Ucrania, en los que expresó su intención de usar esos activos rusos, incluidos los privados, para reconstruir Ucrania tras el conflicto. Algo que la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, calificó de robo de los activos rusos en Europa.

La respuesta rusa -que no es otra que aplicar la reciprocidad- a las sanciones europeas de incautar bienes rusos en el extranjero supone ahora sembrar de incertidumbre legal el mundo porque cualquier empresa o ciudadano europeo puede terminar con sus propiedades en otro país incautadas si su gobierno europeo hizo lo mismo con las de ese país.

Expulsiones de diplomáticos

Estamos ante la misma reciprocidad que aplicó también Rusia expulsando a más de 20 diplomáticos alemanes tras la decisión de Alemania de declarar personas no gratas a más de 30 diplomáticos rusos acreditados en el país. No olvidemos que se trata del país más poderoso de la UE (Alemania) viendo como expulsan los diplomáticos el país que le suministraba el gas barato para mantener la economía de Europa.

Influencia en los conflictos armados

Otro de los ámbitos donde también destaca el papel en declive de Occidente es en la influencia en las crisis bélicas internacionales. La salida precipitada y humillante de las tropas de la Estados Unidos de Afganistán, junto con las delegaciones europeas evacuando de urgencia, incluida España, ya dejó una imagen elocuente para la historia.

Una nueva evacuación de nacionales hemos visto ahora en Sudán. Si observamos bien, los medios de los gobiernos occidentales lo más parecido que pueden presentar como un éxito de relaciones internacionales es su capacidad de fletar un avión y sacar a los compatriotas civiles y sus militares de los lugares en conflicto.

Sudán

En Sudán, Estados Unidos intervino en octubre de 2021 para para forjar un pacto hacia la democracia en Sudán, según Washington. Los dos líderes militares enfrentados, Abdel Fattah al Burhan, jefe supremo del ejército, y Muhammad Hamdan Dagalo, Hemedti, jefe de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) -una poderosa formación paramilitar no integrada en el ejército- aceptaron esa mediación, pero solo cinco horas después de haber terminado el encuentro con los representantes de EEUU, los dos generales apartaron del poder al líder civil que debía conducir al país a la democracia.

El conflicto de Sudán hoy se cuece con las influencias de las potencias rusa y china, y las locales de Arabia Saudí y Emiratos, por un lado, frente a Egipto, por otro. Estados Unidos y la UE ni están ni se les espera.

Ayuda humanitaria a Siria

La vergonzosa política exterior occidental la volvimos a comprobar en la reacción al terremoto en febrero de este año en Turquía y Siria. En este último país se sumaba a la destrucción y muerte que provocó la guerra de 2011 con sus cerca de 300.000 muertos y 13 millones de desplazados y refugiados.

Pero para Occidente la ayuda y solidaridad solo existía hacia Turquía, los sirios no existenNi Washington ni Bruselas levantaron las sanciones a Siria y quedó prohibida la ayuda humanitaria a Damasco. La ONG Oxfam denunciaba que «las zonas a las que se puede llegar desde Damasco tienen un acceso relativamente fácil, el problema es que cualquier ayuda que venga desde fuera tendrá que venir a través de Beirut, ya que el aeropuerto de Damasco apenas es utilizado debido a las sanciones internacionales«.

Los países que enviaron aviones de ayuda humanitaria a Siria fueron Argelia, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Libia, Irak, Irán y China; además de la asistencia enviada por Rusia, su aliado principal en la guerra; la India; y efectivos libaneses.

De nuevo Estados Unidos ni aparece ni se le espera. Solo aparecieron sus socios israelíes, bombardeando con aviones de guerra el aeropuerto de Alepo, nudo de comunicación vital de la limitada ayuda humanitaria que el gobierno de Damasco enviaba al zarandeado norte del país.

Guerra de Yemen

El último capítulo de la ausencia de Occidente en la resolución de una crisis internacional lo hemos visto en la guerra de Yemen.

Estados Unidos lleva más de 20 años entrometiéndose en la región y no ha logrado ni un solo avance de paz ni de democratización ni de derechos humanos en Libia, en Siria, en Iraq, en el conflicto palestinoisraelí, en Yemen o en Líbano. No solo no ha resuelto conflictos sino que se ha puesto al lado de países de países de los menos democráticos del planeta, como Arabia Saudí, mientras denunciaba la falta de democracia en otros, como Irán.

Son precisamente estas dos potencias, Arabia Saudí e Irán, las que se enfrentan en el conflicto de Yemen, que estalla a finales de 2014. En estos ocho años de conflicto se estiman en 233.000 los muertos provocados por la guerra, además de 4,5 millones de desplazados

Y en eso llega China

Ha sido China, con su diplomacia milenaria y su doctrina de no interferir en los asuntos internos de los demás, de no tomar partido por ninguna de las partes, la que ha logrado llevar a un acuerdo a ambos países que puede suponer el fin de la guerra en Yemen. El propio jefe de Estado chino, Xi Jinping, se involucró personalmente en la mediación viajando a Arabia Saudí en diciembre -su única visita al exterior en meses- y recibiendo en Pekín en febrero al presidente iraní, Ebrahim Raisi. Hoy Arabia Saudí e Irán han restablecido sus relaciones diplomáticas y han comenzado la liberación de prisioneros en Yemen.

Se trata de un acuerdo sin participación occidental que ha alterado la dinámica de las políticas globales vigentes hasta ahora. Según el periodista Javier García, residente en China, “el acuerdo rompe abiertamente con la doctrina Carter de 1980, según la cual la región del Golfo era competencia exclusiva de la influencia de EEUU”.

Las agendas de los presidentes

Por último basta repasar las agendas de presidentes como Lula, Xi Jinping, Putin o los líderes de India, Turquía, Irán o Sudáfrica, y comparar con la agenda de Biden o Borrell. Solo un ejemplo, el pasado 26 de abril, mientras ningún líder occidental estaba negociando ni planteando ninguna salida para la guerra de Ucrania, el presidente Jinping se comunicaba con Zelensky y el presidente Lula estaba de gira por Europa explicando su propuesta de paz.

El mundo ha cambiado. Va siendo hora de que los medios de comunicación no sigan hablando de “comunidad internacional” cuando hablen solo de europeos y estaodunidenses. Y de que los ciudadanos de estos países dejemos de considerarnos el centro del mundo, los más poderosos, los más ricos, los más influyentes, los más democráticos. Cuanto antes nos demos cuenta, menos dura será la caída.

4. Las consecuencias de la guerra.

Me ha gustado este artículo publicado en Laboratorio per il socialismo del XX secolo y que he visto en Sinistra in rete. Veremos si se cumplen sus previsiones…
https://sinistrainrete.info/

Las consecuencias de la guerra a corto y largo plazo
por Domenico Moro
Para comprender las consecuencias a corto y largo plazo de la guerra en Ucrania sobre la economía mundial, debemos partir de los procesos que modifican las relaciones patrimoniales y de poder entre las áreas económicas y los Estados. En particular, deben investigarse los procesos en los que intervienen el grupo Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que representa la semiperiferia emergente del sistema económico mundial, y el G7 (Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá), que representa el centro rico y dominante.
1. Las consecuencias de la guerra en la economía mundial
La guerra es un acelerador de procesos que a menudo tienen un origen más lejano y sólo se hacen explícitos y plenamente visibles ahora, tras una incubación más o menos larga. Los procesos económicos mundiales en curso más importantes son los siguientes:
La inflación. El aumento de la inflación comenzó en 2021, antes de la guerra de Ucrania, y estuvo determinado por varios factores: la enorme liquidez emitida por los bancos centrales de los países del G7 para combatir la crisis y los estrangulamientos en las líneas de suministro de componentes y productos semiacabados debido a la pandemia. Una vez finalizados los bloqueos y reanudada la demanda, la producción fue insuficiente para satisfacerla, de ahí la subida de los precios. Si la guerra no fue la causa original de la inflación, es cierto, sin embargo, que la acentuó. En efecto, la guerra entre Rusia y Occidente se libra también en el plano económico, a través de las sanciones. Éstas han provocado el corte del suministro de materias primas energéticas de Rusia a Europa, aumentando los precios del petróleo y el gas e impulsando la inflación, especialmente en la UE, a niveles no vistos desde los años ochenta.

