DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.
ÍNDICE
1. Nada ha cambiado.
2. Nada decidido.
3. Tomaselli sobre el MoU.
4. La sátira elitista es contraproducente.
5. Un estado «sanghi».
6. Contra la privatización de la tierra.
7. La putrefacción del laborismo inglés.
8. Nuevo libro de Formenti y Visalli.
9. Resumen de la guerra en Irán, 19 de junio.
1. Nada ha cambiado.
La opinión de Turiel sobre la situación sigue siendo muy negativa: no se ha solucionado nada, y nos vendrán igual las consecuencias.
https://crashoil.blogspot.com/2026/06/la-rendicion.html
viernes, 19 de junio de 2026
La rendición
Queridos lectores:
Aprovechando la invitación del presidente Emmanuel Macron de visitar el palacio de Versalles después de la cumbre del G7 en Évian, Donald Trump firmó físicamente el Acuerdo de Entendimiento (Memorandum of Understanding) con Irán para poner fin a las hostilidades bélicas que comenzaron hace más de tres meses.
El anuncio la semana pasada de que se había llegado a este Acuerdo disparó las bolsas e hizo bajar el precio del petróleo. El Brent se mantiene desde entonces en la raya de los 80$. Los analistas se felicitan por el acuerdo y se preparan para una inundación de petróleo que hará bajar el precio hasta valores no vistos en años y a un boom económico que dejará detrás todos los malos augurios. Las preocupaciones se despejan y los noticiarios se centran en las cuestiones más locales (sin necesidad de seguir forzando el foco de atención lejos del conflicto central ahora mismo), como los continuos casos de corrupción o, en clave más ligera, los mejores destinos para pasar las vacaciones.
Hay, sin embargo, un problema con esta narrativa: es total y radicalmente mentira. En realidad, nada ha cambiado. La situación sigue siendo terrible y seguimos yendo rumbo a estrellarnos con graves problemas de abastecimiento en las próximas semanas y meses. Incluso en el mejor de los escenarios posibles, se necesitan muchos meses para poder volver a algo que se parezca a la situación anterior, y no tenemos tanto tiempo. Pero es que tampoco estamos en el mejor escenario posible.
Empecemos por lo más básico: no se ha firmado un Acuerdo de Paz. Lo que se ha firmado es un Acuerdo de Entendimiento. Es decir, un compromiso de negociar un Acuerdo de Paz durante los próximos 60 días, que son prorrogables si las dos partes así lo deciden. Durante estos 60 días, ambas partes deben mostrar actos de buena voluntad que certifiquen que realmente quieren llegar un acuerdo.
Pero hay muchos elementos que hacen del Acuerdo algo muy frágil. Para empezar algo muy básico: Israel, con quien EE.UU. empezó esta guerra, no participa de él. Y para el actual gobierno de Israel las condiciones del Acuerdo son completamente inaceptables, porque impone no solo la imposibilidad de atacar a Irán, sino también a otros países como Líbano. Para el alucinado gobierno de Benjamín Netanyahu, la única salida aceptable de esta guerra es con el hundimiento del régimen de los ayatolás, y por eso este Acuerdo es una claudicación en una condición no negociable (y si la guerra acabase en falso, Netanyahu tendría que hacer frente a múltiples frentes domésticos que podrían acabar haciendo caer su gobierno). De hecho, los bombardeos de primera hora de hoy en Líbano causaron que Irán volviera a cerrar el estrecho de Ormuz por unas horas.
Tampoco el acuerdo es aceptable para los sectores más duros de los EE.UU. Las condiciones del Acuerdo de Entendimiento que se ha difundido se parecen más a una rendición incondicional de los EE.UU. que a otra cosa. De entrada, los EE.UU. retiran su bloqueo naval a Irán y levantarán todas las sanciones contra ese país y desbloquearán todos los activos congelados que tiene en el extranjero. Además, EE.UU. se compromete a no interferir ni políticamente ni militarmente en Irán. Por último, los EE.UU. organizará un fondo de 300.000 millones de dólares de lo que solo puede calificarse como de reparaciones de guerra. Por la parte de Irán, tan solo se compromete a no desarrollar una bomba atómica (cosa que Irán siempre ha dicho que no quiere hacer, sus líderes religiosos han prohibido en más de una ocasión que Irán intente tener tal arma demoníaca), a entablar conversaciones más adelante sobre el uranio enriquecido y a permitir el libre paso por Ormuz durante 60 días (pero después de esos 60 días establecerá un sistema de peaje, con lo que se encarecerá para siempre el transporte por esa zona e Irán tendrá ingresos extra permanentemente).
Fíjense que con este acuerdo, EE.UU. básicamente no solo fracasa en sus objetivos cuando inició la operación militar, sino que marcan un retroceso, una nueva situación peor que la de partida que explicita un debilitamiento estructural de la hegemonía de los EE.UU. en la zona y por extensión en el mundo. La mayoría de las bases militares de los EE.UU. en los países vecinos a Irán han sido destruidas o están gravemente dañadas, y de hecho la mayoría no volverán a abrir – vista su nula eficacia militar y el riesgo de mantener objetivos tan vulnerables y económicamente costosos. Los países aliados de los EE.UU. en la región confirman que no solo EE.UU. es impotente militarmente frente a Irán, sino que a la hora de la verdad no les da suficiente protección (todos han sufrido graves daños en infraestructuras clave) y encima a la primera de cambio les deja en la estacada, huyendo de la escena. Seguramente todos ellos estarán tomando nota y en el futuro reconfigurarán sus alianzas siguiendo nuevos ejes (por ejemplo, el BRICS+). Por último, el fondo de reparación de nada más y nada menos de 300.000 millones de dólares supone reconocer lo injusto de la agresión inicial y la obligación moral de la reparación del daño, y muy probablemente va a ser sufragada por los aliados de EE.UU.
Como todo lo que rodea a Donald Trump tiene ese tono zafio y grotesco que le es tan característico, es difícil de saber si la elección de Versalles para firmar el Acuerdo de Entendimiento se hecho por torpeza extrema o con una astucia realmente diabólica. Versalles fue la cuna del infame Tratado de Versalles de 1919, por el cual las potencias aliadas, y particularmente Francia, impusieron a Alemania unas condiciones de resarcimiento por la Primera Guerra Mundial absolutamente ignominiosas y abusivas, y que en mucho favorecieron no solo un sentimiento de humillación y de deseo de venganza en el pueblo alemán, sino también el hundimiento económico de la República de Weimar tras el crack del 29, el ascenso de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial. La manera ramplona, bobalicona incluso, ajena a todo sentido de la diplomacia, prudencia o decoro con la que Trump reconoció que no le quedaba más remedio que firmar este acuerdo porque a EE.UU. solo le quedaban 4 semanas de petróleo y se generaría el caos, pueden hacer pensar que, efectivamente, el tipo es un auténtico botarate. Pero vayamos más allá y pensemos quién realmente pierde aquí.
Objetivamente, EE.UU. no depende tanto del petróleo del Golfo Pérsico. Es cierto, en 2025 EE.UU. consumió 20,6 millones de barriles diarios (Mb/d), de los cuales solo produjo autóctonamente unos 13,6 Mb/d, y por tanto tuvo que importar alrededor de 7 Mb/d para cubrir su consumo (en realidad, importaron 8 Mb/d, como ahora explicaremos). Pero en realidad parte del consumo de petróleo en los EE.UU. se dirige a su industria de exportación de productos refinados, que totaliza unos 7 Mb/d, aparte de la exportación directa de crudo de baja calidad que producen con el fracking, por un total de unos 10 Mb/d (a comparar con los 8 Mb/d importados).
Así que su balance neto es de algo más de 2 Mb/d exportados. Por supuesto, todo es más complejo. Estas estadísticas mezclan volúmenes de sustancias diferentes, que ya no es solo que tengan contenidos energéticos diferentes, sino que tienen usos y demandas diferentes. Por ejemplo, EE.UU. puede producir mucho petróleo ligero, pero le falta petróleo medio para producir diésel que tiene que importar; y una vez refinado, produce más gasolina de la que necesita (eso es inevitable, ya que sale un porcentaje determinado de cada producto en una refinería dada). Por tanto, para mantener sus ritmos de consumo domésticos necesita importar petróleo adecuado para refinar lo que necesita y que otros países puedan absorber sus excedentes de algunos productos. Al mismo tiempo, la industria del petróleo es una industria importante para la economía de los EE.UU., así que la cosa no se circunscribe solamente a los productos petrolíferos realmente consumidos en el suelo de los EE.UU. Sin embargo, estos números evidencian que EE.UU. tiene más versatilidad de lo que parece para jugar con una situación de cierre más o menos definitivo del estrecho de Ormuz. Y máxime después de la jugada estratégica de apropiarse de los activos petroleros de Venezuela.
Los EE.UU. pueden mirar (y de hecho hace tiempo que miran) hacia América Latina. EE.UU. puede conseguir garantizar tener suficiente petróleo para mantenerse (seguramente con una industria reconvertida, pero mantenerse) con el petróleo que pueda conseguir en Brasil (principal exportador de América Latina, con más de 2 Mb/d en 2025) y posiblemente de otros países. Claro que eso implicaría que estos países rompan sus contratos con China y con Europa. Pero, recordemos que la doctrina Monroe ha vuelto con fuerza…
EE.UU. puede haber perdido la guerra en Irán, cierto. Pero EE.UU. no va cejar en su belicosidad. Simplemente, la va a redirigir hacia territorios más cercanos. La producción de petróleo de los EE.UU. va a seguir estancada o en ligera tendencia a la baja en lo que queda de año, y aunque el Departamento de Energía de los EE.UU. ahora anticipa una remontada el año que viene, lo cierto es que el fracking estadounidense está llegando a su fase final.
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| Imagen de Peak Oil Barrel, https://peakoilbarrel.com/us-march-oil-production-flat/ |
Por tanto, lo que cabe esperar en los próximos meses es que EE.UU. comience una escalada de agresividad en algunos rincones de aquella parte del mundo, hasta garantizar que redirige los flujos de petróleo hacia sí misma.
En este contexto, el Acuerdo de Entendimiento puede también entenderse en el marco de un cambio de estrategia de los EE.UU. Irán habrá sido el último intento de ejercer un control sobre el mercado mundial del petróleo; pero si eso no es posible, los EE.UU. se centrarán en el control del petróleo de todo el continente americano. Así pues, el Acuerdo solo es una estrategia para ganar tiempo mientras todo se resitúa.
¿Quién pierde realmente entonces con este frágil de Acuerdo de Entendimiento? Se podría pensar que China, y ciertamente Asia en su conjunto es la principal damnificada, pero después viene Europa.
No hay Acuerdo de Paz. Tanto los EE.UU. como Israel pueden forzar tantas veces como quieran cierres parciales o totales del estrecho de Ormuz por períodos variable de tiempo, si así les interesa; Israel, por sus objetivos geoestratégicos; EE.UU., por consolidar su control de los recursos del continente americano y su posición hegemónica en aquella parte del mundo.
Los petroleros no van a volver en masa al Golfo Pérsico. Un superpetrolero con capacidad para cargar 2 Mb puede valer 250 millones de dólares: ningún armador va a arriesgar alegremente a perder tal cantidad de dinero, y eso sin contar con que el tiempo de construcción de uno nuevo es de más de dos años – y nadie puede tener una pérdida de capacidad tan grande durante tanto tiempo. Los barcos van a ir pasando, tanteando tímidamente el terreno, pero con mucha prudencia, y al primer indicio de cierre todo el movimiento de operaciones hacia la zona se va a detener. Los armadores van a apostar por rutas donde sus activos principales no corran tanto riesgo, al margen de si eso supone que no llegará (tanto) petróleo a algunas regiones del mundo.
Además, después de todos los daños causados en estos meses en terminales de carga y refinerías, habrá que hacer muchas largas y costosas reparaciones durante meses antes de recuperar toda la capacidad. Y, de nuevo, se irá con pies de plomo, porque si hay un recrudecimiento de las hostilidades podrían volver a ser atacadas, haciendo inútil el esfuerzo y el gasto.
Por otro lado, la detención tan prolongada de la extracción de petróleo de los campos del Golfo Pérsico ya habrá pasado su peaje en términos de recimentación de la roca reservorio y de sellado por acumulación de alquitranes. Aún no sabemos cuánta producción se ha perdido para siempre, pero probablemente está en el rango de los 1-2 Mb/d.
EE.UU. está empujando la pelota del control de recursos en otra dirección. No es casualidad el giro actual de Ucrania de atacar refinerías rusas, comprometiendo la capacidad exportadora del único país que podría poner en peligro la nueva situación. Y para terminar de complicar la situación para Europa, si el precio de la gasolina en los EE.UU. sigue subiendo (y previsiblemente seguirá subiendo, dado lo volátil de la situación), en cualquier momento la administración Trump puede decidir un embargo de las exportaciones de petróleo, lo cual sería una catástrofe para Europa y para España, que importan (ambas) alrededor del 15% del petróleo que consumen desde allí.
Aquí, mientras tanto, seguimos consumiendo nuestras reservas comerciales sin restricciones, esperando un rápido reestablecimiento del flujo de petróleo que no va a suceder, y sin incorporar el riesgo de la redefinición estratégica de los EE.UU., como si todavía fuera nuestro aliado, como si sus intereses no fueran cada vez más los exactamente contrarios a los nuestros. Quizá, con su firma en Versalles, Trump representaba lo que fue Francia en 1919 y nosotros, sin siquiera firmar aquel papel, hemos adoptado el rol de Alemania en aquel entonces.
Eso no ha acabado. Esto ha acabado de empezar.
Por cierto, cabe decir The Honest Sorcerer ha escrito un artículo que va en la misma línea de lo que aquí he escrito (y que sin duda me ha servido de referencia).
Salu2.
AMT
2. Nada decidido.
El «Hechicero honesto» tiene una opinión similar a la de Turiel, como este mismo reconoce en el artículo que acabamos de ver.
https://thehonestsorcerer.substack.com/p/us-iran-deal-it-aint-over-till-the
Acuerdo entre EE. UU. e Irán: No hay nada decidido hasta que caiga el telón
El Hechicero Honesto
19 de junio de 2026
El jueves se firmó un memorándum de entendimiento (MOU) entre Irán y Estados Unidos, lo que allana el camino para un periodo de negociación de 60 días. Como parte del «acuerdo», ambas partes deben poner fin al bloqueo del estrecho de Ormuz, permitiendo que los barcos lo atraviesen sin obstáculos. Como consecuencia, el precio del petróleo ha caído considerablemente y las esperanzas de volver a una cierta normalidad son mayores que nunca en los últimos tres meses. ¿Es eso todo? Ja, ja… No. Lo difícil está a punto de comenzar, no solo en lo que respecta a Irán, sino para el mundo entero.
«Los aficionados hablan de estrategia; los profesionales estudian la logística»
Siguiendo el espíritu de la famosa cita del general Omar Bradley, comencemos por la logística. Si todo sale según lo previsto, el estrecho permanecerá abierto durante los próximos 60 días —aparentemente sin peajes, pero aún así bajo la plena coordinación iraní—. A partir de entonces, es probable que Irán y Omán cobren una tasa «medioambiental» o de «seguro» por cada buque que pase, lo que generará una fuente de ingresos constante para ambos países. Suena bien, pero ¿qué se puede esperar de forma realista? ¿Volverán entonces los transportistas en masa? ¿Empezará a brotar petróleo del Golfo? Veamos…
Suponiendo que se pueda garantizar el paso seguro de los 40 petroleros1 —cargados con unos 80 millones de barriles de crudo y con destino a Asia—, es probable que en las próximas semanas se produzca un aumento significativo de las exportaciones de petróleo de la región. Hasta ahora, solo el 25 % de los petroleros presentes al inicio de la crisis han logrado salir, con o sin sus transpondedores —que transmiten su ubicación exacta— activados. Y aunque hubo rumores sobre la exportación de una cantidad significativa de petróleo en «modo oculto» bajo la supervisión de la Armada de los Estados Unidos, los cien buques que entraron y salieron del Golfo Pérsico al mes entre marzo y mayo siguieron representando menos del 3 % del tráfico original anterior a la guerra.

Fuente: Lloyd’s List
A modo de recordatorio: antes de la guerra, entre 120 y 130 buques solían transitar diariamente por el estrecho paso entre la Península Arábiga y Asia Occidental —eso supone más de 60 buques en cada dirección (hacia el este y hacia el oeste) cada día. Esos cuarenta buques, por muy importantes que sean para el suministro mundial de petróleo, no son más que una fracción de ese volumen; por sí solos, no constituyen un acontecimiento que cambie el mundo. Y luego está la logística de organizar, coordinar, contratar seguros y tramitar la documentación, etc., para un gran número de buques —no solo los 40 petroleros, sino también varios graneleros, portacontenedores, etc.—. Si se preguntaba por qué los titulares de las noticias no están llenos de imágenes de buques partiendo en masa, ahí tiene parte de la respuesta.
«Hay unos 550 buques mercantes de más de 10 000 dwt que deberán prepararse para salir del Golfo de Oriente Medio, incluidos 160 petroleros, 200 graneleros, 60 portacontenedores y 10 transportadores de vehículos, pero se necesita mayor claridad antes de que los armadores puedan comenzar a transitar en masa» —escribe un artículo de Lloyd’s List. Se trata de un formidable atasco de buques, y ni siquiera hemos mencionado las limitaciones sobre cuántos de estos buques podrían ser guiados con seguridad a través de la vía navegable parcialmente minada cada día; por no hablar de su disposición a realizar la travesía, ya que la última vez que se colocó el cartel de «Hormuz está abierto», el proceso terminó en caos.
Según algunas estimaciones podría tardar entre 8 y 10 días en que estas embarcaciones abandonen la zona, pero podría ser mucho, mucho más que eso… Hasta ahora solo han logrado atravesarla algunos buques iraníes, y ya estamos a finales de junio.
