Del historiador y miembro de Espai Marx, José Luis Martín Ramos
Para que el mundo cambie de base es fundamental que cambie la base en la que se sostiene ahora. Un agujero negro fundamental del movimiento comunista en el siglo XX fue su debilidad en EEUU, que se sumó a la debilidad en el Reino Unido y la derrota en Alemania.
No sigo el discurso histórico, lo he apuntado solo para señalar la importancia de no perder de vista lo que pasa en el territorio capital del imperialismo. Por eso insisto en seguir lo que está pasando con el movimiento de los Socialistas Demócratas de América. Es un movimiento heterogéneo en el que todo está abierto. Puede acabar siendo solo un proceso de renovación del Partido Demócrata -lo que querrían Sanders y Ocasio Cortés- o de construcción de un tercer partido, independiente y de izquierda antiimperialista, como postulan buena parte de los “caucus” corrientes que se impusieron en la convención de 2025, sobre cuyas posiciones os envié ayer algunos artículos del grupo marxista Red Star.
Lo que sí está pasando es que en los últimos meses hay un creciente avance de posiciones de SDA entre el electorado popular demócrata en perjuicio de la élite de Washington. Ayer martes, 30 de junio de 2026, la candidata del SDA Melat Kiros (nacida en Etiopía) ganó las primarias en Colorado frente al candidato del aparato y parece que procesos semejantes de han producido en Nueva York.
Os seguiré dando la tabarra con el tema.