Estancamiento secular. El término estancamiento secular, introducido por Laurence Summers, ex ministro de Economía de Clinton, se refiere al hecho de que el sistema económico mundial ha entrado, desde la crisis de las hipotecas de alto riesgo de 2007-2008, en una fase de crecimiento asfíctico, por debajo del potencial, especialmente en los países avanzados del G7. La guerra debilitó aún más el crecimiento mundial, debido a las sanciones, a la consiguiente fragmentación del mercado mundial y, sobre todo, al aumento de los tipos de interés por parte de los bancos centrales más importantes del mundo, la Fed estadounidense y el BCE, que penalizaron la inversión. El encarecimiento del coste del dinero ha sido impulsado no sólo por un intento declarado de apagar el brote inflacionista, sino también y sobre todo por el intento de la Fed de revalorizar el dólar frente al euro y otras divisas mundiales. El Fondo Monetario Internacional prevé para 2023 un crecimiento del PIB mundial del 2,8%, la cifra más baja desde 1990. Pero el crecimiento podría, en caso de un mayor endurecimiento monetario, caer aún más, hasta el 2,5%, afectando principalmente a los países del G7[i]. Además, el estancamiento, combinado con la inflación, da lugar al fenómeno de la estanflación.
Desglobalización. La guerra, también en lo que respecta a los procesos de desglobalización, acentuó una tendencia preexistente, que se remonta a la presidencia de Trump, que comenzó a introducir medidas proteccionistas. La presidencia de Biden ha continuado en la misma dirección, con una serie de medidas destinadas a acortar las cadenas globales de valor y a fomentar la repatriación de la producción más estratégica, como también prevé la Ley de Reducción de la Inflación (Ira), que destina más de 750.000 millones de dólares a las empresas que producen en EEUU. Por ejemplo, los fabricantes de coches eléctricos se beneficiarán de subvenciones, pero sólo para los coches producidos en EE.UU., penalizando así especialmente las importaciones procedentes de la UE, ya afectadas por el aumento de los costes de producción debido al aumento de las materias primas energéticas. La guerra ha acelerado la fragmentación del mercado mundial. De hecho, las sanciones están dividiendo el mercado mundial en dos bloques en torno a EEUU y China. Por ejemplo, los fabricantes de automóviles europeos, que se han retirado de Rusia, han sido sustituidos por los fabricantes de automóviles chinos, que han alcanzado el 30% del mercado, más del triple de su cuota a principios de 2022[ii].
Desdolarización. El dólar es la moneda mundial, utilizada como reserva por los bancos centrales y como moneda de comercio internacional. El dólar debe esta posición al hecho de que las materias primas más importantes, como el petróleo, se negocian en dólares. Gracias al dólar, Estados Unidos puede financiar su enorme doble déficit, el comercial y el público, y drenar fondos internacionales hacia su propia economía. Sin embargo, desde hace algunos años el dólar ha ido perdiendo su posición, por ejemplo, la proporción de reservas mundiales en dólares ha caído del 71% en 1999 al 59% en 2021[iii]. El fenómeno de sustitución del dólar por otras monedas se denomina desdolarización. La guerra acentuó el proceso de desdolarización, ya que Rusia reorientó las exportaciones de materias primas energéticas de la UE hacia los países asiáticos, principalmente China e India. Lo más importante es que el intercambio de petróleo y gas ruso en estas nuevas zonas se realiza utilizando monedas distintas del dólar, como el rublo ruso, el renmimbi yuan chino y la rupia india. Rusia también comercia con otras materias primas en divisas distintas del dólar. En particular, la importancia del yuan renmimbi como moneda de comercio internacional y de reserva es cada vez mayor; por ejemplo, Argentina y Brasil han adquirido recientemente considerables reservas en yuanes para protegerse de las fluctuaciones del dólar.

Descolonización real. Desde los años 50, muchos países del Tercer Mundo se han emancipado de su condición de colonias dependientes del centro de las metrópolis imperialistas, en particular de Europa. Sin embargo, la descolonización se quedó en la fase formal, ya que las antiguas colonias siguieron dependiendo económicamente, quizá aún más, de los países europeos y de Estados Unidos. En la actualidad, se está configurando una descolonización real, consistente en la independencia económica, favorecida por el activismo comercial, financiero y de infraestructuras de Rusia y, sobre todo, China, especialmente en el continente africano. Son significativas a este respecto las palabras del ministro ugandés, Sam Kutesa, refiriéndose a los chinos: «Participaron en las luchas de liberación africanas, en las guerras anticoloniales, y ahora nos ayudan en nuestra emancipación económica»[iv] La descolonización real se acelera con la guerra, y está estrechamente ligada a la desdolarización. El proceso es visible en las antiguas colonias francesas de África, que adoptan el franco CFA, garantizado por el tesoro francés y que permite a la potencia europea drenar recursos y riquezas de África. El 21 de diciembre de 2019, sin embargo, las antiguas colonias francesas acordaron introducir en lugar del franco CFA su propia moneda, el ECO, que debería estar vinculado al yuan renmimbi. Además, varios países africanos, como Burkina Faso, han pedido a Francia que retire sus tropas que, con el pretexto de luchar contra el yihadismo, habían desplegado en las antiguas colonias.
2. Las consecuencias de la guerra para Estados Unidos y la UE
Resulta especialmente interesante comprobar las consecuencias económicas de la guerra en términos de ventajas y desventajas para EE.UU. y la UE. EE.UU. obtiene grandes ventajas a corto plazo y posibles grandes desventajas a medio y sobre todo a largo plazo. Las ventajas son las siguientes

Aumento del gasto militar y aumento de los beneficios del complejo militar-industrial. Estados Unidos está contribuyendo en gran medida al suministro de armas y municiones a Ucrania. De los 50.000 millones de armas que han llegado a Ucrania hasta la fecha, hasta 30.000 millones han sido suministrados por EEUU. Los arsenales de armas y municiones estadounidenses se han reducido considerablemente, lo que socava la doctrina militar estadounidense de poder llevar a cabo dos conflictos militares al mismo tiempo. En consecuencia, es necesario reponer las reservas aumentando la producción del complejo militar-industrial. Por ejemplo, la producción de proyectiles de artillería ha aumentado un 500%. También hay que recordar que el complejo militar-industrial, es decir, la integración de la industria bélica y las fuerzas armadas, es un centro de poder clave en Estados Unidos, que influye enormemente en la política. Ya en 1961, el Presidente Eisenhower advirtió de los peligros que entrañaba para la democracia estadounidense la integración de la industria bélica, las fuerzas armadas y el poder político. El complejo militar-industrial también se basa en el hecho de que el presupuesto militar estadounidense es, con diferencia, el mayor del mundo, superando el presupuesto acumulado de los diez primeros países de la clasificación mundial. La guerra de Ucrania ha provocado un nuevo aumento del presupuesto militar estadounidense, que alcanzará los 858.000 millones de dólares en 2023, es decir, un 10% más que en 2022. La guerra de Ucrania ha beneficiado, por tanto, a las empresas bélicas estadounidenses, que han visto subir sus cotizaciones bursátiles a menudo más de un 10%. Por último, no hay que olvidar que la industria militar es un motor para toda la economía estadounidense, dado su peso y el nivel de investigación tecnológica que expresa.
Aumento de las exportaciones y de los precios del petróleo y del gas Las sanciones contra Rusia y la consiguiente interrupción del suministro de petróleo y gas a Europa han beneficiado a Estados Unidos, que se ha beneficiado tanto por el aumento de sus exportaciones a la UE como por la subida de los precios internacionales. Europa se ha convertido en el primer mercado de exportación estadounidense tanto para el petróleo como para el gas. El auge de la industria extractiva estadounidense ha sido tal que EEUU se ha convertido en el mayor productor mundial de crudo, superando a Rusia y Arabia Saudí.
La apreciación del dólar y la dirección de los flujos financieros de China y el resto del mundo hacia EE.UU. La apreciación del dólar, debida a la subida de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal, ha provocado un aumento de los flujos financieros mundiales hacia Estados Unidos. Los inversores, en particular, se están desviando de la deuda pública china y de otros países hacia Estados Unidos.
La separación de Rusia de Alemania y la UE. Con la guerra de Ucrania, EE.UU. obtuvo una importante ventaja geoestratégica al separar a Alemania y la UE de Rusia, que antes mantenían una estrecha relación basada en el intercambio de materias primas contra productos manufacturados. Además, la OTAN, que antes de la guerra se encontraba en una situación de «muerte cerebral», como dijo el presidente francés Macron, ahora, a raíz del conflicto ucraniano, se ha recompuesto y ha cobrado nueva vida.
Además de estas ventajas a corto plazo, existen dos importantes desventajas a largo plazo para Estados Unidos, que son las siguientes:

