Desde el punto de vista político, reconocer jurídicamente el derecho de autodeterminación es abrir una puerta que fomenta continuamente la reivindicación independentista. Y desde el punto de vista institucional es abrir una doble vía que deja el Estatuto de autonomía en precario, literalmente en el vacío. Es como decir que la organización institucional de las nacionalidades y regiones -es decir, de la España plurinacional- se puede hacer de dos maneras: por la vía de la autonomía y por la vía de la independencia y que ambas con equivalentes e intercambiables. Esto equivale a establecer que se puede optar entre la organización del Estado español como un sistema de Comunidades autónomas o la ruptura de los límites territoriales del Estado y su transformación en un sistema de Estado diferentes y separados. No creo que ningún Estado democrático pueda subsistir ni estabilizarse con una alternativa como esta.
Jordi Solé Tura (1987)
Para que evitar confusiones: nada tiene que ver la aproximación crítica al concepto (e historia) del “derecho de autodeterminación” y sus consecuencia en la realidad europea que les presentaré a continuación, con el sustantivo cambio de política del gobierno español respecto al Sáhara, “único territorio de África pendiente de descolonización”, señaló el PCE en su comunicado del pasado18 de marzo. Añadían: “por tanto, como Territorio no Autónomo le corresponde a España, como última potencia colonizadora, administrar, conforme al derecho internacional su derecho a la autodeterminación. Como Territorio no Autónomo, la ocupación militar y colonial de Marruecos es un obstáculo para el cumplimiento de las reiteradas resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas…” Vean también, si les parece, el comunicado de ASIC/ASEC al respecto[1] Continuar leyendo «(Página herida) Sobre la historia y las consecuencias del derecho de autodeterminación en la realidad europea»