DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.
ÍNDICE
1. Ventana de riesgo extremo.
2. Merienda de blancos.
3. Caída de la exportación de cereales.
4. La intervención de los EAU en Sudán.
5. Aranceles estadounidenses en India.
6. Desesperanza.
7. Marxismo y liberación nacional.
8. Losurdo contra el «marxismo occidental».
9. Resumen de la guerra en Irán, 29 de septiembre.
1. Ventana de riesgo extremo.
La predicción de Escobar sobre la guerra en Irán no es muy optimista. Cree que estos próximos días pueden ser decisivos.
https://www.unz.com/pescobar/all-hell-set-to-break-loose-by-the-end-of-september/
Se avecina el caos total para finales de septiembre
Pepe Escobar • 29 de septiembre de 2026
Ventana de riesgo extremo: del 30 de septiembre al 3 de noviembre. Asia Occidental está a punto de arder.
El presidente sociópata de Estados Unidos hizo caso omiso por completo de la solución china para poner fin al drama iraní, presentada en persona en la Casa Blanca por el presidente Xi Jinping el pasado jueves.
En esencia, Xi le dijo a Trump que la salida está justo delante de él: volver al «gato muerto» al que ha matado una y otra vez, el memorándum de entendimiento (MoU), firmado y luego hecho trizas por Trump. China, dijo Xi, está dispuesta a apoyar plenamente este retorno a la diplomacia.
Como era de esperar, el sociópata rechazó no solo la oferta de Xi, sino también la propuesta iraní de siete días, paso a paso, para volver a las negociaciones, presentada por el ministro de Asuntos Exteriores Araghchi en Nueva York.
En realidad, esta combinación debería considerarse como la propuesta China-Irán: un conjunto de condiciones definitivas, cuidadosamente perfeccionadas por Araghchi y Wang Yi en dos reuniones sucesivas, primero en la cumbre del BRICS en Nueva Delhi y luego en Pekín.
Trump no solo rechazó la oferta de paz, sino que se jactó —entre las carcajadas del mundo entero— de que Estados Unidos tiene «control total» sobre el «Estrecho de Trump».
El desaire de Trump ha molestado profundamente tanto a Wang Yi como al presidente Xi. En la cultura asiática, eso se traduce en la peor forma de perder prestigio: el rechazo de una recomendación formulada oficialmente por las más altas instancias del Gobierno.
Así pues, cabe esperar que la respuesta china sea tan virulenta como un trozo de seda empapado en veneno. Pekín apoyará a Teherán ahora con aún más firmeza, en más de un sentido.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), por su parte, respondió cerrando aún más el estrecho de Ormuz. En cuestión de 48 horas, Irán incendió nada menos que 19 petroleros que intentaban cruzar sin seguir los procedimientos de la Armada del IRGC y la PGSA, tasas incluidas.
Esto generó un chiste que se hizo viral por todo Asia Occidental: que alguien le diga a Trump quién manda en el estrecho.
Teherán jugó sus cartas diplomáticas en Nueva York con extrema delicadeza. No solo obligaron al «neo-Craso/neo-Calígula/Goldfinger» a rechazar públicamente una oferta de paz, sino que le convencieron para que adelantara un «remix del bombardeo de Irán» tras las elecciones de mitad de legislatura; ahora todo el planeta tiene claro que al sociópata le importa un comino la avalancha superpuesta de crisis económicas, energéticas y alimentarias globales. De hecho, él es su artífice.
A esto hay que añadir una actuación impecable del presidente Pezeshkian, no solo en la tribuna de la ONU, sino también en la reunión con los responsables de los think tanks estadounidenses y los directores de los principales periódicos celebrada en un hotel de Nueva York. Pezeshkian ganó la guerra mediática en plena guarida del enemigo: eso es algo que pasará a la historia.
Trump cierra la puerta que Teherán abrió, pero el reloj sigue corriendo
El bloqueo de Ormuz tiene tantas fugas como si no hubiera un mañana. Gran parte del tráfico pasa por petroleros saudíes e iraquíes, con toneladas de «petro-yuans» cambiando de manos. El contrabando es rampante incluso en el corredor de Omán, teóricamente controlado por EE. UU., donde el petróleo iraní se traslada tanto a petroleros oficiales como a los de los «petro-jeques» en la sombra.
Nadie supera a los persas en lo que se refiere a estrategias de contrabando y supervivencia tras 47 años de sanciones. Todo ello mantiene a bordo a los clientes energéticos: China, el Sudeste Asiático e incluso Corea del Sur.
Este miércoles se cumple el plazo de 45 días fijado por Teherán el 16 de agosto para el fin del bloqueo naval de Trump. O si no… El 30 de septiembre también es, casualmente, la fecha límite fijada por los iraquíes para que Estados Unidos abandone definitivamente Irak.
Y todo ello coincide con el reciente plazo de 4 a 5 días fijado por Mohsen Rezaee, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (SNSC) y número dos de facto en Irán, para que los estadounidenses pongan fin al bloqueo. Ese plazo vence hoy, lunes.
En resumen: mientras Washington cerraba la puerta que Teherán había abierto, el reloj de Teherán seguía corriendo. Se ha confirmado a nuestro canal Transition Protocol que los altos mandos políticos y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) ya han decidido qué va a pasar a continuación.
Mantendrán el rumbo hasta este miércoles. Y si no hay vía hacia una resolución en los términos que el presidente Xi expuso a Trump en el Despacho Oval, Teherán está dispuesto a dar cinco pasos cruciales:
1. Ampliar el campo de batalla más allá de Ormuz hasta el Océano Índico. 2. Reservarse el derecho a atacar cualquier buque de guerra estadounidense que imponga el bloqueo. 3. Colaborar con Ansarallah para extender el bloqueo hasta Bab al-Mandab. 4. Actuar de forma preventiva contra cualquier concentración militar que considere amenazante. 5. Restringir la aviación de cualquier nación que se sume al bloqueo aéreo.
Sin límites. Literalmente.
Así pues, por el momento tenemos una ominosa advertencia sobre el Océano Índico; una amenaza confirmada contra todos los centros de despliegue estadounidenses si Washington ataca; y una doctrina de ataque preventivo declarada.
Lo que aún no tenemos es una orden para atacar directamente a los buques estadounidenses.
En el frente aéreo, Irán apostará por la reciprocidad; no por los misiles.
La postura de los dirigentes iraníes respecto a las sanciones secundarias de EE. UU. contra prácticamente cualquier aeropuerto del mundo que acoja vuelos iraníes es bastante clara:
«Si nuestros aviones no despegan, tampoco lo harán los vuestros».
Así lo expresó el asesor del Líder Supremo, Mohammad Mokhber. El sábado, Mohsen Rezaee afirmó que Irán no responderá militarmente a la prohibición; que está negociando con los Estados afectados; y que cuenta con «múltiples opciones no militares» para algunos aeropuertos.
Aparte de las grandes potencias, China y Rusia, varios Estados —entre ellos Turquía, Malasia, Vietnam, Uzbekistán, Tayikistán y Kazajistán— están ignorando por completo el asedio aéreo imperial sobre Persia.
Luego está el caso extraordinario de Irak.
La Resistencia iraquí fue la primera en dar un paso al frente para declarar que atacaría los aeropuertos del CCG. A continuación, varios clérigos de alto rango de Nayaf y Karbala protestaron al unísono y le retiraron la legitimidad al gobierno títere de Bagdad.
Enormes protestas también se extendieron por Basora —la capital iraquí de la riqueza petrolera, donde las tribus beduinas chiitas están armadas hasta los dientes (ellos los recuerdo con cariño, de principios de la década de 2000). Uno de sus jeques dio a Bagdad 48 horas para que pusiera fin a su complicidad con el asedio estadounidense a Irán. Así que, al final, podría haber una excepción para los vuelos entre Irán y Nayaf —destinados básicamente al transporte de peregrinos—.
El reloj de Irán y el reloj de EE. UU.: la ventana de riesgo supremo
Ahora, pasemos al frente del Mar Rojo.
Esa insignificante «coalición de los dispuestos» —los jefes de Estado Mayor de Arabia Saudí, Turquía y Pakistán, reunidos en Riad el pasado viernes como miembros de la Alianza de Defensa de La Meca— pasó de las palabras vacías a, tal vez, un intento de acordar medidas operativas, aunque no anunciaran ataques conjuntos contra Yemen.
Ansarallah no está precisamente temblando de miedo. Lanzaron drones hacia Riad y misiles hacia Khamis Mushait, calificando sus operaciones de «ensayo» para una escalada a gran escala.
Solo hay que esperar a la próxima tormenta yemení.
Yemen hierve de rabia después de que los saudíes bombardearan un mercado abarrotado en Taiz, matando e hiriendo al menos a 50 personas, entre ellas mujeres y niños, según un recuento preliminar. Esto tuvo que contar con información directa de inteligencia y datos de ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento) del CENTCOM y de la secta de la muerte.
Según fuentes yemeníes en Saná, Ansarallah podría estar a punto de imponer un embargo aéreo a Arabia Saudí. Riad ya se está sumiendo en un «agujero negro», lo que incluye obligar a Google y a los satélites occidentales a censurar las pruebas de la destrucción de infraestructuras petroleras y emplazamientos en Riad, Jizan, Abha y Najran.
Por lo tanto, sigue siendo alta la probabilidad de que Irán y/o Ansarallah emprendan acciones significativas contra los activos navales estadounidenses, las rutas marítimas más amplias o el desvío saudí hacia Yanbu, hasta el final de esta semana.
Sin embargo, el desenlace más probable sigue siendo un punto muerto extremadamente armado en el que Teherán se limite a enviar señales en lugar de lanzar ataques el 30 de septiembre.
Hecho contrastado: el intervalo entre el reloj de Irán y el de Washington —del 30 de septiembre al 3 de noviembre— es ahora la «Ventana de Máximo Riesgo».
Los verdaderos polos de la civilización árabe frente a los estúpidos pastores de camellos
Y esto nos lleva a una revelación clave de una fuente con acceso a la sala de la alianza de alto nivel entre China, Pakistán e Irán. La fuente confirmó que, tras la visita de Xi a EE. UU., Wang Yi y el ministro de Asuntos Exteriores pakistaní, Ishaq Dar, mantuvieron una conversación directa y de alto secreto.
Pekín ha perdido la fe en Washington y ahora vuelve a jugar su carta a través de Islamabad, encargando abiertamente a las más altas instancias del Gobierno que contengan la crisis. A los pakistaníes se les ha encomendado intervenir en nombre de Pekín y Teherán ante Trump y MbS antes de que la escalada alcance una fase crítica esta semana.
Lo que se da a entender es que, sin duda, Pakistán —nadie sabe qué pasará con Turquía— no apoyará a Arabia Saudí en su supuesta ofensiva masiva prevista contra Yemen.
Así lo confirmó otra fuente de alto nivel en Islamabad; el Gobierno pakistaní ha hecho sin duda sus cálculos: ayudar a salvar a la insalvable Casa de Saud enterrará el papel de Pakistán como mediador entre Irán y EE. UU.: quedará tan muerto como el «memorando de entendimiento de Islamabad», que ya no sirve para nada.
Nunca está de más recordar que, durante siglos, Bagdad, Damasco, El Cairo y Saná constituyeron los verdaderos polos civilizatorios de los cosmopolitas árabes sufíes. Nada que ver con los estúpidos pastores de camellos que componen la espantosa Casa de Saud.
Y eso conecta con los dos principales imperativos categóricos del Sindicato de Epstein.
Quieren la destrucción de Persia —el genocidio nuclear anunciado en la tribuna de la ONU por el sociópata presidente de los Estados Unidos—. A ello debería sumarse la destrucción del Eje Árabe de la Resistencia —en el Líbano, Irak y Yemen—. Y luego, también la destrucción de los estúpidos petrojeques del CCG, porque seguirían siendo demasiado ricos, influyentes y posiblemente impredecibles una vez que el Eje de la Resistencia haya dejado de existir.
De ahí que el líder del culto a la muerte en Asia Occidental volara «en secreto» en un avión privado a Abu Dabi el domingo para reunirse con MbZ. Pasó todo el día en los Emiratos. No hubo filtración alguna sobre la reunión. Esto ocurrió justo después de que el líder del culto a la muerte demonizara una vez más a Irán en la ONU.
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Ahora está claro que Yemen y Persia van de la mano: son los dos frentes privilegiados del escenario de Asia Occidental. Presta atención a las consecuencias de esta reunión «secreta» entre el culto a la muerte y los sionistas árabes. Asia Occidental está a punto de arder hasta alcanzar los cielos.
(Reproducido de Strategic Culture Foundation con permiso del autor o su representante)
2. Merienda de blancos.
Insistiendo en el tema del vasallaje de Europa respecto de Estados Unidos, García Linera escribe sobre el reciente «acuerdo» entre Dinamarca y EEUU sobre Groenlandia.
https://garcialinera.substack.com/p/trump-se-esta-merendando-a-europa
TRUMP SE ESTÁ MERENDANDO A EUROPA
Alvaro Garcia Linera
El presidente Trump viene asestando duros golpes a la economía europea, a su soberanía territorial y a su dignidad. Sin embargo, desde Bruselas, las élites conservadoras que dirigen la UE, sólo atinan a responder con un vergonzoso servilismo. ¿Por que? https://www.antagon.red/articulo/europa/trump-merendando-europa/20260927162157001389.html

Mientras la tecnocracia conservadora que gobierna la UE está más preocupada por elegir el diseño de sus nuevos trajes que lucirá en otoño, el presidente estadounidense Donald Trump sigue escalando en la colonización de los recursos europeos para colocarlos al servicio del lema “Make America Great Again”.
Estos días, el Reino de Dinamarca y EE.UU. han firmado un nuevo tratado que, de facto, convierte a Groenlandia en un protectorado militar de los Estados Unidos de América.
Si bien ya existía un tratado de 1951 que permitía a EE.UU. construir bases militares en Groenlandia, el nuevo acuerdo va mucho más allá. Ahora, la potencia imperial podrá construir las bases que quiera -de momento, dos nuevas- y desplazar la cantidad de militares que requiera, sin necesidad de autorización alguna del gobierno danés ni del régimen de gobierno local de la isla. Se trata de un derecho a perpetuidad (“no tiene fecha de vencimiento” dice el documento) de ocupación militar, navegación y sobrevuelos sobre los 2.166.086 km² que abarca Groenlandia (White House, 23. IX, 2026).
Además, ni Dinamarca ni Groenlandia podrán acordar ningún tipo de inversión en “áreas sensibles”- minerales y tierras raras- con ningún otro país que no sea miembro de la OTAN. En la actualidad, Groenlandia es uno de los reservorios de los llamados minerales críticos más importantes del mundo. Se calcula que posee 36 millones de toneladas de tierras raras, además de grandes depósitos de uranio, grafito, galio, neodimio, tungsteno, cobalto, cobre, oro, plata (Atlantic Council, I, 2026). Y como las élites europeas están más interesadas en encontrar las zalamerías con las cuales humillarse aún mas ante Trump, quienes sí aprovecharán esta “área de exclusión” serán, por supuesto, las empresas norteamericanas.
Trump ha sido directo y claro: se trata de un acuerdo que garantiza un “control permanente de seguridad” sobre Groenlandia, a lo que la primera ministra de Dinamarca, MetteFrederiksen, no sin un aire de cruel ingenuidad, ha complementado diciendo que el acuerdo “reconoce la soberanía territorial del reino”; como si la soberanía fuera solo ondear las banderitas rojas con la cruz blanca cada 5 de junio.
Con Groenlandia, Trump está inaugurando el segundo protectorado de su nuevo mandato. El primero fue Venezuela, en territorio latinoamericano, y ahora es Groenlandia, en territorio europeo.
Este servilismo de la tecnocracia de Bruselas para con EE.UU. no es nuevo. Comenzó a escalar con el silencio ante la voladura de los gasoductos Nord Stream 1 y 2 en septiembre de 2022. Esta explosión, promovida por el gobierno norteamericano – “no habrá Nord Stream” había sentenciado el presidente Biden el 7de febrero- y de la que nadie se ha preocupado por investigar con seriedad, rompió el vínculo energético entre la UE y Rusia, el cual había garantizado durante décadas la energía barata para el continente, además de ser garantía de su futuro. La pérdida del abastecimiento provocado por el acto terrorista equivalía a más del 100 % del consumo anual de Alemania y a cerca del 27 % de toda Europa. A ello hay que añadir los subsidios que tuvieron que gastar los gobiernos europeos para contener la escalada de los precios al consumidor durante la crisis energética del 2022-2023. Se calcula que llegó a 289.000 millones de euros(European Environment Energy, 29, I, 2025)
Como era de suponer, quienes suplieron a Rusia como abastecedores de gas a Europa fueron las empresas norteamericanas. De proveer el 6 % del gas que compra la UE, ahora proveen el 30 % (Le Grand Continent, 6, IV, 2026). Mas allá del cambio de proveedor de un negocio que entre 2022 al 2026 ha movido 145.000 millones de euros hacia EE.UU., se calcula que el costo extra que ha representado para la UE -por la compra también a otros proveedores (Noruega, Catar, etc.), más la inversión en infraestructura de LNG para que llegue el gas en barcos- es de 188.000 millones de euros y, con ello, la perdida estructural de la competitividad industrial europea (Regional Centre for Energy Policy Research [REKK], VI, 2026).
Que esta decisión la hubieran tomado los europeos en represalia a la invasión rusa a Ucrania, podría considerarse como un acto irresponsablemente costoso, pero soberano. Pero no fue así. Lo decidió el gobierno norteamericano pasando por encima de las cabezas de los jerarcas de Bruselas.
Luego vino los costos de la guerra en Ucrania.
Es sabido que la expansión de la alianza militar de la OTAN hasta Ucrania, ha sido un proyecto sistemáticamente impulsado por los gobiernos norteamericanos desde tiempos del presidente Busch (hijo). Así, cuando en la cumbre de la OTAN en Bucarest, en abril de 2008, EE.UU. obtiene el apoyo de Alemania para definir la incorporación de Ucrania y Georgia a la alianza militar, una máquina de desestabilización de Eurasia se pone en marcha y desembocará en la invasión rusa a Ucrania (jeffsachs.org, II, 2023). El proyecto geopolítico lo ha puesto EE.UU.; los muertos, el pueblo ucraniano; y la mayor parte del dinero para sostener a Ucrania, lo ha financiado Europa. Se calcula que el gasto total que ha empleado Europa en ayuda militar, financiera e humanitaria, llega a los 360.000 millones de euros. (Parlamento Europeo, IV, 2026).
Y ya entrados en aprestos militaristas, ha sido la orden ejecutiva del presidente Trump la que ha obligado a los gobiernos europeos a recortar el gasto social en pensiones y salud para encausarlo hacia el gasto en armas. Del 1,5 % del PIB que cada país miembro de la UE destinaba, en promedio, a la defensa el 2021, para el 2026 ya ha subido al 2,4 %, lo que representa una subida del 75 % en 5 años (Consejo Europeo, 2026). El compromiso es subirlo hasta el 5 %. A ello hay que añadir que, de los 454.000 millones de euros que este año se están destinando a la defensa, una gran parte serán usados para comprar armas a los Estados Unidos. “Gracias papi”, ha exclamado el sombrío funcionario derechista que se desempeña como secretario general de la OTAN al momento de consumarse toda esta vergonzosa expoliación.
Si uno cree que todo ello ya es el colmo de los abusos, esperen,que aún viene lo peor.
En 2026, en plena guerra arancelaria desatada por Trump contra el mundo, al “aliado estratégico” de Europa no le ha ido nada bien. De manera unilateral y sin contraparte, el presidente estadounidense ha establecido un arancel promedio del 10 % a todas las exportaciones europeas. Los automóviles pagan el 15 %, en tanto que el acero y el aluminio el 50 %. El mundo de unicornios y libre mercado universal con el que soñaban los liberales del viejo continente, se ha estrellado contra la realidad bárbara de un mundo en el que los intereses geopolíticos someten a los mercados.
Y para que quede bien claro el mensaje del nuevo orden mundial basado en el vasallaje de los débiles, en la famosa capitulaciónde julio de 2025 en Escocia, el presidente Trump le ha dictado a la señora Ursula von der Leyen los tributos que la UE deberá pagar a EE.UU. como derecho de señoreaje: la compra de combustibles por un valor de 750.000 millones de dólares hasta el 2028, (El País, 28, VII, 2025), además de la inversión europea en suelo estadounidense por un total de 600.000 millones de dólares.
Como corolario de esta prepotencia, el gobierno de Trump ha excluido a las empresas, con sede en EE.UU., del Impuesto Mínimo Global del 15 % sobre las ganancias netas generadas en cada país, el cual se aplica a todas las multinacionales que se mueven en el mundo. Este impuesto había sido promovido desde hace más de una década atrás por las potencias del G 20. Se aprobó el 2021, pero, el 2026, Trump dictamino que las empresas estadounidenses no pagarían y modifico el acuerdo original de la OCDE para excluirlas (Bruegel, 13, I, 2026). Losperjudicados fueron los Estados con grandes mercados, como los europeos, donde las trasnacionales obtienen enormes ganancias, pero no pagan impuestos allí donde las generan, sino en el país donde está registrada su sede jurídica.
Igualmente, las leyes europeas de competencia y privacidad digital, que en los últimos años han ocasionado multas a varias de las transnacionales estadounidenses, han provocado el disgusto de Trump y la amenaza de restringirla presencia en suelo norteamericano de las empresas europeas Spotify, Siemens o DHL (El Mundo, 27, XII, 20225). Para complacer los deseos del “emperador”, en una muestra exagerada de servilismo, la presidencia irlandesa de la UE informó esta semana que ya ha entregado a los Estados miembros, un documento en el que se propone modificar el actual Reglamento General de Protección de Datos -aprobado hace tres años- a fin de permitir que las empresas desarrolladoras de IA (OpenAI, Anthropic, Meta, Google) tengan derecho al uso ilimitado de los datos de todos los usuarios europeos sin necesidad de su consentimiento (El País, 20, IX, 2026) . Así, lo que debería ser la fuente de la soberanía europea en los procesos de industrialización de la IA(modelos de IA, semiconductores, servicios en la nube, centros de datos), se les quiere entregar, cual tributo colonial, a las empresas norteamericanas.
Y uno no puede dejar de asombrarse por el despliegue de esta “servidumbre voluntaria” con la que sus clases dirigentes están asumiendo este destino. Ni China, en tiempos del colonialismo inglés, fue sometida a semejante humillación como hoy lo está haciendo EE.UU. con Europa.
Europa ha dado mucho al mundo, desde sus ideales de justicia y soberanía del siglo XVIII, pasando por la tecnología industriosa del siglo XIX o el horizonte socialista de la emancipación mundial. Ha sido cuna de grandes cerebros que han alumbrado el conocimiento humano. Pero hoy, sus élites tecnócratas de derecha están ahogando la vitalidad histórica del continente. No tienen un proyecto esperanzador que no sea la glotonería de sus mercados; y no se inmutan ante la deshonra de que otros decidan su destino.
Creen que este ‘mal momento” será temporal y que desaparecerá con la siguiente elección estadounidense. No entienden que el mundo ya es otro, y que la tosca grosería trumpista, mas que una pasajera excentricidad personal, es el verdadero anuncio del futuro mundial irrumpiendo a tropezones.
¿Qué le queda a Europa para recuperar un lugar protagónico en la historia? Una rápida regeneración política desde las izquierdas que cabalgue con audacia los nuevos soportes del porvenir: el neoindustrialismo regional, el neoestatismo continental, el ecologismo responsable y la expansión de derechos materiales de la ciudadanía.
