Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. Imagen del día: igual uno es poco
2. Las guerras campesinas en Alemania de Kathe Kollwitz.
3. No estoy seguro de que quisiesen eso necesariamente.
4. Los europeos y el gas ruso.
5. 17 de abril, Día internacional de las luchas campesinas.
6. Balance comercial 2022.
7. La crisis del estado en Israel.
8. Vídeo de Oleg Yasinski.
9. Entrevista de Pascual Serrano a Vijay Prashad
10. Otra entrevista de Yayo Herrero
11. Historiador sobre la crisis en Israel
1. Imagen del día: igual uno es poco
Fuente: https://twitter.com/
2. Las guerras campesinas en Alemania de Kathe Kollwitz
Me ha gustado mucho este hilo de grabados de la gran Käthe Kollwitz sobre las guerras campesinas alemanas del siglo XVI. Es una serie que no conocía.
La artista alemana Käthe Kollwitz (1867-1945) realizó entre 1901 y 1905 una impresionante serie de grabados dedicadas a la Guerra de los campesinos alemanes (1524-1525) como si de un cómic se tratara, desde las causas hasta las consecuencias. 1. La situación del campesinado
3. No estoy seguro de que quisiesen eso necesariamente
«Los pueblos de Europa del Este creían que iban a conservar todas las conquistas sociales de las que habían disfrutado bajo el comunismo, añadiendo al mismo tiempo todo el consumismo de Occidente. Muchas de sus quejas sobre el socialismo existente estaban justificadas, pero su imagen romántica del Occidente capitalista no lo estaba. Tuvieron que aprender por las malas. Esperando avanzar del Segundo Mundo al Primer Mundo, han sido empujados al Tercer Mundo, terminando como la Indonesia capitalista, México, Zaire y Turquía. Lo querían todo y se han quedado casi sin nada».
-Michael Parenti, Blackshirts & Reds: Rational Fascism and the Overthrow of Communism. San Francisco: City Lights Books, 1997.
4. Los europeos y el gas ruso
Artículo del periodista Stephen Stapczynski sobre la difícil situación en la que se encuentran los líderes europeos ante la decisión de prescindir del gas ruso, algo que no podrán hacer. https://www.bloomberg.com/
Los compradores europeos de gas no pueden renunciar al GNL ruso
Importar más gas de Moscú no tiene buena pinta, pero los responsables políticos tienen pocas opciones.
Stephen Stapczynski
28 de marzo de 2023, 19:13 GMT+8
Los funcionarios de la Unión Europea se encuentran entre la espada y la pared: ¿Cómo reducir la dependencia del gas natural licuado de Rusia sin disparar los precios?
Europa necesita todo el GNL que pueda conseguir para llenar el vacío dejado por la disminución del suministro ruso por gasoducto. De hecho, el año pasado aumentó en más de un 30% sus importaciones de este combustible licuado.
Los dirigentes de la UE, que se enfrentan ahora a las consecuencias políticas de este comercio, se apresuran a cambiar de rumbo.
Los ministros están dispuestos a respaldar una propuesta que permita a los gobiernos miembros impedir a los exportadores rusos de GNL reservar las terminales de importación que necesiten. Por su parte, el principal comprador, España, ha enviado cartas a las empresas energéticas instándolas a diversificar el suministro.
Pero los comerciantes de GNL que buscan beneficios no se amilanan. Todavía no hay sanciones concretas ni plazos para la retirada del GNL ruso, y los comentarios siguen siendo lo bastante vagos como para permitir que continúen las entregas sin recurso alguno.
La UE se encuentra en una situación difícil. Aumentar las importaciones de GNL de Moscú va en contra de la línea dura del bloque frente a Vladimir Putin. Pero prohibirlo podría provocar escasez de gas y subir los precios. Y no hay indicios de que un embargo vaya a obtener el apoyo unánime necesario de los Estados miembros, a pesar del empuje de algunos países bálticos.
A menos que Europa imponga sanciones al GNL ruso, como hizo con el carbón y el petróleo, los suministros continuarán, según los operadores consultados por Bloomberg.
Sin duda, varias empresas europeas, entre ellas las españolas Repsol SA y Enagas SA, han declarado que no comprarán GNL ruso. Sin embargo, hay muchas empresas comerciales que están aumentando sus compras para beneficiarse de los atractivos precios.
