DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.
ÍNDICE
1. Clamando en el desierto.
2. Vaivenes diplomáticos entre India e Irán.
3. Algunas propuestas de izquierda en Italia.
4. Entrevista de Hedges a Albanese.
5. Desdolarización.
6. El sistema del dólar.
7. En recuerdo de Susan George.
8. Marx y el análisis del capitalismo.
9. Resumen de la guerra en Irán, 8 de julio.
1. Clamando en el desierto.
Bordera, Turiel y Valladares vuelven a publicar un artículo en CTXT sobre la ola de calor actual en el marco del cambio climático. También han participado los tres en uno de los programas de Rubén Hood, ampliando un poco los temas aquí tratados. También os lo recomiendo:
https://ctxt.es/es/20260701/Firmas/54245/artico-tsunami-ola-de-calor-chorro-polar-europa.htm
Tsunami de calor
El Ártico se está calentando entre tres y cuatro veces más rápido que el resto del planeta, lo que altera el chorro polar y hace más frecuentes y prolongados los episodios de altas temperaturas
Juan Bordera / Antonio Turiel / Fernando Valladares 6/07/2026
Hielo y agua en el Océano Ártico. / NASA, Kathryn Hansen
Un tsunami nunca llega a la costa de repente. Antes de la primera ola catastrófica, el mar se retira centenares de metros, dejando al descubierto el paisaje hermoso y extraño, casi alienígena, del fondo marino. El mar se retira para acumular agua, para construir la ola gigante que viene a continuación, pero el turista inadvertido puede recrearse en el insólito espectáculo, incluso buscando imprudentemente verlo más de cerca.
Tsunami quiere decir “ola de puerto” en japonés. En medio del océano, la ola puede pasar desapercibida, porque su altura es de menos de un metro. Y aunque esa ola se propaga a velocidades de cientos de kilómetros por hora en mar abierto, al llegar a la plataforma continental se descompone en olas sucesivas, mucho más lentas pero también mucho más grandes. Si al primer signo de la llegada del tsunami, cuando el agua se retira, una persona se aprestase a correr en busca de un lugar en alto, aún podría salvarse.
También hay que entender la mecánica del tsunami. Un tsunami no es una sola ola gigante, son muchas. Durante el tsunami de Hawaii en 1960, varias decenas de personas perdieron la vida porque, tras la primera ola, bajaron a la playa a buscar víctimas. La segunda ola, que suele ser mayor que la primera, provocó una masacre. Siguieron llegando olas, con intervalos de unos 30 minutos, durante largas horas.
Hoy, gracias al conocimiento científico y a las amargas lecciones aprendidas, sabemos cómo debemos reaccionar ante un tsunami. Sin embargo, ese conocimiento no siempre está lo suficientemente compartido para evitar tragedias, como se demostró en Indonesia en 2004. El exceso de confianza y la voracidad constructora que arrasó los manglares, una barrera natural frente a los tsunamis, se aliaron para hacer posible una catástrofe que dejó 167.000 muertos y decenas de miles de desaparecidos solo en Indonesia.
Ahora estamos a las puertas de un nuevo tsunami, pero este va a ser de calor. Sucesivas masas de aire recalentado pasan por encima de nuestras cabezas, llevando el termómetro a valores inusuales en algunos puntos de la península ibérica pero, sobre todo, del centro de Europa. Los inéditos 46 grados que vivieron en Francia a finales de junio van a volver en apenas un instante.
Igual que con el tsunami, hemos tenido signos tempranos de alerta. Sabemos que estas bolsas de aire caliente que se colocan en nuestra vertical tienen su origen en los meandros de la corriente de chorro polar, una corriente de aire a unos 12 kilómetros de altura en nuestra latitud, en el límite de la troposfera y la estratosfera.
Y aquí viene lo importante: la fuerza del chorro polar depende de la diferencia de temperatura entre el Polo Norte y nuestras latitudes. Del gradiente de temperatura. Y el Ártico se está calentando ya entre tres y cuatro veces más rápido que el resto del planeta, porque el cada vez más escaso hielo está dejando al descubierto el agua del mar (azul oscuro casi negro) que absorbe toda la radiación y por tanto se calienta más en un bucle fundamental. La continua disminución del hielo ártico fue la primera señal de alarma que debimos tomar en cuenta.
Evolución temporal de la superficie del hielo marino en el Océano Ártico. EUMESAT OSI SAF.
A medida que el Ártico se calienta, el chorro polar se está volviendo más inestable. Sus meandros se vuelven más pronunciados. Llamamos valles a los que se internan hacia el sur y crestas a los que se internan hacia el norte. El aire frío del Ártico puede llegar hasta el Sáhara a través de los valles. El aire tropical puede llegar hasta el Ártico a través de las crestas, comprimido y recalentado por la acción anticiclónica de las mismas. La circulación atmosférica acumula el calor, dispuesto a golpearnos, como el tsunami en el mar.
Ilustración de James A. Screen, “An ice-free Arctic: what could it mean for European weather?” Weather 76(10). DOI: 10.1002/wea.4069
Hace pocos días vino la primera ola, terrible, de calor. Tras unos pocos días de descanso, vamos a vivir otra.
En ocasiones, que cada vez harán menos honor a su nombre al producirse más habitualmente, la cresta quedará bloqueada y el calor no se irá, y continuará secando ríos, agostando cultivos, esquilmando el ganado y, ay, matando gente.
Esta configuración atmosférica devastadora se está volviendo más probable por la acción del cambio climático, punto. A medida que el planeta se calienta y el Ártico se calienta entre tres y cuatro veces más rápido, la corriente de chorro polar sube y baja unas decenas de kilómetros más.
Esto no es ni será ya jamás “el calor de toda la vida”. Y es desolador que seres que se hacen llamar sapiens sigan negando tan evidente realidad. Vendrán más y más olas de calor, en un tsunami incesante que nos azotará durante días, semanas incluso.
Pero a diferencia del tsunami, que se origina por un terremoto submarino sobre el cual los seres humanos no tienen ningún control, este tsunami de calor es el fruto perverso del sistema de producción y consumo que hemos construido, de las emisiones incontroladas de gases de efecto invernadero, y particularmente del CO2 producto de la quema de los combustibles fósiles, incluyendo ese petróleo que tanto anhelamos que por fin pase a través de Ormuz. Ésta no es una catástrofe natural impredecible: es un verdadero daño autoinfligido.
Y todo esto ya es así antes de que venga el histórico El Niño del 2026. Y aquí empieza lo serio.
Los modelos indican que será un Niño como no hay precedentes en la serie de datos instrumental, que tiene 140 años de longitud. El Niño llegará a su apogeo en las costas de Perú hacia el día de Navidad (de ahí su nombre) y su efecto comenzará a notarse en Europa hacia la primavera de 2027 y sobre todo durante el verano. Porque si este Niño hace como sus predecesores, y tiene pinta de que incluso puede superarlos a todos, la temperatura del planeta subirá otro escalón de alrededor de 0,15 ºC.
Más meandros y más profundos en el chorro polar. Y una de las cosas más preocupantes: más calor en el mar. Porque en el mar también hay olas de calor, que están arrasando la vida marina pero que no se ven hasta que los cadáveres de peces y otras especies llegan a la orilla – si es que llegan–.
En este momento, en el Mediterráneo occidental estamos registrando anomalías de +7ºC con respecto a los valores que medían los satélites en 1980. Es sabido que el mar es una fuente de energía y de humedad que alimenta las tempestades.
En el 2024 decíamos que el Mediterráneo estaba al rojo, con una anomalía de +3ºC en verano, y semanas después sufrimos la peor DANA que se recuerda en Valencia. Ahora estamos a +7ºC mientras el inefable gobierno valenciano está desprotegiendo miles de hectáreas y facilitando aún más la construcción en zonas inundables. Y el año que viene, cuando se comience a notar el efecto de El Niño sobre las temperaturas, no sabemos a dónde llegaremos.
Si las olas de calor son originadas por las crestas de la corriente de chorro polar, nos queda por comprender el papel de los valles. Los valles traen tiempo frío y húmedo, a veces a deshora, arruinando cultivos. Y de tanto en tanto alguno de esos valles se estrangula y se separa de la corriente principal, formando una lente de aire fría a kilómetros de altura y separada de la circulación general de la atmósfera. Una depresión aislada en niveles altos. Exacto: una DANA. DANAs que son cada vez más grandes y frecuentes por culpa de la creciente inestabilidad de la corriente de chorro polar, que no solo trae olas de calor en verano, también cada vez más tormentas catastróficas en otoño.
Éste es el inventario del desastre. El diagnóstico que hemos hecho ya cientos de veces, cada vez más actualizado, con nuevos y peores datos. Y ahora, ¿qué?
¿Qué hacemos delante de un tsunami de calor? Tal y como hacían los turistas alelados, nos estamos quedando en la orilla viendo cómo la naturaleza prepara el siguiente golpe. En vez de buscar refugio, en vez de apretar con fuerza, con furia incluso, los frenos de emergencia de esta sociedad demente y alocada que camina hacia su autodestrucción, esperamos inermes el siguiente golpe. Algunos incluso llegan a creer que estamos a un invento de la gran revolución. Ja.
Esto no va a ir a mejor. Guárdense de los vendedores de esperanza embotellada que no unen los puntos, o porque no saben, o peor, porque no les conviene. Esto, con los datos en la mano, solo puede ir a peor. Y en vez de normalizar una tragedia evitable o minimizar sus riesgos, lo que hace falta ahora es hablar claro y actuar en serio de una vez.
Necesitamos una red de refugios climáticos, protocolos de actuación y coordinación de efectivos más claros, necesitamos un plan de emergencia para nuestros cultivos y nuestros bosques –cada vez más expuestos a sequías y plagas–, necesitamos gestionar mejor los recursos hídricos tan valiosos y escasos, necesitamos acabar con un urbanismo sin sentido de la ecología ni de respeto al territorio o a la vida misma.
Necesitamos tantas cosas, que, quizá, para lograrlas, lo primero que necesitamos es comprender cuánto nos necesitamos los unos a los otros para cambiar la trayectoria a la cual nos dirigimos. Porque este Niño, del que pronto volveremos a hablar, nos va a hacer adultos de golpe.
2. Vaivenes diplomáticos entre India e Irán.
Bhadrakumar sigue analizando las difíciles relaciones diplomáticas entre Irán e India. Ahora con motivo del funeral de Khamenei.
https://www.indianpunchline.com/indias-persian-gulf-diplomacy-is-churlish/
Publicado el 8 de julio de 2026 por M. K. BHADRAKUMAR
La diplomacia de la India en el Golfo Pérsico es grosera
Los líderes religiosos iraníes y otros dolientes rindieron homenaje ante los ataúdes del líder supremo iraní asesinado, el ayatolá Alí Jamenei, y de los miembros de su familia, en la Gran Mezquita Mosalla del imán Jomeini, en Teherán, el 3 de julio de 2026.
El intento de Delhi de jugar la carta chií para calmar el malestar iraní por nuestra «luna de miel eterna» con el eje Israel-EAU-Bahrein no logró impresionar a Teherán. Fue un intento torpe, pero podría decirse que era la mejor carta que Delhi tenía potencialmente en la mano. La mejor alternativa habría sido enviar una delegación multipartidista para representar a la India en la ceremonia fúnebre del difunto líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. Pero la toxicidad de la democracia india bajo el gobierno del BJP simplemente no lo permitió.
Al final, la participación de la delegación india fue ignorada en gran medida, mientras que el mulá Abdul Ghani Baradar, viceprimer ministro de Asuntos Económicos de Afganistán, fue recibido por el presidente Masoud Pezeshkian. No obstante, la embajada de Irán en Delhi se disculpó con un extenso comunicado —publicado, irónicamente, en «X»— en el que expresaba debidamente su «más sincera gratitud y aprecio al gobierno y al pueblo amigos de la India, especialmente a la delegación oficial que asistió en nombre del gobierno y del pueblo de la India».
El comunicado afirmaba que «[la visita de la delegación india] también constituyó una poderosa expresión de respeto mutuo y sincera solidaridad con el pueblo de Irán durante este periodo de luto nacional. El pueblo de Irán nunca olvidará este gesto de amistad, compasión y respeto sincero. Lo considera un precioso testimonio de los lazos duraderos entre la República Islámica de Irán y la República de la India, así como una valiosa base para seguir fortaleciendo la amistad de larga data entre nuestros dos países.
«La Embajada de la República Islámica de Irán en la India transmite una vez más su sincero agradecimiento a todos los funcionarios indios, a las personalidades distinguidas y al noble pueblo de la India que se solidarizaron con el pueblo de Irán y expresaron su condolencia durante este período de duelo».
El persa es el idioma de los místicos y los amantes. A menudo parece extrañamente formal, pero transmite los aspectos cotidianos con ritmo, sutileza y matices emocionales. Un apasionado amante del persa escribió una vez: «Es una lengua que lleva música en su tono y sabiduría, desde la música de Bollywood hasta las montañas de Afganistán, pasando por los valles de Irán, las orquídeas de Asia Central y llegando hasta las puertas de Europa en Turquía. Incluso las frases más comunes parecen resonar con historia y sentimiento. Es como si cada palabra llevara un latido centenario».
En verdad, Teherán ha dejado claro que los lazos civilizatorios de Irán van mucho más allá de las relaciones diplomáticas y políticas con la actual élite gobernante de Delhi y abarcan la riqueza de las relaciones entre los pueblos y la inmensidad de los vínculos culturales e históricos.
Según la concepción iraní del tiempo y el espacio, el reciente deterioro de las relaciones bilaterales también pasará. Mientras tanto, el realismo lleva la voz cantante. El persa tiene la capacidad única de expresar emociones profundamente sentidas pero nunca articuladas.
Sin embargo, en una impresionante muestra de realpolitik, nada más regresar de Teherán el avión que transportaba a la delegación india, el ministro de Asuntos Exteriores, S. Jaishankar, hizo una inusual aparición en Baréin en una visita planificada con antelación, justo al lado de Irán, desde donde Estados Unidos lleva a cabo sus operaciones militares y donde tiene su sede el Mando Central de las Fuerzas Navales de EE. UU., que se encuentra en el punto de mira de Teherán.
Bahrein es una autocracia única en la región del Golfo Pérsico, donde un régimen suní represivo domina a los chiitas, que constituyen más del 80 % de la población. ¿Viajó Jaishankar intencionadamente a este punto conflictivo para hacer un gesto de desafío desde Bahrein, que es un participante de facto en la guerra entre EE. UU. e Israel? No se puede estar seguro.
En cualquier caso, en el juego del gato y el ratón que se está desarrollando en el estrecho de Ormuz, Baréin desempeña un papel crucial como vasallo del Pentágono. Los estadounidenses están realizando intentos desesperados por dictar las reglas del juego en Ormuz. El guion es el siguiente: el Mando Central de EE. UU. permite que los petroleros crucen Ormuz ignorando al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán, y ocurre lo inevitable: los iraníes bloquean el paso de los petroleros; ante lo cual, el Mando Central aprovecha la coartada para castigar a Irán bombardeando sus instalaciones militares, especialmente las bases de misiles; y el IRGC responde bombardeando los países desde donde el Mando Central orquesta sus provocaciones.
De hecho, Jaishankar se libró por los pelos de este gran drama, ya que concluyó su visita a Manama justo cuando los ataques del IRGC contra Baréin estaban comenzando el miércoles.
En algún momento, esta farsa se verá interrumpida una vez que EE. UU. se dé cuenta de que los iraníes no van a capitular, pero esto no hace más que aumentar la volatilidad del mercado mundial del petróleo. Por supuesto, es un juego arriesgado. Mientras dure, la India sale perdiendo, ya que nuestra política declarada es negarnos a comprar petróleo iraní por temor a represalias estadounidenses. Por supuesto, diversos grupos de interés turbios (no iraníes) también tienen interés en que la India siga comprando petróleo en el mercado al contado, donde las transacciones son opacas y, históricamente, los recortes son habituales.
De hecho, la geopolítica de Irán se está cristalizando en nuevas direcciones imprevistas, en las que un patrón de máxima preocupación que ha surgido será la acumulación lenta y constante de una masa crítica en el entendimiento mutuo entre Irán y Pakistán, lo que tiene profundas implicaciones para los infructuosos intentos de la India de «aislar» a Pakistán. De hecho, el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, asistió a la ceremonia fúnebre en Teherán, acompañado por el jefe del Estado Mayor del Ejército, el mariscal de campo Asim Munir.
En definitiva, todos estos vaivenes suscitan cierto escepticismo sobre si Delhi es realmente sincera a la hora de salvar la relación con Irán de cara al futuro. Basta con decir que solo será posible dar una respuesta definitiva una vez que hayan concluido las elecciones parlamentarias israelíes —previstas para el 27 de octubre a más tardar— y se haya formado un nuevo Gobierno. Mientras tanto, nuestros dirigentes se mantendrán a la espera para ver si Benjamín Netanyahu obtiene un nuevo mandato como primer ministro. ¡Todo esto es algo muy personal, estúpido!
3. Algunas propuestas de izquierda en Italia.
Vimos el otro día por aquí un artículo sobre la reciente reunión de Agorà, fundado por Angelo D’Orsi en Italia. El autor la compara con otra iniciativa encabezada por Alessandro di Battista. Francamente, ambas parecen el enésimo esfuerzo de intelectuales progresistas con poco recorrido frente a la situación política italiana, pero qué sabré yo.
Di Battista y D’Orsi, análisis de dos jornadas especiales
por Alessio Mannino
De cara a las elecciones generales de 2027, parece que algo se está moviendo. Al menos para quienes, como un servidor, adoptan como norma la opción cada vez más extendida del abstencionismo militante. Al no poder asistir físicamente, seguí por internet la conferencia celebrada el pasado 7 de junio en Roma con Thomas Fazi, Gabriele Guzzi y Alessandro Di Battista, así como la primera asamblea de Agorà, movimiento fundado por el historiador Angelo D’Orsi, celebrada en Turín el sábado 27 de junio. Mientras que en la segunda se ha dado vida a una realidad que aspira abiertamente a pasar «de las plazas al parlamento», la primera concluyó, de hecho, aplazando cualquier posible decisión operativa hasta que vea la luz el texto definitivo de la nueva ley electoral. Un aplazamiento vinculado a consideraciones técnicas que, en realidad, no representa, en mi opinión, la principal diferencia entre las dos iniciativas. Pero vayamos por partes.
En cuanto a las ideas, la coincidencia es casi total. La misma denuncia del «sistema de la guerra» (bien ilustrada, en particular, por Andrea Zhok en Agorà). La misma oposición frontal a la estúpida rusofobia de Bruselas. La misma condena radical del genocidio israelí contra los palestinos. La misma acusación a la incurable sometimiento de Italia a Estados Unidos. La misma aversión a la Unión Europea. La misma apertura hacia los BRICS. Los mismos, además, objetivos polémicos (como ese parásito de la Confindustria que responde al nombre de Calenda, al que D’Orsi menciona, diría yo, de forma demasiado obsesiva). Incluso, en esencia, las mismas luchas, incluida la abolición de la financiación pública a los periódicos (objeto de una propuesta de referéndum por parte de la asociación de Di Battista, «Schierarsi», y citada por D’Orsi entre los puntos programáticos).
Por último, la misma conciencia de que, suponiendo —aunque no está garantizado— que se consigan reunir las firmas y superar el umbral del 3 %, lograr que se elija a algún diputado a corto o medio plazo se reducirá, en el mejor de los casos, a la visibilidad que una ideal patrulla de saboteadores deberá ganarse luego en el hemiciclo. El único punto adicional que surgió en Roma fue el de la B democracia directaB —con un toque al estilo de Grillo y Casalino y planteado, de hecho, por Di Battista— como instrumento que podría activarse para proporcionar a los ciudadanos no representados un arma, muy teórica, pero mínimamente incisiva.
El movimiento lanzado con intención «gramsciana» por D’Orsi parte alineando a una serie de intelectuales y activistas con un alto nivel de cultura política. Pero, como ha admitido más o menos el propio D’Orsi, no se puede pensar en buscar el consenso con un «partido de intelectuales». Y, en este sentido, deberían resultar alentadoras las repetidas insistencias sobre la importancia tanto del arraigo territorial como de la comunicación de masas. Sin embargo, adornar una presentación con citas cultas que pocos comprenden y no plantear abiertamente la cuestión de la financiación no juega a favor de una acción acorde con las intenciones. Porque significa permanecer en un plano esencialmente cultural, más que político. O, si se quiere, político sí, pero dirigido a priori a un electorado ya sensibilizado. Son evidencias que saltan a la vista. Y un observador honesto, con mayor razón si comparte gran parte, si no todas, las posiciones expresadas, debe señalarlas.
Del mismo modo, es obligatorio señalar que, entre los temas del futuro «gobierno en la sombra» con el que D’Orsi ya sueña, no debería faltar la inmigración. Aunque solo sea porque hemos llegado a una situación tal que cualquiera que pretenda presentarse como candidato, aunque sea solo a un consejo municipal, está llamado a dar su opinión al respecto. Abordar desde el principio este tema es, objetivamente, inevitable. No porque deba ser, como ocurre en la derecha, la preocupación número uno. Sino porque es el papel de laca para comprender si existe distancia —y cuánta— respecto a una izquierda, como en el caso de Avs, que actúa como muletilla del intolerable PD. A este respecto, el único momento relevante fue cuando D’Orsi, para desestimar la remigración, citó a Kant (!) y la distinción entre hostis (enemigo) y hospes (huésped), al hablar del derecho a la hospitalidad universal. No es precisamente un buen punto de partida. Desde luego, no desde el punto de vista comunicativo. Pero tampoco desde el punto de vista del contenido, porque si bien es cierto que el inmigrante actúa como chivo expiatorio, las víctimas sacrificiales del mecanismo que origina a la vez el prejuicio racista y la ilusión «sin fronteras» somos todos nosotros aquí abajo.
Tampoco se habló de la gestión del fenómeno migratorio en el encuentro con Di Battista y Guzzi. Sin embargo, en este caso, dado que los ponentes no se propusieron presentar un proyecto político propiamente dicho (o al menos no todavía), el olvido es justificable. Pero es precisamente el no haber despejado las dudas lo que ofrece el elemento de diferenciación clara entre la jornada de Roma y la de Turín. De hecho, parece bastante claro que Di Battista no quiere quemarse de ninguna manera para lanzarse a galope tendido contra los molinos de viento. Pero, guste o no (sobre todo al propio interesado), él es la única figura con el carácter de delantero centro de choque que se necesitaría para romper las fronteras de lo que se define, con un término que en realidad habría que archivar, como «área de disidencia». Simplemente no hay otros con un perfil similar que reúnan cualidades de líder carismático, una notoriedad ya amplia y, al mismo tiempo, una carga instintiva de radicalidad. Y no solo eso, sino que, a pesar de todos los defectos —incluso graves— que conlleva la inexperiencia de la edad, su asociación está compuesta, gracias a Dios, en buena medida, por jóvenes. Y los jóvenes, si estuvieran debidamente formados (lo cual no es el caso), no solo constituyen una inversión para el futuro, sino también una fuente de vitalidad y frescura que, por lo general, brillan por su ausencia cuando llega el momento de movilizarse.
En resumen, y en pocas palabras, tenemos una Ágora que, ya desde el nombre elegido, tiene el aspecto de una vanguardia intelectualmente combativa, pero no se sabe hasta qué punto resulta atractiva para el ciudadano medio.
Y aquí, permitidme una nota personal: quien escribe estas líneas, habiendo comenzado su carrera periodística en el ámbito nacional en aquel samizdat rebosante de inteligencia crítica que era la Voce del Ribelle de Massimo Fini, siempre ha tratado con el nicho más informado y culturalmente sensible, que es precisamente un nicho. Y está bien así, pero solo a condición de que se mantenga, como ocurre en la contrainformación, una perspectiva metapolítica, precisamente periodística y divulgativa. No cuando se va a la caza de votos. Por otro lado, tenemos a un posible líder, el único capaz de superar unos porcentajes de lo más exiguos, que espera ver si realmente tiene oportunidades de no acabar como un Marco Rizzo cualquiera, que se presenta a cada ronda electoral para salir puntualmente derrotado.
Ahora bien, por poco que cuente la opinión de quien no se siente llamado a la política en sentido estricto, pero se dedica a ella profesionalmente desde hace veinte años (ofelé fa el to mestè), mi pequeña sugerencia para ambos es solo una: después de las elecciones, si quieren que su compromiso sea duradero, que pongan en lo más alto de la lista de prioridades la formación de los afiliados. Ya sea un movimiento, un partido o una asociación, da igual. Lo importante es formar una conciencia política estructurada, que es la condición previa para intentar esa empresa titánica que, en términos gramscianos, se denomina «contrahegemonía». En este sentido, si se nos encargara esta tarea en serio, ofrezco desde ya mis modestos conocimientos. Porque de esto no hay escapatoria: sin una escuela política, el repliegue sobre uno mismo, a largo plazo, es matemático. Es como querer crear un cuerpo sin sistema nervioso. El fracaso del M5S original se debe en gran parte a este déficit que nunca se quiso subsanar.
No se puede confiar únicamente en las pocas mentes más activas, por lo general canosas. Es necesario —siempre siguiendo al Gramsci tan querido por D’Orsi— instruir a los demás, a aquellos de buena voluntad pero carentes de conocimientos. Y en un sentido no genérico, sino exquisitamente político. Hay que decir que lo intentó el movimiento «Indipendenza», fundado por Gianni Alemanno (que ahora se ha unido a Vannacci, y pasemos un velo piadoso sobre aquella escena grotesca en la que el primero, recién salido de la cárcel, se lamentaba de las privaciones de los reclusos, y el segundo, a su lado, apenas dos segundos después sentenciaba que los reclusos deben pudrirse en las cárceles de la patria). Ugo Mattei lo está haciendo a través de Generazioni Future. Marco Guzzi, fundador de Darsi Pace, lo hace desde una perspectiva más espiritual (y, me gustaría añadir, terapéutica). Por lo demás, nada. Pero si no se dota a los activistas de un bagaje adecuado —histórico, filosófico, jurídico, geopolítico, sociológico, de medios de comunicación y de psicología social, y sería mejor también de psicología tout court, esa desconocida—, nos condenaremos a trabajar con personas animadas por las mejores intenciones, pero poco menos que analfabetas en ese «cubo lleno de agua sucia» (Nietzsche) que es la política.
Es un programa ambicioso, lo sé. Porque formar implica contar con formadores, y la flor y nata de los estudiosos y analistas ajenos a los círculos de poder —que, sin embargo, existen— deberían ponerse a disposición de forma voluntaria. Y no todos tienen un ego que se lo permita. En segundo lugar, la formación tendría sentido si el aprendizaje tuviera como objetivo realizar una selección rigurosa, por ejemplo, de las candidaturas para la siguiente ronda. De lo contrario, todo se reduciría a una farsa, a cursos en línea para pasar la tarde delante del ordenador cultivándose un poco. Y aquí son los líderes y los «líderes de pacotilla», por lo general, los que ven con recelo la ascensión de los seguidores a una clase potencialmente dirigente. Por último, la formación adquiriría un valor auténtico si no se limitara a la adquisición de nociones, sino a hacer propia una visión suficientemente orgánica de los principios en los que inspirarse. Una brújula orientativa que separe lo fundamental (la primacía de lo político sobre lo económico, es decir, de los desfavorecidos sobre los rentistas) de lo secundario (como es el obsesionarse, ya de forma verdaderamente paranoica, con lo que alguien ha dicho o hecho respecto a las vacunas durante los dos años de pandemia, señal de que a alguien el Covid no le ha afectado a los pulmones, sino al cerebro).
Pero en esto, estamos decididamente en medio de la nada. Aunque llegar hasta ahí sería menos difícil de lo que puede parecer. Por supuesto, una vez que se haya establecido, queridos amigos soberanistas, que no es solo la «soberanía» lo que está en juego, sino nuestra condición de seres humanos con dignidad. Y lo que nos da indicios claros de la profundidad del malestar es la intolerancia social y existencial frente a un sistema de vida alienante que, más allá de la tríada EE. UU.-Israel-UE, reprime por su propia esencia la fuerza vital, las necesidades primarias y las exigencias más profundas. Un tercio de los italianos, algo que nunca había ocurrido históricamente, vive solo, como recordaba el año pasado en un reportaje publicado en este periódico digital. Estamos ante la apoliticidad de masas, nada que ver con la política.
