Para los y las comunistas que apostaron y lucharon por aquella esperanza socialista transformadora.
Para György Lukács (1885-1971), in memoriam y ad homorem.
Artículos, escritos, conferencias
Para los y las comunistas que apostaron y lucharon por aquella esperanza socialista transformadora.
Para György Lukács (1885-1971), in memoriam y ad homorem.
Para las personas que siguen leyendo, estudiando y aprendiendo del autor de Leyendo a Gramsci, La gran perturbación y Marx (sin ismos), sin que en ellos habite olvido alguno sobre la obra (y la vida) de este enorme filósofo y ciudadano ejemplar.
En un día como hoy, hace ahora seis años, nos dejaba Francisco Fernández Buey [FFB] uno de los mayores filósofos españoles de la segunda mitad del siglo XX y de la primera década del XXI.
El siguiente texto toma pie en una comunicación presentada en unas Jornadas sobre el pensamiento y la obra de FFB (“Pensando con Paco Fernández Buey”) celebradas en Palencia los días 1 y 2 de junio de 2018, una reunión organizada por la Asociación cultural que lleva su nombre y por IU de Castilla y León. Juan Gascón y José Sarrión Andaluz (¡gracias, compañeros, gracias!) fueron esenciales en la organización de este encuentro inolvidable.
Es justo recordar las ayudas recibidas. Tres observaciones de unos amigos y compañeros que me han sido muy útiles en la elaboración de esta nota. La primera es de Francesc Xavier Pardo, un ingeniero, sociólogo y profesor, ahora jubilado, de historia de arte (y de muchas más cosas): “Allá por los primeros años 90, acabándose una conferencia que PFB había venido a impartir a alumnos de COU, un colega que tenía a mi lado, Alejandro Duque (poeta, y profesor de Lengua y Literatura Castellana), que había conocido a Paco en la UB en los años 60, me dijo: ‘Siempre he pensado que Paco hubiera sido un gran poeta”.
Continuar leyendo «Seis años después. Francisco Fernández Buey (1943-2012) como filósofo-lector»
Entrevista a Joaquim Sempere sobre Las cenizas de Prometeo (y II*)
“Cuanto más nos acercamos al agotamiento de los recursos, los beneficiarios del sistema parecen volverse más agresivos con la naturaleza y con la sociedad, más intratables, más codiciosos”
Doctor en Filosofía por la UB y licenciado en Sociología por la Universidad de Nanterre, Joaquim Sempere (Barcelona, 1941) fue militante y dirigente del PSUC y del PCE durante la dictadura fascista del general Franco hasta 1981. Director de Nous Horitzons, la revista teórica del PSUC, y miembro del consejo editorial de mientras tanto, desde 1992 hasta su jubilación ha sido profesor de Sociología de la UB. Ha trabajado especialmente sobre las necesidades humanas y sobre el papel de la ciencia y los expertos en conflictos socioambientales, y es socio fundador, desde 2012, del CMES, Col.lectiu per un Nou Model Energètic i Social Sostenible dedicado a promover las fuentes renovables de energía.
Entre sus publicaciones cabe destacar aquí, L’explosió de les necessitats (1992), Sociología y medio ambiente, con Jorge Riechmann (2000), Mejor con menos. Necesidades, explosión consumista y crisis ecológica (2009) y El final de la era del petróleo barato (2000), libro del que es coordinador junto a Enric Tello.
Nos habíamos quedado en este punto. Tu interés por estos temas es antiguo, tal vez nos acerquemos a los 40 años. ¿Cuáles han sido tus principales maestros en este largo recorrido?
Quien me abrió los ojos sobre todo esto –a mí y a tantos otros— fue Manuel Sacristán, que fue para mí maestro, compañero de lucha y amigo personal. Su clarividencia y libertad intelectual le hicieron apreciar el informe Meadows, encargado por el Club de Roma y publicado en 1972 con el titulo Los límites del crecimiento. Cuando todo el mundo, a derecha e izquierda, clamaba contra este informe porque alertaba de que “la fiesta” tenía los días contados, Sacristán fue de los pocos, junto con los ecologistas, que lo tomaron en serio. Desde el marxismo cabe citar también a Wolfgang Harich. Luego me fui introduciendo en el pensamiento ecologista, especialmente gracias a Naredo y Martínez Alier en España y con numerosas lecturas, y en los intentos de síntesis “rojiverde”, que luego añadieron el violeta y el blanco en la paleta. Continuar leyendo «Entrevista a Joaquim Sempere sobre Las cenizas de Prometeo (y II*)»
Lo más esencial: hay novedades de interés en este libro para conocedores o no tan conocedores de la biografía y la obra de Antonio Gramsci. No hay humo. Hay motivos para seguir pensando y para formular mil preguntas complementarias.