Nadie se apresura a salir: este va a ser un proceso largo. Según el acuerdo, EE. UU. comenzará a levantar su bloqueo en un plazo de 30 días, e Irán dispondrá de un período de 30 días para desminar y retirar los obstáculos militares iraníes. EE. UU. también tratará de poner fin a las sanciones primarias y secundarias contra Irán, descongelar los activos iraníes y conceder exenciones para la exportación de crudo iraní —todo ello supeditado al éxito de las próximas negociaciones—. Mientras tanto, el agujero en el suministro mundial de petróleo —que ya asciende a 1.1 mil millones de barriles— seguirá creciendo y creciendo… Incluso mientras las reservas se agotan a un ritmo récord. Una vez más, me resulta imposible comprender cómo esos 80 millones de barriles de petróleo podrían cambiar drásticamente ese panorama —cuando finalmente consigan salir del Golfo Pérsico—.

Las incrustaciones marinas o la bioincrustación pueden ralentizar considerablemente a los buques. Fuente: SOCIEDAD NACIONAL DE HISTORIA MARÍTIMA
Pero supongamos que estos 40 petroleros logran dejar atrás el estrecho de Ormuz… ¿Para cuándo, exactamente? ¿A finales de junio? ¿A principios de julio? Normalmente, estos buques tardan entre tres y cuatro semanas en llegar a Asia Oriental, incluso sin tener en cuenta la considerable cantidad de crecimiento marino (como percebes, mejillones, algas y algas marinas que se acumulan en estos buques a lo largo de los meses). Siendo realistas, es poco probable que veamos llegar más petróleo a los puertos asiáticos antes de agosto.
Y esto nos lleva a la siguiente gran pregunta: ¿volverán otros buques en un número siquiera cercano al de antes de la guerra? O, para ser más precisos: ¿cuántos armadores asumirán el riesgo, nada desdeñable, de entrar en la zona? Por supuesto, hay armadores oportunistas que están posicionando de forma preventiva sus buques para los fletadores que buscan reabastecerse. Pero otros se mantienen cautelosos, ya que esta crisis ha demostrado que los acuerdos no siempre se cumplen. El riesgo de quedar bloqueados durante meses (otra vez) o, lo que es peor —como perder un buque y, con ello, el flujo de ingresos durante años— es sencillamente demasiado elevado para la mayoría de las empresas. Las tarifas de los petroleros reflejan esa realidad:
«PetroChina esperaba transportar crudo de Basora entre el 25 y el 30 de junio, pero las elevadas tarifas de flete están complicando la búsqueda de buques. «Hay petroleros disponibles, pero el problema es que son demasiado caros y no hay garantía de que se pueda salir del estrecho», declaró a Reuters un ejecutivo de PetroChina. El transporte de crudo desde el Golfo Pérsico seguirá siendo complicado a corto plazo, según señaló una de las fuentes del sector naviero. «Seguirá siendo difícil contratar un buque debido a la tarifa, y supongo que ambas partes tendrán que acordar alguna cláusula especial» sobre las condiciones para transitar por el estrecho, declaró la fuente a Reuters. Por su parte, Indian Oil Corporation (IOC) no recibió ninguna oferta de petroleros para cargar crudo iraquí desde Basora a principios de la próxima semana, y finalmente tuvo que declarar fuerza mayor sobre el cargamento, según informó a Reuters una fuente con conocimiento del asunto».
Es probable que la mayoría de los transportistas y compradores mantengan una actitud de espera durante las próximas semanas o meses. Esperarán a que los primeros buques salgan sanos y salvos de la zona, y cuando vean que algunos transportistas muy aventureros entran y salen con éxito del Golfo —además de que se retiren las minas y otros obstáculos—, solo entonces volverán con cautela. Estos buques cuestan una fortuna y se tardan muchos años en construir, y cuando existen otras rutas —más largas pero más seguras— por las que navegar, es probable que la mayoría elija esa opción. Verá, a las compañías navieras no les importa si las reservas de crudo de un país se agotan o no; lo que les preocupa ante todo es la seguridad de sus tripulaciones y la protección de su inversión. No es de extrañar que muchos analistas estimen un retorno muy lento hasta alcanzar un 40-45 % del tráfico anterior a la guerra a finales de año, estabilizándose finalmente en torno al 60-70 % durante el próximo año. Personalmente, creo que incluso eso es demasiado optimista: los mayores costes de los seguros y las primas de riesgo geopolítico harán que el petróleo del Golfo Pérsico resulte mucho menos atractivo durante mucho, mucho tiempo.
«Es probable que el sector marítimo experimente un período prolongado de elevado riesgo operativo, impulsado por la incertidumbre en materia de seguros, las preocupaciones sobre las tripulaciones, las complejidades legales y las tensiones geopolíticas residuales». — Richard Meade, redactor jefe de Lloyd’s List
Preocupaciones en materia de seguridad
Lo fácil a la hora de intentar poner fin a los conflictos es acordar una desescalada. Lo difícil es evitar que ambas partes rompan ese acuerdo. Esto es especialmente cierto si tenemos en cuenta que existe una tercera parte que no participó en la redacción ni en la firma del memorándum, ni fue invitada a formar parte del equipo negociador: Israel. Nunca aceptó que se le impusieran restricciones en sus acciones militares, y es poco probable que esto cambie hoy con la firma del memorándum. Tel Aviv afirma que, dado que se les ha dejado al margen de las negociaciones, no están sujetos al acuerdo entre EE. UU. e Irán y, por lo tanto, no tienen ninguna obligación de declarar un alto el fuego en el Líbano —tal y como estipula el primer punto del acuerdo—2. (Además, Netanyahu necesita que la guerra continúe por motivos políticos, por lo que las posibilidades de un alto el fuego duradero con Hezbolá parecen mínimas en el momento de redactar este artículo).
Dicho esto, los halcones de la guerra estadounidenses también se oponen con vehemencia al acuerdo con Irán y harán todo lo posible por impedir su aplicación o evitar que la Administración alcance un acuerdo definitivo. Como señal de lo que está por venir, el inicio de las conversaciones entre EE. UU. e Irán en Suiza ya se ha pospuesto: «El vicepresidente J. D. Vance, cuya asistencia a las conversaciones estaba prevista, había cancelado su viaje. Las informaciones no especificaban el motivo de la cancelación, aunque las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han confirmado haber lanzado ataques contra el sur del Líbano durante toda la noche».
Y no tienen por qué aguantar indefinidamente: resulta inconcebible que las numerosas cuestiones que deben negociarse en el marco de este acuerdo —de las cuales la cuestión del enriquecimiento nuclear no es más que una— puedan resolverse en 60 días. (A modo de comparación, el acuerdo anterior, roto por el mismo presidente de EE. UU. que comenzó a bombardear Irán en febrero, así como el verano pasado, tardó dos años en negociarse). ¿Por qué iba a ser más fácil alcanzar una resolución esta vez, después de que la confianza en EE. UU. se haya visto completa y absolutamente destruida, y cuando el tráfico por el estrecho de Ormuz está ahora firmemente bajo control iraní?
Me cuesta ver estos dos próximos meses como algo más que un frágil alto el fuego, destinado a calmar en cierta medida a los mercados. Es probable que el conflicto subyacente —no solo con respecto a Irán, sino también en relación con Israel y sus vecinos— siga sin resolverse y continúe latente, dejando en gran medida sin resolver la cuestión de las sanciones o la liberación de los fondos congelados. El memorándum de entendimiento tampoco garantiza que la guerra no se reanude en cualquier momento: cualquier nueva agresión, muy probablemente por parte de Israel, podría reavivar el conflicto y dar lugar a un nuevo bloqueo. Las próximas negociaciones, si no se cancelan por completo, versarán, por tanto, sobre cómo recuperar y reforzar la posición de fuerza.
Estados Unidos intentará mantener las negociaciones en marcha para ganar algo de tiempo, ofreciendo a Irán el alivio de las sanciones y la liberación de los fondos congelados como incentivo. (Recuerde: el memorándum que se acaba de firmar no es el acuerdo en sí mismo, sino que simplemente señala la intención de alcanzar un acuerdo en esta línea). Mientras tanto, Irán —si no observa una mejora en el Líbano y/o no ve que se tomen medidas para liberar por completo esos fondos y levantar todas esas sanciones— podría ralentizar, si no cancelar directamente, la liberación de los buques a través del estrecho.
Intereses a largo plazo
Aunque muchos en los medios alternativos consideran que el memorándum firmado ayer —precisamente en Versalles3— supone una derrota épica para EE. UU., «la ópera no termina hasta que canta la mujer gorda». Y ella sigue ocupada maquillándose entre bastidores… Esta guerra entre Irán y Estados Unidos no ha sido más que una batalla en un conflicto mucho mayor por la preservación del dominio mundial de EE. UU. Irán tampoco ha ganado todavía. Ha obtenido una enorme ventaja al ejercer el control sobre el estrecho de Ormuz, pero también —quizá paradójicamente— ha hecho el juego a Estados Unidos. Así pues, aunque muchos sostienen que la influencia de Irán no hará más que crecer a medida que sigan disminuyendo las reservas mundiales de petróleo (incluso aunque el tráfico marítimo se reanude a regañadientes), lo mismo podría decirse también de Estados Unidos.
Lo primero que hay que entender aquí es que la liberación de las reservas estratégicas (SPR) en Estados Unidos no está destinada al consumo interno. La mayor parte se presta a las empresas petroleras, que luego lo venden en el extranjero: principalmente a Europa y Asia. Y aunque es cierto que Estados Unidos sigue siendo un importador neto de petróleo (a pesar de las exportaciones récord), el 88 % de todo el petróleo procesado en las refinerías nacionales procede de América del Norte, y Venezuela aporta una cantidad cada vez mayor del resto. Así pues, aunque Estados Unidos en sí mismo aún no es autosuficiente en materia de petróleo, las Américas —lideradas por Estados Unidos— están sustituyendo rápidamente a Oriente Medio como fuente clave del suministro mundial de petróleo. Las perturbaciones en torno al estrecho de Ormuz no han hecho más que consolidar la posición de Estados Unidos.
En pocas palabras: no redunda en el interés estratégico de Estados Unidos restablecer por completo el flujo de petróleo procedente de Oriente Medio. Con las exportaciones de crudo del hemisferio occidental alcanzando un récord de 14,5 millones de barriles al día, Estados Unidos ha adquirido una enorme influencia no solo sobre una región, sino sobre el mundo entero. Desde el secuestro del presidente venezolano y la toma de control de la industria petrolera del país, hasta la instalación de un aliado cercano para liderar la revolución del petróleo de esquisto en Argentina —o desde librar una guerra por poder contra Rusia y sus refinerías de petróleo4 hasta iniciar y patrocinar una serie de guerras en Oriente Medio—, Estados Unidos ha hecho todo lo posible por dominar físicamente el comercio mundial de petróleo y gas.
Tampoco se vislumbra el final de esta lucha por una hegemonía petrolera sin precedentes: la Administración está construyendo activamente una alianza liderada por Occidente en el Cáucaso Meridional, cuyo objetivo último es hacerse con el control de los flujos de petróleo del Caspio mediante la construcción de oleoductos hacia Kazajistán y otros Estados de Asia Central. (Además de rodear aún más a Rusia por el sur y a Irán por el norte.) La energía ya no es solo economía, es un arma de guerra esgrimida por el aparato estatal más poderoso del mundo con el fin de mantener su dominio político global. Simon Watkins —una persona con la que nunca pensé que estaría de acuerdo—escribe:
«Tal y como se describe en la “Estrategia de Seguridad Nacional 2025” de EE. UU., Trump desea que el sistema geopolítico mundial se divida en tres esferas geográficas, dominadas por una gran potencia en cada una de ellas. China desempeñaría el papel principal en Asia, mientras que Rusia dominaría o ejercería una influencia significativa en Europa, dependiendo de cómo se desarrolle cualquier futuro conflicto entre los miembros europeos de la OTAN y Moscú. Sin embargo, en la cúspide, EE. UU. mantendría el dominio general y ejercería influencia directa en toda América (América del Norte y del Sur). Naturalmente, dado que la energía sustenta las economías —y, por ende, la política— de todos los países del mundo, desplazar el centro de dominio del suministro energético mundial hacia América constituye una parte fundamental de ese objetivo. Estados Unidos está contribuyendo a ello, con una producción de petróleo que alcanza máximos históricos, en torno a una cifra de referencia de 13,6 millones de barriles diarios, y con planes para aumentarla en el futuro. De los demás grandes países productores de petróleo de las Américas, Venezuela ocupa el primer lugar en la agenda de desarrollo de Washington, seguida de Argentina y, a continuación, de Brasil».
Desde esta perspectiva, ¿a quién le importa si al resto del mundo (incluidos algunos de los aliados asiáticos de Occidente) se le agotan las reservas de petróleo y gas? «Bueno, tendrán que venir a comprarnos a nosotros, por supuesto». ¿Y qué pasaría si no hubiera suficiente petróleo para exportar, en caso de que la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) comenzara a agotarse? «Bueno, mala suerte —como se dice en Washington—; supongo que tendrán que esperar un poco hasta que aumentemos la producción en la “última incorporación” a nuestra cartera energética». De esta lógica se deduce que, en caso de que la producción y las exportaciones de petróleo en el Golfo Pérsico y desde él aumenten «demasiado rápido» —es decir, hasta un nivel que empiece a amenazar la sólida posición negociadora de la Administración frente a los países importadores de petróleo y GNL—, lo único que se necesita es una pequeña campaña de bombardeos para lograr que el estrecho de Ormuz vuelva a cerrarse. Como reza un viejo dicho entre los fontaneros: «Quien controla el grifo, controla el flujo».
Conclusión
Con la firma del Memorándum de Entendimiento entre Irán y EE. UU., el conflicto por el control de los flujos mundiales de petróleo ha entrado en una nueva etapa. Dejando atrás la fase cinética del conflicto, al menos por ahora, la nueva etapa girará en torno al mantenimiento del control estratégico sobre los precios y los flujos, preservando la posición privilegiada de Estados Unidos en el control del mercado. Verá, no hace falta ganar todas las batallas ni controlar hasta la última gota de petróleo del planeta; basta con mantener el mercado artificialmente con un ligero déficit de suministro e impedir que los competidores cubran ese vacío. (Saludos, Rusia.)
Es poco probable que el transporte marítimo, por diversas razones que van desde la logística hasta la disposición a asumir un riesgo geopolítico enorme, vuelva a los niveles normales a corto plazo. Trasladar 80 millones de barriles de petróleo fuera del Golfo —en comparación con los 1.1 mil millones de barriles de petróleo que no se han producido desde marzo— no supondrá un cambio significativo. Solo lo harían los buques que regresaran vacíos y partieran llenos. Solo entonces podrán los productores reducir sus existencias, y solo cuando estas hayan disminuido lo suficiente podrán justificar la reanudación de la producción. Sin un calendario de transporte marítimo más o menos establecido a precios aceptables tanto para los operadores de petroleros como para los compradores, la reanudación de la producción de petróleo no comenzará de verdad. (No es que la puesta en marcha de unos 10 000 pozos de petróleo —aproximadamente el 15 % del suministro mundial— tras más de 100 días de inactividad vaya a ser tan sencillo como pulsar un interruptor). Hasta entonces, los países tendrán que depender de sus reservas, cada vez más escasas, si es que duran tanto tiempo.
Mientras tanto, la bajada de los precios del petróleo —impulsada por esperanzas infundadas y una fe ciega en una recuperación que quizá nunca llegue— garantizará que las reservas restantes se agoten aún más rápido. Las expectativas de que, tarde o temprano, una avalancha de petróleo procedente del Golfo Pérsico llegue al mercado acelerarán aún más ese proceso. Y si el número de buques que entran en el Golfo para llevar más petróleo al mercado es inferior al ideal, o si la recuperación de la producción tarda mucho más de lo previsto5 —o tal vez la Administración estadounidense decida que es hora de recortar de nuevo las exportaciones del Golfo Pérsico, lanzando unas cuantas bombas por si acaso—, entonces rellenar esos tanques de almacenamiento seguirá siendo una quimera.
Hasta la próxima,
B
1 Según Lloyd’s List, hay 160 petroleros que siguen atrapados en el Golfo, de los cuales 50 están clasificados como VLCC, es decir, petroleros de gran tamaño capaces de transportar 2 millones de barriles de crudo. El resto son, en su mayoría, petroleros de medio alcance para productos petrolíferos (MR1 y MR2), capaces de transportar entre 300 000 y 450 000 barriles, así como algunos buques de largo alcance de tipo Panamax y Aframax (500 000 y 750 000 barriles, respectivamente) y unos pocos buques de tipo Suezmax (1 millón de barriles). Eso supone unos 160 millones de barriles en total, suponiendo que todos ellos estén llenos hasta los topes. Dependiendo de su estado de carga y de su disposición a cruzar el estrecho, hay mucho más petróleo por entregar a los compradores de lo que indica el artículo de OilPrice.com enlazado anteriormente.
2 Aunque EE. UU. podría, literalmente, cortar las alas a Israel denegándole el reabastecimiento en vuelo, las bombas y la información de inteligencia (por no hablar del uso del espacio aéreo de Arabia Saudí) necesarios para un nuevo ataque israelí contra Irán, es poco probable que la Administración abandone por completo a Israel y retire el apoyo militar y de inteligencia necesario para la continuación de la campaña en el Líbano.
3 La Galería de los Espejos de Versalles, en Francia, donde el presidente Trump firmó el memorándum de entendimiento con Irán, fue también el lugar donde se firmó el Tratado de Versalles en 1919, que puso fin oficialmente a la Primera Guerra Mundial con una humillante derrota alemana.