Así pues, si quiere resultar útil y tener un futuro postelectoral, una fuerza que se autodenomina de ruptura debería canalizar el deseo de redención que late entre la frustración, la rabia y la indignación por el robo cotidiano de la vida que confundimos con la normalidad. Y para ello, en la humilde opinión de quien escribe, es necesario, ante todo, plasmar el conocimiento sobre las causas, los culpables y las complicidades (incluso las del hombre de la calle) en el corpus teórico de una contraélite del pueblo. Porque la historia la hacen las minorías. Siempre y cuando sepan captar, reelaborar y orientar hacia fines alternativos los motivos de descontento más sentidos por las mayorías. Y ahora vuelvo a mi atalaya de causas que, espero, no estén todas perdidas.
P. D. Solidaridad con los últimos que aún daban crédito a los diarcas de la Democracia Soberana y Popular.
Esperemos que ahora estén abriendo por fin los ojos ante el personalismo ególatra y el sectarismo tragicómico de la pareja no premiada, que ha acabado fatalmente por romperse. Defectos que, quede claro, no son exclusivos de estos dos sujetos. A quienes, en cualquier caso, les deseamos todo lo mejor. En el ámbito de las carreras de caballos. Aunque Mandrake y Er Pomata daban más risa, eso sí.
4. Entrevista de Hedges a Albanese.
Nunca insistiremos lo suficiente en que el calvario de Gaza -y también de Cisjordania, Líbano, Irán…- no termina, con una población asediada por el hambre y las enfermedades y violencia cotidiana. Como titula Hedges en esta entrevista con Albanese todo esto «cuando el mundo duerme».
https://chrishedges.substack.com/p/what-happens-when-the-world-sleeps
Qué ocurre «cuando el mundo duerme» (con Francesca Albanese) | The Chris Hedges Report
La relatora especial de las Naciones Unidas, Francesca Albanese, comparte historias sobre el inmenso sufrimiento en Palestina y lamenta el vaciamiento del derecho internacional en su nuevo libro, «When the World Sleeps».
Chris Hedges
7 de julio de 2026
Esta entrevista también está disponible en plataformas de podcasts y Rumble.
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Presentador
Chris Hedges
Productor ejecutivo:
Max Jones
Introducción:
Margaret Flowers
Transcripción:
Margaret Flowers
Equipo:
Thomas Hedges
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Transcripción
Chris Hedges: Francesca Albanese, la relatora especial sobre los Territorios Palestinos Ocupados —que comprenden Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este—, es una de las voces más valientes contra el genocidio en curso en Gaza y la represión salvaje que sufren los palestinos en Cisjordania. Sus detallados informes para la ONU han sido análisis intrépidos de la maquinaria del apartheid y el genocidio, así como del desprecio de Israel por el derecho internacional humanitario. Ha sido objeto de ataques despiadados. La administración Trump ordenó al Departamento del Tesoro de EE. UU. que la clasificara como «ciudadana especialmente designada», aislándola del sistema financiero mundial e impidiendo que cualquier ciudadano o empresa estadounidense mantuviera relaciones con ella. Todos sus activos en EE. UU. han sido congelados. No puede realizar transacciones financieras habituales. Ha pagado un alto precio por su valentía y su honestidad.
Su libro, «When the World Sleeps: Stories, Words, and Wounds of Palestine» (Cuando el mundo duerme: historias, palabras y heridas de Palestina), da voz a los palestinos —a muchos de los cuales conoce personalmente— y a otras personas a lo largo de diez breves capítulos para poner de manifiesto el coste humano de la ocupación y la matanza masiva perpetradas por Israel. Se basa en su propia experiencia viviendo en Palestina, tejiendo sus capítulos en torno a personas que dan un rostro humano al sufrimiento. Entre ellas se encuentran Malak Mattar, una artista que huyó de Gaza a Egipto y que sufre una tremenda culpa por aquellos a quienes dejó atrás, así como Eyal Weizman, quien le abrió los ojos a la «política vertical» de Israel: el uso tridimensional del espacio físico empleado por Israel para controlar el espacio aéreo y el subsuelo, además de las fronteras horizontales. Critica duramente a la prensa occidental y a los diplomáticos de todo el mundo por crear una falsa sensación de equivalencia en el conflicto, como si los palestinos estuvieran en pie de igualdad con sus ocupantes. Los palestinos no disponen de fuerza aérea, armas pesadas, unidades mecanizadas ni armada, ni de miles de millones en ayuda militar de Estados Unidos y los aliados europeos de Israel. No pueden contrarrestar estructuralmente el control de los israelíes, su movimiento y acceso a la tierra, el aire y el agua, ni el flujo de bienes esenciales para mantener una calidad de vida mínima.
«Utilizar palabras como “guerra” y “conflicto” enmascara la verdad. Presenta una versión falsa de la realidad. El sistema de apartheid y el genocidio de Israel no pueden detenerse hasta que se reconozcan y se comprendan», escribe. Esto requiere no solo conocimiento, sino también empatía. Afortunadamente, ella está dotada de ambas cosas. Me acompaña para hablar de su nuevo libro, «While the World Sleeps» (Mientras el mundo duerme), Francesca Albanese.
Francesca, quiero empezar con el caso del doctor Hussam Abu Safiya. Lleva dieciocho meses encarcelado por los israelíes desde el 27 de diciembre de 2024. Era el director del hospital de Gaza. Y hay noticias muy inquietantes por parte de su abogado, Nasser Odeh. Lo han trasladado a una prisión subterránea, Rakefet, que antes estaba cerrada y que Ben Gvir ha reabierto. No tiene luz. Es un centro de detención de condiciones muy duras. Y cuando el doctor Abu Safiya llegó para la visita de su abogado, estaba esposado, con grilletes en las manos y en las piernas, acompañado por guardias de prisiones enmascarados, y su abogado observó hematomas recientes y graves en su cuerpo, especialmente en la cabeza, alrededor de los ojos, las orejas y el cuello. Los abogados afirmaron que costaba reconocerlo.
Le costaba respirar. Le costaba hablar. Parecía extremadamente débil. Estaba aterrorizado. Se encontraba en un estado de gran angustia. No podía expresarse por miedo, según dijo, a las represalias. Y le contó a su abogado que, tras la vista celebrada el 10 de junio de 2026 sobre el recurso ante el Tribunal Supremo contra la prórroga de su orden de encarcelamiento, cuatro o cinco guardias de prisiones entraron en su celda y le golpearon por todo el cuerpo con un martillo y porras. Básicamente, ha sufrido violencia a diario, ha perdido el conocimiento varias veces y, como escribes en el libro, esta no es la primera vez que mueren médicos en las cárceles israelíes. Estuvo el doctor Adnan al-Bursh, cirujano y jefe de ortopedia en Al Shifa. Esto ocurrió tras sufrir graves torturas, quizá incluso de carácter sexual. Estuvo el doctor Iyad Rantisi, director de la unidad de maternidad del Hospital Kamal Adwan.
Solo quiero referirme a este caso tan urgente. Su abogado, Médicos por los Derechos Humanos, Amnistía Internacional y otros afirman en estos momentos que su vida corre peligro. Y creo que, de hecho, le dijo a su abogado en el juicio que esta sería la última vez, que estaba acabado, creo, o algo por el estilo.
Francesca Albanese: Muchas gracias, Chris, por invitarme. La situación del doctor Abu Safiyah es extremadamente, extremadamente grave, extremadamente dolorosa. Le dijo a su abogado que no cree que vaya a sobrevivir. Imagínate lo doloroso que es para un hombre que ha sido detenido ilegalmente, que permanece recluido sin cargos, sin juicio, que ha recibido palizas brutales y presenta signos de tortura, como has dicho. No hace falta que lo repita. Pero ayer recibí este mensaje de su familia. Me suplicaban que hiciera algo por su ser querido. Y la sensación de impotencia es increíble.
Así pues, hay tres aspectos que hay que tener en cuenta. Uno es el hecho de que se trata de un médico muy respetado que ha resultado herido y que ha sobrevivido a la pérdida de uno de sus hijos. Su hijo fue asesinado durante este genocidio. Y, a pesar de ello, volvió al trabajo y se quedó allí. Se quedó en un hospital sitiado. Dijo: «No puedo abandonar a mis pacientes». Tuvo que rendirse al ejército israelí para evitar que el hospital fuera asaltado. De todos modos, los pacientes acabaron siendo desplazados. Y, por tanto, lo que le están haciendo a este hombre es increíble.
Una vez más, lleva ya 18 meses detenido y no hay ningún cargo en su contra, solo pruebas, evidencias visibles de graves abusos. Ha perdido la mitad de su peso. Está demacrado. Presenta signos visibles de hematomas. Parece aterrorizado, y eso que es médico. Esto forma parte integrante de un ataque continuo e implacable que Israel ha llevado a cabo contra el personal médico y las instalaciones sanitarias, que han quedado reducidas a la nada, lo cual también es una forma de garantizar que, sea cual sea la herida, la enfermedad o dolencia que padezcan los palestinos atrapados en la pesadilla de Gaza, no puedan ser curados.
El segundo aspecto es la tortura, ampliamente documentada. He informado junto con otra relatora especial —que ya recibió una notificación en enero de 2024—, la relatora especial sobre la violencia contra las mujeres, Reem Alsalem, sobre la grave violencia, los abusos y las violaciones contra las reclusas. Así pues, lo denunciamos y, posteriormente, han surgido denuncias de Piccati, Médicos por los Derechos Humanos, B’Tselem, así como múltiples informes que denuncian la tortura y la red de centros de tortura en los que se habían convertido las prisiones israelíes. Posteriormente, en 2025, el Comité contra la Tortura documentó el recurso a la tortura como política de Estado. Yo misma he documentado casos de tortura después de que la comisión sobre Israel y Palestina también denunciara la tortura como un acto de genocidio.
No hay la más mínima duda de que la tortura existe y, ante esto —y este es el tercer elemento—, lo que resulta impactante es la sensación de impunidad de la que Israel sigue disfrutando. Porque, ya sabéis, es absolutamente normal que se haya llevado a cabo una enorme campaña para traer a casa a los rehenes israelíes. Simplemente me pregunto por qué existe una empatía selectiva y no hay ninguna campaña para traer a casa a los rehenes palestinos, como el Dr. Abu Safiya. Y hay 10 000 personas detenidas por Israel, que mantiene una ocupación ilegal. Esto pone de manifiesto la decadencia moral de los líderes mundiales, así como el hecho de que muchos de nosotros disfrutemos del verano con indiferencia.
Chris Hedges: Esto es de tu libro: «La tortura y el asesinato de casi mil profesionales sanitarios es un componente clave de la destrucción del sistema sanitario». Estás citando a una de las personas sobre las que escribes en el libro, Hassan. El hospital Al Shifa puede reconstruirse en un par de años. Se tardó doce años en formar a un médico. Se refiere al doctor Adnan Albursh, que probablemente fue torturado hasta la muerte. Teniendo en cuenta los principales especialistas médicos que Gaza necesita con urgencia, se puede decir que, de los cinco patólogos que había antes del 7 de octubre, solo dos siguen con vida. En Gaza no hay médicos cualificados para realizar cirugías de urgencia. Y luego hablas de que un profesional sanitario en Gaza tiene dos veces y media más probabilidades que cualquier otra persona de ser asesinado. Solo quiero detenerme en eso. ¿No retiene Israel a dieciocho cirujanos palestinos? Esa cifra puede variar o cambiar, pero creo que ronda por ahí. Solo quiero hablar de la barbarie dirigida contra el personal sanitario, que no porta armas y que, según el derecho internacional y el Convenio de Ginebra, está totalmente exento de ser tratado como combatiente.
Francesca Albanese: Mira, Israel ha difuminado la distinción entre civiles y combatientes una y otra vez durante su ocupación. Son casi 60 años de ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Sin embargo, lo que ha hecho en los últimos 1.005, 1.007 días, ha sido un camuflaje humanitario. Israel ha utilizado las categorías del derecho internacional humanitario y las ha tergiversado. Así, para presentar un discurso más convincente a nivel internacional y reducir las críticas, ha acusado a todo el mundo, a todos los habitantes de Gaza, de ser de Hamás, de ser terroristas o cómplices de terroristas. Y dos médicos estaban «protegiendo a Hamás». Los hospitales eran, supuestamente, cuarteles generales de Hamás. Me refiero a que quizá recuerden, y quizá el público recuerde, que el vídeo que se difundió simulando la presencia de un cuartel general de Hamás construido bajo tierra, debajo del hospital Al-Shifa, era una mentira. Quizá recuerden a los generales israelíes señalando el calendario de ataques de Hamás —que, de hecho, era un turno médico— solo porque estaba escrito en árabe, por lo que resultaba fácil convencer al público de que se trataba de un plan de Hamás hallado en un hospital. Así es como Israel ha convencido a personas ignorantes o con una predisposición natural al sesgo de que cualquier médico podría ser un terrorista en potencia y, por lo tanto, merecedor de ser castigado, arrestado, detenido o asesinado, torturado, lo que sea. Pero, por lo tanto, no hay civiles inocentes, como han afirmado muchos líderes israelíes.
Y, por lo tanto, todo el mundo debía ser considerado culpable hasta que se demostrara su inocencia. Esta siempre ha sido la norma. Pero han sufrido un trato que incluye ejecuciones extrajudiciales y tortura y, de nuevo, esto supone un menoscabo del sistema jurídico humanitario internacional, que se basa en la distinción entre civiles y combatientes, entre bienes de carácter civil y personal militar. Así que sí, tienes razón cuando dices: «¿Pero no están protegidos el personal médico, los trabajadores sanitarios y los hospitales por el derecho internacional humanitario?». Sin duda lo están, y por dos razones: en primer lugar, como civiles, y en segundo lugar, porque desempeñan una función increíblemente importante y vital en una situación de hostilidades, ayudando a seguir prestando asistencia médica. Pero precisamente por eso Israel ha tomado como objetivo el sistema sanitario. Por eso Israel ha asesinado y torturado —me refiero a más de mil miembros del personal médico— para asegurarse de que la población de Gaza no tenga ningún recurso ni apoyo médico.
Esto forma parte integrante del genocidio. Lo que me parece, sin embargo, increíblemente inquietante es el hecho de cómo —y, de nuevo, ahora mismo estoy investigando mientras hablo— se está desempeñando el papel de los medios de comunicación. Ayer compartí un vídeo de la BBC en el que se hablaba del doctor Abu Safiya. Era un vídeo de dos o tres minutos. Y en su mayor parte, en lugar de hablar de la tortura, de lo visiblemente maltratado que parece el médico, del hecho de que lleve 18 meses detenido sin cargos y de que él mismo exprese su miedo a ser asesinado, a que se le haya llevado a esos lugares oscuros, a esa mazmorra para ser asesinado, el periodista de la BBC no para de repetir: «He estado sembrando dudas sobre él como seguidor de Hamás». Esa es la cuestión. El público occidental ni siquiera tiene la oportunidad de comprender lo que está sucediendo porque los medios de comunicación tradicionales, en lugar de analizar la situación, han amplificado la narrativa israelí. Esto no es periodismo. Es complicidad, complicidad con la propaganda genocida.
Chris Hedges: Lo cual ha sido así desde el principio. Israel empezó a atacar hospitales y, al mismo tiempo, a negar su responsabilidad, aunque ahora sabemos, a raíz del genocidio, que esa fue la política israelí desde el principio: erradicar el sistema sanitario, y la prensa se limitó a reproducir obedientemente esas mentiras. También debemos dejar claro que los únicos periodistas sobre el terreno en Gaza eran palestinos, de los cuales más de doscientos cincuenta han sido asesinados, un gran número de ellos —quizá la mayoría— en asesinatos selectivos. Así que, quiero decir, tú titulas tu libro «Mientras el mundo duerme». Por desgracia, gran parte del mundo, sin duda el mundo occidental, incluidos los medios de comunicación, no durmió en absoluto. Fueron cómplices a todas luces.
Francesca Albanese: Sí, por supuesto. Creo que, como en cualquier genocidio —y animo sinceramente a quienes sienten tanta compasión por Israel a causa del Holocausto—, animo de verdad a la gente a que lea de verdad qué fue el Holocausto y cómo se trataba al pueblo judío antes del Holocausto e incluso después de él, porque ha habido —me refiero a que, desde los años 60— una gran manipulación de la memoria del Holocausto al servicio de la agenda sionista. Pero el pueblo judío también sufrió una denigración transnacional por parte de los medios de comunicación de la época. Y esto es, en cierto modo, muy similar a lo que les está ocurriendo a los palestinos, con el elemento añadido de que en 2026 contamos con un marco jurídico que debería haber evitado ciertos fenómenos de decadencia y colapso moral a la luz de lo ocurrido en el pasado. Por eso nos gusta afirmar —nosotros, y digo «nosotros» refiriéndome al llamado Occidente— Pero, sin duda, los medios de comunicación han amplificado la narrativa israelí y han contribuido a presentar a los palestinos como parte del problema que hay que erradicar.
La palabra «sueño» forma parte de la indiferencia, forma parte de la falta de conocimiento, pero incluso quienes saben, incluso quienes ven, parecen estar paralizados y parecen no comprender que este momento de despertar exige acción, exige cambio, cambio en todas las esferas de la vida. No podemos seguir siendo los mismos en tiempos de genocidio. Esto es lo único que no dejo de repetir una y otra vez: que hay esperanza de cambio. Y detendremos este genocidio en el momento en que incluso aquellos que han despertado sean capaces de vincular ese despertar con un sentido de la acción y la responsabilidad.
Chris Hedges: Bueno, escribes en el libro, creo que con razón, que el genocidio en Gaza ha puesto de manifiesto una nueva y aterradora orden mundial, una que muestra un desprecio absoluto por el Estado de derecho. Escribes: «La crisis en Gaza es un síntoma de una crisis global. Cada vez pienso más a menudo que todo esto, aunque inevitablemente infunda miedo, debe infundirnos valor. El sistema que reprime a los palestinos —una alianza bien consolidada entre Israel y todos los demás Estados cuyas élites le garantizan la impunidad de la que siempre ha disfrutado— es el mismo al que pertenecemos. Es el sistema que decide por nosotros sobre cuestiones cruciales para nuestras vidas sin escucharnos ni representarnos. Es el sistema que transforma los empleos seguros en trabajos a tiempo parcial y temporales, los derechos en privilegios que nos alejan unos de otros.
que nos hace a todos más frágiles e inseguros, que considera la solidaridad un acto subversivo y la empatía una forma de disfunción mental y social». De hecho, hablas de que, para ti, Palestina fue la pastilla roja en Matrix. Háblanos de eso o sitúa a Palestina y el genocidio en ese contexto global.
Francesca Albanese: Sí, creo que quienes hayan leído el libro… Y también me gustaría decir unas palabras sobre lo difícil que ha sido hacer que este libro esté disponible para los lectores estadounidenses, porque ha habido una gran presión en contra por parte de los grupos de apoyo proisraelíes. Ya te imaginas por qué. Sí, para mí, Palestina ha sido una revelación. No es que, de repente, nos hayamos despertado en un mundo dominado por Estados Unidos; especialmente en el mundo del que formamos parte —política, militar y estratégicamente—, Estados Unidos es la figura dominante aquí. E Israel es una especie de extensión de eso en Oriente Medio. Es una extensión del poder occidental y de la supremacía occidental. Sé que a los israelíes no les gusta, pero también creo que no se dan cuenta de hasta qué punto están siendo instrumentalizados por intereses que están por encima de todos nosotros. Tendemos a pensar en los Estados como los máximos responsables de la toma de decisiones. Pensamos en ellos en términos de democracias. Pensamos en términos de dictaduras. Pero, de hecho, no creo que los Estados sean quienes toman las decisiones. Los Estados hoy en día, más que antes, más que hace unas décadas, responden a ciertos intereses —económicos, militares y financieros— que están vinculados a los principales detentadores del poder en este mundo. Quiero decir, y hay cifras que lo avalan. Lo que digo puede sonar a teorías de la conspiración para quienes quizá no conozcan lo suficiente la desigualdad que existe en el mundo. El Instituto Thomas Piketty, en su informe más reciente sobre la desigualdad, menciona estos datos, que me parecieron impactantes, asombrosos: el hecho de que la mitad de la población mundial posea en total un tercio de la riqueza que poseen 50 000 personas en el mundo. Repito: 50 000 personas en el mundo poseen el triple de la riqueza que posee la mitad de la población mundial. ¿Cómo es posible? ¿Quiénes son? Está claro que no son simplemente personas como tú y como yo. Ellas controlan focos de poder. Y son aquellas vinculadas a la industria extractiva para el control de los recursos naturales, las vinculadas a garantizar el uso de la fuerza, el poder militar y la vigilancia, y las vinculadas a las transacciones financieras, las empresas, los bancos y los fondos de pensiones. Así pues, estos son los principales poderes, entre los que destacan ciertas empresas, como las farmacéuticas, que tienen más influencia que otras, o las relacionadas con el turismo, por ejemplo. Sin embargo, este es el poder intelectual de esas 50 000 personas.
Y hoy en día también están las grandes empresas tecnológicas. Están por encima de la ley. Quiero decir que, cuando intentas demandar a las empresas, te ves inundado de problemas, de dificultades, de más cuestiones legales, de más litigios. Y, por lo tanto, es imposible hacerles frente. Palestina ha puesto al descubierto este orden mundial. Palestina ha sido el epicentro de todo ello porque —esta es la razón por la que fui sancionado por aquel informe, «De la economía de la ocupación a la economía del genocidio», del que hablamos a principios del año pasado, Chris—. Pero, de nuevo, explicar al mundo que, mientras la economía de muchas familias e individuos israelíes se derrumbaba, la bolsa de Tel Aviv subía, se disparaba, duplicaba y triplicaba su valor, ha sido revelador. Así pues, había alguien que se lucraba con el genocidio, y se trata de Palantir y empresas similares, de Lockheed Martin y empresas similares, de la industria militar, no solo la israelí y la estadounidense, sino todas ellas conectadas entre sí. Y como todos estamos conectados —esta es la segunda y última parte de la historia—, formamos parte de ello. Formamos parte de ello como consumidores. Formamos parte de ello como productores, porque ya sabéis con cuántos sindicalistas o trabajadores he hablado en los últimos dos años. Sabéis con cuántos consumidores he hablado y todos dicen lo mismo: «Ya sabes lo difícil que es salir de este mercado. Ya sabes que nos gustaría no trabajar para esta empresa, que, por ejemplo, en Italia está vinculada a la industria militar, como Leonardo», pero tienen miedo de perder su trabajo. Se dan cuenta de que su vulnerabilidad forma parte del sistema, porque tienen que elegir entre fabricar armas que se utilizan para matar a niños o no trabajar en absoluto. Pero esto significa que formamos parte de —o estamos presenciando— grupos de población que no son más que víctimas sacrificiales. Son entidades sacrificiales, seres sacrificiales, y probablemente podamos cambiar este orden. Esto es lo otro que nos está diciendo Palestina. Mediante el boicot y la retirada de inversiones, podemos romper los lazos del sistema y, mediante sanciones, podemos poner fin a la complicidad con Israel. Pero esto requiere un compromiso individual.
Chris Hedges: Y debo decir que estuve en Italia contigo el pasado noviembre, uniéndome a los estibadores, que se han negado a cargar armas en barcos israelíes. Creo que tanto tú como yo sentimos que ahí es donde debemos centrar toda nuestra energía, en ese tipo de bloqueo del sistema. La gente puede ver un documental de una hora sobre ello titulado «Resistance 101».
En el libro escribes que, cuando estabas en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos, descubriste dos cosas fundamentales. La primera fue que Palestina podía y debía abordarse como una cuestión jurídica de ilegalidad institucional y sistemática prolongada, y no simplemente como una cuestión política con reivindicaciones opuestas». La segunda cosa que dijiste que descubriste fue «el encuentro con bufetes de abogados influenciados por la teoría crítica de la raza, una forma de entender el derecho desde una perspectiva crítica y descolonial, enmarcándolo en la evolución histórica no necesariamente escrita por los vencedores, sino observada desde la perspectiva de las personas que, hasta hace poco, han estado sometidas al derecho internacional tal y como lo han formulado, sobre todo, los países occidentales». Quiero hablar de las sanciones contra tu libro, pero, si puedes, aborda primero esos dos puntos.
Francesca Albanese: Por supuesto. Y incluso en este caso creo que Palestina personifica lo que le ocurre, digamos, a la parte más desfavorecida del mundo, las antiguas colonias, pueblos cuya condición de indígenas se ha vivido como una carga, casi como un delito a los ojos del colonizador. Palestina se encuentra entre ellos. Y a los palestinos siempre se les ha presentado como potenciales salvajes en los medios de comunicación occidentales, por ejemplo. Cuando pienso en los medios occidentales, siempre son ellos a quienes se tacha de bárbaros o se les asocia con la violencia. Quiero decir que el discurso sobre los árabes y los musulmanes es tan cruel y violento que me pregunto: «¿Cómo es posible que no atemos cabos y comprendamos que así es como hablábamos del pueblo judío hace 100 años?». Y probablemente menos aún, porque sigue existiendo el antisemitismo y deberíamos hablar del antisemitismo real en lugar de la paranoia del apartheid israelí y su manipulación del significado del antisemitismo. Sin embargo, creo que, durante mucho tiempo, incluso por parte de quienes tienen buenas intenciones, se ha presentado a los palestinos como una cuestión humanitaria que hay que gestionar, en lugar de como una cuestión política crítica que debe resolverse de acuerdo con el derecho internacional. Por ejemplo, ahora la Corte Internacional de Justicia —es decir, un tribunal internacional— se ha pronunciado sobre el hecho de que la ocupación es ilegal. Por lo tanto, debe desmantelarse total e incondicionalmente. El plazo vencía en septiembre de 2025. Nadie habla de ello, pero por eso digo que el derecho internacional ya ofrece una hoja de ruta, una salida a este atolladero. Y, en cambio, la situación sigue tratándose como si se tratara de una emergencia humanitaria tras un terremoto o una inundación.
Creo que esto forma parte del problema, que también está íntimamente relacionado con lo que ha fallado dentro de las Naciones Unidas. Sin embargo, el derecho internacional se ha utilizado a menudo como parte del problema, porque recuerdo que hace quince años era impensable considerar la ocupación como una empresa totalmente ilegal. Incluso quienes eran progresistas en aquel entonces solían referirse a la legalidad de la ocupación alegando que la ocupación israelí violaba tal o cual disposición del derecho internacional humanitario; por ejemplo, el maltrato a los detenidos o las prácticas abusivas que conducían a la demolición de viviendas, en particular las demoliciones punitivas. Así pues, se criticaba por sus excesos, pero no ontológicamente, no en su totalidad, lo cual hoy en día es habitual. Y creo que se debe a que, por fin, se ha producido un cambio; espero, como relator especial, haber contribuido a ese esfuerzo, pero se ha pasado de un enfoque centrado en los síntomas a analizar el fenómeno global de la legalidad de la ocupación. Los estudios críticos han desempeñado un papel enorme y están impulsados principalmente por académicos de la mayoría global, de Sudáfrica, de Kenia, de Nigeria, de Palestina, por los propios académicos indígenas, de Australia, Canadá, Estados Unidos o Asia. Y esto es maravilloso. Creo que nos ha ayudado a progresar como juristas. Pero, por supuesto, por supuesto, sigue habiendo mucha actitud condescendiente y chovinismo en los estudios jurídicos, al igual que en muchas otras disciplinas.
Chris Hedges: Hablemos, pues, de lo que ha ocurrido con el libro. Pero empecemos por las sanciones en general. Te impusieron sanciones, como mencioné en la introducción. Ganaste un juicio que levantó esas sanciones, y luego la administración de Trump dio marcha atrás y las volvió a imponer. Y, por supuesto, eso ha —quiero decir, puedes hablar de ese proceso— eso ha afectado a tu capacidad incluso para publicar y difundir este libro.
Francesca Albanese: En cierto modo, sí, sin duda, porque las sanciones… Quiero decir, me gustaría que la gente se tomara un momento para reflexionar sobre lo que significa la libertad de expresión. Porque aquí nos encontramos fuera de la lógica de un debate democrático. En el momento en que se impide hablar a alguien con quien no se está de acuerdo, esto ya no es un espacio liberal. Tú y yo no tenemos por qué estar de acuerdo. La gente puede discrepar de mí, pero yo siempre protegeré el derecho a expresarse de quienes piensan de forma diferente a mí, porque esa es la esencia de un espacio democrático. Esa es la esencia de la protección de la libertad de expresión. Más aún, gozo de protección como funcionario de las Naciones Unidas que, de forma voluntaria —por si alguien se lo pregunta—, presto mis servicios de forma gratuita, y como persona protegida en virtud de la Convención sobre Privilegios e Inmunidades. Por lo tanto, no debería sufrir consecuencias por las palabras pronunciadas ni por las acciones llevadas a cabo en el ejercicio de mi mandato. En cambio, se me han impuesto sanciones mediante medidas muy severas que normalmente se aplican en Estados Unidos contra traficantes de drogas o dictadores, y en esta ocasión para sancionarme a mí, a los jueces y fiscales de la Corte Penal Internacional que han investigado los crímenes de Israel y a las organizaciones palestinas de derechos humanos que han aportado pruebas para esos juicios. Así pues, como ven, también existe este intento de manipular las pruebas y estrangular el sistema de justicia internacional que Estados Unidos ayudó a crear con el juicio de Núremberg y tras el mismo. Es un círculo vicioso. Y debido a ello, las personas en EE. UU. no pueden mantener interacciones financieras de ningún tipo conmigo; incluso ofrecerme un vaso de agua constituye un delito grave, lo que supone hasta 20 años de cárcel y multas de hasta 1.000 dólares para quienes sean sorprendidos proporcionándome una ventaja económica.