Asimismo, algunos compradores europeos tienen contratos de GNL a largo plazo que no quieren romper. La francesa TotalEnergies SE tiene incluso una participación del 20% en la planta de exportación rusa de Yamal y no ha indicado que esté considerando su salida.
Importar más GNL ruso puede dar mala imagen a Europa, pero los responsables políticos tienen pocas opciones.
5.17 de abril, Día internacional de las luchas campesinas
https://twitter.com/via_
#17Abril23| Resistimos a la represión de nuestras luchas: ¡Frente a las crisis globales, construimos Soberanía Alimentaria para asegurar un futuro a la humanidad! Llamado a la acción global https://viacampesina.org/es/
Mientras reunimos propuestas para nuestra la 8ª Conferencia Internacional #8ConfLVC que se celebrará en Nicaragua en noviembre de 2023, este es nuestro llamado a la acción internacional por el #17Abril23. Únete y reivindica las #LuchasCampesinas
Estamos orgullosxs de presentar nuestro vídeo promocional para la #8ConfLVC que presenta el camino que iniciamos hace 30 años para construir un futuro con #JusticiaSocial, #Dignidad y #Soberanía Alimentaria.
Para impulsar la lucha por los derechos de lxs campesinxs, La Vía Campesina y sus aliados,@FIANista,
@CETIM_CETIM y@Geneva_Academy han creado una página web (http://) dedicada a la implementación de la #UNDROP.
UNDROP: ¡Un nuevo sitio web sobre los derechos de lxs campesinxs ya está aquí !
6. Balance comercial 2022.
Excepto China, todos los demás que salen en este hilo son fundamentalmente exportadores de combustibles fósiles. La economía no es solo energía, pero sin energía no hay economía: https://twitter.com/Navsteva/
RIA Novosti: Los dos países con mayor superávit comercial para 2022 son China y Rusia.
El superávit comercial de China alcanzó un máximo histórico de 877.600 millones de dólares, un 30% más que en 2021. Rusia alcanzó su propio récord con 333.400 millones de dólares, un 70% más que en 2021, lo que la sitúa en segundo lugar. Alemania, que ocupaba la segunda posición en 2021, ha sufrido una caída masiva, situándose ahora en séptimo lugar.
Por lo demás, Arabia Saudí se situó en tercer lugar, seguida de Noruega, beneficiaria de la destrucción de los gasoductos Nord Stream. Un país, Nigeria, pasó de déficit a superávit. El número de grandes países con superávit pasó de 32 en 2021 a 26 en 2022.
7. La crisis del estado en Israel
Un artículo del que fue durante mucho tiempo corresponsal en la zona, Eugenio García Gascón, sobre la actual crisis en Israel. Que conste, que tanto a unos como a otros, la situación de la población palestina les trae al pairo.
La reforma judicial conduce a Israel al borde de la fractura
EUGENIO GARCÍA GASCÓN
La profunda crisis política y judicial ya ha causado daño y una ansiedad e incertidumbre tremendas en una sociedad inmersa en la mayor crisis de su historia. El perjuicio está hecho y todavía no sabemos si el odio que se mastica en el país es irreversible ni si la sociedad será capaz de sanar. Las imágenes de las protestas que se desarrollan en las calles de Tel Aviv solo se han visto en los territorios palestinos ocupados.
En cualquier caso, las cosas con toda seguridad no volverán al cauce por el que discurrían hasta el 4 de enero, cuando, por indicación de Benjamín Netanyahu, el ministro de Justicia, Yariv Levin, puso en marcha una reforma judicial de gran calado y a la medida de Netanyahu. Desde entonces, la Kneset ha aprobado leyes que trastornan el sistema judicial, que con pocas modificaciones ha estado vigente desde 1948.
Los medios han intensificado en los últimos días las advertencias de que la reforma está causando una peligrosa situación de seguridad y estratégica. Algunas veces son cargos de la coalición de gobierno o de la oposición quienes, sin ocultar su nombre, denuncian la peligrosa transformación, pero lo más frecuente es que sean responsables de la seguridad, es decir, del Ejército, los servicios secretos para el interior o Shin Bet, y los servicios secretos para el exterior o Mosad quienes formulan declaraciones apocalípticas, ocultando el nombre.
