Breve y excelente comentario del historiador José Luis Martín Ramos sobre las características políticas de VOX: «un partido de extrema derecha, con pretensión reaccionaria explícita, no revolucionaria, que se sitúa en el campo del libertarismo de derechas y en contra de la democracia.»
«Es un error seguir empeñándose en etiquetar a Vox como fascista. Introduce un falso debate y propicia el vacío giro «antifascista» de la extrema izquierda y Podemos. (He escrito un pequeño artículo al respecto que publicará Mongolia el miércoles o jueves que viene). Vox es un partido de extrema derecha, con pretensión reaccionaria explícita, no revolucionaria, que se sitúa en el campo del libertarismo de derechas y desde luego en contra de la democracia. Su base es fundamentalmente clase media, con influencias menores en otros sectores sociales, como ocurre en todos los partidos que tienen una base social principal.
No es transversal, ni mucho menos popular, en el sentido social del término. Y su objetivo no es tomar el poder e instaurar un nuevo sistema sino llevar a la derecha española, al PP, a sus posiciones, hegemonizar la derecha. Y ya está encontrando ayudas: Díaz Ayuso y el descalabro de Ciudadanos.
El nombre de su sindicato, Solidaridad, evoca dos cosas: Solidarnosc y Solidaridad Nacional. Que tenga 11.000 afiliados y que YA haya entrado en Mercadona no me parece tan enorme ni extraordinario.»