(Página herida) La verdad popular de Miguel Hernández

Cada vez más presente./ Como si un rayo raudo/ te trajera a mi pecho. / Como un lento rayo/ lento.
Cada vez más ausente/ Como si un tren lejano/ recorriera mi cuerpo/ Como si un negro barco/ negro.
Miguel Hernández, Cancionero y romancero de ausencias, 22

(Sobre la cita inicial: Miguel Hernández nos sigue acompañando. Porque siempre es compañía imprescindible y porque mañana sábado es día de celebración y encuentro. Les recuerdo de nuevo la cita: Colectivo Juan de Mairena, “Celebrando a Miguel Hernández en Barcelona” Librería Byron (Barcelona), 25 de febrero, 10:30. ¡Están invitados!)

Como en la anterior página herida, toca hoy hablar también de Miguel Hernández.

Nada les digo de las consecuencias de legislar con prisas y al servicio de los deseos y directrices de fuerzas políticas del nacional-secesionismo. Ni de los accidentes laborales (uno de ellos mortal) durante el montaje del Mobile World Congress (¿cuántos trabajadores muertos en “accidentes” en Cataluña en 2022?). Ni de la consideración de don Andreu Mas-Colell de que “la palabra independentista ya no tiene mucho sentido” (Quina cara, quina cara!). Nada les digo tampoco de que Cataluña sea la comunidad autónoma que peor paga a los médicos de familia ni de la falta de profesores (400 en total, según cifra aproximada) para cubrir bajas. Apenas un breve comentario -¡y apetecería mucho más!- sobre el juicio a Laura Borràs: contrato encubierto, presupuestos comparsa, la abogada defensora interviniendo como una hiena el pasado lunes 20/II/2023; Borràs, por cierto, sigue ostentando la presidencia de Junts. Tampoco nada digo de los últimos avatares del “escándalo Barça”… Bueno sí, un breve apnte.

No conozco a nadie hasta la fecha que haya sacado más punta del “El Barça és més que un club” -un lema-ocurrencia, si no ando errado, de Manuel Vázquez Montalbán- que el amigo Javier Pardo. Invirtiendo, eso sí, el sentido original del “més que un club”. ¡Y tanto que el Barça és més que un club! Probablemente la corporación más emblemática y con más seguidores del “país” y uno de los tótems, indiscutible a riesgo de herejía y marginación cívica, más influyentes de la cultura oficialista catalana. ¿Se imaginan que se diría entre los colectivos y el entorno barcelonista si algo parecido se hubiera descubierto en las prácticas recientes del Real Madrid (del que, desde luego, no pondría la mano en fuego alguno) o del Español? Si hacemos un listado de los presidentes del club-més-que-un-club de estas últimas décadas, a partir de la muerte de Franco por ejemplo, ¿no nos encontramos con una buena representación de diferentes sectores de la burguesía catalana con mucho mando en plaza y mucha apetencia de poder y beneficios? ¿No han sido elevados a los altares de la presidencia culé, uno de los grandes poderes fácticos y simbólicos del país, con el apoyo entusiasta de muchos, de muchísimos socios? ¿Hemos olvidado su alianza mercantil durante años, con el apoyo entusiasta de Guardiola y Xavi, con Qatar, uno de los estados más antiobreros del mundo? ¿Qué pensar de que alguien de la catadura poliética, hybris y narcisismo de Josep Laporta siga siendo presidente de la entidad (lo ha sido en dos ocasiones)? [1]

Pasemos página, vayamos a nuestro asunto. Tiene más entidad y mucho más poesía. Y de la buena.

Como les decía, mañana sábado celebramos el encuentro organizado por el Colectivo Juan de Mairena en honor del poeta oriolano. Una mirada al pasado:

Hace 47 años, en 1976, con motivo del XXXIV aniversario de la muerte de Miguel Hernández (28/III/1942), se celebró también un homenaje en su honor en el Aula Magna de la Universidad de Barcelona. ¿Quiénes lo organizaron? No he podido conseguir documentación sobre ello. Probablemente estudiantes y PNNs políticamente muy comprometidos con la lucha antifranquista. Miguel Hernández era entonces un poeta leído y admirado por una buena parte de la ciudadanía antifascista, no solo por la universitaria. Era realmente un poeta del pueblo.