Según estas advertencias, los enemigos están aprovechando la crisis para debilitar al estado judío, que ha perdido en gran parte su capacidad de disuasión. Uno de los ejemplos más palpables se registró hace solo unos días, cuando se infiltró un comando desde Líbano para realizar una operación en la Galilea y fue abatido cuando quería regresar a Líbano. Unos días después, el Ejército hizo públicos detalles confusos de esta operación que los militares calificaron de insólita. Desde Líbano, el líder de Hizbolá, Hasan Nasrallah, aclaró que no iba a reivindicar el ataque, puesto que con su silencio estaba incrementando la guerra psicológica contra Israel.
No ha sido lo único que ha socavado la posición regional de Israel. El reciente acuerdo de normalización entre Irán y Arabia Saudí firmado bajo la mediación de China ha caído como un jarro de agua fría y ha suscitado un sinfín de declaraciones cuestionando la política exterior de Netanyahu. Se señalan las evidentes malas relaciones del primer ministro con el presidente Joe Biden como fuente de un nuevo mapa de fuerzas en Oriente Próximo en detrimento del estado judío. Para añadir leña al fuego, responsables de la seguridad advierten de que Irán se encuentra a dos semanas de fabricar uranio enriquecido suficiente para la bomba.
Irán es uno de los pilares fundamentales de la política exterior de Israel, que se ha cuidado de crear miedo entre los países árabes blandiendo una amenaza existencial desde Teherán. Sin embargo, la normalización de relaciones entre Irán y Arabia Saudí, y el acercamiento de los Emiratos Árabes Unidos y Egipto a Teherán trastoca este eje de la política exterior israelí. No cabe duda de que Netanyahu intentará revertir la situación, pero existe una creciente impresión de que el proverbial temor a Irán ha desaparecido de los países árabes, lo que se deduce de esas aproximaciones que erosionan el liderazgo de Tel Aviv.
Netanyahu está obligado a dedicar más tiempo a resolver esos problemas que a la política exterior. Reservistas del Ejército anunciaron que no responderían a la llamada a filas, al menos hasta que no se paralizara la reforma judicial. Este lunes por la noche Netanyahu detuvo la reforma e inmediatamente se desconvocó la huelga general. Responsables militares advierten de que el descontento de los reservistas es una tendencia al alza que pone en peligro la operatividad de las fuerzas armadas. El titular de Defensa, Yoav Gallant, que advirtió de este peligro, fue cesado el domingo por Netanyahu, aunque el lunes por la noche todavía no le había llegado la carta de destitución.
La transcendencia de lo que ocurre va más allá de Israel, puesto que el país a menudo ha ido unos pasos por delante de Occidente en ciertas cuestiones. En realidad, la crisis está emparentada con la de Estados Unidos, donde demócratas y republicanos constituyen dos mitades enfrentadas, sin ganas de negociar con la otra mitad y con un odio sectario creciente. El golpe de autoridad de Netanyahu, como el que quiso dar Donald Trump, cuestiona los cimientos de la democracia liberal que hasta hace poco no se discutían, pero que ahora son cuestionados por parte de la población occidental, unos procesos que también se están dando en Europa.
Para algunos políticos y analistas, esta división está apuntando a una guerra civil. Lo ha dicho hasta el presidente de Israel en más de una ocasión. Todo dependerá del rumbo que se tome a partir de ahora. Algunas de las preguntas en el aire son las siguientes: ¿Conseguirá Netanyahu revertir la crisis con la paralización de la reforma? ¿Existe una voluntad real de consenso en la sociedad? ¿Recuperará Israel su capacidad de disuasión? ¿Se logrará pactar la reforma judicial con la oposición? ¿Se acabará con la frustración popular? ¿Cuánto durará la crisis? Será preciso esperar para obtener las respuestas, pero lo que parece seguro es que Israel no volverá a la situación reinante hasta el 3 de enero, un día antes de que el ministro de Justicia lanzara la reforma. Las cosas han cambiado y no volverán a ser como antes, sea cual sea la dirección que tomen.
Eugenio García Gascón ha sido corresponsal en Jerusalén 29 años. Es premio de periodismo Cirilo Rodríguez.
