Espai Marx, 10/11/2022. https://espai-marx.net/?p=12708
En mayo de 2022 se cumplió el centenario del nacimiento de Enrico Berlinguer, el último gran dirigente del comunismo italiano. Nacido en Cerdeña, como Gramsci, Berlinguer se integró en el movimiento comunista a los 21 años, en 1943, formándose como militante en la resistencia antifascista. Como cuadro dirigente lo hizo bajo la orientación de Togliatti, con cuyo apoyo fue elegido miembro del Comité Central del PCI en 1945, líder de las juventudes comunistas y representante de éstas en el Comité Ejecutivo del partido en 1948; en 1960 fue elegido como miembro de pleno derecho del Ejecutivo y en 1962 del Secretariado. Tras la muerte de Togliatti en 1964 dejó de formar parte Secretariado aunque se mantuvo en el Comité Ejecutivo, presidido por Longo como nuevo secretario general. Ante la enfermedad de Longo, en febrero de 1969 fue elegido como vicesecretario general asumiendo buena parte de las funciones de Longo. Encabezó, por ello, la delegación italiana en la Conferencia mundial de partidos comunistas de junio de 1969, en la que defendió el rechazo a la imposición de un modelo único de acceso y desarrollo del socialismo –obviamente el soviético– y recuperó la propuesta última de Togliatti de rechazo a la instauración de un solo partido y un solo estado dirigente en el movimiento comunista. En el trasfondo de ese rechazo, que llevó a que el PCI no firmara la resolución final de la Conferencia, estaban los acontecimientos de Checoslovaquia en 1968 y el rechazo que la intervención política y militar del PCUS a través del Pacto del Varsovia había suscitado en el PCI. Fue su primera intervención pública de relieve como dirigente del comunismo italiano, aunque estuviera cumpliendo en ella el acuerdo mayoritario del partido y, de manera explícita, de su dirección. En marzo de 1972 fue elegido secretario general del PCI, a tiempo para ser testigo político del derrocamiento del gobierno de Unidad Popular en Chile, encabezado por Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973. La reacción de Berlinguer fue inmediata, dando la talla del dirigente más lúcido e innovador del movimiento comunista en Europa, condición que mantuvo en los doce años en que ejerció la secretaría hasta su prematura muerte. El 28 de septiembre Berlinguer inició la publicación de una serie de tres artículos en la revista semanal del partido, Rinascita, en los que, partiendo del análisis del golpe contra la Unidad Popular, propuso una nueva línea de alianzas para seguir avanzando en la lucha por el socialismo; una línea que tenía sus antecedentes en el programa elaborado por Gramsci y Togliatti a mediados de los años veinte, la propuesta togliattiana de la revolución popular, y la línea de amplia unidad antifascista y democrática y caracterización del PCI como partido nacional impulsada por Togliatti a partir de 1944.
No solo como homenaje sino, y sobre todo, como recordatorio de una importante experiencia del movimiento comunista Espai Marx publicará semanalmente una serie de textos de Berlinguer, representativos de su pensamiento y su liderazgo, desde la formulación del que denominó «compromiso histórico» en 1973 hasta sus reflexiones sobre la austeridad en 1977 y la «cuestión moral» en 1981; textos que, como él habría dicho, constituyen no solo historia sino enseñanzas para el presente. En esta primera entrega se incluyen los dos primeros artículos de Rinascita del 28 de septiembre y el 5 de octubre.