Publicado en Ant/agon
3. Caída de la exportación de cereales.
Otro análisis del grupo September sobre las consecuencias económicas de la guerra de Ucrania. En esta ocasión, las dificultades para exportar grano tanto por parte de Rusia como de Ucrania.
https://x.com/septemberreload/status/2104558148052791706
Caída en picado de las exportaciones de cereales de Rusia y Ucrania. Dos regiones rusas han declarado el estado de emergencia; se anima a los agricultores ucranianos a transportar cereales mediante drones
Las exportaciones de cereales de Rusia han caído dos tercios en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esto se debió a los ataques de las Fuerzas Armadas de Ucrania, que inicialmente se dirigieron contra buques de carga seca en el mar de Azov antes de centrar sus esfuerzos en las terminales de cereales del mar Negro. En julio, los puertos del mar de Azov cesaron sus operaciones y, a partir del 12 de agosto, las terminales de aguas profundas de Novorossiysk —un centro neurálgico por el que transitaba el 40 % de las exportaciones de cereales rusas— también quedaron paralizadas. Tendencias mensuales según datos de la Unión Rusa de Cereales: julio — descenso del 38 % respecto al mismo mes del año anterior; agosto — caída de 3,5 veces. A partir de las cifras de septiembre, la unión prevé que no se exporten más de un millón de toneladas de trigo, casi seis veces menos que un año antes (Rusagrotrans cita una cifra más optimista de 2,3 millones).
Esto da lugar a un exceso de oferta en el mercado nacional. El precio de compra del trigo se ha reducido casi a la mitad desde julio, cayendo a su nivel más bajo de la última década. El krai de Krasnodar y la región de Rostov han declarado el estado de emergencia regional. Moscú ha suprimido los aranceles de exportación, ha destinado 9.7 mil millones de rublos a subvencionar el transporte ferroviario hacia los puertos del Báltico, está debatiendo una moratoria sobre la quiebra de los productores de cereales y está introduciendo subvenciones para la siembra de invierno. Mientras tanto, el Ministerio de Agricultura afirma que no hay problemas con las exportaciones de cereales y que existen «numerosas» opciones de rutas, incluido el tránsito a través del Lejano Oriente y China.
El giro de las exportaciones hacia el Báltico se ve obstaculizado por limitaciones de capacidad: incluso en agosto, cuando parte de la terminal de Novorossiysk ya estaba inactiva, esta sola expedía más de lo que Ust-Luga y Vysotsk pueden gestionar en horas punta. Estonia y Letonia, por su parte, han cerrado sus puertos al cereal ruso. Tallin achaca esta medida al bloqueo ruso de los puertos ucranianos, mientras que Riga está preparando un arancel del 300 por ciento. Aunque anteriormente no pasaban por estos puertos más de 2,5 millones de toneladas de cereal ruso al año, Estonia y Letonia han descartado ahora de forma preventiva cualquier posibilidad de que Rusia aumente sus exportaciones en esta dirección.
Tras los ataques a buques rusos en el mar de Azov, las fuerzas rusas también intentaron bloquear la exportación marítima de productos ucranianos. Esto ha provocado que el transbordo de cereales en la zona metropolitana de Odesa —el principal puerto marítimo del país— se haya reducido a la mitad en comparación con el año pasado. Las pérdidas se compensan en parte con las exportaciones por ferrocarril y a través de los puertos del Danubio, pero esto aumenta los costes logísticos, mientras que en el Danubio la situación se ve agravada por los bajos niveles de agua, lo que implica que los barcos navegan medio vacíos. El Banco Nacional de Ucrania estima que la pérdida total de ingresos debida a los problemas logísticos en la segunda mitad del año asciende a 2.5 mil millones de dólares. Las autoridades ucranianas llegaron incluso a sugerir que los agricultores transportaran el cereal a Rumanía y Polonia utilizando drones de carga pesada, pero la idea fue ridiculizada por el sector: un dron puede transportar hasta 300 kg, frente a las 30 toneladas de un buque granelero.
En este contexto, varios países, sobre todo Turquía, están presionando para que se reanude el acuerdo sobre el grano. Ambas partes han manifestado su interés, pero Ucrania no está de acuerdo con volver al acuerdo de 2022, que implicaba la supervisión de las exportaciones por parte de una comisión trilateral en la que participaban representantes de Rusia. Mientras tanto, Moscú insiste en que deben levantarse las sanciones sobre el transporte de alimentos y fertilizantes como condición para una tregua marítima.
El colapso de las exportaciones de cereales de Ucrania y Rusia en 2026 está agravando una situación alimentaria mundial ya de por sí difícil. Según estimaciones del Programa Mundial de Alimentos, 50 millones de personas corren el riesgo de sufrir hambre aguda debido a las sequías y las inundaciones extremas relacionadas con El Niño. Las interrupciones en el suministro de cereales procedentes de los principales países exportadores tendrán un impacto especialmente negativo en aquellas regiones donde la situación ya se encuentra al borde de una catástrofe humanitaria, como el Cuerno de África o Myanmar.
4. La intervención de los EAU en Sudán.
De nuevo sobre la nefasta intervención de los Emiratos Árabes Unidos en el conflicto sudanés. Espero que algún día no muy lejano paguen lo que han hecho.
https://africasacountry.com/2026/09/the-war-abu-dhabi-didnt-need-to-fight
La guerra que Abu Dabi no tenía por qué librar
Husam Mahjoub
Los Emiratos Árabes Unidos no comparten frontera con Sudán ni se enfrentan a ninguna crisis de refugiados derivada de su guerra. Su único interés radica en el oro y los puertos del país, así como en asegurarse de que no se extienda una revolución popular.
Varios actores externos han avivado las llamas de la guerra en Sudán, pero ninguno ha tenido un impacto tan grande como los Emiratos Árabes Unidos. Las pruebas de su papel destructivo son abrumadoras, pero los aliados occidentales de este reino del Golfo han hecho la vista gorda al respecto.
En un momento u otro, los gobiernos sudaneses han acogido, armado o tolerado a rebeldes y grupos de la oposición procedentes de todos los países vecinos, desde Egipto y Libia hasta Uganda y Etiopía. Los vecinos de Sudán han devuelto el favor, y ahora hay toda una serie de actores externos implicados en la guerra civil sudanesa.
Entre los principales valedores de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) se encuentran Chad, Etiopía, Uganda, Kenia y Sudán del Sur. Egipto, Arabia Saudí y Eritrea apoyan a las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y al gobierno de facto. De entre todos los actores externos, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) son los que más influencia ejercen, a pesar de ser los que menos motivos tienen para intervenir.
Todos los demás actores externos tienen intereses en Sudán derivados de la geografía, la exposición a riesgos de seguridad o la afluencia de refugiados sudaneses. Incluso Arabia Saudí, aunque no es un vecino terrestre, comparte la costa del Mar Rojo con Sudán y tiene un interés directo en estabilizar su frontera marítima occidental.
Los EAU no tienen intereses de seguridad, ni frontera ni río compartidos, ni motivos para preocuparse por que los refugiados lleguen a territorio emiratí. Solo podemos entender su papel en Sudán como parte de un proyecto subimperial más amplio que se sustenta en cuatro pilares estratégicos interrelacionados.
El primer pilar es la hegemonía económica. Las minas controladas por las RSF en Darfur suministran oro que se introduce de contrabando en Dubái, a menudo a través de Sudán del Sur, Egipto, Chad o la República Centroafricana. Este oro puede monetizarse en divisas fuertes que sostienen la guerra, al tiempo que otorgan a los EAU influencia sobre la trayectoria económica y política de Sudán.
Más allá del oro, Sudán es también un nodo crítico en la estrategia continental de los EAU para el dominio portuario y logístico, parte de un programa de inversión que ya supera los 110 000 millones de dólares en todo el continente, con docenas de concesiones portuarias, puertos secos y centros logísticos. El control de los puertos, el territorio y la riqueza mineral de Sudán es una de las razones por las que la guerra beneficia a los intereses de Abu Dabi.
El segundo pilar es la expansión política. Sudán constituye una frontera estratégica en el esfuerzo más amplio de los EAU por proyectar su influencia política por toda África sin incurrir en los costes de un imperio formal. Una potencia subimperial no es una fuerza imperial global; más bien, actúa como un actor imperial dentro de su propia esfera regional, al tiempo que alinea sus acciones con los intereses generales de una potencia global como Estados Unidos. El oro de Sudán, sus fértiles tierras agrícolas, su litoral en el mar Rojo y su enorme extensión lo convierten en un campo de pruebas fundamental para ese proyecto.
El tercer pilar es el deseo de los EAU de contrarrestar los movimientos políticos islamistas y la influencia de Irán. Abu Dabi se ha mostrado dispuesta a cooperar con gobiernos islamistas, incluido el régimen de Omar al-Bashir en Sudán, siempre que ello sirviera a sus intereses, del mismo modo que lleva mucho tiempo actuando como conducto para que Irán eluda las sanciones internacionales. A lo que sus líderes se oponen realmente no es al islam político ni a Irán como tales, sino a cualquier fuerza política —ya sea islamista, laica, socialista o democrática— que amenace su orden regional preferido.
El último pilar es la preocupación por la supervivencia del régimen y el temor al contagio democrático. Las raíces de esta preocupación se remontan a 2011, cuando las revueltas árabes plantearon a los EAU una amenaza existencial para su propio modelo de gobernanza. Respondieron convirtiéndose en una fuerza contrarrevolucionaria organizada en toda la región, interviniendo por diferentes medios en distintos países.
Entre esas intervenciones se contaban la financiación del golpe de Estado que llevó al poder a Abdel Fattah El-Sisi en Egipto y el apoyo a la milicia de Khalifa Haftar en Libia. En cada caso, un movimiento popular o revolucionario amenazaba un orden regional que Abu Dabi quería preservar, y Abu Dabi actuó para revertirlo.
La revolución de Sudán de diciembre de 2018 desencadenó el mismo reflejo. Esto no se debió a que Sudán supusiera una amenaza material para los EAU, sino más bien a que una transición democrática exitosa en un país vecino del Golfo, lograda por la gente corriente y no por las élites, podría ofrecer un modelo peligroso para su propia población y para la región en general que se esfuerza por moldear.
Esos cuatro pilares no operan únicamente a través de los EAU. La mayoría de los Estados que actúan como facilitadores de las RSF no lo hacen exclusivamente por un interés independiente en lo que ocurre en Sudán. Actúan, en mayor o menor medida, en nombre de los EAU, como parte de una red que también se extiende a actores como Ruanda y el Estado semiautónomo somalí de Puntlandia.
A lo largo de más de una década, los EAU han establecido profundas relaciones financieras y diplomáticas con los dirigentes de estos Estados. Dichas relaciones se basan en la inversión, la financiación de infraestructuras, la cooperación en materia de seguridad y (en algunos casos documentados) la influencia directa sobre funcionarios gubernamentales concretos.
Los detalles varían de un país a otro. En Libia, los EAU recurren al territorio, el espacio aéreo y las bases militares de la milicia de Khalifa Haftar para trasladar armas y combatientes a Sudán. En Etiopía, Reuters ha identificado un campamento secreto financiado por los EAU cerca de la frontera con Sudán, construido para entrenar a combatientes de las RSF. Las investigaciones han rastreado otras rutas de suministro vinculadas a los EAU para las RSF a través de Ruanda, Uganda, Kenia, la República Centroafricana y más allá, así como instalaciones establecidas en Chad y Sudán del Sur bajo la apariencia de ayuda humanitaria o médica que, en la práctica, facilitan las transferencias de armas y el tratamiento de combatientes heridos de las RSF.
Hay otros actores externos que merecen un lugar en este panorama, aunque tengan menos peso que los EAU. Catar ha apoyado históricamente al antiguo régimen islamista y, por extensión, a las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF), pero no hay pruebas de que desempeñe un papel activo en la actualidad.
Irán y Turquía se han posicionado como proveedores y facilitadores de las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF), ya que no existe un embargo mundial de armas sobre el ejército nacional de Sudán. A Ankara le preocupan el comercio, la influencia diplomática y la expansión de la industria de defensa, así como las concesiones agrícolas y el acceso a los puertos. Por su parte, Teherán contempla el corredor del Mar Rojo desde la perspectiva de su rivalidad con Israel, Estados Unidos y Arabia Saudí. Los vínculos en Sudán que complican las cosas a esos rivales tienen un valor estratégico.
Israel ha mantenido contactos discretos tanto con Abdel Fattah al-Burhan, de las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF), como con Hemedti, de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), como parte de su objetivo de normalización con los Estados árabes y de su estrecha alineación con los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Rusia comenzó a participar en la economía del oro de Sudán a través de la milicia del Grupo Wagner, se inclinó hacia las RSF al inicio de la guerra y luego se reorientó hacia el ejército para mantener abierta una posible base naval en el Mar Rojo.
Ninguno de los principales países occidentales es un mero espectador. Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Canadá han perfeccionado el arte de expresar su preocupación al tiempo que dan prioridad a sus relaciones con los Estados del Golfo (y, en este caso, principalmente con los EAU).
Estos gobiernos saben desde hace tiempo, con todo detalle, lo que estaban haciendo los EAU. Sus propios servicios de inteligencia y funcionarios tenían acceso a la información que necesitaban, y organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch publicaron investigaciones detalladas. Medios de comunicación como The New York Times, The Wall Street Journal y Le Monde han documentado el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos a las RSF.
El Laboratorio de Investigación Humanitaria de Yale informó en repetidas ocasiones a los Gobiernos de Estados Unidos y del Reino Unido, así como al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, advirtiendo de que un asedio de El Fasher por parte de las RSF dejaría atrapados a más de un millón de civiles y de que el tiempo se estaba agotando. Las autoridades de Washington y Londres sabían que las RSF estaban a punto de tomar El Fasher y que se producirían atrocidades masivas. Estados Unidos estaba celebrando conversaciones con representantes de las RSF y del Gobierno sudanés en el mismo momento en que cayó El Fasher, pero no hizo nada.
Francia y Canadá recibieron informes de que las RSF estaban utilizando en Darfur armas de fabricación francesa y canadiense suministradas a los EAU, lo que constituía una violación directa del embargo de armas de la ONU, y no tomaron ninguna medida. Cuando finalmente se impusieron sanciones, recayeron sobre los colombianos reclutados para luchar como mercenarios, pero no sobre las empresas y los funcionarios emiratíes que financiaron y facilitaron ese reclutamiento en primer lugar.
El problema nunca fue la falta de influencia. La propia historia de Sudán en lo que respecta a los procesos de paz patrocinados internacionalmente ofrece una clara advertencia contra la tentación de creer que el papel adecuado de la comunidad internacional es diseñar o forzar un acuerdo, ya sea a través de negociaciones, del reparto del poder o de acuerdos de transición diseñados desde el exterior.
Ese enfoque se ha probado en repetidas ocasiones, desde el Acuerdo General de Paz (CPA) hasta el Documento de Doha para la Paz en Darfur, pasando por el acuerdo marco que precedió a esta guerra. En todas las ocasiones ha dado el mismo resultado: acuerdos que reparten el poder y los cargos entre las facciones armadas, prometen un desarrollo que rara vez llega a las comunidades que lo necesitan y dejan a los autores de la violencia masiva en sus puestos para que vuelvan a luchar en cuanto cambien los incentivos.
El papel que la comunidad internacional está realmente capacitada para desempeñar es más limitado —y más útil— que el que sigue intentando desempeñar. Puede detener a los Estados que están alimentando la guerra mediante armas, financiación y logística. Eso significaría señalar y imponer costes reales a los gobiernos que dan cobertura a la RSF y, en primer lugar entre ellos, con una diferencia significativa, a los Emiratos Árabes Unidos.
Las personas, las empresas y los canales financieros que mueven armas y oro deben ser sancionados, no solo los mercenarios reclutados en la base de la cadena. Los activos de los EAU y de las empresas vinculadas a ellos son rastreables y están presentes en los sistemas bancarios y los mercados inmobiliarios de todas las principales capitales occidentales. Podrían utilizarse como palanca en lugar de considerarse intocables.
El patrón subyacente de injerencia regional no ha cambiado desde 2023. Lo que sí ha cambiado es que un actor sin intereses directos y con una capacidad sin igual ha sido capaz de intervenir prácticamente sin coste alguno. Los actores que podrían haber impuesto un coste —ya se trate de Arabia Saudí como competidor regional de los EAU o de los gobiernos occidentales con influencia real sobre ellos— o bien se han dado cuenta demasiado tarde o bien han optado por no actuar en absoluto.
Los gobiernos occidentales en este contexto no pueden alegar que carecían de información. Disponían de los datos de inteligencia, los informes y las advertencias directas, y, aun así, optaron por el silencio. Se trata de una decisión —no de un fracaso político— tomada con pleno conocimiento de sus consecuencias. Estos gobiernos, y las personas que, dentro de ellos, tomaron y defendieron esa decisión, deben rendir cuentas y ser investigados como cómplices de los crímenes cometidos en esta guerra.
Husam Mahjoub es cofundador de Sudan Bukra, un canal de televisión independiente sin ánimo de lucro que ven millones de espectadores sudaneses. Profesional de las telecomunicaciones y activista, cuenta con másteres de la London Business School y de Georgia Tech, y actualmente vive en Austin, Texas.
5. Aranceles estadounidenses en India.
La nota económica de Patnaik está dedicada esta semana a las política arancelaria de Trump y, más concretamente, a su efecto sobre la economía india.
https://peoplesdemocracy.in/2026/0927_pd/donald-trump-and-his-tariffs
Donald Trump y sus aranceles
Prabhat Patnaik
DONALD Trump ha obtenido ya la autorización legislativa de ambas cámaras del Congreso de los Estados Unidos para aplicar aranceles de hasta el 100 % a las importaciones procedentes de países que hayan mantenido relaciones comerciales con Rusia, infringiendo así las sanciones unilaterales impuestas a este país por el Norte a raíz de la guerra de Ucrania. Es probable que la India y China, que son importantes compradores de petróleo ruso, sean los principales objetivos de estos aranceles de Trump.
De los dos países, China se encuentra en una posición mucho más ventajosa: cuenta con un enorme poder de negociación frente a EE. UU., ya que controla la mayor parte del suministro mundial de tierras raras, que son insumos fundamentales para toda una serie de actividades, desde la electrónica avanzada hasta los sistemas de defensa; por ello, EE. UU. se muestra siempre prudente en sus relaciones con China, procurando no presionarla en exceso para no provocar una interrupción en el suministro de tierras raras. La India, sin embargo, no dispone de tal influencia frente a EE. UU.
Estos aranceles propuestos por Trump ponen de manifiesto la absoluta vacuidad de los sermones pronunciados por las organizaciones internacionales y los economistas burgueses que se empeñan en predicar el libre comercio. Dado que se imponen sanciones unilaterales contra cualquier país que se niegue a seguir la línea imperialista, y dado que cualquier otro país que mantenga relaciones comerciales con un país así sancionado a pesar de las sanciones occidentales puede verse sometido a aranceles punitivos de la magnitud que ahora propone EE. UU., los países deben tener claramente en cuenta dicha coacción a la hora de decidir sus opciones comerciales. Creer en la conveniencia del libre comercio no solo es erróneo desde el punto de vista teórico; también resulta completamente absurdo en el mundo de la realpolitik.
Sin embargo, el carácter claramente injusto de las acciones estadounidenses no consiste únicamente en la imposición de sanciones unilaterales, ni en los aranceles punitivos que respaldan dichas sanciones: consiste también en la absoluta hipocresía en la aplicación de tales sanciones y aranceles. Incluso hoy, mientras Estados Unidos sanciona a países como la India por comprar petróleo ruso e iraní, el propio país sigue comprando uranio natural y uranio poco enriquecido a Rusia. De hecho, la propia legislación —la Ley Lindsey O. Graham—, que propone aranceles punitivos a países como la India por comprar petróleo ruso, contiene una excepción que permite a Estados Unidos adquirir uranio de Rusia. En resumen, se pueden ignorar los intereses de otros países, ¡pero no los de Estados Unidos!
Sin embargo, la pregunta que surge es la siguiente: ¿por qué Estados Unidos está adoptando ahora esta postura tan dura contra países como la India, cuando hace apenas unos meses, en el momento del cierre inicial del estrecho de Ormuz por parte de Irán, animaba de hecho a la India a comprar petróleo ruso con el fin de mantener bajos los precios mundiales del petróleo?
El hecho de que la India no compre crudo ruso sin duda elevaría los precios del crudo, no solo en la propia India, sino en el mundo entero. Al analizar los precios que la India tiene que pagar, debemos tener en cuenta varios factores. En primer lugar, la proximidad geográfica mantiene bajos los costes de transporte del petróleo ruso a la India en comparación con su alternativa, el petróleo estadounidense, que de otro modo tendría que sustituirlo si se acatan las sanciones occidentales. En segundo lugar, hay que tener en cuenta que el coste básico de producción y extracción del petróleo ruso es inferior al del petróleo estadounidense. Por último, cabe señalar que, debido a las sanciones, Rusia ha estado ofreciendo descuentos sobre el petróleo que vende a países como la India. Todos estos factores, en conjunto, suponen una ventaja significativa en cuanto a costes para las importaciones de petróleo ruso, ventaja que se perdería si la India dejara de comprar a Rusia. Esto supondría, por lo tanto, una aceleración sustancial de la tasa de inflación en la India debido a factores de presión sobre los costes derivados del encarecimiento del petróleo importado. Dicha aceleración de la inflación afectaría especialmente a los hogares pobres; ningún país del mundo tiene derecho alguno, ni legal ni moral, a exigir a otro que adopte medidas para acelerar su inflación a expensas de sus pobres. Es posible que a EE. UU., por supuesto, no le importe que los pobres de la India sufran, pero el Gobierno indio tiene la obligación de evitar dicho sufrimiento.
Sin embargo, son las repercusiones para la economía mundial en su conjunto, incluida su propia economía, las que Estados Unidos no puede en modo alguno afirmar que le sean indiferentes. Con el estrecho de Ormuz cerrado una vez más, y con los huzíes controlando Bab el Mandeb —un punto clave en una ruta alternativa para el petróleo de Asia Occidental—, se ha producido una grave escasez de petróleo en la economía mundial. A ello se ha sumado el cierre por parte de Arabia Saudí de su oleoducto Este-Oeste tras los ataques con drones que dañaron una estación de bombeo en las regiones de Riad y Medina. La escasez resultante de los suministros mundiales de petróleo, debida a todas estas razones, ha impulsado el precio del crudo Brent por encima de los 105 dólares el 10 de septiembre, y dicho precio se ha mantenido en torno a ese nivel desde entonces. Si se obliga a países como la India y China a dejar de comprar crudo ruso, el precio mundial del crudo aumentaría aún más. Subiría porque la demanda de la India, China y otros países afectados tendría que satisfacerse con suministros no rusos, ya que los suministros rusos se retiran del mercado debido a las sanciones. El fuerte aumento de los precios del petróleo que ya se está produciendo, a pesar de la disponibilidad de petróleo ruso, se agravaría aún más en ausencia de este.
