Una nota de José Luis Martín Ramos sobre la ascensión del fascismo

J.L. Martín Ramos es historiador y miembro de Espai Marx

Un par de precisiones Albert [Recio]. Cuando se produce en Italia el ascenso del fascismo- que no es solo la llegada al gobierno sino también la posterior construcción del régimen- no hay una revolución, sí movilizaciones obreras importantes, que se limitan al Norte. Sí está en marcha la democratización del sistema parlamentario a través de la extensión universal del sufragio. El ascenso del nacionalsocialismo en Alemania se produce a partir de 1930, antes es un movimiento minoritario. Por otra parte, la revolución alemana que se produce en 1919 no fracasa – hay un abuso del término fracaso en la lectura de la historia- es derrotada aquel mismo año; un intento revolucionario en octubre de 1923 es abortado por la propia dirección comunista por falta de apoyo social. En ambos casos la clave del ascenso del fascismo no fue el factor de una revolución socialista en marcha o en ciernes, sino la derechización de los partidos liberales, de la burguesía, que ante las incertidumbres de la postguerra y la depresión económica derivan hacia el autoritarismo, ven además la ocasión de interrumpir la democratización y abren la puerta al fascismo, como hizo Gioliti y la patronal en Italia, como hizo Von Papen y la gran industria en Alemania. En nombre de impedir la revolución el objetivo es acabar con la democracia. No es una acción defensiva, sino ofensiva. Aunque la “revolución”, el “ comunismo” , sea el argumento de esa contrarreforma activa (democracia) con características de contrarrevolución preventiva. Es el mismo proceso de la sublevación del 17–18 de julio en España. Es importante reconocer bien los hechos, porque eso pone de relieve que no es “ precisa” la revolución para el ascenso del fascismo y porque su ascenso se produce por el rechazo a la democracia por parte del liberalismo, que es precisamente lo que con su propio contexto y sus propias formas se está produciendo hoy, y no solo en España.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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