Así pues, incluso mi editorial, Other Press, se ha enfrentado a una enorme presión. Tuvieron que contratar a un abogado para encontrar la forma de publicar el libro porque Judith Gurewich, a quien le gustó mucho el libro —y fue la primera en hacerlo—, Other Press fue la primera en ofrecerse a traducir el libro, que ahora está disponible en 60 países y en 20 idiomas. Pero la versión en inglés debería haber sido la primera en salir, en EE. UU., en Australia y en el Reino Unido. Sin embargo, aparte del proceso más largo de publicación en EE. UU., ha habido una enorme oposición para impedir que mi libro se publicara y distribuyera. Así que dije: «Mirad, no me importa. No necesito reclamar los derechos de autor de esto, ya que estoy sancionado. No quiero que la editorial se meta en problemas. Quiero que la gente lea este libro». Así que encontramos una forma de que yo siguiera trabajando, por así decirlo, de forma desinteresada, incluso como escritor, y dije: «No importa. Sigo queriendo que se lea el libro». Y este fue el único acuerdo al que pudimos llegar para que «When the World Sleeps» estuviera disponible en las librerías de EE. UU.
Una cosa es que ni las Naciones Unidas ni ningún otro Estado —y desde luego tampoco Italia— encontraron el valor para presentarse ante la Corte Internacional de Justicia y presentar una demanda contra EE. UU. por violación de los privilegios e inmunidades de una persona de la ONU. Mi hija de 13 años y mi marido, que trabaja para una organización con sede en EE. UU., se ven claramente afectados de forma directa por el hecho de que mis activos en EE. UU. —somos propietarios de un pequeño piso en EE. UU. donde nació mi hija— me han sido embargados. Mi cuenta bancaria fue bloqueada y no he podido abrir otra en ningún otro sitio. Por lo tanto, no puedo cobrar mi salario. No me reembolsan ni siquiera los gastos médicos. Y ni siquiera mi seguro privado me reembolsa ya. Ya sabes, es una situación muy dura y, como afecta a toda mi familia, han recurrido a la justicia. Así pues, dado que las Naciones Unidas ni siquiera me dieron la posibilidad de defenderme ante los tribunales, mi hija de 13 años ha demandado al presidente Trump, al secretario de Estado Rubio y a otras personas implicadas en la sanción. En primera instancia, un juez federal del Tribunal del Primer Distrito de Washington D. C. reconoció que el procedimiento no parecía correcto, que me habían perseguido solo por ejercer la libertad de expresión, y propuso suspender las sanciones. Pero, debido al sistema y al hecho de que hay jueces nombrados por el poder ejecutivo, se interpuso un recurso contra la suspensión de la orden de sanciones. Y ahora tengo que esperar a que el juez se pronuncie sobre el fondo del asunto. Así pues, sigo estando sancionado por Estados Unidos.
Chris Hedges: Hablemos un poco de Gaza. En el libro escribes que «El presidente Trump ha intimidado repetidamente a cualquiera que se atreva a tocar a Israel, diciendo que tendrán que “tratar con nosotros”, un lenguaje amenazante impropio de la política, tal y como la hemos conocido hasta ahora, pero que es totalmente coherente con el fondo de lo que el propio Trump dijo cuando declaró: “A todos con los que he hablado les gusta la idea de que Estados Unidos sea dueño de ese pedazo de tierra, refiriéndose a la Franja de Gaza”». En esta frase escribes: «Ahí está toda la violencia de un poder desenfrenado que puede conseguirlo todo por la fuerza, porque, como un Calígula del siglo XXI, se considera por encima de la ley. De hecho, ni siquiera conoce la ley». Quiero hablar de su propuesta para Gaza y, por supuesto, Hamás ha dicho que se haría a un lado para dar paso a un gobierno tecnocrático. No creo que ninguna concesión que haga Hamás vaya a apaciguar a Netanyahu, pero abordemos ese tema.
Francesca Albanese: Sí, en primer lugar, creo que eres el primer entrevistador que se ha dado cuenta de que defino a Trump como el Calígula de nuestro tiempo, pero es así. Quiero decir, no hace falta ser un experto en historia romana para comprender cuáles eran los rasgos de Calígula: el poder arbitrario absoluto, sin restricciones legales; el narcisismo extremo y la autoexaltación; la presunción corrupta y la naturaleza errática del poder; la humillación de los oponentes; el culto a la personalidad… Todo esto, todo esto me hace pensar en Calígula, el emperador romano.
Así pues, cuando el presidente Trump sacó a relucir lo de la «Riviera de Gaza» en febrero de 2025, dije tres cosas. Es ilegal porque Estados Unidos no tiene derecho alguno a pronunciarse de forma decisiva sobre el futuro de Gaza ni del resto del territorio palestino ocupado, ni de Palestina, ni, francamente, de ninguna parte del mundo, y punto. Porque existe algo llamado derecho a la autodeterminación de los pueblos, y los palestinos tienen derecho a la autodeterminación frente a Israel, frente a Estados Unidos y frente a cualquier otra parte. Es ilegal y esto implicaría a Estados Unidos en otra serie de delitos, como los delitos de desplazamiento forzoso, ya que esto implicaría el desplazamiento forzoso de palestinos, tal y como está haciendo Israel. Dije que es ilegal e inmoral porque, ¿qué demonios podría llevar al presidente de Estados Unidos a decir algo tan irrespetuoso hacia una población en el momento de mayor sufrimiento que esta está padeciendo? Y luego dije que es irresponsable porque fomentará una mayor sensación de impunidad y de licencia para matar, torturar y desplazar entre los líderes israelíes, que es, de hecho, lo que ha ocurrido. Así pues, es ilegal, inmoral e irresponsable. Eso es lo que dije, y eso es lo que sigo pensando.
Sin embargo, también creo que la «Riviera de Gaza» es una distracción. No creo que nadie esté planeando realmente crear una Riviera en Gaza. Gaza ha quedado arrasada. Gaza se ha convertido en un lugar inhabitable. Ya he empezado a investigar para un próximo informe que quiero escribir sobre el ecocidio. Pero de lo que sin duda es campeona esta actual Administración estadounidense, entre otras muchas cosas, es de la dominación psicológica y abrumadora de su público, incluidos nosotros en Europa. Cada día, en esta parte del mundo, en Europa, nos despertamos con una nueva declaración impactante del presidente Trump. Puede ser la «Riviera de Gaza» o puede ser que esté interfiriendo en el Mundial de fútbol de una forma que solo Calígula haría si estuviera hoy con nosotros en 2026, porque el nivel de autocontrol —o más bien la inexistencia de autocontrol— de este hombre es incomparable, inconmensurable. Así pues, creo que esta es una forma de distraernos de los verdaderos planes de, una vez más, desplazar a los palestinos y utilizar Gaza como una extensión de Israel, probablemente con fines económicos. No dejo de pensar en por qué Netanyahu ha esgrimido una y otra vez el plan de construir un gasoducto que vaya desde los países árabes, los países del Golfo, hasta el Mediterráneo pasando por el sur de Israel y, probablemente, por Gaza, porque esto es algo que va a resultar conveniente para Israel. Pero, en cualquier caso, sea cual sea el plan que puedan tener, sigue siendo ilegal, inmoral e irresponsable.
Chris Hedges: Bueno, debemos dejar claro que hay extensos yacimientos de gas en el sur del Líbano y en la costa norte de Gaza que Israel quiere.
Francesca Albanese: Exactamente. Y por eso es necesario examinar minuciosamente a todas y cada una de las empresas implicadas, porque esto supone, para las propias empresas, un delito de saqueo. Recientemente —y creo que también a raíz de la presión externa ejercida por mí misma, por el grupo de trabajo sobre empresas y derechos humanos, por la sociedad civil italiana y, probablemente, también de la presión interna de personas con conciencia que trabajan para la empresa—, el gigante energético ENI se retiró del consorcio encargado de explotar esos yacimientos de gas marinos en Gaza. Y, de nuevo, por eso debemos presionar tanto a los Estados como a las empresas para que se desvinculen y retiren sus inversiones de la ocupación israelí.
Chris Hedges: Esos yacimientos de gas se encuentran en aguas territoriales del Líbano y Palestina, ¿verdad?
Francesca Albanese: Sí, estos yacimientos de gas están fuera del Líbano, en la Palestina histórica, es decir, entre Israel y Gaza. Gaza, hacia Egipto.
B Chris Hedges:B Quiero terminar con lo siguiente: escribes sobre los niños y lo que Israel les ha hecho. Escribes: «Asistí a varios juicios contra menores. He visto con mis propios ojos su absurda brutalidad». Te refieres a los israelíes. «A los niños los llevaron a la sala del tribunal encadenados. Y me sentí como si estuviera viendo escenas de esclavos y campos de trabajo. Pequeños, demacrados, agotados, angustiados ante la idea de que, por primera vez desde su detención, volverían a ver a sus padres en estas vistas que no duraban más que unos minutos. El juez a menudo ni siquiera los miraba. Escuchaba el cargo —«Estaba lanzando piedras»— y dictaba la sentencia: dos años de prisión, tres años de prisión, y así sucesivamente. Y ese es un juez generoso. Teniendo en cuenta que la pena para los palestinos que lanzan piedras es de hasta diez años —veinte si se hace con la intención de causar daño a alguien—, ¿cómo puede sorprender a alguien que, cuando los niños palestinos encarcelados regresan a casa, estén traumatizados, no quieran salir, tengan miedo, mojen la cama y muestren trastornos o comportamientos violentos? Estamos hablando de niños de 12, 13 y 14 años, pero incluso se detiene a niños más pequeños. Había niños de tan solo cinco o seis años a los que se llevaban en camiones israelíes; quizá no los detuvieran, pero los interrogaban y luego los enviaban a casa».
Hablemos de esto y, por supuesto, esta guerra contra los niños ha alcanzado proporciones épicas en Gaza, donde los niños, si se acercan demasiado a la línea amarilla, son simplemente asesinados por francotiradores.
Francesca Albanese: Es interesante, Chris, porque yo utilicé exactamente las mismas palabras que acabas de usar hace unas semanas en otra entrevista, diciendo: «La guerra contra la infancia ha alcanzado proporciones épicas en Palestina». Y eso se puede ver. Quiero decir, la situación ya era bastante grave, probablemente cuando tú y yo, en las distintas ocasiones en que hemos vivido en Palestina, pero se ha agravado, porque nunca ha existido la posibilidad de disfrutar de la infancia para unos niños que corren el riesgo de que les derriben sus casas, sus colegios; de que sus profesores, padres o tíos sean asesinados o detenidos, y luego regresen como zombis porque han sido golpeados, torturados y, a veces, violados en prisión. Y así, al volver, acumulan tanta rabia, ira y violencia reprimidas. De este modo, toda la vida de un niño palestino está contaminada por la violencia, secuestrada por la violencia, y a lo largo de décadas, los horizontes de esperanza se han ido reduciendo cada vez más.
Pero lo que he visto ocurrir en los últimos 1.005 días, desde octubre de 2023, es de otra dimensión, y esto pone en tela de juicio tanto a los israelíes —que se creen meros espectadores— como a los espectadores de todo el mundo. Sea cual sea la calificación que le deis a lo que hace Israel, ¿habéis visto los cuerpos de los niños reducidos a pedazos? ¿Habéis visto cuerpos de niños colgados, o lo que queda de ellos, colgando de las paredes como si fueran abrigos? ¿Habéis visto cuerpos mutilados? Quiero decir, Gaza es el lugar con la mayor proporción de niños huérfanos del mundo, de niños amputados del mundo. Y ahora hay hambre y miseria. Hay desnutrición y retraso en el crecimiento. El retraso en el crecimiento ya era un problema antes de que se endureciera el bloqueo tras el 23 de octubre. Y ni siquiera hace falta ir a Gaza. Fíjate en Cisjordania, donde los palestinos, incluidos los niños, viven bajo la amenaza de ser agredidos por soldados o bajo la amenaza constante del terror de los colonos. ¿A quién le gustaría vivir en un sistema así? Y, de nuevo, esto no empezó en octubre de 2023. Lleva décadas sucediendo. Y, de nuevo, solo puedo decir que la única forma de avanzar es decir «basta ya» a la violencia de Israel. Y que dejemos que los niños disfruten un poco de la vida. Mirad, el primer capítulo de mi libro —porque cada capítulo, para quienes no lo hayan leído, tiene una especie de Virgilio en la «Divina Comedia» de Dante, es decir, un personaje, una mujer que es una persona real, que ha existido de verdad—. La mayoría son amigas mías que han formado parte de mi vida, excepto una, Hind Rajab, la niña que da nombre al capítulo. Escribí este capítulo en enero de 2025, es decir, un año después de la muerte de Hind. Por aquel entonces, era un caso conocido entre muchos, entre miles, pero no tan conocido como lo es hoy. Y sigue siendo uno entre cientos de miles, uno de los decenas de miles de niños asesinados brutalmente por el ejército israelí. Y luego el capítulo habla de mi experiencia con los niños palestinos, que ha sido hermosa y edificante, pero aun así estos niños cargan con un peso y unas preocupaciones que ningún niño debería soportar ni llevar a cuestas.
Chris Hedges: Bueno, escribes en el libro que, cuando estabas en Palestina y trabajabas para la ONU, elaboraste un informe sobre los niños. Pero comentaste que esos niños pequeños te hablaban y parecían adultos.
Francesca Albanese: Sí, a veces resulta casi inquietante porque tenemos una imagen en la mente, quiero decir, de nuevo, y no es que yo no tenga prejuicios. Es decir, intento ser lo más abierta posible, pero ya sabes, yo misma tengo dos hijos y, por eso, tengo mi propia forma de evaluar la madurez de un niño. Así que, cuando te encuentras con un niño de 10 o 13 años que empieza a hablar del derecho a la educación, al alimento o a la salud, piensas: «Quizá le hayan enseñado a hablar así porque tenía que reunirse conmigo». Pero me he reunido con estos niños una y otra vez porque he organizado a menudo grupos de discusión con los mismos niños y he llegado a conocerlos un poco durante dos o tres meses de investigación, aunque no pudiera desplazarme hasta allí. Pasé el verano de 2024 —julio, agosto y parte de septiembre— hablando casi a diario con niños palestinos. Y puedo decirte que la razón por la que saben tanto es porque se han visto obligados a madurar muy rápido y, aun así, a encontrar una forma pacífica de superar el horror que tienen delante y a su alrededor. Así pues, el hecho de que me resultara casi desconcertante que hablaran como jóvenes abogados —tal y como digo en el libro— se debe a la desesperación. Intentan mantenerse a salvo y sanos, mentalmente sanos, en un mundo que es terriblemente insalubre para ellos y terriblemente injusto con ellos.
Chris Hedges: Y, por supuesto, uno de los capítulos gira en torno a Gabor Mate, que se ocupa de este tipo de traumas.
B Francesca Albanese:B Sí, hace un par de días tuve una conversación maravillosa con Gabor Mate sobre mi libro, «When the World Sleeps». Hablamos de los personajes del libro, de lo que evocan. En cierto momento, le resultó extraño decir: «Yo también soy un personaje ahí dentro». Y me preguntó si a veces me dan ganas de gritar. Sí, ojalá no fuera así. No lo sé. Sí, claro, a veces te dan ganas de gritarles a los políticos que parecen muertos en vida, pero muertos en vida no porque la muerte les espere a la vuelta de la esquina, sino simplemente porque parecen vacíos de vida, vacíos de humanidad. Pero, ¿qué más hace falta ver, llámalo como quieras? ¿Pero qué más tiene que hacer y decir Israel para que toméis medidas, para que os toméis en serio el derecho internacional y lo apliquéis? Porque al permitir que Israel arrase el ámbito del derecho internacional con impunidad, también estáis destruyendo los cimientos del sistema jurídico internacional.
Y sí, siento el dolor, pero también es una forma extraña de protegernos: adormeciendo el dolor. Por eso, creo que probablemente seré capaz de superar el trauma de esto, me refiero al trauma secundario de haber estado expuesta, porque nada se compara con lo que soportan los palestinos: los palestinos de Gaza, los palestinos de Israel, los palestinos de Cisjordania y Jerusalén Este, los palestinos de la diáspora. Pero nuestro trauma secundario por estar expuestos, por ser testigos de esto, probablemente podré afrontarlo una vez que el genocidio haya terminado, porque ahora mismo intento de verdad mantenerme sana y centrada en cómo poner fin a esto, ya que aún no ha terminado y la gente tiene que entender que el fin de la injusticia no se produce porque lo queramos o porque recemos por ello: tenemos que actuar. Hay cosas que debemos hacer y tenemos que perseverar. No importa si lleva un día, diez días, cien días o mil días: tenemos que perseverar. Esta es la única forma de vencer a la injusticia.
Chris Hedges: Nos llevó catorce años conseguir la libertad de Julian Assange. Así que es una lucha larga. Pero tú eres, sin duda, una de las figuras más importantes en esa lucha por la justicia. Gracias, Francesca. Y quiero dar las gracias a Thomas y Max, que han producido el programa. Podéis encontrarme en ChrisHedges.substack.com.
5. Desdolarización.
El dossier de este mes del Tricontinental está dedicado a la arquitectura financiera mundial y el poder del dólar, así como los intentos de construir una alternativa.
https://thetricontinental.org/es/dossier-desdolarizacion/
La arquitectura del poder: el dólar, la financiarización y la lucha por la soberanía
El papel del dólar como principal moneda de intercambio en el comercio mundial otorga a Estados Unidos un poder desmesurado. Este dossier analiza el auge de esta moneda, los mecanismos de su dominio y los límites estructurales para construir una alternativa al dólar.
7 de julio de 2026
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En una sociedad capitalista, el dinero cumple una función esencial. Es la representación material de una relación social inmaterial: el “valor”, que se establece a través del trabajo de millones de personas en todo el mundo. El dinero sirve como medio de intercambio, unidad de cuenta y también como forma de almacenar ese valor. Con todo, el dinero nunca es neutro. Cuando una moneda nacional específica trasciende sus fronteras para convertirse en la moneda del mundo, pasa a ser un poderoso instrumento de hegemonía, disciplina y poder imperial.
La historia de los últimos 200 años es la historia del ascenso y la impugnación de dos de esas monedas clave: la libra esterlina y, de forma mucho más amplia, el dólar estadounidense.
El actual orden global, sustentado por el dólar, otorga a Estados Unidos lo que se ha denominado acertadamente un “privilegio exorbitante”: el poder de emitir la moneda que el resto del mundo necesita como reserva de valor, medio de pago y unidad de cuenta (Batista Jr., 2024). Eso permite a Estados Unidos financiar sus déficits, consumir por encima de su producción y proyectar su poderío militar, simplemente porque su deuda pública se considera el activo más seguro del planeta. Además, permite a Estados Unidos tener el mercado financiero más importante del mundo, base de formación de expectativas que trascienden la dimensión financiera e influyen en las decisiones de inversión y producción; establece las condiciones más importantes para definir la dirección de los flujos financieros globales que limitan la autonomía de los países dependientes y subordinados.
Existe una jerarquía entre las monedas nacionales en relación con el dólar. Algunas de ellas gozan de aceptación internacional, como el euro y el renminbi. Para los países del Sur Global, esta arquitectura impone un costo elevado. Sus monedas son tratadas como activos financieros volátiles, y sus economías quedan rehenes de la disciplina impuesta por el capital financiero internacional. La necesidad de acumular dólares como defensa contra ataques especulativos y para garantizar las importaciones resulta en una transferencia líquida y perversa de riqueza del Sur hacia el Norte Global, especialmente hacia inversionistas y especuladores de Europa Occidental y de Estados Unidos.
Ante estas cuestiones estructurales del capitalismo contemporáneo, comprender el ascenso del dólar, los mecanismos de su dominio actual y los límites estructurales a los que se enfrenta cualquier alternativa es, por lo tanto, una tarea central para quienes buscan un orden internacional más justo y cooperativo.
El dinero, el valor y la necesidad de una moneda mundial
En cualquier sociedad basada en la división del trabajo y el intercambio de mercancías, el dinero surge como una necesidad práctica. Cuando diferentes productores se especializan — uno cultiva trigo, otro fabrica telas, otro extrae minerales — necesitan intercambiar sus productos entre sí para satisfacer sus necesidades. Pero el intercambio directo, o trueque, presenta dificultades evidentes: la agricultora que quiere tela necesita encontrar una tejedora que, en aquel exacto momento, quiera trigo, en la cantidad exacta, y acepte la proporción de intercambio propuesta.
El dinero resuelve ese problema al funcionar como un equivalente general: una mercancía especial que todos aceptan a cambio de cualquier otra. Con el dinero, la agricultora puede vender su trigo a cualquier comprador, guardar el valor recibido y, cuando quiera, comprar tela de cualquier vendedora. El dinero cumple así tres funciones básicas: sirve como medio de circulación, facilita los intercambios; como unidad de cuenta, permite comparar el valor de mercancías diferentes; y como reserva de valor, permite guardar riqueza para uso futuro.
En el análisis marxista, el dinero no es una invención arbitraria ni un simple instrumento técnico. Es la expresión material de una relación social: el valor. El valor de una mercancía corresponde al tiempo de trabajo socialmente necesario para producirla. Cuando millones de productores independientes intercambian mercancías en el mercado, están, en la práctica, comparando cantidades de trabajo humano. El dinero es la forma mediante la cual esa comparación se vuelve posible y visible. Representa, de forma condensada, el trabajo social (Marx, 2023).
Dentro de un mismo país, el uso del dinero es relativamente sencillo: existe una moneda nacional, emitida y garantizada por el Estado, que todos los habitantes reconocen y aceptan. Pero ¿qué sucede cuando productores de diferentes países quieren comercializar entre sí?
Consideremos un ejemplo concreto. Una empresa brasileña exporta café a Alemania. La empresa importadora alemana tiene euros; la exportadora brasileña necesita reales para pagar a sus trabajadorxs, proveedores e impuestos. ¿Cómo conciliar estas dos monedas?
El problema se desdobla en varias dimensiones. Primero, es necesario establecer una tasa de cambio: ¿cuántos reales equivalen a un euro? Segundo, se necesita un mecanismo para convertir efectivamente una moneda en la otra. Tercero, se requiere que ambas partes confíen en que la moneda recibida tendrá un valor estable y será aceptada por otros.
Cuando el comercio internacional era pequeño y esporádico, esos problemas podían resolverse caso por caso, frecuentemente con el uso de metales preciosos (oro y plata), que tenían aceptación universal. Pero a medida que el mercado mundial se expandió, esa solución se volvió insuficiente.
Con el crecimiento del comercio internacional, surge la necesidad de un sistema organizado para liquidar (ajustar) las cuentas entre países. No es práctico que cada transacción individual implique la transferencia física de oro o la conversión directa entre dos monedas cualesquiera. Se necesita un mecanismo de compensación.
Imaginemos que, en un período determinado, Brasil exporte 100 millones de dólares en café a Alemania e importe 80 millones de dólares en maquinaria. En lugar de realizar dos transferencias separadas, basta con que Alemania transfiera a Brasil la diferencia neta de 20 millones. Este es el principio de la compensación.
Pero para que este mecanismo funcione a escala global, involucrando a decenas de países con monedas diferentes, es necesario que exista una referencia común, una divisa que todos acepten como unidad de cuenta y medio de pago para liquidar los saldos. Históricamente, esa función fue desempeñada por el oro y, posteriormente, por las monedas nacionales de los países económicamente dominantes.
Por lo tanto, las ventajas asociadas al control de la moneda de referencia son todo menos simples. Entre ellas se incluyen:
(i) La posibilidad de que el Estado emisor amplíe de forma desproporcionada su capacidad de endeudamiento y de gasto con relación a los demás Estados nacionales.
(ii) El uso de la moneda como instrumento de política y dominación externa, por medio del control de canales centrales de liquidez internacional, como en el caso de la aplicación de sanciones económicas.
(iii) Los beneficios garantizados a la actuación internacional de sus bancos que, insertos en un sistema de reservas fraccionarias respaldado por esa moneda expansiva, pasan a ocupar una posición privilegiada en el circuito de las altas finanzas globales.
Surge aquí una pregunta fundamental: ¿quién emite esta moneda de referencia? ¿Cómo se elige? ¿Y cuáles son las consecuencias de que un país vea elevada su moneda nacional a la condición de moneda mundial?
El mercado mundial se expande, el problema se agrava
El mercado mundial no creció de forma gradual y pacífica. Su expansión fue impulsada, desde el siglo XV, por la conquista colonial, el tráfico de personas esclavizadas, la apropiación de tierras y recursos naturales y la imposición de relaciones comerciales asimétricas a las poblaciones subyugadas. La acumulación primitiva de capital, que Marx analizó en el primer volumen de El Capital, fue un proceso global y violento (Marx, 2023).
A medida que el capitalismo se consolidó como modo de producción dominante, el volumen del comercio internacional creció exponencialmente. En el siglo XVIII, la Revolución Industrial intensificó este proceso: las potencias europeas necesitaban materias primas de todo el mundo (algodón, minerales, productos agrícolas) y buscaban mercados para sus productos manufacturados.
Este crecimiento hizo que el problema de la moneda internacional en cada vez más urgente. Con millares de transacciones diarias entre decenas de países, era indispensable un sistema monetario internacional organizado: un conjunto de reglas, instituciones y prácticas que definieran cómo se relacionan las monedas entre sí, cómo se liquidan los pagos y cómo se ajustan los desequilibrios comerciales.
La solución encontrada entre el siglo XIX y principios del XX refleja la estructura de poder de la época: un mundo dividido entre imperios coloniales rivales. Cada potencia imperial organizó su propia zona monetaria, integrando sus colonias y áreas de influencia al espacio de circulación de su moneda nacional.
Como mayor potencia industrial, comercial y financiera del siglo XIX, Gran Bretaña convirtió a la libra esterlina en la principal moneda del comercio internacional, imponiendo sus “preferencias imperiales”. El llamado patrón oro, que estuvo vigente desde el último cuarto del siglo XIX hasta 1914, era en la práctica un patrón libra-oro: la libra era la moneda en que se denominaban la mayoría de los contratos comerciales, en la que se cotizaban las principales commodities y en la que se realizaban los préstamos internacionales.
El sistema de la libra esterlina como moneda internacional dominante fue posibilitado por el drenaje de riqueza de las colonias. La India mantenía elevados superávits en la balanza de pagos con Europa continental, Estados Unidos, Canadá y Japón. Pero mantenía un déficit en la balanza de pagos con Gran Bretaña, en parte debido a las exportaciones británicas a la India, y, principalmente, por las obligaciones impuestas por los británicos a la colonia, incluidas enormes cantidades de “regalos” de la India Británica a la metrópoli (Patnaik y Patnaik, 2024). Según el informe Estudios sobre comercio ultramarino británico, presentado por los autores, “la clave de todo el patrón de pagos de Gran Bretaña residía en la India, que probablemente financiaba más de dos quintas partes del déficit total británico”.
Las colonias británicas —desde la India hasta África, desde el Caribe hasta Oceanía— se integraron al espacio monetario de la metrópoli mediante el sistema de preferencias imperiales británico. Sus exportaciones se cotizaban en libras y sus importaciones, en gran parte procedentes de la propia Gran Bretaña debido al exclusivismo comercial metropolitano, se pagaban en libras. Sus sistemas bancarios operaban con la libra como referencia. Las poblaciones coloniales se veían obligadas a obtener libras para pagar impuestos y adquirir bienes esenciales, lo que las subordinaba enteramente a los términos de intercambio definidos por la metrópoli.
El imperio colonial francés, que se extendía por el norte y oeste de África, por Indochina y las islas del Pacífico y del Caribe, constituía una zona monetaria propia, organizada en torno del franco. Hasta hoy, vestigios de esa estructura sobreviven en el franco CFA, moneda utilizada por 14 países africanos que permanece vinculada al euro y antes, al franco francés (Metri, 2023).
