Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
INDICE
1. Más sobre BSW (de José Luis Martín Ramos).
2. Turiel y Valladares sobre decrecimiento.
3. Los repugnantes.
4. De virtudes teologales.
5. Discurso del líder de Hezbolá.
6. Transición ecológica de China, 4 (observación de Joaquín Miras).
7. Löwy sobre Saito.
8. Científicos en lucha contra la catástrofe ecosocial.
9. Intervención turca en Siria.
10. Resumen de la guerra en Asia occidental, 21 de diciembre.
1. Más sobre BSW
Finalmente no hubo acuerdo de coalición en Sajonia, pero BSW votó la relección del presidente saliente, de la CDU para evitar el vacío de gobierno y nuevas elecciones. En cuanto a la coalición de Brandeburgo ya da frutos políticos nuevos; respetando el acuerdo de coalición que estipula que cuando no hay posición común en materias federales la representación del Land se abstiene en el Bundesrat, así se ha producido recientemente respecto a nuevos despliegues militares alemanes en Lituania- Os paso la traducción automática de la información publicada por Der Spiegel, que habla por sí sola:
«La reunión del Consejo Federal del 20 de diciembre. No es un buen comienzo para el nuevo gobierno: la coalición rojo-violeta de Brandeburgo, formada por el SPD y la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), se ha abstenido en varios temas en el Consejo Federal, lo que está causando discordia en el gobierno federado. Ambos partidos han estipulado en el acuerdo de coalición que si hay opiniones diferentes en el Consejo Federal, el país votará por abstención. Pero una declaración del BSW sobre la votación provocó críticas del SPD. El país se abstuvo en la decisión del Consejo Federal sobre una mayor cooperación en materia de defensa entre Alemania y Lituania. En concreto, se trata de desplegar una brigada de la Bundeswehr. «Mejorar, jurar a la población para la guerra y exigirles sacrificios (…) siempre encontrará resistencia por parte del BSW», afirmó el líder del grupo parlamentario del BSW, Niels-Olaf Lüders.» Brandeburgo ya no participa en hazañas militares ni en costosas aventuras militares, por ejemplo en Lituania. Gracias a la BSW. El nuevo líder del grupo parlamentario del SPD, Björn Lüttmann, reaccionó con irritación. «Afirmar que una Bundeswehr moderna y bien equipada y los esfuerzos conjuntos de defensa con nuestros socios son exclusivamente ‘aventuras militares costosas’ ignora nuestra responsabilidad hacia los aliados y los Estados amigos», afirmó Lüttmann.
Los antiguos socios de coalición CDU y Los Verdes critican que Brandeburgo haya sido el único estado federado que se abstuvo de modificar la Constitución para reforzar el Tribunal Constitucional Federal. El líder del grupo parlamentario de la CDU, Jan Redmann, escribió en Portal «Esta votación habría sido en realidad un motivo para destituir a un ministro», escribe. El miembro del Partido Verde en el Bundestag, Michael Kellner, afirmó: «Dietmar Woidke se deja menospreciar por la BSW cuando se trata de defender nuestro Tribunal Constitucional». Woidke se congratuló de que la cámara estatal aprobara la modificación constitucional. Pero: «Debido al acuerdo de coalición, la abstención era necesaria».
2.Turiel y Valladares sobre decrecimiento.
Entrevista a Turiel y Valladares sobre decrecimiento. Ninguna novedad, pero está bien que en RTVE hablen de estas cosas.
https://www.rtve.es/play/
3. Los repugnantes
Aunque entiendo la postura de Santiago Alba Rico, me temo que estoy dentro del grupo de los repugnantes.
https://www.publico.es/
Siria, la geopolítica y la izquierda Por Santiago Alba Rico Filósofo, escritor y ensayista
09/12/2024 19:01
Voy a ser muy duro: hay algo moralmente nauseabundo en la hipocresía occidental, que siempre ha matado o dejado matar población civil en todo el mundo en nombre de la democracia y los DDHH. Pero hay algo no menos repugnante en la hipocresía de la izquierda sedicente “anti-imperialista”, que ha dejado y deja matar población civil en nombre de la “geopolítica”. Frente a la hipocresía liberal occidental, la hipocresía “anti-imperialista” se las arregla, en efecto, para asfixiar los sueños de liberación de mucha gente menuda bajo una montaña de estudios pontificios sobre “relaciones de fuerzas”, “intereses capitalistas” y “manipulaciones exteriores” que, curiosamente, tienen siempre como protagonista a los EEUU o alguno de sus “peones” fabricados en laboratorios de la CIA. No importa qué suceda o dónde suceda, ellos ya lo saben todo; aplican sus esquemas del siglo XX a una realidad crecientemente compleja y escurridiza y desprecian a todos los que luchan y pierden la vida “engañados” por el Mal, el cual tiene un solo nombre y una sola voluntad.
Decía Samuel Johnson que “el patriotismo es el último refugio de los canallas”. Lo mismo podría decirse de la “geopolítica”: en ella se refugian además los perezosos, los fanáticos y en general los conspiranoicos. Naturalmente y por desgracia la geopolítica es inevitable; nadie puede entender nada de lo que ocurre hoy en el mundo si se renuncia a los análisis minuciosos sobre el terreno, pero el carácter hipócrita y sectario de la obsesión geopolítica de algunas izquierdas se revela en el hecho de que cuanto más centra su atención en el Gran Juego o en el Ajedrez Mundial más variables deja fuera de la vista: una detrás de otra, va ignorando todas aquellas que no encajan en su visión monoteísta de la Historia; entre ellas, sobre todo, los pueblos mismos en cuyo nombre dice actuar. Cuando en algún lugar del mundo ocurre algo que no pueden ceñir sus esquemas (desde el Maidan en Ucrania a las “revoluciones árabes”), lo primero que hacen es renunciar al actor más incómodo, la gente, y ello con un desprecio deshumanizador que rivaliza en nihilismo con el de las ultraderechas europeas. Este desprecio ha entrañado implícita o explícitamente el apoyo a Putin en Ucrania y a Bashar Al Asad en Siria.
La funcionalidad y parcialidad de esta obsesión geopolítica queda en evidencia, en efecto, apenas se compara, por ejemplo, su diferente actitud frente a Palestina y frente a Siria. En Palestina los palestinos tienen derecho a combatir la ocupación por cualquier medio; en Siria a combatir la tiranía no. En Palestina se invocan los DDHH, la ley internacional y hasta esa ONU, con sus tribunales internacionales, que el resto de los días del año se denuncian con desdén; en Siria, por el contrario, se han justificado bombardeos y matanzas en nombre de la misma “lucha contra el terrorismo” que en otras partes se rechaza con fundamento. En Palestina no se habla del islamismo de Hamas ni de la intervención de la teocracia iraní sino de los crímenes de Israel y del derecho de los palestinos a la soberanía; en Siria, en cambio, solo se hablaba y se habla del islamismo de HTS, de la larga mano de Turquía o de los intereses de EEUU pero nunca de los crímenes del régimen ni de los de sus aliados internacionales (Rusia, Irán, Hizbulá); ni tampoco, por supuesto, del derecho de la población a un poco de esa libertad que nos parece amenazada, en cambio, en España. A los palestinos no se les impide defenderse de su verdugo alegando la posibilidad de que una Palestina libre se convierta en otra dictadura árabe o caiga en manos de la yihad; a los sirios se les ha dicho que no podían derrocar al suyo so pretexto de que el reemplazo de Al Asad podía ser peor (¿peor para quién?). Los palestinos son víctimas y se pide para ellos, con razón y con pasión, reconocimiento como sujetos; los sirios son apenas peones de los estadounidenses o subpeones de sus peones islamistas (como son “nazis” los ucranianos que defienden su tierra de los rusos). En Palestina, en definitiva, todo es humano; en Siria (y en Ucrania) todo es contexto.
Lo escribí en otra ocasión: de Ucrania se ha ocupado la hipocresía occidental, de Palestina la hipocresía “anti-imperialista”. De Siria nadie. Los tres han salido perdiendo. Con motivo se ha recordado muchas veces este último año que el suplicio palestino no empezó el 7 de octubre, tras los crímenes de guerra de la resistencia islamista; que todo empezó en 1947, si no antes, y que en los últimos años, mientras los medios miraban a otra parte, Israel seguía arrancando árboles, derribando casas, torturando niños, arañando territorio, bombardeando regularmente Gaza. Ahora bien, lo mismo puede decirse de Siria: no todo empezó el pasado 1 de diciembre, cuando una organización islamista que muy pocos conocían se apoderó de la ciudad de Alepo. Si no queremos remontarnos al golpe de Estado de Hafiz al Asad en 1971, podemos arrancar en marzo de 2011, fecha en la que una revolución popular pacífica reclamó primero reformas y luego, frente a la brutal represión, el derrocamiento de su hijo y sucesor, Bashar Al Asad. Desde esa fecha han muerto 320.000 civiles, la mayor parte a manos del régimen y sus aliados, y hasta esta semana había 100.000 presos y desaparecidos, víctimas asimismo de ese régimen atroz cuya caída hoy muchos celebramos; desde 2016, por lo demás, cuando la intervención rusa e iraní invirtió la relación de fuerzas en favor de la dictadura, siguieron cayendo bombas en las zonas que, como Idlib, no controlaba Damasco. Esos bombardeos rusos, que destruían panaderías, hospitales y escuelas, igual que en Gaza (y en Ucrania), nunca importaron a los sedicentes “anti-imperialistas”. Al contrario: desconfiaron de la revolución mientras fue pacífica y se alegraron de su militarización, radicalización e islamización, que les permitía, como al propio Asad, tratar a cualquier opositor como si fuera un “terrorista”. Nunca apoyaron, ni siquiera retóricamente, a todos esos activistas que, de haber sido españoles, hubiesen estado en las plazas del 15M y que acabaron en las fosas comunes de Hama o de Homs; nunca encontraron nada que admirar en los cientos de Consejos democráticos que durante algún tiempo gestionaron las ciudades liberadas, incluida la propia Alepo; y todavía hoy escucho a algunos amigos (¡amigos, sí!) hablar de la destrucción de Siria… por los EEUU, cuyo presidente Obama -lo recuerdo- incluso permitió que el régimen utilizara armas químicas en 2013 contra la población civil; y que solo ha intervenido en el país contra el ISIS y a favor de los comunistas kurdos (lo cual, lo confieso abiertamente, me confortó).
Ahora, tras el derrocamiento de Al Asad, no solo no se alegran de ver salir los presos de las cárceles-matadero de la dictadura- ni de asistir a la reunión de familias separadas durante años ni del alivio y entusiasmo de la mayor parte de los sirios, sin cuyo concurso el triunfo inesperado de esta rapidísima ofensiva hubiese sido imposible. Todo lo contrario: están deseando -como demuestran algunos mensajes que recibo- que los malvadísimos yihadistas que, según ellos, han liberado Damasco se pongan enseguida a cortar cabezas e imponer la sharia. No les gusta que, hipócritas o no, hayan evitado las represalias, hagan discursos integradores y negocien con todas las fuerzas sobre el terreno, incluidos sectores del régimen que no han huido del país y sin los cuales será imposible la transición. No es que esperen que las cosas salgan mal (que bien podría ocurrir): es que lo desean.
Al igual que en Palestina, entre 2011 y 2016 todo ocurrió en Siria a la vista de todos. No es verdad que por primera vez se esté cometiendo hoy en Palestina una masacre retransmitida en tiempo real; también sucedió en Siria a principios de la década pasada. De hecho muchos sirios, como mi amiga Leila Nachawati, confiaban ingenuamente en que la transparencia de los crímenes de Asad, reportados en directo desde el terreno por una legión de activistas y periodistas, hubiese servido para impedirlos o para disminuir al menos su número e intensidad. “Hoy -pensaba ella entonces- no puede volver a ocurrir lo que ocurrió en Hama en 1982” cuando la familia Al Asad se aseguró el control del país para tres décadas matando entre 10.000 y 30.000 sirios en la oscuridad. Se equivocó, ay, y de esa manera lo confesó en su excelente novela Cuando la revolución termine, cuyos personajes expresaban con dolor hasta qué punto la indiferencia internacional añadía sufrimiento y desesperanza al sufrimiento y desesperanza de los sirios. Todos fuimos testigos en directo, en efecto, de las masacres del régimen, como hoy lo somos en Palestina, y tampoco hicimos nada. Bueno, algunos sí hicieron algo: algunos apoyaron en nombre del anti-imperialismo a Bashar Al Asad (igual que apoyan a Putin en Ucrania) como la ultraderecha mundial apoya a Israel contra las legítimas aspiraciones palestinas.
Otra geopolítica es posible. Así lo demostró hace unos días, cuando nadie podía pensar en la rápida descomposición de la tiranía siria, un excelente artículo de la mencionada Leila Nachawati, donde se da cuenta de toda la complejidad, endógena y exógena, que se vuelca sobre la zona y que descarta, desde luego, cualquier solución mágica revolucionaria para Siria, como no la hay para Palestina. Ahora bien, esa complejidad no debería impedir que nos sumemos hoy a las esperanzas de millones de sirios que tienen motivos para contemplar con reservas el futuro pero también para festejar el derrocamiento de Bachar Al-Asad, su familia mafiosa y sus aliados autocráticos: pues ese derrocamiento, lo saben, es la condición mínima y necesaria, aunque quizás no suficiente, para la construcción de un futuro más justo y democrático en su país y en todo el mundo. ¿No es eso lo que hacemos en Palestina? Allí los crímenes de Hamas del 7 de octubre no nos impiden solidarizarnos con el pueblo palestino ni ser conscientes de la complejidad de su justa lucha contra el sionismo de Israel; una complejidad que, en su caso, tampoco nos impediría alegrarnos si, incluso en un nuevo orden global poco democrático (o con el apoyo inimaginable de EEUU y la UE), alcanzase su liberación: no hay futuro para Palestina y para el mundo, también lo sabemos, sin la derrota del sionismo genocida israelí.
Una primera versión de este artículo, escrita hace cinco días, incluía en este punto la recomendación de un bellísimo texto de Ayham Al Sati, refugiado sirio en España, en el que el autor exponía en un castellano admirable, cuando aún no se podía anticipar la rápida caída de Damasco, esta lacerante combinación de miedo y esperanza que ha acompañado durante décadas a uno de los pueblos más sufridos del planeta. Lo mantengo en esta versión como homenaje a los sirios que han padecido tanto como él y que piensan de la misma forma; y que, como él, sienten hoy un poco menos de miedo y un poco más de esperanza. Dejémos a los sirios, por favor, gozar de este domingo de la Historia sin amargarles la fiesta cuestionando la legitimidad de su alegría desde nuestra distancia olímpica de tahúres trileros que mueven piezas en un tablero geopolítico del siglo pasado.
Otra geopolítica es posible: complejidad del analisis, simplicidad de los principios; contexto y humanidad. Eso es lo contrario de lo que han hecho estos años en Siria y lo que siguen haciendo en Ucrania los sedicentes “anti-imperialistas”, que aplican la navaja de Ockham a la medida de sus anteojeras ideológicas nihilistas y abandonan sobre el terreno a los pueblos que se levantan contra las dictaduras, si no son “de los nuestros”, o a los que defienden su tierra de los invasores, salvo que sean palestinos. Todo es mucho más complejo de lo que pretenden estos fanáticos del ajedrez geopolítico, que en realidad están jugando a las damas; todo es también mucho más fácil. Hay que leer más, estudiar más y preguntar también más a la gente, directa o indirectamente. Los propios sirios nos han enseñado el camino: se puede -se puede, sí- apoyar al mismo tiempo a los palestinos, a los ucranianos y a los sirios. No sabemos lo que ocurrirá a partir de mañana. Hay muchos tipos de sirios y muchos intereses internacionales volcados en la zona, pero el rapidísimo derrumbe de un régimen sanguinario que, con la colaboración rusa e iraní, parecía haber consolidado su poder (y que estaba a punto de normalizar sus relaciones con Europa) demuestra que la caída de Damasco no estaba en ninguna agenda; y debería obligarnos, por eso mismo, a rebajar la arrogancia de todos nuestros esquemas. Tal y como sucedió durante las revoluciones árabes, muchos actores se verán constreñidos a reacomodar sus estrategias, pero tendrán que hacerlo a partir del reconocimiento de la autonomía relativa de las fuerzas locales (islamistas, kurdos, ENS, oposición democrática, restos del régimen) y, sobre todo, a partir de la existencia inesperada (tras tantos años de suplicio) del pueblo menudo, sus ambiciones y sus resistencias.
Todos los sirios han vencido y todos los sirios han perdido. El que quiera gobernar Siria tendrá que contar con todas las fuerzas que la ofensiva misma de HTS ha ido sacando a la luz, relativizando su hegemonía. Allí donde nadie puede atribuirse la victoria y donde todos tienen la sensación de haber perdido algo -o mucho o todo- en estos años, quizás sea más factible un acuerdo. De pronto hay una posibilidad (inimaginable hace solo una semana) de que sean los sirios, sí, los que decidan su destino; debemos permitir, pues, que sean ellos los que la exploren. Hoy, en cualquier caso, dejemos que entierren a sus muertos, homenajeen a sus héroes, reciban a sus amigos liberados de las mazmorras, se reúnan con sus madres, vuelvan del exilio y bailen en las plazas liberadas, acariciando en su cabeza y en sus manos la Siria que estos años les habían robado. Ocurra lo que ocurra a partir de este momento, nadie puede negar que Siria es hoy un país mejor. Aún más, por contraste con su sufrimiento de estas décadas, podemos decir que durante unas horas es y será el país más libre del mundo.
4. De virtudes teologales
Debe ser verdad que uno siempre ve más verde el césped del vecino, como dice el dicho, porque Bifo ve una cierta esperanza en el lugar más insospechado: España. Aunque, para él, la respuesta a nuestra época está en otra virtud teologal: la caridad, que él equipara a la solidaridad o la amistad.
https://francoberardi.