4 «El FT afirmó que los servicios de inteligencia estadounidenses ayudan a Kiev a definir la planificación de rutas, la altitud, la sincronización y las decisiones relativas a las misiones, lo que permite a los drones de ataque de largo alcance y de un solo uso de Ucrania eludir las defensas aéreas rusas. Estados Unidos participa activamente en todas las fases de la planificación, señaló, citando a tres personas familiarizadas con la operación». Fuente: Reuters
5 Si la recuperación tras la COVID —una perturbación de magnitud similar— sirve de referencia, pasarán años hasta que podamos volver a los niveles de producción de petróleo anteriores a la guerra. Los equipos de perforación, la maquinaria y la mano de obra cualificada escasearán durante mucho tiempo. La guerra contra Irán afectó a toda la región, dejando tras de sí miles de pozos (potencialmente dañados), refinerías y otras infraestructuras. Arreglar este desastre llevará sin duda más de uno o dos meses, sobre todo cuando, de repente, todo el mundo quiera que sean los mismos trabajadores, con el mismo equipo, los que trabajen en sus yacimientos.
3. Tomaselli sobre el MoU.
Tomaselli destaca es que el ayatolá Jamenei no está de acuerdo con la firma del Memorándum, pero da un cierto margen al gobierno iraní.
https://giubberossenews.it/2026/06/19/sul-mou-e-liran/
Sobre el memorándum de entendimiento e Irán
por Enrico Tomaselli
19 de junio de 2026
Por fin ha llegado el esperado comunicado de Jamenei sobre el resultado de las negociaciones con Estados Unidos. Lo adjunto al final, para quienes aún no hayan tenido ocasión de verlo.
Obviamente, lo que llama la atención es que el Líder declara que no estaba de acuerdo, pero que, atendiendo a las peticiones del presidente Pezeshkian y a la decisión del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, ha aceptado autorizar la firma del memorándum.
En su comunicado al pueblo iraní, Jamenei no especifica los motivos de su desacuerdo, por lo que no nos queda más remedio que especular al respecto. Está claro que su estado de ánimo no era precisamente el mejor, teniendo en cuenta que el primer día del ataque israelí-estadounidense contra su país fue exterminada toda su familia y él mismo resultó gravemente herido. No obstante, está claro que debe de haber otras razones que expliquen su desacuerdo. Razones que probablemente puedan resumirse en una total desconfianza hacia los dos agresores, así como en su voluntad y capacidad para cumplir los acuerdos. Una desconfianza que, por otra parte, creo que está muy extendida entre los dirigentes iraníes, quienes, sin embargo —de forma pragmática—, han decidido que, en cualquier caso, es con este enemigo con quien hay que lidiar, tanto en la guerra como en la diplomacia.
Por el momento, este memorándum —que no es un acuerdo—, tal y como está redactado, representa indiscutiblemente una capitulación estadounidense; y, en este sentido, prácticamente solo Trump y los suyos discrepan. Pero está claro que los compromisos contenidos en el documento deberán cumplirse y, posteriormente, formalizarse en un acuerdo, ratificado luego por una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Y mientras estos compromisos no se hayan traducido en hechos concretos, la desconfianza y el recelo son más que legítimos.
La cuestión del desacuerdo respecto al proceso de negociación, sin embargo, es difícil de examinar, precisamente por la falta de información sobre su naturaleza. No obstante, nos revela algunas cosas muy importantes.
La cuestión del desacuerdo respecto al proceso de negociación, sin embargo, es difícil de examinar, precisamente por la falta de información sobre su naturaleza. No obstante, nos revela algunas cuestiones de gran importancia.
En primer lugar, que, contrariamente a la visión simplista y absurda con la que en Occidente nos imaginamos las instituciones iraníes, el Líder Supremo no es una especie de dictador; por el contrario, su función es salvaguardar tanto la unidad nacional como el mantenimiento de la coherencia revolucionaria, aunque se posiciona de manera dialéctica respecto a las demás instituciones. Es evidente que, en este momento decididamente crucial, ha actuado teniendo en cuenta sobre todo estos dos compromisos, y si hubiera considerado que la firma del Memorándum podía ponerlos en peligro, sin duda no habría dado luz verde. Sin embargo, la manifestación pública de desacuerdo es, al mismo tiempo, una señal dirigida a la opinión pública iraní —de la que, presumiblemente, una parte significativa habría deseado más— y también a Washington; una forma de decir, en definitiva: tengan en cuenta que estamos dispuestos a dar marcha atrás, a volver a la guerra abierta.
Otra cosa que nos indica es que, dentro de la República Islámica, la dialéctica política es real y viva, una vez más en contra de lo que nos contamos a nosotros mismos. Si saliéramos de nuestro ombligo e intentáramos comprender que «democracia» significa gobierno del pueblo, y no solo la forma en que en Occidente articulamos este concepto en las instituciones —que, por otra parte, son muy diferentes unas de otras—. Si, por el contrario, quisiéramos realmente buscarle tres pies al gato, tal vez, a fin de cuentas, resultaría que la voluntad popular tiene un peso mucho más significativo en Rusia o en Irán que en nuestras «democracias liberales».
Un último elemento de reflexión es que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria —al que aquí, en Occidente, siempre consideramos como una secta demoníaca que controla con mano de hierro el Estado— no ha obstaculizado en absoluto las negociaciones, y sus representantes más destacados las han aprobado en esencia, respaldando sus resultados actuales.
En conclusión, diría que Irán ha dado prioridad a la defensa de los intereses y la unidad nacionales, pero que ahora se abre una partida no menos exigente, en la que habrá mucho en juego. Y de sus resultados dependerán en gran medida también los equilibrios políticos internos. Una vez obtenida la victoria, ahora se trata de consolidarla e impedir que se intente revertirla a través de las negociaciones posteriores —una práctica en la que Estados Unidos se ha especializado—.
«En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
A la apasionada y leal nación de Irán,
Como se les ha informado, se ha firmado un memorándum de entendimiento entre los presidentes de Irán y de Estados Unidos. Durante el proceso que ha conducido a esta fase, los funcionarios responsables, movidos por una sincera preocupación y buena voluntad, han realizado notables esfuerzos; y, naturalmente, ha sido el presidente estadounidense quien, por desesperación, ha utilizado todo tipo de influencia para lograrlo.
Yo, por principio, tenía una opinión diferente; sin embargo, debido al compromiso que el ilustre presidente —en su calidad de jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional— me transmitió en su nombre y en el de los demás miembros respecto a la salvaguarda de los derechos de la nación iraní y del Frente de la Resistencia, así como a su aceptación explícita de dicha responsabilidad, he dado mi permiso. También ha declarado explícitamente que, si la parte estadounidense intenta plantear exigencias excesivas, no se someterá a ellas.
A partir de este momento, nosotros —es decir, ustedes, orgullosa nación, y este humilde servidor— esperaremos el cumplimiento de las condiciones antes mencionadas.
No obstante, es evidente que las negociaciones presenciales que se celebren en el futuro no supondrán la aceptación de la postura del enemigo. Esperamos que las benditas oraciones de nuestro Maestro (que Dios acelere su noble reaparición) traigan todo tipo de victorias y triunfos a la honorable nación de Irán.
Que la paz, la misericordia y las bendiciones de Dios estén con ustedes».
Sayyid Mojtaba Hosseini Khamenei
18 de junio de 2026
4. La sátira elitista es contraproducente.
Hedges critica la superioridad con la que se desprecia a los seguidores de Trump. Cree que los que salen perdiendo son los que critican.
https://chrishedges.substack.com/p/the-joke-is-on-us
La broma nos sale cara
El recurso a los ataques satíricos contra Trump y sus seguidores alimenta el afianzamiento del fascismo.
Chris Hedges
19 de junio de 2026

Somos el chiste —por Mr. Fish
Los bufones que orquestan el fascismo, con su pseudociencia, su idiotez, su inclinación a la violencia y su grotesca hipermasculinidad, son un blanco perfecto para la sátira. Es fácil, tal y como hacen los cómicos de los programas nocturnos —y como hacían los cabarets con los nazis en Berlín—, ridiculizar a los matones, los inadaptados y los mediocres que ostentan el poder y vomitan su bilis fascista. Pero esta forma de sátira ciega a los opositores ante su poder destructivo y su núcleo asesino. Ignora los verdaderos centros de poder. No genera resistencia. Genera desdén y cinismo. Aumenta la división social y política entre nosotros, la élite «iluminada» y «cultivada», y ellos, la «cesta de deplorables» despreciada y ridiculizada.
Existen dos formas de sátira. La de las élites cultas, que domina los medios de comunicación comerciales, ridiculiza las debilidades y pretensiones de Trump y sus desventurados seguidores. Esta sátira no ataca a las grandes empresas ni a la industria bélica. Ignora la decadencia y la podredumbre que imperan en nuestras instituciones políticas, incluido el Partido Demócrata, que creó a Trump. Finge que vivimos en una democracia. Genera cinismo, no resistencia. Se caracteriza por una repugnante superioridad moral e intelectual y por un menosprecio despiadado hacia las clases más desfavorecidas. Fomenta las divisiones sociales y la alienación que alimentan el fascismo.
Antonio Gramsci advirtió de que la sátira elitista es contraproducente. Abogó por un «sarcasmo apasionado» que se dirija contra la maquinaria del poder. La sátira, escribió, debe criticar con dureza los mitos e ideologías dominantes que sustentan el capitalismo y el fascismo. Debe poner al descubierto no solo la bancarrota moral e intelectual del fascismo, sino también reconocer las quejas legítimas de quienes se encuentran bajo su hechizo. Debe centrarse en las instituciones que perpetúan la injusticia y la desigualdad social.
«Trump también ha sido necesario para desenmascarar a los progresistas de pacotilla, a los imperialistas liberales antitrumpistas que, en su oposición al acuerdo de Trump con Irán, no pueden sino parecer psicópatas imperialistas belicistas», escribe Nate Bear. «Desde todos aquellos que comparten memes en las redes sociales sobre la capitulación, pasando por los demócratas y los comentaristas de la CNN que condenan el acuerdo, hasta Jimmy Fallon ridiculizando a Trump por devolver a Irán el dinero que Estados Unidos le robó, no se articula ninguna alternativa al bombardeo interminable de Irán. No hay indignación por parte de los liberales ante la muerte de iraníes, ni hacia el Estado imperialista, ni hacia el sionismo, ni hacia la maquinaria de muerte arraigada que ha hecho posible esta violencia. No, simplemente se sienten avergonzados por el imperio. Y no quieren reconocer los límites de ese imperio».
La sátira elitista —ya sea en «Saturday Night Live» o en otros programas nocturnos— ataca a los más débiles. Seduce a los liberales para que crean que los matones y estafadores que han tomado el poder son demasiado estúpidos e ineficaces como para durar. Hay millones de exiliados políticos que comprenden cómo este autoengaño, esta incapacidad para tomarse en serio a los fascistas, es el gran facilitador del fascismo. Ellos también, en su día, descartaron como una broma a los matones que ahora dirigen sus países.
La escritora turca Ece Temelkuran, obligada al exilio por el régimen de Recep Tayyip Erdoğan, expone en su libro «Nation of Strangers: Rebuilding Home in the 21st Century» el patrón ya conocido:
Todo comienza con un movimiento que divide a la sociedad en dos: el «pueblo de verdad» frente a la «élite corrupta», y con un líder que insiste en que solo ellos encarnan al «pueblo de verdad». El siguiente paso es la disolución de la verdad y la priorización de la lealtad por encima de la decencia. A continuación, se desmantela la vergüenza. El líder rompe el consenso político y moral de larga data con una implacabilidad sin precedentes. Cuanto más tiempo permanecen en el poder, más se van ampliando los límites de lo aceptable. Lo que antes parecía impensable o despreciable se convierte gradualmente en algo normal. A medida que las instituciones que sostienen la democracia se van vaciando silenciosamente y la propia definición de democracia se reescribe como el mero gobierno de la mayoría, los valores universales —la dignidad humana y el Estado de derecho— son sustituidos por un nacionalismo feroz, un victimismo orgulloso y una reescritura de la historia. La crueldad y la implacabilidad se consideran justas, no solo en las más altas esferas de la política, sino que también se filtran hasta la vida cotidiana. El círculo de quienes cuentan como «nosotros» se reduce, mientras que millones de conciudadanos pasan a ser considerados sospechosos permanentes.
Como advierte Temelkuran, los estadounidenses, al igual que los habitantes de otras naciones que han recorrido este camino, «…calman sus temores repitiendo la misma frase ilusoria: “Las instituciones aguantarán”». Aún no se atreven a reconocer cuál será su futuro país y, pronto, no serán reconocidos como ciudadanos a menos que sigan las nuevas reglas de la América de Trump».
Cómicos como Kimmel actúan al estilo de la estrella de cabaret Fritz Grünbaum, quien, durante el nazismo, bromeó una vez cuando se fue la luz durante una actuación: «No veo nada, ni una sola cosa; debo de haberme topado con la cultura nacionalsocialista». Grünbaum acabaría en el campo de concentración de Dachau —junto con otros actores, artistas y satíricos—, donde falleció de tuberculosis.
Los nazis actuaron con rapidez para cerrar los cabarets —junto con todas las instituciones que desafiaban el control nazi— y los sustituyeron por programas de variedades sin sentido. Odiaban las burlas tanto como Trump, quien, tras el último programa de Stephen Colbert, se regodeó diciendo que Colbert estaba «acabado» y lo tildó de «auténtico imbécil». Trump también compartió un vídeo generado por IA en el que aparecía él mismo arrojando a Colbert a un contenedor de basura, cerrando la tapa de un portazo y bailando. Trump escribió que la salida de Colbert era el «principio del fin» para otros presentadores de programas nocturnos.
Las bromas sobre dictadores en regímenes totalitarios constituyen un delito. La sátira solo está permitida en los Estados fascistas cuando se emplea para burlarse de los oponentes políticos y de las minorías demonizadas. No está permitida cuando se dirige contra los centros de poder. Como señaló Gramsci, la consolidación del poder por parte de los fascistas les exige ganar la «batalla cultural», dominando el discurso público, controlando el lenguaje —incluida la sátira— y redefiniendo las normas sociales, culturales y políticas.
La sátira elitista es una válvula de escape. Pero, al negarse a afrontar las raíces de nuestra degeneración política, social y cultural —que precedió a la presidencia de Trump—, consolida el proyecto fascista que pretende destruir. Reduce la catástrofe al espectáculo de payasos que rodea a Trump: los secretarios del gabinete aduladores, la «Barbie del ICE» o la extraña guerra de Robert F. Kennedy Jr. contra la ciencia médica. No aborda el fracaso de nuestras instituciones democráticas —el mundo académico, las elecciones, los tribunales, el Congreso o los medios de comunicación—. Desvía la atención de los multimillonarios y las grandes empresas que han recortado la regulación, impuesto la austeridad y la desindustrialización, y distorsionado el sistema económico y político para facilitar la mayor transferencia de riqueza hacia arriba en la historia de Estados Unidos. No aborda la sanguinaria industria bélica ni el aparato de seguridad nacional que nos convierte en la población más vigilada, controlada, espiada, rastreada y fotografiada de la historia de la humanidad.
Esta sátira elitista simplifica las complejas fuerzas sociales, económicas y políticas que debemos desmantelar. Ignora o rinde homenaje a las fuerzas subterráneas que crearon a Trump. El «sarcasmo apasionado» de Gramsci es demasiado revolucionario y demasiado veraz para ser emitido en conglomerados mediáticos como la CBS.
«La risa es nuestra reacción ante las incongruencias inmediatas y aquellas que no nos afectan de manera esencial», señaló el teólogo Reinhold Niebuhr en «Humor y fe». «La fe es la única respuesta posible a las incongruencias últimas de la existencia que amenazan el sentido mismo de nuestra vida. »
«No hay risa en el Santo de los Santos», continuó Niebuhr. «Allí la risa se ve absorbida por la oración y el humor se plenifica en la fe».
Cuando la sátira es el punto final, resulta perjudicial. Enmascara lo que está por venir. Debe ser, como señaló Niebuhr, el punto de partida. Debe impulsarnos, tal y como entendió Gramsci, hacia un análisis riguroso y hacia la organización de movimientos de masas, que son los únicos que pueden salvarnos de la tiranía. Debe dejar de hacer el juego a una nación polarizada, en la que las facciones opuestas se tachan mutuamente de irremediables. Debe reconocer que, dada la gravedad de la situación que se nos presenta, la risa no es suficiente.
5. Un estado «sanghi».
Los seguidores del actual gobierno de extrema derecha en India suelen abogar por un estado hindú -entendido como solo hindú o, básicamente, sin musulmanes-. Patnaik se pregunta qué quiere decir eso exactamente.
https://peoplesdemocracy.in/2026/0621_pd/what-hindu-state
¿Qué es un Estado hindú?
Prabhat Patnaik
El objetivo del Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS) es establecer un Estado hindú («Hindu Rashtra») en la India. Pero, ¿qué significa exactamente un Estado hindú? La respuesta obvia e inmediata sería que, en lugar de la igualdad actualmente garantizada por la Constitución para todos los ciudadanos, independientemente de su religión, en un Estado de este tipo los hindúes gozarían de un estatus superior al de quienes profesan otras religiones, especialmente los musulmanes, que constituyen la minoría religiosa más numerosa del país. Sin embargo, tal desigualdad no puede mantenerse sin un Estado específicamente represivo; todos los Estados en una sociedad basada en la opresión de clases son represivos, pero un Estado que institucionalice la desigualdad de esta manera tendría que ser aún más específicamente represivo. ¿Significaría, pues, un Estado hindú una dictadura de una colectividad denominada «los hindúes» ejercida sobre quienes pertenecen a otras religiones?