Aunque no poseía un imperio colonial formal comparable al de los europeos, Estados Unidos ejercía una hegemonía económica sobre gran parte de las Américas desde finales del siglo XIX. La Doctrina Monroe (“América para los estadounidenses”) expresaba esa pretensión. El dólar circulaba ampliamente en Centroamérica, el Caribe y partes de Sudamérica, frecuentemente impuesto por intervenciones militares y por la presencia de empresas estadounidenses que controlaban sectores estratégicos (como United Fruit Company en Centroamérica).
Alemania, Japón, Holanda, Bélgica y Portugal también mantenían sus propias esferas monetarias coloniales, aunque menores.
El resultado de esta configuración era un sistema monetario internacional fragmentado. No había una única moneda mundial, sino varias monedas regionales compitiendo entre sí, cada una dominante en su esfera de influencia. La libra era la más importante a nivel global, pero no era universal.
Ese sistema reflejaba la estructura del imperialismo tal como la analizaron Lenin y otros marxistas de inicios del siglo XX: un mundo dividido entre potencias capitalistas rivales, cada una controlando su propio bloque de territorios coloniales y semicoloniales. Las tensiones entre estos bloques —la disputa por mercados, materias primas y áreas de inversión— fueron una de las causas profundas de la Primera Guerra Mundial (Lenin, 2012).
La guerra de 1914-1918 destruyó ese orden. El conflicto exigió gastos colosales, financiados por la emisión monetaria y el endeudamiento. La mayoría de los países suspendió la convertibilidad de sus monedas en oro. El Reino Unido, antes el gran acreedor mundial, emergió como deudor. Estados Unidos, que entró tarde en la guerra y suministró provisiones a los aliados, se convirtió en el principal acreedor internacional.
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El período entreguerras (1918-1939) estuvo marcado por intentos fallidos de restaurar el patrón oro, por inestabilidad cambiaria crónica, por devaluaciones competitivas, las llamadas guerras cambiarias, y por el colapso del comercio internacional tras la crisis de 1929. La Gran Depresión demostró que un sistema monetario internacional desorganizado era incompatible con la estabilidad del capitalismo.
La Segunda Guerra Mundial creó las condiciones para una reorganización radical. Estados Unidos salió del conflicto como la única gran potencia con su economía intacta y fortalecida. Aunque compartía la hegemonía mundial con la antigua URSS, solo Estados Unidos se destacó como una potencia capitalista líder dispuesta a no imponer controles de capital, a permitir la venta de sus activos y a utilizar su moneda como moneda mundial.
Al final del conflicto mundial, Estados Unidos mantenía cerca de dos tercios de las reservas globales de oro. Su industria representaba casi la mitad de la producción manufacturera mundial. Su territorio no había sido devastado por la guerra (Mazzucchelli, 2013).
Esta asimetría de poder permitió a Estados Unidos imponer una nueva arquitectura monetaria internacional. En 1944, en la conferencia de Bretton Woods, se creó un sistema que, por primera vez en la historia, establecía una única moneda nacional como eje del sistema monetario mundial: el dólar estadounidense.
El sistema de Bretton Woods marcó la transición de un escenario de zonas monetarias en competencia vinculadas a imperios rivales hacia una hegemonía monetaria unificada bajo el liderazgo de Estados Unidos. Este proceso representó el cambio de un sistema inter imperialista, caracterizado por la disputa entre múltiples potencias, a un modelo imperialista de orden unipolar liderado por Estados Unidos, en el cual una única potencia dominante organiza el conjunto (Tricontinental, 2024).
Esa transición no fue automática ni puramente económica. Fue el resultado de la guerra, de la destrucción de las potencias rivales, de la ocupación militar de antiguos imperios (Alemania, Japón) y de la construcción de una vasta red de bases militares, alianzas e instituciones internacionales bajo liderazgo estadounidense.
Cómo el dólar se volvió hegemónico
La verdadera consolidación del dólar como moneda dominante fue un proyecto estratégico meticulosamente ejecutado por Estados Unidos durante e inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. El ascenso del dólar no fue un accidente histórico; fue el resultado de tres movimientos estratégicos decisivos.
1. El financiamiento de las guerras
Estados Unidos utilizó su posición como “arsenal de la democracia” para estructurar la dependencia global de su moneda. Inicialmente, la regla cash-and-carry [pague y lleve] de 1937 exigía que quienes compraban suministros de Estados Unidos pagaran inmediatamente en dólares u oro.
Posteriormente, el programa Lend-Lease [Préstamo y Arriendo] suministró financiamiento vital para las importaciones de los países aliados. No obstante, esto tuvo un efecto estructural profundo: al final de la guerra, las potencias aliadas y decenas de otros países acumularon deudas masivas en dólares. Dada la vulnerabilidad de los demás países, Estados Unidos pudo imponer la moneda de denominación de sus créditos. Esto creó una demanda estructural y permanente de la moneda estadounidense; los países ahora necesitaban exportar bienes reales o contraer nuevas deudas para obtener los dólares necesarios para liquidar sus pasivos (Metri, 2023).
2. El control del petróleo
El segundo pilar fue garantizar el control sobre la fuente de energía que alimentaría el capitalismo industrial de la posguerra. El petróleo, debido a la transformación que provocó en la lógica de los conflictos —ya desde la Primera Guerra Mundial— terminó convirtiéndose en el recurso natural central del sistema internacional. El control de las regiones productoras pasó a formar parte del núcleo de las disputas geopolíticas globales. Más específicamente, el petróleo se convirtió en el principal combustible de las Fuerzas Armadas; ocupó una posición decisiva en la matriz de transportes a escala mundial; y sus derivados pasaron a ser ampliamente empleados en numerosas cadenas productivas.
De ello se derivó una implicación adicional para las relaciones internacionales: el petróleo pasó a ser manejado como instrumento recurrente en el “tablero diplomático”, funcionando como mecanismo de presión, represalia, disuasión, apoyo o sustento, siempre vinculado a cálculos, intereses e iniciativas que reflejan las disputas geopolíticas más amplias propias de la competencia entre Estados.
En 1940, Estados Unidos era la potencia petrolífera dominante, produciendo 63% del petróleo mundial (Quintas, 2020). Sin embargo, a medida que quedaba claro que el centro de gravedad de la producción futura se trasladaría a Oriente Medio, Estados Unidos actuó de forma decisiva.
Desde 1933, empresas estadounidenses habían adquirido derechos de explotación en Arabia Saudita. En 1943, el presidente Roosevelt incorporó el Reino de Arabia Saudita al “territorio monetario del dólar”, autorizando el financiamiento del reino de Ibn Saud a través del programa Lend-Lease. La intensa actividad diplomática y militar de Estados Unidos en la región, que consolidó su dominio sobre Arabia Saudita, garantizó que a partir de 1970, las cotizaciones y las transacciones del petróleo exportado desde este nuevo centro neurálgico fueran exclusivamente en dólares. Así se produjo la transformación de Arabia Saudita en zona de influencia y espacio económico de Estados Unidos, así como su incorporación a la esfera monetaria del dólar (Metri, 2015).
Esta decisión obligó a la mayoría de los países, especialmente a las naciones industrializadas e importadoras de energía, a unirse al territorio monetario del dólar. Para comprar energía, primero era necesario obtener dólares.
En este sentido, más que el control directo sobre la producción fue decisiva la imposición de una arquitectura monetaria para el mercado petrolero global. A partir de la década de 1970, principalmente con las crisis del petróleo, este movimiento se institucionalizó a través de los “petrodólares”. Con la Guerra de Yom Kippur, el precio del petróleo se cuadruplicó y la economía mundial entró en colapso. En ese contexto, el gobierno de Nixon negoció un acuerdo secreto con Arabia Saudita. Los términos eran los siguientes: los sauditas se comprometieron a vender su petróleo exclusivamente en dólares y a invertir los excedentes en bonos del Tesoro estadounidense. A cambio, Estados Unidos garantizó protección militar al reino saudita. Los demás países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) pronto siguieron el mismo modelo.
Al vincular la principal commodity del mundo a su moneda, Estados Unidos amplió de manera estructural el alcance internacional del dólar.
3. Los Acuerdos de Bretton Woods
En 1944, en la Conferencia de Bretton Woods, Estados Unidos formalizó e institucionalizó su hegemonía, principalmente en el ámbito económico. Un año después, en 1945, tuvo lugar la Conferencia de Yalta, que reorganizó el orden geopolítico y militar y, desde el punto de vista monetario, acordó que las reparaciones de guerra de Alemania serían contabilizadas en dólares.
En Bretton Woods chocaron dos visiones opuestas sobre el orden de la posguerra. La propuesta inglesa, liderada por John Maynard Keynes, era radicalmente diferente de la vencedora. Keynes proponía el “bancor”, una moneda de cuenta internacional supranacional, controlada por un órgano multilateral (la Unión de Compensación). El objetivo de Keynes era crear un sistema simétrico, que penalizara tanto países con déficit crónico como a los países con superávit crónico. Esencialmente, la propuesta de Keynes tenía como objetivo impedir el paso del “privilegio exorbitante” de la libra al dólar.
La propuesta de Keynes fue sumariamente derrotada. Dada la correlación de fuerzas, prevaleció el plan de Estados Unidos, liderado por Harry Dexter White. El plan de White era simple y centrado en el poder estadounidense: el dólar sería establecido como la moneda de cuenta internacional y sería la única moneda con plena convertibilidad en oro, a una tasa fija de 35 dólares por onza de oro. Todas las demás monedas mantendrían su convertibilidad al dólar a tasas de cambio fijas, pero ajustables.
Para administrar este nuevo orden, se crearon el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF, hoy Banco Mundial). El capital de ambos se fijó en dólares y la estructura de estas instituciones fue diseñada para garantizar su control por parte de Estados Unidos.
El poder de voto de cada país miembro se vinculó a sus cuotas o suscripciones de capital. En el FMI, estas suscripciones se pagaban en parte en oro y en parte en la moneda nacional. En el BIRF, parte del capital debía aportarse en oro o en dólares. Dado que Estados Unidos tenía la mayor participación en ambas instituciones, mientras que el Reino Unido ocupaba el segundo lugar, se consolidó una estructura de toma de decisiones asimétrica. En el caso del FMI, dado que las decisiones cruciales requieren una mayoría calificada del 85% de los votos, Estados Unidos pasó a ejercer, en la práctica, poder de veto sobre las reformas fundamentales (Batista Jr., 2019).
Centralidad y declive de la hegemonía del dólar en el siglo XX
El sistema de Bretton Woods, a veces llamado “patrón oro-dólar”, consolidó la centralidad estadounidense. Sin embargo, este sistema no funcionaba solo, necesitaba liquidez. Las economías devastadas de Europa y Japón no contaban con los dólares necesarios para importar insumos y reiniciar sus exportaciones o reconstruir las ciudades, infraestructuras y aparatos productivos.
Estados Unidos resolvió este problema mediante el Plan Marshall para Europa y el Plan Dodge para Japón, que proporcionaron los dólares necesarios para financiar esa reconstrucción. Estos planes “salvaron” el sistema de Bretton Woods, garantizando que sus aliados estratégicos se recuperaran ya plenamente integrados al territorio monetario del dólar. Al mismo tiempo, Estados Unidos estimuló la expansión global de sus empresas multinacionales, que realizaban inversiones directas en dólares.
Dado que los recursos en dólares se utilizaban, en gran medida, para la compra de bienes y servicios producidos en los propios Estados Unidos, el plan acabó recibiendo apoyo interno de diversos segmentos económicos. En una conjuntura de enfriamiento de la actividad interna, agravada por el aumento de la capacidad industrial durante los años de guerra en Europa y el Pacífico, ese flujo de demanda externa ayudaba a sustentar la economía estadounidense.
Del punto de vista estratégico, Estados Unidos no solo viabilizó los llamados “milagros” de reconstrucción y crecimiento en varios países, estabilizando regiones clave para la lógica de la Guerra Fría, sino que también fortaleció, de forma duradera, la posición hegemónica de su moneda. En las décadas siguientes, las áreas bajo su influencia experimentaron un largo ciclo de expansión y prosperidad, anclado en la centralidad del dólar.
Más concretamente, al mismo tiempo que financiaban la recuperación económica de las regiones clave para la contención de la URSS, Estados Unidos reforzó la primacía del dólar porque:
i) Inyectó dólares directamente en las economías aliadas, por medio de programas como el Plan Marshall (1948-1951)
ii) Amplió significativamente sus gastos militares en el exterior, denominados en dólares, como en el caso de la Guerra de Corea
iii) Abrió, de manera unilateral, su mercado a las exportaciones de socios estratégicos, garantizándoles ingresos en dólares
iv) Aceptó que esos países mantuvieran tasas de cambio artificialmente devaluadas, teniendo el dólar como referencia
v) Estimuló la inversión extranjera directa de sus grandes corporaciones, que naturalmente se realizaba en dólares, dado el origen de estas empresas.
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Además, toleró la adopción de controles unilaterales sobre movimientos de capitales internacionales (en cualquier moneda), aceptó la inconvertibilidad de las demás monedas, no reaccionó de manera contundente ante políticas proteccionistas e incluso envió misiones de asistencia técnica.
El dilema de Triffin
A pesar de su aparente solidez, el sistema de Bretton Woods encerraba una contradicción fatal, identificada por el economista Robert Triffin. El dilema de Triffin expuso la falla lógica de utilizar una moneda nacional como moneda internacional.
La contradicción era la siguiente: para que el comercio global y el crecimiento económico se expandieran, el mundo necesitaba una oferta creciente de liquidez internacional, es decir, más dólares. Pero, para suministrar esos dólares al resto del mundo, Estados Unidos se veía obligado a incurrir en déficits en su balanza de pagos, es decir, enviar más dólares al exterior de los que recibía del exterior. No obstante, al emitir cada vez más dólares (pasivos) de los que poseía en oro (activos) en sus arcas, Estados Unidos erosionaría inevitablemente la confianza global en la convertibilidad del dólar en oro (Akyüz, 2010: 147-185).
El sistema estaba, por lo tanto, condenado. Si Estados Unidos detuviera sus déficits, el comercio mundial se estancaría. Si continuaran, la confianza en el dólar se derrumbaría.
Durante los años 70, esta contradicción se agudizó. El aumento masivo del gasto público de Estados Unidos, impulsado simultáneamente por la Guerra de Vietnam y los programas sociales internos, condujo a déficits crecientes y a una emisión descontrolada de moneda. Al mismo tiempo, la hegemonía de Estados Unidos era cuestionada por las revoluciones en la periferia y por las críticas de los aliados europeos, especialmente los franceses. Incluso en 1969, el FMI creó los Derechos Especiales de Giro (DEG), apodados “oro-papel”, un activo de reserva sintético y supranacional, cuyo valor se basaba en una canasta de monedas. Era un intento de crear una fuente de liquidez que no dependiera de los déficits de Estados Unidos.
En 1971, el dilema de Triffin llegó a su punto de ruptura. A medida que los países con superávit (liderados por Francia) cambiaban dólares por oro, las reservas de Estados Unidos se fueron reduciendo drásticamente. El 15 de agosto de 1971, el presidente Richard Nixon tomó medidas. En una decisión unilateral que reconfiguró todo el sistema que había sido creado de manera multilateral, Nixon suspendió indefinidamente la convertibilidad del dólar en oro. El “patrón oro-dólar” había muerto. El mundo entró en una nueva era: la del dólar “flexible, financiero y fiduciario”. La moneda hegemónica ya no tenía ningún respaldo en una mercancía física. Su valor estaba determinado puramente por la confianza o, más precisamente, por la imposición de poder.
Después de 1973, ante las sucesivas devaluaciones y la inestabilidad del valor del dólar, los principales países capitalistas pasaron a adoptar un régimen de “tasa de cambio flotante”, o sea, las monedas dejaron de tener paridad fija con relación al dólar y su valor pasó a determinarse en el mercado de divisas de cada economía nacional.
El choque de las tasas de interés y la “diplomacia del dólar fuerte”
Para completar este panorama, ante el creciente cuestionamiento a la economía estadounidense, especialmente en los ámbitos económico y monetario, Estados Unidos decidió actuar en lo que se conoció como “golpe de las tasas de interés”. Ante las presiones inflacionarias internas y la amenaza a la hegemonía del dólar, Paul Volcker, presidente de la Reserva Federal (FED por su sigla en inglés), decidió elevar la tasa básica de interés estadounidense. Así, la tasa de interés a corto plazo en Estados Unidos se elevó de niveles cercanos al 10–11% a niveles próximos al 20% anual, en un movimiento que comenzó en 1979 y se extendió hasta 1980, lo que representó prácticamente una duplicación del costo del dinero a escala mundial (Tavares, 1985).
Según la economista brasileña Maria da Conceição Tavares (1985), en un texto seminal titulado El resurgimiento de la hegemonía estadounidense, antes del “golpe de las tasas de interés” el sistema bancario privado funcionaba prácticamente al margen del control de los bancos centrales, en especial de la FED. Las redes de filiales transnacionales estructuraban una división regional de trabajo dentro de las propias empresas, muchas veces en desacuerdo con los intereses nacionales de Estados Unidos, y alimentaban un aumento de la competencia entre capitales que resultaba desfavorable para la economía estadounidense. En términos generales, la configuración de una economía mundial sin un polo hegemónico definido contribuía a la desorganización del orden establecido en la posguerra y a la creciente fragmentación de los intereses privados y regionales. A partir de 1979, con el “golpe de las tasas de interés”, la conducción de la política económica interna y externa de Estados Unidos se orientó precisamente en el sentido de revertir esas tendencias y recuperar el control sobre las finanzas internacionales.
Maria da Conceição Tavares (1985) utilizó la expresión “diplomacia del dólar fuerte” para referirse a esta acción unilateral estadounidense, que hizo uso deliberado de su poder monetario y financiero como instrumento de política exterior y de reconstrucción de su hegemonía. No es posible entender el aumento de las tasas de interés únicamente como una medida de política monetaria para hacer frente a los problemas macroeconómicos internos de Estados Unidos, sino como una acción central para la recuperación de la hegemonía del dólar y la reconstrucción completa del sistema monetario y financiero internacional.
Si la tasa de interés estadounidense es elevada, quienes poseen riqueza financiera comienzan a salir de sus posiciones en los demás países y buscan obtener ganancias con el diferencial de interés de la deuda pública estadounidense. Con ello, ese mercado de eurodólares que se estaba gestando fuera del control del Banco Central estadounidense, en Europa, regresa casi en su totalidad a la plaza financiera de Wall Street. Esto refuerza el dominio del capital financiero por parte de Estados Unidos y refuerza el poder de su sistema bancario. Por lo tanto, se utilizó la moneda estadounidense como “arma geoeconómica”: al controlar las tasas de interés, la liquidez y el acceso al crédito internacional, Estados Unidos disciplina a sus aliados, pone en su lugar a competidores y profundiza la dependencia de la periferia. Por lo tanto, la política de tasas de interés altas y dólar fuerte no es solo economía, es una estrategia de poder.
Con todo, esta acción tuvo repercusiones. La primera de ellas es que sumió a Estados Unidos y al resto del mundo en una “recesión prolongada”, quebrando empresas e incluso bancos estadounidenses. En segundo lugar, se produjo una contracción repentina del crédito internacional, causando daños especialmente a la periferia capitalista que había aprovechado el período de elevada liquidez internacional para endeudarse en dólares con tasas de interés prefijadas. En tercer y último lugar, el “golpe de las tasas de interés” hizo que el crédito interbancario y los grandes bancos internacionales volvieran a centralizarse en Nueva York bajo el paraguas de la FED, que desde entonces comanda el sistema bancario privado internacional.
Otro objetivo del “golpe de las tasas de interés” fue poner en jaque a los competidores de Estados Unidos. Japón había alcanzado un fuerte dinamismo industrial y tecnológico, obteniendo crecientes superávits comerciales con Estados Unidos, en una trayectoria para convertirse en el mayor acreedor del mundo, a diferencia de Estados Unidos que estaba (y está) en la posición de mayor deudor.
Con las tasas de interés muy altas, el dólar se mantuvo sobrevalorado y, gracias a los enormes rendimientos de los bonos de la deuda pública estadounidense hubo un flujo de capitales hacia Estados Unidos, inclusive japoneses, con empresas y bancos comprando bonos del Tesoro estadounidense.
A pesar de sus superávits comerciales, Japón se vio en una posición en la que financiaba el déficit estadounidense comprando activos en dólares y su propio desarrollo fue vinculándose cada vez más al sistema financiero y al ciclo de activos de Estados Unidos.
Cuando el déficit comercial de Estados Unidos con Japón se dispara y aumenta la presión política interna, viene la segunda parte del ajuste. En 1985, el gobierno Reagan amenaza con medidas proteccionistas severas y fuerza una coordinación en el G5, en lo que se conoce como el Acuerdo del Plaza. El objetivo era promover una devaluación coordinada del dólar frente al yen y al marco alemán. Resultado rápido: entre septiembre de 1985 y abril de 1986, el yen se aprecia cerca de un 35% frente al dólar (Melin, 1997).
Después viene el Acuerdo del Louvre (1987) que intentó estabilizar las paridades tras esa fuerte corrección. Según la interpretación de Tavares y Melin (1997), no se trató de un ajuste “técnico” neutro, sino de un movimiento político destinado a consolidar su poder: Estados Unidos utilizó su posición en el centro del sistema para obligar a Japón a aceptar una fuerte apreciación del yen y una reorganización de su patrón de crecimiento.
Por lo tanto, Estados Unidos obligó a Japón a ajustar su trayectoria de crecimiento y su política cambiaria y financiera a los intereses de la hegemonía estadounidense, asegurando que el yen no se convirtiera en una moneda de reserva rival y que los superávits japoneses se reciclaran en beneficio del financiamiento del déficit y del liderazgo financiero de Estados Unidos. En lugar de una ruptura, hay una reabsorción de Japón dentro de un orden comandado por el dólar: el país mantiene una alta sofisticación productiva, pero bajo un fuerte condicionamiento financiero y geopolítico definido en Washington.
Cómo se mantiene el dólar
El colapso de Bretton Woods, paradójicamente, no debilitó al dólar. Por el contrario, liberó a Estados Unidos de cualquier restricción material a su política monetaria y consolidó una nueva forma de hegemonía, basada ya no en el oro, sino en tres nuevos pilares: el petróleo, la profundidad de sus mercados financieros y el uso de la moneda como arma de guerra.
Para entender el orden posterior a 1971, es crucial recurrir al análisis marxista de la “financiarización”. El abandono del respaldo metálico (oro) fue un punto de inflexión. Eliminó la restricción material a la creación infinita de dinero. El dinero, que antes era una representación de una mercancía (oro), se convirtió en una representación de sí mismo — puros números en cuentas computarizadas. En otras palabras, hubo autonomización de la “moneda del mundo”.
Esto permitió que el capital migrara masivamente de la esfera de la producción de valor (la inversión en manufactura, agricultura, etc., basada en la aplicación del trabajo social) a la esfera de la circulación, del “capital ficticio”. El capital ficticio es la inversión en títulos de propiedad (acciones) y, principalmente, en títulos de deuda (hipotecas, deuda pública), cuyo valor no se basa en el valor ya producido, sino en la anticipación de rendimientos futuros.
Este proceso, posibilitado por la creación ilimitada de dinero fiduciario, permitió que el capital ficticio se autoalimentara, generando más capital ficticio desconectado de la base de valor del trabajo social.
Pilar 1: El reciclaje del petrodólar
Con el fin del patrón-oro, Estados Unidos actuó rápidamente para volver a anclar el dólar en otra commodity esencial. Reforzó su alianza estratégica y militar con Arabia Saudita, asegurándose de que la OPEP continuara fijando el precio y negociando el petróleo exclusivamente en dólares. Esto recreó la demanda estructural: como toda nación industrializada necesita petróleo, toda nación necesita dólares. Esto también creó un nuevo mecanismo de reciclaje. Los países productores de petróleo (OPEP) acumulaban enormes superávits en dólares (“petrodólares”), que luego se “reciclaban” de vuelta a los bancos de Wall Street, financiando los déficits de Estados Unidos.
Pilar 2: La dictadura de la liquidez (bonos del Tesoro)
El dominio del dólar hoy en día se basa en algo pragmático: el dólar es la única moneda que garantiza el acceso a los mercados financieros más líquidos y profundos del mundo. El pilar central de este sistema son los bonos de la deuda pública de Estados Unidos (U.S. Treasuries, bonos del Tesoro). Son considerados universalmente como el “refugio seguro” global, el activo financiero más noble, con un riesgo de crédito mínimo y liquidez inmediata.
Esto permite a Estados Unidos subvertir completamente la lógica económica: es el mayor deudor del mundo, pero los otros países consideran su deuda como el activo más valioso. En momentos de crisis financiera global —incluso en crisis originadas en Estados Unidos, como la de 2008 — el capital internacional no huye del dólar; corre hacia el dólar, buscando la seguridad de los bonos del Tesoro. Esto sustenta el Mecanismo Global de Reciclaje de Excedentes (MGRE), una versión ampliada del reciclaje de los petrodólares:
- Estados Unidos absorbe los excedentes de productos del mundo, incurriendo en déficits comerciales masivos con países como China, Alemania y Japón.
- Las ganancias de esas exportaciones (dólares) acumuladas por estos países superavitarios regresan a Wall Street, ya que estos países reinvierten los dólares obtenidos por sus exportaciones en deuda pública estadounidense.
- Wall Street utiliza este flujo de capital extranjero para comprar bonos del Tesoro, financiando el déficit del gobierno estadounidense y proporcionando crédito a los consumidores del país para sostener el consumo de productos importados.
En este sistema, el resto del mundo es forzado a financiar los déficits gemelos (comercial y fiscal) de Estados Unidos, subsidiando el consumo estadounidense y, crucialmente, el poderío militar global de los Estados Unidos.
En América Latina este proceso se aceleró después de las recomendaciones del Consenso de Washington, que sugirió que los países deberían renunciar al control de sus cuentas de capital. Esto significa que el capital puede entrar y salir libremente de cada país, pero ello tiene impactos directos en la volatilidad de las tasas de cambio nacionales. Los países, a su vez, para protegerse de esa volatilidad, acumulan reservas de divisas en deuda pública estadounidense. Por eso, podemos afirmar que el dólar es un arma de extorsión de la periferia, que necesita, para protegerse internamente, sostener los déficits gemelos de Estados Unidos, los cuales a su vez sirven, entre otras cosas, para financiar las guerras imperialistas.
La crisis de 2008 fue el momento en que las “pirámides de dinero privado” (capital ficticio) construidas por Wall Street sobre este mecanismo colapsaron. Sin embargo, la crisis no quebró el sistema. La FED, el banco central de Estados Unidos, actuó como el banco central “del mundo”, proporcionando líneas de swap (protección contra la volatilidad del tipo de cambio) en dólares a otros bancos centrales, demostrando que, en el colapso, la dependencia del dólar era total, y no al contrario.
Pilar 3: La moneda como activo de violencia
El pilar final de la hegemonía del dólar es el uso explícito de la moneda como arma. Dado que la mayor parte del comercio global, las finanzas y las transacciones de commodities (especialmente petróleo) se denominan en dólares y se liquidan a través del sistema financiero de Estados Unidos, Washington obtiene un inmenso poder de coerción.
La diplomacia monetaria se utiliza para restringir a los enemigos estratégicos y recompensar a los aliados. Estados Unidos puede imponer sanciones financieras, congelar las reservas de bancos centrales extranjeros (como lo hizo con Irán, Venezuela y, de manera más dramática, con Rusia) y excluir a países enteros del sistema de pagos internacional (SWIFT).
Cuando un país es sancionado, como ocurrió con Rusia y Venezuela, se le excluye de las redes de pago en dólares y se le pueden congelar activos en el extranjero. Esto encarece importaciones, perjudica a las empresas y desorganiza el comercio de ese país.
El dólar, por lo tanto, no es solo una herramienta económica; es un “activo de violencia”, un instrumento de disciplina geopolítica que garantiza que prevalezcan los intereses de Estados Unidos.
¿Ya está en marcha la desdolarización?
Los datos sobre las monedas de facturación en el comercio y en las finanzas internacionales son escasos y presentan desfases mayores que los datos comerciales (Gopinath, 2024). Aun así, las evidencias disponibles indican que la preponderancia del dólar es superior al peso de la economía de Estados Unidos en los agregados globales del Producto Interno Bruto, el comercio y las finanzas internacionales, lo que refleja una asimetría estructural en el uso internacional de las monedas.
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Fuentes: BIS Triennial Survey 2025 · SWIFT Watch 2024 · IMF COFER 2024 · Federal Reserve 2025
Los datos del SWIFT muestran que la moneda representa más del 80% del financiamiento del comercio internacional, en gran medida debido a que una parte significativa del comercio de commodities aún es facturada y liquidada en dólares. Además, el dólar mantiene una participación próxima al 60% en las reservas de divisas globales.