Esperanza, depresión y deserción
Durante los últimos años, el economista Paul Krugman ha luchado denodadamente para que Biden ganara las elecciones. Repitió cientos de veces en editoriales publicados en el New York Times que los estadounidenses debían votar a Biden porque, gracias a las políticas adoptadas por su administración, la economía estadounidense estaba en auge.
De hecho, comparada con el hundimiento de las economías europeas, la estadounidense va realmente bien en comparación con la europea, que tuvo que renunciar a la energía procedente de Rusia. Pero se puede ver que la vieja máxima clintoniana, «Es la economía estúpido», ya no funciona.
Para entender algo del precipicio al que las elecciones estadounidenses han arrojado definitivamente al mundo, necesitamos una máxima diferente: «Es la psicología, estúpido».
Los sentimientos de decadencia no son menos concretos que la economía: el dolor psíquico, la humillación, la sensación de asfixia, la tristeza, la demencia senil que se ha apoderado de la población occidental.
El triunfo mundial de la asquerosidad al que asistimos algo aturdidos se explica sobre todo por la epidemia psicótica de que la economía no puede gobernar y la política aún menos.
Si los demócratas, y la izquierda en general, estuvieran a la altura de la tragedia, tendrían que admitir que el ultraliberalismo de fanáticos como Milei no es más que la evolución del liberalismo moderado que ha guiado la acción de gobierno de los gobiernos de centroizquierda desde Blair a Schroder, pasando por Letta y Renzi durante treinta años por lo menos.
«La diferencia entre Trump y Harris radica en el hecho de que Trump te arrastra alegremente al abismo para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande, mientras que Harris te arrastra alegremente al abismo por razones que nunca ha explicado. ¿Debería sorprendernos que la gente haya elegido el fascismo?” (Roger Hallam)
Cómo creer las protestas de los demócratas ante la inhumanidad con la que el gobierno de Meloni trata a los inmigrantes, ya que el paradigma racista que adopta Meloni fue forjado por un individuo llamado Marco Minniti, que ahora está a cargo del armamento.
¿Cómo creer las protestas de los demócratas ante los estragos causados en la sanidad pública cuando fueron ellos quienes iniciaron la privatización y la desfinanciación del sistema público?
El único país europeo en el que no ganan los fascistas es aquel en el que la izquierda ha intentado, aunque en medio de mil incertidumbres, poner en el centro a la sociedad y no a la economía o la seguridad: España.
Es el único país europeo donde la gente por la calle parece dispuesta a sonreír y a saludar, donde la cortesía y la alegría no han sido completamente desterradas, como en Italia.
Es el único país donde existe una ley (la reforma de Yolanda Díaz) que regulariza el trabajo precario, y donde se intenta resistir a la privatización. Y (milagro) las cuentas públicas están en mucha mejor forma que en la Francia de Macron, o en la Italia de Meloni.
Pero volvamos a Krugman: el 15 de diciembre publicó su último editorial en el NYT. Tan último que se titula: Mi última columna: Encontrar la esperanza en una era de resentimiento.
Krugman comienza recordando los buenos tiempos, cuando «las encuestas mostraban un nivel de satisfacción que hoy parece surrealista… Los estadounidenses consideraban que la paz y la prosperidad estaban garantizadas».
¿Por qué los estadounidenses están hoy sumidos en el resentimiento y en una depresión que parece que sólo puede curarse con violencia?
La respuesta de Krugman es de una superficialidad desconsoladora: «¿Por qué se ha roto ese optimismo? Tal y como yo lo veo, hemos tenido un colapso de la confianza en las élites: el público ya no confía en la gente que dirige las cosas«.
¿Eso es todo? ¿Crisis de confianza en las élites? ¿Y cuáles serían las causas de esta crisis de confianza?
Krugman no responde a esta pregunta, pero a cambio concluye con un par de frases que querrían ser tranquilizadoras y en cambio son simplemente idiotas. «Lo que yo creo», escribe el columnista que una vez respeté, “es que aunque el resentimiento puede llevar al poder a gente mala, a largo plazo no les permite permanecer en una posición de poder”.
No se preocupen, chicos, todo saldrá bien porque pronto los votantes estadounidenses se cansarán de estos malos. ¿De verdad?
Incluso en el improbable caso de que las cosas fueran tan sencillas como las ve el premio Nobel Krugman, valdría la pena preguntarse (en el último editorial) qué ocurre mientras tanto, a la espera de que los buenos votantes estadounidenses entren en razón y voten a un buen presidente (¿como Joe Biden?).
Krugman pasa por alto este punto: ¿qué hará la banda de racistas rabiosos que se ha hecho con el poder en los próximos cuatro años? Y concluye su último editorial con una invitación a no perder la esperanza. «Si nos enfrentamos a la kakistocracia emergente (el gobierno de los malos), entonces podremos dar marcha atrás y encontrar el camino hacia un mundo mejor».
Si ésta es la calidad intelectual de los demócratas, no es difícil entender por qué ganan los fascistas. El recurso fraudulento al tema de la esperanza corre el riesgo de funcionar como una trampa más.
Para empezar, la esperanza no es un argumento. O bien es un estado de ánimo (a menudo engañoso y presagio de decepción y resentimiento), o bien es una virtud teológica.
Sobre la virtud teológica no puedo pronunciarme, y dejo la palabra al Papa Francisco, que en su primera entrevista tras su elección, dijo a un entrevistador de calidad como Antonio Spadaro: «Veo claramente que lo que más necesita la Iglesia hoy es la capacidad de curar las heridas y de calentar los corazones de los fieles, la cercanía, la proximidad. Veo a la Iglesia como un hospital de campaña después de una batalla. Es inútil preguntar a un herido grave si tiene el colesterol y el azúcar altos. Hay que curar sus heridas. Entonces podremos hablar de todo lo demás. Curar las heridas, curar las heridas….Y hay que empezar desde abajo‘.
Ratzinger, el predecesor de Francisco, había centrado su magisterio en torno a la noción de verdad y, por tanto, había atribuido la primacía a la fe, en la que sólo puede basarse la posesión (exclusiva) de la verdad.
Me parece que Francisco pretende en cambio atribuir la primacía a la caridad.
Y estoy de acuerdo con él. La caridad, la solidaridad, o quizás la amistad, o quizás la complicidad entre los desertores, es la virtud teologal que necesitamos. No la esperanza.
Muchos, aterrorizados por las tinieblas del horizonte, abrazan la fe y luchan como héroes por una causa que no es la suya. Siempre he desconfiado de la fe. Y nunca he creído en la existencia de la verdad.
De la esperanza, he dicho. No es un argumento, y muy a menudo engaña. Pierdes el tiempo esperando, cuando ya sería hora de escapar.
No pierda el tiempo esperando.
Es hora de desertar
Sobre este tema leí un maravilloso mensaje de Roger Hallam, desde la prisión británica donde está recluido por denunciar los efectos del colapso climático.
En cuanto salga de aquí, dice el líder de Extinction Rebellion, saldré a la calle y reanudaré mi actividad como agitador. Un ejemplo de intrepidez ética y desafío estético. «Quiero ir de puerta en puerta y convencer a la gente», dice Roger.
Yo me pregunto: ¿convencerles de qué?
Roger Hallam describe muy bien la situación: «El 52% de los votantes hispanos votaron a Trump. El único grupo que votó a los demócratas fueron los blancos con educación universitaria». Interesante, ¿verdad? Hace tiempo que sostengo que deberíamos ir a llamar a las puertas de la gente. Pero pocos, especialmente entre los blancos con estudios superiores, tienen ganas de hablar con la gente. Mejor estar en las redes sociales quejándose de Trump. La depresión puede ser deliciosa, ¿verdad?».
Hallam nos regaña porque en lugar de salir y convencer a la gente (no sabemos de qué) nos quedamos aquí encerrados en nuestras habitaciones y nos deprimimos. En esto no estoy de acuerdo con él.
Creo que la depresión es un acto de sabiduría y, sobre todo, sé que la depresión evoluciona y se convierte en otra cosa.
Puede evolucionar hacia el fanatismo reaccionario, la agresión contra algún chivo expiatorio, el fascismo en definitiva. Eso es lo que está ocurriendo a gran escala.
Pero la depresión puede evolucionar en cambio como abandono de la expectativa de cualquier futuro (o esperanza). Puede evolucionar hacia la deserción, el abandono de la esfera histórica.
Si tuviera que ir por ahí con Roger, llamando a las puertas de la gente, creo que esto es lo que le diría: «empaqueta un paquete con lo esencial y ven conmigo. No pierdas el tiempo esperando, es hora de huir. Y cuando huyes no sólo huyes, buscas nuevas técnicas de supervivencia, nuevas formas de amistad y erotismo».
5. Discurso del líder de Hezbolá
Es importante ver cómo analizan desde Hezbolá la situación tras los duros golpes recibidos, el acuerdo con Israel y la caída de Siria. Todo ello se aborda en el discurso de su secretario general.
https://lecridespeuples.
Naïm Qassem, secretario general de Hezbolá, sobre la situación en Líbano y Siria
21 de diciembre de 2024
Discurso pronunciado por el secretario general de Hezbolá, el jeque Naim Qassem, el 14 de diciembre de 2024, sobre los recientes acontecimientos en Líbano y Siria.
Fuente : Eje de Tabyeen Traducción : lecridespeuples.substack.com
En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Alabado sea Dios, Señor de los mundos, y la paz y las bendiciones sean con la más noble de las criaturas, nuestro maestro (el Profeta) Muhammad, con su familia pura e inmaculada, con sus piadosos y escogidos compañeros, y con todos los profetas y justos hasta el día de la resurrección. Que la paz, la misericordia y las bendiciones de Dios sean con vosotros.
Abordaré cuatro puntos:
- Nuestra valoración de los acontecimientos y de la agresión contra el Líbano, así como nuestra situación actual y futura.
- El futuro de la Resistencia en el Líbano.
- El plan de acción de Hezbolá para las próximas etapas.
- La posición [de la Resistencia] ante los acontecimientos en Siria.
I – La agresión contra el Líbano: causas y consecuencias
Empezaré con nuestra valoración de los acontecimientos [relativos al Líbano] y nuestra situación actual y futura. Apoyar a Gaza fue un acto noble y elevado. Es un deber para nosotros, pero también para toda la nación [musulmana], para todos los árabes y musulmanes. Cuando [árabes y musulmanes] incumplieron sus obligaciones, los sionistas se volvieron tiranos, hicieron lo que quisieron, se convirtieron en faraones en esta tierra.
Esperábamos una agresión contra Líbano -esta agresión criminal y usurpadora de «Israel»- en cualquier momento. Sin embargo, no sabíamos cuándo decidirían actuar los sionistas. Esta situación se manifestó antes del diluvio de Al-Aqsa y continuó después. La agresión tuvo lugar en septiembre. Aunque no sabemos la fecha exacta, el ataque no estaba vinculado de hecho al apoyo a Gaza, sino al proyecto expansionista de «Israel». El enemigo trata de eliminar cualquier resistencia que pueda interponerse en sus planes expansionistas en la región.
¿Qué ha conseguido el enemigo con su agresión contra el Líbano?
Con toda claridad, [el enemigo] consiguió asesinar a dirigentes de Hizbulá, entre ellos a Su Eminencia, el Maestro de los Mártires de la Nación [musulmana], Sayed Hassan Nasralá -que Dios, el Exaltado, le dé Su satisfacción-, así como a otros cuadros y combatientes. También penetró en nuestra red de comunicaciones y destruyó aparatos como buscapersonas. Estos son algunos de sus logros, y el precio que se pagó fue alto y doloroso para nosotros.
Sin embargo, el enemigo no logró sus objetivos durante las operaciones de finales de septiembre. Entonces perpetró crímenes brutales contra nuestros civiles, nuestras aldeas, nuestros hogares, contra personas desarmadas, niños y mujeres. Estos crímenes tenían como objetivo doblegar a la Resistencia, pero fracasaron a pesar de los grandes sacrificios que hicimos. Los crímenes israelíes no fueron un éxito.
Por nuestra parte, hemos impedido que el enemigo lograra su objetivo: aniquilar a la Resistencia y «aplastarla», como ha afirmado repetidamente. Los combatientes de la Resistencia los detuvimos en el campo de batalla [en la frontera libanesa], y nuestros cohetes alcanzaron el frente interno (los territorios ocupados). Infligimos grandes sufrimientos al enemigo y provocamos el desplazamiento de más de 200.000 colonos. Además, la Resistencia ha matado a cientos de soldados enemigos, herido a otros cientos y causado importantes daños económicos, sociales y de otro tipo dentro de «Israel».
En resumen, conseguimos impedir que el enemigo lograra su objetivo de disolver la Resistencia, y nos infligió pérdidas al atacar a nuestros dirigentes y nuestros medios de comunicación. Nos mantuvimos firmes y nuestro pueblo hizo grandes sacrificios para preservar la Resistencia. Quisiera aprovechar esta oportunidad para saludar a aquellos hombres y mujeres valientes, protectores de la Resistencia, que la apoyaron y la consideraron su única y fundamental opción ante este enfrentamiento. Apoyaron a los heroicos combatientes que mantuvieron sus posiciones en el campo de batalla.
A quienes nos preguntan: «¿Por qué habéis sufrido todo esto?», les respondo que la alternativa habría sido la rendición y la pérdida de todo. Pero nunca nos rendiremos y nunca aceptaremos la humillación. La Resistencia de Hezbolá no permite esas cosas.
Y aquí, a los que creen que el problema del Líbano radica en la magnitud de las pérdidas – [les preguntan]: «Oh, Hezbolá, ¿qué estáis haciendo ante estas grandes pérdidas?». La verdadera pregunta debería ser: «¿Qué estamos haciendo ante esta gran agresión? La agresión es el verdadero problema; enfrentarse a ella no lo es. [Dios el Exaltado ha dicho en Su glorioso Libro: «No flaqueéis ni os aflijáis: venceréis, si sois fieles. Si os sobreviene una injuria, una injuria semejante ya les ha sobrevenido [a estas gentes]; y hacemos que estas vicisitudes se alternen entre los hombres…» [Corán, s. 3, v. 139-140]. Alabado sea Dios que nos ha sostenido, alabado sea Dios que nos ha permitido triunfar, alabado sea Dios que nos ha concedido la verdadera victoria en esta confrontación.
El enemigo «israelí» comprendió que el horizonte del enfrentamiento con la Resistencia de Hezbollah estaba bloqueado, por lo que se orientó hacia un acuerdo para poner fin a la agresión. Para que conste, este acuerdo fue presentado por Hochstein y negociado entre «Israel» y Estados Unidos. Después se presentó al Estado libanés y al Sr. [Nabih] Berri. El Presidente [del Parlamento] Berri hizo comentarios, al igual que nosotros. Modificamos lo que pudimos en este acuerdo. Fue Hochstein quien lo propuso y nosotros lo aceptamos con los detalles que le añadimos.
¿Qué llevó al enemigo a concluir un acuerdo y poner fin a la agresión? Tres factores de fuerza y firmeza [por nuestra parte] llevaron al enemigo y a sus partidarios a desesperar de continuar [su agresión].
- El primer factor es la legendaria firmeza de los combatientes de la Resistencia en el campo de batalla.
- El segundo factor es la sangre de los mártires y sus sacrificios, encabezados por la sangre del Maestro de los Mártires de la Resistencia, Sayed Hassan Nasrallah -que Dios, el Exaltado, le conceda Su satisfacción-, que han dado una gran motivación a nuestros hombres, a nuestra nación [del Islam] y a nuestro pueblo [para mantenerse] firmes y resistir [esta agresión].
- El tercer factor es la gestión política global y eficaz de la «batalla de los poderosos», basada en el combate y la resistencia, que ha conducido a este resultado.
El enemigo se vio obligado a declarar el alto el fuego gracias a [nuestra] fuerza y [nuestra] firmeza.
Creemos que la Resistencia ha triunfado, porque el enemigo no pudo lograr su objetivo principal, que era eliminar a Hezbolá. Tampoco logró hacer regresar a [sus] colonos sin [llegar a] un acuerdo, ni allanar el camino para la creación de un «Nuevo Oriente Medio» a través de la puerta del Líbano. Hemos sido una barrera impenetrable, impidiendo que este objetivo se lograra a través del Líbano.
La Resistencia permaneció en el campo de batalla hasta el último momento [de la guerra], y los combatientes siguieron resistiendo en primera línea, con la cabeza alta, con gran fortaleza. El Imam Ali -la paz sea con él- dijo: «Cuando Dios observó nuestra sinceridad, infligió la derrota a nuestro enemigo y nos concedió la victoria.» [Nahj al-Balagha, Sermón 56]
Este acuerdo está destinado a poner fin a la agresión; no es un acuerdo destinado a poner fin a la Resistencia. Este acuerdo es una aplicación ejecutiva derivada de la Resolución 1701 [de la ONU], limitada a la zona al sur del río Litani. En virtud de este acuerdo, «Israel» se retira a la frontera libanesa y el ejército libanés se despliega [en esta zona] como única autoridad armada, de modo que no hay individuos armados ni armas [visibles] en esta zona.
El acuerdo no tiene nada que ver con los asuntos internos del Líbano, las relaciones entre la Resistencia y el Estado [libanés] o el ejército, o la presencia de armas [de la Resistencia]. Todas estas cuestiones requieren un diálogo y un debate internos.
Durante este periodo, hemos soportado cientos de violaciones «israelíes» para facilitar la aplicación del acuerdo y evitar obstaculizarla. Esto también nos ha permitido desenmascarar al enemigo «israelí» y hacer que todas las partes implicadas asuman sus responsabilidades. El gobierno es responsable de vigilar y prevenir las violaciones, mientras que el comité dedicado a vigilar el acuerdo tiene la tarea de garantizar su aplicación y prevenir las violaciones «israelíes».
