MISCELÁNEA 27/10/2026

DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.

ÍNDICE
1. La extrema derecha no es invencible.
2. La madre de todas las guerras híbridas.
3. Revolucionar la democracia y democratizar la revolución.
4. Triunfo de los estudiantes en Serbia.
5. La «periphérie».
6. El terrible poder del dinero.
7. Soberanía alimentaria y resistencia.
8. Socialistas cristianos en EEUU.
9. Resumen de la guerra en Irán, 26 de octubre.

1. La extrema derecha no es invencible.

Como es lógico, la alegría de la victoria de Lula ha provocado ya algunas reacciones entre los habituales que solemos ver por aquí. Empiezo con el análisis de Vijay Prashad.

https://breakthroughnews.org/2026/10/26/a-victory-for-the-brazilian-people-once-more-through-lula/

Una nueva victoria para el pueblo brasileño gracias a Lula

A pesar de los obstáculos a los que se ha enfrentado Lula, su victoria ha demostrado que la extrema derecha no es invencible.

Vijay Prashad

26 de octubre de 2026

La semana previa al 25 de octubre en Brasil fue frenética. Parecía que cada uno de los más de 200 millones de brasileños tenía una opinión política sobre las elecciones presidenciales. El país se encontraba profundamente polarizado. Las encuestas indicaban que el resultado iba a estar muy reñido, y la mayoría de ellas daban como favorito al candidato opositor Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y abanderado de una extrema derecha de un tipo especial. Pero el presidente en el cargo, Luiz Inácio Lula da Silva —conocido como Lula y presidente de Brasil de 2003 a 2011 y, de nuevo, desde 2023—, no permitiría que las encuestas le detuvieran. Recorrió el país de punta a punta, celebrando mítines masivos y enérgicos para movilizar a la gente a votar. En la primera vuelta, el 21 % de los votantes no acudió a las urnas en un proceso que, por lo demás, es obligatorio (y una gran parte de quienes sí votaron dejó la casilla presidencial sin marcar o anuló su voto). Solo 2,2 millones de votos separaron a Bolsonaro (que obtuvo el 47 % en la primera vuelta) de Lula, de un total de 158,7 millones de votantes registrados. Para ganar entre el 4 de octubre (primera vuelta) y el 25 de octubre (segunda vuelta), Lula tenía que atraer bien a quienes habían votado a Bolsonaro, bien a quienes no habían votado o habían nulo su voto. Ningún otro candidato había remontado tal déficit en la historia moderna de Brasil. Pero Lula lo logró.

Las calles

En las tres semanas transcurridas entre la primera y la segunda vuelta, Lula y su equipo movilizaron a millones de personas a las calles de las grandes ciudades de Brasil, pero también de varias localidades más pequeñas, aunque significativas. Estas enormes movilizaciones crearon la sensación de que Lula superaría la desventaja matemática que presentaban las cifras de votación tras la primera vuelta. Todos los análisis electorales indicaban que Bolsonaro pasaría sin problemas a la segunda vuelta, lo que habría supuesto la imposibilidad para Lula. Pero la izquierda no se conformó con esta desventaja, sino que pasó a la ofensiva.

En la primera vuelta, Bolsonaro terminó con una ventaja de 2,22 millones de votos, pero en la segunda vuelta, Lula terminó con una ventaja de 4,43 millones de votos. La diferencia se modificó en 6,66 millones de votos. Estos votos procedían de las grandes ciudades: las 319 ciudades con más de 100 000 habitantes, donde reside el 57 % de la población brasileña, aportaron 3,89 de los 6,66 millones de votos que supusieron el cambio de tendencia. El voto a favor de Lula creció más en municipios con mayor presencia evangélica, más ricos, con una población más blanca, con mayor nivel educativo y más urbanizados. Esto significó que le restó una parte sustancial de la base a Bolsonaro, algo que sorprendió incluso al propio equipo de Lula. La clave del cambio de tendencia fueron las movilizaciones masivas impulsadas por los movimientos sociales, con el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) a la cabeza.

Avances

A lo largo de sus tres mandatos, Lula ha presidido un avance extraordinario en las condiciones sociales del pueblo brasileño. El programa «Bolsa Família», los aumentos del salario mínimo, la expansión de las universidades públicas y el apoyo a la agricultura familiar llevaron alimentos, ingresos y oportunidades a hogares que la clase dominante había tratado durante mucho tiempo como prescindibles. Estos logros cambiaron la vida de millones de personas y demostraron que la pobreza podía combatirse mediante la acción pública. Sin embargo, la fórmula política que hizo posibles estos avances ha llegado a sus límites. Lula trató de mejorar las vidas de los pobres al tiempo que se adaptaba al poder de las finanzas, la agroindustria y los sectores dominantes del capital brasileño. Durante sus dos primeros mandatos, las condiciones internacionales favorables crearon un margen para esta adaptación. Pero la redistribución sin una transformación correspondiente del poder económico dejó intactos los cimientos de la desigualdad, lo que permitió a los beneficiarios del antiguo orden conservar los medios para obstaculizar el cambio y revertir sus logros.

En su tercer mandato, las restricciones fiscales, el crédito caro y la dependencia de las fuerzas parlamentarias conservadoras han reducido el margen para la reforma. Los programas sociales siguen siendo indispensables, pero por sí solos no pueden superar la precariedad laboral, el endeudamiento de los hogares, la insuficiencia de los servicios públicos ni la concentración de la tierra y la riqueza. El agotamiento radica en una estrategia de gobierno cuyas concesiones obstaculizan cada vez más el cumplimiento de sus promesas. La autoridad personal de Lula no puede salvar indefinidamente la distancia entre las expectativas populares y las concesiones exigidas por los poderosos. Un proyecto renovado requerirá la fuerza organizada de los trabajadores, los campesinos y los residentes de las periferias urbanas —precisamente ellos, quienes conforman la base de Lula—, con un programa de reforma agraria, inversión pública, desarrollo industrial y control democrático sobre las finanzas. Los movimientos que llenaron las calles deben adquirir mayor poder para marcar el rumbo del Gobierno. Derrotar a la extrema derecha abre esa posibilidad, pero asegurar los logros sociales de los años de Lula exigirá hacer frente a las estructuras que los amenazan continuamente.

La derrota de Trump

El presidente de EE. UU., Donald Trump, su vicepresidente, J. D. Vance, y miembros de la diáspora brasileña en Miami dedicaron un esfuerzo inmenso a derrotar a Lula. Brasil, que ocupa la mitad de la superficie de Sudamérica y es la mayor economía de América Latina, destaca frente a la ola de gobiernos de extrema derecha que ahora dominan las Américas. La injerencia en las elecciones brasileñas es ya un hecho reconocido, con Meta bloqueando las cuentas de Lula en una fase crucial de la contienda y otros informes sobre financiación e intervención en las redes sociales.

Trump había esperado que Bolsonaro ganara en Brasil para poder así reforzar su proceso «Escudo de las Américas», iniciado en Miami en marzo de 2026. Trump presentó este proceso como un marco institucional para coordinar la seguridad, pero también para sofocar los movimientos populares y a la izquierda. La victoria de Lula ha bloqueado el camino de Trump para aplicar la Doctrina Monroe. También ha supuesto que Trump no podrá acceder tan fácilmente a los minerales críticos de Brasil ni dominar el nuevo yacimiento petrolífero descubierto en la cuenca del delta del Amazonas.

A pesar de los obstáculos a los que se ha enfrentado Lula, su victoria ha demostrado que la extrema derecha no es invencible.

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2. La madre de todas las guerras híbridas.

Pepe Escobar, brasileño, lógicamente también tenía algo que decir sobre estas elecciones. En su estilo un tanto demasiado entusiasta, ya compara esta victoria con la de Stalingrado. Emoji

https://www.unz.com/pescobar/brazilians-defeat-the-mother-of-all-hybrid-wars/

Los brasileños derrotan a la «madre de todas las guerras híbridas»

Pepe Escobar • 26 de octubre de 2026

No significa nada si no tiene ese ritmo brasileño. Lo que está en juego no podría ser mayor: es una cuestión de vida o muerte. Así que los brasileños salieron a la calle —y acudieron a las urnas— y lograron salir airosos.

No hicieron nada menos que domar la «madre de todas las guerras híbridas» y derrotar, aunque fuera momentáneamente, a una coalición poderosa y tóxica que incluía todo el peso de la administración de la «Doctrina Donroe»; el tecnofeudalismo de Silicon Valley, desplegado especialmente por Meta; Wall Street y la Diosa del Mercado; los múltiples tentáculos de Zionism Inc.; las viejas élites reaccionarias —y sus medios de comunicación—; las nuevas élites ostentosas; la demencia evangélica; y, por último, pero no por ello menos importante, una mediocre dinastía neofascista empeñada en convertir a Brasil en una neocolonia extractivista en beneficio de «His Master’s Voice».

El efecto —tranquilizador— es similar al de un himno de bossa nova de Antônio Carlos Jobim interpretado por Frank Sinatra. Sí, Brasil es demasiado grande —y demasiado indómito— para ser el patio trasero de nadie. Y qué giro tan sorprendente, en lo que respecta a Lula personalmente: la geopolítica no ha visto un regreso como este desde la batalla de Stalingrado.

Hemos perdido: así que las elecciones estuvieron «amañadas»

El día de las elecciones amaneció en un clima de gran tensión, pero con Flávio Bolsonaro aún con un 82 % de posibilidades de ganar, según Polymarket, los favoritos de la DARPA. Es como si el Estado profundo conociera el resultado de antemano, igual que en la primera vuelta.

Sin embargo, al final, Lula ganó por 4,4 millones de votos. No sin mucho drama. Justo antes del cierre de las urnas, un magistrado del Tribunal Supremo —que anteriormente había sido el abogado personal de Lula durante el caso de corrupción «Lava Jato»— amplió el horario de votación en todo el país en dos horas. El tribunal electoral debería haber tomado una decisión al respecto. No lo hizo porque otro magistrado del Tribunal Supremo —nombrado por Bolsonaro— estaba dando largas al asunto.

La ampliación fue vital, pues para entonces ya se había demostrado que los alcaldes bolsonaristas estaban obstaculizando deliberadamente el transporte público, especialmente los autobuses, en bastiones de Lula como Salvador, en Bahía: una táctica sacada directamente del manual de sabotaje oligárquico, utilizada para suprimir el voto popular.

El dato clave es que ambas campañas habían solicitado una ampliación del horario de votación. Y eso desmonta por completo las afirmaciones de los imbéciles bolsonaristas y vinculados al movimiento MAGA de que las elecciones estuvieron «amañadas».

Como era de esperar, Flávio Bolsonaro se niega a reconocer la derrota y quiere que se anulen las elecciones. Eso no sucederá —según el mismo juez designado por Bolsonaro que, en primer lugar, estaba dando largas al asunto—.

En la segunda vuelta, Lula aumentó su total de votos en más de 10,1 millones, mientras que Bolsonaro solo obtuvo 3,6 millones más. A ello hay que añadir algo casi improbable: hubo más de 1,8 millones menos (cursiva mía) de votos nulos y nulos de por sí en comparación con la primera vuelta, y la abrumadora mayoría fue a parar a Lula.

Varias razones explican el resultado del «chico del regreso» —o del «abuelo»—. Empezando por una movilización popular masiva: la abstención descendió del 21,08 % al 19,21 %. Casi tres millones de personas más acudieron a las urnas.

Lula amplió sus márgenes allí donde era fuerte —en el Nordeste— y redujo sus pérdidas en el próspero Sudeste.

La campaña de Lula llevó a cabo una importante autocorrección: en lugar de centrarse en el pasado —los resultados prácticos de su gobierno—, comenzó a hablar de la grave realidad actual: la economía familiar; los enormes niveles de endeudamiento; el coste de la vida; los salarios; e incluso presentó propuestas concretas para los próximos cuatro años.

La campaña de movilización digital fue digna de atención, con un arma letal desatada en WhatsApp: el canal «El Ejército de Lula», que pasó de unos 50 000 seguidores a la impresionante cifra de 10 millones en menos de tres semanas: una infantería digital de facto. Brasil es una de las naciones más conectadas del planeta.

Encabezada por el recién elegido diputado André Janones, la campaña demostró cómo Lula venció al hegemón tecnofeudalista Meta en su propio terreno: la estrategia se estudiará en los anales de la ciencia política durante generaciones.

Y luego está la asombrosa incompetencia de Flávio Bolsonaro: una mezcla letal de arrogancia e ignorancia que, sencillamente, no se podía vender como una alternativa moderada.

Apenas dos días antes de la segunda vuelta, durante el último y crucial debate, Bolsonaro, en directo, ante toda la nación y millones de votantes indecisos, llamó a Lula «el de los nueve dedos», burlándose de su discapacidad física.

Lula respondió al contraataque en tiempo real, con la rapidez de una cobra. Recordó cómo perdió su meñique a los 19 años en una prensa de metal, víctima de la precariedad y la falta de seguridad que sufren millones de trabajadores en Brasil: «Algo muy diferente a usted, Bolsonaro, que nunca ha trabajado».

Eso lo sentenció todo: el meñique perdido como símbolo definitivo de la dignidad frente al privilegio.

Esto se va a poner muy feo

Gobernar Brasil será una tarea sisífica para el cuarto mandato de Lula. El Senado (81 escaños) está controlado por la extrema derecha (48 escaños): una mayoría absoluta. En el Congreso, la extrema derecha cuenta con 303 escaños (muy por encima de la mayoría, que es de 257), el centro tiene 86 escaños y la izquierda solo 124. Cualquier reforma, presupuesto o ley se enfrentará a un muro de hierro.

Podría decirse que la mejor definición de Lula la ofreció en su día el difunto y gran El Comandante, Fidel Castro:

«Nunca fue un extremista de izquierdas, ni alcanzó la condición de revolucionario desde posiciones filosóficas, sino desde las de un trabajador de origen muy humilde y fe cristiana, que trabajó duro creando plusvalía para otros».

Lula, que ya ha cumplido los ochenta, parece haber recuperado esa chispa. No cabe duda de que sabe muy bien cómo esta derrota aplastante para Trump, el movimiento «Make America Great Again» (MAGA) y la Doctrina Monroe le obligará a movilizar todas sus fuerzas: para organizar Brasil al tiempo que contiene la furia descontrolada del Imperio.

Sean cuales sean los resultados de las elecciones intermedias de EE. UU. de la próxima semana, Trump intensificará inevitablemente las sanciones y/o los aranceles contra Brasil y seguirá haciendo todo lo posible y lanzando operaciones sucias para desestabilizar el país. La CIA y el «Estado profundo» están profundamente enraizados en la realidad brasileña y son capaces de desplegar un sinfín de trucos sucios.

Lula lo sabe: esto se va a poner muy feo.

En resumen, se podría caracterizar a Lula como la personificación de un Brasil católico, tradicional, lusófono, mestizo y progresista.

Esto supone un choque frontal con el eje reaccionario, evangélico, neopentecostal y sionista angloamericano. Al fin y al cabo, los neopentecostales defienden la lunática teología del Fin de los Tiempos que dio forma al sionismo cristiano angloamericano.

Flávio Bolsonaro —al igual que todos los miembros del clan— prometió trasladar la embajada de Brasil a Jerusalén; tachó al BRICS de «altamente ideológico»; y atacó la relación de Lula con Irán (también miembro del BRICS). Flávio, un cascarón vacío, puede que haya perdido unas elecciones. Sin embargo, la máquina infernal que hay detrás de él nunca se rendirá.

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3. Revolucionar la democracia y democratizar la revolución.