Por otro lado, la evolución de las reservas de divisas globales en 2022-2023 estuvo marcada por un aumento significativo de las adquisiciones de oro por parte de los bancos centrales. Considerado un activo seguro, el oro ofrece protección contra los riesgos geopolíticos, aunque presenta limitaciones como medio de transacción. Este patrón sugiere que la intensificación de las compras de oro por parte de determinados bancos centrales está asociada a la búsqueda de mitigar riesgos económicos y geopolíticos, en especial aquellos relacionados con sanciones internacionales. En el caso de China, la participación del oro en las reservas totales aumentó de menos del 2% en 2015 al 4,3% en 2023, mientras que la proporción de activos denominados en bonos del Tesoro y de agencias de los Estados Unidos retrocedió de cerca del 44% a aproximadamente el 30%, lo que refleja la reestructuración de su cartera (Gopinath, 2024).
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Fuente: World Gold Council Gold Demand Trends Full Year 2024 (gold.org)
Aunque se observa una reducción de la participación del dólar en las reservas cambiarias globales en las últimas décadas, los datos indican que ese movimiento no corresponde a una sustitución directa por otra moneda. Al contrario, esa reducción fue absorbida por un conjunto que el FMI presenta como monedas no tradicionales: dólar australiano, dólar canadiense, won surcoreano, corona sueca y renminbi, en menor proporción. Esto, sumado al aumento de las reservas en oro, sugiere que el proceso en curso no está impulsado principalmente por un proyecto político coordinado de desdolarización, sino por estrategias de diversificación de cartera adoptadas por autoridades monetarias, orientadas a la gestión del riesgo y a la búsqueda de mayor seguridad en un contexto de creciente inestabilidad financiera global.
Este movimiento puede interpretarse como una respuesta a las propias contradicciones de la financiarización liderada por Estados Unidos y Europa, cuya dinámica tiende a generar episodios recurrentes de volatilidad y formación de burbujas. En este sentido, la diversificación de las reservas se presenta menos como una ruptura política y más como un ajuste técnico ante las fragilidades del sistema, lo que hace que el proceso de transformación del sistema monetario internacional sea simultáneamente más robusto y más lento de lo que sugieren las narrativas geopolíticas más inmediatas.
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Fuente: IMF COFER | Federal Reserve, International Role of the U.S. Dollar 2025 Edition | *CNY no incluye el dato del 4T de 2016
El análisis del comercio internacional hasta el primer cuarto del siglo XXI indica que la participación combinada del dólar y el euro en la facturación del comercio global permaneció relativamente estable a lo largo del período, el dominio del dólar y el euro se mantuvo con un predominio mayor dentro del propio bloque de la Unión Europea. Aunque China ha ampliado significativamente su participación en las exportaciones globales desde la década de 2000, acercándose al peso comercial de Estados Unidos, el uso del renminbi en el volumen de negocios del comercio internacional sigue siendo limitado, sin que se haya producido una internacionalización de su moneda. Es decir, los datos apuntan a la resiliencia del dólar como principal moneda de facturación del comercio internacional, al mismo tiempo que sugieren un proceso aún incipiente de diversificación monetaria.
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Fuente: IMF Working Paper (2025) Patterns of Invoicing Currency in Global Trade in a Fragmenting World Economy
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Fuente: IMF Working Paper (2025) Patterns of Invoicing Currency in Global Trade in a Fragmenting World Economy
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Fuente: IMF Working Paper (2025) Patterns of Invoicing Currency in Global Trade; IMF DOTS
Impulsados por los avances en la tecnología financiera y en la infraestructura de pagos, se observa el auge de sistemas alternativos de pago, custodia y liquidación, que pasan a constituir opciones concretas frente al sistema financiero internacional centrado en el dólar. Más que un debate reciente, se trata de la materialización de nuevas arquitecturas institucionales capaces de viabilizar transacciones fuera de los circuitos tradicionales. En este contexto, se destacan iniciativas como el Sistema de Transferencia de Mensajes Financieros (SPFS por su sigla en ruso), desarrollado por Rusia, y el Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos (CIPS por su sigla en inglés), liderado por China, que amplían la capacidad de liquidación internacional en monedas locales y reducen la dependencia de infraestructuras dominadas por los países centrales.
Paralelamente, los países del BRICS han intensificado sus esfuerzos para fortalecer los sistemas nacionales de pago digital y desarrollar soluciones para operaciones transfronterizas, con el objetivo de expandir el comercio internacional denominado en monedas locales y avanzar en la construcción de un sistema monetario más multipolar (Atlantic Council, 2024a). China, en particular, ha ampliado el uso internacional del renminbi mediante la expansión del CIPS y su participación en proyectos de moneda digital de banco central (CBDC por su sigla en inglés) 1. Se observa también la rápida diseminación global de proyectos de CBDC: 137 países y uniones monetarias, que representan alrededor del 98% del PIB mundial, se encuentran en alguna etapa de desarrollo de estas monedas digitales (Atlantic Council, 2024b).
Mientras iniciativas como el mBridge, que involucra al Banco Popular de China, el Banco Central de Hong Kong, el Banco Central de Emiratos Árabes Unidos y el Banco de Tailandia, con apoyo del Bank for International Settlements, y el sistema ACUMER, desarrollado por el Banco Central de Irán, señalan el potencial de nuevas infraestructuras digitales de liquidación en monedas locales entre bancos centrales a través de las CBDC, sin la necesidad de intermediarios tradicionales, como bancos corresponsales o sistemas como SWIFT.
A este panorama se suma el papel creciente de los acuerdos bilaterales de swap de divisas, especialmente a partir de la crisis financiera de 2007-2008. Estos instrumentos han sido utilizados tanto para proporcionar liquidez en momentos de tensión como para reducir los costos asociados a la acumulación de reservas internacionales, lo que permite a los países acceder a monedas extranjeras sin depender exclusivamente de los mercados financieros internacionales. En ese sentido, los swaps de divisas se consolidan como un componente central de las estrategias contemporáneas de diversificación monetaria y de mitigación de la dependencia del dólar (Council on Foreign Relations, 2025).
En resumen, los datos disponibles indican que el papel del dólar sigue siendo dominante y relativamente estable en el sistema monetario internacional. Sin embargo, estos datos también revelan cambios importantes en la composición y el funcionamiento de dicho sistema. Un ejemplo significativo es el caso del renminbi, cuya participación en las reservas internacionales pasó de prácticamente cero a comienzos de la década de 2010 a cerca de 2,2% en menos de una década — un movimiento sin precedentes históricos para la moneda de un país que aún mantiene controles relevantes sobre su cuenta de capital.
Por lo tanto, el análisis de la desdolarización requiere distinguir entre las diferentes dimensiones del sistema monetario internacional. En lo que se refiere a las reservas de divisas, el proceso es lento, gradual y aún está lejos de constituir una ruptura con la centralidad del dólar. En el ámbito de los pagos bilaterales, se observa un mayor dinamismo, aunque geográficamente concentrado en acuerdos específicos, como en el caso de las transacciones entre Rusia y China, que, según un reportaje de noviembre pasado, pasaron a liquidarse en un 99,1% en rublos y yuanes (Politics Today, 2025). Por último, en el ámbito de la infraestructura financiera, que incluye los sistemas de pago, compensación y liquidación, el proceso aún es incipiente, pero tiene un carácter estructural, ya que la creación de estas plataformas tiende a reducir, de forma duradera, la dependencia del sistema financiero centrado en el dólar.
En este sentido, la relevancia de la desdolarización reside en la dirección de su proceso y, sobre todo, en la construcción de alternativas institucionales y productivas capaces de reducir los costos de salida del sistema dólar para un número creciente de países.
Desdolarizarse es luchar por soberanía
Para la gran mayoría de los países del Sur Global, el sistema monetario y financiero internacional centrado en el dólar no es una red de seguridad, sino una camisa de fuerza. En la medida en que los países necesitan acumular reservas internacionales (monedas fuertes, como el dólar), están siendo extorsionados por el sistema del dólar, ya que deben mantener esas reservas, y lo hacen comprando bonos de la deuda estadounidense, financiando así la capacidad desmesurada de Estados Unidos para financiar guerras, por ejemplo. Por otro lado, es un mecanismo de castigo, ya que Estados Unidos puede decretar, mediante sanciones y bloqueos la exclusión del sistema de pagos internacional de aquellos países que no le sean sumisos. En las últimas décadas, Washington aumentó en un 933% las sanciones económicas contra los blancos de su política exterior (Metri, 2023).
En la práctica, las monedas nacionales no se consideran una reserva de riqueza, sino “activos financieros” volátiles. La demanda internacional de estas monedas es especulativa, sujeta a pánicos y fugas de capital. Además, los países del Sur Global sufren la incapacidad estructural de emitir deuda externa en sus propias monedas. Se endeudan en dólares, pero generan ingresos en moneda local, creando un desajuste cambiario devastador.
La hegemonía del dólar no se limita, por lo tanto, a su centralidad como medio de pago o reserva de valor, sino que se expresa también en la forma en que sus dinámicas internas se transmiten al resto del mundo. En momentos de apreciación del dólar, las monedas periféricas tienden a devaluarse, encareciendo las importaciones y presionando la inflación interna, especialmente en economías dependientes de energía, alimentos y bienes intermedios. Dado que gran parte de las commodities internacionales se cotizan en dólares, estos efectos se amplifican incluso en ausencia de cambios en las condiciones reales de oferta y demanda.
En el plano financiero, las decisiones de política monetaria de Estados Unidos, como las subidas de las tasas de interés, frecuentemente desencadenan flujos de capital hacia los activos denominados en dólares. Esto provoca devaluaciones cambiarias, eleva el costo del financiamiento externo y restringe el margen de maniobra de la política económica en los países del Sur Global, que a menudo se ven obligados a adoptar medidas contraccionistas para contener la inflación y estabilizar sus monedas, incluso en contextos de bajo crecimiento. En economías con elevado endeudamiento en moneda extranjera, la apreciación del dólar aumenta inmediatamente el peso de la deuda en términos nacionales, lo que agrava las fragilidades estructurales.
Para atraer el capital internacional volátil, los activos del Sur Global deben ofrecer tasas de interés mucho más altas que los activos “seguros” del Norte. Esto resulta en una transferencia líquida y constante de riqueza de los países más pobres hacia los centros financieros más ricos.
Con las políticas neoliberales y la liberalización de los movimientos de capital se ha debilitado la capacidad de los Estados para dirigir la macroeconomía. Cualquier gobierno que intente implementar políticas fiscales o monetarias expansionistas, como reducir intereses para estimular la inversión, es inmediatamente castigado por el “mercado” con una fuga de capitales, que devalúa la moneda, genera inflación y puede llevar al colapso. Los gobiernos son rehenes de la “confianza” de los financistas.
Para protegerse de esta volatilidad, los países del Sur Global se ven obligados a acumular reservas internacionales masivas. Brasil, por ejemplo, según el Banco Central do Brasil, tenía más de US$ 358.000 millones en diciembre de 2025 (2026). Estas reservas se invierten, en su mayoría, en activos en dólares, especialmente bonos de la deuda de Estados Unidos. Esta es la paradoja final: para defenderse del sistema, el Sur Global se ve obligado a financiar a su opresor, prestando miles de millones de dólares al Tesoro de los Estados Unidos a bajos intereses.
La hegemonía del dólar impone costos insostenibles al Sur Global. La insatisfacción con esta “asimetría desestabilizadora” no es nueva, pero ha adquirido una nueva urgencia en un mundo que camina hacia la multipolaridad. La desdolarización se ha convertido en una “tendencia secular”, pero se enfrenta a inmensos obstáculos estructurales.
Según el economista Bruno de Conti (2025), se observan hoy algunos movimientos que pueden, a mediano o largo plazo, desencadenar cambios en el sistema monetario y financiero internacional:
i) la redefinición del papel de ciertos países en la jerarquía de la economía mundial;
ii) el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas entre las principales potencias;
iii) el aumento de la desconfianza hacia el dólar, intensificada durante el gobierno de Trump, sumado a la disposición política de un amplio conjunto de países por buscar caminos, de forma aislada o coordinada, para reducir su dependencia de la moneda estadounidense.
El debate sobre la desdolarización, sin embargo, no puede limitarse a la protección contra sanciones o a la mitigación de las vulnerabilidades externas. Un análisis más profundo exige cuestionar su propósito mismo. La sustitución de una moneda hegemónica por otra no implica necesariamente una transformación cualitativa del orden internacional, ni garantiza una mayor estabilidad o beneficios para los países periféricos. La experiencia histórica sugiere que la jerarquía monetaria tiende a reproducirse, aunque sea bajo nuevas configuraciones.
En este sentido, la desdolarización debe entenderse no solo como una disputa entre monedas, sino como parte de un debate más amplio sobre la naturaleza de las relaciones económicas internacionales. Para los países del Sur Global, esto implica trasladar el foco de la mera sustitución de instrumentos hacia la construcción de alternativas estructurales, incluidas nuevas formas de inserción comercial, cooperación tecnológica, integración productiva y coordinación política.
Una transformación efectiva del sistema monetario internacional exigiría, por lo tanto, más que la creación de mecanismos financieros alternativos. Exigiría hacer frente a los pilares que sostienen la hegemonía del dólar, incluida la centralidad de la fijación de precios de las commodities, el dominio de los mercados financieros denominados en dólares y la capacidad de coacción geopolítica. En este horizonte, la desdolarización no es un fin en sí misma, sino parte de una lucha más amplia por la soberanía económica y por la construcción de un orden internacional más equitativo, capaz de interrumpir la transferencia sistemática de riqueza del Sur Global hacia los centros de poder.
La lucha por la desdolarización, por lo tanto, no es un mero ajuste contable. Es una lucha política fundamental por la soberanía económica y por el fin de la transferencia de riqueza del Sur Global hacia los centros imperiales.
Notas
1 Cabe distinguir que las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) son dinero en sentido estricto, emitidas y garantizadas por las autoridades monetarias nacionales, y que desempeñan las funciones clásicas de la moneda. Las criptomonedas privadas, como el bitcoin y similares, no cuentan con respaldo estatal, siendo activos de carácter especulativo sin base productiva, cuya existencia y valorización están subordinadas al propio orden monetario basado en el dólar.
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Tavares, Maria Conceição. “A retomada da hegemonia norte-americana”. Revista de Economia Política, São Paulo, v. 5, n. 2 (18), p. 157-167, abril/junio de 1985.
Tavares, Maria Conceição y Luis Eduardo Melin. “A reafirmação da hegemonia norte americana”. En: José Luís Fiori (ed.) Poder e dinheiro. Petrópolis: Vozes, 1997.
6. El sistema del dólar.
También Tooze dedica su último Charbook al sistema monetario en torno al dólar, su historia, y las diferencias con otras «monedas» imperiales, como la libra.
https://adamtooze.substack.com/p/chartbook-457-the-metamorphoses-of
Chartbook 457: Las metamorfosis del dólar
8 de julio de 2026
La cuestión general que me preocupa en estos momentos es cómo concebimos —o no concebimos— un cambio económico radical. En otras palabras, cómo nos cuesta entender la historia económica en su sentido más amplio.
De esto tratará mi próximo libro sobre clima y energía.
Otro ejemplo ilustrativo es la cuestión del sistema monetario mundial y, en particular, la del futuro del sistema del dólar. Aunque el discurso convencional parezca cuestionar el statu quo, aunque se pregunte qué sucederá al dólar como «moneda de reserva» mundial, el planteamiento de la cuestión oculta sus propias condiciones históricas particulares. Reifica la idea de una moneda de reserva y oculta lo dinámico que es el sistema monetario y financiero.
La propia idea de un «sistema monetario», o de una «moneda hegemónica», o de una «moneda de reserva», o de una «moneda de referencia» es, ante todo, una noción simplificadora y estabilizadora. Ante un mundo caótico y en rápida evolución, resulta reconfortante preguntarse: «Bueno… ¿qué nos dice la historia sobre el futuro del sistema del dólar?». Como mínimo, esa pregunta da por sentado que existe algo así como el sistema del dólar del que hablar.
De hecho, si partimos de la hipótesis de que la economía mundial se organiza en torno a las «monedas de reserva», podemos ordenar la historia económica mundial en una secuencia ordenada: desde Génova, pasando por los Países Bajos, Gran Bretaña y Estados Unidos, las monedas de reserva se suceden una tras otra.
Son esquemas cronológicos como este los que marcan el marco en el que planteamos la pregunta prospectiva y con visión de futuro: «¿qué vendrá después del dólar?». Antes existía el sistema de la libra esterlina. Ahora estamos en el sistema del dólar. Entonces, ¿qué vendrá después?
Pero esa lógica solo resulta convincente si las unidades que se ordenan en secuencia son lo suficientemente similares como para formar una serie. ¿Eran el sistema comercial o financiero neerlandés, o el de Génova, o el de España, o el de Portugal, realmente similares al del Imperio Británico del siglo XIX o al de Estados Unidos en el siglo XX? A un nivel elemental, todas eran monedas ampliamente utilizadas. Pero más allá de eso, tales analogías sin duda ocultan tanto como revelan.
¿No sería más útil pensar en la historia de las monedas de la misma forma en que pensamos en las tecnologías? Una diligencia tirada por caballos, un tren de vapor, un vehículo a motor de gasolina, un tren moderno de alta velocidad o un vehículo eléctrico son todos medios de transporte terrestre. Como tales, pueden situarse en una secuencia histórica. Pero cada innovación no sustituye sin más a sus predecesoras. Se producen rupturas cualitativas. A veces coexisten una junto a otra. La categoría de «transporte terrestre» no carece de sentido. Pero la mayoría de nosotros estaríamos de acuerdo, sin duda, en que, en algún momento a principios del siglo XX, la denominación «carruaje sin caballos», aunque no fuera exactamente falsa, había dejado de ser útil.
En el mismo sentido, es habitual referirse a la libra esterlina como la predecesora del dólar en su papel de «moneda de reserva». Pero eso agrupa sistemas muy diferentes bajo una rúbrica excesivamente general. Y, de hecho, incluso hablar del «sistema del dólar», que por consenso general comenzó a mediados del siglo XX, agrupa momentos muy distintos de la historia financiera. Dentro de la era del dólar hay fases tan distintas como el Ford Modelo T, una camioneta Ford 150 y un vehículo eléctrico moderno.
En un artículo publicado en el FT a principios de esta semana, sostuve que, al preguntarnos por el futuro del dólar, caemos con demasiada facilidad en estas trampas.
¿En qué se basa el sistema del dólar y cómo evolucionará? Al conmemorar el 250.º aniversario de los Estados Unidos, nuestra capacidad para abordar de forma realista esas preguntas se ve empañada por todo tipo de mitos. Es habitual, por ejemplo, observar que, desde la Segunda Guerra Mundial, el dólar ha sustituido a la libra como moneda de reserva mundial. Pero si eso es cierto, es porque el sistema del dólar se ha reinventado en repetidas ocasiones. Hoy en día, se encuentra una vez más en una configuración nueva y volátil, muy diferente de la de hace quince años, por no hablar de la década de 1940. … ….
Aquí quiero insistir aún más. La era del oro-libra esterlina fue muy distinta de lo que vino después. Tuvo una longevidad relativa. En cambio, un análisis razonablemente exhaustivo del «sistema del dólar» sugeriría que hemos pasado por al menos cinco regímenes del dólar distintos, cada uno con su propia y particular economía política.
Mi intención al plantear este argumento no es defender la «separación» frente a la «agrupación», sino insistir en que no subestimemos la dinámica inquieta del desarrollo desigual y combinado. Si, como bromea Barry Eichengreen en su reciente historia del dinero, el sucesor del dólar fue el dólar, es precisamente porque no lo fue. El dólar antes y después de 1971 fue muy diferente. El dólar global no es una cosa única, sino algo en constante cambio. Retomando una expresión sugerida por Giovanni Arrighi, lo que debemos tener en cuenta es la forma en que el sistema del dólar ha sufrido repetidas metamorfosis.
La época en la que la libra esterlina, la City de Londres y el Banco de Inglaterra eran los actores dominantes en las finanzas mundiales no fue una época de moneda fiduciaria. Fue, ante todo, la época del patrón oro. No era la libra esterlina en sí misma la que constituía el ancla del sistema, sino la vinculación de la moneda británica —y la red sin precedentes de conexiones financieras organizadas en torno a Londres— al oro. Fue la gestión de esa vinculación por parte del Banco de Inglaterra lo que estableció la credibilidad y la durabilidad del sistema.
No fue hasta después de la crisis fiscal y monetaria de la Primera Guerra Mundial cuando las monedas —principalmente la libra esterlina y el dólar estadounidense— comenzaron a mantenerse como reservas a gran escala, y el dólar estadounidense pasó rápidamente a primer plano. Sin embargo, la gran mayoría de las reservas seguía manteniéndose en forma de oro. El gráfico de la izquierda, que muestra el saldo entre el dólar y la libra esterlina, vuelve a aparecer en el gráfico de la derecha como una delgada y menguante franja de color rojo oscuro sobre una reserva de oro mucho mayor.

Fuente: Eichengreen y Flandreau
Cuando la Gran Depresión desvinculó primero la libra (1931) y luego el dólar (1933) del oro, las reservas en divisas volvieron a reducirse hasta convertirse en algo insignificante. Pero lo que también quedó claro es que, en situaciones extremas, economías muy sofisticadas y dinámicas, como la de la Alemania nazi, podían funcionar durante largos períodos con un respaldo mínimo de reservas, y que otros grandes bloques monetarios —como el bloque de la libra esterlina— podían «flotar» de forma controlada.
El mundo verdaderamente centrado en el dólar comenzó en medio de las secuelas de la tercera gran crisis fiscal y monetaria del siglo XX: la Segunda Guerra Mundial. En la década de 1940, esto reorientó al mundo no comunista hacia el programa de préstamos de Estados Unidos y el Plan Marshall. El sistema de Bretton Woods, aunque se acordó en 1944, fue, en un principio, un experimento fallido. Entre 1944 y 1958, tras la Segunda Guerra Mundial y en los albores de la Guerra Fría, el sistema del dólar era un complejo y asimétrico sistema de alianzas, en el que los europeos gestionaban su propia Unión Europea de Pagos y los británicos mantenían la zona de la libra esterlina. Este fue el sistema del dólar n.º 1.
Si nos preguntamos qué configuración de intereses dentro de los propios Estados Unidos sustentó este nuevo orden, con EE. UU. como ancla de un capitalismo global recién reconfigurado, señalaría la excelente obra de Leo Panitch y Sam Gindin, The Making of Global Capitalism: The Political Economy of American Empire, con la que estoy casi totalmente de acuerdo.
El sistema del dólar n.º 2 comenzó en 1958, cuando el modelo de Bretton Woods entró finalmente en vigor. El dólar estaba anclado al oro y las demás monedas principales del bloque de poder estadounidense mantenían tipos de cambio fijos con plena convertibilidad para el comercio y los movimientos de capital a largo plazo. Sin embargo, esto no supuso una simple sustitución de la edad de oro eduardiana. Con un grado de globalización mucho menor en términos proporcionales, el sistema de Bretton Woods se propuso, de hecho, marcar una ruptura deliberada con lo que se consideraba la anacrónica era eduardiana.

Pero, aunque los movimientos de capital a corto plazo estaban regulados, las fuerzas de la especulación financiera se estaban agitando. A finales de la década de 1950, Wall Street se estaba recuperando de su derrota histórica en la Gran Depresión de la década de 1930 y comenzó a mostrarse inquieto ante el poder regulador conferido al Estado por Bretton Woods. El equilibrio de fuerzas de clase estaba cambiando. En la década de 1960, el mercado extraterritorial del eurodólar, centrado en los actores financieros estadounidenses con sede en la City de Londres, estaba en pleno apogeo. Esto, junto con las políticas económicas contradictorias de EE. UU., el Reino Unido, Alemania y Japón, hizo que mantener el sistema de Bretton Woods resultara cada vez más difícil. El sistema de Bretton Woods —el «dólar n.º 2»— nunca fue una arquitectura robusta y sólida, análoga al patrón oro de antes de la guerra. Comenzó a fallar casi tan pronto como entró en vigor. Para mantenerlo en pie, se le proporcionó apoyo adicional restringiendo los flujos de oro y estableciendo líneas de swap.
A principios de la década de 1970, esos esfuerzos fracasaron. Nixon eliminó la paridad con el oro. Esto podría considerarse fácilmente una humillante derrota para la autoridad estadounidense. La política internacional de la época —Vietnam, la OPEP, el NIEO, los avances soviéticos— supuso sin duda un reto. Pero, en el ámbito financiero, la década de los setenta y el período que le siguió —el «dólar n.º 3», llamémoslo el «dólar de Wall Street»— se entienden mucho mejor como un período triunfal de auge de un Wall Street sin trabas.
Es en relación con esta transición donde Eichengreen hace su comentario:

Pero el «dólar n.º 3» realmente no era el «dólar n.º 2». Lo más importante es que el nuevo dólar inauguró la era de las divisas flexibles, lo que fue de la mano de una fase de globalización explosiva. Esta coyuntura no se parece a nada visto anteriormente. Al principio, fue inestable. La inflación y los desequilibrios de la balanza de pagos llevaron a plantearse posibles alternativas al dólar como moneda de referencia. A esas preguntas respondió de forma definitiva la crisis de tipos de interés provocada en 1979 por Volcker.
Los tipos de cambio flotantes y la libre movilidad de capitales, impulsados por la expansión de las finanzas privadas, pasaban a ser el núcleo del consenso de Washington, con bancos centrales independientes que sustituían al ancla del oro como guardianes de la estabilidad. El resultado, al fin y al cabo, fue el retorno a un régimen de movilidad de capitales que igualaba e incluso superaba al de antes de 1914, así como el resurgimiento de las crisis financieras. Así lo ilustra claramente uno de los mejores gráficos del best-seller de 2009 de Reinhart y Rogoff, titulado de forma perversamente errónea Esta vez es diferente.

A medida que oleadas de crisis financieras azotaban los mercados emergentes en la década de 1980, el neoliberalismo tal y como existía en la práctica degeneró en un régimen de crisis recurrentes. A pesar de todos sus llamamientos a la disciplina y a una política no discrecional, para las élites neoliberales estadounidenses, las décadas del tercer régimen del dólar (dólar n.º 3) fueron una era de lucha ad hoc contra las crisis. En las intervenciones en América Latina, México y durante la crisis financiera asiática, lo que surgió fue un estrecho nexo entre las figuras más destacadas de Wall Street, el sistema de la Reserva Federal y el Tesoro de EE. UU. Esta fue la época en la que se convirtió en algo habitual que antiguos directores generales de Goldman Sachs heredaran el puesto más alto en el Tesoro.

Pero, si al final el mundo se salvó de la crisis, tuvo menos que ver con las hazañas de una pandilla de superhéroes de Washington que con una nueva metamorfosis del sistema del dólar. Los principales mercados emergentes, y sobre todo China, no querían que los salvaran. A partir del mundo peligroso y de alto octanaje del dólar de Wall Street (n.º 3), crearon un cuarto régimen del dólar: Bretton Woods 2.0. Este se caracterizó por una acumulación de reservas dirigida por los gobiernos, especialmente en dólares, sobre todo como una forma de autoseguro frente a la crisis financiera.
El sistema se denominó Bretton Woods 2.0 porque los mercados emergentes, tras haber experimentado la agitación de los años 80 y 90, fijaron unilateralmente el tipo de cambio de sus monedas frente al dólar a tipos competitivos y, a continuación, gracias a sus superávits comerciales, acumularon reservas de forma progresiva.

Fuente: RBA
Esto convenía a las empresas exportadoras de los mercados emergentes. Ofrecía un cierto grado de seguridad a sus gobiernos. Wall Street estaba más que dispuesto a encargarse de la intermediación financiera, aunque los controles de cambio obstaculizaran el flujo totalmente libre de capitales. Siempre existía la perspectiva de que, a su debido tiempo, China «convergiría».
Al sumarlas en un agregado, vemos la escala espectacular de esta acumulación de reservas. Fue a partir de finales de la década de los noventa cuando comenzó, por primera vez, la acumulación a gran escala de moneda fiduciaria, es decir, de reservas en dólares.

No todas las reservas acumuladas estaban en dólares, pero estos predominaban. Y fueron acumuladas, sobre todo, por los titulares de reservas oficiales de los grandes mercados emergentes. Bretton Woods 2.0 —el dólar n.º 4— era un mundo de privilegios exorbitantes. Pero no fue creado por Estados Unidos, sino por las decisiones políticas del resto del mundo y, sobre todo, de China. El privilegio consistía en la capacidad de Estados Unidos para endeudarse a tipos de interés más bajos, a medida que se acumulaban las tenencias extranjeras de deuda. La carga para Estados Unidos se tradujo en la presión ejercida sobre los productores nacionales en sectores expuestos y sobre los competidores en los mercados de exportación: el «China Shock 1.0».