En cuanto a nosotros, Hezbolá, supervisamos lo que ocurre y actuamos según nuestra valoración de lo que es mejor para el interés general. Hasta aquí el primer punto.
II – ¿Qué futuro para la Resistencia?
Parece necesario comprender mejor la realidad de la Resistencia. ¿Qué es la Resistencia? La Resistencia es a la vez una fe y una preparación. Una fe en Dios, el Altísimo, en la libertad, la dignidad y la defensa de la verdad, la tierra y la patria:«Todo poder pertenece a Dios, a Su Apóstol y a los creyentes…»[Corán, s. 63, v. 08]. Y la preparación, mediante armas y recursos, para proteger esta fe frente a los enemigos. Porque los enemigos nunca se detendrán por sí solos: seguirán atacando, buscando transformar doctrinas, manipular opiniones y sacudir convicciones; robarán riquezas y recursos. ¿Cómo les hacemos frente? ¿Con palabras? No es suficiente. ¿Con quejas? Eso tampoco es suficiente. La única opción es hacerles frente equipándonos con la fuerza adecuada.
Lo hemos dicho muchas veces, y lo volveré a decir hoy: Palestina es el corazón de la lucha por la liberación en esta región. ¿Por qué es así? Porque el agresivo «Israel» que ocupa Palestina utiliza esta ocupación como punto de partida para dominar toda la región. Por lo tanto, es crucial que nos enfrentemos juntos a este tumor canceroso, para detener su expansión, por un lado, y poner fin a su ocupación, por otro. Cada cual debe contribuir en función de sus capacidades, circunstancias y realidad, en lugar de permanecer pasivo y dejar que «Israel» nos destruya, uno a uno.
La legitimidad de la Resistencia reside en la fe en su causa, sea cual sea el tamaño de sus recursos, abundantes o limitados. Cuando hablamos de Resistencia, hablamos de confrontación, de derechos, de tierra, y de un pueblo que busca reclamar lo que le pertenece por derecho y oponerse a los enemigos que desean privarle de ello. Esta legitimidad hunde sus raíces en la fe, la humanidad y la moral universal a todos los niveles.
La Resistencia no triunfa infligiendo un golpe de gracia a su enemigo; gana punto por punto. Puede durar diez años, cincuenta o más, nadie lo sabe. Lo que importa es que persiste, que sigue resistiendo, que derroca al ídolo, al tirano y al ocupante. La Resistencia tiene sus victorias, pero también sus reveses, vuelta tras vuelta; ésa es la naturaleza misma de su lucha. Lo que cuenta es su constancia, su capacidad para mantenerse a pesar de unos recursos a veces limitados.
Cuando la Resistencia hace sacrificios, no significa que haya fracasado, sino que está pagando el precio de su continuidad. Estos sacrificios permiten a la Resistencia estructurarse y mantenerse firme. Cuando el enemigo ataca a la Resistencia, mata a sus miembros y la asedia por la fuerza o el control de los recursos, ¿qué intenta? Socavar sus cimientos, quebrar su voluntad y provocar su derrumbe. Así, los sacrificios son el precio natural de la permanencia de la Resistencia.
Imam Jomeini, que Dios santifique su noble alma, dijo:«Mientras estemos en la verdad, seremos victoriosos»Ésta es la verdadera victoria. Ser victorioso es permanecer firme. Ser victorioso es mantener la Resistencia. Ser victorioso es no ceder a las voces discordantes consumidas por la decepción, la desesperación, el miedo y el terror. Lo esencial es permanecer fieles. Como dijo Ali al-Akbar, hijo del Imam al-Hussain, en Karbala -que la paz de Dios sea con él-:«¿No estamos en la verdad? Entonces no nos importa morir siendo veraces».
Sobre esta base, la Resistencia de Hezbolá continúa con fe y preparación, y los sacrificios que realiza no hacen sino aumentar nuestra responsabilidad frente a este enemigo expansionista. Nada puede detener a este enemigo excepto la Resistencia, y la liberación de la tierra sólo puede lograrse a través de la Resistencia. Las lecciones de la historia son claras: ¿se liberó el Líbano de otro modo que no fuera mediante la Resistencia? ¿Abandonó «Israel» la zona fronteriza ocupada sin la Resistencia? ¿Cómo pudimos contener a «Israel» durante 17 años, de 2006 a 2023, si no fue gracias a la Resistencia? ¿Acaso la victoria de julio de 2006, que puso fin al proyecto del «Nuevo Oriente Próximo», no fue posible gracias a la Resistencia?
No decimos: «Venid a la Resistencia para establecerla»Decimos: «Venid a la Resistencia que ya existe, que ha demostrado su eficacia, y que ha demostrado que este enemigo nunca retrocederá y nunca abandonará la tierra si no es a través de la Resistencia».
Por lo tanto, [la Resistencia] es permanente y, en cada etapa, adopta sus propios métodos y enfoques. Esto significa que la Resistencia no se limita a una única forma de confrontación. Si, por voluntad de Dios, surgen acontecimientos o determinadas condiciones, adaptamos determinados métodos y planteamientos. Lo esencial es que la Resistencia perdura, pero sus métodos y enfoques se adaptan en cada etapa, y en eso estamos trabajando.
Sí, hemos defendido el Líbano. Lo hemos defendido porque la reciente agresión iba dirigida contra el Líbano, no sólo contra nosotros, aunque fuéramos el blanco directo. Repelimos esta agresión contra el Líbano y la detuvimos en las fronteras, gracias a la legendaria resistencia de nuestros combatientes, a su firmeza, al apoyo de nuestro pueblo, de nuestros seres queridos, y a la solidaridad de todos los pueblos libres del Líbano. Considero que todos los libaneses que acogieron, apoyaron y esperaron la victoria de la Resistencia y que se opusieron a «Israel» son socios de pleno derecho en este proceso de victoria, porque apoyaron a la Resistencia y estuvieron a su lado.
De no haber sido por la firmeza de los combatientes de la Resistencia en el frente, «Israel» habría llegado a Beirut y emprendido las siguientes etapas: la instalación de asentamientos en el sur del Líbano, el debilitamiento de las capacidades del Líbano y la toma de control de su política y su futuro. No estamos hablando de un enemigo desconocido ni de ideas irrealizables. Miren los crímenes de este enemigo, que no tienen equivalente. Miren lo que está haciendo en Gaza: 150.000 mártires y heridos, destrucción casi total de la región. Él mismo dice: «No quiero irme de Gaza». Dice que quiere convertir el norte de Gaza en una zona desmilitarizada, sin civiles, sin habitantes, sin casas, sin vida. Es él quien planea colonizar Gaza. También es él quien dice querer anexionarse Cisjordania y quien lo hace al amparo del mayor criminal, Estados Unidos, que lo respalda con todos sus recursos. Si el presupuesto de defensa de Estados Unidos es de 850.000 millones de dólares, está enteramente puesto al servicio de «Israel». Si ambos partidos estadounidenses [demócrata y republicano] están al servicio de «Israel», si alrededor de 500 aviones han entregado armas y municiones a la entidad israelí, así como un centenar de barcos, esto significa que los crímenes a los que asistimos son perpetrados por Estados Unidos y decididos por ellos, que siempre ofrecen su cobertura.
¿No han visto lo que ha ocurrido en Siria? Destruyeron todas las capacidades del ejército sirio con el pretexto de la defensa preventiva, con el pretexto del temor por el futuro, con diversos argumentos, con la complicidad directa de Estados Unidos. Esto demuestra la política expansionista de este enemigo, que pretende aniquilar toda la región en cuanto tenga ocasión. En otros países árabes, uno por uno -no voy a nombrarlos aquí-, actuarían de la misma manera. Codician todos los países árabes, primero los de su entorno, luego los más lejanos. Nos enfrentamos a un peligroso enemigo expansionista, que ha ocupado cientos de kilómetros de los Altos del Golán. ¿Qué está haciendo el mundo? ¿Por qué esta ocupación? ¿Qué «peligro» justifica estas acciones? No hay ninguno, pero sus intenciones expansionistas se materializan en cada oportunidad.
Por lo tanto, debemos continuar la Resistencia. Sí, la Resistencia, con su pueblo y el ejército [libanés], ha impedido al enemigo alcanzar sus objetivos expansionistas en el Líbano. Esto no son eslóganes. ¿Por qué digo «con su pueblo y su ejército»? Porque nuestro ejército es un ejército nacional. Ha pagado un alto precio con decenas de mártires porque está presente sobre el terreno. Es nuestro ejército el que se desplegará en el Sur para expulsar a «Israel». Es nuestro pueblo el que ha demostrado cohesión, unidad y cooperación hasta lograr este resultado.
En conclusión: Hezbolá es fuerte y se recupera de sus heridas. Hezbolá continúa, la Resistencia continúa y el Líbano, con sus elementos de fuerza, persiste. El Líbano es fuerte gracias a su ejército, su pueblo y su Resistencia, que impiden que la sedición se extienda dentro de esta trinidad [Ejército-Pueblo-Resistencia] y por todo el país. Los que esperaban el fin de Hezbollah han visto frustradas sus esperanzas. Quienes contaban con que «Israel» inclinaría a su favor la balanza política en el Líbano han fracasado en su lectura y en sus opciones. Los que ven en Hezbolá una fuerza eficaz e influyente en la vida política nos encontrarán acogiendo y cooperando en aras de un Líbano fuerte y estable, política, económica y socialmente. El Líbano se está recuperando gracias a todos sus hijos e hijas.
III – ¿Cuál es el programa de acción de Hezbolá para la próxima etapa?
Yo lo resumiría en cinco puntos principales, que constituyen el programa de trabajo en el que nos vamos a comprometer y [gracias al cual seremos] socios clave en la construcción del Estado:
- Aplicación del acuerdo al sur del río Litani.
- Reconstrucción, con el apoyo del Estado encargado de esta tarea, y en cooperación con todos los países, organizaciones, naciones hermanas y amigos que deseen ayudar al Líbano en [su] reconstrucción.
- Duro trabajo para elegir presidente el 9 de enero y poner de nuevo en marcha la maquinaria del gobierno.
- Participación, a través del Estado, en un programa de rescate y reforma económica y social, basado en la pertenencia nacional, la igualdad ante la ley y el Acuerdo de Taif, abordando al mismo tiempo la corrupción y llevando a los corruptos ante la justicia.
- Diálogo constructivo sobre cuestiones delicadas.
Naturalmente, hay una serie de cuestiones delicadas que requieren diálogo. Por ejemplo, ¿cuál es la posición de Líbano sobre la ocupación «israelí» de su territorio?
- ¿Cuál es la postura del Líbano ante la ocupación «israelí» de su territorio? Queremos iniciar un diálogo para unificar nuestra visión: cómo hacer frente a esta ocupación y liberar el territorio, sin aceptar que se perpetúe.
- ¿Cómo reforzar el ejército libanés para que se convierta en un pilar de protección del Líbano?
- ¿Qué estrategia de defensa para el Líbano, integrando a la Resistencia y al pueblo como apoyo para la liberación?
Estas y otras cuestiones exigen una acción concertada de los libaneses.
IV – Siria
Apoyamos a Siria por su posición de enfrentamiento con «Israel» y su contribución al fortalecimiento de las capacidades de la Resistencia a través de su territorio, en beneficio de Líbano y Palestina. Sin embargo, el régimen actual ha caído en manos de nuevas fuerzas. Sería prematuro juzgarlas antes de que se hayan estabilizado, aclarado sus posiciones y organizado el régimen sirio.
Mientras tanto, he aquí nuestras esperanzas y expectativas:
- Que el nuevo régimen y el pueblo sirio opten por la cooperación entre los dos pueblos y los dos gobiernos de Líbano y Siria, basada en la igualdad y el intercambio de capacidades.
- Que todos los partidos, sectas y componentes de la sociedad siria participen en la formación y gobernanza del nuevo régimen, para que el poder en Siria se base en sus ciudadanos y no en la dominación de un grupo sobre otro.
- Que los nuevos dirigentes consideren a «Israel» como un enemigo y rechacen cualquier normalización de las relaciones con él.
Estos puntos determinarán la naturaleza de nuestra relación con Siria. El pueblo sirio tiene derecho a elegir a sus dirigentes, su régimen, su constitución y su futuro. Esperamos que elijan libremente, sin dejarse influir por países exteriores que persiguen ambiciones en Siria o sirven al enemigo «israelí».
Es cierto que hemos perdido una ruta de suministro militar a través de Siria, pero esta pérdida no es más que un detalle en el trabajo de la Resistencia. Tal vez el nuevo régimen restablezca naturalmente esta ruta, o bien encontraremos otras vías. La Resistencia es flexible, no se detiene ante ningún límite concreto. Lo más importante es que perdura. Sus métodos e itinerarios pueden cambiar, pero se adapta para reforzar sus capacidades y satisfacer sus necesidades por todos los medios necesarios.
Creemos que la situación en Siria no tendrá un impacto negativo en el Líbano. Al contrario, el enemigo está ahora preocupado por Siria, donde prevalecen condiciones específicas. Rezamos para que -si Dios quiere- Siria salga estable y unificada, siguiendo la voluntad de su pueblo.
Globalmente, la región atraviesa un periodo de intensa presión. Estados Unidos e «Israel» controlan muchas rutas estratégicas, lo que está creando presión a escala regional. Sin embargo, creemos que las fuerzas activas en la región seguirán presentes y actuarán en consecuencia. Corresponde a estas fuerzas reevaluar sus estrategias y métodos. Si un modelo anterior resulta ineficaz, hay que ajustarlo, subsanar sus deficiencias y adaptarlo a las nuevas realidades.
Esperamos que el análisis de estos importantes acontecimientos conduzca, si Dios quiere, a resultados positivos.
En conclusión, deseo paz completa a todos los amantes de la libertad y la liberación. Deseo paz, paz completa, a los nobles mártires. Deseo la paz, la paz completa, a nuestro pueblo que tanto se sacrificó, luchó y dio. Y envío mis saludos de paz a los legendarios combatientes de la Resistencia que nos han permitido mantener la cabeza alta. La Resistencia continúa, si Dios quiere.
Que la paz de Dios sea con vosotros, así como su misericordia y bendiciones.
6. Transición ecológica de China, 4
El cuarto artículo del número de Wenhua Zonghen sobre la transición ecológica en China está dedicado a la agricultura.
https://thetricontinental.org/
Por qué la agricultura china debe someterse a la transformación ecológica
Por Ding Ling y Xu Zhun
Ding Ling (丁玲) es catedrática del Departamento de Economía de la Universidad Normal de Anhui. Sus intereses de investigación incluyen el cambio agrario en China, la especialización rural, la economía cooperativa y el movimiento por la soberanía alimentaria. Además, como voluntaria del Foro de Soberanía Alimentaria Popular, muestra gran preocupación por las prácticas de soberanía alimentaria en la China contemporánea.
Zhun Xu (许准) es profesor asociado de economía en el John Jay College y el Centro de Graduados de la University of New York (CUNY). Actualmente enseña economía en el Lingnan College de la Universidad Sun Yat-sen y anteriormente lo hizo en la Universidad Howard y en la Universidad Renmin de China. Sus principales temas de investigación son la economía política del desarrollo, la economía china y la historia económica. También es miembro de los consejos editoriales de Science and Society [Ciencia y Sociedad] y Journal of Labor and Society [Revista de Trabajo y Sociedad].
Es inevitable referirse a la llamada “revolución verde” al tratar cuestiones ecológicas y agrícolas contemporáneas en el mundo, tema con el que China mantiene una profunda relación (Ding y Xu, 2024: 96-106). En el Libro Blanco sobre China de 1949 del gobierno estadounidense, Washington atribuyó la Revolución China al hecho que el país contaba con demasiada gente y muy poca tierra. Esta historiografía maltusiana fue ampliamente refutada por el presidente Mao Zedong en su elocuente ensayo La bancarrota de la concepción idealista de la historia. No obstante, el maltusianismo dominaría los planteamientos del desarrollo y la política social en todo el mundo durante mucho tiempo, y su conclusión política inmediata —que el problema social/revolucionario podía resolverse mediante mejoras tecnológicas en la producción de alimentos— fue la esencia de la Revolución Verde.
Desde la victoria de la Revolución China, los esfuerzos imperialistas por controlar China y todo el Tercer Mundo sufrieron un duro golpe. Para contrarrestar la oleada revolucionaria en Asia, los imperialistas volcaron su atención hacia otro importante país asiático, India. Paul Hoffman, administrador del Plan Marshall estadounidense y presidente de la Fundación Ford durante los primeros días de la Guerra Fría, observó en una ocasión: Si en 1945 nos hubiéramos embarcado [en India] en un programa como este [el programa de desarrollo rural en Taiwán] y lo hubiéramos llevado a cabo con un costo de no más de doscientos millones de dólares al año, el resultado final habría sido una China completamente inmunizada contra el atractivo de los comunistas. En mi opinión, India es hoy lo que China era en 1945 (Ross, 2003: 437-461).
Los comentarios de Hoffman reflejaban la motivación subyacente a la Revolución Verde que, como se reconoce ahora ampliamente, no era verdaderamente “verde” o ecológica, sino que pretendía ante todo distinguirse de la “Revolución Roja”.
Abordar las problemáticas ecológicas y la Revolución Verde, en el contexto chino, puede resultar a veces una experiencia paradójica. Por un lado, la civilización ecológica ha pasado a ocupar un lugar central en el discurso dominante en China gracias al empuje de los legisladores chinos. Términos afines como reducción de emisiones, bajas emisiones de carbono y nuevas energías se han hecho muy familiares para la población. El pueblo chino, en general, prefiere comprar productos ecológicos y libres de contaminación, e incluso eligen hacer sus principales compras de alimentos en mercados de verduras abastecidos directamente por los agricultores. Esta arraigada conciencia ecológica es quizá notable a escala mundial. El escepticismo sobre la transición ecológica y la negación de la crisis climática mundial son invisibles en China, al menos a nivel oficial. Esta es una de las ventajas directas de la importancia que China concede desde hace mucho tiempo a la ciencia y a su fe en ella.