En el momento en que se plantea esta pregunta, la respuesta es obviamente «no». Un tirador de rickshaw seguiría siendo un tirador de rickshaw independientemente de su religión en un Estado hindú; un peón seguiría siendo un peón independientemente de su religión en un Estado hindú; un trabajador de la economía colaborativa seguiría siendo un trabajador de la economía colaborativa independientemente de su religión en un Estado hindú. El denominado Estado hindú no promete ni lograría ningún cambio en las condiciones materiales de vida de la mayoría de los hindúes; entonces, ¿en interés de quién se ejercería la dictadura, la forma con la que tal Estado estaría necesariamente asociado? La respuesta obvia es: en interés del capital monopolista. Un Estado hindú, a diferencia de lo que su nombre sugiere, no es más que una dictadura del capital monopolista.
Por supuesto, habría una apariencia de rituales y prácticas religiosas hindúes en los actos oficiales del Estado, y sin duda se daría preferencia a los hindúes frente a otros a la hora de seleccionar personal; pero los nuevos puestos de trabajo no solo seguirían siendo tan inexistentes como lo son hoy en día, sino que incluso desaparecerían los puestos existentes debido a la introducción de la Inteligencia Artificial (IA) por parte de las grandes empresas. Mientras que los musulmanes y otros miembros de las minorías religiosas se enfrentarían a opresiones graves y múltiples, los hindúes no experimentarían ningún alivio de su opresión. La clase cuyo poder se vería enormemente reforzado es la burguesía monopolista, e incluso dentro de esta clase, el nuevo grupo de la burguesía monopolista; en otras palabras, un Estado hindú sería un Estado dominado por las grandes empresas indias en general, y por los Adani y los Ambani en particular.
Esto recuerda a la situación en Alemania en la década de 1930, donde los nazis afirmaban estar haciendo realidad la «superioridad aria» al perseguir a poblaciones «no arias» como los judíos (los nazis consideraban imposible que una persona fuera un «judío ario») y los gitanos (un «gitano ario» se consideraba igualmente imposible). Sin embargo, el Estado nazi no era un «Estado ario»; la dictadura que instauró era, en palabras de Georgi Dimitrov, presidente de la Internacional Comunista, en su VII Congreso de 1935, la «dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más imperialistas del capital financiero».
La descripción del Estado por parte de quienes lo dirigen no se corresponde necesariamente con su realidad; la pregunta que hay que plantearse es: ¿cuál es la clase que utiliza el Estado para promover sus propios intereses? Y todos los Estados que, en la actualidad, afirman promover los intereses de algún grupo étnico, religioso o lingüístico socavando la democracia y reduciendo a otros grupos a la condición de ciudadanos de segunda clase, están, en realidad, promoviendo los intereses del capital monopolista al instaurar su dictadura y tratar de dividir a la clase trabajadora según criterios étnicos, religiosos o lingüísticos. La imposición de un Estado sectario en una sociedad moderna y multisectaria equivale, en realidad, a una dictadura del capital monopolista.
Cabe plantearse la siguiente pregunta: dado que incluso el actual Estado «laico» ya está dominado por el capital monopolista, ¿por qué necesitaría este último —y, por lo tanto, propiciaría la creación de— un nuevo Estado, totalmente diferente y basado en la supremacía hindú, que encarne su dictadura? La necesidad de tal cambio surge, obviamente, solo cuando la forma anterior del Estado se enfrenta a una grave amenaza; y eso ocurre en un período en el que la economía entra en estancamiento y el desempleo aumenta considerablemente. El actual avance hacia una dictadura del capital monopolista, bajo el pretexto de un Estado hindú, refleja el callejón sin salida del régimen neoliberal que ha traído consigo el estancamiento de la economía, así como un mayor desempleo y una aguda angustia a la gran masa de la clase trabajadora.
La democracia ofrece un mayor margen de resistencia y lucha a la clase trabajadora, por lo que, en cualquier período de crisis, se realizan esfuerzos para atenuarla, con el fin de mantener a raya la amenaza a la hegemonía del capital monopolista; pero cuando la crisis se prolonga y la amenaza a su hegemonía es persistente, el capital monopolista adopta medidas más extremas. Forma una alianza con cualquier fuerza que sea más capaz de dividir al pueblo, con el fin de generar un discurso alternativo que desvíe la atención, impedir que la clase trabajadora emprenda una lucha unida y justificar el socavamiento de la democracia en nombre de la instauración de un Estado sectario, que en el contexto indio es el prometido Estado hindú.
El carácter distractor del discurso del RSS y el BJP resulta absolutamente evidente en la actualidad. Cuando la población activa del país, especialmente su juventud, se ve agobiada por el desempleo, cuando la incidencia del desempleo entre las personas con estudios es extremadamente elevada, los gobernantes del país no tienen nada que decir sobre este acuciante problema; en cambio, ¡no paran de clamar a voz en grito sobre la infiltración procedente de Bangladés! Irónicamente, dado que, según el propio cálculo del BJP, el producto interior bruto per cápita de una nación es el índice de su progreso, Bangladés —que, según el FMI, tiene actualmente una renta per cápita superior a la de la India— debería considerarse más avanzado que la India; ¿cómo puede entonces el BJP explicar una infiltración tan masiva, tal y como afirma, desde un país más avanzado hacia uno menos avanzado?
La opinión liberal lleva tiempo intentando explicar por qué se ha producido últimamente un auge tan notable del Hindutva en la India. Sin embargo, no se da cuenta de que el auge del Hindutva en la India forma parte de un resurgimiento del neofascismo en todo el mundo, por lo que ninguna explicación específica para la India sobre este auge resultaría adecuada. En otras palabras, el auge del Hindutva no es un fenómeno sui generis; en gran medida está orquestado por el capital monopolista a través del apoyo financiero y mediático, tanto en la India como en el resto del mundo capitalista —desde Argentina hasta EE. UU., Italia, Francia, Alemania y el Reino Unido—, en el contexto del callejón sin salida al que el capitalismo neoliberal ha llevado a la economía mundial.
La RSS celebró recientemente su centenario; el hecho de que de repente se encuentre afianzada en el poder —cuando durante cien años no había estado ni remotamente cerca de él— y pueda presumir hoy de ser el «partido político más rico» del mundo, debe atribuirse al apoyo masivo que recibe actualmente del capital monopolista.
Pero no es solo el capital monopolista el que se ha mostrado favorable al Hindutva. Los elementos del Hindutva también han cambiado su actitud hacia el capital monopolista. La principal base de apoyo del RSS se encontraba originalmente entre los comerciantes, los pequeños capitalistas y la clase media urbana, y había contado con el respaldo financiero de ciertos elementos feudales. Por supuesto, nunca había adoptado una retórica antimonopolista, a diferencia de lo ocurrido, por ejemplo, en Alemania, donde los nazis habían adoptado una postura aparentemente antimonopolista antes de llegar al poder; pero el RSS tampoco había sido exclusivamente favorable al capital monopolista. Había voces alternativas dentro del bando del Hindutva en lo que respecta a la política económica, aunque la política económica en sí misma no había sido explícitamente un ámbito de gran preocupación para las fuerzas del Hindutva.
La contribución de Narendra Modi ha consistido en cambiar todo esto. Su importancia en la jerarquía del Hindutva se debe a que se convirtió en el artífice de la alianza entre el mundo empresarial y el Hindutva; y fue gracias a la formación de esta alianza como el Hindutva llegó al poder. De hecho, la propia idea de promover a Narendra Modi como primer ministro del país se planteó en una reunión de capitalistas celebrada en una «Cumbre de Inversores» en Gujarat, cuando Modi era ministro principal de dicho estado; y Modi se convirtió en un promotor descarado y sin límites del capital monopolista, especialmente de los elementos más nuevos dentro del mismo. En el proceso, también se convirtió en un promotor del capital financiero internacional, con el que el capital monopolista indio se había integrado en la era neoliberal. En la era del estancamiento del capitalismo neoliberal, Modi, con su agenda neofascista, se ha convertido en un activo especialmente útil para el capital monopolista indio.
6. Contra la privatización de la tierra.
A partir de un par de casos recientes -la isla de Sazán en Albania y el archipiélago de Nicobar- Prashad reflexiona en su artículo para Peoples democracy sobre la resistencia popular a la ocupación de tierras en nombre del «progreso».
https://peoplesdemocracy.in/2026/0621_pd/land-not-sale-albania-great-nicobar
La tierra no está en venta: de Albania a Gran Nicobar
Vijay Prashad
En la costa sur de Albania, donde se unen el mundo del Adriático y el del Jónico, el paisaje se despliega con una belleza casi imposible. La laguna de Narta brilla bajo el sol del Mediterráneo. Los flamencos se desplazan por las aguas poco profundas, con sus reflejos temblando al viento. Los bosques de pinos se inclinan hacia el mar. Cerca de allí, la isla de Sazan se eleva sobre el agua, un afloramiento escarpado de acantilados de piedra caliza y calas recónditas, protegido durante mucho tiempo por su condición de zona militar. Durante generaciones, estos paisajes no solo pertenecieron al Estado albanés, sino también al imaginario del pueblo albanés. Eran lugares de pesca, de memoria y de pertenencia colectiva. También eran tesoros ecológicos, hábitats para aves migratorias y especies raras que han sobrevivido a la implacable destrucción de gran parte del litoral mediterráneo. Hoy en día, estas tierras se han convertido en escenario de una profunda lucha política.
El detonante inmediato ha sido una serie de proyectos de complejos turísticos de lujo vinculados a Jared Kushner, yerno del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Los proyectos, centrados en la isla de Sazan y la península de Zvërnec, prometen miles de millones de euros en inversión y la transformación de Albania en un destino para la élite mundial. El Gobierno albanés ha celebrado estos proyectos como símbolos de modernización y crecimiento económico. Los críticos ven algo muy diferente. Ven la conversión de paisajes públicos y protegidos en enclaves para la riqueza. Ven una transferencia de recursos comunes a manos privadas. Ven el último capítulo de una larga historia de despojo. Lo que comenzó como una oposición local pronto se convirtió en un movimiento nacional. Los habitantes de los pueblos impugnaron las reclamaciones de tierras en disputa. Las organizaciones ecologistas advirtieron de daños ecológicos irreversibles. Los jóvenes se movilizaron a través de las redes sociales. Miles de personas se echaron a las calles de Tirana y otras ciudades. Los manifestantes llevaban símbolos de flamencos inspirados en los humedales amenazados, dando lugar a lo que se ha dado en llamar la «Revolución del Flamenco». Su lema era sencillo y contundente: Albania no está en venta.
Cuando se desmanteló el experimento socialista albanés en 1991, parecía como si todo el legado del período socialista que comenzó en 1944 hubiera sido destruido. Sin embargo, aún quedan vestigios de él en esta protesta de «Albania no está en venta». Durante ese período, la tierra pasó de ser de propiedad privada a ser propiedad colectiva y controlada por el Estado, como parte de un esfuerzo más amplio por construir una economía socialista. Las tierras agrícolas se organizaron gradualmente en cooperativas y granjas estatales, mientras que los principales recursos naturales, la industria y los bienes inmuebles urbanos pasaron a ser de propiedad pública. Estas reformas tenían como objetivo eliminar las grandes propiedades terratenientes, reducir las desigualdades sociales en el campo y garantizar que la tierra y los activos productivos sirvieran a las necesidades sociales colectivas en lugar de al beneficio privado. La propiedad pública se convirtió en un pilar central del sistema socialista albanés, lo que reflejaba el compromiso del Estado con la planificación centralizada y el desarrollo colectivo.
Treinta y cinco años después del desmantelamiento de la República Popular Socialista de Albania, las ideas de propiedad comunitaria y progreso social siguen vivas y vigentes en Albania, a pesar del colapso absoluto de su vehículo político. El movimiento de la «Revolución del Flamenco» aborda temas que resuenan con el legado socialista de Albania —especialmente la defensa de la propiedad pública y la oposición a la mercantilización de la tierra—, pero no se organiza principalmente en torno a la nostalgia socialista ni a un programa político socialista explícito (los grupos de izquierda forman parte de la protesta, pero no la dominan). El padre del primer ministro Edi Rama —Kristaq Rama— fue un destacado escultor durante el período socialista con estrechos vínculos con Enver Hoxha; sin embargo, Rama —pintor en su juventud— organizó protestas contra el gobierno comunista y se le asocia en gran medida con la corrupción poscomunista. Las confusiones ideológicas en Albania se hacen evidentes en la dinámica de su política actual.
Las protestas son notables no solo por su magnitud, sino por lo que representan. Para muchos albaneses, la cuestión va más allá de los proyectos concretos. Las manifestaciones se han convertido en un vehículo para expresar frustraciones más amplias relacionadas con la corrupción, la opacidad en la toma de decisiones y un sistema político que parece responder cada vez más a los inversores extranjeros y a los oligarcas nacionales que a los ciudadanos de a pie. El conflicto por la tierra se ha convertido en un conflicto por la propia democracia. Desde las orillas de la laguna de Narta, uno puede comprender por qué las protestas han tenido un impacto tan profundo. No se trata de un paisaje vacío a la espera de ser urbanizado. Ya está lleno. Está lleno de vida, historia y significado. Contemplar la laguna al atardecer, con los flamencos desplazándose por el agua y las montañas tiñéndose de púrpura en la lejanía, es percibir una medida de valor distinta a la que figura en un folleto de inversión.
Al otro lado del mundo, otro paisaje insular se enfrenta a un destino similar. Gran Nicobar se encuentra en el extremo sur del archipiélago indio, donde los densos bosques tropicales se encuentran con el océano Índico. Árboles centenarios se alzan sobre el suelo del bosque. Los ríos serpentean entre los manglares. Los arrecifes de coral florecen en alta mar. La isla alberga especies únicas que no se encuentran en ningún otro lugar de la Tierra. También es el hogar de comunidades indígenas, entre ellas el pueblo shompen, cuyas vidas siguen profundamente ligadas al bosque. El proyecto «Gran Nicobar» del Gobierno indio prevé un futuro radicalmente diferente. Los planes incluyen un gran puerto de transbordo, un aeropuerto internacional, infraestructuras energéticas, asentamientos urbanos y un amplio desarrollo comercial. Sus defensores presentan el proyecto como una necesidad estratégica y un catalizador del crecimiento económico. Los críticos advierten de que amenaza una de las zonas ecológicas más frágiles del mundo y conlleva el riesgo de graves consecuencias sociales para las comunidades indígenas.
La magnitud de la transformación propuesta resulta difícil de comprender. Se van a talar vastas extensiones de bosque. Las carreteras y los corredores de construcción ya están invadiendo ecosistemas que han evolucionado a lo largo de milenios. Los investigadores medioambientales han documentado una biodiversidad extraordinaria, que incluye especies identificadas por la ciencia tan solo recientemente. Los opositores sostienen que, una vez que este tejido ecológico se haya destrozado, no podrá restaurarse.
Aunque los casos de Albania y Nicobar difieren en aspectos importantes, comparten una lógica política común. En ambos casos, los gobiernos presentan los proyectos a gran escala como símbolos del progreso nacional. En ambos casos, las comunidades locales y los defensores del medio ambiente se preguntan quién se beneficia de ese progreso. En ambos lugares, la tierra se trata como un activo infrautilizado cuyo fin principal es la explotación comercial. El lenguaje difiere —turismo en Albania, infraestructura estratégica en Nicobar—, pero la suposición subyacente sigue siendo sorprendentemente similar. Esta suposición es que el valor solo surge cuando llega el capital.
Sin embargo, los manifestantes en Albania y los defensores de Gran Nicobar ofrecen una perspectiva diferente. Insisten en que el valor ya existe. Existe en los humedales que sustentan a las aves migratorias, en los bosques que regulan el clima y preservan la biodiversidad, en las comunidades cuya relación con la tierra no puede medirse en función de los precios de mercado, y en el acceso público a las playas, los bosques y los litorales que pertenecen a todos y no solo a quienes son lo suficientemente ricos como para adquirirlos.
La lucha que se está desarrollando en Albania pone de manifiesto, por tanto, una crisis global. En todo el mundo, algunos de los paisajes más bellos y de mayor importancia ecológica están siendo reconvertidos en oportunidades de inversión. Las islas se convierten en complejos turísticos, los bosques en corredores de infraestructura y las costas en propiedades inmobiliarias de lujo. Esta es la actitud de Occidente hacia Gaza: erradicar a su población de la costa del mar Mediterráneo y crear hoteles y complejos turísticos de lujo para los ricos; el genocidio en Palestina tiene sus raíces en una cultura de acaparamiento de tierras. Obviamente, en Albania no está ocurriendo nada tan grave, pero hay un atisbo de similitud en esta actitud hacia la conversión de terrenos públicos en propiedad privada.
Lo que desaparece en el proceso no es meramente la humanidad y la naturaleza, sino un sentido de propiedad colectiva y de control democrático sobre los espacios que dan forma a la vida humana. Los manifestantes albaneses lo comprenden. Su movimiento surgió de la defensa de los flamencos y los humedales, pero ha evolucionado hasta convertirse en una defensa de la dignidad nacional. El lema Albania no está en venta no es un rechazo al desarrollo, sino una exigencia de que el desarrollo sirva a la sociedad en lugar de a la acumulación privada.
El mismo principio resuena en los debates en torno a Gran Nicobar. La cuestión central no es si debe producirse el desarrollo. La cuestión es quién define el desarrollo, quién asume sus costes y quién disfruta de sus beneficios. A orillas de la laguna de Narta y en los bosques de Gran Nicobar, la gente se plantea una pregunta profundamente democrática: ¿se puede construir el futuro sin destruir los mismos mundos que hacen posible la vida? Su respuesta es cada vez más clara. La tierra no está en venta.