Cuando nos preguntamos quién, tras la libra esterlina y el dólar, será la próxima moneda de reserva, es este modelo —Bretton Woods 2.0/régimen del dólar n.º 4— el que proyectamos tanto hacia el futuro como hacia el pasado. De hecho, fue muy propio de un período que se extendió, a grandes rasgos, entre 2000 y 2015.
A mediados de la década de 2010, los grandes poseedores de reservas dejaron de acumular nuevas reservas oficiales. Los mercados emergentes, liderados por China, siguieron fijando el tipo de cambio de sus monedas y controlando los flujos de capital; los superávits comerciales continuaron acumulándose; y EE. UU. siguió emitiendo deuda, a un ritmo acelerado a partir de 2018. Sin embargo, esa deuda ya no la acumulaban los «gestores de reservas» oficiales. Sin grandes alardes, el sistema del dólar volvía a cambiar de marcha: el «dólar n.º 4» daba paso al «dólar n.º 5». El cambio se hace claramente evidente en las cifras relativas a las tenencias extranjeras de bonos del Tesoro de EE. UU., el activo de reserva clave.
Si en la era de Bretton Woods 2.0 fue la acumulación de reservas oficiales la que cubrió el desequilibrio de la balanza de pagos de Estados Unidos, ahora eran las entradas de fondos hacia activos privados estadounidenses, atraídas por el dominio espectacular de los mercados financieros estadounidenses sobre todos los posibles competidores.

Los déficits fiscales estadounidenses continúan a una escala sin precedentes. Los extranjeros siguen comprando bonos del Tesoro, pero, dados los enormes déficits, estos representan una proporción menor del total de nuevas emisiones. Esto impulsa la demanda y los beneficios empresariales. A su vez, eso justifica la inversión extranjera en esos activos. Al igual que en Bretton Woods 4.0, el círculo se cierra, pero de una forma nueva.

Como argumenté en el artículo del FT
La economía desigual y en forma de K de Estados Unidos es el imán del capitalismo global. A diferencia de la fase clásica de Bretton Woods 2.0, no es China quien lleva la iniciativa. Desde 2015, Pekín ha impuesto estrictos controles de capital que retienen entre 50 y 60 tn de dólares en cuentas bancarias chinas tras un cortafuegos financiero. La acumulación de reservas oficiales es una cosa. Un éxodo de capital privado de la China de Xi Jinping sería otra muy distinta. Los déficits de Estados Unidos se financian con entradas de capital procedentes de Europa, Corea del Sur, Taiwán y Japón. ¿Cómo deberíamos llamar, entonces, a esta última fase del sistema del dólar? ¿«Bretton Woods bastardo»? ¿«El dólar de los fondos de cobertura»? Dado el desmesurado papel de estos últimos en los mercados de bonos del Tesoro, la tentación es grande. Pero las operaciones de valor relativo son demasiado técnicas para captar realmente el espíritu de esta era. Al debatir la cuestión en Pekín con un colega chino especializado en economía política marxista, este señaló que la calidad de un sistema monetario viene definida, en última instancia, por las relaciones de clase que lo sustentan. En ese sentido, quizá la mejor denominación para la era actual sería el «dólar de los multimillonarios», en honor al presidente Donald Trump y a su descarado enriquecimiento personal. O tal vez debería ser el «dólar de los billonarios», en referencia a Elon Musk y a la salida a bolsa de SpaceX, que ha redefinido los parámetros de la riqueza. Sin duda, en la actual versión del sistema del dólar, cualquiera que se preocupe demasiado por la incontinencia fiscal crónica de Estados Unidos puede parecer fácilmente desconectado de la realidad. Ya no estamos en la década de los noventa. Pero si eso es así, quizá también sea hora de dejar de hablar del dólar como moneda de reserva, con todas sus connotaciones tradicionales de cámaras acorazadas, probidad y solidez. La moneda estadounidense es hoy, ante todo, una promesa de liquidez y un vehículo para una acumulación de capital desmesurada y sin restricciones:
El dólar n.º 5 es el «dólar del beneficio».
7. En recuerdo de Susan George.
Aunque han pasado unos meses desde su fallecimiento, es ahora que Walden Bello publica este artículo en el que hace un repaso de la figura de Susan George. Creo que no os había enviado nada en su momento, aunque en TNI, por ejemplo, publicaron sobre su presidenta. Valga esto como reparación.
https://znetwork.org/znetarticle/desperately-missing-susan/
Echamos mucho de menos a Susan
Por Walden Bello, 4 de julio de 2026
Fuente: Foreign Policy in Focus
Susan George falleció en febrero de este año. Ha sido positivo haber esperado tanto tiempo para que el movimiento le rindiera un homenaje digno, pues por fin hemos asimilado la conmoción que supuso su partida y nos hemos dado cuenta de la joya que hemos perdido.
¿Qué se puede decir de Susan George en 15 minutos? Solo se puede rozar la superficie de una vida y una personalidad verdaderamente polifacéticas. Solo una biografía le hará justicia, y espero que alguno de sus numerosos admiradores la escriba pronto.
Pero permítanme comenzar diciendo que Susan escribió al menos quince libros, todos ellos de gran importancia para el movimiento progresista, dos de los cuales pertenecen sin duda a los grandes libros de economía política del último medio siglo: How the Other Half Dies y A Fate Worse than Debt.
En su obra, Susan demostró su profundo conocimiento de las dinámicas del capitalismo, no mediante teorizaciones abstractas, sino mostrando cómo, en la práctica, estas dinámicas provocaban consecuencias tan devastadoras en las vidas de miles de millones de personas, especialmente en las del Sur Global. Dominaba con seguridad el análisis. Dominaba con seguridad las cifras. Y dominaba con seguridad el lenguaje, un lenguaje caracterizado por la belleza, el ingenio y la urgencia.
Esta combinación la convirtió en una de las educadoras más eficaces en una época en la que la gente intentaba dar sentido a los cambios vertiginosos a los que el capitalismo global sometía a los demás en la era del neoliberalismo.
Era una maestra en varios géneros, incluida la sátira. El Informe de Lugano podría considerarse una versión contemporánea del clásico del siglo XVIII de Jonathan Swift, Una modesta propuesta, en el que el autor proponía —en su famosa sugerencia— que la situación de las familias irlandesas pobres mejoraría si vendieran a sus numerosos hijos para convertirlos en deliciosos platos que pudieran ser consumidos por los ricos. Imaginándose a sí misma como un comité encargado de idear medidas para preservar el capitalismo en el siglo XXI, recomendó «evitar la solución de Auschwitz» y recurrir a medidas más «humanitarias» para reducir radicalmente la población en un mundo con un 40 % de sobrepoblación, como hacer que la «inhibición reproductiva» —mediante medios químicos y de otro tipo— formara parte de las condiciones de los programas de ayuda económica en el Sur Global, cuya consecuencia natural sería una gran reducción de las presiones para sustituir el capitalismo de mercado.
El Informe de Lugano estaba salpicado de brillantes ejemplos del ingenio de George, al igual que sus otros libros. Agradezco a Claudio Schuftan que haya recopilado una lista de algunas de sus mejores citas, entre ellas:
Los mercados financieros inestables no se comportan de forma racional; además, pueden generar perdedores a una escala que, hoy en día, haría que la década de 1930 pareciera un mal día en las carreras.
Para los pobres, los hijos son como billetes de lotería: uno puede triunfar en la vida y cambiar la situación de toda la familia
La mano invisible se ve frustrada por el útero invisible
La doctrina del liberalismo es similar a la del Evangelio: muchos son llamados, pero pocos son elegidos
Los mercados imponen disciplina al instante; celebran, por así decirlo, elecciones permanentes
Afortunadamente, pocos políticos son héroes
El gran capital es nómada y viaja a la velocidad de los bytes
Aunque hay que reconocer la importancia de la ignorancia y la estupidez, la mayoría de las cosas salen como salen porque los poderosos quieren que salgan así
Susan no era una académica, aunque tenía un doctorado por la Universidad de París. Gracias a Dios, decidió que su papel era ser educadora fuera de las cuatro paredes de la universidad, ser una agitadora, una activista.
Entre sus muchos logros memorables destaca su papel en la cofundación del Transnational Institute, con sede en Ámsterdam, en 1973, del que era presidenta en el momento de su fallecimiento, en febrero de este año. Fue en el TNI donde la conocí a principios de la década de 1990 y quedé cautivado por ella, al igual que tantos otros que eran becarios y colaboradores de aquel maravilloso hervidero de ideas.
Colaboró con numerosos movimientos, entre ellos ATTAC en Francia, y compartió generosamente su tiempo con muchas otras personas. Daba lo mejor de sí misma ante grandes audiencias y en manifestaciones masivas. La oí animar a la multitud en Seattle a finales de noviembre de 1999, en una histórica jornada de formación organizada por el Foro Internacional sobre la Globalización. Volvió a hacerlo en aquella otra manifestación antiglobalización que marcó un hito y que reunió a cientos de miles de personas en Génova en junio de 2001. Era carismática, pero no se proponía inspirar a la gente, sino que cautivaba al público con su análisis persuasivo, su ingenio a menudo cáustico, la elegancia de su discurso y la fuerza de sus convicciones.
Era generosa con sus elogios, pero no por ello dejaba de ser crítica. Era franca y siempre se aseguraba de acompañar los elogios con críticas constructivas. Por ejemplo, al respaldar el libro Dark Victory, del que fui coautor junto con Shea Cunningham y Bill Rau en 1994, afirmó: «Cabría desear que Bello et al. hubieran profundizado más en la complicidad de las élites del Sur, quienes, en general, se cruzan de brazos y disfrutan del retroceso porque ellas también se benefician enormemente de él». Un escenario de Norte contra Sur, Imperio contra bárbaros, sí, pero hay otro actor importante: la élite transnacional, a la altura del capital transnacional, cómodamente instalada en la cima, con todos los demás por debajo. El mundo como esfera, Norte-Sur, es también un mundo como pirámide, y quienes se encuentran en el vértice no son todos blancos». Tenía razón, por supuesto.
Susan era una internacionalista en una época en la que el internacionalismo se veía atacado por el nacionalismo de derechas, que atribuía la culpa de los problemas del Norte Global a los migrantes. Aunque dedicó la mayor parte de su trabajo a demostrar cómo el capitalismo estaba destruyendo el Sur Global, también se consideraba europea y hizo campaña a favor de la creación de una Europa progresista y no neoliberal. De hecho, también encontró tiempo para respaldar y hacer campaña a favor de sus candidatos preferidos en las elecciones estadounidenses. Al igual que sus ideas, su activismo no conocía fronteras.
Llegué a conocer mejor a Susan cuando la entrevisté mientras preparaba su candidatura al Premio Right Livelihood, también conocido como el Premio Nobel Alternativo, en 2005. Una de las cosas que descubrí fue que había estudiado en el Smith College, una de las principales instituciones de formación para mujeres de la clase alta de Estados Unidos; que, de hecho, descendía de la clase alta patricia estadounidense y había disfrutado de todos los privilegios de esa clase durante su infancia, además de haber heredado su estilo. Se trataba de un estilo propio de esa clase que supo aprovechar muy bien para enfrentarse a los representantes del capitalismo en etapas posteriores de su vida. Pocos hombres de la élite mundial se atrevían a enfrentarse a ella en un debate público, ya que podía arrasar con ellos no solo con sus argumentos, sino con una mirada que decía: «Sé lo que es usted, pues provengo del mismo lugar que usted».
Susan no recibió el Premio Right Livelihood, y ambos nos sentimos bastante decepcionados por ello. Sin embargo, sí recibió el igualmente prestigioso Premio al Académico Público Destacado, otorgado por la Asociación de Estudios Internacionales en 2007.
Debo concluir, y lo haré invocando las tres «C» para resumir la figura de Susan George, la pensadora y personalidad mundial.
Fue valiente al asumir la tarea de desenmascarar el capitalismo en una época en la que el establishment afirmaba que «no hay alternativa» al neoliberalismo, una perspectiva ante la que se habían rendido los partidos progresistas establecidos y muchos pensadores de izquierda.
Fue coherente en su oposición al capital hasta el final, y vivió para ver cómo esto daba sus frutos con el colapso del neoliberalismo y la globalización a partir de 2008.
Era una persona con clase, única en su elegancia, estilo e ingenio.
Se la echará de menos. Muchísimo.
8. Marx y el análisis del capitalismo.
En Jacobin publican otro pequeño fragmento del último libro de Harvey, The Story of Capital: What Everyone Should Know About How Capital Works.
https://jacobin.com/2026/07/marx-capital-harvey-economics-contradiction
Lo que todo el mundo debería saber sobre cómo funciona el capital
- Por
- David Harvey
La economía dominante no puede aceptar el concepto de contradicción, que es fundamental en el análisis del capitalismo de Karl Marx. David Harvey explica por qué necesitamos la perspectiva marxista si queremos comprender las últimas mutaciones del capital en la era de la inteligencia artificial.
En el volumen 1 de El capital, Karl Marx plantea la opinión de que «la economía política clásica se acerca por casualidad a la realidad, pero sin formularla conscientemente. No puede hacerlo mientras permanezca dentro de su marco burgués».
Marx y los economistas burgueses se enfrentan a las mismas realidades materiales, pero las interpretan, explican y utilizan de manera muy diferente. Por ejemplo, tanto David Ricardo (la figura burguesa más destacada de la economía política del siglo XIX) como Marx consideraban que el capitalismo era una forma pasajera de organización económica, aunque por razones totalmente diferentes.
Ambos creían que la tasa de ganancia del capital acabaría cayendo a cero. Ricardo creía que los salarios tendrían que subir para cubrir el creciente coste de los alimentos cultivados en tierras cada vez más escasas y menos fértiles. Las rentas también subirían porque la tierra cultivable se volvería cada vez más escasa. Por lo tanto, el aumento de los salarios y de las rentas reduciría las ganancias hasta que cayeran a cero.
Marx propone una explicación muy diferente. Los capitalistas individuales que operan bajo las leyes coercitivas de la competencia adoptan tecnologías que aumentan la productividad del trabajo. De este modo, se reduce la necesidad de fuerza de trabajo. Pero la fuerza de trabajo es la fuente de todo valor y plusvalía (ganancia). En ausencia de fuerzas compensatorias, la tasa de plusvalía (beneficio) obtenida de la explotación de la fuerza de trabajo tiende a descender.
La visión de Ricardo, articulada en la década de 1820, resultaba ridícula en la década de 1870, cuando los mercados mundiales y la producción global de cereales se habían trasladado a las tierras de bajo coste y alto rendimiento de América del Norte y del Sur y de Europa del Este. La explicación de Marx, por el contrario, sigue siendo válida, aunque con ciertas salvedades, como veremos.
Materialismo histórico
El objetivo de mi libro La historia del capital es formular de manera consciente lo que Marx descubrió en el transcurso de sus investigaciones de economía política. «Marx fue incapaz de “conservar” a Ricardo», como señala Samir Amin: «No pudo hacer más que mostrar las limitaciones de la “ciencia económica”, con el fin de exigir que los problemas se plantearan de otra manera, en un lenguaje diferente, sustituyendo las cuestiones extraídas del ámbito económico por otras, extraídas de un ámbito más amplio: el del materialismo histórico».
Marx y los economistas burgueses se enfrentan a las mismas realidades materiales, pero las interpretan, explican y utilizan de manera muy diferente.
Las condiciones contextuales de la acumulación de capital han cambiado, por supuesto, con el tiempo, y la teoría político-económica ha tenido que adaptarse. Por ejemplo, la competencia por la ventaja tecnológica en materia de equipamiento militar, comunicaciones y logística se ha intensificado en los últimos años y se deriva de la competencia interestatal más que de la intercapitalista (Internet fue desarrollado por el ejército, por ejemplo). `
También es cierto que Marx nunca completó su proyecto. En los Grundrisse, Marx esbozó toda una lista de temas que debían abordarse, tales como «el capital como crédito; el capital como capital social; el capital como mercado monetario… el Estado y la sociedad burguesa; los impuestos, o la existencia de las clases improductivas; la deuda pública; la población; el Estado en el ámbito exterior: las colonias; el comercio exterior». Adentrarse en estos campos, como ocurre en La historia del capital, no diluye, menoscaba ni deshonra en modo alguno la obra que Marx sí completó. El avance y la eventual finalización de su proyecto es un objetivo loable.
Pero sigue siendo cierto, a día de hoy, que el campo de la economía necesita liberarse de su coraza burguesa. Esto quedó demostrado con toda claridad en noviembre de 2008, en pleno apogeo de la denominada crisis financiera mundial. La reina Isabel visitó la London School of Economics. Durante esta visita, preguntó a los economistas allí reunidos por qué no habían previsto la crisis financiera.
Al no tener respuestas inmediatas, los economistas se consultaron entre sí, organizaron seminarios y recopilaron datos. Seis meses después, enviaron una carta colectiva a Su Majestad. Explicaron que la falta de reconocimiento de los riesgos sistémicos era la causa fundamental de sus fallos. Descuidar los riesgos sistémicos parece especialmente grave. La mayoría de nosotros no nos subiríamos a un avión cuyo diseño no se hubiera comprobado en busca de riesgos sistémicos.
La historia del capital pretende analizar los fallos internos y los riesgos sistémicos presentes en el modo de producción del capital, en constante evolución y cambio. Pero lo hace con la ayuda de herramientas teóricas bastante especiales extraídas de la obra de Marx sobre la economía política del capital.
Las contradicciones del capital
Aunque Marx proclamó en su famosa frase que nuestro objetivo no solo debía ser comprender el mundo, sino también cambiarlo, dedicó una enorme cantidad de tiempo y esfuerzo a comprender aquello que pretendía cambiar. Su labor, plasmada en numerosos volúmenes y cuadernos inéditos, sugiere que consideraba vital comprender la evolución del capital para poder cambiarlo.
Sin embargo, existe cierta dificultad a la hora de recurrir al marco teórico de Marx. Su «lenguaje peculiar y su método de argumentación enrevesado», como se quejaba en la década de 1940 Joan Robinson, una estrecha colaboradora de John Maynard Keynes, hacen necesario traducir gran parte de lo que Marx tiene que decir a un alemán inteligible y a una traducción adecuada al inglés. Pero, como también señaló Robinson, sus obras son con demasiada frecuencia «tratadas en los círculos académicos con un silencio despectivo, roto únicamente por alguna que otra nota al pie burlona».
El concepto de contradicción no se encuentra en la economía política burguesa. Pero es fundamental para Marx.
Decir que esto sigue siendo así hoy en día, especialmente en Estados Unidos, sería quedarse corto. En La historia del capital, me esfuerzo por superar esos prejuicios. El resultado, espero, es una exposición mucho más precisa y penetrante de la economía política del capital que la que se encuentra en los libros de texto burgueses.
«Es necesario el desarrollo exacto del concepto de capital», escribió Marx en los Grundrisse,
pues es el concepto fundamental de la economía moderna, al igual que el propio capital… es el fundamento de la sociedad burguesa. La formulación precisa de los supuestos básicos de la relación [capitalista] debe poner de manifiesto todas las contradicciones de la producción burguesa, así como el límite en el que esta se traspasa a sí misma.
Fíjate en cómo Marx recurre aquí al término «contradicción». El capital contiene contradicciones, escribe, y «nuestro propósito… es desarrollarlas plenamente. Pero Ricardo no las desarrolla… sino que las pasa por alto». El concepto de contradicción no se encuentra en la economía política burguesa (ya sea clásica, neoclásica, keynesiana o marginalista). Sin embargo, es fundamental para Marx.
Micro y macro
Entonces, ¿por qué es tan importante el concepto de contradicción? La economía política burguesa, sea cual sea su corriente, se divide en microeconomía (la teoría micro de la empresa) y macroeconomía (la teoría de las leyes de movimiento del capital que rigen el comportamiento económico de las economías nacionales o globales). A pesar de numerosos intentos, ha resultado imposible derivar principios macroeconómicos de la teoría micro, o viceversa. Ambos ámbitos teóricos están separadas para siempre en la economía burguesa.
Para Marx, sin embargo, la contradicción entre lo micro y lo macro es la base para la construcción de la teoría. Los capitalistas individuales (el nivel micro), impulsados por las leyes coercitivas de la competencia (una fuerza macro universal), adoptan tecnologías que, colectivamente, aumentan la productividad del trabajo (un resultado con consecuencias macro).
Para Marx, la contradicción entre lo micro y lo macro es la base para la construcción de la teoría.
Los productores más eficientes, dotados de tecnologías superiores, expulsan a sus rivales mediante la competencia. El aumento de la productividad laboral en toda la macroeconomía reduce el número de trabajadores necesarios. Así pues, como hemos visto, la tasa de ganancia agregada cae.
Los capitalistas individuales, que trabajan para maximizar la tasa de rendimiento de su capital, producen un resultado macro cada vez menos favorable para una mayor acumulación de capital. ¿Quién, entonces, va a salvar al capital en su conjunto del comportamiento racional, pero destructivo, de una miríada de capitalistas individuales?
Esta es la contradicción dinámica que recorre toda la obra de Marx. Se supone que las instituciones de política pública —el Estado capitalista, las diversas corrientes de economía burguesa en las universidades, los centros de estudios de política y las instituciones clave como los bancos centrales, el Fondo Monetario Internacional y el Banco de Pagos Internacionales— deben gestionar colectivamente esta contradicción.
Pero, como veremos, sus marcos teóricos burgueses son, en su mayor parte, inadecuados para esta tarea. A menudo empeoran mucho las cosas (la imposición de políticas de austeridad a economías en crisis por parte de los responsables políticos tiene una larga historia de hacer precisamente eso). Tanto Franklin Delano Roosevelt como John Maynard Keynes reconocieron explícitamente que su objetivo era salvar el capital de los capitalistas. Sin embargo, al ser reacios al método de Marx, no pudieron averiguar cómo hacerlo.
Lo particular y lo universal
El método de Marx, basado en el materialismo histórico, es a la vez dialéctico y relacional. Esto es ajeno al método burgués, que se asienta en un materialismo científico mecánico.
Para Marx, ningún concepto económico existe de forma aislada. Cada uno refleja relaciones y posicionamientos dentro de la totalidad de la circulación del capital. Esta totalidad es un todo orgánico, una construcción ecosistémica basada en el materialismo histórico, tal y como defiende Amin, más que un producto del materialismo mecánico y el positivismo de la economía ricardiana.
La fuerza del método de Marx se aprecia en El Capital, que comienza aislando la mercancía como concepto económico básico. Pero la mercancía lleva una doble vida. Posee tanto un valor de uso como un valor de cambio. Este dualismo es antagónico y contradictorio. Si utilizas la mercancía, no puedes venderla, y si la vendes, no puedes utilizarla.
Para Marx, ningún concepto económico existe de forma aislada. Cada uno refleja relaciones y posicionamientos dentro de la totalidad de la circulación del capital.
Pero todas las mercancías son, en principio, intercambiables, por lo que deben tener alguna propiedad en común. Todas ellas, dice Marx, son, directa o indirectamente, productos del trabajo humano creativo. Como tales, todas son conmensurables entre sí como valores definidos como el tiempo de trabajo socialmente necesario cristalizado en todas las mercancías.
Pero el tiempo de trabajo cristalizado en la mercancía es de dos tipos: concreto (el tiempo real que se tarda en producir una mercancía concreta en un lugar y momento determinados) y abstracto (el tiempo medio que se tarda en producir la misma mercancía en todos los lugares y momentos). Lo particular y lo universal se unen en el acto del intercambio de mercado.
Si se tarda una media de diez horas en producir un artilugio, eso es lo que obtendré al intercambiarlo en el mercado, independientemente de cuántas horas me lleve realmente producirlo. El significado de cada concepto se determina a través de su interrelación con todos los demás. Si un concepto cambia, entonces todos cambian. La cadena de contradicciones entrelaza los momentos individuales dentro de la totalidad.
Teoría del valor
El valor, definido como «tiempo de trabajo socialmente necesario», se sitúa en una fase temprana de esta matriz de relaciones sociales en desarrollo, pero está sujeto a una redefinición continua a medida que la necesidad social que Marx superpone a la teoría ricardiana del valor-trabajo se hace más explícita con la evolución del capital. La forma de reformular la teoría del valor para dar cuenta de las enormes bonificaciones actuales que se reparten en la salida a bolsa del imperio de Musk es paralela al pensamiento de Marx sobre el estatus de la teoría del valor cuando las finanzas, el crédito y los banqueros entran en escena.
Tras haber criticado por enésima vez la adopción ricardiana de la ley de Say (que afirma que la oferta crea su propia demanda, lo que hace imposible la sobreproducción generalizada), Marx prosigue afirmando que, de hecho, la sobreproducción (tiempo de trabajo socialmente innecesario o antivalor) es «el fundamento y la contradicción fundamental del capital desarrollado». El valor no es un fundamento sólido e inmutable para la economía política de Marx, sino una categoría cuyo significado evoluciona con el sistema que regula:
La contradicción entre producción y realización —de la que el capital, por su concepto, es la unidad— debe comprenderse de manera más intrínseca que simplemente como la apariencia indiferente y aparentemente recíprocamente independiente de los momentos individuales del proceso, o más bien de la totalidad de los procesos.
Los propios capitalistas tienen una respuesta limitada al problema de la caída de la tasa de ganancia. Pueden cambiar de escala y pasar de una producción artesanal a pequeña escala, localizada y de baja productividad laboral (típica del siglo XVIII) a una producción fabril masiva a gran escala que emplea mucha más mano de obra y produce cada vez más mercancías.
Esto genera otra contradicción más. El capítulo del volumen III de El capital que, en apariencia, trata de la caída de la tasa de ganancia comienza examinando la tendencia a la caída de la tasa de ganancia, pero termina analizando la tendencia a producir una «plétora» (sobreacumulación) de capital en forma de mercancía, junto con una expansión constante del mercado mundial y una financiarización basada en el auge de la producción en masa, que requiere un consumo masivo.
La necesidad social que Marx superpone a la teoría ricardiana del valor-trabajo se hace más explícita con la evolución del capital.
La contradicción resultante entre la caída de la tasa y el aumento de la masa pasa a ocupar un lugar central en la configuración de las contradicciones del capital. «¿Cómo, entonces —pregunta Marx—, debemos presentar esta ley de doble filo de una disminución de la tasa de ganancia unida a un aumento simultáneo de la masa absoluta de ganancia derivada de las mismas causas?». De esta contradicción se derivan todo tipo de contradicciones adicionales, como las que se plasman en las circulaciones del capital fijo y del capital que devenga intereses. Estas son las contradicciones que se desarrollan a lo largo del argumento de La historia del capital.
Totalidad
Los problemas tienen soluciones. Las contradicciones no. Son puntos de tensión permanentes que solo pueden gestionarse dentro del sistema en el que están incrustadas. Solo desaparecen cuando el sistema en su conjunto desaparece.
No hay nada extraño ni inusual en este modo de teorizar. Yo, por ejemplo, tengo que gestionar constantemente las contradicciones entre las exigencias de mi vida profesional y mis deseos y responsabilidades personales. Todos sabemos, por nuestra experiencia cotidiana, cómo funciona esa tensión.
La mayor parte del tiempo, las contradicciones permanecen latentes y inactivas. Pero si mi universidad cae en manos de autoritarios (como ocurrió con la Universidad de Europa Central en Hungría bajo el mandato de Viktor Orbán), entonces la contradicción entre las perspectivas profesionales y el deseo de llevar una vida cómoda con la familia y los amigos se convierte en el epicentro de una crisis personal. No se puede «hacer caso omiso» de ella al estilo de Ricardo.
Tratar las contradicciones como si fueran problemas con solución suele provocar, en la mayoría de los casos, errores catastróficos de gestión.
A nivel macro, esto significa que el trabajo asalariado no puede abolirse sin abolir el capital (y viceversa). Por otra parte, tratar las contradicciones como si fueran problemas con solución suele provocar, en la mayoría de los casos, errores catastróficos de gestión.
Pero hay otro matiz que debe integrarse en la visión alternativa de la economía política de Marx. Y esa es la perspectiva de la totalidad. Martin Jay nos ha legado un voluminoso estudio sobre la historia de este concepto en su libro Marxism and Totality. Para simplificar, la totalidad se refiere a una condición en la que ninguna parte de la sociedad —ya sea económica, política, cultural o ideológica— puede entenderse de forma aislada.
Cada parte deriva su significado, función y dinámica de su relación con el sistema en su conjunto. La totalidad es dinámica. Las relaciones sociales cambian con el tiempo. Las relaciones internas dentro de la totalidad se estructuran como «momentos» distintivos. Por ejemplo, la circulación del capital se constituye por los movimientos circulares de los diferentes momentos del dinero, las mercancías, los procesos de trabajo, el intercambio de mercado, el consumo, etc.