Por otro lado, los sectores gubernamental y no gubernamental de China suelen tener una comprensión ambigua del significado de civilización ecológica y transformación ecológica. Por ejemplo, la percepción de la Revolución Verde representa uno de los puntos más destacados. En China, la Revolución Verde —o al menos una parte de ella, los llamados cultivos híbridos de alto rendimiento— todavía cuenta con un apoyo inquebrantable, lo que difiere bastante de las actitudes globales sobre la Revolución Verde.
En un sentido amplio, la actitud de China hacia la Revolución Verde está directamente relacionada con sus antecedentes históricos. Durante la construcción socialista de China surgieron numerosas actividades de investigación científica en beneficio del pueblo, organizadas por el gobierno o por iniciativa propia de las masas, en particular los esfuerzos para ayudar al campo a mejorar sus métodos de producción agrícola y a cultivar buenas semillas. Las variedades de semillas obtenidas gracias a la investigación científica y las tecnologías, por ejemplo, a menudo se promocionaron a bajo precio en las zonas adecuadas y no quedaron en manos de unos pocos. Otras partes esenciales de la Revolución Verde, como los recursos hídricos y los fertilizantes, también pasaron a ser propiedad común del pueblo, como en el caso de las comunas populares, que construyeron un gran número de instalaciones colectivas de abastecimiento de agua que siguen funcionando décadas después.
No obstante, por muy especial que sea el contexto histórico de la Revolución Verde en China, no cambia el hecho básico que la propia Revolución Verde no fue “verde”, sino parte de la civilización industrial. El presidente chino Xi Jinping ha afirmado que China necesita hacer la transición de una civilización industrial a una civilización ecológica. ¿Cuál es la diferencia entre ambas? En esencia, en términos de relaciones de producción, la característica principal y definitoria de la civilización industrial no es la industria, sino la relación sumamente desequilibrada y discordante entre los seres humanos y la naturaleza. Desde la aparición de la sociedad de clases, siempre ha existido una contradicción entre las zonas urbanas y rurales. En los últimos dos o tres siglos, esta falta de armonía ha alcanzado niveles sin precedentes y es insostenible. Por ello, el presidente Xi Jinping subrayó que, en el contexto de contradicciones tan profundas, es necesario construir una civilización ecológica. Este concepto se caracteriza por la necesidad de reparar la relación contradictoria entre el ser humano y la naturaleza. Que haya industria o no, no es la clave, sino en qué medida se ha resuelto la relación tan tensa entre el ser humano y la naturaleza, entre el ser humano y el medio ambiente, desarrollada en los últimos siglos.
En las dos últimas décadas, varios estudiosos marxistas preocupados por los temas ecológicos, como el estadounidense John Bellamy Foster, han identificado importantes herramientas teóricas como la “fractura metabólica” para ayudarnos a comprender los importantes problemas ecológicos emergentes en la era capitalista. Desde principios del siglo XXI, algunas universidades chinas han adoptado libros de economía estadounidenses para instruir a sus estudiantes, sorprendiendo a los autores de este artículo con afirmaciones que glorifican el capitalismo y la economía de mercado. Un ejemplo recurrente es: “Imagina vivir en una ciudad de Estados Unidos donde al despertar, puedes beber café de África, comer fruta de América Latina y vestir ropa hecha en Asia Oriental”. Estas imágenes y relatos de prosperidad han alimentado sin duda la fe ciega en el capitalismo y la globalización, aunque desde una perspectiva ecológica esta prosperidad conlleva semillas de caos y destrucción. Una economía de mercado muy desarrollada implica un gran volumen de comercio a larga distancia, en el cual el café africano y la fruta latinoamericana, que contienen el trabajo de la población local y la fertilidad de la tierra, se envían a Nueva York y Europa para convertirse en bienes de consumo. Una vez absorbidos los nutrientes en las ciudades de las economías de mercado desarrolladas, los restos acaban como basura. En contraste, en las sociedades agrícolas tradicionales, esos desechos humanos y restos de comida no son basura, sino una valiosa fuente de nutrientes para el suelo. En ausencia de comercio a larga distancia ni un movimiento interregional frecuente de materiales, estos nutrientes retornarían al lugar que los produjo y serían reciclados. No obstante, en la época contemporánea, especialmente en los dos últimos siglos de fuerte desarrollo de la globalización y la mercantilización, ha surgido una contradicción fundamental: la fertilidad de la tierra es transportada desde su lugar de origen a otras regiones en forma de productos. Los nutrientes producidos nunca tienen los medios para regresar, lo que a su vez conduce a una disminución de la fertilidad en el lugar de producción. A largo plazo, es insostenible y destructivo.
El fenómeno de la concentración de la fertilidad rural en la ciudad y su posterior transformación en residuos representa la base material del conflicto urbano-rural contemporáneo. En los dos últimos siglos, durante los cuales el capitalismo se ha convertido gradualmente en dominante, el mundo ha experimentado dos oleadas de Revolución Verde. La primera tuvo lugar en el siglo XIX, antes que se acuñara el concepto de revolución verde y con anterioridad al surgimiento de la industria química moderna. En ese entonces, para aumentar la fertilidad del suelo se recurría a la extracción de excrementos de aves, o guano, de las pequeñas islas diseminadas por el continente americano. Muchas personas chinas se trasladaron a la región para trabajar como culi en las minas de guano. La base de la revolución agrícola en Europa y América en aquella época incluía a esta fuerza de trabajo china barata y un fertilizante no renovable: el guano. La segunda oleada se produjo con el auge de la industria química en el siglo XX, cuando se extendió el uso de fertilizantes compuestos, combinando nitrógeno, fósforo y potasio en diferentes proporciones, y se reprodujeron variedades de cultivos sensibles a los fertilizantes para sostener la producción agrícola.
Se puede observar que, independientemente de la Revolución Verde que consideremos, la lógica subyacente siempre ha sido mantener o incluso ampliar la fractura metabólica. Esto se ha conseguido inyectando continuamente fertilidad procedente de fuentes externas, basada fundamentalmente en la superexplotación de la mano de obra y en el agotamiento y la contaminación insostenibles del medio ambiente. La lógica dictamina que esto no resolverá ni aliviará en absoluto los problemas ecológicos, y en la práctica no lo ha hecho. La Revolución Verde acarreó enormes costos ecológicos. Por ejemplo, al basarse la agricultura en unas pocas variedades de alto rendimiento de cada cultivo, el sistema varietal original de los cultivos indios fue desapareciendo gradualmente. La degradación del suelo fue también una de las principales consecuencias negativas de la Revolución Verde. El uso excesivo de fertilizantes químicos ha alterado la microbiota del suelo y ha aumentado su salinidad, provocando la degradación física y química del suelo (Singh, 2000: 97-103).
A pesar de sus beneficios iniciales generalizados y del uso relativamente bajo de productos químicos, en su totalidad, la Revolución Verde china también vio cómo las comunidades rurales realizaban algunos esfuerzos de conservación ecológica, lo que limitó los daños medioambientales durante el periodo de las comunas. Sin embargo, después de la disolución de las comunas y el ingreso de China en la economía de mercado, innumerables pequeños agricultores, impulsados por las fuerzas del mercado, incrementaron rápidamente el uso de productos químicos y las repercusiones negativas de la Revolución Verde china se pusieron gradualmente de manifiesto. Alrededor de 1970, cada kilogramo de grano producido en China correspondía a una media de 20 gramos de fertilizantes. En 2010, cada kilogramo de grano producido correspondía a 110 gramos de fertilizantes (Xu, 2020: 59-74). En pocas décadas, China se convirtió en el mayor consumidor de fertilizantes del mundo. En la actualidad, China utiliza anualmente más del 30% de los fertilizantes y pesticidas mundiales en menos del 9% de la tierra cultivable del mundo (Wu et al., 2018: 7010-7015). El uso excesivo de fertilizantes y pesticidas ha provocado que la agricultura supere a la industria como principal fuente de contaminación superficial en China. ¿Es posible seguir por el camino de la dependencia de los fertilizantes químicos y los pesticidas? Es evidente que esta situación es insostenible.
Podríamos contestar con la siguiente pregunta: ¿rechazar la Revolución Verde significa que todos debemos pasar hambre? Si tomamos como ejemplo India, puede afirmarse que su producción de alimentos ha aumentado si nos fijamos únicamente en la producción de un cierto número de años después de la Revolución Verde. No obstante, antes de esta, la producción total de alimentos de India ya crecía de forma relativamente constante, y la Revolución Verde no aceleró esta tendencia (Stone, 2019: 243-250). De 1950 a 1965, la producción de trigo de India se incrementó un 4% anual y durante unos 20 años después de la introducción de la Revolución Verde (1968-1984), la producción de trigo aumentó aproximadamente un 5,6% anual. Esta es la principal prueba que se suele citar para afianzar la Revolución Verde en India. Sin embargo, el trigo no es un alimento básico en India y su estatus es mucho menor que el del arroz. Mientras que la producción de arroz se acrecentaba en un 3,5% anual antes de la Revolución Verde, esta cifra descendió a menos del 2% en las dos décadas posteriores a ella. Por lo tanto, si se examina todo el suministro de alimentos de India, la producción aumentó un 2,8% anual durante una docena de años antes de la Revolución Verde, pero cayó al 1,9% anual durante su aplicación, para volver al 2,5% anual por varios años al término de esta revolución. Si se observan los datos alimentarios a más largo plazo, se constata que la Revolución Verde no tuvo un impacto significativo en la resolución de los problemas alimentarios de India (Stone, 2019: 243-250).
Al analizar la situación alimentaria mundial, podemos observar un estancamiento básico de la producción de cereales per cápita en todo el mundo en los últimos 40 años aproximadamente. Este indicador superó los 370 kilogramos a principios de la década de 1980 y se ha mantenido en un nivel bajo durante décadas. A menudo ni siquiera ha alcanzado los niveles de la década de 1980. Si bien se ha producido un ligero aumento en la última década, todavía no ha superado los 390 kilogramos (FAO). Estas últimas décadas han sido una época en la que la Revolución Verde y la agricultura industrial han dominado en todo el mundo. Aun así, la capacidad de la humanidad para alimentarse no ha experimentado ninguna mejora sustancial.
En otras palabras, incluso dejando de lado los aspectos ecológicos, el potencial de la Revolución Verde para aumentar la producción de alimentos se ha agotado. Mantener la situación actual implica una continua dependencia de insumos altamente intensivos en combustibles fósiles, lo cual no es viable para un gran país como China. Por un lado, el país ha decidido lograr importantes reducciones de carbono y el sistema alimentario industrializado contribuye en gran medida a dichas emisiones. Investigaciones recientes sugieren que en 2018 el sistema alimentario fue responsable de hasta un tercio de las emisiones totales de carbono (Tubiello et al., 2021). Para reducir las emisiones en la producción y procesamiento de alimentos, será necesario disminuir el uso de combustibles fósiles en la agricultura.
Por otro lado, la decisión de China de reducir las emisiones se produce en el contexto del cambio climático global, que está provocando un aumento de las temperaturas medias, una disminución del agua de las nieves glaciares y un aumento de las condiciones meteorológicas extremas, lo que sin duda tendrá un enorme impacto en la producción agrícola. En condiciones desfavorables, el rendimiento de cultivos como el trigo, el arroz y el maíz en el país podría incluso disminuir entre un 20% y un 30% de aquí a 2050 (Piao et al., 2010: 43-51). Ante este escenario, debe darse la máxima prioridad a la “reducción de riesgos” de la seguridad alimentaria. El modelo agrícola de la Revolución Verde carece de la resiliencia necesaria para soportar los riesgos debido a la prevalencia de los monocultivos y a su gran dependencia de factores externos, lo que dificulta la seguridad alimentaria.
La historia de la construcción socialista en Corea del Norte proporciona otra lección importante. Este proceso ha alcanzado grandes logros, pero la agricultura del país se basa esencialmente en los combustibles fósiles y en la Revolución Verde. Ya durante la era de Kim Il Sung, Corea del Norte propuso la electrificación de la agricultura y su desarrollo agrícola alcanzó en su momento muy buenos resultados, superiores a los de Corea del Sur. Sin embargo, dependía de las importaciones de petróleo y del uso intensivo de fertilizantes. De 1961 a 1991, sus aportaciones de fertilizantes y su producción de cereales registraron una tendencia general al alza. Sin embargo, a principios de la década de 1990, debido al impacto de los cambios geopolíticos, los insumos de fertilizantes de Corea del Norte se redujeron en un 90%, provocando un descenso significativo de la producción de cereales, que desencadenó lo que se conoce como la Revolución Verde en Corea del Norte. Esto condujo a un periodo de escasez de alimentos, que el país denominó la “Marcha de la Miseria” (Xu, 2024: 30-47). Para ese entonces, la industria pesada de Corea del Norte ya era una de las más avanzadas del noreste asiático, pero el país pagó un alto precio por su total dependencia de la agricultura industrial basada en la importación de petróleo.
Los ejemplos de China y Corea del Norte han proporcionado importantes lecciones a los países del Tercer Mundo. Desde un punto de vista medioambiental y ecológico, el Tercer Mundo no puede confiar en la industrialización y los combustibles fósiles para resolver sus problemas agrícolas. Estos combustibles tampoco son una opción fiable desde un punto de vista geopolítico y de reducción de riesgos. Si el Tercer Mundo quiere resolver realmente sus problemas de seguridad alimentaria sin desarrollar una dependencia del llamado “orden internacional basado en normas” de Estados Unidos, debe someterse cuanto antes a una transformación ecológica.
Naturalmente, para un país como China, que ya depende de la agricultura industrializada, ¿no supondría una transición ecológica una pérdida de producción y, por ende, una amenaza para la seguridad alimentaria? Desde luego, la transición ecológica no es gratuita. Sin embargo, si China logra enfrentar las limitaciones de la Revolución Verde y comienza a explorar seriamente una transición hacia una civilización ecológica, podrá aprovechar al máximo sus fortalezas y minimizar el impacto de la transición ecológica sobre la seguridad alimentaria.
Una importante ventaja de China es la existencia de amplias organizaciones de base del partido, que gozan de prestigio en el corazón del pueblo y siguen las directrices del socialismo y la construcción de una civilización ecológica. En los últimos años, ha habido diversas experiencias importantes y exitosas en las que estas organizaciones han dirigido cooperativas que garantizaron la seguridad alimentaria y mantuvieron el equilibrio ecológico. En los casos estudiados, ya sea en el cultivo de arroz y camarones en las zonas lacustres de la llanura de Jianghuai, o en la ganadería en la región de la meseta de Qinghai-Tíbet, el poder económico de las cooperativas y el liderazgo político del partido han permitido asegurar la sostenibilidad ecológica. Esto fue posible al enfocar la agricultura en las personas y no en los beneficios, considerando tanto la ecología como la producción desde un punto de vista político.
En Wuhu, por ejemplo, en marzo de 2022, el distrito de Wanzhi de la prefectura de Wuhu estableció una cooperativa especializada dirigida por la organización del partido para promover el desarrollo de la industria del arroz regenerativo. Esta proporciona toda una cadena industrial de servicios a 33.000 mu (2.200 hectáreas) de cultivadores de arroz regenerativo del distrito, y garantiza que la producción total de la primera temporada y la segunda cosecha se estabilice en más de 900 kilogramos por mu (Hu, 2022). El arroz regenerativo utiliza rastrojos de arroz para volver a cultivar plántulas y espigas sin pesticidas y con una pequeña cantidad de fertilizante, lo que asegura la producción de alimentos y genera beneficios ecológicos.
La principal industria establecida por la cooperativa dirigida por la organización del partido en Dongba Village, Liulang Town, Wanzhi District, es el “cocultivo de arroz y camarones”, un modelo compuesto que integra el cultivo de arroz con la cría de cangrejos de río. En agosto de 2023, la cooperativa de la aldea de Dongba contaba con 171 socios. En agosto de 2022, mediante transferencias de tierras, la cooperativa consolidó las tierras de dos grupos de aldeanos para cultivarlas de forma contigua. Una vez consolidadas y mejoradas las tierras, la cooperativa dividió 260 mu (17,3 hectáreas) de tierra en 11 parcelas de distintos tamaños. La mayor de más de 60 mu (4 hectáreas) y la menor de más de 10 mu (0,67 hectáreas). Mientras cultivaban arroz de alta calidad, cavaron zanjas en forma de anillo alrededor de las parcelas para la cría de cangrejos de río, aplicando prácticas normalizadas de trasplante, gestión y cultivo. Al devolver directamente la paja de arroz a los campos como alimento rico para los cangrejos de río de la temporada siguiente, esta aportación baja de fertilizantes nitrogenados mantenía una alta productividad. Este método no sólo resolvía el problema de la utilización de la paja, sino que también aumentaba el rendimiento, reducía los costos, fomentaba las prácticas agrícolas ecológicas y mejoraba la eficiencia del uso de la tierra.
En el transcurso del trabajo de campo, se observaron bandadas de garcillas alimentándose en los arrozales. Los funcionarios del pueblo señalaron que con anterioridad estas aves rara vez se veían en la zona. No obstante, desde la introducción del cultivo conjunto de arroz y camarones, el uso de pesticidas y fertilizantes en los arrozales se ha reducido en al menos tres cuartas partes, debido a los elevados requisitos de calidad del agua para la cría de cangrejos de río. Regularmente, los técnicos siembran algas y bacterias beneficiosas, mejorando aún más la calidad del agua en la base de arroz-camarón. En sólo un año, el ecosistema de la granja se ha recuperado notablemente, por lo que las garcillas, conocidas por su alto nivel en la selección de hábitats, se han sentido atraídas por la zona.