Esta es la vía más segura hacia una recesión inflacionaria mundial del tipo de la que se produjo en 1973 a causa de la primera crisis del petróleo. Sin duda, el déficit absoluto en el suministro mundial de petróleo debido a las sanciones contra Rusia se compensaría, en parte o en su totalidad, con un mayor suministro estadounidense; pero esto, como ya se ha comentado anteriormente, no impediría un aumento del precio mundial del petróleo. Incluso si EE. UU. suministrara la totalidad de la cantidad que Rusia no puede suministrar debido a la aplicación de las sanciones, el mayor coste del petróleo estadounidense seguiría encareciendo su precio en el mercado mundial. Un precio más elevado del petróleo significaría una menor demanda de bienes no petroleros en el mundo.
Por supuesto, si el gasto público aumentara, financiado mediante mayores déficits fiscales, para compensar esta caída de la demanda privada de bienes no petroleros, entonces no habría motivo para que se produjera ninguna recesión; pero difícilmente cabe esperar que el gasto público financiado con déficit fiscal vaya a aumentar en ningún lugar en una situación de inflación. De hecho, la receta habitual ante un aumento de la tasa de inflación es precisamente lo contrario, a saber, la aplicación de medidas de «austeridad» en materia de política gubernamental. Por lo tanto, una recesión inflacionista se produciría necesariamente como consecuencia de las sanciones contra el petróleo ruso, exactamente igual que ocurrió a raíz de la primera crisis del petróleo en 1973.
Ahora bien, es evidente que Donald Trump no se arriesgaría a provocar una recesión inflacionaria mundial que afectara también a EE. UU.; y, desde luego, no lo haría con las elecciones estadounidenses asomando en el horizonte. Por lo tanto, volvemos a la pregunta: ¿por qué se ha promulgado la ley de Lindsey O. Graham en este momento?
La respuesta más probable a esta pregunta es que se trata de una ley que otorga poderes, la cual concede a Trump carta blanca, con un abrumador apoyo bipartidista, para presionar a los países a que se ajusten a los dictados de EE. UU., no solo en lo que respecta a la compra de petróleo ruso, sino también en todo tipo de cuestiones adicionales. «Hagan esto o, de lo contrario, impondremos aranceles del 100 % a sus productos» es la amenaza que se esgrimiría contra los países que compren petróleo a Rusia.
En el caso de la India, donde se había ultimado un tratado comercial «desigual» entre la India y EE. UU. hasta que un tribunal estadounidense falló en contra de la competencia de Trump en la materia, y donde aún no se ha ultimado un tratado renegociado, la ley de Lindsey O. Graham se utilizaría para coaccionar a la India a fin de que firme una nueva versión del antiguo tratado «desigual»; y lo mismo se haría con otros países a los que EE. UU. desee coaccionar en asuntos similares o de otro tipo. En otras palabras, la legislación de Lindsey O. Graham es un medio para otorgar a Trump la facultad de coaccionar a los países para que acepten el dictado estadounidense.
Por lo tanto, es absolutamente necesario que el Gobierno indio se mantenga firme frente a tal intimidación. No debe mostrar la pusilanimidad habitual, a la que el Gobierno de la NDA es propenso, en asuntos relacionados con EE. UU.; no debe sacrificar los intereses del país por un sentimiento de pánico ante la idea de que, si no cede, se impondrán aranceles del 100 % a los productos indios en el mercado estadounidense. Debe proponerse descubrir el farol estadounidense.
6. Desesperanza.
Craig Murray se siente profundamente decepcionado por el mundo en el que ha creído buena parte de su vida. Recordemos que fue embajador -hasta que le echaron, por cierto-. La respuesta de los países occidentales al genocidio palestino y la complicidad de la judicatura es demasiado para él. Lógicamente, el título, y la estrofa final, viene de la canción de REM «Losing my religion».
https://www.craigmurray.org.uk/archives/2026/09/losing-my-religion/
Perdiendo mi fe
29 de septiembre de 2026
He perdido la fe tanto en la socialdemocracia occidental como en las instituciones del derecho internacional. Dado que ambas han sido fundamentales en la labor de mi vida, esto supone un duro golpe ahora que me acerco a los 70 años.
En los últimos tres años han ocurrido una serie de hechos profundamente impactantes, no como sucesos aislados, sino como actos deliberados de los gobiernos occidentales que actúan al unísono. El genocidio en Gaza ha sido el más evidente.
Cuando las redes sociales empezaron a mostrarnos imágenes implacables de niños destrozados y un sufrimiento humano inimaginable, me sorprendió que los gobiernos de las socialdemocracias occidentales siguieran apoyando a Israel de forma casi unánime. El Reino Unido es cómplice activo del genocidio, al proporcionar armamento, vigilancia aérea, cooperación en materia de inteligencia y un apoyo diplomático y político vital a Israel.
De alguna manera, pensé que todo esto se detendría. Se restablecería el equilibrio, prevalecería la decencia innata del pueblo británico y se revertiría el apoyo a Israel. De hecho —razoné—, a largo plazo esto podría romper el control que la red de donantes sionistas ejerce sobre los políticos británicos, tan profunda era la repulsa popular ante el genocidio más público y despiadado que se pueda imaginar.
Nada de esto ocurrió. Por el contrario, cuanto más indefendibles se han vuelto las acciones de Israel, más se ha alineado con este país la clase dirigente política y mediática del Reino Unido. En el Reino Unido, al igual que en todo el mundo, nuestros gobernantes han respondido a la disidencia respecto a Israel con una dura represión contra su propio pueblo. Resultó revelador ver a Burnham subir al estrado de la Asamblea General de la ONU en Nueva York y declarar el apoyo del Reino Unido a Israel, mientras el genocidio continúa e Israel destruye sin piedad el sur del Líbano y ocupa el sur de Siria.
Su cambio táctico de tono para reconocer los crímenes israelíes no tiene ningún efecto práctico. El Reino Unido aplica nuevas sanciones a Rusia en menos de 48 horas tras su anuncio, o incluso antes. Las «sanciones» contra los asentamientos ilegales israelíes tardarán un año en diseñarse y aplicarse, para asegurarse de que no surtan efecto.
Cuando tildaron de «terrorista» a un grupo de desobediencia civil y la policía empezó a detener a ancianas por protestar contra ello, pensé que también se trataba de una locura pasajera que se disiparía. Fui testigo, frente al Tribunal Real de Justicia, de cómo la policía levantaba a personas mayores en sillas de ruedas para detenerlas por llevar un cartel, y pensé que, en última instancia, el sistema repudiaría esta locura.
No ha repudiado la locura. Resulta que los policías no tienen ningún reparo en detener a sacerdotes octogenarios por expresar ideas «incorrectas», y los jueces están dispuestos a imponer crueles penas de prisión por «vínculos terroristas» a quienes causan daños materiales con el fin de impedir un genocidio. El Tribunal de Apelación inglés declaró fríamente:
La gran mayoría de los detenidos había optado por llevar pancartas en las que se leía: «Me opongo al genocidio. Apoyo a Palestine Action». No le damos mucha importancia a esto a la hora de evaluar el alcance de la injerencia en los derechos del Convenio en este caso. Todos aquellos que llevaban dichas pancartas sabían, o deberían haber sabido, que lo que estaban haciendo era mostrar su apoyo a Palestine Action.
Una cosa es que las personas sostengan voluntariamente una pancarta en apoyo de Palestine Action, a sabiendas de que se trata de una organización proscrita. Eso constituye un acto delictivo.
Ya te lo he mencionado antes, pero me llamó mucho la atención, al leer la biografía de Fritz Bauer escrita por Irmtrud Wojak, la continuidad de jueces y abogados que siguieron ejerciendo con ecuanimidad bajo la República de Weimar, el Tercer Reich y la Alemania Occidental, sin que hubiera indicios de culpa ni remordimiento. Alrededor del 70 % de los jueces de Alemania Occidental habían sido jueces nazis que administraban la «justicia nazi».
Fritz Bauer, un fiscal judío alemán radical, se vio continuamente obstaculizado en sus heroicos esfuerzos por hacer justicia. El libro me cautivó tanto porque es una narración minuciosa de la banalidad del mal, con una sucesión de relatos sobre criminales nazis protegidos por jueces cómplices.
La constatación de que la ley no tiene nada que ver con la justicia, y de que los tribunales imponen el poder del Estado en lugar de buscar algún ideal superior, me quedó muy clara el viernes, mientras asistíamos a la vista acelerada de nuestro recurso ante el Tribunal de Sesiones de Edimburgo, donde estamos intentando que se lleve a cabo realmente la revisión judicial escocesa de la proscripción de Palestine Action.
Esta era nuestra sexta o séptima vez en los tribunales y hemos gastado unas 250 000 libras intentando proteger las libertades de la gente en Escocia frente a la opresión. Se está tachando de terroristas a personas muy decentes, con consecuencias que pueden cambiarles la vida, por el mero hecho de sostener una pancarta o llevar una camiseta. Conocí a una persona en Glasgow cuyo seguro de hogar y de coche había aumentado en más de 600 libras como consecuencia de una acusación de terrorismo por llevar una camiseta. A otras personas se les ha retirado el acceso a los servicios bancarios. Se les restringen los viajes internacionales. Las condenas de cárcel aún están por llegar.
El Tribunal de Apelación de Inglaterra y Gales ha dictaminado que todo esto es proporcionado en aras de la «seguridad nacional», para proteger a la nación de quienes podrían perturbar la cadena de suministro de armas a Israel. Nuestro intento de impugnar esto en Escocia se ha topado con un retraso tras otro, y con una demostración fulminante de «guerra jurídica» por parte del Gobierno del Reino Unido.
No creo que los jueces de la Sala Interior del Tribunal de Sesiones que nos escucharon el viernes pudieran haber mostrado menos interés. Aidan O’Neill KC habló en nuestro nombre durante más de una hora sobre el derecho constitucional de los escoceses a que un tribunal escocés proteja sus libertades, sobre la ausencia de cualquier disposición en el Reglamento del Tribunal que permita suspender —«sisting»— una revisión judicial como ha ocurrido en este caso, y sobre la decisión perversa de conceder la revisión y luego suspenderla continuamente, lo que nos ha supuesto un gran gasto.
De lo que no habló —puesto que se trataba de una vista puramente procesal— fue de las detenciones y de las vidas sumidas en el caos en Escocia, y mucho menos de las vidas destruidas en Gaza.
Los tres jueces permanecieron sentados tomando notas, pero no interactuaron con Aidan, y apenas le hicieron preguntas. La situación fue totalmente diferente cuando intervino el abogado del Gobierno del Reino Unido, Mark Lindsay KC, quien se dirigió al tribunal muy brevemente. Los jueces interactuaron con él constantemente, ya fuera para reforzar sus argumentos o para sugerirle puntos adicionales útiles que pudiera haber pasado por alto.
Lord Pentland, presidente del Tribunal de Sesión (y antiguo candidato parlamentario conservador), se mostró muy animado al hablar de las sesiones secretas a puerta cerrada en las que se examinan pruebas de los servicios de inteligencia de las que nunca se nos informa. Pentland parecía extremadamente satisfecho con la idea de que estas sesiones son difíciles y requieren mucho tiempo, y de que no habría tiempo suficiente para celebrarlas antes de que el Tribunal Supremo del Reino Unido examine el recurso de apelación inglés el 4 de noviembre.
Mark Lindsay añadió aquí el increíble argumento de que la sentencia de la revisión judicial debe ser autorizada por los servicios de seguridad, lo que llevaría al menos cinco días. Explicó que una de las razones por las que lleva tanto tiempo es que debe redactarse en ordenadores portátiles especiales y seguros.
Así que ahí es donde nos encontramos en 2026. Tribunales que examinan pruebas secretas de los servicios de seguridad que el demandante del caso nunca verá, y los servicios de seguridad que revisan la sentencia del tribunal.
Las otras razones que esgrimió Lindsay para no llevar a cabo una revisión judicial fueron igualmente asombrosas. Costaría dinero y consumiría recursos judiciales que podrían emplearse mejor en otra cosa. Simplemente sería demasiado caro para Escocia. Lo mejor es limitarse a seguir lo que diga Inglaterra.
Debo decir que salí del tribunal profundamente deprimido. Se ha reservado la sentencia —lo cual ya es significativo en sí mismo, dado que defendíamos que la revisión judicial se llevara a cabo con carácter de urgencia antes de que se reuniera el Tribunal Supremo—.
Actualmente, el vídeo completo de la vista sigue disponible aquí.
Por si eso no fuera lo suficientemente lamentable, también tuvimos que soportar que la Asamblea General de la ONU fuera tratada, no como un punto de encuentro para que las naciones hablen de paz y alcancen acuerdos, sino como una tribuna para el fascismo desenfrenado.
Tuvimos a Donald Trump amenazando con aniquilar a Irán y destruir la cultura iraní. Tuvimos a Netanyahu, criminal de guerra buscado por la CPI, agitando buscapersonas para glorificar el terrorismo mientras se burlaba del mundo. Ellos hablaron desde una posición de confianza en el poder militar que les permite desafiar y humillar a la comunidad internacional. Puede que sea arrogancia, pero actualmente va en ascenso. China no muestra interés en contrarrestarla y nadie más puede hacerlo realmente.
Ni China ni Rusia condenaron con firmeza a Israel por lo ocurrido en Gaza: no utilizaron el lenguaje de los crímenes de guerra en la Asamblea General, y mucho menos el del genocidio. Ambos hicieron comentarios anodinos sobre una solución de dos Estados y afirmaron que las acciones israelíes estaban poniendo en peligro su viabilidad. Dado que es evidente a simple vista que una solución de dos Estados es ahora imposible, esto resultó patético. Recordemos —y esto es clave para comprender el mundo actual— que ni Rusia ni China vetaron la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que respaldaba la «Junta de Paz» de Trump y le otorgaba un derecho firme, en virtud del derecho internacional, a controlar el destino de Gaza.
Las potencias europeas utilizaron la tribuna de la ONU para verter rusofobia y amplificar la demanda de guerra contra Rusia.
Me desespera la situación de las Naciones Unidas. Me desespera la situación de la Corte Penal Internacional, que parece estar fatalmente socavada. Las potencias occidentales ignoran su orden de detención contra Netanyahu. Tres Estados de la UE permitieron que su avión sobrevolara su espacio aéreo de camino a Nueva York. Karim Khan fue destituido como fiscal jefe por obtener la orden de detención contra Netanyahu, basada en endebles acusaciones de abuso sexual respecto a las cuales una investigación realizada por tres jueces no encontró pruebas sólidas. Las potencias occidentales lideraron una feroz campaña para que los Estados miembros lo destituyeran.
Los propios jueces han sido objeto de sanciones estadounidenses y de la retirada de sus cuentas bancarias. Siempre había esperado —y creído— que la CPI evolucionaría más allá de su función de castigar a los enemigos designados por Occidente y de mantener a África a raya. No me di cuenta de que, tan pronto como la CPI hiciera esto, las potencias occidentales actuarían para destruirla.
La venerable Corte Internacional de Justicia también cruje. Esperaba que tardara unos tres años en llegar a una decisión en el caso de genocidio entre Sudáfrica e Israel. Ese plazo parece ahora más bien de ocho años.
En parte, parece que Sudáfrica puede haber cedido. Fue Sudáfrica quien solicitó un plazo extraordinario de 18 meses para responder a la réplica de Israel a su demanda. La Corte ya había concedido a Israel dos prolongados aplazamientos de su réplica. Los israelíes podrán entonces volver a responder y dispondrán de otros 18 meses. Sospecho que Sudáfrica está accediendo a dar largas al asunto bajo la presión de EE. UU., y que el nuevo plazo nos llevará más allá de la era de Trump.
Sin embargo, no queda bien que la Corte tarde tanto en pronunciarse sobre un caso relativo a una Convención que se supone que debe prevenir el genocidio, no castigarlo. También cabe destacar que Israel ha ignorado por completo las órdenes provisionales que la Corte dictó hace dos años, así como la sentencia independiente sobre el estatuto de los territorios ocupados.
La verdad es que la Corte no tiene ejércitos y, dado que las potencias occidentales están apoyando activamente a Israel en sus acciones, la CIJ es, lamentablemente, letra muerta.
El Reino Unido va a ignorar ahora la decisión de la CIJ sobre las islas Chagos. El tribunal dictaminó que el Reino Unido debe devolverlas a Mauricio. La base aérea estadounidense en Diego García es irrelevante para dicha decisión de la CIJ. El Reino Unido ha decidido ahora desafiar a la CIJ porque Estados Unidos se ha negado a pagar el arrendamiento de la base aérea a Mauricio. Eso no anula en modo alguno la obligación de devolver las islas. Sin embargo, los medios de comunicación del Reino Unido han informado de la decisión de Streeting de cancelar la devolución de las islas sin hacer, por lo que he podido ver, ninguna referencia en absoluto a la CIJ.
No es solo que haya perdido la fe en las instituciones jurídicas, tanto nacionales como internacionales. El contrato social de las naciones occidentales, en el que el Gobierno vela por el bienestar de la población a cambio de su lealtad y sus impuestos, parece haberse roto.
La tendencia hacia una mayor desigualdad económica en el capitalismo de última fase es increíblemente rápida, de forma exponencial. El nivel de vida de la gente corriente se ha estancado durante dos décadas y, digan lo que digan las estadísticas oficiales, a muchos les parece que su nivel de vida ha empeorado. La movilidad social ha desaparecido. Los titulados universitarios están reponiendo estanterías y repartiendo pizzas. Los costes de la calefacción y el combustible son desorbitados. Lo mismo ocurre con el alquiler, y el abuso de los propietarios está a la orden del día.
Es imposible consultar las redes sociales sin toparse con la cruda realidad de que la islamofobia y el racismo están ahora profundamente arraigados en una gran parte de la población. El modelo de propaganda se ha visto reforzado por el control que los multimillonarios han ejercido sobre todas las principales aplicaciones de redes sociales que actúan como «guardianes». En lugar de ser una posible solución a la propaganda del Estado y de los multimillonarios, las redes sociales se han convertido en una parte fundamental del problema. Parecen especialmente eficaces a la hora de amplificar y difundir el racismo.
Ahora nos enfrentamos a un Ministerio de la Verdad en el Reino Unido encargado de imponer las narrativas propagandísticas del Estado —como la ridícula historia de Skripal, la operación de bandera falsa de las ambulancias o el batiburrillo de Fairford—. Lo único que sabemos con certeza sobre la «RAF» —en realidad, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF)— en Fairford es que se han lanzado desde allí cientos de toneladas de explosivos de alta potencia sobre Irán. La noción de «bombardeo defensivo» —repetida como un loro por todos los medios de comunicación— es un síntoma orwelliano de en qué nos hemos convertido.
No se puede negar el hecho de que un gran número de personas es muy susceptible a la propaganda. Conozco a personas de izquierdas bienintencionadas que creen que Irán ametralló a 50 000 disidentes y que no ocurrió nada significativo en Ucrania antes de 2022.
Lo más preocupante de todo es que el odio se desvía de la clase multimillonaria que está esclavizando a la sociedad y se dirige hacia los inmigrantes. Por supuesto, esto alimenta tanto las opiniones sobre política interior como sobre política exterior: hay un gran número de personas que se regocijan ante el asesinato en masa de iraníes, palestinos, libaneses o yemeníes por el simple hecho de ser de piel morena o musulmanes. Esas mismas personas piensan que los inmigrantes que llegan en pequeñas embarcaciones son los responsables del deterioro del nivel de vida de la clase trabajadora en el Reino Unido.
La socialdemocracia occidental está agonizando.
La parte «democrática» no ofrece ninguna opción significativa en las elecciones en cuanto a la distribución de la riqueza o la estructura de la sociedad capitalista. No ofrece ninguna variación significativa respecto a la naturaleza cada vez más autoritaria del Estado. Desde luego, no ofrece ninguna opción en materia de política exterior o de defensa. En realidad, solo ofrece un poco más o un poco menos de racismo en las políticas de inmigración y de bienestar social.
La parte «social» se está deteriorando aún más rápido. El propio tejido de nuestras ciudades se está desmoronando a simple vista. En el Reino Unido, el servicio sanitario está sobrecargado hasta el punto de resultar inútil en muchísimos casos. Las pensiones públicas son míseras e insuficientes. Muchos jóvenes no tienen más perspectiva que pagar un alquiler a los propietarios por viviendas de mala calidad durante toda su vida. Muchos titulados universitarios nunca encontrarán un empleo significativo o satisfactorio. Todo esto está empeorando de forma palpable año tras año.
Ese soy yo en un rincón
Ese soy yo bajo los focos
Perdiendo mi fe
Siento que el mundo bastante agradable en el que crecí ha sido sustituido por algo mucho más desagradable y crudo. Literalmente, docenas de mis amigos han sido detenidos en estos últimos tres años, simplemente por lo que dicen y piensan.
El problema de perder la fe es cómo sustituirla.
Otro problema es que aún hay que pagar la batalla legal de Palestine Action. Nuestra campaña de financiación colectiva en CrowdJustice fue cerrada por los procesadores de tarjetas como consecuencia de la presión ejercida desde EE. UU. El equipo jurídico me informó el viernes de que los honorarios legales pendientes superan actualmente los fondos disponibles. Si puedes ayudar, por favor, hazlo. Si conoces a alguien que esté en mejores condiciones de ayudar, por favor, pregúntaselo.
7. Marxismo y liberación nacional.
Vijay Prashad lleva muchos años preparando un libro sobre marxismo y liberación nacional. Parece que por fin tiene más o menos definido su contenido, y uno de los capítulos será un artículo que le publicaron en Monthly Review hace unos años, y que vuelve a reproducir ahora en su Substack.
https://luciddialectics.substack.com/p/october
Octubre
Un libro en el que estoy trabajando.
Durante la mayor parte de mi vida, he estado trabajando en un libro titulado Octubre: La dialéctica del marxismo de la liberación nacional. El primer texto que escribí para este proyecto fue en 1996, cuando redacté un texto de una página contra el «marxismo de la derrota» que se había apoderado del mundo —como si la desesperanza tras la derrota de la Revolución Alemana de 1918 se hubiera infligido una vez más al mundo—.
He seguido avanzando poco a poco por este camino, tratando de interpretar a Lenin como el precursor de esta tradición y recopilando luego lo mejor de Lenin para un volumen a través de LeftWord Books. El libro ha ido evolucionando en diferentes direcciones, pero ahora —una vez que he completado algunas partes— tengo una idea clara del libro en su conjunto. A continuación se muestra un boceto del índice:

Quiero compartir con vosotros el segundo capítulo, que ya había sido publicado anteriormente por Monthly Review. Podéis leerlo allí o aquí. Da igual. Espero terminar pronto el tercer capítulo. Deseadme suerte. Y enviadme vuestros comentarios.
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En 1913, Lenin publicó un artículo en Pravda con un título curioso: «Europa atrasada y Asia avanzada». El inicio del artículo acepta la naturaleza paradójica del título, pues es Europa —al fin y al cabo— la que ha avanzado en sus fuerzas productivas y es Asia la que ha visto sofocadas las suyas. Para Lenin, el carácter del avance y el atraso no se basa únicamente en la cuestión del desarrollo tecnológico y económico; se basa, esencialmente, en la naturaleza de la lucha de masas.
En Europa, escribía Lenin, la burguesía estaba agotada. Ya no poseía la capacidad revolucionaria con la que en su día había combatido al orden feudal; aunque incluso en este caso, la burguesía se vio empujada a regañadientes por el levantamiento de las masas —como en la Revolución Francesa de 1789— y fue ella misma la que traicionó la lucha de masas y optó por el retorno del poder autoritario, siempre y cuando se mantuvieran sus intereses de clase. En 1913, la burguesía europea se había corrompido con los beneficios del imperialismo; los trabajadores tenían que derrocar el dominio de la burguesía europea.
