(Página herida) Primero de mayo. Muertes obreras

Para Harry Belafonte (1927-2023), in memoriam et ad honorem (y en recuerdo de Paul Robenson)

Vemos un incremento de la siniestralidad en general desde 2012, cuando se aprobó la reforma laboral del PP. La degradación de las condiciones de trabajo y de los sistemas de prevención tiene un impacto en los accidentes”, detalla [Mónica] Pérez [responsable de salud laboral de CCOO]. Una de las claves está en los recursos que se dedican a la prevención: pese a que la directiva europea indica que las empresas tienen que dedicar recursos internos a servicios de prevención, y solo pueden externalizarlos en casos justificados, la ley en España permite a la mayoría de empresas externalizar este servicio. En Cataluña, cerca del 80% de las empresas solo tienen servicios de prevención externos. “Hay estudios que dicen que los técnicos solo van a las empresas cinco horas al año. Si se externaliza en servicios de baja calidad, hay menos vigilancia y, por lo tanto, menos seguridad”.
Josep Catà Figuls (marzo de 2021)

Fuera de tema: tengo la convicción de que muchos (muchísimos) ciudadanos republicanos españoles (o incluso algunos no republicanos) estarían entusiasmados si el presidente Lula (¡qué coraje político, qué sabiduría y buen realismo, qué capacidad para intervenir con claridad y compromiso en los grandes asuntos mundiales!) fuera nuestro presidente, el presidente español, el presidente de la República ibérica.

Unas breves observaciones:
1. Les recuerdo el (más que merecido) homenaje a Quim Boix: sábado 29 de abril, a las 16:30 en el Pati Llimona de Barcelona.

2. El 23 de abril, que ciertamente es cada vez más una celebración muy comercializada (aunque es más cosas también), se vivió en Barcelona (y en otras ciudades y pueblos) con muchísima participación ciudadana y con muchísima menos presión nacional-secesionista (incluida la simbólica). Y fue mejor. Era más agradable pasear por calles y plazas a pesar de las aglomeraciones.

3. Yolanda Díaz hizo una referencia a Manuel Vázquez Montalbán en su intervención del pasado 22 de abril en Barcelona, en apoyo de Ada Colau, que no debería haber hecho. No cabe hacer interesadas suposiciones sobre cuál sería el voto de personas fallecidas que han sido referentes de muchos de nosotros.

4. “El salario real de los españoles se hundió un 5,4% en 2022, entre las mayores caídas de la OCDE.” Es un titular periodístico. Con más precisión: el salario real de los trabajadores españoles (no de los españoles) se decrementó, por término medio, un 5,4% en 2022. Y más, mucho más, en muchos sectores laborales.

5. Vajay Prashad nos lo ha recordado en el último boletín del Tricontinental (16, 2023, https://thetricontinental.org/) “La muerte de más de mil trabajadores y trabajadoras de la confección en Bangladesh”. Con palabras del incansable compañero de Espai Marx Carlos Valmaseda:Ayer fue el aniversario de la masacre de Rana, cuando obligaron a trabajar a miles de trabajadores de la confección en un edificio que ya se sabía amenazaba ruina. Entre otras marcas, trabajaban para Zara.” También había “emprendedores” catalanes en Rana.

6. Un sabio comentario del historiador y maestro de muchos de nosotros José Luis Martín Ramos sobre uno de los grandes temas: “Información dada por los medios sobre el gasto militar en 2022: sube a unos 2.24 billones de $USA”; se añade “que EEUU, China y Rusia suponen la mitad”. Pero la noticia “presentada así induce a engaño porque no añaden la gran diferencia entre el presupuesto de EEUU, que es la 3ª parte del total, y el de China, la 10ª parte, y el de Rusia solo el 3,5%”. Así, pues, el gasto militar de “EEUU es más de 3 veces que el de China y más de 9 veces el de Rusia; y escamotean el hecho de que la OTAN, como potencia militar, suma la mitad de ese presupuesto mundial (incluyendo EEUU, Canadá y los socios europeos)”.