Desdolarización. Como hemos visto anteriormente, el mayor peligro de la guerra para EEUU reside en que el dólar sea sustituido por otras divisas en el comercio de materias primas clave, empezando por el petróleo. De este modo, el dólar correría el riesgo de perder su posición como moneda mundial, privando al imperialismo estadounidense de un pilar clave que le permite ejercer el dominio global.
La construcción de un frente internacional del Sur Global La guerra ha acelerado la formación de un frente del Sur Global, desalineado cuando no opuesto a Occidente. Esto es visible en la ONU en las votaciones sobre las mociones de condena a Rusia. En la última votación de febrero de 2023, 32 países se abstuvieron y 7 votaron en contra. Aparentemente se trata de una minoría de los Estados del mundo, sin embargo, en términos de número de habitantes, estos países representan más de la mitad de la población mundial, incluidos gigantes demográficos como China, India, Pakistán, Bangladesh, Etiopía, Vietnam, etc. El desalineamiento de Occidente es especialmente visible en África, donde 17 países se abstuvieron, 8 no participaron en la votación y Eritrea votó en contra. La creación de un Frente Sur global, liderado por China, desafía la capacidad hegemónica de EEUU.
En lo que respecta a la UE, la guerra no tiene ventajas, sino sólo desventajas, que son las siguientes:
Aumento de la inflación, disminución de la competitividad internacional y empeoramiento de la balanza comercial. La UE se vio especialmente afectada por la inflación (+10,6% el pico en octubre de 2022 y +9,2% la cifra anual para 2022[v]), que también fue causada por la desaparición de los suministros de materias primas energéticas rusas, sobre cuyo precio barato muchos países europeos habían construido sus fortunas de exportación. Así, la desaparición del petróleo y, sobre todo, del gas rusos y su sustitución por el gas licuado estadounidense, mucho más caro, provocó un aumento de los costes de producción de las manufacturas europeas, lo que disminuyó su competitividad. Sobre todo, las sanciones han provocado un aumento muy acusado del valor de las importaciones de bienes energéticos, lo que ha erosionado los superávits comerciales de Alemania e Italia, importantes exportadores de productos manufacturados y grandes consumidores de gas ruso. Alemania redujo a más de la mitad su superávit comercial, de 215.000 millones de dólares en 2021 a 84.000 millones en 2022[vi]. Italia, por primera vez tras 10 años de continuos superávits comerciales, registró un déficit de 31.000 millones de euros en 2022, frente a un superávit de 40.300 millones de euros en 2021. El déficit italiano depende casi por completo del aumento de los precios de importación de la energía. De hecho, el déficit energético se ha más que duplicado, pasando de 48.300 millones en 2021 a 111.300 millones en 2022, mientras que el superávit de productos no energéticos solo ha disminuido ligeramente, pasando de 88.700 millones en 2021 a 80.300 millones en 2022[vii].

Recesión y dificultades de la deuda pública. La prioridad de los bancos centrales en estos momentos es luchar contra la inflación subiendo los tipos de interés. Unos tipos de interés más altos hacen más difícil que los bancos concedan préstamos a las empresas, lo que provoca una caída de la inversión y, por tanto, del PIB, cuyo crecimiento en 2023, según el Fondo Monetario Internacional, sería del 0,8% en la zona euro, del 0,7% en Italia y del -0,1% en Alemania[viii]. La caída de la tasa de crecimiento del PIB aumenta la proporción de la deuda sobre el PIB, mientras que el aumento del coste del dinero también incrementa el importe de los intereses que deben pagar los Estados por su deuda, lo que hace más difícil sostenerla.
Devaluación del euro. La subida de los tipos de interés en EE.UU. provoca una devaluación del euro frente al dólar, lo que conlleva una disminución del atractivo de los flujos financieros internacionales y de las inversiones en Europa y en la zona euro en particular.
Dependencia estratégica de Estados Unidos. La guerra y las sanciones conexas han creado una mayor dependencia económica y política de la UE y la eurozona respecto a EE.UU., no sólo en términos de suministro de materias primas energéticas, sino también desde un punto de vista geopolítico estratégico.
3. Conclusión: del unilateralismo al multipolarismo
Según Giovanni Arrighi, el desarrollo histórico del modo de producción capitalista está representado por ciclos económicos seculares en los que una potencia hegemónica regula la acumulación de capital[ix]. Cada ciclo se caracteriza por dos fases: una de expansión y otra de decadencia económica, en la que el poder de la potencia hegemónica se debilita. En la fase de decadencia, surgen nuevas potencias económicas que desafían a la hegemónica. Es una fase de caos que desemboca en un enfrentamiento militar al final del cual el antiguo hegemón es sustituido por un nuevo hegemón, en torno al cual se reanuda la acumulación de capital. En la actualidad, hemos entrado en una fase en la que el unipolarismo, es decir, la capacidad de Estados Unidos para imponer su voluntad en el mundo, se ha debilitado y están surgiendo nuevas potencias, como China. Esta última, sin embargo, no tiene intención (y aún no es capaz) de representar una alternativa global a EEUU. Ni siquiera el yuan es, por el momento, capaz de sustituir al dólar.

Lo que estamos presenciando es la superación de la unipolaridad. A este respecto, son interesantes las palabras de Christine Lagarde, presidenta del BCE: «Asistimos a una fragmentación de la economía mundial en bloques enfrentados… liderados respectivamente por las dos mayores economías del mundo»[x] A decir verdad, en nuestra opinión, estamos apenas al principio de la formación de un bipolarismo, es decir, de dos bloques opuestos, aunque el camino que sigue el mundo puede ir en esa dirección. Pero también existe la posibilidad de que se cree una situación basada en la existencia de varios polos al mismo tiempo, es decir, un multipolarismo efectivo, como pretende China.

En cualquier caso, el objetivo de la guerra actual es la defensa de la hegemonía mundial de Estados Unidos y de la capacidad del dólar para funcionar como moneda mundial. En este sentido, por las razones expuestas, EEUU ha logrado una victoria táctica al reforzar la OTAN y el poder del dólar. Pero esas mismas acciones que determinan el éxito a corto plazo crean las condiciones para un posible fracaso estratégico estadounidense a largo plazo. La desdolarización, la descolonización real y la construcción de un Frente Sur global representan las más importantes de estas condiciones.