Lo más básico que les voy a contar de forma resumida: absolutamente recomendable, de entrada, salida y durante la travesía. Sin atisbo para ninguna duda. No sólo desde un punto biográfico (ya de por sí importante en el caso de la familia Gramsci) sino también para comprender mejor, con más perspectivas, la obra, las aportaciones teóricas, la profunda reflexión político-filosófica del autor de los Quaderni y de las Cartas desde la cárcel.
Estamos ante un texto escrito, con el alma y la pluma, para gramscianos y para ciudadanos/lectores que quizá no lo sean o no lo sean tanto. De momento.
Más aún, con mayor concreción: dejen de leerme y vayan a adquirir un ejemplar de este (hermoso) libro (de hermosa portada). A las librerías si les es posible porque conviene apoyar esta edición de la joven -y prometedora- editorial “Hoja de lata”. No se pierdan el regalo fotográfico que se nos hace, un magnífico álbum familiar. Se inicia en la página 160. La profunda belleza de Giulia es indescriptible. Una fotografía suya, de alrededor de 1932, con Delio y Giuliano, emociona en lo más hondo.
“Soviet carlista” no es ningún error mío. Tal vez sea una aporía que dé juego… O no lo dé por supuesto.
Estamos ante un (exitoso) libro de intervención (y de encargo editorial), cuya lectura enseña básicamente (aunque no únicamente) sobre la situación política catalana y, más concretamente, sobre lo sucedido en Cataluña estos últimos meses. Especialmente en septiembre y octubre de 2017.
El título recoge una de las tesis centrales del autor: la situación está muy empantanada y no será fácil salir de ella, signifique lo que signifique “salir de ella”. La alternativa federal, a lo que Joan Coscubiela (JC) llama, como decíamos, “soviet carlista”, es la apuesta del autor.
La sensatez acompaña a JC a lo largo de estas páginas. Un ejemplo, un importante ejemplo, teniendo en cuenta los discursos hegemónicos en la izquierda: “Algunos de los déficits que se imputan a la transición son más el fruto del deficiente gobierno posterior. Eso es así, no sólo en el plano territorial sino también en la vertiente social y democrática”. Otro más: “Es cierto que el artículo 2 de la Constitución española impide la opción independentista, el derecho de secesión. Por cierto, como también lo hacen prácticamente todas las constituciones de los Estados constituidos. Pero ese mismo artículo 2 deja abiertas muchas vías” (p. 283). Desde su interpretación y su finalidad y deseo político, la multinacionalidad y el desarrollo asimétrico del Estado de las autonomías.
La nueva lectura de Marx de Michael Heinrich (XXXVI)
La “ley de la caída tendencial de la tasa de beneficio”: una crítica.
No se puede dejar de estudiar ninguno de esos textos -sobre todo El Capital- si se quiere conocer con detalle el conjunto de teoremas o “teoría” de Marx, el “marxismo” en el sentido de sistema de proposiciones, a la manera de los tratados científicos. Pero tampoco parece que la enumeración de sus proposiciones científicas en este sentido fuera para Marx lo principal de su obra. Alguna vez que se presentó a Marx una manera de entender su pensamiento que consistía en esa rígida enumeración y en inferencias no menos estrictas de ella, él mismo comentó con disgusto. “Por lo que a mí hace, yo no soy marxista.” Marx era comunista, no fiel de ninguna escolástica. Su comunismo consiguió ser científico, esto es, fundamentado en el conocimiento de la realidad social disponible en su época. Y el mismo Marx era lo suficientemente científico para saber y decir incluso en su madurez (por ejemplo, cuando fue conociendo mejor los restos de comunidad aldeana en Oriente y en Rusia)- que sus análisis del Capital se basan en un sector sólo del mundo social, a saber, la historia de la Europa Occidental y Norteamérica. “He limitado expresamente”, escribiría el viejo Marx en su célebre carta a Vera Sassulich, “la inevitabilidad de este camino (el estudiado en el Capital), a los pueblos de la Europa del Oeste.”.
Manuel Sacristán (1974)
El comentario de Manuel Martínez Llaneza a este mismo apartado al final de todo.