En Asia, por su parte, Lenin identificó el dinamismo de los movimientos de liberación nacional. «Por toda Asia», escribió, «un poderoso movimiento democrático está creciendo, extendiéndose y ganando fuerza… Cientos de millones de personas están despertando a la vida, la luz y la libertad» . Hasta ese momento, Lenin había centrado su atención en los acontecimientos revolucionarios de Rusia, con un estudio detallado de las condiciones agrarias y del capitalismo en su país y con debates sobre la naturaleza de la organización en el campo revolucionario. No obstante, le llamaron la atención los avances de 1911 que tuvieron lugar en China, Irán y México, con sus procesos revolucionarios variados y complejos. En 1912, Lenin escribiría en numerosas ocasiones sobre los pueblos de Asia —como Persia y Mongolia— que «están librando una lucha revolucionaria por la libertad», e instaría a su partido a condenar los ataques imperialistas zaristas contra Persia y la «lucha revolucionaria del pueblo chino, que está trayendo la emancipación a Asia y socavando el dominio de la burguesía europea».
Lenin había seguido de cerca los acontecimientos en el este de Asia desde que el imperio zarista iniciara las hostilidades contra China al invadir Manchuria en 1900 y, posteriormente, contra Japón en 1904-1905 en Manchuria y Corea. En 1900, Lenin adoptó una firme postura antibélica, argumentando que, aunque el zar no hubiera declarado la guerra en 1900, «se está librando una guerra de todos modos». «El gobierno autocrático zarista», escribió Lenin, «ha demostrado ser un gobierno de burócratas irresponsables que se doblegan servilmente ante los magnates capitalistas y los nobles»; mientras tanto, la guerra provocó «miles de familias arruinadas, cuyos sustentadores han sido enviados a la guerra; un enorme aumento de la deuda pública y del gasto público; una fiscalidad cada vez mayor; un mayor poder para los capitalistas, los explotadores de los trabajadores; peores condiciones para los trabajadores; una mortalidad aún mayor entre el campesinado; y hambruna en Siberia». «El pueblo chino sufre los mismos males que padece el pueblo ruso», argumentó Lenin en una de sus primeras muestras de internacionalismo.
El imperio zarista, junto con los imperialistas europeos, había formado una «coalición contrarrevolucionaria», escribió Lenin en 1908 en su reflexión sobre los Balcanes, Turquía y Persia. ¿Cómo debían reaccionar los socialistas ante esta política imperialista? «La esencia misma de la política proletaria en esta etapa», escribió en Proletary, «debería consistir en arrancar la máscara a estos hipócritas burgueses y revelar a las masas más amplias del pueblo el carácter reaccionario de los gobiernos europeos que, por miedo a la lucha proletaria en sus propios países, están desempeñando —y ayudando a otros a desempeñar— el papel de gendarmes frente a la revolución en Asia».
Dentro de Europa, las nacionalidades oprimidas —como la polaca y la irlandesa— demostraron ese importante espíritu democrático que Lenin había detectado desde México hasta China. A diferencia de muchos otros marxistas —como Karl Radek y León Trotsky—, Lenin apoyó plenamente el Levantamiento de Pascua en la Irlanda ocupada por los ingleses en 1916. Fue en este contexto que Lenin escribió en julio de 1916: «La dialéctica de la historia es tal que las naciones pequeñas, impotentes como factor independiente en la lucha contra el imperialismo, desempeñan un papel como uno de los fermentos, uno de los bacilos, que ayudan a la verdadera fuerza antiimperialista, el proletariado socialista, a hacer su aparición en la escena». A medida que estudiaba estos movimientos con mayor detenimiento, las luchas de liberación nacional dejaron de ser consideradas meros «bacilos» y no «reales», sino que estos movimientos se convirtieron en sí mismos en aliados en una lucha global. Lenin comenzó a conceptualizar una unidad estratégica entre el nacionalismo de los oprimidos y el proletariado de los Estados imperialistas. «La revolución social», escribió en octubre de 1916, «solo puede producirse en forma de una época en la que se combinen la guerra civil del proletariado contra la burguesía en los países avanzados y toda una serie de movimientos democráticos y revolucionarios, incluidos los movimientos de liberación nacional en las naciones subdesarrolladas, atrasadas y oprimidas».
El gran avance de Lenin con respecto al marxismo de la Segunda Internacional queda patente en la importancia central que otorgó a la liberación nacional anticolonial, a las luchas de las nacionalidades oprimidas bajo la bota del imperialismo. Para Lenin, las luchas democráticas anticolonialistas se situaban en pie de igualdad con las luchas del proletariado en el seno de los Estados industriales avanzados; era el equivalente internacional de su teoría de la alianza entre trabajadores y campesinos.
En 1914, Lenin publicó una larga serie de artículos sobre el tema de la «autodeterminación nacional» en la revista Prosveshcheniye (Iluminación). Estas fueron sus exposiciones más extensas sobre el tema, aunque Lenin volvería a abordar la idea a lo largo de la década siguiente. Al igual que gran parte de la obra de Lenin, este ensayo no se escribió para profundizar en la idea de la autodeterminación nacional en sí misma; Lenin escribió el artículo para responder a una postura adoptada inicialmente por Rosa Luxemburg en 1908-09. En ese artículo, «La cuestión nacional y la autonomía», publicado en Przeglad Sozialdemokratyczny (Panorama de la socialdemocracia), Luxemburg se oponía al derecho de autodeterminación del pueblo polaco. En un primer momento, Stalin respondió a Luxemburg (en Prosveshcheniye, marzo-mayo de 1913), pero el ensayo de Stalin no abordaba directamente las tesis de Luxemburg (se contentó más bien con rebatir a Karl Renner y Otto Bauer). Le correspondió a Lenin, al año siguiente, ofrecer una crítica exhaustiva de Luxemburg.
Lenin sostenía que a una nación oprimida debía permitírsele la libertad de separarse de un Estado opresor. El zarismo y el colonialismo no solo aniquilaban la capacidad de los pueblos de sus Estados periféricos y de sus dominios coloniales para llevar una vida plena, sino que también distorsionaban las vidas de aquellos que parecían beneficiarse del dominio colonial (incluidos los trabajadores del núcleo del imperio). Para Lenin, la secesión era un derecho democrático. Si más adelante, debido a presiones económicas, el proletariado de un Estado independiente deseara unirse libremente con el proletariado de su antiguo Estado colonial, eso sería aceptable; su unidad se basaría ahora en la libertad, no en la opresión. A lo largo de la década siguiente, Lenin desarrollaría este argumento en una serie de ensayos breves. La mayoría de los ensayos, escritos en alemán, fueron traducidos al ruso en la década de 1920 por N. K. Krupskaya y publicados en los volúmenes de Miscelánea de Lenin, y posteriormente en las Obras completas. En 1967, la editorial Progress de Moscú recopiló estos ensayos en un pequeño libro titulado El derecho de las naciones a la autodeterminación (disponible en el volumen 20 de las Obras completas de Lenin). Su aparición en un libro, por tanto, no fue intencionada, ya que Lenin nunca había escrito un libro sobre el tema. Se trataba de una recopilación de intervenciones y artículos que recogían la esencia de su análisis sobre la cuestión. Sin embargo, son precisamente estas intervenciones las que nos permiten apreciar la riqueza del argumento de Lenin sobre el anticolonialismo y la autodeterminación.
El nacionalismo burgués
La cuestión de la autodeterminación pasó a primer plano debido a las fuerzas sociales desatadas por la Revolución Rusa de 1905 y a la expansión zarista hacia Manchuria y Corea. Diferentes grupos sociales dentro del Imperio zarista comenzaron a plantear sus propias reivindicaciones de libertad, que tuvieron que verse representadas en los nuevos partidos políticos que surgieron en la arena civil, parcialmente liberalizada. El Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR) tuvo que abordar, por lo tanto, la cuestión de la autodeterminación nacional de frente: ¿cómo debían luchar por su libertad los diversos pueblos del Imperio zarista? ¿Debían permanecer bajo el yugo del Estado, aun cuando este Estado llegara a liberarse en algún momento del zarismo? Luxemburg se vio especialmente implicada en este debate debido a sus raíces en el movimiento socialdemócrata polaco, que desde el siglo XIX se había ocupado de las cuestiones relacionadas con la liberación de Polonia de las garras del poder zarista. En el ámbito del socialismo internacional, solían ser los partidos polacos los que defendían con mayor firmeza la idea del derecho a la autodeterminación. Así ocurrió en 1896, cuando fue el Partido Socialista Polaco el que reclamó la independencia de Polonia en el Congreso Socialista Internacional celebrado en Londres. En dicho congreso, los delegados aprobaron una resolución a favor del «derecho pleno de todas las naciones a la autodeterminación y expresaron su solidaridad con los trabajadores de todos los países que en ese momento sufrían bajo el yugo del despotismo militar, nacional u otro tipo de despotismo».
Los socialdemócratas polacos, tanto en su propio congreso (1903) como en el del POSDR (1906), presionaron para que la socialdemocracia adoptara una postura más firme sobre la autodeterminación. En aquel momento, poco parecía separar la posición de Luxemburg de la de Lenin, salvo que, en los pasillos de las reuniones, los polacos sí expresaban sus reservas respecto a la idea de un derecho a la autodeterminación. Era la clase obrera la que tenía derechos, escribió Luxemburg en su folleto de 1908, no las naciones. La esencia del malestar de Luxemburg con la teoría del «derecho a la autodeterminación» queda plasmada en una larga cita de su folleto de 1908:
La fórmula del «derecho de las naciones» resulta inadecuada para justificar la postura de los socialistas sobre la cuestión nacional, no solo porque no tiene en cuenta la amplia variedad de condiciones históricas (lugar y tiempo) existentes en cada caso concreto y no tiene en cuenta la corriente general del desarrollo de las condiciones globales, sino también porque ignora por completo la teoría fundamental de los socialistas modernos: la teoría de las clases sociales.
Cuando hablamos del «derecho de las naciones a la autodeterminación», estamos utilizando el concepto de «nación» como una entidad social y política homogénea. Pero, en realidad, ese concepto de «nación» es una de esas categorías de la ideología burguesa que la teoría marxista sometió a una revisión radical, demostrando cómo ese velo brumoso, al igual que los conceptos de «libertad de los ciudadanos», «igualdad ante la ley», etc. , oculta en todos los casos un contenido histórico definido.
En una sociedad de clases, «la nación» como entidad sociopolítica homogénea no existe. Más bien, dentro de cada nación existen clases con intereses y «derechos» antagónicos. Literalmente no hay ni un solo ámbito social, desde las relaciones materiales más burdas hasta las morales más sutiles, en el que la clase poseedora y el proletariado con conciencia de clase mantengan la misma actitud, ni en el que aparezcan como una entidad «nacional» consolidada. En la esfera de las relaciones económicas, las clases burguesas representan los intereses de la explotación; el proletariado, los intereses del trabajo. En el ámbito de las relaciones jurídicas, la piedra angular de la sociedad burguesa es la propiedad privada; el interés del proletariado exige la emancipación del hombre desprovisto de propiedad frente al dominio de la propiedad. En el ámbito judicial, la sociedad burguesa representa la «justicia» de clase, la justicia de los bien alimentados y de los gobernantes; el proletariado defiende el principio de tener en cuenta las influencias sociales sobre el individuo, de la humanidad. En las relaciones internacionales, la burguesía representa la política de la guerra y la división y, en la etapa actual, un sistema de guerra comercial; el proletariado exige una política de paz universal y libre comercio. En el ámbito de las ciencias sociales y la filosofía, las escuelas de pensamiento burguesas y la escuela que representa al proletariado se encuentran en oposición diametral entre sí.
Las clases poseedoras tienen su propia visión del mundo, representada por el idealismo, la metafísica, el misticismo y el eclecticismo; el proletariado moderno tiene su teoría: el materialismo dialéctico. Incluso en el ámbito de las llamadas condiciones «universales» —en la ética, las concepciones sobre el arte y el comportamiento—, los intereses, la visión del mundo y los ideales de la burguesía y los del proletariado ilustrado representan dos bandos, separados entre sí por un abismo. Y siempre que las aspiraciones formales y los intereses del proletariado y los de la burguesía (en su conjunto o en su parte más progresista) parezcan idénticos —por ejemplo, en el ámbito de las aspiraciones democráticas—, allí, bajo la identidad de formas y consignas, se esconde la más completa divergencia de contenidos y de políticas esenciales.
No puede hablarse de una voluntad colectiva y uniforme, ni de la autodeterminación de la «nación» en una sociedad constituida de tal manera. Si encontramos en la historia de las sociedades modernas movimientos «nacionales» y luchas por los «intereses nacionales», » estos suelen ser movimientos de clase de los estratos dominantes de la burguesía, que en cada caso concreto solo pueden representar los intereses de los demás estratos de la población en la medida en que, bajo la forma de «intereses nacionales», defiendan formas progresistas de desarrollo histórico, y en la medida en que la clase obrera aún no se haya diferenciado de la masa de la «nación» (liderada por la burguesía) para convertirse en una clase política independiente e ilustrada.
Para Luxemburg, la idea de la nación es una cortina de humo ideológica utilizada por la burguesía para crear vínculos horizontales frente a las jerarquías verticales de la vida social. Es un mecanismo útil para construir economías y sistemas políticos nacionales que beneficien al dominio de clase de la burguesía. Esa es la razón por la que había que derrotar la idea del derecho a la autodeterminación nacional.
Lenin no discrepaba del espíritu del análisis de Luxemburg. Coincidía con ella en que el poder de clase de la propia burguesía se ejerce de forma más eficaz a través del marco nacional. «La base económica de los movimientos [nacionalistas]», escribió en su respuesta de 1914, «es el hecho de que, para lograr la victoria completa de la producción de mercancías, la burguesía debe hacerse con el mercado interno, debe contar con territorios políticamente unificados con una población que hable la misma lengua, y deben eliminarse todos los obstáculos al desarrollo de esta lengua y a su consolidación en la literatura». Por lo tanto, señala Lenin, «la tendencia de todo movimiento nacional es hacia la formación de Estados nacionales, en cuyo marco se satisfacen mejor estos requisitos del capitalismo moderno. Los factores económicos más profundos impulsan este objetivo y, por lo tanto, para toda Europa Occidental, es más, para todo el mundo civilizado, el estado típico y normal de la época capitalista es el Estado nacional». En este punto no hay diferencia entre Lenin y Luxemburg, ya que ambos coinciden en que los movimientos nacionales van en la línea del desarrollo capitalista y en que, en la experiencia europea, es la burguesía la primera en cosechar las ventajas del nacionalismo.
Igualdad de derechos de las naciones y solidaridad internacional de los trabajadores
Si este análisis fuera lo único que hay que tener en cuenta, y si fuera correcto, entonces la antipatía de Luxemburg hacia el nacionalismo parecería más coherente que la ambivalencia de Lenin. Pero no es todo, al menos en lo que a Lenin se refiere. Según sugería Lenin, el enfoque de Luxemburg sobre la idea del nacionalismo reducía la cuestión nacional a la economía y a la independencia económica. No se interesaba por la cuestión política, ni por el ansia de libertad de los pueblos que habían sido colonizados. La tendencia del capitalismo a expandirse más allá de los límites nacionales contenía las semillas del imperialismo; en una determinada etapa de su desarrollo económico, la burguesía nacional buscaba las ventajas del Estado-nación; pero a medida que su dinamismo se extendía hacia el exterior, las ambiciones de esta burguesía imitaban los esfuerzos imperiales de sus antepasados aristocráticos. Es con este fin que Lenin estableció una distinción entre el nacionalismo de los opresores (los grandes rusos y los ingleses) y el nacionalismo de los oprimidos (los polacos y los irlandeses). Esta distinción, escribió Lenin en 1915, «es la esencia del imperialismo». El nacionalismo del opresor, de los grandes rusos y los ingleses, por ejemplo, siempre debe combatirse. No hay nada en el carácter de su nacionalismo que merezca apoyo. Su chovinismo la conduce a la conquista mundial, una dinámica que no solo destruye el bienestar de los oprimidos, sino que también corrompe a su propia ciudadanía.
El 10 de diciembre de 1869, Marx escribió a Engels sobre la cuestión irlandesa. «La clase obrera inglesa nunca logrará nada hasta que se haya deshecho de Irlanda. La palanca debe aplicarse en Irlanda», escribió. «La reacción inglesa en Inglaterra tiene sus raíces en la subyugación de Irlanda» (Lenin cita parte de esto en su folleto de 1914). Basándose en Marx, Lenin escribió en su ensayo de 1915 sobre la autodeterminación: «La libertad de [los ingleses] se veía limitada y mutilada por el hecho de que oprimían a otra nación. El internacionalismo del proletariado inglés habría seguido siendo una frase hipotética de no haber exigido la separación de Irlanda». Una lógica muy similar se aplicaba a Rusia, cuyos socialdemócratas fueron instados por Lenin a exigir la libertad para sus naciones oprimidas. «Dejada llevar por la lucha contra el nacionalismo en Polonia», escribió Lenin, «Rosa Luxemburg ha olvidado el nacionalismo de los grandes rusos, aunque este nacionalismo es el más formidable en la actualidad, es el nacionalismo menos burgués y más feudal, y constituye el principal obstáculo para la democracia y para la lucha proletaria». Había que hacerle frente. Ni Lenin ni Luxemburg pensaban lo contrario.
Su diferencia era marcada en la segunda parte de la distinción de Lenin. Las grandes potencias no solo se apropian de las economías de sus súbditos, sino que también les despojan de su poder político. La autodeterminación nacional de los oprimidos abarca tanto los planes de la burguesía oprimida de subyugar lo económico a sus propios fines, como la esperanza del proletariado oprimido de luchar contra su propia burguesía por cómo organizar su nación. «El nacionalismo burgués de toda nación oprimida», argumentaba Lenin, «tiene un contenido democrático general que se dirige contra la opresión, y es este contenido el que apoyamos incondicionalmente, al tiempo que lo distinguimos estrictamente de la tendencia hacia el excepcionalismo nacional, y luchamos contra la tendencia de la burguesía polaca a oprimir a los judíos, etcétera, etcétera». Lenin elaboró cuidadosamente la fórmula para este apoyo incondicional. Si la burguesía de la nación oprimida «lucha contra la opresora», entonces los socialdemócratas la apoyarían sin reservas. Si, sin embargo, «la burguesía de la nación oprimida defiende su propio nacionalismo burgués», entonces los socialdemócratas se opondrían a ellos. «Luchamos contra los privilegios y la violencia de la nación opresora, pero no toleramos las aspiraciones de privilegios por parte de la nación oprimida».
«No tolerar las aspiraciones» de la burguesía de las naciones oprimidas plantea a los socialdemócratas y a sus aliados de clase la tarea crucial que los distingue de los liberales y sus aliados de clase. Los socialdemócratas se oponen tanto al nacionalismo de la nación oprimida como a las aspiraciones de la burguesía de la nación opresora de suplantar al de la nación oprimida. Los trabajadores de la nación oprimida no deben someterse al dominio de la burguesía de la nación oprimida, sino enfrentarse a ella con la misma determinación con la que lucharían contra la burguesía imperialista. La lucha por la autodeterminación nacional no debe dividir a los trabajadores del núcleo imperialista y de la periferia imperialista. Los del núcleo deben luchar contra el nacionalismo imperialista, y los de la periferia deben luchar tanto contra el nacionalismo imperialista como contra el nacionalismo de su propia burguesía. Estos últimos tienen una doble tarea, formidable por la complejidad de la estrategia y las tácticas que se les exigen. Deben luchar tanto por «el reconocimiento absolutamente directo e inequívoco del pleno derecho de todas las naciones a la autodeterminación», como por «el llamamiento igualmente inequívoco a los trabajadores en favor de la unidad internacional en su lucha de clases». En otras palabras, los socialdemócratas no apuestan por el nacionalismo como un fin en sí mismo. El objetivo final es el internacionalismo del proletariado, pero debe pasar por el nacionalismo de los oprimidos. Las dos tareas de la socialdemocracia son, pues, luchar por «la igualdad de derechos de las naciones y la solidaridad internacional de los trabajadores».
Una unión libre
¿Cuáles son los medios prácticos mediante los cuales se manifiesta este nacionalismo de los oprimidos? Lenin sostenía que las regiones oprimidas debían separarse de las naciones opresoras o, en otras palabras, que debían conquistar su independencia. Si la socialdemocracia no reivindica el derecho a la secesión, su política no sería más que «palabrería vacía, pura hipocresía». En pocas palabras, la «autodeterminación de las naciones significa la separación política de estas naciones de entidades nacionales ajenas, la formación de un Estado nacional independiente». Pero un Estado nacional independiente no es el fin del proceso. Es aquí donde Lenin abrió nuevos caminos en la teoría marxista de las nacionalidades y la autodeterminación (aunque, una vez más, basándose en las ideas de las cartas de Marx a Engels sobre la cuestión irlandesa). Los marxistas y la socialdemocracia reconocen las ventajas económicas y políticas de las entidades geográficas más grandes: son capaces de disponer de más recursos y de mercados más amplios, y son menos vulnerables a la conquista militar. El objetivo final es formar uniones dinámicas y genuinas de áreas grandes y no homogéneas,
Exigimos la libertad de autodeterminación, es decir, la independencia, es decir, la libertad de secesión para las naciones oprimidas, no porque hayamos soñado con dividir el país económicamente, ni por el ideal de los pequeños Estados, sino, por el contrario, porque queremos grandes Estados y una unidad más estrecha, e incluso la fusión de las naciones, pero únicamente sobre una base verdaderamente democrática y verdaderamente internacionalista, lo cual es inconcebible sin la libertad de secesión.
En sus «Nueve tesis sobre la autodeterminación», de marzo de 1916, Lenin escribió: «Una unión libre es una frase vacía sin el derecho a la secesión». Basándose en lo que Marx dijo sobre Irlanda, Lenin escribió: «La reivindicación del derecho a la secesión con el fin de dividir y aislar a los países» no es un fin en sí mismo; tiene como objetivo un proceso «para crear vínculos más duraderos y democráticos». Además, Lenin escribió: «Solo así podía sostener Marx —en contradicción con los apologistas del capital que claman que la libertad de las pequeñas naciones para separarse es utópica e impracticable y que no solo la concentración económica, sino también la política, es progresista— que esta concentración es progresista cuando no es imperialista, y que las naciones no deben unirse por la fuerza, sino mediante una unión libre de los proletarios de todos los países».
Para defender este derecho a la secesión, Lenin escribió en agosto de 1915: «Esto no significa en modo alguno fomentar la formación de pequeños Estados, sino que, por el contrario, conduce a una formación más libre, más audaz y, por lo tanto, más amplia y universal de gobiernos más grandes y de uniones de gobiernos —un fenómeno más ventajoso para las masas y más acorde con el desarrollo económico». El capitalismo creció dinámicamente hasta abarcar todo el planeta y buscó ámbitos de actuación cada vez más amplios. Esta es la tendencia no solo de las empresas a aglomerarse para alcanzar el control monopolístico de los mercados, sino también de los Estados a expandirse mediante políticas imperiales o coloniales (esta es la dinámica general identificada por Lenin en su folleto de 1916 Imperialismo) . «El imperialismo significa que el capital ha superado el marco de los Estados nacionales», escribió Lenin en 1915; «significa que la opresión nacional se ha extendido y agudizado sobre una nueva base histórica». El capital monopolista floreció en grandes Estados imperiales. El imperialismo tenía sus raíces en la economía política de la época. No debía combatirse con argumentos morales, sino mediante el crecimiento de movimientos políticos que socavaran su poder; en otras palabras, mediante una combinación de movimientos proletarios y movimientos de las nacionalidades oprimidas. «De ello se deduce», argumentó Lenin, «que debemos vincular la lucha revolucionaria por el socialismo con un programa revolucionario sobre la cuestión nacional».