7. Tiene razón Carmen Domingo –El Barça, equipo de Gobierno”, El País, 24/04/2023- cuando critica a Patricia Plaja, portavoz de la Generalitat, por exigir disculpas del Real Madrid en nombre del Govern (¿esa es su función?), y a Carles Puigdemont por su comentario “Lo que Madrid está haciendo con el Barça, tanto la persecución como el esfuerzo por imponer un relato oficial en el que los opresores son víctimas del oprimido, es lo mismo que llevan décadas haciendo con Catalunya”. La misma historia de siempre, el eterno retorno ideológico nacionalista. Domingo recordaba unas palabras del ex senador de Podemos, Óscar Guardingo: “Pocas instituciones en los años 60 había más franquistas que Foment, el Barça y Òmnium”. Y estaría bien, añade Domingo, “que se asumieran los pasados, lo que no parece de recibo es que la Generalitat entre a defender a un equipo de fútbol que, recordemos, es sencillamente una entidad de capital privado.”

8. Una sugerencia lectora, un artículo de Albert Soler que vale la pena: “La cruz de Sant Jordi no se merece a Marsé” (https://www.diaridegirona.cat/); “Leo con estupor que han propuesto la Creu de Sant Jordi a título póstumo para Juan Marsé. En mi opinión, Marsé no se la merece. No se merece esta afrenta a su memoria, quiero decir…”

Cojo del hilo del tema de hoy. Con la mayor brevedad:

Las vindicaciones sindicales para este 1º de Mayo siguen siendo tan razonables y urgentes como las de otras convocatorias. Recojo algunas de ellas:

1. Recuperación del poder adquisitivo de los salarios con el IPC real como mínimo. Derogación plena de toda la legislación laboral que ha eliminado derechos laborales, precarizado, recortado las indemnizaciones por despido, especialmente la contrarreforma laboral bajo el gobierno de mariano Rajoy.

2. Salud pública y universal de calidad. Dotación presupuestaria para la asistencia primaria del 25%. Reversión de las privatizaciones en sanidad. Incremento del personal sanitario con contratos estables y dignos.

3. Pleno empleo estable y digno, reducción de la jornada laboral a 30 horas a la semana sin reducción del salario.

4. Plena actualización del Indicador de Renta de Suficiencia de Cataluña (IRSC) con el IPC de Cataluña durante todo el tiempo que ha estado congelado desde 1 enero 2010 hasta diciembre 2022 (29,1%)

5. Por una ley de vivienda digna que recoja la prohibición de los desahucios para las personas vulnerables sin alternativa habitacional, un parque público de vivienda de alquiler de dimensión suficiente más allá del electoralismo de la SAREB, la regulación justa y efectiva de los precios de alquiler, etc.

Y así siguiendo. Nada que merezca rechazo y que pueda ser tildado de irrealista, obrerista o utópico (en el mal sentido del concepto).

Déjenme que yo ponga el acento en un asunto no siempre recordado: la seguridad en el trabajo, el estrés, la ansiedad laboral, los accidentes laborales, las muertes obreras.

Tomo pie de un excelente artículo de Josep Catà Figuls publicado en pasado 25/III/2023 [1]. Algunas de sus consideraciones:

1. “El desplome de una galería en la mina de Súria, que acabó con la vida de tres geólogos, y la muerte de un operario durante los preparativos del Mobile World Congress han vuelto a poner sobre la mesa la lacra de los accidentes laborales en Cataluña. Pero estos son solo tres de los 13 accidentes mortales que ya ha habido en lo que va de año”.

2. “Si bien los fallecimientos por caídas, golpes y otras circunstancias traumáticas tienen por lo general más repercusión, sobre muchas de las muertes que ocurren en el trabajo no se acostumbra a saber nada: de todas las que ha habido desde enero, la mitad fueron por infartos, derrames cerebrales y otras causas calificadas como “no traumáticas. El año pasado también representaron más de la mitad de los fallecimientos durante la jornada laboral, una proporción que ha ido creciendo desde 2019”.

