Del historiador y miembro de Espai Marx, José Luis Martín Ramos.
I. La dirección de los tres partidos se volvieron a reunir el sábado y elaboraron un documento conjunto sobre líneas programáticas que tiene cuatro puntos fuertes: el presupuesto, la vivienda, la cuestión climática y el derecho de voto. Sobre el presupuesto, aumento de la presión fiscal -aumento de 400 millones de euros- para financiar políticas sociales. Sobre vivienda: regulación de alquileres, obligación a los promotores privados a construir también vivienda social, plan de construcción pública, socialización (no general) de grandes inmobiliarias. Política contra el cambio climático. Sobre el derecho al voto: «Estamos firmemente comprometidos con la introducción de derechos de voto activos y pasivos a nivel local y estatal para todas las personas dentro del ámbito de nuestras competencias después de cinco años de residencia en Alemania.” Por tanto, esto incluiría a los extranjeros no pertenecientes a la UE. La participación en Berlín nunca debería ser una cuestión de pasaporte, explicaron las tres partes en su proyecto. Destacaron que estamos unidos por una “sociedad migratoria solidaria”.
Sigue coleando la «cuestión antisemita», que Verdes y SPD falsean confundiendo antisionismo con antisemitismo. Los Verdes plantear un documento de acuerdo separado que reconozca el derecho de Israel a existir.
Es el documento que se someterá a las organizaciones. Los Verdes tienen hoy o mañana una reunión de Land; el SPD está pendiente de una reunión de su Ejecutiva. La Izquierda no tomará ninguna decisión hasta la conferencia de Land del 31 de octubre. Si finalmente se aprueba seguir, las negociaciones en firme se retornarán en noviembre.
Entretanto toda la presión se ejerce sobre La Izquierda y contra la posibilidad del acuerdo tripartito ya sea por supuesta inconstitucionalidad de su programa o por la falta de credibilidad de La Izquierda berlinesa en la cuestión de Israel y Palestina.
Una muestra de esa presión son las declaraciones del Ministro [Secretarop] de Estado de Cultura, el conservador independiente Wolfram Weimer: «Un gobierno en la capital liderado por los sucesores directos del SED traicionaría el consenso de los demócratas sobre la política de memoria en dos aspectos“, dijo Weimer a Bild. Por un lado, según Weimer, el Partido de Izquierda está abriendo la puerta “al antisemitismo, especialmente en Berlín, donde una vez se planeó y ejecutó el Holocausto. Esta actitud no debe gobernar“, dijo Weimer.
Por otro lado, el Partido de Izquierda está socavando el proceso de aceptar la injusticia del SED en la RDA.
II. Algunos ya empiezan a estar histéricos; hablan de “frente rojo” y Honecker 2.0. Un ministro de los Verdes en el gobierno de Merz rechaza cualquier acuerdo con La Izquierda en Berlín.