Crónicas sabatinas] ¡Apoyo mutuo, prudencia, serenidad!
Diez lecciones en tiempos de resistencia y solidaridad (I). Segunda parte
II. De amigas y compañeros
1. De Eduard Rodríguez Farré (09.04.2020):
Sobre tu pregunta -”España es el tercer país del mundo por el número de muertes. ¿Tienes alguna explicación? No se corresponde, en principio, más allá de la exactitud y veracidad de las cifras, ni con la población española ni con la situación de los servicios de salud (por muy deteriorados que estén)”- te daría una detallada explicación si no sufrieras de fobia telefónica. Pero dadas las circunstancias y superando mi parálisis calami (o más bien ordinatrix) hago unos breves comentarios:
1) No lo sabemos empíricamente. Lo que viene a continuación es en parte teoría y en parte datos.
2) El número de muertos en relación a los habitantes es muy parecido en Italia y en España, unos 27-28 por 100.000 habitantes (16.525 y 13.055 en total respectivamente, el 7 de abril). Este indicador es el más fiable dentro de los errores que, en todos los países, se están cometiendo.
3) En cambio, el número de afectados con diagnóstico confirmado es más alto en España que en Italia: 135.032 y 132.547 respectivamente, es decir, 287 y 221 casos por 100.000 habitantes
4) El número de casos reportados es muy inexacto. En la mayoría de países se han hecho pocos PCR y menos aún a la población asintomática. Probablemente, como indiqué en una entrevista telefónica hace ya una semana a una periodista (no me apuntes en la lista negra: ¡la publicó, con foto que no sé donde encontró, el ABC [https://www.abc.es/sociedad/abci-numero-casos-entre-cinco-y-diez-veces-superior-202003310030_noticia.html], el número real de casos debe estar entre 5 y 10 veces (¡y me quedo corto!) el contabilizado. Se incluirían aquí muchos asintomáticos que contagian y gente con signos y síntomas a quien no se ha hecho el PCR (porque no hay).
En mi opinión, debe haber en España bastante más del millón de infectados.
5) Un gran número de infectados asintomáticos o con clínica muy benigna no contabilizados es buena cosa pues representa población inmunizada. Pero también, y al mismo tiempo, representan un peligro de ser contagiosos en una primera fase, o en la fase del fin de la cuarentena. La cifra real sólo se podría saber con la tipificación del anticuerpos de una gran parte de la población (las pruebas serológicas de las que se habla estos días).
6) Desde mi punto de vista, el sistema de salud español ha tenido gran mortalidad por la falta de equipos adecuados: camas, UCI, respiradores asistidos, personal, etc, consecuencia de los recortes y de la degradación del sistema en los diez últimos años.
7) Ad contarium: el ejemplo del caso alemán también es ilustrativo (seguimos, en parte, en el ámbito de la teoría): Alemania es el tercer país de Europa con más casos, casi 100 000 a 7 de abril, y con menos mortalidad, 1.607 contabilizados (120 casos y 1,9 muertes por 100.000 habitantes, respectivamente).
8) Todos estos parámetros dependen de un gran número de variables. Algunas de ellas (que se pueden aplicar a España invirtiéndolas): un factor es que, por suerte concedida por los dioses del Walhalla, muchos de los primeros infectados fueron gente joven y sana que se contagiaron del virus en las estaciones de esquí de Austria e Italia, y también en una reunión de técnicos jóvenes a la que asistió una técnica china de Wuhan (comparemos con España y el intenso foco de las residencias geriátricas). Un segundo factor es que en Alemania se han hecho pruebas PCR a mucha gente con pocos o ningún síntoma (gran disponibilidad de PCR y medios), lo que baja enormemente (en teoría) la tasa de mortalidad. Un tercer factor es que Alemania dispone de un sistema de salud pública muy sólido y bien equipado, así como con una gran cantidad de camas de cuidados intensivos.
9) Habría que considerar también los focos de gran intensidad que se han dado en España. Lógicamente, donde más densidad de población, más casos (Leganés, Igualada, periferia de Madrid y Barcelona, etc). Aunque no siempre es así: políticos y ricos (Falco Marqués de Griñón, Cortina, Johnson, etc), Andalucía, con mucha población, tiene tasas bajas aún, etc… Hay muchísimas variables que inciden en la rapidez del contagio: lugares y tipos de trabajo, transportes, condiciones de vida y salud, vivienda, manis feministas y manis de devotos de Puigdemont (peregrinación a Perpiñan), Asamblea General de Vox, capacidad de atención sanitaria,…
10) Hay más variables y teorías. Pero, por hoy, ya es suficiente.
11) Coda: Los comentarios anteriores no implican en ningún caso ataques a la gestión de la epidemia por parte del Gobierno español. En mi percepción, un gobierno que tomo posesión ni hace tres meses está llevando a cabo con las estructuras de que dispone y un sistema sanitario depredado durante más de 10 años una actuación de chapeau (OMS dixit). Y en la tormenta, todos a cooperar. Al llegar a puerto ya habrá ocasión de analizar defectos y otras posibles alternativas.
Un abrazo, una tricolor jacobina (que eran los progres de la I República francesa), y ¡cuídate mucho!
[1] Calami: genitivo de pluma en latín (calamus, calami); ordinatrix: ‘neolatinajo’ por del ordenador. Continuar leyendo «Diez lecciones en tiempos de resistencia y solidaridad (I). Segunda parte»