¿Por qué desarrollar el cultivo de arroz y camarones a través de cooperativas dirigidas por organizaciones del partido? El secretario del partido de la ciudad de Liulang ofreció la siguiente explicación: El papel de las cooperativas dirigidas por el partido va más allá del simple desarrollo y expansión de la economía colectiva y de ayudar al pueblo a prosperar. Lo más importante son los beneficios sociales. Si la gestionaran los grandes agricultores, se centrarían en el cangrejo de río porque es más rentable, descuidando el arroz por no ser tan valioso, lo que pondría en peligro la seguridad alimentaria. Al tener cooperativas dirigidas por órganos del partido, garantizamos la seguridad alimentaria, no solo en términos de rendimiento por mu, sino también de sostenibilidad ecológica. Aunque buscamos beneficios, no les damos excesiva prioridad. El rendimiento del arroz está garantizado al menos en 500 kilos por mu.
Como resultado, la cooperativa no solo refuerza la protección de las tierras de labranza y salvaguarda el balance final de la seguridad alimentaria. También crea un modelo agrícola verde y respetuoso con el medio ambiente, mejorando continuamente el entorno rural y restaurando la biodiversidad.
En las regiones de pastoreo de la meseta Qinghai-Tíbet encontramos ejemplos de cooperativas que persiguen una producción ecológicamente protectora, con el objetivo de la optimización social y la sostenibilidad ecológica. El municipio de Gacuo, situado al norte del condado de Shuanghu, en la ciudad tibetana de Nagqu, tiene una superficie de 27.400 kilómetros cuadrados y una altitud media de 4.900 metros. Antiguamente conocida como una zona inhabitable, el municipio de Gacuo cuenta actualmente con 125 hogares y 570 personas, repartidas en dos aldeas administrativas. A fines de 2017, el municipio contaba con un total de 34.456 animales, entre yaks, ovejas y cabras. Como unidad de aldea, quienes pastorean poseen colectivamente pastizales, ganado, tiendas y otros materiales de producción, y la organización colectiva de la aldea coordina la división del trabajo y la planificación. Al final de cada año, cada integrante recibe ingresos en efectivo, así como repartos de carne de vacuno, cordero y productos lácteos basados en los puntos de trabajo que han obtenido del colectivo.
El condado de Shuanghu enfrenta catástrofes naturales casi todos los años. De ocho a nueve meses del año son una estación seca con hierba marchita, lo que hace que su ecosistema sea extremadamente frágil. Durante nuestra investigación en el terreno, descubrimos que, además de lograr resultados significativos en la producción, la distribución, la supervisión pública y el desarrollo cultural en colectivo, Gacuo también hizo notables contribuciones a la protección ecológica, particularmente en la preservación de los campos de nieve y los glaciares (que también se consideran recursos naturales valiosos) (Ding et al., 2018). El municipio de Gacuo no solo integra prácticas ecológicas en la producción colectiva, sino que también protege diligentemente el medio ambiente circundante (Ding et. Al, 2018). En sus prácticas ganaderas, los pastores mantienen métodos tradicionales de manejo del ganado, que evita el uso de vacunas o medicamentos veterinarios a menos que sea absolutamente necesario. Además, no dejan residuos en las tierras de pastoreo, porque los transportan regularmente de vuelta al municipio para su eliminación centralizada. El municipio de Gacuo está situado en el corazón de la Reserva Natural Nacional de Qiangtang y se extiende hacia el norte hasta la Reserva Natural Nacional de Hoh Xil. Según las pruebas realizadas por las autoridades nacionales, los pastizales de Gacuo podrían soportar el pastoreo de 210.000 ovejas, pero el número total de animales en Gacuo se mantiene por debajo de las 50.000 ovejas, con un estricto programa de pastoreo rotativo para su protección. Incluso durante las migraciones estacionales, los lugareños utilizan yaks en lugar de tractores, porque “los tractores son buenos, pero dejan huellas que, con el tiempo, dañan los pastizales”.
Con la implementación del sistema de doble responsabilidad para la ganadería y la adjudicación de praderas a finales de la década de 1980, las zonas de pastoreo de China se han enfrentado a graves problemas de sobrepastoreo. Cuestiones como la degradación de las praderas y la desertificación del suelo se han convertido, a su vez, en importantes obstáculos para el crecimiento continuo de los ingresos de los pastores (Yang y Song, 2015). Para abordar estos problemas, el gobierno puso en marcha en 2011 el Mecanismo de Subvenciones e Incentivos para la Protección Ecológica de los Pastizales, que anima a los pastores a reducir el número de animales y restaurar los pastizales degradados. Sin embargo, el impacto real fue limitado, ya que en algunas zonas se produjo un aumento del ganado en lugar de una reducción, lo que ha provocado una continua degradación de los pastizales (Fan y Zhang, 2018). Entonces, ¿cómo consigue el municipio de Gacuo preservar estrictamente la sostenibilidad de sus pastizales y ecosistemas circundantes? En primer lugar, el colectivo gestiona los periodos de pastoreo y descanso en función de las características de los pastos de invierno y verano, siendo la planificación de los pastizales la tarea más crítica. Cada tres años se lleva a cabo una importante sesión de planificación, y al final de cada año se realiza una patrulla y una evaluación de los pastizales. Si se detecta algún tipo de degradación, la zona se destina al descanso o se prohíbe el pastoreo al año siguiente, al tiempo que se reservan los pastizales para la prevención de catástrofes durante el invierno y la primavera. En segundo lugar, hay límites claros sobre el número de cabezas de ganado que puede soportar cada pastizal y durante cuánto tiempo, sin que se permita la sobrecarga en ningún caso.
Por último, si un equipo de producción tiene que migrar, por ejemplo, del pastizal A al pastizal B, existen normas estrictas sobre el tiempo que debe durar la migración. Si necesitan detenerse en el pastizal C debido a circunstancias especiales, como las condiciones meteorológicas, y la estancia supera los dos días, deben informar y solicitar a la aldea el uso del pastizal para evitar la sobrecarga del área C. En casos especiales, como cuando el pastizal de una aldea se ve afectado por una catástrofe de nieve, los equipos de producción pueden solicitar el uso de un pastizal cercano de otra aldea para ayuda de emergencia. Este tipo de ajuste solo es posible mediante una organización económica colectiva, que mantiene eficazmente la sostenibilidad de la producción pastoril.
El municipio de Gacuo ha liderado a lo largo de los años el desarrollo económico del condado de Shuanghu. Gracias a la división colectiva del trabajo y a los mecanismos de supervisión, la calidad de los productos ganaderos, como la ternera y el cordero, que se producen aquí es superior a la de los municipios circundantes y alcanzan los precios más altos, una manifestación concreta de la fuerza de la economía colectiva. En particular, el desarrollo de Gacuo no se ha visto impulsado por el comercio exterior. Se ha centrado en satisfacer la demanda interna. Ante la dureza del clima y la fragilidad de las condiciones ecológicas, optaron por utilizar la fuerza colectiva para proteger y gestionar los recursos públicos y salvaguardar el medio ambiente circundante. Esto demuestra que solo una economía colectiva puede mantener el equilibrio entre la vida comunitaria, el desarrollo económico y la sostenibilidad medioambiental.
El análisis anterior destaca la importancia de las organizaciones de base del partido en China. Entendemos que muchos países del Tercer Mundo carecen de tales estructuras organizativas formales, pero sí poseen una variedad de organizaciones políticas de masas muy extendidas, organizaciones comunitarias locales tanto formales como informales, y un número significativo de fuerzas socialistas, todas ellas capaces de desempeñar un papel sustancial. Fundamentalmente, los gobiernos y el pueblo del Tercer Mundo pueden beneficiarse en general de una vía ecológica, por lo que la base política para un cambio ecológico existe objetivamente, y las formas específicas de la práctica pueden ciertamente florecer de diversas maneras.
La civilización ecológica china ha realizado en los últimos años importantes progresos en la teoría, la política y la práctica local. No obstante, la tarea sigue siendo ardua en el futuro, y determinar cómo avanzar hacia una civilización ecológica es una cuestión que debemos abordar ahora y en el futuro. Por supuesto, no se trata de una tarea exclusiva de China, se trata de un reto para toda la humanidad. China y el mundo pueden aprender mucho unos de otros. Los profesionales e investigadores de China necesitan comprender mejor las prácticas y teorías de todo el mundo, que van más allá de la agricultura industrializada. Así mismo, los habitantes de muchos otros países pueden encontrar inspiración y aliento en los logros y perspectivas de la economía colectiva y la agricultura ecológica de China.
Referencias Bibliográficas
Ding, L., Qi, L. y Yan, H. “Pastoral collective community on the Northern Tibetan Plateau: The road to rural revitalization in Gacuo Township of Nagchu”. Economic Herald, n° 10,, 2018.
Ding, L. y Xu, Z. “Why Chinese agriculture must undergo an ecological transformation”. Wenhua Zongheng, n° 3, 2024.
Fan, M. y Zhang, Q. “Ecological compensation to whom?: Rethinking the grassland ecological protection subsidy incentive policy based on the scale problem”. Xuehai, n° 4, 2018.
Hu, X. Wanzhi District Agriculture and Rural Affairs Bureau actively plants regenerated rice to increase production and efficiency. Wanzhi District People’s Government, Wuhu Prefecture, 1 de abril de 2022. Disponible en: https://www.wanzhi.gov.cn/
Piao, S., Ciais, P., Huang, Y., Shen, Z., Peng, S., Li, J., Zhou, L., et al. “The impacts of climate change on water resources and agriculture in China”. Nature, vol. 467, n° 7311,, 2010.
Ross, E. B. “Malthusianism, capitalist agriculture, and the fate of peasants in the making of the modern world food system”. Review of Radical Political Economics, vol. 35, n° 4, 2003.
Singh, R. B. “Environmental consequences of agricultural development: A case study from the Green Revolution state of Haryana, India”. Agriculture, Ecosystems and Environment, vol. 82, n° 1–3, 2000.
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Tubiello, F. N., Rosenzweig, C., Conchedda, G., Karl, K., Gütschow, J., Xueyao, P., Obli-Laryea, G., et al. “Greenhouse gas emissions from food systems: Building the evidence base”. Environmental Research Letters, vol. 16, n° 6, 2021.
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Xu, Z. “Farm size, capitalism, and overuse of agricultural chemicals in China”. Capitalism Nature Socialism, vol. 31, n° 3, 2020.
Xu, Z. Industrial agriculture: Lessons from North Korea. Monthly Review, 75(10), 2024.
Yang, S. y Song, Z. “An examination of the sustainability of livestock husbandry in the Maqu alpine grassland”. Journal of Political Economy, n° 5, 2015.
Observación de Joaquín Miras:
De acuerdo con la propuesta de publicación.
Alguna vez deberemos abrir debate sobre nuestro campesinado, que está estrangulado y al que acusamos de reaccionario. Sobre todo si de veras creemos que la soberanía alimentaria es crucial, cuotas productivas impuestas por el mercado común, que siguen vigentes, precios descontrolados de los combustibles, bloqueo a toda iniciativa de comercialización no controlada por los intermediarios, liberalizacion del campo a las eléctricas, al agroturismo y al deporte loco de squaks, etc. por las trochas, sendas y camberas, controles sanitarios que no cumplen las granjas industriales y, ahora, el acuerdo Mercosur, que es competir, no entre campesinos, sino con las grandes multinacionales que se ha apoderado del agro en Latinoamérica, y que envían fruta en avión.
7. Löwy sobre Saito
Michael Löwy hace una crítica general a las obras de Saito publicadas en lenguas occidentales, especialmente en francés, ya que se publica en Terrestres. Hemos visto por aquí varias, generalmente sobre su último libro, pero me parece interesante esta visión general de su obra.
https://www.terrestres.org/
Marx, ¿profeta del decrecimiento?
Seguro que ya conoce su libro ¡Menos! el filósofo japonés Kohei Saito ve en Marx las premisas del pensamiento ecológico, y las utiliza para defender un «comunismo decreciente». No es tan sencillo, explica el filósofo Michael Löwy en esta nota crítica: no hay profecía en Marx, pero sí un pensamiento que sigue siendo crucial para afrontar el Antropoceno.
Michael Löwy
21 de diciembre de 2024
Acerca de tres libros de Kōhei Saitō : La naturaleza frente al capital. La ecología de Marx en su inacabada crítica del capital, éditions Syllepse, 2021 ; ¡Moins ! La décroissance est une philosophie, traducido del japonés por Jean-Christophe Helary, París, éditions du Seuil, 2024 -del que buenas hojas apareció en Terrestres ; Marx y el Antropoceno. Towards the idea of Degrowth Communism, Cambridge University Press, 2022.
Los ecologistas clásicos suelen tachar a Marx de «productivista» y ciego ante los problemas ecológicos. Recientemente se ha publicado un creciente corpus de literatura ecomarxista que contradice rotundamente esta sabiduría convencional. Los pioneros de esta nueva investigación son John Bellamy Foster y Paul Burkett, seguidos por Ian Angus, Fred Magdoff y otros ellos ayudaron a transformar la famosa publicación socialista Monthly Review en una revista ecomarxista. Su principal argumento es que Marx era plenamente consciente de las consecuencias destructivas de la acumulación capitalista sobre el medio ambiente, un proceso que describió mediante el concepto de «ruptura metabólica» entre las sociedades humanas y la naturaleza. Puede que no estemos de acuerdo con algunas de sus interpretaciones de los escritos de Marx, pero su investigación ha sido decisiva para una nueva comprensión de su contribución a la crítica ecológica del capitalismo.
Marx, continuidades y cambios
Kohei Saito es un joven investigador marxista japonés que pertenece a esta importante escuela ecomarxista. Su primer libro, La Nature contre le Capital, traducido al francés por Éditions Syllepse, es una contribución muy valiosa a la reevaluación del legado marxiano desde una perspectiva ecosocialista.
Una de las grandes cualidades de su obra es que -a diferencia de muchos otros estudiosos- no trata los escritos de Marx como un conjunto sistemático de textos definidos, de principio a fin, por un fuerte compromiso ecológico (según algunos), o una fuerte tendencia no ecológica (según otros). Como argumenta Saito de forma muy convincente, hay elementos de continuidad en el pensamiento de Marx sobre la naturaleza, pero también cambios y reorientaciones muy significativos. Además, como sugiere el subtítulo del libro, sus reflexiones críticas sobre la relación entre la economía política y el medio ambiente natural están «inacabadas «.
Entre las continuidades, una de las más importantes es la cuestión de la «separación capitalista de los humanos de la tierra», es decir, de la naturaleza. Si bien este tema ya aparecía en los Manuscritos de 1844, tras la publicación de El capital (1867) Marx se interesó por las sociedades precapitalistas, en las que existía alguna forma de unidad entre los productores y la tierra. Consideraba que una de las tareas esenciales del socialismo era restablecer la unidad original entre los seres humanos y la naturaleza, destruida por el capitalismo, pero a un nivel superior (negación de la negación). Esto explica el interés de Marx por las comunidades precapitalistas, ya fuera en sus discusiones ecológicas (por ejemplo, el químico alemán Carl Fraas) o en sus investigaciones antropológicas (el historiador Franz Maurer): ambos autores eran considerados «socialistas inconscientes».
Y, por supuesto, en su último documento importante, la «Carta a Vera Zassoulitsch» (1881), Marx sostiene que mediante la supresión del capitalismo, las sociedades modernas podrían volver a una forma superior de un tipo «arcaico» de propiedad y producción colectivas. Yo diría que esto pertenece al momento «romántico anticapitalista» de las reflexiones de Marx. De todos modos, esta interesante reflexión de Saito es muy pertinente hoy, cuando las comunidades indígenas de América, desde Canadá hasta la Patagonia, están a la vanguardia de la resistencia a la destrucción medioambiental capitalista.
Leer también en Terrestre: Kōhei Saitō, » Marx en el sol naciente : el éxito de un comunismo menguante», marzo de 2023.
Sin embargo, la principal aportación de Saito es mostrar el movimiento, la evolución del pensamiento de Marx sobre la naturaleza, en un proceso de aprendizaje, replanteamiento y reconfiguración de su pensamiento. Antes de El Capital, se puede encontrar en los escritos de Marx una valoración bastante acrítica del «progreso » capitalista, una actitud descrita a menudo con el término mitológicamente vago de » prometeísmo «. Esto es evidente en el Manifiesto Comunista, que celebra la » sumisión de las fuerzas de la naturaleza al hombre » y la » limpieza de continentes enteros para la cultura»; pero esto también se aplica a los Cuadernos de Londres (1851), los Manuscritos económicos de 1861-63 y otros escritos de esos años.
Curiosamente, Saito parece excluir de su crítica el Grundrisse (1857-58), excepción a mi juicio injustificada, ¡cuando sabemos cuánto admira Marx, en este manuscrito, «la gran misión civilizadora del capitalismo «, en relación con la naturaleza y con las comunidades precapitalistas, prisioneras de su localismo y de su » idolatría de la naturaleza «!
El cambio se produjo en 1865-66, cuando Marx descubrió, al leer los escritos del químico agrícola Justus Von Liebig, el problema del agotamiento del suelo, y la ruptura metabólica entre las sociedades humanas y el entorno natural. Esto llevaría, en el volumen 1 de El Capital -pero también en los otros dos volúmenes inacabados- a una evaluación mucho más crítica de la naturaleza destructiva del » progreso capitalista, particularmente en la agricultura. Después de 1868, leyendo a otro científico alemán, Carl Fraas, Marx también descubriría otros problemas ecológicos importantes, como la deforestación y el cambio climático local. Según Saito, si Marx hubiera podido completar los volúmenes 2 y 3 de la Capital, habría hecho mayor hincapié en la crisis ecológica -lo que también significa, al menos implícitamente, que en su actual estado inacabado no se hace suficiente hincapié en estas cuestiones.