Notas

i] Gianluca di Donfrancesco, “Fmi: crescita mondiale più debole dal 1990”, Il Sole24ore, 12 aprile 2023.
[ii] Diego Longhin, “Le mani della Cina sulle auto made in Russia”, Affari e Finanza – la Repubblica, 27 marzo 2023.
[iii] International Monetary Fund, The stealth erosion of dollar dominance, 24 march 2022. https://www.imf.org/en/
[iv] Alessandra Colarizi, Africa rossa. Il modello cinese e il continente del futuro, L’asino d’oro edizioni, Roma 2022, pag.81.
[v] Eurostat, Flash estimate – February 2023. https://ec.europa.eu/eurostat/
[vi] Unctad, data centre.
[vii] Istat, Commercio con l’estero e prezzi all’import – dicembre 2022, 16 febbraio 2023. https://www.istat.it/it/
[viii] Gianluca di Donfrancesco, op.cit.
[ix] Giovanni Arrighi, Il lungo XX secolo. Denaro, potere e le origini del nostro tempo, il Saggiatore, Milano 2033.
[x] Isabella Bufacchi, “La frammentazione dell’economia fa aumentare i prezzi”, Il Sole 24 ore, 18 aprile 2023.

5.1º de mayo en Asia.

Hubiera ido a la mani en Manila, pero empiezan a las 7 de la mañana -en el bulevar España- y mi espíritu militante decae un poco a esas horas:

Para compensar un poco, os paso este artículo que han publicado en Asian Labour Review sobre la historia de la celebración del 1º de Mayo en Asia. Los que lo cuentan son sindicalistas, no historiadores, así que la fiabilidad histórica podría ser un poco dudosa. Parece cierto, eso sí, que los primeros fueron los filipinos de la Unión Obrera Democrática de Filipinas -así en español, aunque ya eran colonia yanqui-, en 1903.

https://labourreview.org/may-

El Primero de Mayo en Asia: Tradición y renovación
Por la Redacción de ALR
30 de abril de 2023 5:15 am
Nota de la Redacción:
El Primero de Mayo tiene una larga y tortuosa historia en Asia que se remonta a principios del siglo XX y refleja la fortuna de los movimientos de la clase trabajadora. Nació, se movilizó y fue interrumpido por el colonialismo, las guerras civiles, los movimientos anticoloniales y revolucionarios, las contrarrevoluciones, los golpes de Estado, el socialismo (de Estado), el desarrollismo y el capitalismo neoliberal.
A lo largo de todos estos periodos, el Primero de Mayo ha sido un lugar de contestación entre el trabajo, el capital y el Estado, entre diferentes facciones de los movimientos obreros y formaciones políticas, y entre visiones contrapuestas de las sociedades futuras. A su vez, millones de personas se han unido a él, se ha prohibido o, lo que es peor, se ha escenificado en actos oficiales.
Hoy, el Primero de Mayo tiene significados complejos y cambiantes para millones de trabajadores de este continente. Al tiempo que honra su historia, el Primero de Mayo debería ser también un día de renovación para hacer que el movimiento sea relevante para más trabajadores, incorporando a aquellos que están fuera de los sindicatos y de los sectores formales, y revitalizando la militancia obrera.
En este Primero de Mayo queremos recoger fragmentos de la rica historia del Primero de Mayo y las aspiraciones de los movimientos obreros actuales.
Damos las gracias a nuestros autores y colaboradores por compartir sus puntos de vista.

Filipinas – El Primero de Mayo se celebró por primera vez en Filipinas en 1903, cuando más de 100.000 trabajadores organizados por la primera central sindical del país, la Union Obrera Democrática de Filipina (UODF), irrumpieron en las calles de Manila. A diferencia de los grupos de ayuda mutua que surgieron entre los trabajadores que la precedieron, la UODF pretendía emancipar a los trabajadores filipinos mediante una legislación protectora y una educación gratuita. Sus principales impulsores, entre ellos el activista y folclorista Isabelo de los Reyes, fundaron la central sindical sobre los principios del marxismo.

Para muchos activistas filipinos, el Día Internacional de los Trabajadores, el 1 de mayo, se considera un «día señalado». En el calendario, un día sombreado en rojo tiene mucha importancia. El gobierno nacional lo promociona como un día en el que los trabajadores pueden descansar con su familia y amigos. Pero las injustas condiciones de trabajo en Filipinas sólo exigen agitación. Por eso, en este día señalado en rojo, miles de trabajadores, sindicalistas y activistas de otros sectores marcharán por las calles de todo el país para exigir mejores salarios, condiciones de trabajo dignas, seguridad en el empleo y otros derechos democráticos. Las calles que conducen a Mendiola, Manila -la puerta de entrada a la sede del poder del país- están pintadas de rojo por los manifestantes que llevan el color de la solidaridad proletaria internacional.

El gobierno de Rodrigo Roa Duterte, que duró de 2016 a 2022, dejó la economía filipina y sus industrias productivas en ruinas cuando transfirió el poder al ahora presidente Ferdinand «Bongbong» Marcos, hijo de uno de los dictadores más infames de la historia del sudeste asiático. Los precios se han disparado desde el final del mandato de Duterte, y la tasa de inflación alcanzó el 8,6% a principios de este año. Los trabajadores filipinos no están preparados para hacer frente al aumento del coste de la vida. La contractualización sigue privando de seguridad laboral a millones de personas.
Los intentos de los sindicatos y otros grupos progresistas de hacer valer los derechos laborales se enfrentan injustamente a la violencia autorizada por el Estado. Estas condiciones han agitado durante mucho tiempo a los trabajadores filipinos, creando un terreno fértil para seguir organizándose y movilizándose.
Para el Primero de Mayo de este año, se espera que miles de personas llenen las calles para pedir «sahod itaas, presyo ibaba» («suban los salarios, bajen los precios»), el fin de la contractualización y la protección de activistas y sindicatos. A la manifestación del Día Internacional de los Trabajadores no sólo acuden los trabajadores de las industrias productivas. Estudiantes, pueblos indígenas, comunidades urbanas pobres, mujeres y miembros del sector LGBTQ+, y profesores como yo nos unimos a los trabajadores para pedir alivio económico y condiciones de trabajo justas para todos los filipinos. Este día tan señalado merece tal muestra de solidaridad.
Jose Monfred C. Sy, investigador y miembro de los sindicatos de docentes de Filipinas
China – El 14 de mayo de 1908 (1 de mayo en el calendario ruso), miles de trabajadores rusos y chinos de la ciudad nororiental china de Harbin -entonces bajo el control militar de la Rusia zarista- se reunieron en un parque público para celebrar el Primero de Mayo. Las semillas de la celebración del Primero de Mayo y de la solidaridad obrera se habían sembrado el año anterior. A principios de 1907, los ferroviarios rusos de la compañía Chinese Eastern Railway de Harbin planeaban una huelga con motivo del segundo aniversario de la masacre de trabajadores del Domingo Sangriento en San Petersburgo.
Sin embargo, antes de que pudieran llevar a cabo su plan, algunos de los trabajadores rusos fueron detenidos por la policía zarista. Los ferroviarios chinos se organizaron con los obreros rusos. El 22 de enero, miles de trabajadores chinos y rusos iniciaron una huelga conjunta y consiguieron la liberación de los trabajadores rusos detenidos. Durante los años siguientes, en medio del fervor revolucionario en Rusia y pronto también en China, los trabajadores chinos y rusos del noreste de China organizaron docenas de huelgas más.
En 1920, en varias ciudades de China más allá del noreste, los trabajadores se manifestaron en la calle, pidiendo una jornada laboral de ocho horas y respeto para los trabajadores. En Shanghai, centro de organización de la clase obrera a principios del siglo XX, los trabajadores se reunieron en un estadio deportivo para conmemorar el «Día Internacional del Trabajo». Publicaron el Manifiesto de los Trabajadores de Shanghai, en el que se lee: «A partir de hoy, el espíritu de unidad de nuestros despiertos trabajadores chinos hará temblar de miedo a nuestros opresores». Los primeros líderes comunistas -antes de la formación del Partido Comunista Chino en 1921-, como Chen Duxiu y Li Dazhao, desempeñaron un papel decisivo en la movilización de los trabajadores industriales y en la propagación de las ideas del movimiento obrero a través de sus escritos, discursos y publicaciones en revistas.