Y Boaventura de Sousa Santos, lusófono, analiza las repercusiones que puede tener esta victoria en el resto del mundo y, en particular, para las fuerzas de izquierda.

https://znetwork.org/znetarticle/what-now-brazil-the-world-and-the-future/

¿Y ahora qué? Brasil, el mundo y el futuro

Por Boaventura de Sousa Santos, 26 de octubre de 2026

 

El mundo democrático siguió de cerca y con inquietud el proceso electoral brasileño. El auge de la extrema derecha, la injerencia imperialista en la política interna de países que no se alinean plenamente con los intereses de EE. UU., la manipulación masiva de la opinión pública por parte de las grandes corporaciones que controlan las plataformas mediáticas y la transformación del evangelismo neopentecostal en un equivalente religioso de la CIA, la USAID, el Mossad y el MI6: todas ellas son tendencias globales y, por lo tanto, cualquier cosa que ocurriera en Brasil tendría repercusiones en todo el mundo. Las repercusiones serían igual de fuertes en un mundo en el que la democracia liberal —aunque solo sea de forma limitada— aún existe y las relaciones con EE. UU. e Israel son complejas, como lo serían en un mundo en el que, independientemente de su régimen político, los países se sientan más alineados con China, Rusia o Irán.

En última instancia, la contienda se libró entre Lula da Silva y Donald Trump. Si Lula ganaba, prevalecería la democracia, junto con el movimiento a favor de un mundo multipolar basado en una nueva versión de la coexistencia pacífica. Si Trump —en la figura de un fascista propio de una república bananera— hubiera ganado, habría triunfado el movimiento protofascista y reaccionario mundial, junto con la recolonización del mundo al servicio de un imperio decadente, y el complejo militar-industrial-digital-financiero movilizado para una nueva guerra que convertiría la muerte de millones de personas inocentes en la solución a su crisis de rentabilidad.

El interés mundial fue aún mayor porque las elecciones se celebraron en dos vueltas. Aunque la campaña de Lula da Silva había cometido algunos errores en la primera vuelta —quizá porque estaba convencida de la victoria—, resultó ejemplar en la segunda. Llevó a las masas democráticas a las calles en masa —con los jóvenes a la cabeza—, aprendió de la derrota de Iván Cepeda en Colombia haciendo un uso innovador de las redes sociales y, sobre todo, presentó a un candidato absolutamente extraordinario: un hombre de ochenta años con aire juvenil que corría, saltaba, bailaba y brillaba en las redes sociales, en los mítines y en los debates. Se trataba de un candidato cuya energía política se había forjado durante la dictadura, acostumbrado a numerosas luchas difíciles y convencido de que esta no solo era su última batalla política, sino también la última lucha democrática de Brasil al borde de una nueva y prolongada oscuridad fascista. Desde 1985 (el movimiento para poner fin a la dictadura y restaurar la democracia) no se había visto a tanta gente salir a la calle con tanto entusiasmo en defensa de una causa.

 

A ello contribuyó el horror que suscitaba el recuerdo del gobierno grotescamente arrogante e incompetente de Jair Bolsonaro.

Lula da Silva ganó; la democracia ganó; el pueblo brasileño ganó. Las principales razones de la victoria son las siguientes: la izquierda se movilizó y se unió como no lo había hecho en mucho tiempo; la movilización trascendió las lealtades y tácticas partidistas para convertirse en una avalancha de actos espontáneos de proporciones históricas, marcados por el entusiasmo democrático y la alegría participativa.

Contrariamente a lo que había venido ocurriendo en el continente y en todo el mundo, la extrema derecha laica y religiosa —respaldada por las plataformas de las grandes empresas tecnológicas— fue incapaz de manipular la opinión pública y difundir desinformación con la misma libertad que antes, y tuvo que enfrentarse a un sorprendente dominio técnico de las redes sociales puesto al servicio de la democracia, la verdad y la lucha contra el fascismo.

Los votantes del centro político se sintieron alarmados por la red de ilegalidades y las siniestras colusiones entre el candidato de extrema derecha y los bajos fondos del crimen organizado y la corrupción de alto nivel.

Un número significativo de votantes, independientemente de su inclinación política, recordaba vívidamente el desastre humanitario y la erosión de la convivencia democrática durante el mal gobierno de Jair Bolsonaro y se sentía horrorizado ante el riesgo de volver a ese estilo de gobernanza.

Pero más allá de todos estos factores, es justo destacar que esta victoria lleva el sello personal de un gigante político: alguien que sintió más profundamente que nadie que el país se sumiría en el caos si el clan Bolsonaro y sus aliados llegaran a la presidencia. La energía con la que se levantaba cada día era la energía de alguien que había experimentado en carne propia el hambre, la violencia del trabajo sin derechos y la represión policial; era la energía de todo un pueblo decidido a no volver al infierno de una agenda política dedicada a destruirlo todo y a no construir nada que se tradujera en un mayor bienestar para la población.

Nunca antes un político que quedara en segundo lugar en la primera vuelta había ganado las elecciones; nunca antes un político había sido capaz, en tan poco tiempo, de convencer a más de 10 millones de nuevos votantes para que cambiaran sus intenciones de voto a su favor. Lula da Silva ocupa un lugar único en la historia de la democracia mundial de los últimos cincuenta años. Es la encarnación viva del accidentado camino de la democracia en un mundo cada vez más dominado por el odio, la codicia y la política de la muerte. Es el símbolo de las luchas, los riesgos, las derrotas y las victorias. Lula da Silva ha devuelto a los brasileños y al mundo democrático un nuevo equilibrio entre el miedo y la esperanza.

Los mayores perdedores son las élites, para quienes la democracia siempre ha sido considerada un ataque a sus privilegios. Han resultado derrotados el capital financiero y los especuladores de los mercados de futuros o predictivos (Polymarket y Kalshi) que, a pesar de haber sido prohibidos, multiplicaron sus apuestas partiendo de la hipótesis de una victoria aplastante de Bolsonaro. Han resultado derrotados Meta y Mark Zuckerberg, así como todos sus planes para usurpar la democracia y el bienestar a cambio de fabulosos beneficios, suntuosos búnkeres en Hawái y baratijas de este mundo o del más allá distribuidas entre las personas que utilizan sus redes. Por encima de todo, han sido derrotados Donald Trump y su camarilla de «gauleiters» en la Casa Blanca —y dispersos por todo el mundo—. Estaban decididos a destruir todo lo que consideraban una amenaza para la continuidad de su poder, especialmente el surgimiento de un mundo multipolar liderado por grandes países para los que la soberanía independiente ha vuelto a adquirir un carácter defensivo y nacionalista.

Con la derrota de Trump y la extrema derecha, los demócratas estadounidenses podrían recuperar cierta esperanza de cara a las próximas elecciones de mitad de legislatura. La extrema derecha europea está perdiendo la arrogancia que había venido mostrando, y la Unión Europea —controlada por el complejo militar-industrial-financiero-digital— tendrá que replantearse su política temeraria de arrastrar a Europa a una guerra de la que nadie quiere defender a los europeos frente a una amenaza que nadie ve. La imposición de la austeridad al servicio de los intereses de la élite financiera dedicada al comercio de armas se verá cada vez más cuestionada, y Emmanuel Macron tendrá que volver a donde vino —como empleado de la familia Rothschild—, al igual que Friedrich Merz tendrá que volver a su puesto en BlackRock, la mayor gestora de activos.

Los primeros pasos

Los brasileños tienen derecho a descansar y celebrar hoy y mañana, porque pasado mañana deberán movilizarse de nuevo para llenar las calles ante el más mínimo indicio de que la victoria pueda ser revocada. Que no quepa duda: la extrema derecha intentará sembrar el caos, y no debemos esperar que el próximo período se caracterice por el «funcionamiento normal de las instituciones». Las calles seguirán sirviendo de escudo democrático contra cualquier intento de desestabilización. De aquí a la toma de posesión del nuevo Gobierno pueden suceder muchas cosas.

Una muestra de la podredumbre que impera en el corazón del actual sistema político brasileño es el hecho de que toda una familia de figuras de extrema derecha —encabezada por un expresidente que actualmente se encuentra encarcelado por cinco delitos (dirigir una organización criminal; intentar abolir violentamente el Estado de derecho democrático; un golpe de Estado; daños a la propiedad federal; y deterioro de un lugar histórico protegido) —y condenada a 27 años y 3 meses de prisión— haya logrado que nada menos que cinco de sus miembros resulten elegidos para cargos políticos: su esposa y dos de sus hijos, que son senadores; su tercer hijo, diputado federal; su hermano, diputado federal; y su exesposa, quien, aunque no resultó elegida, obtuvo 65 496 votos. Se trata de un clan afianzado en un parlamento dominado por el partido al que él pertenece

Los siguientes pasos

La izquierda tendrá que emprender una profunda reflexión, no solo sobre los numerosos errores que ha cometido en el pasado, sino también sobre las exigencias de esta nueva era. La otra cara de esta figura carismática, Lula da Silva, es la dificultad de reconstruir liderazgos políticos sólidos que sean tan eficaces como él —teniendo siempre presente que un líder carismático es insustituible—. No será fácil gobernar en esta nueva era, ya que el Congreso es ahora una caricatura aún más grotesca de la diversidad social y política del pueblo brasileño. Pero al menos se puede salvaguardar la independencia del Tribunal Supremo Federal (STF), lo cual no es poca cosa.

Las luchas por los derechos y la mejora de las condiciones de vida conducirán a una inmensa frustración si se limitan a los espacios abiertos dentro de las instituciones. La lucha democrática se desarrollará predominantemente fuera de las instituciones: en las calles, en los sindicatos, en los movimientos sociales y en las organizaciones de la sociedad civil. La lucha democrática será, en un primer momento, necesariamente defensiva; es decir, una lucha por recuperar los derechos ya conquistados. Pero, a su debido tiempo, tendrá que pasar a la ofensiva para garantizar las reformas políticas y sociales que impidan el regreso de la extrema derecha al poder.

La tercera etapa: cinco principios rectores

Esta visión a medio y largo plazo no es exclusiva de Brasil. Pertenece a todo el mundo democrático.

1. En la actualidad, la extrema derecha utiliza la democracia para llegar al poder, pero, una vez en él, ni la ejerce ni la cede democráticamente. Por lo tanto, las elecciones nunca pueden ser el único medio utilizado para destituir a la extrema derecha del poder.

2. El colonialismo no desapareció con la independencia. Le siguió el colonialismo interno, y son precisamente las élites generadas por ese sistema las que ahora reclaman una mayor intervención del imperialismo estadounidense para mantener su poder. El colonialismo interno siempre ha estado entrelazado con el imperialismo. Por eso la extrema derecha —que en otros contextos ha sido nacionalista— se muestra ahora sumisa en la América Latina actual para adaptarse al proceso de recolonización en curso por parte de EE. UU. El caso de Venezuela es trágicamente paradigmático. Argentina y Colombia seguirán el mismo camino si no hay resistencia popular. Al igual que en el colonialismo histórico, la lealtad nunca se garantiza únicamente por medios pacíficos. Siempre requiere la posibilidad de una intervención militar. De ahí el «Escudo de las Américas», una alianza de protección militar creada por EE. UU. con la colaboración servil de gobiernos latinoamericanos que están cayendo gradualmente bajo su control. La victoria de la democracia en Brasil representa un golpe que podría resultar fatal para el «Escudo de las Américas».

3. La estrategia seguida por los BRICS para fomentar la multipolaridad y el multilateralismo está cobrando un nuevo impulso. Para mantener una fuerte presencia en América Latina, tendrá que reforzar aún más las relaciones con los países mejor posicionados para resistir la unipolaridad estadounidense: China, Rusia e Irán.

4. No solo América Latina, sino también África y Europa están siendo invadidas por un nuevo movimiento reaccionario altamente ideológico —el evangelismo neopentecostal— cuya característica definitoria es el respaldo religioso a las políticas de extrema derecha y a las formas más radicales de neoliberalismo. Según esta visión, dado que en este mundo no existe solución para la crisis permanente ni responsabilidad social alguna por las crisis individuales más allá de la atribuible a la propia persona en crisis, no hay remedio para una vida dañada salvo en la vida de después de la muerte. Para garantizar la salvación, es necesario actuar, en este mundo, en estricta conformidad con la filosofía existencial del neoliberalismo. La teología de la prosperidad es la expresión más clara del conformismo religioso: «Dado que usted es divino y uno con Dios, el mero hecho de pensar que es uno con Dios implica que no puede ser pobre, pues Dios no puede ser pobre […] Puesto que la pobreza es, desde el principio, una creencia errónea, cambie esa creencia y la pobreza se curará. La fe nos hace prósperos».

Sentimientos como el amor, la caridad, la compasión, la solidaridad y el cuidado deben limitarse a la propia iglesia. Fuera de ella, el odio, la alienación, la indiferencia, el individualismo y la violencia son la norma.

El pensamiento reaccionario neopentecostal crea en la mente de los creyentes dos realidades paralelas e incomparables: la realidad del sufrimiento que se experimenta en este mundo y la realidad de la prosperidad de la salvación en el más allá; aquellos que son prósperos en este mundo son los bienaventurados que presagian la prosperidad de la que disfrutarán todos los creyentes en el más allá. La existencia de estas dos realidades paralelas hace que la deliberación democrática carezca de sentido para los creyentes. Su voto no se refiere a este mundo efímero, sino al mundo inmortal de la salvación.

La creación de dos realidades paralelas se ha visto impulsada por las redes sociales, cuyo modus operandi consiste precisamente en crear un mundo digital independiente del mundo de la vida vivida en la carne.

5. El capitalismo es hoy, más que nunca, incompatible con la naturaleza y con la democracia. La democracia en el futuro no será posible a menos que incluya la democratización de la relación entre los seres humanos y la naturaleza —la Madre Tierra, como la llaman los pueblos indígenas—. La recolonización de América Latina tiene como objetivo llevar al extremo, y en el mismo proceso, las dos incompatibilidades del capitalismo (con la democracia y con la naturaleza).

Partiendo de estas cinco ideas, propongo dos reflexiones para el debate entre los demócratas de Brasil y de todo el mundo —en las familias, en los bares, en los lugares de trabajo, en las escuelas, en las universidades, en las iglesias, en los partidos políticos, en las plazas públicas y en las fiestas—. Preferiblemente, sin teléfonos móviles, para evitar el robo de datos que permitiría a los algoritmos discernir nuestras aspiraciones y neutralizarlas, ya sea eliminándolas o trivializándolas.

La naturaleza no nos pertenece: nosotros pertenecemos a la naturaleza

La filosofía cartesiana constituye el fundamento de la modernidad occidental. Según Descartes, existe una separación absoluta y una jerarquía entre la humanidad y la naturaleza, así como entre la mente y el cuerpo. La naturaleza está sometida a una exclusión abismal de la sociedad, y lo mismo se aplica lógicamente a todos los grupos sociales considerados más cercanos a la naturaleza. Las mujeres, los pueblos indígenas y las personas de ascendencia africana (la mayoría de la población brasileña) han sido objeto de esta exclusión. Todos los principales mecanismos de exclusión y discriminación existentes en las sociedades modernas —ya sean por motivos de clase, raza o género— se basan, en última instancia, en el dualismo radical entre sociedad/humanidad y naturaleza, entre mente y cuerpo. Las formas en que la sociedad moderna aborda la inferioridad siguen el modelo de cómo trata a la naturaleza. Si la exclusión abismal significa dominación a través de la apropiación y la violencia, entonces la naturaleza —incluidas la tierra, los ríos y los bosques, así como las personas y las formas de ser y de vivir a las que se les ha negado su humanidad precisamente por formar parte de la naturaleza— ha sido el objetivo principal de esta dominación en la modernidad occidental desde el siglo XVI.