Fundador más que profeta
Esto me lleva a mi principal desacuerdo con Saito: en varios pasajes del libro afirma que para Marx » la insostenibilidad medioambiental del capitalismo es la contradicción del sistema » (p.142, énfasis de Saito) ; o que al final de su vida llegó a considerar el colapso metabólico como » el problema más grave del capitalismo»; o que el conflicto con los límites naturales es, para Marx, » la contradicción principal del modo de producción capitalista».
Me pregunto dónde encontró Saito, en los escritos, libros publicados, manuscritos o cuadernos de Marx, tales afirmaciones… No se encuentran por ninguna parte, y por una buena razón: la insostenibilidad ecológica del sistema capitalista no era una cuestión decisiva en el siglo XIX, como ha llegado a serlo hoy, con la entrada del planeta en una nueva era geológica, el Antropoceno, desde 1945.
Lea también en Terrestre: Kai Heron, » La sortie du capitalisme en débat chez les écosocialistes «, mayo de 2024.
Además, creo que la ruptura metabólica, o el conflicto con los límites naturales, no es » un problema del capitalismo » o una » contradicción del sistema»: ¡es mucho más que eso ! Es una contradicción entre el sistema y «las condiciones naturales eternas » (Marx), y por tanto con las condiciones naturales de la vida humana en el planeta. De hecho, como sostiene Paul Burkett (citado por Saito), el capital puede seguir acumulándose en cualquier condición natural, por degradada que esté, mientras no se produzca la extinción completa de la vida humana: la civilización humana puede desaparecer antes de que la acumulación de capital sea imposible.
Saito concluye su libro con una sobria valoración que me parece un resumen muy acertado de la cuestión : El Capital (libro) sigue siendo un proyecto inacabado. Marx no respondió a todas las preguntas ni predijo el mundo actual. Pero su crítica del capitalismo proporciona una base teórica extremadamente útil para comprender la actual crisis ecológica. Por lo tanto, yo añadiría que el ecosocialismo puede basarse en las ideas de Marx, pero necesita desarrollar plenamente una nueva confrontación eco-marxista con los desafíos del Antropoceno en el siglo 21.
El segundo libro de Saito, ¡Moins!, se publicó en Japón en 2019 y fue un gran éxito: 500.000 ejemplares vendidos. Es una buena noticia para la ecología crítica. Sus primeros capítulos ofrecen una dramática evaluación del cambio climático: el punto de no retorno está a la vuelta de la esquina, y el Antropoceno se encamina hacia la catástrofe. La cantidad de CO2 en la atmósfera no se alcanzaba desde el Plioceno, hace 4 millones de años. La causa de esta crisis es sin duda el sistema capitalista, que aspira a la multiplicación infinita del valor y al crecimiento ilimitado, inextricablemente ligado a los combustibles fósiles (y por tanto a las emisiones de CO2) desde la revolución industrial. Como observa Kenneth Boulding, «cualquiera que crea que el crecimiento exponencial puede continuar indefinidamente en un mundo finito es un tonto o un economista». Si el capitalismo no se detiene, hará que el planeta sea inhabitable para los seres humanos;
¿Cómo afrontar este reto? Saito ofrece una crítica radical de la ecología compatible con el crecimiento (capitalista): los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas – «un opio del pueblo»-, el crecimiento económico verde propugnado por el Banco Mundial, e incluso el Green New Deal propuesto por Stieglitz y la izquierda norteamericana. – el crecimiento económico verde preconizado por el Banco Mundial, e incluso el Green New Deal propuesto por Stieglitz y la izquierda norteamericana. Es cierto», observa Saito, «que necesitamos un Green New Deal: vehículos eléctricos, energía solar, carriles bici, transporte público gratuito. Pero eso no bastará para atajar la crisis;
Lo que hay que hacer es romper con el «modo de vida imperial» capitalista y tomar el camino del decrecimiento, es decir, pasar de la cantidad -más bienes, crecimiento del PIB- a la calidad: ampliar el tiempo libre y la protección social;
El «comunismo del decrecimiento «.
Saito denomina comunismo del decrecimiento a la alternativa radical al capitalismo, basada en la gestión democrática de bienes comunes como la tierra, el agua, la electricidad, la sanidad o la educación, arrebatándoselos tanto al mercado como al Estado. Esta propuesta puede encontrarse en los últimos escritos de Karl Marx, afirma Saito, quien, sin embargo, no cita ningún texto de Marx en el que se hable del decrecimiento. Mientras que en el Manifiesto Comunista (1848)Marx defendía la primacía de las fuerzas productivas, desde una perspectiva eurocéntrica, a partir de 1868, gracias a su lectura de los biólogos Liebig y Fraas -véanse sus notas de lectura recientemente publicadas por el nuevo MEGA (» Marx-Engels-Gesamtausgabe «
Esto culminó en 1881 con la carta (y sus diversos borradores) a Vera Zassoulitsch, en la que hablaba de la comuna rural tradicional como fuente de un futuro comunista para Rusia. Era una propuesta que rompía con el eurocentrismo, la primacía de las fuerzas productivas y la visión de la historia como «progreso».
Me parece, sin embargo, que Saito va demasiado lejos al pretender encontrar en los escritos de Marx sobre la comuna rural rusa una «percepción positiva de las economías estacionarias » y, por tanto, las premisas del «comunismo del decrecimiento «. Más sobria y pertinente me parece su afirmación de que » en ninguna parte dejó Marx un rastro escrito de lo que él concebía por comunismo de decrecimiento «.
Relay presse, gare d’Austerlitz. Le livre de Kohei Saito se cache parmi ces best sellers : saurez-vous le retrouver ?
El comunismo según Saito sería una red horizontal de cogestión democrática, donde los trabajadores serían los propietarios y gestores de los medios de producción. Lo que falta en este proyecto es la planificación ecológica democrática. Ciertamente, en un pasaje Saito menciona la necesidad de una «planificación social para gestionar la producción de bienes de uso y la satisfacción de necesidades » (p. 267) pero esta importante intuición no se desarrolla.
¿Cómo se puede conseguir esto? Saito habla de la economía solidaria y de las cooperativas, aunque reconoce que, » como señaló Marx, las cooperativas de trabajadores están expuestas a la competencia del mercado capitalista. En consecuencia, concluye, hay que cambiar todo el sistema». También menciona el municipalismo socialista, ejemplificado por la Barcelona de la alcaldesa Ada Colau (desgraciadamente, desde entonces ha perdido la alcaldía de la ciudad). Por último, se refiere a los movimientos sociales y las asambleas ciudadanas, pero su pensamiento carece de una estrategia sociopolítica de transformación revolucionaria.
Leer también en Terrestres: Geneviève Azam, » Planificación ecológica: ¿freno de emergencia o administración de catástrofes ? «, septiembre de 2023.
El tercer libro de Saito, Marx and the Anthropocene, publicado en 2022, sólo existe actualmente en inglés. Ofrece un análisis mucho más preciso de los escritos de Marx: sitúa como texto clave del materialismo histórico productivista no el Manifiesto comunista, sino el Prefacio de 1859 a la Contribución a la crítica de la economía política, que define la revolución como la supresión de las relaciones de producción que se han convertido en obstáculos para el libre desarrollo de las fuerzas productivas. Y también critica ciertos argumentos claramente «prometeicos» de la Grundrisse de 1857-58.
Por mucho que su interpretación de los últimos escritos rusos de Marx como una ruptura con el productivismo y el eurocentrismo me parezca correcta, su suposición de un Marx » decreciente » me parece infundada. Pero Saito reconoce los límites del pensamiento de Marx y el carácter incompleto de su proyecto.
En este libro más reciente, Saito también demuestra un conocimiento mucho más preciso de la literatura ecosocialista moderna, y así define su «comunismo del decrecimiento » como una variante del ecosocialismo que aboga por una ruptura con el crecimiento.
En conclusión, la propuesta de un movimiento para arrancar los bienes comunes al mercado y basar el «reino de la libertad » en la reducción de la jornada laboral está en línea con las ideas de Marx, pero el decrecimiento está ausente de sus escritos. El comunismo del decrecimiento defendido por Saito como imperativo ecológico – un comunismo que exige el fin del «modo de vida imperial»;»Me parece una buena idea para el futuro, pero es una idea nueva, creada por el eco-marxismo del siglo XXI, del que Saito es un brillante representante.
8. Científicos en lucha contra la catástrofe ecosocial
Entrevista a una compañera de la versión francesa de Científicos en rebelión editora de un libro reciente, un llamamiento para que los científicos se impliquen más en la lucha contra la catástrofe ecosocial.
«Estamos asistiendo a un aumento de los movimientos contra la ciencia»
La investigadora Élodie Vercken es una de las autoras del libro «Sortir des labos pour défendre le vivant». Abogar por la neutralidad es despolitizar la ciencia y «instrumentalizarla para defender el statu quo», afirma.
En el libro Sortir des labos pour défendre le vivant (éd. du Seuil, noviembre de 2024), un grupo de científicos miembros del collectif Scientifiques en rébellion hace un llamamiento a sus colegas científicos para que se impliquen de forma más masiva en poner sus conocimientos al servicio de la lucha contra la catástrofe ecológica y social.
Élodie Vercken, ecologista y directora de investigación del Instituto Nacional de Investigación Agronómica, Alimentaria y Medioambiental (Inrae), es coautora del libro. Habla con Reporterre sobre el aumento de los ataques a la ciencia y ofrece sus reflexiones sobre la ambigua relación de la ciencia con la neutralidad, la tecnología y los conocimientos tradicionales.
Reporterre- Las protestas de los agricultores del pasado noviembre desembocaron en actos de intimidación y violencia contra la Oficina Francesa de Biodiversidad y el Inrae. En un contexto de creciente escepticismo climático, y de victoria de Donald Trump en Estados Unidos, ¿cómo analiza este periodo de reiterados ataques a la ciencia ?.
Élodie Vercken –Asistimos claramente a un auge de los movimientos anticientíficos. Aunque siempre han existido cada vez que los descubrimientos científicos chocan con las ideologías económicas o políticas dominantes, se intenta desacreditar la palabra de los investigadores críticos tachándolos de militantes.
Históricamente, esto ha ocurrido en torno a cuestiones muy concretas, como el desarrollo de armas nucleares, por ejemplo. Lo nuevo es que ahora se cuestiona realmente el sistema político y económico en su conjunto, la ideología del crecimiento, el extractivismo, etcétera. La crítica es generalizada porque el problema es generalizado y multifactorial. Como consecuencia, los científicos se están convirtiendo en enemigos de los defensores de este sistema. Los defensores del status quo, sintiéndose cada vez más amenazados, reprimen las críticas de forma cada vez más violenta.
En su obra colectiva, usted critica las pretensiones de neutralidad de la ciencia. ¿Por qué esta neutralidad es un mito y por qué es peligrosa, en su opinión?
Reivindicar la neutralidad es una forma de instrumentalizar la ciencia para defender el statu quo. Lo único que la ciencia puede reclamar es objetividad en sus planteamientos. La ciencia plantea una pregunta y garantiza que los métodos que utiliza para responderla son objetivos y fiables.
Pero la neutralidad no existe: la propia elección de la pregunta sobre la que trabajará un investigador depende de sus propios intereses. La interpretación de los resultados de la investigación también es subjetiva. Por no hablar del sesgo de la financiación la investigación se ha ido empobreciendo constantemente en los últimos veinte años, con una financiación recurrente cada vez menor, sustituida por la financiación de proyectos hay que salir a buscar dinero para cada nuevo proyecto, es decir, solicitarlo a las agencias de financiación, que están controladas políticamente.
Esto significa que los proyectos se seleccionan en función de las prioridades de las agencias. La financiación privada también está creciendo y las asociaciones con socios privados suelen ser fomentadas y valoradas por las instituciones de investigación.
Lea también: Élodie Vercken, de la investigación a la resistencia.
Afirmar que la ciencia es neutral en estas circunstancias es una forma de evitar el debate, de no cuestionar nuestras propias posiciones.
También se mantiene una confusión entre ciencia y tecnología. Los promotores del tecnosolucionismo dicen ser científicos, al igual que los ecomodernistas que intentan deslegitimar a los ecologistas arrogándose el monopolio de un enfoque racional….
La corriente del tecnoseguro está alimentada por personas que no son investigadores, sino que proceden del mundo de la empresa y la innovación. Hay muchos ingenieros en este movimiento, formados en ciencias pero que no realizan ninguna investigación. No son científicos en el sentido académico del término.
Es desconcertante porque, como investigadores, nos guiamos por los principios de la ética científica. Estamos obligados a hacer bien nuestro trabajo, lo que lleva tiempo, y nos vemos cortocircuitados por personas que sirven a intereses de forma poco transparente, producen mala ciencia y dicen tonterías fuera de su campo de especialización. La ciencia con integridad lleva tiempo. No estamos luchando en igualdad de condiciones…
Escribe usted que » una gran parte de la investigación ha desempeñado y sigue desempeñando un papel especialmente nocivo en la degradación de la vida en la Tierra «. Cómo puede reinventarse la ciencia tras contribuir al advenimiento del Antropoceno ?.
El sello distintivo de un enfoque científico reflexivo es también la capacidad de analizar críticamente sus resultados y avances. Hace dos siglos, quizá era inevitable dejarse llevar por el potencial abierto por la ciencia, adherirse al mito de una humanidad todopoderosa, capaz de dominar la energía y la materia y de ser un dios absoluto en su ecosistema.
En 2024, sería una lástima no echar un vistazo crítico a los últimos 200 años. Si bien el bienestar humano -o el bienestar de ciertos seres humanos- ha mejorado en muchos aspectos, también experimentamos hoy preocupantes retrocesos, con una explosión de múltiples formas de contaminación que no tenemos ni idea de cómo afectará al mundo a gran escala.
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La ciencia parece estar en la cuerda floja. Por un lado, debe renunciar a la arrogancia que le ha llevado a excesos pasados : usted aboga por «deconstruir la postura dominante de los científicos reconociendo la diversidad del conocimiento «. Pero también tenemos que defender el enfoque científico frente al auge de la desinformación y la teoría de la conspiración. ¿Cómo evitar estos dos escollos al mismo tiempo ??
Es muy importante revalorizar todos los conocimientos, incluidos los tradicionales. Algunos de estos conocimientos pueden aportar una gran contribución a la ciencia. En materia de biocontrol de las plantas, por ejemplo, algunas prácticas muy antiguas, recogidas en escritos de la antigüedad griega o de la China medieval, nos enseñan que ciertas sustancias pueden repeler a los insectos. Nosotros probamos estas prácticas, que a veces son muy eficaces.
Eso no quiere decir que todos los conocimientos sean iguales. Lo importante es guiarse por una auténtica búsqueda del conocimiento. Si la biodinámica, por ejemplo, afirma que enterrar los cuernos de las vacas tiene un efecto virtuoso en la agricultura, un paso de buena fe sería aceptar probar rigurosamente esta práctica, con pruebas objetivas y ciegas para medir su eficacia real.
En estas condiciones, podemos avanzar colectivamente. Es importante escuchar los conocimientos prácticos y tradicionales, guiándonos después por la buena fe en la forma de evaluarlos.
¿Cómo está reaccionando la comunidad científica a este aumento de los ataques a la ciencia y a sus llamamientos para que los científicos asuman un compromiso más frontal en el debate público?
Mucha gente que no hacía preguntas está empezando a preguntárselo. Llevo unos cinco años notando que cada vez más colegas se interesan por estas cuestiones sobre el sentido de nuestra investigación y el compromiso de los investigadores, aunque todavía sea tímido a gran escala.
Un temor que también está surgiendo cada vez más en la comunidad es el del auge del fascismo. Lo vemos en Estados Unidos y en otros lugares: al fascismo no le gusta la ciencia. Puede llegar a Francia antes de lo que pensamos, y algunos científicos se preguntan qué postura adoptar, temiendo listas negras, censura, etc.
¿Cuáles serían soluciones eficaces a poner en marcha hoy, para hacer más fuerte la ciencia y ponerla al servicio del interés general ?.
Las instituciones científicas deben desempeñar un papel de contrapoder, portadoras de un mensaje científico crítico capaz de contradecir a los poderes fácticos. Esta es la idea central de la candidatura alternativa a la presidencia del Inrae que presentamos este año.
Para producir ciencia con total independencia, la clave estaría en recuperar el control de la financiación: ese es el nervio de la guerra. También podríamos imaginar convenciones ciudadanas para reflexionar colectivamente sobre la orientación que la sociedad desea dar a la investigación científica. La investigación participativa ya existe, y estos enfoques demuestran que los temas que interesan a los ciudadanos no son los que priorizan las agencias.
9. Intervención turca en Siria
El autor no cree que Turquía haya sido responsable principal de la caída de Assad en Siria. Una visión bastante diferente de lo que normalmente leemos sobre el tema.
https://www.sinistrainrete.
Turquía y el peor de los escenarios por Michelangelo Severgnini
Desde la precipitación de los acontecimientos en Siria hasta hoy, he rastreado meticulosamente la prensa turca y kurda, pasada y presente, para reconstruir al menos una parte de la verdad, al menos fuentes en mano, reconstruyendo cómo se percibe el colapso de Assad en este lado de la cuestión.
Esta cuestión está tanto más en el candelero cuanto que muchos analistas han sentado inmediatamente a Turquía en el banquillo de los acusados, reconociéndola como la instigadora de este repentino colapso del gobierno sirio.
Sin embargo, nada de esto tiene pruebas objetivas y es más bien la sugerencia fácil para llenar ese inevitable vacío de comprensión que se crea en cada uno de nosotros. En resumen, si algo no cuadra, es culpa de los turcos.
