Existe una narrativa oficial sobre el origen de la Unión Europea que resiste tenazmente a cualquier desmentido: la de los tres grandes católicos —De Gasperi, Schuman, Adenauer— que, a partir de las ruinas de la Segunda Guerra Mundial, habrían concebido un proyecto de reconciliación inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia, en la subsidiariedad y en la dignidad de la persona arraigada en comunidades orgánicas. Es una narrativa bella, edificante y, en gran medida, falsa. O mejor dicho: verdadera lo suficiente como para ocultar lo que realmente importa, es decir, que la arquitectura profunda de la Unión Europea —su ADN institucional, su antropología implícita, su filosofía del poder— no proviene de Roma ni de Viena, sino de Londres y de Washington. Continuar leyendo «“LAS RAÍCES ANGLOSAJONAS DEL PROYECTO EUROPEO” por por Antonio Martone»