8.Vídeo de Oleg Yasinski
De Yasinski os había enviado alguna cosa hace años, cuando empezó la guerra en Ucrania en 2014, pero le había perdido la pista. Es un ucraniano que hace tiempo que vive en Chile, pero ha seguido más o menos en contacto con su país. Veo que ahora la gente de la revista La Comuna le ha entrevistado y han publicado este vídeo:
«Ucrania es un laboratorio de la deshumanización» Entrevista a Oleg Yasinsky. Parte 1
9. Entrevista de Pascual Serrano a Vijay Prashad
Breve pero interesante. Trata de diversos temas, lo que siendo Prashad, es muy normal, dados sus múltiples intereses en la situación internacional. Y siempre tiene interés lo que dice. “La salida a la guerra de Ucrania está en China”
10. Otra entrevista de Yayo Herrero
Además de su participación en el grupo que ha trabajado en transición ecológica para Sumar, Herrero acaba de publicar un nuevo libro, y con ese motivo le han hecho varias entrevistas. Esta de Azahara Palomeque para Climática-La Marea me parece interesante. https://www.lamarea.com/2023/
Yayo Herrero: “El ecologismo puede trabajar perfectamente con el sindicalismo”
Entrevista con Yayo Herrero, que acaba de publicar su nuevo libro: ‘Toma de tierra’ (Caniche, 2023).
11. Historiador sobre la crisis en Israel
Un hilo de un historiador israelí de izquierda que da algunas claves interesantes de la situación en el país:
Varios amigos estadounidenses me han preguntado qué opino sobre Israel, así que he pensado en abrir un hilo. No se trata de un análisis académico ni nada por el estilo, sólo de algunas cosas que he observado como alguien que sigue de cerca las noticias y que ha asistido probablemente a una docena de protestas. Allá vamos:
1. La amenaza era real. La izquierda estadounidense desconfía (con razón) de cualquiera que se apoye en un Tribunal Supremo no electo, pero en este caso eran la última línea de defensa ante la dictadura. Israel no tiene otros controles ni equilibrios. No hay Constitución ni separación entre ejecutivo y legislativo.
2. La coalición extremista de Bibi intentaba impulsar reformas que convirtieran al Tribunal Supremo en un sello de goma. Los primeros en sufrir serían los palestinos, los LGBT y los sindicatos. Imagina a Trump (que ni siquiera pudo cancelar el Obamacare) sin obstáculos, sin desafiantes. ¿Qué haría?
3. Si se hubieran aprobado las reformas, muchos de los palestinos con ciudadanía israelí habrían sido privados de sus derechos porque se han convertido en la pieza crucial de cualquier coalición que no sea la de Netanyahu. Como resultado, Bibi nunca volvería a perder unas elecciones. Game Over.
4. Las protestas fueron impulsadas por las élites. Capital, PMC, académicos, trabajadores tecnológicos, pilotos militares, etc. Esto me provocó algunos momentos de vergüenza en las protestas. Conocí a algunos drusos en las protestas de Haifa, pero la mayoría de los palestinos se mantuvieron al margen. La izquierda radical estaba presente, pero era pequeña.
5. Al final Bibi se vio obligado a detener la reforma (por ahora) por 3 razones: A. Millones de personas salieron a la calle en las últimas semanas. B. Las reservas militares de élite dijeron que no servirían. C. Los mayores sindicatos de Israel se unieron en el último momento y convocaron una huelga general.
6. Los grandes sindicatos son en su mayoría parte del Likud ahora que los partidos de centro-izquierda se han vuelto totalmente neoliberales. Además, han sido quemados por el Tribunal Supremo neoliberal en los últimos 30 años, que ha restringido su derecho a la huelga. Que se unieran fue un gran paso. Un verdadero cambio de juego.
7. Entiendo a quienes se mofan de las protestas. Mientras haya apartheid en los territorios ocupados, Israel nunca podrá ser una democracia. El Tribunal Supremo ha sido clave para legitimar la ocupación. Pero si Bibi se hubiera salido con la suya, la vida de los palestinos habría empeorado mucho.
8. Sin embargo, como alguien que a menudo iba a las protestas con un cartel contra la ocupación, puedo decir que la élite del PMC no me gritó ni una sola vez. Tuve la sensación de que, de forma lenta pero segura, las protestas estaban normalizando la agenda contra la ocupación. Vi un camino alternativo por primera vez en años.
9. Cada vez más israelíes se dan cuenta de que la ocupación fue la causa fundamental de todo esto. Había engendrado a los autócratas de derechas que ahora iban a por ellos. Como historiador estadounidense, me recuerda a los norteños de clase media que, al final, unieron sus fuerzas a las de los abolicionistas.
10. La esclavitud terminó en parte porque estas élites de clase media se dieron cuenta de que la esclavitud -y los esclavistas a los que daba poder- eran una amenaza para su modo de vida. Esperemos que cada vez más personas se den cuenta de que si Israel no pone fin a la ocupación, la ocupación acabará con Israel.