3. Muertes en accidentes laborales. Durante la jornada de trabajo por causas no traumáticas. En % del total: 2019, 40%; 2020, 49,4%, 2021, 55%, 2022, 55,8% (datos del Observatori del Treball i el Model Productiu de la Generalitat). Del 40% al 55,8% (casi 16 puntos más, un incremento del 40%). Estos fallecimientos pueden tener causas muy variadas, desde patologías de base del trabajador, a otras variables asociadas al trabajo como el estrés.

4. “La mayoría de las que ocurren fuera del trabajo, pero que tienen que ver con él, no se incluyen como accidentes laborales”. Tampoco las muertes por accidente de tráfico en las idas y vueltas del trabajo constan como causadas por el estrés: “Y el riesgo de tener un choque aumenta un 30% si estás estresado”, apunta Natàlia Cugeró, profesora de Economía de la Universitat Oberta de Catalunya, e investigadora del grupo Sumat.

5. Accidentes laborales con baja médica, tanto en jornada laboral como en itinere.

2019: 118.417; Graves: 770; Muertes: 117; 119.304

2020: 88.881; 591; 110; 89.582

2021: 106.732; 640; 97; 107.469

2022: 112.912; 631; 103; 113.646

A estos fallecidos habría que sumar los trabajadores muertos por cánceres causados por el amianto, muchas de ellas silenciadas, no reconocidas, sin olvidar que algunos de esos accidentes graves (¡unos 2.400 en los últimos 4 años!) se transforman en muertes prematuras con el tiempo y en un mal vivir durante décadas.

Al margen de lo señalado, en estos cuatro últimos años, la media de trabajadores fallecidos en Cataluña se sitúa en 106. ¿Cuántos en el conjunto de España? Lo ignoro. ¿Más de 500 tal vez? Para evitar errores de exageración, decremento la cifra en un 50%: 250 fallecidos/años (casi un fallecido por día laborable).

¿Cuántos trabajadores/as muertos en estos últimos 20 años en el conjunto de España? Con ese cálculo a la baja, más de 5.000, muchos más de 5.000.

Hay otras muertes-asesinatos (de mujeres, por ejemplo) que no olvido, que no debemos olvidar. Por supuesto que no. Pero, ¿no deberían ser ambos asuntos de primerísima preocupación?

¿Cuántas sesiones parlamentarias para hablar de estos temas que tanto afectan a las clases trabajadoras españolas y a cualquier ciudadano/a digno de ese nombre? ¿Cuántas acciones efectivas? ¿Cuántas intervenciones institucionales para hablar de estas muertes? ¿Cuánta Inspección de Trabajo que controle los desmanes empresariales? ¿Cuánto ponerse con las manos y la mente en este problema vital? ¿Cuántos películas, cuántos novelas, cuántos ensayos, cuántos poemarios, cuántas jornadas de encuentro y debate, que ayuden a sensibilizarnos por el tema?

Entre todos deberíamos conseguir que este asunto esencial se convierta en punto destacado de cualquier agencia social que merezca este nombre. No son muertes inevitables. No vale el “nada puede hacerse”.

Y, por internacionalismo básico, uno de los mejores y más esenciales valores de las tradiciones del movimiento obrero, no olvidemos los accidentes laborales, las muertes de trabajadores/as que viven en países con menor protección (recordemos los trabajadores fallecidos en Qatar, preparando el Mundial). En muchos países, pan trágico de cada día. Solidaridad, fraternidad, son hermosas palabras. También están entre nuestros valores más esenciales.

Notas

1) “Los sindicatos alertan de que infartos y otras causas “no traumáticas” representan ya el 55,8% del total” https://elpais.com/espana/catalunya/2023-03-25/el-estres-y-las-muertes-en-el-trabajo-los-sindicatos-apuntan-a-la-ansiedad-como-factor-de-riesgo.html

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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