En 1949, el gobierno de la República Popular proclamó el Primero de Mayo fiesta nacional. Se celebraron reuniones festivas anuales y se rindió homenaje a los «trabajadores modelo». Pero el Primero de Mayo dejó de ser un día dedicado al movimiento obrero. Décadas de desarrollo capitalista después, el Primero de Mayo apenas es reconocible, ya que se ha transformado y desradicalizado aún más. Hoy se conoce principalmente como un largo día festivo para el turismo y, paradójicamente, como un momento de compras y consumo por Internet.
En Hong Kong, donde los sindicatos independientes habían organizado concentraciones del Primero de Mayo para expresar el poder de la clase trabajadora, este año no se celebrará ninguna concentración después de que la notificación de los organizadores a la policía fuera retirada bajo presión. Esto convierte en ilegal cualquier concentración del Primero de Mayo. Esto se produjo tras la disolución de la federación sindical de la ciudad, la Confederación de Sindicatos de Hong Kong (HKCTU), y de varios sindicatos en los dos últimos años.
En vísperas del Primero de Mayo de este año, cientos de repartidores chinos que trabajan para una de las mayores plataformas de reparto de comida del país, Meituan, estuvieron en huelga durante una semana a finales de abril para protestar por el deterioro de sus condiciones. Aunque no hicieron coincidir la huelga con el Primero de Mayo, sus acciones revivieron y representaron el auténtico espíritu del Primero de Mayo.
Kevin Lin, redactor jefe de ALR
Indonesia – El movimiento obrero indonesio celebró el primer Primero de Mayo en 1918, durante el movimiento anticolonial. Tras la independencia, Indonesia bajo Soekarno celebró el Día Internacional del Trabajo desde 1948 hasta 1965. Hasta hace una década, el Día del Trabajo siempre se conmemoraba con entusiasmo y festividad, como momento para la consolidación de los miembros de los sindicatos, la unidad del movimiento social y las campañas por los derechos de la clase trabajadora.
El Primero de Mayo fue prohibido durante el régimen autoritario del Nuevo Orden (1966-1998) y eliminado de la memoria colectiva de la clase trabajadora. El Presidente Soeharto sustituyó el Primero de Mayo nombrando el 20 de febrero Día de los Trabajadores. En esa fecha se fundó la Federación del Trabajo de Indonesia (FBSI), un sindicato patrocinado por el Estado. Pero los activistas progresistas siguieron celebrando el Primero de Mayo. Más tarde, en 1985, la FBSI se convirtió en el Sindicato de Todos los Trabajadores (SPSI), un sindicato creado para coaccionar al movimiento obrero para que consintiera las políticas estatales que favorecían al capital. Durante la era Soeharto, cualquier protesta obrera corría el riesgo de ser tachada de comunista, lo que conllevaba detenciones.
Tras la Reformasi de 1998, las acciones masivas del Primero de Mayo entre 2000 y 2012 contaron con la participación de un gran número de trabajadores en todo el país. La intensidad y escala de la celebración del Día del Trabajo la han convertido en la manifestación más multitudinaria y popular. A pesar de no ser festivo, muchos trabajadores se movilizaron para ir a la huelga, especialmente los de las industrias manufactureras.
Fuertemente reclamado por el movimiento obrero, el Primero de Mayo volvió a ser reconocido. El Gobierno convirtió el Primero de Mayo en festivo en 2013. Sin embargo, desde entonces ha disminuido la participación de los trabajadores en las manifestaciones del Primero de Mayo. A los dirigentes sindicales les ha resultado difícil movilizar a los afiliados y a los trabajadores no sindicados. En lugar de tomar impulso para articular los derechos de los trabajadores y sus aspiraciones políticas, los trabajadores se ven desviados por otras actividades organizadas por las empresas desde principios de abril.
También los gobiernos locales, como el Gobierno Regional de la ciudad de Tangerang, han intentado sabotear el Primero de Mayo organizando concursos de actividades religiosas. Tangerang es una ciudad industrial, donde los bajos salarios, la violencia de género, el acoso y la supresión de los sindicatos son experiencias cotidianas de los trabajadores y los sindicatos.
Este año, 25 años después de la reivindicación de la libertad sindical, los sindicatos de Indonesia preparan la celebración del histórico Día Internacional del Trabajo con manifestaciones contra la Ley Ómnibus, que favorece a las empresas en detrimento de los trabajadores. A pesar de las protestas públicas y las revisiones judiciales, la Ley Ómnibus, promulgada inconstitucionalmente durante la pandemia, sigue aplicándose en contra de los deseos de la población.
La celebración del Día Internacional del Trabajo se manifestará contra la erosión de los espacios cívicos, donde los activistas han sido criminalizados y detenidos con casos inventados.
Syarif Arifin, investigador del Centro de Recursos Laborales Sedane (LIPS) de Indonesia
Japón – La primera manifestación del Primero de Mayo en Japón tuvo lugar en 1920. En medio de la agitación social, el gobierno ilegalizó las concentraciones del Primero de Mayo en 1936 durante la década siguiente. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, las tres principales federaciones sindicales nacionales celebran concentraciones anuales. Sin embargo, los sindicatos han luchado por atraer a la generación joven para que participe en los mítines.
Como miembro de la Generación Z de Japón y como estudiante trabajadora no regular, no siempre me he sentido atraída por el Primero de Mayo. Esto se debe a que los movimientos obreros suelen asociarse a trabajadores varones con empleos fijos bien remunerados.
Cuando comenzó la pandemia, los trabajadores no fijos, en su mayoría mujeres, estudiantes y trabajadores migrantes, se vieron gravemente afectados. Puso de manifiesto la duradera discriminación estructural que sufren los trabajadores no fijos e hizo que las cuestiones laborales cobraran relevancia para mí personalmente y para muchos otros trabajadores no fijos.
En el pasado, en Japón se denominaba a los trabajadores no fijos «amas de casa a tiempo parcial». En la década de 1970, las empresas japonesas empezaron a contratar a mujeres casadas a tiempo parcial para asegurarse mano de obra barata. Las «amas de casa a tiempo parcial» no debían trabajar a jornada completa porque dependían de los ingresos de su pareja y trabajaban sólo para completar la economía doméstica, lo que justificaba la supresión de sus salarios al mínimo.