Seguimos en el capítulo VII, en el tercer apartado: “La “ley de la caída tendencial de la tasa de beneficio”: una crítica”. Uno de los temas más comentados entre las aproximaciones críticas a Marx y a su legado.
Michael Heinrich no entra, en su exposición, en asuntos metodológicos, en la corrección o incorrección de la categoría “ley tendencial”.
A finales del XVIII y principios del XIX, señala el filósofo alemán, era un hecho empírico indiscutido que la tasa media de beneficio caía tendencialmente en los países capitalistas desarrollados. Un asunto empírico, no de teoría. Lo que se discutía no era ese hecho, la caída, sino las causas de esa caída de la tasa de beneficio: aumento de los salarios, encarecimiento de las materias primas,… Pero las causas mencionadas eran de naturaleza accidental y transitoria: también los salarios pueden disminuir, también las materias primeras abaratarse, de tal forma que la tasa de beneficio suba de nuevo. Continuar leyendo «La “ley de la caída tendencial de la tasa de beneficio”: una crítica.»
Están entre los destacados de rebelión del sábado 13 de julio. Valen la pena:
El primero, el de Silvia Arana, «François Houtart: Vida y pensamiento». Un hacedor del bien común de la humanidad. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=258227. La autora de la editora del libro.
El segundo, el de Amy Goodman y Denis Moynihan, «La selección de fútbol femenino estadounidense obtiene una plataforma global para sus batallas.» http://www.rebelion.org/noticia.php?id=258242.
Cierra con estas palabras de Megan Rapinoe: «Tenemos pelo rosa y pelo violeta; tenemos tatuajes y rastas. Tenemos mujeres blancas, negras y todo lo que está entre medio. Mujeres heterosexuales y lesbianas. Tenemos que ser mejores. Tenemos que amar más, odiar menos. Tenemos que escuchar más y hablar menos. Tenemos que saber que esto es responsabilidad de todos, de cada persona que está aquí, de cada persona que no se encuentra aquí, de cada persona que no quiere estar aquí, de cada persona que está de acuerdo y [de cada persona] que no está de acuerdo. Es nuestra responsabilidad hacer de este mundo un lugar mejor.» [la cursiva es mía]
Una excelente idea-relación en la página web del Instituto Puig Castellar de Santa Coloma de Gramenet: https://blog.elpuig.xeill.net/?p=2617
Francisco Gallardo, ex director del Instituto, profesor de Lengua y Literatura castellana, excelente filólogo, ahora jubilado, es una de las almas de esta página muy recomendable.
Nadie ha cantado a Mozart como ella. Tampoco el «Ombra mai fu».
Lucia Popp – Ruhe Sanft, Mein Holdes Leben (Mozart, Zaide) https://www.youtube.com/watch?v=jSQqbJPoSbw
LUCIA POPP – Laudate Dominum (Mozart).wmv https://www.youtube.com/watch?v=CFmERWFrTsA
Lucia Popp, Ombra mai fu https://www.youtube.com/watch?v=qZ6udPPsMss
Un comentario del profesor y admirador de Lucia Popp, Miguel Candel:
“Soprano coloratura es un tipo de soprano lírica que tiene especial habilidad para marcar la separación (staccato) entre las notas muy agudas, que otras sopranos suelen fusionar excesivamente, pues gastan todo su esfuerzo en llegar a darlas. Una de las arias de la reina de la noche exige dar varias veces el Fa sobreagudo o Fa 5 (el que se escribe fuera del pentagrama, una octava más alto que el Fa de la línea superior del pentagrama en clave de Sol). Cuando pueda, diré cuál es la versión de «La flauta mágica» a la que me refiero (creo que es de 1963, dirigida por Klemperer). Lamentablemente, Lucia Popp, de origen eslovaco y nacionalidad austríaca, que además de una bella voz tenía un bello rostro, murió prematuramente de cáncer en Múnich el año 1993 a los 54 años de edad (como María, mi compañera).”
Abre con estas palabras:
«Hace muchos años, en 2013, ya denuncié el compromiso de Iniciativa per Catalunya con las fuerzas independentistas, bajo el gobierno de Mas, cuando suscribió el manifiesto del 23 de enero de ese año. Han pasado muchas etapas desde aquel gobierno y del impuesto por la CUP en enero de 2016, bajo la dirección de Puigdemont. Durante esos años, hasta las jornadas parlamentarias de septiembre de 2017, los dirigentes de ICV consintieron pasivamente las medidas ilegales y antidemocráticas que los gobiernos de Cataluña fueron adoptando para forzar la “desconexión”, y luego, ya la ruptura con el Estado democrático español y la Constitución de 1978. Paralelamente, ICV, cuya identidad iba diluyéndose, se coaligó con fuerzas políticas, como los comunes y Podemos, nacidos bajo el impulso del 15M, de menor consistencia ideológica, concurriendo con ellas a varios procesos electorales, con resultados, para sus candidatos, cada vez más limitados.»
