Del historiador, compañero de Espai Marx, José Luis Martín Ramos, 30/03/2022.
Apenas han comenzado y ya hay toda una campaña por desacreditarlas, minimizarlas o arrojar la sospecha de que son estratagemas rusas. Discurso habitual de los imbuidos de ardor guerrero. Para empezar Biden-Blinken han dicho que no se creen el paro de las acciones militares rusas, porque solo debe ser un movimiento de reagrupación. Dos cosas. Por un lado, Rusia ha dicho que detenía su acción en dos puntos concretos Kiev y Chernígov, que en realidad constituyen un mismo frente; y que lo hacía como muestra de intenciones para favorecer la negociación. No ha dicho que parase en otras parte, como tampoco lo hace el ejército ucraniano; sería extraño que lo hicieran uno u otro; en una negociaciones en guerra no suele haber alto al fuego hasta que no empieza a haber compromisos concretos en firme. Por otro lado, esos parones no son incompatibles con la reorganización, reagrupamiento de fuerzas; forma parte del maldito «juego de la guerra» y las dos partes lo harán a poco que puedan. Eso no tiene que aprovecharse para poner en cuestión las negociaciones o la voluntad negociadora. Para ser coherentes, si EEUU está diciendo -detrás de él todo el occidente atlantista- que los rusos han fracasado militarmente, que se han equivocado, etc. etc. lo que han de esperar de ellos es que vayan a la mesa de negociación para parar su fracaso, no que estén inventando una estratagema para insistir en su invasión fracasada. Quien realmente quiera la paz lo que ha de hacer es cogerle la palabra al gobierno ruso y no ponerla en cuestión, incluso aún cuando tenga una duda sobre ella.
En esa línea de empujar la puerta para que siga cerrada La Vanguardia -no se sí otros medios también- informa en titulares que Rusia no ve «avances» ni nada «prometedor» en la negociación con Ucrania; luego en el cuerpo del artículo la noticia, interpretada incorrectamente en titulares -que es con lo que la gente se queda- se presenta de manera más acorde con lo que ha dicho Peskov, que todavía queda mucho por negociar y que Rusia no ve que se lograra «algo muy prometedor» en las conversaciones de ayer, aunque se sigue comiendo parte de las palabras de Peskov que no dijo que no viera «avances» sino que «no podría anunciar grandes avances», que no es lo mismo. Esas medias verdades de La Vanguardia son enteras mentiras. ¿Alguien en su sano juicio diría que tras el primer día de negociación real se podrían anunciar avances «grandes» o «importantes»?
A quien le interesa la cronificación del conflicto, su prolongación al máximo de lo posible, le va a interesar aguar siempre que pueda la expectativa de su fin, que hoy por hoy solo puede ser mediante negociación. Y tengo muy claro que ni a Rusia, ni a Ucrania, le interesan esa cronificación, que desgastará a unos y agotará a los otros. Tampoco le va a interesar a Europa por los costes que ya está pagando y va a pagar todavía más. Le interesa al gobierno de EEUU, que no es el que está en el campo de batalla, pero sí al mando de la guerra. (Por si hay suspicacias, Rusia también está al mando de la guerra, la diferencia es que no está en el campo de batalla y esa diferencia es fundamental).