El Viejo Topo, octubre de 2024.
La nueva ruta de la seda (o la Franja y la Ruta, lanzada hace más de una década) ha conseguido agrupar a más de ciento cincuenta países y una treintena de organizaciones internacionales. Según el Foro Económico Mundial, China ha invertido ya un billón de dólares en el proyecto, y esas mismas fuentes sitúan las inversiones chinas relacionadas con el plan en Europa, en 2023, en poco más del 3 % del total, y en cuanto a la creación de infraestructuras en el 2’8 %: Europa se resiste a colaborar con China. Occidente presenta esa iniciativa de la ruta como el caballo de Troya de China para dominar el mundo: esa retórica busca golpear la economía china ahuyentado las inversiones, rompiendo sinergias científicas y empresariales, dañando los proyectos económicos chinos en todo el mundo y estimulando la desconfianza hacia Pekín. Así, los laboratorios ideológicos de Washington elaboraron la tesis de la «trampa de la deuda», aludiendo a las supuestas cargas que impone Pekín a los países socios de la ruta, y el Foro Económico Mundial, de Davos, ha calificado a China como «el mayor cobrador de deudas del mundo». Continuar leyendo «“China, una ruta para el mundo” por Higinio Polo»