Se invitarían al encuentro (conjeturo, no tengo información contrastada como les decía) críticos literarios, profesores, estudiantes, sindicalistas, poetas, ciudadanos antifascistas, intelectuales.

Uno de estos últimos, Manuel Sacristán Luzón (1925-1985), crítico literario y teatral en Laye en los primeros años cincuenta del pasado siglo, expulsado dos veces por motivos políticos de la Facultad de Económicas de la UB (seguía entonces expulsado), miembro del comité ejecutivo del PSUC y del comité central del PSUC y del PCE, aceptó la invitación, pero desgraciadamente no pudo asistir finalmente. Envió un texto fechado de 20 de mayo de 1976.

Cita el traductor de Das Kapital (libros I y II, y la mitad del libro III) en su nota a una revista. Posible fue una publicación fundada en noviembre de 1974, que se siguió publicando en los primeros años de transición. Ocho secuestros en total. Su director fue Alfonso S. Palomares (Randín, 1935).

El texto enviado por el autor de “La veracidad de Goethe”, “Heine, la consciencia vencida”, “La práctica de la poesía (Joan Brossa)”, “En la muerte de Eugène O’Neill” [2], amigo de Salvador Espriu y Agustín García Calvo, fue el siguiente:

Tiene que haber varias razones de la respuesta excepcional, en intensidad y en extensión, que está recibiendo la iniciativa de la conmemoración de Miguel Hernández. Algunas de esas razones serán compartidas por todo el mundo, y del mismo modo, más o menos; por ejemplo, la autenticidad de la poesía de Hernández, en la que, si se prescinde de algunos ejercicios de adolescencia, no se encuentra una palabra de más. Otras motivaciones serán menos generales. La mía es la verdad popular de Hernández: no sólo de su poesía, en el sentido de los escritos suyos que están impresos, sino de él mismo y entero, de los actos y de las situaciones de los que nació su poesía, o en los que se acalló.

Al decir eso pienso, por ejemplo -pero no solamente- en aquella fatal indefensión de Hernández en su cautiverio. Hernández fue un preso del todo impotente, sin enchufes, sin alivios, sin más salida que la destrucción psíquica y la muerte, como sólo lo son (con la excepción de dirigentes revolucionarios muy conocidos por el poder) los oprimidos que no someten el alma, los hombres del pueblo que no llegan a asimilarse a los valores de los poderosos, aunque sea por simple incapacidad de hacerlo y no por ninguna voluntad histórica. O por ella, naturalmente.

Las últimas notas de Hernández que ha publicado hace poco la revista Posible documentan muy bien el aplastamiento moral que acompaña a la destrucción física del hombre del pueblo sin cómplices y, por lo tanto, sin valedores en la clase propietaria del estado, de las fábricas y de las cárceles.

La autenticidad popular de la poesía madura de Hernández es tan consistente porque se basa en esta segunda, en la autenticidad popular del hombre muerto, como el Otro, entre dos o más chorizos, y como ellos.”

¿Nos vemos mañana? ¡Librería Byron, Casanova, 32, 10:30!

Notas

1) “El autoodio” Jaume Reixach: “El juicio por corrupción contra la ex-presidenta del Parlament, Laura Borràs, y la investigación abierta por la Fiscalía sobre los sobornos del Barça al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, José María Enríquez Negreira, marcan el punto más bajo de la historia de Cataluña, desde la muerte del dictador Francisco Franco, hace casi 50 años. Todo el “relato” que se ha construido y se nos ha vendido, en las últimas décadas, sobre las supuestas “bondades”, el “prestigio” y la “superioridad” de los catalanes se ha ido a pique este mes de febrero del año 2023”. https://www.eltriangle.eu/es/2023/02/22/el-autoodio/

2) M. Sacristán, Lecturas, Barcelona, Icaria, 1985. ¿Para cuándo una reedición cuidada y anotada de las obras del autor? ¿Una Antología básica, esencial, tal vez para empezar?

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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