Para comprender por qué la sociedad funciona como lo hace, debemos entender cómo se relacionan e interactúan todos estos «momentos». Marx establece un sistema de este tipo en los Grundrisse, aunque en términos bastante más opacos:
Si bien en el sistema burgués consumado toda relación económica presupone a todas las demás en su forma económica burguesa, y todo lo que se postula es, por tanto, también una presuposición, esto ocurre en todo sistema orgánico. Este sistema orgánico en sí mismo, como totalidad, tiene sus presuposiciones, y su desarrollo hacia su totalidad consiste precisamente en subordinar a sí mismo todos los elementos de la sociedad, o en crear a partir de ella los órganos [como un banco central] de los que aún carece. Así es como, históricamente, se convierte en una totalidad. El proceso de convertirse en esta totalidad constituye un momento de su proceso, de su desarrollo.
Como señala Georg Lukács en Historia y conciencia de clase: «No es la primacía de los motivos económicos en la explicación histórica lo que constituye la diferencia decisiva entre el marxismo y el pensamiento burgués, sino el punto de vista de la totalidad». El pensamiento burgués no puede aprehender la totalidad porque hacerlo «pondría al descubierto la contingencia histórica del propio capital».
El imperio de las abstracciones
En los Grundrisse, Marx recurre con frecuencia a este concepto de totalidad. Cabe destacar que la totalidad que Marx aborda es orgánica y ecosistémica (una planta que cambia y crece) y no mecánica (una máquina que funciona). La totalidad puede ser concreta y real (como en el caso de un cuerpo humano) o una abstracción idealista (como en el caso de un modo de producción).
En este último caso, se superpone a los aspectos concretos y abstractos de la mercancía como principio de orden:
El método de pasar de lo abstracto a lo concreto… lo reproduce como lo concreto en la mente. Pero este no es en absoluto el proceso mediante el cual surge lo concreto en sí mismo. Por ejemplo, la categoría económica más simple, digamos, por ejemplo, el valor de cambio, presupone una población, y además una población que produce en relaciones específicas; así como un cierto tipo de familia, o comuna o Estado, etc. Nunca puede existir más que como una relación abstracta y unidimensional dentro de un todo ya dado, concreto y vivo.
En cambio, como categoría, el valor de cambio lleva una existencia antediluviana… para la cual el pensamiento conceptual es el ser humano real, y para la cual el mundo conceptual como tal es, por tanto, la única realidad; el movimiento de las categorías aparece como el acto real de producción —que, por desgracia, solo recibe un impulso desde el exterior— cuyo producto es el mundo; y —pero esto es de nuevo una tautología— esto es correcto en la medida en que la totalidad concreta es una totalidad de pensamientos, concreta en el pensamiento, de hecho un producto del pensar y del comprender; pero de ningún modo un producto del concepto que piensa y se genera a sí mismo al margen o por encima de la observación y la concepción; un producto, más bien, de la elaboración de la observación y la concepción en conceptos.
La totalidad tal y como aparece en la mente, como una totalidad de pensamientos, es un producto de una mente pensante, que se apropia del mundo de la única manera que puede… El sujeto real conserva su existencia autónoma fuera de la mente tal y como antes; es decir, mientras la conducta de la mente sea meramente especulativa, meramente teórica. Por lo tanto, también en el método teórico, el sujeto —la sociedad— debe tenerse siempre presente como presupuesto.
A medida que el sistema de intercambio de mercado se generaliza y se sistematiza, los participantes adquieren «objetivas relaciones de dependencia… en antítesis a las de dependencia personal… que prevalecían anteriormente». «Los individuos están ahora regidos por abstracciones [p. ej., el tipo de interés y el salario], mientras que antes dependían unos de otros».
¿En qué medida, entonces, nos enfrentamos a abstracciones forjadas a través de procesos de mercado en lugar de a relaciones de intercambio con personas individuales? Para Marx, la abstracción no es «más que la expresión teórica de aquellas relaciones materiales que son su señor y amo»:
Los filósofos han determinado que el reinado de las ideas es la peculiaridad de la nueva era y han identificado la creación de la individualidad libre con el derrocamiento ideológico de este reinado. Este error se cometió con mayor facilidad, desde el punto de vista ideológico, ya que este dominio… se presenta en la conciencia de los individuos como el dominio de las ideas… la creencia en la permanencia de estas ideas, es decir, de estas relaciones objetivas de dependencia, es, por supuesto, consolidada, alimentada e inculcada por las clases dominantes por todos los medios a su alcance.
Esto fue exactamente lo que Friedrich Hayek, Milton Friedman, Keith Joseph, el Institute of Economic Affairs y Margaret Thatcher (respaldados por innumerables think tanks financiados por la clase multimillonaria) organizaron y llevaron a cabo con tanta pericia en el giro hacia las ideas dominantes del neoliberalismo que se produjo en la década de 1980. «No hay alternativa [TINA]», declaró Thatcher, y muchos aceptaron este eslogan como una verdad incuestionable.
En estos pasajes, Marx muestra cómo las condiciones materiales de la vida social y económica se transponen en conflicto ideológico.
Lo que Marx hace aquí es mostrar cómo las experiencias materiales históricas se transponen en categorías ideológicas y presuposiciones abiertas a la argumentación. En estos pasajes, Marx muestra cómo las condiciones materiales de la vida social y económica se transponen en conflicto ideológico.
Pensamiento dialéctico
Las luchas ideológicas en torno a estas ideas dominantes desempeñan, por tanto, un papel hegemónico clave en el dominio del capital. Uno de los objetivos de La historia del capital es devolver el pensamiento dialéctico, los métodos dialécticos y la sensibilidad dialéctica al primer plano de un intento por revitalizar la economía política marxista. Es evidente que Marx tomó gran parte de su pensamiento sobre la dialéctica de G. W. F. Hegel, pero lo modificó para convertirlo en un sistema más maleable y adaptable al adoptar el materialismo histórico como su guía.
En sus estudios sobre el capital, definido como «valor en movimiento», y en su énfasis en los procesos, puso en práctica una dialéctica ecosistémica basada en los procesos que más tarde fue retomada fortuitamente en las obras de Alfred North Whitehead en Process and Reality (1936) y desarrollada por Richard Levins y Richard Lewontin en The Dialectical Biologist (1985) y por Bertell Ollman en su Dialectical Investigations (1993). Intenté resumir estas ideas en mi libro Justice, Nature and the Geography of Difference.
La conclusión a la que llegamos es que el capital debe entenderse y representarse dialécticamente como una totalidad ecosistémica (orgánica) y como una historia en evolución. Tiene un principio y sin duda tendrá un final, aunque en este momento de su historia mucho depende de los esfuerzos colectivos (tanto conscientes como inconscientes) que podrían conducirnos a cambios significativos y, en algunos aspectos, destructivos en nuestro futuro a largo plazo.
Sin embargo, hay indicios de este futuro. Thomas Piketty sostiene que, si la tasa de rendimiento del capital supera la tasa de crecimiento del capital, el resultado final es una desigualdad cada vez mayor y en espiral en la distribución de la riqueza y el poder. El 1 % de las personas con mayores ingresos domina ahora cada vez más el orden social y monopoliza la distribución de la riqueza y el poder a nivel mundial.
Marx tomó claramente gran parte de su pensamiento sobre la dialéctica de G. W. F. Hegel, pero lo modificó para convertirlo en un sistema más maleable y adaptable.
Pero hay otras relaciones agregadas que deben hacernos reflexionar. Si la tasa media de interés de la moneda de reserva mundial dominante es persistentemente inferior a la tasa de crecimiento, entonces el capital puede seguir expandiéndose, aunque a costa de contraer deudas crecientes y a largo plazo al estilo Ponzi, con ciclos de rotación cada vez más acelerados y problemas cada vez más acuciantes a la hora de absorber un excedente de capital cada vez mayor (sobreacumulación perpetua o lo que Marx denominó la producción continua de «una plétora de capital»), lo que conducirá a un extractivismo creciente y a una degradación medioambiental cada vez más profunda.
Cuando el tipo de interés de la moneda de reserva mundial es persistentemente superior a la tasa de crecimiento, es probable que el resultado sea una deflación sistémica de los activos (del tipo de la experimentada en Japón desde 1990), austeridad material e inversiones de valor negativo (gastos militares destructivos, guerras y la construcción de puentes que no llevan a ninguna parte). No es difícil ver los rastros de estos futuros contradictorios ya grabados en nuestra vida cotidiana.
Los monopolios nos dominan, las guerras destructivas nos envuelven, las innovaciones tecnológicas hacen que el trabajo resulte cada vez más redundante, los ciclos de renovación se aceleran sin cesar y el nexo entre el Estado y las finanzas se consolida en torno a un régimen regulador favorable a la clase multimillonaria: lo que deja al resto de la población tratando de averiguar cómo sobrevivir, por no hablar de librar una lucha de clases contra las abstracciones arraigadas del capital.
Crisis y espasmos
La visión distópica que la propia inteligencia artificial predice tentativamente es la de una pequeña facción de la población mundial dominada por una clase o casta tecno-gerencial de élite, formada en unas pocas instituciones educativas de súper élite (Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts, la Universidad de Pekín y la Academia China de Ciencias, Oxbridge en Gran Bretaña, las Grandes Écoles de París, etc.), que vive en una opulencia asombrosa en unos pocos centros metropolitanos clave, aislada del descontento de todos los demás, que viven empobrecidos con las migajas de una renta básica universal parca, financiada y disciplinada por un sistema de servidumbre por deudas, administrada y controlada por un Estado autoritario de vigilancia.
Irónicamente, la disciplina académica más amenazada por la llegada de la IA es la economía neoclásica científica formal, mientras que las disciplinas arraigadas en las particularidades (como la geografía y la antropología), sobre todo cuando se sintetizan con mayor claridad en el marco de los métodos del materialismo histórico, resultarán mucho más resistentes, si no inmunes. Solo sobrevivirá aquella corriente de la economía convencional que acepte, al igual que el economista Jürg Niehans, que la política monetaria es un arte y no una ciencia (presumiblemente anclada en instituciones vulnerables como la Reserva Federal).
Las matriculaciones en las clases universitarias de economía ya están disminuyendo. Las perspectivas para muchas otras formas de competencia y conocimiento (por ejemplo, el derecho) son igualmente sombrías. Razón de más para adoptar una forma de economía política que sea resistente a la IA y se centre en lo que Marx denominó «la creciente incompatibilidad entre el desarrollo productivo de la sociedad y sus relaciones de producción existentes hasta entonces», todo ello expresado
en amargas contradicciones, crisis y espasmos. La destrucción violenta del capital, no por relaciones externas a él, sino más bien como condición para su propia supervivencia, es la forma más llamativa en la que se le aconseja que desaparezca y dé paso a un estado superior de producción social.
Pero la economía convencional debe liberarse primero de su limitante coraza burguesa en favor del materialismo histórico, mucho más inventivo y flexible, del tipo que Marx tan ingeniosamente puso en marcha.
Este es un extracto de La historia del capital: lo que todo el mundo debería saber sobre cómo funciona el capital, ya disponible en Verso Books.
9. Resumen de la guerra en Irán, 8 de julio.
El seguimiento en directo de Middle East Eye y el resumen de AMDLT.
https://www.middleeasteye.net/live/live-us-and-iran-confirm-peace-accord-signing-set-friday-geneva
En directo: EE. UU. lanza nuevos ataques contra Irán tras el colapso del alto el fuego
La agencia IRNA afirma que ocho miembros de las fuerzas armadas del país han fallecido en los ataques estadounidenses contra el sur de Irán
Puntos clave
Más de 20 buques de guerra de la Armada de EE. UU. operan en toda la región
Se impide al secretario general de la Liga Árabe visitar Ramala
Un ataque israelí mata a dos hombres en el sur del Líbano
Actualizaciones en directo
Trump afirma que espera que la reciente escalada militar en Irán «termine muy rápidamente»
Hace 1 minuto
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha declarado que espera que el enfrentamiento militar con Irán termine muy rápidamente, a pesar de sus declaraciones anteriores en las que afirmaba que el alto el fuego había «terminado».
Puente ferroviario atacado en el noroeste de Irán
Hace 20 minutos
La televisión estatal iraní informa de que un nuevo ataque contra el país ha tenido como objetivo un puente ferroviario en el noroeste de Irán.
Un bombero fallece en un ataque estadounidense contra un aeropuerto iraní
Hace 23 minutos
Un ataque estadounidense contra un aeropuerto en la ciudad de Iranshahr, al sureste de Irán, causó la muerte de un bombero en la madrugada de este jueves, según informaron los medios estatales.
Suben los precios del petróleo tras las declaraciones de Trump sobre el alto el fuego con Irán
Hace 1 hora
Los precios del petróleo subieron en todo el mundo después de que Trump sugiriera poner fin al alto el fuego con Irán durante sus declaraciones en la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara.
El crudo Brent subió un 5,8 %, hasta los 78,43 dólares por barril.
Los mercados bursátiles mundiales también registraron pérdidas marginales, con el índice S&P 500 bajando un 0,3 % y el Dow Jones Industrial Average un 1 % en la sesión bursátil de la tarde del miércoles.
En Europa, el índice FTSE 100 del Reino Unido cerró con una caída del 1,66 %, mientras que el Stoxx 600 bajó un 1,61 %.
El DAX alemán perdió un 2,3 % y el CAC francés cayó un 2,18 % al cierre.
Los medios iraníes informan de ataques en Chabahar y explosiones en Iranshahr
Hace 1 hora
La agencia de noticias iraní Fars, citando a un funcionario local, afirma que los ataques contra el puerto de Chabahar, en el sureste del país, tuvieron como objetivo el centro de control del tráfico marítimo y un depósito.
La agencia de noticias Mehr también informó de que se escucharon explosiones en la ciudad de Iranshahr, situada en el sureste del país.
Mohsen Rezaei, asesor militar del líder supremo de Irán, publicó un versículo del Corán en X, añadiendo que «el enemigo agresor y sus cómplices serán severamente castigados».
La primera ministra italiana afirma que Roma no se sumará a los ataques contra Irán
Hace una hora
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, afirma que Italia no participará en operaciones militares contra Irán, reiterando la postura de Roma en medio de la escalada de tensiones en la región.
«Hemos mantenido una línea muy clara desde el inicio del conflicto en Irán… no participaremos en ataques contra Irán», declaró Meloni a los periodistas en la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara.
En marzo, Italia denegó el permiso para que aviones militares estadounidenses con destino a Oriente Medio aterrizaran en la base aérea de Sigonella, en Sicilia.
Trump afirma que los ataques contra Irán fueron una represalia por los ataques a buques
Hace 2 horas
Trump afirma que los últimos ataques estadounidenses contra Irán se llevaron a cabo en represalia por lo que describió como el bombardeo de buques por parte de Irán el día anterior.
«Esto es en represalia por el bombardeo de buques perpetrado ayer por Irán. Si vuelve a ocurrir, ¡la situación empeorará mucho más!», escribió Trump en las redes sociales.
También publicó fotos y vídeos en los que, según afirma, se muestran las secuelas de los ataques contra Irán.
Hace 2 horas
La Administración Trump ha notificado al Congreso de los Estados Unidos su decisión de revocar la designación de Siria como «Estado patrocinador del terrorismo», según ha informado a Reuters un funcionario anónimo de la Administración.
Los legisladores estadounidenses llevarán a cabo ahora una revisión de 45 días y tomarán una decisión definitiva sobre la recomendación de la Administración, según Reuters.
Se han registrado ocho explosiones en el sur de Irán
Hace 2 horas
Se están registrando explosiones en la provincia de Bushehr, en el suroeste de Irán, según la agencia de noticias iraní Mehr.
La cadena estatal iraní IRIB afirmó que se escucharon ocho explosiones en la ciudad portuaria del sur, lo que provocó la activación de los sistemas de defensa aérea.
Hace 3 horas
El Mando Central de EE. UU. afirma que su última oleada de ataques contra Irán tiene como objetivo hacer que Teherán «rinda cuentas» por lo que describió como una reciente «agresión».
«Estados Unidos está haciendo que Irán rinda cuentas por la reciente agresión injustificada contra buques mercantes y tripulaciones civiles que navegaban libremente por una vía navegable internacional vital», declaró el Centcom en una publicación en X.
El Centcom afirma que las fuerzas estadounidenses están lanzando ataques adicionales contra Irán
Hace 3 horas
El Mando Central de EE. UU. afirma que sus fuerzas han comenzado a llevar a cabo ataques adicionales contra Irán siguiendo las instrucciones de Trump.
En una publicación en X, el Centcom señaló que los ataques tenían como objetivo «mermar aún más su capacidad para amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz».
El anuncio se produjo después de que medios semioficiales iraníes informaran de explosiones en la costa sur de Irán.
El Centcom afirma que más de 20 buques de guerra estadounidenses operan en todo Oriente Medio
Hace 3 horas
El Mando Central de EE. UU. afirma que más de 20 buques de guerra de la Armada de EE. UU. operan actualmente «en todo Oriente Medio» como parte de los esfuerzos por mantener la seguridad regional.
En una publicación en X, el Centcom señaló que los recientes movimientos navales demostraban «la inigualable fuerza militar y potencia de fuego estadounidenses».
El jefe de la Liga Árabe afirma que Israel bloqueó su primer viaje al extranjero a Ramala
Hace 4 horas
El nuevo secretario general de la Liga Árabe, Nabil Fahmy, afirma que Israel le impidió visitar Ramala, en lo que habría sido su primer viaje al extranjero desde que asumió el cargo este mes.
La secretaría del bloque regional fue informada por las autoridades palestinas «del rechazo por parte de las autoridades de ocupación israelíes a una visita… a los territorios palestinos ocupados» para reunirse con el presidente palestino Mahmoud Abbas en Ramala, según indicó la oficina de Fahmy en un comunicado.
El Gobierno de Abbas administra partes de la Cisjordania ocupada, territorio que Israel ocupa desde 1967.
Desde que comenzó el genocidio de Israel en Gaza en 2023, la Cisjordania ocupada se ha visto sacudida por incursiones militares israelíes, ataques mortales de colonos israelíes y la expansión de los asentamientos, que son ilegales según el derecho internacional.
Fahmy afirmó que los palestinos de ese territorio «sufren el asedio en sus pueblos y ciudades, rodeados por asentamientos en expansión y carreteras exclusivas para colonos, y están sometidos a la brutalidad y al terrorismo de los colonos, quienes gozan tanto de la protección como del apoyo del Estado ocupante».
Hace 4 horas
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, ha acusado a EE. UU. de violar los términos de su memorando de entendimiento con Irán.
En una publicación en X, Baghaei afirmó que EE. UU. había «violado la estructura del acuerdo mediante sus acciones unilaterales y sus ataques agresivos contra Irán», al incumplir la quinta cláusula del memorando de entendimiento, que, según él, «hace hincapié en la responsabilidad de la República Islámica de Irán a la hora de determinar las medidas para el paso seguro de los buques por el estrecho de Ormuz».
Baghaei afirmó que Irán defenderá sus intereses nacionales y ejercerá su soberanía.
Un ataque con drones israelíes mata a dos hombres en el sur del Líbano
Hace 5 horas
Dos hombres han fallecido tras ser blanco de un ataque con drones israelíes en Nabatieh al-Fawqa, según ha informado la Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA).
Según la NNA, ambos fueron alcanzados mientras caminaban cerca del Hospital Ghandour.
Las fuerzas israelíes bombardean intensamente una localidad del sur del Líbano
Hace 5 horas
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano afirma que las fuerzas israelíes llevaron a cabo un intenso bombardeo en la localidad de Taybeh.
No se disponía de más detalles sobre víctimas o daños de forma inmediata.
Hace 6 horas
El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, afirma que las últimas declaraciones de Trump sobre Irán reflejan el fracaso de la política de Washington hacia Teherán.
En una publicación en X, Gharibabadi señaló que los comentarios de Trump, incluidas las amenazas de nuevos ataques, «no son una muestra de fortaleza, sino más bien una admisión del fracaso de una política basada durante años en la fuerza bruta, las sanciones y las amenazas».
Añadió que Irán debe responder a Trump en «su propio idioma», señalando que «al parecer, entiende mejor el lenguaje de la fuerza».
«Ni un solo soldado estadounidense regresará con vida», afirma un legislador iraní
Hace 6 horas
Ebrahim Rezaei, portavoz de la Comisión de Política Exterior y Seguridad Nacional del Parlamento iraní, ha advertido al personal militar estadounidense después de que Trump amenazara con invadir la isla de Kharg, en Irán.
«Ni un solo soldado estadounidense regresará con vida», escribió Rezaei en X, en respuesta a la amenaza de Trump durante la cumbre de la OTAN en Ankara.
«Adelante, les estamos esperando», añadió.
Irán afirma que ocho miembros de las fuerzas armadas han fallecido en ataques estadounidenses
Hace 7 horas
La agencia estatal de noticias iraní IRNA afirma que ocho miembros de las fuerzas armadas del país han fallecido en ataques estadounidenses en el sur de Irán.
Según la IRNA, los militares, pertenecientes a las fuerzas aéreas y navales del ejército iraní, fallecieron en Bandar Abbas y Bushehr.
Trump elogia a Netanyahu como «un gran primer ministro en tiempos de guerra»
Hace 7 horas
Trump ha elogiado a Netanyahu como «un gran primer ministro en tiempos de guerra» y ha afirmado que ningún presidente de EE. UU. ha hecho más por Israel que él.
«Nadie ha hecho jamás nada por Israel como yo», afirmó Trump, citando el reconocimiento por parte de EE. UU. de Jerusalén como capital de Israel.
Afirmó que él y Netanyahu «trabajaron en estrecha colaboración».
Cuando se le preguntó si deseaba que Netanyahu fuera reelegido, Trump respondió: «No sé nada sobre su política».
«Creo que debería gozar de popularidad, porque ha hecho un trabajo excelente», añadió el presidente de EE. UU.
Ocho palestinos muertos en Gaza en las últimas 24 horas
Hace 7 horas
Ocho palestinos han perdido la vida y 17 han resultado heridos en la Franja de Gaza en las últimas 24 horas, según ha informado el Ministerio de Sanidad palestino, mientras las fuerzas israelíes continuaban con sus operaciones militares en todo el enclave.
En su informe diario, el ministerio señaló que varias víctimas siguen atrapadas bajo los escombros y en los arcenes de las carreteras, y que los equipos de emergencia y de defensa civil aún no han podido llegar hasta ellos.
Las últimas cifras elevan a 1.084 el número de fallecidos desde que entró en vigor el alto el fuego el 11 de octubre de 2025, con 3.491 heridos y 799 cadáveres recuperados durante ese periodo.
Miles de personas acuden a las procesiones fúnebres de Jamenei en Nayaf y Karbala
Hace 8 horas
Decenas de miles de personas asistieron a las procesiones fúnebres en memoria del difunto líder supremo de Irán, Ali Jamenei, en las ciudades iraquíes de Nayaf y Karbala.
Los restos mortales de Jamenei han regresado ya a Irán, donde será enterrado en Mashhad el 9 de julio.
El líder, de 86 años, falleció en un ataque estadounidense-israelí contra su complejo en Teherán a finales de febrero.
El Líbano exige la retirada israelí de las «zonas piloto»
Hace 8 horas
El Líbano ha afirmado que participará en la próxima ronda de conversaciones directas en Italia una vez que las fuerzas israelíes se retiren de dos «zonas piloto» en el sur, según informó la AFP citando a una fuente diplomática.
Las conversaciones están previstas en Roma los días 15 y 16 de julio, tras un acuerdo marco firmado el mes pasado.
Tras las conversaciones lideradas por EE. UU. en Washington, el Líbano e Israel habían acordado crear «zonas piloto» en las que las fuerzas armadas libanesas «asumirán el control exclusivo del territorio, excluyendo a todos los actores no estatales».
Trump afirma que podría retirar a Siria de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo
Hace 9 horas
«Creo que lo haré», declaró el presidente de EE. UU. cuando se le preguntó si retiraría a Siria de la lista estadounidense de Estados designados como patrocinadores del terrorismo.
Trump también afirma que ha levantado las sanciones impuestas a Siria y ha elogiado a Damasco por haber recuperado la estabilidad, según informó Al Jazeera.
El presidente de EE. UU. también sugirió de nuevo que Siria «podría ayudar con Hezbolá» en el Líbano.
El mes pasado, Trump declaró a los periodistas al margen de la cumbre del G7 en Francia que deseaba que Siria invadiera el Líbano para combatir a Hezbolá.
«Israel lleva demasiado tiempo luchando contra Hezbolá y están muriendo demasiadas personas… Le sugerí a Israel que dejara que Siria se ocupara de Hezbolá», afirmó Trump.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, se reúne con el presidente sirio Ahmed al-Sharaa (izquierda) al margen de la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, el 8 de julio de 2026. (AFP)
Trump afirma que los aliados de la OTAN desplegarán dragaminas en el estrecho de Ormuz
Hace 10 horas
Tras declarar terminado el alto el fuego con Irán y amenazar con «golpearles con dureza esta noche», el presidente de EE. UU. afirmó que los aliados de la OTAN enviarán dragaminas a esta vía navegable de vital importancia.
El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, declaró a Al Jazeera que su país, al frente del Reino Unido y Francia, está dispuesto a participar en las operaciones de desminado en esta vía navegable clave.
«Se trata de una vía marítima muy importante, no solo para los países del Golfo, sino también para otras regiones del mundo, por lo que el conflicto debería resolverse muy pronto».
Irán ha advertido en repetidas ocasiones contra la presencia de armadas extranjeras en el estrecho de Ormuz.
El 29 de junio, el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, afirmó que Irán se encargará por sí solo de retirar las minas de Ormuz, de conformidad con el memorando de entendimiento de Islamabad firmado entre Teherán y Washington.
Su declaración fue una respuesta a los comentarios del presidente francés, Emmanuel Macron, quien señaló que Francia y Omán cooperarán con sus socios en la retirada de minas del estrecho de Ormuz.
«Probablemente les daremos un duro golpe esta noche»: Trump sobre Irán
Hace 10 horas
«Les dimos un golpe muy duro anoche y es muy, muy probable que les volvamos a dar un duro golpe esta noche. Les daré una pequeña advertencia. Vamos a darles un duro golpe esta noche», afirmó Trump antes de mantener conversaciones con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, según Al Jazeera.
Anteriormente, Trump había declarado que el alto el fuego de Washington con Irán había llegado a su fin.
Afirmó que hablaría con el empresario convertido en negociador Steve Witkoff y con su yerno Jared Kushner, quienes han estado tratando con los iraníes, pero insistió en que dependía de Teherán volver a la mesa de negociaciones.
«Por lo que a mí respecta, tratar con ellos es una mera pérdida de tiempo. Son unos mentirosos».
Multitudes enormes lloran la muerte de Jamenei durante el cortejo fúnebre en Nayaf
Hace 11 horas
Miles de personas abarrotaron las calles de Nayaf y llenaron los patios de su majestuoso santuario para llorar la muerte del difunto líder supremo durante su cortejo fúnebre en Irak.
Irán inició el sábado seis días de ceremonias fúnebres públicas en honor a Ali Jamenei, incluido un día dedicado a ello en el vecino Irak, donde se encuentran los santuarios chiítas más sagrados.
Tras una procesión masiva en la ciudad santa iraní de Qom, el féretro de Jamenei fue trasladado el martes por la noche a Irak, donde las autoridades declararon el miércoles día festivo.
En el interior del santuario, miles de personas se agolpaban para acercarse al féretro mientras este era trasladado por las naves del mausoleo —su última parada en Nayaf antes de ser trasladado en avión a otra ciudad santa, Karbala—.
El funeral de Jamenei concluirá con su entierro el jueves en su ciudad natal, Mashhad, en el noreste de Irán.
Información de la AFP.
Los dolientes transportan los ataúdes de los familiares del difunto líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en el santuario del imán Abbas, en Karbala, el 8 de julio, antes de la procesión fúnebre (AFP)
Hace 11 horas
Mohammad Bagher Ghalibaf citó no solo los últimos ataques militares estadounidenses, sino también las nuevas sanciones petroleras, las violaciones de los «ajustes» iraníes en el estrecho de Ormuz y los ataques israelíes contra el Líbano en una lista de violaciones del memorando de entendimiento por parte de EE. UU.
«La era de la intimidación y la extorsión ha terminado. No conduce a ninguna parte. No nos doblegaremos», afirmó Ghalibaf en un comunicado el día X.
Hace 12 horas
Unos 112 colonos israelíes, respaldados por una escolta policial, irrumpieron el miércoles en el complejo de la mezquita de Al-Aqsa, en la Jerusalén ocupada, según informó la agencia de noticias Wafa.