7. La putrefacción del laborismo inglés.
Tariq Ali escribe sobre el cambio de líder que se está preparando en el laborismo para así intentar salir del hoyo en el que se encuentran. Nunca se sabe porque estos partidos tienen más vidas que un gato, pero parece estar en una declive imparable.
https://newleftreview.org/sidecar/posts/tweedledee
Tweedledee
Tariq Ali
19 de junio de 2026
Ante la oportunidad que se les presentó, los electores de Makerfield no dudaron. Votaron para deshacerse de Keir Starmer y, de paso, le dieron una patada en el trasero a Nigel Farage. Con una participación de algo menos del 59 %, una cifra elevada para unas elecciones parciales en Inglaterra, el candidato laborista Andy Burnham obtuvo el 55 % (casi 25 000 votos), frente al 35 % de Reform (15 696 votos) y el 7 % (3 111 votos) de Restore, el partido respaldado por los conservadores y creado para restar votos a Reform. Burnham, un antiguo diputado blairista, belicista de la guerra de Irak y secretario de Sanidad brownista, que abandonó el gabinete en la sombra de Corbyn para construir su base política personal como alcalde del Gran Mánchester, contó con la ayuda del diputado titular, Josh Simons —él mismo un miembro del grupo parlamentario «Labour Together», que primero se enfrentó a Corbyn y luego promovió a Starmer— para hacerse con el escaño de Makerfield. Parecía —temporalmente— que se había extralimitado al imponer a su éminence grise, Peter Mandelson —partidario de Epstein—, como embajador de Gran Bretaña ante la corte de Donald Trump. Pero un agradecido Burnham ofrecerá a Simons y a sus amigos acceso continuado al Número Diez.
No había nada que elogiara a Starmer. Un político sin chispa, fue colocado en el cargo tras la derrota de Corbyn en 2019, después de una carrera jurídica —en Irlanda del Norte y en la Fiscalía de la Corona— dedicada a doblegarse ante quienes ostentaban el poder. Esta sórdida historia fue narrada en un contundente ataque de Oliver Eagleton en The Starmer Project (2022) y, posteriormente, con detalle forense por Gabriel Pogrund y Patrick Maguire en Get In (2025) y por Paul Holden en The Fraud (2025). En las elecciones de julio de 2024, una derecha dividida —los conservadores: 24 %; Reformistas: 14 % — otorgó a Starmer una mayoría con un 34 %. Sus asesores, encabezados por Morgan McSweeney, protegido de Mandelson, aconsejaron al nuevo líder que adular a Farage en público y compitiera con sus políticas. Esto se llevó a cabo mediante una sesión fotográfica en la Cámara de los Comunes, cuando el primer ministro se acercó a Farage y le estrechó la mano, convirtiéndose así en un desconocido para muchos de los miembros de su propio partido.
A esto le siguieron expulsiones de la izquierda laborista, ataques a las prestaciones por hijos y a la ayuda para la calefacción de los jubilados, y una retórica al estilo de Farage sobre los inmigrantes («Isla de los extraños»), todo ello envuelto en presupuestos de austeridad. En línea con el anterior Gobierno conservador, se nombró a una mujer de color, Shabana Mahmood, ministra del Interior para impulsar políticas profundamente reaccionarias en materia de raza y libertades civiles.
La prensa liberal, entusiasmada con la purga de la izquierda, apoyó con fervor a Starmer. Y Starmer apoyó con fervor el genocidio israelí desatado en Gaza. El primer ministro laborista dio su respaldo a medidas israelíes como el corte del suministro de agua, electricidad, alimentos y medicamentos al pueblo palestino. Si Starmer se opuso a que se atacara a mujeres y niños, se lo guardó para sí mismo. Se emplearon los aparatos del Estado y la vigilancia de la RAF para colaborar activamente en el genocidio. La servilidad abyecta de Starmer ante la ultraconservadora Junta de Diputados Judíos fue imitada fielmente por los miembros del gabinete Cooper, Lammy y Streeting, así como por los más de cien diputados laboristas impuestos a los partidos locales por la banda de Mandelson.
Para hacerse una idea de la influencia de los «implantes» de Mandelson: incluso los leales laboristas Robin Cook y Clare Short dimitieron del gabinete de Blair cuando este llevó al país a la guerra en Irak en contra de la voluntad de la mayoría de sus ciudadanos, respaldado por las interminables mentiras de su asesor de comunicación, Alastair Campbell (y los ladridos de los perros de guerra como Burnham). Ni un solo diputado laborista dimitió del Gobierno de Starmer por la cuestión de Palestina o por el uso de bases militares estadounidenses en el Reino Unido para atacar Irán. Al contrario: los corbynistas expulsados —John McDonnell y compañía— se deshonraron al volver a arrastrarse al Grupo Parlamentario Laborista.
Starmer se aseguró de que no hubiera nada en qué diferenciarse, a ningún nivel, entre los partidos de centro extremo del Parlamento: laboristas, conservadores y liberaldemócratas. A medida que la economía británica se estancaba y la popularidad del Partido Laborista se desplomaba hasta su actual 18 %, los Verdes despegaron a partir de julio de 2025 para alcanzar el 16 % esta primavera. Junto con las efímeras esperanzas depositadas en una nueva formación corbynista, esto puso de manifiesto la existencia de un importante electorado a la izquierda del Partido Laborista. Tras analizar los resultados de los grupos de discusión, los colaboradores de McSweeney llevaron a Starmer a realizar una serie de semigiros de 180 grados a partir de la segunda mitad de 2025: subsidio para combustible, prestaciones por hijos e identificaciones digitales contra los inmigrantes. Nada de ello sirvió de ayuda. En combinación con su actitud rígida y su incapacidad para defenderse en el Parlamento, sus cambios de postura no hicieron más que aumentar el desprecio hacia Starmer en el conjunto del país. Se irá. Hay rumores de que Burnham podría ofrecerle un puesto en el gabinete. ¿Puedo recomendarle el Ministerio de la Falsedad?
¿Lo hará mejor el nuevo líder del norte en materia económica y alterará «los mercados»? Es poco probable. ¿Introducirá algún cambio en las políticas exteriores y de defensa del Reino Unido? Todos los indicios apuntan a que no. Conviene recordar también que los partidos socialdemócratas están en declive en la mayor parte de Europa occidental. El Partido Laborista no es el único y las razones son las mismas: la capitulación total ante los mercados y las políticas estadounidenses en Oriente Medio y otros lugares. La victoria de Burnham en unas elecciones parciales en el norte de Inglaterra no debe interpretarse erróneamente. El próximo cambio de liderazgo del Partido Laborista no augura ningún cambio real para el país ni para su posición en el mundo.
8. Nuevo libro de Formenti y Visalli.
Carlo Formenti llevaba unos meses anunciando un nuevo libro escrito a cuatro manos y en dos partes con Alessandro Visalli. Parece que la primera parte es la escrita precisamente por este último, y así la reseña Formenti.
https://socialismodelsecoloxxi.blogspot.com/2026/06/oltre-loccidente-uno-tanto-tuono-che.html
Jueves, 18 de junio de 2026
Más allá de Occidente (uno)
Tanto se habló de ello que por fin se ha hecho realidad. Tal y como se ha anunciado en repetidas ocasiones en estas páginas, sale finalmente a la venta, de la mano de la editorial Meltemi, «Más allá de Occidente», la obra en dos volúmenes a la que Alessandro Visalli y un servidor hemos dedicado una parte significativa de nuestro tiempo durante los últimos dos años. El primer volumen «Más allá de Occidente. A la sombra de un ocaso histórico», ya está disponible en las librerías; el segundo, «Más allá de Occidente. El amanecer de una nueva era», saldrá a la venta dentro de unas tres semanas. A continuación, les adelanto mi Introducción al primer volumen, escrita por Visalli; en su momento, adelantaré la Introducción de Visalli al segundo volumen, escrito por mí.
INTRODUCCIÓN
Lo que están leyendo es el primer volumen de una obra atípica escrita a cuatro manos. Conscientes de la dificultad de armonizar los estilos de redacción y las formas de exposición, hemos decidido repartirnos el trabajo de la siguiente manera: cada uno de nosotros ha escrito su propio ensayo, comprometiéndose a presentar el del otro. Se podría objetar que no se trata de una obra escrita a cuatro manos, sino de dos libros distintos. No es así. No solo el tema, como atestigua el título común, es el mismo, sino que el intenso intercambio de borradores provisionales, observaciones críticas y sugerencias ha contribuido a que los dos textos sean complementarios, aunque a costa de algunas redundancias, que no caen en meras repeticiones, sino que enriquecen los mismos argumentos con detalles y matices, partiendo de perspectivas diferentes. Por lo demás, el tema, sintetizado en el título, Más allá de Occidente, es tan ambicioso y complejo, además de de candente actualidad, que nos ha obligado a enfrentarnos a una vasta cantidad de análisis y teorías de historiadores, filósofos, sociólogos, economistas y politólogos, además de retomar y profundizar en los ensayos que cada uno de nosotros ha publicado en los últimos años1. Todo ello asociado a la conciencia de que el resultado sería, más que un conjunto de tesis completas, un catálogo de hipótesis, interrogantes y sugerencias sobre el futuro de un mundo que está atravesando una crisis catastrófica que corre el riesgo de precipitarse en una Tercera Guerra Mundial.
Antes de entrar en el fondo de algunos de los temas tratados en este primer volumen (no de todos; de lo contrario, en lugar de una Introducción, habría corrido el riesgo de escribir un tercer volumen), haré una premisa sobre el título. ¿Por qué más allá de Occidente y no el ocaso, el fin, la crisis, la derrota o cualquiera de los atributos que se asocian habitualmente a las dificultades de un mundo euroatlántico que lucha por conservar su hegemonía? Porque los autores comparten la convicción de que la historia ya ha superado la larga etapa (del siglo XVI al XX) caracterizada por dicha hegemonía. Aunque se encuentre en crisis y haya sufrido una serie de derrotas trascendentales, Occidente no ha llegado a su fin ni ha caído en el ocaso; sigue ahí con todo su poderío económico y su capacidad destructiva, pero ya no ostenta el monopolio ni del poderío económico ni de la capacidad destructiva. En teoría, no son pocos los que lo reconocen; sin embargo, son muchos los que, aunque lo reconozcan, se niegan a aceptarlo y sueñan con restaurar por cualquier medio el statu quo anterior;
por último, son pocos los que se esfuerzan por imaginar cómo podría ser el más allá, lo que vendrá tras el fin de la hegemonía occidental (si las convulsiones de los antiguos hegemones permiten que haya un «después» para nuestra especie). Nuestras aportaciones pertenecen a esta minoría.
Como ya se ha adelantado, no abordaré todos los temas del libro de Visalli, ni seguiré el orden expositivo de la obra; en su lugar, me ocuparé, por este orden: del análisis comparativo entre los tres principales proyectos imperiales puestos en marcha por las potencias occidentales; de la estrategia de «retirada imperial» con la que Estados Unidos está reaccionando ante la crisis; de los límites de las teorías poscoloniales y descoloniales; de la comparación entre el universalismo occidental y el universalismo chino como enfrentamiento entre «cosmotécnicas»; de la «provincialización» de Occidente como oportunidad para una solución pacífica de la crisis.
I. Los grandes proyectos imperiales
Visalli analiza las diferencias y analogías entre la conquista de Sudamérica por parte de españoles y portugueses, la construcción del Imperio británico desde el siglo XVIII hasta la posguerra y la historia de la colonización anglosajona de Norteamérica, a la que siguió la expansión colonial de Estados Unidos. No faltan referencias al colonialismo francés, pero son relativamente limitadas y episódicas. Lo que, según Visalli, une a estos tres procesos, a pesar de sus diferencias recíprocas, es la ideología implícita en las palabras que el escritor victoriano Rudyard Kipling dedica a la «carga del hombre blanco»: la misión del colonialismo es ampliar las fronteras de la «civilización», un objetivo —comenta Visalli— en el que se entremezclan, en proporciones variables, la hipocresía y la convicción.
La diferencia más significativa radica en el hecho de que los procesos de colonización española, portuguesa y francesa estuvieran controlados en parte por formas estatales nacionales europeas, mientras que en la colonización británica el control central «fue débil desde el principio y, en esencia, la colonización fue organizada por compañías privadas» (a lo que hay que añadir que las instituciones creadas por los primeros colonos fueron dominadas por extremistas religiosos de clase media, inspirados por una mezcla de ideología calvinista y del Antiguo Testamento).
A este respecto, cabe citar dos ejemplos. El primero se refiere a la histórica controversia entre el padre Bartolomé de Las Casas y el humanista Juan Sepúlveda: el primero defendió ante la Corona española los derechos de los indígenas, sometidos al exterminio y la explotación por parte de los colonizadores; el segundo identificó el fundamento del trato feroz que los «civilizadores» blancos infligían a los autóctonos, no «en la superioridad o inferioridad técnica, sino en la forma no individual de establecer las relaciones sociales. Tanto con las personas como con las cosas. La acusación principal es la de carecer de propiedad privada (la misma acusación se lanzará, un siglo más tarde, contra los nativos de América del Norte)». En definitiva: los indígenas son culpables de su propia barbarie, tal y como se acaba de definir, y merecen ser educados también en aras de su propia salvación.
El rey no se pronunció a favor de ninguno de los dos contendientes, pero el Estado español tuvo en cuenta la necesidad de contener los excesos de los colonos, que amenazaban con perjudicar los propios intereses españoles.
El segundo ejemplo se refiere a la Revolución haitiana2: cuando los esclavos de Santo Domingo se rebelaron, exigiendo que los principios de 1789 se les aplicaran también a ellos, la recién nacida República Francesa reaccionó intentando por todos los medios aplastar la revuelta, lo cual, por un lado, puede interpretarse como una prueba de la hipocresía de los tan cacareados «derechos universales» del hombre; por otro lado, puede interpretarse como prueba del impacto revolucionario que la afirmación de dichos derechos tiene entre los pueblos colonizados.
Esta ambivalencia resulta mucho menos evidente en el caso del imperialismo británico: «Veremos que, hasta la fecha —escribe Visalli—, el nacionalismo imperial británico entrelaza en un único y inextricable conjunto ideas sobre la raza, el sentido de pertenencia y la ambición de dominio. Una unión indisoluble que, como veremos, se nutre del «doblepensar» orwelliano, de la «totalidad inhumana» y de la «promesa de reformas» que caracteriza al universalismo liberal en su propia constitución. Dicho de otro modo: la cultura imperial británica no es ambivalente, sino intrínsecamente racista y violenta, y sus promesas de reformas se aplican exclusivamente a los súbditos de Su Majestad, no a los pueblos sometidos y colonizados.
Por un lado, Visalli hace referencia al análisis de Cedric Robinson3 y a su concepto de «racialismo»: no se trata de una cuestión de color de piel, sino del encuadramiento de los pueblos derrotados y sometidos —no solo los negros, sino también los irlandeses y los bóers— en una clasificación basada en «un juicio unilateral sobre el nivel de “modernidad” y “madurez” con respecto a una implícita escala del progreso, según los rígidos parámetros de la filosofía de la historia de Occidente». Por otra parte, en lo que respecta al tema de la violencia imperial, se sigue la línea de Caroline Elkins4, donde la autora defiende la tesis de que «la violencia era inherente al liberalismo. Residía en el propio reformismo liberal, en sus pretensiones de modernidad y en sus concepciones de la ley: elementos que, de hecho, se oponen a los que normalmente se asocian con la violencia». No se trató, por tanto, únicamente de explotación económica, sino de un vínculo interno e íntimo entre el liberalismo y la violencia (sobre dicho vínculo, véase, entre otros, Andrea Zhok5).
Estados Unidos hereda y lleva al extremo el modelo británico. Heredan el impulso violento hacia la conquista de territorios que hay que «liberar» de culturas desprovistas de derechos, en la medida en que ignoran la propiedad individual de la tierra. Lo llevan al extremo: en primer lugar, porque, una vez liberados del gobierno colonial británico, ya no están obligados a respetar los acuerdos que este último había estipulado con los nativos y pasan directamente al exterminio de los salvajes
(sobre el genocidio de los pueblos amerindios, véase L. Pegoraro6); en segundo lugar, porque dan vida a un nuevo polo imperial de carácter explícitamente veterotestamentario, fruto de la secularización de la fe religiosa compartida por los componentes más radicales de las herejías surgidas en la Revolución inglesa del siglo XVII, con su mezcla de calvinismo y fanatismo bíblico. El universalismo norteamericano está reservado al pueblo elegido y a su derecho a conquistar la Tierra Prometida, liberándola de los «salvajes». En su versión ampliada, adopta la forma del proselitismo: al no poder conquistar el mundo entero, se compromete a convertirlo, por amor o por la fuerza, al credo de la libertad individual, la democracia liberal, el derecho a la propiedad y el libre mercado.
II. La retirada imperial
Tras trasladarse de Europa a Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial, la hegemonía occidental extiende progresivamente sus tentáculos por el mundo, encontrando únicamente la oposición del bloque socialista liderado por la Unión Soviética y, una vez eliminado también ese obstáculo, parece encaminarse hacia su apogeo, imponiendo, tanto dentro de las fronteras metropolitanas como en las periferias y semiperiferias, la lógica del paradigma neoliberal. Lo que frustra su triunfo definitivo son, por un lado, el auge de China (del que hablaremos más adelante) y, por otro, las contradicciones económicas y los conflictos sociales generados por los efectos indeseados de su propio éxito.
El modelo basado en la globalización, la financiarización y la terciarización genera crisis que se suceden ininterrumpidamente desde el inicio del nuevo milenio, y pone al descubierto sin piedad la insostenibilidad de una economía como la estadounidense, que consume mucho más de lo que produce, sosteniéndose gracias a su capacidad para descargar sobre el resto de Occidente y sobre los países satélites la carga de sus propias deudas. Si a ello añadimos el debilitamiento del control sobre los mecanismos extractivos (a pesar de las continuas guerras emprendidas para consolidarlo), resulta evidente que, para sobrevivir, el imperio estadounidense debe mitigar, si no resolver, los retos que plantean la falta de producción, el exceso de consumo, la dependencia de los flujos financieros y la insostenible centralidad del dólar. Por lo tanto, se impone un cambio de paradigma basado en una restauración parcial del poder regulador del Estado o, por decirlo con palabras de Giovanni Arrighi7, una revancha parcial de la lógica territorialista sobre la lógica capitalista «pura».
