Hace ya un siglo, el 30 de diciembre de 1924, se acabó de construir el metro de Barcelona. Aquella fue una obra ingente, durísima, realizada en condiciones infames. Así lo confirmaba Manuel Marina, guía oficial del suburbano barcelonés, en un artículo publicado en el diario murciano La Verdad titulado “Los emigrantes murcianos que excavaron el metro de Barcelona”:“El trabajo era a pico y pala. Las condiciones de trabajo eran muy precarias, sin medidas de seguridad y con mucha prisa. Aquellos trabajadores eran como topos. Ni siquiera se hicieron buenas catas para comprobar la estabilidad del terreno, lo cual provocó continuos desprendimientos”. En uno de los accidentes llegaron a morir once obreros. Aquella situación llevó a una huelga de seis meses, que finalmente ganaron los trabajadores. Continuar leyendo «“Torre-Pacheco, Jumilla y el «malismo»” por Luis Caldeiro»