Escribe luego un sentido homenaja al PSUC, del que CJV fue militante en tiempos de clandestinidad:
Muchos y muchas antiguos y recientes militantes del PSUC y de ICV nos vemos obligados a aceptar esa dramática realidad, pero sabemos y denunciamos que el proceso independentista es la causa esencial de ese hundimiento y ello genera una responsabilidad histórica.
Por ello, estamos obligados a recordar y hacer presente que, bajo la dictadura, dicho partido fue el que más sufrió la durísima represión franquista, asesinatos, penas de muerte, detenciones arbitrarias, torturas, largas penas de prisión y una implacable persecución, como, entre miles de ellos, la que sufrió Miguel Núñez. Todo ello, ante consejos de guerra que dictaban “monstruosas sentencias, por sus dimensiones antijurídicas y severísimas penas” (Justicia Democrática, 1971). Ante esta realidad, es necesario hacer presente la trascendencia que tuvo para el PSUC la militancia clandestina de jueces y fiscales, como el magistrado José Peré Raluy, ya fallecido, a quien López Raimundo dedicó unas palabras en el V Congreso para reconocer cómo el Partido había conseguido conquistar espacios de libertad al haber penetrado en el aparato de la Administración de Justicia.
Pero nuestra despedida debe hacer constar que la construcción de la actual sociedad catalana fue posible, en buena parte, gracias a la activa presencia del PSUC y al planteamiento, ya durante la dictadura, de una democracia como un sistema de garantías y libertades y de un régimen de bienestar e igualdad, sin opresiones ni exclusiones por causa alguna. Y, desde luego, su impulso y decisiva presencia, desde su fundación, en 1971, en la Assemblea de Catalunya. Cómo olvidar las palabras de Antoni Gutiérrez Díaz en la Festa de Treball de 1980: “La Cataluña de hoy es la Cataluña de todos y no dejaremos que nos la arrebaten aquellos que con nacionalismos extremos y provocadores quieren utilizar la bandera catalana para esconder sus intereses de clase… No debemos caer en la trampa de dejarla en manos de aquellos que la quieren para disimular que las tienen sucias” (toda la familia Pujol está encausada penalmente). Así se expresaba también Gregorio López Raimundo en Taula de Canvi en 1981: “La comprensión de la necesidad del partido de los comunistas para combatir la opresión, la miseria, la ignorancia y la desigualdad y construir una sociedad mejor, libre y fraternal”. Objetivos que, en una parte significativa, fueron incorporados a nuestra Constitución, gracias sin duda a las aportaciones del ponente del PSUC Jordi Solé Tura. Como también reivindicaba “la personalidad nacional de Cataluña”, promoviendo y favoreciendo la integración de los inmigrantes en el pueblo de Cataluña “sin dejar ni una rendija abierta (…) al enfrentamiento de unos y otros”. ¡Qué ejemplo para el doloroso proceso que hoy vivimos en Cataluña!
Como tampoco pueden ignorarse las actuaciones, en diversos ámbitos institucionales, de, entre otros muchos, dirigentes como Joan Saura, impulsor del primer Código Ético de la Policía, y de Joan Herrera, por su relevante labor en el Congreso de los Diputados por la Memoria de las víctimas del franquismo y en la lucha contra la corrupción. O, ya en el Parlament, la inmensa tarea desarrollada para la creación y desarrollo del Memorial Democràtic –expresada en dos leyes– por tan valiosas y entregadas personas como Miquel Caminal, ya fallecido, o María Jesús Bono.
No pueden cerrarse estas palabras sin mencionar la profunda preocupación que suscitaba en el PSUC-ICV la crisis progresiva, expresada en una profunda desigualdad, de la humanidad. Decía Gregorio: “(El partido) debe ponerse al servicio de la lucha para salvar a la humanidad del despeñadero a que la conduce el sistema capitalista dominante y la globalización liberal, por la construcción del ‘otro mundo posible’ sin guerras, hambre ni explotación”.
Sus palabras de cierre:
Las acuciantes necesidades expuestas y los esfuerzos necesarios para resolverlas siguen pendientes. Otra auténtica izquierda debe tomar el relevo.