Esta concepción fue cuestionada radicalmente por otro filósofo europeo, Baruch Spinoza, y lo más importante es que la concepción de Spinoza es totalmente coherente con la de los pueblos indígenas de América y Oceanía. Para Spinoza, es necesario un método diferente al de Descartes. El método de Descartes se basa en el dualismo entre mente y cuerpo, entre pensamientos y cosas, y entre los seres humanos y la naturaleza. Pero si Dios es el creador del universo, Él y Su creación son uno. Dios no es trascendente porque es la totalidad de su creación, de la que formamos parte. Si bien no podemos comprender su voluntad, sí podemos entender la naturaleza de todas las cosas que existen, basándonos en las leyes que Dios ha incorporado en ellos.

La mente y el cuerpo, la humanidad y la naturaleza, son uno: la naturaleza es una unidad. Las cosas —las partes u objetos discretos de Descartes, desconectados e impenetrables— son falsas abstracciones. Al igual que las ideas, las cosas solo existen a través de su asociación con otras cosas o ideas. El cuerpo humano forma parte de la naturaleza tanto como la mente humana, y la extensión y el pensamiento son ambos atributos distintos de la misma totalidad. Las diferencias son superficiales y no esenciales, ya que todo existe en relación con todo lo demás.

Ahora bien, el principio de inmanencia es precisamente el punto en el que la concepción de Spinoza se cruza con la concepción de la naturaleza que tienen los pueblos indígenas. Estos ven la naturaleza como la Pachamama, o Madre Tierra, y afirman que la naturaleza no nos pertenece; más bien, nosotros pertenecemos a la naturaleza. Si la tierra es nuestra madre, debemos cuidarla para que ella pueda cuidar de nosotros. Esta pertenencia radical contradice cualquier idea de dualismo entre los seres humanos y la naturaleza. La entidad divina, independientemente de cómo se conciba, es una entidad de este mundo y puede manifestarse en un río, una montaña o un territorio concreto. Lo divino es la dimensión espiritual de lo material, y ambos pertenecen al mismo mundo inmanente. Como afirma Davi Kopenawa, un chamán yanomami:

Lo que [los blancos] llaman «naturaleza» es, en nuestra lengua ancestral, el Urihi, la tierra del bosque, y también su imagen —visible solo para los chamanes— a la que llamamos Urihinari, el espíritu del bosque […] Por eso, para nosotros, los espíritus xapiri son los verdaderos dueños de la naturaleza, no los humanos […] Los blancos encuentran hermosa la naturaleza que ven, sin saber por qué. Nosotros, por el contrario, sabemos que la verdadera naturaleza es tanto el bosque como la multitud de xapiri que lo habitan.

Encontramos un eco del argumento de Kopenawa en las declaraciones públicas de un gran número de líderes e intelectuales indígenas que, cada vez más, hacen oír su voz, expresando sus propios puntos de vista y contrastándolos con «lo que los blancos llaman naturaleza». En Brasil, Ailton Krenak ha destacado entre ellos.

Los pueblos indígenas —los más marginados por la modernidad capitalista y colonialista— nos están mostrando el camino a seguir. No importa si son muchos o pocos. Si son pocos, es porque fueron exterminados por los colonialistas y sus descendientes. Su importancia no es cuantitativa, sino cualitativa. Debemos integrar sus perspectivas en los debates futuros, pues son las que mejor revelan la contradicción entre el capitalismo y la naturaleza y nos ofrecen alternativas.

Hacia la demodiversidad

A corto y medio plazo, debemos iniciar el debate más amplio posible sobre la naturaleza del poder político y los sistemas políticos, con el fin de incorporar los cambios civilizatorios a la agenda política.

En el período en el que estamos entrando, las clases trabajadoras se encuentran en una situación paradójica y, en cierta medida, llena de dilemas: no pueden prescindir ni de la democracia liberal (allí donde existe) ni del Estado moderno, pero ninguno de los dos, tal y como se presentan actualmente, resulta adecuado para abordar los retos que se avecinan. La democracia liberal se ha deteriorado drásticamente, hasta el punto de convertirse en un régimen híbrido en el que los elementos democráticos se mezclan con otros antidemocráticos y de tendencia fascista —estos últimos en constante auge—. Cada vez resulta más fácil vigilar a los ciudadanos que protegerlos.

En las próximas décadas, las clases trabajadoras tendrán que aprovechar al máximo las instituciones disponibles —a saber, los derechos humanos, los derechos sociales y económicos, la democracia y el Estado-nación— al tiempo que luchan por la refundación democrática de la política y del Estado. Las sociedades en general están abocadas a entrar en un período de gran agitación social y de relaciones tensas entre las luchas institucionales y extrainstitucionales, entre los partidos políticos y las protestas callejeras, entre los medios de comunicación convencionales y las redes sociales y las formas de comunicación comunitarias, entre las iniciativas legales e ilegales, y entre las respuestas laicas al uso político de la religión y las respuestas político-religiosas a la política laica y republicana.

¿Será posible salvar la democracia representativa? ¿Y en beneficio de quién? En cualquier proceso de transformación social progresista, los términos iniciales de los conflictos los definen las clases dominantes o las élites. La mejor forma de medir el avance de las reivindicaciones y luchas sociales radica en los cambios que se observan en los propios términos del conflicto. En la actualidad, los términos iniciales del conflicto son la democracia y los derechos humanos. Esto no significa, sin embargo, aceptar acríticamente desde el principio la interpretación dominante de estos significantes. Las elecciones no garantizan que se representen los intereses de la mayoría —si es que alguna vez lo hicieron. Los mercaderes del miedo siempre se asegurarán de que los sueños de las clases trabajadoras nunca superen el nivel de una pesadilla. Si la disciplina falla y surge la resistencia, el Estado se encontrará en un estado permanente de preparación para reprimir. En las próximas décadas, el estado de excepción (estado de emergencia, estado de sitio) será más la norma que la excepción.

Los primeros cambios progresistas que se produzcan en el contexto del conflicto político tendrán que provenir de reivindicaciones destinadas a demostrar que la única forma de que la democracia representativa se salve a sí misma es integrándose con la democracia participativa y deliberativa, tanto a nivel local como nacional. Mucho más que el mero ejercicio del derecho al voto, la participación ciudadana en la vida política —de manera organizada y no partidista— resulta crucial.

Los partidos políticos, en su forma actual, no tienen futuro. Deben dar paso a partidos basados en movimientos que hagan uso de las herramientas de la democracia participativa. Esto significa reinventar los partidos políticos para que se conviertan en entidades moldeadas por la democracia participativa, garantizando así la participación activa de sus miembros y simpatizantes —en particular en la formulación de los programas electorales y la selección de candidatos a cargos electivos—. La lógica del tiempo burocrático debe dar paso a la lógica del tiempo democrático.

Es fundamental separar la esfera política de la esfera económica, tal y como prevé la teoría liberal, mediante medidas como, por ejemplo, poner fin a la financiación de los partidos políticos por parte de las empresas y eliminar el lobbying y las asociaciones público-privadas, la creación de un sistema sólido de inhabilitaciones y supervisión en materia de conflictos de intereses, la revocación de mandatos, los presupuestos participativos y la adopción de reformas electorales que acerquen a los representantes a quienes los han elegido. Una vez reformado el sistema político, los magistrados de los tribunales supremos y constitucionales, así como el Fiscal General de la República, deben ser elegidos por sufragio directo.

La reforma de los medios de comunicación es tan urgente como la reforma política. Debe existir un sector de medios públicos sólido, y quienes controlen los medios privados no pueden tener intereses económicos en otros ámbitos. Es imperativo restaurar, fomentar y fortalecer los medios de comunicación dirigidos por los ciudadanos o de base comunitaria, incluidos los que utilizan lenguas no coloniales o no oficiales siempre que esté justificado.

Otros cambios progresistas —más profundos— en el contexto del conflicto político requerirán considerar la democracia no como un régimen político, sino como un proceso integral destinado a la democratización gradual de las relaciones sociales, económicas, culturales, políticas e interpersonales dentro de la sociedad. No existe una única forma legítima de democracia, sino varias, que en conjunto constituyen lo que denomino «demodiversidad». Al igual que no podemos vivir sin biodiversidad, tampoco podemos vivir sin demodiversidad.

En los diversos espacios y momentos de nuestra vida colectiva, las tareas de democratización deben llevarse a cabo de manera diferente, y los tipos de democracia serán, asimismo, distintos. La democratización del Estado no es posible sin la democratización de la sociedad, sin la democratización de las relaciones internacionales y sin la democratización de la relación entre la humanidad y la naturaleza.

En su sentido más amplio, la democracia es la suma de los procesos mediante los cuales las relaciones de poder desiguales se sustituyen por relaciones de autoridad compartida. Las sociedades están constituidas por una multiplicidad de espacios y tiempos: la familia, la producción, la comunidad, el mercado, la ciudadanía, el mundo y quizá también otros. En cada uno de ellos, la necesidad de democratización es la misma, pero las formas y prácticas de la democracia varían.

Al adoptar la ideología política del liberalismo, las sociedades capitalistas, colonialistas y patriarcales en las que vivimos han reducido la democracia al espacio-tiempo de la ciudadanía —o, dicho de otro modo, a lo que denominamos el espacio de la ciudadanía—, a pesar de que todos los demás espacios también son políticos. Por esta razón, la democracia liberal tiende a ser, en el mejor de los casos, una isla democrática en un archipiélago de despotismos. Cuando se reduce al espacio de la ciudadanía, la democracia liberal —también denominada democracia representativa— resulta frágil y, a menudo, indefensa ante los ataques de antidemócratas, fascistas, neonazis y otras fuerzas de extrema derecha. Los acontecimientos políticos actuales hablan por sí solos.

Mientras que en algunos países las luchas democráticas se centran en la defensa de las constituciones vigentes, en otros las luchas democráticas más avanzadas se centran en la convocatoria de asambleas constituyentes para redactar nuevas constituciones, avanzando hacia un constitucionalismo transformador.

Las sociedades nacionales están hoy sometidas a un constitucionalismo dual: el constitucionalismo nacional, que en la mayoría de los casos garantiza los derechos de los ciudadanos y la existencia de instituciones democráticas, y el constitucionalismo global de las empresas multinacionales, los acuerdos de libre comercio y el capital financiero. Existen enormes contradicciones entre estas dos formas de constitucionalismo, ya que el constitucionalismo global no reconoce la democracia como un valor civilizatorio. Y lo más grave es que, en caso de conflicto entre ellos, suele prevalecer el constitucionalismo global.

Las lecciones extraídas de los procesos constitucionales de los últimos setenta años apuntan a tres principios rectores. En primer lugar, el poder constituyente debe mantenerse vivo incluso tras la conclusión de los trabajos de la asamblea constituyente y la formación del poder político. En segundo lugar, para que la articulación entre la democracia representativa y la participativa se tome en serio, es necesario romper con la tríada de Montesquieu de los tres poderes soberanos y añadir un cuarto poder: un órgano de control ciudadano diseñado para garantizar que los ciudadanos tengan control sobre la aplicación de las decisiones tomadas democráticamente. Por último, deben reconocerse el pluralismo jurídico, el interculturalismo y el plurinacionalismo siempre que sea necesario para garantizar que las personas tengan derecho a la igualdad cuando la diferencia les hace inferiores, y derecho a la diferencia cuando la igualdad les desnaturaliza.

Revolucionar la democracia y democratizar la revolución

Las iniciativas y medidas mencionadas anteriormente para ilustrar los retos que nos esperan pueden ser consideradas por algunos como una revolución y, por otros, como una concepción excesivamente ambiciosa de lo que es la democracia. En lo que respecta a las luchas sociales, la tragedia del siglo pasado consistió en enfrentar la democracia a la revolución. Me atrevo a sugerir que lo que está en juego es un movimiento doble: democratizar la revolución y revolucionar la democracia. El socialismo es democracia sin fin.

La condición fundamental para este movimiento radica en la coordinación de las luchas sociales. La fragmentación de las luchas sociales es hoy, quizás, el mayor obstáculo para la lucha por una sociedad radicalmente democrática. El siglo XXI ha sido testigo de la consolidación de una conciencia crítica colectiva que había surgido en el siglo anterior. Este despertar implicó identificar y evaluar los diversos factores estructurales responsables del sufrimiento colectivo y de las vidas destrozadas —sobre todo, el capitalismo, el colonialismo y el heteropatriarcado—. El Foro Social Mundial, que se celebró por primera vez en la ciudad de Porto Alegre (Brasil) en 2001, sirvió como principal catalizador mundial de esta nueva conciencia de la resistencia de los oprimidos contra la dominación. Esta toma de conciencia supuso reconocer, por un lado, las diversas fuerzas de dominación en juego (y, por tanto, los diferentes grupos sociales responsables de la opresión) y la forma interconectada en que operan y, por otro lado, la necesidad de coordinar las luchas de resistencia contra dichas fuerzas.

Sin embargo, la dinámica principal que surgió a partir de ese momento no fue, de hecho, la de la interconexión, sino más bien la de la fragmentación, basada en la idea de que «mi lucha es más importante que la suya». La incapacidad para distinguir entre luchas que, si bien eran igualmente importantes a nivel estructural, no presentaban la misma urgencia a la luz de los distintos contextos regionales, culturales o políticos en los que se enmarcaban, resultó fatal. Esta fragmentación alcanzó un punto crítico en el caso de algunos de los movimientos implicados en luchas que, a pesar de la nobleza y la urgencia de sus objetivos, acabaron comprometiendo el éxito de otras luchas o incluso resultaron contraproducentes para la causa que defendían, debido a su carácter aislacionista y extremista. A lo largo del siglo XX, el movimiento obrero fue un caso clásico de aislacionismo; en el siglo XXI, hay motivos de sobra para creer que el próximo ejemplo provendrá de ciertos movimientos feministas.

Reconozco que revolucionar la democracia y democratizar la revolución no es tarea fácil, pero, en mi opinión, no hay otra forma de frenar el auge de las fuerzas de extrema derecha y fascistas que han ido invadiendo el espacio democrático al tiempo que promueven la libertad económica como valor supremo —superior a todas las demás dimensiones de la libertad, por no hablar de la igualdad y la fraternidad—. La miseria de la libertad se hará evidente cuando la gran mayoría de la población solo tenga la libertad de ser miserable.

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4. Triunfo de los estudiantes en Serbia.

De unas elecciones a otras. Reconozco mis vacilaciones ante alguna de las «revoluciones de la generación Z» de los últimos años. Serbia es uno de esos casos en los que no lo tenía muy claro. A través de Jordi he visto este artículo publicado en El País -otra señal de alerta- pero que me ha ayudado a entender un poco mejor el proceso. Para complementarlo, os paso un tuit en el que se detalla bien el proceso organizativo del movimiento estudiantil para estas elecciones. Veremos cómo evoluciona una vez han conseguido el triunfo electoral.

https://www.tamaradjermanovic.com/2026/10/los-estudiantes-que-han-sacudido-serbia.html?m=1

octubre 22, 2026
Tamara Djermanovic. Artículo publicado en El País (Opinión) el 20 de octubre de 2026.

Los estudiantes que han sacudido Serbia. El País 20.10.2026

Serbia está a punto de convertirse en el primer país de Europa del siglo XXI en celebrar elecciones como consecuencia de una rebelión estudiantil y con la candidatura que no firma ningún partido político, sino La lista estudiantil, compuesta por 250 nombres sin filiación partidista. El próximo 25 de octubre, los jóvenes serbios que llevan casi dos años de protestas contra el régimen de Aleksandar Vučić, su Partido Progresista Serbio (SNS) y la corrupción desmesurada que le atribuyen, saldrán a competir con políticos profesionales y sus agrupaciones. La mayoría de la oposición actual se ha retirado del plebiscito para dejar protagonismo a quienes han conseguido tambalear la autocracia del poder actual. “Luchamos sin consignas políticas por un Estado con instituciones fundamentales sólidas y por una sociedad ordenada y democrática, donde no haya lugar para la corrupción que condujo a la tragedia de Novi Sad” anuncian los universitarios, que tras casi dos años de lucha han conseguido que el Gobierno convoque elecciones anticipadas.