Luxemburgo luchó por la «liberación de la opresión nacional» y no por «el derecho de autodeterminación de las naciones». Para ella, la opresión nacional no era más que otra forma de opresión, y debía combatirse como una fuerza opresora más. Para Lenin, la opresión nacional desempeñaba un papel específico en el funcionamiento del imperialismo, y debía combatirse de una manera concreta: fomentando la secesión de las nacionalidades oprimidas, no para cristalizar su cultura nacional como algo separado de las demás culturas, sino para trabajar en pro de una unidad internacionalista proletaria del futuro. El enfoque de Lenin no era, por tanto, un enfoque moral, sino uno que surgía de su análisis del imperialismo y de los movimientos nacionales que habían surgido en oposición a él. Su apoyo al nacionalismo no se basaba en la suposición de que los pequeños Estados socavaran de algún modo el imperialismo; se entendía que los Estados democráticos, con el proletariado de cada uno de ellos estableciendo vínculos entre sí, serían capaces de aprovechar la nueva escala económica para forjar una unidad genuina.
El nacionalismo no significaría, como dijo con acidez Luxemburg, «el derecho a comer en platos de oro». Pero sí significaría, como señaló Lenin, parte de un programa de tres puntos:
- Igualdad plena para todas las naciones.
- El derecho de las naciones a la autodeterminación.
- La unión de los trabajadores de todas las naciones.
Este es «el programa nacional que el marxismo… enseña a los trabajadores».
Karl Radek, el marxista austriaco, intervino en el debate en 1915 para argumentar que la lucha por la autodeterminación nacional es «ilusoria» («Anexiones y socialdemocracia», Berner Tagwacht, 28-29 de octubre). Una de las objeciones de Radek que irritó a Lenin fue que un proyecto verdaderamente de clase renunciaría a las reivindicaciones políticas democráticas que no amenazan al capitalismo. Hay algunas reivindicaciones democráticas que pueden conseguirse en la era del capitalismo y hay otras por las que hay que luchar incluso en una sociedad socialista, argumentó Lenin. «Debemos combinar la lucha revolucionaria contra el capitalismo con un programa revolucionario y tácticas revolucionarias en relación con todas las reivindicaciones democráticas: una república, una milicia, funcionarios elegidos por el pueblo, igualdad de derechos para las mujeres, autodeterminación de las naciones, etc. Mientras exista el capitalismo, todas estas reivindicaciones solo son realizables como excepción y de forma incompleta y distorsionada». La socialdemocracia tiene que «formular de manera coherentemente revolucionaria cada una de nuestras reivindicaciones democráticas», porque el proletariado debe ser «educado en el espíritu de la democracia revolucionaria más coherente y decidida». Cuestionar el derecho a la autodeterminación nacional de las naciones oprimidas equivale a negarles sus derechos democráticos y a socavar la democracia revolucionaria.
En la URSS y en la Comintern
La formulación de Lenin de 1914-1916 permitió adoptar una posición clara en la práctica tras la revolución soviética (1917). Se plantearon dos tareas en el marco de la autodeterminación nacional.
- ¿Cómo debía abordar el nuevo Estado soviético la cuestión de sus propias nacionalidades?
- ¿Cómo debía afrontar la recién creada Internacional Comunista (1919) los movimientos nacionalistas en las colonias?
El 3 de enero de 1918, Lenin, como miembro del Comité Ejecutivo Central de toda Rusia, redactó la Declaración de los Derechos de los Trabajadores y de los Pueblos Explotados. Posteriormente fue aprobada por el Tercer Congreso de Soviets de toda Rusia como la Constitución de 1918 (cuya esencia se mantuvo en la Constitución de 1924). El artículo segundo establece que la República Soviética se basa «en el principio de una unión libre de naciones libres, como federación de repúblicas nacionales soviéticas». El Consejo de Comisarios del Pueblo ya había proclamado la independencia de Finlandia, retirado las tropas rusas de Persia y se había comprometido con la autodeterminación de Armenia. Sobre el papel, esto era irrefutable. El problema es que las fuerzas contrarrevolucionarias de sus estados fronterizos —precisamente aquellos a los que se les había prometido el derecho a la secesión— atacaron al nuevo Estado soviético. Los soviéticos buscaron apresuradamente alianzas con estos Estados (Armenia, Azerbaiyán y Georgia, por ejemplo), en los que las fuerzas probolcheviques recibieron el apoyo de los soviéticos y los contrarrevolucionarios fueron derrotados. La autodeterminación de la nación era una fórmula mediante la cual se concedía a los Estados una independencia nominal si no se mostraban hostiles hacia los soviéticos. Cuando los bolcheviques (como Georgy Pyatakov) en estos estados abogaron por una plena integración en Rusia, Lenin los tildó de «grandes rusos» y se opuso a ellos. El principio de la autodeterminación era sacrosanto, incluso cuando la contrarrevolución amenazaba al nuevo Estado soviético (Luxemburgo, en su ensayo sobre la Revolución Rusa, identificó esta debilidad: «Mientras que Lenin y sus camaradas esperaban claramente que, como defensores de la libertad nacional incluso hasta el punto de la “separación”, convertirían a Finlandia, Ucrania, Polonia, Lituania, los países bálticos, el Cáucaso, etc. , en tantos aliados fieles de la revolución rusa, hemos sido testigos del espectáculo contrario. Una tras otra, estas «naciones» utilizaron su recién concedida libertad para aliarse con el imperialismo alemán contra la revolución rusa, como su enemigo mortal, y, bajo la protección alemana, para llevar la bandera de la contrarrevolución a la propia Rusia»). En 1922, Stalin deseaba recortar los derechos de los nuevos estados fronterizos mediante una política denominada «autonomización», es decir, que estos estados se disolvieran en la URSS al obtener una autonomía nominal. Lenin se opuso rotundamente a esta política. «Nos consideramos, la República Socialista Soviética de Ucrania y otros, iguales, y nos unimos a ellos, en pie de igualdad, en una nueva unión, una nueva federación». Esta federación era la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la URSS. Este principio ya figuraba en el borrador de 1918 y en la primera Constitución soviética,
Al mismo tiempo, en un esfuerzo por crear una unión verdaderamente libre y voluntaria —y, por lo tanto, aún más firme y estable— de las clases trabajadoras de todas las naciones de Rusia, la Asamblea Constituyente limita su propia tarea a establecer los principios fundamentales de una federación de repúblicas soviéticas de Rusia, dejando que sean los trabajadores y campesinos de cada nación quienes decidan de forma independiente, en su propio y legítimo Congreso de Soviéticos, si desean participar en el gobierno federal y en las demás instituciones soviéticas federales, y en qué condiciones.
La lógica de la federación dentro de la URSS se aplicaba de manera similar a la cuestión colonial. En la declaración de 1918, Lenin había escrito que el nuevo Estado debía romper «por completo con la política bárbara de la civilización burguesa, que ha construido la prosperidad de los explotadores pertenecientes a unas pocas naciones elegidas sobre la esclavitud de cientos de millones de trabajadores en Asia, en las colonias en general y en los países pequeños».
Cuando la Internacional Comunista (Comintern) celebró su primera reunión en 1919, el júbilo que suscitaba la experiencia soviética, combinado con la revolución potencial en Europa (en particular en Alemania) y el surgimiento de movimientos obreros y campesinos en Asia, determinó su resultado. La Comintern se dirigió a «ellos», el «proletariado de todo el mundo», diciéndole: «La emancipación de las colonias solo es posible junto con la emancipación de la clase obrera metropolitana». Los trabajadores y campesinos no solo de Annam, Argel y Bengala, sino también de Persia y Armenia, solo tendrán la oportunidad de una existencia independiente cuando los trabajadores de Inglaterra y Francia hayan derrocado a Lloyd George y Clemenceau y hayan tomado el poder del Estado en sus propias manos». Apenas se hizo mención al nacionalismo de las naciones oprimidas. La derrota de la revolución alemana y los reveses en las colonias provocaron un tono más sobrio en la segunda reunión de la Comintern (1920). Las opiniones de Lenin sobre la cuestión colonial (oriental) se basaban en su actitud más amplia hacia los nacionalismos de los oprimidos. Fue la presencia del marxista indio M. N. Roy lo que frenó a Lenin y frenó su apoyo más entusiasta al nacionalismo anticolonial. La segunda tesis de la Comintern surgió de una formulación de compromiso entre el propio borrador de Lenin y las enmiendas de Roy (con el marxista holandés Henk Sneevliet escribiendo junto a ellos),
Como expresión consciente de la lucha de clases proletaria para liberarse del yugo de la burguesía, y de acuerdo con su tarea principal, que es la lucha contra la democracia burguesa y el desenmascaramiento de sus mentiras e hipocresía, el Partido Comunista no debe poner el énfasis principal en la cuestión nacional en principios abstractos y formales, sino, en primer lugar, en una evaluación exacta del entorno históricamente dado y, sobre todo, económico. En segundo lugar, debe hacer hincapié en la separación explícita de los intereses de las clases oprimidas, de los trabajadores, de los explotados, del concepto general de interés nacional, que significa los intereses de la clase dominante. En tercer lugar, debe hacer hincapié en la división igualmente clara entre las naciones oprimidas y dependientes —que no gozan de igualdad de derechos— y las naciones opresoras y privilegiadas, como contrapartida a la mentira democrática burguesa que encubre la esclavitud colonial y financiera de la inmensa mayoría de la población mundial por parte de una minúscula minoría de los países capitalistas más ricos y avanzados, lo cual es característico de la época del capital financiero y del imperialismo.
Nada en esta tesis contradice el espíritu de la propia visión de Lenin sobre la autodeterminación, salvo en la medida en que pone de manifiesto las dudas de Lenin sobre el carácter de la burguesía de las naciones oprimidas. La 9.ª tesis afirmaba que la Comintern «debe apoyar directamente el movimiento revolucionario entre las naciones que son dependientes y no gozan de igualdad de derechos (por ejemplo, Irlanda, los negros de Estados Unidos, etc.) y en las colonias». Al mismo tiempo, la Comintern, en la 11ª tesis, señalaba que debía emprender una «lucha resuelta» contra el intento de «presentar como comunistas a los movimientos revolucionarios de liberación de los países atrasados que no son verdaderamente comunistas» . La Comintern apoya los movimientos revolucionarios en las colonias «solo con la condición de que en todos los países atrasados se reúnan los componentes de los futuros partidos proletarios —comunistas de hecho y no solo de nombre— y de que se les eduque para que sean conscientes de sus tareas específicas, es decir, las tareas de luchar contra el movimiento democrático-burgués en su propia nación». Lo que la Comintern «debe hacer es mantener incondicionalmente el carácter independiente del movimiento proletario, aunque solo sea en estado embrionario» . Los principios generales de Lenin, articulados en sus ensayos a partir de 1914, quedaron consagrados en la Constitución soviética y en la Comintern, con algunas modificaciones para adaptarse a las nuevas situaciones y a las nuevas configuraciones de clase.
No es de extrañar que los radicales del mundo colonizado —como Ho Chi Minh y José Carlos Mariátegui— consideraran el leninismo el corazón y el alma de su perspectiva política. Fue este marxismo anticolonial el que atrajo a nacionalistas radicales desde las colonias neerlandesas de Indonesia hasta las colonias francesas de África Occidental, y fue esta sólida teoría de la autodeterminación nacional anticolonial la que forjó lazos entre la izquierda marxista de todos estos mundos. No es de extrañar, pues, que la tradición del «marxismo occidental» tienda a ignorar a Lenin, a saltar de Marx a Lukács y Gramsci, eludiendo el hecho de que Lukács escribiera un libro sobre Lenin y que Gramsci desarrollara su propio pensamiento teniendo en cuenta a Lenin; el salto que se da por alto a Lenin no es solo un salto que pasa por alto la experiencia de la Revolución de Octubre, sino que es un salto que deja atrás el marxismo que se desarrolló entonces en el Tercer Mundo, un salto hacia la filosofía abstracta con escaso compromiso con la praxis y con el socialismo que se desarrolla —no en los Estados industriales avanzados— sino en el ámbito de la necesidad, en el antiguo mundo colonizado, desde China hasta Cuba. En esos confines, donde las revoluciones han tenido éxito, es el Lenin anticolonial el que marca el camino.

8. Losurdo contra el «marxismo occidental».
Formenti cree que tras la «americanización» de la intelectualidad de izquierda europea mediante la Nueva Izquierda ha llegado a un punto de inflexión. Y que en la respuesta uno de los intelectuales a rescatar es Losurdo, y expone los puntos que él considera más interesantes para iniciar el debate.
https://socialismodelsecoloxxi.blogspot.com/2026/09/spunti-per-una-discussione-del-pensiero.html
Martes, 29 de septiembre de 2026
Puntos de partida para un debate sobre el pensamiento de Domenico Losurdo
Desde finales de los años setenta del siglo pasado, la cultura de la izquierda europea ha experimentado un proceso de «americanización», debido al cual las teorías, la ideología y los valores de la Nueva Izquierda de ultramar han ido sustituyendo progresivamente la tradición del pensamiento revolucionario de Lenin, Mao y otros líderes revolucionarios, basada en las experiencias de octubre de 1917 y de la victoria del Partido Comunista Chino en 1949. En términos históricos, este proceso ha sido relativamente rápido. Si bien en la primera mitad de los años setenta gran parte de los grupúsculos surgidos de la oleada de luchas iniciada en 1968 se declaraban «marxistas-leninistas» y los grandes partidos comunistas occidentales, empezando por el italiano, aunque condenaban el extremismo de dichos movimientos, aún no habían repudiado sus raíces históricas, en la segunda mitad de la década las etapas de la transformación se sucedieron a un ritmo vertiginoso: desde las declaraciones de Berlinguer, que proclamaba el agotamiento del «impulso propulsor» de la Revolución de Octubre y afirmaba sentirse seguro de la adhesión de Italia a la OTAN, hasta el desvanecimiento de las simpatías de la izquierda radical hacia la República Popular China, a la que se acusó precipitadamente de haber iniciado un proceso de restauración del capitalismo tras las reformas de 1978; desde la separación entre la crítica social y la «crítica artística» —por utilizar la fórmula con la que dos sociólogos franceses1 bautizan la separación entre las luchas por los derechos sociales y las luchas por los derechos individuales y civiles que caracteriza a los nuevos movimientos «de tema único», como el feminismo y el ecologismo, hasta la celebración triunfal de la caída del Muro de Berlín, que une a la derecha liberal y a los militantes de la izquierda «radical»; desde la transformación del PCI en un clon de los Demócratas de EE. UU. hasta el rechazo de las luchas antiimperialistas de los pueblos del Sur del mundo, tachadas de nacionalismo «tercermundista».
Se podría objetar que, antes de colonizar Europa, la cultura de la Nueva Izquierda había sido a su vez moldeada por la «French Theory»2 y por un pensamiento marxista occidental reducido a un virtuosismo verbal, arte del que Antonio Negri3 fue el máximo intérprete. Sin olvidar la influencia que la Escuela de Fráncfort4 había ejercido sobre las universidades angloamericanas en las décadas anteriores. La observación no carece de fundamento, aunque hay que precisar que, como demuestra un excelente libro de Gabriel Rockhill5, la influencia de esas corrientes intelectuales en el mundo académico angloamericano fue utilizada sistemáticamente por las élites liberales para construir la narrativa mediática de una izquierda «democrática» duramente crítica con el «socialismo real», que resultaba funcional para la propaganda anticomunista y la guerra fría cultural.
Aunque no han faltado voces autorizadas que han criticado el proceso de americanización del marxismo occidental y denunciado su impacto negativo en la lucha de clases a nivel mundial, se ha tratado de casos relativamente raros que se ha hecho todo lo posible por aislar o condenar como expresión de dogmatismos anacrónicos. Pensemos, por ejemplo, a la irritación —y al sabotaje editorial6— que suscitó la publicación de la última y formidable obra de György Lukács, esa Ontología del ser social7 que ponía patas arriba toda la tradición de la «marxología» académica; pensemos en la larga y obstinada oposición al pensamiento de la izquierda dominante por parte de un Costanzo Preve8, castigado con la infamante acusación de «rossobrunismo»; pensemos en el esfuerzo, objeto de burlas, de Domenico Losurdo por nadar a contracorriente, que es el tema central de este artículo. Afortunadamente, hoy comienzan a surgir tímidos indicios de una tendencia contraria, desde la toma de conciencia, aunque sea embrionaria, de los desastres provocados por décadas de cultura «woke», hasta los destellos pacifistas, antisionistas y antiimperialistas que parecen sacudir incluso a los jóvenes demócratas. Uno de estos indicios está precisamente asociado al nombre de Losurdo: me refiero a la próxima publicación de una edición estadounidense de su último libro, La questione comunista, publicado póstumamente en 2021 por la editorial Carocci. Espero que pueda ser el primer paso hacia un cambio de rumbo en el flujo de las ideas: desde la colonización de Europa por parte de la Nueva Izquierda hasta la influencia de un pensamiento marxista crítico —que ha sabido resistir a la esa invasión. Celebro este último acontecimiento con esta entrada, que repasa algunos de los puntos clave del pensamiento de Losurdo a partir de La questione comunista e Il marxismo occidentale9, dos libros que, como señala el editor Giorgio Grimaldi en la Introducción del primero, deben considerarse etapas de un mismo proyecto. I.
Los adjetivos «oriental» y «occidental» —que connotan la división entre las dos grandes corrientes del marxismo del siglo XX— corren el riesgo de privilegiar la dimensión geográfica de la oposición. Esta tendencia se ha cultivado sobre todo en el ámbito occidental: quien acuñó el término «marxismo occidental» fue el trotskista inglés Perry Anderson10 y, durante la Guerra Fría, la Rusia soviética era descrita por la propaganda occidental como una potencia «asiática», ajena a la cultura y la civilización euroamericanas, lo que influyó considerablemente en los juicios críticos de la izquierda respecto a los «socialismos reales» de Europa del Este. Losurdo, por el contrario, hace hincapié en las raíces históricas de la división: los años que van desde 1914 (inicio de la Primera Guerra Mundial) hasta 1917 (Revolución de Octubre) y los primeros años de la década de 1920, caracterizados por el inicio de la construcción del Estado soviético, marcan una ruptura que afecta tanto a la teoría como a la práctica política. Lo que marca la diferencia es, en primer lugar, el análisis leninista del imperialismo como fase suprema del capitalismo. Lenin ve en la Primera Guerra Mundial el resultado inevitable de las contradicciones del sistema imperialista y condena sin posibilidad de apelación a los partidos socialistas miembros de la Segunda Internacional que votaron a favor de los créditos de guerra, alineándose con sus respectivos gobiernos nacionales. La decisión de cambiar el nombre del Partido Socialdemócrata Ruso por el de Partido Comunista, así como la de apoyar la escisión de las alas de izquierda de los partidos socialistas europeos y su constitución en partidos comunistas afiliados a la Tercera Internacional, son el resultado lógico de esta condena del chovinismo nacionalista de los partidos afiliados a la Segunda Internacional. La incomprensión de la esencia del fenómeno imperialista por parte de los socialismos europeos tiene como consecuencia la subestimación, si no la propia negación, de la cuestión colonial: mientras que Lenin reconoce en los pueblos oprimidos por las potencias coloniales a sujetos revolucionarios de pleno derecho, destinados a desempeñar un papel estratégico en la lucha contra el sistema capitalista mundial, los partidos de la II Internacional se entretienen soñando con una revolución «puramente» proletaria, confinada a los países capitalistas avanzados, ignorando el hecho de que la explotación de las colonias permite a las metrópolis imperiales repartir las migajas de las plusvalías así obtenidas entre sus propias aristocracias obreras y, de este modo, mantener la paz social en su seno. Es cierto que el concepto leninista de imperialismo y sus implicaciones políticas fueron «importados» a Europa occidental por los principales partidos comunistas surgidos en las primeras décadas del siglo XX y, tras el paréntesis impuesto por el afianzamiento de los regímenes nazi-fascistas, volvieron a cobrar actualidad tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, salvo por las grandes movilizaciones en apoyo a la guerra de liberación vietnamita contra la agresión estadounidense, la conciencia de la importancia de las luchas de los pueblos coloniales nunca ha alcanzado en Europa los niveles de países como China, Cuba, el propio Vietnam y otros países del Sur del mundo, donde el objetivo de la transformación socialista de la sociedad se ha asociado desde el principio al de la consecución de la autonomía y la soberanía nacionales (véase la actitud ambigua del Partido Comunista Francés respecto a la lucha de liberación del pueblo argelino). La guerra nazi tuvo claramente el carácter de una conquista colonial frente a los demás países europeos —Losurdo no deja de subrayar que esto resulta especialmente evidente en el caso de la agresión a la Rusia soviética, que, en los planes del Tercer Reich, era el preludio de un colonialismo de asentamiento, con el exterminio del pueblo eslavo y su sustitución por colonos alemanes —, de lo que se deduce que las guerras de resistencia a la ocupación nazi pueden considerarse, a todos los efectos, luchas contra el colonialismo. Sin embargo, esto solo influyó en parte en el apoyo de las izquierdas occidentales a las luchas de liberación de otros pueblos del mundo, que siempre ha sido menos firme que el de la Unión Soviética y los demás gobiernos del bloque socialista. Esta subestimación, señala Losurdo, es el resultado, por un lado, de un prejuicio eurocéntrico, si no de una forma de auténtico chovinismo prooccidental, y, por otro, de la idea de que una revolución socialista es difícilmente realizable en países «atrasados»11, por lo que incluso las reivindicaciones socialistas de las revoluciones del Sur del mundo se contemplan con recelo, al considerarlas «contaminadas» por ideologías nacionalistas. En resumen: el eurocentrismo y el internacionalismo abstracto —que corren constantemente el riesgo de convertirse en cosmopolitismo burgués— son el lastre que frena la toma de conciencia sobre el papel estratégico de las luchas de liberación nacional en la guerra mundial contra el sistema capitalista.
Ni siquiera el surgimiento, a partir de finales de los años sesenta, de formaciones de izquierda radical críticas con los partidos comunistas tradicionales ha corregido esta actitud. Por el contrario, los trotskistas y los operaistas han vuelto a actualizar las críticas que Bordiga y otros exponentes de las alas «de izquierda» de los recién nacidos partidos comunistas de Europa occidental habían dirigido en los años veinte al giro de la NEP impulsado por Lenin, retomando las acusaciones de restauración del capitalismo y/o de instauración de un régimen de «capitalismo de Estado»12. En cuanto a las corrientes maoístas, tras el fracaso de la Revolución Cultural, aplicaron el mismo criterio de juicio a la República Popular China. Lo que une a estos críticos de izquierda de los socialismos reales es una visión extremista-utópica del proceso de construcción del socialismo, basada en ciertas afirmaciones de Marx y Engels que asociaban el socialismo con el fin de la economía mercantil, así como con la extinción del Estado y de toda forma de conflicto social13.
II.