Esta intervención mía está motivada por el único objetivo de ver mejor y despejar un poco el humo. Viví durante años en Turquía, país al que estoy unido, y leo turco. Hago esta premisa para disuadir a quienes quieran leer estas líneas como las de un defensor de la política turca, que en el pasado (véase El grito en Trípoli) no tuve ningún problema en denunciar.
Más bien creo que un juicio sumario de la posición turca, que por otra parte carece de fundamento tanto como es fruto de la sugestión, favorece en estos momentos aquellos objetivos secundarios del conflicto en curso, pero no por ello menos importantes, como son la ruptura diplomática entre los firmantes de los acuerdos de Astana (Turquía, Rusia e Irán) y el alejamiento de Turquía de los BRICS.
Y no quiero favorecer injustificadamente la consecución de este objetivo.
Ese hilo directo entre los atentados de Ankara y la caída de Assad
El pasado 23 de octubre, como sabemos, una célula del PKK perpetró un atentado en Ankara contra la sede de Industrias Aeroespaciales Turcas, en el que murieron cinco personas.
No todo el mundo sabe que esa misma mañana, 9 años después de la vez anterior, aparecieron en los periódicos turcos las palabras de Abdullah Öcalan, líder del PKK kurdo y condenado a cadena perpetua y encarcelado en una prisión de máxima seguridad desde 1999.
Extraña coincidencia que no es coincidencia. En esos mismos días, el presidente Erdogan se encontraba en Kazán en la cumbre de los BRICS, que marca el punto de máximo distanciamiento de Turquía con Occidente.
La razón por la que el gobierno turco había decidido finalmente dar de nuevo la palabra a Öcalan, que fue recibido en prisión por una delegación que recogió sus palabras, fue lo que tenía que decir el líder kurdo, que afirmó entonces: «Si se dan las condiciones adecuadas, tengo el poder teórico y práctico para trasladar este proceso del terreno del conflicto y la violencia al terreno legal y político».
Este mismo concepto había sido expresado por Öcalan en 2015 y le costó entonces 9 años de aislamiento y silencio, porque en aquel momento Erdogan necesitaba montar una guerra en la zona kurda que le permitiera mantenerse en el sillón y necesitaba al PKK para hacerlo.
Pero esos tiempos han pasado. Ya no son los días en que Erdogan amenazaba a los rivales naturales de Turquía en Siria «con que tendrían que vérselas con la OTAN». Mientras tanto, se produjo el intento de golpe de Estado de 2016, que partió de la base estadounidense de Incirlik. Desde ese intento de golpe, la OTAN para Turquía, de ser un dispositivo de disuasión contra sus enemigos naturales, se ha convertido en una amenaza directa para el partido AKP y el asidero democrático del país.
Todo tiene su tiempo. Pero el lento deslizamiento de Turquía ha sido eso.
Desde los Acuerdos de Astana, Turquía sólo ha tenido un problema en Siria: el PKK disfrazado de SDF. Y tenía otro problema: darse prisa.
Por eso, mientras Erdogan estaba en Kazán, el gobierno turco sacó a Öcalan del cajón y por eso el PKK dio inmediatamente un golpe.
Ese fue el primer temblor de tierra. El que anunció el gran golpe.
‘Ni un minuto que perder’
El 11 de junio, Erdogan dice: «Estamos listos para la normalización». El 7 de julio intenta ser más explícito: «Hemos llegado a un punto en el que en cuanto Bashar Assad dé un paso para mejorar las relaciones con Turquía, mostraremos el mismo enfoque hacia él. Porque ayer no éramos enemigos de Siria, no éramos enemigos de Assad. Nos reunimos como una familia. Esperamos que con esta invitación volvamos a situar las relaciones entre Turquía y Siria en el mismo punto que en el pasado».
El 25 de julio, Bashar Assad declaró en el Parlamento que, a pesar de los intentos de los mediadores, no ha habido ningún progreso significativo en las relaciones con Ankara: «A pesar de la seriedad y la sinceridad de los mediadores, los esfuerzos no han dado ningún resultado digno de mención hasta ahora.
Los mediadores no logran ningún avance porque Siria exige como condición que Turquía retire sus tropas y su apoyo al SNA pro-turco que ocupa el norte de Siria. Turquía dice que está dispuesta a hablar de ello, pero en la mesa. Porque en esa mesa tendrá que exigir a cambio el fin de las SDF en la zona kurda, el desmantelamiento de las brigadas kurdas y la expulsión del PKK de Siria. De aquí no se moverán las dos posiciones. ¿Por qué?
El 22 de septiembre, Erdogan envió un mensaje a la ONU antes de su viaje a EEUU: «Dejaremos claro que la tensión en Siria debe terminar y que la inestabilidad está causada por el terrorismo de Estado, en particular por las organizaciones terroristas, y por supuesto por Israel. Ya no se trata de terrorismo ordinario, sino de terrorismo de Estado. Lo hemos repetido y dicho muchas veces, pero algunos, especialmente los países occidentales, siguen sin entenderlo. (…) Turquía y Siria pueden tomar medidas juntas para poner fin a esta tensión y garantizar la paz y la estabilidad en toda Siria. Vemos que la administración de Damasco y la oposición se han asegurado de que no haya conflicto en Siria durante un tiempo. Esta situación proporciona un entorno favorable para abrir una puerta efectiva a una solución permanente. Millones de personas fuera de Siria esperan poder regresar a sus hogares. Hemos lanzado nuestro llamamiento sobre esta cuestión. También hemos mostrado nuestra disposición a reunirnos con Bashar Assad para normalizar las relaciones entre Turquía y Siria. Ahora esperamos una respuesta de la otra parte. Estamos preparados para ello».
En Turquía, los titulares son: ‘¡Siria, ni un minuto que perder!’
El 23 de octubre, se producen los atentados de Ankara, mientras que el llamamiento de Öcalan al desarme del PKK aparece en los periódicos turcos por la mañana.
El 11 de noviembre, en Riad, durante una reunión de la Liga Árabe, Erdogan y Assad aparecen en la misma foto por primera vez desde 2011. Pero la reunión oficial no tiene lugar. Más tarde, Erdogan declara: «Aún tengo esperanzas respecto a Assad. Aún tengo esperanzas de que podamos unirnos y, con suerte, volver a encarrilar las relaciones entre Siria y Turquía».
El 30 de noviembre, grupos armados dirigidos por Hayat Tahrir al Sham lanzaron una ofensiva sobre Alepo.
El 6 de diciembre, hablando después de las oraciones del viernes, Erdogan dijo: «Mientras continuaba la resistencia con las organizaciones terroristas, lanzamos un llamamiento a Assad. Dijimos: determinemos juntos el futuro de Siria. Sin embargo, no recibimos una respuesta positiva. Por ahora, después de Idlib, Hama y Homs también están en manos de la oposición. El objetivo es, por supuesto, Damasco. La marcha de la oposición continúa».
Estas frases inequívocas se manipulan en Occidente y se presentan como si Erdogan estuviera reivindicando la marcha del avance del HTS (aquí denominado «oposición» por concepto extendido), dando la impresión de que el objetivo de Turquía era llegar a Damasco. La mayoría tampoco cita la parte final de ese discurso: «Estas marchas turbulentas que continúan por toda la región no son lo que queremos, nuestros corazones no las quieren».
Un día después, el 7 de diciembre, en vísperas de la caída de Assad, Erdogan dijo: «No deseamos ni un guijarro de ningún país. Esperamos que nuestro vecino Siria logre la paz y la tranquilidad que anhela desde hace 13 años. (…)
Puede que haya fronteras entre nosotros, pero nuestro destino y nuestro dolor son comunes en esta geografía. Seguiremos apostando por la unidad y la solidaridad durante muchos siglos.
Hay una nueva realidad política y diplomática en Siria. Siria pertenece a los sirios con todos sus elementos étnicos, sectarios y religiosos. Son los sirios quienes decidirán el futuro de su país.
Somos conscientes de que la organización terrorista separatista actúa con el afán de agarrar un tronco de la riada. No permitiremos ningún movimiento que ponga en peligro nuestra seguridad nacional.
Los acontecimientos de los últimos 13 años deberían demostrar que no se consigue nada derramando sangre, segando vidas y lanzando bombas sobre la población civil. Las tierras sirias están saturadas de guerra, sangre y lágrimas. Nuestros hermanos y hermanas sirios merecen libertad, seguridad y una vida pacífica en su patria.
El régimen de Damasco no ha comprendido el valor de la mano tendida por Turquía. Turquía está en el lado correcto de la historia, como lo estuvo ayer. Queremos ver una Siria en la que nadie sea excluido ni perseguido y en la que las diferentes identidades coexistan en paz».
‘Vimos que el régimen sirio se derrumbaba lentamente y quisimos impedirlo’
Los días 7 y 8 de diciembre, en torno a la caída de Assad, los ministros de Asuntos Exteriores de Turquía, Rusia e Irán se reunieron en Doha en el marco del formato de Astaná, precisamente el proceso que condujo a la congelación del conflicto en Siria durante años.
Las declaraciones del ministro de Exteriores turco reiteran el concepto ya expresado por Erdogan: «Desgraciadamente, en los últimos meses, nuestro presidente intentó ponerse en contacto con Assad, pero no recibimos respuesta a esta llamada. Vimos que el régimen se derrumbaba lentamente y quisimos impedirlo. En resumen, no mantuvimos ningún contacto con el régimen.
Durante los últimos 13 años, Siria ha estado sumida en la confusión. Sin embargo, desde 2016, a través del proceso de Astana, hemos desescalado la situación y esencialmente congelado la guerra.
Este tiempo precioso debería haber sido utilizado por el régimen para reconciliarse con su pueblo, pero el régimen no aprovechó esta oportunidad.
Cuando todos los intentos fracasaron, el propio presidente Erdogan tendió la mano al régimen para abrir una vía hacia la unidad nacional y la paz en Siria. Esto también fue denegado. (…)
Las potencias regionales y mundiales deben actuar con prudencia y calma y abstenerse de inflamar las tensiones en Siria».
¿A qué llamas teme Turquía? «Hay tres partidos kurdos legítimos que trabajan juntos en el norte de Siria y forman parte de la oposición siria más amplia desde hace mucho tiempo. Sin embargo, cualquier extensión del PKK a Siria no puede considerarse una parte legítima para participar en cualquier negociación en Siria. En resumen, no, no hay ninguna posibilidad a menos que cambien ellos mismos». Y las SDF, las fuerzas armadas kurdas en Siria son exactamente una extensión del PKK.
No pasa desapercibido que desde las primeras horas del ataque del HTS contra Alepo, el SNA, respaldado por Turquía, inició inmediatamente su propia guerra paralela. No en dirección a Damasco, sino contra los bastiones kurdos del norte de Siria.
Esto fue en respuesta a una rápida reacción del SFD, que se había mostrado muy móvil desde las primeras horas del 30 de noviembre, cuando inicialmente había logrado reunir el enclave de Tel Rifat con el resto de las zonas controladas por los kurdos.
El resultado: Tel Rifat, después de 8 años, ha sido arrebatada a los kurdos e incluso Manbij ha caído estos días. Si los kurdos demostraron que estaban dispuestos a aprovechar la oportunidad para ampliar su control sobre el norte de Siria, Turquía no estaba desprevenida.
Lavrov y la paradoja de Doha
Pero no sólo Turquía era consciente del fuerte crujido que producía el régimen sirio desde hacía tiempo. Tanto fuentes rusas como iraníes reiteraron el mismo concepto.
Sin embargo, frente a las burdas acusaciones contra Turquía, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, fue explícito en los días de Doha. Preguntado por el periodista de Al Jazeera sobre si creía que Turquía estaba pisoteando la situación (eufemismo para no decir que la había provocado) Lavrov respondió: «Son actores muy influyentes en Siria, creo que usted lo sabe. Les preocupa la seguridad de sus fronteras con Siria. Hemos hablado de ello en el marco del Formato de Astana y en el marco del Formato de Astana + Siria, con vistas a normalizar las relaciones entre Turquía y Damasco. Hay varias ideas que nos gustaría poner en práctica para mantener el territorio sirio intacto y unido, garantizando la seguridad de una frontera porosa para los terroristas que han atentado en territorio turco (véase el último atentado en Ankara). Los Acuerdos de Adana (de 1998) son un ejemplo de cómo podría abordarse esta cuestión. No tengo la menor duda de que las relaciones entre Siria y Turquía deben normalizarse y haremos todo lo posible para ayudar>>.
Pero el ministro de Exteriores ruso había sido aún más explícito unas horas antes ante el periodista estadounidense Tucker Carlson, que le preguntó: «Pero los grupos terroristas que ha descrito, ¿quién los apoya?». La respuesta de Lavrov: «Tenemos información y nos gustaría discutir con todos nuestros socios en este proceso la forma de cortar todos los canales de financiación y equipamiento militar (a estos grupos). La información de dominio público que circula se refiere a los estadounidenses, los británicos y algunos dicen que Israel está interesado en escalar la situación para que Gaza deje de estar bajo vigilancia. Es un asunto complicado, hay muchos actores implicados y espero que la reunión prevista para esta semana (con los homólogos turco e iraní) ayude a estabilizar la situación».
Desgraciadamente, la reunión de Doha no contribuyó a estabilizar la ocasión. Pero los culpables, o principales, están identificados y puestos sobre la mesa. Entre ellos, como es lógico, no aparece Turquía. Pero, paradójicamente, los analistas internacionales siguen considerándola responsable. El Financial Times proclama incluso a Erdogan vencedor de esta operación. Pero el dios de los británicos nunca cree.
Oh cuántas hermosas hijas Madame Doré
En los últimos días, uno de los fenómenos más interesantes e influyentes del conflicto ha sido la comunicación, nada menos que un campo de batalla. Entre otros, hemos asistido a la aparición de posts, retuiteados en forma de screenshots, supuestamente escritos por hijas tan ilustres como intachables: la hija de Erdogan, Esra, la hija de Hanieyh, Sara, y otras hijas de otros líderes musulmanes vivos o desaparecidos han intervenido para felicitar a Siria por la caída de Assad. Por supuesto, la hija de Erdogan no pudo abstenerse de proclamar a su padre vencedor en el asunto. Sin embargo, todas estas bellas hijas de líderes musulmanes, todas alistadas en las celebraciones por la caída de Assad, tienen una cosa en común: todas son trolls israelíes.
Las declaraciones vuelan, hacen las rondas de canales y páginas de periodistas y analistas. Y contribuyen a contaminar la búsqueda de la verdad.
La maquinaria de desinformación israelí, sin embargo, se mueve en un marco de actuación más amplio que evidentemente implica a Estados Unidos. El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Matthew Miller, declaró el 10 de diciembre que la entrada del ejército israelí en territorio sirio más allá de los Altos del Golán es una «situación temporal» debida a la brecha de seguridad. La caída de Assad «ha creado un vacío que podría ser llenado por organizaciones terroristas, amenazando potencialmente a Israel y a sus ciudadanos».
Sin embargo, en relación con el avance de las fuerzas militares de oposición pro-turcas del SNA contra las SDF kurdas en Manbij, el portavoz Miller dijo: «No queremos que nadie se aproveche de este periodo de inestabilidad e intente avanzar sus posiciones en Siria». En resumen, Israel puede moverse y avanzar en territorio sirio, Turquía no, debe abstenerse. Incluso el principio de la «brecha de seguridad» se aplica a Israel, pero no a Turquía.
El peor escenario posible
La política cultivada durante los últimos cuatro años por Turquía en Siria incluía la plena aplicación de los Acuerdos de Astana, en cuya mesa también estaba sentada la oposición siria. Basándose en esta línea, Turquía pidió en vano a Assad durante meses que iniciara un proceso de «normalización» de las relaciones, que en pocas palabras preveía el desmantelamiento de las fuerzas armadas kurdas de las FDS junto con el desmantelamiento de la ANS pro-turca, pero no después. Por último, pero no por ello menos importante, el retorno de los refugiados y la entrada de la oposición siria en la dinámica política del país. Llegados a este punto, para ese enclave de Idlib donde rumiaba el HTS, rebautizado como «pequeño Afganistán» en la prensa turca, ya no habría razón de ser ni esperanza de supervivencia.
Assad debía de tener todas sus razones para echarse atrás. Pero estos eran los acuerdos.
Turquía se había preparado para este escenario.
Pero como informaron más tarde varias fuentes, ni Rusia ni Irán estaban completamente desprevenidos para los acontecimientos. Tanto Rusia como Irán eran muy conscientes de la debilidad del SAA, del ejército de Assad, reticente a la «ayuda» rusa e iraní, que descansaba en el regreso de Siria a la Liga Árabe, confundido por los halagos del Golfo, recientemente reformado sobre una base nepotista y expuesto a la fragilidad de los acontecimientos. Por ello, Turquía estaba aún menos preparada para estos acontecimientos.
En los primeros días del ataque del HTS, el SNA pro turco entró en acción en respuesta al avance de las SDF kurdas, no dirigidas contra Damasco. Y allí siguen comprometidos. Mientras tanto, la dirección del PKK se ha reunido con emisarios de Israel y pronto los territorios de influencia israelí en Siria podrían unirse a los controlados por las fuerzas kurdas. Esto crearía el peor escenario posible para Turquía.
Por eso Turquía se ve obligada hoy a aferrarse al formato de Astana. Se ve obligada a hacer todo lo posible para apoyar a la oposición siria que se presentó en Astana, para no dejar la hegemonía en manos del HTS. Es la única manera que tiene de contrarrestar diplomáticamente al PKK en Siria, mientras que en las próximas semanas veremos lo que dirá el campo de batalla. Turquía es muy consciente, como nos ha recordado el presidente Erdogan en los últimos días, de que si Siria salta, Turquía puede ser la siguiente. Si Erdogan salta, se saltarán todos los acuerdos firmados sobre la Ruta de la Seda, empezando por el Proyecto de Desarrollo de la Ruta que habría unido Basora con Hatay, una provincia del sur de Turquía frente al Mediterráneo, que se suponía iba a llevar el petróleo iraquí al Mediterráneo y cuya ruta habría tenido que pasar por la frontera turco-siria ahora pacificada.