Las propias protestas se originaron por el derrumbe de una marquesina recién renovada en la estación ferroviaria de Novi Sad (1 de noviembre de 2024), que mató a 16 personas. Desde entonces se exige al régimen que aclare los hechos, ante las sospechas bien fundamentadas de que su forma de actuar —con mordidas descomunales y contratos a dedo con empresas que después no hicieron bien su trabajo— está detrás del trágico desenlace. Libres de consignas políticas y de proclamas nacionalistas, los universitarios han conseguido despertar esperanza en un país donde el pueblo “ha pasado demasiado tiempo entre sufrimientos, violencias e injusticias, y ha cogido demasiada costumbre a aguantarlo con súplicas gruñidas en silencio o con protestas en voz alta, depende de las épocas y las circunstancias”, en palabras de Ivo Andrić.

La campaña electoral ha tomado formas de expresarse inusuales: los manifestantes, que estudian carreras bien diversas, proyectan su perfil académico para idear vídeos, pancartas y discursos cuyo mensaje converge en una única idea: tener futuro en su propio país. Recorren Serbia en bicicleta o a pie llevando su mensaje electoral. Su “Queremos quedarnos en Serbia” adquiere un sentido adicional cuando se sabe que más de 700.000 serbios, la mayoría profesionalmente bien preparados, han abandonado el país en las últimas décadas; es decir, un 10% de la población total. No son solo cifras: un país que invierte recursos en una formación académica totalmente gratuita, desde el nivel preescolar hasta los estudios universitarios, para luego exportar a sus científicos, ingenieros, médicos y otros profesionales, pierde un capital incalculable en términos económicos, demográficos y humanos.

“Como aquí cada 30 años hay un conflicto de grandes dimensiones, la gente preparada se va, y su lugar lo ocupan los del bosque”, describía con sus metáforas mi abuela materna una situación semejante, en la que la fuga de cerebros provoca un desequilibrio social que facilita que puestos de poder ocupe gente no suficientemente preparada y aún menos dispuesta a aceptar el pluralismo político. En sus 94 años de vida mi abuela fue testigo de cinco guerras en el país en el que le tocó vivir, denominado Serbia, luego Yugoslavia y finalmente otra vez Serbia.

En este contexto, el logro más importante de estas protestas estudiantiles, a parte de conseguir elecciones anticipadas, ha sido romper la gran brecha entre el campo y la ciudad que ha marcado la historia de esta parte de los Balcanes. Con su ida al pueblo, los jóvenes han conectado con la población de las provincias y de las zonas rurales; es decir, con aquellos que normalmente no votan o no tienen información fidedigna sobre lo que está pasando en su país a nivel político. El control de los medios de comunicación oficiales es total, pero los estudiantes con su presencia física han denunciado “lo que está podrido en Serbia”, como decía una de sus proclamas, aludiendo a Hamlet. El primer año, los manifestantes emprendieron caminatas masivas por todos los rincones del país. Les dan la bienvenida en el campo y en las pequeñas urbes, al borde de las carreteras y en hogares particulares. También pedalearon hasta Estrasburgo y Bruselas en primavera de 2025 para llevar su mensaje a las instituciones europeas. Ahora, en vísperas de las elecciones, pretenden converger de nuevo, a pie o en bicicleta, en las grandes manifestaciones convocadas para este 22 de octubre en Belgrado.

¿Se puede esperar que el propio Vučić, a pesar de todas las revueltas y acusaciones, se retire pacíficamente si en los comicios gana la lista estudiantil? Las prácticas que ha mostrado su régimen a lo largo de los 14 años de su mandato hacen pensar todo lo contrario. En las elecciones municipales del pasado mes de marzo su Partido Progresista Serbio desplegó grupos ultraviolentos para intimidar a estudiantes, periodistas y otros civiles, con una policía que actuó de forma coordinada con los agresores, en lugar de proteger. Incluso irrumpieron al rectorado de la Universidad de Belgrado, violando la autonomía de la Academia. Se teme que en el contexto de estas próximas elecciones haya maniobras del régimen acompañadas de violencia.

“No van a conseguir que tengamos miedo”, declara uno de los portavoces universitarios, el estudiante del grado en Biología Arsa Stojanović. Y cuando explica por qué la lista de estudiantes no incluye a candidatos que pudieran asociarse a una ideología, señala: “Se trata de personas de círculos académicos y cívicos que durante los últimos dos años nos han brindado apoyo y asistencia, o han luchado junto a nosotros”. El régimen no se atreve a atacar directamente a los estudiantes, sabiendo que casi todos los hogares serbios tienen a alguien entre los manifestantes, pero intenta desacreditar a las personas que eligieron para representarlos en una lista de más de 250 nombres.

Vučić aspira ahora a ser primer ministro tras dimitir como presidente, ya que la Constitución le impedía optar a un tercer mandato presidencial, copiando la táctica de perpetuarse en el poder practicada por Putin, su amigo o no según convenga. Hablando de alianzas políticas, no deja de ser curioso que desde la comunidad europea se haya tratado al presidente autócrata con benevolencia y hasta con complicidad. Y ante las protestas estudiantiles, que no buscan otra cosa que acabar con la corrupción y con los fuertes lazos entre el estado y el crimen organizado, ni siquiera se ha abierto el espacio informativo que una rebelión duradera de los universitarios europeos merecería. Solo recientemente, cuando el criminal de guerra Ratko Mladić fue sepultado en Belgrado con honores de Estado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, decidió no visitar Serbia durante su gira por los Balcanes Occidentales. ¿Significa esto que desde Bruselas cambiarán su retórica hipócrita dirigida a Serbia, que hasta hace poco se reducía a: “No tenéis a nadie mejor que Vučić”? “Todas las campañas electorales en la era Vučić han sido sucias, caracterizadas por la palabrería propia de los tabloides afines al régimen, a pesar de que él ha intentado proyectar otra imagen”, comenta el periodista serbio Boško Jakšić. Obtener un veredicto a favor o en contra del gobierno actual liderado por Vučić es el objetivo principal de estas elecciones, considera este analista político: “Lo que está en juego es la propia supervivencia del país; o bien sigue deteriorándose tal como lo ha hecho hasta ahora, o bien las cosas cambian. Todas las demás cuestiones latentes —si estamos a favor o en contra de la UE, cuál es la postura sobre Kosovo, etcétera— podrán abordarse una vez que la situación se normalice”.

Los estudiantes han conseguido devolver una confianza casi perdida en el devenir democrático de Serbia: además de cuestionar el poder actual y reclamar valores humanos esenciales frente a cualquier ideología, han despertado a la sociedad de su letargo. Aunque entre sus filas hay divisiones y también orientaciones más o menos nacionalistas, expresan una conciencia clara: la larga transición de Serbia (tras la era Milošević, que sumió a toda la región en diversos conflictos bélicos; el breve emerger democrático posterior protagonizado por Djindjić, primer ministro asesinado en 2003; y el retroceso democrático durante el gobierno del Partido Progresista Serbio de Vučić) necesita otros rostros, otra energía, otra perspectiva. En las elecciones que tendrán lugar el 25 de octubre de este año, solo una semana antes del segundo aniversario de la tragedia de Novi Sad, no solo se juega el futuro de Serbia. No olvidemos que se trata de un país que, en los últimos siglos, ha protagonizado episodios históricos dramáticos y de gran envergadura para Europa entera.

https://x.com/IsinElicin/status/2114485941016433146

En Serbia, los estudiantes llevaron el método de democracia directa a la política electoral.
En lugar de una organización basada en líderes y de arriba hacia abajo, formaron asambleas generales estudiantiles (plenum) en las que todo el mundo podía tomar la palabra. Las decisiones se discutieron y se tomaron, en la medida de lo posible, por consenso.
También llevaron este método fuera de las universidades. En barrios, ciudades y pueblos se crearon asambleas ciudadanas (zborovi). La gente se reunió para discutir sus propios problemas, proponer soluciones y tomar decisiones conjuntamente.

La lista de 250 candidatos a diputados se formó de la siguiente manera:

1- Primero, distribuyeron el cupo de 250 candidatos entre las seis ciudades universitarias según el número de estudiantes. Para evitar que Belgrado dominara la lista, aseguraron que las otras ciudades también estuvieran representadas en los primeros puestos. Luego, distribuyeron el cupo de cada ciudad entre las facultades.

2- En más de 80 facultades de todo el país se reunieron asambleas generales estudiantiles. Los estudiantes no se postularon ellos mismos, pero cada uno pudo proponer candidatos y explicar por qué sugerían a esa persona. Los nombres se discutieron, primero se buscó consenso y, si era necesario, se votó.

3- Cerraron la puerta a los cuadros políticos existentes. No presentaron como candidatos a miembros actuales y antiguos de los partidos en el poder, a políticos y burócratas que hubieran actuado en nombre del gobierno, ni a altos cargos de los partidos de oposición. De esta manera, crearon una lista independiente tanto del poder como de la oposición establecida.

4- Las facultades también supervisaron las candidaturas de las demás. Todos los nombres propuestos se recopilaron en una lista común y se abrieron a la revisión de todas las facultades. Las objeciones se discutieron en las asambleas estudiantiles. Para eliminar a un candidato, más de la mitad de las asambleas debían vetarlo. La objeción de una sola facultad no era suficiente.

5- Se incorporaron suplentes en lugar de los candidatos eliminados o retirados. Así surgió una lista de 250 personas que incluía a profesores, médicos, científicos, trabajadores, artistas y activistas.

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5. La «periphérie».

De vuelta a las movilizaciones en Europa -ver también el artículo de Lisco que publicamos en Espai Marx-, Álvaro García Linera las ve desde la perspectiva de la tensión entre centro y periferia.

https://www.antagon.red/articulo/luchas-sociales/peripherie-como-metodo/20261025202230001468.html

La «periphérie» como método

Los grandes cambios sociales suelen surgir en las periferias geográficas y sociales, donde se concentran las contradicciones del capitalismo y los sectores excluidos. Marx identificó en los trabajadores y los territorios marginalizados un potencial revolucionario capaz de cuestionar el orden dominante. Sin embargo, la marginalidad por sí sola no transforma la sociedad: la fuerza subversiva reside en las luchas que superan la fragmentación, construyen una nueva universalidad y conquistan el centro del poder. Esta dinámica reproduce la tensión entre centro y periferia, cuya posible superación sigue abierta.

Protestas y disturbios en París el 17 de octubre de 2026. Los manifestantes se congregaron alrededor de la Place de la République en medio de gases lacrimógenos; se incendiaron coches y bicicletas compartidas en el Boulevard Voltaire, incendios que fueron extinguidos por los bomberos de París (BSPP); se saquearon tiendas, incluida una tienda de Chanel en Le Marais durante la noche. Foto de Jorge Jaramillo. Protestas y disturbios en París el 17 de octubre de 2026. Los manifestantes se congregaron alrededor de la Place de la République en medio de gases lacrimógenos; se incendiaron coches y bicicletas compartidas en el Boulevard Voltaire, incendios que fueron extinguidos por los bomberos de París (BSPP); se saquearon tiendas, incluida una tienda de Chanel en Le Marais durante la noche. Foto de Jorge Jaramillo.

Álvaro García Linera
25/10/26

Cuando nos fijamos en el origen de los grandes cambios sociales que conmocionan la historia, estos provienen, la mayor parte de las veces, de la llamada “periferia” social. Las dos oleadas de izquierda y del progresismo mundial a inicios del siglo XXI emergieron desde la periferia geográfica latinoamericana del orden mundial. El origen de los dos levantamientos sociales en Francia en 2018 y 2026, se encuentra en las provincias alejadas de las metrópolis -chalecos amarillos- o en los barrios periféricos de las grandes ciudades -los estudiantes de secundaria-. En general, los promotores iniciales del cambio social han de provenir inicialmente de las poblaciones dejadas de lado por la concentración de la riqueza y el poder; en unos casos, de los obreros más oprimidos, en otros, de las grandes poblaciones campesinas marginalizadas, de las jóvenes generaciones sin futuro, o de los pobladores más agraviados.

El malestar estadounidense contra el globalismo de libre mercado se incubó inicialmente en las dispersas áreas rurales, entre las clases medias y populares del antiguo “cinturón del óxido”, hoy desindustrializadas y abandonadas por la deslocalización productiva de los tratados de libre comercio. Incluso el declive sistémico del globalismo liberal que ahora agobia a todas las sociedades “avanzadas” de Occidente, tuvo su origen en la extraordinaria industrialización de las periféricas excolonias asiáticas -China, Vietnam, India, Singapur, Taiwán…- que en tres décadas han alcanzado a concentrar el 50% del producto interno bruto (PIB) mundial.

Si bien la eficacia de estas transformaciones sociales ha de ponerse a prueba en la capacidad que tienen estos actores para luego irradiarse y anclarse en los grandes “centros” del orden social, político o global, estos movimientos tienden a emerger preferentemente en las periferias, allí donde el poder global, nacional o estatal es más frágil, mas ambiguo, lo que permite que los proyectos contestatarios pueden incubarse con mayor facilidad.

Es como si el “centro” económico del mundo, el “centro” político de un país o el “centro” social de una nación fueran el lugar de las grandes fuerzas que impulsan e irradian un determinado orden económico global, los que definen las grandes decisiones políticas y que dirigen los sentidos comunes dominantes, por el contrario, las fuerzas que pueden revolucionar o trastocar ese orden prevaleciente, tienen que emerger desde los “márgenes”, desde las “periferias” sociales o territoriales. El “centro” es el lugar de la vitalidad expansiva de un régimen; la “periferia” es el límite de ese orden, el escenario privilegiado de sus contradicciones explosivas.

Marx es el primer crítico de la modernidad capitalista que hizo de esta lógica centro/periferia un método de conocimiento y de transformación social. Si bien tomó a Inglaterra como el “hogar clásico” del capitalismo mundial para comprender las cualidades internas que, como orden económico mundial posee, para generar ingentes riquezas materiales, el punto de quiebre donde anidan sus límites, es el trabador, esto es, aquel ser excluido de la propiedad de esos centros que inundan el mundo de mercancías. Es el trabajador el sujeto “humillado, el sojuzgado y abandonado” de la sociedad (Marx, Manuscritos económicos filosóficos, 1844); es el ser convertido en un mero “accesorio” disperso de una monstruosa maquinaria de producción de bienes (Marx, Grundrisse, 1858). El capitalismo estructuralmente tiene sus centros geográficos de impetuoso dinamismo mercantil, pero su “periferia” transversal a todas las geografías posibles, y su potencial sepulturero, es el trabajador excluido de su disfrute (Marx, Manifiesto, 1848).

Esta metodología de comprensión critica de la organización económica del mundo, también guió la manera de entender los procesos revolucionarios como eslabonamientos periféricos sucesivos. Es el caso de la primacía de la emancipación irlandesa como paso previo necesario para la revolución en Inglaterra (Marx, Comunicación confidencial, 1870). O respecto a la comuna rural como punto de partida de la “regeneración social de Rusia” y esta, a su vez, como señal de inicio de la revolución en Europa (Marx, 1882). Esta lógica de antagonismo global la resumió de la siguiente manera: “Es natural que en las extremidades del cuerpo burgués se produzcan estallidos violentos antes que en el corazón, pues aquí la posibilidad de compensación es mayor que allí” (Marx, 1850).