Mesianismo, utopismo, antiestatalismo, rebeldía, internacionalismo abstracto (cosmopolitismo): estos son los principales cargos que Losurdo enumera en su contundente crítica al marxismo occidental, centrando su atención, en particular, en los intelectuales de las corrientes más «radicales» de la izquierda europea. Losurdo no niega que también en Marx y Engels estuviera presente una tendencia mesiánica. Lo que cuestiona es la incapacidad de contextualizar históricamente dicha tendencia, es decir, de ponerla en relación con el hecho de que las teorías «clásicas» sobre las características de una futura sociedad socialista se formularon mucho antes de cualquier intento de evaluar su aplicabilidad en la realidad histórica concreta. Por el contrario, la mayoría de los intelectuales que han criticado los socialismos reales lo han hecho desde un punto de vista idealista que asume esas teorías como un modelo abstracto, un ideal válido para cualquier lugar y cualquier época. Los ejemplos de esta postura idealista son innumerables. El mesianismo de autores como Ernst Bloch14 y Walter Benjamin15 remite, por ejemplo, a la tradición judeocristiana (aunque con matices diferentes: en el primero se percibe la evocación de un futuro luminoso que presupone una visión unilineal del tiempo, mientras que en el segundo hay claras resonancias apocalípticas). En las críticas contra la NEP planteadas a principios de la década de 1920 por la izquierda bolchevique y por algunos dirigentes de los recién creados partidos comunistas europeos se expresa el resentimiento hacia la «traición» a la visión dogmática del socialismo canonizada por Marx y Engels (véase más arriba). Lo mismo ocurre con las formaciones marxistas-leninistas de los años sesenta y setenta que, tras haber ensalzado la ortodoxia maoísta frente al revisionismo soviético, unirán a Rusia y China en la condena tras el fracaso de la Revolución Cultural. Los trotskistas atacan sobre todo la teoría estalinista de la construcción del socialismo en un solo país, que consideran una desviación de la ideología internacionalista (con la paradoja de que el socialismo se vuelve inviable por definición, dada la imposibilidad de llevar a cabo simultáneamente la revolución en todo el mundo).
El foco de las críticas varía, por tanto, centrándose, según el caso, en el incumplimiento de la promesa de la extinción del Estado, en la no abolición del dinero y del mercado y/o en la no consecución del control obrero sobre la producción. Las críticas al poder político y económico tienden a converger en la demonización del poder como tal. Este espíritu «rebelde» no es patrimonio exclusivo de los movimientos anarquistas, sino que lo comparten tanto los seguidores occidentales de la Revolución Cultural como los ideólogos obreristas. En la obra de Antonio Negri, máximo exponente de esta última corriente, la demonización del poder en sí mismo alcanza su punto álgido, hasta el punto de menospreciar las luchas de liberación nacional, ya que el Estado es su «regalo envenenado». En Negri y en los movimientos que se inspiran en su pensamiento, encontramos también la reivindicación de la abolición inmediata, no solo del Estado, sino también de la forma de partido y del trabajo asalariado. Tampoco faltan las profecías religiosas sobre el comunismo como fin de toda forma de conflicto y como advenimiento del amor universal. Ante estas divagaciones, Losurdo vuelve a partir del Lenin de 1923, quien, dejando de lado las utopías mesiánicas de la realización inmediata del reino de la utopía, invita al partido y al pueblo soviéticos a comprometerse con la construcción del Estado socialista. El legado del leninismo, escribe Losurdo, consiste en la conciencia de que los elementos de carácter utópico y mesiánico pueden desempeñar una función positiva en las fases iniciales de la lucha revolucionaria, pero deben dar paso posteriormente a las tareas concretas de la gestión del poder político, sin el cual nunca podrá construirse ninguna sociedad poscapitalista. El antiestatismo y el rebeldía incapaces de reconocerse en una realidad política concreta y determinada son características típicas de la pequeña burguesía intelectual, que no solo carece de experiencia en la gestión del poder, sino que tampoco muestra gran interés en adquirirla. Pero la escasa comprensión del Estado, como nos han enseñado Gramsci —y no solo él16—, significa escasa conciencia de clase; significa ignorar que el Estado no es el mal absoluto, sino que es, al mismo tiempo, el terreno en el que se libra la lucha entre las clases sociales y lo que está en juego en dicha lucha, que decidirá la victoria de una u otra parte. Para reiterar el concepto, Losurdo cita el juicio de Gramsci, en el que este afirma que las frases ultrarrevolucionarias, subversivas y antiestatistas son expresión de apoliticismo, de evasión del conflicto social y de una renuncia sustancial a modificar lo existente. Losurdo dedica luego especial atención al tema de la relación entre la lucha de liberación nacional y la lucha contra el imperialismo. El concepto de imperialismo ha desaparecido prácticamente del vocabulario de la izquierda occidental tras el fin de la guerra de Vietnam y después de que la casi totalidad de los países del Sur del mundo obtuvieran la independencia política. A partir de ese momento ha prevalecido un internacionalismo abstracto que condena el patriotismo de las antiguas naciones coloniales. El hecho de que en Rusia y en China la cuestión de la construcción del socialismo haya pasado a un segundo plano frente a la lucha nacional contra el imperialismo, el hecho de que Ho Chi Minh y otros líderes se acercaran a la III Internacional impulsados por razones patrióticas, más que por la adhesión a la ideología comunista, la tardía conversión de Castro al socialismo y su autocrítica por haber subestimado en el pasado la fuerza del sentimiento nacional, se descartan como manifestaciones de «atraso» y/o de «tercermundismo». Para los teóricos de la revolución «pura», el escenario de la «verdadera» lucha de clases solo puede ser el de las metrópolis del capitalismo avanzado; todo lo demás es, en el mejor de los casos, una ocasión para alianzas tácticas y, en el peor, un retroceso hacia ideologías nacionalistas y, por tanto, por definición, «de derechas». La eliminación de la categoría de imperialismo, que Negri y Hardt sustituyen por la de imperio17, hace que estos dos autores no duden en legitimar la agresión occidental contra Yugoslavia en nombre de la defensa de los «derechos humanos» y en ensalzar el «socialismo» sionista de los kibutz, ignorando que se trata del fruto del colonialismo de asentamiento del Estado de Israel contra el pueblo palestino. Es más: Losurdo demuestra cómo la crítica al socialismo real tiende a derivar en una criminalización del comunismo sin más. Esta deriva se basa en el uso del concepto de totalitarismo canonizado, entre otros, por Hannah Arendt18. Al agrupar bajo la etiqueta de totalitarismo a los regímenes nazifascistas y comunistas, estos autores han sentado las bases para el afianzamiento de una doctrina de Estado que, en algunos casos, ha obtenido respaldo jurídico: basta pensar en los antiguos países socialistas en los que el comunismo se sanciona como delito de opinión, violando las normas de la democracia, o en la resolución del Parlamento de la UE que ha equiparado (con el respaldo de buena parte de la «izquierda») el comunismo y el nazismo, una repugnante operación de revisionismo histórico que, parafraseando una frase de Bertinotti, ha convertido «impronunciable» la palabra «comunismo».
Para concluir, merece la pena señalar otras dos cuestiones, interrelacionadas entre sí, en las que Losurdo se distancia del marxismo occidental; me refiero a la crítica de la razón científica y tecnológica y a la del crecimiento económico en sí mismo. La crítica a la razón tecnocientífica tiene dos ilustres predecesores en los gurús de la Escuela de Fráncfort, Adorno y Horkheimer19, pero ha sido en épocas más recientes cuando ha recibido un fuerte impulso, a través de la difusión de ideologías como el feminismo y el ecologismo, que han elaborado versiones menos sofisticadas en el plano filosófico pero más «populares», como la identificación entre machismo, voluntad de poder y dominio sobre la naturaleza, y ha cobrado gran impulso con el éxito de las teorías del decrecimiento, que atribuyen el colapso medioambiental a la unión entre la técnica y el mercado, que en la sociedad capitalista actúa como motor del proceso de acumulación ilimitada, por lo que proponen la transición a un modelo económico y social caracterizado por el crecimiento cero. Si bien es cierto que, en sus ataques a los «decrecimentistas», Losurdo resulta a veces poco generoso, simplificando y ridiculizando sus argumentos, me parece que el quid de la cuestión gira en torno a la distinción entre crecimiento y desarrollo capitalistas y crecimiento y desarrollo en general. Con razón, Losurdo se propone distinguir entre ambos niveles y considera absurdo atribuir validez universal al paradigma de la decrecimiento aplicándolo indistintamente tanto a las metrópolis como a los países en vías de desarrollo. El caso de China resulta especialmente útil para comprender los términos de la controversia. Hoy en día, China está a la vanguardia no solo en el sector de las tecnologías para la producción de energías «limpias», sino también en el esfuerzo por rehabilitar el medio ambiente del país, que había sufrido un fuerte impacto negativo debido al proceso de industrialización masiva y acelerada; sin embargo, hasta hace poco, su frenético ritmo de crecimiento económico no solo era objeto de críticas, sino que también se señalaba como prueba de su carácter capitalista, idéntico al de los países occidentales. También en Losurdo —aunque no tuvo tiempo de escribir una parte dedicada íntegramente al tema, tal y como preveía el plan original de su último libro—, el análisis de la historia reciente de China es fundamental para el tema que estamos debatiendo aquí. En concreto, cita a Mao cuando este afirma que es necesario superar el capitalismo sin comprometer la capacidad de desarrollar las fuerzas productivas, y señala que la historia ha demostrado que China ha logrado asimilar la ciencia y la técnica de los países que le habían impuesto el yugo colonial, hasta el punto de superarlos en muchos sectores estratégicos de la producción y de la investigación científica y tecnológica (queda abierto el debate sobre si dicha asimilación se produjo, como sostienen los intelectuales comunistas chinos, de forma crítica, o si se trató, en cambio, como acusan los críticos, de «copiar» los conocimientos occidentales). Además, al polemizar con aquellos marxistas que consideran que las reformas de Deng traicionaron el socialismo, replica que no se trató de una traición, sino de reconocer que el socialismo no puede ser sinónimo de miseria y que la apertura al mercado (parcial y bajo el estricto control del Estado-partido) ha permitido sacar de la pobreza extrema a cientos de millones de personas. Sin desarrollo científico y tecnológico y sin el crecimiento de las fuerzas productivas, esto no habría sido posible. En estos últimos párrafos ya he esbozado el nudo teórico que ocupa el centro del siguiente apartado, dedicado a la compleja relación entre comunismo y liberalismo en el pensamiento de Losurdo: hasta qué punto la visión histórica de este autor adolece de «continuismo», es decir, hasta qué punto su punto de vista, aunque crítico con el marxismo occidental, permanece encorsetado en un paradigma historicista «clásico» (no exento de matices eurocéntricos), según el cual los pasos de una fase a otra nunca implican una discontinuidad radical, sino una superación del pasado que, sin embargo, conlleva una conservación más o menos amplia del mismo (véase el concepto hegeliano de aufhebung)? III.
No es mi intención aquí profundizar críticamente en el pensamiento de Losurdo sobre el liberalismo, entre otras cosas porque ello requeriría tener debidamente en cuenta su Controstoria20, lo cual exigiría más espacio del que me permite este párrafo. Sin embargo, en las dos obras que estamos analizando aquí, no faltan abundantes referencias al tema, ni tampoco faltan puntos de partida para abordar la cuestión que mencionaba al final del párrafo anterior, es decir, la relación entre continuidad y ruptura en la concepción del tiempo histórico de Losurdo.
Tanto en La cuestión comunista como en El comunismo occidental, Losurdo describe dos aspectos de la ideología liberal, bien sintetizados en su análisis crítico del pensamiento político de Norberto Bobbio: por un lado, comparte el punto de vista de este autor sobre la necesidad de que los comunistas defiendan la causa de la libertad formal garantizada por los sistemas occidentales; por otro lado, le reprocha que ignore la negación de la libertad formal a los pueblos de los países colonizados. Por el momento, dejo entre paréntesis el primer juicio para centrarme en el segundo. Al describir hasta qué punto los derechos formales proclamados por las constituciones liberales han sido ignorados y pisoteados en los países sometidos al dominio colonial (hoy es obligatorio añadir «neo» y «poscolonial») por las potencias occidentales, Losurdo parece consciente de que no se trata de una simple «contradicción», sino de una lógica estructural inherente al sistema imperialista mundial. Cita las opiniones de los intelectuales negros que han denunciado la naturaleza liberal-fascista del sistema de poder imperial21; recuerda que la doctrina política de Hitler se inspiraba explícitamente en los métodos del imperialismo británico (al igual que en el estadounidense); admite que siglos de desarrollo del capitalismo mundial, hegemonizado por países de consolidada tradición liberal, no han logrado la plenitud de la emancipación política, y que la supuesta tendencia hacia dicha emancipación ha sido sistemáticamente neutralizada por la expansión colonial, que ha generado formas monstruosas de desigualdad y falta de libertad tanto en las colonias como en las metrópolis (el subrayado es mío); por último, escribe que el militarismo imperialista acaba por comprometer la democracia en la propia metrópoli capitalista (el subrayado es mío).
Parecería que existen los requisitos para reconocer que la «libertad» liberal es una narrativa ideológica tras la cual se ocultan las relaciones de poder entre dominantes (únicos destinatarios de los «derechos» liberales democráticos) y dominados (sistemáticamente excluidos de dichos derechos). Sin embargo, estas no son las conclusiones de Losurdo. De hecho, tacha de «marxista vulgar» la oposición —teorizada, entre otros, por Della Volpe — entre libertas maior (libertad frente a la necesidad) y libertas minor (la libertad consagrada por el Estado de derecho occidental), a la que se opone el primer Bobbio, cuando este autor reconocía que no hay libertad auténtica sin libertad frente a la necesidad, pero añadía que los regímenes socialistas no habrían podido llevar a cabo la emancipación sin adoptar las libertades formales del régimen occidental. Y aquí resulta evidente la influencia de Togliatti y de su concepción de la democracia progresiva y de la vía italiana hacia el socialismo (por lo demás, Losurdo lo cita explícitamente cuando invita a los comunistas a reivindicar la herencia «de los puntos álgidos de la tradición liberal»). Me atrevo a afirmar que Losurdo solo pudo mantener esta postura ignorando las pruebas del fracaso histórico irreversible y total del proyecto liberal, del que ya disponía de innumerables ejemplos, desde la degeneración posdemocrática de todos los sistemas liberales occidentales (desde Estados Unidos hasta la UE), hasta la renovada agresión colonialista contra el Sur del mundo (el genocidio en Palestina y las agresiones a Venezuela e Irán son posteriores a su muerte, pero ya se habían anticipado con acontecimientos análogos).
Ni siquiera retrocediendo en el tiempo resulta fácil rescatar un espíritu «progresista» originario de la revolución liberal. Por ejemplo, Losurdo cita la revuelta de los esclavos de Haití, contemporánea a la Revolución Francesa, y la abolición de la esclavitud por parte del gobierno revolucionario de París, pero olvida el hecho de que la abolición solo se produjo después de la derrota militar de las expediciones que los «revolucionarios» de París (condicionados por intereses económicos basados en la explotación del trabajo de los esclavos) habían organizado para sofocar la revuelta22. Además. Nunca sabremos qué habría escrito Losurdo en el capítulo sobre China que debía completar el libro sobre la Cuestión comunista. Sin embargo, sabemos que el Partido Comunista Chino rechaza sin reservas la idea de incorporar a su sistema institucional las normas del liberalismo occidental. Losurdo escribe que Deng, tras el fin de la Revolución Cultural, impuso el «retorno de la ley», pero esa ley no es, ni será jamás (a menos que se produzca un colapso del régimen), «nuestra» ley. El camino chino hacia la libertad y la democracia es fruto de una evolución histórica de la tradición y los valores de una civilización milenaria que, solo adoptando un universalismo abstracto y eurocéntrico, podemos imaginar que llegue a resultados comparables a los nuestros23. Es en este contexto donde se inscribe la cuestión de la continuidad o discontinuidad del proceso histórico. La visión predominante en el pensamiento revolucionario europeo, de la que Losurdo no se aleja del todo —a pesar de las duras críticas dirigidas al marxismo occidental mencionadas anteriormente—, se basa en la premisa de que la revolución socialista supera a la revolución burguesa, trascendiendo sus límites pero conservando (aufhebung) sus principios progresistas. Esta visión pasa por alto el hecho de que el sujeto de la revolución burguesa es una clase que ya ostenta la hegemonía económica y cultural, mientras que la socialista tiene como protagonistas a clases desprovistas de todo poder económico y político, por lo que implica una discontinuidad mucho más radical del proceso histórico. Losurdo teme que este punto de vista pueda inspirar «una espera mesiánica del acontecimiento». Pero la verdad es que, sin esta discontinuidad radical —que condujo a la ruptura entre Lenin y los partidos de la II Internacional—, no habría habido, como argumenta Luciano Canfora en su último libro24, la Revolución de 1917 (ni, añado yo, la Revolución china de 1949).
1Véase, L. Boltanski, L. Chiapello, El nuevo espíritu del capitalismo, Mimesis, Milán-Udine 2014.
2Así definen los académicos anglófonos el pensamiento de Deleuze,
Guattari, Foucault, Derrida y otros filósofos franceses que han dominado el panorama filosófico mundial en las últimas décadas del siglo XX
3De la amplia producción editorial de este autor, me limito aquí a citar su obra más famosa, escrita en colaboración con Michael Hardt, Imperio, Rizzoli, Milán 2001.
4Quien influyó en la ideología de las nuevas izquierdas a ambos lados del Atlántico, más que los dos exponentes más célebres de esta escuela filosófica, Adorno y Horkheimer, fue Herbert Marcuse.
5G. Rockhill, Who Paid the Pipers of Western Marxism?, Monthly Review Press, Nueva York, 2025.
6A Quienes frenaron su difusión y desacreditaron su valor ante el público occidental fueron, sobre todo, los discípulos del filósofo húngaro, que se convirtieron en bloque al neoliberalismo tras el colapso del socialismo en Europa del Este.
7G. Lukács, Ontología del ser social, 4 vols., Meltemi, Milán 2023.
8Véase, en particular, La filosofía imperfecta, Franco Angeli, Milán 1984 (las Obras de este autor están en proceso de publicación por la editorial Inschibboleth)
9D. Losurdo, El marxismo occidental, Laterza, Roma-Bari 2017.
10Véase Considerations on Western Marxism, Verso Books 1976.
11El concepto de atraso surge de la concepción eurocéntrica de la historia, que considera la civilización europea como el punto de llegada de un ascenso hacia el progreso que todos los demás pueblos están destinados a recorrer tarde o temprano. Esta visión, junto con la que opone a los países desarrollados de los subdesarrollados, ha sido desmontada por los teóricos de la escuela de la dependencia, como Giovanni Arrighi, Samir Amin, Gunder Frank y Wallerstein. Véase A. Visalli, Dipendenza, Meltemi, Milán 2020.
12Sobre las respuestas de Lenin a estas acusaciones, véase V. Giacché (ed.), Economía de la revolución, Il Saggiatore, Milán 2017.
13Véase K. Marx, Crítica al programa de Gotha, Editori Riuniti, Roma 2021 y F. Engels, Antiduhring, Editori Riuniti, Roma 1971.
14Véase E. Bloch, El espíritu de la utopía, Sansoni, Florencia 2004.
15Véase W. Benjamin, Tesis sobre la filosofía de la historia, Mimesis, Milán 2012.
16Véase, entre otros ejemplos, la polémica del exvicepresidente boliviano Linera contra la izquierda radical de su país (en Democracia, Estado, revolución, Meltemi 2020).
17Véase la nota 3
18Véase H. Arendt, Los orígenes del totalitarismo, Einaudi, Turín 2009.
19Véase de estos autores, Dialéctica de la Ilustración, Einaudi, Turín 2010.
20D. Losurdo, Contrahistoria del liberalismo, Laterza, Roma-Bari 2005.
21Pensemos en autores como Padmore, Fanon, Rodney, Williams, Césaire, Cabral y Robinson, por citar solo algunos
22Sobre la historia de la revolución haitiana, véase C. L. R. James, Los jacobinos negros, DeriveApprodi, Roma 2025, y S. Hhazareesingh, Espartaco negro, Rizzoli, Milán 2023,
23Sobre la crisis del universalismo occidental y las alternativas que surgen de otras experiencias históricas (en primer lugar la china, pero no solo esa), véase lo que escribimos Alessandro Visalli y yo en el doble volumen Más allá de Occidente, recientemente publicado por la editorial Meltemi (el primer volumen, obra de Visalli, lleva por subtítulo A la sombra de un atardecer trascendental; el segundo, obra del autor de estas líneas, El amanecer de una nueva historia).
24L. Canfora, El comunismo: otra historia, Feltrinelli, Milán 2026.
9. Resumen de la guerra en Irán, 29 de septiembre.
El seguimiento en directo de Middle East Eye y el resumen de AMDLT.
En directo: Araghchi se mantiene firme en que «no hay cambios» en la postura de Irán respecto al acuerdo con EE. UU.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní ha subrayado que las condiciones esbozadas en la propuesta de Teherán a Washington son «totalmente justas y razonables»
Puntos clave
Las fuerzas armadas de Yemen afirman haber llevado a cabo 356 operaciones contra objetivos huzíes durante el último día
La oficina de Netanyahu confirma su visita a los Emiratos Árabes Unidos, mientras los medios israelíes informan de la participación de países árabes en las conversaciones
Rubio afirma que Irán «chantajearía al mundo» si dispusiera de un arma nuclear
Actualizaciones en directo
El ministro israelí Katz amenaza con atacar a los líderes de Hamás en el extranjero
Hace 2 minutos
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, amenazó este martes con atacar a los líderes de Hamás que residen fuera de Gaza.
«Los líderes de Hamás en el extranjero también están en el punto de mira», afirmó Katz en un comunicado en vídeo difundido por su oficina.
Un funcionario saudí desmiente las informaciones sobre una reunión con funcionarios israelíes
Hace 56 minutos
Un alto funcionario saudí desmintió este miércoles las informaciones sobre una reunión entre representantes de Arabia Saudí y funcionarios israelíes.
El domingo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, visitó Abu Dabi y se reunió con el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohammed bin Zayed Al Nahyan, una reunión que fue confirmada tanto por funcionarios israelíes como emiratíes.
Según informan los medios de comunicación israelíes, en la reunión también estuvieron presentes representantes de Arabia Saudí, Jordania, Libia, Catar y Marruecos.
Hace 1 hora
La Mesa del Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino mantuvo el martes una reunión con el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres.
El presidente del Comité y representante permanente de Senegal ante la ONU, Cheikh Niang, elogió las posiciones firmes y basadas en principios del secretario general en defensa de los derechos del pueblo palestino y expresó el agradecimiento del Comité por su apoyo en el cumplimiento de su mandato, de conformidad con la resolución pertinente de la Asamblea General.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abbas Aragchi (izquierda), y el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, se dan la mano en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la ciudad de Nueva York, el 28 de septiembre de 2026 (Ryan Murphy/AFP)
El secretario del Tesoro de EE. UU. afirma que continuarán las medidas económicas contra Irán
Hace 2 horas
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, declaró este martes que continuarán las medidas económicas contra Irán, dirigidas contra quienes prestan apoyo financiero a este país.
«En el marco de la Operación Economic Outcast, el Tesoro seguirá actuando contra quienes prestan apoyo material, tecnológico o financiero que permita al régimen iraní mantener su actividad terrorista», afirmó Bessent.
«El Tesoro no tolerará ningún tipo de apoyo al régimen y seguirá identificando, desenmascarando y aislando a quienes facilitan las acciones de Irán», añadió.
Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado de EE. UU., Tommy Pigott, destacó este martes la recompensa de 15 millones de dólares ofrecida por el Gobierno estadounidense a cambio de información que permita desarticular los mecanismos financieros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC).
Hace 2 horas
Un niño palestino resultó herido el martes por disparos con munición real de las fuerzas israelíes durante una redada en el campo de refugiados de al-Fara’a, al sur de Tubas, en la Cisjordania ocupada, según informó la agencia de noticias Wafa.
Fuentes de la Media Luna Roja comunicaron a Wafa que sus equipos atendieron a un niño que sufrió una herida de bala en la mano.
Hace 3 horas
Una comisión independiente reveló este martes que el Manchester City Football Club ha sido declarado culpable de los 115 cargos relacionados con infracciones de las normas financieras.
Según las conclusiones, el club celebró contratos comerciales «ficticios» para inflar artificialmente los ingresos y reducir los costes en más de 1 000 millones de dólares.
«Los estados financieros del club no se habían elaborado ni auditado de conformidad con los principios legales y normativos aplicables», escribió la comisión.
Actuó de forma «imprudente» y «no actuó con la máxima buena fe», añadió.
En un vídeo enviado al personal y a los jugadores, y al que ha tenido acceso Sky Sports News, el director ejecutivo del City, Ferran Soriano, calificó la investigación de «teoría de la conspiración de la Premier League».
Más información: El director del Manchester City alega una «conspiración» tras declararse culpable al club de propiedad de los Emiratos Árabes Unidos de los cargos por infracciones financieras
El delantero del Manchester City, Erling Haaland, durante el partido de octavos de final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2025 entre su equipo y el Al Hilal de Arabia Saudí, en el estadio Camping World de Orlando, Florida, el 30 de junio de 2025 (Patricia De Melo/AFP)
Hace 3 horas
Arabia Saudí parece estar limando asperezas con los Emiratos Árabes Unidos en un intento por repeler la ofensiva militar huzí en Yemen, que amenaza el corredor de exportación de petróleo del reino a través del mar Rojo y que ha provocado ataques con drones contra Riad.
El príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, recibió el martes en Riad al vicepresidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mansour bin Zayed, en lo que supone el esfuerzo más destacado del reino hasta la fecha por reconciliarse con los Emiratos Árabes Unidos tras los enfrentamientos por Sudán, Yemen y Somalilandia.
«Los huzíes están acercando a Arabia Saudí y a los Emiratos Árabes Unidos», declaró a Middle East Eye Anna Jacobs, investigadora no residente del Instituto de los Estados Árabes del Golfo.
Los dos países vecinos llevan meses debatiendo cómo colaborar en Yemen, según han informado a MEE funcionarios occidentales y árabes, pero las conversaciones han avanzado lentamente.
Los Emiratos Árabes Unidos deseaban una señal pública por parte de Arabia Saudí de que había dejado atrás su desavenencia, junto con concesiones a los aliados de Abu Dabi sobre el terreno en Yemen, según explicó el funcionario occidental a MEE. En julio, Arabia Saudí compartió una fotografía informal en la que aparecían juntos Mansour y el ministro de Defensa saudí, Khaled bin Salman, aunque no se revelaron el lugar ni la hora de la reunión.
Más información: Arabia Saudí recurre al «caballo blanco» de los Emiratos Árabes Unidos mientras se prepara para la batalla contra los huzíes de Yemen
El príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman (derecha) y el vicepresidente de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan, se reúnen en Riad, el 29 de septiembre de 2026
https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/yemeni-government-forces-say-they-conducted-414-strikes-houthis-last-24?topic=War%2520on%2520Iran&
En un comunicado, al-Nuzaili señaló que las operaciones habían logrado «neutralizar a numerosos miembros y recursos huzíes».
El canal de noticias Al-Masirah, afiliado a los huzíes, informó de numerosos ataques en las provincias yemeníes de Taiz, Hodeidah y Sa’dah en las últimas horas, que, según afirmaron, fueron llevados a cabo por las fuerzas saudíes.
Los Emiratos Árabes Unidos condenan la irrupción de colonos israelíes en la mezquita de Al-Aqsa
Hace 3 horas
El Ministerio de Asuntos Exteriores de los Emiratos Árabes Unidos emitió este martes un comunicado en el que condenaba la irrupción de colonos israelíes en la mezquita de Al-Aqsa, liderada por el ministro de Seguridad Nacional israelí de extrema derecha, Itamar Ben-Gvir.
Ben-Gvir se unió el lunes a cientos de colonos israelíes que irrumpieron en los patios del complejo de la mezquita de Al-Aqsa y, el martes, se sumó a los colonos en la irrupción en la mezquita de Ibrahimi, en Hebrón.
Los Emiratos Árabes Unidos calificaron la irrupción en Al-Aqsa de «escalada provocadora y acto extremista inaceptable».
Trump afirma que no sabe si Irán va a «rendirse todavía»
Hace 3 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó el martes que a Irán «le va muy mal», y añadió que no sabe si Irán va a «rendirse todavía» en lo que respecta a la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán, en unas declaraciones realizadas a los periodistas a las puertas de la Casa Blanca tras una reunión con directivos de IA.
Hace 4 horas
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) publicó el martes una carta abierta dirigida a los votantes estadounidenses, en la que les insta a «despertar» y a «recuperar el control de manos de los políticos corruptos».
En una extensa carta abierta, el IRGC se dirigió directamente a los votantes estadounidenses, diciéndoles: «Son ellos quienes, con sus votos, dan poder al Gobierno y le permiten hacer lo que hace».
» «Estados Unidos de América es una gran nación. Permitir que individuos vulgares e inmorales sigan dirigiendo su política y sus medidas solo servirá para humillar y socavar aún más a EE. UU.», continuaba la carta, instando a la ciudadanía estadounidense a «recuperar el control».
Esto se produce en vísperas de las elecciones de mitad de legislatura en EE. UU., en un momento en que la popularidad de Trump se encuentra en su nivel más bajo de la historia.
https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/yemeni-government-forces-claim-strikes-houthi-positions-yemens-al?topic=War%2520on%2520Iran&
Esto se produce después de que el ejército yemení advirtiera a la población civil que se mantuviera alejada de los lugares utilizados por los huzíes para actividades militares, afirmando que los consideran objetivos legítimos.
Hace 5 horas
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró el martes que ha presentado demandas por difamación contra las acusaciones de que había recibido advertencias antes del ataque liderado por Hamás contra el sur de Israel el 7 de octubre de 2023.
En una publicación en X, el primer ministro calificó las afirmaciones de «calumnias falsas» y escribió que «no es casualidad que estas mentiras se estén difundiendo ahora, en vísperas de las elecciones, por parte de rivales políticos y actores extranjeros hostiles» que desean derrocar a su «gobierno de derecha» e «instalar un gobierno de partidos árabes de izquierda» que pretenda «establecer un Estado palestino».
A principios de este mes, el periódico israelí *Haaretz* informó de que el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, había advertido a Netanyahu sobre un posible ataque de Hamás diez días antes de los acontecimientos del 7 de octubre de 2023.
Hace 5 horas
Las Fuerzas Armadas de Yemen emitieron un comunicado en el que advertían a la población civil de que se mantuviera alejada de los emplazamientos utilizados por los huzíes para actividades militares.
En un comunicado, el ejército afirmó que considera dichos emplazamientos como objetivos legítimos, y añadió que cualquier acción contra ellos se llevaría a cabo de conformidad con el derecho internacional humanitario.
https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/hundreds-families-stranded-inside-their-vehicles-checkpoint-near?topic=War%2520on%2520Iran&
Las fuerzas israelíes cerraron el puesto de control, que cuenta con personal permanente, lo que provocó una gran acumulación de vehículos y largas colas que se extendían a lo largo de distancias considerables.
Los soldados israelíes también cerraron el puesto de control de Ein Sinya, al norte de Ramala, lo que obligó a los palestinos a esperar durante horas en sus vehículos, según informó la agencia de noticias Wafa.
Trump «atrapado en un atolladero», afirma el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán
Hace 6 horas
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, declaró el martes que Irán ha comunicado a EE. UU. sus condiciones para poner fin a la guerra, pero que Trump no ha sido capaz de tomar una decisión.
El presidente de EE. UU. se encuentra «atrapado en un atolladero en el que no puede ni negociar ni librar la guerra», señaló Rezaei durante una reunión con el viceprimer ministro de Azerbaiyán, Shahin Mustafayev, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias iraní IRIB.
Rezaei añadió que, movido por la desesperación, Trump ha recurrido a un «bloqueo aéreo» contra Irán, en referencia a las sanciones impuestas por la Administración Trump a las aerolíneas iraníes a principios de este mes.
Los ataques israelíes cortan partes de la red de abastecimiento de agua en Mansouri (Líbano)
Hace 6 horas
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano informó el martes de que los continuos ataques israelíes contra la localidad de Mansouri, en el sur del Líbano, han destruido viviendas y pozos de agua y han cortado partes de su red de abastecimiento de agua.
Israel también atacó el martes Hadatha, Barashit y Bani Hayyan, en el sur del Líbano.
EE. UU. sanciona a diez personas por presuntamente adquirir armas para Irán
Hace 6 horas
Estados Unidos ha sancionado a diez personas y entidades que presuntamente adquirieron armas y componentes de armas para el Ministerio de Defensa y Logística de las Fuerzas Armadas de Irán, según se indicó el martes en la página web del Departamento del Tesoro de EE. UU.
Entre las personas sancionadas se encuentran un representante del Ministerio de Defensa iraní con sede en China y representantes de varias empresas, con sede en Irán, Hong Kong y Pakistán, que presuntamente adquieren componentes utilizados para el desarrollo de armas iraníes, según el Tesoro de EE. UU.
En un comunicado, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que EE. UU. «seguirá actuando contra quienes presten apoyo material, tecnológico o financiero que permita al régimen iraní mantener su actividad terrorista y lo impedirá».
Hace 6 horas
La policía antiterrorista británica declaró este martes que no se han hallado artefactos explosivos improvisados en el marco de una investigación sobre un presunto complot dirigido contra una base aérea británica utilizada por las fuerzas estadounidenses para atacar Irán.
No obstante, añadieron que se recuperó una cantidad de gasolina de los vehículos que se encontraban en el lugar.
Los cinco hombres detenidos como sospechosos de delitos de terrorismo cerca de la base aérea de la RAF en Fairford fueron posteriormente puestos en libertad bajo fianza, una decisión que, según la policía antiterrorista del Reino Unido, se «basó en la experiencia y en una cuidadosa consideración de las competencias policiales».
Hace 7 horas
Qatar ha calificado los ataques israelíes contra los palestinos en Gaza y la Cisjordania ocupada, así como en Siria y el Líbano, de «graves violaciones del derecho internacional», según un comunicado del representante permanente del Estado de Qatar ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, el Dr. Hend Abdulrahman al-Muftah.
«El Estado de Catar ha afirmado que la ocupación israelí continuada, las graves violaciones y los crímenes contra los palestinos, la expansión ilegal de los asentamientos, los intentos de desplazar por la fuerza a los palestinos y los ataques contra Siria y el Líbano constituyen graves violaciones del derecho internacional», escribió el Ministerio de Asuntos Exteriores de Catar en una publicación en X el martes.
La declaración añadía que la negativa de Israel a aplicar el plan para poner fin al conflicto en Gaza «representa un desafío directo y un intento deliberado de socavar los esfuerzos internacionales destinados a lograr una paz justa, integral y duradera», y instaba a la comunidad internacional «a asumir sus responsabilidades para poner fin a la ocupación israelí».
EE. UU. liberará 40 millones de barriles de crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo
Hace 7 horas
El Departamento de Energía de EE. UU. anunció el martes que ofrece prestar a las empresas energéticas 40 millones de barriles de petróleo procedentes de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR), en un intento por controlar la escalada de los precios del combustible de cara a las elecciones de mitad de legislatura en EE. UU.
EE. UU. acordó en marzo prestar 172 millones de barriles de petróleo de la SPR como parte de un acuerdo más amplio con unos 30 países de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para liberar 400 millones de barriles.
En junio, la Administración Trump se ofreció a prestar los últimos 40 millones de barriles de ese acuerdo de la AIE, pero reveló más tarde ese mismo mes que las empresas solo aceptaron tomar prestados unos 500 000 barriles.
Información de Reuters
El ejército israelí bombardea localidades del sur del Líbano
Hace 8 horas
El ejército israelí ha atacado con artillería la localidad de Hadatha, en el sur del Líbano, según informó este martes la Agencia Nacional de Noticias del Líbano.
Asimismo, ha lanzado una incursión en las afueras de Barashit, en el distrito de Bint Jbeil, y está llevando a cabo intensos bombardeos en Bani Hayyan.
Humo que se eleva desde el lugar donde se produjeron una serie de explosiones israelíes en la localidad de al-Mansouri, en el sur del Líbano, el 28 de septiembre de 2026 (Kawnat Haju/AFP)
Hace 8 horas
Los envíos de petróleo a través del estrecho de Ormuz han ascendido a una media de unos 13,2 millones de barriles al día durante la última semana, lo que supone aproximadamente el 77 % de los niveles previos a la guerra, según datos de seguimiento de la plataforma marítima Kpler.
Este aumento del tráfico de petróleo se produce en medio de las conversaciones en curso para poner en práctica un plan propuesto por Irán con el fin de reabrir por completo el estrecho en el plazo de una semana, a pesar de que el país ha afirmado haber intensificado los ataques contra los buques que intentan atravesar la vía navegable.
Hace 8 horas
EE. UU. ha anunciado la retirada de sus fuerzas de Irak, 23 años después de la invasión que derrocó a Sadam Husein.
El Gobierno iraquí ha acogido esta noticia como el retorno definitivo a la «soberanía nacional» tras años de intervención estadounidense en el país.
«El 1 de octubre será un nuevo día en la historia del Estado iraquí, con el país libre de cualquier presencia militar extranjera y la consecución de la soberanía nacional sobre su territorio», declaró el primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, en un comunicado.
Su afirmación no es del todo precisa: Turquía sigue manteniendo una presencia militar en el país, aunque también se ha comprometido a entregar en breve al Gobierno su base militar de Bashiqa-Zilkan, situada en el norte de Irak.
El fin de la presencia estadounidense en Irak, cuya fecha límite era el 30 de septiembre, también se había vinculado inicialmente al desarme de los grupos armados no gubernamentales que, desde el derrocamiento de Sadam, han figurado entre las fuerzas más poderosas del país.
Más información: A medida que EE. UU. retira sus fuerzas de Irak, ¿qué ocurre con los grupos armados respaldados por Irán?
Miembros del grupo paramilitar iraquí proiraní «Brigadas de Hezbolá» (Kataeb Hezbolá) se reúnen en una procesión fúnebre en memoria de uno de sus compañeros, fallecido el día anterior en un ataque en Basora, Irak, el 8 de abril de 2026 (Ahmad al-Rubaye/AFP)
Hace 8 horas
El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó el martes que su partido seguirá trabajando en pro de una solución de dos Estados en el conflicto entre Israel y Palestina, en su primer discurso como líder en el congreso del Partido Laborista celebrado en Liverpool.
«Nos guiaremos por nuestros principios en nuestro liderazgo para garantizar una solución de dos Estados entre Israel y Palestina, tal y como ha demostrado Ed Miliband», afirmó Burnham, refiriéndose al discurso del ministro de Asuntos Exteriores del lunes, en el que calificó el sufrimiento en los territorios palestinos «una mancha en la conciencia del mundo».
Burnham también afirmó que el Reino Unido «se enfrentará a las amenazas, independientemente de su procedencia, ya sea Rusia, Irán o cualquier otro lugar del mundo».
El primer ministro británico, Andy Burnham, pronuncia un discurso durante la tercera jornada de la conferencia anual del Partido Laborista en Liverpool, el 29 de septiembre de 2026 (Oli Scarff/AFP)
Dos palestinos muertos y varios heridos en un ataque israelí y un tiroteo en Gaza
Hace 8 horas
Un ataque israelí y un tiroteo causaron la muerte de dos palestinos e hirieron a varios más en Gaza este martes, según informó la agencia de noticias Wafa.
Fuentes médicas del hospital Al-Shifa informaron a Wafa de que los cadáveres de dos palestinos y varios heridos, entre ellos niños, fueron trasladados al hospital tras un ataque aéreo israelí que tuvo como objetivo un bloque de viviendas en el barrio de al-Nasr, al norte de la ciudad de Gaza.
El Ministerio de Sanidad de Gaza había informado anteriormente ese mismo martes de que un palestino había fallecido y otros 13 habían resultado heridos en ataques israelíes en Gaza durante las últimas 24 horas.
Trump afirma que el conflicto con Irán terminará «muy pronto»
Hace 8 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado que el conflicto con Irán terminará «muy pronto», lo que ha provocado una caída en picado de los precios del petróleo.
Durante un discurso pronunciado el martes en Washington, D. C., en el que presentó una nueva plataforma federal basada en inteligencia artificial, Trump afirmó que Irán está «fracasando estrepitosamente» y reiteró que el país «no tendrá un arma nuclear».
«Eso se acabará muy pronto», afirmó el presidente de EE. UU., refiriéndose al conflicto con Irán, y añadió que «los precios del petróleo van a caer en picado, tal y como ocurría antes de que tuviera que realizar esa pequeña excursión a la República Islámica de Irán».
El presidente de EE. UU., Donald Trump, sostiene una orden ejecutiva tras firmarla durante un acto de presentación en Washington, D. C., el 29 de septiembre de 2026 (Kevin Dietsch/AFP)
Hace 8 horas
El lunes por la mañana se difundió ampliamente la noticia de que se había evitado por los pelos lo que parecía ser un importante atentado terrorista planeado contra una base estadounidense en Gran Bretaña.
El domingo por la mañana se detuvo a cinco hombres como sospechosos de delitos de terrorismo cerca de la base de la RAF Fairford, desde donde los bombarderos estadounidenses han atacado instalaciones de misiles iraníes.
Se informó ampliamente de que el incidente constituía un aparente complot para cometer un atentado con bomba que había sido frustrado.
Se hallaron barriles en tres furgonetas cerca de la base que, según sugirieron los periódicos, podrían haber contenido explosivos de fabricación casera.
Como muestra de la gravedad de la situación, el primer ministro Andy Burnham convocó una reunión del Comité Cobra el lunes por la tarde.
Más información: Cómo se desmoronó la versión del «complot para colocar una bomba» en la base de la RAF Fairford a medida que EE. UU. y el Reino Unido presentaban versiones contradictorias
Policías armados frente a la base de la RAF Fairford en Gloucestershire, suroeste de Inglaterra, el 28 de septiembre de 2026 (AFP)
Un diputado iraní afirma que EE. UU. abandonará la región y que «los días de Israel están contados»
Hace 9 horas
El diputado iraní Ebrahim Azizi ha afirmado que Estados Unidos acabará abandonando Oriente Medio y que «los días de Israel están contados», según declaraciones recogidas por los medios de comunicación iraníes.
Azizi, que preside la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, señaló que Irán y sus vecinos permanecerían en última instancia en la región una vez que EE. UU. e Israel se hubieran marchado.
«En última instancia, seremos nosotros y nuestros vecinos quienes permanezcamos aquí, cara a cara», señaló, y añadió: «Ese día será un día de pesar».
Vance califica a los dirigentes iraníes de «muy confusos» y afirma que un acuerdo es posible
Hace 10 horas
El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, ha afirmado que aún hay margen para alcanzar un acuerdo con Irán si sus dirigentes cumplen sus compromisos con Washington, al tiempo que ha calificado el sistema de toma de decisiones políticas de Teherán de «muy confuso».
En una entrevista con el periodista Vince Coglianese, Vance señaló que el presidente Donald Trump había dejado claro que «existe un escenario en el que podemos llegar a un acuerdo con Irán, pero eso requiere que los iraníes se comporten».
Afirmó que el enfoque de Washington se basaría en las acciones de Irán más que en sus declaraciones.
Vance señaló que los dirigentes iraníes abarcaban «una serie de grupos diferentes», entre los que se incluyen los partidarios de la línea dura, los conservadores, los moderados y los clérigos.
También señaló que el nuevo líder supremo de Irán se mostraba «muy distante» y no participaba en la toma de decisiones cotidianas ni en los debates públicos sobre las negociaciones.
La UKMTO informa de un ataque contra un buque en el estrecho de Ormuz
Hace 10 horas
La agencia británica de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO) informó el martes de que un buque fue alcanzado por lo que parece ser un proyectil mientras transitaba por el estrecho de Ormuz el lunes por la noche, lo que provocó un incendio.
El incendio se extinguió posteriormente y toda la tripulación se encontraba a salvo, por lo que el buque continuó su travesía.
No se ha informado de ningún impacto medioambiental, y aún se está evaluando la magnitud de los daños sufridos por el buque, según la UKMTO.
El ataque se produce en un momento en que continúan los ataques en torno a esta vía navegable estratégica, lo que perturba el transporte marítimo mundial y mantiene la tensión en los mercados petroleros.
Hace 11 horas
La Oficina de Medios de Comunicación del Gobierno de Gaza ha acusado a Israel de incumplir los compromisos adquiridos en virtud del acuerdo de alto el fuego de Gaza, afirmando que las continuas violaciones han agravado la crisis humanitaria a medida que el alto el fuego se acerca a su primer aniversario.
Israel ha cometido 5.147 violaciones que han causado la muerte de 1.421 palestinos, han dejado 4.983 heridos y han dado lugar a la detención de 198 personas, según la oficina.
Asimismo, señaló que habían entrado en Gaza 72 826 camiones de ayuda de los 210 600 previstos en el acuerdo, mientras que solo se había permitido la entrada y salida del territorio a 13 785 personas de las 35 000 previstas.
Ante la llegada del invierno, la oficina advirtió de una «catástrofe humanitaria segura», ya que más de 1,5 millones de palestinos desplazados viven en tiendas de campaña en muy mal estado.
Señaló que 162 000 de las aproximadamente 270 000 tiendas de campaña de Gaza ya eran inservibles y advirtió de que más de 255 edificios dañados corrían peligro de derrumbe.
La oficina hizo un llamamiento a la comunidad internacional y a las agencias de la ONU para que intervengan con urgencia, abran por completo los pasos fronterizos de Gaza, faciliten las evacuaciones médicas y permitan la entrada de suministros de ayuda para el invierno en el territorio.
Hamás convoca a la movilización tras la entrada de colonos israelíes en la mezquita de Ibrahim
Hace 11 horas
Un responsable de Hamás denunció la entrada de cientos de colonos israelíes en la mezquita de Ibrahim, en la ciudad de Hebrón, en Cisjordania ocupada, acompañados por rabinos y por el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, según informó Al Jazeera.
Abdul Rahman Shadid, un responsable de Hamás, calificó la acción de «nueva escalada» y de ataque contra los lugares sagrados palestinos y los sentimientos de los musulmanes.
Acusó a Israel de convertir Hebrón en «un cuartel militar» y de imponer restricciones más estrictas a los residentes.
Shadid instó a los palestinos de la Cisjordania ocupada a reunirse en la mezquita para defenderla, afirmando que las acciones israelíes reforzarían el vínculo de los palestinos con sus lugares sagrados y avivarían la ira.
Banderas israelíes en la mezquita de Ibrahim, en la Cisjordania ocupada, el 21 de abril de 2026 (Hazem Bader/AFP)
Gaza: un palestino muerto y 13 heridos en ataques israelíes en las últimas 24 horas
Hace 12 horas
Un palestino ha fallecido y otros 13 han resultado heridos en ataques israelíes en Gaza en las últimas 24 horas, según ha informado el Ministerio de Sanidad del territorio en su informe diario.
