Y si realmente le hubiera importado [el sufrimiento del pueblo gazatí], no habría ayudado [Biden] a Israel en sus esfuerzos por destruir la UNRWA, la agencia de ayuda de la ONU para los palestinos y un salvavidas vital para Gaza, congelando su financiación, basándose en afirmaciones no demostradas contra la agencia por parte de Israel. No, a Biden no le importa el sufrimiento palestino, ni el hecho de que, mientras él ha estado ocupado comiendo helado, muchas, muchas decenas de miles de niños han sido asesinados, mutilados o han quedado huérfanos, y el resto ha muerto de hambre. Le importan las encuestas. Su calendario para ayudar a los palestinos está estrictamente dictado por el calendario de las elecciones presidenciales. Necesita parecer el salvador de Gaza cuando los demócratas están decidiendo a quién van a votar. Él y el Partido Demócrata apuestan a que los votantes son lo suficientemente tontos como para caer en esta farsa. Por favor, no les des la razón.
Jonathan Cook (2024)
Los partidarios de Israel también han tachado de «odio a sí mismos» a los profesores judíos que critican a Israel y están horrorizados de que haya «una cantidad aún mayor de judíos que se odian a sí mismos» entre los que apoyan el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones. Incluso rabinos sionistas críticos con las políticas israelíes han sido atacados por «odio a sí mismos», al igual que altos asesores judíos de la Casa Blanca que, a pesar de su ferviente apoyo a Israel, fueron atacados por pedir a Israel que «congelara» la construcción de asentamientos en los Territorios Ocupados. Pero la marea ya ha cambiado, y las organizaciones sionistas estadounidenses ya han advertido del peligro. Hoy en día, los judíos antisionistas están en todas partes y no se dejan intimidar por las tácticas sucias de Israel ni por las de sus partidarios en Estados Unidos, como el doxing, la difamación y la acusación de antisemitismo u odio a sí mismo. Estos activistas continúan el gran linaje judío antisionista que se remonta a finales del siglo XIX. La principal diferencia es que, en la primera mitad del siglo XX, eran judíos estadounidenses y europeos establecidos, prominentes y de mayor edad, políticos, empresarios, intelectuales y rabinos los que se oponían al sionismo. En las dos últimas décadas, sin embargo, ha sido la generación más joven la que se opone decididamente a la colonia de colonos judíos. En eso no desentonan con el resto de la población estadounidense, más de un tercio de la cual cree que Israel está cometiendo un genocidio contra los palestinos, incluido el 49% de los estadounidenses del grupo de edad de 18 a 29 años.
Joseph Massad (febrero de 2024)
(Cerrado el texto, he sabido la convocatoria de elecciones anticipadas al Parlamento de Cataluña el próximo 12 de mayo. Nada digo en esta página. Lo que ya está claro: no apoyar a la derecha ni a la extrema derecha (que en .Cat no solo es VOX). No votar a formaciones secesionistas ni tampoco a organizaciones que les ríen sus gracias y bailan con su música y sus letras). Continuar leyendo «(Página herida) Sobre la situació ‘post-procés’ en .Cat (II)»