La periferia no es, pues, solamente la denominación del campo respecto a las ciudades. Designa algo más profundo y estructural del orden capitalista: es la metáfora de la diferencia relacional entre el “corazón” del orden moderno y el resto del cuerpo, de sus “extremidades”. Puede ser de la ciudad respecto al mundo agrario de un país; de las sociedades capitalistamente más desarrolladas respecto a aquellas que presentan la coexistencia de otros modos de producción; de la empresa mercantil respecto a la comunidad agraria; del centro urbano respecto a los barrios periféricos de una gran ciudad; del obrero concentrado en el centro laboral respecto al inmenso mar de obreros desterritorializados; de la identidad de clase emergente con la mercantilización de la vida, respecto a la identidad nacional que arrastra sedimentos societales que van más allá del capitalismo histórico, etc. Además, la periferia es relacional. Lo que hoy es el centro, con el tiempo puede devenir en periferia, como Europa respecto a la economía de las costas del océano Pacífico, o el proletariado de la gran empresa, luego devenido en obrero nómada precarizado, etc.

En las periferias siempre están las mayorías de una sociedad. Están los sectores que aún no han sido subsumidos realmente en la lógica del orden social predominante, así como también aquellos que, habiendo sido subsumidos anteriormente, ahora han sido marginalizados o ya no están integrados en las “inclusiones” sociales que garantizan su complacencia negociada.

Se trata de un potente y mayoritario mundo del trabajo que se agrupa por territorio o parentesco; que se asocia públicamente por lugar de residencia, porque por el lugar de trabajo puede ser implacablemente despedido. Aquí también está aquella fuerza de trabajo cuya fuente de motivación moral no se expresa en la narrativa del salario, aunque le afecte objetivamente, sino que lo hace en términos de la dignidad colectiva escamoteada o de la identidad nacional negada.

En la periferia se agolpan los agraviados de siempre, los discriminados toda la vida por su desposesión material, por su color de piel o por su lugar de nacimiento, los despreciados y olvidados por cada “ajuste” del gasto público, o por cada “flexibilización laboral” con las que las clases adineradas buscan revertir la caída de sus ganancias. Las ofensas recibidas por esta multitud abigarrada son tan antiguas como el colonialismo y tan nuevas como los últimos adelantos tecnológicos de la inteligencia artificial (IA); y sus formas de asociatividad anclan raíces en la comunidad de parentesco, el territorio, los juegos compartidos, el sindicato de función o el desarraigo individualizado.

Y es allí donde, por lo general, se gestan las revoluciones en cualquier lugar del mundo. Antes, hoy y mañana. Es en esa “periferia” francesa del siglo XIX, respecto al “centro” personificado por Inglaterra, donde aconteció la Comuna de París de 1871. Y son sus pobladores laboriosos de los periféricos centros artesanales y barriales de París, los que protagonizaron la primera revolución social del mundo. Luego, en Rusia, la periferia de la Europa industrial, protagonizó la revolución soviética. México a inicios del siglo XX, China, a mediados de siglo o Vietnam -todas zonas periféricas del capitalismo mundial- protagonizaron las revoluciones nacionales más impactantes del siglo. La propia revolución popular boliviana de 1952 contó como protagonistas a los obreros de los alejados centros mineros que, después de la insurrección victoriosa, se convirtieron en el centro de la política boliviana durante 30 años. Aunque, claro está, en las sublevaciones que siempre se inician en algún lugar de las periferias, al final, su victoria se decidirá solo si logran irradiarse exitosamente al “centro”.
Es como si las “periferias” barriales de la ciudad capital, o de unas regiones respecto a la metrópoli, o de unos países circundantes respecto a los centrales, o de unas clases sociales marginalizadas respecto a otras reconocidas, fueran el escenario recurrente de las grandes detonaciones sociales capaces de poner en jaque al orden social dominante, pero cuyo desenlace ya no depende de ellas, sino de lo que puede acontecer en el propio “centro”.

La periferia es el lugar de las realidades sociales anfibias, de las identidades ambiguas, de las representaciones compuestas, de los tiempos históricos sobrepuestos, de la subsunción real trunca de la sociedad al capital. Es el lugar del orden económico mundial y nacional desgarrado, de los barroquismos sociales atravesados de contradicciones explosivas y de la incertidumbre creativa. Es, por esencia, el espacio privilegiado de la inestabilidad política, económica y emocional. Algunas corrientes “posmodernistas” y anarquistas que se refugiaron en la reivindicación de lo local entendieron el valor de las zonas fronterizas y ambiguas de la realidad social, pero lo han hecho de manera contemplativa y laudatoria de algo que es, por definición, subalterno, fragmentado, subordinado.

La apología pasiva de los espacios fronterizos de la micropolítica siempre ha dado como resultado final la complicidad con las estructuras de dominación social y la castración de la disputa por nuevos universales que involucren a todos. La fuerza histórica de la periferia no es su situación actual -que, en su subalternidad, es absolutamente funcional a los poderes establecidos-, sino sus luchas por remontar la fragmentación, sus esfuerzos por emanciparse y construir una nueva universalidad, un nuevo común que abarque a todos; es decir, su voluntad práctica por dejar la marginalidad y devenir en centralidad.

La fuerza transformadora de las periferias geográficas, sociales o políticas no es, pues, su cualidad estática de marginalidad sino su ambición impetuosa de centralidad, su esfuerzo de irradiación desmarginalizadora que pugna por abandonar precisamente la marginalidad dirigiéndose al “centro” y convirtiéndose ella misma en “centro”. Ahí radica su cualidad subversiva. 

Por ello no cualquier “periferia” es el punto de arranque de la comprensión del presente ni de su transformación revolucionaria.  Sino aquellas “periferias” cualificadas por sus propias luchas por dejar de ser “periferias”. Solo estas brindan el lente de la comprensión crítica del presente y, en algún momento, son las que pueden detonar más fácilmente las transformaciones revolucionarias del propio orden social dominante.

Ahora, todo esto conduce necesariamente a una paradoja. Si la “periferia”, connotada de conocimiento y revuelta, está impulsada a devenir en “centro”, este nuevo “centro” dará lugar a nuevas “periferias”, y así indefinidamente. Quizá esa sea la única manera en que la historia avanza. O tal vez, esto finalizará cuando la “periferia” que se hace “centro” sea mayoritaria, anulando finalmente la diferencia entre el “centro” y la “periferia”.  Solo la práctica lo podrá dirimir.

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6. El terrible poder del dinero.

Crooke, por su parte, sigue analizando la situación en Asia Occidental y la posibilidad de la reanudación de la guerra directa. Hoy son las elecciones en Israel, y veremos cómo afecta esto a la situación.

https://www.unz.com/acrooke/the-iran-war-and-the-terrible-power-of-the-purse/

La guerra de Irán y el «terrible poder del dinero»

Alastair Crooke • 26 de octubre de 2026

Netanyahu le está diciendo a Trump que ahora debe terminar la tarea de destruir Irán

El «gran diseño» para «mantener el lugar [de la civilización occidental] a la cabeza del mundo» (tal y como lo expresó el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio) requiere dos herramientas para garantizar su cumplimiento: La generación de un fervor revolucionario destructivo desde la base (lo que ahora se denomina «cambio de régimen»); y, en segundo lugar, el uso de lo que Theodore Herzl, en una famosa frase, denominó «el terrible poder del dinero para ejercer una presión irresistible sobre la política internacional», con el fin de cooptar a las clases dirigentes para integrarlas en una red de poder que impulse el «proyecto» del Gran Diseño.

Esto es lo que estamos observando con la guerra de Trump contra Irán. El ataque israelo-estadounidense de junio de 2025 fue, ante todo, un ataque de decapitación diseñado para neutralizar tanto al liderazgo político como al militar de Irán, mientras que elementos armados entrenados por el Mossad —el MEK y los separatistas baluchis, entre otros— se infiltrarían en Irán para fomentar la revolución desde las calles. En aquel momento, el hijo del antiguo Sha —por increíble que parezca— estaba siendo presentado a los medios de comunicación occidentales como el futuro líder de Irán.

No funcionó. Y ahora Netanyahu está proclamando que Israel tiene «nuevas pruebas» de que Irán está avanzando hacia la producción de un componente armamentístico para su programa nuclear. Le está diciendo a Trump que ahora debe terminar la tarea de destruir Irán. Y para motivar aún más a Trump, el principal diario israelí Ma’ariv informa de que Israel ha filtrado directamente a la Casa Blanca las encuestas del Likud, según las cuales Netanyahu podría ganar las elecciones israelíes del 27 de octubre. Según el informe, esta información del Likud (que contradice a la mayoría de las demás encuestas israelíes) motivó el respaldo electoral incondicional de Trump a Netanyahu.

Al mismo tiempo, los donantes multimillonarios pro-sionistas están ejerciendo el «terrible poder del dinero» sobre Trump: «No aceptaremos nada menos que la derrota de Irán. Si sigue buscando un acuerdo, le retiraremos nuestro apoyo financiero».

Sin embargo, altos cargos de seguridad israelíes, tanto en activo como retirados, refutan la necesidad de un ataque inminente contra Irán y la afirmación de Netanyahu de que existen nuevas pruebas de que Irán avanza hacia la obtención de un arma nuclear:

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Zamir, declaró al Canal 13 de Israel: «No vemos la necesidad de atacar a Irán antes de las elecciones»;

El destacado estratega militar israelí Udi Evental ha advertido:

«Una guerra para frustrar las elecciones y la democracia, no para frustrar el programa nuclear de Irán. Netanyahu, de quien se sospecha que está sumido hasta el cuello en consideraciones políticas y personales ajenas al asunto, no es apto para tomar tal decisión. No se le debe permitir hacerlo».

Que existan o no tales pruebas realmente no importa. Es probable que no existan. La afirmación no es más que el pretexto que se está utilizando para instar a EE. UU. a que tome medidas para «terminar el trabajo» con Irán.

Como siempre, Netanyahu declaró en los últimos días:

«Irán está intentando una vez más desarrollar sus armas mortíferas… Solo hay una forma de eliminar esta amenaza de una vez por todas: derrocar al régimen de Irán, y esa es mi directiva para las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el Mossad y los organismos de seguridad».

Un alto cargo iraní declaró a Drop Site que la actual evaluación de los servicios de inteligencia internos de Teherán indica una alta probabilidad de que puedan comenzar bombardeos a gran escala, incluso antes de las elecciones israelíes del martes.

La cuestión aquí es que a Irán no le importa quién gane las elecciones de mitad de legislatura, ni quién se haga con la presidencia de EE. UU. en 2028. Para los dirigentes iraníes, todo es lo mismo. Entienden perfectamente el concepto del «Gran Diseño» (¿cómo no iban a hacerlo?).

En Irán se comprende perfectamente que se encuentran inmersos en una larga guerra frente a todo el bloque atlantista: Israel, sus servicios de inteligencia, sus arsenales, sus satélites, su industria militar y su maquinaria mediática. No importa si en la Casa Blanca hay un republicano o un demócrata. Los altos funcionarios iraníes consideran que ambos partidos han sido comprados por el terrible poder sionista del dinero.

Comprender el «Diseño» es comprender que la clase donante sionista nunca se dará por satisfecha con ningún «acuerdo o concesión». Afirman con certeza que Irán, en última instancia, incumpliría cualquier aquiescencia planteada a las exigencias de EE. UU. Los israelíes y sus auxiliares de la clase donante simplemente no creen (y repiten sin cesar) que Irán acepte jamás someterse a Israel, ni que acepte el dominio político y cultural de EE. UU.

Quizá tengan razón. ¿Por qué?

Simplemente porque Irán posee una civilización profunda, que se remonta a un complejo de creencias y prácticas específicamente persas-iraníes del segundo milenio a. C.: el mazdeísmo, una cosmología del drama divino, representada por la lucha continua entre la Luz y la Oscuridad.

El renombrado erudito, el profesor Henri Corbin, ha sostenido que «Irán se situaba en un centro… no siendo solo una nación o un imperio, sino un universo espiritual». Por lo tanto, entendía a Irán como una fuerza mediadora, tanto geográficamente como metafísicamente.

Durante milenios, los iraníes han percibido el mundo como algo dotado de una clara dimensión metafísica —y de una historia—. Por lo tanto, es poco probable que se sientan atraídos por una postura materialista y nihilista occidental. Los Estados civilizacionales, ya sean Irán o Rusia, que abrazan valores contrarios nunca sucumbirían al «Gran Diseño». De ahí que deban ser destruidos.

¿Qué significa esta historia metafísica? Significa que Irán se está preparando para la guerra, no para un «acuerdo». Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y representante personal del líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, afirmó que:

«Si la pregunta es si Irán sigue teniendo la capacidad de continuar con las operaciones con misiles y drones [en caso de un ataque], la respuesta es “sí”… Estados Unidos cuenta con activos valiosos en la región. En caso de guerra, los cables, los centros de datos y las instalaciones de inteligencia artificial también podrían quedar dentro del alcance. Si el conflicto se reanuda, dispondremos de un plan más amplio».

«Todo el mundo debe comprender que cualquier acción contra Irán conlleva un coste».

Altos funcionarios iraníes creen que se avecina una guerra. Irán cuenta con planes exhaustivos (en caso de un ataque) que abarcan también a Arabia Saudí y a sus dirigentes, según insinuó un alto cargo iraní. Karl Miller (desde el terreno) afirma que, a este respecto, ya se ha destruido una cuarta parte de la producción petrolera saudí y que los daños provocados por los ataques de represalia de Ansar Allah se extienden a lo largo de toda la cadena de producción saudí —«desde la boca del pozo hasta la gasolinera»— y que Arabia Saudí ha estado cubriendo el déficit vaciando sus depósitos.

El informe de Miller, citado por Larry Johnson, advierte de que,

«si se cierran las vías de exportación de Arabia Saudí, su petróleo no tendrá otro destino que sus propias refinerías, sus propias centrales eléctricas y sus depósitos de almacenamiento. Una vez que el almacenamiento esté lleno, ese será, aproximadamente, el límite máximo de lo que Arabia Saudí podría seguir produciendo. Si se cerraran Ras Tanura y Yanbu al mismo tiempo, el Reino se vería obligado a cerrar la mayoría de sus yacimientos petrolíferos. Ese es precisamente el escenario que pretende provocar la campaña de Ansar Allah contra el oleoducto, el mar Rojo y las terminales del Golfo».

«Cualquier nueva campaña estadounidense o israelí contra Irán recaerá sobre un sistema energético saudí que ya no dispone de margen alguno para absorberla», observa Larry Johnson.

Por extensión, cualquier nuevo ataque contra Irán supondrá el fin del Golfo tal y como lo conocemos, el fin del petrodólar y el fin del Golfo como principal proveedor de efectivo para Wall Street y el mundo tecnológico.

No obstante, según se informa, Trump ha afirmado que EE. UU. no está negociando actualmente con Irán y que algo sucederá «bastante pronto».

Quizá. (Aunque con Trump todo se reduce a especulaciones). Pero si está faroleando, no le saldrá bien, y su humillación será aún mayor.

Michael Wolff, quien conoce a Trump mejor que la mayoría (habiendo escrito cuatro libros sobre él), opina que, si los demócratas ganan en las elecciones intermedias del 3 de noviembre –

«Intentarán transmitir al mundo que es “un nuevo día”. Trump, por su parte, intentará transmitir al mundo que sigue controlando el escenario. Se producirá una serie de acontecimientos de este tipo (como una supuesta invasión de Cuba, por ejemplo) de mayor envergadura que cualquier cosa que hayamos podido imaginar. No se mostrará humilde. La idea de la humildad no existe en el alma de Donald Trump. Por lo tanto, hará… todo lo contrario».

«No retroceder, sino atacar».

Enlace al vídeo

(Reproducido de Strategic Culture Foundation con permiso del autor o su representante)

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7. Soberanía alimentaria y resistencia.