Para describir este giro, Visalli habla de una «refundación ideológica desde arriba», una revolución pasiva —por decirlo con palabras de Gramsci— de las élites que intentan cambiar las cosas para que, en realidad, nada cambie. El proyecto requiere la adopción de una nueva retórica que se dirija no solo a los superricos y a las clases medias altas, sino también a las víctimas del proceso de globalización, iludiéndolas con respecto a la posibilidad de mejorar su propia condición a costa de enemigos y competidores (véase el «Make America Great Again» de Donald Trump). Requiere, además, restablecer el control de la demanda interna, lo cual solo puede lograrse «si los flujos de capital se reconducen hacia la lógica del poder del Estado y no del agente individual».
Por último, exige una redefinición progresiva de las fronteras imperiales, una «regionalización», es decir: «espacios económicos cerrados o semicerrados (…), diversas soberanías tecnológicas (…), reestructuración logística y control militar de las zonas productivas, flujos y razones de intercambio entre productos y servicios a distintos niveles tecnológicos».
Visalli resume el conjunto de procesos que acabamos de mencionar con el término «retirada imperial», una estrategia que: « restringe las cadenas logísticas que necesitan protección y reduce drásticamente los costes de protección asumidos por cuenta propia (convirtiéndolos en un aumento del gasto militar de los satélites), renegocia el multilateralismo y, por tanto, los márgenes de autonomía de los principales actores, y garantiza los espacios efectivos de autonomía estratégica que se basan en la industrialización y el equilibrio de las balanzas comerciales y financieras». Una estrategia que se lleva a cabo a costa de los países «aliados» en el plano político-militar y rivales en el plano económico, como Alemania, Francia, Italia, Japón y quizás también «la servicial y complaciente Inglaterra».
III. Los límites del pensamiento poscolonial y descolonial
Los mayores éxitos de la ofensiva neoliberal, en su fase de máxima expansión, han sido sin duda la desarticulación de los proyectos políticos y de las estructuras organizativas de las clases subalternas de los centros metropolitanos, junto con la cooptación de los partidos y sindicatos de la izquierda tradicional en el bloque de poder hegemonizado por las élites dominantes. A partir del giro descrito en el párrafo anterior, el papel de estos últimos se ha reducido a la representación de los intereses y los valores culturales de los estratos medios-altos de las clases medias concentradas en las grandes ciudades gentrificadas, mientras que las fuerzas políticas emergentes, protagonistas de la «refundación ideológica desde arriba», adquirían progresivamente el control de la ira de los estratos populares empobrecidos por la globalización y traicionados por sus propios representantes. Un síntoma de este retroceso ha sido, entre otros, el desplazamiento de los focos de la crítica teórica y del análisis del imperialismo desde los partidos y movimientos políticos de masas hacia los centros de investigación académicos, donde ha adoptado la forma de la producción literaria poscolonial y descolonial.
Mientras que la crítica de las generaciones protagonistas de los movimientos herederos del 68 abandona la crítica social del sistema y se centra en la «crítica artística» —véase Boltanski y Chiapello8 y véanse las aportaciones al respecto de los autores de la presente obra9 —, las teorías poscoloniales, aunque no renuncian por completo a los análisis materialistas y estructurales, «ponen en escena un suplemento», escribe Visalli, que da cabida sobre todo «a la interiorización de la injusticia, la alienación, la desubicación y la imposibilidad de ser uno mismo bajo una mirada que le niega».
A medida que, tras la derrota del movimiento obrero occidental, también las revoluciones de los pueblos coloniales —con la excepción de la china y de algunas otras— sufren un revés, incluso los representantes de las intelectualidades del Sur del mundo (en su mayoría pertenecientes a las comunidades de la diáspora de las metrópolis occidentales) se convierten en protagonistas de una «huida hacia la literatura», en virtud de la cual «
la lengua del otro se habla por fin, pero no se invierte el panorama; se permanece dentro del idioma del Imperio. La poscolonialidad se convierte a veces en su variante melancólica, la elaboración del duelo por la identidad quebrantada, sin la posibilidad de una nueva constitución del sentido»
Visalli cita al respecto las críticas que autores como Achille Mbembe, Viveiros de Castro y Boaventura de Sousa Santos dirigen a las formas posmodernas de la teoría, que corren el riesgo de estetizar una herida que ya no es un corte real. No basta con expresar el dolor, es necesario atravesarlo hasta que se convierta en un gesto constituyente, pues, escribe Visalli, «mientras siga siendo solo representación (por muy poderosa que sea), corre el riesgo de permanecer prisionera del centro» . El riesgo en cuestión se hace realidad con la teoría descolonial, que representa a todos los efectos un auténtico salto epistémico, en la medida en que pone en marcha una huida hacia la literatura que representa y justifica como resultado inevitable del agotamiento de las perspectivas políticas10.
IV. China frente a Estados Unidos: universalismos y cosmotécnicas en comparación
El espacio limitado de una Introducción no me permite dar cuenta de la complejidad del concepto de cosmotécnica, al que Visalli dedica una parte importante de su obra. Me limitaré a recordar que, para el autor, «la técnica es la forma histórica de la presencia del hombre en el mundo», es decir, el medio (no el instrumento, que sería un término reduccionista) a través del cual el hombre crea su propio «mundo» (de ahí la hibridación con el concepto de cosmología) y, al mismo tiempo, se define a sí mismo como un ser carente de fundamento, no determinado por instintos naturales. No hablamos, por tanto, de ideas, sino de prácticas «incorporadas en saberes, técnicas, subjetivaciones y, por lo tanto, estructuras de poder y reproducción». La cosmotécnica occidental es, por lo tanto, tanto el producto de su característica visión universalista, basada en los conceptos de libertad individual, progreso y propiedad privada, como la matriz material sobre la que se ha construido dicha visión. En resumen: es todo aquello sobre lo que se ha fundado el dominio imperial que Occidente ha logrado imponer durante los últimos cinco siglos sobre el resto del mundo. Por ello, hoy en día, el Imperio en crisis se enfrenta a la necesidad de construir una nueva «plataforma tecnológica» capaz de garantizarle la renovación del ciclo hegemónico; por lo que debe luchar por «la definición de estándares y soluciones propiamente técnicas; pero también por el control de la energía que estas nuevas técnicas necesitan para poder desarrollarse a la escala deseada; por el control de la movilidad, de los nuevos canales logísticos y, por tanto, del tiempo», así como por los nuevos territorios que colonizar, como el Ártico y el espacio exterior.
El obstáculo contra el que corre el riesgo de estrellarse dicho proyecto es el peculiar universalismo chino. Dejando de lado la cuestión del carácter socialista o no de la sociedad china y de la ideología del Estado-partido que la gobierna (marxista con características chinas o «revisionista»), temas que trataré en profundidad en el segundo volumen de esta obra, me centro aquí en las raíces histórico-culturales milenarias que Visalli señala como fundamento de un posible futuro alternativo a la continuación del dominio occidental.
En primer lugar, Visalli explica que se trata de un futuro que no persigue sueños escatológicos ni ambiciones de hegemonía mundial: «El horizonte de Tianxia —literalmente, “Todo bajo el cielo”— no implica un dominio homogeneizador, sino una forma de orden armónico entre las diferencias. No está exento de ambigüedades ni de instrumentalizaciones, pero representa una forma alternativa de concebir la coexistencia entre mundos. La Comunidad con un destino compartido, según el léxico político chino reciente, es la respuesta simbólica y estratégica al universalismo unipolar. El Gran Rejuvenecimiento es una línea de fuerza que se ofrece no solo al País del Medio, sino a todos aquellos que deseen participar en él».
Visalli señala asimismo que, tras una fase posrevolucionaria en la que el Partido parecía querer descartar la cultura tradicional china por considerarla conservadora y reaccionaria, se ha producido su progresiva revalorización, a partir del confucianismo. Una revalorización que ha culminado con el lanzamiento, por parte del actual presidente chino, Xi Jinping, del lema de la armonía en la diversidad, y con la puesta a punto de una estrategia que pretende acoger de forma selectiva las aportaciones de la cultura y la tecnología occidentales, «descolonizando el imaginario que penetra en China a través de las mercancías, las imágenes, los productos culturales y las empresas occidentales».
Otro pilar de dicha estrategia consiste en la consolidación progresiva de los BRICS como polo de orden capaz de contrarrestar al occidental, sin oponerse directamente a él. Esto es posible, escribe Visalli, «porque en la mentalidad china no está presente esa premisa escatológica y mesiánica, derivada de la tradición judeocristiana, según la cual existe un único camino hacia la “salvación” situado en el futuro (…) China puede modernizarse sin occidentalizarse, valorizando su milenaria “civilización estatal” y sus propias categorías de orden y cohesión».
Quien tiene memoria y descansa en la certeza de su propia identidad y fuerza, concluye citando un artículo de la revista «Guancha», «no necesita aplastar al otro. Puede practicar el espíritu de Bandung: el no alineamiento, la no confrontación y el no atacar a terceros».
V. Provincializar a Occidente
Entre Occidente y el bloque de países que desafían su hegemonía, no solo China y Rusia, se libra una guerra sin cuartel en los planos económico, político, cultural e ideológico, cuya apuesta es cuál de las «cosmotécnicas» en liza acabará imponiéndose, incluso sin ejercer un dominio absoluto. En este enfrentamiento por la preeminencia global, Occidente lucha por mantener el primacía, mientras que el resto del mundo lucha por establecer relaciones más equitativas. Dicho de manera esquemática: el escenario descrito por Visalli propone, por un lado, la «Plataforma geotecnológica» china, basada en un rechazo sistemático de la lógica amigo-enemigo, sustituida por los múltiples caminos (Dao) hacia la humanidad común;
por otro lado, la «Plataforma geotecnológica» estadounidense que, en el proyecto de la «retirada imperial» (véase más arriba), concibe un sistema jerárquico en el que «cada uno tenga sus propios satélites que gestionar y “proteger”, y entre ellos existan intercambios regulados por las relaciones de poder».
La postura de quienes, como los autores de esta obra, critican desde dentro a Occidente (ni podría ser de otro modo: si aceptamos la premisa marxista de que el ser social determina la conciencia, el punto de vista de quien habla nunca es ajeno al sistema en el que ha nacido y en el que vive), no puede ser otra que la de abogar por nuestra «provincialización», lo que significa «reconocer que la Verdad ya no habita en el Uno, sino que se sitúa en lo múltiple. Esto desplaza radicalmente la lucha política también al plano de la narración y abre la posibilidad de concebir una modernidad sin universalismo, sin centro. Una idea nueva y diferente de emancipación». No es una tarea fácil, dado que se trata de «identificarnos a nosotros mismos como el enemigo principal», es decir, precisa Visalli, «ese Occidente que se ha perdido a sí mismo».
Esta última definición me obliga a poner de relieve una diferencia, más de temperamento y estilo que de fondo, entre los autores de esta obra. En las primeras páginas de este volumen leemos: «Se trata de un libro escrito a cuatro manos con Carlo Formenti, quien firma el texto complementario, Más allá de Occidente. Ideas e historias de quienes se han adentrado en él con el pensamiento y con la acción. En ambos textos, partiendo de una lectura común de las raíces de la hybris occidental (…), Carlo se centra en la «provincialización» de la tradición marxista, sin abandonarla, y en los sujetos históricos de la liberación. En su texto aparecen revolucionarios, partidos, movimientos (…), que plantean la cuestión de quién hace la revolución, pero también de cómo la hace. (…) Aquí encontrarán sobre todo conceptos: técnica, relación, cosmología, universalismo, nada, ser. Encontrarán también un diagnóstico del enfrentamiento, trascendental, entre el viejo hegemón imperial que se concibe a sí mismo como «occidental» y depositario de los criterios universales, y el mundo. O mejor dicho, los mundos. Plurales, irreductibles, llenos de nueva energía y determinación. Un enfrentamiento que se libra en el plano político, normativo, económico e incluso militar, pero también en el de la Plataforma Tecnológica, un constructo de síntesis que trata de mantener unidos estos planos. Ha terminado la época en la que se podía dar por sentado que la «modernidad», la «tecnociencia» y el «Occidente», junto con la perspectiva que lo unía todo, el «Progreso», constituían el espíritu del mundo».
Estoy de acuerdo, pero añado que, además de los temas que acabo de describir, nos distingue, por un lado, el esfuerzo constante de Visalli por subrayar que el conflicto nunca es total (el enemigo es Occidente en la medida en que se ha perdido a sí mismo, lo que implica que se ha perdido algo y que merece la pena intentar recuperarlo) . Por el contrario, la visión que encontrarán en mi texto es exclusivamente política, y dado que no puede haber lucha política sin trazar una línea clara entre amigo y enemigo, encontrarán mucha menos atención a los valores positivos de la tradición occidental, que, en mi opinión, solo podrán recuperarse o salvarse en cierta medida una vez que esta haya sido «provincializada», es decir, derrotada.
Carlo Formenti
Génova, octubre de 2025
1Véase: A. Visalli, Dipendenza, Meltemi, Milán 2020 y Classe e partito, Meltemi, Milán 2023. Véase también C. Formenti, «El socialismo ha muerto. ¡Viva el socialismo!», Meltemi, Milán 2019 y Guerra y revolución, 2 vols., Meltemi, Milán 2023.
2Véase C. L. R. James, Los jacobinos negros, DeriveApprodi Roma 2015.
3Véase C. Robinson, Black marxism, Alegre 2023.
4Véase C. Elkins, Un legado de violencia, Einaudi, Turín 2024.
5Véase A. Zhok, Crítica de la razón liberal, Meltemi, Milán 2020.
6Véase L. Pegoraro, Los condenados sin tierra, Meltemi, Milán 2019.
7Véase G. Arrighi, El largo siglo XX, il Saggiatore, Milán 1996.
8Véase L. Boltanski, L. Chiapello, El nuevo espíritu del capitalismo, Mimesis, Milán-Udine 2014.
9Véase la nota 1
10Para una crítica de los autores descoloniales, véase, entre otros, Kevin Ochieng Okoth, Red Africa, Meltemi, Milán 2024.
9. Resumen de la guerra en Irán, 19 de junio.
El seguimiento en directo de Middle East Eye.
https://www.middleeasteye.net/live/live-us-and-iran-confirm-peace-accord-signing-set-friday-geneva
En directo: Irán aplaza las conversaciones con EE. UU. a raíz de los ataques israelíes en el Líbano
Mientras tanto, Israel y Hezbolá acordaron el viernes un alto el fuego, aunque Israel continúa con sus ataques en el sur del Líbano
Puntos clave
Suiza afirma que se han cancelado las conversaciones entre EE. UU. e Irán previstas para el viernes
Vance afirma que Israel debe «respetar» el proceso de paz como todos los demás
Un responsable iraní afirma que cualquier incumplimiento del acuerdo con EE. UU. «recibirá una respuesta aún más contundente»
Actualizaciones en directo
Netanyahu podría socavar los esfuerzos de paz con Irán, advierte la inteligencia estadounidense
Hace 39 segundos
Las agencias de inteligencia estadounidenses han advertido a la Administración Trump de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, podría tomar medidas que socaven los esfuerzos por alcanzar un acuerdo duradero con Irán, según funcionarios estadounidenses.
La evaluación, publicada por el *Washington Post*, refleja la preocupación de que Netanyahu se enfrente a una creciente presión política interna para continuar con las operaciones militares en el Líbano, a pesar de los esfuerzos diplomáticos en curso entre Washington y Teherán.
Según los funcionarios, los informes de inteligencia indican que Israel tiene la intención de mantener las operaciones contra Hezbolá en el Líbano, una medida que podría entrar en conflicto con una disposición clave del acuerdo en curso que exige el cese de las hostilidades en esa zona.
El análisis se produce en medio de crecientes tensiones entre el Gobierno de Netanyahu y la Administración Trump, y los funcionarios estadounidenses han advertido públicamente a Israel contra cualquier acción que pueda descarrilar el proceso diplomático.
Irán busca «la paz en todos los frentes, incluida Gaza», afirma un funcionario
Hace 4 minutos
El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Saeed Khatibzadeh, afirmó que Teherán sigue dispuesto a continuar las negociaciones con EE. UU. si Washington demuestra que se toma en serio el cumplimiento del acuerdo alcanzado entre ambas partes, garantizando que Israel se adhiera a sus términos, según informó Al Jazeera en árabe.
Khatibzadeh señaló que Irán estaba siguiendo de cerca los acontecimientos tras los últimos ataques israelíes en el sur del Líbano.
Khatibzadeh advirtió de que la «continuación de las acciones bélicas» por parte de Israel acarrearía consecuencias «graves e inmediatas».
Añadió que Irán busca «la paz en todos los frentes, incluida Gaza», al tiempo que subrayó que el compromiso diplomático dependerá del cumplimiento de los compromisos adquiridos en virtud del acuerdo.
Israel se apodera de terrenos de la Iglesia en Jerusalén Este, según la Autoridad Palestina
Hace 19 minutos
El Ministerio de Asuntos Exteriores de la Autoridad Palestina ha condenado lo que ha calificado como la apropiación por parte de Israel de terrenos pertenecientes al Patriarcado Ortodoxo Griego en el barrio ocupado de Silwan, en Jerusalén Este.
En un comunicado publicado en X, el ministerio afirmó que las autoridades israelíes tomaron el control de los terrenos el 15 de junio, expulsaron al representante del Patriarcado, confiscaron el equipamiento, arrancaron árboles y cercaron el recinto con muros y verjas.
El ministerio calificó la medida de «grave ataque contra los bienes de la Iglesia» y de «flagrante violación del statu quo jurídico e histórico en la Jerusalén ocupada».