La situación ha cambiado en las últimas décadas. Las trabajadoras no regulares ya no trabajan para completar la economía familiar, sino para mantenerse a sí mismas y a sus familias. Debido a la expansión del empleo no regular, cada vez más trabajadoras no regulares asumen responsabilidades clave en las empresas. La diferencia entre trabajadores fijos y no fijos es menos clara. Sin embargo, los trabajadores no fijos cobran menos y están excluidos del sistema de bienestar.
La Confederación Nacional de Sindicatos anunció que uno de sus principales objetivos para este Primero de Mayo es lograr la igualdad de trato de los trabajadores y la reducción de las disparidades de género. Destacar la cuestión del empleo no fijo es crucial para organizar a los trabajadores no fijos.
Nanako Furuse, investigadora y activista en Japón
Corea del Sur – En 1923, dos mil trabajadores coreanos celebraron por primera vez el Día del Trabajo. Aunque el gobierno colonial japonés reprimió una huelga general planeada, la Federación del Trabajo de Chosun celebró charlas y manifestaciones públicas por todo el país. Durante todos los años represivos de la década de 1930, el Primero de Mayo siguió siendo celebrado por trabajadores y sindicatos que proclamaban: «¡Celebremos el Primero de Mayo con una huelga general política!». Tras la liberación de Corea del colonialismo japonés, el Consejo General de Sindicatos de Corea (GCKTU), dirigido por los socialistas, celebró el 60 aniversario del Primero de Mayo el 1 de mayo de 1946.
Durante la administración fiduciaria militar estadounidense (1945-48), los militares reprimieron a los sindicatos de izquierda, advirtiendo que «cualquier organización o asociación comprometida en un movimiento político no puede ser reconocida como sindicato, independientemente de su nombre». En su lugar, apoyó a la Federación de Sindicatos Coreanos (FKTU), progubernamental y de derechas. En 1957, el presidente Rhee Seungman declaró el 10 de marzo, fecha de la creación de la FKTU, «Día del Trabajo» progubernamental en honor a la «organización obrera anticomunista».
Bajo la dictadura militar de los años 70 y 80, los trabajadores estaban sometidos a una explotación extrema. El levantamiento obrero de julio-septiembre de 1987 marcó un importante punto de inflexión en los movimientos sociales surcoreanos al reivindicar el Primero de Mayo. Decenas de miles de trabajadores lucharon contra los gases lacrimógenos en el campus de la Universidad de Yonsei. La nueva y progresista Confederación Coreana de Sindicatos (KCTU), fundada en 1995, celebra ahora concentraciones todos los años el Día del Trabajo en las principales ciudades del país.
Para mí, el Primero de Mayo es un día de lucha de la clase trabajadora y un momento para mostrar la fuerza del movimiento obrero. Este año queremos detener las reformas de la legislación laboral del gobierno coreano, contrarias a los trabajadores. El presidente Yoon Suk Yeol ha intentado ampliar el sistema de horarios flexibles, pero la oposición popular lo está echando atrás. El índice de aprobación del gobierno ha caído por debajo del 30 por ciento.
También espero que en este Primero de Mayo, con Asia Oriental amenazada por la reciente escalada militar, incluida la alianza militar entre Corea del Sur, Estados Unidos y Japón, las maniobras militares de China y las pruebas de misiles de Corea del Norte, podamos construir la solidaridad internacional de la clase trabajadora por la paz en Asia.
Myungkyo Hong, organizadora sindical y miembro de PLATFORM.C en Corea del Sur

India – Las celebraciones del Primero de Mayo en la India comenzaron en 1923 en Chennai, Tamil Nadu, en una lucha por la jornada laboral de ocho horas. El Partido Laborista Kisan del Indostán, fundado por Malayapuram Singaravelu Chettiar, uno de los miembros fundadores del Partido Comunista de la India, encabezó la primera celebración del Primero de Mayo. Pero fue el Dr. B.R. Ambedkar quien, tras convertirse en miembro laborista del Consejo del Virrey en 1942, estableció la jornada laboral de ocho horas en la India en la 7ª sesión de la Conferencia Laboral India. También creó el Partido Laborista Independiente para defender los derechos de la clase trabajadora. Además, promulgó varias leyes en favor de las mujeres trabajadoras, como la prestación por maternidad en las minas, el Fondo de Bienestar Laboral de la Mujer y el permiso de maternidad remunerado para las mujeres que trabajaban en fábricas.
Cada año, el Primero de Mayo se celebra con gran entusiasmo en toda la India: trabajadores, activistas, académicos y sindicalistas marchan en solidaridad, sosteniendo en alto banderas rojas. Los jóvenes estudiantes también celebran el día leyendo literatura revolucionaria, poemas y canciones en universidades, librerías y teatros.
Mis primeras celebraciones del Primero de Mayo fueron en mi colegio, donde rendimos homenaje a los trabajadores de la escuela. De niño, desconocía por completo la historia revolucionaria que había detrás. Las celebraciones nos hicieron darnos cuenta de la importancia de la dignidad del trabajo. Sólo en los espacios radicales y críticos del activismo y las universidades llegué a conocer el contexto histórico de larga data que hay detrás.
Este Primero de Mayo, el Estado indio debería reconocer las estructuras intrínsecamente antiobreras de su política y la injusticia sistémica. En lugar de dar un paso adelante en favor de los trabajadores, el Estado indio hizo retroceder las iniciativas preexistentes y las medidas de bienestar para los trabajadores en un momento de crisis. Es esta pura apatía la que hay que cuestionar al celebrar el Primero de Mayo.
Damni Kain, investigadora laboral en India
Myanmar – En Myanmar, la primera celebración del Primero de Mayo comenzó en 1938, cuando los trabajadores se declararon en huelga contra el dominio imperial y la explotación de la Burmah Oil Company (BOC), de propiedad británica, en Yenanchaung, una ciudad de la región central de Myanmar, antes de la independencia del país. Ese mismo año, el 8 de enero de 1938, las huelgas iniciadas por los trabajadores del petróleo en Chauk desembocaron en un movimiento masivo conocido como la «Revolución de los 1300», nombre del calendario de Myanmar, en medio de la violenta represión del gobierno colonial. Tras la independencia, este día se señaló como «fiesta nacional».
Antes del golpe militar de 2021, el gobierno celebraba el Primero de Mayo, a cuyas ceremonias asistían el ministerio de Trabajo, líderes empresariales y representantes de organizaciones internacionales. Trabajadores de diferentes industrias se concentraron en las zonas industriales y marcharon para exigir sus derechos.
Sin embargo, desde el golpe de Estado, las calles se han quedado en silencio el Primero de Mayo. Se acabaron las concentraciones y marchas del Primero de Mayo, ya que los líderes sindicales fueron empujados a la clandestinidad o al exilio. Pero los trabajadores han seguido organizándose y resistiendo: los trabajadores de la confección se declararon en huelga a pesar de la intervención policial y militar, y los repartidores se organizaron para realizar acciones colectivas.

Ante la imposibilidad de organizar actos públicos en Myanmar, los sindicatos, grupos de activistas y el Ministerio de Trabajo del Gobierno de Unidad Nacional (GUN) celebrarán el Primero de Mayo por Internet. El lema de la celebración será «Voz unida de los trabajadores, lucha por un futuro federal». Otros están encontrando espacio fuera de Myanmar. Trabajadores y activistas de Myanmar participarán en la manifestación del Primero de Mayo en Bangkok (Tailandia).
Ma Cheria, activista de Myanmar
Tailandia – Tailandia tuvo su primera celebración del Primero de Mayo en 1946. Organizado por la Asociación de Trabajadores y la Asociación de Triciclos de Bangkok, el Primero de Mayo captó la atención del público al año siguiente, cuando miles de trabajadores se sumaron a la celebración. Sin embargo, pocos meses después los militares dieron un golpe de estado y prohibieron la celebración.
Tailandia ha sufrido más golpes de estado que ningún otro país en la historia contemporánea. La celebración del Primero de Mayo se suspendió una y otra vez. En 1956, por temor a la creciente ideología comunista, las autoridades tailandesas negociaron con los líderes sindicales y permitieron la celebración del Primero de Mayo con la condición de que se cambiara el nombre de Día del Trabajo por el de Día de los Trabajadores. En 1974, el Primero de Mayo se anunció como día festivo para los que trabajan en el sector privado.
El Primero de Mayo, el Ministerio de Trabajo y los grupos de defensa de los derechos laborales celebraban actividades por todo el país para expresar sus reivindicaciones. En Bangkok, redes de trabajadores tailandeses y emigrantes saldrán a la calle en el centro de la ciudad y marcharán hasta la Casa de Gobierno. El recién fundado Sindicato de Trabajadores Creativos de Tailandia celebrará su reunión anual.
Si se encuentra en Chonburi, la principal ciudad portuaria del mayor polígono industrial de Tailandia, podrá disfrutar de los discursos, conciertos y ensalada de pollo y papaya a la parrilla que ofrecerá el Grupo de Relaciones Laborales del Este. Desde allí, los participantes formarán una caravana hasta Bangkok y se unirán a la manifestación.
A diferencia de los trabajadores de 9 a 5, el Primero de Mayo para un periodista autónomo como yo puede ser un día libre, como cualquier otro día de trabajo. Esto me recuerda las diferentes condiciones en las que se encuentran los trabajadores. A pesar de estas diversidades, todos somos trabajadores.
Sólo quedan dos semanas para las elecciones generales en Tailandia. Estas elecciones determinarán el futuro del país tras ocho años de gobierno militar. ¿Cómo potenciará el nuevo gobierno los derechos laborales? Aparte de la democracia política que la gente pide a gritos, ¿qué pasa con nuestra democracia económica? Durante las últimas décadas, los líderes militares se han ido turnando en los escaños del gobierno y han debilitado el movimiento obrero limitando la movilización.