El último boletín de arte del Tricontinental está dedicado, curiosamente a la comida y el control de la alimentación.

https://thetricontinental.org/es/boletin-de-arte-comida-como-acto-de-resistencia/

La comida como acto de resistencia

Boletín de Arte Tricontinental nº 32 (octubre de 2026)

Mientras La Vía Campesina se moviliza por la soberanía alimentaria el 16 de octubre, cuatro cocineros, chefs y organizadores analizan quién controla la tierra, las semillas y los conocimientos que hay detrás de los alimentos que comemos a diario.

25 de octubre de 2026

Las imágenes de este boletín de arte pertenecen a la exposición MST: 40 años, muestra virtual de ilustraciones que celebra cuatro décadas de lucha por la tierra y la reforma agraria del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), de Brasil, organizada en colaboración con el Instituto Tricontinental de Investigación Social y otras organizaciones.

A desalambrar – Víctor Jara

Escucha A desalambrar, de Daniel Viglietti, cantautor uruguayo, autor e intérprete de la canción, en la versión de Víctor Jara, cantautor y director de teatro chileno.

A desalambrar plantea una pregunta fundamental: ¿quién es dueño de la tierra y quién tiene derecho a cultivarla? El llamado de la canción a la reforma agraria y al control colectivo de los recursos que sostienen la vida encuentra eco en la lucha por la soberanía alimentaria.

Cada 16 de octubre, en el Día Mundial de la Alimentación, La Vía Campesina y sus organizaciones miembros de todo el mundo se movilizan en la Jornada Internacional de Acción por la Soberanía Alimentaria de los Pueblos y contra las Empresas Transnacionales. Su movilización reafirma que los sistemas alimentarios deben servir a las necesidades de los pueblos y proteger la naturaleza, en vez de generar ganancias. El movimiento también convoca a la defensa de las semillas campesinas, semillas que las comunidades agrícolas han cultivado, seleccionado, resguardado e intercambiado a lo largo de generaciones, y de los derechos de las comunidades a guardarlas, reproducirlas, intercambiarlas y venderlas.

Para explorar cómo la lucha por la soberanía alimentaria se extiende de la tierra a la cocina, e incluye la preservación de las semillas, el conocimiento cultural y las tradiciones colectivas, entrevistamos a cuatro cocineras, cocineros y organizadoras. Anita Epulef Panguilef, cocinera mapuche y guardiana de semillas de Curarrehue, en la región de La Araucanía, en Chile, muestra cómo la soberanía alimentaria se practica mediante relaciones cotidianas con la tierra, el agua, la biodiversidad y la comunidad. Norma Listman y Saqib Keval, cocineros y copropietarios del restaurante Masala y Maíz en la Ciudad de México, exploran las conexiones entre las tradiciones culinarias de México, del sur de Asia y del este de África. Emplean la cocina para recuperar historias ocultadas por el colonialismo y marcadas por la migración y el desplazamiento. Ana Chã, integrante del MST y coordinadora del Centro Cultural Elza Soares en São Paulo, explica cómo estas prácticas se convierten en parte de un proyecto político colectivo en el que la lucha por la tierra se extiende hasta la mesa.

En conjunto, sus experiencias muestran que defender la soberanía alimentaria significa defender algo más que lo que termina en nuestros platos. Significa defender el derecho de los pueblos a decidir qué se siembra, quién lo cultiva, qué semillas circulan, cómo se prepara la comida, de quién es el conocimiento que se reconoce y cómo se reúnen las comunidades para comer.

Créditos: Ricardo Keferaus.

En Curarrehue, enclavada entre las montañas, los bosques y los ríos del sur de Chile, Anita Epulef nos recuerda que la soberanía alimentaria no es un concepto abstracto, sino una práctica cotidiana que comienza mucho antes de que la olla se ponga al fuego. Su vida diaria incluye seleccionar semillas para la siembra, preparar un trafkintu [encuentro tradicional mapuche de intercambio de semillas y conocimiento], verificar si la helada ha dañado las plantas, recolectar alimentos de la huerta, observar arroyos y otros cursos de agua, cuidar el lawen [las plantas medicinales], leer las nubes y saludar a otras personas de la comunidad. Describe estas prácticas como un diálogo con el itrofillmogen, un concepto mapuche que abarca la diversidad de la vida y las relaciones entre todos los seres vivos.

La palabra mapuche en sí misma significa ‘gente de la tierra’. El nombre expresa algo más que una identidad vinculada a un territorio particular. Para Anita, la relación con la tierra configura la comprensión que las personas tienen de la alimentación, la salud, el conocimiento y la responsabilidad. “Si la tierra se enferma, el alimento también”, explica. Cuidar la tierra significa, pues, cuidar la vida.

Sin embargo, esta relación está amenazada por la creciente concentración de la tierra agrícola en cada vez menos manos. Según un informe de 2026 publicado conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por su sigla en inglés), la Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra (ILC por su sigla en inglés) y el Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (CIRAD por su sigla en francés), en el mundo hay aproximadamente 570 millones de explotaciones agrícolas. Cerca del 85% de ellas tienen menos de 2 hectáreas, pero representan apenas el 9% de la tierra agrícola. En contraste, las explotaciones agrícolas de más de 1.000 hectáreas representan apenas el 0,1% del total, pero explotan más de la mitad de esa tierra. El informe también concluye que el 10% de los mayores terratenientes explota el 89% del total.

La lucha por la comida comienza, por tanto, con la lucha por los medios para producirla: la tierra.

Créditos: Marieli Ribeiro.

Esta comprensión es central en la lucha del MST por la soberanía alimentaria en Brasil. Ana Chã explica que la tierra provee la base material para que las comunidades decidan qué producir, cómo vivir, cómo cuidar la naturaleza y cómo organizarse. No obstante, el acceso a la tierra por sí solo no basta si las personas agricultoras siguen dependiendo de semillas de empresas, agroquímicos, otros insumos agrícolas y mercados controlados por grandes compañías.

El control sobre las semillas es, por tanto, también esencial para la soberanía alimentaria.

“Las semillas lo son todo”, nos dice Anita. En su comunidad, guardar semillas permite a las familias plantar sus propios cultivos y producir alimentos para el próximo invierno sin depender de proveedores comerciales de semillas. Pero esta autonomía está amenazada por los esfuerzos por privatizar semillas que las comunidades han resguardado e intercambiado libremente durante generaciones. Para Anita, esos esfuerzos amenazan no solo la capacidad de las comunidades de producir alimentos de forma independiente, sino también su conocimiento y memoria colectivos. Esto lo describe como “robar la memoria de un pueblo”.

La pérdida de la diversidad de semillas es otra preocupación. La FAO lleva mucho tiempo citando una estimación según la cual alrededor del 75% de la diversidad genética de los cultivos se perdió durante el siglo XX, a medida que las personas agricultoras sustituían cada vez más las variedades locales, incluidas las adaptadas a las condiciones locales de cultivo a lo largo de generaciones, por variedades genéticamente uniformes y de alto rendimiento. Cuando una variedad de semillas desaparece, se pierde la posibilidad de cultivarla, y también se pone en riesgo el conocimiento sobre cómo cultivarla, preservarla, prepararla y transmitirla a las futuras generaciones.

Para La Vía Campesina, la defensa de las semillas campesinas está en el corazón de la lucha por la soberanía alimentaria. El movimiento convoca a las familias y comunidades campesinas a convertirse en guardianas de las semillas, garantizando su preservación, reproducción, intercambio y protección colectiva.

La lucha por las semillas no termina en los campos. Continúa en la cocina, donde la comida se prepara, se comparte y se rememora.

Créditos: Camila Camomila.

Para Anita, la conexión entre tierra, semillas y comida también se refleja en los ingredientes que utiliza, recolectados en bosques locales y huertas o cultivados a partir de semillas de cultivo local. Su relato reúne la recolecta otoñal de ngülliw [semillas del pewen, o araucaria], la cosecha de habas por parte de las mujeres mayores de la comunidad, la recolecta de lleuques (fruto de un árbol nativo del sur de Chile) por parte de los y las jóvenes, y el ahumado y la cocción de ajíes al fuego de leña. En conjunto, estas prácticas reflejan la relación entre la comida, la tierra y la transmisión del conocimiento entre generaciones.

Preservar la diversidad agrícola es también una forma de garantizar que las comunidades puedan seguir cultivando sus propios alimentos. Para Anita, conservar varias variedades de papas, por ejemplo, no es solo una cuestión de gusto. Si una variedad desaparece del mercado, la comunidad aún puede cultivarla. Cuando le enseña a alguien a moler ají, también le cuenta cómo lo usaba su abuela. Así, el conocimiento se transmite “de mano en mano”.

El conocimiento tradicional o ancestral no es una colección fija de platillos del pasado. Es conocimiento práctico acumulado a lo largo de generaciones: saber cuándo sembrar, qué semillas se adaptan a un clima particular, qué plantas pueden recolectarse del bosque, cómo se pueden conservar los alimentos, las propiedades medicinales de las plantas, cómo cambian las recetas con las estaciones y cómo se transmite este conocimiento.

Norma Listman y Saqib Keval cuestionan, de manera similar, la idea de que las tradiciones culinarias se limitan a las fronteras nacionales. En su restaurante, Masala y Maíz, se apoyan en historias de migración e intercambio que conectan México, el sur de Asia y el este de África. Sus platillos combinan maíz nativo mexicano, quelites silvestres comestibles, cacao, vainilla y chiles mexicanos con ingredientes y técnicas culinarias del sur de Asia y del este de África.

Para Norma y Saqib, conseguir ingredientes nativos y tradicionales “no es negociable”. Sostienen que cada peso gastado en una variedad nativa ayuda a sostener su cultivo y a mantener sus semillas en circulación, en lugar de contribuir a su desaparición bajo la agricultura industrial. Pero también insisten en que las cocineras y los cocineros deben mirar más allá de los propios ingredientes y reconocer el trabajo y el conocimiento de las personas que los cultivan. Las cocineras y los cocineros consolidados suelen tener acceso a recursos financieros y plataformas públicas que muchas personas productoras agrícolas no tienen. Norma y Saqib sostienen que este privilegio conlleva la responsabilidad de pagarles de manera justa y constante, reconocer públicamente sus contribuciones y apoyar la preservación del conocimiento agrícola detrás de cada platillo.

Créditos: Estela Carvalho.

Para Anita, cocinar con jóvenes, mujeres, niños y niñas es una oportunidad para compartir historias mientras se prepara la comida en conjunto. Mientras hierve el agua de la sopa, las personas pican, amasan, conversan y rememoran. Enseña porque no quiere que las generaciones más jóvenes sientan la misma vergüenza por sus comidas tradicionales que experimentaron las generaciones anteriores. La cocina se convierte en un lugar donde se transmiten el idioma, la memoria y el orgullo cultural junto con el conocimiento culinario.

“Cuando enseño, estoy defendiendo el mapudungun”, explica Anita, en referencia a la lengua mapuche, que se preserva mediante los nombres de los ingredientes y las prácticas tradicionales. Sus actividades cotidianas, desde cuidar la huerta hasta cocinar para su familia y sus visitas, se transforman en formas de defender la relación de su comunidad con la tierra.

Norma y Saqib describen un proceso similar de preservación del conocimiento cultural mediante las recetas. Las recetas pueden sobrevivir al desplazamiento, la migración, la colonización, el hambre, la sequía y el genocidio, porque pueden transmitirse de generación en generación y recrearse en la vida cotidiana. No dependen únicamente de registros escritos ni de instituciones para su supervivencia. Más bien, se preservan y se transforman a medida que las personas las cocinan, adaptan, enseñan y comparten. Preservar el conocimiento culinario es, por tanto, menos una cuestión de mantener una tradición inmutable que de garantizar su continuidad entre generaciones.

Créditos: Pablo Placencia Lagos.

Ana Chã explica que las cocinas colectivas están entre los primeros espacios que se crean en los campamentos del MST y que también desempeñan un papel importante en las escuelas, cooperativas, reuniones y centros de formación del movimiento. En estos espacios, las personas comparten responsabilidades, intercambian conocimientos y memorias, construyen relaciones y preparan comidas en conjunto. A través de sus Cozinhas Sem Terra [Comedores Sin Tierra], el MST prepara alimentos saludables con ingredientes producidos localmente siempre que es posible, mientras celebra las tradiciones culinarias de distintas regiones de Brasil.

Una comida puede conectar a quien guarda la semilla con quien siembra el cultivo, con quien lo cocina y con quien lo come. Al hacerlo, puede dar visibilidad a las personas y al trabajo detrás de la comida: conexiones que el sistema alimentario industrial suele ocultar.

Para Ana, esta forma colectiva de entender la comida es también una forma de resistencia frente a un sistema que trata los alimentos como una mercancía y vuelve a las personas cada vez más dependientes de las grandes corporaciones. Recuperar la receta de una abuela, plantar una variedad de cultivo en riesgo de desaparición, intercambiar semillas, llevar alimentos de los asentamientos de la reforma agraria a una escuela o comunidad urbana, organizar una feria alimentaria o enseñar a las niñas y los niños de dónde viene su comida son todas formas de fortalecer el control de las comunidades sobre la comida y preservar el conocimiento asociado a su producción y preparación.

Estas prácticas forman parte de la visión más amplia del MST de una reforma agraria popular, que vincula la democratización del acceso a la tierra con la agroecología, la protección de las semillas, la biodiversidad, la alimentación saludable, la cooperación, los mercados justos, la recuperación de las culturas alimentarias y las alianzas entre comunidades rurales y urbanas.

Esta es la soberanía alimentaria como praxis: un proyecto político realizado mediante la acción colectiva cotidiana.

Aunque tienen raíces en historias y experiencias distintas, el resguardo de semillas de Anita, la cocina de Norma y Saqib y el trabajo de organización de Ana a través del MST plantean una pregunta común: ¿a quién le corresponde decidir cómo se produce la comida y cómo se preserva y transmite el conocimiento asociado a ella?

Créditos: Madalena Ayam Ubrais Barco.

La soberanía alimentaria significa devolver a los pueblos y las comunidades el control sobre cómo se produce y se comparte la comida.

Pero proteger las semillas y garantizar el acceso a la tierra son solo parte de la lucha. Como nos recuerda Ana, la soberanía alimentaria también requiere transformar la forma en que cultivamos, preparamos, comemos y compartimos la comida, así como nuestra relación con la naturaleza.

El 16 de octubre, los movimientos de todo el mundo afirmaron una vez más que la comida no es solo una mercancía. El desafío es hacer realidad esta convicción: en la tierra, a través de las semillas, en la cocina y en la mesa.

Anita ofrece una metáfora potente de esta lucha: “Cada vez que cocino, para la familia o en público, cada entrevista, cada publicación, cada conversación es una trinchera”.

Pero una trinchera no es solo un lugar para defender lo que queda. También es un lugar para plantar las semillas de un futuro diferente.

Cordialmente,

Soledad Varela

Gerenta de Operaciones, Instituto Tricontinental de Investigación Social

Soledad estudió artes culinarias en la Escuela Culinaria Francesa de Santiago de Chile.

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8. Socialistas cristianos en EEUU.

A través de la reseña de un libro sobre Emily Pierson, sufragista, socialista y cristiana, conocemos un poco más de un periodo en el que la interrelación entre cristianismo y socialismo fue bastante fluida.

https://monthlyreview.org/articles/christian-revolutionaries-churched-and-unchurched/

Revolucionarios cristianos, tanto dentro como fuera de la Iglesia

por Paul Buhle

Paul Buhle es un crítico veterano de Monthly Review y coeditor de la novela gráfica Partisans, que repasa algunas de las grandes luchas europeas de la década de 1940, a menudo con participación judía.

Richard Lenzi, Yankee Radical: Emily Pierson, Suffrage, and Socialism (Albany: State University of New York Press, 2026), 239 páginas, 125 dólares.