Desde que entró en vigor el alto el fuego en octubre, al menos 1.422 palestinos han perdido la vida y 4.996 han resultado heridos en Gaza, mientras que se han recuperado 834 cadáveres de entre los escombros.
Esto ha elevado el número de fallecidos desde que Israel iniciara su guerra contra Gaza a 74 023 y el de heridos a 175 111.
Miles de personas siguen sepultadas bajo los escombros y se presume que han fallecido.
Cientos de colonos irrumpen en la mezquita de Al-Aqsa
Hace 13 horas
907 colonos irrumpieron esta mañana en la mezquita de Al-Aqsa, en la Jerusalén Este ocupada, según informa Al Jazeera citando al Waqf Islámico de Jerusalén.
Según el informe, la turba entró en el complejo escoltada por la policía.
La incursión se produce durante la festividad judía de Sucot.
La agencia de noticias Wafa informa, citando a la Gobernación de Jerusalén, que los colonos agredieron a palestinos y publicaron vídeos de los ataques en las redes sociales.
La incursión se produce tras una oleada de redadas nocturnas en toda la Cisjordania ocupada.
Netanyahu condena los «disturbios violentos» de los colonos en la Cisjordania ocupada
Hace 13 horas
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, condenó los «disturbios violentos» de los colonos en la Cisjordania ocupada.
En una declaración el día X, Netanyahu afirmó que el «puñado de alborotadores» no representaba a lo que él denominó la «comunidad de colonos respetuosa con la ley».
Durante la noche, decenas de colonos israelíes arrasaron aldeas palestinas en la Cisjordania ocupada, incendiando viviendas y vehículos.
Alrededor de 100 colonos asaltaron Jalud, al sur de Nablus, poco después de la medianoche del lunes, atacando las viviendas de la familia Toubasi.
Más de 100 colonos israelíes asaltan una aldea palestina e incendian viviendas
Hace 14 horas
Una turba de más de 100 colonos israelíes asaltó una aldea palestina en el norte de Cisjordania, prendiendo fuego a viviendas y vehículos.
La agencia de noticias Anadolu informó de que el pogromo tuvo lugar mientras soldados israelíes acompañaban a una familia palestina de regreso a su hogar en Jalud, tras haber sido desplazada por ataques de colonos dos meses antes.
Según el informe, los colonos atacaron a la familia Toubasi nada más llegar a su casa.
Mahmoud al-Toubasi declaró a la AFP que, durante los dos meses de ausencia de la familia, los colonos israelíes habían ocupado su vivienda.
«Mi esposa, mi hijo y yo nos dirigimos a la casa en coche, acompañados por un vehículo del ejército delante de nosotros y otro detrás», afirmó.
Hace 17 horas
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que las condiciones de Teherán para Estados Unidos son «totalmente justas y razonables», y añadió que no se ha producido ningún cambio en la postura del país.
«Llevan varias horas haciéndose afirmaciones, y puedo afirmar con certeza que no ha habido ningún cambio en la postura de Irán», declaró Araghchi a los medios de comunicación iraníes.
Afirmó que las condiciones de Teherán para el acuerdo son «claras», incluida su postura sobre la apertura del estrecho de Ormuz.
«En este momento, se trata únicamente de la cuestión del estrecho de Ormuz. La apertura del estrecho de Ormuz también está supeditada al cumplimiento de las condiciones que hemos comunicado a la otra parte», afirmó Araghchi.
«Existen condiciones impuestas por el Líder Supremo, y estas condiciones deben cumplirse para que se abra el estrecho de Ormuz; nuestra misión consistía en transmitir estas condiciones tanto a la parte estadounidense como a todos los demás países y a la comunidad internacional, para que sean conscientes de que Irán tiene un plan al respecto.
«Las condiciones de Irán son totalmente justas y razonables, y si los estadounidenses afirman que buscan un acuerdo o una solución pacífica, deberíamos presentar esta solución».
Araghchi comunica a Guterres, de la ONU, que Irán «nunca dejará de exigir justicia»
Hace 17 horas
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán comunicó al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, que Teherán «nunca dejará de exigir justicia» contra los responsables de «crímenes de guerra», en referencia a EE. UU. e Israel.
Abbas Araghchi subrayó ante Guterres que Irán seguirá defendiendo su soberanía nacional y su integridad territorial, y añadió que «la nación iraní nunca dejará de exigir justicia, de exigir responsabilidades y de castigar a los autores de los crímenes de guerra cometidos por EE. UU. y los sionistas» .
«Irán siempre se ha mantenido firme en el uso de los instrumentos diplomáticos para proteger sus intereses nacionales y garantizar la paz en la región, pero Estados Unidos ha traicionado repetidamente la diplomacia durante la última década y, al incumplir su promesa, ha provocado inseguridad en la región», afirmó.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní también destacó lo que describió como el «genocidio y el belicismo» de Israel en Palestina, el Líbano, Siria y otros países.
Araghchi señaló estas violaciones para recordar a la ONU y al Consejo de Seguridad la «responsabilidad de poner fin a la impunidad de Israel y detener los crímenes cometidos en Gaza y Cisjordania».
Hace 17 horas
Buenos días, lectores de Middle East Eye,
Estas son las últimas novedades:
- La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó que él y su esposa, Sara, viajaron a los Emiratos Árabes Unidos el domingo por invitación del presidente Mohammed bin Zayed. Los medios de comunicación israelíes informaron de que en la reunión también estuvieron presentes representantes de Arabia Saudí, Jordania, Libia, Catar y Marruecos. Según Ynet, la reunión fue organizada por el jefe del Mossad, Roman Goffman, después de que Arabia Saudí solicitara la ayuda de Israel contra los ataques huzíes en la región del Mar Rojo.
- Al Jazeera informó de que al menos un palestino murió y varios más resultaron heridos, entre ellos niños, en un ataque con drones israelíes en el barrio de al-Nasr, al oeste de la ciudad de Gaza. Por otra parte, otro palestino fue abatido a tiros en Deir al-Balah, en el centro de Gaza.
- El Ministerio de Defensa de Yemen afirmó que sus fuerzas llevaron a cabo 356 operaciones contra objetivos huzíes en las últimas 24 horas, alegando que habían matado e herido a 476 miembros. En una declaración del portavoz de las fuerzas armadas, Majid al-Nuzaili, este señaló que sus fuerzas habían destruido varios centros de mando y control, depósitos de armas y artillería de campaña en diez frentes.
- El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se reunió el miércoles en Washington, D. C., con el ministro de Asuntos Exteriores saudí, el príncipe Faisal bin Farhan Al Saud, según un comunicado de prensa del Departamento de Estado. El comunicado indicaba que ambos continuaron las conversaciones iniciadas en la Asamblea General de la ONU sobre la cooperación bilateral en materia de seguridad y estabilidad regionales, incluyendo Irán, Gaza, el Líbano, Sudán y otras cuestiones regionales.
- El presidente de EE. UU., Donald Trump, negó el lunes haber ofrecido a Irán el levantamiento de las sanciones y la liberación de fondos congelados a cambio de concesiones nucleares por parte de Teherán. «Esto es falso. ¡No les ofrecí NADA! La noticia de Axios, como la mayoría de las demás, es un ENGAÑO, utilizado únicamente con el fin de satisfacer su síndrome de delirio contra Trump», afirmó en su cuenta de Truth Social.
- Los combates que se están produciendo en Yemen han provocado el desplazamiento de casi 16 000 personas durante la última semana, según informó el lunes la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). La agencia de la ONU indicó que 145 308 personas (alrededor de 24 218 hogares) se han visto desplazadas en ocho provincias desde que se agravó la inseguridad en la costa occidental en junio. El total aumentó un 12 %, es decir, 15 870 personas, entre el 21 y el 28 de septiembre.
Rubio afirma que Irán «chantajearía al mundo» si dispusiera de un arma nuclear
Hace 18 horas
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, afirmó que, si Irán dispusiera de un arma nuclear, la utilizaría para «chantajear al mundo y matar a personas».
« «Controlaría los estrechos, cobraría un peaje y decidiría quién recibe energía y quién no», declaró Rubio durante una entrevista con Fox News, y añadió que esto podría suponer un «riesgo inaceptable».
También acusó a Teherán de utilizar el dinero obtenido gracias al alivio de las sanciones o a las ventas económicas para fabricar armas y «exportar la revolución», en lugar de «mejorar la vida del pueblo iraní».
«Utilizan el dinero para financiar a Hezbolá, lo utilizan para financiar a Hamás, lo utilizan para financiar a las milicias chiitas en Irak… lo utilizan para patrocinar el terrorismo y complots de asesinato», afirmó Rubio.
El secretario de Estado de EE. UU. también criticó a los dirigentes del país, afirmando: «Quienes llevan la batuta en Irán son clérigos chiitas radicales con una visión apocalíptica del futuro. Creen que es una vocación religiosa provocar el fin de los días del mundo, el apocalipsis».
Hace 19 horas
Los combates que se están produciendo en Yemen han provocado el desplazamiento de casi 16 000 personas durante la última semana, según informó el lunes la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La agencia de la ONU indicó que 145.308 personas (alrededor de 24.218 hogares) se vieron desplazadas en ocho provincias desde que se recrudeció la inseguridad en la costa occidental en junio
El total aumentó un 12 %, es decir, 15.870 personas, entre el 21 y el 28 de septiembre.
«Cada semana contabilizamos miles de personas más que lo han dejado todo atrás», afirmó el jefe de misión de la OIM en Yemen, Abdusattor Esoev.
«Detrás de estas cifras hay padres que intentan mantener a salvo a sus hijos, personas mayores que no pueden desplazarse muy lejos y familias que, para empezar, ya tenían muy poco».
«Necesitan ayuda ahora mismo, y nuestra respuesta debe ser tan rápida como ellos», subrayó, añadiendo que las familias necesitan urgentemente refugio, alimentos y protección.
Mujeres y niños que huyeron de los combates caminan por un campamento para desplazados internos cerca de Adén, Yemen, el 19 de septiembre de 2026 (Stringer/Reuters)
Trump afirma que la guerra contra Irán evitó que Israel fuera «aniquilado»
Hace 19 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, defendió este lunes la guerra contra Irán, alegando que impidió que Irán adquiriera armas nucleares y que también evitó que Israel fuera «aniquilado».
Hace 20 horas
La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó que él y su esposa, Sara, viajaron a los Emiratos Árabes Unidos el domingo por invitación de Mohammed bin Zayed.
«La visita se centró en el fortalecimiento de las relaciones entre ambos países y en los retos regionales», reza el comunicado oficial, que añade que Netanyahu estuvo acompañado por el jefe del Consejo de Seguridad Nacional, el jefe del Mossad, el secretario militar y el asesor de política exterior.
Según informan los medios israelíes, en la reunión también estuvieron presentes representantes de Arabia Saudí, Jordania, Libia, Catar y Marruecos.
Ynet informó de que el jefe del Mossad, Roman Goffman, organizó la reunión después de que Arabia Saudí solicitara la ayuda de Israel contra los ataques huzíes en la región del mar Rojo.
Un ataque con drones israelíes mata a un palestino e hiere a varios más
Hace 21 horas
Al Jazeera informa de que al menos un palestino ha fallecido y varios más han resultado heridos, entre ellos niños, en el ataque con drones israelíes en el barrio de al-Nasr, al oeste de la ciudad de Gaza.
Hace 21 horas
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, instó al Gobierno libanés a tomar «medidas decisivas» para desarticular las redes financieras iraníes y de Hezbolá durante las conversaciones mantenidas el lunes con el primer ministro Nawaf Salam.
Según Bessent, es fundamental llevar a cabo reformas clave en el sector financiero para restablecer la confianza en el sistema bancario del Líbano.
Bessent también afirmó que había abordado la «importancia de impulsar reformas clave en el sector financiero para restablecer la confianza en el sistema bancario libanés».
Israel ataca un bloque de viviendas al oeste de la ciudad de Gaza; hay niños entre los heridos
Hace 22 horas
Un dron israelí ha atacado un bloque de viviendas en el barrio de al-Nasr, al oeste de la ciudad de Gaza, según informa Al Jazeera citando fuentes médicas del hospital de al-Shifa.
Según la cadena, las imágenes mostraban a los médicos atendiendo a niños con heridas graves tras el ataque.
El número total de víctimas sigue sin estar claro.
¿Podría el Reino Unido desobedecer la orden de Israel de cerrar su consulado en Jerusalén Este?
Hace 22 horas
Sir Vincent Fean, miembro del patronato del British Palestine Project y él mismo antiguo cónsul general en Jerusalén Este, declaró el lunes a MEE que «la amenaza de Israel de cerrar el Consulado General británico no solo es errónea, sino que es ilegal».
Hace tres semanas, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, anunció el cierre del consulado como parte de un paquete de medidas de represalia tras la decisión del ministro de Asuntos Exteriores británico, Ed Miliband, de prohibir el comercio con los asentamientos israelíes.
https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/yemens-armed-forces-claim-356-operations-against-huzí-targets-over
El Ministerio de Defensa de Yemen ha afirmado que sus fuerzas llevaron a cabo 356 operaciones contra objetivos huzíes en las últimas 24 horas, alegando que han causado la muerte y heridas a 476 miembros.
En una declaración del portavoz de las fuerzas armadas, Majid al-Nuzaili, este afirmó que las fuerzas gubernamentales habían destruido varios centros de mando y control, depósitos de armas y objetivos de artillería de campaña en diez frentes.
Hace 23 horas
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se reunió el miércoles en Washington D. C. con el ministro de Asuntos Exteriores saudí, el príncipe Faisal bin Farhan Al Saud, según un comunicado de prensa del Departamento de Estado.
El comunicado indicaba que ambos continuaron las conversaciones iniciadas en la Asamblea General de la ONU sobre la cooperación bilateral en materia de seguridad y estabilidad regionales, incluyendo Irán, Gaza, el Líbano, Sudán y otras cuestiones regionales.
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El resumen de Ana Muñoz de la Torre, en la línea de Escobar.
https://x.com/ana_m_delatorre/status/2104883923448684904
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TRUMP RECHAZA LA PAZ MIENTRAS MUEVE SUS AVIONES HACIA ISRAEL: GUERRA TOTAL INMINENTE
1. PLAN RECHAZA EL PLAN DE IRÁN PARA ABRIR ORMUZ
EL 25 de septiembre el canciller iraní, Abbas Araghchi, presentó desde la sede de la ONU en Nueva York un plan de siete días para reabrir el estrecho de Ormuz. En dicho plan Irán le daba cinco días a EEUU para que implementara las siguientes medidas: levantamiento del bloqueo naval, fin de las sanciones al petróleo iraní, liberación de activos congelados y alto el fuego en todos los frentes. Irán prometía la reapertura del estrecho al sexto día y la firma del acuerdo definitivo al séptimo. Las condiciones obraban ya en poder de Washington mediante un memorando mediado por Catar.
El 26 de Septiembre, tan sólo un día después de la presentación de la propuesta, Trump lo rechazó. «Hicieron una propuesta, pero la rechacé», declaró ante la prensa. «A mí me gustan los acuerdos. Pero ese acuerdo no sería aceptable».
El presidente de un país a punto de quebrarse disponiendo sobre la mesa de la posibilidad de abrir el estrecho más estratégico del planeta y rechazándola. La arrogancia del imperio le va a costar su petrodólar, su flota y sus aliados, que en los próximos años se irán desprendiendo de él uno tras otro. Es la crónica de una muerte anunciada que estamos a punto de ver. Como ya vimos en la primera fase de la guerra.
El Wall Street Journal reveló ese mismo día lo que Trump omitió en voz alta: había instruido a sus asesores en la expectativa de reanudar los bombardeos contra Irán una vez celebradas las elecciones de medio mandato de noviembre. La negativa no concierne al plan. Concierne al calendario electoral.
El imperio administra el calendario electoral mientras la guerra continúa.
2. LA IRGC CAPTURA UN SEGUNDO DRON SUBMARINO EN ORMUZ
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica anunció el 27 de septiembre la captura de un segundo dron submarino estadounidense en el estrecho de Ormuz en el plazo de un mes. La operación combinó vigilancia de inteligencia y guerra electrónica.
El primer dron capturado, un modelo Dive-LD, fue interceptado el 8 de septiembre en la entrada del estrecho. Estados Unidos reconoció entonces que uno de sus vehículos submarinos no tripulados había «fallado» en Ormuz, sin confirmar que hubiera caído en manos de la Guardia Revolucionaria. El segundo ha sido silenciado por el Pentágono.
La IRGC declaró que el dron realizaba actividades de espionaje en el estrecho y que se encuentra ya en manos de sus especialistas para la recuperación de datos.
Estados Unidos envía drones submarinos a espiar un estrecho que dice controlar. Irán los captura y los exhibe. Dos veces en un mes. La inteligencia iraní opera sobre un espacio que Washington ya no domina.
3. SEGUIMIENTO DE AVIONES MILITARES ESTADOUNIDENSES CON DESTINO A ISRAEL
Mientras Trump rechazaba el plan de siete días, el tráfico aéreo militar estadounidense hacia Israel comenzaba a tener una actividad frenética, comparable a la que vimos en los meses anteriores al 28 de febrero. Mi rastreo de los vuelos con indicativo RCH —la flota de transporte militar estadounidense— muestra el mismo patrón repetido día tras día.
El fin de semana del 26 al 27 de septiembre, tres aviones cruzaban el Atlántico en paralelo. El RCH740 y el RCH640 volaban tan próximos entre sí que sus posiciones casi se superponían en el radar, y el RCH411 completaba la formación. Tres transportes pesados atravesando el océano al mismo tiempo, rumbo a espacio aéreo europeo. Un puente aéreo.
Ese fin de semana, en el espacio aéreo europeo, los vuelos se repartían por funciones. El RCH453, un KC-46 Pegasus con hexadecimal AE63B7, sobrevolaba Luxemburgo el 26 de septiembre a la 01:21:29 GMT, descendiendo hacia el sur de Alemania, rumbo a Frankfurt. El KC-46 Pegasus es un avión nodriza. Reposta a otros aparatos en pleno vuelo, sin necesidad de aterrizar cerca del frente. Durante todos los días que he realizado un seguimiento, el avión había ⬇️⬇️
Link: https://x.com/ana_m_delatorre/status/2104883923448684904
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completó la ruta entera desde Reino Unido —Francia, norte de Italia sin tocar tierra en Sigonella, Grecia, Turquía, el Mediterráneo oriental, Chipre— y recorrió la costa de Siria, Líbano e Israel mar adentro, sin aterrizar, alimentando en el aire a quienes operaban sobre la misma zona que está siendo armada. Su traza seguía después hacia el sur, cruzaba Egipto y el mar Rojo, y se perdía en el límite del rastreo, en la frontera entre Sudán del Sur y Uganda.
El RCH4099 hace lo contrario. Es un C-5M Super Galaxy, hexadecimal AE0574, el mayor avión de transporte militar del arsenal estadounidense, mayor incluso que el C-17. El mismo 26 de septiembre cruzaba Reino Unido, Alemania y Francia. Al día siguiente, 27 de septiembre, a las 17:06:24 GMT, aterrizó en el valle del Nilo, entre Beni Suef y Al Minya, en Egipto, el mismo tramo del río que el RCH453 había cruzado camino del mar Rojo. Egipto, con un gobierno títere de EEUU, es un punto de descarga en esta ruta, el relevo antes del tramo final hacia Israel. El mismo país que Washington ya usó como plataforma de reabastecimiento cuando España le cerró Rota y Morón y le obligó a rodear la península ibérica entera.
Los otros dos aviones completaban el cuadro desde el otro lado del Atlántico. El RCH308, un C-17 Globemaster III con matrícula 94-0070, salía de una base en Carolina del Norte y hacía escala en Richmond, Virginia, camino de la costa este antes de cruzar el océano. El RCH234, otro C-17, hexadecimal AE20C4, aparecía en el mismo listado de tráfico activo. Dos Globemaster más, uno desde suelo estadounidense, otro ya integrado en la operación puente aéreo europeo.
Una nodriza repostando en vuelo. Un C-5M descargando en Egipto. Tres transportes pesados cruzando el Atlántico en paralelo. Dos C-17 más en la misma cadencia. Una operación con dos funciones, tres escalas y un destino repetido cada día desde que EEUU aprobó el rearme de Israel con 40 toneladas de bombas.
4. LAS 40.000 BOMBAS Y LA RETIRADA A SEGUNDA LÍNEA
Recordemos en qué consiste este rearme. La mayor transferencia de armamento a Israel de la historia: 40.000 bombas pesadas de 900 kilos —20.000 MK-84 y 20.000 BLU-117—, más 20.000 cabezas penetradoras I-2000 diseñadas para perforar estructuras fortificadas. El paquete completo está valorado en 2.800 millones de dólares.
La naturaleza de la operación reside en el contexto material en que se aprueba. La necesidad de EEUU de seguir con la guerra en Irán utilizando a Israel como proxy. El Pentágono reconoció en junio un déficit real de municiones tras gastar 22.300 millones de dólares en material bélico contra Irán entre el 28 de febrero y el 30 de junio.
La lógica es la de un imperio que ha dejado de poder sostener el papel protagonista. Con munición israelí suficiente para mantener el frente, Estados Unidos puede retroceder a segunda línea, seguir apoyando sin cargar con el coste directo de cada operación, y conservar la opción de reanudar la ofensiva después de las elecciones. Externalización de la guerra: Israel al frente, Washington detrás, y las bombas pagando el relevo. Mientras tanto, se concentra en operaciones con poco coste económico para controlar otros Estrechos: Gibraltar y Maldivas. El imperio ha dejado de poder sostener todos sus frentes a la vez. Sólo puede elegir dónde pelea con sangre y dónde pelea con peones. Es la fase terminal aguda: cada decisión que toma acelera su propia destrucción, y ya no hay ninguna que pueda evitarla.
Fuentes:
· RTVE, «Donald Trump rechaza el plan de Irán de siete días para reabrir el estrecho de Ormuz» (26 de septiembre de 2026).
· The Wall Street Journal, vía Yonhap, «Trump rechaza el plan de 7 días de Irán… posible reanudación de bombardeos tras las elecciones» (26 de septiembre de 2026).
· The Washington Post, «Pentagon quietly adds dozens to tally of troops wounded amid Iran war» (25 de septiembre de 2026).
· Tehran Times, «Trump’s ‘Small Potatoes’ Keep Growing» (26 de septiembre de 2026).
· CCTV+, «Iran’s
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IRGC says captured 2nd US unmanned submersible in Hormuz Strait» (28 de septiembre de 2026).
· VOV World, «Iran seizes another US unmanned submarine in Strait of Hormuz» (27 de septiembre de 2026).
· Zee News, «‘Accept our 7 demands or face decisive war’: Iran issues ultimatum to Trump via Qatar» (20 de septiembre de 2026).
· Anadolu Ajansı, «Rritet aktiviteti i avionëve ushtarakë amerikanë drejt Lindjes së Mesme» (3 de mayo de 2026).
· The Times / PAP, vía Dziennik Związkowy, «Amerykanie przerzucają znaczne siły do bliskowschodnich baz w pobliżu Iranu» (1 de agosto de 2026).
· Seguimiento propio de vuelos militares estadounidenses (indicativo RCH) vía ADS-B, 26-27 de septiembre de 2026.
Media:
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