Es a la luz de estas consideraciones que deben leerse las declaraciones hechas por Erdogan este martes: «Se espera que las organizaciones terroristas como Daesh y el PKK/PYD en otras partes del país sean aplastadas lo antes posible. (…) Me parece útil recordar a todos aquellos que ponen sus ojos en tierras sirias. Como Turquía, hemos hecho grandes sacrificios para llevar a Siria a este nivel. Lo hemos hecho a nuestra satisfacción, sin quejarnos. No podemos permitir que se vuelva a dividir el territorio sirio. (…) No nos quedaremos de brazos cruzados mientras algunos incendian la región con el valor que reciben de las fuerzas en las que se apoyan».
Si esto no es una declaración de guerra, no lo es mucho más.
El destinatario de la declaración que no tardará en llegar son las fuerzas turcas SDF. Detrás de ellas está la sombra de Israel, ya manchada con la sangre de Gaza. Para entonces se habrá materializado el peor escenario posible para Turquía. Estos días la prensa anglosajona trata a Erdogan como en la fábula del cuervo y el zorro. Todos le presentan como un ganador, como un gran estratega. En realidad, él es el siguiente en el punto de mira.
10. Resumen de la guerra en Asia occidental, 21 de diciembre
El seguimiento en directo, solo de Palestina, de Middle East Eye.
https://www.middleeasteye.net/
En directo: Israel bombardea el asediado hospital de Kamal Adwan
El director del hospital dice que el ataque en curso es «feroz» y «sin previo aviso»
Puntos clave
EEUU ataca Yemen ‘para interrumpir y degradar las operaciones de los huzíes’
Papa Francisco: La matanza israelí de niños es una ‘barbaridad
El número de muertos conocidos en Gaza supera los 45.200
Actualizaciones en directo
Nuestro liveblog cerrará en breve hasta mañana por la mañana.
He aquí los principales acontecimientos del día:
-El ejército israelí está utilizando «robots trampa» alrededor del hospital Kamal Adwan en el asediado norte de Gaza mientras exige la evacuación completa de las instalaciones, según ha declarado su director. El Dr. Hussam Abu Safiya ha estado suplicando ayuda internacional ya que el hospital está siendo bombardeado directamente por las fuerzas israelíes.
-Al menos 10 palestinos, entre ellos dos niños, murieron en ataques aéreos israelíes contra dos casas en el campo de refugiados de Nuseirat y en la ciudad de Deir Al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza, según confirmaron médicos locales a la agencia de noticias Reuters el sábado.
-Aljazeera informó de que dos palestinos murieron como consecuencia del bombardeo israelí de un edificio residencial en el centro de Khan Younis, en el sur de la franja de Gaza, en las primeras horas del domingo, hora local.
-El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) dijo el sábado que sus fuerzas llevaron a cabo «ataques aéreos de precisión» contra lo que describe como una «instalación de almacenamiento de misiles y una instalación de mando y control» pertenecientes a los huzíes en Yemen. Se produce horas después del lanzamiento de un misil por los huzíes que cayó en la capital israelí, Tel Aviv, hiriendo a unas 30 personas.
-El Times of Israel afirmó el sábado que Hamás aún no ha proporcionado a Israel una lista de los cautivos en Gaza que serían intercambiados durante un acuerdo de alto el fuego. El periódico citaba las noticias del Canal 12 israelí. «No obstante, los funcionarios israelíes creen que se está avanzando en las negociaciones en curso», escribió el periódico.
-Las Brigadas Al-Qassam, el ala militar de Hamás, publicaron el sábado un montaje de vídeo en el que aparecen juntos sus tres altos dirigentes ya fallecidos, en la primera filmación conocida de este tipo, dado que los hombres residían en tres países diferentes. El clip de casi 4 minutos muestra a Yahya Sinwar, el líder de Hamás en Gaza que murió a manos de Israel en un tiroteo; a Ismail Haniyeh, el negociador jefe de Hamás que residía en Qatar pero fue asesinado mientras visitaba Irán; y a Saleh Al-Arouri, el adjunto de Haniyeh en Beirut que fue asesinado en su oficina del Líbano.
-Un juez estadounidense ha fallado a favor de WhatsApp en una demanda en la que se acusaba a la empresa israelí NSO Group de aprovecharse de un fallo en la app de mensajería para instalar un software espía que permitía la vigilancia no autorizada. La juez de distrito estadounidense Phyllis Hamilton en Oakland, California, declaró a NSO responsable de piratería informática e incumplimiento de contrato.
-El Papa Francisco ha condenado un ataque aéreo israelí en Gaza que mató a siete niños de una misma familia en el campo de refugiados de Jabalia. En su mensaje anual de Navidad, el Papa Francisco dijo: «Ayer bombardearon a unos niños. Esto es una barbarie, no es una guerra. Quería decir esto porque toca el corazón».
Dos palestinos muertos por Israel en Jan Yunis
Aljazeera informa de que dos palestinos han muerto como consecuencia del bombardeo israelí de un edificio residencial en el centro de Khan Younis, en el sur de la franja de Gaza, en las primeras horas del domingo, hora local.
Hamás no ha facilitado la lista de cautivos vivos que serán intercambiados: informe israelí
El diario Times of Israel afirmó el sábado que Hamás aún no ha proporcionado a Israel una lista de los cautivos en Gaza que serían intercambiados durante un acuerdo de alto el fuego. El periódico citó las noticias del Canal 12 israelí.
«No obstante, los funcionarios israelíes creen que se está avanzando en las negociaciones en curso», escribió el periódico.
Israel mata a diez palestinos en el centro de Gaza
Al menos diez palestinos, entre ellos dos niños, murieron en ataques aéreos israelíes contra dos casas en el campo de refugiados de Nuseirat y en la ciudad de Deir Al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza, según confirmaron médicos locales a la agencia de noticias Reuters el sábado.
EEUU lleva a cabo ataques aéreos en Yemen
El Mando Central estadounidense (CENTCOM) afirmó el sábado que sus fuerzas llevaron a cabo «ataques aéreos de precisión» contra lo que describe como una «instalación de almacenamiento de misiles y una instalación de mando y control» pertenecientes a los huzíes en Yemen.
«Las fuerzas del CENTCOM llevaron a cabo los ataques deliberados para interrumpir y degradar las operaciones de los huzíes, como los ataques contra los buques de guerra de la Armada estadounidense y los buques mercantes en el sur del Mar Rojo, Bab al-Mandeb y el Golfo de Adén», dice el comunicado.
«Durante la operación, las fuerzas del CENTCOM también derribaron múltiples vehículos aéreos no tripulados de ataque unidireccional huzíes (OWA UAV) y un misil de crucero antibuque (ASCM) sobre el Mar Rojo. En la operación participaron medios de la Fuerza Aérea y de la Marina estadounidenses, incluidos los F/A-18», añadió.
El ataque estadounidense se produce horas después del lanzamiento de un misil por los huzíes que cayó en la capital israelí, Tel Aviv, hiriendo a unas 30 personas.
Israel utiliza «robots trampa» alrededor del hospital Kamal Adwan
El ejército israelí está utilizando «robots trampa» en los alrededores del hospital Kamal Adwan, en el asediado norte de Gaza, mientras exige la evacuación completa de las instalaciones, según ha declarado su director en una publicación en las redes sociales.
El Dr. Hussam Abu Safiya ha estado suplicando ayuda internacional mientras el hospital se encuentra bajo el bombardeo directo de las fuerzas israelíes, compartiendo la siguiente actualización con los periodistas:
«Hace poco, el hospital Kamal Adwan ha sido atacado sin previo aviso utilizando diversos tipos de armas. Ahora nos enfrentamos de nuevo a bombardeos directos contra la unidad de cuidados intensivos. La enfermería, la maternidad y todos los departamentos del hospital están siendo blanco de las fuerzas de ocupación con todo tipo de armas, incluidos disparos de francotiradores, proyectiles de tanques y cuadricópteros.
Se trata de un ataque feroz sin previo aviso, y no entendemos por qué se produce el bombardeo en este momento concreto, sobre todo porque se nos ha informado de la evacuación del hospital en las próximas horas, lo que sería un desastre. Actualmente somos el único hospital que sigue prestando servicios humanitarios en el norte de Gaza.
Evacuar el hospital en cuestión de horas significa trasladar a 66 pacientes, junto con todo el equipo hospitalario y el personal médico, lo que podría tener graves consecuencias negativas para los pacientes hospitalizados.
Hemos hecho un llamamiento urgente al mundo para que intervenga y proteja el sistema sanitario, y seguimos suplicando una acción inmediata para salvaguardarlo de este ataque en curso.
Desde hace más de una hora nos llueven proyectiles desde todos los rincones, kilómetros y direcciones.
No sabemos por qué se están produciendo los bombardeos ni por qué nos atacan de esta manera. Consideramos al mundo responsable de lo que está ocurriendo y de nuestros repetidos llamamientos. Llevamos más de 70 días instando al mundo a que proteja este sistema sanitario, pero desgraciadamente no parece haber respuesta.
En este momento, no sabemos adónde podemos trasladar a nuestros pacientes, pero es probable que el hospital indonesio pueda servir como alternativa. Sin embargo, transportar a los pacientes y proporcionarles los recursos necesarios no es fácil. El Hospital Indonesio tiene generadores que no funcionan y también hay una estación de oxígeno que no funciona. Llevará mucho tiempo restablecer los servicios en el Hospital Indonesio.
Está claro que las fuerzas de ocupación utilizan el pretexto de que se trata de una zona de combate para justificar los ataques contra el hospital.
Desde la invasión del campo de Jabalia, hemos estado prestando servicios tranquilamente y ofreciendo atención humanitaria. Esta agresión en curso repercutirá negativamente en los servicios sanitarios para los que permanecen en el norte de Gaza, así como en los pacientes actualmente hospitalizados en nuestras instalaciones.»
Las fuerzas israelíes bombardean el hospital de Kamal Adwan
El hospital Kamal Adwan, situado en el asediado norte de Gaza, ha sido objeto de un intenso bombardeo israelí este sábado. El ejército israelí había amenazado previamente con volar el hospital.
El Dr. Hussam Abu Safiya, director del hospital, compartió con los periodistas la siguiente declaración:
«En estos momentos se están produciendo intensos y fuertes bombardeos contra el hospital, de una forma sin precedentes y sin previo aviso al departamento de cuidados y enfermería. El bombardeo se está llevando a cabo con explosivos y fuego de tanques, apuntándonos directamente mientras estamos presentes dentro de los departamentos del hospital. Hacemos responsable al mundo de lo que nos está ocurriendo y exigimos que asuman la responsabilidad de nuestro sufrimiento. Es inaceptable que el mundo permanezca en silencio y sea incapaz de proteger el sistema sanitario. Estamos siendo atacados a plena vista, con el mundo entero observando, y sin embargo nadie interviene ante esta barbarie.»
Hamás publica el primer vídeo de los tres líderes asesinados juntos
Las Brigadas Al-Qassam, ala militar de Hamás, difundieron el sábado un montaje de vídeo en el que aparecen juntos sus tres altos dirigentes ya fallecidos, en la primera filmación conocida de este tipo, dado que los hombres residían en tres países diferentes.
El clip de casi 4 minutos muestra a Yahya Sinwar, el líder de Hamás en Gaza que murió a manos de Israel en un tiroteo; a Ismail Haniyeh, el negociador jefe de Hamás que residía en Qatar pero fue asesinado mientras visitaba Irán; y a Saleh Al-Arouri, el adjunto de Haniyeh en Beirut que fue asesinado en su oficina del Líbano.
Los tres fueron asesinados por Israel este año.
Una excavadora israelí arrasa coches y casas en una ciudad libanesa
La emisora al-Jadeed en Líbano informa de que una excavadora israelí en Deir Mimas, al sur de Beirut, aró el sábado a través de coches y edificios.
Esto sigue a un informe anterior de que los israelíes dispararon proyectiles de tanque tras el bombardeo de viviendas en Hanine, en el sureste de Líbano.
Israel había acordado un alto el fuego en Líbano hace casi un mes.
Un vídeo muestra a soldados israelíes agarrando a un joven por el cuello
Un nuevo vídeo compartido por la agencia de noticias Wafa muestra a tres soldados israelíes en la localidad de Beita, al norte de la Cisjordania ocupada, agarrando a lo que parece ser un joven por la nuca mientras lo detienen.
Incidentes como éste han sido habituales en Cisjordania durante décadas, pero desde el 7 de octubre de 2023 las represiones israelíes contra jóvenes palestinos se han hecho más frecuentes.
Un juez estadounidense ha fallado a favor de WhatsApp en una demanda en la que se acusaba a la empresa israelí NSO Group de aprovecharse de un fallo en la aplicación de mensajería para instalar un software espía que permitía la vigilancia no autorizada.
La juez de distrito estadounidense Phyllis Hamilton en Oakland, California, declaró a NSO responsable de piratería informática e incumplimiento de contrato.
El caso pasará ahora a juicio únicamente por la cuestión de los daños y perjuicios, dijo Hamilton.
Will Cathcart, el responsable de WhatsApp, dijo: «Hemos pasado cinco años presentando nuestro caso porque creemos firmemente que las empresas de espionaje no pueden esconderse tras la inmunidad ni evitar la rendición de cuentas por sus acciones ilegales.
«Las empresas de vigilancia deberían estar sobre aviso de que no se tolerará el espionaje ilegal».
WhatsApp demandó en 2019 a NSO, acusándola de acceder a los servidores de WhatsApp sin permiso para instalar el software Pegasus en los dispositivos móviles de las víctimas.
La demanda alegaba que la intrusión permitió vigilar a 1.400 personas, entre ellas periodistas, activistas de derechos humanos y disidentes.
NSO había argumentado que Pegasus ayuda a las fuerzas del orden y a las agencias de inteligencia a luchar contra la delincuencia y a proteger la seguridad nacional, y que su tecnología está pensada para ayudar a atrapar a terroristas, pedófilos y delincuentes empedernidos.
Información de Reuters
El Papa Francisco condena la «barbarie» de la matanza de niños en Gaza
El Papa Francisco ha condenado un ataque aéreo israelí en Gaza en el que murieron siete niños de una misma familia en el campo de refugiados de Jabalia.
En su mensaje anual de Navidad, el Papa Francisco dijo: «Ayer bombardearon a niños. Esto es una barbarie, no es una guerra. Quería decir esto porque toca el corazón».
El mes pasado, el Papa planteó la cuestión de si la guerra de Israel contra Gaza podía considerarse un genocidio. Pidió un «estudio cuidadoso» para evaluar si cumple la definición técnica de genocidio.
Vídeo: Los huzíes reivindican un ataque con misiles contra Israel
Israel detiene a 25 palestinos de la Cisjordania ocupada
Las fuerzas israelíes detuvieron al menos a 25 palestinos de la Cisjordania ocupada durante la noche, según la Sociedad de Prisioneros Palestinos.
Varias de las detenciones se produjeron en el pueblo de Burqa, en Naplusa, mientras que otras tuvieron lugar en Yenín, Belén, Tulkarm y Jerusalén.
Desde octubre del año pasado, más de 12.100 palestinos han sido detenidos en Cisjordania y en la Jerusalén Oriental ocupada.
El número de muertos en Gaza asciende a 45.227
La guerra de Israel contra Gaza ha matado al menos a 45.227 palestinos desde el 7 de octubre del año pasado.
Al menos otros 107.573 han resultado heridos durante ese tiempo, según informó el sábado el Ministerio de Sanidad palestino.
Un palestino muerto por disparos de las fuerzas israelíes en Yenín
Un palestino murió el sábado por disparos de las fuerzas israelíes en un pueblo al este de Yenín, en Cisjordania ocupada.
Según la Media Luna Roja palestina, el hombre recibió un disparo en el muslo por parte de soldados israelíes y sucumbió posteriormente a sus heridas en el hospital.
Una mina terrestre israelí mata a un palestino de siete años en Belén
Un niño palestino murió por la explosión de una mina terrestre abandonada por el ejército israelí en la ciudad ocupada de Belén, en Cisjordania.
El Ministerio de Sanidad palestino informó el sábado de la muerte de Muhammad al-Rashaydeh, de siete años, tras la detonación de una mina terrestre abandonada por Israel en la zona de al-Rashaydeh, al este de Belén.
Un ataque israelí mata a tres personas en el campo de refugiados de al-Shati
Un ataque israelí al oeste de la ciudad de Gaza mató a tres civiles el sábado por la mañana, según la agencia de noticias Wafa.
Informó de que aviones de combate israelíes atacaron a palestinos en la calle al-Bahr del campo de refugiados de al-Shati, en el centro de Gaza, matando a tres personas e hiriendo a varias más.
La guerra de Israel contra Gaza ha matado a 45.206 palestinos, la mayoría mujeres y niños, y herido a otros 107.512.
Un ataque de los huzíes en Tel Aviv hiere a 14 personas
El ejército israelí dijo que el sábado no logró interceptar un misil procedente de Yemen que cayó en la zona de Tel Aviv.
Al menos 14 personas recibieron heridas leves, según los servicios de ambulancias israelíes.
Un portavoz de los huzíes dijo que habían alcanzado un «objetivo militar» con un misil balístico.
Los paramédicos atendieron a 14 personas con heridas leves de metralla y algunas fueron trasladadas al hospital, dijo el servicio de ambulancias.
La policía israelí dijo haber recibido informes de un ataque con misiles en la zona de Tel Aviv.
Los huzíes llevan más de un año disparando drones y misiles contra Israel, en solidaridad con los palestinos de Gaza.
A principios de esta semana, Israel lanzó ataques contra puertos e infraestructuras energéticas en Yemen y amenazó con más ataques.