IZQUIERDAWEB
“Si se quiere conocer a Marx hay que buscarlo ‘especialmente’ en sus obras auténticas publicadas bajo su directa personalidad.”
(Antonio Gramsci, 1930)
“¿Cómo describir físicamente a Gramsci? Imaginemos el cuerpo débil de un pigmeo, y sobre este cuerpo, la cabeza de Dantón”
(Sandro Pertini, 1986)
Es un vulgar cuaderno escolar a rayas, de formato comercial en ochenta hojas, en cada página hay veintiún líneas; cubierta de cartulina rígida, forrada en tela de sospechoso color rojo. En cada página hay una numeración correlativa hecha con pluma en tinta verde, lleva un sello burocrático y ominoso: “Casa Penale Speciale di Turi” (Casa Penal Especial de Turi), un lugar de reclusión en Bari del Stato Totale. El detenido es el preso Nº 7047, un tal Antonio Gramsci, arrestado desde 1926 cuando ejercía como diputado y al mismo tiempo como Secretario General del Partido Comunista. Un Tribunal político especial le condena en 1928 a 20 años, cuatro meses y cinco días de reclusión. Estará cuatro años en la gris celda de Turi, hasta ser liberado por razones de salud el 21 de abril de 1937, muriendo pocos días después en la clínica privada “Quisisana” de Roma. Será allí donde escribirá la mayoría de sus famosos (¿y retocados para la posteridad por el equipo de Togliatti?) Quaderni dal carcere1, formidable trabajo político, filosófico e histórico en lenguaje carcelario y esópico2. Iniciará la escritura de su famoso Nachlass exactamente un 8 de febrero de 1929, dos años y tres meses después de su arresto. En las duras condiciones de la prisión fascista las primeras reflexiones de Gramsci a inicios de ese año 1930 sorprenden: se trata de apuntes filosóficos, el inicio del bloque se titula “Appunti di Filosofia. Materialismo e Idealismo”. Continuar leyendo «“Gramsci y el Marx desconocido” por NICOLÁS GONZÁLEZ VARELA»