Del historiador y miembro de Espai Marx, José Luis Martín Ramos (con una observación de Carlos Valmaseda).
Por si no os han llegado estos detalles, confirmados ayer en el debate de la noche de TVE 24 horas.
El bombardeo fue asumido como propio por los israelis a poco de producirse -creo que en tweet-. Poco después fue retirado ese mensaje y sustituido por otro que introducía la versión del cohete descontrolado de Yihad Islámica (muy cucos, no de Hamas, sino de Yihad islámica) y se acompañó con un video que pretendía “demostrarlo”. El video fue retirado poco después al ser denunciado cono una imagen de hace un año. La OMS confirmó que el hospital había recibido el aviso previo de bombardeo. Los que vacilaban en la tertulia acabaron reconociendo que esa secuencia inculpaba directamente a Israel, a pesar de que no era la mejor manera -o sí, añado yo- de recibir a Biden, cuyo intento de aparentar arbitraje humanitario ha quedado por los suelos.
El tertuliano “técnico”, Núñez, antiguo militar, demasiado cauto al principio, acabó diciendo que los palestinos no disponían de cohetes que pudieran producir esa explosión; los israelíes sí, obviamente, y era inadmisible el error, como el eufemismo del daño colateral, por la calidad y fiabilidad de sus cohetes y porque tenían todas las coordenadas de los edificios civiles de la franja. Solo añadió por especular una duda que dejó de parecer razonable a los tertulianos: que hubiese en el sótano del edificio del hospital un depósito de armamento y que un hipotético misil palestino hubiese atravesado el techo de ese sótano y hubiese impactado y podría haberse producido una explosión de esa magnitud; su cara no reflejaba convencimiento sobre esa cadena más que improbable. Ya no avanzó más en la cuestión -lo añado yo, no él- de la forma y no solo la potencia de esa explosión en cadena.
Supongo que ya sabéis que Rusia ha pedido a Israel que demuestre mediante la información por satélite de que dispone que el misil no era israelí sino palestino.
Observación de Carlos Valmaseda:
José Luis ha indicado lo principal. Os puedo pasar tuits de todo ese proceso: la confirmación inicial, la reculada, el video falso, etc. pero no creo que haga falta. Si os interesa, lo he ido retuiteando. Solo un par de datos más: el hospital ya había sido bombardeado el 14 de octubre, cargándose un par de departamentos, y según algunas fuentes -yo lo he visto de la embajada palestina en Japón- los israelíes ordenaron la evacuación del hospital una hora antes del ataque.
Las reacciones en el mundo árabe han sido unánimes y muy duras. El acercamiento Israel-Arabia Saudí, por ejemplo, parece muerto. Y ha saber qué hacen ahora Marruecos y Jordania, los que más reconocen diplomáticamente a Israel.
Comentarios de J.L. Martín Ramos:
I, Acabo de leer que Israel contraataca con una variación de su versión: insiste en que fue un cohete de la yihad, pero añade que la explosión fue menor de la que dicen los palestinos y que estos están inflando las muertes. Veremos cuanto dura esta más que probable mentira. Las informaciones iniciales de la explosión no fueron solo por parte de Hamas, sino también de la dirección de la institución anglicana a la que pertenece y que gestiona el hospital.
De cualquier manera subsiste el aviso israelí de bombardeo, lo que de por sí es el anuncio de que van a cometer un crimen de guerra. Retorciendo los hechos los israelíes dicen que esos avisos demuestran que Israel práctica una guerra desde criterios morales. ¿Se lo pueden creer?
II. Suma y sigue. El gobierno israelí dice que hoy presentará sus pruebas. Ese es el tiempo que puede durar lo que, por el momento, parece una mentira. Sea como sea, quedará en pie el crimen de la amenaza -«avisos»- de bombardeo de hospitales y el cumplimiento de esa amenaza, sobre ese hospital, el pasado 14 de octubre como ha señalado Carlos.
Es sencillamente repugnante: el gobierno israelí pretende convertir el recuerdo del Holocausto en una patente de corso para cometer toda clase de abominaciones. Cualquier crítica a la política de un estado etnicista y dispuesto, según parece, a practicar una limpieza étnica, como todo indica que es el caso del estado israelí, pretende ser presentada por su gobierno como una manifestación de antisemitismo. He visto pocas cosas tan indignas como este uso realmente perverso de la historia y del genocidio judío. Las víctimas del nazismo (que no sólo fueron judías, ya que el régimen nazi, como es sabido salvo por ignorantes rematados, tuvo entre sus víctimas a una amplia gama de grupos de personas y ejecutó o alentó diversos genocidios, aun siendo los judíos europeos su chivo expiatorio por excelencia) deben de estar revolviéndose en sus tumbas (o, mejor dicho, fosas) ante semejante espectáculo.
Por otra parte, aunque Hamas fuera el mismísimo demonio, eso no justifica los crímenes de guerra que está ya cometiendo probablemente el gobierno israelí, por lo que es perfectamente legítimo denunciarlos (y deben serlo): ni las aberraciones nazis justifican la violación de cientos de miles de mujeres alemanas por los soldados soviéticos ni las prácticas genocidas de los japoneses en China el lanzamiento de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki por los norteamericanos (o la destrucción de Dresde desde el aire por los británicos, volviendo al caso del nazismo: hay muchos ejemplos citables).