«El calentamiento global cocinó a fuego lento el catastrófico colapso del glaciar nepalí” por Manuel Planelles

El País, 17/09/2026. Un estudio apunta al papel del cambio climático en el deshielo que preparó el terreno para la avalancha de agosto junto a las fuertes lluvias en otoño y un terremoto en 2015.

La catastrófica avalancha de rocas y hielo en la montaña Langtang Lirung, en la frontera norte de Nepal —que causó 1.300 fallecidos y que 22 días después todavía acumula más de 5.000 personas desaparecidas— fue resultado de una combinación de factores que se cocinaron a fuego lento hasta provocar un desastre sin precedentes en el Himalaya. Un informe que se publica este jueves, elaborado por el World Weather Attribution (WWA), el grupo de científicos especializado en calcular la influencia del cambio climático en eventos meteorológicos extremos, arroja luz sobre el desastre. Entre los factores, los autores destacan que “el calentamiento ha provocado un retroceso considerable de los glaciares, eliminando el hielo estabilizador alrededor” del lugar en el que se produjo la rotura.

Pero esta historia tiene más protagonistas, porque “no fue un único evento desencadenante”, explica el profesor Walter Immerzeel, de la Universidad de Utrecht, sobre los factores que influyeron en el colapso producido en la ladera de la montaña, a 5.150 metros de altura, el 26 de agosto pasado. Este experto en hidrología, que ha trabajado durante años en la zona y es uno de los autores del informe del WWA, explica que ese conjunto de factores “actuaron juntos a lo largo” de años y décadas. Al calentamiento global, se le uniría un terremoto ocurrido en abril de 2015 en la región que “podría haber preacondicionado la ladera” para su rotura. “El terremoto tuvo una magnitud de 7,8 y también causó una devastación generalizada en Nepal, provocando numerosos deslizamientos de tierra en la parte central” del país, abunda. Lo que sospechan los científicos es que ese sismo “puede que haya debilitado la masa rocosa” sobre la que se asienta el glaciar.

El colapso desencadenó una enorme inundación de agua, hielo y escombros que se propagó río abajo, causando esos daños catastróficos. Immerzeel sostiene que se trató de “un desastre sin precedentes en el Himalaya”: “El mecanismo por el que se produjo el desastre es comparable al que ocurrió en India, en Uttarakhand, conocido como el desastre de Chamoli [un glaciar también se desprendió en febrero de 2021]. Pero la cantidad de masa que cayó fue aproximadamente una quinta parte de la caída ahora, y el impacto también fue mucho menor”.

En el caso del reciente desastre en Nepal, la rotura del glaciar desencadenó una avalancha de roca y hielo que iba creciendo a medida que descendía por el cauce del río. “Un muro de agua, hielo, roca y sedimento alcanzó la frontera de Rasuwagadhi, 22 kilómetros río abajo, en siete minutos, moviéndose a una velocidad media de 188 kilómetros por hora, y arrasó la ciudad fronteriza de Timure y la localidad mercantil de Syabrubesi en el siguiente cuarto de hora, atrapando a peregrinos, a personal de la frontera y a trabajadores de una central hidroeléctrica”, relata en el informe de WWA.

La inundación resultante fue probablemente causada por varias fuentes de agua, incluyendo el deshielo glaciar, el agua almacenada bajo el glaciar y en el permafrost, el hielo y el agua transportados dentro de los escombros, y el agua del río”, resume el análisis. A esa cantidad de agua contribuyeron las abundantes precipitaciones que se registraron en la zona en octubre y noviembre de 2025 en forma de nieve. Cuando luego en los meses posteriores subieron las temperaturas, esa nieve se convirtió en agua, cebando el desastre.

Cambio climático

El calor que llegó con el estío tampoco fue normal. Porque las temperaturas de julio y agosto fueron “sustancialmente más cálidas” que la media en la zona, según apunta el estudio. La huella del cambio climático se aprecia ahí, pero también en el deshielo que año a año hace retroceder los glaciares. “Los glaciares de toda esta región se han adelgazado aproximadamente medio metro al año desde el año 2000, y el glaciar que estaba cerca de la ladera que colapsó retrocedió más de 300 metros entre 2010 y 2026″, explica Immerzeel. “La presencia de este glaciar es muy importante porque, básicamente, sostiene la pared rocosa”, añade.

Además, el calentamiento “ha elevado la altitud del umbral de congelación en el alto Himalaya, exponiendo el hielo y el permafrost en lo profundo de la roca madre a temperaturas de deshielo más altas y prolongadas, debilitando las laderas montañosas”, advierte el informe. Los investigadores calculan que cada década se está dando un retroceso de 100 metros. Es decir, cada década el umbral de congelación —los 0 grados Celsius— asciende 100 metros por la montaña en las temporadas del monzón y posmonzón.

El problema es que ese umbral no se supera durante todo el año, sino que varía con las estaciones. Esto incrementa “el número de ciclos de congelación y deshielo”. “El agua se vuelve líquida y luego vuelve a congelarse, lo que ejerce todo tipo de tensiones sobre las fracturas” en la roca, señala Immerzeel.

No hay duda de que el cambio climático es uno de los factores que impulsaron el desastre”, concluye por su parte Friederike Otto, profesora de Ciencias del Clima en el Imperial College de Londres y cofundadora del WWA. Este nexo, en su opinión, debe “discutirse en el contexto de las pérdidas y daños” ligados al cambio climático.

Desde hace años, los países más vulnerables ante los impactos del cambio climático, que, además, suelen ser los menos responsables del problema, instan en el seno de la ONU a que se establezca un mecanismo de compensación que obligue a los países más ricos y que más combustibles fósiles usan. En mayo pasado, la Asamblea de la ONU dio un simbólico paso adelante en este sentido al aprobar una resolución patrocinada por Vanuatu, una pequeña república insular del Pacífico, en la que se instaba a que los Estados que incumplan sus obligaciones de lucha contra el cambio climático ofrezcan una reparación a las naciones más golpeadas por el calentamiento. Salió adelante con el apoyo de 141 países y a pesar del activo rechazo de EE UU y de un grupo de petroestados encabezados por Arabia Saudí. Pero esa resolución no tenía un carácter vinculante y se necesita que ese compromiso se traslade luego a los tratados climáticos.

https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2026-09-16/el-calentamiento-global-cocino-a-fuego-lento-el-catastrofico-colapso-del-glaciar-nepali.html.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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