Sobre la guerrilla maoísta del NPA en Filipinas

Tres aproximaciones de Carlos Valmaseda, compañero de Espai Marx.

1. A finales de los años 80 la guerrilla maoísta del NPA en Filipinas perdió buena parte de la influencia que había conseguido acumular en las décadas anteriores. Los motivos fueron varios: una estrategia incorrecta del partido ante la «Revolución EDSA» que acabó con el régimen de Marcos; la sobrevaloración de su poder militar, que llevó a que se concentrasen tropas con el objetivo de presentar batalla directamente en campo abierto contra el ejército filipino; una paranoia autodestructiva que llevó a que perdiesen más militantes en ejecuciones por purgas internas por miedo a las infiltraciones que en combate; etc. Parecía que se acabaría convirtiendo en algo residual, pero no ha sido así. En alguna intervención del recientemente ejecutado por el ejército Ka Oris, líder militar de la guerrilla en Mindanao, reconocía los errores que se habían cometido y señalaba uno de los más importantes cuya rectificación habría ayudado a la recuperación: la concentración de tropas para plantear una lucha abierta contra el ejército, además de incorrecta desde el punto de vista militar, había dejado desabastecida una de las principales tareas de la guerrilla: el trabajo directo con los campesinos. Los guerrilleros ayudan en la producción pero también en otros aspectos vitales, como la sanidad. En estos países los servicios estatales son un desastre, y en zonas campesinas los doctores y enfermeras de la guerrilla son de una gran ayuda. Posiblemente sea uno de los factores que les haya permitido perdurar a pesar de las continuas bajas, especialmente en los últimos años. De la importancia de este factor es una buena muestra que el presidente Duterte, que había prometido matarlos a todos tras una primera etapa de su gobierno en la que había intentado negociar, acabe de hacer unas curiosas declaraciones: ante la intensificación de la pandemia de Covid pide que las enfermeras del NPA, se unan al esfuerzo sanitario, «y que después se reincorporen a sus unidades para seguir luchando». De hecho, los invita a tomarse un café en el palacio presidencial, Malacañang, prometiendo que no serán detenidos. Y si lo son, que los liberará…
https://cnnphilippines.com/news/2022/1/7/Duterte-NPA-nurses.html

2. De Duterte solo conocemos la caricatura de la prensa occidental. Es verdad que es un asesino que promovió una campaña de eliminación directa de drogadictos. Pero la gente cuando lo votó ya sabía que lo iba a hacer, porque esa era la fama que se había creado como alcalde en una ciudad de Mindanao. Por desgracia, eso no le restó popularidad, al contrario. Pero, a su vez, era lo más a la ‘izquierda’ en las elecciones que ganó. Rompió con la dependencia tradicional de los EEUU y se acercó a China. Intentó que los comunistas entrasen en el gobierno, etc., etc. Vivimos en un mundo complejo…

3. No coincido prácticamente en nada con los maoístas filipinos. Estuve con un amigo en una mani suya del 1º de Mayo -en la mayor parte de los sitios en los que he estado no hay manis unitarias: ni en Moscú, ni en Manila, ni en Delhi, donde de hecho no hay manifestación como tal-. Hablé con varios de ellos y su visión me parece muy simplista: Filipinas es un estado semifeudal, etc., etc. Os puede servir de guía para saber qué piensan esta entrevista en dos partes a su pope, Sison: https://www.descifrandolaguerra.es/entrevista-a-jose-maria-sison-i-podemos-ver-las-condiciones-para-el-resurgimiento-de-la-revolucion-proletaria-mundial-precisamente-por-la-intensificacion-de-los-conflictos-interimperialistas/ El culmen del pensamiento revolucionario es la Revolución Cultural china y cosas de este palo. Cero sintonía. Pero así son realmente los militantes en Filipinas, no como a mí me gustaría, y seguro que si se mantienen es porque saben mejor que yo cómo hacer las cosas.
El apunte sentimental es que a través de un conocido común me llegó hace unos años el bordado del que os paso fotografía con una carta semipersonalizada. ¿Cómo no voy a tener cariño a un preso político que me envía la palabra ‘libertad’ bordada, supongo que por él, en ocho idiomas, entre ellos el español?

 

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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