Afirmó que las medidas «no confieren ningún derecho legal a la ocupación ni alteran el estatus jurídico e histórico vigente en Jerusalén Este como territorio palestino ocupado», y añadió que todas las medidas de anexión, confiscación y confiscación son «nulas y sin efecto en virtud del derecho internacional».
El ministerio instó a la comunidad internacional a actuar con urgencia para poner fin a lo que describió como violaciones contra los lugares sagrados cristianos e islámicos y a exigir a Israel que rinda cuentas por sus acciones.
Hace 33 minutos
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, ha acusado al ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, de «hipocresía» después de que el diplomático francés afirmara que el pueblo iraní se encontraba entre los principales perdedores de la guerra, atrapado entre la represión y los bombardeos.
Baghaei respondió en una publicación en X, en la que criticó lo que describió como la postura de Francia durante el conflicto.
«Ustedes guardaron silencio —incluso se convirtieron en cómplices— mientras las ciudades iraníes eran bombardeadas salvajemente y los iraníes inocentes eran masacrados brutalmente», escribió Baghaei.
Dirigiéndose directamente a Barrot, añadió: «
Y, sin embargo, hoy, cuando ello redunda en beneficio de los intereses políticos de su régimen, su conciencia selectiva se despierta de repente y se atreve a dar lecciones al mundo entero sobre derechos humanos».
Colonos israelíes destrozan una vivienda palestina en Cisjordania, según informa la agencia
Hace 36 minutos
Colonos israelíes atacaron una vivienda palestina en la zona de al-Hara’iq, al sur de Nablus, en la Cisjordania ocupada, según la agencia de noticias palestina Wafa.
La agencia informó de que la propiedad fue destrozada durante el ataque, lo que se suma a una serie de incidentes denunciados en todo el territorio este martes.
Wafa también informó de que las fuerzas israelíes agredieron a un joven palestino en la zona de Bir Qouza, en Beita, tras lo cual fue trasladado a un centro médico local para recibir tratamiento.
Fuentes locales también informaron de que colonos israelíes destruyeron olivos pertenecientes a residentes palestinos en la aldea de Kisan, al este de Belén.
El acuerdo con Irán desata el debate en el Capitolio
Hace 44 minutos
El memorándum de entendimiento entre Washington y Teherán ha suscitado reacciones encontradas en el Congreso de los Estados Unidos: algunos legisladores han criticado las disposiciones que podrían respaldar los esfuerzos de reconstrucción en Irán, mientras que otros han defendido el acuerdo como una vía para evitar nuevos conflictos.
El senador demócrata John Hickenlooper criticó el acuerdo y escribió en X que, mientras los estadounidenses se habían enfrentado a un aumento de los costes durante la guerra, «Irán recupera el dinero» y los ciudadanos estadounidenses no. «Es despreciable», afirmó.
Otros legisladores se centraron en las implicaciones más amplias del conflicto y sus costes. El senador Chris Van Hollen argumentó que los demócratas deberían reconocer la guerra como un «error garrafal» y admitir que «no hay una buena salida a una mala guerra», y añadió: «Cuando uno está en un agujero, debe dejar de cavar».
La senadora Elizabeth Warren criticó las informaciones según las cuales el Pentágono está solicitando 80 000 millones de dólares adicionales para cubrir los costes relacionados con la guerra, calificó las prioridades del Gobierno de «escandalosas» y escribió que «siempre hay dinero para la guerra al otro lado del mundo».
Por su parte, el senador republicano Rand Paul expresó su firme apoyo al enfoque del presidente Donald Trump, afirmando que «los defensores de las guerras eternas carecen por completo de credibilidad».
«Todo el Líbano debe arder», declara el ministro israelí Ben Gvir
Hace 1 hora
El ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, afirmó que «todo el Líbano debe arder» en una publicación en las redes sociales tras la muerte de cuatro soldados israelíes en el sur del Líbano, lo que provocó una respuesta del ministro de Asuntos Exteriores iraní, quien tildó a los dirigentes israelíes de «amenaza para toda la humanidad».
«Por cada lágrima de una madre israelí, mil madres libanesas deberían llorar», escribió Ben Gvir en X el viernes.
«Con el debido respeto a los estadounidenses, Israel debe dejar claro al mundo entero que la sangre de nuestros hijos y la seguridad de nuestros ciudadanos no son en vano. Todo el Líbano debería arder».
Afirmó abiertamente que ha presionado al primer ministro Benjamin Netanyahu para que abandone las estrategias militares «mesuradas» en la región.
«Basta ya de este juego de ping-pong. En Oriente Medio no se gana con respuestas mesuradas y contención: hay que volverse loco. Borrar. Derrotar al terrorismo».
Más información: «Todo el Líbano debe arder», declara el ministro israelí Ben Gvir
Un legislador iraní advierte a EE. UU. sobre las violaciones del alto el fuego
Hace 1 hora
El presidente de la comisión de seguridad nacional del Parlamento iraní ha acusado a la Administración Trump de incumplir la cláusula inicial de su memorando de entendimiento con Teherán.
Ebrahim Azizi señaló que la primera cláusula exige que ambas partes acuerden «el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano».
En una publicación en X, Azizi afirmó que la conducta de Washington demostraba que no había cumplido con esa obligación.
«El incumplimiento por parte de Estados Unidos de la primera cláusula del acuerdo demuestra que a Estados Unidos aún le falta la voluntad de ganarse la confianza de la nación iraní», escribió Azizi en X.
Advirtió de que las continuas violaciones tendrían consecuencias.
«La prolongación de esta situación les supondrá un alto coste, la primera de las cuales será una respuesta inteligente y disuasoria ante la violación de los compromisos del acuerdo», afirmó.
Hace 2 horas
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega ha propuesto un proyecto de ley para prohibir el comercio con los asentamientos israelíes en la Palestina ocupada, declarándolos un obstáculo para la paz.
El Gobierno noruego declaró el viernes que había presentado un proyecto de ley con disposiciones jurídicamente vinculantes para su consulta. La propuesta recomienda prohibir a los ciudadanos y empresas noruegos beneficiarse de la empresa de asentamientos ilegales de Israel o apoyarla.
«Los asentamientos israelíes en Palestina violan el derecho internacional. Contribuyen al desplazamiento de la población, a la violencia extrema y a una situación que hace imposible una solución pacífica. Prohibiremos el comercio con los asentamientos ilegales», declaró el ministro de Asuntos Exteriores, Espen Barth Eide, en un comunicado de prensa.
El Gobierno israelí ha construido asentamientos ilegales a un ritmo vertiginoso, socavando las perspectivas de un Estado palestino.
La propuesta surge a raíz de una resolución parlamentaria y prohibiría las exportaciones noruegas a los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada, así como la importación de mercancías procedentes de ellos.
Más información: «Esto debe acabar»: Noruega toma medidas para cortar el comercio con los asentamientos israelíes ilegales
Trump advierte a Irán de que debe alcanzar un acuerdo en un plazo de 60 días
Hace 3 horas
Trump ha advertido a Irán de que dispone de 60 días para alcanzar un acuerdo con Washington o se enfrentará a medidas no especificadas.
En un discurso público, Trump afirmó que «en 60 días tenemos que llegar a un acuerdo; de lo contrario, tomaremos medidas que no les harán [a los iraníes] ninguna gracia», aunque añadió que no creía que la situación llegara a ese punto.
También advirtió de que cualquier escalada podría poner en peligro los envíos de petróleo a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
«Recuerden: si hacemos eso, de repente ya no habrá petróleo saliendo del estrecho de Ormuz, porque a quienes tienen buques de miles de millones de dólares no les gusta que ellos sean sobrevuelados por misiles ni que el agua esté llena de minas», añadió.
Trump se jacta de los ataques contra Irán en un acto del Air Force One
Hace 3 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó que Estados Unidos ha «obtenido muchas victorias» durante un discurso con motivo de la presentación de un nuevo avión Air Force One donado por Catar.
Trump aprovechó la ceremonia, celebrada para presentar el avión que sustituirá al utilizado para transportar a los presidentes de EE. UU., para alardear del poderío militar estadounidense y predecir una fuerte caída de los precios del petróleo.
«Van a ver cómo el petróleo cae hasta niveles muy bajos. Espero que las empresas estén contentas con ello», afirmó.
A continuación, señaló la guerra de EE. UU. contra Irán como prueba del dominio militar de Washington.
«Tenemos el mejor ejército del mundo. Lo vieron en Irán: en una semana, prácticamente, aniquilamos toda su armada, toda su fuerza aérea y sus radares. Lo arrasamos todo», afirmó.
Trump agradece a China que se mantenga al margen del conflicto con Irán
Hace 4 horas
Trump afirma que ha agradecido a China que se mantenga al margen del conflicto con Irán tras instar personalmente a Pekín a no intervenir.
En declaraciones a los periodistas, Trump señaló que había pedido al presidente chino, Xi Jinping, que mantuviera a China al margen de los combates, a pesar de la dependencia de Pekín de los suministros energéticos que transitan por el estrecho de Ormuz.
«Quiero dar las gracias a China porque le pedí que no se involucrara con Irán», afirmó Trump.
Trump señaló que China recibe aproximadamente la mitad de su petróleo a través de esa vía navegable estratégica, lo que hace que Pekín tenga un gran interés en que no se produzca ninguna interrupción del tráfico marítimo en la zona.
«Reciben el 50 % de su petróleo del estrecho, pero le pedí que no se involucrara, y él dijo que no lo haría —y no lo hizo—», afirmó Trump. «De hecho, lo hizo de manera muy amable, muy amable. Y se lo agradezco».
Trump se dirige a Camp David mientras se estancan las negociaciones con Irán
Hace 5 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, viajará a Camp David este fin de semana, en lo que será su segunda visita a la residencia presidencial desde que volvió al cargo el año pasado.
Un funcionario de la Casa Blanca declaró a Reuters que Trump mantendrá reuniones políticas y sobre políticas durante el viaje. Su familia también le acompañará durante el fin de semana, que incluye el Día del Padre el domingo.
La visita se produce mientras Trump presiona para alcanzar un acuerdo definitivo que ponga fin a la guerra contra Irán. Las conversaciones previstas entre EE. UU. e Irán en Suiza para el viernes se cancelaron tras la intensificación de los combates en el Líbano, a pesar de los informes sobre un alto el fuego.
La escalada ha añadido una nueva incertidumbre sobre el calendario de las negociaciones, que Washington considera fundamentales para reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo mundial y restablecer la estabilidad en todo Oriente Medio.
La última vez que Trump visitó Camp David fue en junio de 2025, cuando se reunió con altos mandos militares y asesores de política exterior para debatir las protestas por la inmigración en California, Irán y la guerra de Israel contra Gaza, que ha sido calificada de genocidio por las Naciones Unidas, grupos de derechos humanos y expertos en genocidio.
Trump afirma que instó a Israel a aceptar el alto el fuego con Hezbolá
Hace 6 horas
NBC News informa de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró a este medio en una entrevista telefónica que había hablado con Israel a primera hora de hoy y le había instado a aceptar un alto el fuego con Hezbolá.
Un alto funcionario estadounidense también ha confirmado el alto el fuego a Reuters, a pesar de que Israel sigue lanzando ataques en todo el Líbano.
Estas noticias se producen mientras las fuerzas israelíes continúan con sus ataques, a pesar de las crecientes afirmaciones de que existe una iniciativa respaldada por EE. UU. para detener los combates.
Un ataque israelí contra una tienda de campaña en Gaza hiere a cinco palestinos
Hace 7 horas
Un ataque aéreo israelí ha alcanzado una tienda de campaña en la que se alojaban familias palestinas desplazadas en al-Mawasi, al oeste de Jan Yunis, en el sur de Gaza, hiriendo al menos a cinco personas, según informa la agencia de noticias Wafa.
Israel ha atacado repetidamente al-Mawasi a pesar de haber ordenado a los palestinos que huyeran allí durante su guerra genocida contra Gaza.
Las autoridades sanitarias palestinas afirmaron el jueves que las fuerzas israelíes han matado al menos a 73 018 palestinos y han herido a otros 173 273 desde el 7 de octubre de 2023.
Añadieron que 1.007 personas han perdido la vida y 3.165 han resultado heridas desde que entró en vigor el «alto el fuego» el 11 de octubre.
Las autoridades sanitarias también indicaron que los equipos de rescate han recuperado 784 cadáveres de zonas a las que antes no podían acceder debido a los ataques y al asedio de Israel.
Irán niega haber invitado al OIEA a inspeccionar sus instalaciones nucleares
Hace 8 horas
Irán ha desmentido las informaciones según las cuales habría invitado al Organismo Internacional de Energía Atómica a inspeccionar sus instalaciones nucleares, afirmando que cualquier acceso más amplio dependerá del resultado de las negociaciones.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, declaró que Teherán no había realizado tal invitación al organismo de control nuclear de las Naciones Unidas.
Afirmó que Irán mantendría su programa nuclear en el statu quo actual mientras continúan las negociaciones sobre un acuerdo definitivo, de conformidad con el memorándum de entendimiento alcanzado con EE. UU.
Baghaei señaló que las inspecciones que ya se están llevando a cabo, incluidas las de la central nuclear de Bushehr, continuarían.
No obstante, añadió que el acceso a otras instalaciones nucleares —en las que Irán suspendió las inspecciones del OIEA durante la guerra— dependería del resultado de las negociaciones.
Noruega toma medidas para prohibir el comercio con los asentamientos israelíes
Hace 8 horas
Noruega afirma que tiene previsto prohibir a sus ciudadanos y empresas el comercio de productos fabricados en los asentamientos israelíes ilegales situados en los territorios palestinos ocupados.
El Gobierno anunció la medida el viernes, en un paso que afectaría a la actividad económica vinculada a la política de asentamientos de Israel en los territorios ocupados.
Hace 9 horas
La autoridad marítima iraní exige a los buques que presenten solicitudes para atravesar el estrecho de Ormuz con 48 horas de antelación, según informó Al Nahar News.
Al Nahar citó a la Organización Marítima del Golfo Pérsico, que afirmó que las solicitudes previas son necesarias para evitar retrasos en el estrecho.
Las fuerzas israelíes detienen y atacan a palestinos en la Cisjordania ocupada
Hace 9 horas
Las fuerzas israelíes detuvieron a tres jóvenes palestinos y atacaron a otros con gas lacrimógeno y bombas sónicas en una zona de picnic cerca de Belén, en la Cisjordania ocupada, según la agencia de noticias Wafa.
Wafa informó de que el ejército israelí también detuvo a un joven en una redada cerca de Jenín y llevó a cabo una redada en la ciudad de Qalqilya.
Los ataques israelíes causan más de 47 muertos en el Líbano desde la medianoche
Hace 10 horas
El número de víctimas mortales en el Líbano a causa de los ataques aéreos israelíes ha ascendido a 47 desde la medianoche, según informó el canal de noticias Al Mayadeen.
Al Jazeera también informó de que Israel ha llevado a cabo al menos doce ataques en el sur del Líbano desde la entrada en vigor del acuerdo de alto el fuego esta tarde.
Hace 10 horas
Las fuerzas israelíes han llevado a cabo al menos cuatro ataques en el sur del Líbano después de que el acuerdo de alto el fuego entrara en vigor a las 16:00 hora local, según informó Al Jazeera.
Según el informe, Israel lanzó dos ataques en Kfar Tebnit y uno en Nabatieh y Kfar Sir.
Al Jazeera también informó de que un portavoz militar israelí declaró que las fuerzas israelíes mantienen «libertad operativa» para responder a las amenazas y a las operaciones de Hezbolá en el sur del Líbano, lo que pone en duda la eficacia del alto el fuego.
Israel y Hezbolá acuerdan un alto el fuego
Hace 10 horas
El Gobierno israelí y Hezbolá han acordado un alto el fuego en el Líbano a partir de las 16:00 hora local, según informó Reuters.
El acuerdo se produce después de que los ataques israelíes causaran la muerte de al menos 18 personas en una escalada de violencia en el sur del Líbano la noche del jueves.
Hace 11 horas
Los ataques israelíes han causado al menos 21 muertos y más de 39 heridos en el sur del Líbano desde la noche del jueves, según ha anunciado el Ministerio de Salud Pública libanés.
El presidente libanés, Joseph Aoun, ha denunciado «una escalada peligrosa y censurable» que ha costado la vida a «decenas de personas inocentes, entre ellas mujeres y niños».
Estos ataques «socavan todos los esfuerzos en curso para consolidar el alto el fuego y poner fin a la guerra, especialmente a la luz de los recientes acontecimientos entre Estados Unidos e Irán», afirmó en un comunicado.
Más información: Israel mata a decenas de personas en el Líbano mientras un ministro insta a «abrir las puertas del infierno»
Unas personas caminan entre los escombros de su hogar destruido en la localidad de Toul, en el sur del Líbano, el 18 de junio de 2026 (Mahmoud Zayyat/AFP)
Hace 11 horas
Las fuerzas israelíes irrumpieron en una tienda de juguetes infantiles en Jenin, en Cisjordania (Palestina ocupada), y lanzaron gas lacrimógeno en el mercado de la ciudad, según informó la agencia de noticias Wafa.
El ejército israelí también irrumpió en la localidad de Al-Mughayyir, cerca de Ramala, lanzando bombas de gas contra los palestinos que acudían a la oración del viernes, según Wafa.
Wafa también informó de que colonos israelíes atacaron una vivienda y varios vehículos en la localidad de Kafr Haris, y destrozaron un poste eléctrico en Beita, cerca de Nablus.
Hace 11 horas
El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, ha advertido a Israel de que el presidente Donald Trump es el único amigo que le queda en el mundo, al tiempo que rechazaba las críticas al acuerdo con Irán.
En una rueda de prensa celebrada en la Casa Blanca sobre el supuesto fondo de reconstrucción de 300 000 millones de dólares incluido en el memorando de entendimiento (MoU) firmado con Irán para poner fin a la guerra que se prolonga desde hace meses, Vance afirmó que los ministros del Gobierno israelí debían pensárselo dos veces antes de criticar el acuerdo.