El mundo aparentemente exclusivo de los radicales yanquis, los intelectuales WASP y las figuras culturales tuvo un impacto mayor en la izquierda del siglo XX de lo que se ha reconocido o comprendido. Especialmente (si no exclusivamente) en Nueva Inglaterra, los descendientes de los reformadores del siglo XIX y de los movimientos de principios del siglo XX trasladaron su respetabilidad pública a movimientos de izquierda más recientes, lo que les convirtió en personas de gran utilidad. No se les podía ignorar ni dejar de lado fácilmente, y a menudo disponían de los fondos que tanto necesitaban los movimientos y las publicaciones. Ellos vivieron lo suficiente como para ser lectores y patrocinadores económicos de la joven Monthly Review de las décadas de 1950 y 1960.

Imagínese un mundo tan alejado del nuestro que la máxima líder de la Unión Cristiana de Mujeres por la Templanza, Francis Willard —la «Mujer del Siglo»—, se declarara socialista. Al igual que muchos otros de la época, se sintió atraída por el socialismo tras leer la novela utópica Looking Backward, del periodista de Massachusetts Edward Bellamy. Lo mismo le ocurrió a Eugene Debs, un sindicalista ferroviario, junto con cientos de miles de personas más.

En este mundo desaparecido, aunque un poco más cercano al nuestro, una destacada conferenciante del Partido Socialista, Lena Morrow Lewis, se unió al grupo convencida, a través de su propia campaña a favor de la templanza, de que la «cuestión del alcohol» no podía resolverse sin que se resolviera la «cuestión social» mediante la eliminación del capitalismo. The Christian Socialist, un semanario sensacionalista, contaba entretanto desde hacía unos años con un gran número de seguidores tanto en las iglesias negras como en las blancas.

Acercémonos ahora un poco más al mundo de Anna Louise Strong y de un nutrido grupo de personalidades eclesiásticas —de diversas confesiones, en su mayoría protestantes— que se propusieron liberar a los pueblos del Sur Global del dominio colonial. Su revista, The World Tomorrow (1920-1933), tuvo una amplia difusión en los círculos eclesiásticos con un tono antiimperialista no muy alejado de El derecho de las naciones a la autodeterminación, de V. I. Lenin. Acogían con agrado la revolución mundial.

Por último, llegamos a Emily Pierson (1882-1971), quien bien pudo haber dejado atrás la asistencia regular a la iglesia en su edad adulta, pero que llevó los mensajes de los socialistas cristianos (y de los comunistas cristianos, y sobre todo de los partidarios de la Revolución China) a los ámbitos públicos en los que se movía. Richard Lenzi, un antiguo obrero de fábrica de Connecticut convertido en historiador de la izquierda en su estado natal, nos ha ofrecido un retrato minuciosamente esbozado de una mujer extraordinaria, basado en parte en un valioso tesoro de sus cartas.

Hija de una familia famosa por su actividad hortícola, Pierson creció con «una voluntad firme» en el pueblo de Cromwell, Connecticut. Su padre era un inmigrante sueco con mentalidad empresarial que se había casado con una viuda adinerada. Su madre tenía opiniones progresistas sobre la educación de las mujeres, la templanza, la salud pública y cualquier otro tema que se ajustara al espíritu protestante de superación. Su hija, Pierson, ganó concursos de la escuela dominical congregacional. Más tarde, asistió durante unos años a un colegio preparatorio «progresista» (cuyo alumnado estaba compuesto en un 10 % por personas no blancas) y, en 1904, ingresó en el Vassar College. Este centro, un semillero de la actividad sufragista, se había hecho famoso —o había adquirido mala fama— debido al «cortejo» que las alumnas se hacían entre sí, lo que, en particular, dio lugar a numerosas «amistades románticas» (22).

En 1910, dos años después de su graduación, Pierson pasó a identificarse con el ala militante del movimiento sufragista y, más tarde, con el Partido Socialista de Connecticut. Bajo el liderazgo de Ella Reeve Bloor (conocida más tarde en el Partido Comunista como «Madre Bloor»), las radicales organizaron marchas y manifestaciones demasiado militantes para el pequeño Partido Socialista del estado de Connecticut, dirigido por hombres.

La descripción que hace Lenzi del intenso carácter del movimiento sufragista femenino en Connecticut es uno de los primeros encantos de la biografía. Surgieron nuevas secciones en todo el estado, en las que se inscribieron y participaron activamente maestras, obreras e incluso actrices. La propia Pierson inventó el «discurso sin voz», pancartas que se llevaban por las zonas más concurridas de la ciudad. Llegar a las mujeres trabajadoras se convirtió en algo fundamental, un anticipo de lo que estaba por venir. Lo mismo ocurrió con la entusiasta participación de su amiga, Katharine Martha Houghton Hepburn, madre de la famosa actriz Katharine Hepburn, destinada a su vez a convertirse en una ferviente defensora de las causas progresistas y colaboradora de sus amigos, los guionistas comunistas.

Mientras asistía de forma intermitente a la universidad y ejercía como médica en su comunidad, Pierson continuó su labor de agitación en torno a diversas cuestiones de salud pública, especialmente el abastecimiento de agua potable. Mientras tanto, su vida social con sus amigos —entre los que se encontraba un bibliotecario y profesor abiertamente homosexual muy destacado en el estado— contribuyó a orientarla hacia nuevos caminos. A principios de la década de 1930, conoció a Anna Louis Strong, sin duda la mujer más destacada del grupo de World Tomorrow, formado por misioneros que se habían pasado al comunismo. Strong, que había sido profesora de catequesis en Seattle, dio una conferencia ante un numeroso público en Hartford en 1933 sobre la Unión Soviética. El «socialismo científico» ejercía un atractivo especialmente fuerte, y Pierson siguió a Strong a la Unión Soviética en 1934. Allí, en medio de «la época más interesante de toda mi vida», decidió dedicarse al pequeño, aunque activo, Partido Comunista de Connecticut (80). En el cuestionario del Vassar College de 1938, se identificó como comunista.

Al igual que muchos otros comunistas ajenos a la clase obrera, Pierson se volcó en diversas actividades políticas y culturales, casi siempre centradas en el apoyo a los sindicatos. Participó en piquetes, realizó cortometrajes documentales sobre la lucha y se codeó con una amplia variedad de novelistas y figuras culturales de los Yankees que conferían cierto prestigio a la izquierda del estado. Con la llegada del Frente Popular, se involucró activamente en nuevos grupos como la Conferencia de Connecticut sobre Legislación Social y Laboral, que podía reunir a los reformistas en torno a la mejora de las condiciones de vida para todos y en apoyo del movimiento obrero.

Pierson se especializó en intentar involucrar a las trabajadoras en el movimiento obrero emergente, asegurándose de que tuvieran acceso a métodos anticonceptivos, pero también ampliando el apoyo a las huelgas y repeliendo las amenazas a las libertades civiles.

En Connecticut, esto también supuso una lucha contra fuerzas abiertamente profascistas, que no brillaban por su ausencia en los círculos religiosos irlandeses e italianos. Asimismo, viajó, a veces sola, a la Unión Soviética en repetidas ocasiones, y por poco no pudo llevar a cabo su primer intento de visitar China debido al estallido del conflicto sino-japonés. Mientras tanto, en su calidad de médica municipal de Cromwell, inspeccionaba restaurantes y barrios afectados por las inundaciones. Asimismo, asumió la tutela de un niño —a quien devolvió a su madre cuando esta recuperó la salud— que más tarde lideraría grupos políticos estatales vinculados al Partido Comunista en la década de 1940 y formaría un dúo musical con Paul Robeson. Al mismo tiempo, Pierson también ayudó a fundar la sección de Connecticut de la Liga Americana contra la Guerra y el Fascismo (que en 1937 pasó a denominarse Liga Americana por la Paz y la Democracia).

Dos días antes de Pearl Harbor, J. Edgar Hoover ordenó que se emitiera una «tarjeta de detención cultural» a su nombre en caso de que surgiera una «emergencia nacional» (103). Cuando Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial, unos meses después de que la Unión Soviética fuera víctima de la invasión alemana, las amenazas de represión se atenuaron. Llegó el Frente Unido de la guerra y, con él, sus discursos públicos en nombre de la Ayuda Rusa para la Guerra y otros temas relacionados, con los que recaudaba fondos y llamaba la atención sobre la causa. Las alianzas de la guerra se fortalecieron tanto que ella ganó una nueva respetabilidad pública. No duró mucho.

El generalizado malestar industrial de 1945-1946 —el más intenso desde la formación del Congreso de Organizaciones Industriales y el más extendido hasta finales de la década de 1960 y principios de la de 1970— situó a Pierson entre las figuras respetables que organizaron con fervor el apoyo a los trabajadores de Connecticut y se inclinaron sin complejos hacia la izquierda. Luego llegó la represión, no solo por parte de los gobiernos federal y estatal, sino también de las facciones sindicales conservadoras y de las «escuelas obreras» de la Iglesia católica. El Partido Progresista intentó ganar popularidad entre 1947 y 1948; entre sus candidatos a cargos públicos se encontraba Eslanda Robeson —educadora, activista y, sobre todo, esposa de Paul Robeson—. Pierson se volcó en esta actividad, pero, a medida que el movimiento de Henry Wallace se desvanecía ante la intensa caza de comunistas, también lo hacía su supuesta respetabilidad.

La izquierda en general, más accesible en Connecticut que el propio Partido Comunista, plantó cara con fuerza. (Mientras trabajaba en la redacción del semanario National Guardian, durante el verano de 1966, aún podía oír ecos de aquellos días y del bien organizado apoyo al Guardian en Connecticut.) Pierson, que seguía apoyando a Strong, se sintió solidaria con la Revolución China, por lo que a menudo se vio en desacuerdo con la dirección del Partido Comunista de EE. UU. de entonces. En una difícil reunión pública a principios de la década de 1950, fue objeto de una caza de brujas tan feroz que abandonó los actos públicos durante una década.

Los juicios políticos contra los líderes comunistas de Connecticut prácticamente acabaron con la presencia abierta del Partido Comunista. Los agentes del Gobierno y los informantes se opusieron a su nombramiento como responsable de salud pública en Cromwell. Un sobrino receloso, que observaba desde una casa en un árbol, la espiaba a ella y a sus invitados, y agotaba a la oficina local del FBI con sus fantasiosas historias de relaciones sexuales interraciales.

En 1960, ya había visitado muchos lugares de China, continuando así la trayectoria del entorno de The World Tomorrow cuarenta años antes. Se ocupó de la deteriorada salud de Strong, pasando tiempo con un círculo de antiguos trabajadores de la YMCA, entre otros estadounidenses solidarios que llevaban décadas en la zona.1

A finales de 1960, había recorrido la nueva y revolucionaria Cuba, pasando horas en autobuses en un viaje organizado por el Guardian. Llevó una maleta con material médico para los nuevos hospitales. Al regresar a casa, acogió a otro viejo amigo radical, Scott Nearing, quien describió ante su pequeño círculo de amigos «la nueva Cuba».

En 1962 realizó otro viaje a China. Reveló en sus cartas que se inclinaba por el bando chino en la ruptura sino-soviética. Se mostraba indecisa, al tiempo que sentía una creciente inquietud ante la ruptura de la Nueva Izquierda estadounidense con la sensibilidad de su generación. Además, su salud comenzó a deteriorarse. Lenzi encontró en sus estanterías viejos números de Monthly Review y The Progressive, junto con el National Guardian. Era el tipo de vieja amiga que, aunque desconcertada, seguía sintiendo simpatía por la nueva generación de la izquierda. Lenzi ha realizado un trabajo impresionante a partir de fuentes dispersas para recuperar la vida de este personaje fascinante.

Notas

  1. ↩ Gracias en parte al esfuerzo de Pierson, Strong recuperaría la salud y me escribiría alegremente en 1968, enviándome pruebas fotográficas de que había cruzado a nado el río Yangtsé, siguiendo el ejemplo de Mao Zedong. Adjuntó 25 dólares en efectivo para Radical America, la revista de la Nueva Izquierda que yo editaba en aquel momento. Más tarde supe que esa misma fotografía circuló ampliamente entre sus amigos y familiares afines.

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9. Resumen de la guerra en Irán, 26 de octubre.

El seguimiento en directo de Middle East Eye.

https://www.middleeasteye.net/live/iran-war-live-tehran-denounces-us-israel-attacks-regional-tensions-rise

En directo: Irán y los miembros del Pacto de La Meca acuerdan cooperar en materia de seguridad regional

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores saudí afirma que la visita de los miembros del Pacto de La Meca tiene como objetivo respaldar los esfuerzos de distensión de Catar y Pakistán

Puntos clave

Se han interceptado tres drones sobre Riad, en el sur de Arabia Saudí, según la coalición liderada por Arabia Saudí

El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos advierte de una «limpieza étnica» en Hebrón

Netanyahu desmiente las informaciones que apuntan a que va a destituir al jefe de Estado Mayor

Actualizaciones en directo

Vídeo: Las fuerzas israelíes detienen y agreden a un palestino en la localidad de Sinjil, en Cisjordania ocupada

Hace 2 minutos

Las imágenes muestran cómo las fuerzas israelíes detienen y agreden a un joven palestino en la localidad de Sinjil, al norte de Ramala, en Cisjordania ocupada.

Colonos israelíes queman el coche de un palestino cerca de Nablus, según fuentes locales

Hace 1 hora

Colonos israelíes quemaron el coche de un hombre palestino cerca de la localidad de Awarta, al sur de Nablus, en Cisjordania ocupada, según informaron fuentes locales.

El ataque se produjo mientras las fuerzas israelíes realizaban redadas en otras localidades de los territorios ocupados, incluida la localidad de Arraba, al suroeste de Jenin.

«Nos marchamos con el corazón encogido»: la ofensiva israelí desplaza a miles de personas en Hebrón

Hace 2 horas

A menos de dos semanas de su boda, Mayar Amrish se sentó con su familia en el amplio patio de su casa, haciendo planes para el gran día.

Esta palestina de 23 años se preparaba para su futuro, pero, en cuestión de horas, la casa de su familia quedaría reducida a escombros.

Fuera de la casa, situada en Farsh al-Hawa, en la ciudad de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, las fuerzas israelíes estaban llevando a cabo una campaña generalizada de demoliciones y desplazamientos forzados.

La ofensiva, condenada como castigo colectivo contra los palestinos, se produjo tras un tiroteo ocurrido el viernes en el que dos palestinos mataron a dos soldados israelíes.

Israel impuso un bloqueo total sobre la ciudad y lanzó una amplia ofensiva militar que incluyó redadas domiciliarias, detenciones, demoliciones y el desplazamiento forzado de miles de personas.

Más información: «Nos marchamos con el corazón encogido»: la ofensiva israelí desplaza a miles de personas en Hebrón

Netanyahu desmiente los informes sobre el despido del jefe del Estado Mayor

Hace 4 horas

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, desmintió el lunes los informes que circulaban en los medios de comunicación israelíes sobre el despido del jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir.

«Otra noticia falsa en los canales sensacionalistas 12 y 13 en vísperas de las elecciones: No tengo intención alguna de destituir al jefe del Estado Mayor, y seguiremos trabajando juntos por la seguridad de Israel», afirmó Netanyahu en una publicación en X.

«Sí tengo la intención de eliminar de forma definitiva la amenaza nuclear iraní. Lo haré junto con mi amigo, el presidente Trump», añadió.

Medios israelíes: A petición de Netanyahu, las autoridades israelíes debatieron los preparativos para un ataque contra Irán

Hace 5 horas

Funcionarios israelíes debatieron la realización de acciones como preparación para un ataque contra Irán a petición del primer ministro Benjamin Netanyahu, según informaron este lunes los medios de comunicación israelíes.

El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, encabezó la oposición a llevar a cabo dichas acciones, argumentando que podrían dar lugar fácilmente a errores de cálculo con Irán y provocar que este lanzara un ataque preventivo.