Tailandia no ha ratificado los convenios de la OIT que reconocen la libertad sindical y el derecho a la negociación colectiva a pesar de ser miembro fundador de la OIT. Los movimientos obreros están dispersos en pequeñas fracciones: los trabajadores del sector privado y el personal civil sólo pueden tener sindicatos dentro de sus organizaciones. Mientras tanto, la esperanza de crear un sindicato está muy lejos para los trabajadores inmigrantes. La situación no es mejor para los «gig workers», la creciente población que lucha por ser reconocida como asalariada.
Nicha Wachpanich, periodista y sindicalista en Tailandia
Singapur – En Singapur, el Primero de Mayo suele celebrarlo el Congreso Nacional de Sindicatos (NTUC), controlado por el Estado, desde la década de 1960. El Primer Ministro, el Presidente y el Secretario General del NTUC asisten a estas celebraciones y pronuncian discursos que destacan la relación simbiótica entre el gobernante Partido de Acción Popular (PAP) y el NTUC, el clima económico para los trabajadores y lo que el NTUC y el PAP han hecho por los trabajadores.
A estos mítines sólo se puede asistir con invitación y están restringidos a los miembros del NTUC y del PAP. Algunos años se han celebrado protestas en Speakers’ Corner, el único espacio público del país donde los singapurenses y los residentes permanentes pueden reunirse sin ser detenidos. Estas protestas se centraron en gran medida en la resistencia a la política de inmigración del gobierno. Han contado con una gran asistencia.
Este año, la organización de la que formo parte, Workers Make Possible, organizará una concentración por el Día del Trabajo en Speakers’ Corner el 1 de mayo. Bajo el lema «Power to the People», la manifestación de este año contará con seis oradores procedentes de la clase trabajadora. Entre ellos hay organizadores y trabajadores de la sanidad, el reparto de comida, el transporte, los servicios de comida y bebida, y una madre que vive en una comunidad de viviendas con bajos ingresos. Muchos de los oradores hablarán en público por primera vez en su vida, ya que carecen de una cultura asociativa independiente y mucho menos sindical.
Harán referencia a las «15 reivindicaciones del pueblo», una lista de reivindicaciones que recopilamos tras un año de organización comunitaria y reuniones en ayuntamientos. Recientemente, el gobierno modificó las leyes de modo que ya no se permite la presencia de migrantes en el parque. Esto significa que casi el 40% de la mano de obra del país no puede participar en la manifestación.
No obstante, las reivindicaciones de los 15 Pueblos incluyen las de los trabajadores migrantes. Los oradores hablarán de la necesidad de solidaridad, subrayando que nuestras luchas están interconectadas y que nuestra unidad como clase trabajadora es esencial para mejorar las cosas. También actuarán grupos locales de rap, punk, metal y rock.
El Primero de Mayo es mi fiesta favorita. Es un día para recordar los sacrificios que los trabajadores han hecho históricamente para conseguir los derechos que muchos de nosotros damos por sentados hoy en día y que, en algunos casos, estamos perdiendo gradualmente. Esto incluye tener el fin de semana, horas de descanso y baja por enfermedad remunerada. He asistido a concentraciones del Primero de Mayo en otros países, pero nunca he tenido la oportunidad de hacerlo en el mío. En Singapur no hemos tenido una oleada significativa de reformas laborales progresistas desde los locos años 50, cuando nuestros sindicatos eran los más fuertes. Este Primero de Mayo, espero que todos podamos reavivar colectivamente el alma del trabajo que está profundamente arraigada en este país. Lleva dormida demasiado tiempo.

Suraendher Kumarr, organizador comunitario y miembro de Workers Make Possible en Singapur
Taiwán – Las manifestaciones del Primero de Mayo en Taiwán se remontan al movimiento sindical de los años ochenta y noventa. Muchos trabajadores empezaron a formar sus propios sindicatos y organizaron huelgas y protestas en 1987, durante un periodo del movimiento de oposición contra el gobierno autoritario del Partido Nacionalista (KMT). En 1998, el Partido Laborista organizó una manifestación el Primero de Mayo para reclamar la independencia de los sindicatos y que el gobierno levantara las restricciones a la organización sindical. Exigieron una reducción de la jornada laboral y la implantación de dos días de fiesta laboral.
Desde entonces, cada 1 de mayo, los sindicatos y las organizaciones sindicales organizan una manifestación del Primero de Mayo y plantean cuestiones laborales clave del año. En los últimos tiempos, la mayoría de las reivindicaciones del Primero de Mayo se centran en la reducción del trabajo atípico, la reducción de la jornada laboral, los aumentos salariales y la protección de la jubilación de los trabajadores.
La organización sindical en Taiwán adopta principalmente la forma de sindicalismo de empresa. Aunque había muchos sindicatos denominados «ocupacionales», la afiliación a estos sindicatos tenía como principal objetivo el seguro laboral. La mayoría de ellos no desempeñaba ninguna función sindical propiamente dicha. La tasa actual de sindicación en Taiwán (si se excluyen los sindicatos ocupacionales) es sólo de alrededor del 8%, y los sindicatos generales nacionales no representan eficazmente las voces de los sindicatos de base locales, lo que hace imposible que muchas políticas se promuevan a través de los sindicatos.
Aun así, la manifestación del Primero de Mayo sigue teniendo un importante significado simbólico, ya que los trabajadores de distintas regiones e industrias salen a la calle para expresar sus reivindicaciones comunes. A través de esta manifestación, ven los problemas a los que se enfrentan los trabajadores de diferentes industrias, lo que sigue favoreciendo la comunicación entre los sindicatos.
El tema de la Manifestación Sindical del Primero de Mayo de 2023 es exigir responsabilidades al gobierno. Tras casi ocho años en el poder, el Partido Democrático Progresista (PDP) no ha aplicado muchas políticas laborales. Las elecciones presidenciales y legislativas se celebrarán en Taiwán en enero de 2024. Plantearemos las demandas de los sindicatos y grupos laborales, como «los trabajadores quieren un aumento salarial, las fiestas nacionales deben ser restauradas», «los jóvenes quieren esperanza, los ancianos quieren dignidad», «los trabajadores atípicos necesitan protección, los trabajadores sanitarios quieren derechos laborales» y «los sindicatos deben tener poder, los tres derechos laborales (libertad de asociación, derecho de negociación colectiva y derecho de huelga) deben estar intactos». Queremos recordar a los dos principales partidos políticos de Taiwán que los votantes de la clase trabajadora tendrán en cuenta las políticas propuestas por los candidatos a la hora de emitir su voto.
Catta Chou, organizadora sindical en Taiwán

6. De la Monarquía a la República en el trabajo.

Otro artículo para el 1º de mayo: acabar con la concepción monárquica en el trabajo.

https://www.eldiario.es/

Ciudadanos o esclavos: sindicatos y dignidad del trabajo

. Hay que acabar con la concepción monárquica de la empresa y la verticalización creciente de las relaciones laborales, un lugar donde minorías de control asumen el gobierno y deciden por todos

Ignacio Muro Benayas

@imuroben

Economistas Frente a la Crisis

Todos los grupos sociales, desde los transportistas a los médicos, desde los campesinos a las grandes empresas, tienen tendencia espontánea a identificar y defender sus intereses colectivos. El capitalismo neoliberal les asigna el vocablo de grupos de interés o lobbies y pretende degradar a ese rol el papel de los sindicatos. Pero objetivamente son mucho más que eso.