«Mi mensaje para ellos sería doble. Número 1: Donald J. Trump es el único jefe de Estado de todo el mundo que se muestra solidario con la nación de Israel en este momento», declaró Vance a los periodistas el jueves.
Más información: Vance comunica a Israel que Trump es «su único aliado» que le queda tras el aplazamiento de las negociaciones con Irán
El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, interviene durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, en Washington, el 18 de junio de 2026 (Ken Cedeno/AFP)
Hace 12 horas
Funcionarios israelíes han declarado abiertamente que las tropas permanecerán en el sur del Líbano, mientras los enfrentamientos entre el ejército israelí y Hezbolá continúan durante la noche a pesar de la firma del memorando de entendimiento el jueves.
El ejército israelí permanecerá en el Líbano «todo el tiempo que sea necesario», afirmó el primer ministro Benjamin Netanyahu en un comunicado publicado el viernes en las redes sociales, en el que prometió hacer que Hezbolá pagara un «alto precio» por sus ataques.
«Israel permanecerá en la zona de seguridad del sur del Líbano durante el tiempo que sea necesario para la protección de las comunidades del norte», añadió.
Cuatro soldados israelíes perdieron la vida el viernes en el sur del Líbano, entre ellos un comandante de batallón, según informó el ejército israelí.
En respuesta a la muerte de los cuatro soldados, el ministro de Defensa, Israel Katz, declaró en las redes sociales: «No permitiremos que se haga daño a nuestros soldados y ciudadanos, y cualquier violación del alto el fuego por parte de Hezbolá será respondida con gran contundencia».
Las tropas israelíes permanecerán en la denominada «zona de seguridad» del sur del Líbano, que se extiende desde «la costa hasta las alturas de Beaufort», afirmó Katz.
El ministro de Seguridad Nacional de extrema derecha, Itamar Ben Gvir, pidió una respuesta militar mucho más agresiva y afirmó: «Por cada lágrima derramada por una madre israelí, mil madres libanesas deberían llorar».
Añadió que «todo el Líbano debería arder» y señaló que Israel debe dejar claro que «la sangre de nuestros hijos y la seguridad de nuestros ciudadanos no están en juego».
Hace 12 horas
Irán informó a Hezbolá de que las conversaciones con Estados Unidos no podrían continuar sin la aplicación de un alto el fuego total, afirmó el viernes el diputado de Hezbolá Hassan Fadlallah.
Fadlallah instó al Gobierno libanés a rechazar cualquier negociación directa con Israel mientras continúen los ataques israelíes contra el Líbano.
Añadió que Washington tiene la responsabilidad de garantizar que Israel detenga sus ataques y aplique los términos del acuerdo de alto el fuego.
Irán eximirá del pago de tasas en el estrecho de Ormuz durante los 60 días de negociaciones
Hace 12 horas
La autoridad del estrecho de Ormuz de Irán declaró el viernes que eximirá del pago de las tasas previstas para el uso de la vía navegable durante el periodo de negociación de 60 días, en virtud del memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos esta semana.
Los buques que deseen atravesar el estrecho mientras el acuerdo provisional esté en vigor deberán presentar solicitudes de tránsito al menos 48 horas antes de su llegada, según indicó la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA) en un comunicado.
Irán eximirá del pago de las tasas correspondientes a los servicios de seguridad, protección y medioambientales, así como de los seguros relacionados, durante el plazo de 60 días, al tiempo que exigirá a los buques que coordinen con antelación sus rutas y horarios de tránsito para evitar las zonas afectadas por minas, según la PGSA.
Irán había afirmado anteriormente que seguiría ejerciendo el control sobre el estrecho en colaboración con Omán y que tenía la intención de cobrar a los buques tasas de servicio que no existían antes de la guerra, aunque no durante los 60 días que durarán las negociaciones.
Hace 13 horas
El representante permanente de China ante las Naciones Unidas, Fu Cong, instó a Israel a que dejara de violar el alto el fuego en Gaza, según informó la agencia de noticias china Xinhua.
En su intervención del viernes en una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la situación humanitaria en Gaza, Fu afirmó que China observa con gran preocupación la continua expansión de la ocupación militar israelí en Gaza.
China insta a todas las partes implicadas, en particular a Israel, a que cumplan plenamente el acuerdo de alto el fuego y pongan fin a cualquier acción imprudente que lo viole, añadió Fu.
Hace 14 horas
La selección nacional de fútbol de Irán presentará una queja formal ante la FIFA por las restricciones de viaje impuestas durante el Mundial, según anunció el jueves la Federación Iraní de Fútbol.
«A pesar de haber presentado nuestro calendario de preparación para el torneo con amplia antelación, la selección nacional se ha enfrentado una vez más a restricciones por parte de los organizadores, lo que ha trastocado los planes del cuerpo técnico», declaró un portavoz de la federación, según la AFP.
La declaración se produjo después de que el equipo se viera obligado a volar a Los Ángeles apenas un día antes de su partido inaugural contra Nueva Zelanda y a regresar a su campamento base en México inmediatamente después, a pesar de haber solicitado llegar con dos días de antelación.
Los jugadores y los entrenadores han expresado abiertamente su frustración por los recurrentes obstáculos a lo largo del torneo, ya que tanto el personal de la federación como los jugadores y los aficionados iraníes se han enfrentado a severas restricciones de viaje.
La selección iraní, encuadrada en el Grupo G, comenzó el torneo tras meses de incertidumbre sobre su participación, en medio de la guerra contra Irán por parte de EE. UU. e Israel.
El vicepresidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Mohammad Nabi, y varios aficionados ven el partido contra Nueva Zelanda desde Tijuana (México), tras habérseles denegado la entrada a EE. UU., el 15 de junio de 2026 (Guillermo Arias/AFP)
Un ataque israelí contra la localidad libanesa de Jamaliyah causa tres muertos
Hace 14 horas
Un ataque aéreo israelí ha causado la muerte de tres personas en la localidad libanesa de Jamaliyah, situada cerca de Baalbek, en el valle de la Bekaa, al este del país, según ha informado la Agencia Nacional de Noticias del Líbano.
El ataque se produjo tras un comunicado del ejército israelí en el que se afirmaba que Hezbolá había violado el alto el fuego y se anunciaba la intención de continuar con los ataques en todo el valle.
A pesar del alto el fuego negociado recientemente, los ataques israelíes que se están produciendo en el sur y el este del Líbano desde la medianoche se han intensificado.
Francia advierte de que las sanciones de la ONU contra Irán no se levantarán sin su visto bueno
Hace 14 horas
Francia desea desempeñar un papel en las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán y no aprobará el levantamiento de las sanciones de la ONU a menos que le satisfagan los términos de un acuerdo definitivo, según ha declarado su ministro de Asuntos Exteriores.
Jean-Noël Barrot señaló el viernes que no habría estabilidad en la región a menos que las conversaciones de EE. UU. con Irán abordaran también el programa de misiles balísticos de Irán y su apoyo a grupos afines.
«La contrapartida a las importantes concesiones que se le pedirán a Irán es el levantamiento de las sanciones, sanciones que fueron impuestas en las Naciones Unidas», afirmó.
Recordando que Francia es miembro permanente con derecho a veto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), el ministro de Asuntos Exteriores subrayó que la aprobación francesa es un requisito legal para levantar las sanciones.
«Nuestro objetivo es obtener concesiones importantes del régimen iraní, un cambio radical de postura. Y tendremos voz y voto, ya que, como miembro del CSNU, nuestra participación estará necesariamente vinculada a la resolución de esta crisis», añadió Barrot.
El acuerdo alcanzado esta semana entre Estados Unidos e Irán prevé que las negociaciones sobre el programa nuclear iraní se celebren en los próximos 60 días, y que el acuerdo definitivo sea respaldado por el Consejo de Seguridad.
Francia, Reino Unido y Alemania desean desempeñar un papel en la configuración de las próximas conversaciones tras haber sido marginadas en los últimos meses.
Una responsable británica insta a Israel a retirarse del sur del Líbano
Hace 17 horas
La ministra británica de Desarrollo Internacional, Jenny Chapman, instó a Israel a retirarse del sur del Líbano para permitir que las familias desplazadas tras tres meses de guerra puedan regresar a sus hogares
Hace 17 horas
El ministro de Asuntos Exteriores de Egipto, Badr Abdelatty, tiene previsto recibir este domingo en la localidad egipcia de El Alamein a sus homólogos de Pakistán, Arabia Saudí y Turquía.
El ministerio ha indicado que Abdelatty «celebrará este domingo una reunión cuatripartita con el ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, el príncipe Faisal bin Farhan, el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, y el ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Mohammad Ishaq Dar, a la que seguirá una sesión ampliada de conversaciones y una rueda de prensa conjunta».
El ministerio aún no ha especificado cuáles serán los temas centrales de las conversaciones.
Nuevos ataques israelíes contra el sur y el este del Líbano; el número de muertos asciende a 18
Hace 17 horas
Los últimos ataques aéreos israelíes han tenido como objetivo varias zonas del sur del Líbano y del valle de la Bekaa, situado al este del país.
El Ministerio de Sanidad ha informado de que el número de muertos ha ascendido al menos a 18 desde que Israel iniciara sus ataques en la madrugada del viernes. Además, más de 33 personas han resultado heridas como consecuencia de los mismos.
Hace 18 horas
Buenos días, lectores de Middle East Eye,
Se han registrado bombardeos israelíes en todo el sur del Líbano a primera hora del viernes, incluso en Tiro y Nabatieh, a pesar del reciente acuerdo entre EE. UU. e Irán, que exige categóricamente el cese de los combates entre Israel y el Líbano.
Mientras que el ejército israelí afirmó que estaba atacando objetivos de Hezbolá, la Agencia Nacional de Noticias del país indicó que las zonas atacadas eran localidades residenciales pobladas.
A continuación, las últimas noticias de la región:
- Las conversaciones previstas para este viernes entre EE. UU. e Irán en el complejo turístico de Burgenstock, situado en la cima de una montaña en Suiza, no tendrán lugar, según ha comunicado el Ministerio de Asuntos Exteriores suizo en un comunicado.
- El presidente francés, Emmanuel Macron, ha instado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a «demostrar sentido de la responsabilidad» ante la intensificación de las acciones militares en la región, y ha añadido que su estrategia militar en el Líbano, Gaza y Cisjordania «va en contra de los propios intereses de Israel» a largo plazo.
- El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, criticó a los miembros del gabinete israelí en una rueda de prensa celebrada el jueves, apartándose de su postura habitual respecto a Israel. Afirmó que «los israelíes, como todo el mundo, deben respetar este proceso de paz».
- El presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró en una entrevista con Axios que la guerra contra Irán demostraba que «no hay límites» a su capacidad para ejercer el poder. «Contamos, con diferencia, con el ejército más poderoso del mundo. ¿Quién más podría haber llevado a cabo un bloqueo como ese?», afirmó.
- El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió de que, si se producen incumplimientos del acuerdo de paz con EE. UU., Irán no dudará en responder. « En caso de mala fe, incumplimiento del acuerdo y exigencias excesivas por parte de la parte contraria, no dudaremos en dar una respuesta contundente al enemigo», afirmó en una publicación en X.
Al menos 16 muertos en Nabatieh, en el sur del Líbano
Hace 19 horas
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA) informó de que al menos 16 personas han perdido la vida en Nabatieh como consecuencia de los ataques israelíes de la madrugada del viernes.
Israel lanza ataques mortales y bombardeos en todo el sur del Líbano
Hace 19 horas
Según informaron los medios estatales, durante la madrugada del viernes se registraron bombardeos israelíes en todo el sur del Líbano, incluyendo Tiro y Nabatieh.
En uno de los ataques, un dron israelí atacó una motocicleta en la carretera de Abbasiyyeh, en Tiro. No está claro si se han registrado víctimas.
La Agencia Nacional de Noticias también indicó que Israel lanzó ataques aéreos y bombardeos de artillería contra varias localidades pobladas de Nabatieh durante la noche, lo que provocó un número indeterminado de heridos, fallecidos y desaparecidos.
«Nabatieh y sus alrededores vivieron una de las noches más difíciles de la reciente agresión, ya que el enemigo intensificó sus ataques de forma significativa», informó la agencia.
Un hombre pasa en coche junto a una vivienda destruida por Israel en la localidad de Jibshit, al sur del Líbano, el 18 de junio de 2026 (Mahmoud Zayyat/AFP)
El pacto de Trump con Irán se considera una derrota estratégica en Washington
Hace 19 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, dio explicaciones contradictorias para justificar el inicio de la guerra contra Irán, cuyo programa nuclear, según él, ya había sido aniquilado en un ataque de junio de 2025.
En un primer momento, barajó la idea de derrocar a la República Islámica apoyando a los combatientes kurdos y a los manifestantes iraníes. También afirmó que EE. UU. destruiría el ejército iraní y pondría fin a su programa de misiles balísticos, al que calificó de amenaza para EE. UU. Insistió en la «rendición incondicional» de Irán.
Antiguos funcionarios estadounidenses afirman que el memorándum de entendimiento de Trump no logra ninguno de esos objetivos de guerra declarados y deja a EE. UU. en una posición más débil para avanzar en sus objetivos declarados en la mesa de negociaciones.
«EE. UU. desplegó su poder de forma imprudente y temeraria», declaró a Middle East Eye Aaron David Miller, antiguo negociador para Oriente Medio de presidentes republicanos y demócratas.
«Hemos perdido, frente a Irán, mucho poder e influencia. La disuasión ha desaparecido. Irán ha sobrevivido al mayor despliegue de recursos aéreos, navales y de misiles estadounidenses desde la Segunda Guerra de Irak», añadió.
Más información: El pacto de Trump con Irán se considera una derrota estratégica en Washington
Suiza afirma que se han cancelado las conversaciones entre EE. UU. e Irán previstas para el viernes
Hace 19 horas
Las conversaciones entre EE. UU. e Irán previstas para el viernes en el complejo turístico de montaña de Burgenstock, en Suiza, no tendrán lugar, según ha comunicado el Ministerio de Asuntos Exteriores suizo en un comunicado.
Macron critica la política israelí en Gaza, Cisjordania y el Líbano
Hace 19 horas
El presidente francés, Emmanuel Macron, instó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a «demostrar sentido de la responsabilidad» ante el recrudecimiento de la acción militar en la región.
El presidente francés declaró a la cadena France 2 que la estrategia militar de Tel Aviv en el Líbano, Gaza y Cisjordania «va en contra de los propios intereses de Israel» a largo plazo.
Hace 20 horas
El embajador israelí en EE. UU., Yechiel Leiter, reafirmó este jueves que Tel Aviv sigue comprometido con el acuerdo de tregua alcanzado con el Líbano, siempre y cuando Hezbolá no lo incumpla.
«Si Hezbolá no viola el acuerdo, este se mantendrá», afirmó Leiter en una publicación en X. «En cualquier circunstancia, Israel se reserva el derecho a responder a los ataques contra él y a frustrar las amenazas a su territorio, a sus ciudadanos y a sus soldados».
Israel ha causado la muerte de casi 4.000 personas y ha herido a más de 11.800 desde que iniciara sus ataques contra el Líbano a principios de marzo. Más de 1,2 millones de personas se han visto desplazadas durante este periodo.
Vance afirma que Israel debe «respetar» el proceso de paz como todos los demás
Hace 21 horas
El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, criticó a los miembros del gabinete israelí en una rueda de prensa celebrada el jueves, apartándose de su postura habitual respecto a Israel.
«Los israelíes, como todos los demás, deben respetar este proceso de paz», afirmó Vance. «Eso es fundamentalmente bueno para ellos y bueno para toda la región».
Hace 21 horas
El Ministerio de Defensa de EE. UU. necesita 80 000 millones de dólares para cubrir los costes de la guerra contra Irán, además de los gastos no relacionados con la guerra, según informó el Wall Street Journal citando fuentes familiarizadas con el asunto.
Según el periódico, los legisladores han estado instando a la Administración Trump a que facilite una estimación exhaustiva de los costes de la guerra, siendo una de las preocupaciones que el ejército haya agotado armamento valioso que podría utilizarse en otros lugares.
Hezbolá reivindica ataques contra tropas israelíes que avanzaban hacia el Líbano
Hace 21 horas
Hezbolá afirmó que sus combatientes lanzaron ataques contra las fuerzas israelíes que intentaban avanzar hacia territorio libanés.
El grupo señaló que una unidad militar israelí fue atraída a una «zona de muerte», donde tres tanques Merkava fueron destruidos cerca de la zona de Ali al-Tahir, al sur del país.
Una segunda unidad israelí que intentaba rescatar al primer grupo fue entonces blanco de una lluvia de cohetes y proyectiles de mortero.
Hace 22 horas
La Casa Blanca indicó que el vicepresidente de EE. UU., JD Vance, ha aplazado un viaje previsto para este viernes a Suiza, donde EE. UU. e Irán tenían previsto discutir los próximos pasos para poner fin a la guerra.
«La logística de estas negociaciones nunca ha sido sencilla ni predecible. Por el momento, el vicepresidente no partirá esta noche», declaró un portavoz de la Casa Blanca. « Esperamos poder iniciar las conversaciones técnicas lo antes posible».
Acuerdo entre EE. UU. e Irán: ¿qué incluye realmente el memorando de entendimiento?
Hace 22 horas
EE. UU. e Irán firmaron esta semana un memorando de entendimiento, en el que acordaron un alto el fuego tras dos meses de negociaciones y más de tres meses de conflicto; sin embargo, aún no existe ningún tratado vinculante, y aún quedan por resolver los detalles fundamentales relativos a los plazos para el desmantelamiento nuclear y el levantamiento de las sanciones.
¿En qué se pusieron realmente de acuerdo?