Líder supremo de Irán: Un Irán fuerte se sustenta en el poder científico

Hace 5 horas

En una declaración difundida el lunes por la agencia de noticias semioficial iraní Tasnim, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, hizo hincapié en la importancia del progreso científico para la fortaleza de Irán.

«La clave para hacer que Irán sea aún más fuerte es el trabajo pionero y la resolución de problemas por parte de las élites del país en materia científica», afirmó Jamenei en la declaración dirigida a las élites iraníes y a los medallistas científicos y deportivos que compiten a nivel internacional.

«La malicia y los crímenes cometidos por los enemigos del Irán islámico contra sus científicos y sus élites demuestran el papel eficaz que desempeñan estas en el fortalecimiento del país», añadió Jamenei, instando a los responsables a «proporcionar la infraestructura necesaria» para un salto científico profundo y rápido.

La declaración se leyó en una ceremonia en honor a los medallistas científicos y deportivos iraníes, según informó Tasnim.

Exclusiva: El Reino Unido se inclina por respaldar a Lana Nusseibeh, de los Emiratos Árabes Unidos, para el cargo de secretaria general de la ONU

Hace 6 horas

El Reino Unido se inclina por respaldar a la diplomática emiratí Lana Nusseibeh como secretaria general de las Naciones Unidas, según ha podido revelar Middle East Eye.

La candidatura de Nusseibeh ha suscitado polémica por el papel de los Emiratos Árabes Unidos en la guerra civil de Sudán, donde se les acusa de apoyar a las Fuerzas de Apoyo Rápido, un grupo paramilitar cuyos asesinatos en masa, según los investigadores de la ONU, presentan las «características propias de un genocidio». Los EAU niegan las acusaciones.

Su candidatura también ha suscitado críticas por los estrechos vínculos de los EAU con Israel.

Numerosas fuentes cercanas al Gobierno británico han comunicado a Middle East Eye que el Reino Unido —miembro permanente de la ONU— se inclina por apoyar la candidatura de Nusseibeh para el cargo, aunque aún no se ha tomado una decisión definitiva.

MEE se ha puesto en contacto con el Ministerio de Asuntos Exteriores británico para recabar comentarios, pero no ha recibido respuesta en el momento de la publicación.

Leer más: Exclusiva: El Reino Unido se inclina por respaldar a Lana Nusseibeh, de los Emiratos Árabes Unidos, para el cargo de secretaria general de la ONU

Irán, Arabia Saudí, Pakistán y Turquía cooperarán en materia de seguridad regional

Hace 6 horas

Irán, Arabia Saudí, Pakistán y Turquía acordaron continuar el diálogo para reforzar la cooperación tras su reunión cuatripartita celebrada el lunes en Teherán, según un comunicado conjunto.

La reunión, centrada en «la paz y la seguridad en la región», fue presidida por el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, y contó con la presencia del presidente Masoud Pezeshkian y del ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, así como del ministro de Defensa saudí, Khalid bin Salman; del jefe del Ejército pakistaní, el mariscal de campo Asim Munir; y del jefe de los servicios de inteligencia turcos, Ibrahim Kalin.

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos advierte de una «limpieza étnica» en Hebrón

Hace 7 horas

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, afirmó que las amenazas israelíes de desalojar barrios de Hebrón suscitan «graves preocupaciones de limpieza étnica».

Las declaraciones de Turk se producen cuando una operación israelí en la ciudad ocupada de Hebrón, en Cisjordania, que comenzó el viernes, ha desplazado por la fuerza a más de 2.000 palestinos de la ciudad.

«Las medidas de gran alcance adoptadas suscitan graves preocupaciones sobre un uso innecesario y desproporcionado de la fuerza, que debe cesar», afirmó Turk.

«El castigo colectivo constituye una grave violación del derecho internacional», añadió.

«Se avecina una escalada»: Oriente Medio en vilo ante la inminencia de un nuevo ataque israelí-estadounidense contra Irán

Hace 8 horas

Los diplomáticos estadounidenses se están preparando para la evacuación de las embajadas. Los aviones de combate israelíes están realizando salidas de combate en la frontera con Irán. La impresión entre los funcionarios árabes y estadounidenses de la región que han hablado con Middle East Eye es que se trata de una cuestión de cuándo, y no de si, EE. UU. e Israel reanudarán los ataques contra Irán.

Con Irán amenazando con tomar represalias bombardeando centros de datos e instalaciones de inteligencia artificial vinculados a EE. UU. en el Golfo, por valor de billones de dólares, junto con instalaciones energéticas y aeropuertos, el escenario parece preparado para la segunda ronda de la guerra.

«Se avecina una escalada. Que sea antes o después de las elecciones de mitad de mandato en EE. UU. no es relevante. Lo que importa es el propósito de la escalada», declaró a MEE Aaron David Miller, antiguo negociador para Oriente Medio de presidentes estadounidenses tanto republicanos como demócratas.

Los enfrentamientos directos entre EE. UU. e Irán cesaron en gran medida tras la firma de un frágil alto el fuego en abril, pero ambas partes nunca aplicaron el Memorándum de Entendimiento (MoU) de 14 puntos firmado en junio para avanzar hacia un acuerdo.

El acuerdo fue considerado por muchos como una concesión generalizada a Irán que, según los expertos, la Administración Trump simplemente no puede aceptar.

Más información: «Se avecina una escalada»: Oriente Medio en vilo ante la amenaza de un nuevo ataque israelí-estadounidense contra Irán

Tres drones interceptados sobre Riad, en el sur de Arabia Saudí, según la coalición liderada por Arabia Saudí

Hace 8 horas

«Se han interceptado y destruido tres drones sobre la región de Riad y las regiones del sur», declaró el lunes la coalición liderada por Arabia Saudí.

Pezeshkian afirma que Irán apoya la unidad entre los países musulmanes

Hace 8 horas

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que Irán apoya el fortalecimiento de la unidad y la cohesión entre los países islámicos, según informó el lunes la agencia oficial de noticias iraní IRNA.

«Las naciones musulmanas deben mantenerse unidas frente a las amenazas que se ciernen sobre sus pueblos», declaró Pezeshkian durante su reunión con el ministro de Defensa saudí, Khalid bin Salman; el jefe del Ejército pakistaní, el mariscal de campo Asim Munir; y el jefe de los servicios de inteligencia turcos, Ibrahim Kalin.

Putin se reunirá con el presidente de Irán y el emir de Catar

Hace 9 horas

El presidente ruso, Vladímir Putin, se reunirá el martes con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, y con el emir de Catar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, según informó el Kremlin, según Reuters.

Anteriormente, el lunes, la agencia de noticias semioficial iraní Tasnim informó de que Pezeshkian partiría hacia Moscú el lunes por la noche para asistir el martes al Foro de Países Exportadores de Gas (GECF).

Varias explosiones sacuden la capital de Yemen y la costa del mar Rojo, según informan los residentes

Hace 9 horas

Se han registrado explosiones en Saná, la capital de Yemen controlada por los huzíes, y a lo largo de la costa del mar Rojo del país; los residentes han descrito daños en viviendas y en un hospital, según informó Al Jazeera.

Los residentes del oeste de Saná informaron de que habían oído al menos cuatro explosiones, aunque no quedó claro de inmediato qué objetivos habían sido alcanzados, según el informe.

Una mujer que vive cerca de una base huzí afirmó que una potente explosión destrozó las ventanas de su vivienda y de las casas vecinas.

En la ciudad costera de Mocha, el residente Khaled Adib señaló que un cohete impactó en un edificio residencial de cuatro plantas, dañando al menos otras diez viviendas y el Hospital General de Mocha, según los residentes.

Mientras tanto, continúan los combates entre las fuerzas huzíes y las tropas del Gobierno yemení, respaldadas por Arabia Saudí, en los alrededores de la estratégica ciudad de Taiz.

El presidente de Irán afirma que Teherán busca la unidad y la seguridad entre las naciones musulmanas

Hace 9 horas

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha instado a los países musulmanes a reforzar la cooperación regional contra lo que describió como «agresión israelí» y los esfuerzos respaldados por EE. UU. para dividir Oriente Medio, durante una reunión en Teherán con altos cargos de Arabia Saudí, Pakistán y Turquía.

Durante la reunión con el ministro de Defensa saudí, Khalid bin Salman; el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir; y el jefe de los servicios de inteligencia turcos, Ibrahim Kalin, Pezeshkian condenó los ataques israelíes contra Gaza, el Líbano, Irán y otras partes de la región.

Afirmó que Irán no busca armas nucleares, pero insistió en su derecho a llevar a cabo actividades nucleares pacíficas en el marco del Tratado de No Proliferación Nuclear.

Asimismo, criticó lo que calificó de «políticas contradictorias de EE. UU.», acusando a Washington de llevar a cabo negociaciones al tiempo que ataca a Irán y sus instalaciones nucleares.

Drones israelíes incendian un campo de refugiados en Gaza, lo que ha dejado sin hogar a unos 800 palestinos —hombres, mujeres y niños—

Hace 15 horas

Un incendio provocado por drones cuadricópteros israelíes destruyó tiendas de campaña en el barrio de Shujayea, en la ciudad de Gaza, dejando sin hogar a unos 800 palestinos, según el Ministerio de Obras Públicas palestino.

El ministerio afirmó que los drones provocaron el incendio alrededor de las 20:00 hora local (17:00 GMT) del domingo. Las llamas continuaron ardiendo más allá de la medianoche, consumiendo los refugios que albergaban principalmente a mujeres, niños y personas mayores.

El ministerio solicitó ayuda internacional para suministrar tiendas de campaña de sustitución.

Netanyahu, de Israel, se enfrenta al jefe del ejército por una acción militar relacionada con Irán: Informe

Hace 17 horas

Según se informa, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, Eyal Zamir, mantuvieron un «enfrentamiento sin precedentes» en torno a una operación militar propuesta que podría desencadenar una guerra con Irán antes de las elecciones del martes.

Según informó el domingo el Canal 12 israelí, Zamir se ha resistido a llevar a cabo la acción militar —que sigue sin especificarse— y ha solicitado a Netanyahu documentación firmada relativa a la autorización legal de la misma.

«Se trata de una acción que podría dar lugar a un recrudecimiento de la tensión con Irán, en un momento delicado y dramático, lo que generaría este [posible] error de cálculo», afirmó una fuente militar citada por el medio.

El informe también citaba a otra fuente que afirmaba que existe preocupación en el ámbito militar por la posibilidad de que los dirigentes políticos puedan aprovechar las tensiones con Irán para obtener «beneficios políticos».

El Canal 12 añadió que la hostilidad entre Netanyahu y Zamir quedó patente durante las conversaciones del domingo en la base aérea de Palmahim, donde una fuente describió el ambiente en la sala como «extremadamente tenso».

Bagheri, de Irán, confirma la visita a Teherán de altos cargos de los países del Pacto de La Meca

Hace 17 horas

El vicesecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Bagheri, anunció la visita a Teherán de altos cargos de Arabia Saudí, Pakistán y Turquía.

Bagheri afirmó que la reunión tiene como objetivo debatir la seguridad regional y contará con la presencia del ministro de Defensa saudí, Khalid bin Salman; el comandante del Ejército pakistaní, el general Asim Munir; y el jefe de los servicios de inteligencia turcos, Ibrahim Kalin.

«El modelo de defensa de la República Islámica de Irán, basado en capacidades internas y nacionales, se ha convertido en un modelo de éxito para la construcción de la seguridad nacional», afirmó.

«Por otra parte, la política estratégica de Irán consiste en garantizar la seguridad regional a través de los países de la región y hacer frente a cualquier injerencia e influencia extranjera, lideradas por los regímenes estadounidense y sionista».

Bagheri describió la iniciativa como el «fruto de los heroicos esfuerzos y luchas de las fuerzas armadas y de la nación iraní», y expresó su esperanza de que condujera a «una región con estabilidad y paz, y en la senda del progreso».

Lula gana la reelección en Brasil y se asegura su cuarto mandato presidencial

Hace 18 horas

El presidente de izquierdas Luiz Inácio Lula da Silva ha derrotado al senador de derechas Flávio Bolsonaro por más de tres puntos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil.

Un vídeo publicado por la campaña de Lula le muestra celebrando la victoria junto a la primera dama, Rosângela da Silva, y sus aliados tras la confirmación de su victoria por parte del tribunal electoral brasileño. Esta victoria le asegura su cuarto mandato no consecutivo en el cargo.

Bolsonaro se ha negado a reconocer su derrota, calificando de «sin precedentes» la decisión de ampliar el horario de votación —aunque tanto él como Lula solicitaron dicha medida— y ha pedido que se anulen los resultados.

La coalición liderada por Arabia Saudí afirma haber llevado a cabo más ataques contra los huzíes

Hace 19 horas

La coalición liderada por Arabia Saudí ha declarado que ha llevado a cabo una operación militar «destinada a neutralizar fuentes de amenaza».

La coalición ha afirmado haber destruido cinco túneles utilizados por los huzíes para almacenar misiles balísticos, un depósito de misiles y cuatro plataformas utilizadas para lanzar misiles balísticos.

También afirmó haber llevado a cabo operaciones contra «fortificaciones huzíes, concentraciones de sus miembros y su equipamiento militar a lo largo de las líneas del frente en el interior de Yemen».

Hebrón se encuentra bajo un asedio total por parte de Israel, según el alcalde

Hace 20 horas

Las fuerzas israelíes han bloqueado todas las entradas a Hebrón, en la Cisjordania ocupada, y han desplazado por la fuerza a unos 2.200 palestinos de sus hogares, según declaró el alcalde Yousef Jaabari a Middle East Eye el sábado por la noche.

«Hebrón es ahora una zona de desastre. La ocupación ha cerrado todas las entradas a la ciudad. Nadie puede entrar ni salir», afirmó Jaabari, acusando a Israel de imponer un castigo colectivo tras un tiroteo mortal ocurrido el viernes.

Dos presuntos palestinos abrieron fuego contra tropas israelíes en un puesto de control al norte de Hebrón a primera hora del día, cerca del puesto de control de Farsh al-Hawa, al oeste de Hebrón, matando a dos soldados e hiriendo a otros tres.

Jaabari señaló que las fuerzas israelíes desalojaron por la fuerza a unas 2.200 personas, entre ellas ancianos, mujeres y niños, de Deir Bahala, al-Jalda y los barrios circundantes. La zona afectada abarca aproximadamente 330 dunams y cuenta con más de 490 viviendas.

Los residentes explicaron a MEE que los soldados dieron a las familias cinco minutos para marcharse, mientras que los vídeos publicados en las redes sociales mostraban a camioneros palestinos colaborando para sacar mercancías y suministros de las fábricas antes de su demolición por parte de las fuerzas israelíes.

Más información: «Una zona de desastre»: Hebrón se encuentra bajo un asedio total por parte de Israel, según el alcalde

Los huzíes reivindican ataques con misiles contra Adén y Lahij, en Yemen

Hace 20 horas

https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/missile-launchers-yemens-sanaa-destroyed-saudi-led-coalition-says

La coalición liderada por Arabia Saudí en Yemen afirmó haber destruido dos lanzadores de misiles balísticos en Saná, incluido uno que, según afirmó, se utilizó para disparar un misil hacia Riad.

Noticia: Altos cargos del Pacto de La Meca se reunirán con funcionarios iraníes en Teherán

Hace 21 horas

Se espera que altos cargos de los países participantes en el Pacto de La Meca se reúnan con funcionarios iraníes en Teherán el lunes para debatir la coordinación regional, según informó Reuters citando a dos fuentes.

https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/saudi-coalition-says-houthi-missiles-targeting-riyadh-intercepted

Hace 23 horas

La coalición liderada por Arabia Saudí afirma que ha interceptado y destruido un misil huzí dirigido contra Riad.

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