El hecho de vivir del propio trabajo ha constituido durante mucho tiempo un cemento suficiente para favorecer una identidad común que surge del conflicto con el capital. Siempre fue, no obstante, una identidad trabajada, tarea que ha correspondido a los sindicatos de clase, organizaciones volcadas en integrar lo disperso, dotándole de una unidad que nunca surgió de forma espontánea.

Observar el mundo desde los ojos del trabajo es una tarea que requiere integrar a los diferentes colectivos resaltando lo que comparten: una perspectiva que concibe el mundo como una patria común sin depender del origen de las personas ni de su capacidad económica, sin servidumbres de ningún tipo; que entiende la libertad como la ausencia de explotación y dominio de unos sobres otros; que entiende el interés general como el resultado de la cooperación voluntaria de las mayorías en un entorno de equilibrios, hoy necesariamente vinculado con el medio ambiente. Al final, descendiendo a lo concreto, late el sueño de concebir la empresa como una organización de personas libres organizadas para crear y compartir riqueza.

La lucha por esa construcción del futuro a largo plazo se articula en una dialéctica en la que se alternan propuestas de resistencia, confrontación o colaboración integradas en un mismo discurso. Cuál debe ser hoy ese discurso es la cuestión.

La tarea de reajustar el discurso del trabajo en tiempos complejos

La complejidad y globalidad de los procesos productivos y tecnológicos ha diluido la solidaridad primaria asociada a formas de trabajo y explotación simples. Lo que entendemos por crecimiento se ha convertido en un proceso de apropiación del excedente que trasciende a las empresas y que aspira a extraer plusvalías del ciudadano en todos los espacios de su vida: cuando va al banco, se compra una vivienda o pretende curar sus dolencias, en su hogar o en el transporte, cuando trabaja y cuando se dedica al ocio.

El desarrollo del último capitalismo está lleno de contradicciones. Cuanto mayor es la productividad del trabajo, mayores son los beneficios empresariales y mayor la apropiación por el capital del valor creado; cuando mayor es la presencia del trabajo intelectual, mayor su sobrecualificación, mayor su precariedad y mayor su exclusión en la gestión de las empresas; cuando mayor es la globalización de la economía y mayor capacidad ofrecen las tecnologías para trabajar en red, mayor es la fragmentación de los procesos y mayor es la penosidad del trabajo sufrido en solitario.

En la medida en que el nuevo poder empresarial se fortalece, también se difumina y oculta, se hace invisible pero se siente en todas partes. Es un poder que todo lo ve porque la tecnología se lo permite. Mientras los primeros directivos se sienten dioses con su poder absoluto, la empresa se convierte en una organización obsesionada por la vigilancia, el control y la penalización por incumplimientos.

La forma en que se ejerce el poder acaba impregnándolo todo: construye íntimamente al sujeto, moldea al trabajador. Cuando las fronteras del tiempo y lugar se diluyen, el trabajador-ciudadano pasa a ser una mercancía potencialmente trazable las 24 horas del día. Entonces, los derechos laborales y los derechos ciudadanos se entremezclan y funden. Afectan a la vivienda, la movilidad, los cuidados, la privacidad, la desconexión o la intimidad.

Paradójicamente, aunque la sobreexplotación se instala en el mundo, la invisibilidad del poder favorece que el sentimiento de “estar explotado” se mitigue. En su lugar, resucitan otras sensaciones que podemos identificar con las de frustración, exclusión, marginación, ninguneamiento, desprecio, indiferencia… La dignidad humana recupera protagonismo. El movimiento de los indignados que se extendió por el mundo en la década pasada fue un movimiento ciudadano, pero ahondaba sus raíces en la indignidad del trabajo actual.

Los efectos de la precarización de los trabajadores del conocimiento

Es evidente que estos cambios obligan a ampliar el foco al mensaje sindical mientras atiende sus asuntos de siempre y en particular, hoy, la pérdida de poder adquisitivo como manifestación urgente de la crisis energética y de relocalización de procesos productivos.

El reto es inmenso. Las capas intermedias de profesionales sienten envilecida su situación por la externalización del conocimiento que, por un lado, devalúa su trabajo hasta confundirlo con el de operadores de aplicaciones y plataformas, sin capacidad de aportar valor, mientras, por otro, se les margina en análisis y estrategias departamentales, trasladadas a consultores. Afectadas de una precarización creciente, acabarán fomentando plataformas para defender sus intereses si los sindicatos de clase no son sensibles a su situación. Incorporar esas preocupaciones en elecciones sindicales y convenios es fundamental para integrarlas en una nueva idea de empresa.

Hay que acabar con la concepción monárquica de la empresa y la verticalización creciente de las relaciones laborales, un lugar donde minorías de control asumen el gobierno y deciden por todos. La cúpula directiva que detenta el poder se apropia de la bandera de “lo común” como si el trabajo no fuera empresa, como si avanzar hacia la mejor organización capaz de crear riqueza no fuera el objetivo de los principales interesados en su desarrollo, que son los trabajadores.

La unidad de los diferentes colectivos y capas de trabajadores pasa hoy por hacer confluir sus demandas laborales e interesarles en el cómo producir y en el qué producir en una lógica de participación en el gobierno de las empresas.

El trabajo es hoy, objetivamente, el grupo social más interesado en una mejora continua de la calidad de los activos intangibles (organización, procesos, ‘know how’) que es la fuente principal de innovación y de especialización productiva. Y esos activos que no puede adquirirse en el exterior y deciden el éxito de las empresas precisan de un clima colaborativo que fomente la participación, la inteligencia colectiva y la convergencia de esfuerzos.

Empresa republicana frente a empresa monárquica

Probablemente no estemos en un momento en el que podamos aspirar a un cambio esencial hacia la democracia económica. Difícil imaginar una empresa autogestionada ni plenamente democrática, en la que, por ejemplo, hubiera mecanismos de elección del CEO, pero sí, al menos, aspirar a una organización intermedia, con mecanismos de poder delegados, institucionalizados y participativos que incluyen la codecisión y la participación en el capital.

A ese tipo de empresa que podemos llamar republicana se le puede exigir un clima laboral participativo que dignifique el trabajo. El sistema productivo vigente en el norte y centro de Europa indica que innovación, eficiencia y participación caminan juntos. Reclamar trabajo digno es identificar al trabajador como ciudadano adulto y libre, no como un siervo asustado o como un esclavo sometido, y a la empresa como el lugar donde se nos ofrece la oportunidad de compartir objetivos para mejorar productos y procesos y crear riqueza.

Hacer sindicalismo será, probablemente cada vez más, ampliar derechos de participación para establecer un contrapoder democrático en la empresa y en la organización del sistema productivo.

7. Discusión entre Clara Ramas y Fernández Liria sobre el 18 brumario

Clara Ramas acaba de publicar una nueva edición del 18 Brumario de Marx, traducido por ella, con algunos anexos entre los que se encuentra un texto paralelo de Engels que, parece ser, Marx utilizó profusamente en su obra. Carlos Fernández Liria ha publicado la conversación con Ramas sobre los aspectos más interesantes del libro, y de Marx en general. Hay varios puntos discutibles, como que el socialismo sea la culminación del programa de la Ilustración, pero sin duda vale la pena seguir la discusión. La actualidad de Marx. Entrevista a Clara Ramas

8. El vídeo del día: El pájaro fedayin

Como dice una de las tuiteras que lo ha publicado, «Tenemos tanto que aprender de los animales…». https://twitter.com/


Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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