Un documental de 1985, Ma’loul Celebrates Its Destruction, relata la destrucción de pueblos enteros durante la Nakba de 1948. En él, un entrevistador le dice a un palestino desplazado: «Pero mataron a seis millones de judíos». Su legítima respuesta es: «¿Yo los maté? Los que los mataron deben rendir cuentas. Yo no he matado ni una mosca». El hecho de que una verdad tan fundamental haya quedado tan profundamente enterrada en el lenguaje de la «complejidad» y el «conflicto» es un testimonio del compromiso y la amplitud de la narrativa imperialista difundida por Israel, Estados Unidos y Alemania (y Occidente en general). Mientras tanto, más del 90% de todos los incidentes antisemitas en Alemania son atribuibles a la extrema derecha, a pesar de los esfuerzos desenfrenados de los medios de comunicación por ignorar las estadísticas, sesgar la realidad de la violencia y el racismo dirigidos contra los palestinos y disfrazar la verdadera apatía hacia la llamada «lucha contra el antisemitismo».
Rachael Shapiro (2024)
Gaza representa en la actualidad la zona de sacrificio por excelencia: un territorio abierto a la devastación total en el que se puede experimentar con nuevas armas, poner en práctica estrategias eliminacionistas (etnocidio, genocidio, ecocidio, hambrunas provocadas), destruir el derecho internacional humanitario, reimponer la censura y jugar a la peor geopolítica. Hemos decidido colectivamente que en ese espacio de excepción los palestinos pueden ser asesinados en masa y sin consecuencias y su tierra transformada en un desierto inhabitable.
El filósofo Giorgio Agamben utilizó el concepto de homo sacer para referirse a gente como los palestinos hoy: históricamente y desde un punto de vista jurídico, homo sacer era cualquiera que se encontraba más allá de la ley humana y divina, hacia el que no existía responsabilidad alguna y que podía ser infinita e impunemente aniquilado. Agamben defendió que el espacio absoluto de excepción que correspondía al homo sacer en el siglo XX era el campo de concentración o exterminio. Ya no. En el siglo XXI, el espacio absoluto de excepción es la zona de sacrificio.
Alfredo González-Ruibal (2024)
Fuimos al Tribunal Internacional de Justicia, miramos a nuestro alrededor, y no había nadie detrás de nosotros… Lo que está ocurriendo en los territorios ocupados es diez veces peor que el apartheid que vivimos en Sudáfrica, y Occidente es cómplice del apartheid y del genocidio.
Faisal Dawjee, ex director de medios de comunicación del gobierno sudafricano (2024)
Tiempos difíciles, tiempos bélicos. Tambores de guerra, de enfrentamiento, voces que hablan de la imperiosa y urgente necesidad de incrementar presupuestos militares. ¡En pie de resistencia antiimperialista, en pie de paz! Continuar leyendo «(Página herida) Sobre la situació ‘post-procés’ en .Cat (I)»