El Centro de Información de Wadi Hilweh, en Jerusalén, señaló que los colonos entraron por la fuerza en el complejo a través de la Puerta de Marruecos, recorrieron sus patios y realizaron rituales talmúdicos antes de salir por la Puerta de la Cadena.
Hace 12 horas
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, reiteró que Groenlandia no está en venta.
«Estamos dispuestos a defender cada pulgada de la OTAN, incluido nuestro propio territorio», afirmó.
El portavoz de la Unión Europea, Olof Gill, se hizo eco de sus palabras y señaló que «las decisiones sobre el futuro de Groenlandia corresponden a los groenlandeses y a los daneses».
Ambos reaccionaban a las declaraciones de Trump, quien afirmó que hacerse con el control de la isla más grande del mundo era «muy importante» para EE. UU., pero «no lo es para Dinamarca».
«Hitler les derrotó en un solo día, se hizo con el control y nos pidieron que nos ocupáramos de Groenlandia. De hecho, nos hicimos con Groenlandia y, luego, estúpidamente, la devolvimos», declaró Trump, según Al Jazeera.
España, por su parte, restó importancia a la última diatriba de Trump después de que este pidiera cortar todo el comercio y tildara a Madrid de «causa perdida», según informó Al Jazeera.
Fuentes gubernamentales anónimas afirmaron que España mantiene «una magnífica relación social, cultural y económica» con EE. UU. que beneficia a ambos países, según la agencia de noticias española EFE.
Noticia: Hegseth cancela su prevista visita a Israel
Hace 12 horas
Citando a un funcionario israelí, The Times of Israel informó de que se esperaba que el secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth, se reuniera hoy con el primer ministro Benjamin Netanyahu durante la visita.
La cancelación se produce en un contexto de renovadas hostilidades entre EE. UU. e Irán.
Citando diversas informaciones, el TOI señaló que la visita tenía como objetivo, en parte, aliviar las tensiones en torno a una posible venta por parte de EE. UU. de aviones de combate F-35 a Turquía, lo que, según Israel, podría mermar su superioridad aérea en la región.
El responsable marítimo de la ONU afirma que 6.000 marinos «siguen varados» en el Golfo
Hace 13 horas
Arsenio Domínguez, secretario general de la Organización Marítima Internacional, ha hecho un llamamiento a la «máxima moderación y a la desescalada».
«Condeno los ataques de los últimos dos días contra varios buques que transitaban por el estrecho de Ormuz», declaró en un comunicado después de que el presidente de EE. UU., Trump, anunciara que el alto el fuego con Irán había terminado.
» «Estos ataques imprudentes han vuelto a poner en grave peligro a marineros inocentes. Ningún marinero debería tener que arriesgar su vida simplemente por desempeñar su trabajo», añadió Domínguez.
«Mientras no se pueda garantizar la seguridad y la protección de las tripulaciones, insto a los Estados de pabellón, a los armadores, a los operadores y a todas las autoridades pertinentes a que eviten exponer a los marineros a peligros innecesarios al transitar por el estrecho», reza el comunicado.
Erdogan aboga por una solución de dos Estados en la cumbre de la OTAN
Hace 13 horas
El presidente turco ha declarado a los periodistas en la cumbre de la OTAN que se celebra actualmente en Ankara que una solución de dos Estados es clave para una paz duradera en Oriente Medio.
«Nos corresponde a todos garantizar la calma, especialmente en Gaza y el Líbano», afirmó el presidente Recep Tayyip Erdogan, según Al Jazeera.
Afirmó que Turquía estaba dispuesta a aportar lo necesario para desminar el estrecho de Ormuz.
Erdogan anunció que Turquía había adoptado las medidas necesarias para alcanzar el objetivo de gasto en defensa de la OTAN, fijado en el 5 % de su producto interior bruto para 2035.
Señaló que se habían destinado 24 000 millones de dólares adicionales al presupuesto para su proyecto de defensa aérea «Cúpula de Acero», con el fin de reforzar las defensas aéreas y antimisiles de la OTAN.
Noticia: La Junta de Paz de Trump planea una «zona humanitaria» piloto en Gaza
Hace 14 horas
Decenas de miles de civiles palestinos previamente seleccionados serán acogidos en una zona prevista en Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, según informó la AFP, citando a un funcionario.
La zona podría servir de «punto de partida» para el comité tecnocrático palestino destinado a asumir la gestión cotidiana de la fase de transición de Gaza en el marco del plan de 20 puntos de Trump.
La zona estaría protegida por tropas multinacionales de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), un organismo de reciente creación que opera bajo la «Junta de Paz».
El Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), el grupo de tecnócratas palestinos creado por la Junta, se encargaría de la selección y el control de accesos, con el apoyo de la ISF.
Diplomáticos y responsables de ONG que trabajan en Gaza han declarado a la AFP, bajo condición de anonimato, que, según ellos, dicho mecanismo resulta incompatible con el Derecho internacional humanitario.
La entrada y salida «seguirá siendo libre para todos los civiles desarmados», declaró a la AFP un responsable de la Junta, bajo condición de anonimato.
«Un mecanismo de control garantizará que las personas armadas y los militantes no puedan acceder a estas zonas humanitarias seguras», afirmó.
Un niño palestino juega en un contenedor gigante lleno de agua junto a una cisterna en un campamento de desplazados del barrio de Sheikh Radwan, en la ciudad de Gaza, el 6 de julio de 2026 (Omar al-Qattaa/AFP)
Hace 14 horas
Varias explosiones retumbaron en Baréin, según informó un corresponsal de la AFP, después de que las autoridades hicieran sonar las sirenas antiaéreas para advertir de un ataque.
Se escucharon «fuertes» explosiones en el norte del Estado insular, señaló el corresponsal, en el primer incidente desde que Baréin informara de la interceptación de drones y misiles iraníes el 28 de junio.
Por su parte, el ejército iraní advirtió de que cualquier instalación que permita a Estados Unidos atacar el país se considerará un «objetivo legítimo».
«Cualquier apoyo prestado al agresivo ejército estadounidense para violar la soberanía y el territorio del Irán islámico será un objetivo legítimo de las fuerzas armadas», afirmó el ejército en un comunicado.
Información de la AFP.
Los precios del petróleo suben un 5 % después de que Trump declare roto el alto el fuego con Irán
Hace 15 horas
El crudo Brent del Mar del Norte, referencia internacional, subió un 5,3 % hasta los 78,09 dólares por barril, mientras que el principal contrato estadounidense, el West Texas Intermediate, avanzó un 5,4 % hasta los 74,23 dólares por barril.
Estados Unidos ha lanzado ataques a gran escala contra Irán tras los ataques a buques en el estrecho de Ormuz, lo que ha desencadenado una ola de represalias contra las bases estadounidenses en el Golfo.
Cuatro buques cisterna de petróleo y gas dan media vuelta desde Ormuz tras los ataques a buques
Hace 15 horas
Tres buques cisterna de gas natural licuado (GNL) controlados por Catar avanzaban lentamente hacia el oeste, en dirección al estrecho de Ormuz, antes de cambiar de rumbo para alejarse a última hora del martes, según muestran los datos de las empresas de análisis Kpler y LSEG.
Los tres buques iban vacíos y se dirigían hacia las instalaciones de exportación de Ras Laffan, en Catar, para cargar sus cargamentos.
Estos cambios de rumbo se producen después de que un buque metanero de Catar y un petrolero con bandera saudí sufrieran daños cerca del estrecho el martes, lo que llevó a las autoridades marítimas a elevar el nivel de amenaza para los buques en tránsito a «grave».
Los datos de LSEG y Kpler también revelaron que el superpetrolero (VLCC) Lila Vadinar, con pabellón indio, que transporta dos millones de barriles de crudo kuwaití cargados a finales de la semana pasada, dio media vuelta frente a la punta de Omán, en el estrecho de Ormuz, el miércoles.
Al menos 16 cargamentos de GNL procedentes de Ras Laffan y 10 de la terminal de la Abu Dhabi National Oil Company en la isla de Das, en los Emiratos Árabes Unidos, han salido del estrecho desde que comenzó el conflicto a finales de febrero. (Información de Reuters)
Trump sobre el alto el fuego con Irán: «Creo que se ha acabado, son escoria, mentirosos»
Hace 15 horas
«Creo que se ha acabado. No quiero volver a tratar con ellos, son escoria», declaró el presidente de EE. UU., Trump, en la cumbre de la OTAN que se celebra actualmente en Ankara, cuando se le preguntó si la tregua con Teherán había llegado a su fin tras la reanudación de los ataques entre EE. UU. e Irán.
«Son escoria, son gente enferma, están liderados por gente enferma y son personas despiadadas y violentas. Y si tuvieran un arma nuclear, la utilizarían.
«Por lo que a mí respecta, se ha acabado».
Trump afirmó que hablaría con el empresario convertido en negociador Steve Witkoff y con su yerno Jared Kushner, quienes han estado tratando con los iraníes, pero insistió en que dependía de Teherán volver a la mesa de negociaciones.
«Por lo que a mí respecta, tratar con ellos es una mera pérdida de tiempo. Son unos mentirosos».
Trump acusó a los iraníes de tergiversar repetidamente lo acordado en el alto el fuego que Washington y Teherán firmaron el 17 de junio.
«Todo el mundo está de acuerdo: nada de armas nucleares. Llegamos a un acuerdo. Salen fuera, bromean ante la prensa y dicen que ni siquiera lo hemos discutido. Algo les pasa, están locos», añadió Trump. (Información de la AFP)
Un agresor enmascarado destroza la entrada de la oficina de Haaretz, según informa el periódico
Hace 16 horas
Haaretz afirmó que las imágenes de las cámaras de seguridad muestran a un agresor enmascarado introduciendo el brazo a través de una reja metálica de seguridad situada a poca distancia de la entrada de la oficina del periódico en Tel Aviv y lanzando un ladrillo contra la puerta de cristal.
Sin embargo, al fracasar en su primer intento, lanzó un segundo ladrillo, destrozando la entrada antes de huir.
Trump critica a los aliados de la OTAN por su falta de apoyo en la guerra contra Irán
Hace 17 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, criticó a sus aliados de la OTAN por su negativa a apoyar a Washington en su guerra contra Irán, al inicio de la cumbre de la OTAN en Ankara.
Hace 17 horas
Las violaciones de los acuerdos iraníes en el estrecho de Ormuz, así como los continuos ataques israelíes en el Líbano, están haciendo que el acuerdo provisional con EE. UU. resulte «ineficaz», afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores del país.
El ministerio también condenó lo que describió como una «flagrante violación» del acuerdo y reiteró sus advertencias a los Estados de la región para que no permitan que su territorio sea utilizado para lanzar ataques contra suelo iraní.
Kuwait condena los «repetidos» ataques iraníes en su territorio
Hace 17 horas
Kuwait ha condenado los ataques de Irán contra su territorio calificándolos de «flagrante violación de la soberanía del país», según han informado los medios estatales citando al Ministerio de Asuntos Exteriores.
«Los ataques constituyen una amenaza directa para la seguridad y la estabilidad de Kuwait, así como para la seguridad de la población civil, y representan una clara violación de la Carta de las Naciones Unidas», ha declarado el ministerio.
Añadió que los ataques socavan «los esfuerzos regionales de distensión» y «ponen a prueba la determinación internacional para alcanzar ese objetivo».
El ministerio subrayó que el país se reserva el «derecho a adoptar todas las medidas necesarias para proteger su seguridad, su estabilidad y la seguridad de sus ciudadanos y residentes».
Bahrein hace sonar las sirenas por tercera vez este miércoles; se escuchan nuevas explosiones
Hace 18 horas
Bahrein ha hecho sonar sus sirenas por tercera vez hoy, advirtiendo a sus ciudadanos y residentes que «mantengan la calma y se dirijan al lugar seguro más cercano».
Según la AFP, se han oído más explosiones en este país del Golfo.
Se han oído nuevas explosiones en Bushehr (Irán)
Hace 18 horas
Se han registrado nuevas explosiones en la ciudad de Bushehr, situada en el suroeste de Irán.
hace 18 horas
Las críticas del presidente de EE. UU., Donald Trump, a Alemania por no respaldar la guerra contra Irán «no tuvieron absolutamente ningún efecto» en las negociaciones de la cumbre de la OTAN, declaró el ministro de Defensa de este país europeo, Boris Pistorius, a la emisora de radio Deutschlandfunk.
Hace 18 horas
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que espera que los líderes de la alianza reafirmen su llamamiento a Irán para que reabra por completo el estrecho de Ormuz y que el país «nunca debería hacer uso de la capacidad nuclear».
Hace 18 horas
El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, afirmó que era importante dejar claro a Irán que no se tolerarán las «violaciones» de la tregua en Oriente Medio.
Al ser preguntado sobre los últimos ataques de EE. UU. contra Irán, Jetten declaró a los periodistas: «Es importante demostrar que no se aceptan las violaciones del alto el fuego».
«Al mismo tiempo, hay que ejercer la máxima presión diplomática para garantizar que las conversaciones continúen y se alcance una solución», añadió.
Hace 18 horas
El ejército iraní anunció que había lanzado un ataque con drones contra las fuerzas estadounidenses en la base aérea de Isa, en Baréin, y prometió que todas las infraestructuras militares de Washington en la región serían «objetivos legítimos».
«Las consecuencias de la flagrante y reiterada violación y ruptura del alto el fuego con Estados Unidos son criminales, y todas las bases estadounidenses de la región serán objetivos legítimos de los drones militares», afirmó.
Noticias de nuevas explosiones en todo Bahrein
Hace 18 horas
El miércoles se produjeron varias explosiones en todo Bahrein, incluidas unas que la AFP calificó de «fuertes» al norte del país.
Hace 19 horas
Los nuevos ataques de EE. UU. contra Irán eran «absolutamente necesarios», declaró el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, a los periodistas durante una cumbre clave celebrada en Ankara (Turquía).
«Creo que era absolutamente necesario porque, cuando hay un alto el fuego e Irán, básicamente, lo está violando… creo que es totalmente crucial que EE. UU. reaccione con firmeza», afirmó.
Hace 19 horas
Buenos días, lectores de Middle East Eye:
Estados Unidos e Irán se han intercambiado acusaciones en medio de nuevos ataques. Mientras que Estados Unidos afirmó haber lanzado nuevos ataques en represalia por el ataque de Irán contra un buque en el estrecho de Ormuz, Teherán ha acusado a Washington de violar el memorándum de entendimiento.
El Mando Central de EE. UU. (Centcom) ha declarado que ha atacado más de 80 objetivos en la última oleada de ataques contra Irán. En respuesta, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) ha indicado que ha atacado 85 instalaciones militares estadounidenses clave en la región.
A continuación, las últimas novedades:
- El Departamento del Tesoro de EE. UU. ha revocado la licencia general que autorizaba la venta de petróleo iraní, según un comunicado emitido por la Oficina de Control de Activos Extranjeros.
- Un responsable militar estadounidense indicó que los ataques aéreos contra Irán continuarían «durante un tiempo», según el *New York Times*. La CNN informó de declaraciones similares, citando a un responsable que afirmó que los últimos ataques estadounidenses constituían un «castigo» y añadió que «esto no terminará en un rato».
- El secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, tiene previsto visitar Israel el miércoles, según la CNN, que cita a tres fuentes familiarizadas con el asunto. Esta sería la primera visita de Hegseth a Israel desde que asumió el cargo de jefe del Pentágono.
- La Casa Blanca ha invitado al presidente libanés, Joseph Aoun, a visitar EE. UU. el 21 de julio, según Reuters, que cita a un funcionario estadounidense.
- Dos bombas explotaron cerca de un hotel de Damasco donde pasó la noche el presidente francés, Emmanuel Macron, hiriendo a 18 personas y ensombreciendo la primera visita a Siria de un jefe de Estado de la UE desde la caída de Bashar al-Assad.
Bahrein activa las sirenas por segunda vez
Hace 19 horas
El Ministerio del Interior de Bahrein anunció que se han activado las sirenas en el país, por segunda vez en las últimas dos horas.
«Se insta a los ciudadanos y residentes a mantener la calma y dirigirse al lugar seguro más cercano», indicaba en una publicación en X.
En imágenes: Continúa en Nayaf (Irak) el cortejo fúnebre por el líder supremo iraní asesinado
Hace 20 horas
El cortejo fúnebre por el difunto líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, continuó este miércoles en la ciudad iraquí de Nayaf, en medio de nuevos ataques estadounidenses en Irán.
Se espera que su entierro tenga lugar el jueves en la ciudad de Mashhad, al noreste de Irán.
Multitudes se reúnen para llorar la muerte del difunto líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en Nayaf, Irak, el 8 de julio de 2026 (Alaa Al-Marjani/Reuters)
El féretro del difunto líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, fallecido el 28 de febrero en ataques aéreos israelíes y estadounidenses, es transportado en un vehículo en Nayaf, Irak, el 8 de julio de 2026 (Alaa Al-Marjani/Reuters)
Hace 20 horas
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) ha declarado que ha atacado docenas de instalaciones militares estadounidenses en Baréin y Kuwait en respuesta a los ataques de Washington al sur del país.
«Como respuesta inicial a esta agresión, la Armada y la Fuerza Aeroespacial del IRGC llevaron a cabo una operación conjunta con misiles y drones, atacando 85 instalaciones militares estadounidenses clave», reza el comunicado difundido por la cadena estatal IRIB.
Añadió que un dron MQ-9 fue derribado en el sur de Irán.
Hace 20 horas
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Ghalibaf, acusó a EE. UU. de «graves [Memorándum de Entendimiento]», tras los nuevos ataques estadounidenses al sur del país.
Ghalibaf afirmó que las violaciones incluyen las continuas amenazas de nuevos ataques, el restablecimiento de las sanciones petroleras, los ataques contra el sur de Irán, así como los continuos ataques israelíes contra el Líbano.
«La era de la intimidación y la extorsión ha terminado. No conduce a ninguna parte. No nos doblegaremos», afirmó.
EE. UU. invita al presidente libanés Aoun el 21 de julio
Hace 20 horas
La Casa Blanca ha invitado al presidente libanés Joseph Aoun a visitar EE. UU. el 21 de julio, según Reuters, que cita a un funcionario estadounidense.
Suenan las sirenas en Baréin y Kuwait
Hace 20 horas
Se activaron las sirenas antiaéreas en Baréin, según informó el Ministerio del Interior del país.
«Se insta a los ciudadanos y residentes a mantener la calma y dirigirse al lugar seguro más cercano», declaró el ministerio en X.
Por su parte, el ejército kuwaití indicó que estaba respondiendo a «ataques hostiles con misiles y drones».
Añadió que el Estado Mayor del Ejército señaló «que cualquier explosión que se oiga es consecuencia de que los sistemas de defensa aérea interceptan ataques hostiles».
El alto mando militar conjunto de Irán promete una «respuesta contundente» contra EE. UU.
Hace 21 horas
El alto mando militar conjunto de Irán, el Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya, afirmó que las fuerzas armadas del país darían una «respuesta contundente» contra EE. UU. tras los ataques contra el sur de Irán.
El comunicado calificó los ataques de «acto flagrante de agresión» y añadió que Teherán no permitiría la intervención de EE. UU. en la gestión del estrecho de Ormuz.
Subrayó que la única ruta segura para los buques a través de la vía navegable era el paso establecido por Irán.
Más de 80 objetivos atacados en Irán, según el Centcom
Hace 21 horas
El Mando Central de EE. UU. (Centcom) afirmó haber atacado más de 80 objetivos en la última oleada de ataques contra Irán.
Según el Centcom, entre los objetivos se encontraban sistemas de defensa aérea, redes de mando y control, instalaciones de radar costeras, sistemas de misiles antibuque y más de 60 embarcaciones pequeñas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
El secretario de Defensa de EE. UU. tiene previsto visitar Israel el miércoles: Informe
Hace 22 horas
El secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, tiene previsto visitar Israel el miércoles, según la CNN, que cita a tres fuentes familiarizadas con el asunto.
Esta sería la primera visita de Hegseth a Israel desde que asumió el cargo de jefe del Pentágono.
Aunque no está claro si estos planes se verán afectados por los últimos ataques de EE. UU. contra Irán, la CNN informó de que se espera que Hegseth se reúna con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y con el ministro de Defensa, Israel Katz.
La visita tiene como objetivo, en parte, abordar las preocupaciones israelíes respecto a la posible venta por parte de Washington de aviones de combate furtivos F-35 a Turquía.
Vídeo: EE. UU. afirma haber lanzado una «serie de potentes ataques» contra Irán
Hace 22 horas
El ejército estadounidense informó a última hora del martes de que sus fuerzas habían lanzado nuevos ataques contra Irán.
En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Teherán advirtió de represalias contra Washington, acusándolo de violar repetidamente el acuerdo para poner fin a la guerra en la región.
Se prevé que continúen los ataques de EE. UU. contra Irán, según informan los medios estadounidenses
Hace 23 horas
Un responsable militar estadounidense indicó que los ataques aéreos contra Irán continuarían «durante un tiempo», según el *New York Times*,
La CNN informó de declaraciones similares, citando a un responsable que afirmó que los últimos ataques de EE. UU. constituían un «castigo», y añadió que «esto no terminará en un rato» .
Se han oído nuevas explosiones en Qeshm y Kharg, en Irán
Hace 23 horas
Los medios de comunicación iraníes informan de que se han oído nuevas explosiones en la isla de Qeshm, así como nuevas detonaciones en la isla de Kharg, ambas situadas al sur del país.
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El resumen de Ana Muñoz de la Torre.
https://x.com/ana_m_delatorre/status/2074867563553579210
1. TRUMP ROMPE LA TREGUA QUE PROMETIÓ HACE DOS DÍAS
La «semana de respiro» que Trump anunció durante los funerales de Alí Khamenei ha durado apenas dos días. El imperio no sabe sostener sus promesas porque no puede: cada declaración de paz es un freno a la maquinaria bélica que alimenta sus finanzas y su campaña electoral, y cada freno es una pérdida de impulso que Wall Street descuenta en tiempo real. Roto el armisticio, los misiles han vuelto a caer sobre Irán. La madrugada del 8 de julio, la respuesta iraní ha sido inmediata: una docena de bases estadounidenses atacadas simultáneamente y drones sobre la base Sheij Isa en Bahrein, sede de la Quinta Flota. Qalibaf lo resume en una frase que ya es historia: «La era de la intimidación ha terminado».
Fuentes: IRNA, El Periódico.
2. PUTIN LLAMA A TRUMP DOS DÍAS ANTES DEL ATAQUE
El 5 de julio, Putin llamó a Trump. Una hora y veinticinco minutos de conversación que el Kremlin resumió sin rodeos: «Nuestro ejército tomará una ciudad tras otra. Sin falta». La excusa oficial fue el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, una cortesía diplomática que sirvió de envoltorio para un mensaje mucho más crudo: mientras tú te desangras en Oriente Medio, yo tomaré el Donbás. Putin sabía que Trump se preparaba para la cumbre de la OTAN en Ankara y para una nueva ofensiva contra Irán, y eligió ese momento para recordarle que cada misil que dispara contra Irán es un misil que no puede dirigir contra el avance ruso, y que mientras Washington concentra sus recursos en el Golfo, Moscú avanza en Ucrania sin pausa. La sobrextensión imperial es una ley histórica: los imperios caen cuando sus compromisos superan su capacidad de sostenerlos.
Fuentes: EFE.
3. LA OTAN SE REÚNE MIENTRAS SUS MIEMBROS LE VUELVEN LA ESPALDA A LA GUERRA
La OTAN se reúne en Ankara en plena ofensiva de Estados Unidos contra Irán y la cumbre, convocada para escenificar la unidad de la Alianza Atlántica, exhibe justo lo contrario. Los miembros han rechazado sumarse a la guerra. Washington ataca solo. Cada ausencia, cada negativa a ceder bases, cada silencio cómplice es una grieta que recorre los cimientos del bloque imperial. La fractura de la OTAN es la confirmación de que el equilibrio de fuerzas ha cambiado y de que alinearse con el imperio ha dejado de ser rentable. Ankara, que debía proyectar fuerza, proyecta soledad. El emperador está solo y sus vasallos han empezado a mirar hacia otro lado. Trump ha amenazado a España con cortar todo el comercio —47.000 millones de euros en bienes y servicios— por negarse a ceder sus bases para la guerra, pero esa amenaza, hoy, es un farol: las competencias comerciales son de la Unión Europea y romper con Madrid exigiría romper con todo el bloque comunitario.
Fuentes: Invertia, El Periódico.
4. EL ESTRECHO DE ORMUZ, LA LLAVE QUE WASHINGTON HA PERDIDO
El control del estrecho de Ormuz equivale al control del 20% del crudo mundial. Durante décadas, Washington garantizó ese flujo mediante su presencia naval, asegurando que el petróleo cotizara en dólares y bajo sus reglas. El memorando de Islamabad, firmado el 17 de junio, ha desmontado ese mecanismo: la gestión del paso recae ahora en Irán y Omán, y Estados Unidos queda excluido. El ataque de hoy busca revertir una pérdida que ya es estructural. La geografía, sin embargo, impone su propia lógica: el estrecho se controla o se abandona. Washington lo ha perdido, y con él, la palanca que sostenía el petrodólar como instrumento de poder global.
Fuentes: IRNA.
5. LA RESPUESTA IRANÍ REVIENTA EL MITO DE LA INVULNERABILIDAD ESTADOUNIDENSE
La docena de bases alcanzadas por Irán —incluida Sheij Isa en Bahrein, sede de la Quinta Flota— demuestra que la superioridad militar con la que Washington ha justificado su dominio es una ficción. Imágenes satelitales de junio ya mostraban estructuras dañadas y un avión E-3 Sentry destruido en esa misma base, pruebas que el Pentágono calificó de «daños menores». Cada impacto confirma ⬇️⬇️
Link: https://x.com/ana_m_delatorre/status/2074867563553579210
[2/3]
que el imperio no puede proteger sus propias instalaciones. La capacidad de respuesta inmediata de Irán ha desplazado la disuasión desde las amenazas verbales de Washington hacia los hechos consumados sobre el terreno.
Fuentes: IRNA, Youtube.
6. EL GOLFO SE REORDENA MIENTRAS EL PETRÓLEO SE DISPARA
Mientras el conflicto se recrudece, China insta a «evitar recurrir a la fuerza», una postura que revela la ventaja de quien se beneficia del desgaste ajeno sin intervenir. Kuwait condena los ataques iraníes pero evita alinearse militarmente con Washington. Catar apela a la desescalada. En Europa, el crudo ha registrado subidas superiores al 6% en una sola jornada, anticipando una nueva fase de inestabilidad. Los actores regionales recalculan sus posiciones en un escenario donde la capacidad de dictar la agenda ha dejado de pertenecer a Washington.
Fuentes: El Periódico, Euronews.
7. EL MUNDIAL DE FÚTBOL SE JUEGA MIENTRAS CAEN LAS BOMBAS
El mismo país que bombardea Irán alberga el Mundial de fútbol. Espectáculo y guerra operan como dos válvulas del capitalismo tardío para gestionar una realidad que, de otro modo, resultaría insoportable. Irán compite en el torneo desde Tijuana gracias a México, que ignoró el veto inicial de Washington. El imperio ataca y, al mismo tiempo, se lucra con la participación del país agredido en el mayor negocio deportivo del planeta. Los goles y las bombas comparten franja horaria, y esa simultaneidad resume el siglo XXI.
Fuentes: El Periódico.
8. TRUMP ACUMULA 600 MILLONES MIENTRAS EL CRUDO SE DISPARA
La guerra enriquece a Trump y a su familia, que han acumulado unos 600 millones de dólares en criptomonedas y operaciones bursátiles sincronizadas con los vaivenes del conflicto. Cada amenaza mueve el mercado; cada ataque dispara o desploma una criptomoneda. Pero el capital financiero en su conjunto necesita estabilidad para operar, y cada jornada de guerra encarece el crudo, castiga las bolsas y acelera la desdolarización. La misma clase que se beneficia del conflicto a corto plazo se ve amenazada por él a largo plazo. Esa contradicción interna acabará imponiendo la paz por necesidad material.
Fuentes: IRNA, Euronews.
9. EL IMPERIO SE DESANGRA EN SOLITARIO
La llamada de Putin, la amenaza a España, la pérdida de Ormuz, la respuesta militar iraní, la subida del crudo y el realineamiento del Golfo son expresiones de una sola crisis: la del viejo orden que se resiste a morir mientras el nuevo aún no ha terminado de nacer. Arabia Saudí, Emiratos, Irak, Catar y Omán toman decisiones sin esperar a Washington. La OTAN se resquebraja. El eje euroasiático avanza. El estrecho ha cambiado de manos. Y en julio de 2026, el imperio ataca solo, se desangra solo y cae solo.
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